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Bosquejo mateo

I. Nacimiento, infancia y niñez, 1:1 a 2:23.


A. Antes del nacimiento de Jesús, 1:1-25.
B. La niñez de Jesús, 2:1-23.

II. Preparación para el ministerio, otoño (septiembre-noviembre) de 27 d. C., 3:1 a


4:11.
A. Ministerio de Juan el Bautista, 3: 1-12.
B. El bautismo, 3:13-17.
C. La tentación, 4:1-11.

III. Ministerio en Galilea, de pascua a pascua, 29-30 d. C., 4:12 a 15:20.


A. Comienzos del ministerio en Galilea, 4: 12-25.
B. El Sermón del Monte, 5:1 a 8:1.
C. El poder de Jesús sobre la enfermedad, la naturaleza y los demonios, 8: 2 a 9:34.
D. Instrucción sobre métodos de evangelización, 9:35 a 11:1.
E. La delegación enviada por Juan el Bautista, 11:2-30.
F. Conflicto con los fariseos, 12:1-50.
G. El sermón junto al mar: parábolas del reino, 13:1-52.
H. Fin del ministerio público en Galilea, 13:53 a 15:20.

IV. Terminación del ministerio público, primavera a otoño (marzo-noviembre), 30 d.


C., 15:21 a 18:35.
A. Ministerio en las regiones vecinas a Galilea, 15:21-39.
B. Nuevos conflictos con los fariseos, 16:1-12. 269
C. Preparación para la cruz, 16:13 a 17:27.
D. La importancia de la humildad en las relaciones humanas, 18:1-35.

V. Ministerio en Perea, otoño a primavera (septiembre-mayo), 30-31 d. C., 19:1a


20:34.
A. Enseñanzas en Perea, 19:1 a 20:16.
B. El último viaje a Jerusalén, 20:17-34.

VI. Ministerio final en Jerusalén, pascua, 31 d. C., 21:1 a 27:66.


A. Conflicto con los escribas y fariseos, 21:1 a 23:39.
B. Instrucciones en cuanto a la segunda venida de Cristo, 24:1 a 25:46.
C. El arresto y el juicio, 26:1 a 27:31.
D. La crucifixión y la sepultura, 27:32-66.

VII. La resurrección; apariciones posteriores, 28:1-15.


A. La gran comisión, 28:16-20.
BOSQUEJO MARCOS

3.02. MARCOS - Autor

El testimonio constante y unánime de la tradición cristiana señala a Juan Marcos como


el autor de este Evangelio.

El nombre Marcos deriva del latín Marcus, y es a la vez su apellido (Hechos 12:12,
25).

Su primer nombre era Juan (Hechos 13:5, 13), y el nombre de su madre, María
(Hechos 12:12). Era primo de Bernabé (Colosenses 4: 10), quien antes había vivido en
Chipre (Hechos 4:36).

En el hogar de Marcos, en Jerusalén, parece que estaba el "aposento alto", en donde


por un tiempo, al menos, vivieron algunos de los apóstoles después de la resurrección
y ascensión de Jesús (Juan 20:19; Hechos 1:13), y en donde se reunían los miembros
de la primera iglesia en Jerusalén (Hechos 12:12).

Juan Marcos acompañó a Pablo y a Bernabé en el primer viaje misionero de estos


apóstoles (Hechos 13:5, 13); en un viaje posterior Marcos acompañó a Bernabé a la
isla de Chipre (Hechos 15: 36-39). Parece que Marcos trabajó más tarde bajo la
dirección de Pedro y de Pablo (1 Pedro 5:13; Colosenses 4:10; 2 Timoteo 4:11).

El hecho de que este Evangelio lleve el nombre de una persona tan poco destacada
como Marcos, es una evidencia indirecta de su autenticidad y de que él es el
verdadero autor. Si este Evangelio fuera una falsificación, sin duda se le habría
adjudicado el nombre de una persona mejor conocida, que hubiera estado asociada
personalmente con Jesús, como el apóstol Pedro. No hay una razón válida para dudar
ni de la autenticidad del libro ni de que Marcos es su autor.

Papías, obispo de Hierápolis, distante unos 16 km (10 millas) de Colosas y unos 10 km


(6 millas) de Laodicea, en Asia Menor, fue el primer escritor que se sepa haya
afirmado que Marcos era el autor de este Evangelio. En su obra Interpretaciones,
según la cita Eusebio (Historia eclesiástica iii. 39. 15), dice así:

"Decía aquel presbítero [muy probablemente el presbítero Juan], refiere Papías, que
Marcos, intérprete de Pedro, escribía totalmente con diligencia cuantas cosas
encomendaba a la memoria; pero que sin embargo no exponía ordenadamente los
dichos y hechos del Señor. Pues él nunca había oído ni seguido al Señor,sino que
había vivido después con Pedro, como he dicho, el cual predicaba el Evangelio para
utilidad de los oyentes, no para tejer una historia de los discursos del Señor. Por ese
motivo en nada faltó Marcos, que escribió algunas cosas tal como las sacaba de la
memoria. Porque una sola cosa deseaba, a saber, no omitir nada de lo que había
oído, ni agregar a ello alguna falsedad".

