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Diseño y Evaluación de Proyectos y Políticas Sociales

González Nava Jorge Antonio


Ramírez Bernal Omar

Sistematización como generadora de conocimiento y su papel en las


políticas públicas

El planteamiento de la sistematización como generadora de conocimiento surge de la relación


existente entre teoría y práctica. Recientemente en la relación teoría y práctica existe una
especie de desfase que no permite que el conocimiento generado, a través de la investigación,
sea el más confiable o el adecuado para la situación que se establece.
Entendemos entonces la práctica como constructora de la realidad, aunque son
conceptos diferentes la relación existente de la práctica con la realidad es que su aplicación
va hacia el uso del conocimiento en la realidad para la obtención de resultados previamente
establecidos. Por tanto, al hablar de un desfase de la teoría con la práctica se habla de un
problema con la práctica para el tratamiento de la realidad histórica inmediata.
Es en este conflicto que existe entre la teoría y la realidad es donde el papel de la
sistematización comienza, ya que, para conocer la realidad hay que tener una concordancia
entre lo que se conoce con la realidad, como nos lo dice Mao Tse-Tung “Si el hombre quiere
obtener éxito en su trabajo, es decir, lograr los resultados esperados, tiene que hacer
concordar sus ideas con las leyes del mundo exterior objetivo; si no consigue esto, fracasa en
la práctica.”1
Pero, ¿cómo es que la sistematización nos va ayudar para hacerle frente a este
problema? Para responder a este cuestionamiento hay que plantearnos primero ¿qué es la
sistematización?
La sistematización, de acuerdo a María Elena García Mendoza, es una práctica
metodológica que se usa en las Ciencias Sociales, “[...] cuyo objetivo es entender y
reflexionar sobre el hacer en el campo de acción[...]”2 Pero, principalmente la sistematización
es una recuperación de las prácticas eficientes y el problematizar aquellas prácticas que no
funcionaron o, en su defecto, descartarla.

1
Tse-tung, Mao, “Sobre la práctica”, en Obras completas de Mao Tse-tung, Tomo I, Pekín, Lenguas
Extranjeras, 1968, p. 320.
2
García Mendoza, María Elena, “El hacer científico en lo social: la sistematización”, en Eli Evangelista
(Coord.), Fundamentos metodológicos para el trabajo social institucional, Tomo I, Entorno social, México,
2014, p. 203.

1
La sistematización ayuda a la solución del problema planteado a partir del análisis y
reflexión que se hace sobre la práctica para así observar la relación entre la teoría empleada
con la realidad inmediata a la que se enfrenta el investigador.

Sistematización y epistemología

La realidad es construida por categorías, esta afirmación responde a la pregunta ¿Cómo se


conoce? Pero esta respuesta no responde a tan compleja pregunta y esta respuesta que no
responde a tan compleja pregunta no deja de ser compleja en sí misma.
Las preguntas ¿Qué es el conocimiento? y ¿Cómo se conoce? se responden avanzando
sobre dos ejes, en el primero se encuentran las categorías del entendimiento, las ideas (la
razón) y en el segundo la práctica en cuanto tal. Estos ejes abarcan una distinción más fina
sobre lo que es el conocimiento y su práctica. El conocimiento explícito, el conocer -cómo
son las ideas y las categorías de entendimiento-, es todo el acervo de conocimiento
materializado (libros, audio, documentos, fotografías, etc.), mientras que el conocimiento
tácito, el saber - la práctica hecha conocimiento-, es la experiencia misma aprehendida.
Regresando a la afirmación de que la construcción de la realidad es hecha por
categorías, es importante señalar que esta construcción es parte de un proceso fundamental
para la formación de individualidades y siguiendo a Schutz del mundo de la vida, es decir, los
conceptos, el lenguaje aprendido en el proceso de socialización 3 es la formadora de los
individuos, en este proceso el individuo aprehende la realidad a la par que aprende palabras,
categorías y de sus propias experiencias en contacto con la realidad; con ese aprendizaje el
individuo nombra y relaciona los objetos y fenómenos externos a él. En esta socialización se
adquiere un sentido práctico, un conocimiento suficiente para la solución de problemas en la
vida cotidiana que retroalimentan a su vez al conocimiento propio.
En la formación del científico social hay una segunda socialización, la propia de las
ciencias sociales. En esta socialización académica el sujeto adquiere los conocimientos
teóricos y metodológicos científicos, con ello se adquiere una serie de conceptos teóricos
operacionales en la realidad.
Uno de los papeles tradicionales y de fundamento científico en la sociología es la
explicación de la realidad social, y en términos más amplios esto es la construcción de
conocimiento científico referido al mundo de lo social.

