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TEORIA CIBERNETICA Y TEORIA GENERAL DE LOS SISTEMAS

Capitulo 6 “ Mediando en Sistemas Familiares


de Marines Suares

Un “cana” ve a un muchacho arrodillado


revolviendo todo bajo la luz de un farol.
-¿Usted perdió las llaves acá en la vereda?
pregunta el cana
-No, por allá-Entonces por qué está
buscando acá?
-Aquí es donde está la luz - dice el
muchacho. 1

Introducción

Las personas hemos tratado siempre de entender el mundo, la realidad,


el universo, descomponiéndolo en elementos manejables. Desde los griegos
hemos estado bajo el mismo farol, el paradigma de la simplicidad, que no nos
permitía encontrar lo que buscábamos. El paradigma de la complejidad es el
nuevo farol.
Fritjof Capra, en “El Punto Crucial” considera que uno de los tres
indicadores de este cambio crucial por el que estamos atravesando son los
nuevos paradigmas de la ciencia. Esta revolución científica y cultural comienza
con el lento pero inexorable abandono de la búsqueda de lo “atómico”
considerado como el elemento último. Los “elementos” individuales comienzan
a quedar subsumidos dentro de entidades más amplias.

Sistémica y cibernética

“Sistémica” y “cibernética” son términos que suelen confundirse. Al


respecto Carlos Sluzqui (l987,p. 65) sostiene:
Si bien nadie discute que la cibernética y la Teoría General de los
Sistemas compartieron su cuna científica, lo cierto es que, a la manera de los
hermanos corsos, sus padres las separaron desde su nacimiento, para no
volver a juntarse más que en secreto. Norbert Wiener y Ludwing von
Bertalanffy, creadores carismáticos de las respectivas disciplinas, parecen
haber llevado a cabo este cisma más por razones de territorio, se diría, que de
progenie. A pesar de haber crecido como si no se conocieran mutuamente,
ambas disciplinas se desarrollaron durante muchos años con convergencias
que sorprenden aun más que sus diferencias.
Resulta interesante que ambos autores, Von Bertalanffy y Wiener,
padres de sus criaturas, consideran a la otra criatura como su nieta, es decir,
como una teoría hija de su propia teoría. Sin olvidar esta cuna común, voy a
sintetizar mi comprensión de los conceptos predominantes de la cibernética y
de la teoría general de los sistemas por separado. porque los aportes de
ambas son muy importantes para conceptualizar los fenómenos que ocurren en
las familias que concurren a mediación.

1.- Cibernética

1
Este ejemplo ha sido tomado de Jake Page , 1996
Heinz Von Foerster, llamado el “ Sócrates de la cibernética”, en un
maravilloso seminario titulado “ Biología, cibernética y comunicación” dictado
conjuntamente con Humberto Maturana en Buenos Aires en mayo de 1988,
dividió la historia de la cibernética en tres etapas:
1. Cibernética de orden cero
2. Cibernética de primer orden o cibernética de orden uno.
3. Cibernética de segundo orden o cibernética de la cibernética, O cibernética
de orden dos.

Como en otros campos, esta “historia de la historia de la cibernética”


muestra que los conceptos pueden venir a posteriori de las prácticas, aunque
luego influyen en éstas. La cibernética de primer orden, como ya veremos, fue
la conceptualización de una práctica de un saber.

1.1 La cibernética de orden cero

La cibernética de orden cero “es la etapa histórica en la cual las nociones de


cibernética existían sin que las personas se dieran cuenta que aquello con lo
que estaban tratando era cibernética. Esto data desde principios del universo
hasta ahora. En esta etapa la cibernética está implícita” (Von Foerster, 1988).
Los seres humanos construyeron máquinas y dispositivos que utilizaban ideas
que hoy llamaríamos cibernéticas. La vasija de Herón de Alejandría es un
interesante ejemplo de una máquina que se corrige a sí misma. Este dispositivo
fue inventado en el contexto de las grandes festividades que tenían lugar en
Grecia, en las cuales se consumía gran cantidad de vino. Esta vasija constaba
de una balanza, en cuyo brazo se depositaba el vaso, y por medio de varillas
permitía regular la salida del vino, es decir, cuando el vaso con el vino pesaba
una determinada cantidad se taponaba la salida de vino. O sea, a mayor peso,
menor cantidad de vino. La meta marcada como peso, podía variarse, pero una
vez establecida, la balanza actuaba como sensor, y esta información se
comparaba con la meta establecida, y actuaba sobre el efector, la salida de
vino. Hoy a este mecanismo se le llama retroalimentación negativa, porque
cuando más vino entra en el vaso, menos vino va a salir, o sea, más produce
menos y menos produce más

1.2 Cibernética de primer orden

Si bien la cibernética nace en la década de 1940, existieron teorías


previas que fueron formando el campo, descubriendo “anomalías”, diría Kuhn,
en el paradigma imperante que era el de la simplicidad. Entre estas
“anomalías” podemos citar la teoría general de los sistemas de Von Bertalanffy,
los desarrollos de Claude Bernard sobre el medio interno, de Canon sobre la
homeostasis, de Santiago Ramón y Cajal sobre la concepción del sistema
nervioso, y otros
Dice Von Foerster acerca de la cibernética de primer orden:

es cuando la cibernética se hace explícita. Esto sucede cuando un grupo de gente


fascinante comienza a reflexionar sobre este orden, el cual ya existía pero no se había
reflexionado sobre él, y a las ideas generadas por este grupo de personas las llamó
cibernética de primer orden. Esta era comienza alrededor de 1945 y continúa hasta la
fecha (Von Foerster, 1988).

