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Situación política, económica, social y cultural de Uruguay en la segunda

mitad del siglo XIX

El país en 1868:
La mayoría de la población estaba formada por inmigrantes. Los 15 años
anteriores habían ingresado, procedentes en su mayoría de España e Italia.
Era un país ganadero. Se había operado (desde 1852) la “revolución del
ovino” (la incorporación intensa, al lado de nuestra tradicional ganadería
vacuna, de esta especie, cuya explotación permitió ampliar intensamente la
capacidad exportadora mientras se tecnificaba la producción vacuna con
introducción de reproductores de raza, fábricas de extracto de carne,
cercamiento de los campos, etc). Esta actitud de cambio, en el medio rural, se
resume y a la vez se promueve con la fundación de la Asociación Rural, en
1871, emprendedora entidad que agrupa a los estancieros.
La ciudad de Montevideo, intermediadora en el comercio exterior del
país, continuaba también su transformación viendo surgir los primeros Bancos
apenas en la década anterior al período de la reforma escolar.
Todavía más cercana fue la inauguración de la primera línea telegráfica (en
1865) y el comienzo de la construcción del ferrocarril, dos años después.
Siempre hubo diferencias apreciables entre la capital y el resto del país, pero
muy probablemente ha sido en este período, durante el cual se introducen o se
han introducido muy recientemente técnicas emergentes de la revolución
industrial europea (gas, agua corriente, macadam, tranvía de caballos, telégrafo,
ferrocarril, etc.).
Entre 1852 y 1868 el Estado Uruguayo se encontraba bajo la decisiva
influencia del Imperio de Brasil.
En estos 15 años se cuentan con 10 gobernantes diferentes, 3 revoluciones
que logran cambiar el gobierno y 9 o 10 motines o revoluciones fallidas.
Éste periodo de 15 años que precede a la reforma escolar es también un
período de descolonización.

Conclusión: una sociedad en plena transformación al interflujo de los estímulos


europeos: inmigratorios, de demanda de materias primas, de exportación de
técnicas y de inversión de capitales. Y un poder político poco desarrollado,
principalmente por insuficiencia demográfica, y conmovido por frecuentes
luchas armadas. La vida cultural se encontraba en la capital.

Educación:
El sistema educativo se encontraba bastante atrasado en sus presupuestos
científicos y en sus objetivos respecto a las necesidades sociales del momento.
Al igual que las restantes funciones del Estado, la instrucción primaria se
cumplía en forma restringida y defectuosa.
El primer esfuerzo institucional de organización dela enseñanza pública en
escala nacional, fue la creación del Instituto de Instrucción Pública, en 1847,
cuyo primer reglamento establecía un nivel inferior y otro superior en las
escuelas primarias, determinaba algunos criterios sobre maestros y
administración y preveía los contenidos dé esa enseñanza, que se analizarán
más adelante. Era un primer y muy modesto esfuerzo por organizar una
educación del pueblo con carácter uniforme a escala nacional.
Era frecuente que las designaciones de maestros recayeran sobre personas sin
preparación adecuada (no había Instituto Normal en el país) y hasta incluso,
sobre analfabetos. Las penurias crónicas del erario repercutían además, en el
atraso habitual de 8 y 9 meses en el pago de los sueldos y el resto de las
necesidades de la enseñanza (los elementos materiales: edificios, mobiliario,
material) eran acordes con lo anterior.

Desde 1873 a enero de 1875 se intento hacer funcionar un Estado liberal y


será en la cámara de diputados donde se presenta un proyecto de educación
común que es muy semejante en los lineamientos generales a la reforma que
dirige Varela dos años después.

General:
Culminando la crisis política y la depresión económica en 1875, luego de
un corto período donde se suspenden las funciones gubernamentales (bajo el
gobierno de Pedro José Varela), los militares dirigidos por el Coronel Latorre se
adueñan del estado, el 10 de marzo de 1876. Éste dominio duraría unos 10
años, hasta 1886.
El militarismo se basó en el principio de autoridad, creando una estructura
de poder que fue la del Estado moderno y centralizado. Éste significó desde el
ángulo político, la sustitución de las banderías tradicionales y nuevas, por el
gobierno de los grupos de presión mas fuertes en lo económico aliados al grupo
de presión mas fuerte en el poder real y coactivo: el Ejército. El ejército fue el
personero de otros grupos de presión.
La clase superior urbana dedicada al fuerte comercio de importación y
exportación, la actividad bancaria, etc, se agrupó en la Bolsa de Comercio
constituyendo su primer aporte y el más directamente beneficiado por el
gobierno militar. Luego de haber boicoteado las medidas financieras del
Presidente Varela y su ministro de Hacienda, los comerciantes alentaron el
golpe del 10 de marzo.
El dictador pagó de inmediato su deuda con la clase superior urbana. La
confianza renació en la Bolsa. El precio del oro bajó. El Estado se hizo cargo de
toda la emisión circulante de papel moneda y comenzó a extinguirla. Se
disminuyó el número de empleados públicos, rebajando los sueldos de los
mismos y ejecutando un plan de estricta economía en el gasto público.
Otro grupo de presión vinculado a los miembros de alto comercio lo
constituían los tenedores de la deuda publica: orientales y extranjeros.