3
Inmersos en este proceso está el conocimiento explícito y el tácito.

2
La posición del sociólogo y el conocimiento sociológico puesto en práctica en el
diseño de proyectos es un paso de la experiencia adquirida dentro de la formación académica
y del sentido práctico de la vida cotidiana a una experiencia sistematizada realizada en
colectivo.
En el proceso de sistematización hay un involucramiento activo de los actores (en este
caso, de los científicos sociales) que participan, es importante el papel activo de los actores
pues marca la actitud de los sujetos entre ellos mismos y frente al problema, la actitud
participativa de los sujetos hace factible el diálogo, una conversación sobre los puntos de
vista acerca del proceso de investigación-aprendizaje, ayuda a los sujetos a identificar sus
aciertos y sus errores, sin embargo, no es hasta el proceso de sistematización que se logra
analizar y reflexionar, del todo, sobre la práctica y de así aprehender de la misma.
Tenemos entonces que la sistematización es un diálogo teórico-práctico.
“La investigación social nos permite comprender las experiencias en un marco de referencia
más amplio y también nos permite explicar las interrelaciones e interdependencias de la
realidad que se dan entre diversos fenómenos de la realidad histórico-social. De esta manera,
las investigaciones pueden enriquecer la interpretación crítica de la práctica directa que realiza
la sistematización de experiencias; aportando al diálogo de saberes con nuevos elementos
conceptuales y teóricos, permitiendo llegar a un nuevo grado de abstracción.”4
En el diálogo entre la teoría y la práctica de las experiencias recuperadas y compartidas ya
como resultado de una reflexión crítica en el momento mismo de la investigación se tiene una
retroalimentación resultado del ejercicio de sistematización, y se coloca a la sistematización
misma como generadora de conocimiento y por tanto como una herramienta para conocer y
aprehender la realidad para transformarla.

Sistematización y formación académica

No cabe duda que durante la formación académica de todo sujeto, éste adquiere conocimiento
y distintas formas de generarlo y de aprehender, por ejemplo:
Cada clase a nivel licenciatura tiene una serie de condiciones establecidas, influidas
por la materia/plan de estudios, el profesor o profesora y los alumnos, si bien la relación
profesor-alumnos determina la dinámica que se realiza dentro de la clase a lo largo del
semestre, es el profesor o profesora quien condiciona las reglas del juego, en sus manos está
claramente la forma de evaluación, frente a la cual el estudiante cuenta ya con una pre-mirada

4
Jara, Oscar, Sistematización de experiencias, investigación y evaluación: aproximaciones desde tres ángulos;
en Educación Global Research No. 1. Costa Rica, CEP /Alforja, 2012, p. 58.

3
construida para solucionar los problemas que representa esta evaluación y adquirir los
conocimientos propios de la materia que se tiene que aprobar, ya sea a partir de pláticas con
compañeros que han tomado clase en semestres anteriores con ese profesor o profesora, en
páginas de internet donde se evalúan bajo cierto criterio a los profesores y se realiza un
comentario referente a su personalidad y evaluación, etc., se tiene a disposición entonces la
referencia de cómo es que evalúa y cómo es su personalidad, lo cual representa un hecho de
experiencias compartidas; de igual manera se tienen ya toda una serie de distintas formas de
aprendizaje aprehendidas a lo largo de la formación académica, se tiene claramente una
metodología y pedagogía aplicada a la tipología de formas de evaluación, a la personalidad
del profesor y la materia en cuestión.
Ubicar a la formación académica como práctica social es considerarla parte de un
proceso social y un proceso individual, esta formación tiene el carácter fundamental de
construir conocimiento en esos mismos aspectos (social e individual), como ya se mencionó
anteriormente en el ejemplo en la formación se construye una metodologia y pedagogia de
manera personal y se intercambia en el diálogo de la actividad que se da a lo largo de la
formación, es decir, a lo largo de los semestres se ponen en práctica una recuperación de
saberes, de conocimiento tácito adquirido en semestres anteriores y en la formación
académica iniciada desde los primeros años de edad.
La formación académica es en este sentido un proyecto personal, este proyecto se
rediseña al tiempo en que se van aplicando estrategias distintas de aprendizaje con base en la
recuperación de saberes que se han ido adquiriendo en el diálogo con la práctica académica,
además de plantearse nuevas preguntas para la generación de nuevos conocimientos.

