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FEMINISMO Y PERSPECTIVA DE GÉNERO

Hemos escuchado a lo largo de la historia que las feministas “odian a los hombres” … que “se
creen superiores a los hombres”… que copian solo lo malo: Aumento de alcoholismo y
drogadicción, y que por culpa de las feministas la revolución sexual de las mujeres se convirtió en
libertinaje…
El feminismo, no como concepto similar al machismo (recordemos que el feminismo no ha matado
a nadie y el machismo si), ha impulsado una revolución del pensamiento desde hace siglo XVII, con
el inicio de la filosofía moderna, es el feminismo quien puso en la mira las desigualdades no solo
de las mujeres, sino de las personas dentro de los grupos vulnerables (personas con discapacidad,
menores de edad, adultas/os mayores, migrantes, personas con VIH/SIDA,personas de la
comunidad LGBTTTI, afrodescendientes y todo/a persona “diferente”).
Pensemos al feminismo como un “movimiento social y político que se inicia formalmente a finales
del siglo XVIII y que supone la toma de conciencia de las mujeres como grupo o colectivo humano,
de la opresión, dominación y explotación de que han sido y son objeto por parte del colectivo de
varones en el seno del patriarcado bajo sus distintas fases históricas de modelo de producción, lo
cual las mueve a la acción para la liberación de su sexo con todas las transformaciones de la
sociedad que aquélla requiera”, ésto en las palabras de Victoria Sau i Sánchez.
Para esta autora, se trata de un movimiento organizado, que parte de la existencia de
discriminación de la mujer, y que implica una transformación social. Además, sitúa la lucha de la
mujer en el contexto del patriarcado y marca el siglo XVIII, con la Ilustración, como punto de inicio
de la misma.
Otra de las autoras clave de la teoría feminista, Celia Amorós aporta una definición que asocia
directamente el feminismo con el concepto de “vindicación”, un género que aparece en la
Ilustración y que “reclama la igualdad en base a una irracionalización del poder patriarcal y una
deslegitimación de la división sexual de los roles”:
“Entendemos por feminismo, de acuerdo con una tradición de tres siglos, un tipo de pensamiento
antropológico, moral y político que tiene como su referente la idea racionalista e ilustrada de
igualdad entre los sexos”.
Cuando hablamos de feminismo entonces, hablamos de un movimiento social, cultural, político,
educativo y reeducativo que revindica no sólo el rol o papel de la mujer en diferentes ámbitos,
sino que reconoce la diversidad y dinamismo de estos roles en la vida de cada mujer, el valor que
este movimiento ha tenido en la sociedad, es sumamente significativo.
El feminismo se concreta como movimiento colectivo de lucha de las mujeres en la segunda mitad
del siglo XIX. En ese momento se afirma que las relaciones entre hombres y mujeres no están
inscritas en la naturaleza y que existe una posibilidad de transformación política.
Ese movimiento lucha para que se igualen los derechos de las mujeres a los de los hombres, y, al
mismo tiempo, por el reconocimiento y cumplimiento de derechos propios de las mujeres.
Lo más correcto es hablar de movimientos feministas, ya que no hay un único modelo de
feminismo y sí diferentes maneras de expresar esta opción, pues hay en efecto,una base común en
el feminismo: cuestionar las estructuras sociales vigentes y poner en entredicho los valores y
prácticas del sistema patriarcal, heteronormativo y antropocéntrico. El reconocimiento de un
patriarcado histórico es denominador común en los movimientos feministas, y existe unanimidad
en cuestionarlo y querer transformar este desequilibrio del poder para lograr una sociedad más
igualitaria, justa y democrática.
Una de las cuestiones clave del feminismo es que no separa el ámbito público del privado. En este
sentido, propone un cambio social y un replanteamiento de los valores para que la democracia
alcance a la vida diaria, las escuelas las familias, las organizaciones y las relaciones personales.
El feminismo propone un nuevo contrato social en el que, mediante medidas de conciliación y
corresponsabilidad, haya un reparto más equilibrado de las tareas familiares para que se equilibre
así su presencia en órganos de decisión política, económica, empresarial o comunitaria.
Y es desde esta propuesta de lograr el equilibrio social que la perspectiva de género analiza las
relaciones públicas y privadas de las mujeres y los hombres, es desde esta mirada que el
cuestionamiento ante cada situación “tomada por sentado” es escrupulosamente analizada, con la
finalidad de detectar en lo cultural, en lo aprendido históricamente y en lo reproducido desde el
inicio de la humanidad, los modelos de relación que deberán ser modificados hasta que la equidad
y la igualdad sean parte de nuestro contexto cotidiano.
Es la perspectiva de género la que busca a través acciones afirmativas, ir logrando poco a poco la
eliminación de límites y barreras socioafectivas, culturales, económicas, políticas entre otros
ámbitos, para conseguir una sociedad dustantivamente igualitaria, no nada más desde el discurso,
sino con acciones contundentes, visibles y replicables.
Es ahí, donde la Administración Pública Federal se compromete a reajustar las velas y eliminar las
brechas de desigualdad detectadas en los diferentes espacios donde las mujeres y los hombres se
desarrollan para conseguir una sociedad equitativa, libre de discriminación y libre de violencia.

Fuente: http://feminismo.about.com/