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PLAN DE MANEJO

PARQUE NACIONAL TUNARI


MINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE Y AGUA-MMAyA
VICEMINISTERIO DE MEDIO AMBIENTE, BIODIVERSIDAD,
CAMBIOS CLIMATICOS Y GESTION Y DESARROLLO FORESTAL

SERVICIO NACIONAL DE ÁREAS PROTEGIDAS DE BOLIVIA-


SERNAP

PLAN DE MANEJO
PARQUE NACIONAL TUNARI
2016 - 2025

Cochabamba – Bolivia

2016
Elaborado por: FAUNAGUA

Responsables de redacción y edición final:

Carlos W. Espinoza T.
Paul A. Van Damme
René Eduardo Herbas

Con la participación y los aportes de:

FEDERACION SINDICAL UNIDA DE TRABAJADORES CAMPESINOS DE


COCHABAMBA (F.S.U.T.C.C.)

Fundada el 8 de mayo de 1980, reconocida por la C.S.U.T.C.B. y la C.O.B.


Personería Jurídica Nº 234/97. Calle Junín Nº 659 – Telefonos/Fax (4) 4588837
El presente Plan de Manejo es resultado de un proceso de amplia
participación entre los actores sociales y estatales que tienen relación
directa con el Parque Nacional Tunari. En particular destacan la
Federación Departamental de Trabajadores Campesinos de
Cochabamba (F.S.U.T.C.C), la Federacion Departamental de Mujeres
Bartolina Sisa de Cochabamba (F.D.M. B.S.C.), los Gobiernos
Municipales de la Región Metropolitana, el Municipio de Colomi y
el Gobierno Autonomo Departamental de Cochabamba, las empresas
públicas y privadas presentes dentro el Area Protegida y actores
sociales de los asentamientos entorno a la cota 2750.

El Plan de Manejo ha sido socializado con todas estas instituciones


públicas y sociales. El documento final ha sido revisado y ajustado
por el Servicio Nacional de Areas Protegidas (SERNAP), única
instancia responsable por su contenido y gestión.

   
APORTES PARA LA DEFINICIÓN DE UN SIMBOLO DEL PNT QUE
EXPRESE LA DIVERSIDAD DE VALORES Y LA NUEVA VISIÓN
CUYO PARADIGMA ES LA GESTION INTEGRAL

CUIDANDO EL AGUA, PROTEGIENDO LA VIDA

El logo busca expresar los principales valores y atributos de conservación y gestión integral del PN
Tunari: montaña, agua, ecosistemas, biodiversidad (kewiña y monterita) y producción ecológica,
además la intrínseca relación de estos valores con la vida y la comunidad (gente, sociedad, cultura).
Es decir, expresa el concepto amplio de territorio.

La frase del slogan expresa el sentido final de la gestión de los recursos del Tunari: conservar para
la vida.

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NOTA ACLARATORIA
Acerca de la participación de los municipios de Morochata, Independencia, Cocapata y
Tapakarí en la etapa de elaboración del Plan de Manejo del Parque Nacional Tunari

Se aclara que el tratamiento de los municipios de Morochata, Independencia, Cocapata (provincia


Ayopaya) y Tapakarí (provinciaTapakarí) en el Plan de Manejo del Parque Nacional Tunari se
sujeta a los documentos facilitados por el SERNAP a FAUNAGUA, entidad contratada para la
elaboración del plan. SERNAP proporcionó a FAUNAGUA cartografía que data del año 1995, y
que contemplaba a una parte del territorio de estos municipios dentro el Parque Nacional Tunari.

Esta cartografía tiene carácter oficial, es de conocimiento público y fue “heredada” por el SERNAP
de parte de la anterior administradora estatal del área protegida. Por tanto, no se trata de una nueva
cartografía elaborada o modificada en el marco del presente plan. La modificación de esta
cartografía no ha sido parte de las tareas asignadas a FAUNAGUA.

Asimismo, en consideración de la posición asumida por las organizaciones sociales y gobiernos


locales de estos municipios, quienes cuestionan su pertenencia al Parque Nacional Tunari,
expresamos que tienen todo el derecho de hacerlo, es más, de reinvindicar y formalizar legalmente
su posición ante las instancias que correspondan y tengan competencia al respecto ya que,
efectivamente, se trata de uno de los problemas todavía no resueltos a la fecha.

Bajo estas consideraciones, y con el fin de mantener la correspondencia territorial del PN Tunari
con la cartografía oficial vigente, en el presente Plan de Manejo se ha recogido la información
social, ambiental, económica y cultural disponible de los cuatro municipios en diferentes
documentos, tales como PDM, PMOT, Plan Departamental, proyectos, informes, estrategias de
turismo, y otros. A partir de estudios especializados publicados e información secundaria, se ha
realizado el diagnóstico y la caracterización general, sirviendo éstos como insumos para la posterior
formulación de las estrategias y programas del Plan de Manejo del PN Tunari, conjuntamente los
otros actores sociales y municipales del área protegida.

Cabe reiterar que, en respeto a la posición expresada por los actores de estos municipios, se ha
tenido el cuidado de reflejar sus puntos de vista y argumentos en determinadas partes del Plan de
Manejo, en particular, el subtítulo correspondiente al contexto político social y normativo del AP, y
de manera especial en el Anexo 2 de los documentos que abordan exclusivamente los diferentes
momentos e hitos respecto a este posicionamiento.

Por último, a modo de síntesis aclaratoria, la presencia de los cuatro municipios de Ayopaya y
Tapakarí en el Plan de Manejo del Parque Nacional Tunari responde a una formalidad ineludible
con la planificación estratégica y sus documentos de respaldo, la misma que podrá ser modificada o
mantenida, a través de las gestiones y acuerdos a que arriben los actores en cuestión: organizaciones
e instituciones de los cuatro municipios y las entidades competentes del Estado Plurinacional.

iii | P á g i n a
PRESENTACION
Más de 53 años después de la creación del Parque Nacional Tunari (PNT), se presenta a las
instancias de gestión pública a nivel nacional, departamental y municipal, y a la población en
general, el primer Plan de Manejo de esta área protegida de interés nacional. Se trata de un
instrumento fundamental destinado a guiar y orientar la gestión del área protegida en los próximos
diez años.
Es de conocimiento general, tanto en el ámbito de las instituciones del Estado como por la
población, particularmente la de Cochabamba, que el PNT comprende un complejo escenario de
condiciones socioambientales, por los recursos naturales y ecosistémicos que alberga, además la
diversidad de actores que interactúan en su territorio, fuertemente articulados con la región
metropolitana del departamento de Cochabamba. Estos aspectos, a partir de los lineamientos del
Plan de Manejo que se presenta, requieren ser abordados de manera estructural e integral, como uno
de los desafíos claves.

La vigencia y pertinencia del Parque Nacional Tunari en el tiempo presente y el futuro inmediato es
de vital importancia para el departamento de Cochabamba y el Sistema Nacional de Áreas
Protegidas. Las múltiples funciones ambientales, sociales, culturales y económicas que cumple el
área demandan una atención prioritaria y un trabajo concurrente de todos los actores institucionales
y sociales que conviven en su interior y entorno.

El presente Plan de Manejo ha buscado y ha sido capaz de aproximarse a comprender las múltiples
dimensiones de la realidad del territorio del Tunari, y del complejo tejido de las relaciones entre
naturaleza, sociedad, y economía, a través de la caracterización de sus sistemas y componentes. A
su vez ha logrado desentrañar las funciones integrales del área protegida, su relevancia vital para la
sociedad cochabambina y el país, y con ello, ha podido plantear las orientaciones estratégicas
indispensables para su gestión.

Tanto para FAUNAGUA como para SERNAP fue un proceso de construcción y aprendizaje muy
enriquecedor, abriéndose ante nuestra mirada la diversidad de los recursos del área, la vitalidad de
sus fuentes, y su gente. Para los actores sociales, fue un punto de inflexión histórico que represente
la posibilidad de superar los desencuentros del pasado, que permita transitar hacia una gestión
integradora, que reconoce derechos y valora el enorme patrimonio natural y cultural del PNT.

Ese es el mayor desafio de este espacio territorial en el que convergen tantos actores. Se espera que,
a partir de las propuestas y orientaciones concertadas en el Plan de Manejo, se contribuya en
afianzar una necesaria gestión participativa y concurrente entre todos, logrando el necesario
equilibrio entre necesidades económico-sociales y necesidades de conservación de los recursos, en
un marco de interdependencia y reciprocidad entre sociedad y paisaje, de reencuentro entre
comunidades rurales y urbanas. Todo eso para que el agua no falte y siga fluyendo desde la
cordillera, la producción de las comunidades continue proveyendo los alimentos, y nos cobije el
extraodinario manto de este paisaje de montaña, ladera y valle.

iv | P á g i n a
AGRADECIMIENTOS
Ha transcurrido más de un año, desde que asumimos, como FAUNAGUA, el desafío de elaborar el
Plan de Manejo del Parque Nacional Tunari.

Ha sido una experiencia valiosa, en un área protegida compleja, con una diversidad de actores
sociales y una evidente resistencia a su vigencia, principalmente de quienes viven en su interior.

Sin embargo, ha sido posible encontrar una cantidad extraordinaria de dirigentes, familias
campesinas, vecinos de barrio que viven en el limite sur del área protegida, autoridades y técnicos
municipales, organizaciones productivas, empresas estatales y privadas, entre las muchas, con
quienes construimos una relación compartida para avanzar en la elaboración de un Plan que
contribuya en el cuidado y la protección de los recursos naturales, pero también, capaz de ayudar a
una vida más digna de la gente.

Avanzar en este camino ha sido posible gracias a la confianza mútua que pudo tejerse entre los
actores locales y el equipo técnico de FAUNAGUA. Para ello, en primer lugar, es imprescindible
reconocer con gratitud la determinación y el compromiso de varios dirigentes, que apostaron en
abrir un nuevo camino y una nueva oportunidad a un área protegida que contiene un potencial
sorprendente de posibilidades, como se podrá constatar en el presente Plan de Manejo.

Es importante mencionar, por tanto, los nombres de dirigentes como de Juan Zurita, Ejecutivo de la
Federación; don Julio Camacho, Secretario de Medio Ambiente de la Federación, que caminó junto
al equipo técnico de FAUNAGUA gran parte del territorio que comprende el PNT; don Max
Vegamonte, Ejecutivo Provincial de Quillacollo, líder innato que con su habilidad de explicar las
cosas de manera sencilla fue clave en allanar el camino de las susceptibilidades y desconfianzas que
rondaron inevitablemente en un principio el proceso de consulta e información para la elaboración
del Plan de Manejo.

Debemos también agradecer a don Benito y Wilder, respectivamente Ejecutivo y Secretario de


Actas de la heroica Central Provincial “El Morro” de Sacaba, ambos líderes jóvenes y profesionales
que dieron la voz de aliento y esperanza para que el Parque Tunari deje de ser una traba y se
constituya en el aliado estratégico para avanzar hacia el futuro.

A lado de estos actores “claves”, también fue crucial la presencia de las “Bartolinas”, destacándose
la participación activa y comprometida de las Ejecutivas de la Provincia Quillacollo, Tiquipaya y
Sacaba.

Junto a estos dirigentes que representan la “cabeza” de las organizaciones y con quienes
compartimos el trabajo de campo, es ineludible valorar el aporte de todos los dirigentes de las
centrales regionales, subcentrales y sindicatos campesinos, que fueron capaces de convocar y
afrontar reuniones masivas con la presencia de todas las bases en gran parte de los talleres.

Así mismo, debemos agradecer a las autoridades y los concejos municipales, a su personal técnico,
que nos facilitaron información y documentación; a los centros de investigación de las
universidades y a las instituciones que nos facilitaron estudios e investigaciones importantes para
comprender las múltiples dimensiones del PNT.

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Debemos también reconocer y mencionar la respetable posición de las autoridades y organizaciones
sociales de las provincias Ayopaya y Tapacari, que optaron por no participar en la elaboración del
Plan de Manejo, esperando aún una respuesta final a las actas suscritas con las autoridades de
Gobierno y que se precise el límite norte del PNT.

Mencionamos a las familias y representantes de los asentamientos entorno a la cota 2750 que,
durante la elaboración del Plan, mostraron señales evidentes de apoyo al proceso, facilitando
información y acompañando el trabajo de campo.

Al Ministerio de Medio Ambiente y Agua y su personal técnico y asesores, que comprendieron la


importancia y atención prioritaria que demandaba el área; al SERNAP y su equipo técnico con
quienes compartimos varias reuniones de análisis, discusión y reflexiones que contribuyeron en
orientar el rumbo del Plan. Citamos también a Jose Coelho y Guido Valdez, respectivamente ex
Director general y ex Director de Planificación del SERNAP, que acompañaron en el inicio esta
experiencia y apoyaron a encaminar el proceso.

A la Dirección del Área y el personal de protección y guarda parques, que a pesar de su limitado
número, pero gracias a la calidad humana, la perseverancia y su participación efectiva durante todo
el proceso de elaboración del Plan, expresaron el compromiso de caminar mirando las
oportunidades y potencialidades que contiene el área protegida.

Finalmente, no podemos dejar de mencionar que todavía existe un número respetable de


comunarios y dirigentes que mantienen y esconden una evidente desconfianza frente al Estado. En
muchos lugares, pese a estar conforme con los planteamientos del Plan de Manejo, fueron
cautelosos, aguardando las respuestas concretas de las autoridades, que sean capaces de hacer
realidad las diversas propuestas planteadas, en la esperanza de que las mismas no queden en la sola
promesa del discurso.

Después de concluido este proceso, evidentemente, el mayor desafío es plasmar en la realidad todas
las propuestas expresadas en el Plan, incorporando la obligada participación y consenso con la
gente que vive en el PNT y la diversidad de actores sociales e institucionales que tienen relación
con el área protegida.

Cochabamba, Febrero del 2016

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COORDINACIÓN Y PARTICIPACIÓN
SOCIAL EN LA ELABORACIÓN Y
APROBACION DEL PLAN DE MANEJO
Comité Ejecutivo Federación Sindical Ùnica de Trabajadores Originarios
Quechuas Campesinos Productores Agropecuarios y Riegos de
Cochabamba F.SU.T.O.Q.C.P.A.RC.
Gestión 2014 -2016:

Juan Zurita. Secretario Ejecutivo F.SU.T.O.Q.C.P.A.RC.

Julio Camacho Pacheco: Secretario de Medio Ambiente F.SU.T.O.Q.C.P.A.RC.

Comites Ejecutivos Centrales Provinciales y Regionales

Max Vegamonte G.: Secretario Ejecutivo Central Provincial de Campesinos de


Quillacollo

Rene Saravia Secretario Ejecutivo Subcentral Provincia Cercado Municipio de


Cercado Cochabamba

Benito Céspedes M.: Secretario Ejecutivo Central Provincial “El Morro” Sacaba –
Provincia Chapare.

Wilder Veliz Armas Secretario Ejecutivo Central Regional Palca

Manuel Mamani Secretario Ejecutivo Central Regional Misicuni

Irineo Espinoza Secretario Ejecutivo Central Regional Ch’apisirca

Hilario Escalera Secretario Ejecutivo Central Regional Vinto

Modesto Maldonado Secretario Ejecutivo Central Regional Sipe Sipe

Rufino Ortiz Secretario Ejecutivo Central Regional Candelaria

Aprobado en la Gestión del Comité Ejecutivo de la F.SU.T.O.Q.C.P.A.RC.

Jhony Pardo Secretario Ejecutivo F.SU.T.O.Q.C.P.A.RC.

Pastor Frontanilla Secretario de Medio Ambiente F.SU.T.O.Q.C.P.A.RC.

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EQUIPO TECNICO RESPONSABLE
ELABORACION PLAN DE MANEJO
Equipo Núcleo:
Coordinación general: Carlos W. Espinoza Terán

Director FAUNAGUA: Paul A. Van Damme

Coordinación actores sociales: René Eduardo Herbas

Equipo de Especialistas y Expertos


Especialista Sistemas acuáticos: Paul A. Van Damme

Especialista Flora: Nelly de la Barra

Especialista Recursos Forestales: Arnaldo Díaz

Especialista Sistemas de producción: Víctor Cáceres

Especialista Planificación urbana y paisaje: José Quiroga

Especialistas Aspectos Jurídicos: Jhonny Ayala, José de la Fuente

Especialistas Ecoturismo: Eliana Lizárraga, Jorge Rivera

Especialista Paisaje cultural: Augusto Delgadillo

Especialistas Servicios Ecosistémicos y Manejo . José Quiroga, René E. Herbas


de Cuencas Hidrográficas:

Especialista Gestión de Riesgos y Cambio Climático: Rolando Moscoso

Especialista Aspectos sociales y demográficos: Fernando Antezana, René E.


Herbas, David Rodas
Especialista Aspectos Económicos Financieros: Luis Rojas

Especialista Aspectos Culturales comunidades: Tania Suarez

Expertos SIG y Planificación Territorial Blanca Vega, Adriana Salinas,


Milton Zapata

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Especialistas Comunicación social: Roxana Salas, Luis Brun

Técnicos Zona de Colindancia Ecológica Urbana: Jhonny Pérez, David Rodas

Técnicos Talleres comunales Jhony Herbas, Marco Herbas, Juan


Martínez
Apoyo administrativo y logístico Sandra Lima Morante, David
Caballero

Unidad Central SERNAP

Director Ejecutivo SERNAP: Félix Gonzales

Dirección de Planificación: Omar Tejerina

Dirección Jurídica: Sergio Sandoval

Dirección de Monitoreo: Miguel Alcazar

Planificación, Coordinación y
Seguimiento Proyectos Sandra Lima Cortez,

Responsable SIG: Wilson Barrera

Personal del Área Protegida

Director a.i. Área Protegida: José Cruz Pardo


Jefe de Protección: Alberto Terrazas
Administradora: Tania Alejandra Vargas
Guarda Parques: Daniel Adolfo Pacci Vera
Carmela Rocha Montesinos
Jimmy Torrez Nuñez
Esther Roca Román
Ariel Heredia Sanchez
Edgar Espinoza Bustos
Gustavo López
Técnico: Ignacio Flores

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CONTENIDO

NOTA ACLARATORIA ................................................................................................................................................... i


PRESENTACION .......................................................................................................................................................... iv
AGRADECIMIENTOS .................................................................................................................................................... v
COORDINACIÓN Y PARTICIPACIÓN SOCIAL EN LA ELABORACIÓN DEL PLAN DE MANEJO ......................... vii
EQUIPO TECNICO RESPONSABLE ELABORACION PLAN DE MANEJO ............................................................ viii
CONTENIDO .................................................................................................................................................................. x
INDICE DE FIGURAS................................................................................................................................................ xviii
INDICE DE TABLAS .................................................................................................................................................. xxii
INTRODUCCIÓN ........................................................................................................................................................ xxv
METODOLOGÍA ....................................................................................................................................................... xxvii
PRIMERA PARTE: DIAGNOSTICO INTEGRAL ........................................................................................................... 1
1. MARCO NORMATIVO Y POLITICO ........................................................................................................... 3
1.1. Marco legal....................................................................................................................................................3
1.1.1. Constitución Política del Estado (CPE) (2008)............................................................................................. 3
1.1.2. Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir Bien (2012) ................................................. 3
1.1.3. Ley de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria (Ley 144) (2011)............................................ 4
1.1.4. Ley 650 que eleva a rango de Ley la Agenda Patriótica 2025 (2015) ......................................................... 4
1.2. Bases legales de creación del área ..............................................................................................................4
1.3. Otras leyes y normativas con relevancia para el PN Tunari .........................................................................5
1.4. Políticas del SNAP ........................................................................................................................................5
2. CARACTERÍSTICAS TERRITORIALES Y DE GESTIÓN DEL ÁREA PROTEGIDA ................................. 7
2.1. El entorno regional y la ocupación del espacio .............................................................................................7
2.1.1. Genesis y trayectoria histórica del Parque Nacional Tunari....................................................................... 17
2.1.2. Cartografìa, ubicación geográfica, límites y extensión ............................................................................... 27
2.1.3. Los mapas trazados del PNT ..................................................................................................................... 28
2.2. Limites del PNT – Analisis e Interpretación ................................................................................................32
2.3. El PNT en el SNAP y la Región ..................................................................................................................35
2.4. Categoría ....................................................................................................................................................36
2.5. Sobreposición territorial con otras instancias públicas y sociales...............................................................37
2.5.1. Municipios dentro del PN Tunari ................................................................................................................ 37
2.5.2. Comunidades Campesinas en el PNT ....................................................................................................... 39
2.5.3. Asentamientos y barrios en el límite sur del PNT ...................................................................................... 41
2.5.4. El PNT y el área de influencia directa de la Región Metropolitana “Kanata” ............................................. 42
3. CARACTERÍSTICAS BIOFÍSICAS DEL PATRIMONIO NATURAL Y CONDICIONES DE USO ............ 44
3.1. Características Físicas ................................................................................................................................44
3.1.1. Geomorfología............................................................................................................................................ 44

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3.1.2. Suelos ........................................................................................................................................................ 46
3.2. Caracterízación climática general ...............................................................................................................48
3.1.1. Clima .......................................................................................................................................................... 48
3.1.2. Precipitación ............................................................................................................................................... 48
3.1.3. Temperatura ............................................................................................................................................... 51
3.3. Recursos hídricos en el Área Protegida y su entorno .................................................................................52
3.3.2. Cuencas, subcuencas, microcuencas y recursos hídricos......................................................................... 52
3.3.2.1. Hidrografía.................................................................................................................................................. 52
3.3.2.2. Cuencas ..................................................................................................................................................... 53
3.3.3. El agua y la diversidad de fuentes ............................................................................................................. 57
3.3.3.1. Lagunas...................................................................................................................................................... 57
3.3.3.2. Rios ............................................................................................................................................................ 59
3.3.3.3. Humedales ................................................................................................................................................. 59
3.3.3.4. Fuentes subterráneas subterráneas (Acuiferos) ........................................................................................ 59
3.3.4. La importancia ambiental, social y cultural del agua dentro el AP y su área de influencia ........................ 61
3.3.4.1. Introducción ................................................................................................................................................ 61
3.3.4.2. Agua para consumo humano ..................................................................................................................... 63
3.3.4.3. Represas o Embalses ................................................................................................................................ 65
3.3.4.4. Sistemas de riego según fuente de agua, superficie de cultivo y familias por municipio ........................... 66
3.3.4.5. El agua como bien común y la gestión colectiva en los sistemas de riego ................................................ 69
3.3.5. Los Usos extractivos del agua por grandes emprendimientos estatales ................................................... 70
3.3.6. Proyecto de futuras demadas de agua (Kewiña Khocha) .......................................................................... 76
3.3.7. Balance sobre la importancia del agua en el PNT ..................................................................................... 76
3.4. Otros recursos naturales renovables y no renovables en concesión ..........................................................77
3.4.2. Minerales: potencial y concesiones............................................................................................................ 77
3.4.3. Hidrocarburos y areas potenciales de prospección en el PNT .................................................................. 78
3.5. Caracteristicas biológicas ...........................................................................................................................81
3.5.2. Introducción ................................................................................................................................................ 81
3.5.3. Biogeografía y pisos ecológicos ................................................................................................................. 81
3.5.4. Flora ........................................................................................................................................................... 84
3.5.5. Vegetación potencial y actual..................................................................................................................... 84
3.5.6. Representatividad de la vegetación a escala ecoregional ......................................................................... 89
3.5.6.1. Bosques nativos y kewiñales ..................................................................................................................... 90
3.5.6.2. Agrobiodiversidad y parientes silvestres de especies cultivadas ............................................................... 92
3.5.6.3. Estado actual de conservación del paisaje natural .................................................................................... 93
3.5.7. Fauna ......................................................................................................................................................... 95
3.5.7.1. Introducción ................................................................................................................................................ 95
3.5.7.2. Riqueza de especies .................................................................................................................................. 95
3.5.7.3. Endemismos............................................................................................................................................... 96

xi | P á g i n a
3.5.7.4. Estado de conservación y amenazas......................................................................................................... 98
3.5.7.5. Valoración de la fauna.............................................................................................................................. 102
4. CARÁCTERÍSTICAS SOCIALES E INSTITUCIONALES....................................................................... 104
4.1. La estructura poblacional y organizativa territorial de los actores sociales ..............................................104
4.1.2. Los Sindicatos Agrarios campesinos ....................................................................................................... 104
4.1.3. Asentamientos en la cota 2750 ................................................................................................................ 113
4.1.4. Comunidades campesinas y asentamientos, dinámicas y tendencias .................................................... 115
4.1.5. Demografia ............................................................................................................................................... 117
4.1.6. Situación del acceso a servicios sociales ................................................................................................ 119
4.1.7. Vias de acceso e infraestructura vial........................................................................................................ 121
4.2. El contexto institucional relacionado con la gestión del AP ......................................................................123
4.2.2. Actores institucionales relacionados y sus funciones .............................................................................. 123
4.2.3. La Unidad y el Estado de gestión del PNT............................................................................................... 129
4.2.4. Sistema de financiamiento actual............................................................................................................. 130
4.2.4.1. Estructura financiera del SERNAP ........................................................................................................... 130
4.2.4.2. Estructura financiera del PNT .................................................................................................................. 131
5. CARACTERÍSTICAS CULTURALES DE LA POBLACIÓN ................................................................... 132
5.1. Comunidades campesinas originarias, predominantemente kechua hablantes .......................................132
5.2. Asentamientos humanos de base multicultural, castellano parlante ........................................................132
6. CARACTERÍSTICAS ECONÓMICO PRODUCTIVAS ............................................................................ 134
6.1. Uso actual de la tierra ...............................................................................................................................134
6.2. Acceso, propiedad de la tierra y Estado de Saneamiento ........................................................................136
6.3. Sistemas de vida y sistemas de producción agrícola – ganaderos campesinos ......................................137
6.3.2. Los tipos de producción (grandes zonas de producción) ......................................................................... 138
6.3.3. Criterios de identificación y caracterización: Tipos de sistemas según vertientes y pisos ecológicos (TdS)
.............................................................................................................................................................. 138
6.3.4. Sistemas de producción identificados ...................................................................................................... 140
6.4. Análisis de las condiciones de funcionamiento, aporte y tendencias de los sistemas de producción
agrícola pecuarios .................................................................................................................................... 143
6.4.2. Territorio, tierra y agua en el núcleo de los sistemas de producción y sus tendencias .................................
.............................................................................................................................................................. 143
6.4.3. El manejo de la diversidad y organización frente a los riesgos................................................................ 144
6.4.4. El significativo valor de la agrobiodiversidad y sus tendencias ................................................................ 145
6.4.5. Tendencias en los sistemas de producción ............................................................................................. 148
6.4.6. Tendencias en las tecnologías de producción: lo tradicional, lo nuevo y sus posibles implicaciones ..... 149
6.4.7. La organización social y los mecanismos de cooperación....................................................................... 149
6.4.8. Relación agricultura y ganadería.............................................................................................................. 150
6.5. Las plantaciones forestales, sus posibilidades económicas y de manejo integral....................................150
6.6. Uso de lagunas para la pesca...................................................................................................................152
6.7. Turismo: inciativas actuales y potencialidades .........................................................................................153

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6.7.2. El turismo en las áreas protegidas de Bolivia .......................................................................................... 153
6.7.3. Importancia del PN Tunari para el turismo ............................................................................................... 153
6.7.4. Oferta turística actual y condiciones actuales .......................................................................................... 154
6.7.5. Servicios, accesibilidad y vinculación....................................................................................................... 155
6.7.6. Impactos positivos y negativos actuales del turismo................................................................................ 156
6.7.7. Demanda turística .................................................................................................................................... 157
6.7.8. El potencial turístico del PNT ................................................................................................................... 158
7. GESTION DE RIESGOS Y CAMBIO CLIMATICO .................................................................................. 159
7.1. Riesgos, Amenazas y Vulnerabilidad........................................................................................................159
7.1.2. Amenazas de origen natural .................................................................................................................... 161
7.1.3. Amenzas ambientales y riesgos de deslizamientos en el PNT ................................................................ 167
7.1.5. Amenazas Sismicas ................................................................................................................................. 171
7.1.6. Cambio Climático en Bolivia y su influencia en el PNT ............................................................................ 172
7.1.7. Percepciones del tiempo por las comunidades campesinas.................................................................... 174
8. SISTEMAS DE VIDA EN EL PN TUNARI ............................................................................................... 178
SEGUNDA PARTE: ZONIFICACION Y PLAN ESTRATEGICO ............................................................................... 180
9. ZONIFICACIÓN ....................................................................................................................................... 181
9.1. Base conceptual y enfoque de zonificación ..............................................................................................181
9.1.1. Base conceptual........................................................................................................................................181
9.1.2. Enfoque de zonificación para el PN Tunari ...............................................................................................181
9.2. Proceso de construcción de la propuesta de zonificación ........................................................................182
9.2.1. Objetos de conservación y gestión integral ..............................................................................................182
9.2.2. Aspectos metodológicos considerados para la construcción y concertación de la propuesta de
zonificación ...............................................................................................................................................183
9.2.3. Definición de áreas de uso y conservación (AUC) para cada zona ..........................................................185
9.2.4. Delimitación de zonas de uso especial y elaboración de guias técnicas ................................................. 186
9.2.4.1. Servidumbres ecológicas, franjas ecológicos y de seguridad y áreas de influencia de obras y proyectos:
Normas técnicas y legales de referencia utilizadas para la delimitación de la zona Z-9-OBRAS ........ 186
9.2.4.2. Delimitación y guia ambiental de la zona Z-10-COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA ..............................
.............................................................................................................................................................. 191
9.2.5. Antecedentes, conceptos y justificación para la inclusión de Zonas de Influencia Directa en la propuesta
de zonificación ...................................................................................................................................... 191
9.3. Objetos de conservación y de gestión integral .........................................................................................192
9.3.1. Objetos naturales de conservación y gestión integral .............................................................................. 195
9.3.1.1. Bosques de Polylepis (kewiña) ................................................................................................................ 195
9.3.1.2. Microcuencas en la vertiente sur.............................................................................................................. 197
9.3.1.3. Complejos de lagunas y bofedales (humedales altoandinos) .................................................................. 199
9.3.2. Objetos culturales de conservación y gestión integral ............................................................................. 200
9.3.2.1. Sitios arqueológicos como patrimonio histórico ....................................................................................... 200
9.3.2.2. Diversidad y producción agroecológica.................................................................................................... 201

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9.3.3. Objetos “integrales” de gestión ................................................................................................................ 203
9.3.3.1. Sistema de vida de comunidades campesina originarias quechua.......................................................... 203
9.4. Zonificación dentro del PN Tunari .............................................................................................................204
9.5. Caracterización de las zonas del PN Tunari y condiciones de conservación y manejo integral...............211
9.5.1. Z-1-ALTA MONTAŇA................................................................................................................................211
9.5.1.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 211
9.5.1.2. Áreas de Uso y Conservación .................................................................................................................. 213
9.5.2. Z-2-FRANJAS Y SERVIDUMBRES ECOLÓGICAS .................................................................................214
9.5.2.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 214
9.5.2.2. Áreas de Uso y Conservación .................................................................................................................. 219
9.5.2.3. Recomendaciones para el uso y conservación de los recursos naturales............................................... 222
9.5.3. Z-3-VERTIENTE SUR ...............................................................................................................................222
9.5.3.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 222
9.5.3.2. Áreas de uso y conservación ................................................................................................................... 224
9.5.3.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación de los recursos naturales .............................226
9.5.4. Z-4-VERTIENTE ESTE .............................................................................................................................228
9.5.4.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 228
9.5.4.2. Áreas de Uso y Conservación .................................................................................................................. 230
9.5.4.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación de los recursos naturales ..................................
.............................................................................................................................................................. 231
9.5.5. Z-5-VERTIENTE NORESTE .....................................................................................................................232
9.5.5.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 232
9.5.5.2. Áreas de uso y conservación ................................................................................................................... 234
9.5.5.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación de los recursos naturales ..................................
.............................................................................................................................................................. 235
9.5.6. Z-6-VERTIENTE NOROESTE ..................................................................................................................236
9.5.6.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 236
9.5.6.2. Áreas de Uso y Conservación .................................................................................................................. 238
9.5.6.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación ..................................................................... 239
9.5.7. Z-7-CUENCA MISICUNI ...........................................................................................................................240
9.5.7.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 240
9.5.7.2. Áreas de Uso y Conservación .................................................................................................................. 242
9.5.7.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación de los recursos naturales ..................................
.............................................................................................................................................................. 243
9.5.8. Z-8-ABANICOS ALUVIALES.................................................................................................................... 244
9.5.8.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación de los recursos naturales ..................................
.............................................................................................................................................................. 246
9.5.9. Z-9-OBRAS (Zona de uso especial de proyectos estratégicos del Estado y de empresas privadas) ..... 247
9.5.9.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 247
9.5.9.2. Áreas de Uso y Conservación .................................................................................................................. 250

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9.5.9.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación ..................................................................... 250
9.5.10. Z-10-COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA...........................................................................................251
9.5.10.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 251
9.5.10.2. Áreas de uso y conservación ................................................................................................................... 251
9.5.11. Z-11-PATRIMONIO HISTÓRICO (Zona de conservación del patrimonio cultural histórico).....................262
9.5.11.1. Caracterización general ........................................................................................................................... 262
9.5.11.2. Áreas de Uso y Conservación .................................................................................................................. 262
9.5.11.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación ..................................................................... 264
9.5.12. Z-12-GESTIÓN DEL ÁREA Y SERVICIOS...............................................................................................264
9.5.12.1. Características........................................................................................................................................ 264
9.5.12.2. Áreas de Uso y Conservación............................................................................................................... 264
9.5.12.3. Normas y recomendaciones para el uso y la conservación ..................................................................... 265
9.6. Zonas de influencia directa (ZID) ..............................................................................................................266
9.6.1. ZID-1-INFLUENCIA METROPOLITANA .................................................................................................. 266
9.6.2. ZID-2-LAGUNA CORANI ......................................................................................................................... 270
10. VISIÓN, OBJETIVOS Y LINEAMIENTOS ESTRATÉGICOS.................................................................. 273
10.1. Visión, objetivos y ámbitos estratégicos del SNAP ..................................................................................273
10.1.1. Objetivos generales.................................................................................................................................. 273
10.1.2. Objetivos especificos................................................................................................................................ 274
10.1.3. Ámbitos estratégicos de gestión .............................................................................................................. 274
10.2. Visión compartida del PN Tunari...............................................................................................................275
10.3. Principios, valores y enfoques de la visión compartida.............................................................................277
10.4. Objetivo de gestión integral del PN Tunari................................................................................................282
10.5. Objetivos estratégicos de gestión .............................................................................................................283
10.6. Lineamientos estratégicos de gestión .......................................................................................................285
10.6.1. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 1 (marco político y normativo) .......................... 285
10.6.2. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 2 (conservación patrimonio natural y cultural).. 291
10.6.3. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 3 (Apoyo al desarrollo productivo sustentable): 295
10.6.4. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 4. Desarrollo integral de turismo ..................... 300
10.6.5. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 5. Apoyo al desarrollo social ............................ 303
10.6.6. Lineamientos estratégicos para Objetivo estratégico 6. Participación social e institucional .................... 304
10.6.7. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 7. Articulación interinstitucional ........................ 306
10.6.8. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 8. Capacidades de gestión ............................... 307
10.6.9. Lineamientos estratégios para el Objetivo Estratégico 9. Educación y comunicación............................. 308
10.6.10. Lineamientos estratégicos para el Objetivo Estratégico 10 (Financiamiento sostenible) (ver Plan
Estratégico Financiero) ......................................................................................................................... 309
10.7. Indicadores de impacto y metas ...............................................................................................................309
10.7.1. Indicadores y metas del Ambito Estratégico 1. Marco político, normativo e institucional general para el
funcionamiento del AP .......................................................................................................................... 311
10.7.2. Indicadores y metas ámbito estratégico 2. Conservación del patrimonio natural y cultural ..................... 313

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10.7.3. Indicadores y metas ámbito estratégico 3. Desarrollo económico social sostenible................................ 316
10.7.4. Indicadores y metas del Ámbito Estratégico 4. Participación social en la gestión de las AP................... 322
10.7.5. Indicadores y metas Ámbito Estratégico 5. Vinculación con las unidades territoriales y el contexto
internacional .......................................................................................................................................... 325
10.7.6. Indicadores y metas Ámbito Estratégico 6. Fortalecimiento de las capacidades de gestión de actores
relevantes y desarrollo de una estrategia de comunicación y difusión ................................................. 327
10.8. Estructura y estrategia de implementación ...............................................................................................330
10.8.1. Etapas y alcances del proceso de implementación ................................................................................. 330
10.8.2. Estructura de gestión integral................................................................................................................... 332
10.9. Principales roles y funciones de los actores .............................................................................................334
10.9.1. Instancia Política estratégica.................................................................................................................... 334
10.9.2. Instancia Ejecutivo-Operativa................................................................................................................... 335
TERCERA PARTE PROGRAMAS DE GESTION Y PLAN ESTRATÉGICO FINANCIERO ..................................... 336
11. MARCO PROGRAMATICO Y FINANCIERO .......................................................................................... 337
11.1. Programas de gestion ...............................................................................................................................337
11.1.1. Programa de desarrollo institucional y normativo del AP ......................................................................... 339
11.1.2. Programa Protección y Conservación del Patrimonio Natural y Cultural ................................................. 343
11.1.3. Programa de apoyo al desarrollo productivo sustentable ........................................................................ 348
11.1.4. Programa de turismo ecológico y cultural ................................................................................................ 351
11.1.5. Programa de apoyo al mejoramiento de los servicios sociales................................................................ 354
11.1.6. Programa de participación social, gestión concurrente y articulación institucional .................................. 355
11.1.7. Programa de capacitación y comunicación .............................................................................................. 358
11.1.8. Programa de Monitoreo e investigación ................................................................................................... 364
11.2. Plan estratégico financiero ........................................................................................................................368
11.2.1. Diagnóstico marco institucional ................................................................................................................ 368
11.2.2. El Parque Nacional Tunari ....................................................................................................................... 369
11.2.3. Sistema de financiamiento actual............................................................................................................. 372
11.2.3.1. Estructura financiera del SERNAP ........................................................................................................... 372
11.2.3.2. Estructura financiera del PNT .................................................................................................................. 373
11.2.3.3. Proyección y brecha financiera ................................................................................................................ 375
11.3. Planteamiento de la Estrategia de Sustentabilidad Financiera .................................................................382
11.3.1. Criterios base para planteamiento financiero ........................................................................................... 382
11.3.2. Diseño de mecanismos financieros.......................................................................................................... 382
11.3.3. Identificación de mecanismos financieros ................................................................................................ 383
11.3.3.1. Fondos propios ...................................................................................................................................... 383
11.3.3.2. Recursos externos ................................................................................................................................. 383
11.3.3.3. Sistema de Cobros (SISCO) por turismo ............................................................................................. 383
11.3.3.4. Fondos concurrentes............................................................................................................................. 385
11.4. Mecanismo de reciprocidad socioambiental .............................................................................................385
11.4.1. Concepto y enfoque ................................................................................................................................. 385

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11.4.2. Aplicación del mecanismo ........................................................................................................................ 385
11.4.3. Generación potencial de recursos............................................................................................................ 386
11.5. Proyección financiera ................................................................................................................................388
11.5.1. Viabilidad financiera ................................................................................................................................. 388
11.5.2. Balance financiero consolidado................................................................................................................ 389
12. BIBLIOGRAFIA ....................................................................................................................................... 391
ANEXOS .. ............................................................................................................................................................... 394
ANEXO 1 ................................................................................................................................................................. 395
Mapas y Cartografía Histórica del PNT ................................................................................................................... 395
ANEXO 2 ................................................................................................................................................................. 402
Guia Tecnica de medidas de adecuación ambiental ............................................................................................. 402
ANEXO 3 ................................................................................................................................................................. 410
Cronograma de Talleres y Reuniones .................................................................................................................... 410
Actas proceso de elaboración Plan de Manejo...................................................................................................... 410
ANEXO 4 ................................................................................................................................................................. 460
ACTAS PROVINCIA AYOPAYA Y TAPACARI ......................................................................................................... 460
ANEXO 5 ................................................................................................................................................................. 477
SISTEMAS DE RIEGO Y DEMANDA DE MEJORAS POR MUNICIPIO Y SUBCENTRALES .................................. 478
MUNICIPIO DE VINTO ............................................................................................................................................... 478
MUNICIPIO DE TIQUIPAYA ....................................................................................................................................... 479
MUNICIPIO DE SIPE SIPE......................................................................................................................................... 479
MUNICIPIO DE QUILLACOLLO ................................................................................................................................. 480
MUNICIPIO DE SACABA ........................................................................................................................................... 481
APENDICE 1 .............................................................................................................................................................. 482
Mapas y Cartografia Plan de Manejo.......................................................................................................................... 482
APENDICE 2 .............................................................................................................................................................. 482
Guía ambiental Zona de Colindancia Ecológica Urbana ............................................................................................ 482
Anexos: .............................................................................................................................................................. 482
Directrices Tecnicas Adecuación ambienteal ............................................................................................................. 482
Mapa de la zona de colindancia ecológica urbana ..................................................................................................... 482
Lista de asentamientos ............................................................................................................................................... 482
Lista de vegetación y fauna en la zona de colindancia ecológica urbana .................................................................. 482
APENDICE 3: ............................................................................................................................................................. 482
Memoria fotográfica .................................................................................................................................................... 482
APENDICE 4: ............................................................................................................................................................. 482
Información primaria de campo .................................................................................................................................. 482
Mapas parlantes realizados de manera participativa en comunidades del PN Tunari ............................................... 482
Información primaria (Sistemas de Producción, Ganaderia, Riesgos ambientales). .................................................. 482

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INDICE DE FIGURAS
Figura 1 Mapa del “repartimiento” de tierras y de pastizales realizado por Wayna Qapac.. ............................ 9 
Figura 2 Hitos en la Trayectoria historica del PNT – Etapa 1 ............................................................................ 22 
Figura 3 Hitos en la Trayectoria historica del PNT – Etapa 2 ............................................................................ 23 
Figura 4 Hitos en la Trayectoria historica del PNT – Coyuntura actual ............................................................ 24 
Figura 5  Movilizaciones y enfrentamiento de comunarios de la provincia ayopaya. ...................................... 25 
Figura 6 Primer mapa “Media Luna” Parque Nacional Tunari. Fuente: SERNAP .............................................. 29 
Figura 7 Límites del Parque Nacional Tunari según las distintas disposiciones ............................................... 32 
Figura 8 Límite sur PNT municipio de Sacaba, confluencia rio Kenko y la cota 2750 ....................................... 34 
Figura 9 Información base de límites referenciales y municipios en el área del PNT ...................................... 35 
Figura 10 Áreas protegidas de Bolivia ( Fuente: SERNAP, 2009) ...................................................................... 36 
Figura 11 Áreas protegidas nacionales y subnacionales en el departamento de Cochabamba y entorno ...... 37 
Figura 12 Limites Municipales e identificación zona de conflictos ................................................................... 38 
Figura 13 Comunidadesm y Subcentrales Campesinas del Parque Nacional Tunari ........................................ 41 
Figura  14 Municipios de la Región Metropolitana en el PNT .......................................................................... 42 
Figura 15  Mapa Orografico PNT ...................................................................................................................... 44 
Figura 16 Geomorfología del PN Tunari ........................................................................................................... 45 
Figura 17 Unidades de Suelos en el Parque Nacional Tunari ........................................................................... 46 
Figura 18 Mapa de precipitaciones en el Parque Nacional Tunari ................................................................... 49 
Figura 19 Mapa de Temperaturas e Isotermas en el PNT ................................................................................ 51 
Figura 20 Hidrografía y lagunas en PN Tunari .................................................................................................. 52 
Figura 21 Hidrografía de Bolivia, mostrando las cabeceras amazónicas que drenan el PN Tunari .................. 53 
Figura 22 Subcuencas Nivel 2 deBolivia relacionadas con el PNT .................................................................... 54 
Figura  23. Cuencas del Parque Tunari sobrepuestos con los Municipios (Nivel 3, SNID) ................................ 55 
Figura 24 Subcuencas por Vertiente en el PNT ................................................................................................ 56 
Figura 25 Microcuencas de la Vertiente Sur del Parque Nacional Tunari ........................................................ 56 
Figura 26 Lagunas en el Parque Nacional Tunari .............................................................................................. 58 
Figura 27 Bofedales del Parque Nacional Tunari .............................................................................................. 60 
Figura 28 Proporción de consumode agua para consumo humano por municipio ......................................... 63 
Figura  29 Sistemas de presas del Parque Nacional Tunari .............................................................................. 66 
Figura  30 Sistemas de riego del Parque Nacional Tunari ................................................................................ 67 
Figura 31. Sistema en Cuencas del PNT para el Embalse de Corani ................................................................. 73 
Figura 32.  Área de emplazamiento e iInfluencia del Proyecto Misicuni ......................................................... 74 
Figura 33 Areas de concesión minera por municipios ...................................................................................... 77 
Figura 34 Concesiones mineras en el PNT ........................................................................................................ 78 
Figura 35 Area de Concesión para exploración petrolera en el PNT, según DS 2366 ...................................... 79 
Figura 36 Area sobrepuesta de concesión petrolera en territorio de comunidades campesinas de la Central 
de Palca (Municipio de Sacaba) ........................................................................................................................ 80 
Figura 37. Provincias biogeográficas de Bolivia y su sobreposición con el PN Tunari ...................................... 82 
 Figura 38 Mapa de Unidades Ambientales o Pisos Ecológicos del PN Tunari ................................................. 82 
Figura 39 Vegetación del PN Tunari ................................................................................................................. 85 
Figura 40 Vegetación actual de kewiñales en la vertiente sur del PNT ............................................................ 85 
Figura 41 Representatiividad de los tipos de vegetación presentes en el PN Tunari ....................................... 89 
Figura  42  Distribución  potencial  de  bosques  de  Polylepis  en  Bolivia  (basado  en  Navarro  y  Ferrera  2007  y 
Navarro 2010) y en el PN TUNARI .................................................................................................................... 91 
Figura 43 Distribución de bosques de kewiña (Polylepis subtusalbida y P. lanata) potenciales ...................... 92 
Figura 44 Estado de conservación por piso ecológico del Parque Nacional Tunari ......................................... 94 
Figura 45 a) Bosque de San Miguel (Quillacollo) b) Bosque de Morochata ..................................................... 96 
Figura 46 a) La lagartija de plata Mabuya cochabambae (R. aguayo); b) La lagartija Liolaemus variegatus (R. 
Aguayo)............................................................................................................................................................. 98 

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Figura 47 Correlativamente se muestran las aves endémicas  ...................................................................... 100 
Figura 48 Especies de aves consideradas como Vulnerables de Extinción  .................................................... 101 
Figura 49 Especies de mamíferos amenazadas en el PN Tunari ..................................................................... 101 
Figura 50 Gato montés (Leopardus geoffroyi) muerto por comunarios ........................................................ 102 
Figura  51 Estructura  organizativa  de  Centrales  Provinciales,  Regionales,  Subcentrales y  Comunidades  en  la 
Provincia Ayopaya y Tapacari ......................................................................................................................... 105 
Figura  52 Estructura  organizativa  de  Centrales  Provinciales,  Regionales,  Subcentrales y  Comunidades  en  la 
Provincia Quillacollo, Cercado y Chapare ....................................................................................................... 106 
Figura 53 Munipios y Comunidades en el PNT ............................................................................................... 113 
Figura 54 Número de Asentamientos por Municipio sobre la cota 2750 ....................................................... 114 
Figura 55 Relación del Estado de Construcción y por Municipio en Asentamientos sobre la cota 2750 ....... 115 
Figura 56 Formas de ocupación del territorio en el PNT ................................................................................ 117 
Figura 57 Porcentaje de la población del PNT según municipios ................................................................... 118 
Figura 58 Cobertura de la red eléctrica en el límite sur PNT. Fuente. ELFEC ................................................. 120 
Figura 59 Cobertura eléctrica en el PNT. Fuente ElFEC .................................................................................. 120 
Figura 60 Mapa: Red de Caminos en el Parque Nacional Tunari .................................................................... 121 
Figura 61 Diagrama de Actores relevantes y niveles de relacionamiento del PNT ........................................ 128 
Figura  62 Variables de Gestión y Riesgo AP Tunari ....................................................................................... 129 
Figura 63 Base Cultural linguistica en el PNT .................................................................................................. 133 
Figura 64 Uso actual de la tierra en el PN Tunari ........................................................................................... 134 
Figura 65 Tierras tituladas en comunidades del PNT (Fuente: Gobierno Departamental de CBBA; INRA ..... 137 
Figura 66 Tipos de sistemas de producción por vertiente ............................................................................. 139 
Figura 67 Sistemas de Producción en el PNT .................................................................................................. 142 
Figura 68 Circuitos Turisticos en el Departamento de Cochabamba (Fuente GDC) ....................................... 154 
Figura 69 Principales sitios turísticos en el PN Tunari  ................................................................................... 156 
Figura 70 Ingreso de turistas (nacionales) al Parque Nacional Tunari (km 1.5) según motivación (2015)  .... 157 
Figura 71 Flujo de turistas nacionales e internacionales hacia el PN en el año 2015 .................................... 158 
Figura 72 Amenazas climáticas en el Departamento de Cochabamba ........................................................... 161 
Figura 73 Amenazas de sequía en el Parque Nacional Tunari Fuente PDOT, GADC. 2015) ........................... 162 
Figura 74 Amenaza de heladas en el PNT ....................................................................................................... 163 
Figura 75 Helada en comunidades del Municipio de Quillacolloy Palca. ....................................................... 163 
Figura 76 Amenzas de inundaciones en el PNT .............................................................................................. 164 
Figura 77 Importancia de amenazas climáticas en la vertiente sur del PNT .................................................. 166 
Figura 78 Importancia de amenazas climáticas en la Vertiente Norte del PNT ............................................. 166 
Figura 79 Amenzas de deslizamientos en el PNT ........................................................................................... 167 
Figura 80 Importancia de amenazas ambientales en la Vertiente Sur del PNT .............................................. 168 
Figura 81 Importancia de amenazas ambientales en la Vertiente Norte del PNT.......................................... 168 
Figura 82 Deslizamiento en la SubCentral Uchu Uchu ................................................................................... 169 
Figura 83 Focos de calor en el PNT (2010‐2015) Fuente: Dirección PNT ....................................................... 170 
Figura 84 Vista de incendio forestal en la vertiente sur del PNT .................................................................... 171 
Figura 85 Amenazas sísmicas en el PNT ......................................................................................................... 172 
Figura 86 Indicadores de manifestación de cambio climático identificados por comunidades campesinas de la 
vertiente sur del PNT ...................................................................................................................................... 176 
Figura 87 Indicadores de manifestación de cambio climático identificados por comunidades campesinas de la 
vertiente norte del PNT (Fuente: Elaboración propia con información de Talleres comunales) ................... 177 
Figura 88 Sistemas de vida en el PNT ............................................................................................................. 178 
Figura 89 Esquema que muestra el proceso de elaboración de la propuesta de zonificación del PN Tunari  183 
Figura 90 Detalle del proceso de elaboración de la propuesta de zonificación del PN Tunari ...................... 184 
Figura 91 Ejemplo de un mapa parlante dibujado por comunarios de la Subcentral Llave Grande mostrando 
los límites de las unidades socioculturales. .................................................................................................... 185 
Figura  92  Esquema  que  muestra  los  dos  niveles  espaciales  de  análisis  y  planificación  territorial  definidos 
durante el proceso de zonificación del PN Tunari .......................................................................................... 186 
Figura 93 Objetos de conservación y gestión integral del PN Tunari: ............................................................ 193 

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Figura 94. Distribución actual aproximada de los objetos de conservación y gestión integral en el PN Tunari  
 ........................................................................................................................................................................ 194 
Figura  95  Objetos  naturales  y  culturales  de  conservación  y  de  gestión  integral  identificados  para  el  PN 
Tunari. . ........................................................................................................................................................... 195 
Figura 96. Zonificación del PN Tunari: ............................................................................................................ 209 
Figura 97. Detalle de la zonificación del PN Tunari: ....................................................................................... 209 
Figura 98. Detalle de la zonificación del PN Tunari: las zonas Z‐2‐FRANJAS Y SERVIDUMBRES ECOLÓGICAS, Z‐
8‐ABANICOS ALUVIALES y Z‐10‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA en el municipio de Cercado ............... 210 
Figura 99. Detalle de la zonificación del PN Tunari: las zonas Z‐2‐FRANJAS Y SERVIDUMBRES ECOLÓGICAS, Z‐
8‐ABANICOS ALUVIALES y Z‐10‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA en el municipio de Tiquipaya  ............ 210 
Figura 100. Detalle de la zonificación del PN Tunari: las zonas Z‐2‐FRANJAS Y SERVIDUMBRES ECOLÓGICAS, Z‐
8‐ABANICOS ALUVIALES y Z‐10‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA en el municipio de Quillacollo . .......... 211 
Figura  101.  Áreas  de  Uso  y  Conservación  (AUC)  dentro  la  zona  Z‐1‐ALTA  MONTAŇA  del  PN  Tunari  y  la 
superficie (en %) de las AUC ........................................................................................................................... 212 
Figura 102 Zona de recarga de acuíferos y sobresposición con asentamientos y barrios de la cota 2750 .... 216 
Figura  103.  Las  zonas  Z‐2‐FRANJAS  Y  SERVIDUMBRES  ECOLÓGICOS,  Z‐8‐ABANICOS  ALUVIALES  y  Z‐10‐
COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuestas con el municipio de Sacaba ........................................... 216 
Figura  104  Las  zonas  Z‐2‐FRANJAS  Y  SERVIDUMBRES  ECOLÓGICOS,  Zona  Z‐8‐ABANICOS  ALUVIALES  Y  Z‐10‐
COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuestas con el municipio de Cercado ......................................... 217 
Figura  105.  Las  zonas  Z‐2‐FRANJAS  Y  SERVIDUMBRES  ECOLÓGICAS,  Z‐8‐ABANICOS  ALUVIALES  y  Z‐10‐
COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuestas con el municipio de Tiquipaya ....................................... 218 
Figura  106  Las  zonas  Z‐2‐FRANJAS  Y  SERVIDUMBRES  ECOLÓGICOS,  Z‐8‐ABANICOS  ALUVIALES  y  Z‐10‐
COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuestas con los municipio de Quillacollo y Vinto respectivamente
 ........................................................................................................................................................................ 218 
Figura 107. Areas de Uso y Conservación (AUC) de la zona Z‐3‐VERTIENTE SUR y la superficie (en %) de las 
AUC identificadas en la zona .......................................................................................................................... 223 
Figura 108. Ubicación de las Áreas de Uso y Conservación (AUC) en la zona Z‐4‐VERTIENTE ESTE dentro del 
PN Tunari y superficie (en %) de las AUC identificadas en la zona ................................................................. 229 
Figura 109. Áreas de Uso y Conservación (AUC) dentro la zona Z‐5‐VERTIENTE NORESTE y superficie (en %) 
de las AUC en la zona ..................................................................................................................................... 233 
Figura 110. Áreas de uso y conservación (AUC) de la zona Z‐6‐VERTIENTE NOROESTE y superficie (en %) de 
las AUC identificadas en la zona ..................................................................................................................... 237 
Figura 111. Áreas de Uso y Conservación (AUC) dentro de la zona Z‐7‐CUENCA MISICUNI y superficie de las 
AUC (en %) identificadas en la zona ............................................................................................................... 241 
Figura 112 Áreas de Uso y Conservación (AUC) de la zona Z‐8‐ABANICOS ALUVIALES .................................. 247 
Figura 113 Áreas de Uso y Conservación dentro de la zona Z‐9‐OBRAS en el PN Tunari ............................... 250 
Figura 114 La zona  Z‐10‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuesta con el municipio de Sacaba ..... 252 
Figura 115 La zona  Z‐10‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuesta con el municipio de Cercado ... 253 
Figura 116 La zona  Z‐10‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuesta con el municipio de Tiquipaya . 253 
Figura 117 . La zona  Z‐10‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA sobrepuesta con los municipios de Quillacollo 
y Vinto ............................................................................................................................................................ 254 
Figura 118 Sitios arqueológicos comprendidos dentro de la zona Z‐11‐PATRIMONIO HISTÓRICO del PN Tunari
 ........................................................................................................................................................................ 263 
Figura 119 Distribución de campamentos y centros de servicios turísticos en el PN Tunari ......................... 265 
Figura 120 Esquema de relación entre la visión compartida y los objetivos estratégicos ............................. 285 
Figura 121. Relación de indicadores de impacto de largo plazo con objetivos estratégicos ......................... 309 
Figura 122 Relación de metas de mediano plazo con lineamientos estratégicos .......................................... 310 
Figura 123 Proceso de implementación por etapas ....................................................................................... 330 
Figura 124 Escenario politico estratégico de gestion concurrente ................................................................ 333 
Figura 125 Estructura general de gestion ejecutivo operativo ...................................................................... 335 
Figura 126 Articulación entre objetivos y lineamientos estratégicos con los programas de gestión ............ 337 
Figura 127 Programas y subprogramas Plan de Manejo AP Tunari ............................................................... 338 
Figura 128 Programas y subprogramas Plan de Manejo del PN Tunari ......................................................... 339 

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Figura 129 Organigrama de la estructura operativa de ejecución de los programas en el AP ....................... 367 
Figura  130  Participación  de  las  fuentes  de  financiamiento  para  la  gestión  2015,  SERNAP  (Basado  en 
Espinozaza y Lanza, 2015) .............................................................................................................................. 373 
Figura 131 Participación de las fuentes de financiamiento para la gestión 2015, PN Tunari ........................ 375 
Figura 132 Mapa de sitios turísticos y número de visitas proyectadas, 2025. ............................................... 383

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INDICE DE TABLAS

Tabla 1 Superficie del Parque Nacional Tunari por Jurisdicción Municipal ...................................................... 39 
Tabla 2 Comunidades y organizaciones dentro del PNT y su zona de influencia ............................................. 40 
Tabla 3 Cantidad total de sindicatos campesinos y asentamientos humanos sobre la cota 2750 ................... 42 
Tabla 4 Criterios de clasificación por tipos de suelos y características desde el conocimiento campesino ..... 46 
Tabla 5 Precipitación mensual en Cochabamba, Misicuni, Independencia, Colomi y Presa Corani  ................ 50 
Tabla 6 Rangos de precipitación por cuencas / vertientes en el PNT ............................................................... 50 
Tabla 7 Cuencas a nivel 3 (SNID 2006) y vertientes del PN Tunari ................................................................... 54 
Tabla 8 Superficie (en Ha) y número de lagunas en el PN Tunari ..................................................................... 58 
Tabla 9 Fuentes de agua subterráneas, caudales y operadores por municipio ............................................... 61 
Tabla 10 Volumenes de agua para consumo humano por municipio y fuente ................................................ 63 
Tabla 11 Fuentes de Agua, Caudales y Organizaciones de Gestión por Municipio .......................................... 64 
Tabla 12 Represas o embalses según volumen de captación de agua y uso por municipio ............................ 65 
Tabla 13 Sistemas de riego por municipio y tipo fuente dentro el PNT y zona de influencia .......................... 67 
Tabla 14 Superficie de riego y familias entre municipios región metropolitana y otros del PNT .................... 68 
Tabla  15  Organizaciones  representativas  de  Regantes  por  Municipio  en  el  entorno  del  Parque  Nacional 
Tunari ............................................................................................................................................................... 70 
Tabla 16 Etapas del Proyecto Multiple Misicuni .............................................................................................. 74 
Tabla 17 Pisos ecológicos y bioclimas de las provincias biogeográficas que existen en el PNT ....................... 83 
Tabla 18 Pisos ecológicos según criterios técnicos y campesinos .................................................................... 83 
Tabla 19 Diversidad de flora en el PNT y la cota 2750 ..................................................................................... 84 
Tabla 20 Especies de flora amenazadas del PN Tunari ..................................................................................... 84 
Tabla 21 Vegetación potencial y sucesional para cada piso ecológico o unidad ambiental identificada en el 
área del PNT ..................................................................................................................................................... 86 
Tabla 22 Representación de los tipos de vegetación dentro del PN Tunari ..................................................... 90 
Tabla 23 Riqueza de especies de fauna en el PNT ............................................................................................ 95 
Tabla 24 Especies amenazadas en el PN Tunari ............................................................................................... 98 
Tabla 25 Centrales, subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Quillacollo ........ 107 
Tabla 26 Centrales, subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Vinto ................ 108 
Tabla 27 Centrales y Subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Sipe Sipe ........ 109 
Tabla 28 Centrales y subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Sacaba ............ 110 
Tabla 29 Centrales y subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Colomi ............ 111 
Tabla 30 Tendencias en el número de asentamientos en la zona de la cota 2750 dentro del PN Tunari ...... 114 
Tabla 31 Población por municipio y sexo en comunidades y asentamientos del PN Tunari .......................... 118 
Tabla 32 Relación de Caminos por Municipios en el PNT ............................................................................... 122 
Tabla 33 Mapa de actores, relación predominante y grado de influencia con el PNT ................................... 124 
Tabla 34 Grupos y categorías de uso en el PNT .............................................................................................. 135 
Tabla 35 Estado de titulación de tierras por municipios hasta el año 2014 ................................................... 136 
Tabla 36 Tipos de Sistemas según vertientes, provincia biogeográfica, municipios y comunidades ............. 139 
Tabla 37 Sistemas de Producción y Ubicación por Vertiente en el PNT ......................................................... 141 
Tabla 38 Diversidad de especies representativas de cultivos en los SdP del PNT y ZID ................................. 145 
Tabla 39 Diversidad varietal de las diferentes especies de cultivos en los SdP del PNT y ZID ....................... 145 
Tabla 40 Agrobiodiversidad de tubérculos andinos en diferentes comunidades del PNT y ZID .................... 146 
Tabla 41 parientes silvestres de la papa presentes en el PNT ........................................................................ 147 
Tabla 42 Número de alevines de trucha sembrados en 6 municipios en el PNT en período 2010‐2014 ....... 153 
Tabla 43 Sitios de patrimonio natural (N) y cultural (C) en los municipios del PN Tunari. ............................. 155 
Tabla 44 Clasificación de riesgos según su origen .......................................................................................... 160 
Tabla 45 Amenazas, familias damnificadas y superficies afectadas (has), municipios de Sipe Sipe y Vinto .. 165 
Tabla 46 Impactos esperados por regiones debido al cambio climático ........................................................ 173 
Tabla 47 Percepciones del cambio y sus efectos Cambios en la lluvia (factor climático)............................... 174 

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Tabla 48 Normativa general y específica sobre bienes de dominio público, servidumbres y áreas de influencia 
de obras y proyectos. ..................................................................................................................................... 187 
Tabla 49. Objetos de conservación y gestión integral propuestos para el PN Tunari .................................... 193 
Tabla  50.  Estado  de  conservación  y  factores  que  amenazan  al  objeto  de  conservación  y  gestión  integral 
“bosques de kewiña” en el PN Tunari ............................................................................................................ 196 
Tabla  51.  Estado  de  conservación  y  factores  que  amenazan  al  objeto  de  conservación  y  gestión  integral 
“microcuencas de la vertiente sur” en el PN Tunari (basado en la literatura de PROMIC) ............................ 198 
Tabla  52.  Estado  de  conservación  y  factores  que  amenazan  al  objetos  de  conservación  y  gestión  integral 
“complejos de lagunas y bofedales” en el PN Tunari ..................................................................................... 199 
Tabla  53.  Estado  de  conservación  y  factores  que  amenazan  al  objeto  de  conservación  y  gestión  integral 
“Sitios arqueológicos (patrimonio histórico)” en el PN Tunari ....................................................................... 200 
Tabla 54. Estado de conservación y factores que amenazan al objeto de conservación y gestión integral “” 
agrobiodiversidad” en el PN Tunari (principalmente basado en información de PROINPA) ......................... 202 
Tabla  55  Estado  de  conservación  y  factores  que  amenazan  al  objeto  de  conservación  y  gestión  integral 
“Sistema de Vida de comunidades campesinas originarias quechua” en el PN Tunari .................................. 203 
Tabla 56. Concordancia entre la zonificación del PN Tunari y las categorías contempladas en el Reglamento 
General de Áreas Protegidas .......................................................................................................................... 207 
Tabla  57.  Directrices  y  recomendacionesa  para  la  conservación  y  el  uso  de  la  tierra  y  de  los  recursos 
naturales dentro de la zona Z‐1‐ALTA MONTAŇA .......................................................................................... 213 
Tabla 58 Sobreposición de las zonas Z‐2‐FRANJAS Y SERVIDUMBRES ECOLÓGICOS, Z‐8‐ABANICOS ALUVIALES 
Y    Z‐10‐COLINDANCIA  ECOLÓGICA  URBANA  con  áreas  de  alta  y  de  moderada  recarga  de  acuíferos 
subterráneas (zonas de recarga fueron establecidas preliminarmente basada en CLAS, 2013). .................. 215 
Tabla 59 Franjas de seguridad por municpio dentro de la zona Z‐2‐FRANJAS Y SERVIDUMBRES ECOLÓGICOS
 ........................................................................................................................................................................ 220 
Tabla  60  Servidumbres  ecológicas  por  municipio  dentro  de  la  zona  Z‐2‐FRANJAS  Y  SERVIDUMBRES 
ECOLÓGICOS ................................................................................................................................................... 220 
Tabla 61. Directrices y recomendaciones para la conservación y el uso de los recursos dentro de la zona Z‐2‐
FRANJAS Y SERVIDUMBRES ECOLÓGICAS ....................................................................................................... 222 
Tabla 62 Usos permitidos, recomendados y/o prohibidos dentro de la zona Z‐2‐VERTIENTE SUR del PN Tunari
 ........................................................................................................................................................................ 226 
Tabla  63.  Usos  permitidos,  recomendados  y/o  prohibidos  dentro  de  la  zona  Z‐4‐VERTIENTE  ESTE  del  PN 
Tunari ............................................................................................................................................................. 231 
Tabla 64. Usos permitidos, recomendados y/o prohibidos dentro de la zona ............................................... 235 
Tabla 65. Usos permitidos, recomendados y/o prohibidos dentro de la zona Z‐6‐VERTIENTE NOROESTE del 
PN Tunari ........................................................................................................................................................ 239 
Tabla  66.  Usos  permitidos,  recomendados y/o  prohibidos  dentro  de  la zona  Z‐6‐CUENCA MISICUNI  del  PN 
Tunari ............................................................................................................................................................. 243 
Tabla 67 Comunidades campesinas de la vertiente sur y su relación con la zona Z‐8‐abanicos aluviales y con 
la cota 2750 .................................................................................................................................................... 245 
Tabla 68. Usos permitidos, recomendados y/o prohibidos dentro de la zona Z‐8‐ABANICOS ALUVIALES del PN 
Tunari ............................................................................................................................................................. 246 
Tabla 69. Infraestructura y obras incluidas en la zona de uso especial Z‐9‐OBRAS ....................................... 248 
Tabla  70  Normas  y  recomendaciones  para  el  uso  y  conservación  de  los  recursos  naturales  en  la  zona  Z‐9‐
OBRAS del PN Tunari ...................................................................................................................................... 251 
Tabla 71. Asentamientos dentro de la zona Z‐2‐COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA por municipio ........... 254 
tabla 72 Sintesis de Asentamientos y Barrios por Municipio en la Zona de Ccolindancia Ecologica Urbana . 256 
Tabla 73 Usos permitidos y prohobidos en la zona de colindancia ecológica urbana ................................... 258 
Tabla 74 Coeficientes de uso de suelo por vivienda / lote ............................................................................. 261 
Tabla 75 Normas y recomendaciones para el uso y conservación de los recursos naturales en la zona Z‐11‐
PATRIMONIO HISTÓRICO del PN Tunari ......................................................................................................... 264 
Tabla  76  Normas  y  recomendaciones  para  el  uso  y  conservación  de  los  recursos  naturales  en  la  zona  Z‐9‐
PATRIMONIO HISTÓRICO del PN Tunari ......................................................................................................... 265 
Tabla 77 Indicadores de proceso por etapas o metas sobre lineamientos estratégicos ................................ 310 

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Tabla 78 Etapas del proceso de implementación del Plan de Manejo Tunari ................................................ 331 
Tabla 79 Principales funciones de la instancia política estratégica ................................................................ 334 
Tabla 80 Principales funciones de la instancia ejecutiva operativa................................................................ 335 
Tabla 81 Porcentaje de población municipal con NBI. PNT, 2012 .................................................................. 370 
Tabla 82 Índice de Desarrollo Humano en región metropolitana de Cochabamba, 2013 ............................. 370 
Tabla 83 Ejecución presupuestaria, años 2014 – 2015. PNT (Bs.) .................................................................. 374 
Tabla 84 Presupuesto y fuente de financiamiento en la gestión del PNT. Año 2015 (Bs.) ............................. 374 
Tabla 85 Presupuesto 2016 Parque Nacional Tunari (Bs.) .............................................................................. 375 
Tabla 86 Requerimiento de recursos humanos para la gestión del PN Tunari (2016 – 2025) ....................... 376 
Tabla 87Comparación de fuentes de financiamiento PNT. Años 2015 – 2016 (Bs.) ...................................... 377 
Tabla 88 Proyección del requerimiento financiero para el funcionamiento del PNT.2017 ‐ 2026. (Bs.) ....... 378 
Tabla 89 Proyección de financiamiento para el funcionamiento del PNT. Años 2017 – 2026 (Bs.) ............... 378 
Tabla 90 Brecha financiera en relación con el funcionamiento del PNT.2017 – 2026. (Bs.) .......................... 378 
Tabla  91  Proyección  del  requerimiento  financiero  para  el  funcionamientoeimplementación  del  Plan  de 
Manejo del PNT. ............................................................................................................................................. 381 
Tabla 92 Brecha financiera en relación con el funcionamiento e implementación del Plan de Manejo del PNT.
 ........................................................................................................................................................................ 381 
Tabla 93 Proyección de visitas turísticas al PNT. 2017 – 2026. ...................................................................... 384 
Tabla 94 Uso del agua por empresas públicas y privadas (Elaboración propia) ............................................. 386 
Tabla 95 Proyección del uso del agua (m3/año) eingreso por mecanismo de reciprocidad (Bs.) .................. 387 
Tabla 96 Balance consolidado de requerimientos y financiamiento (Bs.) 2017 – 2016 ................................. 390 
 

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INTRODUCCIÓN
El Parque Nacional Tunari es un territorio denso y abigarrado de paisaje y gente.

La cordillera, sus innumerables ríos y vertientes, centenares de comunidades campesinas y lagunas,


junto a una flora y fauna insospechada, han labrado este territorio de agua, gente y biodiversidad;
condición que define la identidad del Tunari y su impronta en la actualidad, dentro las 22 áreas
protegidas nacionales de Bolivia.

La constatación de está realidad contundente se desprende del Plan de Manejo del PNT, a 53 años
después de su creación en marzo de 1992, y 25 años de su ampliación en septiembre de 1991;
normas que en su momento no reflejaron suficientemente está realidad latente y condición vital del
área.

A pesar de ser una de las áreas protegidas más antiguas del Sistema Nacional de Áreas Protegidas
(SNAP), en el PNT nunca llegó a elaborarse el Plan de Manejo, y su administración atravesó una
marcada inestabilidad institucional. Fue transferida al SERNAP el año 2009, instancia desde la que
se va promoviendo la urgencia de contar con este instrumento.

El significativo cambio político social, institucional y normativo que representa la nueva


Constitución Política del Estado (CPE, 2009), en el que define a la áreas protegidas como “bien
común”, y “parte el patrimonio natural y cultural del país”, debiendo cumplir “funciones
ambientales, sociales, económicas y culturales para el desarrollo sustentable”, todo ello, en el
marco de compatibilidad y respeto de la territorialidad campesina originaria que vive históricamente
en las áreas protegidas, constituye un hito en la nueva visión estatal de las AP, en su proceso de
inserción en la sociedad boliviana.

En este contexto, el Plan de Manejo del PNT finalmente fué elaborado desde fines del 2014 a
mediados de junio del 2016, cuyas características, contenido y orientación general se contextualizan
brevemente.

Por definición, se trata de un Plan Estratégico con una visión y horizonte de largo plazo (10 años),
que en las políticas y planificación de áreas protegidas representa un condición necesaria; como tal
se articula en tres partes: I. Diagnóstico y Caracterización Integral; II. Marco Estratégico que
incluye la zonificación, y III. Marco Programático.

