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Denuncian la tortura y muerte

de 11 mil prisioneros sirios


Un desertor del ejército entregó 55 mil fotografías que podrían inculpar
de crímenes de lesa humanidad a Bashar al Assad
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Denuncian la tortura y muerte de 11 mil prisioneros sirios - 1

Redacción EC21.01.2014 / 02:58 pm

Un informe de 31 páginas compendia las brutales formas de


morir que atravesaron once mil prisioneros sirios en los
calabozos que resguarda el ejército de Bashar al Assad.
La escabroza denuncia, emitida en exclusiva por el canal de
noticias CNN y el diario inglés "The Guardian", fue recogida de un
documento preparado por tres fiscales internacionales quienes
tienen material suficiente para procesar por crímenes de lesa
humanidad a Al Assad.

Brutalmente golpeados y torturados. Un archivo de 55 mil


imágenes evidencian los sistemáticos ajusticiamientos que
atravesaron los reos. Se registraron entre cuatro a cinco fotos por
cada cuerpo, lo que hace que se contabilice como 11 mil los reos
cuya muerte recién se esclarece.

La mayoría de las víctimas fueron hombres jóvenes, cuyos cuerpos muestran


señales de extrema tortura: algunos sin ojos, otros fueron estrangulados o
sufrieron severas descargas eléctricas. Al parecer, durante su horrorífica estancia
en prisión, ninguno volvió a probar alimento lo que hizo que desfallecieran de
inanición.

LA HISTORIA DE CÉSAR
El responsable de que los atroces crímenes cometidos por el régimen sirios salgan a
la luz se identifica como 'César'. Con este seudónimo, el desertor de las filas de
Bashar al Assad, protege su identidad.

César ya no está más en el dominio de Al Assad, el ex militar, que trabajó como


policía del ejército durante 13 años, huyó del país luego de organizar y
grabar el gigantesco archivo digital en memorias fotográficas. El ex militar tenía
la labor de fotografiar los cuerpos de los prisioneros, luego de que estos
fallecieran.

Los objetivos de preparar un material que podría volverse en contra del gobierno,
como sucede ahora, fueron los siguientes: el régimen debía comprobar que el
prisionero había muerto y las fotos servían para emitir un cerficado de defunsión.

Cada reo contaba con un número que identificaba la rama del servicio de seguridad
responsable de su detención y muerte. Una vez que el detenido fallecía, este era
trasladado a un hospital donde un médico le asignaba un expediente en la
instalación de salud.

El acta de defunsión del torturado prisionero señalaba como causa de


muerte haber sufrido un paro respiratorio o cardiaco, nada más. Por su
parte, César debía encargarse de fotografíar dorsos lacerados por quemaduras,
cuellos magullados por cinturones, cádaveres que padecieron de extrema delgadez
por no recibir alimento.
LOS INVESTIGADORES
Los autores del informe son tres juristas de amplia trayectoria y
experiencia en casos de lesa humanidad: el exfiscal del caso del expresidente
yugoslavo Slobodan Milosevic, Geoffrey Nice, el exfiscal de la corte especial para
Sierra Leona, Sir Desmond de Silva y el catedrático de derecho internacional de la
universidad de Siracusa (Italia), David Crane, que procesó al presidente Charles
Taylor de Liberia en un tribunal de Sierra Leona.

Los tres abogados fueron asesorados por un equipo forense a cargo de certificar la
autenticidad de las fotografías y examinar a cabalidad lo que se exhibe en estas.

El documento de 31 páginas ya ha sido entregado a las Naciones Unidas, gobiernos


internacionales y organizaciones de derechos humanos.

"Ahora tenemos evidencia directa de lo que está ocurriendo con la gente que
desaparecía. Esta es la primera prueba de lo que ha pasado con al menos 11 mil
seres humanos que han sido torturados y ejecutados y a la vez, aparentemente,
desechados", asegura Crane.

Durante este mes, César se entrevistó en tres oportunidades con los


juristas. El ex militar confesó que luego de procesar los cuerpos en el hospital,
estos eran enterrados en zonas rurales. Podía llegar a fotografiar hasta 50 cuerpos
cada día.

Pese a que las revelaciones muestran de manera contundente el aparato de tortura


y asesinato instalado en el gobierno de Al Assad, su procesamiento podría no
ser inmediato, e incluso no llegar a ejecutarse.

"Podría no ser posible hacer seguimiento con certeza al jefe de estado. Pese a que
últimamente en los juicio de crímenes de guerra, el fiscal argumenta que la
cantidad de evidencia permite identificar un patrón de comportamiento aprobado
por una esfera alta de poder", sentencia Nice.

Parecería inminente el llamado de Al Assad por parte de la corte de la Haya. Sin


embargo, ni él, ni algún miembro de su gobierno será convocado por este tribunal
internacional porque Siria no es país miembro.