Esta declaración concuerda con la siguiente referencia de Pedro: "Marcos mi hijo" (1


Pedro 5:13).

La declaración de Papías se toma generalmente para afirmar que Marcos era el


traductor de Pedro cuando éste se dirigía a congregaciones cuyo idioma no hablaba
bien, posiblemente en lugares en donde no se hablaba arameo, la lengua nativa de
Pedro.

Presumiblemente Marcos tradujo tan a menudo la predicación evangélica de Pedro y


se familiarizó tanto con ella, que pudo escribir, bajo la inspiración del Espíritu Santo, el
Evangelio que lleva su nombre. La mayoría de los eruditos están de acuerdo en que
de los cuatro Evangelios el de Marcos es el primero que se escribió.

Los padres de la iglesia no concuerdan en si Marcos escribió antes o después de la


muerte de Pedro (c. 64-66). Ireneo de Lyon afirma (c. 185) que Marcos escribió el
Evangelio después de la muerte de Pedro (Contra herejías iii. 1.1); pero Clemente de
Alejandría (c. 190) sitúa la escritura de este Evangelio mientras aún vivía Pedro
(Eusebio, Historia eclesiástica, vi. 14. 5-7).

La segunda afirmación parece concordar más estrechamente con la información que


hay actualmente. Pero sea como fuere, la escritura de este Evangelio debe situarse
entre los años 55 al 70.

En el Evangelio de Marcos hay muchas declaraciones que evidencian que fue escrito
para lectores no judíos. Palabras como κεντυριων [kenturiôn] (latín, centurio,
"centurión"; cap. 15:39), σπεκουλατωρ [spekoulatôr] (latín, spiculator,
"verdugo","vigilante"; cap. 6:27), sugieren que, aunque redactado en griego, el idioma
culto de esa época, fue dirigido a los romanos.

Marcos pudo haber usado palabras comunes del griego para referirse a esos
funcionarios, y no del latín, pero parece que repetidamente escogió palabras latinas
transliteradas al griego porque seguramente eran más familiares para sus lectores.

Explica el valor de las monedas (cap. 12:42), ya que sus lectores evidentemente no
estaban familiarizados con tales valores.

Explica también la pascua judía (cap. 14: 12) y las costumbres de los fariseos (cap. 7:
3-4).

Traduce además varias palabras y expresiones arameas (cap. 5:41; 7:34; 15:34).

Ninguna de estas explicaciones habría sido necesaria para lectores de Palestina. Pero
al mismo tiempo el escritor era obviamente un judío que conocía el arameo y estaba
familiarizado con el AT, el cual cita, sin embargo, de la LXX.

13.04. MARCOS - Tema

Marcos es el más corto de los cuatro Evangelios; sin embargo, en muchos aspectos es
el más ágil y vigoroso de todos.

Aunque sólo tiene dos tercios de la extensión de Mateo, registra la mayor parte de los
incidentes que menciona éste. Su estilo es terso, fuerte, incisivo, vívido, pintoresco, y a
menudo da detalles significativos que no mencionan los otros evangelistas.

Marcos da énfasis a Jesús como un Hombre de acción, mientras que Mateo lo


presenta como un Maestro. Por lo tanto, Marcos registra casi todos los milagros que
mencionan los otros Evangelios sinópticos.

Una palabra muy característica de Marcos es ευθυς [euthus]: "luego" (cap. 1: 10, 12,
18, 20, 21, 29); "enseguida", "inmediatamente", "al instante" (cap. 1:30, 42); "al
momento" (cap. 4:16). La utiliza más a menudo que todos los otros escritores del
Nuevo Testamento juntos.
Marcos relata la vida de Cristo mayormente en orden cronológico, y no por tópicos
como lo hace Mateo.

Su énfasis en los milagros señala claramente su propósito: destacar el supremo poder


de Dios, como puede verse en las"maravillas" y "milagros" hechos por Jesús. Este es
el objetivo primario de Marcos, así como el de Mateo es señalar que Jesús cumplió
todas las predicciones de los profetas del AT.

Mateo prueba que Jesús es el Mesías basándose en que es Aquel de quien los
profetas dieron testimonio.

Marcos prueba que Jesús es el Mesías por el testimonio que da de su poder divino, el
cual, presumiblemente, sería más convincente para los lectores a quienes se dirigía:
cristianos de origen gentil, posiblemente romanos.

