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Alimentación complementaria

La alimentación complementaria se define como el período durante el cual otros


alimentos o líquidos son provistos al niño junto con la lactancia materna, sin
desplazarla.

Alimento complementario = Es cualquier alimento, liquido o sólido, provisto al niño


junto con la lactancia materna. Los alimentos complementarios se dividen en 2
categorías:

a. Alimentos transicionales: son los que están preparados expresamente para


cubrir las necesidades nutricionales específicas del niño. Estos alimentos son
necesarios para cubrir las necesidades del niño hasta el año de edad, cuando el
niño es lo suficiente maduro en cuanto a sus capacidades fisiológicas para
consumir lo alimentos familiares.

b. Alimentos familiares: es cuando el niño consume la misma dieta de la familia.

Alimentación complementaria infantil de buena calidad:

Es aquella que en forma concomitante a una lactancia exitosa. Se inicia en cantidad y


ritmo de progresión apropiados para satisfacer las demandas del crecimiento. Provee
alimentos con variedad de sabores y texturas.
Aporta todos los nutrientes en condiciones de digestibilidad y biodisponibilidad
adecuada a cada etapa biológica.

¿Cuándo se debe comenzar?

El momento oportuno para introducir la alimentación complementaria es a partir de


los 6 meses, cuando surge la necesidad de cubrir requerimientos nutricionales que no
alcanzan a ser satisfechos con la lactancia. Además el crecimiento y desarrollo de las
funciones digestivas, renales y la maduración neurológica del niño antes de los 6
meses todavía no es del todo completa.

No existen ventajas nutricionales al introducir tempranamente otros alimentos


además de la leche materna.
Por otro lado, la incorporación de alimentos complementarios más allá de los 6 meses
puede traer consigo trastornos del crecimiento debido al insuficiente aporte
nutricional, así como alteraciones en la conducta alimentaria manifestada por una
mayor dificultad para incorporar nuevos sabores y texturas.
Fundamentos de una alimentación complementaria oportuna:

1) Función gastrointestinal
a. Maduración gástrica: El cardias adquiere su tonicidad normal cerca de
los 3 meses, por lo que es normal que los niños antes de esta edad
tengan reflujo.
El reflejo gastrocólico (es el aumento de los movimientos musculares
del tracto gastrointestinal cuando los alimentos llegan al estómago
vacío, lo cual puede generar urgencia de defecar inmediatamente
después de comer) suele manifestarse con mayor intensidad en los
niños amamantados.
La mayoría de los lactantes presenta un patrón bifásico de evacuación
gástrica con un período de 20 minutos, es decir que comen y a los 20
minutos ya tienen ganas de evacuar. Esto genera que haya un rápido
vaciamiento gástrico.

b. Secreción de ácido clorhídrico: forma parte de los jugos gástricos, el cual


favorece la transformación del bolo alimenticio en quimo. Se produce
en el estómago cerca del nacimiento, tanto en niños nacidos a término
como en los prematuros.

c. Motilidad intestinal: Al aumentar la edad del niño se producen


variaciones en el proceso migratorio de la motilidad intestinal. Se
produce un aumento en la velocidad de propagación (es decir que el
bolo pasa más rápidamente por el intestino ya que hay mayor longitud
que recorrer porque el niño está creciendo) y una disminución en la
duración del complejo motor migratorio. El complejo motor migratorio
tiene como función barrer sustancias que han quedado en el intestino
para evitar el sobrecrecimiento bacteriano, haciendo que el tubo
digestivo sea más seguro para el lactante.

d. Evolución de las enzimas digestivas: La digestión de las grasas, proteínas


y almidones en el lactante depende, en gran medida, de las enzimas
pancreáticas.
i. Amilasa pancreática: Hasta los 6 meses de edad esta enzima es
insuficiente, por lo que no se recomienda dar almidón antes de
esta edad ya que puede generar malabsorción y por lo tanto
puede provocar diarrea. Los niveles de amilasa pancreática
similares a los de la adultez, el niño los alcanza a los 3 años.
Algunos niños recién a partir del año muestran evidencias
clínicas de una adecuada digestión de los almidones aunque la
presencia de glucoamilasa puede compensar, en parte, la
incapacidad de digerir almidones antes del año de vida, aunque
de manera limitada.

ii. Lipasa pancreática: Es escasa al nacer. Los niveles de lipasa se


duplican al primer mes de vida pero permanece baja hasta el
primer año de vida.
Sumado a esto las concentraciones de ácidos biliares son
insuficientes para solubilizar los productos de la lipólisis. La suma
de esto hace que no se digieran ni absorban correctamente las
grasas, es por esto que consumirlas en exceso puede genera
esteatorrea.
A partir de los 6 meses la absorción intestinal de grasa es
adecuada dado que los niveles de lipasa pancreática y lingual
alcanzan los niveles adecuados, al igual que los ácidos biliares.

iii. Enzimas proteolíticas pancreáticas (tripsina y quimiotripsina):


Están bien desarrolladas desde el nacimiento, si bien su
desarrollo se completa al año, la digestión de las proteínas no
presenta dificultades desde el nacimiento.