Dentro de éste mandato operaron las comunicaciones, a favor del poder


coactivo del Estado y la autoridad central montevideana. Junto a los militares,
ellas constituyeron los caminos que mas transitó el gobierno para lograr la
modernidad. Las líneas férreas y los puentes sobre los principales ríos del país
tendieron en importante kilometraje por estos años de gobiernos militares. El
telégrafo que ya ligaba a Montevideo con Florida en 1873, logro en los
siguientes años enlazar todos los departamentos con la capital. Como las
empresas eran privadas, el dictador previó una red propia del gobierno para
enlazar todas las comisarias de campaña entre si y no la jefatura del
departamento respectivo. Latorre fue el primer gobernante que utilizó el
telégrafo como medio de controlar la vida departamental.
El poder regional recibía un golpe de muerte con la unificación política que el
ferrocarril y el telégrafo provocaban en el Uruguay gobernado por los militares.
La rebeldía del caudillo local o la invasión desde la frontera eran conocidas de
inmediato (por el telégrafo) en la capital, utilizando el gobierno ahora la vía
férrea para desplazar con agilidad las tropas hacia la zona “amenazada”.

El dictador fue sustituyendo paulatinamente a los alcaldes ordinarios por


Jueces Letrados departamentales,con lo que la administración de justicia ganó
en tecnicismo y eficiencia.

José Pedro Varela ofreció sus servicios al gobierno dictatorial y logró que
éste aprobase la Ley de Educación Común en 1877. Ella fue el andamiaje sobre
el que descansó el desarrollo revolucionario de la instrucción primaria en la
capital y en campaña. Este desarrollo para Varela tenia la doble virtud de
eliminar la ignorancia y el primitivismo a la ve que fundar una auténtica vida
democrática impidiendo para el futuro gobiernos militares similares al que él
estaba sirviendo. A fines de 1877 funcionaban en el país 196 escuelas
municipales. Tres años después el número de escuelas públicas había ascendido
a 310. La reforma Vareliana de cuyos tres principios (obligatoriedad, gratuidad
y laicidad) el gobierno adoptó por completo los primeros dos, constituía la base
cultural desde la cual partir para llegar a la modernización económica y política.

En 1879 el Gobierno Provisorio crea el Registro de Estado Civil, que


cumpliría las funciones que eran hasta el momento de la autoridad eclesiástica.
Nacimientos, defunciones, matrimonios, etc, ahora serían controlados por el
Estado.
Lo primero que exigió la clase alta rural del gobierno provisorio fue el
establecimiento de garantías a la propiedad privada de la tierra y los ganados.
(Código Rural 1875, reformándose entonces en 1879)

Las policías auxiliadas por el ejército, practicaron durante toda la


dictadura un sistema ejecutivo, para concluir con la anarquía y el bandidaje,
"No pasaba una semana sin que los diarios del interior denunciaran
la muerte de personas por la propia policía que las había
arrestado. Era tan corriente el hecho y se habían connaturalizado
de tal manera las poblaciones con esa forma de
exterminio que algunos de los jefes políticos no vacilaban
en asumir la responsabilidad y la defensa de los atentados
de sus subalternos".
Eduardo Acevedo

EXTRA

Programa educativo:

Cinco son los momentos en que se va concentrando el programa de la reforma


escolar: 1) La Sociedad de Amigos de la Educación Popular
2) El proyecto de ley de AgustÍn de Vedia de 1873
3) La Educación del pueblo de 1874
4) La legislación escolar (escrita en 1875)
5) El decreto-ley de enseñanza común, de 1877.

*El proyecto de ley de Agustín de Vedia sistematiza algunas de las


inquietudes comunes que compartían en la Sociedad de Amigos: gratuidad de
la enseñanza, que se lograría mediante refuerzos al régimen impositivo vigente;
formación de maestros, creando dos colegios normales; supresión de toda
enseñanza religiosa; participación popular en la administración de las escuelas
públicas. No admitía, en cambio, la obligatoriedad de la instrucción primaria,
manteniendo así fidelidad a los principios ortodoxos del liberalismo. No
explicitaba los contenidos y métodos que debía tener esa enseñanza.
*La Educación del pueblo es una obra extensa, seria y documentada, la
primera en el país destinada a analizar rigurosamente la educación como
actividad social y científica, y a promoverla.
Escuela Obligatoria, Gratuita y Laica

Obligatoriedad:
Es de destacar que este principio, principio que no era compartido por
muchos de los propios impulsores del movimiento reformista, como el caso de
Agustín de Vedia, quien expresamente la rechaza.

Gratuidad:
Dado que el principio era ya admitido en la legislación vigente (aunque
bastante ineficaz en su aplicación) se lo fundamenta brevemente, destacando el
carácter de servicio público de la educación y de ahí su sostenimiento por el
Estado. Por ser obligatoria, debe ser gratuita.

Laicisismo (argumentos de varela):


*Es la solución que mejor se adapta al principio de la separación de la
Iglesia y del Estado.
*Al solventar los gastos de la educación pública todos los ciudadanos, no
debe la enseñanza responder a una orientación religiosa positiva.
*Los maestros pueden no tener competencia en materia de dogma y ello
llevaría a un contralar de la escuela por la Iglesia,.