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1.

EL AIRE El aire es un gas que envuelve la Tierra y que resulta absolutamente


imprescindible para la respiración de todos los seres vivos. Está compuesto de una mezcla
mecánica de varios gases, prácticamente siempre en la misma proporción y en la que
destaca el Nitrógeno que es neutro para la vida animal y el Oxígeno, que es esencial para
la vida en todas sus fomas. En la tabla 1.2 puede verse su composición media, que de
forma sinóptica representamos en la Fig. 1.1 Nótese que se cita «aire seco» y no
simplemente «aire». Esto se debe a que el aire que nos rodea es «aire húmedo», que
contiene una cantidad variable de vapor de agua que reviste gran importancia para las
condiciones de confort del ser humano. Además del aire seco y vapor de agua
mencionados, el aire que respiramos contiene otros elementos de gran incidencia sobre la
salud. Éstos son gases, humos, polvo, bacterias... La tabla 1.1 muestra la composición de
aires reales, el que puede considerarse «limpio» y un ejemplo de «aire contaminado».

AIRE LIMPIO, g/m3 AIRE CONTAMINADO, g/m3 Medida anual en una gran ciudad Óxido de
Carbono CO máx. 1000 6.000 a 225.000 Dióxido de Carbono CO2 máx. 65.104 65 a
125.104 Anhídrido Sulfuroso SO2 máx. 25 50 a 5.000 Comp. de Nitrógeno NOx máx. 12 15
a 600 Metano CH4 máx. 650 650 a 13.000 Partículas máx. 20 70 a 700 (Datos de IEAL, John
Shenfield, Madrid 1978)
Se entiende por ventilación la sustitución de una porción de aire, que se considera
indeseable, por otra que aporta una mejora en pureza, temperatura, humedad, etc. 2.1
FUNCIONES DE LA VENTILACIÓN La ventilación de los seres vivos, las personas entre ellos,
les resuelve funciones vitales como el suministro de oxígeno para su respiración y a la vez
les controla el calor que producen y les proporciona condiciones de confort, afectando a la
temperatura, la humedad y la velocidad del aire. La ventilación de máquinas o de procesos
industriales permite controlar el calor, la toxicidad de los ambientes o la explosividad
potencial de los mismos, garantizando en muchos casos la salud de los operarios que se
encuentran en dichos ambientes de trabajo. Para efectuar una ventilación adecuada hay
que atender a: a) Determinar la función a realizar (el calor a disipar, los tóxicos a diluir, los
sólidos a transportar, etc.) b) Calcular la cantidad de aire necesaria. c) Establecer el
trayecto de circulación del aire. 2.2 CONCEPTOS Y MAGNITUDES En el movimiento del aire
a través de un conducto distinguiremos, Fig. 2.1: Caudal - La cantidad o Caudal Q (m3/h)
de aire que circula. - La sección S (m2) del conducto. - La Velocidad v (m/s) del aire. Vienen
ligados por la fórmula: Q = 3600 v S Presión El aire, para circular, necesita de una
determinada fuerza que le empuje. Esta fuerza, por unidad de superficie, es lo que se
llama Presión. Existen tres clases de presión: PRESIÓN ESTÁTICA, Pe Es la que ejerce en
todas las direcciones dentro del conducto, en la misma dirección del aire, en dirección
contraria y en dirección perpendicular, sobre las paredes del mismo. Si el conducto fuese
cerrado, como un recipiente con el aire en reposo, también se manifestaría este tipo de
Presión. La Presión Estática puede ser positiva, si es superior a la atmosférica o bien
negativa, si está por debajo de élla. PRESIÓN DINÁMICA, Pd Es la presión que acelera el
aire desde cero a la velocidad de régimen. Se manifiesta sólo en la dirección del aire y
viene relacionada con la dirección del mismo, aproximadamente por las fórmulas: Pd = v2
(mm c.d.a.) 16 v = 4 Pd (m/s) La gráfica de la fig. 2.2 relaciona ambas magnitudes, la
Velocidad del aire v y su correspondiente Presión Dinámica Pd . La Presión Dinámica es
siempre positiva. PRESIÓN TOTAL, Pt Es la presión que ejerce el aire sobre un cuerpo que
se opone a su movimiento. En la fig. 2.1 sería la presión sobre una lámina L opuesta a la
dirección del aire. Esta presión es suma de las dos anteriores. Pt = Pe + Pd En hidráulica
esta expresión recibe el nombre de Ecuación de Bernouïlli. V Q Q Pe Pe Pe Pe Pt Pd Pd S L
Fig. 2.1 2. L