Sistematización y toma de decisiones en las políticas públicas

La toma de decisiones es una parte importante de la política pública, pues se tiene que
entender que el tomar una decisión implica ya un actuar, en otras palabras, desde la toma de
decisión que una política o proyecto social empieza a tomar forma y dirección. De igual
manera la toma de decisiones no sólo dota de forma y dirección a las políticas públicas, sino
que también a los proyectos personales.5
A todo esto ¿qué relación tiene la sistematización en la toma de decisiones? Como se
mencionó, en los proyectos personales con la relación de la sistematización con la formación

5
Véase Meny, Yves y Thoenig, Jean Claude, “La decisión pública”, en Las políticas públicas, Barcelona, Ariel,
1992

4
académica se recuperan saberes y se plantean nuevos interrogantes para la creación de nuevo
conocimiento. En la sistematización de políticas públicas se recuperan las prácticas exitosas,
como nos menciona García Mendoza, de tal forma que responden a la realidad analizada
siguen siendo funcionales. Por otra parte, la sistematización nos muestra las prácticas no
exitosas o que no funcionaron del todo bien, haciendo que se replanteen o se descarten.
El papel de la toma de decisiones entra en el momento en que se quiere volver a llevar
a cabo una política pública sobre el mismo problema o uno parecido. La sistematización al
dotar de las prácticas exitosas y de las que no se pueden tomar decisiones que lleven al buen
funcionamiento de la política pública ya sea tomando las prácticas exitosas o las que no
cuestionando el cómo pueden operar de mejor forma, es decir, así como se plantean nuevas
preguntas para generar conocimiento, se plantea la pregunta de cómo eficientar las prácticas.
En todo esto hay que entender que la sistematización en las políticas públicas no se
hace por un solo actor, ya que en las políticas públicas intervienen una serie de actores que, a
través del diálogo entre estos, se construye la política pública y se hace la toma de decisiones.
Aunque en el presente texto se abordó la toma de decisiones como la dotadora de
forma y dirección, se tiene que tener en cuenta que hay distintas dimensiones de toma de
decisión que dotan de características a las políticas públicas, como son: Conceptual,
Normativa, Institucional, Programática, Financiera y Operativa. Toda estas dimensiones con
un grado de autonomía, pero siguiendo lógicamente una a la otra, puesto que no debe de
haber contraindicaciones para su buena operativización.

Conclusiones

La sistematización como metodología y pedagogía, en el sentido de que es una herramienta


para la construcción de conocimiento crítico es fundamental para el quehacer científico, el
diseño de proyectos y la toma de decisiones en las políticas públicas.
En el quehacer científico como constructor de conocimiento permitiendo un ir venir
en una especie de diálogo con la realidad y el científico, es decir, el científico parte de la
teoría para conocer la realidad que se le presenta en una constante discusión que construye, a
la vez, a la teoría y la práctica.

La sistematización en referencia al diseño de proyectos, sirve como una herramienta


para la recuperación de saberes adquiridos y compartidos en el diálogo mismo del
planteamiento, dentro de esta actividad se tiene un conocimiento precedente que se comparte
entre los actores que participan en este diseño para así tomar una decisión que de forma y

5
dirección a la ejecución como política pública y eventualmente obtener un aprendizaje de este
conocimiento puesto en la realidad que responde a las necesidades que se plantean resolver y
obtener una retroalimentación de la teoría puesta en práctica.

Referencias
García Mendoza, María Elena, “El hacer científico en lo social: la sistematización”, en Eli
Evangelista (Coord.), Fundamentos metodológicos para el trabajo social institucional,
Tomo I, Entorno social, México, 2014, pp. 203 - 209.
Jara, Oscar, Sistematización de experiencias, investigación y evaluación: aproximaciones
desde tres ángulos; en Educación Global Research No. 1. Costa Rica, CEP /Alforja,
2012, pp. 56 - 70.
Meny, Yves y Thoenig, Jean Claude, “La decisión pública”, en Las políticas públicas,
Barcelona, Ariel, 1992, pp. 129 – 157.
Tse-tung, Mao, “Sobre la práctica”, en Obras completas de Mao Tse-tung, Tomo I, Pekín,
Lenguas Extranjeras, 1968, pp. 317 - 332.