El diagnóstico integral nos muestra, desde la caracterización biofísica y recursos naturales, hasta las
características culturales, sociales, institucionales y económicas, las condiciones relevantes del PNT
se articulan en torno: al carácter de territorialidades múltiples y sobrepuestas de diferentes unidades
de gestión (campesinas, municipales, AP, gobernación), la estructuración histórica y sistémica de
sus diferentes componentes, el significativo valor de sus recursos naturales y biodiversidad, en
particular el agua y remanentes de vegetación y fauna, en directa relación con las formas
tradicionales y recientes de ocupación y uso del espacio por 384 comunidades campesinas que
viven en todo el AP y 68 asentamientos y barrios en el limite sur; la diversidad y enorme capacidad
productiva derivada de estos usos y manejos, una presencia institucional de empresas estatales y
privadas de uso del agua.

xxv | P á g i n a
Asimismo, se muestra de una manera contundente, la permanente e intensa relación de
interdependencia con los centros rurales y urbanos de la región metropolitana del departamento de
Cochabamba, en lo que se ha definido como la zona de influencia directa que se encuentra fuera del
PNT pero íntimamente conectado a su existencia.

Junto a las cualidades y potenciales de este complejo de sistemas que se interrelacionan, nos
muestra también los problemas que se ciernen como amenazas, vulnerabilidades y tendencias de
cambio podrán debilitar las funciones del AP.

La segunda parte corresponde al Marco Estratégico que comienza con la definición de la estructura
espacial de zonificación del PNT en la que se describe las 12 zonas identificadas, sus condiciones
de conservación y manejo integral, junto a la determinación de los usos permitidos y restricciones
para cada zona.

Le sigue el Planteamiento Estrategico a partir de la visión compartida para los siguientes 10 años,
los objetivos, los lineamientos estratégicos y estructura de implementación y gestión, con los
indicadores generales que se espera alcanzar en las tres etapas de ejecución a lo largo de los 10 años
planteados.

La tercera parte corresponde al Marco Programático, que en directa relación con los lineamientos
estratégicos plantean los 10 Programas de Acción, junto al Plan Financiero en el que se identifican
y definen las fuentes y mecanismos de captación de fondos que garanticen la sustentabilidad en la
implementación del Plan de Manejo.

Resultado de la configuración territorial de unidades político-administrativas del Estado


(departamento, provincias, municipios y área protegida), con unidades político-sociales de las
comunidades que se sobreponen con sus respectivas territorialidades establecidas legalmente, junto
al rol prepoderante que cada uno de estos actores representa, han sido fundamentales en la
orientación de los mecanismos manejo del AP, una imprescindible gestión territorial participativa y
concurrente de los actores competentes y con derechos, asociada a una sólida coordinación
interinstitucional de todos los potenciales contribuyentes y coadyuvantes en la gestión.

La inserción territorial efectiva del PNT en este complejo de territorialidades sobrepuestas, en un


marco de articulación y complementariedad de competencias, es uno de los grandes desafíos a
resolver para la gestión y el manejo del PNT, a la que se suma la estrategia de coordinación con la
zona de influencia directa de la región metropolitana del departamento, donde el manejo sustentable
del agua y cumplimiento de sus funciones integrales, es el principal recursos y valor de manejo
compartido.

En los Anexos del Plan se ha incluido una relación histórica de la cartografia identificada del PNT,
las actas de reuniones, talleres, del proceso de elaboración y socialización; las actas más relevantes
de la Provincia Ayopaya y Tapacari, una síntesis de la importancia del agua en los sistemas de riego
del PNT y su área de influencia, además de información sociodemográfica resumida.

Se han elaborado cuatro Apendices como documentos complementarios al Plan y comprende la


Cartografia de todos los mapas generados con el Plan de Manejo, la Guia de Adecuación Ambiental
de la Zona de Colindancia Ecologica Urbana, una síntesis de la información primaria obtenida
durante el trabajo de campo y una memoria fotográfica del proceso y la identificación de las
cualidades más destacadas del PNT.

xxvi | P á g i n a
METODOLOGÍA
Los Planes de Manejo son los instrumentos de planificación y ordenamiento del uso del espacio y
determinan los objetos de conservación de las áreas protegidas. Son realizados con la
participación de los actores presentes en el área a través de sus organizaciones legítimas y
legales y son basados en la identificación de las características, potencialidades, limitaciones,
oportunidades y problemas de las áreas. Definan y coadyuven a la gestión y conservación del
patrimonio natural y cultural y promuevan el mejoramiento de las condiciones de vida de la
población que habita las áreas protegidas.

La elaboración del Plan de Manejo en el Parque Nacional Tunari ha considerado los objetivos y
alcances definidos en los términos de referencia, tomando en cuenta el Plan Maestro y la Guía para
la elaboración y actualización de Planes de Manejo de Áreas Protegidas de Bolivia1.

Los objetivos específicos para la elaboración del Plan de Manejo han sido los siguientes:

a) La elaboración de un diagnóstico del área protegida y de su zona de influencia,


generando los insumos para los siguientes pasos en la planificación estratégica
b) La elaboración de la zonificación y el plan estratégico/programático del PN Tunari, y
c) L a e l a b o r a c i ó n de una Guía Técnica Ambiental de adecuación en la zona de
asentamientos que regule la actividad humana sobre la cota 2750.

Este último objetivo ha sido rectificado y precisado con participación de autoridades del SERNAP y
la Dirección del Área Protegida, en consideración de varias observaciones. El objetivo inicial, según
los términos de referencia, planteaba “la elaboración de una propuesta de Reglamento para la
creación de una franja ecológica y para normar las actividades humanas sobre la cota 2750”. Este
objetivo fue oportunamente modificado, considerando los siguientes argumentos. Se acordó excluir
la posibilidad de llamarlo “Reglamento” debido a la fuerte susceptibilidad que suscitó en las
primeras reuniones informativas con la Federación Departamental Campesina entre los meses de
febrero y marzo del 2015, debido a que esto podría convertirse en una manera velada de
reglamentar la Ley 1262 rechazada y resistida por las organizaciones.

En consecuencia, con la Dirección del Área y en conocimiento por el SERNAP, se pudo convenir
la opción de elaborar una Guía Técnica Ambienteal, como el instrumento más apropiado para el
contexto.

Así mismo, se optó por no explicitar el término “franja ecológica”, por dos razones específicas: una,
que cualquier alusión a una franja tomaría de referencia meridional a la Cota 2750 y
automáticamente fijaría un límite norte, lo que induciría a entender que las áreas libres (que son
mayor a las ocupadas) son susceptibles de ocupación y construcción, induciendo a loteamiento.
Segunda, es que trabajando sobre la última vivienda o manzano del barrio al norte del asentamiento
y la inmediata área contigua de protección, infiltración o riesgo, se trabaja lo necesario de la
adecuación ambiental que requiere el área protegida. Es decir, lo ecológico se mantiene por el
enfoque conceptual de la norma, pero el nombre de franja se evita para evitar su distorsión. El otro
problema de la denominación de franja, es la alusión popular que se tiene de ésta como un espacio
continuo y uniforme, algo que dista de la realidad en la cota 2750, ya que los asentamientos de
1
 SERNAP  2012.  Guía  para  la  Elaboración  y  Actualización  de  Planes  de  Manejo  de  Áreas  Protegidas. 
Ministerio de Medio Ambiente y Agua. Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambio Climático 
y Gestión y Desarrollo Forestal. 

xxvii | P á g i n a
barrios tienen una distribución muy irregular y discontinua a lo largo de la cota entre los 4
municipios involucrados (Sacaba, Cercado, Tiquipaya y Quillacollo), permanentemente atravesadas
por comunidades campesinas y predios agrícolas.

El enfoque metodológico

El enfoque metodológico propuesto para la elaboración del Plan de Manejo considera de manera
implícita que el proceso de planificación tiene una lógica secuencial, y las diferentes etapas que
conforman este proceso son funcionales para lograr el objetivo general, lo cual determina los
alcances de cada etapa.

De igual manera, la elaboración de la guía ambiental se desprende de la propuesta de zonificación


contemplado en el plan de manejo y un diagnóstico específico para esta parte del PNT, enmarcada
en la legislación vigente.

Todo el proceso metodológico de formulación del plan de manejo del PN Tunari se ha enmarcado
dentro los criterios conceptuales y operativos propuestos en la “Guía para la Elaboración y
actualización de planes de manejo de áreas protegidas” (SERNAP, 2012) y ha respetado los
procedimientos descritos en el “Manual de procedimientos para la elaboración de planes de manejo
de áreas protegidas de interés nacional” (SERNAP, 2010).

Para lograr un equilibrio entre los diferentes factores que componen los ecosistemas del PN Tunari
se ha desarrollado un proceso de evaluación y análisis integral de la situación biológica, ecológica,
socio-económica y cultural, además la aplicación de herramientas para el proceso de diagnóstico
y la planificación sistemática con participación de actores técnicos y sociales.

Es importante resaltar que el proceso de elaboración del plan de manejo no fue un proceso técnico
solamente, sino un proceso participativo de concertación entre los actores presentes en el área.
Dada la importante presencia de la población humana en el PN Tunari, todo el diseño
metodológico ha incluido la consulta y participación social de los actores del área, en concordancia
con la “Guía para la Elaboración y actualización de planes de manejo”. Un elemento clave del
proceso participativo ha sido la generación de “acuerdos” político-sociales, permitiendo la
articulación de los diferentes actores que intervienen en el área, con la finalidad de generar
“apropiación” para, en el futuro inmediato, garantizar su gestión. Ese proceso interactivo puede
marcarse por el hecho de poder incidir en las decisiones que se toman a nivel de administración del
área y puede contribuir a retroalimentar los procesos de desarrollo económico y social a nivel
local. La elaboración del Plan ha comprendido un fuerte involucramiento del equipo técnico del AP
y el interés y voluntad social de los actores locales, no solo de los pobladores de la zona sino
también de la población del área de influencia, que constituyen la Región Metropolitana Kanata.

Dada la complejidad social del área, ha sido importante incluir en la metodología mecanismos
de adaptación; en un proceso adaptativo que permita la permanente evaluación y adaptación del
proceso de avance del trabajo a nuevos procesos e hitos marcados.

Ha sido importante la comunicación eficaz con todos los actores a lo largo de todo el proceso,
siendo determinante para lograr un plan de manejo concertado. La comunicación y difusión de
avances ha sido un componente transversal a lo largo del proceso en la cual se aplicaron
diferentes matices de comunicación con los diferentes actores.

El proceso de elaboración del Plan de Manejo

xxviii | P á g i n a
El establecimiento de las condiciones previas para la elaboración del Plan de Manejo del PNT ha
sido difícil y complicado en su concreción. El inicio del proceso de diagnóstico y los talleres en el
área del PNT fueron postergados por más de 7 meses, resultado de la determinación en la
Federación de Campesinos de Cochabamba, que mantenía una agenda pendiente de discusión con
autoridades del Gobierno Nacional, referidas a la definición del límite norte del PNT y la
elaboración de una nueva propuesta de ley, compatible con la Nueva Constitución Política del
Estado y alternativa a la restrictiva ley 1262 promulgada en 1991.

Finalmente, en septiembre de las 2015, autoridades del SERNAP, Ministerio de Medio Ambiente,
la Dirección del Área Protegida y las organizaciones campesinas, a la cabeza de la Federación,
suscriben el Acta de acuerdo en la cual de manera paralela al tratamiento de una propuesta de Ley,
se avance en la elaboración del Plan de Manejo del PNT, en coordinación con las Centrales
Provinciales y Regionales.

Esta decisión política y la coordinación efectiva con los actores fundamentales del área protegida ha
sido la base de apoyo para el desarrollo de todo el proceso de diagnóstico y elaboración y la
validación del Plan de Manejo.

De acuerdo a la propuesta de trabajo la elaboración del Plan de Manejo comprendía una ruta crítica
de siete etapas (ver esquema 1) con cinco hitos de entrega de productos.

Durante el proceso, como se ha indicado en la metodología, han sido fundamental las reuniones
informativas a autoridades de gobiernos municipales, la Gobernación de Cochabamba, la
coordinación y realización de reuniones y talleres participativos con las organizaciones sindicales
de los siete municipios, organizaciones y representantes de los asentamientos sobre la cota 2750,
instituciones de investigación de la Universidad, instituciones de desarrollo, entidades
descentralizadas del Gobierno Nacional como el INRA, el INE, empresas públicas y privadas que
intervienen en el área protegida, entre los más relevantes.

Mes 1 Mes 2 Mes 3 Mes 4 Mes 5 Mes 6 Mes 7 Mes 8 Mes 9 Mes 10 Mes 11 Mes 12

Etapa 1:
Planificación
del proceso 2 3
* Etapa 2:
Diagnó-
Etapa 3:
Zonifica-
stico ción 4
X X X *
Etapa 4: Etapa 5:

1
Marco estratégico Marco programático
(largo plazo - 10 años) (mediano plazo - 3 años)

+ ++ *
*X
Etapa 6:
Reuniones informativas con sectores
Talleres paticipativos a nivel subcentral y central
Reglamento
Cota 2750
5
+ Talleres paticipativos a nivel municipal
Talleres de socialización y validación con representantes
* Etapa 7:
Elaboración del

*1
de sectores y municipios
Entrega de productos 1-5
documento final

*
Esquema 1: Propuesta de plan de trabajo con hitos en la entrega de productos 

xxix | P á g i n a
Para ello, el requerimiento del SERNAP ha exigido la conformación de un equipo técnico multi- e
interdisciplinario compuesto por un equipo núcleo, que incluía un coordinador general, un
especialista socio-cultural (responsable de aspectos socio-culturales), un especialista en recursos
naturales (responsable de aspectos medio-ambientales) y un especialista en SIG y planificación
territorial. En la medida de las necesidades el trabajo del equipo núcleo ha sido reforzado con el
apoyo de los especialista temáticos en calidad de consultores (ver esquema 2).

Esquema 2. Equipo técnico administrativo y consultores temáticos 

De manera complementaria la participación de instituciones como el Centro de Biodiversidad y


Genética CBG; la Escuela Técnica Superior Forestal ESFOR, el Centro de Agroecología
Cochabamba (AGRUCO), el Centro de Planificación y Gestión (CEPLAG), el Centro de
Estudios Superiores (CESU), el Centro Agua, el Centro de Desarrollo Andino (CENDA), el
Servicio Departamental de Cuencas (SDC), las Direcciones de Planificación, la Unidad Técnica de
la Región Metropolitana, la Unidad de Limites y la Dirección de la Madre Tierra de la Gobernación,
han sido importantes para la obtención e interpretación de los datos técnicos disponibles sobre el
PN Tunari.
 
Elaboración del Diagnostico

El diagnóstico para el Plan de Manejo ha sido desagregado en cinco pasos: a) La revisión y análisis
de los mandatos normativos, políticos y sociales del área protegida; b) Recopilación de información
secundaria; c) Trabajo en el campo para la recopilación de información primaria; d) Caracterización
y descripción del PN Tunari en función a toda la información obtenida y e) Análisis del estado
situacional del PN Tunari y su gestión; y validación del diagnóstico.
 
En cada una de estas etapas se ha realizado un análisis integral de la información mediante la
identificación de fuentes de presión, problemas, conflictos ambientales y la evaluación del uso y
ocupación del espacio.

Se han recurrido a todas las fuentes secundarias existentes para el PN Tunari y su área de influencia
(estudios biológicos, socioeconómicos, estudios regionales, planes municipales, planes de

xxx | P á g i n a
desarrollo departamental, planes sectoriales, informes técnicos de empresas públicas y privadas,
etc.). Con la información compilada se ha elaborado una línea de base realizando una
caracterización integral del área de estudio; estandarizando un banco de datos y cartografía digital.
 
Esta información ha sido cotejada y profundizada a partir del levantamiento de información bio
ecológica y socioeconómica de campo, a través de diagnósticos participativos con todos los actores.
Se han realizado talleres comunales y entrevistas acompañadas de mapas parlantes, identificando y
precisando información clave a nivel de las comunidades campesinas y los asentamientos sobre la
cota 2750.

En los talleres comunales y por subcentrales se han aplicado boletas de autodiagnóstico comunal
que comprendía una aproximación para comprender la realidad de la comunidades desde los
ámbitos sociales, culturales, económicos y ecológico.

Durante los mismos talleres, se ha efectuado la verificaciones e identificación de las zonas más
importantes para la conservación de la diversidad biológica representativa del área de estudio,
cuencas y sub-cuencas de importancia para la biodiversidad, diversidad de ecosistemas y regiones
de influencia bio-ecológicas importantes para el área.

Los talleres participativos y los recorridos de campo han permitido identificar los valores
paisajísticos para fines turísticos, así como los sitios de riesgos, evaluando así mismo el estado de
conservación de los ecosistemas a través de observaciones de la estructura y composición de la
vegetación y observación de fauna.

Así mismo, sé ha realizado el levantamiento de información demográfica que comprende aspectos


de la estructura poblacional, densidad, crecimiento y movilidad espacial de la población. Se ha
recabado información acerca de la composición socio cultural de la zona, precisando los límites
administrativos, distribución de asentamientos poblacionales, infraestructura vial y productiva,
flujos comerciales y servicios sociales. También se ha recogido información respecto al marco
organizativo institucional, el patrimonio cultural y el sistema económico de la región,
comprendiendo derechos propietarios sobre la tierra, recursos naturales, sistemas productivos y
turismo.

Se ha realizado un análisis de las poblaciones presentes en el área, identificando a los actores


más críticos, la evaluación de sus intereses y la comprensión de las maneras en que estos intereses
afectan la viabilidad de los objetos de conservación. Se ha realizado además un análisis del uso
de los recursos por los actores y las causas de sus comportamientos tanto positivos como
negativos hacia la conservación. El relevamiento de información ha comprendido también los
valores arqueológicos.

Con la información recopilada se ha sistematizado, ordenado e interpretado toda la información


primaria y secundaria (incluyendo SIG, programas gráficos, etc.), haciendo la caracterización
integral y descripción del estado de situación del PNT, complementada con la cartografía temática.

Además del análisis de los mandatos normativo, político y social se ha realizado un análisis de la
situación actual de la administración del PN Tunari considerando el tiempo de vida del área, los
cambios de condiciones y gestión que haya sufrido en estos años y su modalidad de
administración.

xxxi | P á g i n a
Metodológicamente se realizó una combinación entre el análisis FODA (Fortalezas,
Oportunidades, Debilidades y Amenazas) y el método del árbol de problemas, permitiendo la
identificar las potencialidades, limitaciones y problemas de la gestión del P N Tunari.

Definición de la Zonificación

El proceso metodológico de la zonificación está descrito en detalle en el capítulo 9 del Plan de


Manejo. Para referencia se sintetiza los principales lineamientos metodológicos.

La propuesta de zonificación del PN Tunari se construyó en cuatro etapas, a partir de un análisis


integral de la información secundaria y primaria sobre los factores biológicos (flora y fauna),
sociales, culturales y económicos relevantes

Para la zonificación ha sido cricoa; la división espacial entre los dos sistemas de vida presentes en
el área: el Sistema de Vida de las Comunidades Campesinas quechua hablantes y el Sistema de
Vida de las poblaciones que colindan con la región metropolitana arriba de la cota 2750.

Luego, se realizó una descripción del paisaje natural en el área coincidiendo con el Sistema de Vida
Campesina. Como principal insumo se utilizó el mapa de vertientes elaborado en base a la
delimitación de las principales cuencas y subcuencas, las mismas que fueron categorizadas en base
al análisis de vegetación potencial. Las divisorias de aguas representan demarcaciones claras y
reconocidas en el paisaje, coincidiendo en muchos casos con los límites de los territorios de los.
Para poder realizar una categorización adecuada para cada zona se tomó en cuenta el valor y el
estado de conservación de cada zona de vida/vertiente.

En la construcción del paisaje cultural, el principal insumo para su identificación ha sido el mapa de
territorialidad social, que ha sido elaborado basado en la reconstrucción de mapas parlantes
obtenidos durante talleres a nivel comunal, Subcentral y Centrales campesinas. Se trata de
“estructuras territoriales, culturales, político sociales y organizativas (implica también
institucionales) que la sociedad organizada ha constituido”. Esta reconstrucción ha permitido
constatar la sobre posición de los territorios de las comunidades campesinas y el área que
comprende el PNT.

Seguidamente se realizó un análisis detallado de las condiciones de vida en el área comprendida


entre la cota 2750 y el pie de las laderas de las montañas de la vertiente sur (no incluyendo en el
análisis de la zona ya urbanizada). Se realizó este análisis porque en este área existe el interés en
salvaguardar la recarga de los acuíferos subterráneas que abastecen las reservas de agua potable
subterránea de la región metropolitana.

Finalmente, se realizó un cruce entre las unidades del paisaje natural (las vertientes con sus
respectivas “unidades ambientales estratégicas”) y las unidades del paisaje cultural (humano)
(básicamente las unidades socioculturales) (Esquema 3).

xxxii | P á g i n a
Esquema 3 Detalle del proceso de elaboración de la propuesta de zonificación del PN Tunari 

Diseño del Marco Estratégico y Programático

Los aspectos metodológicos considerados en la elaboración del marco estratégico han estado
orientados a generar una visión integral compartida entre los gestores del AP y la gente que vive
dentro o está relacionada con ella en la perspectiva de los próximos diez años. La Visión
Compartida - expectativas del vivir bien - han sido concertadas a partir de los insumos de talleres
participativos comunales y por subcentrales. De igual manera en estos espacios se han podido
consensuar los objetivos y los lineamientos estratégicos.

La formulación los objetivos estratégicos se han establecido considerando cada ámbito de gestión
definido en el Plan Maestro, como algo que se quiere alcanzar o lograr en el largo plazo.

Los lineamientos estratégicos establecen las rutas críticas de acción para la concreción de la visión
y de los objetivos de gestión. Cada uno de los lineamientos estratégicos constituye un complejo de
medidas que juntamente con los otros lineamientos, debe llevar al logro del objetivo estratégico
para el cual fue formulado.

La formulación de los objetivos y los lineamientos estratégicos (que recogen la visión y las
propuestas de los actores locales), la síntesis y el desarrollo de indicadores de impacto de carácter
cualitativo, así como la formulación de metas trianuales, ha correspondido al trabajo del equipo
técnico, considerando las recomendaciones del SERNAP para este propósito.

El marco programático se ha desprendido directamente del marco estratégico. Los programas


permiten el establecimiento de políticas, estrategias, objetivos, resultados y acciones concretas para
uno o más objetivos de gestión, a un nivel más específico.

El marco programático orienta la gestión integral del área protegida en el mediano plazo (3 años).
De este marco programático se desprende el marco operativo (planificación anual).

xxxiii | P á g i n a
Los programas han ido surgiendo durante la etapa del diagnóstico casi en forma natural, por lo que
su construcción se ha desarrollado de manera paralela al proceso. Como en todas las etapas de
la elaboración del Plan, la identificación y la socialización de los programas se ha realizado con la
participación de todos los actores locales.

Finalmente el plan estratégico financiero se ha enmarcado en la Guía elaborada por el SERNAP,


siguiendo una ruta crítica que ha considerado: a) Análisis de la situación del área protegida y su
contexto (diagnóstico); b) Requerimiento financiero para el funcionamiento básico y óptimo
del área protegida en el medio plazo (tres años); c) Estrategia para alcanzar la
sustentabilidad financiera del área protegida, incluyendo la generación de capacidades en la
institución para la implementación del PEF.

Aprendizajes

Las dificultades inherentes a una planificación estratégica en un espacio social e institucional tan
denso y complejo como el PNT han supuesto algunos aprendizajes de carácter conceptual y
metodológico, que podrían ser útiles en contextos similares de planificación en otras AP:

En lo conceptual, la experiencia del Plan de Manejo del PNT, donde viven 384 comunidades
campesinas con territorialidades consolidadas en términos de gestión campesina, a la que se suman
68 asentamientos de características urbanas, y los 11 municipios que forman parte de esta compleja
territorialidad, muestra la necesidad de reflexionar el factor social como un valor de gestión, junto a
los atributos naturales y culturales que son los valores tradicionales en la gestión y razón de ser de
un AP.

En el caso del PNT, la gestión de los valores naturales y culturales solo será posible, si los actores
sociales están de acuerdo y participan efectivamente de la gestión, lo que pasa por valorarlos en su
verdadera dimensión. Es decir, los sujetos claves para poder implementar la conservación a través
del manejo integral son las comunidades; por tanto, comprender, “cultivar y cuidar” este valor
social de gestión resulta ser importante de conceptualizar mejor en la gestión pública y social de las
AP.

Un escenario portencialmente conflictivo como el PNT supone flexibilidad y capacidad de


adaptación en lo metodológico y técnico, donde la guía es un referente básico que requiere su
contextualización.

Finalmente, los difíciles momentos que tuvo el proceso de elaboración del plan de manejo, ante el
rechazo generalizado de las organizaciones campesinas por su desacuerdo con las normas de
creación y ampliación del PNT, lo cual implicaba un riesgo real de estancamiento y de no lograr su
conclusión, fueron finalmente superadas a partir de una búsqueda de equilibrio entre la posición
campesina y las instituciones públicas relacionadas con la gestión de AP, junto a una clara actitud
de reconocimiento del valor de lo participativo y apertura al tratamiento de los temas críticos (como
sucedió con la necesidad de cambio normativo).

Esto muestra que una apuesta sincera por lo participativo como espacio de decisiones compartidas y
la apertura hacia los temas que la gente considera relevante siguen siendo la clave para superar
situaciones críticas, más allá del mayor tiempo que representa su consideración.

xxxiv | P á g i n a
PRIMERA PARTE:
DIAGNOSTICO INTEGRAL

1|Página
“…sueño con el Parque Nacional del Tunari, con sus selvas
profundas y su grandiosa media luna desde Sacaba hasta
Suticollo…...cuando la gente pueda gozar de la contemplación de
monstruos(as) orquídeas en el fondo tropical del Parque, del vuelo
de los cóndores y el correr de las vicuñas en la cumbre de la
cordillera y del paisaje de bosques multicolores en la media luna”

“…porque la media luna cochabambina es no solamente el


grandioso anfiteatro cordillerano de la ciudad, su telón de fondo,
sino que los valles de sombras eternas son sus pulmones, los
orígenes de los aires refrescantes que vienen del Norte para aliviar
con sus húmedas caricias la aspereza de los valles sin sombra…”.

(Alejandro Ovando Sanz, diciembre 1984)


.

2|Página
1. MARCO NORMATIVO Y
POLÍTICO
1.1. Marco legal
1.1.1. Constitución Política del Estado (CPE) (2008)
La Constitución Política del Estado (CPE) dispone en su artículo 385 i. que “las áreas protegidas
constituyen un bien común y forman parte del patrimonio natural y cultural del país, cumplen
funciones ambientales, culturales, sociales y económicas para el desarrollo sustentable”. Además, la
CPE establece que se debe aplicar el modelo de gestión compartida con las organizaciones sociales
donde exista sobreposición con territorios de los pueblos indígena originario campesinos (Art. 385
ii).

1.1.2. Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para Vivir


Bien (2012)
Esta ley, por su carácter marco, define y establece los grandes principios y lineamientos estratégicos
que deben guiar el desarrollo integral para el vivir bien. En este sentido es una norma conceptual y
esencialmente principista de gran importancia.

Dentro del marco de esta ley, la Madre Tierra es entendida como: “El sistema viviente dinámico
conformado por la comunidad indivisible de todos los sistemas de vida y los seres vivos,
interrelacionados, interdependientes y complementarios, que comparten un destino común. La
Madre Tierra es considerada sagrada; alimenta y es el hogar que contiene, sostiene y reproduce a
todos los seres vivos, los ecosistemas, la biodiversidad, las sociedades orgánicas y los individuos
que la componen” (Art. 5).

Diversidad Cultural, según la misma ley es “la condición de heterogeneidad y pluralidad cultural
de las bolivianas y los bolivianos, las naciones y pueblos indígena originario campesinos, y las
comunidades interculturales y afrobolivianas, que conviven y se expresan a través de diversas
dinámicas, realidades y formas de complementariedad cultural” (Art. 5).

Sistemas de Vida son entendidos como “comunidades organizadas y dinámicas de plantas,


animales, micro organismos y otros seres y su entorno, donde interactúan las comunidades humanas
y el resto de la naturaleza como una unidad funcional, bajo la influencia de factores climáticos,
fisiográficos y geológicos, así como de las prácticas productivas, la diversidad cultural de las
bolivianas y los bolivianos, incluyendo las cosmovisiones de las naciones y pueblos indígena
originario campesinos, las comunidades interculturales y afrobolivianas …. en lo operacional los
sistemas de vida se establecen a partir de la interacción entre las zonas de vida y las unidades
socioculturales predominantes que habitan cada zona de vida e identifican los sistemas de manejo
más óptimos que se han desarrollado o pueden desarrollarse como resultado de dicha interrelación.”
(Art. 5).

Las zonas de vida en la Ley de la Madre Tierra se las considera como una parte de los sistemas de
vida, y se las define como: “las unidades biogeográficas-climáticas que están constituidas por el

3|Página
conjunto de las comunidades organizadas de los componentes de la Madre Tierra en condiciones
afines de altitud, ombrotipo, bioclima y suelo”. (Art. 5)

Con unidades socioculturales, se refiere a “las estructuras territoriales, culturales, político sociales
y organizativas (implica también institucionales) que la sociedad organizada ha constituido”. Cabe
aclarar que en el presente documento se aplica el concepto de paisaje cultural de alguna manera
como equivalente a las unidades socioculturales.

Se puede resumir los anteriores conceptos de la siguiente manera:

“Sistema de vida = Zonas de vida + Sistemas de producción + Unidades socioculturales”.

1.1.3. Ley de la Revolución Productiva Comunitaria Agropecuaria (Ley


144) (2011)
Toda esta Ley, del 26 de junio de 2011, se orienta a consolidar la seguridad y soberanía alimentaria,
donde la gestión territorial campesina y sus sistemas y estrategias de vida son parte fundamental.

Como orientadores en la gestión de sistemas de producción integrales o sistemas de vida, se


ratifican los principales conceptos que integran lo productivo en esta visión, los cuales ya se
detallaron anteriormente en el punto referido a conceptos.

1.1.4. Ley 650 que eleva a rango de Ley la Agenda Patriótica 2025 (2015)
La “Agenda Patriótica del Bicentenario 2025” fue elevada a rango de ley el 15 de enero de 2015. La
agenda contiene los trece (13) pilares de la Bolivia Digna y Soberana: (a) Erradicación de la
extrema pobreza; (b) Socialización y universalización de los servicios básicos con soberanía para
Vivir Bien; (c) Salud, educación y deporte para la formación de un ser humano integral; (d)
Soberanía científica y tecnológica con identidad propia; (e) Soberanía productiva con
diversificación y desarrollo integral, sin la dictatura del mercado capitalista; (f) Soberania sobre
nuestros recursos naturales con nacionalización, industrialización y comercialización, en armonía y
equilibrio con la Madre Tierra; (g) Soberanía alimentaria a través de la construcción del saber
alimentarse para Vivir Bien; (h) Integración complementaria de los pueblos con soberanía; (i)
Soberanía y transparencia en la gestión pública bajo los principios del no robar, no mentir y no ser
flojo; (j) Disfrute y felicidad plena de nuestras fiestas, de nuestra música, de nuestros ríos, nuestra
Amazonía, nuestras montanas, nuestros nevados, nuestro aire limpio y de nuestros sueños; (k)
Reencuentro soberano con nuestra alegría, felicidad, prosperidad y nuestro mar.

1.2. Bases legales de creación del área


El Parque Nacional Tunari fue creado por el Decreto Supremo N° 06045 del 4 de abril de 1962
(hace 53 anos), con “la finalidad de evitar la degradación de la vegetación, la erosión y los
peligros de inundación” (Art. 1). Los límites eran “al Norte, la ceja de monte en la región de
Tablas; al Sur, la Avenida Circunvalación que limita al radio urbano de la ciudad de Cochabamba
(…); al Este la Quebrada de Arocagua; y al Oeste la Quebrada de la Taquiña”. El decreto supremo
de 1962 fue elevado a rango de Ley el 4 de noviembre de 1963.

La Ley N° 1262 del 13 de septiembre 1991, promulgada 29 años después de la creación del área,
amplia el límite del PN Tunari hasta los límites siguientes: al Norte, la ceja de monte de la región de

4|Página
Tablas; al Sur, la Cota 2750, al Este el río Kenko o Kenko Mayu, y el Oeste la margen Norte del
Estrecho de Parotani.

1.3. Otras leyes y normativas con relevancia para el PN


Tunari
Otras leyes, decretos o normas departamentales que tienen relevancia y que son tomadas en cuenta
durante la etapa de elaboración del PN Tunari son:

 El Decreto Supremo DS 16647 del 3 de junio de 1979, que eleva a rango de ley la Resolución
Ministerial N° 210-4-79 del 10 de enero de 1979 que dispone la entrega de lotes a los
trabajadores afectados por el Parque Nacional Tunari.

 La Ley 951 del 22 de octubre 1987 y el Decreto Supremo DS 25556 del 18 de octubre de 1999,
mediante el cual se crea la Empresa MISICUNI, y el DS 25566 del 5 de noviembre de 1999,
mediante el cual se define la Empresa MISICUNI como una entidad de servicio público, que
“se encargará de la ejecución de todas las obras del proyecto Múltiple MISICUNI, de su
administración, operación y en particular de la distribución de agua de riego, para uso agrícola
del valle central de Cochabamba y el valle de Sacaba (…), con el fin de garantizar que se
cumplan los objetivos económicos y sociales del Proyecto Múltiple Misicuni”.

 La Ley 3975 del 24 de noviembre de 2008, que “declara como bienes de dominio público a las
playas, los abanicos, lechos de río, las áreas hasta la máxima crecida, que conforman el río
Chocaya desde la garganta que empieza al pie del cerro de la Cordillera del Tunari, hasta su
confluencia con el río Rocha.” Esta ley “prohíbe terminantemente los asentamientos humanos y
urbanos en el área de las playas y abanicos del río Chocaya (…)” (Art. 5).

 La Ley 385 del 16 de diciembre de 2009, que reglamenta la conservación y el aprovechamiento


sustentable de la vicuña.

 La Ley de Forestación y reforestación del Parque Nacional Tunari (Ley 153 del 14 de junio de
2011) que declara como prioridad nacional la forestación y reforestación para la conservación
del Parque Nacional Tunari del departamento de Cochabamba (Art. 1), además la protección y
conservación de especies nativas, asi como la biodiversidad, en todo el Parque Nacional Tunari
(Art. 2).

 Ley del Patrimonio Cultural del departamento de Cochabamba (Ley 370 del 24 de septiembre
de 2013), cuyo objeto es la protección, conservación, declaración, registro, investigación,
promoción, difusión y la puesta en valor del Patrimonio Cultural del Departamento de
Cochabamba.

 La Ley 533 del 2 de junio de 2014 de creación de la región Metropolitana “Kanata” en el


departamento de Cochabamba, como espacio de planificación y gestión.

1.4. Políticas del SNAP


El Plan Maestro para el funcionamiento integral del Sistema Nacional de Áreas Protegidas (SNAP)
(SERNAP, 2012), que es el instrumento político y estratégico orientador para la construcción,
fortalecimiento y consolidación del Sistema Nacional de Áreas Protegidas y para la gestión integral

5|Página
de las áreas protegidas que lo conforman, que se enmarca en el artículo 385 de la Constitución
Política del Estado y se articula directamente con el Plan Estratégico Institucional del
Viceministerio de Medio Ambiente, Biodiversidad, Cambios Climáticos y Gestión y Desarrollo
Forestal, considera que para una efectiva gestión con participación social se debe determinar los
alcances de la gestión compartida, en el marco del reconocimiento de los derechos y
responsabilidades de los actores con derechos territoriales pre-constituidos sobre las áreas
protegidas.

6|Página
2. CARACTERÍSTICAS
TERRITORIALES Y DE
GESTIÓN DEL ÁREA
PROTEGIDA
2.1. El entorno regional y la ocupación del espacio
Una larga y compleja historia regional da cuenta de la ocupación temprana del Valle de
Cochabamba y de su entorno, por lo que referirla es importante para comprender el contexto en el
que se crea el Parque Nacional Tunari.

La importancia del extenso valle que ocupa desde Sipe Sipe hasta Sacaba está relacionada con su
enorme potencial productivo, su clima apropiado para la actividad agrícola y fundamentalmente con
la disponibilidad de agua, cuyas fuentes bajan desde la cordillera a través de ríos, lagunas o
vertientes y que alimentan durante gran parte del año una cantidad importante de tierras agrícolas,
garantizando la alimentación familiar campesina y un mercado pujante en las principales ferias de
Cochabamba, Quillacollo, Sacaba, Colomi, Vinto y Sipe Sipe.

En este escenario, la historia regional de Cochabamba está determinada por la forma como se
negociaron y consensuaron el acceso y uso de la tierra y el agua; pero también por la emergencia de
momentos de “crisis” y “confrontación” en la disputa de su control. El derecho a la tierra y al agua,
finalmente, representaron siempre el derecho a la vida.

Varias investigaciones y ya clásicas referencias sostienen que primero el Inka Tupac Yupanqui2
(1471-1493) y luego Huayna Capac (1493-1525) gestaron la gran ocupación de los Valles de
Cochabamba, desplazando a la población originaria y negociando el acceso al territorio de los
grupos étnicos provenientes de otras regiones3.

Cochabamba por su importancia en el proyecto estatal expansivo Inca se erige como “cabecera de
provincia”, trasladando a este valle “mitimaes” de las naciones Soras, Carangas, Quillacas,
Chichas, Caracaras, Charcas, Yamparaez, Collas, Chilques, Urus, etc, destinados a cultivar maíz
para el ejército Inca (Del Rio, 2005).

2
 “El  Inka  Tupac  Yupanqui  decidió  el  traslado  de  los  Cotas  y  Chuyes  a  fortalezas  incaicas  a  lo  largo  de  la 
frontera oriental donde sirvieron como guardianes contra los ¨barbaros¨ de los llanos tropicales” (Larsoon 
(1992). 
 
3
 “…dio a los caciques de toda la provincia de los carangas para su sustentación y a sus indios quatro tupos 
de  tierra  y  a  los  quillacas  y  asanaques  otros  quatro...  de  tierras  y  en  cada  tenia  quarenta  e  quatro...  en 
ancho  y  en  largo  de  una  cordillera  a  otra conforme  a  la  disposición del  dicho  valle y  conforme  a la  dha 
partición…”Claros (2011). 

7|Página
Se sabe que los Soras, Carangas, Collas y Quillacas sembraban en las chacras de Cochacollo,
Viloma (Sipesipe), Illaurco (Quillacollo) y Coachaca (Sipe Sipe), a las faldas de la cordillera del
Tunari., separando las chacras de Anocaraire (Vinto) para los caciques de las naciones involucradas.
(Del Rio, 2005).

En Tiquipaya, según Gordillo y Del Rio (1993), ya en los primeros años coloniales, un mosaico
multiétnico de mitimaes compuesto por unos 15 ayllus habían ocupado su territorio que se extendía
desde las faldas de la Cordillera de Moxos, y abarcaba las tierras de Asirumarca, Sarico (Charinco),
Londo, Molle Molle, Sivingani, incluyendo a unas poblaciones cuyos origenes estaban en el Norte
de Potosi (Sacaca y Chayanta) y las orillas de los lagos Poopo (Quillacas y Carangas) y Titicaca
(Pacajes).

Los Soras de Sipe Sipe –tejedores y pastores del inca – dominaban tierras en Sabse, Colquepoma,
Sumunpaya, Coña Coña, el asiento y tierras de Quillacollo, asiento de Cana y Jaihuayco,
Chacacollo (Sacaba) asiento de Esquilane, Chimboco, Chimba y Colome.

Datos de Sanchez W., citado por Rivera (2014), indican que “Los Sipi Sipi… parecen haber sido un
grupo de llameros que, antes de la llegada de los Inkas, vivían en las extensas punas de la
cordillera de Cochabamba entre Culumi, Pisle, Palqa y Chapisirca, hacia AItamachi
(CE.Sánchez 2008). De manera relevante, son integrados al Estado Inka como prestigiosos
llamacamayoc, por lo que reciben una gran cantidad de tierras -"pastizales"que corren por los
valles Bajo, Central, de Sacaba hasta la puna de Colomi, en un la territorialidad de los
repartimientos agrícolas modelo de territorialidad discontinua tipo "cuenta de collar".

El dominio de los Sipe Sipe se habría extendido a la vertiente norte en los territorios actuales de
Morochata e Independencia. Referencia de Schramm4 indica que “… el electo Obispo de Quito en
1593, en su función de compositor de tierras, despojó a dos kurakas de hurinsaya Sipesipe, don Juan
Achata (^Hachacata?) y don Pedro Llaue, de sus tierras de "Punacache y Caimane y Nusata y
Vilacolpa Yane . . . y Caitapane e Guallata e otras sus arrededores"5

Se conoce también que los Cotas habían dejado sus tierras en el valle Bajo y Central, desplazándose
a los Valles de Pocona y Mizque, pero lograron mantener sus tierras en el Valle Alto y en el Valle
6
de Sacaba (Sánchez, 2008).

Esta compleja y densa ocupación - desde Sipe Sipe hasta Sacaba y Colomi - recrea el modelo
andino de pisos ecológicos cuya posesión, dominio y control del territorio es transversal y abarca
desde las orillas del rio Rocha hasta las alturas en la cordillera del Tunari y las serranías de la
Provincia Ayopaya7.

4
 Schramm R. s.f. Fronteras y territorialidad. Repartición étnica y política colonizadora en los Charcas (valles 
de Ayopaya y Mizque). 
 
5
  Pedro  Velez  de  Guevara  contra  Gutierre  de  Quiros  (sobre  las  tierras  de  Punacache  etc.)  (1597):  AHC,  EC 
40.1597‐1738.  ‐  De  los  topónimos  mencionados  por  el  documento,  se  encuentran  en  la  actualidad  los 
pueblitos de Punacachi, al oeste de Morochata, y de (Ya) Yani (IGM 6242 II). En Schramm R. s.f. 
 
6
 “teniendo como tenían los dichos yndios (de Pocona) de tiempo inmemorial a esta parte el valle y tierras 
que  llaman  de  sacaba”. En  “Provisión  y  posesión  de  las tierras  de  Sacaba y  Cliça  a  favor  de  los yndios  del 
repartimiento de Pocona” (AHMC.ECC. Vol. 21 (1571), fs. 472‐496), citado por Sanchez (2008).   
7 Estas  chácaras  estaban  orientadas  de  la  Cordillera  del  Tunari  hacia  el  río  (Rocha).  Según  los  estudios  de 
Wachtel, los suyus se trataban de "bandas estrechas y alargadas, transversales al valle (de norte a sur o de 

8|Página
Los Soras “…explotaron de un modo discontinuo y complementario, los recursos ubicados en
forma transversal entre la cuenca de Oruro del altiplano central y los templados valles y serranías
de Cochabamba y Ayopaya”, que abarcan lo que hoy son Sikaya, Capinota, Parotani, Tapakarí, y
el valle bajo y central entre Sipe Sipe y Sacaba (Del Río, 2005).

Figura 1 Mapa del “repartimiento” de tierras y de pastizales realizado por Wayna Qapac. El 
repartimiento de pastizales sigue la secuencia hecha alrededor de los pueblos de llamacamayoc Sipi 
Sipi (SS) (Sanchez, W.).

Sanchez (2008) recrea en la Figura 1 la multiplicidad de estos grupos y la distribución de tierras y


pastizales por el Inca, esparcidos en el profundo valle de Cochabamba y a las faldas de la Cordillera
del Tunari.

La Conquista provocará el inicio de una larga lucha de resistencia y tensión entorno a la tierra y el
territorio. La población indígena se enfrentará, desde el momento mismo de la llegada de los
primeros españoles, a una ofensiva sin precedentes de disputas, pleitos y litigios interminables de
“Ocupaciones”, “Provisiones Reales”, “Composiciones” y “Revisitas” sobre territorios definidos, de
manera deliberada por la administración colonial, como “baldíos”.

noroeste al sudoeste, de una extremidad a otra; todas estas bandas de igual anchura (44 brazadas), pero de 
largo diferente, según la conFiguración del valle, de 2 a 4 e inclusive 5 kilómetros" Wachtel (1981:38), citado 
por Claros (2011). “Preguntado q’ donde a donde corrían dhos suyos y chacaras marcando la tierra desde la 
cordillera  hasta  el  rio,  dixeron  que  desde  las  cabecadas  hasta  el  rrio  que  es  el  camino  rreal  que  va  por  la 
falda de la sierra al valle de sacaba…” Claros (2011). 

9|Página
El Estado colonial dará paso a todos los mecanismos legales e ilegales a su alcance para cuestionar
e invalidar la propiedad indígena, acrecentando en contrapartida sus posesiones a través, primero,
de las encomiendas y luego de las haciendas, con el recurrente argumento de haber sido entregado
por el inka únicamente “para que se sustentasen” y no “en propiedad”, por lo que una nueva
provisión correspondería a su Magestad8

Esta trama ha sido utilizada y argumentada en el tiempo, por el Estado colonial primero y luego el
republicano, desconociendo el derecho históricamente construido de las comunidades indígenas
sobre sus espacios y dominios territoriales9.

En contrapartida, los indígenas, a través de sus autoridades, se vieron forzados a emprender una
desigual lucha en los estrados judiciales, logrando preservar cuando menos las tierras y los derechos
de acceso al agua en una parte de sus territorios, a cambio de las “reducciones”, la imposición de
obligaciones tributarias y el trabajo forzado de la mita de Potosí.

Según Larson (1988), “Cuando Toledo ordenó la reducción y/o “concentración” de la población
indígena a cinco “Pueblos Reales10”, reconociéndoles derechos sobre tierras y aguas, a cambio de
la imposición del tributo y la mita, se estaba definiendo las bases de la relación entre los pueblos
de indios y el Estado Colonial, que perduraría durante todo la colonia y una parte del periodo
republicano”.

La historia de estos territorios, en el entorno del Tunari, estará relacionada con la inevitable
expansión de la hacienda, la reducción dramática de la población indígena y el abandono de sus
pueblos como consecuencia de las extremas condiciones de sobrevivencia a la que fueron
sometidas.

En 1617 un informe señala que, “casi todos los hombres sujetos a la mita habían abandonado el
pueblo de Tiquipaya, dejando atrás principalmente a viudas y solteras en el pueblo. Cerca de allí,
encandilaba el pueblo en crecimiento de Oropesa y los campos de huertos españoles – territorio
libre que estaba fuera de los confines del pueblo “obligado” (Larson (1988), citado por Cordero
(2007)).

En el caso del Paso (Quillacollo), Viedma (1987) indicaba con preocupación, que su población
comprendía principalmente a “forasteros sin tierras” ya que los “originarios” eran muy pocos,
“…por haberlos aniquilado la mita de Potosí”

Los resultados de esta disputa, en el territorio que nos ocupa, revelan consecuencias previsibles. En
tanto que en Sacaba, Colomi, Cercado y Ayopaya, la presencia y expansión de las haciendas se
había consolidado desde muy temprano; en Tiquipaya, El Paso (Quillacollo), Vinto, Sipe Sipe y
Tapacarí, la población pudo resguardar y “negociar”, en parte, el derecho sobre sus tierras y aguas.

8
 Provisión del Virrey Toledo en favor de los indios Carangas de Cochabamba. Leg. 1570. En Claros (2011). 
9
 Un argumento similar encierra el alcance de la ley de creación del Parque Nacional Tunari, que plantea la 
expropiación y las restricciones en el uso de los recursos y el espacio, en un territorio consolidado en manos 
de las comunidades campesinas después de la reforma agraria de 1953. 
10 Los  cinco  pueblos  de  indios  en  Cochabamba  (Sipesipe,  El  Paso,  Tiquipaya,  Capinota  y  Tapacari),  debían 
llenar  una  cuota  de  409  mitayos  por  año,  para  el  trabajo  en  las  minas  de  Potosí,  peso  que  tenía  ser 
distribuido de acuerdo con el tamaño de sus poblaciones tributarias.

10 | P á g i n a
En el Valle de Sacaba que “… muy temprano fueron desalojados sus primitivos ocupantes y el
control de las haciendas se establece ejerciendo su hegemonía de poder en el ámbito rural y
regional” (Crespo y Fernandez, 2001).

Viedma (1988), en el ocaso colonial de 1787, aludiendo al Partido de Sacaba señalaba que “A más
del riego que se saca del río, se trae de unas grandes lagunas que tienen los dueños de las
haciendas en lo alto de la Cordillera…El agua viene despeñada por acequias, desde la serranía,
con ímpetu imponderable, hasta el valle, cuyo beneficio fertiliza sus terrenos: de modo que por lo
regular son buenas las cosechas. En todo el valle hay 27 haciendas,…pobladas por arrenderos,
entre indios, mestizos y mulatos…las más tienen sus estancias…en lo alto de la cordillera, para
herbajes o pastos del ganado lanar o vacuno…”

En referencia a Ayopaya, al otro lado de la cordillera del Tunari, Viedma (1988) advertía la
dinámica productiva y situación crítica de la población indígena: “Los indios llevan todo el peso de
la agricultura, los cuales sirven en calidad de arrenderos en las haciendas, con unas pensiones
más duras que en los demás partidos, en cuya posesión tiránica se hallan…”

En contrapartida, los territorios de pueblos de indios, como en Tiquipaya, existen referencias que
dan cuentan de “memorables” disputas sobre las aguas de la Cordillera. “Es típica la pugna de
Tiquipaya para impedir que la rica y poderosa familia hacendada y mercader Boado y Quiroga
encauzara el agua preciosa que manaba de las montañas (...) los indígenas reclamaban que
tenían derecho a la mita durante diez días y noches cada mes durante la estación de germinación,
ellos sostenían que estos derechos habían sido ratificados por los tribunales coloniales en 1643”
(Larson, 1992, citado por Bustamante y Vega).

En la actualidad varias investigaciones refieren que en aquellos territorios que fueron Reducciones
Coloniales Indígenas – como Tiquipaya, El Paso, Sipe Sipe – aún se manejan las aguas bajo lógicas
comunitarias y complementarias entre el territorio y el acceso al agua. Varios sistemas de riego dan
cuenta de su uso entre los sectores de arriba (Aranzaya) y abajo (Urinzaya), Aguas Comunes,
M’itas y Aguas del Pueblo.
Pese a la enorme presión del Estado colonial, la población indígena logró establecer un “equilibrio
negociado” o, según Platt (1982), un “pacto de “reciprocidad” en que reconocía y garantizaba el
derecho de acceso y uso de la tierra y del agua a las comunidades campesinas, a cambio del tributo
y la renuncia de una parte de sus territorios apropiados por la emergente elite de la hacienda.

Sin embargo, con el nacimiento de la Republica la confrontación y arremetida contra los derechos a
la tierra y los territorios de los indígenas se profundizaría drásticamente.

Según Albo (1999), citado por Bustamante y Vega, “Recién en el último tercio del siglo XIX,...se
rompió el viejo sistema de dos repúblicas articuladas, que persistía a pesar de la Independencia y
se impuso una nueva Republica oligárquica de conservadores y liberales.”

“De hecho el proceso de las reformas implementadas a fines del siglo XIX redujo drásticamente las
extensiones de tierras comunitarias controladas por las comunidades indígenas y ahondó las
divisiones existentes al interior de las mismas. De manera imprevista dicho proceso también generó
una nueva forma de liderazgo indígena, el que librara una lucha a nivel nacional por la recuperación
de las tierras usurpadas” (Gotkowitz, 2011).

Las leyes de Ex vinculación entre 1874-1895 favorecieron la aparición de nuevos latifundios en


perjuicio dela propiedad comunal agraria al interior mismo de los Pueblos de Indios, pugnando
derechos sobre las aguas y el territorio e introduciendo la propiedad privada y el fraccionamiento de

11 | P á g i n a
las tierras por venta o herencia de las “originancias”, desarrollándose de esta forma la “piquería” o
pequeña propiedad (Crespo y Fernandez , 2001).

Cuando el proceso de reforma agraria se gestaba después de la guerra del Chaco y los
levantamientos indígenas de la década del cuarenta se hicieron recurrentes, en Tiquipaya unos
cuatro propietarios (Salamancas, Gumucios, Lozadas, Patiños, Pols, y otros) habían logrado
controlar las principales propiedades11 (Crespo y Fernandez, 2001).

En las regiones de Ayopaya y Colomi, en el entorno del PNT, las haciendas se habían consolidado y
expandido en todo su espacio territorial.

En la Provincia Quillacollo, propiedades como la de Chacapaya, Uchuchu, Pairumani, se habían


extendido a más de mil hectáreas en su dominio territorial y con derechos al agua de riego.

En el caso de Cocapata, Noresnskiold Erland, citado por Vargas (2011), señalaba con asombró la
manera como se había expandido el dominio de una sola hacienda “Al otro lado del Tunari viven
algunos quichuas colonos de la familia Ugarte que tiene una propiedad que se extiende desde las
nieves perpetuas del Tunari hasta la selva tropical… solo una pequeña parte de esa extensa
propiedad esta cultivada”.
En 1940 la zona de valles de Sipe Sipe mantenía 32 haciendas y 10 comunidades llamadas
originarias. La Ley de Reforma Agraria afectó a las tierras de hacienda en un 50% y se vendió un
50% de las tierras y aguas a los excolonos de las mismas (Salazar, en PEIRAV, 1999).

En la parte alta de Sipe Sipe, la comunidad de Chorojo formaba parte de la exhacienda Kalliri, que
abarcaba hacia el oeste de la cuenca del rio Tapacari. Mientras que la hacienda Chapapaya estaba
formada por las actuales comunidades de Chacapaya, Capellani, Aqorani y Totorani, con una
extensión de más de 4000 hectáreas (Escalera, 1997).

Cuando la expansión de la hacienda se había profundizado, utilizando el Estado republicano el


mecanismo de las “Revisitas” a través de las leyes de 1870, emergió una proceso de resistencia y
rebelión indígena, entorno a Zarate Willca y a varios líderes locales, que demandaban la defensa de
las tierras comunales y un programa de autogobierno en el ámbito regional y local.

El levantamiento de Zarate Willca tuvo su epicentro en el Altiplano de Oruro y La Paz, pero según
Condarco (1983) la rebelión había ganado terreno en el vasto escenario nacional, alcanzando los
valles de Ayopaya, Tapacari, Cliza, Totora, Tarata, Punata y Mizque.

Luego de este momento de “crisis” y la derrota de Willca, las rebeliones campesinas persistieron
hasta la concreción del Primer Congreso Indigenal de 1945, cuyos lineamientos políticos y
demandas indígenas culminan con la reforma agraria de 1953.

Es de particular importancia hacer referencia a la magnitud de las movilizaciones en territorios y


comunidades que comprende el actual entorno del Parque Nacional Tunari, en el propósito de
entender la fuerza y perspectivas históricas de un movimiento indígena – campesino organizado y
combativo en la defensa de sus derechos.

11
 Esta  información  histórica  ha  sido  corroborada  en  los  Talleres  Comunales  de  Diagnóstico  del  Plan, 
habiéndose  verificado  la  expansión  de  la  hacienda  prácticamente  en  todo  el  territorio  que  comprende  el 
Parque Nacional Tunari, con excepción de una parte de Misicuni, que como se ha indicado corresponde a la 
conformación de tierras de “piqueria” antes de la reforma agraria de 1953. 

12 | P á g i n a
Una serie de mecanismos de resistencia, como las demandas en los juzgados a dueños de haciendas,
las huelgas de brazos caídos y los levantamientos caracterizaron un periodo de intensas
movilizaciones en el área rural y de manera particular en los actuales municipios de Morochata,
Independencia, Cocapata, Sipe Sipe, Vinto, Quillacollo y Sacaba.

Según Gotkowitz (2011), “En la década de 1930 y 1940, los colonos de Cliza, Anzaldo, Sipesipe,
Tapacari y Ayopaya, presentaron peticiones, lo mismo hicieron los comunarios indígenas y
Alcaldes indígenas de Arque y Tapacarí”, con demandas de sindicalización y la anulación de la
servidumbre.

Calderon y Dandler (1984)12 indican que desde 1912 se habían gestado permanentes sublevaciones
en la finca de Yayani13 de la Provincia Ayopaya. Esta hacienda constituye un “símbolo” y una
referencia obligada para comprender la lucha de los movimientos indígena – campesinos, junto a la
emergencia de dos líderes indígenas “claves” de este proceso, como han sido Hilarion Grajeda
(autoridad originaria – Alcalde de la hacienda Yayani) y Antonio Ramos, colono de la hacienda
“Parte Libre”, identificados como los “cabecillas” o los “agitadores”.

Ya en 1940, Hilarión Grájeda y otros del suyu de Tirita (hacienda de Yayani) comenzaron una
demanda policial contra el patrón y el mayordomo. Un campesino fue vilmente agredido por el
mayordomo y amenazado de muerte (Calderon y Dandler, 1984).

En diciembre de 1944 José e Hilarion Grajeda, Julio Carrasco, su padre Nicolás, Dionisio Miranda
y otros, fueron confinados a la isla de Coati.

En mayo de 1946 la confrontación entre los indígenas y la policía, en el núcleo del actual municipio
de Morochata y Ayopaya, advertía la magnitud del conflicto:

En Larichaya, una hacienda cercana a Yayani a diez kilómetros de Morochata, hubo una
gran concentración de campesinos de diversas haciendas alrededor del 21 de mayo de
1946, la cual fue confrontada por un destacamento de carabineros, causando la muerte de
tres campesinos y varios heridos. Fue durante este periodo y el conflicto en Lachiraya que
se apreso a varios líderes campesinos y se los remito al Chimore, colonia de reclusión en
Chapare. (Entrevista a varios testigos y corroborada por la prensa. LT, mayo 22, 1946).

“La hacienda Calchani…colindante a las haciendas de Ayopaya ha sido violentamente


atacada por un grupo numeroso de indígenas sublevados…” (El país, mayo 21, 1946).
(Calderon y Dandler, 1984).

En este contexto, el derrocamiento de Villarroel (5 al 10 de febrero de 1947) desencadenó el gran


levantamiento en Ayopaya que duró casi una semana y fue fuertemente reprimido por fuerzas
policiales, tropas del ejército y aviones de reconocimiento:

“Una gran masa de campesinos organizados de los cuatro suyos de Yayani se congregó la
noche del 4 de febrero y atacó la casa de hacienda con dinamitazos. Esa misma noche,

12
 Para mayor detalle de la rebelión de Ayopaya se puede consultar las publicaciones de Calderon y Dandler 
(1984)  y  Gordillo  (2000),  Gotkowisz  (2011),  entre  las  más  importantes,  para  comprender  los  alcances  y 
magnitud de los levantamientos. 
 
13 La hacienda Yayani fue propiedad del Monasterio de Santa Clara, arrendada a una familia hacendal bajo 
un contrato enfitéutico por tres generaciones desde 1817. Calderon y Dandler (1984). 

13 | P á g i n a
prosiguieron a la hacienda Lachiraya, donde se plegaron campesinos de esta y otras
haciendas. Al día siguiente pasaron a Parte Libre, Punacachi y Quiri Quiri, haciendas
aledañas a Yayani. Luego se dirigieron a las alturas para llegar a las haciendas de
Moyapampa y Llajma. Atacaron y saquearon todas estas haciendas. En Llajma dieron
muerte al propietario Jose María Coca. Al tercer día, prosiguieron a la hacienda
Charapaya, cerca de Calchani, lugar colindante con la provincia Tapacarí. A partir del
tercer día se movilizaron tropas del ejército y de la policía desde la ciudad de Cochabamba
y Oruro, intentando cercar a los sublevados… A partir del tercer día las sublevaciones se
desarticularon; la mayoría se replegó a sus lugares de origen, mientras que otro
contingente liderizado por Grajeda, continuó con los ataques a otras haciendas reclutando
a campesinos que se encontraban al paso. Luego, parte de este grupo continuó hacia Leque
y Challa…”

Datos de Gordillo (2000), Gotkowitz (2011) y Calderon y Dandler (1984) sostienen que el
levantamiento involucró entre 3.000 a 10.000 individuos: “Unos diez mil campesinos se habían
concentrado en los alrededores de Morochata y munidos de armas de fuego y cartuchos de
dinamita habían atacado Yayani, dando muere al Tcnl. Jose Mercado 14 . (Rivera 2000: 122,
citando a La Razón)”.

Los levantamientos no solo se limitarían a la Provincia Ayopaya y se extendieron a gran parte del
extenso valle de Cochabamba.

“… los indígenas sublevados continúan sembrando el pánico en las regiones vecinas a la


hacienda Llajma y que el corregidor de Sipe Sipe comunicó que se anuncian nuevos
levantamientos esta vez en las estancias de Chorojo, Charapaya, Uchu Uchu, Estrellani,
Jatun Ciengea, Chaqueri y Sipe Sipe…” (Calderon y Dandler, 1984).

Cuando los indígenas decidieron movilizarse, sus demandas estaban orientadas a reducir o eliminar
los “abusos” en el “duro” trabajo de las haciendas, sin embargo, cuando la fuerza de los
levantamientos se radicalizó, irrumpió la reivindicación histórica de restitución de sus tierras y el
territorio, arrebatando al gobierno la decisión de una reforma agraria con la consigna de que la
“tierra es de quien la trabaja”

“En los últimos meses de 1952, las relaciones de poder en la región habían variado
sustancialmente, porque el empuje de las luchas campesinas logró rebasar las iniciales
expectativas…Ahora las consignas campesinas planteaban el problema de la distribución de
tierras, desechando la discusión de problemas laborales…” (Gordillo, 2000).

Otro escenario de revuelta en los momentos decisivos para la reforma agraria ocurrió en Colomi:

14
 Consecuencia  de  esta  movilización,  la  mayoría  de  los  campesinos  quedaron  presos  y  enjuiciados.  El 
juzgado  de  partido  en  lo  penal  sentencio  en  agosto  de  1949  a  132  campesinos,  a  19  de  los  cuales  se 
sentenció con la pena capital…y a 113 campesinos con 8 años de prisión. El juicio fue apelado en la Corte 
de Distrito de Cochabamba, confirmando la pena de muerte a Grajeda y Muñoz, sentencio a diez años de 
prisión a 82 personas, con siete años y seis meses a tres personas, y se absolvieron por falta de pruebas a 49 
campesinos. (información extraída del expediente del juicio sobre Yayani y otras haciendas, archivo judicial, 
Cochabamba). En Calderon y Dandler (1984). 
  
Cuatro meses después de la revolución de abril, el Gobierno del MNR dictó un DS otorgando la amnistía a 
todas la personas involucradas en huelgas,  levantamientos y otros actos de protesta social, liberándose a 
todos los “reos” de Ayopaya. Calderon y Dandler (1984). 

14 | P á g i n a
“En este marco de radicalización campesina y de inestabilidad política en la región se
produjo una violenta rebelión campesina en la zona de Colomi, que se desató a inicios del
mes de noviembre de 1952. Por la magnitud el alzamiento (que movilizó a más de 2.000
campesinos) por la cantidad de haciendas afectadas y por la cercanía con de la zona de
conflicto a la ciudad de Cochabamba, los sucesos de Colomi impactaron profundamente en
la conciencia política urbana. Por primera vez en la historia regional, los habitantes de la
capital del departamento percibieron lo frágil de su situación, al sentirse asediados por un
mundo externo que hasta muy poco antes controlaban, por qué de repente lo presintieron
como incomprensible y amenazante.” (Gordillo, 2000)

Después de la promulgación de la ley de Reforma Agraria, la necesidad de organización y


reorganización entorno a sindicatos y centrales campesinas habría sido una labor prioritaria
impulsada desde las mismas comunidades y el apoyo de sus principales líderes. En Tapacarí,
Quillacollo, Sacaba y Arque, aparecen referencias de la vigencia e importancia de las Centrales
Campesinas para la organización y la aplicación efectiva de las “expropiación de tierras” todavía en
manos de las haciendas.

Sipesipe se constituirá en el núcleo para el nacimiento de la primera organización de la Federación


Departamental de Campesinos. En una memorable Asamblea concentró a representantes de varias
comunidades de las Provincias de Ayopaya, Tapacari, Quillacollo y otras, resaltando las figuras de
Luis Ramos Quevedo y Dionicio Miranda, oriundos de Chacapaya (Sipe Sipe), que en 1944 durante
el gobierno de Villarroel, promovieron el Primer Congreso Nacional Indígena. 15 (Calderón y
Dandler, 1984).

Organizaciones como la Central “El Morro” de Sacaba, cuyo peso y poder político eran ya
evidentes, lograron la representación de uno de los dos primeros Diputados campesinos electos en
las elecciones de 1956, inmediatas a la reforma agraria de 195316.

Sin embargo, es llamativa la referencia de Gordillo (2000) “en relación a la existencia de una
evidente confrontación entre las propuestas indígenas y campesinas sobre el tema de la
distribución de tierras, en la cual comunidades de las serranías de Tapacarí, Arque y Ayopaya,
intentaron legalizar sus derechos comunales sobre algunas tierras del valle en franca

15
 Datos de Peredo, indican que “la gran asamblea reunió a representantes agrarios de Kapuraya, Pakipan, 
Korakawa, Chaqueri, Ramadas, Corral Pampa, Kirkawi, Ayopaya, Villocollpa, Chiriguani, Balconcillo, Itapaya, 
Convento  –  Rancho,  San  Martin,  Cayacayani,  Parotani,  Kochirnarca,  Yayani,  Willcabamba,  Achuma, 
Astapaya,, Lacaje, Gomayani, Koyokaye, Vincuntaya, Apilla‐ Pampa, Hornoni, Ajuri, Challhuiri, Chapini, Calliri, 
Jatun‐  Ciénega,  Lambramani,  Chicmuni,  Chahuarani,  Uchu  Uchu,  Tahuani,,  Angostura,  Chullpakasa, 
Totorapamapa,. Husata Capellani, Kollka Combuyo, Corralpampa, Lackake, Changola, Hamiraya. En Sipe Sipe, 
núcleo gestor de la “Revolución agraria”. Publicado por jprensatunari el 02/08/2012. 
 
Luis Ramos Quevedo, se destacó como secretario general del Comité Indígena Nacional. Los campesinos de 
Ayopaya se acuerda en él como “rumi sonko” (“corazón de piedra”) por su capacidad de líder y osadía.  
Dionisio Miranda, se perfilo como luchador de la causa campesina en la provincia Tapacari y el valle bajo de 
Cochabamba.  Miranda también había asumido la defensa civil en un juicio seguido contra un patrón a raíz 
de una represión ocurrida en Sipe Sipe en 1943, donde murieron dos campesinos y otros fueron heridos. (La 
Calle, Dic. 16, 1944; entrevistas con varios informantes) En Calderón y Dandler (1984). 
 
16
 Los Diputados electos fueron José Rojas en representación de Ukureña y Víctor Torrico en representación 
de Sacaba. Gordillo (2000). 

15 | P á g i n a
contradicción con los interés de los campesinos que ya estaban asentados en ellas y reclamando sus
títulos a través de la reforma agraria.

En este momento de crisis y de reconFiguración de las relaciones de poder surgía nuevamente la


reivindicación histórica de restituir también relaciones equitativas, en la aproximación a un
concepto más complejo como es el territorio, que comprende, entre los más importantes, el acceso
equitativo del agua, las posibilidades de producción en diferentes pisos ecológicos y en el fondo, a
relaciones económicas más equilibradas.

Como se ha hecho referencia a lo largo de este capítulo “las comunidades tenían una larga historia
de resistencia al poder de los hacendados y del Estado colonial y republicano…Los territorios
comunales entregados por la administración colonial, comprendían tierras en las serranías y en
los valles de Cochabamba, pero a lo largo del periodo colonial y republicano las comunidades
fueron lentamente despojadas y arrinconadas en las alturas, donde las condiciones agrícolas eran
muy difíciles”

El grado de complejidad en el acceso a la tierra, la expansión de la hacienda en el valle y la


presencia masiva de los colonos en las movilizaciones de la reforma agraria impidieron la
posibilidad de considerar efectivamente esta demanda, persistiendo su problemática hasta el día de
hoy.

“Durante los últimos años las comunidades cordilleranas, han comenzado a reivindicar los
derechos sobre estas fuentes de agua, basados en la idea de un territorio comunal que las incluye y
cuyos derechos según ellos están siendo usurpados por los campesinos del Valle” (Bustamante y
Vega, s/f)

La Ley de reforma agraria, si bien restituyó en gran medida los derechos a la tierra y el agua de las
comunidades campesinas, dejó abierta un resquicio por donde los ex patrones se adjudicaron una
parte de la tierra de las ex haciendas y que en los años siguientes, hasta la actualidad, han sido la
razón de los conflictos y negociaciones internas de compra y venta17.

Es representativa lo ocurrido en la exhacienda de Piusilla del municipio de Morochata 18 y


comprender otra dimensión de la forma como se resolvieron los derechos de acceso a la tierra en el
entorno del Parque Nacional Tunari. Si bien en una parte del territorio la tierra fue restituida por el
Estado, en varias comunidades de Sacaba, como Kaluyo Grande, Churo, Kaluyo Chico y Misicuni,
la tierra fue comprada al ex patrón.

17
 Comunidades de ex hacienda como Taquiña, Wara Wara, Chillimarca, son protagonistas en la actualidad 
de  disputas  sobre  el  derecho  propietario  y  el  origen  de  loteos  y  la  expansión  de  urbanizaciones  en  la 
vertiente sur del Parque Nacional Tunari. 
 
18
 “Como  resultado  del  proceso  de  afectación  se  consolidaron  y  reservaron  para  los  propietarios  120  Has. 
Con  3650m2.  Económicamente  cultivables,  anexo  a  la  casa  de  hacienda,  molino,  instalación  hidroeléctrica 
3000 árboles de eucalipto, corrales y demás compartimentos donde los propietarios habían gastado capital 
suplementario.  Se  declararon  de  uso  y  aprovechamiento  colectivo  los  montes  de  leña,  los  pastizales,  los 
caminos  y  se  reconoce  la  propiedad  de  la  tierra  de  pegujales  a  75  comunarios.  Quienes  cancelan  por 
concepto de indemnización 1’493.979.50 Bs. A razón de 6.048.050 Bs. La hectárea de tierra, es decir que los 
comunarios para acceder a esta tierra, cancelaron por concepto de la misma, una cantidad considerable de 
dinero, de allí la respuesta, “Nosotros hemos comprado esta tierra a nuestros patrones con dinero”. Keiko 
(2004) 

16 | P á g i n a
La importancia de esta síntesis reside en que abarca el largo proceso que ha envuelto a un territorio
con una complejidad y dinámica social muy densa. Resulta inobjetable en todo este amplio espacio
territorial, la presencia de comunidades campesino – indígenas, la capacidad de resistencia,
organización y levantamientos en demanda de sus derechos, como parte de una constante histórica y
que, cuando fue promulgada la Ley de ampliación del PNT, han sido ignorados y desconocidos.

La consideración de la posibilidad de “expropiación de terrenos por necesidad y utilidad pública


(Art. segundo) y la prohibición expresa de la crianza de ganado en el área del Parque (Art.
Séptimo); al promulgarse la Ley 1262 de ampliación del PNT, apuntaba a interpelar y cuestionar el
aspecto “clave” y “sensible” en la larga lucha de resistencia de los campesinos indígenas por la
defensa de la tierra y territorio, que fueron restituidas, en gran manera, con la reforma agraria de
1953 y que ahora, con esta Ley aparecía en entredicho.

Zacarias Ortiz, Secretario Ejecutivo de la Provincia Ayopaya, en ocasión de un Seminario sobre


Áreas protegidas en Bolivia19 sostenía: “El Parque Nacional Tunari…ahora se dice que ya está en
funcionamiento, eso para los campesinos de Ayopaya no es así, porque hasta ahora no nos han
consultado para nada, por tanto no reconocemos la Ley 1262. Además esta ley en uno de sus
artículos prohíbe criar animales y practicar la agricultura: Donde creen que van a vivir los
campesinos? (AGRUCO, 2004).

A pesar de la imposibilidad de aplicación de la indicada Ley, las reacciones han sido contundentes
en el tiempo. Las movilizaciones y demostraciones de rechazo, como se analizan en el siguiente
punto, indican el difícil escenario social y político que ha enfrentado el PNT y que en la coyuntura
presente busca una oportunidad de dialogo y concertación en la perspectiva de la elaboración del
Plan de Manejo, como herramienta de planificación fundamental que respete y reconozca los
derechos de las comunidades indígenas - campesinas, pero también, el cuidado de los recursos
presentes en el área, importe una responsabilidad compartida entre todos.

2.1.1. Genesis y trayectoria histórica del Parque Nacional Tunari


El Parque Nacional Tunari constituye uno de sus referentes en el imaginario regional de
Cochabamba. Se trata de un proyecto inconcluso en su gestación, con un marco legal impreciso e
incoherente y consecuentemente una gestión institucional frágil y vacilante a lo largo de sus
cincuenta y cuatro años de vida.

La creación del PNT, en la manera y forma como se conoce en la actualidad, conlleva la debilidad
de no haberse constituido como originalmente fue proyectado.