VENTILACIÓN DINÁMICA Permite la expulsión de los vapores


www.clickelectrodomesticos.com y humos generados en el horneado por la parte superior
del horno y su salida al exterior mediante una corriente de aire generada por un ventilador
acoplado a la parte superior del horno.

Sistema totalmente dinámico. Ideal para desplazar grandes caudales de aire en extracción en
hornos, inyección de plásticos, vapores, soldaduras, etc.

-Equipado con tapaaguas bicónico antirevocante, el cual facilita la evacuación del aire extraido,
evitando al mismo tiempo la entrada de aguas pluviales.

-Puede abarcar caudales desde 3.500 hasta 33.500 m3/H. según diámetro y revoluciones del
motor.

-Extractores de aire fabricados en base de acero


galvanizado.

- OPCIONAL:
Obturador paso de aire (manual o motorizado)

Motores de dos velocidades, antiexplosivos o


antideflagrantes y 400ºC/2h.

BAJO DEMANDA: Chapa prelacada o acero


inoxidable

Ventilación Mixta Estática-


Dinámica
7/07/201308:48CET
DEPT. TÉCNICO

Nuevo sistema de ventilación y renovación del aire para una pequeña nave utilizada para la reparación
de automóviles, en Getafe (Madrid). Los grupos de ventilación son mixtos estático-dinámicos del modelo
ATOSDIN-M-VIII de 3.100/17.500 m3 de aire a la hora con registro de cierre motorizado y conmutador
paro marcha de seguridad. Con estos aparatos nuestro cliente dispondrá de una ventilación natural sin
consumo ni mantenimiento permanente y generalizada de 9.300 m3 de aire a la hora, a voluntad podrá
aumentarla dinámicamente a 52.500 m3 de aire a la hora o bien mediante el registro motorizado cerrar
el sistema de ventilación en invierno.

Fabricación de las bases de sujeción a medida de la cubierta de nuestro cliente.


Vista de los registros de cierre motorizados.
Los grupos con los extractores dinámicos instalados, el registro de cierre y el conmutador paro marcha
de seguridad.

. Silogismo disyuntivo falaz


En esta falacia se parte de una disyunción del estilo "A y/o B". Cuando
una de las posibilidades queda afirmada, se asume que la otra es falsa. Por
supuesto, esta conclusión no se deriva de las premisas.

. Afirmación del consecuente


En esta falacia formal se asume que si una premisa es cierta, entonces
la
3. Negación del antecedente
En esta clase de falacia formal el razonamiento se articula como si al
negar una premisa la conclusión de esta tuviera que ser necesariamente
falsa.

4. Negación falaz de la conjunción


Esta falacia se da cuando al no darse un fenómeno como resultado de un
conjunto de elementos, se niega uno de esos elementos.

5. Término medio no distribuido


En esta falacia hay un elemento que conecta a otros dos y que no
aparece en la conclusión, aunque a uno de ellos no lo engloba en su
totalidad.

6. Silogismo categórico con premisas negativas


Esta falacia se da en cualquier silogismo categórico en el que ambas
premisas son una negación, ya que a partir de ellas no se puede concluir
nada.
Ejemplo: "Ningún mamífero tiene plumas, ningún ratón tiene plumas, así que ningún
mamífero es un ratón."

7. Silogismo categórico con conclusión negativa a


partir de premisas afirmativas
En los silogismos categóricos no se puede obtener una conclusión
negativa a partir de premisas afirmativas, y hacerlo supone caer en un
razonamiento falaz.
8. Falacia de cuatro términos
En esta falacia hay cuatro términos, en vez de tres, que sería lo
necesario para que fuese válido.

