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Introducción

En la última década se ha expandido la conciencia sobre el valor estratégico de la educación para


el desarrollo humano, así como su central importancia a la hora de enfrentar los cambios
científicos y tecnológicos; esto nos pone frente al desafío de replantearnos la gestión de
los sistemas educativos, donde la participación de los equipos directivos de los propios
establecimientos de educación adquiere un rol protagónico.

La gestión escolar se ha convertido en problema central que deben de enfrentar los directores de
las diferentes instituciones en los inicios del siglo XXI, ante los procesos de la modernización y la
globalización mundial, lo cual obliga a México a buscar el mejoramiento continuo de la educación,
por lo que, las políticas del sistema educativo federal y estatal contribuyen en el logro del
propósito de interésprimordial mejorar la calidad de la educación.

La escuela es el lugar donde se concretan los propósitos educativos, que deben impulsarse para la
adquisición de una nueva cultura en la organización y funcionamiento del grupo colegiado, por lo
que el concepto de Gestión Escolar, tiene actualmente gran relevancia.

Una adecuada función directiva, aplicando un enfoque participativo – sistémico en la gestión


escolar, con la colaboración activa de los padres de familia y de la comunidad donde se ubica la
escuela, contribuyen a que la gestión sea eficiente, privilegiando la tarea pedagógica
del proceso enseñanza – aprendizaje como finalidad principal de la educación.

La CEPAL – UNESCO, (1992:182) nos habla de la nueva función del director de escuela "Los nuevos
esquemas institucionales contemplan mayor autonomía de los establecimientos educativos,
implican cambio radical en la función de director de escuela, que no asuma su cargo no solo como
un paso dentro de una carrera, sino como una posición moral, intelectual y funcional, de meros
administrativos se requiere de personas capaces de dirigir, eficientes organizadores. La mayoría de
los directores no cuentan con una preparación que les permita asumir el liderazgo, estimular a
los docentes, carecen de la capacidad organizativa. Las dificultades del proceso Enseñanza –
Aprendizaje hacen necesaria una condición eficaz. El acceso a la función directiva debería
depender no solo de la antigüedad, sino pasar por un proceso de capacitación certificada".

La UNESCO, (2003:21) en el Proyecto Regional de Educación para América Latina y el Caribe,


declaración de la Habana. Resuelve que "La gestión de los aprendizajes debe poner atención a los
aspectos siguientes: una progresiva reestructuración de los procesos formales de educación que
considera variados espacios, tiempos y canales de formación:

 1. Utilizar las nuevas tecnologías de la comunicación e informática, porque permiten


personalizar las trayectorias formativas individuales.

 2. Para responder a las demandas cambiantes del mercado de trabajo y lograr la inclusión
de la población en el mundo laboral, hay que promover cambios en la estructura de la
formación actual para lograr una articulación efectiva entre educación y trabajo.
 3. La asignación de los recursos y apoyos a las escuelas públicas ha de realizarse en función
de las características y necesidades de cada una.

 4. Es necesario contar con información relevante, significativa y actualizada para la toma


de decisiones razonadas en la educación.

 5. Construcción de un conjunto amplio de indicadores que sirva para tomar decisiones de


políticas educativas.

 6. Fortalecimiento de la investigación educativa con la participación activa de los


docentes.

 7. La evaluación de la calidad de la Educación ha de estar al servicio de los aprendizajes y


no solo a la gestión del sistema"

Sin duda, es trascendental que el directivo atienda a los fines de la organización y que la
organización cuente con fines específicos para que se cumpla con una función directiva eficaz; si el
directivo no busca un trabajo productivo por parte de los profesores ni pretende encausar las
influencias y responsabilidades sociales, tampoco estará cumpliendo con una Gestión Escolar
Participativa – Sistémica.

La gestión en México

En los estudios reportados por la literatura latinoamericana han cobrado particular relevancia las
aportaciones del Instituto Internacional de Planeamiento de la Educación de la UNESCO, que
desde su Oficina Regional de Buenos Aires, Argentina, ha promovido múltiples estudios y
seminarios regionales sobre formación en gestión educativa. Así como estudios de caso de los
países de la región; logrando verificar cambios importantes en el concepto de gestión educativa
estratégica, y a la vez, identificando un conjunto de competencias básicas para la gestión.