Tanto el DS de creación en 1962 como la Ley 1262 de ampliación de 1991 ignoran y/o desconocen
los alcances en las propuestas que hacían referencia a la “media luna cochabambina”, gestada por
personalidades de la “sociedad cochabambina” de aquel entonces20.

“Es necesario – sostenía Ovando Sanz, uno de sus teóricos - proteger ese formidable
ecosistema del Tunari húmedo, de eternas sombras, al mismo tiempo de proteger la
cordillera del Tunari sin sombras que debe convertirse en un conjunto de heterogéneos
bosques artificiales. Y todo ello dentro de una media luna gigantesca cuyas puntas sean los

19
 Gobernabilidad  social  de  las  Äreas  Protegidas  y  Biodiversidad  en  Bolivia  y  Latinoamérica.  Memoria  del 
seminario realizado en Cochabamba del 26 al 29 de febrero de 2004. 
 
20
 Entre estas “personalidades” deben destacarse a Alejandro Ovando Sanz, Eduardo Tardio y Benno Marcus.  

17 | P á g i n a
valles de Sacaba y Sipesipe, y con una profundidad que al Norte llegue por lo menos a unos
cincuenta kilómetros desde las altas cumbres hasta los profundos valles tropicales…”
(Ovando Sanz, 1988)

Si bien es cierto que la protección de la vertiente sur de la Cordillera del Tunari tenía que ver con
resguardar a la ciudad de Cochabamba de los desbordes de torrenteras que inundaban extensas
zonas en épocas de lluvia y provocaba erosión en los suelos “…la idea del proyecto original de
1958 - según Alejandro Ovando Sanz, el ideólogo más visible de esta propuesta - debía considerar
el PNT con dos secciones claramente definidas, la sección de la vertiente Norte de la Cordillera,
que posee todos los atributos necesarios para su declaración como Parque Nacional y la sección
de la vertiente Sur entendida como un área de reforestación y de acceso a la vertiente norte21”

Los desbordes del rio Rocha aparecen como un constante problema desde la Colonia; “…fue
siempre objeto del cuidado comunal en previsión de sus desbordes... Ni la población ni las
campiñas estuvieron nunca a cubierto de los impetuosos desbordes del Rocha22” (Cespedes, 1972)
"En enero de 1888 las crecidas del río Rocha pusieron nuevamente en peligro la ciudad, ya que su
cauce tomaba un nivel más alto. El ímpetu de la corriente, hinchada por las torrenteras, destruyó
en esos días los malecones o murallones de piedra trabajados en la zona norte de la población” 23
(Cespedes, 1972)

Pero el hecho más dramático fue reportado en 1940:

“El 29 de febrero y el 1ro de marzo de 1940 – indicaba la noticia - luego de torrenciales


lluvias, el rio incrementó su caudal en muy poco tiempo, saliendo de su cauce y
destruyendo los diques de contención en la zona de la Muyurina. Inmediatamente y luego
de arrasar con muchas construcciones ribereñas de gente de escasos recursos, irrumpió en
el Prado y calles aledañas con furia incontenible, alcanzando una altura de hasta 1,40 mts
(…) los muebles de la zona residencial de la Av. Ballivan fueron saliendo por puertas y
ventanas, en medio de azoramiento de sus propietarios, que no atinaban a salvar sus
objetos o a buscar alturas para proteger a los niños, inundando el Prado y la Plaza Colon,
las aguas ingresaron hacia el centro por las calles 25 de mayo, España, Baptista, Ecuador,
San Martin, etc, alcanzando la propia Plaza 14 de septiembre” (El Imparcial n° 2998,
1/03/1940)” (citado por Anaya, 2013).

En 1958, por el desborde del rio, también se produjo una verdadera catástrofe con la formación de
un gran cono de deyección en la quebrada de Chaquimayu. “En efecto, la noche del 21 de enero las

21
 “Detener las Torrenteras” es el título del proyecto original para la creación del PNT, publicado por Ovando 
Sanz en 1958.
 
22
 “En  1787,  a  raíz  de  los  perjuicios  ocasiones  por  la  inundación  del  año  anterior,  el  Cabildo  organizó  una 
comisión  especial  encargada  de  empadronar  a  los  hacendados  y  arrenderos  ribereños,  para  exigirles  que 
acudan puntualmente con material y brazos a la construcción de los defensivos… Aunque los peligros del río 
eran  evidentes  y  regulares  por  su  constancia  en  la  estación  lluviosa,  a  juzgar  por  los  reiterados 
requerimientos del Cabildo, hubo en todas las ocasiones más negligencia que celo defensivo de parte de los 
propietarios y arrenderos de ambas bandas”
23
 “El  municipio,  consciente  del  peligro,  decretó  por  ordenanza  la  movilización:  "Todos  los  hombres, 
naturales  o  extranjeros  habitantes  de  la  capital  y  sus  alrededores,  de  la  edad  de  10  a  60  años,  están 
obligados a concurrir  a  los  trabajos del  río Rocha  los días  15, 16, 17 y 18  de  los  corrientes, de horas  10  y 
media  a.m.  a  6  p.m.  Multa  para  los  omisos  y  pago  de  jornales  para  los  impedidos  de  concurrir 
personalmente” 
 

18 | P á g i n a
aguas de la torrentera del Chaquimayu (y también de otras de la zona) abrieron conos de
deyección o abanicos aluviales de gran amplitud arrestando materiales sedimentarios que han
inutilizado grandes zonas de campiña del radio urbano de la ciudad de Cochabamba”. (Ovando S.
A. 1988).

Estos hechos que marcan momentos de crisis en la historia local impulsan la propuesta de creación
del PNT, que se concreta finalmente en marzo de 1962. En la línea de la idea visionaria del Parque
Tunari, éste comprendía cinco zonas, articuladas y complementarias entre si 24 : la zona de las
Campiñas, la zona del Temporal, la Zona de la Vertiente Sur, La Zona de las Cumbres y Altiplanos
y la zona de los Bosques naturales25. Además, la propuesta inicial del Area Protegida mencionaba
la necesidad de restituir la vegetación natural, cuidar las fuentes de agua, forestar las zonas
proximas a las torrenteras y proteger el bosque al otro lado de la cordillera, que constituia el
verdadero pulmón de un área urbana que empezaba a expandirse de manera descontrolada y sin una
adecuada planificación ni organización. Solo una parte de estos elementos fundamentales fue
contemplada al momento de la promulgación del marco normativo al momento de su creación y
ampliación, y que en la actualidad sigue vigente.

Ovando Sanz, en 1992, una vez en conocimiento de la promulgación de la Ley 1262, publicó un
sugestivo documento, bajo el título de “Viva la media luna cochabambina. Hacia la abrogación
de la Ley 1262”. En este documento sostiene y vislumbra el escenario que conlleva el presente del
PNT.

“No me sorprende en absoluto – afirma Ovando Sanz - el hecho de que la ciudadanía


estuviese sumamente preocupada por las extrañas disposiciones de la Ley que alarga
sospechosamente las dimensiones del PNT hasta Parotani y que suprime las secciones de
las campiñas de Temporal y parte de la Vertiente Sur, fijando como limite sur en la Cota
2750, considerando al Parque en un nuevo territorio para beneficio de loteadores de
terrenos.

Basta con leer el articulo primero de la Ley para darse cuenta inmediata de que los
proyectistas no pensaban en el PNT si no en un negocio de venta de terrenos. Al subir el
límite Sur se dejaba sin protección precisamente las zonas de torrenteras, motivo que dio
origen a la necesidad de creación del PNT.

Ha sido abandonada la vertiente Norte del trópico amazónico… se abandona la zona que
debe constituirse el verdadero PNT, la verdadera cara de la media luna cochabambina, la
cara verde y profunda de nuestro viejo proyecto…” (Ovando, 1992).

El DS N° 06045 de creación había concentrado su atención al evidente deterioro de la vegetación, la


erosión de suelos y los riesgos de inundaciones en la vertiente sur, orientando la necesidad del área
protegida para impulsar programas de forestación en los municipios de Cercado, Quillacollo y
Tiquipaya. El DS no hace referencia alguna al proyecto original de la vertiente norte, “el verdadero
parque”, consolidando así, en el momento mismo de su creación, un área mutilada en su
territorialidad y limitada evidentemente en su función ambiental, originalmente vislumbrada.

24
 El proyecto original descrito por Ovando Sanz señala como limites: “…desde la Av. America al Sur, hasta las 
cabeceras  del  río  Tablas  al  Norte,  y  desde  la  primera  quebrada  de  Tupuraya  al  Este  hasta  la  quebrada  de 
Alisukhasa al Oeste...”. 
  
25 
Es importante advertir que la propuesta original hace referencia al rio Tablas como límite norte y no la ceja 
de monte como aparece luego en las leyes de creación y ampliación. 

19 | P á g i n a
La ley 1262 de ampliación del PNT ratifica los límites del DS N° 06045 y no hace referencia a
objetivo alguno que justifique la ampliación del área, concentrando su atención en la creación de
una “Unidad Gestora”, con la misión de elaborar un “Plan General de PNT”. Sin embargo, quienes
formularon la Ley 1262 al expandir su cobertura, no comprendieron o desconocieron las
características de un territorio (entre Sipe Sipe y Colomi en el límite sur y Tapacari y Cocapata en el
límite norte) que conlleva una larga trayectoria de ocupación territorial y que viene desde tiempos
anteriores a la expansión Inca.

El marco normativo aprobado lamentablemente soslaya o desconoce esta presencia histórica de


comunidades campesinas en toda la extensión del PNT y que las mismas habían logrado restablecer
el derecho de acceso a la tierra y el uso de los recursos naturales, inmediatamente después de la
reforma agraria de 1953.

“Los que inventaron esa ley prácticamente vivían en otro planeta - afirmaba Orellana René
en ocasión de un taller con AGRUCO, 2003 - puesto que en esta área hay decenas de
comunidades asentadas” (Orellana, 2004)

Al mismo tiempo, la debilidad institucional del Estado no fue capaz de limitar o restringir la
expansión de la mancha urbana en una parte importante de la vertiente sur, donde urbanizaciones o
asentamientos humanos fueron adentrándose paulatinamente por encima de la cota 2750.

Este proyecto fragmentado, durante los años siguientes a la promulgación de la Ley 1262, tuvo
como consecuencia que el Estado y las diferentes instancias de gobierno se enfrentaron a través de
un conflicto de territorialidad y derechos, no resuelto hasta el presente.

El PNT se sobrepone en toda su extensión con el territorio de comunidades campesinas,


estableciendo además en el marco normativo de creación, la posibilidad de “expropiación” y
“prohibición” de actividades económico productivas por las familias campesinas que viven en su
interior. Evidentemente, este marco normativo dejó abierto un frente de permanente conflictividad
entre comunidades campesinas y las instancias de gobierno, que fue renovándose y profundizando
en los últimos 20 años.

Desde la creación del PNT su gestión fue inestable, no solamente porque varios actores
institucionales del Estado intervinieron en su dirección, si no también porque efectivamente, a
través del tiempo, no fue posible establecer las bases sociales, organizativas ni económicas para una
gestión adecuada.

Como podemos apreciar en las Figuras 2, 3 y 4, los hitos más relevantes en la trayectoria del PNT
estan marcadas por cambios frecuentes en su dirección, el cuestionamiento a la vigencia de la
norma de creación y su ampliación, y la búsqueda intermitente de soluciones a su problemática.

La trayectoria del PNT puede dividirse claramente en dos momentos históricos. Una primera que
abarca los primeros treinta años (1958-1991) de vigencia, donde el referente del PNT era la
vertiente sur, concentrada fundamentalmente en el esfuerzo de diferentes actores institucionales en
actividades de forestación con plantaciones principalmente de pino y eucaliptos.

El segundo momento histórico se inicia con la Ley de ampliación en 1991 y es recién en 1998 que
diferentes instancias del Estado reconocen las dificultades en la precisión de sus límites, asi como
comprenden la naturaleza y complejidad en el entorno del PNT.

20 | P á g i n a
A fines del 2000 se logra conformar el primer Comité de Gestión y a través de esta instancia, a
principios del 2001, la entonces prefectura de Cochabamba encara el primer trabajo serio para
comprender la dimensión de la problemática del PNT a través de una consultoria denominada:
“Resolución de Conflictos e Institucionalización de la Gestión del Parque Nacional Tunari”,
complementado con el trabajo del CLAS (Centro de Levantamiento áreao-especial, UMSS), que
contribuye con la caracterización de riesgos y manejo de torrenteras en la vertiente sur26.

Será en esta coyuntura que las comunidades campesinas recién se enteran que son parte del área
protegida y toman conciencia de los alcances de la Ley y sus posibles consecuencias, sí se aplica en
su integridad.

Los estudios de consultoria lograron identificar: a) las contradicciones de la Ley con los derechos
de comunidades campesinas; 2) la necesidad de considerar la participación de los actores sociales
en la gestión del área; 3) la necesidad de modificar la categoria del AP. Luego de un largo proceso
de más de un año, la consultoria logró consensuar, principalmente con las comunidades campesinas,
las bases de una propuesta sustitutiva de la ley 1262, que culminó con la elaboración de un
anteproyecto de Ley que tenía que considerar los 18 puntos de la propuesta de las organizaciones
campesinas (Ver anexo 10).

Sin embargo, el anteproyecto de ley que posteriormente fue presentado por el Comité de Gestión a
las comunidades campesinas no respondía a las expectativas ni recomendaciones que emergieron de
eventos con las organizaciones sociales. Este hecho provocó que, a principios del 2002, la
Federación de Campesinos desconozca al Comité de Gestión, elabore una propuesta alternativa de
Ley y emite un pronunciamiento donde cuestiona la Categoría del área protegida, y exige una
participación campesina del 50% más uno en el comité de gestión.

El testimonio del dirigente de la Provincia Tapacari, durante un evento organizado por AGRUCO
en el 200327, refleja este plantemiento:

“Entonces de ahora en adelante debemos plantear que las comunidades deben administrar
y recibir los beneficios por cuidar y proteger los parques”. (Angel Condori Coronel.
Ejecutivo de la Central Campesina Provincial de Tapacarí)

La crisis en la gestión del área en los siguientes años se fue produndizando aún más. En la gestión
2003, Ayopaya elabora su propuesta de Ley demandando su exclusión del área protegida.

Durante la gestión 2008, dos hechos son de sigular importancia para el PNT. El primero es que el
SERNAP asuma la responsabilidad de la administración del área; el segundo, el 2009 un
referéndum aprueba la Nueva Constitución Politica del Estado donde se reconoce y define la
importancia, las funciones y el carácter de la gestión en las areas protegidas en el país.

26
 Los  estudios  del  CLAS  fueron:  “Evaluación  de  Riesgos  de  Asentamientos  en  la  vertiente  sur  del  Parque 
Nacional Tunari. Estudio para la Prefectura de Cbba.  Dic 2000–Abril‐2001”, y “Propuesta de Reglamentación 
del Uso del Suelo para Vertiente Sur del Parque Nacional Tunari. Estudio para la Prefectura de Cbba”.  Juni – 
Ago. 2001. 
27
 Delgado  F.  y  Mariscal  C.  (Ed.)  2004.  Gobernabilidad  Social  de  las  Áreas  Protegidas  y  Biodiversidad  en 
Bolivia y Latinoamérica (Memoria del seminario realizado en Cochabamba del 26 al 29 de febrero de 2004). 

21 | P á g i n a
1967: MACA, 1984-1999:
Alcaldia Cbba y Convenio COTESU
• Se publica Prefectura, Misión • Establece primeros . CORDECO
1960 Alemana nucleos plantaciones
propuesta Ley
creación PNT forestales, objetivo de • Ampliación Area
• Alcaldia realiza reforestacion contra PNT 11 Municipios
(Ovando Sanz) • Creación PNT • Ejecución del Proyecto
primeras riadas de torrenteras y modificación
• Limite Sur: Av. • Limite Sur (Av. • Establecimiento de Repoblamiento
plantaciones vertiente sur. Limite Sur (Cota
America Circunvalación primeras Forestal (PROFOR)
Aliso (Tirani) 2750)
plantaciones • (3650 hasen el PNT)
1958 forestales en area Sep. 1991
del PNT
1962 -63
1976: CORDECO
División Forestal

1967
1972 1988: 1992
1958 Adm. PNT 1974
Adm. pasa a Adm. Promulga Ley
Inundación pasa a manos Adm. pasa al
Min. (Proyecto de Medio
Cochabamba Municipio CDF
Agricultura PROFOR) Ambiente
Cbba.

Figura 2 Hitos en la Trayectoria historica del PNT – Etapa 1
2008-2009

Abril 2002

Octubre 2000 • SERNAP asume la


administración Area.
• CPE reconoce AP deben
• Pronunciamiento cumplir función social,
Organizaciones economica, ambiental y
SocialesPronunciamient cultural
• Prefectura intenta
implementar Ley 1262. o Organizaciones • Acuerdo SERNAP con
Sociales • Elaboración primeras Organizaciones sociales
• Se conforma Comite de • Primer estudio - CLAS - Equipo propuestas modificatorias
Gestión (participan actores Consultoria (Prefectura) objetivo • Organizaciones sociales compromete trabajar en la
desconocen Comite de de la Ley. (Prefectura y recategoriczación y la gestión
sociales e institucionales) de comprender la realidad de Federación).
PNT. Gestión y la vigencia compartida
Ley 1262 • Prov. Ayopaya elaboración
• Primer intento de analisis • Comite de Gestión reconoce la propuesta Ley para ser
problematica PNT (Gob. necesidad de modificar la excluida del area.
Nal, Deptal, Mun.). categoria del AP.
• Elabora propuesta mayor
precisión limites.

1998 2002-2003
2001

1997
Aprobación y 1999-2007 2008
entra vigencia Adm. Adm. pasa al
Reglamento Prefectura SERNAP
General Areas Cbba
Protegidas

Figura 3 Hitos en la Trayectoria historica del PNT – Etapa 2

23 | P á g i n a
• Gobernación incumple acuerdos de
elaboraciòn propuesta modificatoria
Ley de creaciòn..
• Suscripción convenio 2012-2013 2015
municipios- Gobernación para • Organizaciones sociale sy
la conservación y protección municipios interpelan al area por
del PNT. obstaculizar y retardar ejecución
• Movilizacion Prov Ayopaya demandando • Organizaciones sociales
• CLAS elabora estudio no ser parte del area. proyectos.
actualizado del PNT. determinan paralizar la elaboración
• Acuerdo Gobernación, Organizaciones del Plan de Manejo (mayo 2015)
• El convenio es desconocido y campesinas se elaboren propuetas • Se suscribe contrato de consultoria
los resutados del Estudio son • Suscribe acta Organizaciones
modificatorias Ley 1262. elaboración Plan de Manejo del sociales, SERNAP, MMAYA para
cuestionados por las PNT. (nov 2014).
organizaciones campesinas avanzar simultaneamente en una
• Recorrido de campo y suscripción propuesta de Ley y la elaboración
convenio SERNAP- Organizaciones del Plan de Manejo. (sept 2015)
Municipio Ayopaya con nuevo limite norte
del PNT.
2011 -2012 2014
• Agosto 2013. Movilización Misicuni cierra
valvulas de agua y compromete a la
Gobernación para la elaboración de una
nueva Ley.
• Suscripcion acta SERNAP - Federación
Campesino para participar en la
elaboración del Plan de Manejo.

2013 2014
2011-2012 Acuerdo MMyA
Movilizaciones Autoridades Suscripcion - SERNAP-
Estudio CLAS incumplen
campesinas contrato Federación
Convenio elaboración Elaboración
Suscripción Plan de Manejo
Municipios nueva Plan Manejo
acuerdos Limite nueva Ley van
Proeccion PNT propuesta de
Norte PNT juntos
Ley

Figura 4 Hitos en la Trayectoria historica del PNT – Coyuntura actual

24 | P á g i n a
El tercer momento comprende a partir del 2009 hasta la coyuntra presente. Durante la gestión 2011,
con el apoyo de la Gobernacion de Cochabamba, se promueve un nuevo estudio que caracterice la
situación actual del PNT, conformándose para este proposito una comisión interinstitucional “Para
la Conservación y Protección del Parque Nacional Tunari PNT” suscrito en enero del 201128. La
comisión pretendía establecer acciones de protección para mantener a largo plazo las áreas de
recarga acuífera, el patrimonio biológico, cultural y los servicios ambientales que presta esta
importante reserva forestal.

El CLAS-UMSS, por encargo de la Comisión Interinstitucional, realiza el estudio “Desarrollo para


la gestión integral del Parque Nacional Tunari” con el objetivo de contar con un estudio de
diagnóstico biofísico, uso actual, situación jurídica-catastral de viviendas y asentamientos, uso
mayor de la tierra, y amenazas (Torrenteras e impermeabilización de la zona de recarga de
acuíferos) del Parque Nacional Tunari (PNT), como insumos técnicos para la formulación del Plan
de Manejo y la toma de decisiones para su consolidación.

Al momento de la presentación de los resultados, las organizaciones sociales entorno a la


Federación de Campesinos y particularmente representantes de la Provincia Ayopaya, objetan el
estudio e invalidan la cartografia presentada, argumentando la falta de participación de los actores
sociales que viven en el área.

Figura 5  Movilizaciones y enfrentamiento de comunarios de la provincia ayopaya. 
Fuente periodico Opinión: “Los pobladores de Ayopaya rechazan ser parte del 
Parque Nacional Tunari. Policía arresta a 46 personas.” 11 de octubre de 2013. 

En los meses siguientes las organizaciones sociales de Ayopaya y Tapacari, luego de una masiva
movilización, demandan su exclusión del área protegida y exigen la elaboración de un nuevo mapa
del área protegida que precise limite norte y sus intersecciones con el limite este y oeste, arguyendo:
a) la falta de una base legal en la ley de creación y ampliación; b) la inexistencia de respaldo legal
en la cartografpìa del PNT; b) la falta de concordancia del mapa con la ley de creación y la ley de
ampliación y su demanda.29

28 El  convenio  fue  suscrito  por  SERNAP,  (PNT),  INRA,  Municipios  (Colomi,  Cercado,  Tiquipaya,  Vinto,  Sipe 
Sipe,), Asamblea Plurinacional, Asamblea Departamental, y Gobernación de Cochabamba (SDDMT). 
 
29
 Memorial  presentado  al  Gobernador  de  Cochabamba  por  autorides  del  Gobierno  Municipal  de 
Morochata. (6 demarzo de 2013). 

25 | P á g i n a
El SERNAP, que admite la deficiencia de la Ley30, suscribe un acuerdo de delimitación, donde en la
práctica la Provincia Ayopaya queda excluida del área protegida31. De igual manera en septiembre
del 2013, autoridades y organizaciones sociales de la Provincia Tapacari, junto al SERNAP, hacen
una verificación del límite oeste referido al “estrecho de Parotani, argumentando la falta de
correspondencia “sobre el terreno” con la cartografia “oficial” y se exige precisar como
corresponde.

De manera paralela a la demanda de las organizaciones campesinas, los asentamientos sobre la cota
2750, a partir de enero del 2013, exigen el acceso a servicios básicos y particularmente a energía
eléctrica.

El 2013 marcó una etapa de fuertes tensiones y crisis al interior del PNT. En el lapso de 6 meses se
cambiaron tres directores de área y las organizaciones sociales en presencia de los Gobiernos
Municipales, Departamental y Nacional, posesionaron nuevamente la demanda histórica de trabajar
una propuesta modificatoria de la Ley 1262, en la cual las Provincias Ayopaya y Tapacari logran
cuestionar el fondo de la base legal de creación del área protegida dejando descubierta la fragilidad
y consistencia de sus limites.

Si bien estos acuerdos no han sido homologados para su aplicación legal, durante la coyuntura
presente, tanto Ayopaya como Tapacari se han autoexcluido en el proceso de elaboración del Plan
de Manejo, demandando el cumplimiento de los acuerdos de abril del 2013.

En tanto, las organizaciones sociales de los municipios de Cercado, Sipe Sipe, Vinto, Quillacollo,
Sacaba y Colomi, han condicionado trabajar la elaboración del Plan de Manejo a la necesidad de
una propuesta de Ley modificatoria de ley 1262, marco de acuerdo en el cual, se ha trabajado la
elaboración del Plan de Manejo (Figura 5).

Esta necesaria síntesis de la trayectoria histórica del PNT advierte varias tendencias y aprendizajes,
que son importantes considerar en la coyuntura presente.

Despues de 25 años de la ampliación del área protegida y esfuerzos significativos en comprender


las multiples dimensiones del PNT, emergen temas recurrentes que no han permitido dar viabilidad
a una gestión adecuada. La impresición de sus limites, una normativa restrictiva y descontextualiza,
un área sobrepuesta a la territorialidad de más de trescientas comunidades campesinas y la
definición de una categoría que se contradice con las dinámicas sociales y económicas de los
actores locales, marcan la naturaleza de un territorio fuertemente intervenido y con presión cada
más intensiva en su uso.

30
   Nota  CITE:  SERNAP‐  DMA‐0566CAR/2013  (26  de  abril  de  2013),  remitido  por  el  Director  del  SERNAP  al 
Ministro de la Presidencia. La nota de manera expresa indica: “Como es de su conocimiento la base legal de 
creación  del  Parque  Nacional  Tunari.  Ley  1262,  no  define  los  lìmites  del  sector  Norte  (provincia 
Ayopaya)...en  este  sentido,  desde  hace  varios  meses…se  ha  desarrollado  varias  acciones(reuniones  e 
inpeciones de campo); concluyendo finalmente con una Propuesta de definiòn de limites en el sector Norte 
del Parque  Nacional  Tunari, la misma que fue elaborada por técnicos del SERNAP, técnicos de Municipios 
involucrados y representantes de las comunidades del setor involucrado..:” 
 
31
 Este  acuerdo  se  suscribe  en  abril  del  2013  e  incluye  18  puntos  de  coordenadas  de  referencia  con  su 
respectiva descripción, corresponden al límite Norte del PNT. (Ver Anexo 2 ) 

26 | P á g i n a
A lado de esta dimensión social y política, debe destacarse el singular potencial de recursos
naturales, particularmente de agua, los bosques de kewiña, los humedales, la biodiversidad; que son
fundamentales considerar su cuidado y uso sustentable, particulamente por su ubicación estratégica
en el entorno de un territorio con una fuerte presión de expansión urbana.

A la fecha, por su alta sensibilidad e importancia para el futuro del PNT, autoridades competentes
del Gobierno Central, el SERNAP y las organizaciones campesinas en torno a la Federación
Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Cochabamba -FSUTCC, con participación del
Gobierno Autónomo Departamental (GAD) y Gobiernos Municipales involucrados (GM), han
acordado una agenda de trabajo integral, que implica la necesidad de modificación de las leyes de
creación y ampliación, junto a un trabajo conjunto y participativo del presente Plan de Manejo del
PNT como su principal respaldo técnico.

Considerando que estos acuerdos son recientes y la norma de creación y ampliación continua
vigente, el presente diagnóstico y caracterización – en el marco de un acuerdo con las
organizaciones sociales y el estado - se realiza con la cartografía oficial “vigente” a la fecha.

2.1.2. Cartografìa, ubicación geográfica, límites y extensión


Las leyes de creación y ampliación del PNT que datan de 1962 -1963 y 1991 respectivamente, en
tanto normas vigentes del área protegida, se mantienen a la fecha como base legal del AP, a pesar
de una serie de incompatibilidades jurídicas, políticas, sociales y de gestión institucional, con el
marco legal vigente del actual Estado Plurinacional.

Entre las determinaciones más críticas de estas normas, en particular de la Ley Nº 1262 de
Ampliación del PNT, se encuentran los artículos art 2, 3, 5 y 7, que establecen condiciones
restrictivas y excluyentes a la población campesina originaria que vive dentro el PNT,
disposiciones que se contradicen con la actual CPE (art.2, 30, 354, 385, 401, 403 entre varios), el
Convenio 169 de la OIT (art 3 a 5 y 13 a 15), la Ley de Medio Ambiente (art. 64, ), la Ley INRA, el
RGAP, Convenio de las NNUU para los Pueblos Indígenas, la Ley de la Madre Tierra y Desarrollo
Integral para Vivir Bien, Ley Marco de Autonomías y Descentralización, entre las más importantes.

El contexto en el cual fueron promulgadas estas leyes, corresponde a un período en el que se


concebían los parques nacionales como espacios sin gente, cuando el Estado no había aún
desarrollado normas específicas sobre medio ambiente, áreas protegidas, participación social y
gestión municipal; aunque ya se encontraba vigente la Ley 1257, que el año 1991 ratifica el
Convenio 169 de la OIT; norma pionera donde ya se reconocen los derechos territoriales de los
pueblos indígenas.

De manera específica, en lo que respecta a las áreas protegidas, la norma de creación y ampliación
del PNT no tiene correspondencia con el artículo 385 de la CPE, los artículos 60 al 64 de la Ley de
Medio Ambiente y el Reglamento General de Áreas Protegidas-RGAP en vigencia (varios artículos,
en particular los que definen la Categoría, Participación Social / Comité de Gestión).

Una de las consecuencias más críticas de la vigencia de la Ley de Ampliación del PNT, repercute en
la sistemática resistencia a su reconocimiento y aplicación de parte de la población campesina que
vive dentro el parque, en especial a los artículos 2 y 7 que declaran la necesidad pública de
expropiación de tierras y la prohibición de crianza de ganado, determinaciones que afectan la
fuente de vida de las comunidades campesinas (ver este punto en detalle más en la parte social).

27 | P á g i n a
Asimismo, su aplicación se ha visto limitada formalmente por la ausencia del Reglamento previsto,
el mismo que debía aprobarse a los 60 días de promulgada la Ley de Ampliación, tal como estipula
el artículo 11 de la Ley de Ampliación.

En este contexto, las normas de creación y ampliación del PNT, además de su escasa aplicabilidad,
se encuentran totalmente desactualizadas y ajenas a los principios legales, valores y políticas de la
gestión pública del actual Estado Plurinacional, y de manera específica, la que rige la gestión
pública de áreas protegidas.

Esta desactualización se da especialmente en lo que concierne a los derechos territoriales,


económicos y culturales de las comunidades campesinas, a la participación social, el marco
institucional y las políticas de gestión integral de áreas protegidas.

Las incongruencias normativas y la ambigüedad legal y política emergente del mantenimiento de


esta situación representan a la fecha el mayor obstáculo al reconocimiento y legitimidad social del
PNT, en consecuencia a la viabilidad de su gestión; solo contribuyen en prolongar la crisis
institucional en la que se encuentra desde principios de la década del 2000, y acrecentar la
desconfianza y susceptibilidad de las comunidades campesinas hacia la gestión estatal de áreas
protegidas, y por extensión, a las políticas públicas del Estado Plurinacional.

2.1.3. Los mapas trazados del PNT


En lo que respecta a la cobertura territorial del PNT, el mayor vacío identificado es la débil
correspondencia entre la Ley 1262 de Ampliación del PNT (1991) con el mapa oficial del área
protegida reconocido en la actualidad.

Este déficit de correspondencia textual se da tanto en los aspectos político- administrativos respecto
de las jurisdicciones territoriales que abarcan (comunidades, municipios y provincias), como en la
ubicación precisa de la mayor parte de los límites establecidos.

La mencionada imprecisión en las referencias geográficas de los límites Norte y Oeste de la Ley de
Ampliación, han dado lugar desde el año 1997 al 2013, al trazado de una cartografía también
imprecisa carente de respaldo técnico especializado, que terminaron convalidando sucesivamente,
mapas donde se encuentran los 11 a 12 municipios de las provincias Cercado, Chapare, Quillacollo,
Tapacarí y Ayopaya que hoy se reconocen en la cartografía oficial.

El principal problema de estos mapas radica en la falta de un análisis de correspondencia territorial


entre los límites establecidos en la Ley de Ampliación y las jurisdicciones política administrativas
que considera en su cobertura32.

La primera referencia bibliográfica que se conoce de un trazado de mapa data del 1994, realizado
por Jaime Chavez Carvajal, un técnico del Departamento de Evaluación de Bosques (de
CORDECO- PROFOR dependientes de la Prefectura de CBBA. Este mapa, en realidad, que no
tiene carácter oficial ni ha sido trabajado con el fin exclusivo de generar una base cartográfica para
el PNT, aparece en una presentación del Tec.Forestal Macedonio Zapata (Subcentral Campesina,

32
 Todos los mapas y estudios sobre el PNT que abordaron su cartografía, asumieron esta cobertura de las 5 
provincias, a partir de un primer mapa elaborado el año 1994 en un informe de plantaciones forestales de 
PROFOR, que no había sido encargado oficialmente para este fin.  

28 | P á g i n a
Parque Nacional Tunari, Cochabamba, Bolivia), titulada “Experiencias logradas en el manejo del
PNT con la participación de las comunidades campesinas33.

En este mapa, sin mayor explicación de antecedentes y menos de análisis de correspondencia entre
el mapa y la Ley 1262, se dibuja un espacio que abarca desde la cota 2750 en el sud, en los que
incluye, -además de los municipios de Cochabamba, Quillacollo y Sacaba establecidos
explícitamente en la Ley-, a los municipios de Tiquipaya, Vinto y Sipe Sipe en la franja sur, Colomi
al extremo Este y Villa Tunari hacia el Noreste, al Norte gran parte de las comunidades del
municipio de Morochata y actua Cocapata, al Noroeste una parte de las comunidades del municipio
de Independencia, y hacia el sudoeste comunidades de una parte del municipio de Tapacarí. Es
decir por primera vez aparecen las cinco provincias que hasta la fecha se consideran parte del PNT.

Figura 6 Primer mapa “Media Luna” Parque Nacional Tunari. Fuente: SERNAP 

Este primer mapa incluye la referencia “sugerente” de la “Media Luna” Paque Nacional Tunari
(Figura 6) e identifica hitos de comunidades y/o estancias en toda la extensión del entorno del PNT.

En el límite norteoeste aparecen comunidades como Tirita, Unduavi, Yanani (Municipio de


Morochata), en el límite norte, Huari Pucara, Dobledero (Municipio de Tiquipaya), Challviri
(Municipio de Sacaba) y Chulumani (Municipio de Colomi). En el límite este aparece la estancia
Pirhuata34, Kenko en la vertiente Norte y Larati, Sapanani y en la Vertiente Sur. La comunidad de
Jatuncienega en el limite oeste (Municipio de Tapacari) y Calchani (Municipio de Independencia).
En en limite sur, aparecen las comunidades de Chapaya (Municipio de Sipe Sipe), Bella Vista,
Molle Molle, Falsuri (Municipio de Quillacollo).

33
 Este  informe  también  fue  presentado  en  el  Primer  Congreso  Lationamericano  de  Parques  Nacionales  y 
Otras Areas Protegidas. Santa Marta, Colombia, del 21 al 28 de mayo de 1997. 
34
 El nombre correcto es Piurato según la cartografía del Censo de población vivienda 2012. 

29 | P á g i n a
Este primer mapa aparentemente es el intento de traducir sobre el terreno, aquella imagen de la
“media luna” trazada por Alejandro Ovando Sanz y publicado en el su documento (Mapa 1 en
Anexo 2).

Este mapa, indudablemente, incluye de manera arbitraria una gran superficie territorial que le
atribuye al PNT, sin las bases legales y técnicas que merecían sustentar su correspondencia.

El segundo mapa, similar al primero, identifica los límites y Provincias que comprende el Parque
Nacional Tunari (1998), trabajado en base a imagen satelital LANDSAT. El mapa es elaborado
por Ledezma Jose, utilizando como fuentes precisamente el mapa de Chavez y CISTEL. En este
mapa muestran las grandes referencias de ubicación de las cinco provincias, la cota 2750, algunos
ríos y lagunas y una ubicación de lo que consideran el Estrecho de Parotani sobre los ríos Cocaraya
y Tintaya afluentes del río Tapacarí (Mapa 2 en Anexo 1).

Ante los problemas cada vez más críticos en la administración departamental del PNT y los vacíos
de la Ley 1262 respecto a la ubicación precisa de los límites, a los que se sumaban el crecimiento
en la conflictividad de los asentamientos humanos con fines de urbanización en la cota 2750, así
como la débil institucionalidad e incoherencia de su categoría y estructura institucional respecto de
las políticas y normas vigentes entonces; en marzo de 1998 se conforma una Comisión Técnica
para la elaboración de los Criterios Técnicos – Legales para Abordar la Problemática del Parque
Nacional Tunari. Esta Comisión se constituye en el marco de un Convenio Interinstitucional entre
el Ministerio de Desarrollo Sostenible y Planificación, Superintendencia Agraria, Prefectura de
Cochabamba y la Alcaldía de Cochabamba.

Este mapa elaborado por Karina Saavedra y Roberto Moyano de la Superintendencia Agraria de la
Comisión Técnica del PN Tunari en 1998, trata de precisar los nuevos puntos de referencia entre los
tres límites imprecisos (O,E y N), identificando hacia el Oeste los ríos Kalliri, Tintaya, Chuchuani,
Jatun Mayu y Cocaraya que abarcan los municipios de Tapacarí e Independencia; hacia el norte
sugieren varios nuevos hitos en base un centro poblado, varios ríos y lagunas desde la comunidad
de Santa Rosa hacia Independencia en el Nor Oeste, hasta Huira Caldo Qhocha y Torreni Mayu
hacia el Nor Este que involucra a espacios territoriales de Independencia, Morochara, la actual
Cocapata, Tiquipaya y Villa Tunari. (Mapa 3, y detalle descriptivo de puntos de referencia en el
Anexo 1).

En realidad tanto su conclusión sobre la indefinición de límites, como su recomendación al


respecto, se limitan en la práctica, a convalidar con algunos hitos adicionales el ejercicio iniciado
por Chavez en su mapa de 1994.

Este documento que se concluye en diciembre del mismo año (1998), entre sus conclusiones y
recomendaciones más relevantes indica:

“Los límites Oeste, Este y Norte son límites basados en hitos indefinidos; por consiguiente, los
puntos de referencia son insuficientes para una demarcación más precisa, de los límites de
referencia para cada límite”.(p. 71; 1998). 35. Y recomienda:

 35 Es  importante  sin  embargo  mencionar  las  contradicciones  de  este  informe  sobre  su  valoración  de  los 
límites, ya que en el Cap VI Análisis Situacional del PNT, en las pag 35 y 36 referido a los límites, considera 
que el límite Norte de la Ceja Monte de la Región de Tablas “no presenta mayores inconvenientes” por “ser 
un límite biofísico y su ubicación altitudinal alrededor de los 4400 msnm; por tanto “solo requiere de una 
mayor definición de puntos intermedios”. 

30 | P á g i n a
“Establecer los límites Este, Oeste y Norte a partir de los puntos determinados en la Ley del Área
Protegida; es decir el Río Kenko, el Estrecho de Parotani y la ceja de monte de Tablas,
considerando sobre todo límites físicos y administrativos”.

Según la sistematización realizada por AGRUCO (2004), entre los años 2000 y 2001 habrían sido
realizados dos mapas por encargo del SERNAP, INRA, DGDFS y DAFB, que también se basan en
el mapa de 1994 y solo se diferencian en el tamaño que le asignan a Tiquipaya y Colomi (Mapa 4
en Anexo 2).

Entre los años 2001 y 2006, varias tesis de grado y post grado apoyadas por AGRUCO se
aproximan a intepretar las diferentes referencias de mapas elaborados del Parque Nacional Tunari.
Una investigación interesante que explica estas divergencias ha sido publicada por Nina (2005),
bajo el titulo“Caracterización territorial y ecológica de las provincias y municipios del Parque
Nacional Tunari”, en la que se incluye los diferentes límites considerados desde su creación en
1962, su ampliación en 1991 y la interpretación posterior de sus límites (Figura 7).

El Mapa 6 ha sido realizado por el CLAS y publicado en el 2013, en el documento “Desarrollo para
la gestión integral del Parque Nacional Tunari”. El mapa recoge la base cartográfica de 1994 y que
al momento de su presentación provoca su cuestionamiento y movilizaciones, particularmente de
las autoridades municipales y organizaciones sociales de la Provincia Ayopaya.

El Mapa 7 es el mapa en actual vigencia y reconocida como el mapa oficial y publicado por el
SERNAP en el 2015. Comprende modificaciones en relación al mapa 6 publicado por el CLAS en
el 2013; en la zona de ceja de monte del limite este y el limite de la cota 2750, en la colindancia del
municipio de Sipe Sipe y Tapacari.

Consideramos que los 7 mapas trabajados en el trayecto desde el año 1994 al 2015, en los cuales se
intenta cubrir los vacíos de la Ley 1262 para una definición más precisa de los hitos de referencia de
los límites Norte, Este y Oeste particularmente, y en consecuencia determinar el grado de sobre
posición territorial del PNT con las jurisdicciones territoriales de las comunidades, municipios y
provincias que la integran efectivamente, no llegaron a concretarse de manera coherente y
consistente en sus aspectos legales, sociales y técnicos, debido a un punto de partida (el mapa 1)
insuficiente y sin correspondencia con la Ley 1262.

Sobre  el  limite  Oeste  indica  que  “el  estrecho  de  Parotani  formado  por  el  río  Tapacarí,  por  lo  que  ...se 
constituye  en un hito de fácil ubicación; aunque aceptan luego que esta referencia física no es suficiente, y 
solo  es  preciso,  mayores  hitos  físicos;  una  de  cuyas  referencias    podrá  constituirse  su  intesección  con  el 
límite Norte. 
 
El  límite  Este  consideran  al  Río  Kenko  Mayu  como  referencia  insuficiente  tanto  en  su  intersección  con  el 
límite sur, donde proponen conectarlo con el Río Rocha (Río Maylancu),  para la intersección con el límite 
norte proponen considerar elementos físicos mas precisos. 
 
Finalmente  el  límite  sud  de  la  cota  2750  le  atribuyen  mayor  conflictividad,  ya  que  se  ha  convertido  en 
“…generadora de conflictos socioambientales de magnitud”, debido a que el criterio cartográfico altitudinal 
no es visible. En el Anexo 3 se adjunta el detalle de los puntos de referencia identificados por la Comisión 
Interinstitucional. 

31 | P á g i n a
Figura 7 Límites del Parque Nacional Tunari según las distintas disposiciones (Fuente Nina P. 2005) 
(APÉNDICE 1, MAPA 1)

Por la información recogida, la cartografia asumida como valida del PNT en ningún momento
incluye un trabajo de campo que se oriente al conocimiento y a la resolución efectiva de este
elemento básico de constitución del área protegida en perspectiva de una gestión adecuada.

2.2. Limites del PNT – Analisis e Interpretación


El Parque Nacional Tunari se ubica geográficamente en la intersección de la cordillera oriental en el
departamento de Cochabamba (cordillera del Tunari) con la región de yungas hacia el NE, N y SE,
y la región de los valles interandinos hacia el S-SO.

Como se ha indicado, desde su creación, existe mucha confusión acerca de los límites del PN
Tunari. La ley de creación del parque fue particularmente imprecisa en la definición de la “ceja de
monte en la región de Tablas” en el norte del área. La ampliación del área el año 1991 mediante la
ley N° 1262 (1991), aumentó las imprecisiones en el establecimiento de los límites del área, debido
a la carencia de respaldos técnicos.

La Ley N° 1262 amplia los límites del PN Tunari, al Sur, la Cota 2750, al Este el río Kenko o
Kenko Mayu, y el Oeste la margen Norte del Estrecho de Parotani, manteniendo el limite norte en
la ceja de monte de la región de Tablas. Todos estos límites han dado curso a varias
interpretaciones.

“Ceja de monte” yungueño, denominación utilizada en referencia al límite norte del PN Tunari, es
generalmente conocido como el Piso superior (bosque y matorral andino) de las Yungas, una franja

32 | P á g i n a
contigua a la Puna o a la serranía de pastizales. Esta zona posee un clima de templado a frío,
lluvioso o estacional, parcialmente nuboso, con altitudes promedio entre los 3000-3800 msnm en el
PN Tunari. La vegetación es de pajonales andinos, arbustos y de matorral xerófilo y el bosque
formado por una línea de árboles de menor porte de Polylepis (queñua) y otros géneros,
acompañados de epífitas. El bioma de esta región es un ecotono o zona intermedia entre la pradera y
matorral de montaña y la selva montana. Entonces, aquí se aplicó un criterio biológico-ecológico
para delimitar el PN. Evidentemente, las dificultades de ubicar el límite exacto de ceja de monte
suscitan confusión.

En el Este, la delimitación por el río Kenko o Kenko Mayu es impreciso y erróneo. El limite
demarcado en la vertiente noreste correponde al rio Kanko Mayu y no Kenko Mayu. El rio
mencionado en la vertiente sur corresponde al rio Pajcha Mayu, siendo el curso de este rio que
delimita el Este del PNT en esta vertiente, echando luego sus aguas al rio Maylanco, naciente del
rio Rocha en la parte noreste del municipio de Sacaba.

En el limite Oeste, la Ley hace referencia al “Norte del Estrecho de Parotani” como hito de
delimitación y que en la cartografia oficial, de acuerdo a la certificación emitida por el IGM de
Cochabamba, “no existe”. Las autoridades y organizaciones sociales del municipio de Tapacari,
durante la gestión 2013, han manifestado que el indicado punto se encuentra en el límite divisorio
con el municipio de Sipesipe, quedando, por tanto, el territorio de Tapacari afuera del área
protegida. Sin embargo de la intervención de las autoridades del SERNAP, la Gobernación y las
autoridades municipales, a la fecha, el límite Oeste mantiene la incertidumbre e indefinición de su
ubicación precisa.

La delimitación en el Sur (cota de 2750 msnm) es probablemente la más exacta en términos físicos,
aunque en el campo existe una evidente confusión de su ubicación exacta, ya que no se realizó un
mojonamiento en la mayor parte de este límite. Recientemente en el 2014, el IGM por encargo del
municipio de Sacaba y en coordinación con el SERNAP, comunidades campesinas y OTBs del
entorno de la cota, han fijado y mojonado de manera precisa este limite. Sin embargo aún queda
pendiente la revisión y aprobación, entre autoridades del municipio de Sacaba y el SERNAP, el
límite en la confluencia de la cota 2750 y el rio kenko mayu. Según la cartografia elaborada en este
tramo (ver Figura 8), la cota 2750 no llega a interceptar el curso del rio kenkomayu 36 ,
recomendándose la inclusión de 4 vertices auxiliares para cerrar el polígono de la cota con el rio
kenkomayu.

En el municipio de Tiquipaya y de manera similar, el IGM ha concluido una nueva delimitación y


amojonamiento y el Municipio de Cercado ha previsto realizar este amojonamiento recién en la
presente gestión.

Es importante mencionar las multiples dificultades a raíz de la falta de una delimitación precisa de
la cota 2750. Esta deficiencia que emerge de la misma ley de ampliación, ha empujado tanto a
municipios, la Gobernación (antes Prefectura), el INRA, ELFEC, instituciones entre las mas
importantes relacionadas con la el área, establecer límites referenciales propios y por tanto
diferentes, que han generado confusión y conflictos.

36
 El  informe  de  la  Unidad  de  Ordenamiento  territorial  del  municipio  Sacaba  indica:”De  acuerdo  a  la 
cartografía  del  IGM  en  la  Hoja  6441  –  IV  (Colomi),  se  identificó  al  denominado  Río  Kenkomayu  que  se 
intersecta con el Río Maylanco aproximadamente en la Cota 2.780 (Distrito Chiñata), por lo cual se puede 
afirmar que la Cota 2.750 no se aproxima al Río Kenko Mayu” (octubre 2014). 

33 | P á g i n a
Fina
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Figura 8 Límite sur PNT municipio de Sacaba, confluencia rio Kenko y la cota 2750  la
ceja
de monte y la región de Tablas, ha motivado el planteamiento de la Provincia Ayoapaya para no ser
parte del área protegida. Existe una importante documentación que los municipios particularmente
de Morochata y Cocapata han generado, justificando las razones técnicas y legales para no ser
incluidos.

En opinión de las autoridades de Morochata “el área delimitada excede en casi el doble de las
establecidas en la ley, sin contar con una justificacion y/o argumento técnico, mucho menos
legal”37

Resultado de estos argumentos y una masiva movilización a fines de la gestión 2012, en abril del
2013 autoridades del Ministerio de Medio Ambiente, el SERNAP y los Gobiernos Municipales de
la Provincia Ayopaya, suscriben un “Acta de consenso para la definición del limite norte del
Parque Nacional Tunari (PNT) con la Provincia Ayopaya”38

El acta incluye 18 puntos georeferenciados como el limite consensuado, estableciendo que: “Las
coordenadas de referencia descritas…establecen el limite norte del PNT, realizadas al no existir
una definición de los límites en el sector norte dentro de la ley 1262. (Mapa 7, en Anexo 2).

37
 Propuesta  del  Gobierno  Autonomo  Municipal  de  Morochata  y  sus  organizaciones  sociales  respecto  a  la 
afectación  del  territorio  municipal,  por  el  mapa  elaborado  por  la  institución  CLAS,  con  relación  a  la 
delimitación del Parque Nacional Tunari (PNT). 
38
 El acta de referencia se puede ver en el Anexo 3. 

34 | P á g i n a
Asi mismo el acta compromete al SERNAP: “… presentar la propuesta de la definición de limite
norte del PNT, para su validación y/o aprobación a las instancias pertinentes”

Figura 9 Información base de límites referenciales y municipios en el área del PNT (APÉNDICE 1, MAPA 2) 

A la fecha la validación y aprobación de esta acta no se ha concretado, por lo que el limite Norte
persiste en su indefinición. En tanto no se defina una delimitación precisa, la información oficial
referida para el Plan de Manejo, corresponde a la cartografia que comprende a los once municipios
que se reconoce actualmente y abarca una superficie aproximada de 303.000 hectareas (3 030 km2),
como se indica en el mapa de referencia (Figura 9).

2.3. El PNT en el SNAP y la Región


El Parque Nacional Tunari (PNT) en la actualidad es una de las veintidós áreas protegidas parte del
Sistema Nacional de Áreas Protegidas de Bolivia (SNAP) (Figura 10). Se encuentra íntegramente
en el departamento de Cochabamba en plena intersección de la Cordillera oriental del Tunari con
tres regiones o provincias biogeográficas de importancia nacional.

Es una de las tres áreas protegidas nacionales del departamento de Cochabamba, junto al PN
Carrasco, y la parte sur del TIPNIS. Además, esta rodeada por varias áreas protegidas de rango
municipal (ver Figura 11): ÁP Municipal Norte de Tiquipaya (municipio de Tiquipaya), AP
Municipal San Pedro (municipios de Sacaba y Cercado), AP Municipal Vacas (municipio de
Vacas), AP Municipal Cocapachi (municipio de Quillacollo).

35 | P á g i n a
Figura 10 Áreas protegidas de Bolivia ( Fuente: SERNAP, 2009) (APÉNDICE 1, MAPA 3) 

2.4. Categoría
El PN Tunari desde su creación en el año 1962 es categorizado como “Parque Nacional”. En aquel
período no existían otras categorías y la concepción de “parque” era fundamentalmente diferente a
la actual.

Según el Reglamento de Áreas Protegidas, que ha sido promulgado el año 1997, la categoría de
Parque “tiene por objeto la protección estricta y permanente de muestras representativas de
ecosistemas o provincias biogeográficas y de los recursos de flora, fauna, así como los
geomorfológicos, escénicos o paisajísticos que contengan y cuenten con una superficie que
garantice la continuidad de los procesos ecológicos y evolutivos de sus ecosistemas.” (Art. 20). Esta
definición excluye la posibilidad de realizar un uso y aprovechamiento intensivo de los recursos
naturales del área

Considerando que el Reglamento General de Áreas Protegidas fue promulgado después de la


creación del PN Tunari y reconociendo las características actuales con fuerte presencia de
comunidades campesinas y proyectos de envergadura, es preciso reconsiderar la categoría del área.

36 | P á g i n a
Figura 11 Áreas protegidas nacionales y subnacionales en el departamento de Cochabamba y entorno 
(Fuente: elaborado en base a SERNAP, 2012 (APÉNDICE 1, MAPA 4) 
 
2.5. Sobreposición territorial con otras instancias
públicas y sociales
2.5.1. Municipios dentro del PN Tunari
Como ya se tiene mencionado, la territorialidad del PNT se sobrepone en toda su extensión con el
territorio de once municipios y mas de 379 comunidades campesinas estructuradas en niveles
socioorganizativo de comunidades, subcentrales y centrales regionales.

En la Figura 12 se puede indicar la ubicación de los once municipios que son parte del área
protegida. Es importante recordar que las secciones de provincia, que se reconocen por la Ley de
Municipalidades, constituyen el espacio de planificación y gestión territorial en los procesos
actuales de articulación del Estado y la respuesta a las principales demandas de inversión y mejoras
en comunidades y centros urbanos de cada municipio, establecidas como competencias en el marco
legal vigente.

A la Sección de Provincia, cada municipio tiene definido en la distritación, los espacios de


planificación y organización territorial, en función a las características históricas, identidades
locales y vocación económica productiva destacada.

37 | P á g i n a
El PN Tunari cubre una parte importante de las Provincias Cercado, Quillacollo, Chapare, Ayopaya
y Tapacarí. Dentro estas 5 provincias se encuentran parcialmente o una parte importante de los
municipios de: Colomi, Sacaba, Cercado, Tiquipaya, Quillacollo, Vinto, Sipe Sipe, Independencia,
Morochata, Cocapata y Tapacarí39. (Figura 9) (SERNAP 2012).

Figura 12 Límites Municipales e identificación zona de conflictos (APÉNDICE 1, MAPA 5) 

En base de esta información, en la Tabla 1 se resume la relación de Provincias, Municipios y


superficies consideradas dentro el Area Protegida, asi como el porcentaje que corresponde al
territorio que forma parte del área. El 34.5% corresponde a la Provincia Ayopaya, el 5.7% a la
Provincia Tapacari, el 36% a la provincia Quillacollo y 15.3% a la Provincia Chapare.

39
 Se aclara que el municipio de Villa Tunari, que inicialmente figuraba hacia el NE del PNT en el mapa oficial 
entregado por el SERNAP a la entidad que elabora el Plan de Manejo, reiteradamente ha sido observado por 
los gobiernos municipales de Tiquipaya, Sacaba y Colomi, por considerar corresponde a las jurisdicciones de 
estos municipios. Este antecedente, así como por la información primaria de trabajo de campo, se considera 
como un área sin definición de límites intermunicipal en tanto no se resuelva conforme estable la norma al 
respecto. 

38 | P á g i n a
Tabla 1 Superficie del Parque Nacional Tunari por Jurisdicción Municipal 
 
Provincia  Municipio Superficie dentro del  Porcentaje 
 
PNT (Km2 )  % 
 
  Chapare  Colomi  94 2.9 
    Sacaba  409 12.4 
    Límites por definir 235 7.1 
  Cercado  Cochabamba 46 1.4 
  Quillacollo  Quillacollo  479 14.6 
    Tiquipaya  322 9.8 
    Vinto  171 5.2 
    Sipe  Sipe  211 6.4 
  Tapacari  Tapacari  186 5.7 
  Ayopaya  Independencia 157 4.8 
    Cocapata  307 9.3 
    Morochata  671 20.4 
  TOTAL  3288 100.0 
 
Fuente: Elaboración propia con datos SERNAP, Informe técnico CITE 03/2014) 

2.5.2. Comunidades Campesinas en el PNT


 
Al entorno territorial de municipios en el PNT debe hacerse referencia a la territorialidad de las
comunidades campesinas que cubre la totalidad del área protegida.

La presencia campesina en el PNT deviene de un largo proceso de consolidación de su


territorialidad comunal, entendida esta como su capacidad de mantener el acceso y control a la
tierra, los recursos naturales que se encuentran en ella y una estructura organizativa que ha
permitido ejercer el autogobierno dentro ele territorio.

Una parte significativa de las actuales comunidades campesinas tiene su origen previo en territorios
de haciendas coloniales y republicanas, que arraigaron su presencia en toda la región de los valles y
alturas de Cochabamba hasta la reforma agraria de 1953. Solo limitados espacios, como la región de
Misicuni en el municipio de Quillacollo, la presencia e importancia de piquerias son relevantes
antes de la reforma agraria, pero que de igual manera, se establecen como comunidades campesinas
a partir de este momento momento histórico.
 
Las comunidades campesinas del PNT han liderado movilizaciones sociales de resistencia y lucha
por la reinvindicación de la tierra, el territorio y el agua, antes, durante la Reforma Agraria y
posteriormente, que fueron determinantes en la historia de los movimientos campesinos en Bolivia.

El enorme significado y peso que tienen las comunidades en el PNT se manifiesta en las 384
comunidades existentes, a las que se suman 123 comunidades de regantes de la zona de influencia,
totalizando 507 comunidades que tienen una relación directa con la ocupación del territorio, el uso y
acceso a recursos fundamentales para la vida, como es el agua y la producción agropecuaria. (Ver
Tabla 2)

39 | P á g i n a
Tabla 2 Comunidades y organizaciones dentro del PNT y su zona de influencia 
 
PROVINCIAS  Centrales  subcentrales Sindicatos Comunidades Sind  Total  Total afiliados
regionales  Regantes  Indep.  sindicatos  y 
(dentro AP)  comunidades 

Cercado,  9  50  178 11 38 227  15354


Quillacollo, 
Chapare 
Ayopaya,  10  42  153 0 4 157  4300
Tapakari 
TOTAL  19  92  331 11 42 384  19654
Fuente: Elaboración propia, con datos autodiagnósticos comunales 

El PNT por estas condiciones es el área protegida nacional con mayor número de
comunidades y de población. Es tal la densidad y presencia histórica de las comunidades adentro
del area, que sin lugar a dudas, la población de las comunidades representa un valor cultural
fundamental a considerar.

Por ello, los valores sociales, culturales y económicos de estos pueblos, junto a sus estrategias de
vida, muchas de las cuales son concordantes con el cuidado de la madre tierra, hacen de las
comunidades el factor de gran relevancia y gravitación para la viabilidad y gestión integral futura
del PNT.

En la Figura 13 y con participación de los actores locales 40 se ha reconstruido la compleja


consistencia y distribución de la territorialidad de las comunidades campesinas, que se expanden y
dominan todo el territorio del PNT. Cada comunidad y/o subcentral controla un espacio de territorio
definido, que constituye la base fundamental de vida y que articuladas a otras comunidades,
conforman las subcentrales y estas a su vez las Centrales Campesinas. Evidentemente cada color en
el mapa representa esta unidad territorial a nivel de cada subcentral o comunidad campesina.

La territorialidad campesina originaria que se evidencia en el AP y los atributos que representa, no


fueron consideradas suficientemente en las leyes de creación y ampliación del PNT, mucho menos
expresadas explícitamente, lo que se interpreta como un desconocimiento de su dominio, derecho y
ocupación histórica. Este es uno de los principales aspectos que rechazan la totalidad de las
comunidades campesinas que viven en el AP y, principal factor de cuetionamiento, por afectar su
fuente de vida y razón de existencia. El otro efecto ha sido la fragmentación de las comunidades
cuando estas se encuentran parcialmente en el AP; algo que en muchos lugares del entorno del
PNT, ha sido posible evidenciar la ruptura de estos espacios propios de organización y gestión.

Evidentemente estos limites “artificiales impuestos” han provocado tensiones internas entre los que
aparecen dentro y afuera del área protegida.

40
 La  información  primera  corresponde  a  las  Provincias  de  Cercado,  Quillacollo  y  Chapare.  En  el  caso  de 
Tapacari y Ayopaya se ha trabajado con información secundaria. 

40 | P á g i n a
Figura 13 Comunidades y Subcentrales Campesinas del Parque Nacional Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 6) 

2.5.3. Asentamientos y barrios en el límite sur del PNT


Los otros actores claves del PNT son los denominados asentamientos establecidos sobre la cota
2750 en el límite sur del PNT. En términos de la finalidad con la que emergen, corresponden a
asentamientos urbanos, ya que consisten en espacios menores de tierra o lotes destinados
exclusivamente para viviendas familiares.

Las condiciones de cambio de uso de tierra, propiedad, fraccionamiento e ilegalidad de estos


asentamientos, muchos de los cuales se han asentado precisamente en espacios que antes eran
predios agrícolas y de pastoreo que formaban parte del territorio de las comunidades campesinas,
contradicen las normas vigentes del PNT, por lo que representan uno de los puntos más críticos y
sensibles del área, por sus connotaciones ambientales, sociales y de legalidad.

En términos de territorialidad, los asentamientos por sus características de ocupación, representan


un factor de perturbación, que no solo se constituye en crítico por su expansión hacia áreas
sensibles e importantes del PNT, sino contituye el principal factor de riesgo, si la gestión del área
no es capaz de detener y/o regular su crecimiento.

Es importante mencionar que la expansión de los asentamientos humanos está en relación a la


reducción de los espacios comunales, ya que la mayor parte de estos se instalaron sobre tierras
agrícolas pertenecientes a comunidades, pero tambien a ex propietarios de hacienda. En la Tabla 3
se sintetiza la relación de comunidades campesinas y asentamientos humanos en el entorno de la
cota 2750.

41 | P á g i n a
Tabla 3 Cantidad total de sindicatos campesinos y asentamientos humanos sobre la cota 2750  
en la ladera sud de los municipios Cercado, Sacaba, Tiquipaya y Quillacollo 
 
MUNICIPIO  SINDICATOS ASENTAMIENTOS
Cercado  5 24
Sacaba  15 37
Tiquipaya  5 6
Quillacollo  14 1
TOTAL  39 68
Fuente: Elaboración propia, datos de campo. FAUNAGUA 2015 

En el contexto actual de crecimiento urbano, la presión más fuerte sobre el PNT proviene del
proceso de crecimiento de los municipios de Cercado, Tiquipaya, Sacaba y Quillacollo, cuya
característica principal es la expansión de la mancha urbana horizontal y poco densificada.

2.5.4. El PNT y el área de influencia directa de la Región Metropolitana


“Kanata”
Con la creación de la Región Metropolitana “Kanata”41; el territorio que comprende el PNT es parte
integra de esta nueva territorialidad, quedando la zona debajo de la cota como área de influencia
directa por su natural articulación de los municipios y las relaciones económicas y sociales que
fluye en este contexto de manera dinámica. La cota 2750, que constituye una referencia que limita
la expansión urbana, en la práctica no restringue los procesos de intercambio y relacionamiento
entre quienes viven adentro y afuera del área protegida (Figura 14).

Figura  14 Municipios de la Región Metropolitana en el PNT (APÉNDICE 1, MAPA 7) 

41
 La Región Metropolitana, que incluye a los municipios de Sacaba, Cercado, Tiquipaya, Quillacollo, Vinto y 
Sipe  Sipe,  es  creada  por  Ley  533,  como  un  espacio  que  promueve  la  gestión  planificada  del  territorio  y 
asegura el crecimiento planificado. 

42 | P á g i n a
Según datos del INE (censo 2012), en la región metropolitana habitan 1.089.104,00, es decir el 62%
de la población departamental de Cochabamba, lo que denota su importancia y potencial área como
beneficiarios de los servicios ambientales brindados por el PNT, pero tambien como una evidente
amenaza sobre la disponibilidad y uso de los recursos, en particular del agua.

A diferencia de otras áreas protegidas, el PNT, está ubicado en el entorno de la Región


Metropolitana que define en gran medida su naturaleza y la relación íntima de la ciudad con el
extenso territorio rural que la comprende.

Un análisis especifico sobre la importancia de la zona de influencia directa, que coincide con la
región metropolitana, se desarrolla en la propuesta de zonificación.

43 | P á g i n a
3. CARACTERÍSTICAS
BIOFÍSICAS DEL
PATRIMONIO NATURAL Y
CONDICIONES DE USO
3.1. Características Físicas
3.1.1. Geomorfología
El paisaje cordillerano del Tunari está conformado por cimas agudas que constituyen un anticlinal
excavado por su eje, modelado por procesos glaciales, cuyos flancos del anticlinal, dan lugar a
cordones montañosos, siendo los más importantes la cordillera de Mazo Cruz, la cordillera del
Tunari y Huari Pucara; donde las cumbres alcanzan alturas de 4.500 a 5.030 m.s.n.m.

Figura 15  Mapa Orografico PNT (APÉNDICE 1, MAPA 8)
La cordillera del Tunari, esta disectada con pendientes fuertes, conformado por rocas sedimentarias
paleozoicas; asimismo constituyen la divisoria de aguas, la erosión es laminar severa, en surcos y en

44 | P á g i n a
cárcavas, existe presencia de valles angostos y depósitos de talud. También existen serranías de
cimas agudas disectadas; las cotas en esta provincia fisiográfica, están entre 2.800 y 4.600 m.s.n.m.

Entre la cordillera del Tunari y los llanos orientales, existen serranías altas paralelas
moderadamente disectadas y escarpadas, plegadas y muy susceptibles a la erosión, que recibe el
nombre de Subandino. En medio de las serranías hay valles sinclinales angostos y anchos, los ríos
longitudinales desembocan en otros que tienen un curso transversal de Suroeste a Noreste y que son
en gran parte ríos. Las estructuras principales, se hallan disturbadas por fallas inversas subparalelas
a los plegamientos, entre las cotas 1.900 y 3.300.

Al extremo Sur de la zona de estudio se hallan depósitos de pie de monte conformando abanicos
aluviales, dando origen al valle de Cochabamba, cuyo relieve es casi plano, inclinado de Norte a
Sur, con una pendiente media de 7%, por la cual surcan torrenteras que drenan de la cordillera; se
halla entre las cotas 2.750 a 2.850 m.s.n.m.

Figura 16 Geomorfología del PN Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 9)

De acuerdo a las características de relieve y uso se suelo el PNT la topografía comprende nueve
unidades altitudinales que varia desde 5087 (Alta Montaña) en el pico del Tunari, hasta los 2200
(Tierras Bajas) en la confluencia de los ríos Yacanco y Morochata, conforme se indica en la
Figura.15).

Según CLAS (2011), los procesos que dan origen a las formas, pendientes y, en general, a las
diferentes unidades geomorfológicas, pueden identificarse por su origen como procesos de origen
estructural-denudacional, glacial, denudacional y fluvial. Un total de 18 unidades geomorfológicas
ha sido identificado en el PN Tunari (Figura 16).

45 | P á g i n a
3.1.2. Suelos
Los suelos tienen una estrecha correlación con su posición en los gradientes topgráficos y
geomorfológicos características de cada una de los pisos ecológicos altitudinales de la región. Una
caracterización técnica revela que el PN Tunari tiene una mayor proporción de suelos entisoles,
inceptisoles y aridisoles con afloramentos rocosos (Figura 17).

Figura 17 Unidades de Suelos en el Parque Nacional Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 10) 

Por otro lado, es interesante categorizar los suelos desde las experiencias y conocimientos
campesinos. Las comunidades campesinas andinas en general, y las del PN Tunari en particular,
mantienen un alto grado de conocimiento de los suelos, resultado de la permanente relación de
trabajo y experiencia en la producción agropecuaria.

La amplia diversidad de suelos en las comunidades y los criterios de clasificación de las


comunidades abarca una gama de factores, tales como la textura, pedregosidad, humedad, fertilidad,
productividad, profundidad, relieve, color, etc. De los estudios realizados por CENDA y AGRUCO
en Ayopaya, Raqaypampa, Tapacarí y Sipe Sipe, se resumen los criterios y características que
muestran este conocimiento. Una descripción detallada de estas caracteristicas según el criterio de
clasificación y tipos de suelos se encuentra en la Tabla 4.
 
Tabla 4 Criterios de clasificación por tipos de suelos y características desde el conocimiento campesino 
 
Criterio de  Tipo de suelos Caracteristicas 
Clasificación 
Por su textura  Lllampu jallpas,  Suelos  equiibros  texturalmente,  fértiles,  buen  drenaje  y 
  productivos 
Chaqwa jallpas,   Suelos arenosos, poco productivos, baja fertilidad. 
  Suelos  arcillosos,  poco  drenaje,  Suelos  fértiles  con 

46 | P á g i n a
Llinkí jallpas,   productividad limitada.
   
Challa o Laja jallpas.  Suelos  pobres  y  baja  fertilidad  y  secos  por  su  excesivo 
drenaje. 
Por su p orosidad  Ñajch’a jallp’a  Excesivamente  arcillosos,  apto  solo  para  determinados 
  cultivos. 
Phupa jallp’a  Suelos porosos, buena disponibildad materia organica. 
 
Por su fertilidad  Puruma   Suelos vírgenes, tierras en descanso muchos años.
T’ajra jallp’a   Pobres en fertilidad, poco productivos. 
K’ayma jallp’a  Parecido al anterior, poca fertilidad natural. 
Por  su  sistema  de  Aynoqas  Tierras de uso colectiva y uso familiar, tienen un sistema 
rotacion    de rotación que garantiza la renovación de la fertilidad 
  Terrenos que descansan para recuperar su fertilidad. 
Samarisqa jallp’as 
Por su pedregosidad  Rumirara jallp’a Suelos sumamente pedregosos.
   
Chhanka jallp’a  Suelos también pedregosos, pero de un tipo de roca más 
  pizarroso. Son más limitados en su productividad. 
  Suelos sin o escazas piedras. Faciles de laborar. 
Mana rumiyuq jallp’a 
Por su profundidad  Uqhu jallp’a  Suelos de buena profundidad (mayores a los 30‐40 cm),
  Suelos  superficiales,  cuya  capa  arable  es  delgada  (10‐20 
Ranqha jallp’a  cm) 
Por su color  Yana jallp’a   Suelos negros, recién habilitados
Q’illu jallp’a   Suelos con arcilla amarilla mezcla con arena o ch’alla 
Oqi jallp’a   Suelos color café terroso, fertilidad variable. 
Puka jallp’a  Suelos rojizos, son suelos productivos si están asociados a 
  suelos llampus. 
Yuraq jallp’a  Suelos blanquecinos por presencia de roca calcárea. 
Por  su  relieve,  Pampa   Terrenos con baja pendiente (entre 1‐10%) 
entorno paisajístico y  Ladera, falda o kinray   Zonas con terrenos en mayor pendiente (desde 10‐>40%). 
agroecologico  Valle   Espacios ubicados en la parte baja, con menor pendiente 
  y generalmente con riego 
Monte   paisaje donde predomina la vegetación arbórea 
  Son  los  terrenos  en  paisajes  ubicados  en  las  lomas  o 
Punta o Pata  Loma   partes mas elevadas de las laderas y cerros 
T’uqu   Son formaciones paisajísticas ubicadas en una hondonada 
  o zona de forma cóncava 
Mek’a  Es una ladera o falda cóncava en su forma 
Por  su  precocidad  en  Juch’uy jallp’a” Suelos donde la producción es en menor tiempo.
la producción  Jatun jallp’a  Suelos donde la producción es en mayor tiempo. 
 
Por  el  piso  ecológico  Chiri jallp’a  tierras de zonas frías
(clima y ecosistema)  Q’uñi jallp’a  tierras más cálidas, propias de valle 
Templado jallp’a  Tierras de piso altitudinal intermedio 
Por  la  disponibilidad  Mishkha o llujchi jallp’a Suelos con riego.
de  riego  y  humedad  Temporal  jallp’a  Suelos sin riego 
del suelo 
Fuente: Elaboración propia con datos de CENDA 1999; PUSISUYU 2006; AGRUCO 2009   
 
 

47 | P á g i n a
3.2. Caracterízación climática general
3.2.1. Clima
El grado de pluviosidad (estacional o pluvial) y los grados o rangos de humedad con el que se
relaciona en cada piso ecológico y nivel altitudinal (subhúmedo, húmedo, hiperhúmedo, semiárido,
xérico o seco) determinan los rasgos principales de los 4 bioclimas del PNT.

Está condición ambiental, como es lógico, tiene gran relevancia en la caracterización de los
sistemas de producción y las estrategias de uso y manejo del medio natural con fines productivos
por las comunidades, como veremos más adelante.

De manera general la diversidad climática, según algunas fuentes, se simplifica en clima templado
(meso térmico) en las laderas, donde se tiene temperaturas promedio de 12ºC, máximas de 22 ºC y
mínimas de -5 ºC, con niveles de precipitación anual inferiores a los 600 mm, típicos de las regiones
de Valle Seco Interandino. En la zona montañosa, el clima es frígido y húmedo con una temperatura
promedio de 6.5 ºC y precipitaciones anuales promedio de 1200 mm. (CLAS 2011).

3.2.2. Precipitación

El mapa de isoyetas de precipitación anual media muestra de manera clara la variabilidad espacial
de la precipitación anual y la tendencia marcada a un incremento de esta con la altitud desde la zona
de valles, hacia las zonas altas de la divisoria principal de la parte Norte y Oeste (PM Misicuni,
2013).

En las cuencas localizadas al sur, la época de lluvias abarca los meses de Noviembre a Marzo,
período en el que se registra casi el 90% de la lluvia anual, con abril y octubre como meses de
transición. En los valles se tiene entonces un largo período de 7 meses con precipitaciones
ocasionales durante el invierno y primavera y un poco más frecuentes en las cuencas del Norte, en
el que las lluvias empiezan con cierta regularidad a partir de octubre (PM Misicuni, 2012).