Para otros usos de este término, véase Razonamiento (desambiguación).


En sentido amplio, se entiende por razonamiento a la facultad que permite resolver
problemas, extraer conclusiones y aprender de manera consciente de los hechos,
estableciendo conexiones causales y lógicas necesarias entre ellos. En sentido más
restringido se puede hablar de diferentes tipos de razonamiento:

 El razonamiento argumentativo en tanto actividad mental se corresponde con la


actividad lingüística de argumentar. En otras palabras, un argumento es la expresión
lingüística de un razonamiento.
 El razonamiento lógico o causal es un proceso de lógica mediante el cual, partiendo
de uno o más juicios, se deriva la validez, la posibilidad o la falsedad de otro juicio
distinto. El estudio de los argumentos corresponde a la lógica, de modo que a ella
también le corresponde indirectamente el estudio del razonamiento. Por lo general, los
juicios en que se basa un razonamiento expresan conocimientos ya adquiridos o, por
lo menos, postulados como hipótesis.1 Es posible distinguir entre varios tipos de
razonamiento lógico. Por ejemplo el razonamiento deductivo (estrictamente lógico),
el razonamiento inductivo (donde interviene la probabilidad y la formulación de
conjeturas) y razonamiento abductivo, entre otros.

Razonamiento lógico[editar]
En un sentido restringido, se llama razonamiento lógico al proceso mental de realizar una
inferencia de una conclusión a partir de un conjunto de premisas. La conclusión puede no
ser una consecuencia lógica de las premisas y aun así dar lugar a un razonamiento, ya
que un mal razonamiento aún es un razonamiento en sentido amplio, no en el sentido de
la lógica. Los razonamientos pueden ser válidos (correctos) o no válidos (incorrectos)
dando por todo.
En general, se considera válido un razonamiento cuando sus premisas ofrecen soporte
suficiente a su conclusión. Puede discutirse el significado de "soporte suficiente", aunque
cuando se trata de un razonamiento no deductivo no podemos hablar de validez sino de
"fortaleza" o "debilidad" del razonamiento dependiendo de la solidez de las premisas, la
conclusión podrá ser más o menos probable pero jamás necesaria, solo es aplicable el
término "válido" a razonamientos del tipo deductivo. En el caso del razonamiento
deductivo, el razonamiento es válido cuando la verdad de las premisas implica
necesariamente la verdad de la conclusión.
Los razonamientos no válidos que, sin embargo, parecen serlo, se denominan falacias.
El razonamiento nos permite ampliar nuestros conocimientos sin tener que apelar a la
experiencia. También sirve para justificar o aportar razones en favor de lo que conocemos
o creemos conocer. En algunos casos, como en las matemáticas, el razonamiento nos
permite demostrar lo que sabemos.
El término razonamiento es el punto de separación entre el instinto y el pensamiento, el
instinto es la reacción de cualquier ser vivo. Por otro lado el razonar nos hace analizar, y
desarrollar un criterio propio, el razonar es a su vez la separación entre un ser vivo y el
hombre.

entido común

Conjunto de ideas, hábitos y formas de pensar que el hombre ha elaborado en su


actividad práctica cotidiana. En las publicaciones filosóficas, el término se utiliza ante todo
en contraposición a las lucubraciones del idealismo, hechas de espaldas a la vida. En este
aspecto, el punto de vista del sentido común coincide con las posiciones del materialismo.
No es casual que los materialistas del pasado constantemente se remitieran a las razones del
sentido común. Éste, no obstante, así entendido, adolecía de insuficiencias esenciales. No
penetraba en la esencia profunda de los objetos y procesos, reflejaba la limitación del hacer
práctico de todos los días. Ello explica que no raras veces el punto de vista del sentido
común se contrapusiera al pensar científico. Los lazos cada vez más amplios entre la
ciencia y la producción, así como el mayor conocimiento que todas las capas de la
población adquieren de las concepciones científicas, modifican las características de la
práctica diaria, la aproximan a la práctica de la ciencia, y modifican asimismo las
características del sentido común, acercándolo, en cierta medida al conocimiento científico.
Por esto, precisamente, la contraposición anterior pasa a ser sumamente convencional.
Diccionario filosófico · 1965:417