Durante la segunda Guerra Mundial se construyeron dirigibles, armas que


se auto corregían para llegar a la meta que estaba en movimiento, porque los
aviones eran un nuevo tipo de blanco, no fijo sino móvil. Se construyeron los
dirigibles y funcionaron, pero no había esquema teórico que permitiera
comprender acabadamente lo que se hacía. Las elaboraciones cibernéticas
fueron as que lo permitieron
EL nacimiento formal de la cibernética de primer orden se produce en
1949, con el libro de Wiener. La diferencia entre la cibernética y lo que se
conocía hasta ese momento es que se tomó en serio el concepto de sensor
y, con él, el concepto central de la cibernética, que es el de retroalimentación o
feedback.
Para que se pueda hacer cualquier movimiento de control debe existir un
sensor que indique el estado actual; una meta u objetivo al que se quiere llegar;
un comparador que compara los datos del sensor con la meta u objetivo, y
entonces actúa sobre el mecanismo efector para reducir la diferencia entre el
estado deseado y el estado actual del efector Tres palabras hacen
posible la cibernética, sensor, meta y comparador. Pakman (1991) dice: “La
posibilidad de operar esa comparación entre la información provista por el
sensor y la meta previstas, implicaba un enlace circular de los elementos de la
máquina y su retroalimentación con datos provenientes de su polo efector.
Con esto surge el concepto de computación. Sostiene Von Foerster “El
comparador compara “ya tenemos suficiente o aún no tenemos suficiente”,
pero esto puede volverse mucho más complejo porque la comparación puede
no ser tan simple, a veces hay que tomar muchas veces la comparación y decir
al efector qué es lo que tiene que hacer ahora, a veces hay que contemplar
varias cosas al mismo tiempo. En latín, “contemplar” se dice “putare” y si uno
“putare junto”, se convierte en computar. La computadora en el sentido mas
general, consiste en contemplar muchas cosas al mismo tiempo.

La cibernética de primer orden, a su vez, ha sido subdividida en:

1. la “primera cibernética” centrada en la homeostasis, es decir, en el


no cambio basada en la retroalimentación negativa. O sea en la
disminución de la desviación
2. la “segunda cibernética” con conceptos aportados por Maturana,
que nos permiten pensar en el cambio, o sea, en la
retroalimentación positiva, en la ampliación de la desviación (por
ello se habla de positiva) porque aumenta la desviación, no porque
tenga un valor positivo o bueno).

La teoría Cibernética no es una teoría mas, sino que cambia nuestras


posibilidades de conocer y operar. No es un mapa teórico más sino una
nueva cosmovisión. Por esto Pakman sostiene que la cibernética
constituye una epistemología. El cambio epistemológico es el más
importante que se puede producir, ya que es una nueva manera de
vivenciar el mundo. Bateson. en “Forma, sustancia y diferencia” (p. 193),
dice: “La tarea más importante de hoy día es tal vez aprender a pensar de
la nueva manera [...] pero este paso no es fácil”. La cibernética forma
parte de una ciencia general de la pauta y la organización.
Uno de los artículos más interesantes de Bateson se llama “De Versalles
a la cibernética”, una conferencia pronunciada en abril de 1966. Allí
considera que los dos hechos más significativos de la historia de este
siglo fueron:

1 El Tratado de Versalles, que fue un tratado hecho para no cumplirlo,


modificando una norma de la humanidad: los tratados de paz se cumplen.

2. la cibernética, de la cual dice: “Pienso que la cibernética es el mayor


mordisco al fruto del árbol del conocimiento que la humanidad ha dado en
los últimos 2000 anos” (p.507)

En última instancia, estos dos hechos son semejantes, ambos son


cambio de cambio. o cambio de calibración, diría Bateson

¿Que aportó lo cibernética?

El rulo de la retroalimentación o, mejor dicho, la conceptualización del


rulo de la retroalimentación, (puesto que este rulo ya existía, pero no se
veía, posiblemente porque no se tenía el farol adecuado) fue el aporte de
la cibernética. Si descomponemos los objetos en sus elementos, nunca
podremos verla, porque no está en ningún elemento, sino en el ínter juego
entre el sensor, la meta. el comparador y el efector. Pertenece a la ciencia
de la pauta, de la organización, no de la materia. Dice Bradford Keeney
(1987):

La idea básica de la cibernética es la retroalimentación que Wiener (1954-


1967) definió así: “La retroalimentación es un motor para controlar un sistema
reintroduciéndole los resultados de su desempeño en el pasado. Si estos
resultados son utilizados meramente como datos numéricos para evaluar el
sistema y su regulación, tenemos retroalimentación simple de los técnicos de
control. Pero si esta información de retorno sobre el desempeño anterior del
sistema puede modificar su método general y su pauta de desempeño actual,
tenemos un proceso que puede llamarse aprendizaje”

Un ejemplo claro de retroalimentación es el retorno que necesitan tener


los cantantes, que no es más que un parlante que les indica cómo está
saliendo su voz en la sala, o sea que permite que se introduzca al sistema (ser
humano cantando) la información de la salida. Este retorno permite al Cantante
modular su voz, aumentar su volumen, acompañar al conjunto de instrumentos,
etcétera. Otro ejemplo es lo que le pasa a las personas hipoacúsicas, que
gritan en lugar de hablar a un volumen normal, porque la información que
reciben, en su oído disminuido, de la salida de su voz, les indica que deben
levantarla porque creen que los demás no las escuchan, aunque éstos están
aturdidos por sus gritos. Es decir; a menor sonido registrado mayor volumen de
voz: retroalimentación negativa. Es muy interesante cómo modifican
automáticamente su volumen cuando se colocan un audífono, ya que el sensor
—el oído, ayudado por este aparato— registra más los sonidos: a mayor sonido
registrado menor volumen de voz, es decir, retroalimentación negativa. Muchas
personas hipoacúsicas se niegan a utilizar estos adminículos porque dicen que
escuchan demasiado los otros ruidos (por ejemplo, los ruidos de la calle), que
las personas sin este problema de audición parecería que no escuchamos.
Evidentemente, el rulo de la retroalimentación auditiva no lo inventó la
cibernética, existe desde que el ser humano es ser humano. Lo que la
cibernética nos permite es conceptualizarlo.

1.3 La cibernética de la cibernética o cibernética de segundo orden

Marcelo Pakman (1991)

La cibernética de segundo orden o cibernética de la cibernética surgió


cuando se aplicaron los conceptos de la cibernética al propio pensamiento
cibernético. En 1972 Margaret Mead, como presidenta de la Asociación
Norteamericana de Cibernética, tituló a su discurso como “Cibernética de la
Cibernética”.

