Está en la página 1de 6

Clase lectura texto El atomismo de Charles Taylor*

Propósito: aclarar la idea del atomismo político para intentar probarlas o


refutarlas, o al menos ver cuales son los argumentos convincentes a favor o en
contra de estas. (P.225)

Que entiende Taylor por atomismo?: caracteriza a la teoría del contrato social
surgidas desde el siglo XVII y también a doctrinas posteriores en la medida de que
estas han adoptado la idea de que los individuos constituyen la sociedad para la
realización de fines que son primariamente individuales. En ese sentido, Taylor
también incluye dentro del atomismo algunas corrientes de utilitarismo. También
se incluyen en el atomismo las doctrinas contemporáneas que vuelven a la teoría
del contrato social intentando defender la prioridad del individuo y sus derechos
sobre la sociedad o presentan una visión puramente instrumental de la sociedad.
(P.225)

Primacía de los derechos: doctrina central de la tradición legada por el


pensamiento contractualista de Hobbes y Locke (226)

Las doctrinas que afirman esta primacía son las que adoptan como uno de sus
principios centrales la atribución de derechos a los individuos y niegan a su vez esa
jerarquía, esa primacía a un principio de pertenencia u obligación.

Principio de pertenencia: aquel que impone el deber de pertenecer a la sociedad


en general o a una sociedad de un tipo determinado, u obedecer a la autoridad en
general o a una autoridad de cierto tipo (227).

Por la primacía de los derechos se atribuyen a los hombres derechos que valen
incondicionalmente, valederos para las hombres como tales, aunque rechazan esa
incondicionalidad para un principio de pertenencia.

La pertenencia a una sociedad seria algo derivado, que se nos imponen


condicionalmente, en virtud de nuestro consentimiento o por el hecho de ser
ventajoso para nosotros. (227)

La primacía de los derechos ha sido formativa de la conciencia política moderna.


(227)

Sin embargo esta idea es relativamente nueva, en etapas anteriores del occidente y
de otras civilizaciones no se pensaba en algo así como la primacía de los derechos.
(228)

¿por qué estimamos razonable comenzar una teoría política con una
afirmación de los derechos individuales y asignarles primacía? Ello se
debería a juicio de Taylor en la influencia que ejerce la idea de lo que el
llama atomismo. El atomismo representa una visión de la naturaleza y la
condición humana que (entre otras cosas) hace plausible una doctrina de los
derechos; o, para decirlo por la negativa, es una visión cuya ausencia

*Apunte de ideas claves sobre el texto “atomismo” de Charles Taylor preparado por el profesor
Pablo Gómez Manzano para el curso de filosofía contemporánea vespertino U. Mayor.
convierte a esta doctrina en sospechosa, al extremo de hacerla virtualmente
insostenible. 228

Tesis opuesta: el hombre como animal social: incluso un animal político que
por si solo no seria autosuficiente (autarkeia)

El atomismo defendería la autosuficiencia del individuo para Taylor. (228)

¿Es el hombre aislado autosuficiente? Autosuficiencia analizado en sentido fáctico,


no, ejemplos de las mismas teorías contractualistas, etc.

230: lo que sostuvieron las distintas teorías de la naturaleza social del


hombre no sólo fue que los hombres aislados no pueden sobrevivir en un
plano material sino y mucho más que solo desarrollan sus capacidades
características humanas en la sociedad.

La sociedad seria una condición necesaria para el desarrollo de la


racionalidad, para transformarse en un agente moral o convertirse en un ser
completamente autónomo u responsable.

Al margen de la sociedad, nuestras capacidades distintivamente humanas no


podrían desarrollarse. Seria irrelevante para Taylor el hecho de que una persona
en efecto pueda sobrevivir en un estado de naturaleza, lo que se remarcaría es que
de esa manera ese organismo no podría realizar su potencial específicamente
humano.

Porque una tesis sobre las condiciones de desarrollo de los individuos ha de


ser pertinente para los argumentos acerca de los derechos de los individuos?