La maduración pancreática es un proceso influenciado por la edad, el estado


nutricional (la desnutrición retrasa el proceso madurativo y el desarrollo de las
enzimas digestiva, aunque es reversible con una dieta completa, con correcto aporte
de macro y micronutrientes) y factores hormonales.

iv. Inmunidad intestinal – Barrera Mucosa:

La barrera intestinal es la que impide o limita la absorción de


antígenos a través de la mucosa intestinal y está compuesta por:

1. Componentes inmunológicos: Incluye el


peristaltismo, saliva, acidez gástrica, flora intestinal y
enzimas como las proteasas.

2. Componentes no inmunológicos: Incluye el tejido


linfoide asociado al intestino y el moco.

2) Función renal: El filtrado glomerular va aumentando exponencialmente durante


los primeros 18 meses de vida. A los 6 meses el filtrado glomerular alcanza el
60-80% de su maduración total.
Dado que la capacidad máxima de concentración renal no se alcanza hasta los 6
meses, antes de cumplir esta edad tienen dificultades para manejar las
sobrecargas de solutos, especialmente en condiciones de baja ingesta de
líquidos o de pérdidas excesivas. Esto último no se aplica a niños alimentados
con lactancia materna exclusiva ya que l abaja concentración de proteínas y
electrolitos de la leche humana está adaptada a las condiciones fisiológicas del
lactante hasta los 6 meses.
A partir de los 6 meses la madurez en la función renal permite tolerar una
mayor carga de solutos.

3) Sistema neuromuscular: la maduración óptima se da a los 6 meses.

a. Entre los 4 y 6 meses: desaparece el complejo de protrusión (tiene que


ver con los movimientos que hace el niño con la lengua, que
constantemente la saca para afuera. Cuando se le ofrece comida
tienden a escupirla o empujarla hacia afuera pero tiene que ver con este
reflejo, no significa que el niño este rechazando la comida porque no le
gusta).

b. A los 3 meses ya tienen mayor sostén cefálico (ya manejan mejor la


cabeza, la sostienen mejor).

c. Entre los 7 y 12 meses: Comienzan a chupar las cucharitas con los labios,
se llevan cosas a la boca, comienzan a interesarse por la comida,
adquieren una mejor posición sentados con apoyo, comienzan a tener
movimientos laterales con la lengua.

Crecimiento:

Una nutrición adecuada durante la infancia y niñez temprana es fundamental para el


desarrollo del potencial humano completo de cada niño. Desde el nacimiento hasta los
2 niños de edad es el periodo más crítico para la promoción del crecimiento, la salud y
el desarrollo óptimos. Todas las deficiencias que ocurran en este periodo van a ser
muy difíciles de revertir luego.
Es importante también destacar que la incorporación temprana de los alimentos
(antes de los 6 meses) no va a generar beneficios para la salud del niño, ni va a hacer
que crezcan más rápido por esto.
Epidemiología:

La incidencia de malnutrición aumenta de manera pronunciada durante el periodo de


6 a 18 meses ya que a partir de esta edad aumentan los requerimientos por parte de
niño.

El retraso crónico del crecimiento, es el principal problema nutricional que ocurre


durante la niñez en Argentina, tanto por su prevalencia como por su repercusión en el
futuro y la calidad de vida del niño. El retraso crónico del crecimiento puede darse
como consecuencia de una deficiencia de energía, proteínas y ciertos micronutrientes
esenciales para el crecimiento, la mala calidad nutricional de los alimentos
complementarios, las infecciones reiteradas y el bajo peso de nacimiento.

Durante el periodo de mayor crecimiento y, por consiguiente, con mayores


necesidades nutricionales, la transición de la lactancia materna a la dieta familiar
constituye un momento de particular riesgo para la aparición de carencias. Es por esto
que es muy importante que las personas encargadas del cuidado y la salud de los niños
reciban orientación apropiada en cuanto a la alimentación óptima de los lactantes y
niños pequeños. Con frecuencia el conocimiento inadecuado de los alimentos y
prácticas inapropiadas de alimentación es un factor determinante de malnutrición,
más importante que la falta de alimentos.