Heinz von Foerster (1988) llama a la cibernética de segundo orden


“cibernética de los sistemas observantes”, y explica:

[…] es la última era de la cibernética, que comenzó más o menos alrededor de


1965, cuando alguna gente comienza a reflexionar sobre la reflexión de estas
personas en cibernética. Y entonces me dijeron que íbamos a tener una
cibernética de tercer orden, luego de cuarto, quinto y sexto orden, y ustedes la
cibernética de segundo orden la iban a archivar, a poner en los estantes. Pero
la cosa fascinante es que no existe un orden mas elevado, porque el hecho es
que cuando uno reflexiona sobre la reflexión se cierra un circulo de
alimentación y ésta es la noción de clausura operacional, de modo que la
cibernética de segundo orden no puede ser trascendida, sólo puede
trascenderse a sí misma dentro de sí misma.

La ínter disciplina estuvo nuevamente presente en este desarrollo.


Además de los aportes de Margaret Mead, Gregory Bateson y Heinz von
Foerster, se resignificaron aportes de la física, como el principio de
incertidumbre de Heinserberg y la teoría de la relatividad de Einstein, y
surgieron los importantes aportes de la biología, principalmente los de
Maturana y Varela con la noción de clausura operacional del sistema nervioso,
que llevaron a la teoría del observador -que implica que éste está siempre
involucrado en lo que se observa - y a la teoría de la autopoiesis - que surge
para dar respuesta a que es un ser vivo.
La teoría del observador aclaró el lugar del observador como parte de lo
observado, y puso de manifiesto que las descripciones de éste son
descripciones acerca del que describe mas que descripciones de lo
observado.2 En el caso de las descripciones sobre grupos humanos, éstas
pueden no decirnos mucho acerca del grupo humano ahí afuera, sino que nos
dicen acerca del observador observando un grupo humano que está siendo
2
Realicé una síntesis de esta teoría en Mediación, Conducción de disputas, comunicación y técnicas
(Suarez,1996. P 184) por lo que remito a los lectores a dicho texto.
observado por el observador. Cuando hacemos una descripción de un proceso
de mediación, en realidad estamos describiendo lo que como mediadores
obsevamos de una familia que está siendo observada por nosotros,
mediadores. De hecho, la experiencia en terapia familiar nos ha demostrado —
y la mediación familiar lo está confirmando— que la familia que vemos es
diferente para distintos observadores, es decir, que cada observador busca,
selecciona ítems específicos y, así, genera conceptos particulares que lo llevan
a accionar de forma diferente; de ese modo, la evolución de la interacción
variará. También, por supuesto, la familia cambia al ser observada, es decir se
comporta diferente de como lo hace cuando no estamos nosotros
observándola. La aceptación de esto cambio el rol del terapeuta y también el
del mediador, en la medida en que su función es insertarse en el sistema
familiar para constituir un sistema mayor con el cual las propias intervenciones
del mediador lo afectarán a él
La teoría de la autopoiesis fue elaborada por los biólogos chilenos 1
Humberto Maturana y Francisco Varela, para dar cuenta de las características
los sistemas vivientes, a los cuales definen como sistemas autopoiéticos
Keeney (1987. p 101), citando a Andrew, dice: “ la autopoiesis es la capacidad
de los sistemas vivientes para desarrollar y mantener su propia
organización, en cuyo caso la organización desarrollada y mantenida es
idéntica a la que cumplen las acciones de desarrollo y mantenimiento” Con esto
surge el concepto de auto-organización”
Así como Russell intentó eliminar la paradoja con su teoría de los tipos
lógicos. Von Foerster también tomó la paradoja, pero, según Keeney , en lugar
de intentar eliminarla “la transformó en los ladrillos conceptuales básicos con
los cuales construir una cosmovisión alternativa” La teoría de los tipos lógicos
había intentado borrar lo “autorreferencial” tratando de tener una contabilidad
lógica en la cual no se mezclaran las distintas jerarquías. La teoría del
observador demuestra que al ser todos los “enunciados” enunciados por
alguien. son “autorreferenciales y no pueden no serlo”. Con esto, Von Foerster
incorpora al campo de la cibernética conceptos provenientes de las
matemáticas, las llamadas funciones recursivas o “funciones eingen””:un
operador que actúa sobre el operador. que siempre tiene soluciones discretas o
limitadas.
La cibernética de segundo orden establece que los sistemas totales son
recursivos, autónomos y autorreferenciales. Al respecto Bradford Keeney (Pág.,
103) dice:

La familia en su orden más alto de recursión es un sistema autónomo


Como organismo social, su orden más alto de proceso de retroalimentación
tiende a mantener su unidad como ser familiar total Enunciando esto de
manera recursiva, podríamos decir que la familia se organiza a fin de mantener
la organización que la define como tal. […] Si un sistema pierde su autonomía
ya no podría distinguírselo como unidad. En tal sentido, dejaría de ser una
totalidad reconocible. Pero esto no significa que la familia no cambie. Lo que
cambia es su estructura, o modo de mantener su organización

Por su parte Maturana sostiene:


Las relaciones que definen una máquina como unidad, y determinan la
dinámica de interacciones y transformaciones que puede sobrellevar en su
carácter de unidad, constituyen la organización de la máquina Las relaciones
efectivas que mantienen los componentes que integran una maquina concreta
en un espacio determinado constituyen su estructura

Desde esta perspectiva, desde el exterior (mediador, terapeuta etcétera)


se pueden provocar o desencadenar modificaciones en la estructura. Las
intervenciones que podemos introducir deben buscar la generación de nuevas
alternativas y ser, como dice Anderson, lo suficientemente inusuales, o sea, en
alguna medida diferentes, porque si son iguales no van a generar alternativas,
y si son extremadamente inusuales van a ser rechazadas por el sistema

