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LOS CINCO PUNTOS DE LA ARQUITECTURA : LE CORBUSIER (1887-1965)

La Villa Savoye en Poissy (Valueyou)

Entre los muchos arquitectos que han dejado obras en distintas ciudades y lugares del mundo, hay
algunos cuyos trabajos destacan más. Esto ocurre porque, de una manera u otra, crearon algo
original, porque influenciaron a un grupo con nuevas ideas o simplemente, porque expresaron una
nueva forma de ver y hacer las cosas. Entre estos se encuentra Le Corbusier, uno de los
arquitectos más conocidos y renombrados en la historia de la arquitectura moderna.

Él, además de ser un excelente arquitecto, era un gran teórico de la arquitectura. Siempre propuso
con claridad que, además de saber crear y hacer buenos edificios, era necesario poder explicarlos
y transmitirlos al resto de profesionales y estudiantes. De ese modo, preparó durante su vida
muchos documentos, entre los que destaca el relacionado con “los cinco puntos de la nueva
arquitectura”.

En este trabajo muestra de una manera simple y clara los conceptos que lo guiaban. Enfatiza la
importancia de que las obras tengan los siguientes cinco puntos :

la planta libre, la terraza-jardín, los pilotis, la ventana longitudinal, y la fachada libre.

La planta libre es importante y, para él, este nivel pertenecía al automóvil, razón por la que la
vivienda se elevaba sobre pilotis.

La terraza-jardín se refiere al último piso. Como el terreno se encuentra ocupando un área natural,
se hace necesario devolver el área verde en la terraza.

Los pilotis se refieren a la estructura, que hace posible que la casa esté elevada del nivel basal. De
esta manera, se logra aprovechar las superficies útiles, liberando a la planta de condicionantes
estructurales.

La ventana longitudinal es otro punto importante, ya que, al crearla, se liberan los muros
exteriores. De ese modo, las ventanas pueden extenderse a todo lo ancho de la construcción,
mejorando así la relación con el exterior.

Por último, la fachada libre complementa a las ventanas longitudinales. Los pilares se retrasan con
respecto a la fachada, para liberar a esta de su función estructural.

Todos estos puntos definen con claridad el concepto arquitectónico de Le Corbusier. Cualquier
persona que conoce estos puntos puede identificar inmediatamente si un arquitecto estuvo
influenciado por él o no.

De la misma manera que ocurre con la obra de Le Corbusier, cuando se tiene una idea definida de
la obra arquitectónica que se busca ejecutar, esta posteriormente podrá ser reconocida con
facilidad por aquellas personas que observan los elementos de la ciudad.
Villa Savoye

Fue la Villa Savoye de Le Corbusier (1929–1931) la que resumió más sucintamente los cinco puntos
que había expuesto en la revista L'Esprit Nouveau y en su libro Hacia una arquitectura, que había
estado desarrollando durante toda la década de 1920.7 Primero, Le Corbusier elevó el volumen del
edificio por encima del terreno, sosteniéndolo con pilotis, zancos de hormigón armado. Estos
pilotis, que proporcionan apoyo estructural a la casa, le permitieron dilucidar sus dos puntos
siguientes: una fachada libre, que significa que los muros no fueran de carga por lo que se
pudieran diseñar como quisiera el arquitecto, y una planta libre, que significa que la superficie se
pudiera configurar libremente en habitaciones sin preocupaciones por los muros de apoyo. La
segunda planta de la Villa Savoye incluye largas tiras de ventanas que permiten vistas sin
obstrucciones del gran jardín que la rodea, y constituyen su cuarto punto. El quinto punto era
el techo ajardinado que compensa la zona verde consumida por el edificio y lo sustituye en el
techo. Una rampa que se eleva desde la planta baja hasta la terraza de la tercera planta permite
un «paseo arquitectónico» a través de la estructura. Las barandillas tubulares blancas recuerdan la
estética industrial de «transatlántico» que tanto admitaba Le Corbusier. La entrada de coches
alrededor de la planta baja, con su trayectoria semicircular, mide el radio de giro exacto de un
automóvil Citroën de 1927.