Comportamiento del niño frente al alimento complementario:

- Los niños comienzan a masticar a los 6 meses de edad, comienzan a apoyar los
labios sobre los bordes de las tazas o de las cucharitas. Sus ojos están bien
coordinados con sus manos. Ya pueden tomar galletitas o una porción de pan
por sus propios medios.

- La mayor parte de los niños trata de ayudar a ser alimentado a esta edad,
sosteniendo el biberón, taza o cuchara.

- A esta edad los niños meten las manos en la comida y juegan con ella. Tienen
tendencia a arrojar pedazos de comida al peso y a esparcírselo en la cara. Esto
es más común que lo hagan con alimentos que no les gusta.

- Cuando los niños comienzan a tomar con taza por primera vez, sin ayuda, es
normal que tome hasta donde sienta la necesidad y el resto lo vuelque.
También puede que más tarde intente tirarla al suelo. La edad en la que el niño
aprende a beber con taza es muy variable, depende de la práctica.
- La mayoría de los niños que comienzan a manejar temprano una cuchara deja
de derramar los alimentos entre los 15-18 meses.

Requerimientos nutricionales a partir de los 6 meses:

Después de los 6 meses la lactancia materna no cubre las necesidades de energía,


proteínas y ciertos micronutrientes como el zinc, hierro y algunas vitaminas. Por eso es
necesario ofrecer alimentos complementarios apropiados para cubrir los
requerimientos a partir de esta edad.

1) Energía: La energía que debe cubrir la alimentación complementaria es la


diferencia entre las calorías que el niño necesita según su edad y las calorías
aportadas por la leche materna.

Aporte kcal con


Aporte kcal con leche
Edad del niño (meses) alimentación
humana
complementaria
6-8 meses 413 kcal 200 kcal
9-11 meses 373 kcal 300 kcal
12-23-meses 346 kcal 550 kcal

Densidad calórica: lo ideal es que esté entre 0,7-0,9 kcal/grs. Límites: entre 1 y
hasta 1,4 kcal/grs.

Capacidad gástrica: 30grs/kg.

En las primeras comidas el niño no va a llegar a comer por completo lo que su


capacidad gástrica le permite. Evitar agregarle líquidos en exceso a las papillas
ya que esto va a hacer que la densidad calórica baje mucho.
Para aumentar la densidad calórica se recomienda agregarles aceite. También
puede adicionarse leche materna, si es que la madre todavía tiene.

¿Cuantas veces va a comer el niño?

Según la OMS-OPS:
Edad del niño Cantidad de comidas diarias
6-8 meses 2-3 comidas
9-11 meses 3-4 comidas
12-24 meses 3-4 comidas

Según SAP:

Edad del niño Número de comidas


6 meses 1 comida
7-8 meses 2 comidas
9-12 meses 3 comidas
12-24 meses 4 comidas

Cantidad de alimentos, en gramos, que el niño va a consumir según la edad:

Edad del niño Gramos de alimento


6-8 meses 137-187 grs
9-11 meses 206-281 grs
12-23 meses 378-515 grs

2) Proteínas:

Es importante que haya un aporte suficiente de aminoácidos esenciales para el


correcto crecimiento y desarrollo de los niños.
Se recomienda no tener una ingesta excesiva de proteínas ya que el exceso de éstas no
aporta ningún beneficio para la salud, ni para su crecimiento y desarrollo. Si los niveles
de proteínas consumidas se superan entre 4 y 5 veces, esto va a traer problemas
renales: aumenta el filtrado glomerular y puede que aumente el tamaño del riñón (es
un mecanismo de adaptación ante la alta carga renal de solutos).
El aporte mínimo requerido es de 1,8 grs de proteína/100 kcal.
FAO-OMS recomienda que del total de proteínas que se aportan, el 45-50% sean de
origen animal, ya que las de origen vegetal son deficitarias en ciertos aminoácidos.

3) Grasas:

Se recomienda que las grasas cubran un 30-45% de la energía total. La baja ingesta de
grasas puede ocasionar un inadecuado consumo de ácidos grasos esencias y una baja
densidad energética en las comidas, mientras que el exceso puede aumentar las
probabilidades de padecer obesidad infantil y enfermedades cardiovasculares en el
futuro.

Cubrir 4-5% de la energía total con ácidos grasos esenciales. Ácido linoléico (Omega 6)
debe proveer un mínimo del 3% mientras que el Alfa linolénico (Omega 3) debe
proveer un mínimo de 0,5%.

Recomendación:

- Menores de 2 años: Lácteos enteros.