13.05. MARCOS - Bosquejo


I. Preparación para el ministerio, otoño, 27 d. C., 1:1-13.

II. Ministerio en Galilea, de pascua a pascua, 29-30 d. C., 1:14 a 7:23.


A. Primer ministerio en Galilea, 1:14-34.
B. La primera gira misionera, 1:35-45.
C. Ministerio en y alrededor de Capernaúm, 2:1 a 3:19.
D. La segunda gira misionera, 3:20 a 5:43.
E. La tercera gira misionera, 6:1 a 7:23.

III. Retiro del ministerio público, primavera a otoño, 30 d. C., 7:24 a 9:50.
A. Ministerio en las regiones limítrofes a Galilea, 7:24 a 8:10.
B. Vislumbres de la cruz, 8:11 a 9:50.

IV. Ministerio en Perea, otoño 30 d. C. a primavera 31 d. C., 10:1-52.

V. Conclusión del ministerio en Jerusalén, pascua, 31 d. C., 11:1 a 15:47.


A. Conflictos con los escribas y los fariseos, 11:1 a 12:44.
B. Profecía de Jesús en cuanto a la caída de Jerusalén y su segunda venida, 13:1-37.
C. Arresto y juicio de Jesús, 14:1 a 15:20.
D. Crucifixión y entierro de Jesús, 15:21-47.

VI. Resurrección y apariciones de Jesús, 16:1-20.

14.02. LUCAS - Autor

El consenso antiguo y unánime de la tradición cristiana señala a Lucas como el autor


del Evangelio que lleva su nombre.

El historiador eclesiástico Eusebio (m. c. 340) dice específicamente que Lucas es el


autor de este Evangelio (Historia eclesiástica, iii. 4. 6).

Un siglo antes Tertuliano (m. c. 230) se refirió a Pablo como el "iluminador" de Lucas,
esto es, el que había animado a éste y le había dado mucha de la información que
contienen sus escritos.
Ireneo escribió alrededor del año 185 d. C.: "Lucas, el seguidor de Pablo, escribió en
un libro el Evangelio predicado por éste".

El famoso Fragmento Muratoriano, una parte de un documento escrito a fines del


segundo siglo, concuerda con Ireneo, pues declara que el tercer Evangelio fue escrito
por Lucas, un médico y compañero de Pablo.

Las tradiciones más antiguas señalar, pues, unánimemente a Lucas como el autor del
Evangelio que lleva su nombre.

El Evangelio de Lucas y los Hechos de los Apóstoles pueden considerarse como los
tomos 1 y 2 de una obra que bien podría titularse Origen y desarrollo del cristianismo.

La introducción del libro de los Hechos (cap. 1:1) señala nítidamente a un solo autor
para ambos libros, y el estilo literario y la dicción son evidentemente los mismos.
Además, ambos libros son dedicados a una misma persona: a Teófilo (Lucas 1:3;
Hechos 1:1).

Las secciones de los Hechos donde el escritor utiliza el plural "nosotros" indican
claramente que éste era un constante compañero de Pablo, especialmente durante los
años finales del ministerio del apóstol.

Parece que el autor se asoció con Pablo desde Troas - durante los primeros días de la
predicación en Grecia (Hech. 16:10-18) -, lo acompañó en su visita final a Palestina
(cap. 20:5 a 21:18) y también durante su viaje a Roma (cap. 27: 1 a 28: 16).

Lucas, como colaborador de Pablo, envía saludos (Filemón 23-24; Colosenses 4:14) a
aquellos a quienes se dirigen estas cartas.

Casi al final de su último encarcelamiento en Roma, Pablo escribió a Timoteo: "Sólo


Lucas está conmigo" (2 Timoteo 4:11). Los demás compañeros de Pablo, o habían
sido enviados en misiones a otras iglesias o lo habían abandonado.

Pablo tuvo que haber sentido, en medio de las angustias de sus últimos días, un
profundo aprecio por el tierno y eficiente servicio de un hombre como "Lucas, el
médico amado". Es, pues, bastante claro que Lucas fue el autor del libro de los
Hechos y del Evangelio que lleva su nombre.

El contexto de Colosenses 4:11-14 parece sugerir que Lucas no era judío sino gentil,
porque no es incluido en la lista de los de la circuncisión sino en la de otros conocidos
como gentiles.

El Evangelio de Lucas se considera generalmente como una de las mejores obras


literarias del Nuevo Testamento, y en muchos aspectos es el más próximo al estilo de
los grandes escritores griegos. Esto se evidencia en forma especial en el prólogo (Luc.
1:1-4).

Eusebio (Ibíd.) describe así a Lucas: "por raza, de Antioquía; y de profesión, médico".