Sentido común
Conjunto de opiniones, hábitos y formas de pensamiento, que el hombre sencillo usa en
su actividad práctica diaria. En las publicaciones filosóficas, el término “sentido común” se
empleó ante todo en oposición a las construcciones escolásticas, separadas de la vida
práctica, y en las obras de los materialistas, al idealismo, aunque intentaron referenciarse
al sentido común también los defensores de las posiciones idealistas (por
ejemplo, Berkeley y Fichte). A menudo, el punto de vista del sentido común se
proclamaba correcto en esencia, pero limitado a la superficie de los fenómenos. Los
resultados del razonamiento filosófico y científico se consideraban como especificación y
esclarecimiento (y no pocas veces incluso como prueba rigurosa) de la posición
intuitivamente adoptada por el sentido común. La ligazón cada vez más estrecha de la
producción con la ciencia y la amplia difusión de los conocimientos científicos cambian las
características del sentido común, aproximándolo en muchos aspectos a las
características del conocimiento científico.

Lógica
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La lógica es la ciencia formal que estudia los principios de la demostración y
la inferencia válida,1 las falacias, las paradojas y la noción de verdad.2 La palabra «lógica»
deriva del griego antiguo λογική logikḗ, que significa «dotado de razón, intelectual, dialéctico,
argumentativo», que a su vez viene de λόγος (lógos),
«palabra, pensamiento, idea, argumento, razón o principio».
Así como el objeto de estudio tradicional de la química es la materia, y el de la biología la vida,
el de la lógica es la inferencia. La inferencia es el proceso por el cual se derivan conclusiones
a partir de premisas.3 La lógica investiga los fundamentos por los cuales algunas inferencias
son aceptables, y otras no. Cuando una inferencia es aceptable, lo es por su estructura lógica,
y no por el contenido específico del argumento o el lenguaje utilizado. Por esta razón la lógica
se considera una ciencia formal, como la matemática, en vez de una ciencia empírica.
Tradicionalmente se distinguen tres clases de inferencias: las deducciones, las inducciones y
las abducciones, aunque a veces se cuenta a la abducción como un caso especial de
inducción.4 La validez o no de las inducciones es asunto de la lógica inductiva y del problema
de la inducción. Las deducciones, en cambio, son estudiadas por la mayor parte de la lógica
contemporánea. En un argumento deductivamente válido, la conclusión es una consecuencia
lógica de las premisas.5 El concepto de consecuencia lógica es, por lo tanto, un concepto
central a la lógica.5 Para estudiarlo, la lógica construye sistemas formales que capturan los
factores relevantes de las deducciones como aparecen en el lenguaje natural.6 Para entender
esto, considérese la siguiente deducción:

1. Está lloviendo y es de día.


2. Por lo tanto, está lloviendo.
La obvia validez de este argumento no se debe al significado de las expresiones «está
lloviendo» y «es de día», porque estas podrían cambiarse por otras y el argumento
permanecer válido. Por ejemplo:

1. Está nevando y hace frío.


2. Por lo tanto, está nevando.
En cambio, la clave de la validez del argumento reside en la expresión «y». Si esta expresión
se cambia por otra, entonces el argumento puede dejar de ser válido:

1. Está nevando o hace frío.


2. Por lo tanto, está nevando.
Las expresiones de las que depende la validez de los argumentos se llaman constantes
lógicas, y la lógica las estudia mediante sistemas formales.7 Dentro de cada sistema formal, la
relación de consecuencia lógica se puede definir de manera precisa, generalmente por medio
de teoría de modelos o por medio de teoría de la demostración.
La lógica tradicionalmente se considera una rama de la filosofía, pero desde fines del siglo
XIX, su formalización simbólica ha demostrado una íntima relación con las matemáticas, y dio
lugar a la lógica matemática. En el siglo XX la lógica ha pasado a ser principalmente la lógica
matemática, un cálculo definido por símbolos y reglas de inferencia, lo que ha permitido su
aplicación a la informática.