- Entre 2 y 5 años: Lácteos semi o parcialmente descremados.
- Mayores de 5 años: Lácteos descremados (para prevención de enfermedades a
futuro como obesidad, enfermedad cardiaca, dislipemias, colesterol alto).

4) Hidratos de carbono:
- Se recomienda el consumo de alimentos que contengan mayor cantidad de
amilosa que amilopectina (ya que la amilosa es menos ramificada), ya que estos
alimentos se van a digerir mejor por la baja actividad de la amilasa pancreática.

- Se recomienda el consumo de almidón de maíz, harina de maíz, polenta, y arroz


blanco (bien cocido, que se pase. Se recomienda arroz doble carolina). NO trigo
en las primeras comidas.

- Prohibido el consumo de cereales refinados. No se debe consumir nada integral


por el contenido de fibra.

- Las frutas se recomienda consumirlas bien maduras. De esta manera son más
dulces y se digieren mejor.

- Se recomienda el consumo de hidratos de carbono complejos.

- Bajo consumo de azucares simples. Evitar el exceso.

Macronutrientes 0 A 6 meses 1 a 3 años 4 a 18 años


Hidratos de
45-60% 45-65% 45-65%
carbono
Proteínas 9-10% 5-20% 10-30%
Grasas 30-45% 30-40% 25-35%
Azúcar Menor 10% Menor 10% Menor 10%
Micronutrientes:

Hierro
Durante los primeros 6 meses de vida los requerimientos de hierro son cubierto, en su
totalidad, por los depósitos de hierro del lactante y el provisto por la lactancia materna
exclusiva. A partir de entonces los requerimientos de este mineral deben ser cubiertos
por el hierro de la dieta.
El hierro aportado por los alimentos complementarios debe ser entre 8-10 mg/día para
los niños de entre 6 y 12 meses y 5 mg/día para los niños de entre 1 y 2 años. Estas
cifras son imposibles de cubrir con la alimentación por eso se recomienda suplementar
con hierro medicamentoso (suplementación: 7 mg/día desde en niños de 6-12 meses),
acompañando con la ingesta de hierro heminico (el cual se encuentra presente en las
carnes), consumo de hierro no heminico con alimentos que contengan ácido ascórbico
para favorecer su absorción y evitar los inhibidores de la absorción como los taninos y
las xantinas presentes en el té, mate y café, para poder cubrir el requerimiento al final
del primer año.

- 40% del hierro de origen animal es heminico. La biodisponibilidad del hierro


heminico es de alrededor del 25% comparada con el 2-8% del hierro no
heminico. _

- Las carnes y el hígado son las mejores fuentes de hierro heminico para los niños
de 6 meses de edad.

Es importante tener en cuenta que cuanto más baja es la concentración del nutriente
en la leche humana mayor es la cantidad que debe ser aportada por la alimentación
complementaria. Se ha demostrado que las vitaminas B6, B12 y los folatos no
necesitan ser aportadas por los alimentos si el niño toma leche materna y si la madre
las recibe en su propia alimentación. (Las madres vegetarianas estrictas pueden tener
carencia de vitaminas B6 y B12)

Vitamina A
Se presume que los niños con mayor riesgo de deficiencia de vitamina A son aquellos
que muestran las menores ingestas de leche humana y/ cuyas madres tienen una baja
concentración de ésta vitamina en su leche (por baja ingesta y reservas inadecuadas).
Por este motivo si la dieta materna es baja en Vitamina A, es conveniente suplementar
o supervisar la alimentación de la madre.
La deficiencia de vitamina A puede generar ceguera nocturna y xeroftalmina y
aumenta el riesgo frente a infecciones como el sarampión y contribuye al desarrollo de
anemia.
Pueden cubrirse las necesidades de Vitamina A con una apropiada selección de
alimentos complementarios: son buenas fuentes el hígado, las hortalizas de hija verde,
la leche, los huevos, el queso y algunas frutas naranjas o rojas.

Vitamina D
La suplementación está indicada en niños amamantados que viven en zonas con baja
exposición solar o cuando los niños están muy cubiertos por cuestiones climáticas.
Suplementación: 200-400 UI/día.

Vitamina C
Los niños con lactancia exclusiva no requieren suplementación. Después de los 6
meses pueden recibir la recomendación de Vitamina C (50 mg/día con la comida.

Vitamina B12
Suplementación con 1-2 mg/día en aquellos niños alimentados a pecho cuando la
madre es vegetariana estricta.