Pozner, P. (2000), nos da a conocer el siguiente esquema comparativo entre los modelos de la
administración escolar tradicional y el de gestión educativa estratégica:

Administración escolar tradicional. Gestión educativa estratégica.

Baja presencia de lo pedagógico. Centralidad de lo pedagógico.

Énfasis en normas y rutinas. Habilidades para tratar con lo complejo.

Trabajos aislados y fragmentados. Trabajo en equipo.

Estructuras cerradas a la innovación. Apertura al aprendizaje y a la innovación.


Autoridad impersonal y fiscalizadora. Asesoramiento y orientación profesional.

Culturas educacionales cohesionadas por


Estructuras desacopladas.
una visión y la misión.

Observaciones simplificadas y
Intervenciones sistémicas y estratégicas.
esquemáticas.

Debido a que en la comunidad escolar, donde nos ubicamos, se le ha dado mayor importancia a la
Gestión desde un enfoque administrativo tradicional, pasando a segundo término la importancia
de una Gestión Escolar Participativa y Sistémica, hemos obtenido un proceso enseñanza –
aprendizaje con bajos logros educativos en el desarrollo de las competencias en los preescolares.

Sin embargo considero, que en el Jardín de Niños "Amalia González Caballero", sí es posible
investigar las causas que impiden desarrollar una Gestión Escolar Participativa – Sistémica, ya que
se cuenta con el apoyo y la disposición de la comunidad escolar, autoridades educativas a nivel
zona, sector, región para participar e intervenir en lo conveniente. A la vez se cuenta con
aportaciones teóricas significativas y valiosas, para enriquecer dicha investigación.

Pozner (1997), "El objetivo primordial de la GESTIÓN ESCOLAR es CENTRAR-FOCALIZAR-NUCLEAR a


la UNIDAD EDUCATIVA alrededor de los APRENDIZAJES de los niños y jóvenes. Su desafío por lo
tanto, es dinamizar los procesos y la participación de los actores que intervienen en
la acción educativa"; ha encontrado en la práctica importantes dificultades al no contar con ideas
claras y precisas, respecto a la primacía de las habilidades sobre el contenido.

Namo de Mello (1998), "Focalizar la función de la escuela en el aprendizaje de los alumnos, implica
hacer de la gestión pedagógica el eje central de la organización del proceso educativo.".

SEP. (2003:9), "Ser directivo, o integrante del equipo directivo de una escuela, es poder llevar
adelante la gestión de esa institución. Es tener la capacidad de construir una intervención
institucional considerando la totalidad de las dimensiones que le dan sentido como organización:
La dimensión pedagógico-curricular, la dimensión comunitaria, la dimensión administrativa-
financiera, la dimensión organizacional-operativa".

Sin duda, gran parte de lo que se hace o deja de hacerse en las escuelas depende de las formas de
ejercicio de la función directiva; el establecimiento de nuevas formas de organización
y trabajo demanda el ejercicio de una Gestión Escolar Participativa – Sistémica.

SEP. (2003:11), Este modelo de gestión escolar, es posible si se ponen en práctica


dos acciones básicas:

 "La elaboración de un PROYECTO de la institución, que determine la orientación del


proceso y que será la herramienta intelectual fundamental que orientará al conjunto de la
institución.
 El desarrollo de EQUIPOS DE TRABAJO, ya que la Gestión Escolar es el arte de organizar los
talentos presentes en la escuela."

SEP. (2003:21), La Gestión Escolar Participativa "busca favorecer y hacer posible la puesta en
marcha de un trabajo colectivo, interactivo y paulatinamente más autónomo entre los partenaires
del proyecto educativo: docentes, directivos, padres, madres, alumnos."

Por lo cual el Jardín de Niños, debe garantizar que las educadoras cumplan profesionalmente su
obligación esencial: la enseñanza – aprendizaje, que todos los días haya clases, que
el tiempo dedicado a las actividades escolares se aproveche óptimamente, ya que mientras menos
tiempo se dedique a la enseñanza y al estudio sistémico, el aprendizaje tiende a ser menor. A la
vez evitar que otras tareas desplacen a la enseñanza – aprendizaje, limitando conseguir los
propósitos educativos, convirtiéndola en una labor secundaria; por lo que es indispensable
funcione como unidad educativa, teniendo presente que los resultados que los preescolares
obtienen sobre todo en el campo del desarrollo de las habilidades intelectuales y de las actitudes,
son producto de la combinación del trabajo de todas las educadoras en el aula y de la experiencia
escolar en su conjunto.