Probablemente era originario de Antioquía, y algunos han pensado que fue en esta
ciudad donde escribió; pero otros han sugerido que lo hizo en Roma.

Lucas y Pablo son los escritores más prolíficos del Nuevo Testamento. Se desconocen
el lugar y la manera de la muerte de Lucas, aunque la tradición afirma que fue
martirizado en Grecia, y añade que fue clavado sobre un olivo verde.
Los eruditos más conservadores asignan la composición de este Evangelio a una
fecha no posterior al año 63, por las siguientes razones: fue escrito aparentemente
antes de los Hechos (Hechos 1:1).

La abrupta conclusión de los Hechos se considera generalmente como una evidencia


de que este libro fue escrito durante el primer encarcelamiento de Pablo en Roma,
alrededor de los años 61-63, probablemente poco después de su llegada a esa ciudad.
La explicación más sencilla para esta abrupta conclusión es que Lucas no escribió
más en los Hechos porque en ese momento no había nada que añadir.

Sería extremadamente improbable que el juicio, liberación, nuevo arresto, sentencia y


ejecución de Pablo hubieran sido omitidos del registro de los Hechos si estos eventos
ya hubieran sucedido cuando se escribía este libro. Además, no hay evidencia de que
dichos sucesos fueron parte del texto original de los Hechos y que más tarde se
perdieron.

A la luz de estas circunstancias es fácil suponer que los Hechos fueron escritos
alrededor del año 63 y el Evangelio de Lucas en una fecha anterior (Hechos 1:1),
aunque no puede decirse cuántos años antes.

14.04. LUCAS - Tema

Mateo presenta a Jesús como el gran Maestro y exponente de la verdad divina.

Marcos lo presenta como el Hombre de acción, poniendo énfasis en sus milagros


como una manifestación del poder divino que atestigua que es el Mesías.

Lucas pone a Jesús en contacto íntimo con las necesidades de la gente, destacando
el aspecto humano de su naturaleza y presentándolo como el Amigo de la humanidad.

Juan presenta a Jesús como el divino Hijo de Dios.

Como Mateo escribió en primer lugar para la gente de ascendencia judía, presenta la
genealogía de Jesús a partir de Abrahán, el fundador de su nación; pero Lucas, que
escribe para la gente de todas las razas, presenta la genealogía de Jesús partiendo de
Adán, padre de la raza humana.

Lucas, más que ningún otro evangelista, se refiere a los incidentes que destacan el
interés y el ministerio de Jesús por los gentiles. Menciona también más que los otros
evangelistas a los centuriones romanos, y lo hace siempre en forma favorable.

La visión del mundo que tiene Lucas se hace evidente en sus escritos sobre las
apelaciones de Pablo a los gentiles (Hechos 14: 15-17; 17: 22-31).

En los escritos de Lucas apenas si se hallan rastros del exclusivismo Judío, pero sí
puede descubrirse de vez en cuando en Mateo y Marcos.

Una evidencia más de que Lucas fue el escritor del Evangelio que lleva su nombre,
puede verse en los términos médicos que aparecen frecuentemente en su libro (Lucas
4:38; 5:12; 8:43, etc.), los cuales podrían indicar que su autor era médico (Colosenses
4: 14).

14.05. LUCAS - Bosquejo


I. Infancia, niñez y juventud, 1:1 a 2:52.

II. Preparación para el ministerio, hacia septiembre del año 27 d. C., 3:1 a 4:13.

III. Ministerio en Galilea, de pascua a pascua, 29-30 d. C., 4:14 a 9:17.


A. Comienzo del ministerio en Galilea, 4:14-41.
B. Primera gira misionera por Galilea, 4:12 a 5:16.
C. Ministerio en Capernaúm y alrededores, 5:17 a 6:16.
D. El Sermón del Monte, 6:17-49.
E. Segunda gira misionera por Galilea, 7:1 a 8:56.
F. Tercera gira misionera por Galilea, 9:1-17.

IV. Retiro del ministerio público, primavera a otoño, año 30 d. C., 9:18-50.

V. Ministerio en Perea, otoño a primavera, año 30-31 d. C., 9:51 a 19:27.


A. Ministerio en Samaria y Perea, 9:51 a 10:24.
B. Enseñanza mediante parábolas, 10:25 a 18:14.
C. El último viaje a Jerusalén, 18: 15 a 19: 27.

VI. Concluye el ministerio en Jerusalén, pascua, año 31 d. C., 19:28 a 23:56.


A. Enfrentamiento con los escribas y fariseos, 19:28 a 21:4.
B. Sermón en el monte de los Olivos, 21:5-38.
C. Arresto y juicio de Jesús, 22:1 a 23:25.
D. Crucifixión y entierro de Jesús, 23:26-56.