Zinc
El bajo contenido y biodisponibilidad del zinc en los alimentos complementarios puede
ser una razón para la falla del crecimiento. Es muy difícil cubrir las necesidades de zinc
con alimentos en el periodo de 6 a 8 meses, salvo que los niños presenten una alta
ingesta de hígado, pescado, leche en polvo o carne vacuna (alrededor de 50-70
grs/día).
Entre los 9-23 meses las necesidades pueden ser cubiertas por cantidades
relativamente elevadas de hígado, pescado, queso , leche en por lo, carne vacuna,
huevos y pollo (50-200 grs/día).

Flúor
Se recomienda suplementar desde poco después del nacimiento a todos los niños que
habitan en zona donde el agua de consumo es baja en este elemento.

Calcio
Los suplementos de calcio, tanto solos como junto al fosforo no mejoran la ganancia
de peso y altura de los niños en países subdesarrollados con una ingesta de calcio baja
o media.
Alimentos y nutrientes de importancia:

1) Sal: No es necesario agregarle sal a las comidas, con el sodio que contienen los
alimentos naturalmente es suficiente para cubrir los requerimientos de sodio.
No se recomienda el consumo de alimentos industrializados ya que muchas
veces traen sodio en exceso.
Se recomienda evitar el agregado de sal en las comidas ya que estaríamos
mostrando y enseñando a los niños un hábito no saludable.

2) Fibra: Se debe evitar el consumo de fibra ya que aumenta mucho el volumen y


disminuye la densidad calórica, es de alta permanencia gástrica. Además
interfiere en la absorción de ciertos nutrientes (hierro, zinc y calcio
principalmente).
No ingerir más de 1g/100grs de alimento.
No consumir cereales integrales, ni salvado de avena y trigo, y legumbres en
muy poca cantidad.

3) Gluten: No darles gluten a los niños antes del 6to mes. Si hay antecedentes de
enfermedad celiaca en la familia se recomienda esperar hasta los 8-9 meses,
para retrasar el contacto con las prolaminas toxicas.
Se recomienda incluir el gluten de forma paulatina, no incorporarlo de golpe.

4) Miel: Evitar su consumo hasta el año de vida por riesgo de Botulismo, por la
inmadurez del tubo digestivo.

5) Nitratos: En la porción superior del tubo digestivo se transforman en nitritos y


esto puede generar metahemoglobinemia.
Hay alimentos que son ricos en nitratos: espinaca, remolacha, brócoli,
zanahoria y coliflor. No se recomienda consumir estos alimentos en grandes
cantidades en menores de 1 año. Evitar las altas cantidades y la constante
exposición a estos alimentos.

6) Cuerpos esféricos: Ya que pueden generar asfixia. Son las arvejas, lentejas
garbanzos, porotos, nueves, uvas, caramelos, cuadraditos de manzana.

7) Soja: Está contraindicada en menores de 2 años ya que:


a. Tiene alto contenido de fibra
b. Tiene déficit de aminoácidos azufrados (metionina y cistina)
c. Tiene factores inhibidores de tripsina
d. Tiene isoflavonas: intervienen en las hormonas sexuales y puede
generar ginecomastia en los varones y telarca temprana en las niñas.
e. Los bebible de soja aumentan el riesgo de caries y erosión dental
f. La relación suero caseína de los bebibles de soja es inadecuada
justamente porque no es leche.

8) Azúcar: Se deben evitar los alimentos con altas concentraciones de azúcar.


Evitar el agregado de azúcar, que sea controlado, no es que no puede
consumirse. No consumir más del 10% de azucares.

9) Infusiones: No se recomienda el consumo de té, café, mate por el contenido de


taninos y xantinas.
Además las infusiones no aportan calorías, por eso no se recomienda que sean
consumidas por niños en edad escolar ya que muchas veces éstas remplazan la
leche. Si se consumen que sea, por ejemplo: té con leche.

10) Pescado: El consumo de pescado debe ser a partir del 7-8vo mes, si es que no
hay antecedentes de familiares directos con alergia.
En niños con riesgo de desarrollar alergia se debe administrar:
a. Lácteo, chocolate, frutillas: al año
b. Huevo: a los dos años
c. Maní, nueces, pescado: a los 3 años

Pautas para las primeras comidas:

1. No hay un horario ideal para darle de comer al niño. Tiene que ser un momento
en el cual el niño este tranquilo, sin llorar, despierto y que la madre pueda
dedicarle un buen rato a alimentar a su hijo, con tiempo y sobre todo paciencia.

2. Tener en cuenta que la alimentación es un proceso en el cual cada niño tiene su


ritmo, el cual debe ser respetado. Muchas veces los niños mientras están
aprendiendo a comer, a veces escupen los alimentos, los tiran o pierden el
interés en la comida.