SEP. (2003:24), "Abandonar la conocida desarticulación de los docentes para concretar la acción
pedagógica, requiere un equipo directivo con claridad de propuesta y con gran capacidad
de liderazgo para convocar, comunicar, informar, negociar, etcétera. Antes que nada, requiere que
el equipo directivo asuma profundamente una concepción de GESTIÓN ESCOLAR PARTICIPATIVA, y
que tenga las competencias necesarias para llevarla acabo."

Considero importante resaltar que la comunicación entre colegas respecto a asuntos profesionales
elementales, así como dialogar con la educadora que atendió el grupo durante el ciclo anterior
para conocer a los alumnos y diseñar medidas de apoyo para quienes tienen dificultades, es
fundamental, no debe unirnos el edificio escolar, sino las metas comunes, los estilos de trabajo
congruentes entre sí y con los propósitos educativos, las formas de relación estimulantes para el
aprendizaje no sólo de conocimientos, sino también de habilidades y valores, esto exige una eficaz
colaboración entre todos los integrantes de la comunidad escolar y principalmente una nueva
forma de ejercicio de la Gestión Escolar.

La educación en México es considerada un factor importante para el desarrollo social, cultural,


económico y productivo, y como uno de los factores más relevantes en el desarrollo personal de
los individuos; ha dado la pauta de crecimiento con equidad y por consecuencia un mayor
bienestar para la sociedad, impactando en su desarrollo económico, político, cultural, social, etc.

El Sistema Educativo Mexicano ha realizado esfuerzos importantes en las últimas décadas para
mejorar la calidad educativa, especialmente a partir del Acuerdo Nacional para la Modernización
Educativa (ANMEB, mayo de 1993), con el que se inicio un proceso de transformación profunda,
mediante la implementación de un conjunto de acciones de política educativa con tres propósitos:
a) asegurar el acceso de todas las niñas y los niños a la escuela, b).-Mejorar la calidad educativa y
c) fortalecer la equidad en la prestación del servicio educativo.
Otras investigaciones relativas a las tendencias y concepciones sobre la calidad educativa en
México aportaron elementos que acentuaron el reconocimiento de la estrecha relación entre la
calidad de los procesos educativos y la organización y funcionamiento de los planteles, por lo que
estas dos nociones- calidad educativa y gestión escolar- se fueron colocando, paulatinamente,
como puntos importantes de referencia para el diseño y la implementación de políticas educativas
con fines de mejora educativa.

Diversos estudios realizados para identificar las características de las escuelas exitosas, (Podemos
citar aquí el llevado a cabo por Haddad et.al. en 1990, basado en una revisión extensa de la
literatura sobre la eficacia y la eficiencia de las escuelas. También el realizado en Puebla por la Dra.
Schmelkes durante 1990 en escuelas de 5 zonas de este estado, cuyos resultados están
ampliamente discutidos en: Mejoramiento de la calidad de la educación primaria: estudio
comparativo en cinco zonas del estado de Puebla, México, Centro de Estudios Educativos, mimeo,
1992), demuestran que la gestión escolar se extiende más allá de la gestión administrativa, son
escuelas cuyas prácticas demuestran trabajo en equipo; sus integrantes fijan o
establecen objetivos y metas comunes, demuestran disposición al trabajo colaborativo, comparten
la responsabilidad por los resultados del aprendizaje, practican y viven los valores como
el respeto mutuo y la solidaridad; establecen altas expectativas para sus alumnos y se insertan en
procesos permanentes de capacitación.

La gestión escolar requiere por sobre todas las cosas, centrar la mirada en el aprendizaje de los
alumnos, el trabajo en equipo y un clima de confianza son requisitos para abrir la puerta hacia la
gestión pedagógica.

Pozner, (1997) en uno de sus artículos afirma que: "la gestión escolar no es el gobierno de lo
didáctico". En efecto, pensar que la escuela y el salón de clases son los únicos espacios para
asegurar una educación de calidad sería erróneo, y en cierta medida peligroso. Debemos pensar
que, para que las escuelas y los maestros logren alcanzar los objetivos de la gestión escolar y
pedagógica respectivamente, necesitamos con urgencia mejorar, en algunos casos cambiar, las
prácticas de gestión educativa con las que se ofrece el servicio a la población.