En las isoyetas obtenidas de diferentes fuentes marcan tendencias similares de rangos de alta
variabilidad, aunque con nive de precipitación y distribución espacial diferente, que es posible
analizar según la vertiente de la cuenca y su ubicación en relación a las diferentes condiciones
bioclimáticas y nivel altitudinal de las mismas (Figura 18).

De manera general ambos mapas muestran un rango de aproximadamente 400-500 e incluso 600
mm de precipitación en la cuenca de menor humedad que se encuentra en la ladera sud (cuenca del
río Caine / Grande). Un segundo grupo de precipitación entre cerca de 600 a 800 mm se encuentra
en las laderas más altas de la ladera sud, parte de la puna altoandina al norte y la zona de valle de la
cuenca de Morochata (cuenca alta del Cotacajes Beni). El segundo mapa de isoyetas ubica un rango
de 500 a 700 mm con orientación incremental hacia el E.

Las precipitaciones de un tercer grupo de rangos de precipitación oscilan desde los 800 mm a 977
mm en el primer mapa y de 700 a 1000 mm en el segundo mapa. Un cuarto grupo de
precipitaciones muestran rangos de 978 a 1123 en el primer mapa y de 1000 a 1500 mm en el
segundo. Por último, un quinto grupo de isoyetas marca un rango de 1124 a 1431 en el primer mapa
y de 1500 a 2500 en el segundo mapa.

48 | P á g i n a
 
Figura 18 Mapa de precipitaciones en el Parque Nacional Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 11) 
 
El registro de lluvias para el valle de Cochabamba obtenido de 6 de las estaciones metereológicas
que cuentan con información relativamente constante y estable del departamento, indica un
promedio anual de 515 mm durante los últimos 22 años (1992 -2012), dato representativo para los
valles y laderas del entorno de la cota 2750 de la ladera sud del PNT (Tabla 6).

A partir de información del proyecto Misicuni y SENAMHI se tienen datos de precipitación de 30


años de registro y con buen grado de confiabilidad ya que está relacionado con un proyecto de
captación de agua de gran envergadura. Estos datos muestran un promedio de 876 mm/año (Tabla
6), representativo de la cuenca norte del PNT que corresponde a los pisos altoandinos del área
protegida, los más extensos e importantes en la “producción natural de agua”.
 
 

49 | P á g i n a
Tabla 5 Precipitación mensual en Cochabamba, Misicuni, Independencia, Colomi y Presa Corani 42 
 

Estación  Ene  Feb  Mar  Abr May Jun Jul Ago Sep Oct Nov  Dic Total
Cochabamba  129.3  104.4  79.7  17.3 1.8 3.1 2.0 4.4 6.9 21.0  51.2  94.4 515.0
Misicuni  191.1  146.5  129.4  39.4 9.0 8.6 7.9 18.9 35.4 58.3  86.6  144.7 876.0
Independencia  155.5  132.5  86.1  30.0 9.2 2.1 14.8 15.4 16.0 36.7  47.5  69.1 615.0
Colomi   114.8  66.0  88.2  39.2 8.6 1.8 13.9 11.7 49.4 57.2  60.0  170.4 681.0
Presa Corani  331.0  383.0  613.2  288.3 68.8 56.9 0.3 73.2 112.8 120.4  277.1  484.1 2560.0

La precipitación promedio en la cuenca de Morochata, que abarca los municipios de Morochata e


Independencia principalmente, según registros de SENAHMI (PDM Morochata, 2014) es de 615
mm, un promedio anual de un registro de 10 años (2001 a 2011) (registros de SENAMHI; PDM
Morochata, 2014). Estos datos provienen de la estación metereológica del pueblo de Independencia
comparable con Morochata; sin embargo, estos datos deben considerarse aproximados dado que el
cuadro tiene algunas falencias como la falta de registro en los meses de lluvia (dic a marzo) de los
ciclos 2006 a 2007 y 2009 a 2010, que posiblemente incide en su disminución. Es por tanto
probable que la precipitación promedio se encuentre en un rango de 615 a 800 mm por año.

Por último, ENDE Corani (2014) reporta para la laguna Corani, que se encuentra en el límite SE del
PNT en la vertiente más húmeda del área, un promedio anual de 2 560 a 2 606 mm de lluvia en base
a datos de 30 años de registro (1980 a 2010) (Tabla 7).

Los datos de Colomi, capital del municipio del mismo nombre, que se encuentra muy cerca de la
presa Corani (SENAMHI, 2014) registran solo 681 mm por año, muy por debajo del promedio del
embalse. Claramente existe algún problema con estos últimos datos, que cubren un período de 5
anos (Tabla 6). La humedad relativa en el pueblo de Colomi y en la zona del embalse de la laguna
Corani es muy alta pues oscila entre 90 y 92 % (ENDE, 2014).
Tabla 6 Rangos de precipitación por cuencas / vertientes en el PNT (Fuente: Elaboración propia en base a 
PM Misicuni, PDMs, ENDE, Plan Maestro Metropolitano) 
 
Vertiente / Cuenca  Rangos de precipitación  Promedio Estación de registro
(mm)  (mm) 
Vertiente  sur  /  Río  Caine‐ 380 a 628 500 a 515 Varios  regiones    área 
Grande  metropolitana 
Vertiente  este  /  Río  700 ‐ 1500  1050 Palca y Colomi 
Chapare –Ichilo  2500 a 2606 2600 Embalse Corani 
Vertiente  norte  /  cuenca  700 a 1120 876 a 910 Misicuni 
alta río Cotacajes‐ Beni 
Vertiente  NO  /  Cuenca  río  500 a 884 602 a 700 Independencia 
Morochata 

42
 Fuentes: (a) Cochabamba: en la base de datos de precipitación diaria del SENAMHI y los registros diarios 
para el período 1990‐2012 de las estaciones de Pairumani, la Violeta, La Tamborada, Parotani, Cochabamba 
Sarco , Cochabamba Aeropuerto); (b) Misicuni: Precipitación media mensual cuenca Misicuni (mm) para el 
periodo de 1980 – 2010 (Elaborado en base a datos SENAMHI, 2014); (c) Independencia: Precipitación total 
(mm)  en  Independencia  (Latitud  Sud:  17°07'80'';  Longitud  Oeste  66°52'00'')  a  una  altitud  de  2788  msnm 
(PDM  Morochata  2014‐2019  en  base  a  SENHAMI,  2013)  basado  en  datos  entre  2001  y  2011  (no  incluye 
datos  de  2007);  d)  Embalse  Corani:  Precipitación  pluvial  en  Colomi  y  embalse  Corani  (Fuente:  Proyecto 
Hidroeléctrico San José, pliego de licitación, ENDE, 2014 ) 

50 | P á g i n a
3.2.3. Temperatura

El PNT está ubicado entre las alturas andinas y las tierras bajas tropicales del Oriente. La geografía
y las variaciones altitudinales desempeñan un rol clave en las variaciones de las temperaturas
(O’Hare y Rivas, 2007, citado por ERM 2013).

Figura 19 Mapa de Temperaturas e Isotermas en el PNT (APÉNDICE 1, MAPA 12)

En los sectores inferiores del valle cochabambino (entre los 2.500 y 2.800 metros sobre el nivel del
mar), la temperatura es moderada y semiárida, mientras que en altitudes mayores, las temperaturas
bajan y la precipitación aumenta. A medida que se va elevando el nivel de altitud, existe un cambio
progresivo hacia un clima más frío y húmedo (Renner y Velasco, 2000, citado por ERM. 2013).
En el Mapa de isotermas (Figura 19) se observa las variaciones de temperatura en función a la
altitud y la posición geográfica

51 | P á g i n a
3.3. Recursos hídricos en el Área Protegida y su entorno
3.3.1. Cuencas, subcuencas, microcuencas y recursos hídricos
3.3.1.1. Hidrografía

El PNT es un área esencialmente hídrica. La “generación”, flujo y circulación del agua caracteriza
su naturaleza y función ecosistémica. Su ubicación en la intersección de 3 de las 10 provincias
biogeográficas de Bolivia, conectadas a través de las grandes cuencas del país, conFigura en la
cordillera del tunari un espacio que está atravesado por una intrincada y extensa red de centenares
de vertientes, lagunas y ríos que bajan sus aguas a través de microcuencas hasta las mencionadas
grandes cuencas.

Figura 20 Hidrografía y lagunas en PN Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 13) 

El PN Tunari es drenada esencialmente por las cabeceras de tres grandes ríos: el río Beni, el río
Mamoré y el río Grande (Figuras 20 y 21).

52 | P á g i n a
Figura 21 Hidrografía de Bolivia, mostrando las cabeceras amazónicas que 
drenan el PN Tunari

3.3.1.2. Cuencas

Las microcuencas que drenan el Parque Nacional Tunari pertenecen básicamente a tres cuencas a
nivel 3 (es decir, son cuencas intermunicipales) reconocidas por el SNID (Sistema Nacional de
Información para el Desarrollo) (2006): la cuenca del río Chapare (que forma parte de la
macrocuenca Mamoré), la cuenca del río Cotacajes-Santa Elena (que forma parte de la macrocuenca
Beni) y la cuenca del río Caine (que forma parte de la macrocuenca Grande) (Figura 22).

53 | P á g i n a
Figura 22 Subcuencas Nivel 2 deBolivia relacionadas con el PNT (APÉNDICE 1, MAPA 14)

En el marco del Plan de Manejo se propone subdividir adicionalmente la cuenca Cotacajes/Santa


Elana, de esta manera reconociendo cinco vertientes, como se aprecia en la Tabla 7 y la Figura 23.
 
Tabla 7 Cuencas a nivel 3 (SNID 2006) y vertientes del PN Tunari 
 
Cuencas   Vertientes  Descripción 
(SNID nivel 3) 
Cotacajes/Santa  Vertiente Norte  Subcuenca del río Altamachi
Elena  Vertiente Noroeste Subcuencas  de los  ríos  Yacanco,  Morochata  y  Pucarani, 
afluentes del Santa Rosa 
Vertiente Noreste   Subcuenca del río Torreni Mayu
Caine  Vertiente Sud y Sudoeste Subcuencas drenando hacia el río Rocha y el río Tapacarí 
respecdtivamente, con 32 quebradas y 24 ríos 
Chapare  Vertiente Este  Subcuencas de los ríos Pisli Mayu, Chulumani, Candelaria 
y Khenko Mayu 

54 | P á g i n a
Figura  23. Cuencas del Parque Tunari sobrepuestos con los Municipios (Nivel 3, SNID)  
(APÉNDICE 1, MAPA 15) 
 
Los recursos hídricos asociados a las numerosas cuencas del PNT en las 5 vertientes, precisamente
constituyen una muestra del gran valor ambiental integral del área por su condición de “generadora”
del agua en el departamento de Cochabamba, recurso vital e imprescindible para la vida de la
población, tanto de las comunidades campesinas, los asentamientos, asi como de los 1,2 millones de
los habitantes de la región metropolitana de Cochabamba (INE, 2012). (Figura 24)

El agua de las cuencas del PNT en sus diferentes condiciones físicas (superficiales y subterráneas),
cumple las tres funciones que le asigna la CPE (2009) a este recurso: ambientales, sociales y
culturales (art.373). De ahí la gran importancia integral del PNT.

Vertiente Sud y Sudoeste

Es la parte más conocida y visible desde la ciudad, por tanto, la que mayor relevancia histórica tiene
en el departamento. Está relacionado con 6 municipios, de los cuales 5 corresponden a la región
metroplitana del departamento (Sacaba, Cercado, Tiquipaya, Quillacollo, Vinto, Sipe Sipe y
Tapacarí), y de ella dependen las fuentes de agua de los grandes sistemas de riego y agricultura
intensiva adiacentes al PNT, como también las principales fuentes de consumo de agua de la
población urbana del eje metroplitano (ver Figura 25).

Las 32 a 39 cuencas conocidas a las que se suman otras del río Tapacarí (con lo que llegan a 56),
son las vías por donde fluye el agua que sostiene la población cochabambina. Son clave en la
regulación del ciclo hidrológico y ambiental y forman parte de la cultura de las comunidades de la
cordillera y su entorno. Son más de 80 comunidades campesinas de los municipios mencionados,
cuyas estrategias de vida están directamente relacionadas con las cuencas de la vertiente sud.

55 | P á g i n a
Figura 24 Subcuencas por Vertiente en el PNT (APÉNDICE 1, MAPA 16) 

Figura 25 Microcuencas de la Vertiente Sur del Parque Nacional Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 17) 

56 | P á g i n a
Vertiente Este, cuencas de los Ríos Pisli Mayu, Palqa Mayu, Chulumani, Candelaria y Khenko
Mayu.

Corresponde biogeográficamente con la PB yungueña en el sector de la cuenca alta del Ichilo. Se


encuentra en las unidades ambientales de bioclima más húmedo del PNT (pluvial húmedo a
hiperhúmedo). Existe una gran cantidad de lagunas en está vertiente. Territorialmente coincide en
su totalidad con las comunidades del municipio de Colomi (Central Candelaria), la parte alta del
municipio de Sacaba y una parte de la región con límites indefinidos en torno al municipio de
Tiquipaya. Son las aguas de las cuencas de esta vertiente que se captan por canales para alimentar el
embalse de la laguna Corani de la empresa ENDE, una de las principales fuentes generadoras de
energía electrica en el país.

Vertiente Noreste, cuenca del Río Torreni Mayu

Se corresponde con la provincia biogeográfica (PB) yungueña cuenca alta del Beni. Por está razón
sus condiciones bioclimáticas son pluvioestacionales húmedas. Se relaciona al igual que la anterior
con buena parte de las lagunas del PNT. Territorialmente coincide con comunidades del municipio
de Tiquipaya y la mayor parte de la zona con límites indefinidos

Vertiente Norte, cuenca del Río Altamachi

Sus principales tributarios son los ríos Misicuni y Altamachi en su parte alta. Biogeográficamente
se relaciona con los pisos ecológicos de la puna mesofítica y los pisos yungueños altoandinos. Se
encuentra en buena parte de la parte alta de las comunidades de los municipios de Quillacollo, parte
de Tiquipaya y de Cocapata

Vertiente Noroeste, cuencas de los Ríos Yacanco, Morochata y Pucarani, estos como afluentes del
Santa Rosa

Biogeográficamente es parte de los pisos ecológicos de la puna mesofítica y los pisos yungueños
altimontanos, altoandinos y montanos, de donde proviene la significativa diversidad natural de su
paisaje, que incide en la diversidad de manejo de sus sistemas de producción en los tres pisos
ecológicos que abarcan. Coincide en su totalidad con los municipios de Morochata e Independencia
y una parte de Cocapata. Por esta razón, es una de las zonas de mayor densidad poblacional del
PNT.

Las características ambientales, en particular de humedad y disponibilidad de recursos hídricos, son


aspectos determinantes en el moldeamiento histórico de los sistemas de producción, a partir de la
capacidad de acceso, uso y gestión de estos recursos en sus sistemas de vida.

3.3.2. El agua y la diversidad de fuentes


3.3.2.1. Lagunas

Las numerosas lagunas localizadas en las partes altas del PNT fueron formadas por procesos de
glaciación y se sitúan específicamente en las unidades geomorfológicas de los circos glaciales. El
rango altitudinal de dichos cuerpos de agua se encuentra entre los 3500 y 4816 m.s.n.m.

El PN Tunari cuenta con 338 lagunas con una superficie total de aproximadamente 1 630 ha. El mayor
número de lagunas se encuentra en los municipios de Tiquipaya (46.2%), Quillacollo (19.2%) y

57 | P á g i n a
Sacaba (17.2%). La mayor superficie de lagunas se encuentra en Tiquipaya (35.2%), Quillacollo
(16.2%) y Sacaba (26.5%). Casi todas las lagunas se encuentran arriba de los 4000 msnm, razón por lo
cual no existen muchas lagunas en el noroeste y suroeste del PN Tunari (Figura 26).

Figura 26 Lagunas en el Parque Nacional Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 18)

Tabla 8 Superficie (en Ha) y número de lagunas en el PN Tunari 
(por municipio) (Elaboración en base a imágenes LANDSAT) 
 
Municipio  Área (ha) % Nº lagunas %
Cocapata  199.1 12.2 32 9.5
Cochabamba  10.6 0.7 1 0.3
Colomi  53.9 3.3 13 3.8
Morochata  90.1 5.5 10 3.0
Quillacollo  264.4 16.2 65 19.2
Sacaba  431.1 26.5 58 17.2
Tiquipaya  573.8 35.2 156 46.2
Vinto  6.7 0.4 3 0.9
Total  1629.7 100.0 338 100.0

58 | P á g i n a
La densidad de lagunas dentro un mismo ecosistema de puna y en espacios contiguos se muestra muy
significativo, en especial en los municipios de Tiquipaya, Quillacollo, Sacaba y la zona de límites no
definidos entre Tiquipaya, Sacaba con Villa Tunari. Asi mismo la importancia y relevancia de los
bofedales y humedales en el entorno de las lagunas y la parte alta de la cordillera advierte la relación
complementaria en la generación y acumulación de agua. (Figura 26 y Tabla 8). Algunas de estas
lagunas son empleadas para el riego complementario y suplementario en las zonas agrícolas del valle
central de Cochabamba y otras para el consumo de agua de la región metropolitana del departamento.

La importancia y valor de las lagunas y recursos asociados como ecosistemas se describen en el


capítulo de usos de agua.

3.3.2.2. Rios

Los ríos presentes en el nivel altoandino comprenden las cabeceras que drenan hacia el río Rocha
dentro del Valle Central, y también a cabeceras de la subcuenca del río Alto Beni en la parte norte
de la Cordillera del Tunari (Figura 20 y 21).

En el Parque Nacional Tunari, en particular, los ríos altoandinos son de pequeño tamaño, velocidad del
agua baja a mediana, bien oxigenada, no mineralizada y de pH ligeramente ácido a ligeramente
alcalino. La diferencia entre el cauce húmedo y el cauce lleno evidencia la fuerte estacionalidad de
estos ríos, que son de sustratos gruesos con altas proporciones de rocas, bloques y piedras. La
composición de los iones mayores en estos ríos muestra que son aguas bicarbonatadas cálcicas con
importantes proporciones de sodio y sulfatos

3.3.2.3. Humedales
Los ambientes acuáticos en el piso altoandino están física y funcionalmente interconectados con su
entorno terrestre a través de sistemas de humedales complejos y muy diversos. Así, la parte terrestre
del bofedal comprende una pradera higrofítica característica y la parte acuática del bofedal puede
incluir ríos, lagunas y/o charcas. Se puede afirmar que son los humedales donde el agua aparece y se
conserva adecuadamente. En el área del PNT existe un número sorprendente de zonas en los cuales el
agua cumple una función vital, pero que al mismo tiempo constituyen espacios de interés articulados a
la actividad ganadera. (Figura 27). En la Tabla 9 se resume el número y superficies de bofedales
identificados por municipos.

3.3.2.4. Fuentes subterráneas subterráneas (Acuiferos)

La zona de recarga de acuíferos en el área de estudio, abarca una superficie de 302 Km2. Se
encuentra ubicada en el borde del talud cordillerano de la vertiente sur del Parque Nacional Tunari y
está constituida por una franja de abanicos aluviales que son depósitos de sedimentos detríticos,
provenientes de las cuencas de esta vertiente.

Los abanicos están conformados por sedimentos fluvioglaciales y aluvionales de tamaño


predominantemente grande y mediano (bolones, grava gruesa, arena) en el subsuelo, que alcanzan
profundidades mayores a 100 m y en menor proporción por sedimentos finos (limos y arcillas),
que conforman predominantemente los suelos de superficie, con espesores de pocos centímetros (
50 a 80 cm ) o de un par de metros en algunos casos; sin embargo los sedimentos aluvionales que
rellenan la cuenca de los valles, alcanzan profundidades comprendidas entre 600 y 800 m. sobre
todo en el contacto con el talud cordillerano sur (Valle Central).

59 | P á g i n a
Figura 27 Bofedales del Parque Nacional Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 19).

Las características de permeabilidad e infiltración en las coberturas cuaternarias de la ladera sur del
PNT son en general moderadas y bajas que en función de las pendientes y de su espesor o potencia,
extensión y uso están sujetas a riesgos de erosión pluvial y deslizamientos por saturación, a la
degradación y pérdida por actividades de uso inapropiado e intensivo.

En la zona de recarga, las características de permeabilidad e infiltración son en general altas, buenas
y moderadas, que corresponden a la constitución granulométrica de los depósitos aluviales que
conforman los abanicos y la potencia de éstos, superiores a los 300 m.

La capacidad de infiltración en la zona de recarga es la más alta e importante de la región.


Los perfiles litológicos en la zona de los abanicos aluviales permiten establecer que los depósitos
fluvio-lacustres que ocupan los valles y constituidos por sedimentos generalmente finos y medios,
se extienden hasta la base del talud cordillerano y que los sedimentos aluviales predominantemente
gruesos y medianos se sobreponen a los anteriores conformando abanicos de alta permeabilidad.

Los valores de permeabilidad relativa estimados en la zona de recarga, revelan que los sedimentos
gruesos y medianos que están en la parte superficial de los abanicos y se extienden hasta los 70 y
100 m. de profundidad son los más favorables para la infiltración y óptimos para la recarga.

La zona de recarga por ser altamente permeable y de poca superficie, es una zona frágil y sensible
con alto riesgo de contaminación, impermeabilización y degradación por las actividades humanas y
asentamientos, además por estar ubicada en el límite de transición geo estructural del macizo

60 | P á g i n a
cordillerano y la fosa tectónica que ocupan los valles, definida por una falla geológica que bordea el
talud de la cordillera, lo que introduce y determina otro factor de riesgo.
Los pozos se constituyen en la principal forma de extracción de agua subterránea para fines de
consumo humano como de riego. Estos se encuentran casi en su totalidad por debajo del límite sud
del PNT, en lo que se denomina el área de influencia; sin embargo, diferentes estudios indican que
estas aguas proceden de la infiltración de las corrientes subterráneas que se alimentan de los
recursos hídricos que proceden de los acuíferos del PNT desde la cordillera, los abanicos aluviales
en el entorno de la cota 2750 y las propias áreas de riego en el valle.

La densidad de pozos en el valle, puede alcanzar entre 1500 a 2000, de los cuales únicamente 627
se conocen por estar registrados.

Para fines de consumo humano se conocen 627 pozos con registro y operación en el área de
influencia del PNT en 6 municipios de la región metropolitana, los cuales aportan con 998 lps y un
volumen estimado de 15,7 millones de m3. De este total, 510 pozos son administrados por
operadores locales (OLPES) y 93 por operadores municipales (ver Tabla 9).
 
Tabla 9 Fuentes de agua subterráneas, caudales y operadores por municipio 
 

Municipio  OLPE'S Operador municipal Total Pozos


N°  N° Pozos Caudal N° pozos Caudal
(lps)  (lps) 
Sacaba  131  105  75 48 74 179 
Cercado  189  192  185 31 414 220 
Tiquipaya  51  49  66 51 
Quillacollo  118  115  48 14 62 132 
Vinto  25  29  52 25 
Sipe Sipe  20  20  22 20 
TOTAL  534  510  448 93 550 627 
 

Elaboración propia en base a varios informes, principalmente Centro Aguas, Plan Metropolitano. 

3.3.3. La importancia ambiental, social y cultural del agua dentro el AP y


su área de influencia

3.3.3.1. Introducción

Uno de los recursos de mayor importancia en el Parque Nacional Tunari es el agua. Una superficie
de 4068 kilómetros cuadrados distribuidas en 65 cuencas, que garantiza la cosecha y acumulación
del agua que proviene de las precipitaciones pluviales, el deshielo y principalmente de los
afloramientos superficiales de aguas o manantiales de laderas, a través de un complejo y diverso
sistema de humedales que retienen y almacenan el agua en aproximadamente 338 lagunas, con una
superficie de 1630 hectáreas y un número importante de vertientes.

Un volumen de aproximadamente 297 millones de m3 al año de agua43 fluye desde la cordillera y


baja a extensos valles y sus cabeceras de las vertientes sur, este y oeste; conducidos por complejas

43 Este  volumen  comprende:  173  millones  de  agua  para  riego,  40  millones  para  consumo  humano  y  84 
millones  agua  para  energía  eléctrica.  La  referencia  no  incluye  el  volumen  de  96  millones  de  m3  que  está 

61 | P á g i n a
redes de organizaciones para agua de consumo humano, riego, la industria y la generación de
energía eléctrica, a través de empresas estatales, privadas, cooperativas organizaciones de regantes,
organizaciones de agua potable, expandidos a lo largo del extenso territorio que comprende el PNT.

Cuatro fuentes de agua son las principales en el uso del agua de riego, los de Embalses o Represas
ubicados en la Cordillera, las de aguas superficiales que proveen los ríos, las Vertientes y los Pozos,
que tienen relación directa con las fuentes subterráneas de agua que también se originan en la
Cordillera del Tunari.

El acceso al agua y los derechos reconocidos como “usos y costumbres”, han logrado construir una
identidad agraria característica de los valles en el entorno de Cochabamba, Morochata, Sacaba hasta
Colomi y SipeSipe. Esta identidad es el resultado de un largo proceso constitutivo historico, que se
ha prolongado desde el periodo Incaico, la Colonia, la Republica y mantienen hoy sus rasgos
fundamentales a partir de formas diversas de distribución, de derechos, participación y de
organización, que reflejan el carácter de una sociedad íntimamente unida al agua.

Precisamente, la importancia política estatal del agua en los valles cochabambinos y la cordillera
del Tunari se remonta al período incaico, ya que en los tiempos del inca Wayna Capac, durante la
conocida “repartición de tierras” entre los pueblos étnicos y mitimaes de entonces44, el agua de
riego forma parte de está redistribución y colonización estatal, que modificó estructuralmente la
organización territorial, política, social y económica de Cochabamba en el siglo XV.Wachtel
(1981).

El papel que tuvieron los valles cochabambinos en la formación de las primeras haciendas luego del
período colonial español y la necesidad de provisión de alimentos durante el auge de la mina en
Potosí, mantuvo la importancia regional en la producción de alimentos y en la expansión de las
haciendas agrícolas, muchas de las cuales se desarrollaron en base a la apropiación de las tierras con
sistemas de riego.

Con la Reforma Agraria de 1953, las comunidades retoman el control de sus tierras juntamente los
sistemas de riego, y más recientemente, con los acontecimientos de la llamada “Guerra del Agua”
del año 2000, la agenda del agua adquirió importancia nacional, junto a una gran capacidad de
movilización social y política en Cochabamba, núcleo de las principales reinvindicaciones sobre los
derechos al agua.

El agua, que en el momento de creación de Parque Tunari aparece como un problema relacionado
con los desbordes de las torrenteras al norte de la ciudad de Cochabamba; en la actualidad
representa una enorme y significativa importancia para la gente, la sociedad y el Estado en su
conjunto.

previsto la provisión de agua para agua potable, riego y la generación de energía eléctrica, con el proyecto 
Misicuni. 
 
44
 La  repartición  fue  en  franjas  longitudinales  de  44  brazadas  de  ancho  y  varios  kilómetros  de  largo  que 
abarcaba las laderas del Tunari y los valles con riego (Wachtel,1981) 
 

62 | P á g i n a
3.3.3.2. Agua para consumo humano

De la misma manera que en el riego, las fuentes de agua de la Cordillera tienen una relevancia
significativa en la provisión de agua a los principales municipios de la vertiente sur del Parque
Nacional Tunari y municipios que son parte en la vertiente norte.

Según datos del PMMAPSB los municipios del eje metropolitano utilizan 1572 lps de agua para
consumo humano que equivale a 48.9 millones de m3 al año, desagregado de fuentes superficiales
574 lps (36.5%) y 998 lps (63.5%) de aguas subterráneas o pozos.

Si bien de manera general el uso de aguas subterráneas tiene predominancia, las diferencias son
marcadas entre municipios en los volúmenes de consumo y en el origen de las fuentes. En la Tabla
10 se sintetiza los volúmenes de consumo de agua superficial y subterránea por municipio.

Tabla 10 Volumenes de agua para consumo humano por municipio y fuente 
 
Municipio  Agua Superficial  Agua Subterranea Consumo Total agua 
(m3/año)  (m3/año).  (m3/año) 

Sacaba  964.224,00 4.625.164,80 5.589.388,80 


Cercado 15.489.792,00 18.631.296,00 34.121.088,00 
Tiquipaya  1.088.640,00 2.052.864,00 3.141.504,00 
Quillacollo    3.421.440,00 3.421.440,00 
Vinto    1.617.408,00 1.617.408,00 
Sipe Sipe  311.040,00 696.729,60 1.007.769,60 

TOTAL  17.853.696,00 31.044.902,40 48.898.598,40 


Fuente: elaboración propia con datos del PMMAPSB 

Es importante advertir las marcadas diferencias en los volúmenes de agua que se demanda y utiliza
a nivel de cada municipio. Según esta información el 70% del agua disponible se consume en el
municipio de Cercado, el 12% en Sacaba, 7% en Quillacollo, 6% en Tiquipaya, 3% en Vinto y 2%
en Sipe Sipe (Figura 28).

Vinto Sipe Sipe


Quillacollo 3% 2%
7%
Tiquipaya
6% Sacaba
12%

Cercado
70%

Figura 28 Proporción de consumode agua para consumo humano 
por municipio

63 | P á g i n a
Un total de 627 pozos, operados por 534 OLPES y 3 municipios, proveen un volumen aproximado
de 33.4 millones de m3 de agua al año para consumo humano.

Según el diagnostico de fuentes de agua, en la Tabla 11 se indica las fuentes de agua, caudales,
organizaciones que gestionan su manejo para todos los municipios que son parte del área.

Tabla 11 Fuentes de Agua, Caudales y Organizaciones de Gestión por Municipio 
 
N°  Municipio  Organización  Fuentes Caudal
Superficiales Subterránea Superficiales Subterránea
s  s 
1  Sacaba   Cooperativas,  Presa  Tabla Mayu,  Presa  153 (pozos)  31  lps  148,7 
Juntas Vecinales,  Achocalla,  Vertiente  Thimpu,  (17,3%)   lps(82,7%)  
OTBs,  Comites  Laguna  Toro,  Vertientes 
de  Agua,  Puntiti,  Laguna  Mercedes, 
EMAPAS   Laguna  Vadolita,  Sara  Sara, 
Asnacienega,  Galeria 
Arocagua,  Laguna  Chungara, 
Vertiente Wara Wara  
2  Cercado   Cooperativas,  Misicuni,  Escalerani,  Wara  13 (Paso) y 6  498  599  lps 
Juntas Vecinales,  Wara, Chungara   (Vinto)   lps(45,4%)   (54,6%)  
OTBs,  Comités 
de  Agua, 
SEMAPA  
3  Tiquipaya   Cooperativas,  Río  Khora  Tiquipaya,  El  Río  2  35  66lps(65,3%) 
Juntas Vecinales,  Taquiña,  El  Río  Chutakawa  y  lps(34,7%)  
OTBs,  Comités  el  Río  Tola  Pujru,  además  de 
de  Agua,  diversas  vertientes  y 
COAPAT  (51  tajamares.  
org).  
4  Quillacollo   EMPAQ   Aguas Subterráneas  Paso,      110lps(100%
Marquina  )  
(14 pozos)  
5  Vinto   UAPSBV   Aguas Subterráneas  29  pozos  ‐ 5      52lps(100%) 
GAMV  
6  SIPE SIPE   Cooperativas,  Vertientes,  ríos  de  la  Pozos (3)  10  22,4lps(69,1
Juntas Vecinales,  cordillera del Tunari   lps(30.9%)  
%)  
OTBs,  Comités 
de  Agua, 
COAPAT  (20 
ORG)  
7  Morochat  Comités  Agua  Vertientes     
a,  Colomi,  Potable  y 
Cocapata,  Sindicatos 
Tapacari   Comunales. 
Fuente: Elaboración propia, con datos del (Plan Maestro Metropolitano de Agua Potable y Saneamiento de 
Cochabamba ‐ PMMAPSB ‐ 2011). 

A pesar de la importancia de la Cordillera del Tunari como fuente de agua para una población
signficativae de la región metropolitana, un 40% de las comunidades campesinas en el área rural del
PNT todavía se abastecen de agua para consumo principalmente de lluvia, ríos, vertientes y solo el

64 | P á g i n a
37% de las viviendas en el área rural tiene acceso a la cañería de red en su vivienda y un 16% de red
pública.

3.3.3.3. Represas o Embalses

De acuerdo a los datos del Inventario Nacional de Presas, de un total de 115 represas identificadas
en el Departamento de Cochabamba 45 , que almacenan 323 millones de m3, más del 50% se
encuentran en el área que comprende el PNT, concentradas en los municipios de Sacaba,
Quillacollo y Tiquipaya.

Sesenta y cinco embalses o represas proveen agua para riego, consumo humano y uso industrial.,
Sesenta y un lagunas (94%) son utilizadas con fines de riego, tres lagunas (4%) para agua potable y
una laguna (2%) está destinada al uso industrial de la Empresa Taquiña en acuerdo con los regantes
de la Cuenca Taquiña.

En la Tabla 12 se detalla está relación de presas por municipio, su capacidad de Embalse y usos.
Tabla 12 Represas o embalses según volumen de captación de agua y uso por municipio 
(Expresado en m3) (Elaboración propia en base a Inventario Nacional de Presas Bolivia, MMAyA 2010) 
 
Municipio  Riego  Agua Potable uso  Total 
N°  m3  N°  m3 N°  Industrial  N°  m3
Presas  Presas  Presas  m3  Presas 
Quillacollo  17  2.127.500    17  2.127.500
Sacaba  36  14.375.300  1  3.425.000 37  17.800.300
Tiquipaya  6  5.757.000  2  6.900.000 8  12.657.000
Cercado  1      1 1.000.000 2  1.000.000
Vinto  1  31.000    1  31.000
TOTAL  61  22.290.800  3  10.325.000 1 1.000.000 65  33.615.800
%    66 %    30% 3% 100 %  100 %

De manera sintética aproximadamente 6985 familias tienen derecho al acceso al agua para riego que
viene de los embalses o represas, a través de un múltiple sistema de distribución, con periodos,
épocas, volúmenes y modalidades de acceso en función a las características de cada embalse o
represa.

En la Figura 29 se puede apreciar la ubicación y distribución de las represas a nivel de municipios


en el PNT. Cada embalse o sistema de embalses, comprende un número definido de usuarios y con
derechos reconocidos por su participación en la construcción, mantenimiento, mejoras y la gestión
misma del sistema.

Es importante también aclarar que varias de las represas cuyo uso principal es el riego, en la
actualidad, por efecto de incremento de la población en la zona de influencia del PNT, vienen
compartiendo un porcentaje de su volumen en agua para consumo humano, como ocurre con los
principales embalses en Tiquipaya y Sacaba.

45
 PROAGRO. Ministerio de Medio Ambiente. Inventario Nacional de Presas.  

65 | P á g i n a
Figura  29 Sistemas de presas del Parque Nacional Tunari (APÉNDICE 1, MAPA 20)

Ocurre lo mismo con los sistemas de riego de río, que, dependiendo de sus volúmenes y
requerimientos, distribuyen porcentualmente su uso entre el agua para consumo y riego.

Así mismo se puede resaltar la importancia del Embalse de Corani, que, si bien se ubica en el área
de influencia del Parque Tunari, la cuenca Palca y su propia cuenca, ubicadas en la parte alta de
Colomi y Sacaba, son es las más importantes fuentes de aporte, con un área de drenaje de 222.5
km2 (Palca) y 289 km2 (Corani). (ENDE 2014).

Corani almacena un promedio de 168 millones de m3 que sumados al volumen en las diferentes
represas o embalses al interior del PNT se reúne 201 millones de m3 como el aporte efectivo y que
tienen relación con el PNT. Este volumen representa el 62% del volumen total de agua que se
utiliza a través de estos sistemas en el Departamento de Cochabamba, denotando su importancia a
nivel regional.

3.3.3.4. Sistemas de riego según fuente de agua, superficie de cultivo y familias por
municipio

A partir del Inventario Nacional de Riego actualizado por el MMAyA el año 2012 se cuenta con
información oficial confiable, que cubre a sistemas a partir de 2 ha para arriba, en tres categorías:
grandes, medianos y pequeños. Por tanto, los sistemas que este inventario reporta no incluyen todos
los microsistemas familiares e interfamiliares que suelen aprovecharse en las comunidades andinas
de montaña.

66 | P á g i n a
 
Figura  30 Sistemas de riego del Parque Nacional Tunari (VER APÉNDICE 1, MAPA 21)
 
 
Tabla 13 Sistemas de riego por municipio y tipo fuente dentro el PNT y zona de influencia (Elaboración 
propia en base a Inventario Nacional de Riego Bolivia, MMAyA 2012) (Promedio riego por familia =0.91 ha) 
 
MUNICIPIO  Nº  RIO  Nº  VERTIENTE Nº  EMBALSE Nº  POZOS  TOTAL
Sist.  Sist.  Sist.  Sist. 
Area  Nº Flias  Area Nº Flias Area Nº Flias Area  Nº Flias  Nº  Area Flias
(Has)   (Has)   (Has)   (Has)  Sist.   
MOROCHATA  26  1667  1832  4  116 134     30 1783 1966
INDEPENDENCIA  10  166  370        10 166 370

COCAPATA  1  96  72        1 96 72


TAPACARI  7  116  330  3  27 117     10 143 447
COLOMI  2  71  97  1  25 45     3 96 142
SACABA  1  10  30  1  27 34 13 2148 2938     15 2185 3002
TIQUIPAYA  1  1030  830  1  200 300 5 1620 1444 6 146  57  13 2996 2631
QUILLACOLLO  22  2609  3002  6  658 721 14 3117 1815 24 1118  1294  66 7502 6832
VINTO  12  3024  3616  5  235 302 1 100 231 10 636  1105  28 3995 5254
SIPE SIPE  4  1304  2351  5  136 330 38 2064  1825  47 3504 4506
TOTAL  86  10,093 12,530  26  1,424 1,983 33 6,985 6,428 78 3,964  4,281  223 22,466 25,222

Elaboración propia en base a Inventario Nacional de Riego Bolivia, MMAyA; 2012. 

67 | P á g i n a
En la Tabla 13 y Figura 30, se resume un total de 223 sistemas de riego identificados, cuyas fuentes
de agua se originan en la cordillera del Tunari, que cubren una superficie de riego anual de 22.466
hectáreas, y benefician a 25.222 familias, con un promedio general por familia de 0,91 ha, en un
total aproximado de 299 comunidades, en aproximadamente 153 comunidades campesinas
dispersas en el entorno del área del PNT y utilizando un volumen anual de 173.5 millones de
m3/año.

De acuerdo con los estudios del PEIRAV (2001), en el valle central existían 19279 ha de tierras
agrícolas con riego (hace 15 años), de las cuales el 92% son tierras de productores campesinas
(17737 ha), 5,3% corresponden a emprendimientos de carácter industrial y el 2,5 a centros de
investigación.

Es importante indicar que el mayor porcentaje de cobertura de área de los sistemas de riego tiene
como fuente de agua los ríos (45%), le siguen los embalses (31%), los pozos (18%) y finalmente las
vertientes (6%).

Se puede constatar de la información referida, indica limitaciones evidentes en las posibilidades de


riego en Tapacari, Independencia, Cocapata y Colomi, sin embargo, debe considerar el análisis, que
una parte importante del espacio territorial municipal está afuera del PNT.

La relación de familias beneficiadas y superficie regada entre los municipios del eje metropolitano
(Sacaba, Tiquipaya, Quillacollo, Vinto y Sipe Sipe) con los municipios de Morochata,
Independencia, Cocapata y Tapacarí muestra datos con diferencias abismales, ya que el 90% de la
superficie regada se encuentra en los municipios de la región metropolitana (20.182 ha), frente al
10% de los municipios de las provincias Ayopaya y Tapacari. (Ver Tabla 14).

Tabla 14 Superficie de riego y familias entre municipios región metropolitana y otros del PNT 
 
Municipios  Superficie riego en ha y % N° de Familias (%)
Municipios región metropolitana del  20.182 (90%) 22.225 (88,1%) 
PNT 
Municipios de Ayopaya y Tapacari 2188 (9,7%) 2855 (11,3%) 
del PNT 
Colomi   96 (0,4%) 142 (0,6%) 
TOTAL  22.466 (100%) 25.222 (100 %) 
Elaboración propia en base a Inventario Nacional de Riego Bolivia, MMAyA; 2012. 

En síntesis se puede sostener que el agua es un recurso fundamental en el entorno del PNT,
dinamizando una economía regional intensiva en la producción agropecuaria que representa 86
sistemas de riego que operan con agua de rio, 26 sistemas con vertientes, 33 embalses o presas y 78
pozos. Alrededor de 25.000 familias es decir aproximadamente unas 121.000 personas tienen
relación directa con el agua, la agricultura y el empleo directo, siendo responsables de provisión de
alimentos y la seguridad alimentaria de una parte importante de la población en la región.

Resumiendo, los cuadros de análisis de riego dan como resultado:

Total  de  223  sistemas  de  riego  se  encuentran  en  el  PNT,  dentro  el  área  protegida  y  en  su  zona  de 
influencia directa (debajo el límite sus de la cota 2750) 
Total de 22466 ha con riego y 25222 familias que se benefician, con un promedio general de 0,9 ha por 
familia 

68 | P á g i n a
Los  5  municipios  de  la  región  metropolitana  del  PNT  (Sacaba,  Tiquipaya,  Quillacollo,  Vinto  y  Sipe  Sipe) 
cuentan con la mayor cobertura de riego que alcanza al 90 % de la superficie total regada y 88% del total 
de  las  familias  beneficiadas,  en  169  sistemas  de  riego  y  un  promedio  de  0,91  ha  por  familia,  en 
aproximadamente 253 comunidades campesinas y regantes. 
 
El área de riego de estos sistemas se encuentra tanto dentro el PNT como en la zona de influencia, pero 
ambos aprovechan aguas de la cordillera del Tunari. 
Los restantes 5 municipios (4 de Ayopaya y Tapacarí y 1 en Colomi) cubren el 10% de la superficie regada y 
12 % familias beneficiadas 
Entre  estos  5  municipios  existe  diferencias  significativas  debido  a  su  ubicación  en  la  vertiente  de  una 
cuenca  muy  húmeda  como  Colomi  con  1,5  ha  por  familia  como  promedio,  frente  a  clima  relativamente 
húmedo  de  Cocapata  y  Morochata  con  promedios  de  superficie  de  riego  que  son  de  1,3  y  0,9  ha  por 
familia;  y  otra  vertiente  de  cuenca  más  seca  de  Independencia  y  Tapacarí,  con  0,45  y  0,3  ha  /  fam., 
respectivamente.   
La cobertura de riego dentro los límites del PNT alcanza a 107 sistemas de riego de los cuales: 
51  sistemas  con  2188  ha  de  superficie  y  2855  familias  están  en  Morochata,  Cocapata,  Independencia  y 
Tapacarí y un promedio de 0,76 ha/fam. 
3 sistemas con 146 ha y 96 familias en Colomi, un promedio de 1,5 ha/fam  
53 sistemas en los municipios de la vertiente sur (región metropolitana), con 4991 ha de riego (laderas) y 
6249, con promedio de 0,8 ha por fam. 
32% superficie de riego y 37 % familias  
La cobertura de riego en la zona de influencia directa es de 116 sistemas de riego con 15191 ha de riego 
equivalente al 68 % (2/3 del total), y 15976 familias que corresponde al 63 % del total de familias (debajo 
la cota) y más de 123 comunidades regantes. 
Está  zona  de  influencia  se  encuentra  exclusivamente  en  los  valles  de  los  5  municipios  de  la  región 
metropolitana  
En resumen, existe una diferencia muy elevada en los beneficios del agua de riego entre comunidades de 
la región metropolitana del PNT ladera sud (90%) y de los otros 5 municipios del Norte, Este y Oeste (10%), 
así como de la superficie regadas dentro el PNT (32%) y en zona de influencia (68 %). 
Del total de las 316 comunidades dentro el PNT 33% tiene riego y 67 no cuenta
Si  sumamos  las  comunidades  regantes  de  la  zona  de  influencia  llegan  a  439  comunidades,  con  una 
relación 51% con riego y 49 comunidades sin riego. 
Elaboración propia en base a Inventario Nacional de Riego Bolivia, MMAyA; 2012: 

3.3.3.5. El agua como bien común y la gestión colectiva en los sistemas de riego

Una de las principales características comunes de los usos y costumbres que se encuentra en todos
los sistemas de riego, es el carácter comunitario de las aguas y de los derechos.

La regla general es que por cada fuente de agua existe una organización de riego. En el interior de
cada organización rigen una serie de reglas y normas a las que deben atenerse los usuarios para
acceder al agua. Una norma común es la obligación de aportar a los trabajos de mantenimiento de la
infraestructura hidráulica y a las tareas organizativas en el funcionamiento diario del sistema.
En el ámbito de los sistemas de riego particularmente en la región del valle central y sacaba se han
constituido una diversidad de organizaciones de regantes, desde los niveles comunales,
intercomunales y municipales. Estas organizaciones en muchos casos están articuladas a las
estructuras sociales y sindicales de la comunidad, pero en otros casos, mantienen una posición de
autonomía en su gestión.

Las organizaciones de regantes por su naturaleza y al gestionar un recurso estratégico y


fundamental para la vida de la gente, tiene un poder de convocatoria y articulación social

69 | P á g i n a
determinante. Estas organizaciones constituyen la referencia histórica “clave” en la que se
concentra la larga lucha en la construcción y defensa de sus derechos en relaciónal agua.

Algunas asociaciones de regantes de importancia regional y carácter supra comunal, constituyen las
organizaciones de Sacaba, Tiquipaya, Quillacollo, Vinto y SipeSipe, que aglutinan a más de 10.000
familias de regantes.

Una relación resumida de estas organizaciones se indica en la Tabla 15

Tabla 15 Organizaciones representativas de Regantes por Municipio en el entorno del Parque Nacional 
Tunari 
 
Sacaba  Quillacollo  Tiquipaya Vinto – SipeSipe Morochata – Cocapata‐
Independencia – Tapacari – 
Colomi ‐ Cercado 
Asociación de  Asociación de  Asociación de  Asociación de  Sistemas comunitarios y 
Usuarios de la  Riegos y  Sistemas de Riego  Regantes del rio La  familiares de riego 
Laguna Larati.  Servicios El  Tiquipaya ‐  Llave. 1.200  articulados a la 
AULL – Larati  Paso (ARSEP);   Colcapirhua  usuarios Esta  organización sindical. 
     (ASIRITIC);   compuesta por 4 
12 comunidades,  La Asociación  Al interior de  sistemas de riego: i) 
con un total de  de Regantes de  ASIRITIC se hallan  Patan Yacu, ii), 
672‐ 960 usuarios  Bella Vista  los Sistemas Lagun  Chimpa Yacu, iii) 
que poseen. Sup.  (ARBVI).  Mayu, Machu  Uran Yacu, y iv) 
Riego: 495.66 ‐    Mita, Chankas,  MayunYacu. 
regantes   Comunidades  SaytuKhocha   
   Apote, El Paso,  Vertientes,  Asociación de 
Asociación de  Bella Vista,   Rebalses  Usuarios de aguas 
Regantes de    2000 usuarios  de la Cuenca del Río 
Apaqa Punta     Viloma: Usuarios: 
(ARAP). 1.800  19 comunidades  32 
Usuarios  comunidades(más 
   de 10.000 
habitantes) 
Fuente; Elaboración propia 

3.3.4. Los Usos extractivos del agua por grandes emprendimientos


estatales
Un número importante de iniciativas estatales, cooperativas, de organizaciones vecinales y
emprendimientos privados, acceden a fuentes de agua principalmente en lagunas, vertientes, ríos y
aguas subterráneas del PN Tunari.

Desde la Colonia y principios de la Republica, primero la ciudad de Cochabamba y luego los


municipios y la población asentada en la vertiente sur han accedido a fuentes de agua tanto para
consumo humano, agua de riego, la generación de energía eléctrica y uso industrial, cuyas nacientes
están en el PN Tunari. Datos de Salazar F. hacen referencia a 1879, 1883 y 1889 como los hitos más
destacados en la búsqueda y acceso al agua para consumo humano en Cochabamba. 46

46 El  proyecto  de  la  Laguna  San  Juan,  un  primer  fracaso,  1879:  Tras  la  conformación  de  una  sociedad 
agrícola comercial, con inversión privada, se inició la construcción de un dique de 60 metros de largo y 14 

70 | P á g i n a
La magnitud e importancia del agua, que se traslada desde la Cordillera Tunari hacia los valles de
Cochabamba, alcanza dimensiones distintas, considerando sus distintos usos. Un grupo de actores
considerados en la actualidad como emprendimientos estatales, son responsables de controlar o lo
harán en el futuro inmediato, el flujo de volúmenes signifcativos de agua.

Varios de estos proyectos son catalogados de uso intensivo, principalmente por que conlleva
impactos tanto sociales como ambientales. Entre estos proyectos deben mencionarse al Proyecto
Multiple Misicuni, SEMAPA, Synergia ENDE Corani, y YPFB.

La empresa de Servicio Municipal de Agua Potable y Alcantarillado SEMAPA es la proveedora de


agua potable a la ciudad de Cochabamba (municipio Cercado), cuyas represas de Wara Wara y
Escalerani son las principales fuentes de provisión de agua para el 54% de la población urbana
(2015). La Autoridad de Fiscalización y Control Social de Agua Potable y Saneamiento Básico
(AFCSASB) en su reporte de indicadores de desempeño de las empresas proveedoras de servicio de
agua potable, indica que SEMAPA alcanza una eficiencia en el uso del agua de solo el 42%.
SEMAPA extrae 26.6 millones de m3 de aguas superficiales y 14.4 millones de m3 de agua
subterránea al año, haciendo un total de 39 millones de m3. Sin embargo, SEMAPA factura
únicamente 16.4 millones, lo que equivale decir que unos 22.6 millones de agua no contabilizados
en su análisis, con el argumento de pérdidas en su la red de distribución obsoleta.

Alrededor de dos tercios de los pobladores se abastecen de aguas subterráneas y solo una tercera
parte de aguas superficiales procedentes del sistema de Escalerani, Wara Wara, Chungara y un plan
inmediato de Misicuni que está en implementación.

La tendencia en la expansión urbana, que parece irreversible, ha provocado que durante los últimos
diez años la región ha duplicado su población, conformando una mancha urbana continua que
integra el Valle de Sacaba y el Valle de Cochabamba reduciendo progresivamente las zonas rurales
a un porcentaje menor al 10%. (Plan Maestro Metropolitano de Agua Potable y Saneamiento de
Cochabamba - PMMAPSB - 2011).

La expansión de la mancha urbana47, contrasta con la realidad de los municipios de la vertiente


norte, este y oeste que rodean al eje metropolitano, y se caracterizan, más bien, por expulsar
poblaciones de jóvenes desde sus comunidades hacia las ciudades. La dimensión de esta población

metros  de  altura  para  embalsar  aguas  en  la  Cordillera  del  Tunari;  además  de  un  tunel  de  300  metros  de 
largo. El uso de las aguas a captar tenía como destino a riego y consumo urbano. Por falta de capital la obra 
quedo inconclusa. 
 
Inicio  de  estudios  técnicos,  1883:  Se  conforma  una  "comisión  de  los  notables",  la  cual  conjuntamente  la 
Alcaldía,  estimulan  estudios  técnicos.  Viéndose  la  posibilidad  de  captar  tres  posibles  vertientes  Tirani, 
Chacacollo y Arocagua. Las fuentes elegidas fueron las vertientes de Arocagua con capacidad de 6.5 l/s, las 
que  conjuntamente  el  sistema  de  pilas  alcanzaba  a  una  producción  neta  de  19  litros  por  persona, 
alcanzando por conducción al 50% del agua captada. 
 
1896  Inaugura  el  servicio  de  Agua  Potable  en  Cochabamba.  Tras  la  expropiación  de  las  vertientes  de 
Arocagua, con un costo de 24.000 Bs., el gobierno de Arze transfirió las vertientes a favor de la Alcaldía y de 
la Prefectura. 
47
 “En los últimos 50 años la región metropolitana incrementó 9 veces su tamaño, la que creció desde las 2 
mil hectáreas en 1962 hasta 18.9 mil el 2012” Ledo C. 2013. 
 

71 | P á g i n a
indudablemente tiene un impacto determinante de presión sobre los recursos naturales y
particularmente sobre el agua.
SEMAPA y en gran medida todas las cooperativas de agua potable de la región metropolitana,
como entidad pública responsable por el servicio de agua potable y alcantarillado, entre sus
funciones solo se establece la tuición de distribución del servicio y tratamiento del agua potable. No
cuenta con funciones y menos asignaciones de recursos financieros ni técnicos, para proteger y
realizar un manejo integral del área de aporte a su fuente de agua, que son las lagunas Wara Wara,
San Pablo, San Juan y Chungara. Esta situación plantea un problema importante y necesidad de
preveer su manejo.

La otra Empresa importante es CORANI ENDE, que tiene la concesión de las aguas de la cuenca
Palqa en el municipio de Sacaba. Cuenta con una importante infraestructura dentro el área que
colecta aguas de las cuencas del PN Tunari para el embalse de la laguna Corani, desviando aguas a
través de un túnel de trasvase y canalizando las que bajan naturalmente. La cuenca del río Palca
alcanza los 1800 mm/año de precipitación, siendo las cuencas con mayor caudal de aporte para la
generación de energía eléctrica junto con la cuenca de la laguna Corani, debido a que las aguas de la
cuenca Palca fueron concesionadas para este fin a la empresa Nacional de Electricidad ENDE el
año 1995 y por un periodo de 40 años, hoy Empresa Hidroeléctrica Corani S.A.M El embalse
Corani (3245 m) cuenta con 590 km2 de área total de drenaje de captación de aguas. Las cuencas
que nacen y se encuentran en el PNT contribuyen con una considerable superficie que representa
cerca del 53 % (marcado en cuadro rojo en la Figura 31). Del trasvase de la cuenca del río Palqa
Mayu capta aguas de una superficie de drenaje de 222,5 km2 (38%) (Municipio de Sacaba). De las
cuencas del río Candelaria y Kenkho Mayu aproximadamente unos 90 km2 (15%) (Municipios de
Colomi y Sacaba). Para la generación de energía eléctrica, el sistema Corani-Santa Isabel, produce
un caudal turbinado en la planta de Santa Isabel de cerca de 7,95 m3 por segundo. Datos
aproximados del aporte de la cuenca reportan 173 millones de m3/año de agua como el
potencial volumen de captación que baja desde la vertiente noreste de la Cordillera que
comprende el Parque Nacional Tunari a la represa de Corani. En la Figura 31 se puede
apreciar tanto la magnitud de la cuenca y la construcción de obras de captación y retención de agua
que son conducidas en su totalidad a la represa de Corani. El Sistema de captación, aducción y
regulación (SCAR), cuenta con un complejo de 18 obras de toma y captación, 38 km., de canales de
conducción, 19 km., de túneles y 5,7 km., de tuberías sub-superficiales. El área de drenaje abarca a
590 km2; con precipitación media anual entre 650 – 2565 mm y un caudal medio anual de 7,35
m3/s.

La energía primaria de generación eléctrica proviene de las aguas del embalse de Corani, la central
de Corani genera 54 MW y Santa Isabel 93,2 MW, aportes importantes al Sistema Interconectado
Nacional de Bolivia. La Presa es una obra con una altura de 30m., es mixta de tierra – escollerado
de piedra con núcleo de arcilla, filtros de arena-grava con un volumen útil de 139 Hm3 y un área
inundada de 1414 has. Las obras de captación y el túnel de conducción, así como la construcción de
zanjas en las cabeceras de la cuenca han impedido el flujo natural del curso de las aguas hacia la
parte baja de la cuenca, limitando el acceso a estas fuentes de agua a las comunidades presentes en
el territorio.

YPFB también conduce aguas de esta cuenca a través de tubería forzada hacia la planta de
refinamiento en Valle Hermoso. Datos preliminares indican que el agua transportada equivale a 50
lps, que quiere decir 1.5 millones de m3/año.

72 | P á g i n a
Figura 31. Sistema en Cuencas del PNT para el Embalse de Corani (VER APÉNDICE 1, MAPA 22) 
 
El emprendimiento más conocido es el Proyecto Múltiple Misicuni (PMM), destinado a la
generación de agua potable para la región metropolitana del departamento de Cochabamba, riego
para los municipios de Vinto, Quillacollo y Tiquipaya y energía eléctrica para la red nacional de
ENDE. El Proyecto Multiple Misicuni a su conclusión prevé la dotacióntotal de agua: 6100 lps de
los cuales 3.900 lps son para agua potable, 2.200 lps; para riego considerando una cobertura de
5.900 ha y la generación de energía hidro eléctrica de 120 Mw; 500 Gwh/año. Misicuni prevé
solucionar el déficit de agua para consumo humano en la región metropolitana y generar energía
eléctrica. El riego es un proyecto complementario para menos de la mitad de comunidades que
viven en el área de influencia del proyecto.

Este proyecto de magnitud en inversión prevé beneficiar a 4 municipios del valle central, 50
comunidades y unas 5200 familias (RIMAC 2011). De las tres etapas del PMM, solo se ha
concluido la primera. La segunda se encuentra en plena ejecución y la tercera etapa aún no esta
definida la fecha de inicio. Un resumen de las caracteristicas técnicas por etapas se indica en la
Tabla 16. En la Figura 32 se indica el area de emplazamiento del proyecto y su considerable area de
infuencia.

Los datos del PMM son elocuentes, respecto de las grandes dimensiones que abarca, tanto por los
servicios de agua potable destinados a más de 1,2 millones de habitantes del departamento de
Cochabamba, como por su aporte al riego y la generación de energía eléctrica. La valoración
resultante de las funciones que cumple, los impactos positivos y negativos que ya se generan, o
aquellos que potencialmente pueden surgir a futuro, junto a la necesidad de preveerlos y manejarlos,
se identifican como parte medular de los temas estratégicos para la gestión integral futura del PNT,
los cuales deberán ser considerados entre sus lineamientos estratégicos de gestión.

73 | P á g i n a
Figura 32.  Área de emplazamiento e iInfluencia del Proyecto Misicuni (VER APÉNDICE 1, mapa 23)

Referencia del EIA elaborado por el BID, advierte que:


“… aproximadamente el 87% del área del embalse está compuesta por terrenos agrícolas,
es decir terrenos donde se produce mayormente papa, oca, papaliza y algunos otros
cultivos, en terrenos que son de importancia fundamental para las comunidades”

“El embalse va a inundar 469 hectáreas de uno de los valles fértiles intra-montanos de la
Cuenca Misicuni donde 10 comunidades agrícolas cultivan papa y cereales y que serán
desplazados a remontarse a cultivar en laderas degradadas y de pendiente superiores a
40%.Las cinco comunidades que han sufrido las mayores pérdidas son Villa San Isidro que
ha perdido 91 ha de tierras cultivables, Patapampa que ha perdido 81 ha de tierras
cultivables y Uyuni y Misicuni que han perdido alrededor de 44 ha cada una” (BID 2000).
 
Tabla 16 Etapas del Proyecto Multiple Misicuni (Elaboración propia en base a Anexo Recursos Hidricos, Plan 
Metropolitano de agua potable y saneamiento, MMAyA, GAD, 2014) 
 
Primera Etapa  
Producción de agua (promedio):      400 l/s 
Dotación agua potable (SEMAPA)    250 l/s 
Riego Canton el Paso                   150 l/s 
 
Obras Implementadas primera Etapa  
Túnel Trasvase de 19,5 Km de largo (Concluido el año 2005). 
Plan Inmediato (Operando desde el 2005) 

74 | P á g i n a
 
Segunda Etapa (Presa de 120 m de altura; volumen de 100 millones de m³). (en ejecución) 
Dotación total de producción de agua:     3.100 l/s 
Dotación para agua potable:        2.000 l/s 
Dotación de agua para riego:          1.100 l/s; 3.900 ha 
Generación de Hidroelectricidad:     80Mw, 230 Gwh/año 
 
Obras a Implementar  Segunda Etapa 
Presa hasta 120 m de altura   
Central hidroeléctrica de 80 Mw y embalse de compensación 300.000 m³ 
Planta de tratamiento para agua potable a 1 m³/s 
Líneas de conducción de agua potable de acuerdo con el plan Maestro 
Construcción del canal de riego al Este de 4,5 km y 12 km al Oeste 
 
Tercera Etapa 
Dotación total de producción de agua:     6.100 l/s 
Dotación para agua potable:                    3.900 l/s 
Dotación de agua para riego:                     2.200 l/s; 5.900 ha 
Generación de Hidroelectricidad:               120 Mw; 500 Gwh/año 
 
Obras a Implementar Tercera Etapa:  
Construcción  de  los  túneles  de  aducción  de  las  cuencas  Putucuni  y  Viscachas  20  km.  Construcción  de  los 
embalses derivadores.   
Ampliación de la planta de tratamiento para agua potable de  1 a 3 m³/s 
Ampliación del  canal de riego al Oeste hasta 18.5 Km 
Ampliación de la Central Hidroeléctrica a 120 Mw  

Testimonios de dirigentes de las comunidades del área de emplazamiento del proyecto han
manifestado que la construcción del túnel ha afectado severamente a 75 vertientes, secando sus
tierras y restringiendo la disponibilidad para la agricultura y la pecuaria. El reasentamiento
involuntario de 175 familias que pertenecen a las 8 comunidades en la Zona Alta, así como el
desplazamiento económico de unas 200 familias que tienen sus tierras agrícolas en el área del futuro
embalse conlleva como consecuencia la disminución evidente de las actividades productivas en la
región.

En la Zona Baja el terreno de 13 familias y una empresa se verán afectadas por la Central
Hidreoelectica Misicuni. La creación de un embalse puede generar impactos sobre la capa freática
de la región, que en turno afectaría a actividades agrícolas del área. Además, las acciones
relacionadas con el movimiento de tierras, remoción de cobertura vegetal, construcción de vías de
acceso, excavaciones y cortes para la construcción de obras tienen en la actualidad incidencias
negativas sobre el suelo y aguas superficiales causando procesos erosivos.

La Empresa Misicuni (EM) ya ha invertido en la construcción de caminos, mejoras de accesos,


viviendas, sistemas de agua potable, invernaderos, como parte del proceso de reasentamiento. La
impresión de la comunidad parece advertir, que las obras, los servicios y los proyectos
compensatorios, no parecen subsanar en el futuro todas “las pérdidas” de la población,
comprendidas en sus múltiples dimensiones.

Pese a la existencia de documentos y convenios suscritos, los proyectos compensatorios y otras


iniciativas como la Implementación de un Complejo Integral Piscícola Turístico en el área de
influencia Misicuni y el Proyecto de Desarrollo Integral de la Cuenca Misicuni, gestando con
participación de la comunidad, la gobernación y la misma empresa; no existe en la concepción

75 | P á g i n a
misma del proyecto, un mecanismo efectivo de participación de las comunidades de los
beneficios que se generen con el uso y aprovechamiento del agua en el largo plazo.

Las condiciones y mecanismos de compensación hasta ahora implementados tienen el propósito de


salvar los cuestionamientos actuales, de manera que el proyecto se concluya sin ninguna
interferencia de comunarios en el área.

A pesar de haberse constituido una instancia de participación denominada de “Alto Nivel”, donde
intervienen representantes de los Gobiernos Municipales, la Gobernación, la Empresa y las
organizaciones sociales de la regional Misicuni; las relaciones de poder y los mecanismos de
participación instituidos en este nivel, son evidentemente desfavorables para las comunidades que
hasta ahora no han subsanado mínimamente los compromisos asumidos.

3.3.5. Proyecto de futuras demadas de agua (Kewiña Khocha)

Proyecto de grandes dimensiones, y en algún momento alternativo a este y con mayor alcance en
captación de agua y cobertura de servicios de agua de riego y energía principalmente. El proyecto
actual consiste en aprovechar como embalse la laguna Corani, incrementando el área de drenaje de
tres cuencas que se encuentran dentro el PNT entre Sacaba y Tiquipaya: cuencas de Pujyuni,
Ch’apisirca y Dobledero que a través de túneles de trasvase y canales serían conducidos hasta el
trasvase de palca y de este a Corani. Este proyecto propone regar el valle de Sacaba y valle alto de
Cliza, Punata y Arani. Se encuentra solo en proyecto sin financiamiento aún.

3.3.6. Balance sobre la importancia del agua en el PNT

La cordillera del PNT, por sus condiciones biogeográficas, climáticas y ecológicas, es el principal
centro de condensación, captación, almacenamiento y flujo natural de agua dulce del departamento
de Cochabamba, y cabecera de tres de las cuencas más importantes a nivel nacional: río Grande, río
Beni y río Ichilo - Mamoré.

Estas aguas fluyen por una compleja, extensa e intrincada red de más de 600 ríos y 338 lagunas de
diferente escala, superficie y nivel que se articulan desde microcuencas, subcuencas hasta los ríos
mencionados.

El agua de la cordillera cumple las cuatro funciones vitales y concomitantes a la gestión integral:
función ambiental, social, cultural y económica: agua de consumo humano (potable, por cañería y
directo), riego y uso energético e industrial.

Es tal el aporte de las aguas procedentes de la cordillera en cada una de estas funciones, que es
posible afirmar que el 70% de la población del departamento de Cochabamba, que representa a
todas las comunidades del PNT y todos los municipios de la región metropolitana dependen de este
recurso

El uso del agua por las empresas SEMAPA, el Proyecto Múltiple Misicuni, junto a las Empresa
Corani de ENDE y YPFB muestran la enorme función social y económica de las aguas de la
cordillera del Tunari (PNT), cuya relevancia ecosistémica-ambiental por su condición de zona de
mayor captación y almacenamiento de aguas del departamento, se encuentra a la par de estas
funciones. Aspectos, que por su importancia requieren de una valoración integral necesaria que
contribuya en la orientación de una gestión pública y socioambiental apropiada y sustentable de los
recursos hídricos de la cordillera.

76 | P á g i n a
Por tanto, en la medida de su gran relevancia para el desarrollo regional y nacional, el agua debe ser
junto a las bases productivas de las comunidades, los ámbitos donde se debe centrar las principales
orientaciones estratégicas del Plan de Manejo del PNT.

3.4. Otros recursos naturales renovables y no renovables


en concesión
3.4.1. Minerales: potencial y concesiones
En el área que comprende el PNT existen concesiones mineras, principalmente auríferas y de
explotación de yeso. No se conoce sobre el grado de operación en que se encuentran actualmente.

Tapacari Tiquipaya Vinto


1% 13% 1%
Independencia
Sipe Sipe 22%
1%

Sacaba
6%

Quillacollo Morochata
19% 37%

Figura 33 Areas de concesión minera por municipios (Elbaoración propia con 
datos del PDOT 2015)

Datos del PDOT 2015, reportan 8.492.03 has de concesiones mineras en ocho de los once
municipios del PNT, siendo Morochata el municipio con mayor área en concesión minera (3.134
has), seguido de independencia (1850 has), Quillacollo (1600 has) y Tiquipaya (1125 has), entre las
más importantes. (Figura 33). La distribución espacial de todas las concesiones mineras se observan
en la Figura 34.

77 | P á g i n a
Figura 34 Concesiones mineras en el PNT (Fuente PDOT, 20015) (ver APÉNDICE 1, MAPA 24).

 
3.4.2. Hidrocarburos y areas potenciales de prospección en el PNT
En mayo del presente año el Gobierno Nacional aprueba el D.S: 2366 que bajo el titulo de “Reserva
y adjudicacion de áreas de interes hidrocarburiferas a favor de YPFB”

Este decreto señala en su Art. 2, parágrafo I, que “Se permite el desarrollo de actividades
hidrocarburíferas de exploración en las diferentes zonas y categorías de áreas protegidas...” lo cual
afectaría a aquellas que tienen superpuestos contratos petroleros y áreas reservadas a YPFB, estas
últimas que también pueden disponerse para que otras empresas puedan realizar operaciones a
través de contratos de servicios petroleros.

Con esta disposición el 50% de las Areas Protegidas Nacionales están afectadas por la frontera
hidrocarburífera (en total 11 Areas Protegidas Nacionales). Al interior de las 22 APN, el 17,9% del
total de su superficie ha sido dispuesto como áreas de actividad petrolera (3.046.797,50 de
hectáreas).

78 | P á g i n a
Figura 35 Area de Concesión para exploración petrolera en el PNT, según DS 2366 (VER APÉNDICE 1, 
MAPA 25)

En el caso especificio del PNT, 6.627 hectareas que corresponde al 2% de la superficie del área se
han dispuesto para fines exploratorios. De acuerdo a la Figura 35 el área de reserva y adjudicación,
comprende la ceja de monte en el límite noroeste, sobreponiendose al territorio de comunidades
campesinas principalmente de la Central Palca y Central Chapisirka en los municipios de Sacaba y
Tiquipaya respectivamente.

Es importante indicar que esta información es desconocida por las comunidades campesinas y en la
medida de la posible explotación petrolífera representa una evidente amenaza para las familias
campesinas que viven y desarrollan una intensa actividad económica entorno a la agricultura y
ganadería en este territorio. (Figura 36). Según varias opiniones que han cuestionado este DS, se
trataría claramente de una norma para eliminar las restricciones de uso en función de objetivos de
protección de ecosistemas y territorios, inherentes a la categoría de área protegida48.

48
SENA  –  FOBOMADE.  Bolivia  ‐  El  Decreto  2366  contra  las  Areas  Protegidas:  arrasando  con  la  legislación 
ambiental. en http://www.oilwatchsudamerica.org/: (02 de Julio de 2015).  

79 | P á g i n a
Figura 36 Area sobrepuesta de concesión petrolera en territorio de 
comunidades campesinas de la Central de Palca (Municipio de 
Sacaba)

Según Campanini (2015): “… a partir de este decreto se modificará radicalmente la estructura del
AP, por decir lo menos, pues según la norma el descubrimiento de un yacimiento, con
características de comercialización dentro de cualquier Área Protegida, permite a la empresa
demandar ante el SERNAP la reconFiguración de las características internas del parque, Vale
decir que por ejemplo, en el caso de una zonificación (protección irrestricta, uso moderado,
recuperación natural, uso intensivo no extractivo y otros) a demanda de las petroleras interesadas ,
el Área Protegida y su zonificación sería replanteada conforme a los criterios de explotación y no
sobre criterios de conservación y protección49”

49
 El comentario hace referencia al inciso ll. del Art. 2 del DS 2366 que textualmente indica: “En caso que los 
resultados de exploración concluyan con un descubrimiento comercial para la fase de explotación,el Titular 
podrá  solicitar  al  SERNAP  la  evaluación  y  revisión  de  los  instrumentos  de  planificación  u  ordenamiento 
espacial del Área Protegida, para su adecuación y/o actualización cuando corresponda” 

80 | P á g i n a
3.5. Caracteristicas biológicas
3.5.1. Introducción
El Parque Nacional Tunari cuenta con una importante riqueza y diversidad biológica distribuida a lo
largo de un paisaje esencialmente montañoso. Esta diversidad no ha sido valorada suficientemente,
una consecuencia de las características socioeconómicas e institucionales propias del área que
caracterizaron su gestión en el pasado.

Por su valor natural, como por su relevancia en los sistemas de producción, así como por el estado
en que se encuentran, la biodiversidad de flora y fauna cobra aún mayor importancia en la
perspectiva de una gestión integral con participación activa de las comunidades.

En este sentido, es importante resumir el conocimiento sobre el estado de situación de la diversidad


de flora y fauna del PNT, como insumo para la caracterización de los sistemas de producción y
sistemas de vida, ya que estos recursos forman parte histórica de las formas de uso, extracción y
manejo de parte de la población.

3.5.2. Biogeografía y pisos ecológicos


En Bolivia se han identificado 10 provincias biogeográficas (PB), según el sistema de clasificación
propuesto por Navarro (2002); Josse et al. (2003) y Navarro (2011). De estas, 3 Provincias
Biogeográficas confluyen en el Parque Nacional Tunari -PNT (ver Figura 37):

 Provincia Biogeográfica Boliviano-Tucumano

Ubicada en las laderas bajas de la vertiente occidental de la Cordillera del Tunari en el intervalo
2200 - 2750 hasta 3200 msnm, que constituye la franja del límite sur del Parque Nacional Tunari.

 Provincia Biogeográfica Puna Mesofitica

Ubicada en las laderas altas de la vertiente occidental de la Cordillera del Tunari, por encima de
3200 hasta 5030 msnm de altitud.