3. En las primeras comidas se recomienda darles poca cantidad de alimentos. Ya


que como todavía están aprendiendo no van a comer mucho.

4. Se recomienda darle una cucharadita por ves y ofrecerles la próxima una vez
que termino de tragar. No apurarlo ofreciéndole la comida en forma muy
rápida.

5. Hay cambio de consistencia de liquida a semisólida. La consistencia debe ser


tipo puré, no se recomienda que consuma inicialmente alimentos muy sólidos
porque no podrá manejarlos (el niño todavía no sabe masticar correctamente,
algunos todavía no tienen los dientes, además de que todavía los niños no
coordinan ni tienen la habilidad de morder, masticar y tragar correctamente, lo
cual va a hacer también que se llenen más rápido porque demoran mas
tiempo) ni tampoco alimentos muy líquidos ya que el agregado excesivo de
líquidos en las papillas disminuye mucho la densidad calórica.

6. La cuchara debe administrarse despacio y de frente. La madre debe sentarse de


frente al niño y ofrecerle la cuchara de frente ya que si lo hace de costado,
como el campo visual del niño no es tan amplio a edad temprana, puede que se
asuste.

7. Inculcar buenos hábitos a la hora de comer: la hora de la comida es un


momento de aprendizaje, se recomienda enseñarle al niño a darle importancia
a la hora de la comida, minimizar las distracciones. Se recomienda comer sin
mirar la tv ni jugar.

8. Temperatura: tibia. Ni muy frio ni muy caliente.

9. Primeros alimentos se recomienda que sean procesados.

10. Agregar colores a las comidas para que llamen la atención del niño.

11. Se recomienda que el niño tenga su propio plato ya que de esa forma vamos a
poder controlar mejor lo que come.

12. Que el niño este correctamente sentado, con un apoyo, sobre todo por la
deglución, para que no se ahogue.

13. Se prefiere el consumo de alimentos caseros y dejar los alimentos


industrializados para momentos en los que la conservación de la comida se ve
dificultada como un viaje o una celebración especial.

- Ventajas de los alimentos caseros: tienen menor costo, están disponibles en


el hogar y respetan las pautas culturales de cada país o región.

- Desventajas de los alimentos caseros: la variabilidad en su composición, es


decir, no todos los días la composición de las papillas será la misma ya que
depende de que verdura utilicemos y del agregado de aceite que se haga. Otra
desventaja es que muchas veces las madres preparan los alimentos a su gusto y
esto puede hacer que, por ejemplo, se le agregue mucha sal a las comidas,
también muchas veces al hacerlo en forma casera los alimentos están
expuestos a contaminación.

- Ventajas de los alimentos industrializados: son de composición uniforme,


cumple con las condiciones higiénicas necesarias para su preparación, es
cómodo para emplearlo ya que la madre no debe cocinar nada y muchas veces
puede que estén fortificadas para evitar deficiencias de nutrientes, y por último
es independiente de las preferencias alimentarias que tengan las madres y no
necesitan agregado de sal.

- Desventajas de los alimentos industrializados: el costo que tienen, muchos


de ellos no responden a pautas culturales ni a las necesidades nutricionales del
niño del país o región donde se comercializa, y por último, la comercialización
de productos industrializados exige el agregado de conservantes y saborizantes
permitidos, lo cual en ciertas ocasiones genero alergias y shocks anafilácticos.

14. Ofrecerle líquidos al niño más allá de la leche materna porque al incorporar la
alimentación complementaria aumenta el consumo de solutos y por lo tanto
aumenta la carga renal de solutos. (para evitar la deshidratación).

15. Tener en cuenta que el momento de la comida es un momento de aprendizaje.


Éste será óptimo cuando la interrelación del niño con el adulto que ofrece el
alimento sea en un ambiente de afecto, amabilidad y paciencia, con control
pero sin rigidez. El niño que come bajo presión desarrolla conductas negativas
ante la comida que pueden manifestarse como rebeldía o rechazo.

16. Cuando los niños reciben un alimento en un contexto social positivo la


preferencia por este alimento aumenta. Por otro lado el hecho de restringir el
acceso del niño a alimentos o comidas sabrosas aumenta la preferencia por
ellos.

17. Es muy importante no utilizar la comida como premio o castigo, el niño debe
interpretar desde pequeño que el alimento es algo necesario para crecer sano y
fuerte.
18. No debe olvidarse que la conducta alimentaria y las reacciones de los adultos
ante cada alimento servirán de modelo para el niño.