Cibernética y mediación

La primera pregunta que me hacen cuando incluyo estos temas al hablar


de familias y/o de mediación, y que probablemente se está haciendo el lector,
es: ¿qué tiene que ver la cibernética con nuestro tema?
Como ya expresé. Bateson lo considera el conocimiento más importante
de los últimos dos mil años. Si esto es así, ya estaría justificada su introducción
tanto en la mediación como en cualquier otro campo. Pero aún hay más: el
grupo que comenzó estas conceptualizaciones fue un grupo interdisciplinario, y
este hecho ha sido determinante para el desarrollo de la cibernética. Pakman
dice: “Todo esto hubiera sido nada más que un avance en el campo de la
ingeniería si no fuera que el tratamiento teórico, conceptual, del fenómeno
resultó útil no solamente para construir máquinas basadas en esta
comprensión, sino para explicar sistemas biológicos, naturales”. Esto se debió
a que Norbert Wiener, el padre de la cibernética, trabajó con el biólogo
mexicano Rosenblueth. Pero además de ellos, estaban el físico y matemático
Von Foerster y los antropólogos Gregory Bateson y Margaret Mead, que
expandieron estos hallazgos a los campos de la comunicación, la psiquiatría y
la antropología. Así, la revolución fue total y la cibernética se constituyó como el
marco de referencia para el estudio de los fenómenos complejos: la vida, la
familia, los grupos, la sociedad, el mundo
En la medida en que la mediación es un proceso social —y sobre todo la
mediación en disputas en familia, que se dan dentro de instituciones que
pueden ser entendidas como organizaciones, como sistemas—, los conceptos
de la cibernética, que no son sólo aplicables a máquinas, sino también a
sistemas sociales, pueden sernos de gran utilidad.
El concepto central de la cibernética como ya ha siclo mencionado, es el
de retroalimentación, y éste resulta de suma utilidad a los mediadores para
comprender la dinámica de los sistemas, sobre todo, los efectos de sus propias
intervenciones. La retroalimentación negativa es aquella que disminuye la
desviación, es decir, la que mantiene la homeostasis, el statu quo, y si
aceptamos que el mantenimiento de la homeostasis es una tendencia natural
de los sistemas, no nos sorprenderemos cuando alguno de los integrantes de
la familia frente a una situación de cambio reaccione en sentirlo opuesto a éste.
Es usual que en el momento del acuerdo surja algún inconveniente que
pareciera que va a derrumbar todo lo trabajado hasta ese momento y que
volveremos al punto inicial, pero si tenemos en cuenta el concepto de
homeostasis, silo aceptamos como algo natural, es más, como algo totalmente
esperable y si en lugar de desesperarnos le damos tiempo a la familia, es
altamente probable que ella misma procesará la situación presentad
reflexionará y si es adecuada la propuesta elaborada en el proceso continuará
con la firma del acuerdo, aún más convencida. También los mediadores pueden
y deben actuar homeostáticamente, ya que son parte del sistema de
mediación, disminuyendo la desviación, cuando por algún motivo el sistema
comienza a interactuar en una escalada de violencia y se hace necesario que
el sistema vuelva al statu quo previo al comienzo de la escalada
Por otra parte hemos dicho que la retroalimentación positiva es la
responsable del cambio. A partir de nuestras intervenciones como mediadores
podemos aumentar cualquier tendencia al cambio, por mínima que sea, que
haya sido generada por el propio sistema, y si podemos amplificarlas
aumentaremos la desviación, es decir, facilitaremos el cambio. Las
intervenciones de “legitimación” se basan en este tipo de retroalimentación
positiva ya que los mediadores que son parte del sistema, reintroducen la
información para amplificar la desviación. Las legitimaciones se construyen
generalmente amplificando alguna de las características, habilidades,
intenciones y/o interacciones de las personas que favorecen las relaciones de
colaboración y los procesos de cambio.
Los aportes de la cibernética de segundo orden, también denominada
por Von Foerster “cibernética de los sistemas observantes” y centrada en el
tema del observador, tienen efectos pragmáticos, ya que si como mediadores
somos observadores, estamos incluidos en el sistema observante y no
podemos pensar en la objetividad. Recordemos que la objetividad ha quedado
cuestionada en el campo de las llamadas ciencias duras como la física, por lo
tanto, más aún puede ser cuestionada en las ciencias sociales.
El hecho de aceptar seriamente la teoría del observador nos
compromete en nuestro quehacer como mediadores. Esto es lo que me ha
llevado a hablar de DeNeutralidad y cuestionar el concepto de neutralidad
(Suares 1996, pp. 145 y ss.)

Además, si aceptarnos la teoría del observador, podremos comprender


de otra forma las diferentes historias que traen los participantes, sorteando el
tema de la “versión verdadera” o la “historia real” y entender cada versión como
producida por un observador. Cada una de éstas nos dirán menos acerca de lo
que “ocurrió” y mucho más acerca de cada uno de los participantes. Pero nos
trae un cambio de posición de los mediadores, en tanto estos tampoco son los
que tienen o ven la versión verdadera, sino que la historia que armen, que
construyan, será una nueva versión, no más verdadera o correcta que la de los
participantes, pero que debe “estar mejor formada” es decir, generar nuevas
opciones, nuevas alternativas, reduciendo la “restricción” impuesta por las
versiones de los participantes. El imperativo ético de Von Foerster dice: “Actúa
siempre como para aumentar el número de alternativas”. Esto se logra tanto
desde la historia alternativa del modelo circular narrativo de Sara Cobb como a
través de los replanteos del modelo tradicional harvariano
Si aceptarnos la definición de Maturana según la cual “los sistemas con
clausura operacional son sistemas cerrados, con una estructura que está en
permanente cambio, no sólo como resultado de su dinámica interna sino
también como resultado de las interacciones”, las interacciones que
producimos dentro del “sistema de mediación” que conformamos con la familia
producirán transformaciones estructurales en la familia y en nosotros”
La mediación puede ser definida como un “conversar sobre las
conversaciones que acontecen en el espacio de la mediación”, entendiendo por
conversar el “lenguajear” más el emocionar, como se desarrolla en el capitulo
3. De ahí que sea a través de las conversaciones, y específicamente a partir de
las narrativas, que encontramos la vía regia para trabajar en mediación,
fundamentalmente en el caso de sistemas con historia, como son las familias.
El concepto de cibernética en tres momentos o etapas también puede
ser aplicado a los diferentes pensadores y a nosotros mismos teniendo en
cuenta:
• el orden de reflexión: si no hay reflexión (cibernética cero), si hay reflexión
(cibernética de primer orden) y si hay reflexión sobre la reflexión (cibernética de
segundo orden);
• el lugar del observador: si no tenemos en cuenta al observador (cibernética
cero), si lo tenemos en cuenta pero ubicado en el exterior del sistema
(cibernética de primer orden). y si el observador es parte de lo observado
(cibernética de segundo orden)