 Provincia Biogeográfica Yungueña

En las laderas altas y medias de la vertiente oriental al noreste y noroeste de la Cordillera del
Tunari, una franja altitudinal muy compleja que comprende los valles yungueños desde 2100 hasta
3700 msnm de altitud en la zona de Independencia y Morochata; y en el intervalo de 3500 hasta
3900 msnm de altitud, presente en el noreste (zona de Corani). Está última PB, tiene dos sectores: la
PB yungueña de la cuenca alta del rio Chapare / Ichilo, y el sector de la PB yugueña de la cuenca
alta del río Cotacajes / Beni.

En la confluencia de las provincias yungueñas de las cuencas altas de los ríos Beni e Ichilo con la
provincia de puna mesofítica y la provincia boliviano tucumano, radica una de las cualidades
ambientales más relevantes del PNT, que determinaron la conFiguración natural de una de las
regiones con bioclimas de mayor humedad y “generación” de agua del departamento de
Cochabamba y de Bolivia.

81 | P á g i n a
Figura 37. Provincias biogeográficas de Bolivia y su sobreposición con el PN Tunari (VER APÉNDICE 1, MAPA 
26) 
 

 Figura 38 Mapa de Unidades Ambientales o Pisos Ecológicos del PN Tunari (ver APÉNDICE 1, MAPA 27) 

82 | P á g i n a
A partir del mapa de provincias biogeográficas (Figura 37) se han identificado distintas unidades
ambientales integrales (UAI), las cuales corresponden a pisos ecológicos delimitados en función de
las características bioclimáticas, fisiográficas y geomorfológicas, y en función a la vegetación
potencial, que se desarrollan en determinados intervalos altitudinales (Figura 38).

Tabla 17 Pisos ecológicos y bioclimas de las provincias biogeográficas que existen en el PNT 
 
BIOGEOGRAFIA  UNIDAD AMBIENTAL /  RANGO  PISO BIOCLIMATICO
PISO ECOLOGICO  ALTITUDINAL  (Navarro, 2011) 
(msnm) 
PROVINCIA  PISO ECOLÓGICO  4700 – 5030  Criorotropical  pluviestacional 
BIOGEOGRÁFICA  DE  LA  SUBNIVAL PUNEÑO  subhúmedo 
PUNA MESOFÍTICA  PISO  ECOLOGICO  3900‐ 4100 a  4600 ‐ Orotropical  pluviestacional 
Sector  Puneño  ALTOANDINO PUNEÑO  4700   subhúmedo a húmedo 
mesofítico sureño  PISO  ECOLÓGICO  3200 a 3900 (‐ 4000)  Supratropical  pluviestacional 
ALTIMONTANO PUNEÑO  subhúmedo 
PROVINCIA  PISO  ECOLÓGICO  3100 ‐ 3800  Supratropical 
BIOGEOGRÁFICA  ALTIMONTANO  pluvial  húmedo  a 
YUNGUEÑA  YUNGUEÑO  (CUENCA  hiperhúmedo 
Sector  Cuenca  Alta  del  ALTA ICHILO) 
Ichilo 
PROVINCIA  PISO  ECOLÓGICO  2800  – 3100  a  3600  Supratropical  pluviestacional 
BIOGEOGRÁFICA  ALTIMONTANO  – 3700   húmedo 
YUNGUEÑA  YUNGUEÑO  (CUENCA 
Sector  Cuenca  Alta  del  ALTA BENI) 
Beni  PISO ECOLÓGICO 2200 – 2800  Pluviestacional  húmedo  a 
MONTANO YUNGUEÑO  subhúmedo 
PROVINCIA  PISO ECOLÓGICO  2200 – 3200  Mesotropical  pluviestacional 
BIOGEOGRÁFICA  MONTANO  BOLIVIANO  subhúmedo  inferior  y  xérico 
BOLIVIANO  TUCUMANO  seco a semiárido 
TUCUMANA 
Sector Río Grande Piray 

Tabla 18 Pisos ecológicos según criterios técnicos y campesinos 

PISOS ECOLOGICOS                     ALTURAS (msnm) PISOS ECOLOGICOS                 


(CRITERIOS TECNICOS)  (SEGÚN CRITERIOS CAMPESINOS) 

 ALTOANDINO PUNEÑO  4100 a   4700 Puntas (Puna alta) 


  3600 a 3900‐ 4100 Lomas (puna en ladera) 
ALTIMONTANO PUNEÑO 
3200 a 3600 Laderas (chawpi jallp’as) 
  3600  a 3900 Puna húmeda 
ALTIMONTANO YUNGUEÑO (húmedo) 
3100 a 3600 Ladera, chawpi jallp’as 

MONTANO YUNGUEÑO  2200 a 3100 Valle y ladera 


MONTANO BOLIVIANO TUCUMANO  2500‐2750 a 3200 Valle 

De los siete (7) pisos ecológicos o unidades ambientales identificadas en estas provincias
biogeográficas (Tabla 17), dos son yungueños altimontanos, que se diferencian por el grado de

83 | P á g i n a
humedad y pluviosidad. Los dos pisos altimontanos yungueños que se presentan con el mismo
nombre en realidad se diferencian por corresponder a cada uno de los sectores de la cuenca alta a la
que pertenecen (Iclhilo y Beni). En la Tabla 18 se presenta una comparación de la definición de
pisos ecológicos según criterios técnicos y criterios campesinos.

3.5.3. Flora

En la Tabla 19 se presenta el inventario de flora del PNT realizado en base a información


secundaria y primaria.

Tabla 19 Diversidad de flora en el PNT y la cota 2750 
 
Familia, Especie y Número Cantidad 
Familias botánicas (todo el Parque Nacional Tuanri) 112 
Número de especies de plantas superiores (todo el PN Tunari) 760 
Nº de otras especies (briofitas, líquenes y hepáticas) 60
Nº especies identificadas sobre la cota 2750 320 

A pesar de la fragmentación, es todavía significativa la biodiversidad de flora identificada, que


muestra cualidades de potencial capacidad regenerativa que podría ser de gran importancia para el
manejo futuro con participación de las comunidades.

El diagnóstico de flora del PNT nos muestra que se tiene varias especies bajo amenaza (Tabla 20).
El cuadro refleja el grado de perturbación en la vegetación natural en 36 especies que requieren
acciones de cuidado y manejo participativo, y por otra muestra la necesidad de profundizar el
conocimiento de la mayor parte de las especies que todavía no se conoce su estado de conservación.

Tabla 20 Especies de flora amenazadas del PN Tunari 
 
Nº ESPECIES CATEGORIA DE AMENAZA

18  En Peligro (EN)


16  Vulnerable (VU)
2  Casi Amenazadas (NT)
724  Todavía no han sido evaluadas

3.5.4. Vegetación potencial y actual


Los cuadros nos muestran en las tres Provincias Biogeográficas y en sus respectivas unidades
ambientales o pisos ecológicos, dos escenarios de vegetación:

La vegetación potencial se refiere a las formaciones de bosque o vegetación que originalmente


existían antes de su degradación. Es decir, es la vegetación original a la que se debería orientar en
un posible manejo de restauración-regeneración. Nos indica el tipo de vegetación predominante:
bosque, herbazal, o pajonal, y luego la serie, que se refiere a las especies emblemáticas
características de este tipo de vegetación.

84 | P á g i n a
Figura 39 Vegetación del PN Tunari (ver APÉNDICE 1, mapa 28) 

El otro escenario de vegetación es lo que se conoce como el conjunto de etapas de sustitución, que
en otras palabras correspondería a las características de la vegetación actual, que ha llegado a esta
situación por efecto de los sucesivos procesos de degradación y fragmentación por factores de
origen antrópico principalmente. Por tanto, se trata de la vegetación que ha ido sustituyendo a la que
potencialmente existía. En el paisaje actual aún quedan remanentes de formaciones boscosas y en
otros casos simplemente algunos vestigios de especies de la vegetación original (ej kewiñales y
llok’es en un caso y de pino de monte es otro) (Ver Figuras 39 y 40).

Figura 40 Vegetación actual de kewiñales en la vertiente sur del PNT 

85 | P á g i n a
Actualmente la vegetación original de la mayoría de las unidades ambientales o pisos ecológicos
identificados (7) se encuentra degradada, a excepción de los pisos altimontanos y subnivales, y en
casi todos los casos, su situación está determinada por la intervención, diversos usos y presiones de
naturaleza humana. Por ello actualmente es habitual encontrar distintos tipos de vegetación
degradada, que en términos botánicos se los reconoce como etapas de sucesión de vegetación
original (etapas seriales); es decir, todavía existen algunas especies importantes de lo que fue la
antigua vegetación natural. Frecuentemente estas etapas de sucesión se encuentran formando
mosaicos intercalados con áreas de cultivos y viviendas dispersas.

La diversidad de formaciones de vegetación del PNT se distribuye en los 7 pisos ecológicos o


unidades ambientales del PNT. Los estudios muestran la existencia de al menos 21 tipos de
vegetación potencial (Tabla 21).
 
Tabla 21 Vegetación potencial y sucesional para cada piso ecológico o unidad ambiental identificada en el 
área del PNT 
 
PISO ECOLOGICO / UNIDAD  CONJUNTO DE ETAPAS DE 
VEGETACIÓN POTENCIAL 
AMBIENTAL  SUSTITUCIÓN 
PROVINCIA BIOGEOGRÁFICA DE LA PUNA MESOFÍTICA: Sector Puneño mesofítico sureño 
Cuenca del Río Grande: Río Rocha – Caine 
SUBNIVAL  Vegetación subnival  geliturbada de  No  existen  etapas  seriales 
4700 – 5030 m  la Puna:  reconocidas 
Criorotropical  pluviestacional  Praderas subnivales 
húmedo.  Pajonales de canchales rocosos  
Solo  en  las  cumbres    más  Bofedales geliturbados 
elevadas  de  la  Cordillera  del  Vegetación saxícola 
Tunari  en  los  Municipios  de 
Quillacollo,  Vinto  y  parte  de 
Tiquipaya 
ALTOANDINO  Pajonales  altoandinos  de  la  Puna  Pajonales de suelos erosionados 
3900‐ 4100 a  4600 ‐ 4700 m   húmeda sobre suelos bien drenados  Pajonales  de  áreas  con 
Orotropical    pluviestacional  grupo  de  comunidades  de  Festuca  sobrepastoreo 
subhúmedo a húmedo  dolichophylla y  Stipa  hans‐meyeri  Herbazales de suelos eutrofizados 
Cordillera Tunari  Pajonal higrofitico de vegas 
Zonas altas de los municipios de  Pajonal  inundado  de  bordes  de 
Tapacarí,  Independencia,  lagunas 
Morochata,  Sipe  Sipe,  Vinto,  Vegetación  de  canchales  rocosos 
Quillacollo, Tiquipaya y Sacaba   húmedos 
Vegetación saxícola 
Humedales altoandinos: bofedales y 
vegetación acuática 
ALTIMONTANO  Bosque bajo  puneño de Kewiña de  Arbustales  de  sustitución  de  los 
3200  m  a  3900  m  ‐  4000  m  la  Cordillera  de  Cochabamba  Serie  bosques 
Supratropical      pluviestacional  de  Polylepis    subtusalbida    Berberis   Pajonales subhúmedos 
subhúmedo medio a superior  commutata  Cortaderales  ribereños 
Cordillera Tunari  Bosques ribereños puneños de Aliso  Malezas  antrópicas  en  áreas  de 
Municipios  de:  Tapacarí,  Sipe  (Alnus  acuminata)  cultivos  extensos,  barbechos  y 
Sipe,  Vinto,  Quillacollo,  Pastizales  húmedos  de  vegas  prados extensos 
Tiquipaya, Cercado y Sacaba   anegadizas 
Vegetación  acuática  de  arroyos 
altimontanos 

86 | P á g i n a
PISO ECOLOGICO / UNIDAD  CONJUNTO DE ETAPAS DE 
VEGETACIÓN POTENCIAL 
AMBIENTAL  SUSTITUCIÓN 
Vegetación  de  afloramientos 
rocosos 
PROVINCIA BIOGEOGRÁFICA YUNGUEÑA: Sector Cuenca Alta del Río Ichilo 

Cuenca Río San Mateo – Espiritu Santo 
ALTIMONTANO YUNGUEÑO  Bosques  yungueños  de  Kewiña:  Remanentes  de  bosques  pluviales 
3500 ‐ 3900 m   Serie  de  Ilex    mandonii‐  Polylepis   altimontanos yungueños húmedos 
Supratropical  pluvial  húmedo  a  lanata  a hiper húmedos de Kewiña 
hiperhúmedo  Vegetación  ribereña  yungueña  Remanentes de bosques ribereños 
Yungas de Corani  dominada  por  Aliso  (Alnus  altimontanos yungueños de Aliso 
Muncipios  de    Colomi  Sacaba  y  acuminata)   Pajonales  seriales  arbustivos 
Tiquipaya   Pajonales  higrofíticos    altimontanos  húmedos altimontanos yungueños 
yungueños  dominados  por  especies  de 
Vegetación  saxícola  yungueña  Cortaderia 
altimontana 
Vegetación  acuática  y  palustre 
altimontana yungueña 
PROVINCIA BIOGEOGRÁFICA YUNGUEÑA: Sector Cuenca Alta del Beni 

Cuenca Río Santa Rosa – Cotacajes 
ALTIMONTANO  Bosques  yungueños  de  Kewiña  Remanentes  abiertos  degradados 
2900 3100 – 3600 3700 m   altimontano  spluviestacionales:  de  los  bosques  originales  de 
Supratropicalpluviestacional  Serie  de  Styloceras    columnare‐ Kewiña 
húmedo  Polylepis  lanata  Pajonales  arbustivos  sucesionales 
  Vegetación  ribereña  yungueña  en zonas perturbadas  
Independencia,  Morochata,  dominada  por  Aliso  (Alnus   Malezas  nitrofilas  y  vegetación 
Independencia,  Cocapata 
acuminata)  antrópica  en  áreas  degradadas  y 
Quillacollo, Tiquipaya,  Sacaba  Pajonales higrofíticos amacollados y  pobladas  
densos,  altos  o  de  altura  media, 
propios  de  los  suelos  que  pueden 
anegarse  temporalmente  de  forma 
somera 
Vegetación  saxícola    altoandina  y 
altimontana 
Vegetación  acuática  y  palustre 
yungueña altimontana 
MONTANO SUPERIOR  Bosque  altimontano  inferior  Arbustales  secundarios  y 
2800 ‐ 3300 m  pluviestacional  del  pino  de  monte   sucesionales  que  sustituyen  a  los 
  Serie  de  Blepharocalyx    salicifolius‐ bosques potenciales 
Yungas  montanos  de  Cotacajes  Podocarpus   glomeratus  Pastizales y pajonales sucesionales 
en  la  Cordillera  de  Vegetación  ribereña  yungueña  yungueños montanos 
Independencia y Morochata  montana dominada por Aliso (Alnus  
acuminata) 
Herbazales  higrofíticos  y  praderas 
sobre  suelos  mal  drenados  o 
anegados  
Vegetación  saxícola  yungueña 
montana 

87 | P á g i n a
PISO ECOLOGICO / UNIDAD  CONJUNTO DE ETAPAS DE 
VEGETACIÓN POTENCIAL 
AMBIENTAL  SUSTITUCIÓN 
MONTANO INFERIOR  Bosque  semideciduo  yungueño  y  Herbazales  graminoides  con 
2300 – 2600 m  boliviano‐tucumano  montano  Serie  proporción  variable  de  árboles  y 
Mesotropical  superior  de  Parapiptadenia  excelsa‐ arbustos  escleromorfos  o  sub‐
pluviestacional    subúmedo  a  Erythrinafalcata  escleromorfos,  desarrollados 
húmedo  Herbazales  higrofíticos  yungueños  como  consecuencia  de  la 
Yungas  del  Cotacajes    en   montanos   deforestación,  quemas  anuales  y 
noroeste de Morochata  Praderas  y  herbazales  sobre  suelos  uso ganadero 
mal  drenados  o  anegados  del  piso  Pastizales  y  arbustales  
montano  sucesionales 
Vegetación  saxícola  yungueña  Vegetación  antrópica: 
montana  asentamientos  humanos,  cultivos, 
vías de transporte 
BASIMONTANO SUPERIOR  Bosque  yungueño  xérico  Matorrales  o  arbustales  xéricos  y 
1100 m a 2200 m  basimontano  Serie  de  Cleistocactus  bosques  bajos  abiertos 
(en  el  PNT  desde  los  1800  a  laniceps‐ Schinopsis  haenkeana.    degradados  que  sustituyen  de 
2200)  Vegetación  saxícola  yungueña  manera    casi  permanente  a  los 
Termotropical  superior  y  basimontana  bosques 
Mesotropical  inferior  xérico  Bosque  yungueño  xérico  Arbustales    xéricos  como 
seco  basimontano  superior  Serie  de  consecuencia  de  la  perturbación 
Yungas  del  Cotacajes  del  norte  Samaipaticereus    inquisivensis‐ derivada del uso humano 
de  Morochata  solo  en  el  fondo  Schinopsis   haenkeana  Herbazales  graminoides  de 
del valle del Río Santa Rosa  carácter sucesional pionero 
Vegetación  antrópica: 
asentamientos  humanos,  cultivos, 
vías de transporte 
PROVINCIA BIOGEOGRÁFICA BOLIVIANO TUCUMANA: Sector Río Grande Piray 

Cuenca del Río Grande: Río Rocha – Caine 
MONTANO SUPERIOR  Bosque  seco  montano,  boliviano‐ Bosque  semideciduo  de  Lloque 
2750 – 3200 m   tucumano  Serie  de  Escallonia   (relictos)  
Mesotropical  superior  xerico  millegrana‐  Kageneckia lanceolata  Matorrales  y  arbustales 
seco  Vegetación  saxícola  boliviano‐ degradados con Chakatea 
  tucumana interandina, basimontana  Pajonales  sucesionales  sobre 
Municipios  de:  Tapacarí,  y montana  suelos bien drenados 
SipeSipe,  Vinto,  Quillacollo,  Antrópico:  cultivos  extensos, 
Tiquipaya,  Cercado,  Sacaba  y   barbechos y prados extensos 
Sipe Sipe 
 
  Bosque  ribereño  boliviano‐ Matorrales  sucesionales  con 
tucumano  y  prepuneño,  del  piso  especies nitrófilas 
montano  seco  a  subhúmedo:  Serie  Vegetación  azonal    riparia 
de Acacia visco‐Erythrina falcata.  sucesional  (herbazales)  de 
carácter  mixto  freatofítico‐
ribereño 
MONTANO INFERIOR    Este  tipo  de  vegetación  se ve  en  la  Arbustales  bajos  abiertos, 
2200 ‐ 2700 m  parte  baja  de  Sipe  Sipe  y  Tapacari  dominados por especies espinosas 
Mesotropical  inferior  xérico  a  entre los 2750 a 2900 msm  con  abundantes  cactáceas 
semiárido  Bosque  semiárido  de  la  cuenca  del  globulares  y  arbustivas 
Sur de Tapacarí, sur de SipeSipe  Río  Grande:  Serie  de  Carica   columnares 
quercifolia‐Schinopsis  haenkeana.  Matorrales  y  herbazales 

88 | P á g i n a
PISO ECOLOGICO / UNIDAD  CONJUNTO DE ETAPAS DE 
VEGETACIÓN POTENCIAL 
AMBIENTAL  SUSTITUCIÓN 
Algarrobal  freatofítico    Serie  de  secundarios  originadas  por 
Schinus  fasciculatus‐Prosopis alba  deforestación,  sobrepastoreo  y 
Vegetación  saxícola  dominadas  por  extracción de leña 
bromeliáceas  y  algunas  cactáceas  Áreas  antrópicas  con  cultivos 
que  se  desarrollan  sobre  los  extensos,  barbechos  y  prados 
afloramientos rocosos  extensos 

La mayor superficie del PNT está ocupada por el tipo de vegetación potencial de pajonales
altoandinos de puna (más del 60%), seguidos de los bosques de polylepis de yunga y bosques
puneños de Polylepis, que juntos llegan alrededor de 1/3 del área protegida (poco más del 30 %).
Las otras unidades de vegetación potencial cubren los restantes 7 a 10 % (Figura 29).

El análisis desde la vegetación expresada en la Figura 29 nos muestra que la cobertura de


vegetación potencial con bosques resulta ser significativa, en particular resaltan los Bosques
Puneños de Polylepis y Bosques Yungueños de Polylepis que corresponden a dos de las especies de
kewiñas endémicas en el PNT, una de las cuales Polylepis subtusálbida es endémica del PNT a
nivel nacional (solo se encuentra en esta área protegida dentro el SNAP).

3.5.5. Representatividad de la vegetación a escala ecoregional


En la Figura 41 y la Tabla 22 se muestra la representación de tipos de vegetación presentes en el
Parque Nacional Tunari y su relación con el tipo de vegetación de su entorno. El bosque seco
montano, el bosque yungueño de Polylepis pluviestacional, pajonales altoandinos de la puna,
bosques bajos y arbustales y vegetación saxícola de la pre-puna y humedales altoandinos son bien
representadas en el PN Tunari (˃ 20%).

 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

Figura 41 Representatiividad de los tipos de vegetación presentes en el PN Tunari (ver APÉNDICE 
1, mapa 29)  89 | P á g i n a
Tabla 22 Representación de los tipos de vegetación dentro del PN Tunari 
 
Descripción  Superficie en el PN  % de cada tipo de vegetación 
Tunari (ha)  dentro del PN Tunari 
Bosque prepuneño semiárido  3 965 4.0 
Bosque puneño de polylepis  33 223 15.4 
Bosque seco montano  13 605 37.8 
Vegetacion acuatica y palustre  19 1.6 
Bosque yungueño montano  407 0.2 
Bosque semideciduo yungueño  5 676 5.7 
Bosque semideciduo basimontano  3393 1.0 
Bosque yungueño xerico  795 2.2 
Bosque yungueño de polylepis  4 559 6.8 
Bosque altimontano pluvial  3 ˂0.1 
Bosque altimontano pluvial del Ichilo  46 0.2 
Bosque yungueño de Polylepis pluviestacional 67 475 26.1 
Bosque altimontano inferior  5 618 9.8 
Vegetacion subnival de la puna  3 798 8.9 
Pajonales altoandinos de la puna  174 483 41.0 
Bosques bajos y arbustales  726 89.9 
Vegetacion saxicola de la pre‐puna  85 100.0 
Humedales altoandinos  2 025 42.7 
Pajonales y matorrales  553 8.32 

3.5.5.1. Bosques nativos y kewiñales

En Bolivia los bosques nativos de la región andina se encuentran ampliamente representados en


todos los ecosistemas de puna, yunga y valles interandinos.

Entre los bosques nativos andinos más representativos por su persistencia e importancia
socioambiental se encuentran los kewiñales (Polylepis spp.). El estudio realizado por Navarro y
Ferreira (2007) nos muestra la amplia distribución de los kewiñales en 7 departamentos del país:
desde La Paz, Oruro, Cochabamba y Potosí, hasta Santa Cruz, Chuquisaca y Tarija. Ésta presencia,
aunque dispersa y fragmentada, es una clara expresión de la importancia que ésta especie tuvo en el
pasado entre los pueblos andinos, y la que todavía tiene en la actualidad (Figura 42)

Los relictos de bosques nativos en los diferentes pisos ecológicos del PNT llegan aproximadamente
a cubrir los 9 500 ha (Figura 42), mayormente representados por kewiñas en los pisos de puneño y
yungueño altimontano y altoandino, asociados a remanentes de alisos (Alnus acuminata), janacachi
o chiri sikis (Berberis sp), llok’e (Kagenekia lanceolata) y chachacoma (Escallonia resinosa), entre
las especies arbóreas más conocidas. Hacia los pisos más bajos se encuentran relictos de bosques de
soto (Shinopsis haenkeana).

Estos bosques nativos se encuentran en importantes superficies en los municipios de Quillacollo,


Morochata, una parte de Sacaba e Independencia y en menor proporción en los otros municipios.
Precisamente entre las especies emblemáticas más conocidas en el PNT se encuentran las kewiñas

90 | P á g i n a
(Polylepis spp.), con dos especies endémicas en el área, una de ellas con presencia exclusiva en el
PNT y el Norte de Potosí (Polylepis subtusálbida) (Figura 42).

Las dos especies de kewiña se encuentran en los diferentes pisos ecológicos del área distribuidos en
los 11 municipios del PNT, ya sea como bosques, fragmentos de remanentes de bosque o árboles
aislados.

La especie extendida se localiza en los pisos ecológicos puneños, por lo que precisamente se los
conoce como bosques puneños de Polylepis subtusálbida, el otro se encuentra en los pisos
ecológicos yungueños tanto pluviestacionales como pluviales (lluvia todo el año), por lo que se los
reconoce como bosques yungueños de Polylepis lanata (Figura 42).

 
Figura 42 Distribución potencial de bosques de Polylepis en Bolivia (basado en Navarro y Ferrera 2007 y 
Navarro 2010) y en el PN TUNARI (ver APËNDICE 1, mapa 30) 
 
La Figura 43 muestra la distribución potencial de los bosques de kewiña en el PN Tunari, además
todas las manchas de bosque de kewiña registradas durante el trabajo de campo. Es posible que la
superficie actual de 14.5 km2 de bosques nativos de kewiñales P. lanata, de 20.0 km2 de P.
subtusalbida y otras especies asociadas que se estimaron no refleje la totalidad de los mismos, ya
que por el grado de fragmentación de estos bosques en pequeños remanentes y dispersos en los
diferentes pisos ecológicos del PNT, se requiere un trabajo de identificación más sistemático y con
directa participación de la población, ya que en casi todas las comunidades donde existen estos
bosques, forman parte de los espacios de acceso, uso e incluso manejo regulado comunalmente,
como el caso de las comunidades de Chorojo en Sipe Sipe (AGRUCO, 1999), San Miguel de
Chocaya en Quillacollo, Laphiani en Tiquipaya y Sapanani en Sacaba. Los datos actuales sugieren
que solo el 2% de hábitat disponible es ocupado por. P. lanata y solo 6% de hábitat potencialmente
disponible por P. subtusalbida. Eso significa que más de 90% de los bosques de Polylepis han sido
exterminados en el pasado.

91 | P á g i n a
Varios estudios han comprobado la importancia de los bosques de kewiña en los ecosistemas de
montaña, en particular su relación y contribución en el mantenimiento de la biodiversidad de flora y
fauna. Una gran cantidad de especies de flora se encuentra relacionada con los bosques de kewiña.
En cuanto a su relación con la fauna, varias especies de aves, mamíferos tienen como hábitat
especializado a los kewiñales, como el caso del ave endémica del PNT y en peligro crítico la
monterita o Poospiza garleppi.

Figura 43 Distribución de bosques de kewiña (Polylepis subtusalbida y P. lanata) potenciales  
(Navarro y Ferreira, 2007. Navarro, 2010) (azúl) y actuales (elaboración propia) (verde) en el PN Tunari (ver 
APÉNDICE 1, mapa 31) 
 
3.5.5.2. Agrobiodiversidad y parientes silvestres de especies cultivadas

El PN Tunari es un importante centro de agrobiodiversidad. Solo en Candelaria el 2002 se


identificaron 59 variedades de papa nativa correspondientes a cuatro especies (Solanum tuberosum
ssp. andigena, S. x juzepczuki, S. stenotomum y S. phureja); 32 variedades de oca (Oxalis
tuberosa); 16 variedades de isaño (Tropaeolum tuberosum) y 8 variedades de papalisa (Ullucus
tuberosus).

En el trabajo de campo con las comunidades, muestra la persistencia del manejo de una
agrobiodiversidad importante en más de 154 comunidades paperas, particularmente con tubérculos
andinos (papa, oca, lisa e isaño). Ademas de las comunidades de la Central Candelaria en Colomi,
se destacan los sindicatos campesinos de las centrales Palca, Larati y Sapanani de Sacaba, central
Misicuni de Quillacollo, Ch’apisirca de Tiquipaya, subcentrales de Keraya y Qollpa de Vinto y las
subcentrales 8º de Agosto y Uchu Uchu de Sipe Sipe.

92 | P á g i n a
Sin emabargo, se reconoce que tanto la superficie cultivada como el número de familias estaría
reduciéndo por varios factores, entre ellos la disponibilidad de tierras adecuadas (purumas) y las
preferencias del mercado en pocas variedades comerciales.

La papa (Solanum tuberosum) es originaria de los Andes, exactamente de la zona circundante al


lago Titicaca situada en la frontera entre Perú y Bolivia. En Bolivia 20 000 agricultores se dedican
al cultivo de papa en aproximadamente 125 000 ha, logrando una producción anual de 700 000 –
900 000 t entre papa para consumo y semilla de papa (Berntley et al., 1998, Torrez & Foronda,
2008).

Los parientes silvestres de este cultivo están distribuidos en Sudamérica, encontrándose la mayor
diversidad de estas especies en la región andina de América del Sur. En Bolivia se reportan 34
especies silvestres de papa de las cuales 21 son endémicas (Patino et al., 2007).

Coca Morante et al. (2014) identificaron 4 especies silvestres de papa en el PN Tunari: Solanum
capsicibaccatum, S. erthaultii, S. brevicaule y S. toralapanum. Las 4 especies probablemente son
endémicas para la zona, mientras la primera es categorizada como “casi amenazada” por Patiño
(2009).

3.5.5.3. Estado actual de conservación del paisaje natural

Se valoran dos aspectos:

 Estado de conservación de las unidades ambientales (pisos ecológicos)


 Amenazas y vulnerabilidad

Respecto del estado de conservación de las unidades ambientales, de manera general los valles y
laderas de las vertientes sur, puna de la vertiente este y puna, laderas y valles de la vertiente nor
oeste se encuentran mal conservados, juntamente el entorno de la cuenca del río Chillavi (46 % del
PNT), con muchos problemas de fragmentación de la biodiversidad. A pesar de esta situación,
todavía cuentan con un potencial de biodiversidad vegetal y de fauna que requiere un manejo
integral que incluya medidas de conservación dentro el marco de acciones integral de manejo de los
sistemas de producción de las comunidades (Figura 44).

Los pisos de puna por encima de los 3900 msnm hasta los 4700 msnm se encuentran relativamente
conservados, entre medianamente a bien conservados (49%), esto se debe a sus condiciones de
relieve y la menor densidad de población; sin embargo, que en gran parte de este espacio territorial
y los últimos 15 a 20 años se han intensificado la presión sobre la tierra particularmente en áreas de
pastoreo y bosques nativos como consecuencia de la ampliación de la frontera agrícola.

En este nivel altitudinal se encuentran el mayor porcentaje de lagunas, vertientes y bofedales, cuya
función es vital en la captación y acumulación de agua, regulando el ciclo hidrológico y su uso para
consumo humano, riego y la generación de energía eléctrica de la población que vive tanto al
interior del área protegida, como su área de influencia de la región metropolitana.

En los últimos años en una parte importante de las lagunas se están sembrando y aprovechando la
producción de peces, con fines recreativos, turísticos y el autoconsumo familiar.

De manera general el entorno de las lagunas, bofedales y vertientes tienen limitaciones en su


accesibilidad, lo que ha permitido su protección o conservación natural. Sin embargo, de ello no

93 | P á g i n a
existen medidas ni acciones que contribuyan a proteger de mejor manera las cuencas de aporte o
permitan retener mayores volúmenes de agua.
Por otro lado, los pisos subnivales por encima los 4700 mnsm se encuentran bien conservados, en
algunos casos probablemente intactos (5%). Corresponde a la alta montaña, mayormente rocosa o
con vegetación muy especializada en roquedales. Su valor natural radica en su fisiografía
montañosa con temperaturas bajas durante la mayor parte del año, neblina permanente y corrientes
aire, que juegan una función importante en la condensación de humedad y nubes, claves en la
regulación del ciclo hidrológico y para la captación natural de agua.
El valor cultural de esta zona de alta montaña para las comunidades se relaciona con la presencia
mítica de los ancestros y seres tutelares del mundo ritual que habitan y simbolizan las cumbres
(apus, orqos, machus, wakas), a la vez que representan parte de su historia y su presente. Está
relación sociedad y espacio sagrado con la montaña y también lagunas y vertientes, se expresa en
un sistema de celebraciones rituales que se manifiestan en determinados momentos del ciclo anual
productivo, que en el fondo expresan relaciones de reciprocidad entre sociedad y madre tierra. En
gran medida, de estas relaciones depende el equilibrio del sistema de vida en las comunidades.
Rasgos que aún se manifiestan con mayor persistencia en las comunidades de la puna del PNT.
En cuanto a las amenazas y vulnerabilidad del paisaje natural, en particular de la biodiversidad de
flora y fauna asociada, las unidades ambientales (pisos ecológicos) que se encuentran mal
conservados, consecuentemente se encuentra en una condición que oscila de una situación en
peligro (EN) y peligro crítico (CR) (Figura 44).

En cambio, el espacio de la puna relativamente conservada, tiene como riesgo o amenaza potencial
la biodiversidad en situación de peligro (EN) y vulnerabilidad (VU).

Por último, las zonas nivales o pisos más altos que todavía se encuentran en buen estado de
conservación, dadas las condiciones actuales de ausencia de manejo, puede considerarse con una
amenaza potencial de vulnerable (VU) a casi amenazada (NT).

Figura 44 Estado de conservación por piso ecológico del Parque Nacional Tunari (ver APÉNDICE 1, mapa 32)

94 | P á g i n a
Han sido identificados varios tipos de amenazas para la conservación:

 Fragmentación y desaparición de los ecosistemas por deforestación para ampliar la frontera


agropecuaria.
 Nuevas colonizaciones y asentamientos humanos irregulares o incontrolados.
 Quemas e incendios excesivos o incontrolados de pastizales y vegetación natural en época
seca.
 Extracción irregular o no controlada de recursos de la biodiversidad: Tala indiscriminada,
cacería ilegal, extracción de leña.
 Sobrepastoreo de ganado ovino, vacuno y caprino.
 Perturbación de aguas superficiales y subterráneas (recarga de acuíferos) por asentamientos
humanos, obras civiles o minería.
 Construcción irregular o no planificada de nuevas vías de transporte.
 Cultivos forestales con especies exóticas que degradan el suelo (pinos y eucaliptos).
 Muy intensa erosión y pérdida de suelos en zonas degradadas deforestadas o con
eliminación de vegetación natural.

3.5.6. Fauna
3.5.6.1. Introducción

La fauna del Parque Nacional Tunari está caracterizada por presentar una combinación de especies
que ascienden desde los valles secos hasta las partes más altas del Tunari y por un grupo de especies
típicas de los altos Andes y especialistas de los bosques de Polylepis (kewiña) y de ceja de monte,
donde se enuentra registrado la mayor diversidad y endemismo. Sin embargo, estos hábitats se
encuentran muy fragmentados y se presentan como relictos de bosque en las partes altas del parque.

3.5.6.2. Riqueza de especies

La diversidad de la fauna del PN Tunari, a pesar de la degradación del paisaje y hábitat natural, es
elevada y representativa (Tabla 23). La fauna se encuentra bien representada por las aves con 230
especies distribuidas en 41 familias. La familia más diversa registrada corresponde a los
atrapamoscas (Tyrannidae; 32 especies), seguida de los gorriones (Emberizidae; 25 especies) y los
horneros y tangaras (Furnariidae; 20 especies; Thraupidae; 20 especies). Entre las 230 especies de
aves existen 30 nuevos registros para el área (ver Balderrama et al., 2013).
La riqueza de especies de mamíferos del PN Tunari corresponde a 30 especies distribuidas en 11
familias, siendo la familia más diversa la de los ratones (Muridae; 8 especies), seguido por los
felinos (Felidae; 5 especies).

Tabla 23 Riqueza de especies de fauna en el PNT 
 
Grupo de fauna Nº especies
Aves  230
Mamíferos  30
Reptiles  10
Anfibios  8
Peces  2
Mariposas  33
 

95 | P á g i n a
Además, se ha registrado en el PN Tunari un total de 17 especies de reptiles y anfibios. El área se
caracteriza también por su baja diversidad y abundancia de peces nativos, pero las pocas especies
presentes (Trichomycterus fassli y Astroplebus longiceps) podrían ser interesantes indicadores para
futuros cambios en los ecosistemas acuáticos del parque, inducidos por actividades mineras y
proyectos hidráulicos. Estas dos especies solo se encuentran en la vertiente noroeste (río
Morachata).

En general, la diversidad más alta de la fauna se da en algunos ambientes relacionados a bosques de


Polylepis spp. y Ceja de Monte, debido principalmente a la, también alta, diversidad de hábitats y
de especies vegetales que presentan estos bosques. En estos sitios la conexión y el estado de
conservación de la vegetación son los mejores. Otro factor importante que también contribuye a
esta diversidad es que existen muchas especies, especialmente aves, que se desplazan a estos
bosques desde áreas bajas y altas para aprovechar los recursos existentes. Este es el caso de los
bosques de Morochata, San Miguel (Quillacollo), Espitala – Maica Mayu, Microcuenca Taquiña y
Candelaria, donde se observa una alta diversidad de hábitats y un buen estado de conservación de
bosques; de todos estos sitios los más extensos y más importantes corresponden a los bosques de
Morochata y San Miguel (ver Fig. 45).

a b

Figura 45 a) Bosque de San Miguel (Quillacollo) b) Bosque de Morochata 

3.5.6.3. Endemismos

 Resaltan particularmente las aves con 6 especies endémicas de Bolivia (Figura 26), de las
cuales una se encuentra en peligro de extinción, la monterita cochabambina (Compsospiza
garleppi). C. garleppi presenta una distribución que se encuentra restringida a bosques
arbustivos de los Andes de Bolivia, en las laderas de las montañas, entre los 2700 y 4200
m.s.n.m. Su distribución se encuentra principalmente en el Parque Nacional Tunari, en las
localidades de San Miguel, Microcuenca Taquiña, Candelaria Norte y Sur, Thola Pujru,
Laphia, Chorojo, Potreros y Pintumayu, y fuera del parque en las localidades de Pocona,
Vacas, Tiraque, Huancanqui, Colomi, Toncoma, entre otras, todas las localidades ubicadas
en el departamento de Cochabamba (BirdLife International, 1992; Balderrama et al., 2009;
Huanca et al., 2009). La única área protegida del país que presenta poblaciones de esta
especie es el Parque Nacional Tunari. También se registra en el PN Tunari al picaflor
endémico Aglaeactis pamela, que es una especie restringida a la Ceja de Monte y Bosques
de Polylepis de los departamentos de La Paz, Cochabamba y Santa Cruz. Se distribuye
normalmente entre los 2500 a 4200 m.s.n.m. realizando, además, migraciones altitudinales.
Está registrada en cuatro áreas protegidas de Bolivia, y en el Parque Nacional Tunari ha
sido observada en las localidades de Candelaria, Espitala y en Morochata donde es bastante

96 | P á g i n a
abundante. Grallaria erythrotis es otra ave endémica de Bolivia. Es una habitante típica de
la Ceja de monte y los Yungas, registrada entre los 1700 a 3400 m.s.n.m. Está presente en
seis áreas protegidas del país y en el PN Tunari solamente ha sido registrada en la localidad
de Espitala, donde es poco abundante.Otra especie de ave endémica al país es el colacardo
bolviano (Schizoeaca harterti), que normalmente es observada en arbustos densos primarios
y secundarios de la Ceja de Monte y Yungas de Bolivia, presente en los departamentos de
La Paz, Cochabamba y Santa Cruz, registrado entre los 2500 a 3600 m.s.n.m. Está
registrada en cinco áreas protegidas y en el PN Tunari solamente ha sido observada en dos
localidades, Espitala y Morochata, donde es fácilmente escuchada y vista en los matorrales
secundarios. El Cortaflores de Pecho Gris (Diglossa carbonaria) es otra ave endémica
boliviana registrada en el PN Tunari. Puede ser observada en diferentes tipos de hábitats
como ser arbustedas secundarias, bosques de Polylepis, bordes de vegetación de la Ceja de
Monte y arbustos de Bosques secos, registrada entre los 2100 a 4300 m.s.n.m. en los
departamentos de La Paz, Cochabamba, Santa Cruz, Chuquisaca y Potosí; en el PN Tunari
ha sido registrada en varias localidades de la franja de vegetación comprendida en las
altitudes mencionadas, donde normalmente es fácil de ser observada. También se ha
registrado en el PN Tunari al tordo boliviano (Oreopsar bolivianus), especie de ave
endémica de Bolivia. Esta es una especie distribuida principalmente en los Valles secos
interandinos y bosques de Polylepis, entre los 2400 a 3400 m.s.n.m. Es un ave gregaria y
pueden observarse algunas bandadas en algunas localidades del PN Tunari, como ser San
Miguel, Liriuni, Sacaba, Chorojo. Ésta especie solamente está registrada en un área
protegida del país, que es el PN Tunari. Atlapetes rufinucha, o matorralero corona rufa es
otra ave endémica boliviana, registrada en los departamentos de La Paz, Cochabamba y
Santa Cruz, entre los 1200 a 3600 m.s.n.m. Está presente en cinco áreas protegidas y ha
sido registrada en el PN Tunari en las localidades de Espitala y Morochata, donde es
fácilmente observada en arbustos de los bordes de bosque y matorrales secundarios.

 Existe una especie endémica de mamífero en el PN Tunari, el ratón Abrocoma sp., especie
típica de ambientes rocosos próximos a bosques de Polylepis sp. Esta especie podría ser una
nueva especie para la ciencia (O. Osco, com. pers.), y actualmente solo se han colectado
algunos especímenes en las localidades de Thola Pujru y en la microcuenca Taquina. Es una
especie típica de ambientes rocosos próximos a bosques de Polylepis; su situación
taxonómica todavía está siendo debatida (Tarifa et al., 2009).

 Existen dos especies de reptiles endémicos (Figura 46). La lagartija de plata cochabambina
(Mabuya cochabambae), que se conoce de menos de diez localidades dentro del
departamento de Cochabamba y el límite con Santa Cruz, es una especie que presenta una
población en declinamiento. Se ha registrado en el PN Tunari en las localidades de Thola
Pujru, San Miguel y en la macrocuenca Taquiña; además cabe resaltar que esta es la única
área protegida del país donde ha sid observada. La lagartija Liolaemus variegatus es otro
reptil endémico registrado en el PN Tunari. Se conoce de pocas localidades, la mayoría
dentro del PN Tunari: Tirani, San Miguel, Taquiña, Pajcha. Su rango de distribución
altitudinal es de los 2800 a 4000 m.s.n.m. (Aguayo et al., 2007), ocupando las ecoregiones
de bosques secos interandinos y la Puna.

 Existe una especie de anfibio endémica: Telmatobius hintoni. Es localmente frecuente en


algunos sitios, por ejemplo en ciertas zonas de la cordillera del Tunari (microcuenca
Taquiña), pero se ha evidenciado la disminución poblacional en otras zonas cercanas (De
La Riva, 2005). Esta especie endémica solo es conocida de algunas localidades de los valles
altos de los departamentos de Cochabamba y Potosí, entre los 2700 y 4400 m.s.n.m. (De La
Riva, 2005; Aguayo et al., 2007).

97 | P á g i n a
En resumen, el grado de endemismo es más alto en los bosques de Polylepis spp. (Kewiña): cerca
del 75% de los animales endémicos están registrados en estos bosques. Eso se debe principalmente
a que estos bosques albergan una flora y fauna muy asociada a sus ambientes, estos bosques ofrecen
ambientes con un microclima con mayor temperatura al circundante, ofrecen muchos recursos para
la fauna, les sirven de protección de los predadores y del medio ambiente circundante. Varias
especies de animales han co-evolucionado con estos ambientes y son especialistas de hábitat, tal es
el caso del Pájaro de la Kewiñas (Oreomanes fraseri) que depende totalmente de estos bosques. Los
ambientes circundantes a estos bosques y a menores elevaciones, donde existen todavía relictos de
bosques hacia los valles también albergan un endemismo relativamente alto; mientras en que en
ambientes de mucha altura (superior a los 3900 m.s.n.m. aprox.) el endemismo es el más bajo,
registrándose casi solamente al lagartija endémica Lilaemus variegatus.

a
b

 
Figura 46 a) La lagartija de plata Mabuya cochabambae (R. aguayo); b) La lagartija Liolaemus variegatus (R. 
Aguayo) 

3.5.6.4. Estado de conservación y amenazas

La Tabla 24 indica las especies amenazadas en el PN Tunari. En total, 2 especies se encuentran en


Peligro de Extinción (EN), 6 son Vulnerables (VU) y 9 son Casi Amenazadas. (Figuras 47, 48 y 49)
 
Tabla 24 Especies amenazadas en el PN Tunari 

Nº Especies  Amenaza  Especies


11 especies de aves  1 En Peligro (EN) *Compsospiza garleppi (ver fig35) 
3 Vulnerables (VU) *Condor (Vultur gryphus) (Fig. 36) 
*Agriornis albicauda (Fig. 36) 
*Leptasthenura yanacensis (Fig. 36) 
7 Casi amenazadas (NT) *Phegornis mitchelli
*Oreotrochilus adela 
*Astehenes heterura 
*Oreomanes fraseri  
*Saltator rufiventris 
3  especies  de  1 en Peligro (EN)  *Gato Andino (Leopardus jacobita) 
mamíferos    
2  Casi  Amenazadas  *Gato de los pajonales (Leopardus colocolo) 
(NT)  *Gasto Manchado (Leopardus geoffroyi) 
2 especies de reptiles  2 Vulnerables (VU) *Lagartija  de  plata  cochabambina  (Mabuya 
cochabambae) 
*Lagartija (Liolaemus variegatus) 
1 especie de anfibio  1 Vulnerable (VU) *Rana (Telmatobius hintoni)

98 | P á g i n a
Los bosques de Polylepis de los pisos puneños, o montes de kewiña como los conocen localmente
los comunarios, representan el hábitat más importante para la conservación de la avifauna del
Parque Nacional Tunari en el departamento de Cochabamba, ya que albergan al 78% de todas las
especies de aves amenazadas registradas en el PNT y el 32% de las especies de aves de aves
amenazadas en el departamento; por otra parte 87% de las aves propias de los Andes Altos
presentes en el PNT y 26% de las aves presentes en Cochabamba han sido registradas en estos
bosques.

Se han identificado tres amenazas principales para los anfibios del PN Tunari: la pérdida de hábitat
debido a muchas causas, siendo la principal el avance de la frontera agrícola, las enfermedades
emergentes, siendo la principal la Quitridiomicosis, y el cambio climático que está afectando a
diferentes poblaciones de anfibios, especialmente a aquellos más sensibles a la radiación solar y el
incremento de la temperatura.

Para los reptiles en el PN Tunari, las principales amenazas detectadas son la pérdida de hábitat,
principalmente dado por la expansión de la frontera agrícola y la urbana, la cacería y captura con
fines tradicionales y medicinales, y los cambios climáticos que pueden afectar en gran manera a
ciertas poblaciones, especialmente de las pequeñas especies como lagartijas, que al ser ectotérmicas
les es más complicado regular su temperatura corporal.

Dos son las principales amenazas para la avifauna del PN Tunari: la pérdida de hábitat debido
principalmente a la expansión de la frontera agrícola y además por la sustitución de la vegetación
nativa por plantaciones de especies exóticas; otro factor actualmente importante en la pérdida de
hábitat también está dada por la apertura de caminos que condiciona una disminución de la
continuidad de la vegetación. La otra amenaza importante está constituida por la extracción de
individuos de la población, principalmente para mascotas y para subsistencia.

En relación a las amenazas sobre los mamíferos en el PN Tunari, se pueden mencionar como las
más importantes a la pérdida de hábitat debido principalmente a la expansión de la frontera agrícola
y la urbanización, la sustitución de vegetación nativa por plantaciones de especies exóticas; la
cacería para fines de subsistencia, tradicionales y medicinales; conflictos con humanos debido a la
pérdida de ganado o aves domésticas por mamíferos carnívoros.

Es importante también recalcar que para las especies Compsospiza garleppi, Mabuya cochabambae,
Liolaemus variegatus y Telmatobius hintoni el Parque Nacional Tunari se constituye como la única
área protegida donde se registran estas especies, por lo cual su conservación y permanencia
dependen en gran medida del estado de conservación y plan de manejo del parque.

99 | P á g i n a
Figura 47 Correlativamente se muestran las aves endémicas Compsospiza garleppi (H. Legged) 
(A), Aglaeactis pamela (G. Bartley) (B), Schizoeaca harterti (D. Alarcón‐C. Mateu) (C), 
Grallariaerythrotis (D. Shapiro) (D), Diglossa carbonaria (D. Alarcón‐C. Mateu) (E) y 
Oreopsarbolivianus (D. Shapiro) (F).

100 | P á g i n a
Figura 48 Especies de aves consideradas como Vulnerables de Extinción en función a 
(Balderrama, 2009). Correlativamente se muestran a Vultur gryphus (M. Giorgetta) 
(A), Agriornis albicauda (N. Osborne) (B) y Leptasthen urayanacensis (D. Sherony)

 
Figura 49 Especies de mamíferos amenazadas en el PN Tunari: Leopardus jacobita (J. Sanderson),  
Leopardus colocolo (A. Tapia) y Leopardus geoffroyi (C. Fastré) 
 

101 | P á g i n a
Una especie muy importante para conservar es el gato andino (Leopardus jacobita), debido a que se
encuentra como En Peligro de extinción a nivel global y como Críticamente Amenazado a nivel
nacional (Villalba et al. 2009); es una especie muy rara y difícil de observar, y actualmente se
tienen en el país menos de diez registros confirmados, siendo dos de ellos en el PN Tunari (Jhanko
Khala y Morochata).

3.5.6.5. Valoración de la fauna

La percepción general de la población con respecto a la fauna del PN Tunari en general difiere
mucho entre las personas que viven dentro y fuera del Parque. Es así que las comunidades que
existen dentro de los límites del Parque en su gran mayoría tienen la percepción de que muchas de
ellas son perjudiciales, especialmente aquellas especies que son carnívoras, es así que cuando
observan algún animal de este tipo tienden a eliminarlo o a espantarlo. Es así que todas las especies
de este tipo son vistas como perjudiciales y peligrosas, incluyéndose en este grupo a todos los
Felidae (Gatos de monte y Puma) (Figura 50), zorros y en ocasiones aves rapaces incluyendo al
cóndor.
 

Figura 50 Gato montés (Leopardus geoffroyi) muerto por comunarios 
luego de ser atrapado al cazar unos pollos (OPINION 12‐02‐2014) 
 
También existen grupos de personas e instituciones tanto públicas como privadas, relacionadas al
medio ambiente que valoran altamente la fauna que se encuentra dentro del PN Tunari.
Especialmente las instituciones de investigación y conservación como la Universidad Mayor de San
Simón que ha realizado muchos proyectos relacionados a la conservación y estudio de la fauna.
Otras instituciones como Asociación Armonía también han realizado varios proyectos de
conservación y estudio, especialmente de la ornitofauna presente en el Parque.

Actualmente el mayor uso que las comunidades que se encuentran dentro de los límites del PN
Tunari le dan a la fauna, es con fines cinegéticos, capturando y cazando algunos animales para su
consumo, especialmente aquellos de las familias Columbidae (Palomas) y Tinamidae (perdices).
También utilizan a algunos animales con fines culturales en ritos ancestrales, por ejemplo, algunas
especies de aves, especialmente Colibríes y Carpinteros de suelo son requeridos para rituales de

102 | P á g i n a
buena fortuna es edificaciones nuevas. También algunos otros animales como los murciélagos son
utilizados para de cura de la epilepsia.

Como se mencionó anteriormente la mayoría de la gente piensa que muchos animales,


especialmente los predadores y rapaces son muy perjudiciales, y por lo tanto son eliminados o
espantados; también las bandadas grandes de aves, especialmente Psitácidos (loros) y jilgueros
(Emberizidae) son considerados como plagas de cultivos.

Muy pocas personas ven a los animales como beneficiosos, especialmente aquellos que no tienen
fines cinegéticos o culturales, siendo la mayor actividad donde son considerados de manera positiva
el ecoturismo, y especialmente la observación de aves. El ecoturismo, a pesar de tener ya varios
emprendimientos iniciales, todavía no ha sido totalmente explotado y especialmente publicitado,
por lo cual muchos de ellos han terminado incluso antes de iniciar. Como ejemplos particulares se
puede mencionar al BergHotel Carolina que incluye dentro de sus atractivos caminatas y
observación de fauna dentro del PN Tunari. También se encuentra el emprendimiento turístico de
San Miguel, donde se tiene instalado un observatorio de aves.

103 | P á g i n a
4. CARÁCTERÍSTICAS
SOCIALES E
INSTITUCIONALES
4.2. La estructura poblacional y organizativa territorial
de los actores sociales
4.2.1. Los Sindicatos Agrarios campesinos
El área que comprende el PNT 384 comunidades están organizadas en 5 Centrales Provinciales, 19
Centrales Regionales, 92 Subcentrales, 331 sindicatos, 42 comunidades de regantes y 37 sindicatos
independiente y 11 comunidades de regantes. En las Figuras 51 y 52 se desagrega la estructura
organizativa, desde la instancia departamental hasta la relación de sindicatos por subcentral
correspondientes a las Centrales Provinciales de Ayopaya, Tapacari, Quillacollo, Cercado y
Chapare50.

La organización campesina está estructurada en asambleas comunales como principal espacio de


decisión colectiva y de gobierno comunal (autogobierno), constituyendo un modelo de democracia
comunitaria que ha sido valorada y recogida en la CPE (2009).

Una relación detallada de la estructura organizativa y el número de afiliados de cada comunidad por
Central Regional, Subcentral y Municipios del PNT en correspondencia con el relevamiento de
información de los talleres en campo, se indican en las Tablas 25, 26, 27,28 y 29.

50
 La información que corresponde a la estructura organizativa de la Provincia Ayopaya y Tapacari es a partir 
de  información  secundaria.  En  tanto  que  en  las  Provincias  Quillacollo,  Cercado  y  Sacaba  la  información 
proviene de los talleres comunales. 

104 | P á g i n a
Central Regional 3 Subcentral
Yayani (12Sindicatos)

8 Subcentrales
(34 Sindicatos)
Central Regional
Morochata
OTBs Morochata ( 3
OTBs)
Central Morochata
Central Regional 3 Subcentral (13
Chinchiri Sindicatos)

Central Regional 7 Subcentrales (26


Vilayaque sindicatos)

Central Regional 2 Subcentrales (3


Central Provincial Humamarca Sindicatos)
Ayopaya
4 Subcentrales (9
Central Regional Icari
Sindicatos)
Central Cocapata
FEDERACION

Central Regional 1 Subcentral (2


Calientes SIndicatos)

Central Central Regional 6 Subcentrales (17


Independencia Calchani sindicatos)

Central Regional 1 Subcentral


Ramadas (2sindicatos)
Central Provincial
Tapacari
Central Regional 5 Subccenrales
Waca Playa (28 sindicatos)

Figura 51 Estructura organizativa de Centrales Provinciales, Regionales, Subcentrales y Comunidades en la 
Provincia Ayopaya y Tapacari

105 | P á g i n a
Figura 52 Estructura organizativa de Centrales Provinciales, Regionales, Subcentrales y Comunidades en la 
Provincia Quillacollo, Cercado y Chapare

106 | P á g i n a
Tabla 25 Centrales, subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Quillacollo 
 
CENTRAL REGIONAL  SUBCENTRAL Nº SINDICATOS AFILIADOS

Misicuni  1 Putucuni  1 Putucuni Alto 26 


2 Putucuni Bajo 25 
SUBTOTAL  2 51 
2 Misicuni  3 Misicuni 45 
4 Uyuni 58 
5 Aguadas 40 
6 Río Verde 25 
SUBTOTAL  4 168 
3 Sunjani  7 Villa San Isidro 32 
8 Sunjani 41 
9 Serketa 28 
SUBTOTAL  3   
4 Pata Pampa  10 Patapampa Norte 25 
11 Patapampa Centro 26 
12 Churito 27 
SUBTOTAL  3 78 
5. Norte Misicuni 13 Sivingani 32 
14 Qocha Mayu 29 
SUBTOTAL  2 61 
6.Chillavi  15 Chillavi 29 
16 Ciénega 25 
17 Chaqo pata 28 

18 Playa Verde 30 
19 Link’u 25 
SUBTOTAL  5 137 
7. Montecueva  20 Montecueva 30 
21 Pata Montecueva 20 

22 Qollpani 36 
SUBTOTAL  3 86 
8. Liriuni  23 Liriuni 58 
24 Coluyo 38 
25 Ajata 80 
SUBTOTAL  3 176 
TOTAL=    8  25  sindicatos con subc   
SUBCENTRALES 
Sindicatos  26 Jallp’a Cueva 44 
“independientes”  27 Misicuni ll   
28 Loma Alta   
29 Sik’iri   
4  sindicatos    
independientes 
TOTAL  REGIONAL  TOTAL 29 SINDICATOS   
MISICUNI 
Bella Vista  SUBCENTRAL  SINDICATOS AFILIADOS  

107 | P á g i n a
San Miguel  30 San Miguel 36 
31 Jank'o Qala 49 
32 Tambo 69 
subtotal  3   
   33 Potrero   
Subtotal  1   
Bella Vista  34 Villa Pukara   
35 Pukara 840 
36 Bella Vista
subtotal  3   
Falsuri  37 Falsuri 345 
subtotal  1   
TOTAL= 4 subc  8   
Sindicatos     SINDICATOS AFILIADOS  
independientes  sin  38 Chocaya   
filiación  central  39 Molle Molle   
Regional 
40 Oqhosuru   
41 Jove Rancho   
42 Mosoj Rancho   
43 Piusi   
44 Apote Norte   
7   

Tabla 26 Centrales, subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Vinto 
 
CENTRAL REGIONAL  SUBCENTRAL  Nº SINDICATOS AFILIADOS  

   1. Calatrancani  1 Calatrancani 270 


2 Llave Chico 80 
3 Warakani 40 
4 Igmani 30 
SUBTOTAL  4 420 
2. Llave Grande 5 Llave Grande 220 
6 Palca pampa 54 
7 Ch’aki Potrero 25 
SUBTOTAL  3 299 
3. Panti Pata  8 Panti Pata 32 
9 Panti pata B 30 
10 Qotani 43 
11 Cuchillani 42 
SUBTOTAL  4 147 
4. Qollpa  12 Qollpa Centro 60 
13 Qollpa Cala Cala 60 
14 Qollpa Potrero 25 
SUBTOTAL  3 145 
5. Keraya  15 Keraya B 65 
16 Keraya centro 68 
17 Playa 40 
SUBTOTAL  3 173 
6.Aguada/k’aspi  18 Aguada 29 

108 | P á g i n a
Kancha (en proceso) 19 K’aspi Kancha 18 
SUBTOTAL  2 47 
TOTAL=  6  19 SINDICATOS   
SUBCENTRALES 
Sindicatos     20 Combuyo  (incluye  Villa  400 
independientes  (sin  Combuyo) 
subcentral)  21 Buena Vista 71 
22 Iskay pata   
23 Pairumani (ex hacienda)   
24 Charinco   
25 Vilomilla   
26 Coachaca  Grande   
7 sindicatos    
 
Tabla 27 Centrales y Subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Sipe Sipe 
 
CENTRAL  Nº  Subcentral  Nº Sindicatos Afiliados
REGIONAL 
Sipe Sipe  1  Sipe Sipe  1 Ayoma 20 
2 Chakapaya 76 
3 Ch’awarani 144 
4 Link’u 160 
5 Vila Vila 140 
6 Tarwani Alto 30 
subtotal  6 170 
2  8 de Agosto  7 Chorojo 57 
8 Waka Playa 85 
9 Capellani 80 
10 Aqorani 26 
subtotal  4 248 
3  Uchu  Uchu  11 Jank’oaqe 56 
Grande  12 1º de Mayo 20 
13 Villa Bolívar 52 
14 Lap’iani 106 
subtotal  4 234 
4  Uchu Uchu Centro 15 Lok’o lok’oni 67 
16 Escalerani 29 
17 Uchu Uchu 65 
subtotal  3 161 
5  Salto Playa  18 Salto   
19 Arrumiri   
20 Salto Playa   
subtotal  3   
6  Milloma  21 Choqueni 50 
22 Tarwani 56 
subtotal  2 106 
7  1º  de  agosto  23 Villa Sivingani 30 
(nuevo)  24 Viloma Ch’aqeri 33 
25 Tonqoma 45 
subtotal  3 108 

109 | P á g i n a
   TOTAL  7  26 sindicatos con subcentrales    
SUBCENTRALES 
8  Cala Cala  26 Combuyo Cala Cala   
27 Viloma Cala Cala   
28 Totorani   
29 Viloma Grande   
4 sind indep   

Tabla 28 Centrales y subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Sacaba 
 
CENTRAL PROVINCIAL  CENTRAL  Subcentral Nº Sindicato Afiliados 
REGIONAL 
El Morro  Palca  Apilla 1 Jatumpampa  52 
   2 Apilla Centro  38 
   3 Bella Vista 41 
   4 Apaza 38 
   169 
Subtotal 4   
Atojhuachana 5 Mallco Rodeo    
   6 Molinos   
   7 Pampillas   
   8 Sica Khocha    
   9 Jatun Khocha    
Subtotal 5   
Palca Grande 10 Linde Moqo  43 
   11 Palca Centro   43 
   12 Misti Mayu  41 
   13 Laguna Pampa  42 
Subtotal 4 169 
Challviri 14 Chalviri Centro  62 
   15 Challviri Alto  51 
   16 Chalviri Bajo  56 
   17 Qewiñal Grande   21 
Subtotal 4 190 
Mayca Mayu 18 Mayca Mayu  72 
   19 15 de septiembre 
   20 Espital 
Subtotal 3 72 
5 subcentrales 20   
  
Sindicatos  Sindicatos  Afiliados
Independientes  21 Kaluyo Grande  155 
22 Kaluyo Chico  86 
23 Churo 90 
24 Palca Chico  62 
25 Pisly 35 
26 Ichucollo   
27 Kewiñal Chico    

110 | P á g i n a
7 sindicatos    
Suncentral Larati 28 Larati Chico  100 
29 Larati Grande  110 
30 Larati Centro  90 
31 Larati Baja 100 
32 Lagunillas   
33 Llachoj Mayu  120 
34 Kewiñal  
Subtotal Larati 7 885 
Subcentral Kholuyo 35 Kholuyo  Centro  60 

36 Kholuyo 40 
37 Wilka Pujio  40 
Subtotal Kholuyo 3 140 
Subcentral Sapanani 38 Sapanani Centro  73 
39 Sapanani Alto  52 
40 Cha’ki Qhocha  25 
41 Llust’a 23 
42 Pajcha Wasa  35 
43 San Jacinto Norte  25 
Subtotal Sapanani 6   
Subcentral Tranca 44 Tranca Grande  85 
45 Tranca Centro 
Subtotal Tranca 2   
4  SUBCENTRALES 18   
Asoc  Usuarios  46 Urioste Norte    
Laguna Larati‐ AULL  47 San Jacinto    
48 Linde   
49 Chimboco   
50 Chimboco Norte    
51 Taco Loma Alto  380 
52 Taco Loma Bajo    
Subtotal AULL 7   
Asociacion Regantes  53 Kurubamba Centro  120 
Apaqa Punta ‐ARAP  54 Kurubamba Alto  250 
55 Kurubamba Bajo  250 
56 Molino Blanco  215 
Subtotal ARAP 4 835 
2  Asociaciones  11   
Regantes 

Tabla 29 Centrales y subcentrales y numero de afiliados por sindicatos en el Municipio de Colomi 
 
CENTRAL REGIONAL  Subcentral Nº Sindicato Afiliados

Candelaria  Pisly  1 Centro Balcón 100 


Sindicato A  
Sindicato B  
Subtotal  3 100 

111 | P á g i n a
K’uri Mayu 2 2 de marzo  
3 Balcón  
4 Ramadas   
5 Linde  
6 Lomerito  
7 Cerro Verde  
8 K’uri Mayu  
9 Jatun Potrero  
10 Sindicato afectado  
Subtotal  9  
Tabla Mayu 11 Alto San Isidro 160 
12 4 de febrero 150 
13 1º de mayo 45 
14 Qhochi Mayu  
15 Jatun Rumi 117 
16 Afectado juku Puñuna 98 
Subtotal  6 570 
Candelaria 17 Corral grande  
18 Pie de Gallo  
19 1º Candelaria  
20 Rodeo Alto  
21 2ª Candelaria  
22 Yana Qhochi o Pico Central  
Subtotal  6  
TOTAL  24  
Colomi  Kanko  23 Kanko 79 
P'alta Loma 32 
Huancuni 60 
Subtotal  3 171 

En general los espacios territoriales de comunidades tienen su origen en las haciendas, pero con el
tiempo han sufrido el inevitable proceso de fragmentación. La emergencia de nuevas comunidades,
responde más bien, a la necesidad de servicios y/o a inevitables conflictos internos, pero que
mantienen la unidad territorial del espacio históricamente construido y donde cada familia tiene el
derecho de acceso a todos y cada uno de los espacios ecológicos y de producción que contiene la
comunidad. Ejemplos como de la subcentral de Uchu Uchu Grande y Uchu Uchu Centro, en el
municipio de Sipe Sipe, que eran parte de una sola exhacienda e históricamente una sola
comunidad, la subdivisión interna en más de 8 sindicatos, no significo la fragmentación de su
territorio.

112 | P á g i n a
Figura 53 Munipios y Comunidades en el PNT (ver APÉNDICE 1, mapa 33) 

En la comprensión del PNT, solo en un número reducido de subcentrales, se ha dado paso a la


emergencia de comunidades independientes y es frecuente encontrar la conformación de
subcentrales sobre la unidad territorial de una comunidad.

El sindicato campesino es el núcleo esencial que rige la vida de la comunidad, en esta instancia
organizativa se resuelve absolutamente toda sus conflictos y necesidades. El sindicato mantiene en
gran medida el equilibrio entre la dimensión familiar individual y el control comunitario sobre sus
recursos colectivos. El área que comprende el PNT recrea estas características de comunidades
organizadas que son comúnes en todo el ambito rural del país. En la Figura 53 puede observarse la
distribución e importancia y distribución de comunidades en toda la extensión del área protegida.

Indudablemente en una parte importante de estos espacios territoriales, como ya se ha indicado, han
provocado rupturas internas en la unidad de gestión del territorio. Municipios como Independencia,
que comprende unas 150 comunidades, organizadas en 22 subcentrales y 3 centrales regionales,
únicamente y de manera parcial, la central regional de Calchani es parte del área protegida. En el
caso de Tapacari, 265 comunidades están organizados en 5 centrales regionales y 53 sub centrales,
de las cuales solo dos Centrales Regionales y 30 sindicatos están comprendidos en el área del PNT.

4.2.2. Asentamientos en la cota 2750


Los asentamientos se estructuran en unidades tipo barrios, que para fines de su reconocimiento y
organización forman juntas vecinales de barrio bajo formas jurídicas de OTBs, Sindicatos o
Urbanizaciones. (Figura 54).

113 | P á g i n a
40
35
30
25
20
15
10
5
0
Quillacollo Tiquipaya Sacaba Cercado
Asentamiento 1 6 37 24

Figura 54 Número de Asentamientos por Municipio sobre la cota 2750

Datos de información en campo han permitido establecer un total de 68 asentamientos sobre la cota
2750, distribuidos en cuatro municipios. 51% corresponde a asentamientos en el municipio de
Sacaba, 30% en Cercado, 11% Tiquipaya y 8% Quillacollo.

La evolución del número de asentamientos con datos registrados y estructuras organizativas urbanas
conocidas entre los años 2001 al 2105, muestra la tendencia expresada en la Tabla 30.

El número de asentamientos registrados muestra un crecimiento sorprendente entre el 2001 y 2015.


Sin embargo, solo un 32%, es decir 23 asentamientos de los 68 cuentan con personería jurídica lo
que denota su grado de no reconocimiento formal en las instancias legales.

Tabla 30 Tendencias en el número de asentamientos en la zona de la cota 2750 dentro del PN Tunari  
(2001‐2015) (Elaboración propia) 
 
Nº Asentamientos 2001 Nº Asentamientos 2011 Nº Asentamientos 2015 
44  52 68

En cuanto a las características de residencia, existe una diversidad de modalidades que transitan
desde asentamientos sin ninguna familia, como es el caso de Pacata Alta Wara Wara y Retamas;
algunos con pocas residiendo en el área (Sumaj wasi, 4 familias; Mopar, 7 familias); y otros que
sobrepasan las 500 familias (Morqullo 1 en Quillacollo o Ferroviarios oeste en Sacaba), ésta última
con la mayor cantidad de familias registradas, 624.

El 82% del total de 62 asentamientos tienen registrados sus títulos ejecutoriales colectivos y solo un
18 % de los asentamientos tienen registrados títulos ejecutoriales de forma individual.

Es necesario precisar que muchas personas no tienen registrados sus terrenos, vale decir que se
quedaron con simples minutas traslativas de dominio, con reconocimiento de firmas ante Notario de
Fe Pública y con trámites paralizados en instancias municipales (visación de minutas, aprobación de
planos, etc.) sin registro en DDRR.

114 | P á g i n a
2500

2000

1500

1000

500

0
Cercado Sacaba Tiquipaya Quillacollo
Sin infraestructura 253 603 271 149
Solo amurallado 99 269 27 3
Con Viv. a medio construir 79 21 6 35
Con Viv. Constr. habitadas 1622 769 625 581

 
Figura 55 Relación del Estado de Construcción y por Municipio en Asentamientos sobre la cota 2750 

De la información de campo recogida, el mayor porcentaje – 28% -de asentamientos cuentan con
documentación “completa”, seguido de la categoría documentación parcial con 27 %, los
asentamientos que no dieron datos son un 23 %, y finalmente aquellos asentamientos en la
categoría precarias o posesión con un 22 %.

Cerca del 59% corresponden a lotes de terreno menos de 300m2 por familia, 30% entre 301 y
500m2 y 11% más de 501m2.

En relación al estado de construcción, de un total de 5463 lotes identificados en los planos de


asentamientos, el 67% tienen construcciones y un 23% son lotes baldíos sin ningún tipo de
construcción. Cercado es el municipio con mayor número de viviendas construidas y Tiquipaya
con el menor número. (Figura 55)

En términos ambientales, 47 asentamientos están ubicados próximos a franjas de seguridad de los


cuales solo el 51% toma en cuenta en la ocupación y planificación del territorio.

4.2.3. Comunidades campesinas y asentamientos, dinámicas y tendencias


A este escenario social de los asentamientos humanos sobre el límite sur de la cota 2750 con más de
68 procesos de urbanización, en su mayor parte con problemas de legalidad; se entrecruzan 82
comunidades campesinas donde aún se mantienen actividades agrícolas combinadas con otras
estrategias económicas (ver Tabla 2, capitulo de territorialidad).

La dinámica social y cultural en las 82 comunidades campesinas que se encuentran alrededor de la


Cota 2750, tiene las siguientes características.

 Existe un grupo de comunidades, que se las denominan “independientes” debido a que ya


no mantienen una filiación orgánica con la FSUTCC a través de sus niveles intermedios que
son las subcentrales y centrales; algunas de ellas aún mantienen su identidad campesina y

115 | P á g i n a
producción agrícola, otras en cambio dejaron de llamarse comunidad campesina o sindicato
agrario y se registran e identifican en sus documentos como OTB e inclusive Junta Vecinal.

 Un segundo grupo mayoritario se encuentran afiliadas como comunidades regantes a sus


respectivas instancias (Asociaciones de Regantes y Federación Departamental de
Comunidades Regantes de Cochabamba-FEDECOR); sin embargo muchas de ellas también
están afiliadas a las subcentrales o centrales que son parte de la FSUTCC. En este grupo, la
producción intensiva con riego sigue siendo la base económica aunque con tendencia
decreciente por influencia del crecimiento urbano. Por consiguiente, persiste en este grupo,
un grado de dualidad y/o ambiguedad organizativa y potencialmente identitaria, que
también podría ser una manifestación de las tendencias transitorias e influencia del mundo
urbano.

 Existe un tercer grupo de comunidades que al tener poca tierra cultivable y estar ubicados
muy próximos o directamente conectados a las ciudades de Sacaba, Cercado, Tiquipaya y
Quillacollo, muestran estar viviendo un proceso de franca descampesinización, ya que sus
actividades económicas dejaron de ser agropecuarias, o estas llegan a ser marginales,
dependiendo su economía de actividades de servicios, oficios y profesiones (transporte,
construcción, comercio entre las más difundidas).

Esta situación muestra ser un indicador potencial de las tendencias de transición económica y social
de las comunidades campesinas de la cota 2750, cuyas dinámicas manifiestan procesos de mayor
influencia, interculturalidad e inserción hacia el mundo urbano de la región metropolitana, en un
espacio cada vez más “compartido” entre ruralidad y “urbanidad” en la que se encuentran la
población de estas comunidades.

