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De Blancanieves a Moana,

progreso de las princesas


Disney
Elvia Enory García Alcántar
8°B
Teoría
Es inevitable no fijarse en la evolución que han sufrido las Princesas Disney desde
hace ochenta años, un cambio que poco a poco ha ido mostrando cómo el rol de
la mujer en nuestra sociedad también ha evolucionado. Hasta el día de hoy.
En Blancanieves y los Siete Enanitos, del año 1937, la princesa sólo consigue escapar de las
garras de su terrible madrastra porque primero le ayuda el cazador y luego los enanitos.
Y su única manera de pasar el tiempo mientras es rescatada es hacer labores del hogar.
Una chica bella, indefensa e inocente que es rescatada por un príncipe con el cual se casa,
se enamoran a primera vista y viven felices por siempre.
Si analizamos el papel de la
mujer en aquella época no era
muy relevante, ser la ama de
casa perfecta fue el ideal
americano hasta los 80, ser la
princesa que deja la casa
impecable, es dulce, amable y
delicada era justamente a lo
que estaban predestinadas a
ser esas niñas de antaño,
incluso cuenta las leyendas que
el mismísimo Walt Disney era
un misógino.
Algo que también se le da
estupendamente a Cenicienta, del año
1950, destinada a limpiar para su
madrastra y sus dos hermanastras y
cuya única vía de escape viene en Cuando en la fiesta, Cenicienta habla por un
forma de un Príncipe Azul. par de horas con el príncipe, este se enamora
de ella y se casan, con sólo una conversación se
dieron cuenta que eran el uno para el otro.
Aurora, de la Bella Durmiente (1959)
es la primera vez que la princesa
tiene madre y padre, aunque para el
papel que desempeñan es como si
no los tuviera. Su destino está
predeterminado por una maldición.
Sólo puede esperar a que un
Por tratar de evitar este fatídico destino, las tres
príncipe rompa el hechizo con un
hadas la conducen a una cabaña en el bosque y
beso.
la educan como si fuera una campesina. Pero,
una vez más, cuando crece su única ambición es
encontrar al hombre ideal.
Luego de La Sirenita de 1989, Ariel, el patrón de la princesa o protagonista femenina
empieza a cambiar notablemente, que se enamora del príncipe por razones banales pero no
es un romance tan precipitado. Como algo nuevo para Disney, ella no es sumisa, toma sus
decisiones aunque se equivoque, es aventurera, cansada de cumplir un rol que no la hace
feliz, y rechaza las normas de su padre.
El estereotipo, uno que ha costado mucho quitarse de encima y aún hoy existe, es que todo
lo hace por amor romántico.
Bella de “La Bella y la Bestia” (1991) era no Lo de su encierro con la Bestia y posterior
sólo inteligente sino que ella es quien enamoramiento no es la manera más libre de
rescata a su príncipe rompiendo su llegar a iniciar una relación con alguien. Mal
hechizo, además la vanidad no es motivo ejemplo. Pero, por otro lado, Bella es valiente
principal por el cual la chica se enamora porque no se asusta de él y accede a quedarse
del chico, ya que Bella se enamora del por salvar a un ser querido, muy propio de las
príncipe mientras él es una bestia. Se mujeres también, pero otro de sus puntos
introduce un concepto radicalmente fuertes es que no le importa gritarle al gruñón
nuevo: la belleza se encuentra en el de su captor.
interior.
En Aladdín (1992), aparece una princesa árabe, ¡empezamos a tener diversidad!
Además, este personaje empieza a tener su carácter. Jasmín se enamora de un
hombre por debajo de su estatus social, por lo que no es la desvalida damisela.
Además, rechaza el matrimonio por conveniencia que le manda su bonachón padre, y
es bastante terca, eso nos encanta. Sí, la mueve el amor, eso no es malo, lo que
estábamos esperando era una mujer que no necesitara un amor romántico eterno,
pero los cambios no llegan de un día para otro.
Con Pocahontas (1995) fue la primera mujer que acabó su película diciendo: "ahí te
quedas". Aunque estaba enamorada de John Smith, él se volvió a Inglaterra y ella se
quedó en su pueblo porque le parecía lo más importante.
Es la hija del jefe y está prometida con uno de los guerreros más aventajados de la
tribu, pero ella parece más interesada en explorar las posibilidades naturales de su
entorno. demás, tuvo la valentía de ponerse en medio del conflicto entre su tribu y los
colonizadores e intentar alcanzar la paz. Sus motivaciones no son el amor, éste llega,
pero no es suficiente para hacerla desviarse de su camino. Fue la primera princesa en
tener una amiga, la anteriores sólo mantenían relaciones similares con animales
parlantes.
En Mulán (1998) también dio un giro Por otro, le es indiferente el tema de la belleza.
impresionante al mundo de las Aunque nuevamente hay historias de amor por
princesas Disney. Rechazando los el medio, que recordamos no son malas pero sí
mandatos de su cultura, matrimonio, dan a las niñas el ejemplo de que el fin en la
casa, etc., se hace pasar por hombre vida es encontrar esa construcción de amor
para alistarse en el ejército y luchar en romántico y eterno sin el cual no somos nada
el lugar de su padre.
Por un lado, es valiente, rebelde, y
tiene capacidad para estar un lugar de
hombres.
La Princesa y el Sapo (2009),En el feminismo, la búsqueda de la igualdad de derechos y
oportunidades para todos los sexos o el género con el que se sientan identificado cada uno,
no sólo hay que buscar una mujer independientemente de los roles sexistas. A estas alturas
cualquiera de nosotras podría identificarse con sus inquietudes, consistentes en cumplir el
sueño de su padre de abrir un restaurante propio. Un sueño que nada tiene que ver con
encontrar el amor ni con descubrir el mundo, más propio de alguien ya independiente cuyas
opciones se han ampliado.
El hecho de que la protagonista sea mujer y negra ya tiene toda su legitimidad feminista.
Máxime cuando nuestra princesa es como Tiana.
Enredados (2010), una simpática versión del cuento de Rapunzel que presenta algunas novedades pero también
regresa a la tradición medieval de las primeras princesas.