Los conceptos de la cibernética también pueden ser aplicados al


proceso de mediación:

• Al comienzo de la mediación cada uno de los participantes relata su


narrativa en automático, es decir casi sin reflexionar, sólo les interesa su
posición (cibernética de orden cero)
• La tarea de los mediadores consiste en conducir, mediante preguntas
reflexivas, a que cada uno de ellos pueda reflexionar sobre lo que ha dicho él y
el otro participante y de esta forma que cada uno busque y construya los
intereses propios y los del otro (cibernética de primer orden)
• El proceso alcanzará su cumbre cuando los participantes. solos o en
conjunto, puedan reflexionar sobre las reflexiones, propias y las del otro, que se
han gestado a lo largo del proceso es decir, cuando puedan encontrar opciones
que satisfagan los intereses de ambos (cibernética de segundo orden). La tarea
de los mediadores es conducir a nuevas reflexiones hasta que esto se logre.

Meta, sensor, comparador, sistemas, restricción, recursión, etcétera, no


son objetos, pertenecen al orden de la pauta: “ *Ver* un mundo cibernético
nos exige modificar nuestro hábito de ver lo material exclusivamente”, las
interacciones que observamos pueden ser vistas como corporización de la
Relación3 pero recursivamente co -generan la relación. Interacción y Relación
pertenecen a dos ordenes recursivos diferentes, mutuamente conectados.

A modo de síntesis quisiera responder a dos preguntas

1.¿Cuál es la diferencia entre causalidad lineal, circular,


retroalimentación y recursión?
Es la misma relación que hay entre los distintos órdenes de la
cibernética (cero, cibernética de primer orden y cibernética de segundo orden)
y no se contradicen entre sí. La causalidad lineal es sólo un arco de otra más
amplia que es la causalidad circular. La retroalimentación agrega algo más, una
noticia acerca de la diferencia, que actúa sobre un sensor, un comparador y un
3
Véase el capitulo 5
efector. Podemos decir que la inclusión de la retroalimentación es la cibernética
e implica que la salida actúa de tal forma que modifica a las salidas futuras. La
recursión es el operar sobre el resultado del operar precedente.
El aprendizaje es cibernético. Es la diferencia que existe entre la
equivocación y el error. La equivocación no lleva a correcciones, es un círculo
vicioso, hay causalidad circular pero no retroalimentación. El error es lo que
permite la corrección y con el aprendizaje
La evolución es cibernética, porque permite modificar las nuevas salidas.

2. ¿Es cibernética la mediación? ¿Puede ser entendido el proceso de


mediación con la “reja” cibernética? ¿ Con cuál cibernética (con la de orden
cero, la de primer orden o la de segundo orden) se identificará?

En distintos momentos de la mediación podemos utilizar diferentes rejas


(causalidad lineal, circular y retroalimentación), lo cual dependerá del momento
que estemos transitando y de los objetivos, a veces parciales, a los que
apuntamos.
Lo que nosotros como terapeutas o como mediadores les pedimos a los
clientes es que pasen a un orden de recursión superior. La gente viene y nos
dice: “El me hizo esto, el tiene la culpa, el causó el problema”. Es decir, se
ubican afuera del problema. La tarea nuestra es llevarlos a un orden superior
en el cual ambos forman un sistema que ha establecido una meta, un sensor
un comparador, un sistema con retroalimentación. En realidad, al introducirnos
nosotros en el sistema, co -construimos y no podemos no co-construir la meta,
el sensor y el comparador que permitirán que el sistema se auto corrija. Por
ejemplo, hay casos de divorcio en los cuales una de las partes quiere seguir la
pelea (su meta), la otra parte puede aceptar (consciente o inconscientemente)
esa meta y entregarse a la pelea, y si nosotros como mediadores aceptamos
la meta de pelea, propuesta por uno y aceptada por el otro, es decir, co
-construida por ellos, estamos co-participando en la creación de un contexto
de pelea. Esto se relaciona con el tema de la voluntad de las partes: si la meta
de ellos no es “solucionar el problema” que sí es la meta del mediador y no se
puede co- construir una meta “de solucionar el problema” para la totalidad del
sistema, el mediador solo no puede fijar la meta. Si lo hace estaremos en un
caso de control (cibernética de primer orden) y no en un sistema que se cura a
si mismo. De esta forma el sistema creado actúa recursivamente sobre cada
una de las partes y sobre el mediador (ya sea que hayan encontrado una meta
o no). Si los participantes pueden pasar a concebirse como co- constrictores
del problema como parte del sistema que generó este problema y, mejor aún, si
pueden verse como co- constructores de la solución al problema en el cual se
encuentran ahora envueltos, estarán en condiciones de realizar una
negociación colaborativa que los puede llevar a ambos a ganar- ganar, porque
si gana “el sistema ”, recursivamente van a ganar ellos

.2.- Teoría general de Los Sistemas


La teoría general de los sistemas según su creador, Ludwing von
Bertalanffy (1980) consiste en la formulación de principios validos para
sistemas en general, sea cual fuere la naturaleza de sus elementos
componentes y las Relaciones o “fuerzas” reinantes entre ellos” (p 37).