En cuanto a las condiciones económicas de los asentamientos humanos muestran los mismos
problemas de una ciudad con marcadas desigualdades entre sectores que mayoritariamente
corresponden a estratos sociales populares de menor capacidad económica, con un grupo intermedio
de sectores de clase media, y un tercer grupo social con fuerte poder económico, que si bien
cuantitativamente representan una minoría en cuanto a número de urbanizaciones, empero son los
más consolidados en cuanto a registro legal de propiedad y provisión servicios básicos.

Estos asentamientos, según su antigüedad y grado de consolidación mantienen un cierto nivel


organizativo en forma de juntas vecinales articuladas a sus respectivas instancias distritales y
municipales.

Los habitantes de los asentamientos en la cota 2750 provienen de otras regiones del país y del
propio departamento de Cochabamba, pero también se encuentran familias procedentes de las
propias comunidades relacionadas al PNT.

Los asentamientos de la cota 2750 por su carácter y el espacio que ocupan no dependen de la
agricultura como medio de vida y tienen como principal finalidad consolidarse como áreas
destinadas exclusivamente a viviendas y de carácter “urbano”, aunque esto contradice con la norma
vigente para el PNT.

Esta dinámica territorial, en términos poblacionales y sociales, nos muestra comunidades


campesinas y asentamientos urbanos del PNT, con potenciales implicaciones productivas,
ambientales culturales, con toda probabilidad significativas, expone claramente la existencia de dos
escenarios de vida muy diferentes en el PNT, dos mundos que se desarrollan en sistemas
territoriales diferentes, con formas de vida, economía y relacionamiento social y organizativo

116 | P á g i n a
también distintos; pero también son dos formas de ocupación del espacio conectados por la
necesaria coexistencia dentro un espacio natural de cuencas hidrográficas de gran importancia, de
uso de agua y gestión de servicios básicos.

Este comportamiento ya vislumbra lo que se proyectan territorialmente como dos sistemas de vida
diferentes dentro un área protegida nacional.

4.2.4. Demografia
Según la información procesada en base a los datos del INE (2012), en el PNT viven 86.489
habitantes, de los cuales 43.573 son mujeres y 42.916 hombres. Del total de habitantes, el 61%
viven en comunidades campesinas (CC) y el resto en Asentamientos y Barrios (AB) en torno a la
cota 2750, tal como se observa en lal Figura 56.

A.H.
39%

C.C.
61%

Figura 56 Formas de ocupación del territorio en el PNT 
(Elaboración propia en base a CNPV 2012. Faunagua 2015)

Asimismo, se señala que seis de los once municipios no cuenta con población urbana. Del cual
resalta el municipio de Morochata que tiene el mayor porcentaje (15%) de población viviendo
dentro el parque y ocupando el 35% del total de su superficie (CLAS, 2011), Sacaba (12% del total
de la superficie del parque) y Vinto tienen un 7% respectivamente. Por el contrario, el único
municipio que no tiene población rural es cercado. Los restantes municipios tienen población
urbana y rural en diferentes porcentajes. 
 
La población total que vive dentro el parque no tiene una distribución homogénea entre los once
(11) municipios, tal como se observa en la Figura 57.

117 | P á g i n a
Tiquipaya Vinto
Cercado
8% 8%
19%
Tapacarí
3%

Sipe Sipe Cocapata


3% 2%
Colomi
9%

Sacaba
22%

Independencia
4%

Quillacollo Morochata
7% 15%

Figura 57 Porcentaje de la población del PNT según municipios  
(Elaboración propia en base a CNPV 2012) 

De manera general se observa que el municipio de Sacaba, tiene la mayor población viviendo
dentro el parque, seguido de Cercado y Morochata. Aunque, el municipio de Cercado abarca un
poco más del 1% del total de la superficie (CLAS, 2011). En los otros ocho municipios restantes el
porcentaje de la población oscila entre 3 y 8%.

Las 382 comunidades campesinas que aún dependen de la producción agrícola se encuentran en
cerca del 98% del territorio del PNT con el 61 % de la población (52 758 habitantes), frente a 68
procesos de asentamientos sobre la cota 2750 que representan el 39% de la población total y se
encuentran en aproximadamente el 2% del territorio del PNT (33 528 habitantes). Esta forma de
ocupación social del territorio marca una de las grandes particularidades de territorialidad del área
protegida claves en su caracterización y comprensión, ya que se trata de la coexistencia de dos
escenarios territoriales completamente diferentes, aunque conexos en varios aspectos.

En la Tabla 31 se detalla la relación de población rural asentadas en comunidades campesinas, y


asentamientos, por municipio y sexo.

Tabla 31 Población por municipio y sexo en comunidades y asentamientos del PN Tunari 
(Elaboración propia en base a Censo, INE 2012) 
 
Municipio  Mujer Hombre Total 
Cercado  A.B. 8.388 8.019 16.407
Cocapata  C.C. 1.001 1.017 2.018
Colomi  C.C. 3.857 3.689 7.546
Independencia C.C. 1.721 1.708 3.429
Morochata  C.C. 6.582 6.767 13.349
Quillacollo  A.B. 939 843 1.782
C.C. 1.866 1.940 3.806
2.805 2.783 5.588
Sacaba  A.B. 6.465 6.116 12.581
C.C. 3.353 3.470 6.823
9.818 9.586 19.404

118 | P á g i n a
Sipe Sipe  C.C. 1.419 1.359 2.778
Tapacarí  C.C. 1.370 1.336 2.706
Tiquipaya  A.B. 1.219 1.163 2.382
C.C. 2.030 2.139 4.169
3.249 3.302 6.551
Vinto  A.B. 199 177 376
C.C. 3.164 3.173 6.337
3.363 3.350 6.713
Total  43.573 42.916 86.489

Esta alta densidad poblacional demuestra su significativo carácter social del área protegida, aspecto
que debe ser considerado como un valor potencial vital para la viabilidad y coherencia en la gestión
futura del PNT, algo inédito y único que va más allá de los parámetros conceptuales que definen
formalmente las áreas protegidas en Bolivia, sin embargo, plenamente respaldadas por el enfoque y
visión de política de Estado que se plantea en la CPE (2009).

4.2.5. Situación del acceso a servicios sociales


 
El acceso a la salud, educación y los servicios básicos hace referencia a las condiciones materiales
de vida. Para el análisis se considera el acceso a los servicios de salud, educación y los servicios
básicos.

En las CC existe un mayor porcentaje (19%) de niños y jóvenes en edad escolar que no asisten a
ningún establecimiento de enseñanza del sistema regular de educación. De los once municipios,
Sipe Sipe (24%), Tiquipaya (23%), Quillacollo (22%) que tienen las tasas más altas de inasistencia.

En las CC el 40% de las viviendas todavía se abastecen de agua para consumo principalmente de
lluvia, ríos, vertientes. En los AB casi el 50% de las viviendas se abaste a través de cañería de red.
El 27% de las viviendas de los AB se provee de los carros cisternas. Sólo el 37% de las viviendas
en las CC tiene acceso a la cañería de red en su vivienda y un 16% de red pública.

En las CC el tipo de desagüe predominante es el pozo ciego (68%). El sistema de alcantarillado


tiene una cobertura del 22% en centro poblado de Colomi (65%), y Morochata (17%). Por su parte
en los AH la utilización del pozo ciego es el predominante con (43%), seguido del uso de sistema
de alcantarillado (33%), el mayor porcentaje corresponde a la población del municipio de Sacaba
(46%) y Cercado (33%).

En las CC el medio empleado con mayor frecuencia para la eliminación de residuos sólidos (60%)
es la quema y en AH el 22%. Mientras que en los AH es a través del servicio público de recolección
de basura (carro basurero) (56%), en este porcentaje destaca el municipio de Colomi (34%).
Todavía persiste un porcentaje importante de familias de las comunidades que botan su basura al
río, destacan las comunidades de los municipios de Tapacarí (50%) e Independencia (34%).

Si bien se observa que casi el 50% de las comunidades que viven dentro del parque tienen acceso a
la red eléctrica, pero el 46% carece de este servicio. Un porcentaje pequeño (4%) en las
comunidades se provee del servicio de forma autónoma utilizando paneles solares (comunidades del
municipio de Cocapata 24%). Mientras que en los AB casi el 90% cuenta con el servicio. En la
Figura 58 se indica la cobertura de energía eléctrica sobre la cota 2750 y en la Figura 59 se puede
observar la extensión de cobertura de la red de distribución de energía electria en toda la extensión
del PNT.

119 | P á g i n a
Figura 58 Cobertura de la red eléctrica en el límite sur PNT. Fuente. ELFEC (ver APÉNDICE 1, mapa 34)  
 
 

del  
Figura 59 Cobertura eléctrica en el PNT. Fuente ElFEC (ver APÉNDICE 1, mapa 35) 
 

120 | P á g i n a
4.2.6. Vias de acceso e infraestructura vial
 
El territorio que comprende el PNT incluye un número importante de caminos como parte de la red
de vías tanto primario/interdepartamentales, secundarios/municipales y caminos
terciarios/comunales. La amplia y diversa actividad económica productiva que se realiza en su
interior y el importante número de comunidades que concentra y la necesidad de acceso a las
lagunas, ha demandado la apertura de vías de acceso prácticamente a toda su extensión.

En la Figura 60 y Tabla 32 se muestra los principales caminos cuyo caracteristicas se describe a


continuación:

1. Red Troncal /: en la zona de influencia externa del PNT cerca al límite sud
2. Camino primario/interdepartamental: Carretera nueva Cochabamba – La Paz, con tramo
Vinto– Puente Sacambaya y en Independencia (parte de Cochabamba) en proyecto para su
ampliación y conclusión
3. Caminos secundarios / municipales: Ingresan desde el centro poblado de cada capital de
municipio hacia las comunidades ó comunidades interemedias de importancia relevante
como núcleo de articulación hacia otras comunidades.
4. Caminos terciarios /vecinales o comunales: caminos ramales a comunidades. Que son
numerosos en el área.

Figura 60 Mapa: Red de Caminos en el Parque Nacional Tunari (ver APÉNDICE 1, mapa 36)

121 | P á g i n a
El 85% delos caminos son de tierra y con ripio que son mantenidos regulamente con el apoyo de los
municipios, en los tramos interdepartamentales por la Gobernación y en tramos específicos por
Empresas como MISICUNI y ENDE.

Un 15% corresponde a tramos empredrados, algunos como el de Sapanani – Palca en reciente


construcción, y otros que advierten ya un evidente deterioro, como es el caso del tramo Vinto –
Llave Grande.

Sin embargo, de la importante cobertura de caminos en el territorio del PNT, la demanda de nuevas
aperturas de caminos, ampliaciones y mantenimiento es recurrente y está relacionada
principalmente con la necesidad de acceso a nuevas zonas de producción y el acceso de transporte
para la comercialización.

Tabla 32 Relación de Caminos por Municipios en el PNT  
 
Municipio  Tramo Distancia 
Aprox 
Municipio de   Colomi – Candelaria – Pisly   30
Colomi   Kanko ‐ Larati  16 
 Pisly – Palca   6.5 
Municipio de   Sapanani – Palca  21
Sacaba   Sacaba – Sapanani ‐ Palca  32 
 Sacaba  ‐ Larati  12 
 Sacaba – Molinos ‐ Larati  12 
Municipio de   Cercado (Km 0) – Tirani – Leuquepampa ‐ Cercado (Cerveceria  27
Cercado  Colon)    
 Cruce Leuquepampa – Wara Wara – Cruce Palca  15 
Municipio de   Tiquipaya – Totora – Chapisirca – Torreni –   60
Tiquipaya   Tiquipaya – Totora – Titiri ‐ Misicuni  38 
Municipio de   Quillacollo – Bella Vista – Cruce Morochata ‐ Misicuni – Cocapata 
Quillacollo   Quillacollo – Bella Vista – Misicuni –  Titiri – Totora ‐ Tiquipaya  33 
 Quillacollo – Bella Vista – Morochata  95 
60 
Municipio de   Sipe Sipe – Capellani – Chorojo – Waca playa  32
Sipe Sipe   Sipe Sipe – Viloma Cala Cala – Uchu Uchu  22 
Municipio de   Cochabamba – Vinto– Keraya   35
Vinto   Vinto – Keraya ‐ Morochata  54 
Municipio de   Cochabamba – Parotani ‐ Tapacari  70
Tapacarí 
Municipio de   Cochabamba – Vinto – Independencia  90
Independencia 
Municipio de   Cochabamba – Quillacollo – Bella Vista – Piusilla ‐ Morochata  73
Morochata   Cochabamba – Vinto – Keraya ‐ Morochata  70 
Municipio de   Cochabamba – Quillacollo – Cruce Morochata ‐ Cocapata  85
Cocapata 
Fuente: Elaboración propia, información de campo y PDMs  

122 | P á g i n a
4.3. El contexto institucional relacionado con la gestión
del AP
 
4.3.1. Actores institucionales relacionados y sus funciones
Dada la extensa dimensión del PNT su particular ubicación, existe una diversidad y compleja
relación de actores en su interior. A la presencia de once municipios que tienen competencia directa
en la gestión y desarrollo de su territorio, debe mencionarse la intervención del Gobierno
Departamental de Cochabamba, através de varios programas relacionados con el Turismo, el
acompañamiento al proyecto Misicuni, la ganadería, la cria de trucha, sanidad animal,forestación y
el mantenimiento y mejora de caminos, entre los más importantes.

En el nivel Nacional, varios Ministerios desarrollan programas en coordinación con los Gobiernos
Municipales y la Gobernación, destacándose los de riego, agua potable, vivienda, producción de
semilla, mecanización agrícola, crédito através del Bando de Desarrollo Productivo, apoyo a la
producción de camélidos y vicuña, apertura y mejora de caminos a nivel interdepartamental y
municipal.

El otro actor relevante es el INRA, cuya presencia ha significado un avance importante en el


saneamiento de tierras agrarias, sin desconcer los evidentes conflictos y dificultades en el proceso y
su relación con el PNT.

Las comunidades campesinas y sus respectivas instancias de organización a nivel sindicato, de


subcentral, central regional y central provincial, constituyen sin embargo, los actores más
importantes por su presencia y gestión en todo el extenso territorio del PNT, asi como su
interrelación con la región metropolitana del valle central de Cochabamba.

A esta importancia significativa de comunidades campesinas debe indicarse la presencia de las más
importantes y grandes organizaciones de regantes tanto en Quillacollo, Vinto, Sipesipe, Tiquipaya y
Sacaba, que tienen una relación directa con las fuentes de agua de la Cordillera del Tunari, su
gestión y uso en .el Valle Central de Cochabamba. Asociaciones de Productores de Papa, de Flores,
Camelidos, Maca, Artesania, Panaderia, aparecen como espacios organizativos de importancia en
varias comunidades tanto en la región de los valles como de la Cordillera.

En el límite sur del PNT mencionar los asentamientos y sus organizaciones representativas que a
pesar de su situación de ilegalidad han gestado espacios de relacionamiento e interlocución,
particularmente en los municipios de Cercado y Sacaba.

Debe indicarse también la presencia de Empresas Publicas y Privadas relacionada principalmente


con el aprovechamiento y extracción intensiva de agua en varios espacios del PNT, como son la
Empresa Misicuni, ENDE-CORANI, YPFB, Synergia, asi como empresas de provisión de servicios
de agua, como las cooperativas, Empresas Municipales, Asociaciones Comunitarias, y otros
servicios como la energía (ELFEC) y las comunicaciones (ENTE).

Finalmente mencionar la presencia actual de un número bastante restringido de ONGs con


actividades de apoyo a la producción agrícola, la psicicultura, la educación, salud y la capacitación
organizativa.

123 | P á g i n a
En la Tabla 33 se sintetiza a los principales actores identificados en el PNT, resaltando su rol, las
relaciones predominantes y el poder de influencia de cada actor en relación al PNT.

Asi mismo en la Figura 61 se muestra los niveles de interrelación y conflictividad entre los
diferentes actores con relación al PNT.

El mapa de actores ratifica los niveles significativos de conflictividad que conlleva el PN,T
principalmente con organizaciones sociales y municipos, como consecuencia de las restricciones,
los tiempos considerables que demora las licencias ambientales y el cuestionamiento a sus limites
en el norte del área protegida.

Tabla 33 Mapa de actores, relación predominante y grado de influencia con el PNT 

Nivel  Actor  Rol en relación con el PNT Relación predominante Jerarquización de 


su poder 
MINISTERIO  Conforme  el  área  de  su  De  coordinación  y  En  la  actualidad  el 
MEDIO  competencia  y  en  marco  del  cooperación  mutua  grado de influencia 
AMBIENTE,  Plan  Nacional  de  Desarrollo  coforme la norma vigente.  es  baja  en  su 
TIERRAS,  desarrolan  programa  relación  directa 
AGUA,  OBRAS  nacionales  de  acceso  al  agua  con el PNT. 
PUBLICAS,  de riego y consumo humano, 
HIDROCARBUR asistencia técnica y financiera 
OS,  SALUD,  producción  agropecuaria, 
EDUCACION  infraestructura  salud, 
educación,  en  coordinación 
con  los  Gobiernos 
Municipales y Dptales. 
SERNAP  Autoridad  competente  en  De  coordinación  y  Grado  de 
areas  protegidas  por  cooperación  mutua  influencia  Alta, 
mandato  legal  conforme  la  coforme la norma vigente.  nivel  jerarquico 
nueva  CPE  y  las  leges  que  toma 
vigentes.  decisiones. 
Nacional 

 
Es  responsable  de  dar 
seguimiento  a  las  Politicas  y 
Plan  Maestro  SNAP.  Es  la 
instancia  de  Dirección 
Ejecutiva,  Administrativa, 
Técnica de las AP.,  
Define  políticas  y  estrategias 
de  gestión.  En  el  marco  del 
SNAP. 
 Responsable  de 
seguimiento,  monitoreo  y 
evaluación.  Planificación,  
Jurídica, Administrativa 
INRA  Coordinación  procesos  de  Predomina  las  relaciones  Influencia  media 
saneamiento  en  AP  Opinión  de  afinidad  pero  existen  por  procesos  de 
técnica  y  legal  en  dificultades  en  el  saneamiento  no 
saneamiento  de  propiedad  relacionamiento  transparentes  y 
de la tierra. (Reg. Ley Recond.  conflictivos 

124 | P á g i n a
Com 

GOBIERNO  Coordinación  técnica  /  De  coordinación  y  apoyor  Influencia  media 


AUTÓNOMO  planificación  y  concurrencia  en  base  a  la  colaboración  por  su  relación 
DEPARTAMEN proyectos  mutua, normada en la CPE  directa  con 
TAL    y leyes  gobiernos 
COCHABAMBA  Contribuye  al  desarrollo  de    municipales, 
Y  planes  de  conservación  de  la  En  el  pasado  organizaciones  y 
SRECRETARIAS  naturaleza  (parques  y  áreas  predominaron  las  posibidads  de 
DE  naturales), a la protección de  relaciones de conficto   apoyo  en 
PLANIFICACIO la  biodiversidad,  cuida  la  proyectos 
N,  MADRE  aplicación  de  las  políticas  en  concurrentes. 
TIERRA,  el  marco  de  la  gestión  de 
CUENCAS,  cuencas  así  como  los  riesgos 
TURISMO,  que  emergen  del  cambio 
SEDAG, RIEGO.  climático. 
 
Contribuye  en  la 
planificación,  e 
Departamental 

implementación  de 
programas, y proyectos en la 
gestión de cuencas y agua. 
REGIÓN  Coordinación  y  Articulación  Relaciones  indecisas,  sin  Influencia baja, por 
METROPOLITA en  el  marco  de  la  Ley  de  la  claridad  aún  en  los  ser  una  instancia 
NA  Madre  Tierra,  con  los  espacios  y  aspectos  en  recién  proceso 
objetivos  de  cuidado  del  necesarios  de  de organización. 
agua,  biodiversidad  y  la  coordinación. 
recarga acuífera, 
 
Espacio  que  promueve  la 
gestión  planificada  del 
territorio  y  asegura  el 
crecimiento planificado. 
 
UNIVERSIDADE Investigación y posibilidad de  A  favor,  oportunidades  de  Influencia  baja, 
S  PUBLICAS  Y  convenios  de  trabajo  colaboración  mutua  en  falta  priorización 
PRIVADAS  concurrente  procesos  de  iniciativas  de  compartida  de 
investigación,  capacitación  y  investigación.  necesidades  de 
formación  académica,  la  investigación 
difusión  de  resultados  de 
investigaciones 
GOBIERNOS  Coordinación  y  concurrencia  Dos  tendencias:  1)  Alto por el nivel de 
MUNICIPALES  en  la  gestión  en  base  a  Indecisas  existe  relación que tienen 
Mandatos  emergentes  de  la   aceptación  condicionada  con  las 
Municipal 

Ley  de  Autonomías  y  por  la  norma,  pero  un  organizaciones 


Municipalidades  cuestionamiento  critico  a  sociales,  han 
  la gestión.  influido  de  manera 
Elaboración  de  normas    determinante en la 
municipales  de  2)En  contra:  Rechazo  gestación  de 
ordenamiento  territorial,  pertenencia al PNT  conflictos  con  el 
regulación urbana y rural..  Area. 

125 | P á g i n a
ORGANIZACIO Rol de provisión y gestión de  Relaciones  de  afinidad.  En  Influencia baja.
NES  PRESTAN  agua  para  consumo  humano  la  actualidad  la  relación 
SERVICIO  a través de organizaciones de  con  el  área  no  es 
ACCESO AGUA  cooperativas,  empresas  relevante. 
municipales,  de  servicios   
(SEMAPA)  y  Asociaciones 
comunitarias  de  acceso  al 
agua. 
FEDERACIÓN  Rol  Normativo  define  la  En  contra  – marcada  por  Alto  desde  las 
SINDICAL  participación  de  actores  relaciones  permanentes  organizaciones  por 
ÚNICA  DE  sociales  en  la  gestión  del  de conflicto  su influencia en las 
TRABAJADORE área.  decisiones  políticas 
S  FEDERACIÓN    desde  el  nivel 
CAMPESINOS  Cuestionamiento  profundo  a  comunal, 
COCHABAMBA  la  base  legal  del  PNT  y  la  municipal, 
(HOMBRES  Y  gestión  por  afectar  derechos  departamental  y 
MUJERES)  territoriales,  económicos  y  nacional. 
Organizaciones sociales 

sociales. 
 
ORGANIZACIO Organización representantiva  En  contra  – marcada  por  Alto  nivel  de 
NES  DE  y  de  interlocución  de  los  relaciones  permanentes  influencia  por  ser 
REGANTES  regantes en Cochabamba.  de conflicto.  parte  de  la  gestión 
FEDECOR    de  un  recurso 
ORGANIZACIÓ   sensible  y 
N  Y/O    fundamental  para 
USUARIOS  DE  la vida. 
RIEGO 
ORGANIZACIO Cuestionamiento  profundo  a  En  contra  – marcada  por  Baja  influencia  por 
NES,ASENTAMI la  base  legal  del  PNT  y  la  relaciones  permanentes  el  carácter  de 
ENTOS  OTBS  gestión  por  restringir  de conflicto.  legalidad  en  la  que 
COTA 2750  derechos  territoriales,  se encuentran. 
económicos y sociales. 
 
GRANDES  MISICUNI:  Tiene  el  reto  de  Mayor  incidencia  de  Infuencia  Alta  por 
EMPRESAS  dotar  de  agua  para  consumo  relaciones antagonicas por  la  importancia 
PUBLICAS  Y  humano,  la  producción  el  carácter  restrictivo  y  ymagitud  en  el 
PRIVADAS  agropecuaria  y  la  generación  prohibitivo  del  PNT  aprovechamiento 
de  energía  eléctrica.,  MISICUNI  mantiene  de  recursos 
mediante  el  relaciones de conflicto con  hídricos.  Sin 
aprovechamiento  de  las  las  comunidades  embargo  limitada 
aguas  ubicadas  en  la  campesinas  en  el  entorno  en  su  intervención 
cordillera de Cochabamba  del  proyecto  por  la  por  la  debilidad 
Empresas 

  evidencia  de  impactos  institucional  del 


  ambientales  PNT.  
ENDE: Es la responsable de la   
ejecución del componente de  Relaciones  de  afinidad 
generación  de  energiái  haciendo  posible  la 
electria   coordinación  en  el 
  seguimiento  a  los 
ENDE  CORANI,  es  resonsale  impactos  ambientales  del 
del manejo dela Cuenca Palca  proyecto. 
que  garantiza  más  del  40%   
del embalse de Corani.   Relaciones  indecisas  por 

126 | P á g i n a
  varias  demandas  de  las 
  comunidades no resueltas. 
   
TAQUIÑA  Extrae  agua  del  En la actualidad la relación 
PNT  para  fines  de  uso  con  el  área  no  es 
industrial.  relevante. 
   
  Relaciones  de  afinidad, 
  existe  predisposición  en 
ambas  partes  para  una 
mejor coordinación. 
ONGs,  Organización  que  articula  En  contra  – marcada  por  Influencia  media 
FOCOMADE  organizaciones  sociales,  relaciones  permanentes  por  su 
ONG e instituciones sociedad vivil 

ambientalistas,  instituciones  de  conflicto,  por  el  relacionamiento 


académicas  y  personas  que  permante  con  medios  de 
trabajan en sus comunidades  cuestionamiento  a  la  falta  comunicación. 
o  en  apoyo  de  ellas  para  la  de autoridad en el PNT en 
protección  de  su  ambiente  y  el cumplimiento de la Ley. 
recursos naturales.  
 
Instancia  analítica  y 
propositiva  son  la 
intervención  en  acciones 
nacionales  en  torno  a 
políticas  ambientales, 
seguimiento y fiscalización de 
la gestión ambiental, 

127 | P á g i n a
Figura 61 Diagrama de Actores relevantes y niveles de relacionamiento del PNT

128 | P á g i n a
4.3.2. La Unidad y el Estado de gestión del PNT
Sin embargo que el PNT es una de las areas protegias más antiguas del Sistema Nacional conlleva
evidentes limitaciones en su capacidad de gestión. Su actual estructura comprende: un Director, un
Jefe de Protección, 6 guardaparques y un responable administrativo.

1,00

0,75

0,50

0,25

0,00
GFIN GEOP GAMB DSOE PSOC COIN SUFRAP RIAP/4
Tunari 0,28 0,14 0,28 0,22 0,28 0,54 0,37 0,5
PROMEDIO 0,36 0,54 0,55 0,51 0,68 0,59 0,53 0,43

Figura  62 Variables de Gestión y Riesgo AP Tunari

Un reciente estudio de línea de base sobre el Estado de Gestión Institucional de las Areas Protegias,
realizadas el 2012 51 , permiten vislumbrar varias de sus conclusiones que se sintetizan en las
siguientes:

a) “Como resultado de la medición del estado de la gestión, el Parque Nacional Tunari presenta
en los parámetros de: gestión financiera, gestión estratégica y gestión ambiental indicadores
muy por debajo en relación al promedio del conjunto de las 22 APs.”, se identifica como su
principal debilidad la gestión operativa” (Figura 62)

b) La gestión de PNT se encuentra entre las más críticas, por diferentes motivos, y tendría que
ser la prioridad del SERNAP atender a sus demandas de fortalecimiento.

c) “Un indicador sobresaliente que sobrepasa el promedio en comparación a las otras AP es el


de Riesgo ambiental (RIAP) que muestra que dentro del AP hay actividades de extracción
y/o destrucción de los objetos de conservación que responden a iniciativas y/o procesos de
desarrollo socioeconómico de escala mayor, cuyos impactos ambientales son mitigables pero
requieren desde las autoridades sectoriales locales correspondientes incluyendo las
organizaciones sociales, medidas correctivas de carácter político/normativo y del SERNAP
un esfuerzo de control redoblado”.

d) El PNT es uno de los casos más criticos porque tienen menos de la mitad de lo requerido
para un buen funcionamiento (tanto en personal como en condiciones de trabajo).

e) La falta de una memoria institucional impide mantener la continuidad en los procesos de la


gestión operativa, haciendo más vulnerable a la gestión institucional ante las

51
 El estudio tiene la siguiente referencia: Ferrufino K. Willet H. y Ferrufino C. 2012. Marco conceptual y línea 
de base sobre el estado de la Gestión Institucional de las Áreas Protegidas” 

129 | P á g i n a
descontinuidades que han ocurrido. Esta situación ha sido evidencia y es una de las
principales causas de los bajos niveles de desempeño en el PNT.

f) El PNT en relación a los niveles de desempeño en los indicadores relacionados al monitoreo


ambiental, tanto en cuanto al estado de los objetos de conservación y de las amenazas, tiene
un bajo nivel de desarollo de dichos sistemas,

g) El AP con menor grado de aceptación es Tunari que presenta una particularidad debido a que
esta asentada en propiedades privadas donde el mercado de tierras esta afectando los
recursos hídricos y el problema de los incendios forestales es permanente a esa situación se
suma la debilidad global de la gestión para articular a la población y a las instituciones para
encarar normativamente esta situación.

h) El coeficiente de suficiencia de recursos es menor que el promedio general de las APs. Las
potenciales amenazas existentes en el AP superan la capacidad que actualmente tiene la
gerencia y el equipo de protección del PNT, porque requiere de normativas e
institucionalidad fortalecida para hacerla cumplir

i) El estudio concluye que la mayoría de las APs, incluidas al PNT, aún no han desarrollado
una visión estratégica de sostenibilidad financiera coherente, lo que constituye un riesgo
mayor para la sostenibilidad del SNAP en su conjunto en el mediano largo plazo

j) La calificación que recibe este parámetro en la evaluación de la gestión en el PNT es de


0,29, sus indicadores en el caso de la visión estratégica son de grado de desarrollo incipiente.

k) Los procesos aun no alcanzan a cubrir las previsiones de la norma en cuanto a la rendición
de cuentas y transparencia, porque además no cuenta con un comité de gestión o una
instancia funcional a las características del AP.

l) El parámetro de gestión operativa presenta la calificación más baja de todos los parámetros
calificados, se encuentra 0.40 puntos por debajo del promedio de la totalidad de las áreas.

m) La Gestión ambiental del área se encuentra a la mitad de la calificación del promedio de la


totalidad de las áreas, ya que el estado de conservación de los objetos de conservación se
encuentra en grado de desarrollo incipiente, no cuenta con un sistema estructurado del
conjunto de las amenazas, tampoco cuenta con instrumentos específicos de monitoreo de
amenazas y de desarrollo del entorno socio económico.

n) La coordinación interinstitucional del parque Tunari por su bajo posicionamiento presenta


resultados cercanos al promedio de las áreas, expresado en las coordinaciones con instancias
estatales como el municipio, la gobernación, los sindicatos agrarios, y otras instancias
todavía es limitado.

4.3.3. Sistema de financiamiento actual


4.3.3.1. Estructura financiera del SERNAP

La estructura de financiamiento del SERNAP está compuesta por recursos internos y externos. En el
caso de recursos internos, éstos provienen de transferencias del TGN y recursos propios derivados de
los SISCO de turismo, de producción interna del área protegida y de regalías por multas y
compensaciones ambientales. En el caso de recursos externos, los fondos provienen de donaciones
de organismos bilaterales y multilaterales.

130 | P á g i n a
4.3.3.2. Estructura financiera del PNT

Datos para el análisis de la estructura financiera del Parque Nacional Tunari son los presupuestos
ejecutados en las gestiones de los años 2014 y 2015 en los que se encuentran una ejecución que no
alcanzan al 100 %, 74 y 65 % respectivamente. Se trata pues de la forma de articulación entre la
oficina central y la administración del área protegida, es decir, los desembolsos desde la unidad
central, al parecer se efectivizaban de acuerdo a requerimientos o avances que no necesariamente
coincidían con lo planificado y plasmado en el presupuesto.

Ahora bien, considerando el apoyo de la Unión Europea el presupuesto para el funcionamiento e


inversiones del PNT durante el año 2015 alcanzó a Bs. 1.214.200,13, considerando además fuentes
internas como el TGN y externas como la Unión Europea. Este presupuesto fue desembolsado por
partidas por el SERNAP y ejecutado por la administración del Área Protegida, sin embargo, como se
visualiza en el anterior cuadro no se desembolsaron los fondos provenientes de la Unión Europea.

Por otra parte, en términos porcentuales, los fondos provenientes del TGN alcanzan al 53,3 %, y los
provenientes de la UE a un 46,7 %. Los indicadores en cuanto a fuente y forma de manejo de los
recursos muestran vulnerabilidades que disminuyen las posibilidades de sostenibilidad de la gestión
del Área Protegida.

Un análisis más detallado y preciso se encuentra en el capitulo de análisis financiero del Plan
Estrategico y Financiero del PNT.

131 | P á g i n a
5. CARACTERÍSTICAS
CULTURALES DE LA
POBLACIÓN
La noción de territorio como espacio de vida de una comunidad, nación o grupo social y, la tierra
con los recursos naturales que contiene, como el sustrato donde se asienta está condición territorial
(MAPZA, SERNAP; 2012), hicieron del territorio, a lo largo de la historia de los pueblos, una
compleja construcción cultural en el tiempo, y de la gestión territorial su mecanismo de gobierno.

Desde esta concepción constructivista de la cultura, las comunidades campesinas originarias que se
encuentran dentro el PNT, son portadores de una matriz cultural propia que se asienta en las raíces
históricas de los pueblos andinos de Bolivia y la región, que cuentan con un amplio bagaje de
condiciones, conocimientos, elaboraciones y estrategias de vida acumuladas en el tiempo, cuyo
núcleo económico se encuentra en la producción agropecuaria. Desde este enfoque, las comunidades
campesinas conFiguran en la actualidad, un paisaje cultural propio dentro el territorio del PNT.

Bajo esta misma concepción, resultado de las dinámicas poblacionales antes identificadas, desde
hace más de 4 décadas se fueron conFigurando otro tipo de comunidades sociales en forma de
asentamientos humanos en torno a la periferie urbana de las ciudades que colindan con el PNT. Son
los asentamientos humanos de la cota 2750, que desde distintos lugares del departamento y el país,
diferentes formas de vida, escala social y patrones culturales, vienen “construyendo” sus espacios de
vida en esta parte del PNT en forma de urbanizaciones. Si bien, está conFiguración territorial es
todavía difusa en muchos casos, conflictiva en otros y polémica en la mayor parte, indudablemente
responde a una dinámica que encuentra en proceso de integración en el complejo social y territorial
del PNT como de los municipios de los que forma parte.

De esta manera, dentro el PNT es posible diferenciar claramente la coexistencia de dos tipos de
comunidades sociales y territoriales con matrices culturales propias:

5.2. Comunidades campesinas originarias,


predominantemente kechua hablantes
Conformada por las 379 comunidades de matriz cultural andina, con ancentros históricos aymara
kechuas, estructuradas en organizaciones sindicales comunales de alcance territorial y formas de
gestión propia del espacio territorial y social, cuyas estrategias de vida se basan en la producción
agrícola y el aprovechamiento de los recursos naturales que ello implica.

5.3. Asentamientos humanos de base multicultural,


castellano parlante
Conformada por más de 68 asentamientos humanos en proceso de urbanización sobre la cota 2750
del PNT, población de origen cultural y social diverso, organizaciones tipo junta vecinal en proceso
de conformación, formas de vida y dependencia económica de diversas actividades no agropecuarias.

132 | P á g i n a
Por su ubicación, origen y finalidad, este grupo social se viene constituyendo en un espacio territorial
en creciente dinámica intercultural.

En el entorno de la cota 2750 viven 78 comunidades campesinas, con estructuras comunales de


organización y gestión social, forma de vida y economía que combina actividades de producción
agropecuaria con otras estrategias económicas (menor dependencia de la agricultura), y en fase de
transición hacia otro sistema de vida. (Figura 63)

Figura 63 Base Cultural linguistica en el PNT (ver APENDICE 1, mapa 37) 

133 | P á g i n a
6. CARACTERÍSTICAS
ECONÓMICO PRODUCTIVAS
6.2. Uso actual de la tierra
 
El mapa de uso actual de la tierra (MDRYT 2011), nos presenta 15 categorías de uso, que agrupados
por afinidad representan 5 grupos: Pastoril, Agrícola, Combinado, Forestal y otros.
 
Los usos principales, según esta fuente son: uso Pastoril que cubre el 51.4% del área total del PNT, y
el uso Agrícola con un 25.5 %, seguidos del uso Combinado (Agroforestal, Agropastoril y
Silvopastoril) con 18 % del total del área de estudio, el uso Forestal con un 4%, finalmente otros
usos el 0,8 %. El uso urbano alcanzaría a 3.3 km2 (330 ha), equivalente al 0,1 %. (Ver Figura 64).
 
Según los grupos y categorías de uso, el pastoril limitado y agricultura extensiva muestran ser los
más extensos con un 24.9% (82 150 ha) y 21.3% (21 300 ha) del área total. Los usos combinados
(agroforestales y silvopastoriles) alcanzan el 18,2 %, equivalente a 59 810 ha. De las áreas forestales
9 460 ha (2,9%) son bosques nativos (buena parte de ellos kewiñales) y 4060 ha son plantaciones
forestales (1,2%) de eucaliptos y pinos. (Ver Tabla 34)

 
Figura 64 Uso actual de la tierra en el PN Tunari 
(Elaboración propia en base a Ministerio Desarrollo Rural y Tierras, 2011 (ver APENDICE 1, mapa 38)

134 | P á g i n a
Tabla 34 Grupos y categorías de uso en el PNT (CLAS, 2011) 
 
Grupo de Uso Actual  Categoria de Uso Actual  Superficie Km2 Porcentaje 
de la Tierra PNT 2011 
Pastoril  Pastoril limitado 821.5 24.9 
Pastoril altura 450.6 13.7 
Pastoril  421.2 12.8 
Subtotal Pastoril    1693.3 51.4 
Agricultura  Agricultura extensiva 701.2 21.3 
Agricultura de  115.7 3.5 
subsistencia 
Agricultura intensiva 24.5 0.7 
Subtotal agricultura    841.4 25.5 
Uso combinado  Agropastoril  340.7 10.3 
Agroforestal 187.9 5.7 
Silvopastoril  69.5 2.1 
Subtotal combinado    598.1 18.2 
Forestal  Forestal  40.6 1.2 
Forestal nativo 94.6 2.9 
Subtotal forestal    135.2 4.1 
Otros  Cuerpo de agua 18.8 0.6 
Lecho de rio  5.0 0.2 
Urbano  3.3 0.1 
Industrial  0.1 0.003 
Subtotal otros    27.2 0.8 
TOTAL    3295.1 100.0 

Si bien el uso actual de la tierra muestra su amplia diversidad, es importante indicar que al tratarse de
un territorio donde existe una intesa actividad principalmente agropecuaria, el uso de la tierra en las
comunidades campesinas es dinamica y variable en el tiempo y espacio.

De manera general las estrategias campesinas de ocupación del espacio no estan ordenadas por
separado o en usos “especializados” para una actividad especifica; se trata más bien de un uso
multiple a través de la combinación y rotación de espacios productivos entre la actividad agrícola y
el descanso (pastoreo), la ocupación del territorio en pisos ecológicos y épocas de siembra, cosecha y
en multiples formas de arreglo de cultivos, variedades y el destino de la producción.
 
Según los datos del MDRYT 2011, el uso actual de suelo en la comunidad de Titiri (Tiquipaya), es
pastoril de altura; sin embargo, su dinámica interna incluye la actividad productiva agrícola, los
sistemas de rotación y de diversificación productiva. Es decir el uso actual de la tierra debe
considerarse únicamente como referencia indicativa general, reconociendo más bien, en su
diversidad y dinámica, el uso multiple del suelo, como la característica principal de manejo del
territorio en el PNT.
 

135 | P á g i n a
6.3. Acceso, propiedad de la tierra y Estado de
Saneamiento
Con datos facilitados por el Gobierno Departamental de Cochabamba, en base a información del
INRA, hasta el año 2014, el saneamiento de tierras tiene un avance de 120.507,04 ha en cuanto a
tierra titulada dentro las comunidades y municipios relacionados con el PNT, beneficiando a 21 557
familias (ver Figura 65).

El saneamiento de tierras incluye a 12 municipios dentro el PNT 52 , con una cobertura de


aproximadamente el 40% en relación a la superficie total de 303 000 del área protedida. (Tabla 35).

Existen diferencias marcadas entre municipios tanto en la superificies como en la modalidad de


saneamiento. De acuerdo con esta información prácticamente la totalidad del municipio de
Tiquipaya ha concluido su saneamiento, una parte importante del municipio de Morochata y el
territorio del municipio de Cocapata que es parte del área protegida tiene saneada sus tierras como
TCO a nombre de la Central Provincial de Ayopaya.
 
Tabla 35 Estado de titulación de tierras por municipios hasta el año 2014 
(Elaboración propia en base a GAD Cochabamba con datos del INRA 2014) 
 
Municipios  Nº beneficiados Superficie (ha) 
Cocapata  20 8 134,60 
Cercado (Cochabamba ) 10 14,75 
Colomi  1 0,03 
Independencia 457 8584,91 
Zona con Límites no definido 105 28132,03 
Morochata  8623 22716,94 
Quillacollo  896 8243,24 
Sacaba  3254 3322,95 
Sipe Sipe  2166 4774,75 
Tapacari  3354 8397,51 
Tiquipaya  380 25411,83 
Vinto  2291 2773,50 
TOTAL  21557 120507,04 

Datos del INRA (información verbal), indican que el saneamiento en municipios del PNT se
encuentra en cerca del 60 % (incluyendo los que están en proceso).

En la actualidad, se encuentran suspendidos los procesos de saneamiento en los municipios de la


Provincia Ayopaya y Tapacarí, por la susceptibilidad que surgieron al estar considerados dentro el
PNT. No se tiene datos del estado de saneamiento de otros predios aún no titulados (pericias de
campo, post campo, resolución determinativa final) por dificultades en el acceso a información del
INRA53.

52
 Se incluye a Villa Tunari, conforme la cartografia oficial. 
53
 No se pudo acceder a la información oficial del INRA por restricción de su política institucional  

136 | P á g i n a
Figura 65 Tierras tituladas en comunidades del PNT (Fuente: Gobierno Departamental de CBBA; INRA (ver 
APENDICE 1, MAPA 39) 

6.4. Sistemas de vida y sistemas de producción agrícola –


ganaderos campesinos
La constatación que la territorialidad del PNT está sobrepuesta con los territorios de comunidades
campesinas tiene su sustento en la relevante actividad agrícola y ganadera que miles de familias
desarrollan al interior del área protegida.

Todas las familias campesinas del PNT sustentan gran parte de su base económica en la agricultura y
la ganadería. Una aproximación a las características y la diversidad de estrategias de producción,
definidos como sistemas de producción, se describen en este capitulo54.

“Un sistema de producción campesino se sustenta en la estructura y mecanismos de gestión de sus


territorios y las condiciones ecológicas, económicas, tecnológicas y sociales que son parte
intrínseca del mismo, las cuales fueron configurándose en el tiempo hasta su articulación actual”.
(Morales, M; Espinoza C. 1999).

Por esto, los sistemas campesinos de producción son el resultado de la interacción dinámica de estos
componentes hacia dentro sus territorios y con el exterior. Una de las características de los sistemas
de producción es su tendencia al cambio e incorporación de nuevas actividades según las

54
 Una descripción más precisa de cada factor que modela los sistemas agrarios, se encuentra en el informe 
de sistemas de producción. (FAUNAGUA 2015) 

137 | P á g i n a
condiciones en que se encuentran y compatibilidad con sus estrategias de vida” (Morales M.;
Espinoza C. 1999).

Estas definiciones nos indican claramente cuatro características esenciales de los sistemas de
producción:

 Está constituido por un conjunto estructurado de componentes interrelacionados o bases


productivas que se mantienen en condición de mutua interdependencia.
 Tienen una lógica de funcionamiento, de acuerdo con las condiciones naturales, sociales,
culturales y económicas en las que se encuentran.
 Responden a un momento y determinada condición estructural que ha permitido su
desarrollo, mantenimiento o transformación en el tiempo;
 Los sistemas de producción son dinámicos, cambian según las condiciones ecológicas,
sociales, económicas y culturales que confrontan.

6.4.1. Los tipos de producción (grandes zonas de producción)55


Las zonas de producción se refieren a espacios de tierra, clima y recursos naturales destinados a un
tipo característico de producción, que corresponde a su condición y aptitud productiva y/o de uso
asignado. Desde el punto vista y conocimiento campesino de la región, las zonas normalmente se
relacionan con varios atributos tanto de carácter biofísico y sociocultural, como de cualidades
productivas propiamente. Describimos los atributos más importantes de las zonas de producción a
partir del conocimiento y experiencias campesinas:

En resumen, las zonas de producción son parte fundamental de un sistema de producción campesino,
por constituir la organización espacial o “zonificación propia” del territorio de la comunidad,
construido en el tiempo con fines de producción y reproducción económica de su sistema vida,
regulados por sus mecanismos sociales y culturales de gestión.

Son los espacios biofísicos que las comunidades campesinas han establecido en su territorio, que
caracterizan las cualidades, condiciones productivas y relaciones de convivencia entre personas,
comunidades y de estos con el mundo vivo que habita cada espacio de tierra (madre tierra).

En el presente trabajo, se sistematizan los diferentes criterios y conceptos aplicados por las
comunidades campesinas, para zonificar los diferentes espacios productivos en su espacio de vida.

6.4.2. Criterios de identificación y caracterización: Tipos de sistemas


según vertientes y pisos ecológicos (TdS)
Un primer nivel de identificación de los sistemas de producción campesinos del PNT, se definen
según su ubicación y agrupación en las diferentes cuencas o vertientes del área, muy relacionadas
con las provincias biogeográficas que definen las zonas naturales de vida y pisos ecológicos y las
cuenca hidrográficas.

Esto significa, que dentro un tipo de sistema (TdS) coexisten uno o más sistemas de producción
propiamente, en directa relación a las principales cuencas y el paisaje del PNT.

55
 Sintetizado de varios estudios de CENDA en Raqaypampa y Ayopaya, y AGRUCO en Tapacarí y Sipe Sipe que 
sistematizan conocimientos y tecnología campesina 

138 | P á g i n a
En el PNT se han identificado cinco tipos de sistemas de producción, que a su vez agrupan los
sistemas de producción propiamente. Esto significa, que cada sistema de producción correspondiente
a un tipo o vertiente o cuenca, mantiene como rasgo general común las condiciones ecológicas y
bioclimáticas que caracteriza a estas (vertientes / cuencas); sin embargo, las formas de
aprovechamiento de las comunidades, en función del acceso que tienen a una mayor o menor
diversidad de ecosistemas, el acceso a recursos naturales como el agua, bofedales o montes, define
en buena medida la diferenciación de un sistema a otro al interior de cada vertiente. (Figura 66 y
Tabla 36).

 
Figura 66 Tipos de sistemas de producción por vertiente (ver APENDICE 1, mapa 40)  
 
Tabla 36 Tipos de Sistemas según vertientes, provincia biogeográfica, municipios y comunidades 
 
TIPOS DE SISTEMAS POR 
VERTIENTES / PROVINCIA  UBICACIÓN Y CARACTERISTICAS GENERALES 
BIOGEOGRÁFICA 
  Abarca  las  cuencas del  sur  del  PNT  cuyas  aguas bajan  al río  Rocha  tributario
  del Caine y río Grande 
  Biogeográficamente se encuentra entre dos Provincias: Boliviano Tucumano y 
  Puna  Mesofítica,  con  una  pequeña  fracción  de  la  tercera  Provincia 
  Biogeográfica Yungueña 
  Comprende  asimismo  tres  Pisos  Ecológicos:  El  montano  boliviano  tucumano 
  entre 2200 a 3200 msnm (en el área desde los 2750), y el Altimontano 
  Puneño entre 3200 a 3900‐4000 msnm, y una fracción del piso montano 
I   yungueño altimontano  
Tipos de Sistemas de Valle,  Es  la  franja  que  se  relaciona  con  la  región  metropolitana  de  CBBA    y  las  39 
Ladera y Puna de la Vertiente  cuencas que bajan los centros urbanos (cota 2750). 
Sur  Abarca los municipios de Cercado, Vinto, Sipe Sipe en más del 65%, Tapacarí el 

139 | P á g i n a
(2750 a 4700)  90%  %,  y  una  pequeña  parte  de  los  Municipios  de  Sacaba,  Tiquipaya  y
Quillacollo (10 a 20%) 
En    esta  vertiente  se  encuentran  7  Sistemas  de  producción,  con  importante 
aprovechamiento de agua de riego 
  Se localiza hacia la vertiente húmeda del sudeste cerca a la ceja de monte de 
  Tablas de los yungas que bajan al Chapare 
  Su  ubicación  biogeográfica  corresponde  a  las  Provincias  Biogeográfica 
II  Yungueña (cuencas alta ichilo en su totalidad y alta del beni en parte), y 
Tipos de Sistemas de Cabecera  parte de la Prov Puneña mesofítica. 
y Puna Húmeda de la  Pisos  ecológicos:  altimontano  yungueño  (todo)  rango  3100  a  3800  y  Puna 
Vertiente Sud Este  altoandina rango de 3900 a 4100 a 4600 
(3100 a 4600)  Cubre todo el municipio de Colomi, la puna húmeda de Sacaba y una pequeña 
  parte de la puna húmeda de Tiquipaya. 
En la vertiente se identificaron 2 Sistemas de Producción.  
  Ubicada  la  parte  central,  norte  y  noreste  del  PNT,  con  predominio  de 
  ecosistemas de puna y altoandinos. 
  Abarca la mayor parte de la Provincias Biogeográfica (PB) Puneña Mesofítica, y 
III  una parte menor de PB Yungueña  
Tipos de Sistemas de Puna  Tres  pisos  ecológicos:  altoandino  puneño  entre  3900‐4100  a  4600‐4700 
Alta de la vertiente Nor Este y  msnm, y subnival puneño desde 4700 a 5030 msnm y piso altimontano 
Norte  yungueño entre 3600 a 3700 msnm. 
(3600 a 4700)  Se  encuentran  la  mayor  parte  de  los  municipios  de  Tiquipaya,  Quillacollo  y 
Cocapata. 
Se identificaron 2 sistemas de producción en esta vertiente. 
  Se encuentra al noroeste del PNT en torno a los ríos que forman la cuenca del 
  río Morochata – Santa Rosa. 
  Biogeográficamente abarca dos provincias: la yungueña sector cuenca alta del 
  Beni y una parte de la puna mesofítica.  
IV  Tres Pisos Ecológicos: puna altoandina (mesofítica) entre 3900 a 4100 a 4600‐
Tipos de Sistemas  4700 msnm; altimontano yungueño (cuenca Beni) entre 2800 a 3100  a 
subhúmedos de Puna, Ladera  3600 ‐3700 msnm  y piso Montano Yungueño entre 2200 a 2800 
y Valle de la  vertiente Nor  Abarca  la  totalidad  del  municipio  de  Morochata  y  gran  parte  de 
Oeste  Independencia. 
Existen 2 sistemas de producción identificados. 
  Al  sudoeste  del  PNT,  cuenca  que  bajan  al  río  Tapacarí  y  se  junta  al  Rocha. 
  Parte de la cuenca del Caine y Río Grande. 
  Biogeográficamente, al igual que la vertiente sur, se encuentra íntegramente 
V  dentro las Provincias boliviano tucumano y Puna mesofítica 
Tipo de Sistemas de la ladera  Pisos  Ecológicos:  Montano  boliviano  tucumano  entre  2200  a  3200  (desde 
de la vertiente Sud Oeste  2750  en  el  área),  y  Altimontano  puneño  3200  a  3900  y  altoandino 
puneño entre 3900 a 4600 (mesofítico) 
Se  encuentra  en  su  totalidad  en  el  municipio  de  Tapacarí  y  parte    de 
Independencia. 

6.4.3. Sistemas de producción identificados


En la Tabla 37 se presenten los Sistemas de Producción y su ubicación por Vertiente en el PNT.

140 | P á g i n a
Tabla 37 Sistemas de Producción y Ubicación por Vertiente en el PNT 
 
TIPOS DE SISTEMAS  SISTEMAS DE PRODUCCIÓN  UBICACIÓN 
POR VERTIENTES  IDENTIFICADOS (SdP)  (municipio y comunidades) 
/CUENCAS 
  SdP  de  Agricultura  diversa  en valle,  Municipios de Tiquipaya, Quillacollo, Sacaba, 
  con riego permanente  Vinto y Sipe Sipe 
    Comunidades  que  dependen  de  los  grandes 
  .    sistemas  de  riego  de  lagunas  y  ríos  del  PNT 
  articulados  en  asociaciones  de  riego  como 
  ASIRITC,  AULL, ARAP y  otros 
  SdP  Agrícola  ganadero  en  valle, Municipio de Cercado:  
  ladera  y  puna,  con  riego,  secano  y  Comunidades  de  Tirani,  Taquiña,  Andrada  y 
  plantaciones forestales    otras de la Subcentral Cercado (CBBA) 
  SdP  agrícola  ganadero  de  ladera  y  Municipios de Tiquipaya y Sacaba 
  puna, secano y microriego  Comunidades de Cruzani, T’ola P’ujru, Link’u 
    Pata;  variantes  con  predominio  de  puna  en 
     Totora;  además,  comunidades  subcentral 
  Trancas en Municipio de Sacaba   
I    Tipos  de  Sistemas  SdP  Agrícola  ganadero  en  ladera  y  Municipio de Vinto y Quillacollo,  
de  Valle,  ladera  y  valle  con  riego  permanente,  acceso  Comunidades  de  las  subcentrales  Llave 
puna  de  la  Vertiente  bosques nativos    Grande, Panti Pata,  Liriuni, Chocaya y otros 
Sur   SdP  agrícola  pecuario  con  riego  Municipio Vinto: 
permanente  en  valle,  y  secano  en  Buena Vista, T’ajras, Combuyo, Iskay Pata  
laderas puna, con bosques nativos y 
plantaciones forestales. 
SdP Agrícola pecuario, de secano en  Municipio de Sipe Sipe,  
tres  pisos  ecológicos,  acceso  a  Comunidades  subcentral  Uchu  Uchu  y 
microriego  y  manejo  de  bosques  Subcentrales  8  de  Agosto  (ej  Chorojo, 
nativos   Capellani) y Uchu Uchu 
SdP  Agrícola  pecuario  diverso  de  Municipio de Sacaba,  
pampa  en  cabecera  de  valle,  a  Subcentrales Sapanani y Larati 
secano  y  riego,  con  acceso  a 
pastoreo en valle y puna.  
II Tipo de Sistemas de  2.1.  SdP  Agrícola  pecuario  de  Municipio de Colomi,  
Cabecera y Puna muy  cabecera de valle y puna húmeda en  Comunidades Central Candelaria 
húmeda  de  la  ladera y pampa  
vertiente Sud Este      SdP  Agrícola  papero  y  pecuario    de  Municipio de Sacaba:  
puna húmeda    Subcentrales Challviri, Palqa, Pisli 
III  Tipo  de  Sistemas  SdP  Agrícola  papero  y  ganadero  de  Municipios  de  Quillacollo,  Tiquipaya y  parte 
de  Puna  Alta  de  la  puna  altoandina  a  secano  y    pesca  de  Cocapata:  Casos  Misicuni,  Ch’apisirca, 
vertiente  Nor  Este  y  en lagunas    Icari, Huari Pukara 
Norte   SdP  Ganadero  camélido  de  puna   Municipio Cocapata:   
altoandina y acceso a lagunas  Comunidades Central Calientes 
IV  Tipos  de  Sistemas  4.1.  SdP  Agrícola  ganadero  diverso,  Municipios Morochata e Independencia
de  puna,  ladera  y  en  valle,  ladera,  cabeceras  y  puna,  Comunidades  de  las  Centrales  de  Yayani, 
valle  húmedos  de  la   con  riego  y  secano,  manejo  de  Chinchiri y subcentrales de Independencia 
vertiente Nor Oeste   aynoqas y acceso a montes.  
4.2. SdP agrícola pecuario diverso de  Municipio de Morochata 
ladera,  cabecera  y  puna  secano  y  Comunidades  Centrales  Vilayaque, 
riego,  manejo  de  aynoqas  con  Morochata y Umamarka 
acceso a montes y lagunas 

141 | P á g i n a
VTipos de Sistema de  5.1. SdP Agrícola pecuario de ladera  Municipio de Independencia y Tapacarí
puna y ladera seca de  a  secano  en  tres  pisos  ecológicos  y  Comunidades  subcentral  Waka  Playa  de 
la  vertiente  Sud  manejo de aynoqas   Tapacari  y  parte  de  Comunidades  de 
Oeste     subcentral Calchani de Independencia 
 
De acuerdo con la información secundaria y los autodiagnósticos comunales se han identificado 14
sistemas de producción (Figura 67), caracterizados y diferenciados por:

 Acceso, control y derecho de usos de la tierra


 Zonas de producción y pisos ecológicos
 Manejo productivo de suelos, aguas y vegetación
 Cultivos, agrobiodiversidad y productividad
 Ganadería
 Relaciones de cooperación, reciprocidad y complementariedad
 Relación con el mercado (espacios de comercialización)
 Otras actividades económicas no agropecuarias

Figura 67 Sistemas de Producción en el PNT (ver APENDICE 1, mapa 41)

142 | P á g i n a
6.5. Análisis de las condiciones de funcionamiento, aporte
y tendencias de los sistemas de producción agrícola
pecuarios
Este capítulo presenta una síntesis analítica preliminar de los principales rasgos estratégicos
caracterizados en los 14 sistemas de producción campesinos identificados del PNT, en el que se
observa tanto las condiciones efectivas y potenciales de alto valor de estos sistemas, como los
problemas y tendencias por las que atraviesa.

6.5.1. Territorio, tierra y agua en el núcleo de los sistemas de producción y


sus tendencias
El territorio como el espacio integral de vida de las comunidades construido a lo largo de siglos, y la
territorialidad como el ejercicio de está condición territorial a través del acceso, control y regulación
de la tierra junto a los recursos naturales que está contiene, están clara e históricamente asentados y
consolidados en las comunidades del PNT. Los comunarios frecuentemente emplean la asociación de
tierra y territorio como fuente irrenunciable de vida; es decir algo que están dispuestos a defender
con su propia vida.

Las comunidades del PNT cuentan con títulos proindivisos e individuales otorgados por Reforma
Agraria desde el año 1953. Asimismo, hasta el año 2014, cerca del 40 % de las tierras ya se han
regularizado con nuevos titulos procedentes del saneamiento de tierras en el marco de la Ley INRA
(GAD, INRA 2014).

La organización campesina en todos sus niveles (sindicato agrario, subcentral, centrales y


federación), se constituye en el principal mecanismo de autogobierno y de defensa de está condición
territorial, cuyo derecho radica en el reconocimiento y aplicación de las normas y procedimientos
propios de las comunidades, también conocidos como usos y constumbres.

El acceso a la tierra en cuanto a superficie es diverso, con una amplia gama de variables en función
de la calidad de la tierra, ubicación, zona y orientación productiva (agricultura de secano, agricultura
con riego o llujchi, pastoreo de ganado); por tanto, cada sistema de producción tiene diferentes
rangos de superficie, con una oscilación grande y variable que prelimirmente se identificó desde 0,3
ha a 14 ha por familia. Está diversidad de condiciones de acceso y propiedad de la tierra requiere de
estudios de investigación específicos en diferentes tipos de comunidad,estratos sociales, tamaño de
propiedad y tipo de producción.

Respecto a las tendencias en el acceso y disponibilidad de la tierra, los documentos revisados y


testimonios expresan reiteradamente al fraccionamiento y disminución de la tierra como un problema
generalizado de las últimas décadas; está situación tendría relación directa con el incremento de la
población y otros factores relacionados con la erosión y pérdida gradual de productividad.

El agua es el otro recurso de gran importancia en los sistemas de producción. Sin embargo, los
alcances de su disponibilidad y uso son muy heterogéneos, desde comunidades del valle central de
Sacaba, Tiquipaya y Vinto que se encuentran fuera de los límites del AP pero manejan agua de
lagunas y ríos que bajan de la cordillera, y cuentan con una larga historia y cultura en torno al al uso
y regulación del agua, hasta comunidades que no tienen riego o han venido accediendo
recientemente desde programas estatales del nivel nacional y regional. El acceso a riego es todavía

143 | P á g i n a
muy desigual entre comunidades de la zona de influencia directa debajo la cota 2750 y las que viven
dentro el PNT en los diferentes sistemas de producción.

Los problemas de productividad y calentamiento global, han determinado un crecimiento


generalizado de la demanda de riego como una de las prioridades comunales para asegurar la
productividad de los sistemas frente al cambio climático.

Estas tendencias, vienen acentuando una visión de territorialidad y propiedad comunal del agua,
como un problema de fondo, algo que la Agenda del Agua de Cochabamba expone en su documento
de socialización (GAD, 2015).

6.5.2. El manejo de la diversidad y organización frente a los riesgos


A pesar de la fragmentación de las comunidades originarias del PNT en las últimas décadas, el
acceso y manejo de una diversidad de recursos y condiciones productivas del territorio, continua
siendo la base de las estrategias campesinas frente a los riesgos de la elevada variabilidad climática
en todos los SdP descritos.

Una fisiográfica típica de montaña andina en gran parte del territorio, un extenso valle en el área de
influencia en el límite sur, el manejo de tres a cuatro pisos en cada sistema de producción, la
diversificación productiva en cultivos y variedades, los diversos sistemas de rotación y el manejo de
aynoqas, en función a la altitud, la topografía, la calidad de los suelos y complementadas a épocas de
siembra y las posibilidades de acceso a agua de riego, definen la naturaleza de un espacio territorial
donde la producción agrícola y pecuaria constituyen la base tanto económica y cultural de la gente en
todo el área que comprende el Parque TunariLa capacidad productiva y sustentabilidad de las
comunidades campesinas, se entiende a partir del manejo de diversidad.

De las condiciones de diversidad que las comunidades del PNT aún manejan se encuentra:

 Acceso a diferentes pisos ecológicos, o por lo menos ecosistemas y/o microclimas


 En función de lo anterior manejo de diferentes zonas de producción
 Diversidad de cultivos y de variedades por cultivo
 Manejo de una amplia diversidad de suelos
 Alta diversidad de parcelas dispersas en diferentes pisos y microclimas de la comunidad
 Tecnología adecuada a está diversidad
 Uso de la humedad y agua de riego

Sin embargo, como nos muestran las tendencias de los diferentes SdP, uno de los principales
problemas y a la vez riesgos estructurales que afrontan los SdP del Tunari, son las tendencias al
debilitamiento de esta diversidad promovidas desde la especializacion en ciertos cultivos y muy
pocas variedades articuladas a mercados de semilla y consumo masivo. Esta dependencia mercantil
está muy asociada al empleo de paquetes tecnológicos de productos agroquímicos que hacen cada
vez más dependiente y vulnerable a los sistemas de producción.

El manejo de la diversidad es la principal herencia y aporte tecnológico de las comunidades andinas


del PNT al conocimiento científico; por tanto, su mantenimiento debería ser un tema estratégico en
la gestión del PNT.

144 | P á g i n a
Los rangos altitudinales de manejo de zonas de producción abarcan la totalidad del territorio
comunal, con excepción de los pisos nivales por encima de los 4700 msnm que es la parte de alta
montaña mayormente rocoso y con escasa vegetación.

Hasta las comunidades de puna que aparentan un espacio más homogéneo en cuanto a ecosistemas,
tienen dos pisos y tres zonas de producción.

6.5.3. El significativo valor de la agrobiodiversidad y sus tendencias


Varias investigaciones y estudios han identificado zonas y centros de alta biodiversidad articulados a
las estrategias de vida de las familias campesinas en el Parque Nacional Tunari.

Haciendo un rápido recuento preliminar del valor cuantitativo de las especies de cultivos más
representativos y estables se ha encontrado más de 60 especies cultivadas y aproximadamente 262
variedades de estos cultivos. Está aproximación define claramente el carácter de la diversidad
genética de agricultura campesina a lo largo del extenso territorio que comprende los 14 sistemas de
producción identificados del PNT (ver Tablas 38,39 y 40).

Tabla 38 Diversidad de especies representativas de cultivos en los SdP del PNT y ZID 
 
Cereales y  Tubérculos  Hortalizas y  Frutales Flores Aromáticas  Forestales
leguminosas  cucúrbitas 
7 sp cereales (4  7 sp tubérculos  12 sp  10  sp  8 sp  4 sp  2 sp (pino y 
andinos y 3  andinos (4 de papa  hortalizas  frutales  flores  aromáticas  eucalito)  
adaptados)  y 3 otros) 
5 sp leguminosas    4 cucúrbitas  
12  8  16 10 8 5 4 
TOTAL=63 especies de cultivos 
Fuente: Elaboración propia, condensado de información secundaria y talleres comunales 2015 
 
 
Tabla 39 Diversidad varietal de las diferentes especies de cultivos en los SdP del PNT y ZID 
 
Cereales y  Tubérculos  Hortalizas Frutales Flores Aromáticas  Forestales
leguminosas 
 34 variedades  115 a 144 sp  28 sp  30  sp  32 sp  5 sp  4 sp (pino y 
cereales (25  tubérculos andinos  hortalizas  frutales  flores  aromáticas  eucalipto)  
andinos y 9  (59 a 144  de papa y 
adaptados)  56 de otros) 
14 sp leguminosas     
48 var  115 a 144 var  28 var 30 32 5 4 
TOTAL= 262 variedades 
Fuente: Elaboración propia, condensado de información secundaria y primeros talleres comunales, sep 2015 

 
 

145 | P á g i n a
Tabla 40 Agrobiodiversidad de tubérculos andinos en diferentes comunidades del PNT y ZID 
 
TUBERCULOS  Candelaria  Morochata Buena Vista  Chillawi Chorojo  Chilisaya
(Colomi)  (Indep.)  (Cocapata)  (Sipe Sipe)  (Tapacari) 
Papa  59  10 42 144 37  16
Oca  32  s/i 23 s/i s/i  9
Lisa  8  s/i 7 s/i s/i  6
Isaño  16  s/i s/i s/i s/i  1
TOTAL  115  72 144 37  32
 
Fuente: Elaboración propia, condensado de información secundaria y talleres comunales, 2015 

Solo a modo de ejemplos, comunidades como Rodeo Alto, Pico Central; en la Central de Candelaria
(municipio Colomi), Sapanani (Municipio de Sacaba), Piusilla, Torreni, San Isidro y Chururi
(Municipio de Morochata) y Chorojo (Municipio de Sipe Sipe), la Subcentral de Waca Playa en
Tapacari, Chillavi en Quillacollo, contienen una densidad compleja y diversa de cultivos que han
sido resaltados en el análisis de cada sistema de producción en el presente documento.
Si bien las investigaciones hacen referencia a estos centros de importancia, reconocidos por estudios,
es razonable considerar y ratificar que gran parte del PNT tiene estas mismas características,
reconocida a partir de la importancia de la producción de papa, la oca, papalisa, isaño, los maíces, el
trigo, etc., en el nivel regional y nacional.

Solo en Candelaria el 2002 se identificaron 59 variedades de papa nativa correspondientes a cuatro


especies (Solanum tuberosum ssp. andigena, S. x juzepczuki, S. stenotomum y S. phureja); 32
variedades de oca (Oxalis tuberosa); 16 variedades de isaño (Tropaeolum tuberosum) y 8 variedades
de papalisa (Ullucus tuberosus).

En la comunidad de Chillizaya – Subcentral Waca Playa -se han identificado 16 Variedades de papa,
9 de oca, 6 de papa lisa, 1 de isaño, 10 variedades de maíz, 7 de trigo, 4 de cebada, 1 de avena, 2 de
haba, 3 de arveja, 2 de quinua, 1 de alfa alfa, 1 de tarwi, 3 de lacayote, 1 zapallo y 4 hortalizas, que
comprende un total de 71 variedades para 19 especies cultivadas

En Morochata en la zona valle bajo (subtrópico) se han identificado 6 variedades de Chirimoya 3 de


pacay, 10 de palta, 4 variedades de maíz, 2 de trigo, 2 de veterraga, 2 de cebolla, 3 de locotos, 5 de
tomate, 2 de zanahorio, 1 de zapallo, 4 de lacayote, 1 de escariote, 5 de camote y 7 variedades de
papa.
En la zona de valle se han identificado 2 variedades de avena, 2 de cebada, 9 de maíz, 3 de trigo, 2
de arveja, 3 de haba, 1 de zapallo 4 de lacayote, 1 de escariote 4 de locoto, 3 de papa. En Chorojo
(Sipe Sipe) se han identificado 37 variedades y/o ecotipos de papa.

Si a la diversidad de tubérculos adicionamos la de parientes silvestres de la papa que potencialmente


en la región del PNT, se cuanta con un panorama más completo de la íntima relación de la papa con
la biodiversidad natural de su entorno. (Tabla 41)

 
 

146 | P á g i n a
Tabla 41 parientes silvestres de la papa presentes en el PNT 
 
Cultivo  Especies cultivadas Parientes silvestres 
Papa  4 sp en Bolivia y en el PNT 12 sp de los 30 identificados en Bolivia
Oca  1 sp cultivada s/i
Lisa  1 sp cultivada s/i
Isaño  1 sp cultivada s/i
Fuente: elaboración propia en base Atlas de especies silvestres y cultivadas de la papa de Bolivia, VBRFMA, 
2008   

Las cualidades de esta diversidad cultivada repercuten de manera directa en la capacidad productiva
de los sistemas para la seguridad alimentaria bajo condiciones de alto riesgo climatológico de los
ecosistemas de montaña de la región andina del tunari, y por extensión, son claves para la
sustentabilidad y soberanía alimentaria de Bolivia.

El valor cualitativo e integral de está agrobiodiversidad es altamente significativa, junto al agua, los
ecosistemas del Tunari y la población de las comunidades campesino originarias que aún la maneja,
se encuentran entre los de mayor importancia para la gestión del PNT.

Esta alta diversidad tiene íntima relación con las características de montaña y diversidad climática
del PNT, algo ya comprobado por varias las investigaciones y experiencias, que le atribuyen la
condición reservas de alto valor e importancia para la conservación de la biodiversidad cultivada.

Los estudios han identificado factores que contribuyen o favorecen la distribución de la


agrobiodiversidad en estos ecosistemas:

 Condiciones medioambientales húmedo-frías (humedad relativa >70%) donde las


temperaturas fluctúan entre 4°C min. y 17°C max. y las precipitaciones anuales sobrepasan
en rangos de 450 a 1500.
 Cambios altitudinales abruptos que dan como resultado un gradiente altitudinal de ecozonas
con rangos límites, que van desde los bosques lluviosos y desiertos en el extremo inferior
hasta la nieve y el hielo en el extremo superior.
 Un rango de latitud asociado con condiciones extremas de clima, geoforma, cobertura
vegetal y uso de suelo.
 Escenario variado que estimula la diversificación del uso de la tierra, el desarrollo
tecnológico y la organización socio antrópologica. Espacios pequeños y planos y
depresiones, intercalados en mosaicos de montañas, cerros y lomas.
 La ocurrencia de diversos nichos ecológicos ha permitido la presencia de un número de
especies vegetales diferentes por unidad de espacio.

En este contexto, la agrobiodiversidad de cultivos en general y de la papa en particular, constituyen


un factor clave para la economía de las comunidades y del país; de manera histórica lo ha sido para
garantizar la seguridad alimentaria en gran parte del territorio, generando excedentes destinados a su
comercialización en las principales ferias del eje metropolitano y /o mercados de relevancia en Santa
Cruz, Oruro y La Paz.

Sin embargo, es la producción diversificada que caracteriza la dinámica económica y productiva en


estos territorios productivos del PNT, donde la papa el cultivo con mayor importancia por su amplia
distribución y su contribución a la economía y alimentación.

147 | P á g i n a
6.5.4. Tendencias en los sistemas de producción
Todas estas cualidades efectivas y potenciales que representan la riqueza de agrobiodiversidad de
cultivos andinos y adaptados a los tres grandes pisos ecológicos en los que se desenvuelven las
estrategias de vida de las comunidades del PNT, corren el riesgo de desaparecer o por lo menos
disminuir a extremos críticos. Estas tendencias ya se vienen manifestando hace más de dos décadas,
y también lo advierte PROINPA en su sistematización del 2003 sobre los 10 años del programa con
tubérculos andinos en Candelaria56

Entre los principales factores que inciden en esta tendencia negativa resaltan:

 Una mayor orientación de las familias productoras a cubrir una creciente demanda de
variedades del mercado masivo, que privilegia aquellas que se emplean en la comida rápida
(papa fritas y toda su gama asociada) y excluye a las nativas.