El cuento en que se basa es bien conocido: la princesa atrapada en una torre que saca por la ventana su larga
melena para que el príncipe trepe y la rescate, pero no ocurre eso, ella encuentra la manera de negociar con un
chico, que no es príncipe, es un ladronzuelo, para que la ayude a salir, y al verdad que la primera vez que le ve le
deja inconsciente, así que no es tan indefensa como ella misma creía. Aunque tenga la base de cuento típico, con
su amor y una mujer malvada como su “mamá”, que la secuestra y la cría en lo alto de una torre como si fuera su
propia hija. Así expone su principal motivación, que de nuevo no tiene nada que ver con príncipes: lo que desea
es averiguar de dónde proceden los farolillos que en cada uno de sus cumpleaños llenan la noche de luz
Es de las primeras películas donde no se Así está representado con su enmarañado
acaba con un matrimonio, ¡viva las solteras! pelo. Enamorada de las aventuras, hábil con
Mérida es, además de todo, una película el arco y la flecha y valiente, Mérida acaba
sobre la relación entre madre e hija, o consiguiente su propósito: no se casará a
cómo los adolescentes y los padres y menos que sea con alguien que ella desee
madres no siempre se entienden, pero que cuando ella desee. Y sus padres están de
al final se pueden hablar las cosas y llegar a acuerdo.
un acuerdo. Además, ella es una chica que
no cumple con los estereotipos de una
"dama", pese a que su madre quiere
educarla como tal.
En 2013 conoceríamos a las dos princesas: Elsa y Anna en la película Frozen.
Aunque Anna al principio es una joven enamoradiza, su principal objetivo será
salvar a su hermana Elsa, que se ha convertido en todo un símbolo de la
diversidad y la tolerancia, ya que en la película es rechazada por tener el poder
del hielo. Si en las cintas anteriores el tema principal era la relación de amor
entre la princesa y su enamorado, en Frozen es el amor fraternal el eje de la
historia. Por si fuera poco, también se rompe el modelo de príncipe encantador
con Kristoff, un joven bonachón y algo torpe que acabará enamorando a Anna.
Elsa, por su parte, se suma al club de las solteras.
La primera princesa en encarnar la típica historia del viaje del héroe, sin necesidad de incluir
una historia de amor de por medio. Moana (2016) no se pregunta con quién debería casarse
o qué pasará cuando muera su padre, sino cuán lejos podrá llegar donde nadie ha llegado,
donde nadie se ha atrevido, para salvar a su pueblo de la destrucción y ser una gran líder. Es
un caso interesante de normalización de la igualdad. Es decir, en el universo creado para ella
ya no tiene que luchar contra el patriarcado porque ella vive en una sociedad que, por las
pistas que ofrece la trama, no parece vivir con restricciones de género.
Su padre le prohíbe alejarse de la isla, pero por protegerla de una experiencia que él mismo
tuvo. Asimismo, Maui al principio la menosprecia, no por mujer, sino por mortal que no
considera que esté a su altura. En su cotidiano y en su aventura, el género femenino de
Moana nunca se presenta como algo que representa un obstáculo en su camino.
La visión de la princesa de antaño ha quedado grabada en el imaginario colectivo pero ¿qué
pasa con las princesas modernas?, más allá de “bonitas” cada una de ellas aporta parte
fundamental a la trama, ya no están a la espera de un príncipe ellas son dueñas de sus propios
destinos…¿No es hora de dejar a la princesa de antaño en el pasado?, debemos la bienvenida
a una nueva era para los roles femeninos en la ficción.
De princesa a heroína

Sólo podemos saber cuánto ha cambiado


nuestra sociedad cuando nos detenemos a
apreciar el pasado para poder notar las
grandes diferencias que se van haciendo más
notorias con el paso de los años, Disney desde
su posición racista de los años 30 se ha
convertido con el pasar del tiempo en una
empresa “políticamente correcta”, vemos
como aquella Blancanieves ama de casa en
espera de un príncipe que la rescate se
convirtió en una Moana que emprende un
viaje épico para salvar a su pueblo.

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