La importancia de esta teoría radica en que no es simplemente una


teoría más, sino que el acceso a un pensamiento sistémico produjo un cambio
epistemológico. El gran salto fue considerar un nuevo tipo de causalidad: la
causalidad circular
La terapia psicológica recibió los aportes de estas teorías a partir de los
trabajos realizados por el llamado primer grupo de Palo Alto , bajo la
conducción de Gregory Batenson, y surgió la llamada terapia familiar sistémica.
Algunos conceptos provenientes de la teoría general de los sistemas fueron
aplicados para pensar, investigar y trabajar terapéuticamente con las familias y
han quedado incorporados a este campo. También fueron llevados a otras
disciplinas, y se constituyeron en transdisciplinarios . Considero que también
pueden resultarnos útiles para nuestro trabajo como mediadores en disputas
familiares. Aquellos que se refieren a las propiedades de los sistemas
(totalidad,. Equifinalidad, negentropia, información, retroalimentación) ya fueron
desarrollados en el libro anterior pero como los considero esenciales, los
describiré nuevamente y además incluiré otros que considero imprescindibles
para comprender sistemicamente a las familias, sistemas, subsistemas,
fronteras o limites, y pautas.

2.1 Totalidad

Cada parte de un sistema está relacionada de tal modo con las otras que
un cambio en una de ellas provoca un cambio en todas las demás ¿Esto
implica que el sistema es más que la suma de las partes: de la interacción
repetitiva entre diferentes elementos en un momento determinado surge “el
sistema”, que tiene una cualidad nueva cuyas características no pueden ser
explicadas por la mera suma de las características de sus partes.

2.2 Equifinalidad

En la física clásica, las condiciones finales están determinadas por las


condiciones iniciales de los elementos dentro de los sistemas cerrados. La
física actual reconoce que en los sistemas circulares y auto modificadores, los
“resultados” no están determinados por las condiciones iniciales, sino por la
“naturaleza de los procesos” o sea que partiendo de origenes diferentes se
puede llegar a idénticos resultados, o a partir de condiciones iniciales idénticas
se puede llegar a distintos resultados, al transitar por procesos diferentes. Es
decir, se incorpora la idea de proceso como algo fundamental en relación con
los resultados

2.3 Negentropia.
Los sistemas vivientes no tienden hacia la entropía como pasa con los
sistemas inanimados. La segunda ley de la termodinámica no puede aplicarse
a los sistemas del mundo vivo, en el cual se da el fenómeno de la evolución. La
Entropía es una medida de desorden, a mayor entropía, mayor desorden, lo
cual terminaría en la igualación de las diferencias que llevaría a la llamada
muerte del universo.
El concepto de entropía es aplicable al mundo inanimado; el concepto de
negentropia es aplicable al mundo viviente

2.4. información

La energía es la moneda corriente de la física tradicional. El concepto


de información es a los sistemas abiertos de la física actual lo que la energía
era a los sistemas cerrados de la física tradicional. La información no es
expresable en términos de energía.

2.5. Retroalimentación

Las desviaciones retroalimentan al sistema como información. Parte de


la información que sale vuelve a entrar, cerrando el circuito. Se llaman
servomecanismos, sirven para la auto corrección, como en el caso de los
proyectiles autodirigidos. Como ya se expresó previamente la retroalimentación
puede ser negativa – disminuye la desviación y favorece la homeostasis – o
positiva – aumenta la desviación y favorece el cambio.

2.6. Sistemas, subsistemas y suprasistemas

El concepto central es el de sistema: “conjunto de objetos así como de


relaciones entre los objetos y sus atributos” en que los objetos son los
componentes o partes del sistema, los atributos son las propiedades de los
objetos y las relaciones mantienen unido al sistema (Watzlawick 1967 [ 1993. p.
1171]).
Esta definición tan amplia ha permitido que infinidad de “cosas” puedan
ser comprendidas por esta definición. Pero quisiera resaltar el concepto de
relaciones como uno de los aportes fundamentales que brinda esta definición.
Estas relaciones o conexiones pueden establecerse entre los objetos o sus
atributos.
Los sistemas están constituidos por subsistemas. y estos últimos , a su
vez. por sub -subsistemas y así sucesivamente. Al mismo tiempo, si vamos
hacia arriba podemos hablar de suprasistemas, supra – suprasistemas,
etcétera. La delimitación de cual es el sistema – o sea, la unidad a partir de la
cual se puede hablar de sub o suprasistemas- depende de la persona que
realiza la observación. Por ejemplo en nuestro caso, podemos tomar como
unidad a la familia nuclear ( esta podría ser el sistema, pero como la misma se
encuentra inserta dentro de la familia extensa, la ultima podría ser un
suprasistema). El contexto social al cual pertenece la familia extensa, por
ejemplo, su barrio, constituye el supra-suprasistema de la familia extensa, y así
podemos seguir sucesivamente. El camino hacía abajo del sistema nos lleva a
hablar de los subsistemas. Si aplicamos esta “reja sistémica” a la familia,
podremos conceptualizarla como formada por varios subsistemas.

1. Subsistema conyugal: Puede o no ser el mismo que el subsistema


parental. En el caso de familias con padres divorciados, en un momento de la
historia, ambos adultos pueden haber constituido simultáneamente dos
subsistemas el conyugal y el parental, pero una vez que opera la separación
desaparece o, mejor dicho, se modifica sustancialmente el subsistema
conyugal. Cada vez es más frecuente que uno de ellos o ambos vuelvan a
constituir con otra persona un nuevo subsistema conyugal, no obstante lo cual
van a mantener de por vida el subsistema parental en relación con sus hijos.

2. Subsistema parental: está integrado por el padre y la madre. Si bien


es cierto que este subsistema necesita la existencia de hijos para que pueda
ejercer sus funciones, éstos no forman parte de aquél. Este es un tema muy
importante que debe ser considerado cuando los padres ejercen funciones de
crianza—por ejemplo, en el momento de toma de decisiones, en la cual los
hijos pueden intervenir o no, y en algunos casos puede llegar a ser deseable
que no lo hagan, a pesar de estar involucrados y/o afectados por estas
decisiones. Las relaciones de los hijos con los padres y de los padres con los
hijos permiten crear las matrices sobre las cuales se conformarán las
relaciones asimétricas y especialmente las relaciones con la autoridad.