19. Exposición: la frecuencia de la exposición a los diferentes gustos facilita la


aceptación. La preferencia por comidas o alimentos aumenta con la exposición
repetida. Se aconseja introducir los nuevos alimentos de manera reiterada
hasta que sean aceptados (se recomienda que sean ofrecidos entre 9 y 10
veces). Se debe insistir una y otra vez colocando el alimento en el centro de la
lengua del niño, para evitar que éste lo escupa.

20. Orden: Ofrecer un alimento nuevo por vez, para probar la tolerancia y la
aceptación de sabores y detectar posibles alergia, observando que no produzca
reacciones adversas como erupciones, diarrea, irritabilidad o malestar general.

21. La aceptación de los alimentos depende, en cierto de puto, de las


características organolépticas.
la preferencia por el dulce es innata y por lo general se mantiene hasta los 2
años. Esta preferencia natural por el sabor dulce beneficia la rápida aceptación
de las frutas como alimento complementario.
También es innato el rechazo por los sabores ácido y amargo, en cambio la
preferencia por la sal requiere del aprendizaje.
De todas formas los niños amamantados parecen aceptar más fácilmente los
nuevos gustos que los niños alimentados con fórmulas, lo cual estaría vinculado
a la exposición a diferentes sabores a través de la alimentación materna.

22. Evitar el consumo de alimentados cortados trozos muy grandes, aquellos que
resulten ásperos o muy pegajosos y los que tienen semillas o espinas, ya que
pueden dificultades al comer.

Selección de alimentos y formas de preparación:


Durante los dos primeros años de vida, la leche humana debe complementarse con los
siguientes alimentos.
No existe ningún esquema rígido a seguir para la selección de alimentos y formas de
preparación. Cada niño tendrá sus particularidades, cultura, tolerancia y, al mismo
tiempo, esta nueva manera de alimentarse deberá adaptarse a su realidad familiar y a
la disponibilidad de alimentos local.
Se debe construir una alimentación que provea todos los nutrientes en las cantidades y
concentraciones necesarias para la gran velocidad de crecimiento de esta edad, con las
limitaciones impuestas por un aparato digestivo y un sistema inmunológico aun
inmaduro.
a. Frutas: Inicialmente incluir manzana, pera, durazno, banana, damasco.
Siempre bien lavadas y peladas, sin semillas y se recomiendan consumir bien
maduras. Puede consumirse en purés, licuados, compota, en almíbar o al horno
Luego más adelante incluir frutilla, ciruela, higo, limón, mandarina, melón,
membrillo, naranja, pomelo y sandia.

b. Verduras: Inicialmente papa, batata, zanahoria, zapallo, calabaza y mandioca.


Luego puede incorporarse acelga sin pencas, espinaca, pure de zapallitos,
chaucha sin hilos ni porotos, remolacha. Finalmente tomate sin piel ni semillas,
brócoli, coliflor, cebolla, lechuga, pepino, puerro, repollo.
Bien cocido en preparaciones como purés, hervidos, al horno, con aceite con
salsa de tomate, con salsa blanca, en tortillas, budines, soufflés, ensaladas,
rellenos, guisos. Las verduras de hoja verde o crudas con moderación. Tener
cuidado con las partes duras y las semillas.

c. Carnes: Siempre frescas. Incorporar primero el pollo, luego carne vacuna,


hígado y finalmente morcilla (solo la parte cremosa del relleno). Más adelante
pueden incorporar pescado, cordero, hígado, riñón, sesos.

d. Cereales y derivados: Inicialmente nada de trigo. Almidón de maíz, polenta,


tapioca, harina de arroz, arroz común. Luego más adelante incorporar sémola,
harina de trigo, avena, fideos, ñoquis, ravioles.
Pueden incorporarse en papillas, amasados, budines, rellenos, soufflés, postres.
Con aceite, salsa de tomate, salsa blanca.

e. Queso: Entero. Untable, ricota, cuartirolo, fresco, por salut, muzzarella, Mar del
Plata, de rallar (no picante).

f. Aceite: Maíz, soja, girasol, oliva, uva. No puede faltar en almuerzo y cena. Para
enriquecer papillas, guisos, pastas, arroz, polenta.

g. Azúcar: Común. Consumir con moderación. En postres o amasados.

h. Galletitas: de agua, dulces blandas. Pueden consumirse solas, con queso,


remojadas en leche. Consumirlas con moderación.

i. Yogur: Entero. Natural o saborizado. Bebible o firme. Puede consumirse solo o


con puré de frutas.
j. Huevo: Yema y clara. Siempre bien cocido. Puede consumirse duro, en tortillas,
revueltos, soufflés, para enriquecer papillas.

k. Leche de vaca: Fluida o en polvo. A partir del año de vida. Que no reemplace la
leche materna. Puede consumirse sola (en vaso o cucharita), con cereales en
preparaciones como flan, postre de leche, chuño, salsa blanca, para enriquecer
papillas, polenta.

l. Legumbres: No consumirlo inicialmente sino más adelante. Arvejas, garbanzos,


lentejas, porotos. En purés, tamizadas y sin piel o sus respectivas harinas, en
amasados.

m. Manteca, margarina, crema de leche: Común. Con moderación, preferir aceite.


