NOVENA A LA VIRGEN DEL ROSARIO

PRESIDENTE: Señor, ábreme los labios. TODOS: Y mi boca proclamará tu alabanza. PRESIDENTE: Dios mío, ven en mi auxilio. TODOS: Señor, date prisa en socorrerme. PRESIDENTE: María, madre de gracia, madre de piedad y de misericordia. TODOS: Defiéndenos del enemigo y ampáranos ahora y en la hora de nuestra muerte. PRESIDENTE: Gloria la Padre, al Hijo y al Espíritu Santo. TODOS: Como era en el principio, ahora y siempre por los siglos de los siglos. Amén.

ORACIÓN INICIAL Virgen del Rosario: venimos con amor de hijos pues eres nuestra Madre desde que Jesús, en la cruz, nos confió en tus manos. Venimos para estar contigo, para compartir contigo nuestras alegrías y tristezas y para aprender a imitarte. Queremos en esta tarde orar con nuestros labios, contemplar con nuestra mente y amar con nuestro corazón. Haznos descubrir en estos días de la novena como los misterios de tu vida y de la vida de Jesús iluminan los misterios de nuestro caminar cotidiano. a) Cuando se recen los misterios gozosos Oh, María, Madre de Dios y Madre nuestra: Ensénanos a aceptar la voluntad del Padre con el Espíritu de la Anunciación. Visítanos en nuestras necesidades, como visitaste a Isabel. Engéndranos a la vida de fe, esperanza y amor como engendraste a Jesús en la carne. Preséntanos a Dios Padre como hijos de Él e hijos tuyos. Haz que dediquemos un tiempo cada día a comunicarnos con Dios para que, a ejemplo de tu Hijo Jesús, tengamos como alimento dejar que Dios pueda hacer realidad su proyecto de amor sobre cada uno de nosotros. Amén. b) Cuando se recen los misterios luminosos Oh, María, Madre de Dios y Madre nuestra: A la luz del bautismo de tu Hijo, ayúdanos a redescubrir el significado de nuestro bautismo por el que somos hijos de Dios y miembros vivos de su familia (la Iglesia), llamados a transmitir la buena nueva del evangelio invitando a la conversión al estilo de Jesús. Contágianos la confianza en Jesús que manifestaste en las bodas de Caná. Acompáñanos en nuestro proceso de transformación personal iluminados por la experiencia de transfiguración de Jesús en el monte Tabor. Y empújanos a vivir cada día con más intensidad en clave eucarística queriendo ser alimento de vida para los demás. Amén. c) Cuando se recen los misterios dolorosos

Oh, María, Madre de Dios y Madre nuestra: Concédenos el coraje de unirnos a Jesús en su agonía y decir en nuestro Getsemaní: “Padre, hágase tu voluntad”. Otórganos que, por las heridas de Jesús, podamos ser curados y salvados. Enséñanos la humildad de nuestro Rey, coronado de espinas. Danos fuerza y amor para llevar nuestra cruz diaria, y poder unir nuestros dolores a los sufrimientos que, en clave de amor, vivió Jesús para salvarnos con su crucifixión y muerte en el monte Calvario. Amén. d) Cuando se recen los misterios gloriosos Oh, María, Madre de Dios y Madre nuestra: Cuando llegue la hora de salir de este mundo, danos poder experimentar la fuerza de la resurrección de Jesús, y de su ascensión hasta la casa del Padre. Que podamos participar de la efusión del Espíritu Santo. Y después de acabar nuestro peregrinar por esta vida haz que seamos elevados al hogar que tu Hijo nos tiene preparado y ser coronados como hijos de Dios, hijos tuyos y discípulos de Jesús. Amén. CANCIÓN A LA VIRGEN Estrofa de canción alusiva al misterio correspondiente (con la música del Ave de Lourdes o Fátima) o Gozosos 1º María fue Madre y virgen quedó; el Verbo se encarna y es hombre y es Dios. 2º Visita a su prima la madre de Dios; a Juan y a su madre la gracia llegó. 3º En pobre pesebre está el Niño Dios; helado de frío y ardiendo de amor. 4º Presenta en el templo la Madre a su Amor; espada cruenta le hirió el corazón. 5º Perdido en el templo el Niño quedó. Sus padres lo buscan con un gran dolor. o Luminosos 1º Jesús, como hombre, al Jordán bajó, y una voz proclama, que es Hijo de Dios. 2º Jesús a unas bodas en Caná asistió, haciendo un signo como Hijo de Dios. 3º Jesús anunciaba el Reino de Dios, que es reino de vida, de paz y de amor. 4º Jesús en un monte se transfiguró, brillando su rostro, más claro que el sol. 5º Ofreció su cuerpo y su sangre también, diciendo a todos: Comed y bebed. o Dolorosos 1º Mortal agonía Jesús padeció, orando al Padre la paz encontró. 2º Crueles azotes, Jesús recibió; con gran sufrimiento su vida entregó. 3º Corona de espinas, su sien coronó; que burla más grande Jesús conoció. 4º La cruz en sus hombros llevó el Salvador, regando la calle con sangre y amor. 5º Murió perdonando, y luego expiró; Jesús, yo deseo morir por tu amor. o Gloriosos 1º Triunfó de la muerte, al mal derrotó, salió del sepulcro y se apareció. 2º Subiendo a los cielos, sus puertas abrió; la diestra del Padre por siempre ocupó. 3º En lenguas de

fuego nos vino el Amor; habita en el hombre la fuerza de Dios. 4º En cuerpo y en alma al cielo subió, la Virgen sin mancha, la Madre de Dios. 5º Con rica corona su frente ciñó; de cielos y tierra el cetro le dio. MISTERIOS A MEDITAR, CONTEMPLAR Y ORAR • Breve lectura bíblica. • Breve comentario o petición. • Rezo del Padrenuestro, Avemarías y Gloria. • Oración final de ese misterio. LETANÍAS A LA VIRGEN Pueden utilizarse diversos tipos de letanías e incluso decirse espontáneamente. ORACIÓN FINAL Gracias, Madre nuestra del Rosario, por habernos acogido con cariño en esta tarde. Haz de nosotros verdaderos testigos del amor de Dios. Que nos esforcemos por conocer más a Jesús para más amarle y servirle. Que amemos de verdad a los que nos encontremos en el camino de la vida. Que no pasemos de largo ante las necesidades y problemas que nos rodean. Que estemos cerca de los que sufren en su cuerpo o en su espíritu. Que contagiemos en todo momento alegría y esperanza. Amén.

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