De hecho sucede que nuestra concepción del potencial humano específico


hace parte esencial del marco de nuestra atribución de derechos: ello explica
por ejemplo que no asignemos derechos a los animales, a los árboles, a las
montañas, etc. 231

Porque atribuir derechos a los animales? O de otra manera, porque sostener


que esta mal matarlos o infringirles dolor? Se sostiene normalmente que
porque son seres sensibles y se significa simplificadamente sensible con la
capacidad de sentir dolor. 231

Sensibilidad como algo más amplio que la sola percepción o no del dolor:
capacidad de disfrutar de la vida y de sus propias y diversas capacidades”
Sensibilidad implicaría un cierto grado de autoconciencia de las sensaciones de
si(232)

Aun los más enérgicos defensores de los derechos de los animales coincidirán en
que los hombres tienen derechos distintos y la intuición es que estos derechos
distintos de los hombres, a la vida, la libertad, elegir convicciones religiosas o
metafísicas, es una faceta más de que la forma de vida caracterizada por estas
capacidades específicamente humanas nos impone respeto. 233

Nos imponen respeto porque tienen una jerarquía moral especial: desde luego se
protege la vida, pero el esquema incluye la protección de las actividades que
realizan las capacidades específicamente humanas 23
De esto deriva que nuestra concepción de los específicamente humano no es
para nada irrelevante a la hora de atribuir derechos a la gente.

Adicionalmente, como dice Taylor (234.235) las consecuencias normativas serían


más amplias: decir que ciertas capacidades exigen respeto o tienen valía a nuestros
ojos s decir que reconocemos el compromiso a promoverlas o fomentarlas. No
reconocemos únicamente el derecho de la gente (y/o los animales) a ellas y por lo
tanto el mandato negativo de no invadir o afectar el ejercicio de estas capacidades
a otros, sino que también afirmamos que es bueno que estas se desarrollen,
que en ciertas circunstancias deberíamos fomentar ese desarrollo y
contribuir a aquel y que deberíamos realizar dichas capacidades en nosotros.

El camino argumentativo que desarrolla Taylor lo resume en 3 pasos: (235-236)

1) se atribuye un derecho x a un agente A. Eso se puede ver como una


afirmación de que A exige nuestro respeto. Ese respeto se exige porque
podemos afirmar que en A hay algo que hace que esa orden de respetarle
sea ineludible y a su vez e tiene razones morales para exigir el no
entrometimiento en el ejercicio de su derecho
2) ¿Qué hace ineludible la orden de respetar a A? La existencia de E (unas
ciertas capacidades esencialmente humanos) que define no solo quienes
son los derecho habientes sino que también a que tienen derecho.
3) La afirmación de que el agente a goza de derecho X en virtud de E, impone
otras consecuencias morales: E es entonces de gran valor moral al sustentar
la ineludible orden de respetar a A y por eso, debe además de no
entorpecerse el ejercicio de sus derecho a A, también debe fomentarse y
desarrollarse de todas las maneras pertinentes.

Afirmar un derecho es más que impartir una orden pues esta afirmación
tiene un marco conceptual esencial consistente en alguna noción del valor
moral de ciertas propiedades o capacidades sin las cuales no tendría sentido
(236)

Para Taylor en su crítica al liberalismo y las posiciones atomistas se debe a que


esta entraña la idea de que es posible afirmar los derechos al margen de un
contexto de afirmación del valor de ciertas capacidades. Una de las explicaciones
para esta distorsión, sugiere Taylor, es la importancia central absoluta a la libertad
de elegir nuestro modo de vida (postura ultraliberal). Para sostener esto, los
ultraliberales rehúyen de dar su aserción de que la atribución de los derechos
conlleva el reconocimiento de potencialidades, pues esto determinaría
seguidamente la posibilidad de afirmar obligaciones que podrían operar como
restricción de libertades.