Consumir en preparaciones, purés, papillas, con pastas, polenta, amasados.

n. Bebidas: Lo ideal es que consuman agua, jugo de frutas. Tratar de evitar las
gaseosas. Consumir en taza, vaso bebedor o con cucharita. El agua debe
hervirse durante 5 minutos y enfriarse. Los jugos de frutas colados y diluidos
con agua no deben superar medio vaso por día.

o. Condimentos: Especias suaves como laurel, orégano, perejil, albahaca.


Consumir con moderación, no consumir nada picante.

Es importante siempre cuidar la higiene, tanto personal como en la elaboración de los


alimentos y la higiene ambiental, al momento de la preparación de los alimentos.

 Se recomienda tener en cuenta la higiene de la persona a cargo del niño y del


propio niño. No toser o estornudar sobre los alimentos, lavarse las manos con
agua y jabón antes de preparar o consumir la comida, luego de ir al baño o de
acompañar a los niños al baño y luego de cambiar los pañales.

 Tener cuidado cuando la persona que prepara los alimentos está enferma ya
que con una higiene deficiente puede contagiar microorganismos en la comida,
llegando y contagiando al niño.

 Se debe evitar tocarse el pelo, la boca, la nariz, mientras se cocina y taparse al


boca al toser o estornudar y lavarse las manos de inmediato.
 Es importante también utilizar agua que sea potable o bien potabilizarla
hirviéndola durante 5 minutos o agregándole 2 gotas de lavandina por litro y
dejarla reposar media hora en un recipiente tapado.

 Muchas veces hay adultos que suponen que llevándose chupetes, tetinas o
cucharas a la boca los están higienizando pero ésta es una práctica que se debe
desaconsejar.

 Las carnes deben estas correctamente cocidas para evitar enfermedades (jugo
bien transparente, especialmente si es carne picada) y evitar el contacto de
carnes crudas con cocidas o con cualquier tipo de alimento listo para consumir.

 Se recomienda consumir los alimentos inmediatamente luego de su


preparación, evitar guardarlos y recalentarlos.

 Tener en cuenta también que muchas veces los biberones son un medio para
la transmisión de patógenos si es que no están correctamente higienizados.

 Los alimentos deben conservarse en lugares limpios, secos y frescos


(temperaturas menores a 5 grados).

 Evitar el contacto de los alimentos con moscas o cualquier tipo de insecto,


roedores o animales domésticos.

 También recordar que la higiene ambiental es muy importante, la disposición


de basura dentro de la vivienda, la falta de cloacas y la mala disposición de
excretas, basurales cercanos y aguas servidas (agua contaminada con materia
fecal u orina).

Alimentación perceptiva
Este concepto tiene que ver con que no solamente es importante la cantidad y calidad
de nutrientes que ingiere el niño con la incorporación de la alimentación
complementaria sino que también hay que darle mucha importante a ver cómo el niño
come, con quien come y dónde come, es decir como es el ambiente que rodea al niño
al momento de la comida. Debe ser un ambiente de bienestar y atención especial para
los niños. Ofrecerles un entorno rodeado de amor, cuidado y paciencia para que
aprendan a comer.
La OMS recomienda alimentar directamente al lactante y asistir a los niños mayores,
minimizar las distracciones durante el momento de la comida y que el momento de la
alimentación sea un momento de aprendizaje, por lo cual es muy útil hablarle a los
niños, comunicarse con ellos explicándoles (aunque muchas veces no entiendan) qué
es lo que va a comer acompañando con gestos y entonación agradable.
Es de suma importancia respetar los tiempos de cada niño a la hora de aprender a
comer solo. Los niños que comen bajo presión desarrollan conductas negativas ante la
comida que puede manifestarse como rebeldía o rechazo.

Las Guias Alimentarias para la población infantil también recomiendan que una
persona responsable alimente y preste atención a su alimentación durante los 2
primeros años de vida y recomiendan alentar a los niños a que toquen los alimentos
con las manos y que no miren la televisión durante la comida.