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Enfrentando la intermitencia de las energías


renovables: almacenamiento y reservas
Ante la intermitencia inherente a la energía eólica y solar, hay diferentes soluciones para
resguardar la correcta operación de los sistemas eléctricos.

Intermitencia en los sistemas eléctricos


Bienvenidos a nuestra séptima clase, donde aprenderemos acerca de las soluciones
operacionales que son aplicables a los problemas de la intermitencia de las energías
renovables, tales como la eólica y solar.

Tal como aprendimos en nuestra clase anterior, algunas energías renovables como la
energía eólica y solar presentan intermitencia en la generación, lo cual es un factor que
puede poner en riesgo la operación de los sistemas eléctricos. En la generación esto es
considerado un factor crucial al momento de evaluar los costos de operación del sistema
eléctrico.

En este contexto, la regulación del mercado eléctrico chileno establece condiciones a la


operación de los sistemas, en pos de mantener una adecuada calidad en el servicio de
generación eléctrico. En cuanto a la calidad de servicio, se establecen condiciones a la
continuidad, cantidad de reactivos, nivel de voltaje, harmónicos y regulación de frecuencia.
En relación a la continuidad del servicio de generación eléctrica, la legislación toma en
consideración la cantidad de interrupciones y la duración de éstas.

Relación entre intermitencia y factor de planta


El factor de planta de una central de generación eléctrica se define como el cuociente entre
la energía generada real y la energía que potencialmente podría haber sido generada si
hubiera operado a plena carga, ambas energías determinadas considerando el mismo
período de tiempo. En el caso de la energía que podría haber sido generada, esta se
determina considerando los valores nominales de las placas de identificación de los
equipos.

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Factor de Planta
Cálculo del Factor de Planta: La capacidad instalada Factor de Planta
(o potencia) de una central que genera energía Centrales
eléctrica se mide generalmente en millones de Watts, Carbón y Eólica
cuyo símbolo es [MW], y la generación de energía Planta de generación
eléctrica se mide generalmente en miles de millones
Carbón Eólica
de Watts-hora, cuyo símbolo es [GWh]. Capacidad
1.- Una central a carbón de una capacidad instalada Instalada
100 MW 100 MW
de 100 [MW], que opera 7.884 horas del año, Generación
produciría 788,4 [GWh] de energía eléctrica, lo que Real 788.4 GWh 262.8 GWh
(GR)
se obtiene de multiplicar los 100 [MW] por 7.884
Generación
horas del año y dividir por 1000. A su vez, si esta Potencial 876.0 GWh 876.0 GWh
misma planta hubiese operado durante la totalidad de (GP)
las horas del mismo año (8.760 [horas/año]), la Factor de
energía que potencialmente habría generado sería Planta 90% 30%
(GR/GP)
876 [GWh]. El factor de planta de esta central es
90%, lo que resulta de dividir la generación real Fuente: Elaboración Propia
(788,4 [GWh]) por la generación potencial (876
[GWh]) y multiplicar por 100. Se asume que el
restante 10% es destinado a detenciones
programadas.

2.- Una central eólica de una capacidad instalada de


100 [MW] que opera 2.628 horas del año, produciría
262,8 [GWh] de energía eléctrica, lo que se obtiene
de multiplicar los 100 [MW] por 2.628 horas del año
y dividir por 1000. A su vez, si esta misma planta
hubiese operado durante la totalidad de las horas del
mismo año (8.760 [horas/año]), la energía que
potencialmente habría generado sería 876 [GWh]. El
factor de planta de esta central es 30%, lo que resulta
de dividir la generación real (262,8 [GWh]) por la
generación potencial (876 [GWh]) y multiplicar por
100. Se asume que el restante 70% es producto
principalmente de la intermitencia del recurso viento.

El factor de planta difiere significativamente entre los diferentes tipos de tecnologías. La


diferencia del factor de planta entre los diferentes tipos de tecnología se explica por
diversas causas, entre las cuales se pueden mencionar las siguientes: (1) paro de planta por
mantención preventiva o fallas en los equipos; (2) ajustes entre la energía ofertada y
demandada; (3) intermitencia en la disponibilidad de las fuentes de generación; (4) falla de
suministro del sistema eléctrico. En el caso de la energía eólica y solar la causa más
relevante que explica las grandes diferencias de factor de planta con las energías
convencionales es la intermitencia asociada a la disponibilidad del recurso, viento y
radiación solar.

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Enfrentando la Intermitencia: Respaldo como Servicio Complementario
Si consideramos que la planta eólica de nuestro ejemplo anterior, con una de capacidad
instalada de 100 [MW], está operando a plena capacidad y sufre una intermitencia que la
obliga a parar su generación por una hora, el sistema eléctrico necesita 100 [MWh] de
respaldo mediante algún sistema, de tal forma de asegurar que la demanda quede satisfecha
durante esa hora.