EL ultraliberalismo defendería que desde el punto de vista moral, ninguna elección


puede juzgarse peor o mejor. Lo curioso es que el ultraliberalismo cuando defiende
que todas las elecciones son igualmente validas esta exaltando el carácter absoluto
de la libertad de elección precisamente como una capacidad humana “”lleva en su
seno la exigencia de que nos convirtamos en seres capaces de elección, nos
elevemos al nivel de autoconciencia y autonomía en el que podemos
ejercerla y no nos quedemos empantanados por obra del temor, la
indolencia, la ignorancia, o la superstición, o en algún código impuesto por la
tradición, la sociedad o el destino que nos diga como debemos disponer de
los que nos pertenece” (238)

En definitiva LA DOCTRINA DE LA PRIMACÍA DE LOS DERECHOS NO ES TAN


INDEPENDIENTE DE LAS CONSIDERACIONES SOBRE LA NATURALEZA
HUMANA Y LA CONDICIÓN SOCIAL DEL HOMBRE COMO PRESUMEN SUS
DEFENSORES. 238-239

CLAVE: Si no podemos atribuir derechos naturales sin afirmar el valor de


ciertas capacidades humanas, y esa afirmación tiene otras consecuencias
normativas como fomentar y alimenta esas capacidades en nosotros mismos
y los otros, cualquier prueba de que aquellas capacidades solo pueden
desarrollarse en la sociedad en general o en determinado tipo de sociedad
demuestra también que debemos pertenecer a una u otra, y sostenerla (239)

CLAVE: “Las teorías sociales exigen una concepción de la vida propiamente


humana tal que esta no este garantizada por el mero hecho de estar vivos y
deba en cambio desarrollarse y pueda no lograrlo. Sobre esta base esas
teorías pueden sostener que la sociedad o cierta forma de sociedad es la
condición esencial de aquel desarrollo” (243)

La mayoría de los partidarios de la primacía de los derechos se interesan mas en


afirmar el derecho a la libertad y, por lo demás, en un sentido solo atribuible a los
seres humanos: libertad para elegir proyectos de vida disponer de los bienes,
forjarse sus propias convicciones y actuar en función de ellas dentro de limites
razonables, etc. Pero se trata entonces de capacidades que no nos pertenecen
simplemente en virtud de estar vivos y al menos en algunos casos, pueden no
llegar a desarrollarse como corresponde; se plantea así la cuestión de las
condiciones adecuadas para su desarrollo. (244)

Afirmaciones del pensamiento propio de Taylor: (247-248-249)

-El tipo de libertad valorada por los protagonistas de la primacía de los derechos es
una libertad en virtud de la cual los hombres son capaces de concebir alternativas
y llegar a una definición de lo que realmente quieren, así como a discernir lo que
exige su adhesión o su libertad. Este tipo de libertad no esta al alcance de la
persona cuyas simpatías y horizontes son tan estrechos que solo puede concebir
un único modo de vida y para quien en realidad la noción misma de un modo de
vida que sea suyo en contraste con el de todos los demás no tiene sentido.
Tampoco esta al alcance de quien por temor a lo desconocido se aferra a una forma
de vida familiar o para quien que ha sido educado en la sospecha y el odio a los
extraños al extremo de que jamás puede ponerse en su lugar.

- A su vez, esta capacidad de imaginar alternativas no solo debe poder utilizarse en


las elecciones menos importantes de la vida, sino que lo verdaderamente
importante es que uno pueda ejercer la autonomía en cuestiones fundamentales de
la vida y en sus compromisos trascendentes.