El desarrollo de una vida institucional anclada en el aprendizaje de los niños y jóvenes y modelada
por un proyecto que organiza la forma de concretar el currículo, introduce un nuevo estilo de
conducción de la gestión escolar: la inclusión participativa de los actores que ponen en marcha el
proyecto, la comunidad educativa.

Conclusiones

El enfoque educativo sistémico plantea que toda práctica educativa guarda relación con
un sistema. Dentro de cada distrito escolar, escuela o salón de clase existen diversos sistemas que
se tienen que tomar en consideración: el gobierno en el cual está ese distrito, las políticas
estatales, las relaciones obrero-patronales, la comunidad, los(as) educadores (as) y los
estudiantes, entre otros. Este enfoque contempla simultáneamente el todo y las partes, así como
las conexiones entre estas.
El cambio educativo sistémico, por lo tanto, plantea que todos los esfuerzos de cambio deben
incorporar todos los componentes del sistema educativo, y no pretender modificar sólo una parte
o aspecto del mismo. El cambio educativo reduce a cambios en el sistema escolar. Desde una
perspectiva sistémica se considera como otros sistemas inciden en el sistema educativo, entre los
que se encuentran: los sistemas familiares, los medios de comunicación, el trabajo, entre otros;
que además, tienen funciones educativas dentro de una sociedad.

La perspectiva sistémica no propone que todo tiene que cambiar al mismo tiempo y en el mismo
ritmo. (Fullan, 1996; Hall Hord, 2006; Senge, 2000). El enfoque sugiere que al considerar las
diferentes situaciones del proceso educativo se tome en cuenta la articulación de todos sus
componentes en dichas situaciones, y la manera en que el cambio involucra e impacta a los
diversos actores, sus necesidades e intereses.

Desde un enfoque sistémico se entiende que las escuelas son las unidades o ejes de los cambios
(Senge, 2005; Hall Hord, 2006). En tanto estas constituyen sistemas abiertos con sus particulares
contextos y capacidad para la autonomía, el cambio no debe imponerse desde afuera o
visualizándolas como la base de la pirámide a la cual se llega para ejecutar lo planificado.

El cambio educativo a partir de un enfoque sistémico encierra transformaciones organizacionales,


políticas, pedagógicas y sociales (Negrori, 1996).

SEP (2003:115), enfatiza las características de la jefatura sistémica, son:"énfasis en el estudio y


monitoreo de los contextos político, social, cultural, económico, gremial, tecnológico, de
la competencia y demás, que afecten la gestión de su escuela; la práctica de
establecer estrategias para lograr los resultados esperados y el diseño de
sistemas de información que permitan tomar las decisiones correctas con respecto al conjunto de
actividades que realiza la escuela, y la contribución de cada área para cumplir el propósito y actuar
de acuerdo con los valores de la escuela".

El cambio organizacional que requieren las instituciones educativas no se logra con el cambio de
las reglas o las normas, es importante contribuir a la transformación de los procesos de gestión
que se requieren para la educación, desde procesos de aprendizaje colectivo que contribuyen de
manera efectiva al desarrollo organizacional.

Bibliografía consultada

Bonilla Oralia. Gestión Escolar en México. Algunos aprendizajes. gestion.htm

Namo de Mello, Guiomar. (1998). "Nuevas propuestas para la gestión educativa". Biblioteca para
la Actualización del Maestro, SEP, México.

Pozner de Weinberg Pilar. (1997) "El Directivo como Gestor de Aprendizajes Escolares". AIQUE,
Grupo Editor S.A. Buenos Aires, Argentina. Cuarta Edición.
Schmelkes, Sylvia. (1992). "Mejoramiento de la calidad de la educación primaria: estudio
comparativo en cinco zonas del estado de Puebla", Centro de Estudios Educativos, mimeo, México.

Secretaria de Educación Pública: Manuales para Directivos y Supervisores de Educación Básica,


SEP. México.

SEP. (2003). Antología de Gestión Educativa. México.

Schemelkes, S. (1992) Hacia una mejor calidad en nuestras escuelas. SEP, Biblioteca para la
actualización del maestro. México.