Con la finalidad de asegurar que el sistema eléctrico disponga de generación suficiente que
permita satisfacer la demanda se requieren unidades de respaldo. Dichas unidades, en
general, son plantas de generación térmica, cuya misión es mantenerse disponibles para
operar ante contingencias, de acuerdo a lo establece el Decreto 130 que define los servicios
complementarios en un sistema eléctrico. Estas plantas térmicas cumplen la función de
disponer de reservas en giro, lo que significa, en términos simples, que disponen de energía
de respaldo que es rápidamente obtenible en caso de que ocurra una contingencia. En
nuestro ejemplo, la reserva en giro debiera ser de 100 [MWh]. Con este fin, frecuentemente
las centrales térmicas que se utilizan como respaldo en giro se mantienen en operación a un
nivel mínimo, conocido como “mínimo técnico”, que les permite operar de modo tal de
aumentar rápidamente su generación en caso de ser necesario. Es decir, las centrales que
disponen de reservas en giro tienen que estar operando en un nivel de capacidad
denominado mínimo técnico de tal forma de reaccionar con la misma rapidez con la cual
sale del sistema la central eólica.

Remuneración del Respaldo


Las centrales de respaldo que operan a mínimo técnico no son consideradas para el cálculo
del costo marginal del sistema, no obstante si contribuyen en la seguridad y continuidad de
la coordinación del sistema eléctrico. Esta contribución se reconoce como un servicio
complementario en la legislación vigente (Decreto 130 del año 2011), el cual debe ser
valorizado y remunerado de acuerdo a los precios de energía y potencia que la Ley General
de Servicios Eléctricos (LGSE) establece.

Tecnologías Alternativas de Respaldo


Además de las centrales de respaldo analizadas hasta ahora, existen otros tipos de
tecnologías que están siendo desarrolladas y que podrían en el futuro proveer también
respaldo. Cabe destacar diferentes tipos de baterías y sistemas hidroeléctricos de bombeo.
A continuación se presenta una breve descripción de estos tipos de tecnología.

Baterías de sulfuro de sodio (NaS): comenzaron a introducirse en los años 60. Hoy en día
se les considera una de las opciones más prometedoras para el almacenamiento de energía a
gran escala. Requieren mantenimiento menor y tienen una respuesta extremadamente
rápida, por lo cual son un buen complemento de un parque eólico. Además, se estima que
estas son las baterías de menor costo. Actualmente este tipo de batería se comercializa, no
obstante, aún presentan restricciones asociadas al manejo térmico y a la seguridad que
requieren. Necesitan de un aislamiento efectivo de cada módulo y equipos auxiliares para
mantener las temperaturas de operación en los rangos definidos.

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Baterías de Ion Litio: su desarrollo se inicia en los años 80. Tienen una buena relación
capacidad-peso (menor densidad y mayor potencial electroquímico). Actualmente este tipo
de batería es utilizada en teléfonos móviles y aparatos electrónicos portátiles. La
escalabilidad de este tipo de baterías se ha retrasado, principalmente por razones de
seguridad (sobrecalentamiento) y costos (cobalto). Entre las principales ventajas se
encuentra la vida útil y la rapidez de las descargas, lo que la convierte en una opción con
aplicaciones a gran escala en sistemas de potencia.

Baterías de flujo‐redox: se han investigado numerosos tipos de baterías de flujo‐redox


desde la década de los años 70. Los tipos de batería de Zinc‐Bromo y Vanadio son los más
avanzados en la actualidad. Una de las ventajas más importante es la posibilidad de
desacoplar la capacidad de potencia de la energía. Además presenta una escalabilidad y
flexibilidad en el diseño para distintas aplicaciones de almacenamiento, y son sistemas de
fácil mantenimiento. A pesar de las ventajas, aún no es comercializable al nivel de lo que
requiere un parque eólico.

Sistemas hidroeléctricos de bombeo: estos sistemas de almacenamiento, conocidos


generalmente como PHS (Pumped Hydroelectric Storage), son los más utilizados a nivel
mundial (3% de la capacidad total de potencia instalada y un 97% de la capacidad de
almacenamiento a nivel mundial). Estos sistemas almacenan energía en forma de energía
potencial cuando esta es levantada en contra de la gravedad. Para ello es utilizada agua, la
cual es bombeada desde el reservorio inferior al superior. Si existiera abundancia de energía
renovable en el sistema, este tipo de tecnología podría beneficiarse de estas holguras. Entre
las principales ventajas se pueden mencionar: gran capacidad de potencia, respuesta rápida,
larga vida útil, gran capacidad de almacenamiento, alta eficiencia y bajos costos de
mantenimiento.