Está en la página 1de 3

Inter- sombrilla

des- bellota
anti- marioneta
pre- canción
hiper- lluvia
sub- cafetera
bi- sombrero
trans- nariz
inter- sombrilla
des- bellota
anti- marioneta
pre- canción
hiper- lluvia
sub- cafetera
bi- sombrero
trans- nariz
inter- sombrilla
des- bellota
anti- marioneta
pre- canción
hiper- lluvia
sub- cafetera
bi- sombrero
trans- nariz
ciclomotor cueva
espejo puchero
conejo ojo
armadura pandereta
puercoespín volcán
caballo sótano
dentadura océano
antifaz cancha
ciclomotor cueva
espejo puchero
conejo ojo
armadura pandereta
puercoespín volcán
caballo sótano
dentadura océano
antifaz cancha
ciclomotor cueva
espejo puchero
conejo ojo
armadura pandereta
puercoespín volcán
caballo sótano
dentadura océano
antifaz cancha
El señor Nimú es un caballero sumamente estrafalario que tiene dos manías lingüísticas: ama
las oraciones cortas y le fascinan los sustantivos, verbos y adjetivos extravagantes. Y si usa
sustantivos, verbos y adjetivos que nadie conoce, muchísimo mejor. Porque al señor Nimú no
le importa que no lo entiendan (tampoco la gente se pierde gran cosa). Lo que al señor Nimú le
interesa es provocar que las personas piensen que él es un señor muy culto y de muy buen
hablar. Por eso el señor Nimú anda por el mundo repartiendo extravagancias como:

—¡Exan de ahí, guajas procaces!

Solo por el gusto de contrariarlo, y por no darle el placer de ser mirado con admiración, ya que
lo que dice es bastante común, desempolven todos sus saberes e ingenio y, con paciencia,
desentrañen el significado de semejante palabrerío, respondiendo, una por vez, las preguntas
que aparecen abajo.

1) ¿Por qué las palabras "de" y "ahí", que son palabras que usamos todos, también son
usadas por el estrafalario señor Nimú?
2) ¿Cuál es el verbo en esta oración? ¿Cómo se dieron cuenta?
3) ¿Es un verbo conjugado? Si está conjugado, ¿cómo se dieron cuenta?
¿En qué modo está conjugado el verbo? ¿Y en qué tiempo, persona y número?
4) Si el verbo, estuviera en infinitivo, ¿cómo sería?
5) ¿Cuál es sustantivo? ¿Cuál el adjetivo? ¿Cómo los diferenciaste del verbo? ¿Cómo los
diferenciaste entre sí?

::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::::

Dado que pocos, o nadie, entienden al señor Nimú, el hombre dejó de cuidar su manera de
hablar. "¿Para qué? -solía decir-. Si total, nadie se da cuenta." Y así, a veces, el señor Nimú es
un caballero bien hablado y otras veces es un espanto. ¡A ver si descubren cuáles son los
problemas de concordancia que manifiesta el señor Nimú en este canto nostálgico y
desafinado a la única cataraña que alguna vez tuvo y que ya no tiene!

¡Oh, mi cataraña!

Por la mañana, sobre las capullina, candileteaban la cataraña.

Ella candileteaba ambrosianos desacordado.

¡Oh, mis cataraña!

¡Yo añoro tu ambrosianos desacordados!

Esos guajas procaces arrincó a mi majo cataraña.

¡Yo añoro a mi lenes cataraña!