3. Subsistema fraterno: está integrado por todos los hermanos, en su


calidad de tales. En las familias expandidas este subsistema puede estar
constituido a su vez por diferentes subsistemas, a saber:
o Hijos del primer matrimonio del padre
o Hijos del segundo matrimonio del padre.
o Hijos del primer matrimonio de la madre
o Hijos del segundo matrimonio de la madre
o Hijos de matrimonios anteriores de la nueva pareja del padre
o Hijos de matrimonios anteriores de la nueva pareja de la madre.
o Hijos de los dos integrantes de la pareja actual.

Resulta de mucha utilidad el genograma para poder “ver” rápidamente


quiénes constituyen este, a veces, amplio subsistema, en el cual se aprende a
negociar pares. Es acá donde, generalmente se crean las matrices para las
relaciones simétricas, que luego servirán, probablemente, de matriz para las
relaciones de pareja.

4. Subsistema Mujeres : está integrado por todas las mujeres de la familia,


sin tener en cuenta la generación a la cual pertenecen. Es acá donde se crean
las matrices que tienen que ver con el género femenino y que, muchas veces,
ayudan a reproducir estereotipos sociales. Pero también es en este subsistema
a donde se crean las llamadas transgresiones a los estereotipos de género,
que permiten modificar dichos estereotipos. También ayudan a mantener,
transmitir y probablemente variar los estereotipos sobre el otro género.

5. Subsistema hombres : está integrado por todos los hombres de la familia, sin
tener en cuenta la generación a la cual pertenecen. Tiene la misma función que
el femenino, sólo que referido al género masculino. Estos dos subsistemas
están en este momento en permanente cambio, dada la modificación de los
estereotipos que, lenta pero inexorablemente, se está llevando a cabo.

6. Otros subsistemas: además de los citados, podemos crear una


multiplicidad de subsistemas teniendo en cuenta alguna característica, por
ejemplo los deportistas y no deportistas, los artistas y los no artistas, los rubios
y los morochos, los altos y los bajos, los flacos y los gordos, etcétera. De
hecho, muchas veces en nuestras familias nos dividimos en función de estos
conceptos a veces sin darnos cuenta, lo que permite la inclusión de algunos de
sus miembros en un subsistema, a partir de la cual se habilita la realización de
determinadas tareas y la exclusión de otras. Por ejemplo: si uno de los
miembros no es incluido dentro del subsistema de los “deportistas” se lo
excluye, sin tener a veces conciencia de actividades que podría realizar,
aunque no fuese con el éxito que la realizan los otros integrantes brillantes en
deportes” de la familia.
Los subsistemas familiares no existen en la realidad, sino que son
esquemas que resultan útiles en nuestro trabajo con familias. Una persona
puede ser parte de varios subsistemas. Si tenemos en cuenta los subsistemas
familiares ya citados, una mujer adulta puede ser parte del subsistema
conyugal, del parental, de mujeres, etcétera. Y si tomamos la familia extensa
de esta misma mujer, también podremos ubicarla dentro del subsistema
fraterno.

Es muy útil el concepto de holón, creado por Koestler, para tener presente
que existen siempre dos caras de la misma moneda, o sea que se es una parte
(subsistema) perteneciente a un todo (sistema). Cada holón (familia, pareja,
equipo de mediación, etcétera) “es un todo y una parte al mismo tiempo, no
más lo uno que lo otro y sin que una determinación sea incompatible con la
otra ni entre en conflicto […] Cada holón contiene a la parte
y cada parte contiene el programa que el todo impone” (Minuchin y Fishman,
1984). Este término, eminentemente sistémico, fue construido a partir de la
palabra griega halos, que significa todo, y el sufijo on, que evoca una partícula
o parte (por ejemplo protón)

2.7 Fronteras y Limites

Un concepto fundamental unido al concepto de subsistema es


el de frontera o límite. Se refiere a una separación virtual entre los distintos
elementos y/o subsistemas que permite o prohíbe las interacciones entre uno y
otro, es decir, regula el flujo de información.
Las fronteras o límites no son observables, pertenecen al mundo de la
información, de la organización de la pauta. Son al mismo tiempo producto de
las interacciones repetitivas y actúan sobre éstas, permitiendo o no que
la información pase, reverbere, afecte o se difunda en los otros subsistemas.
De acuerdo con la forma en que se construyan estas fronteras, las acciones es
un subsistema podrán o no producir efectos en otro subsistema. Las fronteras
han sido clasificadas en:
• Rígidas. son aquellas que no permiten el ingreso de un subsistema a otro,
por ejemplo, la lealtad en el sistema de hermanos es tal, que entre ellos se
encubren todo, y no permiten que los padres ‘penetren” de alguna forma dentro
del subsistema fraterno
• Difusas: son aquellas que permiten que todo o gran parte de lo que ocurre
en un subsistema produzca efectos en el otro. Por ejemplo: los cónyuges han
perdido su espacio y el subsistema padres los ha invadido de tal forma que se
ha superpuesto, por lo cual han perdido gran parte de su intimidad como pareja
y sólo pueden establecer interacciones que estén referidas a su rol de padres.
A veces en la charla cotidiana esto aparece en comentarios como: “Ella es la
madre de mis hijos” en lugar de mi esposa”. Otro ejemplo sería el que una
abuela totalmente involucrada dentro del subsistema parental y a veces
también dentro del conyugal, de tal forma que los integrantes de la pareja no se
permiten salir solos de vacaciones o de fin de semana sin incluir a la “suegra”,
o cuando cualquier conflicto entre los esposos produce conflicto en el
subsistema suegros.
Normales: serían aquellas que permiten mantener un “terreno propio” en
algunos temas, y también la interacción fluida con otros subsistemas en otros
temas.