- Este tipo de autonomía es dudoso que solo se desarrolle en el seno de una familia,
sino que se desarrolla en el seno de toda una civilización. Y esta civilización no solo
ha sido necesaria en la génesis de esa libertad, pues de otra manera las
generaciones sucesivas de agentes autónomos no podrían descubrir en si esa
capacidad: esta capacidad no se tiene desde el nacimiento, sino que se adquiere
por medio del ejercicio de practicas sociales en las cuales están implícitas

-El individuo libre o el agente moral autónomo solo puede alcanzar y conservar su
identidad en un tipo determinado de cultura, cuyas facetas y actividades no han
nacido de manera espontánea de un instante a otro, sino que están contenidas en
instituciones y asociaciones que requieren estabilidad y continuidad y con
frecuencia también respaldo de la sociedad en su conjunto (respaldo moral y
también respaldo material). Por ello, la exigencia de una cultura vital y variada es
también la exigencia de una sociedad compleja e integrada dispuesta a respaldar
todas esas instituciones y capaz de hacerlo.

- por tanto, Taylor sostiene que el individuo libre occidental es lo que es solo
en virtud de la totalidad de la sociedad y la civilización que lo produjeron y lo
nutren; que nuestras familiar solo pueden educarnos en la capacidad y las
aspiraciones aludidas porque pertenecen a esa civilizaron y que una familia
asilada y afuera de este contexto seria una especie muy diferente que nunca
hubiera podido tender hacia toda la riqueza de horizontes a los que tiende el
individuo libre contemporáneo. De ello deviene para Taylor que se genere
una significativa obligación de pertenencia en quien quiera afirmar el valor
de esa libertad e incluye en este grupo a todos quienes deseen afirmar
derechos a dicha libertad o en su beneficio. (250) A decir de Carlos Thiebaut
aquí estaría el punto central de la critica tayloriana al atomismo : toma como
punto de partida una noción de derechos del individuo que desconoce la
originalidad de las ideas de obligación y pertenencia, ideas que tiene que
tomar como solo derivadas y no constitutivas. Así Taylor insiste que la
importancia de nociones clásicas de la modernidad como autonomía libertad
e igualdad, solo pueden comprenderse invirtiendo la asignada prioridad a
los derechos y poniendo en su lugar una determinada comprensión de las
capacidades humanas y de las estructuras sociales que las constituyen. Por
ello los derechos no pueden ni comprenderse ni predicarse ni defenderse
fuera del valor de las practicas que atendiendo a la realización de esas
capacidades humanas emplean tales derechos para llevarlas a su
cumplimiento. (219, teorías políticas contemporáneas)

- El punto decisivo para Taylor es el siguiente: en la medida de que el individuo


libre solo puede conservar su identidad dentro de una sociedad y una cultura
de cierto tipo, debe preocuparse por la forma de esa sociedad y cultura en su
conjunto. (251

- Si la realización de nuestra libertad depende en parte de la sociedad y la cultura


en que vivimos, su ejercicio será mas pleno si podemos contribuir a determinar la
forma de estas (cultura y sociedad). Y solo podemos hacerlo por medio de los
instrumentos de decisión común. Esto significa que las mismas instituciones
políticas en las cuales vivimos son tal vez una parte crucial de lo que necesitamos
para realizar nuestra identidad de seres libres. (252)

- es difícil ver como se puede afirmar el valor de la libertad en el sentido del


ejercicio de la deliberación autónoma y al mismo tiempo no reconocer ninguna
obligación de crear y sostener un orden político de este tipo, (ante la evidencia de
que una sociedad anarquista no parece ser una alternativa accesible). (253)

- En definitiva, la tesis que acaba de esbozarse sobre las condiciones sociales de la


libertad se basa entonces en la idea, primero de que una libertad desarrollada
exige cierta comprensión de uno mismo, gracias a la cual resultan concebibles las
aspiraciones a la autonomía y la conducción de la propia vida, y segundo, que esa
autocomprensión no es algo que podamos sostener gracias a nuestro solo esfuerzo
y en cambio nuestra identidad siempre se define en parte en la conversación con
otros a través de la comprensión humana que fundamenta las practicas de nuestra
sociedad. La tesis es que la identidad del individuo autónomo y
autodeterminado requiere de una matriz social que por medio de una serie
de practicas reconoce por ejemplo el derecho a la decisión autónoma y
convoca al individuo a tomar la palabra en la deliberación sobre la acción
publica. (254)