 Esta preferencia del mercado por pocas variedades comerciales (waych’a e híbridas
mejorada) abarca más del 70% de la superficie cultivada de las comunidades

 La producción de papa y otros cultivos con tendencias similares (flores, hortalizas y frutales
por ejemplo) se vincula a un mercado de productos agroquímicos, semillas y hormonas muy
especializados (paquete tecnológico) orientado esencialmente a la producción de altos
rendimientos, sin considerar los efectos colaterales y directos en los ecosistemas, la erosión
de diversidad, desestructuración de formas de organización productiva colectiva y manejo
orgánico de la fertilidad

Asociada a esta demanda del mercado se encuentra la mayor presión sobre las tierras
tradicionalmente en descanso para restiruir naturalmente la fertilidad del suelo, y últimamente vienen
generando una fuerte presión de sectores de las comunidades por la ampliación de la frontera
agrícola y reducción del descanso y ampliación/ expansión de áreas de cultivos en zonas antes de
pastoreo en las tierras altas (el calentamiento global es el otro factor que contribuye a está expansión)

Las aynoqas en particular, el sistema de manejo comunal-familiar más emblemático de los sistemas
de producción andinos que aún persisten en Ayopaya, Tapacarí y parte de Sipe Sipe y Quillacollo,
viene siendo afectado por está presión
La producción de semillas certificadas y mejoradas se concentra en estas variedades comerciales y
no en las nativas de consumo más local. A este sistema han sido involucrados las principales
comunidades productoras de papa conformando Asociaciones de Productores de Semilla que sirven
de correa de transmisión a este circuito mercantil.

Está red está articulada con sectores intermediarios de camioneros y comerciantes que han
acumulado capital, muchos de los cuales son de la región, y que estimulan estas tendencias

La mayor dependencia al mercado de insumos de los sistemas de producción y por ende de las
comunidades campesinas, pero con mayores costos económicos, ambientales, sociales y culturales a
largo plazo, que potencialmente incidirán en la capacidad productiva de la tierra y el sistema de
producción como tal, generando cambios críticos y en algunos casos irreversibles, que pongan en
riesgo las posibilidades de un manejo integral y sustentabilidad de los sistemas de producción.
56
 Esta tendencia se ha podido vertificar durante los talleres de autodignosticos comunales en este proceso 
de elaboración del Plan de Manejo.  

148 | P á g i n a
En este contexto es importante resaltar la identificación y reconocimiento de 4 de los 20 centros de
alta biodiversidad en proceso de declaración por el Estado (INIAF-PROINPA, 2015) que son el
municipio de Colomi (Candelaria), Independencia, Tapacarí y Cocapata, reconocimientos que deben
contribuir a su valoración como parte del patrimonio cultural y natural del área y el país, pero
también al desarrollo de planes de fortalecimiento y manejo integral que permitan revertir y/o
disminuir estas tendencias de riesgo sobre este patrimonio.

6.5.5. Tendencias en las tecnologías de producción: lo tradicional, lo nuevo


y sus posibles implicaciones
Los sistemas tradicionales son todavía en la mayor parte de los 14 SdP identificados la base de su
funcionamiento, con aplicación de tecnología e insumos inherentes a la diversidad (semillas, pisos,
manejo del clima, múltiples parcelas y múltiples calndarios).

Pero, se advierten algunas tendencias de cambio que pueden afectar a fondo la lógica de los sistemas.
Se mencionan algunos casos:

 La ampliación de la frontera agrícola sumada al paquete tecnológico que genera mayor


dependencia del mercado
 Homogenización de los sistemas
 Disminución y desaparicón de semillas nativas
 Abandono del descano y en otros casos del manejo de aynoqas
 Uso del tractor en los sistemas de puna , aprovechando su fisiografía más plana, lo que
determina por un lado formas diferentes de laboreo y movimiento de tierra en ecosistemas,
y por otro la sustitución de los mecanismos de trabajo en cooperación familiar y colectiva,
como el del riesgo de una fácil expansión de las frontera con todas las implicaciones ya
anotadas
 La introducción de cultivos nuevos como la maca, que si bien son parte de los tibérculos
andinos de otras regiones, su incorporación en estructuras de rotación y descanso construidas
y estabilizadas en muchos años, pueden quedar esquilmados y desectructurados
 La promoción de una preeminencia exclusiva del ingreso económico, sin considerar los otros
factores de una producción integral ysustentable.

Algunas aproximaciones críticas de estas tendencias de ampliación de la frontera agrícola con el


cultivo de papa en espacios que hasta hace no más de 20 a 30 años eran tierras de pastoreo,
manifiestan los testimonio e índices de cultivo de los comunarios de las Centrades de Candelari,
Palca y Chápisirca principamente. Se estima que la superficie cultivada en papa se habría triplicado
por efecto de la expansión, reduciéndose el descanso de la tierra a no más de 1 a 2 años.

Las significativas superficies de papa que cultivan las comunidades paperas de estas centrales,
oscilan desde 3 ha como superficie mínima has 12 ha superficie máxima,con un promedio de 5 a 7 ha
cultivadas por familia cada año.

Actualmente, las buenas condiciones productivas en cuanto a suelo y clima permiten rendimientos
elevados, sin embargo ya se manifiestan indicios de problemas de productividad, asociada con el
incremento en el uso de agroquímicos.

6.5.6. La organización social y los mecanismos de cooperación

149 | P á g i n a
Como parte intrínseca al desarrollo de los sistemas de producción, las estructuras sociales,
organizativas de gestión y cooperación y reciprocidad en el trabajo, se encuentran todavía vigentes
en los 14 sistemas de producción del PNT, aunque es evidente también la incorporación de otras
formas más relacionados con las relaciones mercantiles, ya que implican el pago de jornales,
arriendos y alquileres.

Asimismo, es importante mencionar, que las comunidades, a pesar de valorar mucho estas formas de
cooperación, todos expresan que se encuentran cada vez más subvaloradas, por lo que parece, que a
la par de los temas críticos relacionados con las técnicas de producción y su relación con el mercado,
expresan que estos tienden a desaparecer.

Está situación plantea un problema de fondo, ya que estos mecanismos de cooperación tienen que
ver con los principios y valores que guían a la comunidad y las normas actuales desde la propia CPE.

La necesidad de su valoración y fortalecimiento es la demanda de las comunidades, sin embargo es


necesario reflexionar nuevamente en términos integrales, ya que estos principios de convivencia
estan asociados íntimamente a un modelo de producción y gestión.

6.5.7. Relación agricultura y ganadería


La relación agricultura y ganadería tiende a debilitarse en todos los sistemas, mucho más en aquellos
que cuentan con riego y su sistema se circunscribe a la intensidad productiva a partir de este recurso
(caso de los sistemas con riego permaente del valle debajo la cota)

La evidente reducción del ganado en los sistemas agrícolas asociados a la ganadería, se refleja
principalmente en el déficit de abono orgánico (wano) para la producción de papa, por los que se
recurre a la gallinaza de las granjas de pollos y el fertilizante químico.
Esto no es nuevo ya que se relaciona con cambios estructurales en la realción de las comunidades
con el mercado y sus medios. Los indicadores en otras regiones muestran e que la tendencia es a la
desaparición del ganado familiar en la medida que estos incoporan el riego y nuevas tecnologías de
tracción que reemplazan la yunta (ganado bovino), el transporte ( equinos) y ya no se requiere para la
producción de ropa y textiles (en el caso de las ovejas)

Está relación no esta siendo diferente en los sistemas más ganaderos de la puna altoandina, donde la
producción agrícola se expande como consecuencia principalmente del cambio climatico.

Con todo este es un problema de fondo, ya que afecta la capacidad de una producción agroecológica
más equilibrada, y sobre todo la capacidad de restitución de la fertilidad, un problema no resuelto por
los sistemas de producción campesinos

6.6. Las plantaciones forestales, sus posibilidades


económicas y de manejo integral
En base a la identificación de múltiples rodales (Google, 2015), se estima la existencia actual de
4.080 has de plantaciones forestales dentro el PNT. De este total aproximadamente el 65 % con
pinos, 35% con eucaliptos y sólo el 5 % con especies nativas. Ésta superficie representa el 1,3% de la
superficie total del PNT.

150 | P á g i n a
Se trata de rodales con plantaciones medianas y pequeñas, localizadas principalmente en terrenos
comunales y en menor proporción en parcelas familiares. Se trata de plantaciones establecidas entre
las cotas 2700 a 3500 msnm, especialmente en comunidades de la vertiente sur del PNT, dentro los
municipios de Sacaba, Cercado, Tiquipaya, Quillacollo, Vinto y Sipe Sipe.

Los registros específicos para el PNT desde el núcleo o vivero forestal ubicado dentro el área indican
solo 198 ha; sin embargo, considerando que las plantaciones se realizaron con plantines provenientes
de otros núcleos (viveros), es probable que este haya sido muy superior.
 
Si se considera los aproximadamente 42 a 43 años del PNT en los que hubo alguna actividad forestal
(desde las primeras plantaciones el año 1971 al 2014), y asumiendo que hubo muy poco
aprovechamiento precisamente por las restricciones relacionadas con su condición de área protegida,
las 4080 ha nos indican que se habría reforestado a un ritmo de 95 ha por año.

Las plantaciones forestales del PNT en la actualidad representan un tema de debate entre posiciones
que cuestionan su importancia y aporte a la conservación de la biodiversidad frente a otras que la
defienden, ya que de acuerdo a las políticas actuales de áreas protegidas (Ley 1333, RGAP y CPE),
el objeto de conservación de las áreas protegidas es el Patrimonio Natural y Cultural; las
plantaciones forestales con especies exóticas como es el caso de pino y eucalipto son contrarios a
este principio. Con todo, estas plantaciones son vistas desde el entorno urbano del PNT como parte
importante de la identidad regional del área.

Actualmente, las plantaciones forestales del PNT no son aprovechadas – de manera legal - en su
potencial maderable y no maderable, esto a causa de las normas vigentes en el AP como a la
insuficiente interpretación de las mismas. Esta situación es motivo de cuestionamientos de parte de
comunidades y familias campesinas como de instituciones que promueven su realización.

Sin embargo existen algunas escasas iniciativas de aprovechamiento no maderable de los bosques de
eucalipto como es el caso de la comunidad de Sapanani (municipio de Sacaba), que con el apoyo del
Programa Agroquimico de la UMSS viene trabajando desde hace más de 10 años en la extracción de
eucaliptol para la industria farmacéutica nacional.

Las plantaciones forestales de eucalipto y pino, a pesar de sus problemas de aprovechamiento son
parte de los sistemas de producción, ya que las comunidades lo asumen como tal, por los variados
usos domésticos que estos pueden brindar (combustible, material de construcción, etc).

La feria anual de la k’allampa (nombre kechua de los hongos) procedentes de las plantaciones de
pinos, con buenas cualidades alimenticias, es otra iniciativa que se viene promoviendo con apoyo del
PNT y las comunidades del municipio de Cercado.

Los problemas visibles en las plantaciones forestales a causa de la falta de manejo básico (podas,
raleos) viene repercutiendo en la poca utilidad de las plantaciones (especialmente de pino por su
potencial maderable), y a la vez un riesgo que contribuye a los incendios forestales (ETSFOR, 2015).

En los últimos años la totalidad de Gobiernos Municipales y la Gobernaciòn de Cochabamba han


emprendido programas de forestación en comunidades del PNT, sin contar a la fecha información
precisa de superficies, especies y situación actual de estas plantaciones

Estas especies, en particular el eucalipto por sus características de desarrollo y alta competencia de
espacio y agua, son menos compatibles con otras especies de flora y fauna nativa, e incluso

151 | P á g i n a
contribuyen a su disminución, como el caso de bosques de kewiña (Polylepis subtusálbida) la especie
de árbol endémica mas importante del PNT.

En la perspectiva de realizar un adecuado manejo y uso de los recursos forestales se ha


recomendado:

 La necesidad e importancia de realizar el manejo forestal de las plantaciones actuales con


fines múltiples: tanto para reforzar la protección, como para su aprovechamiento maderable,
no maderable y recreativo (turismo), de modo que efectivamente se constituya en una
oportunidad de diversificar la economía campesina.
 Fortalecer iniciativas de aprovechamiento forestal no maderable como la extracción de
esencias (por ejemplo el caso de eucaliptol de la comunidad de Sapapanani) y promover su
difusión juntamente otras opciones promisorias (medicinales, alimenticias, apícolas entre
otras). Lo anterior permitiría dinamizar un grupo importantes de comunidades y familias
campesinas que demandan estas opciones de beneficio desde la gestión del PNT.
 Se plantea la posibilidad de promover la realización de plantaciones con especies propias del
PNT que se encuentran en riesgo y algunas en peligro de desaparición, asociada a prácticas
de manejo de los remanentes de bosques nativos existentes, para facilitar su regeneración,
mantenimiento y restauración.Existen experiencias de manejo forestal fuera del PNT
 Posibilidad de viabilizar el manejo forestal a través de los Planes Comunales de Manejo
Forestal que promueve la ABT que se deben compatibilizar con el Plan de Manejo del PNT.

6.7. Uso de lagunas para la pesca


El PNT y sus 338 lagunas que abarcan una superficie de 1630 ha, además de su gran importancia
ambiental, en la actualidad se vienen ampliándose sus posibilidades de aprovechamiento con la
siembra y crianza y cosecha de peces de trucha Ochorhynchus mykiss en una parte significativa de
lagunas en el área.

La producción pesquera en el área se ha incrmentado en los últimos años, con el apoyo de


instituciones privadas como CEDEC y estatales como el SEDAG que promovieron siembras de
truchas con interesantes perspectivas en coordinación con comunidades que ya vienen incorporando
en su dieta y economía complementaria.

Además de las lagunas naturales que vienen integrándose como parte de los emprendimientos
comunitarios antes mencionados, los embalses de la laguna Corani que administra ENDE, tienen
entre sus componentes productivos la pesca con fines alimentarios y económicos. De hecho en
Corani esta forma parte las actividades de pescadores, al parecer organizados en torno a esta
actividad.

En el caso de Misicuni, la laguna que se formará con la presa en construcción, tiene previsto un
proyecto de pesca que se relaciona con la promoción de la actividad turística. Pesca y turismo son
actividades productivas que se proponen integrar como nuevos emprendimientos compatibles con el
manejo sustentable de los recursos naturales, que contribuyan a complementar las estrategias
económicas de las comunidades del PNT.
.
Datos recientes del SEDAG indican que entre el 2010 y 2014 en 6 municipios del área se han
sembrado cerca a 272.000 alevines. A este dato debe agregarse la siembra por cuenta propia en una
parte importante de lagunas de comunidades campesinas, lo que denota su importancia y valor
actual. (Tabla 42).

152 | P á g i n a
Tabla 42 Número de alevines de trucha sembrados en 6 municipios en el PNT en período 2010‐2014  
(en base a SEDAG) 
 
Año  Morochata  Tiquipaya  Quillacollo Vinto Sacaba Cocapata Zona con  Total
límites 
en 
conflicto 
2010  10 000  15 000  0  0 0 0 0 25 000
2011  0  39 150  19 000 0 0 0 20 000  78 100
2012  2 500  16 500  8 000 5 740 0 0 22 500  55 240
2013  13 000  33 000  0  0 8 000 0 23 000  77 000
2014  0  20 000  4 500 0 1 500 10 000 500  36 500
Total  25 500   123 650  31 500 5 740 9 500 10 000 66 000  271 840
 
 
6.8. Turismo: inciativas actuales y potencialidades
6.8.1. El turismo en las áreas protegidas de Bolivia
Las áreas protegidas que constituyen el SNAP están asumiendo cada vez un rol más protagónico en
la oferta turística del país. El PN ANMI Madid y la Reserva Nacional de Fauna Andina Eduardo
Avarao (REA) son parte relevante de los programas de visita del territorio nacional. Otras áreas,
como el PN Amboró, el PN Noel Kempff Mercado, Sajama y Apolobamba son parte de programas
especializados o complementarios a los circuitos turísticos principales del país. El ano 2010, 121 080
turistas visitaron a 7 áreas protegidas. Hasta esta fecha no existían datos sobre el flujo de visitantes al
PN Tunari.

Como lo menciona la Estrategia para el Desarrollo del Turismo en el SNAP (SERNAP, 2011), el
turismo, en el marco de los cambios políticos y de modelos de desarrollo, es considerado como un
sector estratégico de gestión del SNAP que permitirá generar beneficios económicos y sociales para
las poblaciones locales que habitan las áreas.

La oferta turística de las áreas protegidas tiene como elemento central la calidad, singularidad y
diversidad del patrimonio natural y cultural, aunque se debe reconocer que existen deficiencias en
términos de calidad de los servicios y condiciones para la visita.

6.8.2. Importancia del PN Tunari para el turismo


Durante la gestión del parque los principales programas, proyectos y políticas han estado orientados
a la importancia y conservación de los recursos hídricos y del manejo de la problemática
poblacional, mientras que la actividad turística ha pasado a ser una información referencial de
atractivos dispersos.

A pesar de esta imagen neutral hasta negativa, el PN Tunari representa un patrimonio natural de
importancia, con alto potencial para el turismo. Su ubicación en la transición entre puna, valles secos
y yungas y la presencia de diferentes pisos ecológicos con interesante flora y fauna, es especial
relacionados a la presencia de bosques de Kewiña, se suma a un alto valor cultural, resultado de su
ubicación en una zona con presencia humana milenaria, ocupando el área durante diferentes períodos
de ocupación. Este patrimonio cultural se refleja en la presencia de sitios arqueológicos importantes

153 | P á g i n a
(p.e. inkarakay) y sitios importantes con arte rupestre, como Rumi Plaza en norte del municipio de
Tiquipaya. En la actualidad el área se destaca por la organización de más de 65 ferias y festividades
religiosas al interior como en la zona de influencia del PN Tunari. La importancia socio-productivo
del área se remonta a la presencia de sistemas de producción ocupando los diferentes pisos
ecológicos, además a su posición estratégica facilitando la accesibildad y el intercambio de
productos diferenciados provenientes de tres ecorregiones.

6.8.3. Oferta turística actual y condiciones actuales


El año 2003 la entonces Prefectura (ahora Gobierno Autónomo Departamental) de Cochabamba
diseñó macro-circuitos turísticos departamentales con el fin de aglutinar y promover la actividad
turística a nivel departamental tomando como principal articulador el acceso vial a las capitales de
los municipios. Esta propuesta fue promovida como “patrimonio turístico nacional” mediante ley N°
2528 del 24 de octubre de 2003. En la misma línea, el actual Consejo Departamental de Turismo
determinó priorizar cinco regiones de Cochabamba en el Plan de Turismo para 2015 y ha previsto
destacar los potenciales gastronómicos, turismo de aventura, histórico, deportivo e incluso las áreas
productivas que existen en cada una. El PN Tunari solo marginalmente forma parte de estos circuitos
y regiones turísticas (aunque está incluido de forma indirecta en el “circuito turístico de la Zona
Andina” (Figura 68)

Figura 68 Circuitos Turisticos en el Departamento de Cochabamba (Fuente GDC) (ver APENDICE 1, mapa 42) 

En total, durante la etapa de diagnóstico, se identificaron 60 sitios con oferta turística, entendida
como el conjunto de atractivos, actividades o servicios (infraestructura turística), clasificadas en
patrimonio cultural (30) y patrimonio natural (30) (Tabla 39). Aparte de estos sitios más localizados,

154 | P á g i n a
el PN Tunari se destaca por su belleza paisajística extraordinaria en toda su extensión. Los sitios de
mayor importancia están mapeados en la Figura 69.
 
Tabla 43 Sitios de patrimonio natural (N) y cultural (C) en los municipios del PN Tunari. Los sitios más 
relevantes están mapeados en las Figuras 56 
 
Municipios  N  C  Sitios más importantes 
Colomi  3  3  Laguna Corani; Sitio con Puya chilensis en Yanacocha (C1); laguna de 
Pisli;  Camino  del  Inca  (Candelaria  –  Tablas  Monte);  Comunidad  de 
Candelaria; Comunidad de Pisli. 
Sacaba  5  2  Lagunas  de  Larati;  Lagunas  de  Palca;  Parque  Metropolitano  de 
Sacaba – Cascadas de Arocagua; Camino del Inca (Larati‐Cadenlaría); 
Comunidad de Larati; Saphanani; Cascadas de Molino Blanco. 
Cercado  3  7  Km 1 ½; Área recreativa del Km 3; Mirador Km 4; Km 10; Km 14; Km 
15; Km 18; Km 32; Laguna de Wara Wara; Balneario ex “Cervecería 
Colón” 
Quillacollo  2  4  Presa/Embalse  de  MISICUNI;  Aguas  Termales  Liriuni; 
Emprendimiento  ecoturístico  de  la  comunidad  de  Chocaya;  Bosque 
de  kewiña  de  San  Miguel;  Comunidad  San  Miguel;  Nevadas  en  la 
comunidad de Jankq'ala 
Tiquipaya  11  2  Montaña  Quillac'asa;  Sitio  arqueológico  Rumy  Plaza;  Bosque  de 
Quewiña de la comunidad La Phia; Lagunas de Huari Pukara; Laguna 
Bolivia;  Comunidad  de  Huari  Pucara;  Laguna  de  Kara  Pacheta; 
Laguna  de  Rumy  Plaza;  Parque  Ecoturístico  Molinos  –  La  Pajcha; 
parapente  PucaPuca;  La  cumbre  de  Tiquipaya;  cascadas  de  Piusi; 
Hotel Yunga Punta y alrededores 
Vinto  3  2  Pico  del  Tunari;  Parque  ecoturístico  Pairumani;  Cascada  “El 
Ermitaño”;  Comuniadd  de  Iscaypata;  Complejo  Arte  Rupestre 
Kalatrancani 
Sipe Sipe  1  2  Ruinas de Incarracay; Balconcillo; Bosque de Quewiñas de Chorojo
Taparacari  0  2  Comunidad de Ramada; Comunidad de Waca Playa 
Independencia  1  0  Montaña de Condor Chucuna, 
Morochata  1  5  Comunidad  de  Chullpas;  Campanario  de  Punakachi;  Morochata; 
Phiusilla; Arte Rupestre Chaupisuyo 
Cocapata  0  1  Comunidad de Calientes
Total  30  30 

6.8.4. Servicios, accesibilidad y vinculación


Si consideramos que la función de la infraestructura es sostener y apoyar a la oferta de servicios
turísticos, es relevante identificar de manera específica la infraestructura y los servicios turísticos
existentes dentro y/o alrededor de los principales atractivos del AP PN Tunari.

En este sentido la información que se proporciona solamente identifica a las capitales de los
municipios y los servicios básicos que estas presentan,

Ya que las principales redes viales primarias, secundarias y en algunos casos terciarias tienen
vinculación caminera con las capitales de los municipios, se puede considerar estas capitales como
eje central de desarrollo de la actividad turística.

155 | P á g i n a
Acorde a estas consideraciones tomamos las siguientes variables que se consideran básicas para la
realización de la actividad turística. Entre ellas tenemos a los servicios básicos (agua potable, luz,
gas, accesibilidad vial y comunicación), hospedaje (número de establecimientos, número de camas),
Alimentación, Servicios de Salud y otros servicios adicionales. Todos los valores son considerados
en base a los centros poblados más cercanos al PNT y de los cuales se tengan datos actuales.

Aquellos municipios que cuentan con mejor infraestructura relaciona con el PNT son los de Cercado,
Quillacollo, Sacaba y Vinto. Esto se debe a que la actividad económica es fuerte y fluida entre estos,
los primeros tres pertenecen al denominado eje urbano. En segundo lugar tenemos a los municipios
de SipeSipe, Tiquipaya y Colomi que a pesar de estar directamente relacionados con el eje urbano las
comunidades cercanas al PNT no presentan buena cobertura de servicios básicos. Por último los
municipios de Independencia, Morochata, Tapacarí y Cocapata tienen mayores problemas de acceso
vial en las comunidades cercanas al parque y poca cobertura de servicios básicos en las mismas
áreas.

Figura 69 Principales sitios turísticos en el PN Tunari (ver APENDICE 1, mapa 43) 

6.8.5. Impactos positivos y negativos actuales del turismo


Se tiene pocos elementos que reflejen los impactos negativos del turismo en el medioambiente; en
las visitas de campo se ha verificado que el uso de caminos para transitar a las comunidades al
interior del PNT deja restos de basura sobre las laderas de los caminos.

La observación de las comunidades con emprendimientos comunitarios ecoturísticos ha permitido


verificar que el desarrollo de las iniciativas comunitarias ha generado una actitud más favorable a la

156 | P á g i n a
conservación y la gestión del área, a pesar de las pugnas internas por el control de los atractivos y del
desarrollo de la actividad turística.

En la actualidad el turismo no genera ingresos directos para fortalecer la administración del PN


Tunari. El efecto multiplicador de los emprendimientos comunales exitosos de Liriuni y Chocaya, o
de emprendimientos privados como El Poncho y el Berghotel Carolina, es reducido. Los impactos
sociales del turismo en las iniciativas comunitarias varían en función del grado de consolidación, en
general se puede decir que las mismas están aportando a la cohesión social y la capacidad de
autogestión, sin que ello implique que no existen tensiones y pugnas internas generadas por la
actividad. Las comunidades del interior del PN Tunari enfrentan algunas tensiones producto del
desarrollo de esta actividad.

El patrimonio cultural tangible – iglesias coloniales, sitios con arte rupestre y sitios arqueológicos -
es poco aprovechado por la actividad turística, sin embargo se promociona mucho el patrimonio
cultural intangible como ferias y festividades religiosas de las cuales las primeras son las más
promocionadas de manera programática.

La expectativa sobre el potencial uso turístico de este patrimonio, y los impactos económicos que
podría generar, ha dado lugar a una actitud de valoración y búsqueda de mecanismos de
conservación de estos recursos por las comunidades.

6.8.6. Demanda turística


En el caso singular del PNT se cuenta con los registros de las gestiones 2014 y 2015,
correspondiente al control de un solo punto de ingreso al AP (municipio de Cercado), donde se
puede identificar la cantidad de visitantes internacionales y nacionales que se han recibido y cuáles
son las procedencias de los visitantes internacionales. En este período de monitoreo durante 2 años
ingresaron 8 837 turistas (3 255 en 2014 y 5 582 en 2015), de las cuales 91.7 % eran nacionales y 8.3
% eran turistas internacionales (provenientes de 40 diferentes paises).

2000

1500

1000

500

0
Vehiculo Caminata Recreación Meditación Ed. Ciclismo Trabajo Otros
Ambiental

2015

Figura 70 Ingreso de turistas (nacionales) al Parque Nacional Tunari (km 1.5) según motivación (2015) 
(Fuente: SERNAP – PNT, 2015)

Las principales motivaciones respondieron al ecoturismo con actividades como caminatas, toma de
fotoagrafías y la participación en la educación ambiental (ver Figura 68). Existen estimaciones,
menos rigurosas, para otros sitios. P.e. un consultor trabajando para la empresa MISICUNI estimó un
flujo de 80 000 turistas por año al balneario Liriuni. Aunque este dato probablemente representa una

157 | P á g i n a
sobre-estimación, sugiere un enorme potencial turístico en la vertiente sur. Otra estimación está
disponible para las cascadas de Piusi, visitadas anualmente por un número aproximado de 4 500
turistas. Se estima el despeje de aproximadamente 3 000 vuelos de parapente por año desde varios
sitios, de los cuales Sapanani (municipio Sacaba) es el más importante. Además, se estima que
anualmente 450 bicicletistas montañeras pedalean por los caminos del PN Tunari (aproximaciones
basadas en entrevistas). En la Figura 70 se presenta una aproximación de los flujos turísticos a los
sitios más importantes. De forma preliminar, el año 2015 se estiman un flujo mínimo de 38 207
turistas.
Según datos del Viceministerio de Turismo, el Departamento de Cochabamba ha registrado a 253
014 turistas en 2012, de los cuales 31.267 son extranjeros y 221 747 proceden del interior del país.
Esta información demuestra que el turismo interno nacional es el principal mercado para nuestro
departamento, por lo tanto el principal mercado potencial para el AP PN Tunari.

6.8.7. El potencial turístico del PNT


Los potenciales turísticos naturales del AP son esencialmente los relictos de kewiña, las cumbres alto
andinas, la preseñncia de bosque nublado y las cabeceras de valles secos; así como la importancia de
los recursos hídricos reflejados en quebradas, ríos, lagunas y aguas de infiltración. Desde el punto de
oferta natural, los municipios de Sacaba, Colomi y Tiquipaya destacan. Existe también una vocación
etnoturístico. Los municipios de Vinto, Sipe Sipe, Tiquipaya y Quillacollo poseen importantes sitios
histórico-culturales, además de estar consdieradas dentro de la expectativa del Proyecto Multiple
MISICUNI y todos sus complementos. El caso particular del municipio de Morochata lo prioriza
para la realización de una alianza estratégica a nivel turístico debido a que gran parte de su territorio
se encuentra dentro del AP y gracias a la importancia histórica cultural y de accesibilidad que
presenta con el municipio de Independencia. El municipio de Cercado es el que ha desarrollado, de
manera sistemática, un posicionamiento como alternativa recreativa al PN Tunari, y debido a ser
capital del departamento se debe liderizar esta puesta en valor como pilar fundamental para el
reconocimiento del PN Tunari como patrimonio Cochabambino.
Dentro de los actores institucionales la gobernación juega un importante rol ya que está interviniendo
en el AP mediante el comité conformado para el proyecto Misicuni, además de proporcionar
financiamiento para desarrollar dos proyectos de gran envergadura, la “Implementación del
Complejo Integral Piscícola-Turístico en el Área de Influencia Misicuni” y la “Restauración del
Conjunto Arqueológico Incaraqay”.

Figura 71 Flujo de turistas nacionales e internacionales hacia el PN en el año 2015 (ver APENDICE 1, mapa 44)

158 | P á g i n a
7. GESTION DE RIESGOS Y
CAMBIO CLIMATICO
7.2. Riesgos, Amenazas y Vulnerabilidad.
Los aspectos conceptuales del presente capitulo han sido recogidos del Plan Departamental de
Ordenamiento Territorial (PDOT) 2015.y el Plan Departamental de Gestión de Riesgos y
Resiliscencia al cambio climático (PDGRRCC) 2014, elaborados por el Gobierno Autónomo
Departamental de Cochabamba.

De acuerdo con el PDOT se considera riesgos al resultado de dos componentes fundamentales: las
amenazas y las vulnerabilidades.

El riesgo de los desastres no sólo depende de la posibilidad que se presenten eventos o fenómenos
naturales intensos, sino también de las condiciones de vulnerabilidad que favorecen o facilitan que se
desencadenen desastres cuando se presentan dichos fenómenos.

Con el fin de abordar el tema de prevención o reducción de riesgos de desastre, es fundamental


considerar sus causas, y por lo tanto, diferenciar los conceptos de amenaza, vulnerabilidad y riesgo,
los cuales se están definiendo cada vez de manera más explícita y están fuertemente relacionados con
el grado y tipo de desarrollo de la sociedad.

Las amenazas o peligros (A) son de origen natural (por ejemplo climático o geológico) o pueden
ser provocadas por el ser humano (tal como deterioro ambiental, incendios forestales, etc.), pero
también ser producto de una combinación de ambas influencias (tales como las amenazas antropico-
contaminantes). La amenaza representa la probabilidad de ocurrencia de un suceso
potencialmente adverso que se manifiesta en un lugar específico, con una intensidad y duración
determinada.

El grado de amenaza se define por la naturaleza (tipo de amenaza), la extensión geográfica, la


intensidad, la probabilidad de ocurrencia, la frecuencia y la duración del fenómeno.

La vulnerabilidad (V) es la predisposición que presentan los distintos componentes o elementos de


la estructura social (tales como personas, edificios, equipamientos, etc.) o la naturaleza (flora,
fauna, biodiversidad, servicios ambientales, paisajes, etc.) a sufrir daños ante la ocurrencia de un
evento con una intensidad determinada. Dicha predisposición es construida o infringida por la
conducta y la acción humana. La vulnerabilidad nunca puede tener un valor absoluto, sino que
depende del tipo y la intensidad de cada amenaza.

La vulnerabilidad tiene correspondencia con el conjunto de condiciones ambientales, sociales,


económicas, políticas y educativas que hacen que una comunidad esté más o menos expuesta a un
desastre, ya sea por las condiciones inseguras existentes o por su capacidad para responder o
recuperarse ante tales desastres. El grado de vulnerabilidad de una población expuesta a una
amenaza puede ser reducido si se diseñan acciones de preparación para las emergencias o si se
reducen las condiciones de riesgo existentes mediante las políticas y estrategias de desarrollo local.

159 | P á g i n a
La vulnerabilidad usualmente tiene que ver con la fragilidad, la susceptibilidad o la falta de
resiliencia de la población ante amenazas de diferente índole. En otras palabras, los desastres son
eventos socio-ambientales cuya materialización es el resultado de la construcción social del riesgo.
Por lo tanto, su reducción debe hacer parte de los procesos de toma de decisiones, no sólo en el caso
de reconstrucción pos desastre, sino también en la formulación de políticas públicas y la
planificación del desarrollo. Por esta razón, es necesario fortalecer el desarrollo institucional y
estimular la inversión para la reducción de la vulnerabilidad con fines de contribuir al desarrollo
sostenible de los países.

La identificación y control de las vulnerabilidades buscan eliminar o cuando menos reducir los
riesgos de desastres, así como su impacto en caso de ocurrencia, preparando de este modo a las
sociedades para hacer frente a las amenazas de origen natural y provocadas por el hombre,
mejorando las capacidades de la población para hacerles frente.

Es importante reconocer que la vulnerabilidad está fuertemente relacionada a los problemas de


desarrollo de una sociedad y al deterioro ambiental, en este sentido, la prevención y reducción de
desastres debe ser asociada, entre otros aspectos, con políticas de desarrollo sostenible, incluyendo la
protección de los recursos naturales y políticas de ordenamiento territorial que consideren el
principio de precautoriedad, el análisis de la vulnerabilidad y la evaluación de riesgo.

El riesgo (R) define la probabilidad que una población (ya sea constituida por personas,
estructuras físicas, sistemas productivos, paisajes de la naturaleza u otros, o combinaciones de estos
elementos) sufra daños diversos. Esquemáticamente, es la resultante de una o varias amenazas y
diversos factores de vulnerabilidad. Por ejemplo, para una misma amenaza, el riesgo crece en cuanto
mayor es la vulnerabilidad de la sociedad.

El riesgo deriva de la convergencia dinámica entre la amenaza y la vulnerabilidad de una sociedad o


un componente en particular de la misma. Los riesgos son eventos físicos latentes, o sea,
probabilidades de ocurrencia de eventos físicos dañinos en el futuro, y pueden clasificarse
genéricamente de acuerdo con su origen: naturales, socionaturales y antropogénicos (Lavell, 1996).
(Ver Tabla 44).
 
Tabla 44 Clasificación de riesgos según su origen 
 
NATURALES  SOCIONATURALES ANTROPOGÉNICOS 
Se  originan  en  la  dinámica  Aparentemente  son  naturales,  Atribuidas  directamente  a  la 
propia de la tierra.  pero  en  su  ocurrencia  y  en  la  acción  del  ser  humano  sobre 
Los  seres  humanos  no  intensidad  de  sus  efectos  elementos  de  la  naturaleza. 
intervienen  en  la  ocurrencia  de  intervienen los seres humanos.  Ejemplos:  La  contaminación  del 
estos  eventos,  menos  están  en    agua,  tierra  y  aire.  Fuga  de 
capacidad de evitarlos.  Ejemplos:  inundaciones,  sequías  materiales  peligrosos,  acciones 
Estos  eventos  pueden  estar  o  deslizamientos  que  muchas  en  el  manejo  de  sustancias 
relacionados:  Con  el  agua  y  el  veces  son  más  frecuentes  e  toxicas, radioactivas, etc 
clima,  como  es  el  caso  de  las  intensos  debido  a  la 
fuertes  lluvias,  crecidas  de  los  deforestación  y  el  manejo 
ríos,  heladas  o  sequías.  Con  la  inadecuado de los suelos 
tierra,  como  son  los  sismos,  la 
erosión  natural  y  sus  efectos 
sobre los deslizamientos 

160 | P á g i n a
7.2.1. Amenazas de origen natural
Información del PDOT y el PDGR y RCC, concluye que “…los desastres de mayor impacto
ocurridos en el Departamento de Cochabamba entre el periodo de 1970 a marzo de 2014, fueron en
total 896 casos, de los cuales el 79% son debido a causas naturales o factores climáticos (sequias,
granizadas, heladas, etc.) en tanto que el restante 21% se debe a causas de origen antrópico o
ambiental, como los incendios, los deslizamientos, ocurrencia de plagas, etc. (Gobierno Autónomo
Departamental Cochabamba(GADC): Plan Departamental de Resiliscencia climática (PDRC) 2014).

Vientos fuertes Nevada Otros


2% 2% 4%

Sequia
9% Helada
5%

Riada
6%

Inundaciones
58%

Granizada
14%

Figura 72 Amenazas climáticas en el Departamento de Cochabamba

Las eventualidades que más problemas causaron en el Departamento de Cochabamba, fueron las
inundaciones con un 58% de ocurrencia del total de 704 casos, seguido por la granizada con un
14%, seguido por la sequía con un 9% y la riada con otro 6%, y en menor cantidad se anotan la
helada, terremoto, etc. (Ver Figura 72).

Una aproximación a la importancia y cobertura de estos fenómenos naturales en el área del PNT se
muestran en las Figuras 73, 74, 76 y corresponden al grado de incidencia de los eventos de sequía,
heladas e inundaciones.

En el caso de la amenaza de sequía las zonas de riesgo alto corresponden a las vertientes nor oeste y
sur oeste, en tanto que las vertientes sur este y nor este corresponden a zonas de riesgo moderado.
En relación a las amenzas de heladas, una parte importante del territorio en el PNT reporta
probabilidades altas de número de días susceptibles de heladas, siendo la vertiente sur – entorno a la
cota 2750 – y la cuenca del rio de Morochata, las zonas con menor riesgo de heladas.

Reporte reciente de helada en lo municipios de Quillacollo y Sacaba advierten su importancia y


grado de incidencia. En enero del 2016, según el informe del periódico: “…pobladores de la
comunidad de Misicuni y Palca quedaron afectados por la llegada de una helada que destruyó los
sembradíos de papa, causando daños irreparables en las plantaciones…sus sembradíos fueron
devastados por este fenómeno climatológico que vuelve a esta zona tras aproximadamente 30 años”
(Helada provoca desastre en cultivos de papa. Periodico La Voz. 25 enero 2016). (Ver Figura 75).

161 | P á g i n a
  
Figura 73 Amenazas de sequía en el Parque Nacional Tunari Fuente PDOT, GADC. 2015) (ver APÉNDICE 1, 
mapa 45) 

En un recorrido por las zonas afectadas se pudo evidenciar la magnitud de los daños causados a los
cultivos de papa en varias comunidades: Sunjani, Serqueta, Churito, Pata Pampa, Cochamayu,
Sivingani, Loma Alta, Uyuni, Río Verde, Putukuni y Palca, la helada provocó una gran pérdida para
los productores agrícolas de la zona quienes, con lágrimas en los ojos, piden se les preste la debida
colaboración.

En relación a los riesgos de inundaciones, si bien el área que comprende el PNT tiene una baja
amenaza de inundaciones, el área de influencia reporta, en los últimos 20 años, eventos de
inundaciones resultado de los desbordes de ríos y torrenteras que tienen su origen en el PNT.

162 | P á g i n a
Figura 74 Amenaza de heladas en el PNT (Fuente PDOT, GADC. 2015) (ver APENDICE 1, mapa 46) 
 

Figura 75 Helada en comunidades del Municipio de Quillacolloy Palca. (Foto periódico La Voz) 

Según la investigación del IDB 2013, las zonas de mayor riesgo de inundaciones corresponden a la
confluencia de los principales ríos en los municipios de Vinto y Sipe Sipe, que nacen en la Cordillera
del Tunari, con el rio Rocha.

En enero del 2005, según reporte de La Razón: “El desborde de la torrentera Chaqui Mayu arrasó
con los cimientos, casas y muros de al menos 20 familias de la zona de Pacata Alta desde la noche
del domingo hasta la madrugada de ayer. La lluvia y el granizo afectaron también los servicios de

163 | P á g i n a
agua, alcantarillado y electricidad”. (La Razón, 27 de enero, 2005: Tres zonas sufren por
inundaciones en Cochabamba)

Otro reporte del periódico digital ABI en abril del 2013 indicaba: “Desborde de ríos y las intensas
lluvias caídas en Cochabamba dejaron al menos tres regiones inundadas, con algunas pérdidas
materiales en las viviendas y en la producción agrícola. El primer caso se registró en San Rafael de
Linde, la noche del martes, cuando las aguas del río Chimboco se desbordaron e ingresaron a todas
las viviendas.

Según los vecinos de la zona ubicada a 10 kilómetros de la capital del valle, las aguas llegaron con
un “ruido mortal” y destruyeron todo cuanto encontraron a su paso. Esas aguas subieron 0,50
centímetros del suelo. Otra zona afectada es San Jacinto, pero en menor dimensión.” (Periodico
ABI. Abril 2013).

Noticias de enero del 2005, en comunidades del municipio de Vinto y Quillacollo, informaba (ver
recuadro), la magnitud e importancia de los desbordes de ríos y de las inundaciones.

Este fenómeno recurrente en el entorno del PNT, denota la importancia y fragilidad de un territorio
que debe considerar medidas de control orientadas a mitigar sus impactos particularmente en toda la
extensión de la vertiente sur.

Figura 76 Amenzas de inundaciones en el PNT (Fuente PDOT, GADC. 2015) (ver APÉNDICE 1, mapa 47)

164 | P á g i n a
Tabla 45 Amenazas, familias damnificadas y superficies afectadas (has), municipios de Sipe Sipe y Vinto 

Año  Amenaza Flias Damnificadas Superficie afectada (has)


Sipe Sipe Vinto Sipe Sipe  Vinto
2001  Inundación  620 219 552  134
2003  Sequía  1426 569   
2004  Inundación  515 234
2005  Inundación  12 6 
2006  Inundación  572 146 137  56,5
2007  Inundación  23 3  
2008  Inundación  5 40 10 50 
Fuente: Diagnostico de riegos en el municipio de Sipe Sipe y Vinto 

La importancia e incidencia de estos fenómenos climáticos se ratifican y precisan con la información


de las comunidades campesinas en todo territorio del PNT.

“El  desborde  de  ríos  en  Cochabamba  provocó  inundaciones  que  destruyeron  ayer 
algunas viviendas y más de 20 hectáreas de maíz, cebolla, cebada, alfa alfa, lechuga y 
otros productos. 
 
El primer desborde fue del río Llave, en la región de Vinto, a 18 kilómetros de la ciudad 
de Cochabamba. Hubo casas anegadas, una lechería de la región, también sembradíos. 
 
Más grave fue el caso de Caramarca, donde se juntan los ríos Rocha, Llave y Viloma. Las 
aguas llegaron a los sembradíos y afectaron al menos 20 hectáreas. 
 
Las  zonas  afectadas,  luego  de  una  primera  evaluación, son  Vinto,  Quillacollo,  Vargas 
Linde,  Anocaraine  y  Caramarca.  Esta  última  llevó  la  peor  parte  por  los  tres  ríos 
desbordados que convirtieron las calles en torrentes. (Periodico La Razon. enero 2005) 

Información sistematiza del Proyecto DIPECHO, entre el 2001 y el 2008, en los municipios de Vinto
y Sipe Sipe se reportan datos cuantitivos de la magnitud e importancia particularmente de las
inundaciones, que han superado más de 2100 familias damnificadas y una superficie afectada de
1180 hectareas. (Tabla 45)

Asi mismo, la información de campo a partir de talleres con subcentrales y comunidades campesinas,
muestra la importancia específica de cada fenómeno natural, considerando además el espacio
territorial especifico de su incidencia.

En la Vertiente sur Oeste y sud este del PNT, que comprende los municipios de Sipe Sipe, Vinto,
Quillacollo, Tiquipaya, Cercado y Sacaba, según la Figura 77, las heladas, seguida de las granizadas
y sequias, representan el 86% de las amenazas climáticas más relevantes, desde la perspectiva y

165 | P á g i n a
experiencia de las comunidades campesinas, y tienen incidencia directa sobre las condiciones de la
producción y la seguridad alimentaria57.

20

15

10

0
Tormentas Encacez Exceso lluvias Helada Nevada Sequia Viento Granizada
lluvia

VERT. SUR OESTE VERT. SUR ESTE

Figura 77 Importancia de amenazas climáticas en la vertiente sur del PNT  
(Fuente: Elaboración propia en base a talleres comunales) 

En cambio en la vertiente nor este y nor oeste, que comprende los municipios de Vinto, Quillacollo,
Tiquipaya, Sacaba y Colomi, las granizadas, seguida de las heladas y las sequias representan los
fenómenos climáticos con mayor incidencia. Destacandose en el caso de la vertiente nor oeste la
presencia de nevadas

25

20

15

10

0
Tormentas Rayos Helada Nevada Sequia Viento Granizada Insuficiente Encacez
agua riego lluvia
Epoca seca
VERT. NOR OESTE VERT. NOR ESTE

Figura 78 Importancia de amenazas climáticas en la Vertiente Norte del PNT 
 (Fuente: Elaboración propia en base a talleres comunales) 

Información reciente del municipio de Vinto, ratifican la importancia y los impactos de las
granizadas. Según reportes del periódico “…La caída de granizo afectó a 200 familias de cuatro
comunidades. Además, 60 hectáreas de cultivos de papa, maíz, cebolla, haba, arveja y flores
sufrieron las consecuencias del fenómeno,…Familias de las comunidades Panti Pata, Panti Pata B,
Llave Grande y Ch’aquí Potrero fueron víctimas del granizo…” (Riadas y granizadas afectan a 72
hectáreas en Arani y Vinto. Periodico El Dia, 03 de marzo de 2016).

57
 La  información  de  amenazas  climáticas  y  ambientales  han  sido  elaboradas  a  partir  de  los  talleres 
comunales, identificándose la relevancia de un fenómeno climático a partir de la frecuencia de veces que las 
organizaciones campesinas mencionaron, reconociendo su importancia en el ambito de su espacio territorial. 

166 | P á g i n a
Por otro lado el fenómeno de la nevada representa una amenaza climática importante en la vertiente
nooeste del PNT. Datos de la prensa local (Los Tiempos: 31 de agosto 2013), indican la ocurrencia
de pérdidas cuantiosas en el municipio de Cocapata, resultado de la caída de nieve en épocas y
proporciones imprevisibles. Según el reporte se afirman que: “La nevada, que cayó el pasado
sábado como nunca en los últimos 18 años, ha dejado a cientos de familias sin alimentos y miles de
animales camélidos están en peligro por inanición”

Un reporte del Viceministerio de Defensa Civil señalaba que en Cochabamba las familias afectadas
por la nevada sobrepasaron las 3.000 y que aproximadamente 7.424 cabezas de ganado muerto, entre
ellos 3 mil cabezas de ovinos y 4224 camélidos, 200 vicuñas.

7.2.2. Amenzas ambientales y riesgos de deslizamientos en el PNT


De igual manera, en relación a las amenazas de deslizamientos, toda el área del PNT reportan riesgos
desde muy altos en el 35% de su territorio, altos en el 45%, moderados en el 15% y bajo en el 5%, lo
que denota su importancia y la necesidad de atención. (Ver Figura 79)

Figura 79 Amenzas de deslizamientos en el PNT (ver APÉNDICE 1, mapa 48) 

Desde la perspectiva de las comunidades campesinas de la vertiente sur oste, la presencia de zonas
de derrumbes, mazamorras y deslizamiento de terrenos, son importantes para el 76% de las
comunidades, en tanto que los desbordes de ríos y las inundaciones son importantes para el 24% de
las comunidades.

167 | P á g i n a
En la vertiente sur este, además de la importancia de los fenómenos climáticos mencionados, los
incendios constituyen un riesgo destacado por el 31% de la población, como se constanta tambien
por la presencia de focos de calor en esta vertiente (ver Figura 80)

En la vertiente norte oeste, comprensión de los municipios de Quillacollo, Vinto, Sipe Sipe y
Tiquipaya, el 80% de la población consideran que los riesgos de derrumbes, junto a los
deslizamientos de terrenos y mazamorras son los más importantes.

14
12
10
8
6
4
2
0
Desborde rios Inundacion Mazamorras Zonas Derrumbe Deslizamiento Incendios
terrenos

VERT. SUR OESTE VERT. SUR ESTE

Figura 80 Importancia de amenazas ambientales en la Vertiente Sur del PNT 
 (Fuente: Elaboración propia en base a talleres comunales) 

En la vertiente nor oeste, municipios de Sacaba y Colomi, el 40% de la población destaca la


importancia de los deslizamientos de terrenos y derrumbes. Sin embargo se reconoce como más
relevante, para el 60% de las comunidades, la incidencia de los desbordes de ríos, el exceso de
lluvias y las inundaciones. (Figura 81)

12

10 VERT. NOR OESTE

8 VERT. NOR ESTE

0
Inundacion Zonas Mazamorras Derrumbes Deslizamiento Desbordes de Exceso lluvias
Derrumbe terrenos rios

 
Figura 81 Importancia de amenazas ambientales en la Vertiente Norte del PNT 
 (Fuente: Elaboración propia en base a talleres comunales) 

Experiencias concretas de los impactos de los deslizamientos en el área del PNT han sido reportadas
en el municipio de Morochata: “Catorce personas, entre ellas niños, perecieron debajo de toneladas
de la mazamorra que se deslizó el sábado alrededor de las 19:30 horas.

168 | P á g i n a
Figura 82 Deslizamiento en la SubCentral Uchu Uchu

La tragedia llegó esta vez a Chullpa K’asa Chico, una comunidad del municipio de Morochata, que
está a 70 kilómetros de la ciudad de Cochabamba. El sorpresivo deslizamiento del cerro destruyó
unas quince casas y segó la vida de cerdos, ovejas y caballos.

Los miembros de una treintena de familias lograron salvar sus vidas, aunque perdieron todas sus
pertenencias. Hoy están refugiados en la escuela de una comunidad vecina, ya que el alud destruyó
también a la unidad educativa de Chullpa K’asa.” (Fuente: Los tiempos. 10/02/2014.

Zonas de particular atención corresponde a deslizamientos en comunidades de la Subcentral Uchu


Uchu grande, municipio de Sipe Sipe (ver Figura 82), Qollpa en Vinto, el área de influencia del
Proyecto Multiple Misicuni, La vertiente sur de la Subcentral 13 de agosto en el municipio de
Tiquipaya, que deben preveer una atención urgente en el corto plazo.

7.2.3. Incendios y focos de calor


Los incendios forestales son recurrentes en el área del PNT, entre los meses de julio y noviembre,
generando pérdidas importantes y una imagen crítica como negativa desde los centros urbanos, ya
que el PNT es considerado por este sector de la población cochabambina como su principal
“pulmón”.

Datos entre el 2010-2015 de focos de calor relacionados con incendios forestales dentro el PNT
indica un significativo impacto particularmente en la vertiente sur del área.

Los informes señalan que los incendios son provocados por actividades de quema de barbechos,
regeneración de pajonales, hasta los incitados por visitantes y loteadores de terrenos. (Figura 83)

169 | P á g i n a
Datos recientes publicados en el diario Opinión señalan: “En el Parque Nacional Tunari se
quemaron entre enero y septiembre de este año más de 3.000 hectáreas debido a daños
ocasionados por la población y que tienen que ver con asentamientos ilegales, incendios
intencionados y deforestaciones”

“Al menos cuatro incendios de magnitud se produjeron entre el 6 al 8 de agosto en varios


municipios, pero el más grande se registró en Sipe Sipe, donde el fuego consumió casi 300
hectáreas de pajonales y arbustos” (Informe Especial. Cada año se queman cientos de hectáreas en
el Parque Tunari. 19 septiembre 2015)

Figura 83 Focos de calor en el PNT (2010‐2015) Fuente: Dirección PNT (ver APÉNDICE 1, mapa 49) 

Otro reporte de octubre del 2012 señala que una de las mayores amenazas dentro del Parque
Nacional Tunari continúa siendo los incendios forestales, afectando a 1054 hectáreas. (Diario
Opinión. Informe Especial. Incendios ya destruyeron más de mil hectáreas este año. 14 octubre de
2012).

Según los datos de la UGR de la Gobernación de Cochabamba, en 2015 se registraron en total 105
incendios forestales que arrasaron 5.454 hectáreas de pajonales, arbustos, especies forestales y
cultivos en 19 municipios del departamento.

El mayor número de casos corresponde a los municipios del eje metropolitano: Cercado, Sacaba,
Tiquipaya y Quillacollo. Y en cuanto a hectáreas afectadas, la mayor cantidad corresponde a Sacaba
(1,627 hectáreas). De los 105 incendios más del 50 por ciento (58 en total) se registraron en el
Parque Nacional Tunari y afectaron a 1.579 hectáreas de pajonales, arbustos y especies forestales,
que se encuentran en seis municipios. (Figura 84)

170 | P á g i n a
Las dimensiones e intensidad de los incendios forestales contrastan con las limitadas condiciones
para su control y prevención, tanto el personal de la Dirección del PNT, los municipios involucrados
en el área protegida, la Unidad de Gestión de Riesgos de la Gobernación de Cochabamba y los
bomberos, entre los principales, intervienen en los controles de incendios de manera precaria e
improvisada en un espacio territorial de magnitud y con evidentes restricciones en su accesibilidad.

Los incendios forestales no sólo tienen impactos en las masas forestales, sino principalmente a la
cobertura vegetal de los suelos, con las consiguientes pérdidas económicas, ambientales, de la
biodiversidad y principalmente de la protección de los suelos provocando problemas de erosión y
causando severos perjuicios en las zonas de recarga de los acuíferos subterráneos.

Figura 84 Vista de incendio forestal en la vertiente sur del PNT 

7.2.4. Amenazas Sismicas


Datos del observatorio de San Calixto indican que según estudios geológicos, la región de
Cochabamba, es uno de las más vulnerables y propensas a sufrir movimientos telúricos, por las fallas
geológicas que presenta en determinados lugares y que podrían registrar sismos y terremotos a largo
plazo.

El mismo observatorio considera que en la ciudad de Cochabamba y cercanías existe una falla
geológica potencialmente activa, denominada “Falla Cochabamba”, anteriormente conocida como
“Falla Tunari”, de 31 km de extensión; ubicada extactamente sobre la cota 2750, entre los
municipios de Cercado y Sabada. Esta falla, en caso de activarse, podría producir un terremoto de
6.8 de intensidad como máximo. (Ver Figura 85)

Según datos del PDOT, se evidencia claramente que la región con más alta amenaza de movimientos
sísmicos –o en su caso terremotos, si son muy fuertes- es el Cono Sur, seguido por la Región
Metropolitana y finalmente, el Trópico.

171 | P á g i n a
Una referencia histórica en el área de influencia del PNT, es el terremoto del Sipe Sipe: “El 23 de
julio de 1909 en Sipe Sipe un terremoto habría provocado 15 muertos y destrucción de viviendas de
adobe, varias cercas de tapial de los sembradíos se tumban, cae el techo y campanario de la
pequeña iglesia (Vega, 1996). Periódico Digital PIEB • 27-08-2007

Figura 85 Amenazas sísmicas en el PNT (ver APÉNDICE 1, mapa 50) 

7.2.5. Cambio Climático en Bolivia y su influencia en el PNT


En Bolivia, los impactos socioeconómicos del cambio climático son considerables. El PNUD (2011)
ha registrado la pérdida de vidas y bienes, impactos sobre los recursos hídricos (menos acceso a agua
de calidad) y ha identificado daños a casas, campos agropecuarios e infraestructura por inundaciones.
Se han revelado niveles de impacto sobre la seguridad alimentaria por la disminución de la capacidad
productiva y una reducción de la población económicamente activa en regiones rurales por la
carencia de oportunidades y pérdida de la capacidad productiva en sus medios de vida.

Los cambios en el régimen hídrico y los eventos climáticos extremos conducen a una disminución en
la producción agropecuaria y un aumento en migraciones temporales (Ayala, 2011).
El retraso en las lluvias, que implica también un retraso en la siembra de cultivos, presenta un mayor
riesgo en la producción por efecto de las heladas y generalmente implica una menor duración de la
época de lluvias, cuya consecuencia es menos agua disponible para los cultivos (Gonzales et al.,
2006).

Los resultados del estudio de Vallejos et al. (2011), citados por el PNUD 2013, confirman la teoría
de que una de las consecuencias del cambio climático no son sólo bajadas o subidas de los

172 | P á g i n a
volúmenes de precipitación, sino sobre todo cambios en su distribución y la reducción de los
periodos de precipitación.

La ganadería es afectada por la reducción de producción en las praderas, sequías temporales,


aumento de la evapotranspiración con menor nivel de humedad de los suelos y salinización,
concentración de la precipitación en periodos más cortos, desplazamiento de la distribución normal
de precipitaciones, y mayor incidencia y aparición de nuevas plagas y enfermedades (PNCC, 2010.
En: Ministerio de Planificación del Desarrollo, 2007).

El impacto del cambio climático sobre los recursos hídricos tal vez es el más alarmante, ya que
influye directamente en la disponibilidad de agua para los seres humanos, las actividades
agropecuarias y la biodiversidad. En este contexto, Gonzales et al. (2006) señala un aumento de
conflictos en torno al recurso agua.

Por otra parte, la agrobiodiversidad boliviana se encuentra amenazada por el reemplazo de las
variedades locales por especies introducidas (Mérida et al., 2003; FAN, sitio web), que además son
producidas generalmente a partir de sistemas de monocultivos y agroquímicos. Ponce (2003) señala
que los bancos de germoplasma o sitios de “conservación ex situ” reemplazan cada vez más la
reproducción de semillas por los campesinos, lo que tiene impactos negativos sobre la biodiversidad
local.

En la Tabla 46 según datos de Piepenstock & Maldonado 2010, se indican los impactos esperados y
por regiones debido al calentamiento global en Bolivia.
Tabla 46 Impactos esperados por regiones debido al cambio climático 
 
Región  Escenarios de cambios Impactos esperados 
Altiplano  Mayor  concentración  de  las  Mayor presencia de heladas
precipitaciones  Incremento  de  las  necesidades  de  agua  para  riego  por  los 
Mayor  frecuencia  de  largos periodos sin lluvia 
tormentas  con  menor  Problemas con la generación de energía. 
número de días con lluvia  Retroceso de los glaciares 
Mayor frecuencia de granizo Destrucción de cultivos 
Reducción  en  los  caudales  Inundaciones en época de lluvias 
de los ríos  Poca  disponibilidad  de  agua  para  consumo  humano  y 
animal. 
Poca recarga de los acuíferos, bofedales y otros similares. 
Competencia por el uso de agua. 
Valles  Mayor  concentración  de  las  Competencia por el uso de agua
Interandinos  precipitaciones  Pérdida de la biodiversidad 
Mayor  frecuencia  de  Incremento  de  las  necesidades  de  agua  para  riego  por  los 
tormentas  con  menor  largos periodos sin lluvia 
número de días con lluvia  Riesgos  incrementados  por  deslaves,  mazamorras  y  otros 
Mayor frecuencia de granizo  relacionados 
Problemas con la generación de energía. 
Erosión y desertificación de suelos 
Fuente: Piepenstock & Maldonado, 2010. 
 

173 | P á g i n a
7.2.6. Percepciones del tiempo por las comunidades campesinas
Estos impactos de manera concreta y especifica se manifestan en la percepción y comprensión del
tiempo desde la experiencia y la realidad de las comunidades campesinas en el entorno del PNT.

El “tiempo” en el mundo rural hace directa alusión al clima, ya sea como el conjunto de condiciones
meteorológicas del medio, o simplemente, como las condiciones de ocurrencia de lluvias; es decir, el
“tiempo” es la manifestación del clima en términos generales y de la existencia de lluvias en
términos concretos. Las lluvias pueden ser suaves, regulares o tormentas, con granizo o sin ella,
precedidas de calor fuerte o vientos húmedos y secos, de súbitos cambios de temperatura o
simplemente la ausencia de estos: cualidades que luego serán “leídas” por la gente y serán tomadas
en cuenta al momento de caracterizar el clima / tiempo y sus posibles anuncios y cambios.
Cambios de esta naturaleza en comunidades rurales que viven de la agricultura y la ganadería, con
sistemas de producción altamente dependientes de los ciclos temporales y estacionales del clima,
resultaron ser determinantes en sus prácticas cotidianas, -que sumado a los modelos de desarrollo
estatal ausentes en el pasado dentro la dinámica de los sistemas campesinos de vida, hicieron que la
población busque respuestas propias, ensaye y adopte prácticas, que en el transcurso de los años
pasaron a convertirse en estrategias de vida, como parte de los procesos de adaptación al medio
natural y sociocultural del paisaje andino.

Un resumen de las percepciones campesinas sobre el cambio climático en las diferentes experiencias
sistematizadas, desagregando los factores climáticos, sus manifestaciones de cambio percibidas y los
efectos, se detalla en la Tabla 47:
Tabla 47 Percepciones del cambio y sus efectos Cambios en la lluvia (factor climático) 

Manifestacion Efectos
es de cambio 
Retraso del  Agricultura: 
periodo    Modificación del calendario de siembras y labores agrícolas en general, implican una 
lluvias  re‐calendarización de los cultivos según el respectivo retraso de las siembras. 
 Riesgo para que los cultivos de ciclo largo que no llegan a madurar.   
 Mayor exposición de los cultivos a ser afectados por heladas tempranas. 
 Reducción de la agrobiodiversidad y tendencia a monocultivo 
 Especialmente del cultivo de variedades y especies vulnerables, que está incidiendo en 
pérdida de agrobiodiversidad (ej de variedades de papa, oca y lisa, asociadas con otros 
problemas como la introducción de especies comerciales). 
Ganadería: 
 Reducción  de  la  oferta  natural  forrajera  de  las  zonas  de  pastoreo  tendencia  a  la 
desapareciendo algunas especies de la biodiversidad. 
 Enflaquecimiento del ganado les hace más vulnerables a las enfermedades. 
Biodiversidad: 
 Reducción  y  desaparición  de  especies  de  algunas  plantas  y  animales  (ver  lista  en 
anexos) 
Reducción del   Disminución del caudal de las fuentes de agua  
periodo de   Reducción de los bofedales o qhochis.  
lluvias   En cultivos y ganadería, expresan los mismos efectos que en el retraso de las lluvias  
Lluvias fuera  Agricultura: 
del periodo   Alteración  del  ciclo  fenológico  normal  de  los  cultivos  y  las  plantas  silvestres  por 
normal (antes  ejemplo: Floración anticipada de los frutales reducen la fructificación. 
agosto,   Lluvias inoportunas en los meses de mayo junio dañan los cultivos o los productos en 

174 | P á g i n a
después mayo  proceso  de  cosecha  o  almacenamiento; por  ejemplo  hacen  germinar  el  trigo 
junio)  cosechado y afectan la calidad del grano. 
Ganaderia: 
 Afecta la reproducción y productividad del ganado e incide en una mayor mortandad 
de las crías. 
Biodiversidad: 
 Desorden  en  el  comportamiento  de  la  fauna,  lo  que  distorsiona  la  interpretación  de 
las predicciones. 
Lluvias   Provocan  reducción  de  las  cosechas  causando  la  pudrición  de  tubérculos  cuando  ya 
torrenciales  están para ser cosechados.   
(loco paras)   Deterioro de los sistemas de riego por arrastre de canales. 
 Erosión, perdida de fertilidad (por arrastre del wano y de la capa arable) 
 Deslizamientos provocan perdida de cultivos y en algunas ocasiones causan desastres 
llevándose o enterrando viviendas. 
 Torrenteras  afectan  a  la  gente  que  vive  en  las  partes  bajas,  principalmente  en  la 
ciudad de Cochabamba.   
Exceso de   Reducción  y  pérdida  de  cosechas,  las  plantas  se  ponen  amarillas,  dejan  de  crecer  y 
lluvias  mueren. 
Tendencia a la   Los  cambios  en  la  lluvia  junto  al  incremento  de  la  temperatura,  muestran  una 
sequia  tendencia que se manifiesta en años más secos. 
 Disminución del caudal y secamiento de las fuentes de agua generan mayor escases de 
este recurso para diferentes usos.  (disminución de vertientes, ríos y lagunas) 
 Mayor evaporación del agua provoca marchitez y pérdida de cultivos. 
 Se  incrementan  la  demanda  de  agua  para  riego  y  la  inversión  de  trabajo  para 
desarrollar esta tarea.  
 Disminución de la agro biodiversidad de tubérculos y cereales andinos, p.e. variedades 
de papa amarga y con ello de la materia prima para hacer chuño.  
 Se reduce la regeneración natural de la vegetación nativa por muerte de plantitas. 
Mas frio,   Reducción  o pérdida  de  la  producción cuando  se presentan  durante  el  desarrollo  de 
Heladas y  los cultivos. 
Nevadas   Las nevadas cuando son intensas reducen la disponibilidad temporal de alimento para 
  los animales. 
Más calor   Aparición y aumento del ataque de plagas y enfermedades a los cultivos y también al 
ganado. 
 Se secan los cultivos durante su emergencia y primeras fases de desarrollo debido al 
golpe de calor, lo que se incrementa cuando hay escasez de lluvias. 
 Aumenta la frecuencia de riego porque la humedad no aguanta en el suelo. 
 Ya no permiten el cultivo de especies sensibles al aumento del calor  (por ejemplo las 
papas amargas en las puna)  
 Lo  anterior  viene  generando  la  incorporación  de  nuevos  cultivos  o  variedades  que 
prosperan bajo las nuevas condiciones. Por ejemplo el maíz ha subido hasta puna baja, 
la papa dulce a la puna alta, y las papas amargas a zonas alto andinas que antes eran 
solo de pastos 
 Este  último  cambio  que  los  comunarios  lo  consideran  negativo  en  un  sentido  y 
positivo  en  otro,  es  posiblemente  el  efecto  más  significativo  en  los  sistemas  de 
producción campesinos que está alterando fuertemente los calendarios y manejo de 
zonas  de  producción,  las  rotaciones  y  expansión  y  abandono  de  tierra,  nuevas 
tecnologías,  con  fuertes  implicaciones  en  la  planificación,  capacidad  productiva  y 
gestión tradicional campesina, cuyos impactos negativos o positivos serán necesarios 
de monitorear, analizar y evaluar participativamente.    
Biodiversidad: 

175 | P á g i n a
 Mueren  las  plantas  nativas  más  sensibles  y  afectan  su  capacidad  de  la  regeneración 
natural. 
Vientos   Reduce parcialmente las cosechas de trigo y avena por el vuelco de las plantas. 
fuertes y   Reduce la producción de frutales hace caer las flores.  
fuera de   Se llevan las nubes que traen lluvia.  
época 
Granizadas en   Reducción total o parcial de las cosechas por daño a los cultivos. Es el que provoca 
el periodo de  uno de los efectos más temidos y más difícil de manejar por las comunidades  
cultivos 
Fuentes: elaboración propia en base a: (Ponce D., H. Araujo 2012 y Espinoza C., 1999). 
 
A partir de la experiencia y realidad de las comunidades campesinas en el entorno del PNT, se han
identificado en la vertiente sur, 14 indicadores de manifestación de cambio climático, siendo los más
importantes, el incremento de calor, y relacionados con este indicador, la disminución en la
disponibilidad de agua y la poca cantidad de agua de riego en época de estiaje. También han sido
importantes, la referencia a cultivos en areas nuevas y la presencia de más enfermedades. (Figura 86)

12
10
Vert. Sur Oeste Vert. Sur Este
8
6
4
2
0

Cultivos en areas
Incremento calor

Modif. Epoca siembra

Lluvias torrenciales

Ya no prod. Alg. cultv.


Mas viento

Mas Enferm.
No lluve en su tiempo

Poca agua riego epoca

Menos lluvia

Cambio epoca de lluvia

Disminución dips. Agua


Lluvia mas caliente

Necesidad mas agua

nuevas
riego
seca

Figura 86 Indicadores de manifestación de cambio climático identificados por comunidades campesinas de la 
vertiente sur del PNT (Fuente: Elaboración propia con información de Talleres comunales) 

De igual manera en la vertiente norte se han identificado 23 indicadores de manifestación de cambio


climático, siendo los más relevantes, el incremento de calor, la siembra de cultivos en areas nuevas,
la falta de lluvia en su tiempo, las lluvias torrenciales, la presencia de mas viento, presencia de
heladas fuera de tiempo. (Ver Figura 87).

176 | P á g i n a
Figura 87 Indicadores de manifestación de cambio climático identificados por comunidades campesinas de la 

177 | P á g i n a
10
9
8
7
6
5
4
3
2
1
0

Mas enfermedades
vertiente norte del PNT (Fuente: Elaboración propia con información de Talleres comunales)

Mas aves y animales…


Cultivos areas nuevas
Nuevas zonas…
TOTAL VERTIENTE NOR ESTE

Ya no producen…
Mas sequia
Mucho Sol
Lluvias torrenciales
Cambio epoca de lluvia
Modif. Epoca siembra
Mas truenos
Menos lluvia  
TOTAL VERTIENTE NOR OESTE

Mas frio que antes


Exceso Humedad
Exceso Lluvia
Mas viento
Mas granizada y helada
Calor y frio ya no es…
Secado Vertientes
Heladas no es su…
No lluve en su tiempo
Exceso calor
Incremento calor
8. SISTEMAS DE VIDA EN EL PN
TUNARI
La propuesta de zonificación se orienta en base la norma del RGAP, la metodología planteada en la
Guía y los términos de referencia. El aporte conceptual de los sistemas de vida de la Ley de la Madre
Tierra y Desarrollo Integral para el Vivir Bien, también representa un referente importante para la
zonificación, ya que los dos grandes sistemas de vida identificados en el área, que son las
379comunidades campesinas que ocupan y tienen derechos territoriales en más del 90 % del
territorio del PNT, como los asentamientos humanos en la cota 2750, se constituyen en una de las
bases claves e insoslayables para la zonificación.

Sistemas de vida: Integración del paisaje natural y paisaje cultural / humano:

Figura 88 Sistemas de vida en el PNT (ver APÉNDICE 1, mapa 51)

178 | P á g i n a
Los dos sistemas de vida identificados en el PNT, son el resultado de la integración del conjunto de
los factores o ámbitos caracterizados en el Paisaje Natural y Paisaje Cultural, lo que implica que
sigue el mismo camino metodológico de la zonificación de áreas protegidas. Por esta razón,
asumimos preliminarmente que tanto la metodología de zonificación como la de sistemas de vida son
completamente compatibles.

En los dos sistemas de vida identificados se sintetizan las diferentes variables claves de los factores
biofísico- socioeconómico – culturales que se han caracterizado en el paisaje natural y
cultural.(Figura 88).

179 | P á g i n a
SEGUNDA PARTE:
ZONIFICACION Y PLAN
ESTRATEGICO

180 | P á g i n a
9. ZONIFICACIÓN
9.1. Base conceptual y enfoque de zonificación
9.1.1. Base conceptual
El Reglamento General de Áreas Protegidas, en su Capítulo IV, Art. 31, entiende la zonificación
como el ordenamiento del uso del espacio en base a la singularidad, fragilidad y potencialidad de
aprovechamiento sostenible, el valor de los recursos naturales del área y de los usos y actividades a
ser permitidos estableciendo zonas sometidas a diferentes restricciones y regímenes de manejo a
través de las cuales se espera alcanzar los objetivos de la unidad, guardando estrecha relación con los
objetivos y categoría del área.

El Reglamento contempla la posibilidad de tener las siguientes zonas en un área protegida:

 Zona de protección estricta (zona intangible y zona de protección integral)


 Zona de uso moderado (natural manejado uso extensivo no extractivo)
 Zona de recuperación natural (restauración)
 Zona de aprovechamiento de los recursos naturales (uso intensivo extractivo)
 Zona de uso intensivo no extractivo
 Zona de uso extensivo extractivo o consuntivo
 Zona de interés histórico cultural
 Zona de amortiguación
 Zona de uso especial

En un área pueden presentarse todas o algunas de las zonas indicadas según la categoría de manejo.
Asimismo, en un área cada categoría puede estar representada por uno o más zonas.

9.1.2. Enfoque de zonificación para el PN Tunari


Como primer punto, es importante mencionar que el Parque Nacional Tunari ha sido creado en el
año 1962 (con ampliación de límites en el año 1991), antes de la promulgación del Reglamento de
Áreas Protegidas (1997), razón por lo cual la categoría actual (“Parque Nacional”) ya no se adecúa a
la legislación ni a la realidad social. Un “Parque Nacional” es un “área que tiene por objeto la
protección estricta y permanente de muestras representativas de ecosistemas o provincias
biogeográficas y de los recursos naturales y cubriendo una superficie que garantice la continuidad de
los procesos ecológicos y evolutivos de sus ecosistemas” (Art. 20, RGAP), definición que pone en
evidencia que esta categoría no se adecúa a las condiciones actuales descritas en los diagnósticos
realizados. Como consecuencia, la zonificación propuesta para el PN Tunari no guarda relación muy
estrecha con la categoría actual del PN Tunari.