El concepto de frontera o límite también se aplica a la separación que existe


entre un sistema y el suprasistema o contexto en el cual aquél se halla incluido.
Por ejemplo hay familias que tienen como un “cerco” con el mundo que las
rodea, en consecuencia es muy difícil la interacción de alguien de afuera con
cualquiera de sus miembros. Este tipo de frontera dificulta el abordaje de
alguno de sus miembros, ya sea por parte del médico, el psicólogo, el maestro,
el asistente social como de los mediadores. Todos los que no pertenecen a la
familia (y los mediadores, que tienen como requisito ser imparciales no pueden
pertenecer) son sospechosos y culpables hasta tanto demuestren su
benignidad. La regla familiar establecida parecería ser: “No se debe permitir la
intromisión de alguien externo a la familia, porque puede ser peligroso” , la cual
se pudo haber fijado a partir de la expulsión reiterada a lo largo de la historia
familiar de todos los “extraños” o de la interrupción sistemática de las
interacciones con ellos cuando entraban en el “terreno vedado”, y esta regla
actúa en el aquí y ahora impidiendo interacciones con extraños, y a su vez se
amplifica, es decir, se produce un fenómeno paradójico: cuanto más se intenta
desafiar la regla ésta se hace más fuerte. Este tipo de límite dificulta
enormemente nuestra intervención dentro del sistema familiar

2.8 Pautas o patterns

La palabra inglesa patterns, es de muy difícil traducción. Por este motivo


muchas veces no se traduce, no hay palabra en castellano que pueda
transmitir acabadamente el significado. Aquí utilizaremos la palabra pauta, pero
no en el sentido de que es un indicio de algo (por ejemplo, el hecho de que ella
no venga a un encuentro es una pauta de que no le interesa), sino que la
definiremos como una idea acerca de una configuración de un conjunto de
interacciones que se dan repetitivamente (acciones, retroacciones, y
retroacciones a la retroacción) algo así como la coreografía de una danza o los
movimientos sucesivos en una partida de ajedrez o en un partido de tenis que
son construidos por un observador sobre un sistema.
Por ejemplo, en zonas turísticas que dependen del tiempo, es común que
las personas del lugar puedan predecirlo: “Si sopla viento del este, y la luna se
hizo con agua, seguirá lloviendo, porque además cantó la calandria, a menos
que se levante una sudestada, y entonces, después de dos días limpiará “.
En el caso de nuestras familias, podemos construir y de hecho construimos
pautas como la siguiente: El hijo le pide algo o algún permiso a la madre: la
madre le dice que lo consultará con el padre; la abuela (madre del padre)
escucha y se entromete (el hijo ya sabe que conseguirá el permiso); la madre
consulta al padre y éste otorga el permiso. Puede haber variaciones, por
ejemplo: la abuela no escuchó, y lo por lo tanto no intercede; cuando la madre
consulta al padre y este dice que no, el hijo busca la alianza de la abuela, que
ahora sí intercede; el padre se retracta y el chico consigue el permiso
(cualquier semejanza con la realidad es pura casualidad).

En alguna medida, las cábalas no son más que un ejemplo de nuestra


creencia en las pautas.
Este concepto de pauta fue ampliamente trabajado por Gregorv Bateson,
sobre todo en Espíritu y naturaleza, donde habla específicamente de “la pauta
que conecta.
Es importante en el trabajo con familias observar o descubrir (sabiendo
siempre que es una co-construcción que hace el observador) la flexibilidad de
pautas. Es decir, si la familia utiliza rígidamente, para situaciones semejantes,
siempre la misma pauta, la misma coreografía, o si puede ser más flexible y
presenta variaciones. Esto lo inferimos a partir de la observación de la
interacción que se da en el encuentro de mediación, como también a partir de
las historias que nos cuentan (por ejemplo: las secuencias de interacción. la
penitencia, los tipos de permisos los horarios de comida, etcétera), aun en el
caso en que la situación sea parecida o esté referida a diferentes hijos, o al
mismo hijo en diferentes momentos. Por ejemplo: observaremos si el permiso
de cruzar la calle o manejar el auto se mantiene para todos los hijos en igual
forma, sin tener en cuenta las habilidades o torpezas de cada uno, fijándose
únicamente en la edad alcanzada, o si se pretende mantener los horarios de
comida a pesar de que los hijos tengan actividades tan diferentes (hijos en la
escuela primaria y en la universidad al mismo tiempo) que hacen imposible el
mismo esquema de horarios. A esto lo llamamos rigidez de pautas, y lo
consideramos disfuncional para la familia.
El caso contrario se produce cuando no existe ninguna constancia, y todos
los días ante el mismo o diferentes hijos se aplica una pauta diferente (por
ejemplo nunca nadie sabe a qué hora se puede comer, ésta varía todos los
días sin que haya alguna idea del motivo que lleva a esta variación). A esto lo
llamamos excesiva alternancia de pautas. Este tipo de funciona miento también
se considera disfuncional
O sea que la funcionalidad de la flexibilidad en las pautas estará dada por
una determinada constancia de algún conjunto de pautas las cuales también
pueden variar si las circunstancias así lo requieren.
En los momentos de cambio del ciclo de vida de la familia es cuando más
se necesita la aparición de pautas alternativas que permitan la adaptación
activa a la nueva etapa y es éste también el momento en el que más cuesta
abandonar las pautas anteriores, que hasta ese momento habían sido eficaces
y, por lo tanto, habían demostrado su validez.
Es muy probable que las partes hayan llegado al proceso de mediación
porque no han podido buscar o crear nuevas pautas, y se encuentran
empantanadas utilizando la misma repetitivamente. Por eso nos va a resultar
muy útil conocer la modalidad preferencial de la familia en cuanto a la
flexibilidad, ya que tendrá distinta significación que una familia con pautas
usualmente muy rígidas genere alguna modificación, que si lo hace una familia
con pautas extremadamente flexibles, ya que esta moclificación no va a ser
igualmente valorada.
En el caso de familias de poca flexibilidad, es muy probable que una vez
que logran alguna modificación, ésta se mantenga justamente por las
características de rigidez que tienen.
Por otra parte, las familias extremadamente flexibles no nos permiten
predecir si los acuerdos que se alcanzan se cumplen o no, porque sabemos
que la variabilidad es su característica.
También es importante la flexibilidad para determinar la frecuencia de
los encuentros de mediación y de los seguimientos.
La mejor forma de especificar una pauta es describiendo los pasos: él dice
así y ella le contesta asá; y entonces él se para, y ella hace tal cosa, etcétera.
Luego es necesario constatar si estas secuencias se repiten como decía Don
Jackson por lo menos tres veces.