El enfoque de zonificación está enmarcado en las recomendaciones formuladas en la “Guía para la


elaboración y actualización de Planes de Manejo de Áreas Protegidas de Bolivia” (SERNAP, 2012).
Esta guía propone tres pasos en el proceso de elaboración de la propuesta de zonificación: a) la
construcción del ordenamiento del territorio basado en prioridades de conservación (paisaje natural);
b) la construcción del ordenamiento del territorio basado en prioridades de uso del espacio (paisaje
humano o cultural); c) la construcción de la zonificación del área protegia en función al paisaje

181 | P á g i n a
humano/cultural. Este último paso básicamente consiste de un proceso de concertación entre los
actores locales y el área protegida.

El enfoque de zonificación también está influenciado en gran medida por la Ley Marco de Madre
Tierra y Desarrollo Integral para el Vivir Bien (2012), que introduce conceptos como Sistemas de
Vida, Zonas de Vida y Unidades Socioculturales. Cabe aclarar que en el presente documento se
aplica el concepto de paisaje cultural de alguna manera como equivalente a las unidades
socioculturales. El concepto de paisaje natural es equivalente a las unidades ambientales estratégícas
o “zonas de vida”.

9.2. Proceso de construcción de la propuesta de


zonificación
9.2.1. Objetos de conservación y gestión integral
Objetos de conservación son tradicionalmente definidos como “aquellas entidades, características o
valores que queremos conservar en un área definida: especies, ecosistemas u otros aspectos
importantes de la biodiversidad”. Generalmente se distinguen dos diferentes tipos: los objetos
naturales y los objetos culturales (Granizo et al., 2006).

Se considera posibles objetos naturales de conservación a las especies, las comunidades naturales
(“agrupaciones de especies que se localizan juntas en el paisaje”), los sistemas ecológicos, además
los procesos naturales que mantienen estas tres categorías. Con respecto a las especies, generalmente
se considera que pueden calificar como objetos de conservación las especies en peligro de extinción
y las “especies paraguas” (son las que por su historia natural particular tienen influencia sobre otras).

Por otro lado, se distinguen los objetos culturales. Las diversas manifestaciones culturales
inmateriales y materiales expresan las variadas formas de apropiación y ocupación del territorio a lo
largo de las etapas históricas, la adaptación e interacción de los grupos humanos con sus ecosistemas,
su cosmovisión relacionada con el uso de los recursos naturales y la conFiguración del paisaje en las
áreas de conservación. Los objetos culturales de conservación pueden ser materiales, como p.e. sitios
arqueológicos, o inmateriales, como el conocimiento etnobotánico, la tradición oral, la memoria
histórica, cosmovisión o lenguas.

Dado que el PN Tunari es un área protegida con importante presencia humana (aprox. 85 000
personas distribuidas en 316 comunidades y 59 asentamientos urbanos), es oportuno ampliar el
concepto original de “objetos de conservación”, y considerar también “objetos de gestión integral”.
Como posibles objetos de gestión integral se puede considerar a “zonas de vida” y/o a “sistemas de
vida”, en cumplimiento con la Ley de Madre Tierra y Vivir Bien.

Es importante notar que utilizamos el enfoque “filtro grueso-filtro fino” cuyo hipótesis es que
conservando los niveles de organización más altos, como los “sistemas ecológicos”, o el “paisaje”, o
el “sistema de vida” que corresponden al filtro grueso, se conserva (o maneja) todo lo que se
encuentra en su interior como especies, comunidades naturales, etc.

182 | P á g i n a
9.2.2. Aspectos metodológicos considerados para la construcción y
concertación de la propuesta de zonificación
La propuesta de zonificación del PN Tunari se construyó en cuatro etapas, a partir de un análisis
integral de la información secundaria y primaria disponible sobre los factores biológicos (flora y
fauna), sociales, culturales y económicos relevantes (Figuras 89y 90).

Figura 89 Esquema que muestra el proceso de elaboración de la propuesta de zonificación del PN Tunari 

Para construir el mapa de zonificación se aplicó un primer criterio, que es la división espacial entre
los dos sistemas de vida presentes en el PN Tunari (ver capítulo 9): por una parte, el Sistema de Vida
de las Comunidades Campesinas quechua hablantes y, por otra parte, el Sistema de Vida de las
poblaciones que colindan con la región metropolitana arriba de la cota 2750. Esta división se
justifica porque las poblaciones humanas en estas dos zonas, por sus diferentes rasgos culturales y
condiciones socio-económicas, se relacionan de manera fundamentalmente diferente con el paisaje
natural. Además, en el primer sistema de vida, existe aún un paisaje natural dominante con el cual el
hombre se relaciona intensivamente mediante sistemas productivos de agricultura, agroforestería o
ganadería. En el sistema de vida arriba de la cota, en cambio, el paisaje natural original ha sido
reemplazado por un paisaje de características urbanas.

Como segundo paso, se realizó una descripción del paisaje natural en el área coincidiendo con el
Sistema de Vida Campesina. Como principal insumo se utilizó el mapa de vertientes elaborado en
base a la delimitación de las principales cuencas y subcuencas. La aplicación de este criterio se basa
en la importancia de los divisores de aguas en el funcionamiento ecológico del área. Las divisorias
de aguas son cumbres, que representan demarcaciones claras y reconocidas en el paisaje,
coincidiendo en muchos casos con los límites de los territorios sociales. Para poder categorizar las
diferentes vertientes se realizó un análisis de la vegetación potencial, que es considerada como la
matriz del paisaje natural del área, de cada vertiente. Las unidades de vegetación potencial se
adscriben a los diferentes pisos ecológicos del área y pueden ser interpretadas como Unidades
Ambientales Estratégicas (UAE). Estas Unidades Ambientales Estratégicas coinciden con las zonas
de vida a la cual hace referencia la Ley Marco de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para el Vivir
Bien. Son “las unidades biogeográficas-climáticas que están constituidas por el conjunto de las
comunidades organizadas de los componentes de la Madre Tierra en condiciones afines de altitud,
ombrotipo, bioclima y suelo”. Para poder realizar una categorización adecuada para cada zona se
tomó en cuenta el valor y el estado de conservación de cada zona de vida/vertiente.

El tercer paso consistió en la construcción del paisaje cultural. El principal insumo para poder
construir el paisaje cultural fue el mapa de territorialidad social, que ha sido contruido basado en los

183 | P á g i n a
insumos obtenidos durante talleres a nivel comunal, central campesinas y subcentral, durante los
cuales los participantes dibujaron los límites territoriales de comunidades y las jurisdicciones de las
unidades territoriales mayores a las cuales se adscriben (Fig. 89). Estas unidades territoriales
coinciden con unidades socioculturales a las cuales hace referencia la Ley Marco de la Madera
Tierra y Desarrollo Integral para el Vivir Bien. Son “las estructuras territoriales, culturales, político
sociales y organizativas (implica también institucionales) que la sociedad organizada ha constituido”.
Como ya mencionado, los límites de las unidades socioculturales en muchos casos coincidieron con
los grandes divisores del agua, como son las cumbres. Otro insumo importante tomado en cuenta
para la construcción del mapa cultural es la descripción y el mapeo de otros testigos de la presencia
histórica y actual del hombre en el área: los más emblemáticos e importantes sitios arqueológicos del
área y las grandes obras y proyectos públicos.

El cuarto paso consistió en un análisis detallado de las condiciones de vida en el área comprendida
entre la cota 2750 y el pie de las laderas de las montañas de la vertiente sur (no incluyendo en el
análisis de la zona ya urbanizada). Se realizó este análisis porque en este área existe el interés en
salvaguardar la recarga de los acuíferos subterráneas que abastecen las reservas de agua potable
subterránea de la región metropolitana.

Luego, como quinto paso, se realizó un cruce entre las unidades del paisaje natural (las vertientes
con sus respectivas “unidades ambientales estratégicas”) y las unidades del paisaje cultural (humano)
(básicamente las unidades socioculturales) (Figura 88). La propuesta técnica de zonificación fue
luego concertada con los principales actores sociales durante 7 talleres cuyas actas se encuentran en
el anexo 1.

 
Figura 90 Detalle del proceso de elaboración de la propuesta de zonificación del PN Tunari 

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Figura 91 Ejemplo de un mapa parlante dibujado por comunarios de la Subcentral Llave Grande mostrando 
los límites de las unidades socioculturales. En total, se realizaron 65 talleres durante los cuales los comunarios 
definieron las unidades socioculturales. 

9.2.3. Definición de áreas de uso y conservación (AUC) para cada zona


Para cada zona se establecieron “Áreas de Uso y Conservación” (AUC), que son áreas que
demandarán en el futuro atención especial en lo que concierne la gestión de los recursos naturales.
Definimos estas áreas como “espacios territoriales dentro cada zona con mayor riesgo y/o con mayor
necesidad de conservación de los valores naturales en armonía con el aprovechamiento tradicional”.
Las fuentes de información que guiaron la elaboración de esta propuesta de AUC fueron las
siguientes: a) Uso actual de los recursos naturales; b) Distribución de los objetos de conservación y
gestión integral; c) Ubicación de zonas de riesgo (p.e. zonas de alta pendiente, franjas de seguridad,
servidumbres ecológicas, etc.) (Fig. 92).

Franjas de seguridad y servidumbres ecológicas fueron definidas basadas en las definiciones


incluidas en el Reglamento a la Ley Forestal (N° 1700) DS N° 24453 y en la Ley Municipal N°
2028. Particularmente, en correspondencia con el Art. 35 del DS N° 24453, se estableció como AUC
las zonas con pendientes superiores al 45% como servidumbres ecológicas. Además, dentro del
mismo marco legal, se consideró a los ecosistemas acuáticos como ríos, quebradas, lagunas,
bofedales y (otros) humedales como servidumbres de gran importancia. Mayor detalle del enfoque
utilizado se presenta en el siguiente acápite y en la Tabla 47.

185 | P á g i n a
Figura 92 Esquema que muestra los dos niveles espaciales de análisis y planificación territorial definidos 
durante el proceso de zonificación del PN Tunari 

 
9.2.4. Delimitación de zonas de uso especial y elaboración de guias
técnicas

9.2.4.1. Servidumbres ecológicas, franjas ecológicos y de seguridad y áreas


de influencia de obras y proyectos: Normas técnicas y legales de
referencia utilizadas para la delimitación de la zona Z-9-OBRAS

La zona de uso especial Z-9-OBRAS fue delimitada tomando en cuenta e interpretando normativa
general y específica sobre servidumbres ecológicas, franjas ecológicas y de seguridad y áreas de
influencia (ver Tabla 44). Las servidumbres ecológicas corresponden a un concepto amplio y
permiten definir criterios de protección y manejo en términos de planificación y gestión del territorio
(ver Reglamento de la Ley Forestal). En cambio, las franjas de seguridad tienen un alcance más
específico en su aplicación y están orientados a establecer bandas o fajas de territorio a ambos lados
de cursos de ríos, quebradas y torrenteras con el fin de evitar riesgos de inundaciones, desbordes y
expansión de asentamientos humanos. Las franjas ecológicas, franjas de seguridad o servidumbres
ecológicas riberenas, dentro de la normativa municipal, son definidas como Bienes Municipales de
Dominio Público. En la Tabla 48 se lista la normativa utilizada y las especificaciones de los
diferentes bienes de dominio público. Finalmente, las áreas de influencia de obras y proyectos son

186 | P á g i n a
definidas de acuerdo al Art. 24 del Reglamento de Prevención y Control Ambiental de la Ley de
Medio Ambiente. Un mayor detalle de la normativa se encuentra en el acápite respectivo.

Tabla 48 Normativa general y específica sobre bienes de dominio público, servidumbres y áreas de influencia 
de obras y proyectos. 
 
Tipos  de  Normativa Artículos específicos
obras  y 
proyectos 
Obras  y  Ley  de  Medio  *Art. 24. La descripción del proyecto, obra o actividad, así como del ambiente, 
Proyectos  Ambiente  N°  incluirá los siguientes aspectos:  
generales  1333  del  27  de  (iv)  determinación  justificada  del  área  de  influencia  del  proyecto,  obra  o 
abril  1992;  actividad.  
Reglamento  de 
Prevención  y 
Control 
Ambiental 
Líneas  Ley  de  *Art.  36.  (Uso  de  bienes  públicos).  El  Titular  tiene  el  derecho  de  uso,  a  título 
eléctricas  Electricidad  N°  gratuito, de la superficie, el subsuelo y el espacio aéreo de dominio público que 
1604  del  21  de  se requiera exclusivamente para el objeto de la Consesión o Licencia. 
diciembre  de  *Art.  38.  (De  las  servidumbres).  A  solicitud  del  Titual,  la  Superintendencia  de 
1994  Electricidad  podría  imponer  Servidumbres  para  el  ejercicio  de  la  Industria 
Eléctrica,  sobre  bienes  de  propiedad  privada  o  que  sean  del  dominino 
patrimonial de cualquier entidad pública o autónoma (…). 
*Art.  39.  (Clases  de  servidumbres).  Las  Servidumbres  para  el  ejercicio  de  la 
Industria  Eléctrica  son:  a)  de  acueducto,  embalse  y  obras  hidráulicas  para  las 
centrales  hidroeléctricas;  c)  de  línea  eléctrica,  para  líneas  de  transmisión, 
distribución  y  comunicación,  sean  éstas  aéreas  o  subterráneas;  d)  de 
subestación,  para  subestacines  aéreas  o  subterráneas;  e)  de  paso,  para  la 
construcción y uso de senderos, trochas, caminos o ferrovías; e) de paso, para la 
construcción y uso de senderos, trochas, caminos o ferrovías; f) de paso, para la 
custoria, conservación y reparación de obras e instalaciones. 
*Art. 40. (Derechos derivados de las servidumbres). Dependiendo de la clase de 
Servidumbre,  su  imposición  otorga  al  Titular  el  derecho  a  utilizar  los  terrenos 
que  sean  necesarios  para  las  obras,  embalses,  vertederos,  sedimentadores, 
estanques  de  acumulación  de  aguas,  cámaras  de  presión,  cañerías,  tuberías, 
centales  hidroeléctricas  (…),  con  sus  dependencias,  caminos  de  acceso  y,  en 
general, todas las obras requeridas para las instalaciones hidroeléctricas (…), el 
derecho  de  descarga  de  aguas  y  el  uso  de  materiales  del  área  aledaña.  La 
Servidumbre  de  línea  eléctrica  y  subestación  confiere  al  Titular  el  derecho  de 
tender  conductores  por  medio  de  postes,  torres  o  conductos  subterráneos  e 
instalar subestaciones aéreas o subterráneas, de maniobra o de transformación, 
relacionadas con la respectiva línea eléctrica (…). 
Reglamento  *Art.  10.  (Uso  de  bienes  de  dominio  públic  en  área  urbana).  En  aplicación  del 
para  el  Uso  de  artículo  41  de  la  Ley  de  Electricidad,  los  Titulares  que  requieran  utilizar  calles, 
Bienes  de  avenidas o plazas en el área urbana, deberán cumplir las normas municipales en 
Dominio Público  materia de urbanismo, del respectivo municipio. 
y  Constitución  *Art. 11. (Procedimiento de declaratoria de área protegida). En aplicación de lo 
de  establecido en el art. 37 de la Ley de Electricidad, el Titutar de una Licencia de 
Servidumbres  generación  hidroeléctrica,  que  requiera  declaratoria  de  área  protegida,  iniciará 
(RUBDPCS);  DS  el trámite ante al Superintendencia (…). 
N° 24043 del 28  *Art.  14.  Las  Servidumbres  voluntarios  se  constituyen  por  contrato  celebrado 

187 | P á g i n a
de  junio  de  entre  partes.  Cuando  el  bien  objeto  de  la  Servidumbre  pertenece  a  varias 
1995  personas,  la  Servidumbre  voluntario  sólo  puede  constituirse  con  el 
consentimiento de todas ellas. 
*Art. 16. La Servidumbre obligatoria se constituirá e impondrá por Resolución en 
cumplimienot del artículo 38 de la Ley de Electricidad y el presente reglamento. 
*Art. 31. (Delimitación del área). Para la construcción de embalses, acueductos, 
ducctos,  obras  hidráulicas,  estanques,  cámaras,  caminos  de  acceso  y  otros,  se 
deberá considerar en el área de Servidumbre, no sólo el terreno ocupado por las 
obras,  sino  también  una  superficie  adicional  establecida  de  acuerdo  a  normas 
técnicas  usuales,  que  permita  la  construcción,  revisión,  mantenimiento  y 
reparación de las citadas obras. 
Art.  32.  Se  establece  una  faja  de  seguridad  a  ambos  lados  de  la  línea  eléctrica 
que será incluida en la Servidumbre. La Superintendencia determinará el ancho 
de  dicha  faja  de  acuerdo  con  las  características  de  la  línea,  la  topografía  y  la 
cobertura vegetal. 
Art.  34.  La  Servidumbre  de  línea  eléctrica  y  subestación  en  el  área  rural 
comprende:  a)  la  instalación  de  postes,  torres  y  transformadores  relacionados 
con  la  línea;  b)  el  tendido  de  conductores  aéreos;  c)  la  faja  de  seguridad 
establecida en el art. 31 del presente reglamento; d) la limitación en la altura de 
las contrucciones y plantaciones en la faja de seguridad de acuerdo con el art. 32 
del presente reglamento; e) la construcción de caminos y/o senderos requeridos 
para la construcción y mantenimiento de las líneas y subestaciones. 
Resolución SSDE  *Las  servidumbres  (franjas  de  seguridad)  de  paso  de  las  líneas  de  alta  tensión 
N°  160/2001  de  tienen las siguientes dimensiones: 
la  69 Kv: 20‐38 m 
Superintendenci 115 kV: 25‐45 m 
a de Electricidad  230 kV (p.e. Cbba‐La Paz): 35‐55 m58 
sobre Franjas de 
Derecho  de  Vía 
en  Líneas  de 
Transmisión  (29 
de  octubre  de 
2001) 
Caminos  y  Ley  de  *Clasificación de caminos y establecimiento del ancho del derecho de vía de la 
Carreteras  carreteras N° 25  red fundamental de acuerdo a: 
de  29  de  julio  a) caminos de la Red Fundamental 
1988  b) caminos de la Red Departamental 
  c) caminos de la Red Municipal 
*El ancho del derecho de vía de los caminos de la red departamental y caminos 
de  la  red  municipal  es  establecido  por  las  gobernaciones  y  municipalidades  a 
través  de  un  instrumento  técnico/legal  de  acuerdo  a  las  características  de  las 
vías camineras. 
DS N° 25134 del  *Art.  10.  Derecho  de  vía  es  la  propiedad  estatal  que  consiste  en  los  terrenos 
21 de agosto de  ocupados  por  las  carreteras  en  general  y  en  particular  por  la  Red  Vial 
1998  Fundamental, así como sus elementos funcionales. Comprende la Alazada o Faja 
de  Rodadura,  la  Berma  y  la  Zona  de  Afectación  (franja  de  terreno  colindante, 
cuya  longitud medida  en forma  horizontal‐perpendicular a  la  vía es  de 50  m, a 

58
 En cumplimiento con la Resolución N° 160/2001 se ha adaptado como franja de servidumbre para la línea 
de  transmisión  Cochabamba‐La  Paz  un  ancho  de  55  m.  Tomando  en  cuenta  el  área  de  derecho  de 
servidumbre (DDS), se ha estimado que el área total de influencia directa del proyecto dentro del PN Tunari 
es del orden de xxx hectáreas, de las cuales la superficie realmente ocupada por las torres (15m x 15m) es de 
alrededor de xxx hectáreas. 

188 | P á g i n a
partir del eje de vía)
Servicios  DS N° 24716 del  Art. 3. (Uso de bienes de dominio público y servidumbre). De acuerdo a la Ley de 
de agua  22  de  julio  Aguas, los tituales de Concesiones tienen el derecho de uso a titulo gratuito de la 
1997.  superficie, el subsuelo y el espacio aéro de dominio público, así como a solicitar 
Reglamento  de  la  imposición  de  servidumbres  que  se  requieren  para  la  prestación  de  los 
Uso  de  Bienes  Servicios  Públicos  de  Aguas.  La  constitución  de  servidumbres  estará  sujeta  a  la 
de  Dominio  compensación  de  daños  que  sean  ocasionados  al  propietario  del  bien,  con 
Público  y  sujeción al procedimiento establecido en el presente reglamento.  
Constitución  de  Art.  30.  (Delimitación  del  área).  Para  la  construcción  de  embalses,  acueductos, 
Servidumbre  ductos,  obras  hidráulicas,  plantas  de  tratamiento,  estanques  de 
para  Servicios  almacenamiento, cámaras, caminos de acceso y otros, se deberá considerar en 
de Aguas  el  área  de  uso  de  bienes  de  dominion  público  y/o  de  servidumbre,  no  sólo  el 
terreno ocupado por las obras, sino también una superficie adiconal establecida 
de  acuerdo  a  normas  técnicas  usuales,  que  permita  la  construcción,  revisión, 
mantenimiento y reparación de las citadas obras. 
Art. 31. (Faja de seguridad). Se establece una faja de seguridad a ambos lados de 
las  tuberías  y  los  canales  que  será  incluida  en  la  servidumbre.  La 
Superintendencia  determinará  el  ancho  de  dicha  faja  de  acuerdo  con  las 
características de la tubería o canal, la topografía y la cobertura vegetal (…). 
Ley  N°  2066  del  Art. 9. (Competencia nacional). Las políticas, normas y regulación de los servicios 
11  de  Abril  de  Agua  Potable  y  Alcantarillado  sanitario  son  de  competencia  nacional.  Las 
2000.  Ley  de  concesiones,  la  regulación  de  los  servicios  de  Agua  Potable  y  Alcantarillado 
Servicios  de  Sanitario y las servidumbres relacionadas con los mismos son competencia de la 
Agua  Potable  y  Superintendencia de Saneamiento Básico. 
Alcantarillado 
Sanitario. 
Ley  N°  2878  del  Art. 20. (Servidumbres). Las servidumbres existentes sobre fuentes de agua y en 
8  de  octubre  los  sistemas  de  riego  establecidos  por  usos  y  costumbres  en  comunidades  y 
2004.  Ley  de  organizaciones  de  campesinos  e  indígenas  relacionadas  con  las  actividades  de 
Promoción  y  riego  están  garantizadas  y  serán  respetadas  por  las  personas  naturales  y 
Apoyo  al  Sector  jurídicass. 
Riego  para  la 
Producción 
Agropecuaria  y 
Forestal. 
Reglamento a la  *Art.  14.  (Respeto  de  las  servidumbres).  I.  Se  respeta  y  garantiza  las 
Ley  N°  2878  del servidumbres existentes, en los sistemas de riego que fueron constituidos según 
2  de  agosto  usos y costumbres de pueblos indígenas y originarios, comunidades indígenas y 
2006.  Gestión  campesinas,  asociaciones  de  regantes,  organizaciones  y  sindicatos  campesinos, 
de  sistemas  de  pequeños  productores  agropecuarios  y  forestales  y  de  otros  usuarios  de  agua 
riego,  proyectos  para  riego.  II.  Las  Prefecturas,  los  Gobiernos  Municipales,  los  SEDERI  y  otras 
y servidumbres.  instituciones públicas y privadas relacionadas con las actividades de riego, deben 
respetar  y  hacer  respetar  las  servidumbres  existentes  y  las  convenidas  por  los 
usuarios,  relacionadas  con  la  infraestructura  y  lo  sistemas  de  riego  en  su 
jurisdicción o área de trabajo.  
*Art.  17.  (Uso  de  bienes  de  dominio  público).  I.  Los  proyectos  para  la 
implementación  de  infraestructura  de  riego  deberán  contar  con  el  diseño  final 
para la construcción de infraestructura de riego, previo trámite de necesidad de 
uso de bienes de dominio público, cuando corresponda. 
Ríos,  Ley  Forestal  N°   
laderas,  1700  del  12  de 
humedale julio 1996  

189 | P á g i n a
s,  Reglamento  de  *Art. 35. Las servidumbres ecológicas son limitaciones legales a los derechos de 
bofedales,  la  Ley  Forestal  uso  y  aprovechamiento  impuestas  sobre  una  propiedad,  en  razón  de  la 
etc.  en  DS N° 24453  conservación y sostenibilidad de los recursos naturales renovables. 
zonas  Se identifican las siguientes Servidumbre Ecológicas: 
rurales  a) Las laderas con pendientes superiores al 45% 
b)  Los  humedales  (…),  bofedales,  áreas  de  afloramiento  natural  de  agua  y  de 
recarga, incluyendo 50 m a la redonda a partir de su periferia. 
c) Riberas en terrenos ondulados o de colinas de las zonas montañosas: 50 m a 
partir del borde para ríos; 10 m a partir del borde para arroyos y quebradas 
Reglamento  de  *Art.  90.  Constituyen  infracciones  administrativas:  …  (b)  Los  desmontes  en 
Áreas  suelos  con  peligro  de  degradación  eólica,  pudiendo  ser  estos  estables  o  en 
Protegidas  procesos  de  degradación,  dunas  o  lomas  de  arena,  sin  adoptar  las  medida  de 
(RGAP)  protección  y  cnservación  exigidas  (…);  el  desmonte  en  pendientes  suaves 
aprobadao  mayores  al  15%  y  en  pendientes  menores  las  actividades  agrícolas,  pecuarias, 
mediante  DS  N°  forestales y otras que se realicen sin aplicación de sistemas de manejo especiales 
24781 del 30 de  exigidos; (c) En las riberas de quebrada, arroyos y nacimientos de las fuentes de 
julio 1997  agua sean estas permanentes o no, de zonas erosionables, no mantener una faja 
de  cobertura  vegetal  natural  de  por  lo  menos  100  m  de  ancho,  asimismo  en 
zonas no erosionsables, no mantener una faja de 50 m de ancho … 
Ríos,  Ley  municipal  *Los  Bienes  Municipales  de  Dominio  Público  son  aquellos  destinados  al  uso 
quebradas  N° 2028  irrestricto de la comunidad, estos bienes comprenden, sin que esta descripción 
y  sea  limitativa:…d)  Ríos  hasta  veinticinco  (25)  metros  a  cada  lado  del  borde  de 
torrentera máxima  crecida,  riachuelos,  torrenteras  y  quebradas  con  sus  lechos,  aires  y 
s  dentro  taludes hasta su coronamiento. 
zonas  Estos bienes, según la Ley 2028 se identifican como Servidumbres Públicas y se 
urbanas  consideran  como  parte  de  los  territorios  con  limitaciones  en  el  derecho  de 
propiedad. 
Art. 119. Los Gobiernos Municipales pueden establecer estas limitaciones en el 
marco de las normas que rigen la otorgación de derechos de uso sobre recursos 
naturales, así como las urbanísticas y de uso de suelo”. 
Art.  121.  Así  mismo  obliga  al  municipio  a  inscribir  en  el  Registro  de  Derechos 
reales, todas las Servidumbres Públicas, sin ningún costo.59 
Líneas  de    *Ancho  de  servidumbre  privada  de  paso  de  estos  elementos  que  causan 
comunicac servidumbre  deben  consignarse  según  contrato  o  acuerdo  entre  las  partes  y/o 
ión,  disposición judicial. 
acueducto
s, caminos 
de  acceso, 
etc. 

59
 En  el  caso  del  Municipio  de  Cercado,  se  tiene  una  resolución  de  la  presidencia  de  CORDECO  Nº049/87, 
homologas en el municipio de Cercado, en la cual se establece las franjas de seguridad para las torrenteras de 
La Pajcha, Pasaje Mayu, Aranjuez, Cantarana, Sotomayu y Taquiña, determinado que la Dirección de Recursos 
Hídricos se constituya en la entidad responsable de cumplimiento de la resolución. Los límites establecidos 
hasta  la cota 2750:  En  el caso  del  Municipio  de  Tiquipaya  también  se han  establecido  franjas  de  seguridad 
para las 6 torrenteras con diferentes márgenes de altitud y en función al ancho del curso de su torrentera. 

190 | P á g i n a
9.2.4.2. Delimitación y guia ambiental de la zona Z-10-COLINDANCIA
ECOLÓGICA URBANA

La zona Z-10-COLINDANCIA ECOLÓGICA URBANA (ver acápite 9.4.10), que es la zona


urbanizada arriba de la cota 2750, fue delimitada de manera participativa y directa desde el terreno
de los propios asentamientos, complementada con datos cartográficos y documentación facilitada por
las autoridades de cada uno de los asentamientos a lo largo de más de cuatro meses.

Para esta zona, se elaboró una guía ambiental para la adecuación de viviendas, asentamientos y
barrios, con el objetivo central de proponer una solución ambiental-urbanística a la problemática de
sobreposición entre viviendas y el límite sur del área protegida. Esta guía técnica fue elaborada
tomando en cuenta los insumos de 40 reuniones llevados a cabo a lo largo de 4 meses y fue validada
durante talleres con los cuatro municipios (Cercado, Quillacollo, Tiquipaya, Sacaba).

9.2.5. Antecedentes, conceptos y justificación para la inclusión de Zonas


de Influencia Directa en la propuesta de zonificación
No existe un concepto específico sobre zonas de influencia directa en el Reglamento General de
Áreas Protegidas (RGAP); sin embargo, al denominarla como zona de influencia directa resulta
lógico inferir que se trata de un componente anexo de la zonificación que se encuentra fuera de los
límites legales del área protegida.

Esto nos lleva a la necesidad de definir zonas de influencia directa, como indica su nombre, en
función del tipo de relación directa que tiene con el área protegida que se encuentra en su entorno.

Inicialmente, como previsto en el Reglamento de Áreas Protegidas, las zonas de amortiguación


apuntaban a una zona dentro del área que tenía como objetivo “disminuir” las amenazas o riesgos
que se identificaban sobre una zona de conservación, de modo que sirva de “amortiguador” o
“colchón” de las amenazas y los impactos de estos; por tal razón, se entendían y promovían estas
zonas como franjas definidas un tanto arbitrariamente, de un ancho determinado entorno a la zona de
conservación (por ej, 1 a 2 km de ancho).

Sin embargo, esta idea de “cordón de amortiguamiento” fue evolucionando en el SERNAP, dando
paso a una propuesta más integral y razonable con la realidad de las AP de Bolivia.

Desde las experiencias de gestión en el SERNAP, se desarrolló el concepto de Zonas de


Amortiguación Externas (ZAE), que ha sido definido de la siguiente manera (Proyecto DS de
Gestión Territorial con Responsabilidad Compartida GTRC; SERNAP 2010): “Son los espacios
externos a los límites de las áreas protegidas, definidas y concertadas en los planes de manejo, con
las que mantienen una relación territorial directa, integral y funcional en aspectos ambientales,
culturales, sociales, económicos y organizativos. Las zonas de amortiguación externa no significan
ampliación de las superficies previstas en las normas de creación de las áreas protegidas”. El
objetivo y finalidad de las ZAE son “ampliar las posibilidades de conservación y manejo integral de
los valores naturales y culturales más allá del AP; lo que a su vez supone las posibilidades de
contribuir al cumplimiento de las funciones ambientales, sociales, económicas y culturales de un AP,
conjuntamente la zona externa del entorno con el que mantiene una relación directa”.

De acuerdo con los documentos de conceptualización de ZAE del SERNAP, la importancia de estas
se justifica por el grado de conexión e interdependencia del área protegida con la ZAE identificada;
lo que se puede entender como grados de relación directa, que suelen darse en los siguientes ámbitos:

191 | P á g i n a
 En lo ambiental, la potencial ZAE al contar con valores naturales y biodiversidad de mucha
importancia, tales como ser parte de la misma cuenca con fuertes implicancias en el uso y
manejo de los recursos hídricos, o por un alto grado de continuidad en la biodiversidad,
endemismos, conectividad, riesgos, beneficios, por los efectos directos que supone en el
área protegida y la potencias ZAE la realización de acciones que puedan afectarles, etc.
 En lo cultural, por encontrarse en estas ZAEs buena parte del patrimonio cultural histórico
de la región, así como ser parte histórica del mismo pueblo, nación o territorio indígena,
originario o campesino que se encuentra del AP (en algunos casos fragmentando su unidad
cultural).
 En lo social, cuando las comunidades que están dentro el AP y de la ZAE son parte de la
misma organización social y territorial, que al no considerarlas conlleva potenciales
conflictos de rechazo y cuestionamiento por afectar el AP su territorialidad cultural y social
(por ej mismo ser parte del mismo ayllu, subcentral, marka, consejo indígena, etc).
 En lo económico, porque son parte del mismo sistema de producción, y/o corresponden a
sistemas con alta complementariedad económica-ecológica, con flujos recíprocos y
contínuos, etc.
 También cuando la implementación de la estrategia de turismo del AP abarca sitios,
circuitos, servicios de importancia fuera del AP.

Considerando la imposibilidad de ampliar legalmente el área, cualquiera de estos ámbitos de


conexión, o los cuatro en conjunto según su importancia, determinan la necesidad de generar un
mecanismo de relacionamiento y articulación en la gestión, que coadyuve al manejo de los valores
de gestión y funciones del área protegida y de la propia potencial ZAE identificada.

9.3. Objetos de conservación y de gestión integral


Se identificaron objetos de conservación y manejo integral en el PN Tunari, algunos
correspondiendo al filtro fino, y otros al filtro grueso, pero dando mayor énfasis en los últimos. En
total, se identificaron para el PN Tunari seis (6) objetos de conservación y/o de gestión integral: 3
objetos naturales, 2 objetos culturales y 1 objeto “integral” (Tabla 49; Figura 93). Los objetos
naturales de conservación son: (a) bosques de kewiña; (b) microcuencas de la vertiente sur; (c)
complejos de lagunas y bofedales. Los objetios culturales de conservación son: (a) sitios
arqueológicos; (b) diversidad y producción agroecológica. El único objeto de gestión integral, pero
que engloba la mayor parte del territorio del PN Tunari, es el Sistema de Vida de comunidades
campesinas originarias quechua.

Cabe mencionar que el AGUA es un objeto transversal a todos los objetos de conservación y gestión
integral mencionados. Aunque no es un objeto tratado como tal en este capítulo, es importante
destacar que el agua es el elemento fundamental que caracteriza el área y que le da el alto valor que
tiene. Asimismo, es el elemento que más condiciona y determina el cumplimiento por el área de sus
funciones ambientales, sociales, culturales y económicas.

En los siguientes acápites se presenta una breve descripción de los seis objetos seleccionados. Mayor
información puede encontrarse en la Parte I del Plan de Manejo. Asimismo, se presenta información
de la ubicación de los objetos y de las amenazas a que están expuestas.
 

192 | P á g i n a
Tabla 49. Objetos de conservación y gestión integral propuestos para el PN Tunari 
 
Tipo de objeto  Objetos de conservación y gestión integral
Natural  Bosques de kewiña
Microcuencas de la vertiente sur
Complejos de lagunas y bofedales
Cultural  Sitios arqueológicos
Zonas de alta diversidad y producción agroecológica
Integral  Sistema de Vida de comunidades campesina originarias quechua 

Figura  93  Objetos  de  conservación  y  gestión  integral  del  PN  Tunari:  a)  Bosques  de  kewiña  (Polylepis 
subtusalbida y P. lanata); b) Vista panorámica de las “microcuencas de la vertiente sur”: mapa Google Earth 
de  un  fragmento  de  la  vertiente  sur  del  PN  Tunari;  c)  “Complejos  de  lagunas  y  bofedales”:  fotografías  de 
bofedales  y  charcos  asociados  en  el  PN  Tunari  (Coronel  et  al.,  2005);  d)  “Sitios  arqueológicos  (patrimonio 
histórico)”:  las  ruinas  incaicas  de  Incarrakay;  e)  “Diversidad  y  producción  agroecológica”:  diversidad  de  oca 
(Oxalis tuberosa) producida en el PN Tunari; f) “Sistema de vida de comunidades de campesinas originarias 
quechua”: cultivos en bosques de kewiña y agroforestería 

193 | P á g i n a
 

 
 
 
Figura 94. Distribución actual aproximada de los objetos de conservación y gestión integral en el PN Tunari  
“bosques  de  kewiña”  (se  muestra  tanto  a  zonas  potenciales  como  zonas  con  relictos  de  bosque  de  las  dos 
especies); “Microcuencas de la vertiente sur” (se muestra los límites de estas microcuencas en la vertiente 
sur); “Complejos de lagunas y bofedales en el PN Tunari”; “diversidad y producción agroecológica” (solo se 
muestran  sitios  que  durante  el  trabajo  de  campo  han  sido  identificados  como  centros  de  alto 
agrobiodiversidad);  “Sitios  arqueológicos”  (Rumy  Plaza,  Kalacantrani,  Inca  Rakay);  “Sistema  de  Vida  de 
Comunidades  campesinas  quechua  hablantes”  (el  área  amarillo,  cubriendo  casi  la  totalidad  del  área 
protegida; ver mayor detalle en diagnóstico). (Ver APÉNDICE 1, mapa 51) 

194 | P á g i n a
Figura 95 Objetos naturales y culturales de conservación y de gestión integral identificados para el PN Tunari.
El objeto “Sistemas de Vida de Comunidades Campesinas”” (color rojo), de filtro grueso, engloba casi todo el
círculo (simbolizando la zona rural del PN Tunari) e integra casi todos los otros objetos (con excepción de las
microcuencas de la vertiente sur, filtro intermedio, que se extiendan hasta la zona ecológica urbanizada cerca
a la cota 2750). Los objetos de fltro fino (color azul) están ubicados más hacia el centro del círculo, mientras
que los objetos de filtro grueso están ubicados más hacia la periferia. Las amenazas a que están expuestos los
objetos  de  filtro  fino  están pintadas  en  verde,  mientras que  las  amenazas  que  afectan  los  objetos  de  filtro
grueso (todo el sistema de vida) están pintadas en naranjado.

9.3.1. Objetos naturales de conservación y gestión integral

9.3.1.1. Bosques de Polylepis (kewiña)

En el caso de “bosques de kewina” (Fig. 96), se supone que su conservación y manejo adecuado
permite conservar todo lo que se encuentra en su interior, como pequeños mamíferos, aves y reptiles.
Este objeto natural de conservación puede ser considerado como un filtro grueso de la biodiversidad
terrestre en peligro de extinción y endémica.

Esta afirmación es confirmada por un análisis de la preferencia de hábitats por las especies de aves,
reptiles y mamíferos del PN Tunari. Los bosques de Polylepis de la zona puneña representan el
hábitat más importante para la conservación de la avifauna del Parque Nacional Tunari y
Cochabamba ya que albergan al 78% de todas las especies de aves amenazadas registradas en el PNT
y el 32% de las especies de aves amenazadas en Cochabamba, por otra parte el 87% de las aves
propias a los Andes Altos presentes en el PNT y el 26% de las aves presentes en Cochabamba han

195 | P á g i n a
sido registradas en estos bosques. Cabe mencionar que la dependencia de varias especies de aves de
estos bosques es muy alta. Especies como el pájaro de las kewiñas (Oreomanes fraseri) y el jilguero
de pico grueso (Sporagra crassirostris) han coevolucionado con estos bosques y dependen
totalmente de ellos.

Una descripción más detallada de la importancia ecológica de los bosques de kewiña se presenta en
el diagnóstico del PN Tunari, donde se presenta extensivamente la importancia de estos bosques para
la avifauna. Es importante destacar en este sentido que el Parque Nacional Tunari alberga las
mayores extensiones de bosques de kewiña, de la especie Polylepis subtusalvida del país, y que por
ende alberga poblaciones buenas de estas especies de fauna. Asimismo, muchas especies de flora se
encuentran relacionadas con las dos especies de kewiña presentes en el PN Tunari.

Entonces, los bosques de kewiña (Polylepis spp.) tanto de la Puna como de los Yungas, como objetos
de conservación y gestión integral propuestos, representan zonas muy importantes con respecto a la
conservación de la fauna amenazada y endémica y de la flora del parque. No solo son importantes
para la avifauna, sino también para especies de mamíferos vulnerables, como el gato manchado
(Leopardus geoffroyi) y para la flora.

Al mismo tiempo, estos bosques soportan en gran parte la funcionalidad y vitalidad de las cuencas
del parque, desempeñando un papel vital en la regulación hídrica de la Cordillera, de esta manera
coadyuvando en la provisión de agua a varios municipios de la región metropolitana. Esta función ha
sido diezmada por las altas tasas de degradación y fragmentación de estos bosques, pero existe un
enorme potencial y necesidad para recuperarla, particurmente en zonas de servidumbres ecológicas,
como son las zonas de altas pendientes.

En la Tabla 50 se resumen los factores antropogénicos que amenazan al objeto de conservación y


gestión integral “bosques de kewiña”. En la misma se menciona también brevemente el estado de
conservación de este objeto.

Tabla 50. Estado de conservación y factores que amenazan al objeto de conservación y gestión integral 
“bosques de kewiña” en el PN Tunari 
 
DESCRIPCIÓN BREVE  ESTADO DE  PRINCIPALES AMENAZAS 
DEL OBJETO DE  CONSERVACIÓN Y/O DE 
CONSERVACIÓN Y  GESTIÓN INTEGRAL 
GESTIÓN INTEGRAL 
*Remanentes  de  El  piso  donde se  *Modificación,  alteración  o  pérdida  del 
bosques  puneños  de  encuentran los bosques de  ecosistema por cultivos, sobrepastoreo (vertiente 
kewiña  de  la  Cordillera  kewiña  (piso  ecológico  sur)  
de  Cochabamba  altimontano)  no  es  bien  *Ganadería  extensiva  de  camélidos,  vacunos  y 
(vertiente sur): Serie de  conservado.  Los  ovinos,  con  sobrepastoreo  local  (vertientes  sur  y 
Berberis  commutata‐ fragmentos  del  bosque  norte) 
Polylepis  subtusalbida  nativo  son  escasos  e  *Quemas  e  incendios  excesivos  o  incontrolados 
(frecuentemente  incluso  se  encuentran  de pastizales y  vegetación natural  en época  seca 
asociados  o  alternadas  intervenidas;  proliferan  (vertientes sur y norte)  
con  bosques  ribereños  áreas  cultivadas,  etapas  *Perturbación  de  aguas  superficiales  y 
de aliso)   degradadas  de  sucesión  y  subterráneas por asentamientos humanos, obras 
*Remanentes  de  plantaciones  forestales  civiles o minería (vertientes sur y norte) 
bosques  yungueños  de  introducidas.  En  general  *Nuevas  colonizaciones  y  asentamientos  
kewiña  en  la  vertiente  los  bosques  de  kewiña  se  humanos  irregulares  o  incontrolados.(vertientes 
norte  y  este:  Serie  de  encuentran en peligro.  sur y norte) 

196 | P á g i n a
Ilex  mandonii‐  Polylepis  *Cultivos  forestales  con  especies  exóticas  que 
lanata  (frecuentemente  degradan  el  suelo  (pinos  y  eucaliptos)  (vertiente 
asociados  o  alternados  sur) 
con vegetación ribereña  *Erosión  y  pérdida  de  suelos  en  zonas 
yungueña  dominada  degradadas  deforestadas  o  con  eliminación  de 
por  aliso  y/o  con  vegetación natural (vertientes sur y norte) 
vegetación  saxicola  *Fragmentación  y  desaparición  de  los 
yungueña altimontana)  ecosistemas  por  deforestación  para  ampliar  la 
frontera agropecuaria (vertiente norte) 
*Extracción irregular o no controlada de recursos 
de  la  biodiversidad:  tala  indiscriminada,  cacería 
ilegal,  extracción  de  troncos  de  helechos 
arbóreos  para  artesanías  y  macetas,  orquídeas  y 
helechos ornamentales (vertiente norte) 
*Extracción  en  grandes  cantidades  del  sustrato 
húmico de los bosques para venderlo como tierra 
o  abono  vegetal  (para  cultivo  de  plantas 
ornamentales) (vertiente norte).  
*Construcción  irregular  o  no  planificada  de 
nuevas vías de transporte (vertiente norte) 
 
9.3.1.2. Microcuencas en la vertiente sur

Se propone a las microcuencas en la vertiente sur como objetos de conservación y gestión integral,
no solo por su valor intrínseco de conservación sino, principalmente, porque su manejo contribuye a
la gestión integral del agua. Una descripción detallada de la vertiente sur se presenta en el
diagnóstico. La importancia del manejo de las microcuencas en la vertiente sur se debe mayormente
a su rol en combatir la erosión, reducir la velocidad del escurrimiento del agua superficial y asegurar
la recarga de acuíferos, de esta manera asegurando la provisión de agua para riego y consumo
humano y, de forma general, evitar daños causados por inundaciones en el valle de Cochabamba.

El valor de conservación de la vertiente se ve afectado por una serie de factores antropogénicos. La


mayoría de los hábitats naturales en la vertiente sur se encuentra muy modificada, con pequeñas
manchas de bosques nativos, principalmente kewina (Polylepis subtusalbida), intercalada con
especies exóticos (Pinus radiata, Eucalipto globulus).

Otras zonas en la vertiente sur que pueden ser interpretadas como interesantes desde el punto de la
conservación, son aquellas quebradas que aún presentan algunos fragmentos de vegetación nativa,
aunque en su mayoría secundaria. Existe una gran cantidad de aves que alcanza su límite altitudinal
superior en el PN Tunari, y esto se debe en gran medida a que todavía existen corredores de
vegetación que son aprovechados por estas aves para lograr acceder a recursos que se encuentran en
la parte superior de las montañas. Es por esta razón que la vegetación de las quebradas en el límite de
los 2750 msnm puede ser de gran importancia para el desplazamiento de estas especies.

La vertiente sur está habitada por aproximadamente 10 000 campesinos. Estas poblaciones utilizan
los recursos naturales como su principal fuente de subsistencia. La parte alta, cuyas pendientes
fuertes generan escurrimientos superficiales rápidos, cuenta con una población dispersa cuyas
actividades giran principalmente alrededor de la agricultura y la ganadería extensiva, con altos
riesgos de erosión y degradación que provocan pérdidas de suelos y reducción de su fertilidad.

En los años 1990-2009, el Programa de Manejo Integral de Cuencas, ya realizó un manejo integral
de 5 de 9 microcuencas priorizadas (Taquina, Pajcha, Pintu Mayu, La Llave y Huallaquea), de un

197 | P á g i n a
total de 39 microcuencas en la vertiente sur. Luego de 2009, el manejo de estas cuencas ha sido
transferido al Servicio Departamental de Cuencas de la gobernación.

En la Tabla 51 se resumen los factores antropogénicos que amenazan a este objeto de conservación y
gestión integral. En la misma Tabla se menciona también brevemente el estado de conservación de
este objeto.
 
Tabla 51. Estado de conservación y factores que amenazan al objeto de conservación y gestión integral 
“microcuencas de la vertiente sur” en el PN Tunari (basado en la literatura de PROMIC) 
 
DESCRIPCIÓN BREVE 
ESTADO DE 
DEL OBJETO DE 
CONSERVACIÓN Y/O  PRINCIPALES AMENAZAS 
CONSERVACIÓN Y/O 
DE GESTIÓN INTEGRAL 
GESTIÓN INTEGRAL 
39  microcuencas  El  estado  de  Varias  amenazas  son  iguales  a  las  mencionadas  para  el 
que  forman  parte  conservación  de  la  objeto de conservación “bosques de kewina”. Amenazas 
del  drenaje  del  río  vegetación  natural  específicas  que  ponen  en  peligro  las  funciones 
Rocha  (cuenca  original  vertiente  sur  ambientales,  sociales  y  económicas  de  la  vertiente  sur 
Caine‐Grande);  es  malo  y  puede  ser  son: 
provincia  considerado  en  peligro  *Muy  intensa  erosión  y  pérdida  de  suelos  en  zonas 
Biogeográfica  a en peligro crítico, con  degradadas  deforestadas  o  con  eliminación  de 
Boliviano  amenazas  de  vegetación natural. 
Tucumana.  Esta  desaparición  por  la  *Falta  de  manejo  de  las  cuencas  e  inadecuado 
zona  se  caracteriza  fuerte  presión  aprovechamiento de sus recursos naturales 
por  factores  antrópica.   *Prácticas humanas no siempre apropiadas (quema, tala 
naturales  (fuertes  Por  el  otro  lado,  la  indiscriminada,  deforestación,  sobrepastoreo, 
pendientes,  degradación  ha  inadecuado  uso  del  agua  en  la  agricultura,  prácticas 
escurrimiento  causada  altas  tasas  de  agrícolas no adecuadas al ecosistemas, sobreexplotación 
superficial  rápido,  erosión,  altas  tasas  de  de los recursos forestales) 
baja  capacidad  de  escurrimientos de agua  *Erosión  y  degradación  de  extensas  zonas  de  las 
infiltración,  superficial  y  cuencas,  procesos  que  contribuyen  a  la  generación  de 
fenómenos  disminución  de  la  inundaciones  y  mazamorras  en  las  partes  bajas  de  las 
climáticos)  que  recarga  de  acuíferos.  cuencas 
aumentan  su  En  algunas  cuencas  *Como  consecuencia  de  los  anteriores  factores, 
vulnerabilidad  a  las  bajo  régimen  de  conflictos  por  el  uso  del  agua  para  riego,  consumo 
amenazas  manejo  esta  situación  humano,  consumo  industrial  y  otros,  manifestado  a 
mencionadas.  ha podido revertirse.  veces en problemas entre comunidades por derechos de 
  uso del recurso. 
  *Permanente  pérdida  de  agua,  tanto  a  nivel  superficial 
como  subterránea,  efecto  de  las  formas  de  explotación 
de dicho recurso. 
*Conflictos  respecto  al  uso  y  aprovechamiento  de  los 
recursos forestales causado por la ley del PN Tunari que 
no permite la explotación de los bosques, lo que provoca 
un sentimiento adverso en los pobladores a plantar más 
árboles,  pues  que  consideran  que  su  sentido  de 
propiedad ha sido transgredido. 
*Contaminación de los suelos y aguas causada por el uso 
de  productos  químicos  en  la  agricultura  (fertilizantes, 
plaguicidas, fungicidas) 

198 | P á g i n a
9.3.1.3. Complejos de lagunas y bofedales (humedales altoandinos)

Las lagunas son muy numerosas en el nivel altoandino del Parque Nacional Tunari, entre 4100 y 4800
msnm. De forma preliminar, se ha contabilizado 338 lagunas, con predominancia en en norte y noreste,
y mayor número y superficie en el municipio de Tiquipaya (Figura 27). Estas lagunas son de origen
glaciar, y varían en su superficie y profundidad. Sus aguas son transparentes y oligotróficas, con baja
concentración de nutrientes. Las comunidades notables en las lagunas del piso altoandino del Valle
Central de Cochabamba, son las macrofitas (plantas acuáticas), el plancton (zooplankton y
fitoplankton) y el perizoon. Es notoria la ausencia de peces nativos en las lagunas.

Muchas lagunas están asociadas con bofedales, formando complejos de humedales altoandinos
características para la zona (ver Figura 27). Los bofedales, gran parte del año saturados con agua, se
distribuyen principalmente en los valles glaciares y en vegas altoandinas, aunque también pueden
formarse en laderas montañosas de leve pendiente, en la cercanía de afloramientos de manantiales.

Los bofedales del piso altoandino están física y funcionalmente interconectados con su entorno terrestre
Así, la parte terrestre del bofedal comprende una pradera higrofítica característica y la parte acuática del
bofedal puede incluir o estar conectado con ríos, lagunas y/o charcas.

Los humedales altoandinos son considerados como uno de los más diversos “hotspots” en el mundo,
pues se consideran regiones de adaptación, especiación y endemismo de muchas especies de flora y
fauna (Aguilera 2006, Maldonado et al. 2012). Probablemente este hecho se deba a la alta complejidad
física de los humedales, que permite el mantenimiento de numerosos y variados nichos para los
organismos.

Estos humedales han sido estudiados con atención durante las últimas décadas, pues son considerados
ecosistemas estratégicos como reguladores del balance hídrico, fuentes de agua para consumo humano,
riego, generación hidroeléctrica, etc. y por ser ecosistemas de alto valor para la conservación (Coronel,
2009).

Los complejos de lagunas y bofedales del PN Tunari tienen una función económica y social muy
importante. Los bofedales sustentan la actividad ganadera (camélidos), mientras que las lagunas son
utilizadas para el cultivo de trucha.

En la Tabla 52 se resumen los factores antropogénicos que amenazan a este objeto de conservación y
gestión integral. En la misma se menciona también brevemente el estado de conservación de este
objeto.

Tabla 52. Estado de conservación y factores que amenazan al objetos de conservación y gestión integral 
“complejos de lagunas y bofedales” en el PN Tunari 
 
DESCRIPCIÓN BREVE  ESTADO DE 
DEL OBJETO DE  CONSERVACIÓN Y/O 
PRINCIPALES AMENAZAS 
CONSERVACIÓN Y/O  DE GESTIÓN 
GESTIÓN INTEGRAL  INTEGRAL 
Complejo  de  El  piso  ecológico  en  *Perturbación  o  destrucción  de  humedales  por  cambios 
humedales  que  se  encuentran  hidrológicos por implementación de represas 
altoandinos:  las  lagunas  y  *Obras  civiles:  vías  de  transporte,  gasoductos, 
pajonales  bofedales  (piso  infraestructura para represas 
higrofiticos,  ecológico altoandino)  *Contaminación de aguas superficiales y subterráneas por 
pajonales  es  medianamente  asentamientos humanos, obras civiles o minería. 

199 | P á g i n a
inundados,  bien  conservado  a  *Sobrepastoreo  de  ganado  camélido  y  perturbación 
bofedales  y  lagunas  bien  conservado;  sin  edáfica por introducción local de ganado porcino.  
con  vegetación  embargo  es  muy  *Modificación,  alteración  o  pérdida  del  ecosistema  por 
acuática de lagunas  vulnerable  a  las  cultivos  
  amenazas descritas  *Quemas  e  incendios  excesivos  o  incontrolados  de 
pastizales y vegetación natural en época seca.  
*Fluctuaciones  climáticas  con  épocas  recurrentes  más 
secas. 
 
9.3.2. Objetos culturales de conservación y gestión integral

9.3.2.1. Sitios arqueológicos como patrimonio histórico

El PN Tunari alberga un importante patrimonio cultural. Los principales atractivos son las ruinas de
Incarracay (municipio de Sipe Sipe), declarado patrimonio nacional, además dos fragmentos de
caminos incaicos (Incarracay-Ramadas-Tapacari; Larati-Candelaria), y muestras de arte rupestre pre-
incaica, siendo el sitio de Rumy Plaza (municipio de Tiquipaya) el más importante. Otro sitio de
valor inmenso es Kalacantrani, ubicado en el límite sur del PN Tunari (municipio de Vinto),
recientemente descrito en detalle. Solo la parte norte de este sitio se encuentra dentro del área
protegida.

Aparte de los sitios mencionados, este patrimonio cultural se encuentra disperso en numerosos sitios
en el área protegida. En general, los municpios de Vinto, Tiquipaya, Quillacollo y Sipe Sipe poseen
la mayor cantidad de sitios histórico-culturales.

La presencia de importantes sitios históricos, arqueológicos y de arte rupestre implica un enorme


potencial para el turismo responsable.

Tabla 53. Estado de conservación y factores que amenazan al objeto de conservación y gestión integral “Sitios 
arqueológicos (patrimonio histórico)” en el PN Tunari 
 
DESCRIPCIÓN BREVE 
ESTADO DE 
DEL OBJETO DE 
CONSERVACIÓN Y/O  PRINCIPALES AMENAZAS 
CONSERVACIÓN Y 
DE GESTIÓN INTEGRAL 
GESTIÓN INTEGRAL 
Conjunto  de  sitios  de  Desde  la  declaración  *Desconocimiento  sobre  el  valor  cultural  y  arqueológico  de 
alto  valor  como  patrimonio  los sitios por falta de investigación y difusión de información 
patrimonional cultural  cultural  a  Inkarakay  *Factores  climáticos  e  hidrológicos  que  afectan  a  sitios 
(Incarracay),  sitios  este  sitio  es  bien  arqueológicos 
aislados  de  arte  conservado  (municipio  *Erosión  de  suelos  afectando  sitios  de  importancia 
rupuestre  y  sitios  con  de  Sipe  Sipe);  otros  arqueológica 
potencialidades  para  sitios  están  en  peligro  *Construcción de caminos secundarios 
su  revalorización  (p.e.  de  desaparecer  por  un  *Turismo no responsable  
caminos incaicos)  conjunto  de  factores  *Vandalismo 
externos.   

200 | P á g i n a
9.3.2.2. Diversidad y producción agroecológica

Varias investigaciones y estudios han identificado zonas y centros de alta biodiversidad asociada con
las estrategias de vida de las familias campesinas en el Parque Nacional Tunari (ver también acápite
8.3.4.3.). Un rápido recuento preliminar del valor cuantitativo de las especies de cultivos más
representativos releva la presencia de 60 especies cultivadas y aproximadamente 262 variedades de
estos cultivos. Esta aproximación nos define claramente el carácter de alta diversidad genética de la
agricultura campesina a lo largo del extenso territorio que comprende los 14 sistemas de producción
identificados del PN Tunari.

Solo a modo de ejemplos: comunidades como Rodeo Alto, Pico Central (municipio Colomi),
Sapanani (municipio de Sacaba), Piusilla, Torreni, San Isidro y Chururi (municipio de Morochata),
Chorojo (municipio de Sipe Sipe), Waca Playa (municipio de Tapacari) y Chillavi (municipio de
Quillacollo) cuentan con una enorme densidad y diversidad de cultivos. Solo en Candelaria, en el
año 2002, se identificaron 59 variedades de papa nativa correspondientes a cuatro especies (Solanum
spp.), 32 variedades de oca (Oxalis tuberosa), 16 variedades de isaño (Tropaeolum tuberosum) y 8
variedades de papalisa (Ullucus tuberosus). En la comunidad de Chillizaya (Subcentral Waca Playa)
se han identificado 16 variedades de papa, 9 de oca, 6 de papa lisa, 1 de isaño, 10 variedades de
maíz, 7 de trigo, 4 de cebada, 1 de avena, 2 de haba, 3 de arveja, 2 de quinua, 1 de alfa alfa, 1 de
tarwi, 3 de lacayote, 1 zapallo y 4 hortalizas, que comprende un total de 71 variedades para 19
especies cultivadas.

Si bien las investigaciones hacen referencia mayormente a estos sitios de alta agrobiodiversidad, es
razonable considerar que gran parte del PN Tunari tiene estas mismas características, lo cual se
refleja en la gran importancia de la producción de papa, la oca, papalisa, isaño, maiz, trigo, etc.

Si a la diversidad de tubérculos adicionamos la de parientes silvestres de la papa en la región del PN


Tunari (12 especies de las 30 identificadas en Bolivia; VBRFMA, 2008), se cuenta con un panorama
de la íntima relación de la papa con la biodiversidad natural de su entorno (ver p.e. Coca Morante,
2005).

Las cualidades de esta diversidad cultivada repercuten de manera directa en la capacidad productiva
de los sistemas para la seguridad alimentaria bajo condiciones de alto riesgo climatológico de los
ecosistemas de montaña de la región andina del Tunari, y por extensión, son claves para la
sustentabilidad y soberanía alimentaria de Bolivia.

En términos de volumen de producción, Sacaba es el campeón nacional con 3.665 hectáreas y 38.335
toneladas de producción. Después de Sacaba, aparecen en el ranking: Cocapata, Colomi (ambos
sobrepuestos con el PN Tunari), Tiraque, Totora, Pocona y Achacachi. En este contexto, la
agrobiodiversidad de cultivos en general y de la papa en particular, constituye un factor clave para la
economía de las comunidades y del país; de manera histórica lo ha sido para garantizar la seguridad
alimentaria en gran parte del territorio, generando excedentes destinados a su comercialización en las
principales ferias del eje metropolitano y /o mercados de relevancia en Santa Cruz, Oruro y La Paz.

En este contexto es importante resaltar la identificación y reconocimiento de 4 de los 20 centros de


alta biodiversidad en proceso de declaración por el Estado (INIAF-PROINPA, 2015) que son el
municipio de Colomi (Candelaria), Independencia, Tapacarí y Cocapata, reconocimientos que deben
contribuir a su valoración como parte del patrimonio cultural y natural del área y el país, pero
también al desarrollo de planes de fortalecimiento y manejo integral que permitan revertir y/o
disminuir las tendencias de riesgo sobre este patrimonio.

201 | P á g i n a
En la Tabla 54 se resumen los factores antropogénicos que amenazan a este objeto de conservación y
gestión integral. En la misma se menciona también brevemente el estado de conservación del objeto.
 
Tabla 54. Estado de conservación y factores que amenazan al objeto de conservación y gestión integral “” 
agrobiodiversidad” en el PN Tunari (principalmente basado en información de PROINPA) 
 
DESCRIPCIÓN BREVE  ESTADO DE  PRINCIPALES AMENAZAS 
DEL OBJETO DE  CONSERVACIÓN Y/O DE 
CONSERVACIÓN Y  GESTIÓN INTEGRAL 
GESTIÓN INTEGRAL 
La  agrobiodiversidad  La  agrobiodiversidad  en  *Una  mayor  orientación  de  las  familias  productoras  a  cubrir 
es  la  diversidad  el  PN  Tunari,  y  en  toda  una  creciente  demanda  de  variedades  del  mercado  masivo 
biológica  asociada  a  la  región  andina  en  (waych’a  e híbridas  mejoradas),  que privilegia  aquellas  que  se 
la  agricultura  en  el  general,  está  en  riesgo  emplean  en  la  comida  rápida  (papa  fritas  y  toda  su  gama 
PN  Tunari.  Se  de desaparecer. Hay una  asociada) y excluye a las nativas  
considera a las zonas  disminución  en  la  *La  producción  de    papa  y  otros  cultivos  con  tendencias 
con  alta  diversidad  de  cultivos,  similares (flores, hortalizas y frutales por ejemplo) se vincula a 
agrobiodiversidad  además  en  la  un  mercado  de  productos  agroquímicos,  semillas  y  hormonas 
las  que  han  sido  composición  de  las  muy  especializados  (paquete  tecnológico)  orientado 
reconocidas  por  el  cosechas,  los  esencialmente  a  la  producción  de  altos  rendimientos,  sin 
Estado  como  tal  campesinos  dando  considerar los efectos colaterales y directos en los ecosistemas, 
(Chapisirca,  mayor  énfasis  a  la  erosión  de  diversidad,  desestructuración  de  formas  de 
Tapacari,  Candelaria,  productos  o  variedades  organización  productiva  colectiva  y  manejo  orgánico  de  la 
Cocapata),  además  con  mayor  demanda  en  fertilidad 
las  que  han  sido  los mercados. Eso va a la  *Asociada a esta demanda del mercado se encuentra la mayor 
identificadas  mano  con  una  presión  sobre  las  tierras  tradicionalmente  en  descanso  para 
durante el trabajo de  utilización de una mayor  restituir naturalmente la fertilidad del suelo,  
campo  como  zonas  superficie,  sin  respetar  *Involucramiento en red de producción de semillas certificadas 
secundarias.  La  la  alternancia  de  cultivo  y mejoradas concentrada en variedades comerciales y no en las 
agrobiodiversidad  es  o  el  descanso  de  las  nativas de consumo más local, que está articulada con sectores 
mayor en los cultivos  tierras.  Todos  estos  intermediarios  de  camioneros  y  comerciantes  que  han 
de papa, oca, haba y  indicadores  apuntan  a  acumulado capital y que estimulan estas tendencias. 
avena.  una situación crítica.  *La  ampliación  de  la  frontera  agrícola  sumada  al  paquete 
tecnológico que genera mayor dependencia del mercado 
*Disminución y desaparicón de semillas nativas 
*Abandono  del  descano  y  en  otros  casos  del  manejo  de 
aynoqas 
*Uso  del  tractor  en  los  sistemas  de  puna,  aprpvechando  su 
fisiografía  más  plano,  lo  que  plantea  no  solamente  formas 
diferentes  de  laboreo  y  movimiento  de  tierra  en  ecosistemas, 
sino sustitución de los mecanismos de trabajo en cooperación 
familiar y colectiva  
*La introducción de cultivos nuevos como la maca, que si bien 
son  parte  de  los  tibérculos  andinos  de  otras  regiones,  su 
incorporación  en  estructuras  de  rotación  y  descanso 
construidas  y  estabilizadas  en  muchos  años,  pueden  quedar 
esquilmados y desectructurados 
*La  promocoón  de  una  preeminencia  exclusiva  del  ingreso 
económico, sin considerar los otros factores de una producción 
integral y sustentable   
 

202 | P á g i n a
9.3.3. Objetos “integrales” de gestión

9.3.3.1. Sistema de vida de comunidades campesina originarias quechua

Según la Ley de la Madre Tierra y Desarrollo Integral para el Vivir Bien (2012), los Sistemas de
Vida son “comunidades organizadas y dinámicas de plantas, animales, micro-organismos y otros
seres y su entorno, donde ineractúan las comunidades humanas y el resto de la naturaleza como una
unidad funtional, bajo la influencia de factores climáticos, fisiográficos y geológicos, así como de las
prácticas productivas, la diversidad cultural de las bolivianas y los bolivianos, incluyendo las
cosmovisiones de las naciones y pueblos indígena originario campesinos, las comunidades
interculturales y afro-bolivianas”.

El sistema de vida de “comunidades campesina originarias quechua” en el PN Tunari, articuladas a


la FSUTCC (Federación de Campesinos de Cochabamba) está conformado por las 379 comunidades
de matriz cultural andina, con ancestros históricos aymara quechuas (hoy predominantemente
quechuas hablantes), estructuradas en organizaciones sindicales comunales de alcance territorial y
formas de gestión propia del espacio territorial y social, cuyas estrategias de vida se basan en la
producción agrícola ganadera y el aprovechamiento de los recursos naturales directamente asociados
con la producción.

Este sistema de vida aglomera las diferentes Zonas de Vida del PN Tunari, que son las ‘unidades
biogeográficas-climaticas que están constituidas por el conjunto de las comunidades organizadas de
los componentes de la Madre Tierra en condiciones afines de altitud, ombrotipo, bioclima y suelo”.
Estas zonas de vida abarcan casi la totalidad del PN Tunari, excluyendo la zona de colindancia
urbana, al norte de la cota 2750 msnm.
En la Tabla 55 se resumen los factores antropogénicos que amenazan a este objeto de conservación y
gestión integral, que funciona como filtro grueso para todos los otros objetos. En la misma se
menciona también brevemente el estado de conservación de este objeto.
 
Tabla 55 Estado de conservación y factores que amenazan al objeto de conservación y gestión integral 
“Sistema de Vida de comunidades campesinas originarias quechua” en el PN Tunari 
 
DESCRIPCIÓN BREVE  ESTADO DE  PRINCIPALES AMENAZAS 
DEL OBJETO DE  CONSERVACIÓN Y/O DE 
CONSERVACIÓN Y  GESTIÓN INTEGRAL 
GESTIÓN INTEGRAL 
Este  Sistema  de  Vida  Este  Sistema  de  Vida  *Disminución  de  la  productividad  ocasionando  la 
está  compuesto  está  en  peligro  de  disminución  de  ingresos  económicos  para  la  supervivencia 
mayormente  por  erosionarse  por  la  de las familias campesinas asentadas. 
comunidades  creciente  influencia  de  *Fenómeno de marginalización de la agricultura, porque al 
campesinas  de  habla  las  zonas  urbanas  de  ser  una  actividad  cada  vez  menos  sostenible,  está 
quechua,  asociadas  Cochabamba  y,  en  reemplazada por otras formas de obtención de ingresos. 
con  la  Federación  de  general,  del  mundo  en  *Crecimiento  de  la  población  ocasionando  una  mayor 
Campesinos  de  acelerado  proceso  de  presión  sobre  el  recurso  suelo,  originando  desempleo;  la 
Cochabamba.  Son  modernización,  falta  de  tierras  para  el  empleo  de  mano  de  obra  y 
distribuidos en 8 pisos  afectando  en  primera  generación  de  recursos  económicos  provoca  que  la 
ecológicos  y  12  instancia  a  las  nuevas  población  joven  busca  fuentes  de  empleo  fuera  de  la 
provincias  generaciones  que  cuenca,  originando  la  disgregación  familiar  por  medio  de 
biogeográficas.  buscan  oportunidades  migraciones temporales y definitivas. 

203 | P á g i n a
Colinda con el Sistema  fuera  del  área,  dando  *La  baja  calidad  de  vida  en  las  comunidades  se  manifiesta 
de  Vida  de  los  lugar  a  un  en la precariedad de las viviendas y en la baja asistencia de 
Asentamientos  envejecimiento  los niños a los centros educativos, provocando una presión 
Urbanos, que a su vez  considerable  de  los  mayor  sobre  los  recursos  naturales  (uso  intensivo  de  las 
colinda  con  la  región  habitantes. Se manifiesta  laderas  para  cultivos  agrícolas,  deforestación,  mayor 
metropolitana.  también  en  un  aplicación de químicos, uso inadecuado del caudal de agua 
incremento  en  las  de  riego  disponible)  o  el  abandono  de  sus  hogares, 
migraciones  internas  y  acrecentando las causas de deterioro de las condiciones de 
fuera del área.    la cuenca. 
*Pérdida  de  conocimientos  causada  por  el  permanente 
desplazamiento  de  miembros  de  la  familia  en  busca  de 
recursos económicos.  
 

9.4. Zonificación dentro del PN Tunari


Se han identificado 12 zonas dentro del PNT, que corresponden a diferentes tipos y necesidades de
uso, manejo y cuidado especial.

Una zona que es de protección estricta coincide con las altas montañas arriba los 4600 msnm (Z-1-
ALTA MONTAŇA). Es una zona bien conservada, con poca intervención humana, que es
importante para la conservación de la biodiversidad y que juega un rol importante en el balance
hídrico del agua. La superficie total de esta zona es de 100.48 km2, equivalente a 3.33% de la
superficie total del área. Otra zona de protección estricta (Z-2-FRANJAS Y SERVIDUMBRES
ECOLÓGICOS) está constituida por las zonas de franja de seguridad y servidumbres ecológicas
sobre la vertiente sur entre 2750 y 2900 msnm. Esta zona es particularmente importante con miras a
la seguridad ciudadana ante el riesgo de inundaciones, la recarga de acuíferos que abastecen a la
región metropolitana de agua potable y de riego, y la conservación de la biodiversidad.

Además, se propone seis zonas de manejo integral de agua, producción y biodiversidad, que
representan un área grande y representativa del PN Tunari (en total 3 115.84 km2 o 96.11% del
territorio del área). Estas seis zonas básicamente coinciden con el espacio territorial ocupado por el
sistema de vida de las 316 comunidades campesinas originarias que viven dentro del área protegida,
culturalmente autodefinidas como comunidades quechuas (lengua predominante). En estas zonas se
permite el aprovechamiento de los recursos naturales en respeto con la madre tierra.

Las seis zonas de manejo integral se extienden sobre las vertientes sur, este, noreste, y noroeste,
dentro del PN Tunari y están denominadas respectivamente como Z-3-VERTIENTE SUR, Z-4-
VERTIENTE ESTE, Z-5-VERTIENTE NORESTE, Z-6-VERTIENTE NOROESTE, Z-7-
CUENCA MISICUNI y Z-8-ABANICO ALUVIAL (Tabla 56). Aunque todas estas áreas
corresponden a la misma categoría en el Reglamento de Áreas Protegidas (“Zona de
aprovechamiento de recursos”), la separación en diferentes zonas se justifica por las grandes
diferencias que existen entre las zonas en la relación entre el hombre y su entorno, lo cual tiene
implicaciones para la gestión de sus recursos naturales.

Dada la importancia y la extensión de estas seis zonas dentro del PN Tunari, es opurtuno detallar
brevemente sus características. Los tipos de sistemas de producción identificados y la amplia
variedad de pisos ecológicos con los que se relacionan directamente las zonas de manejo integral,
son los que sustentan la continuidad de las comunidades, basado en estrategias de uso y
aprovechamiento productivo de la diversidad de recursos del medio natural, en especial de la tierra,
el agua y la vegetación en diferentes ecosistemas y condiciones bioclimáticas. Estos avances en lo

204 | P á g i n a
productivo se ha logrado desarrollar sobre la base de una tecnología de producción agropecuaria con
prácticas tradicionales y en proceso de innovación, con elevada agrobiodiversidad de especies
cultivadas, con mecanismos propios de organización social y cultural en la gestión del territorio
comunal en el que aplican normas de uso, acceso y control de la tierra y de los recursos naturales
(usos y costumbres).

Estas cualidades de manejo integral productivo, junto a la significativa cantidad de centros poblados
campesino originarios y elevada población, con una reconocida capacidad organizativa, son las que
definen el carácter principal de estas zonas y del PN Tunari en su conjunto; cualidades particulares
que hacen del área protegida el único del SNAP (Sistema Nacional de Áreas Protegidas) de Bolivia
con tales características. Por estas características de uso intensivo tradicional de los recursos
naturales por la población campesina, estas zonas de manejo integral de agua, producción y
biodiversidad corresponden a la zona de aprovechamient