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El Carpintero

Personajes

Narrador Juanito / Juan

El Carpintero Petra

Temor Burla

Reproche

Narrador: En una montaña muy muy lejana llamada Cotopaxi, habitaba un hombre ya avanzado
de edad, que junto a sus herramientas y un trozo de madera creaba maravillas, el carpintero y sus
muñecos; muñecos que tenían mucho de él , con los que pasaba todo su tiempo. Un día decidió
darle más que formas y soplo vida sobre ellos, formando así un pintoresco pueblo donde existía
una sola ley: los habitantes serian premiados con una magnifica estrella cuando hicieran obras
buenas, o serian castigados con un horrible punto gris cuando hicieran una obra mala. Y así inicia
nuestra historia…

Juanito: Muy bien! Finalmente aquí estoy. Voy decidido a ganarme todas las estrellas de este
pueblo. Es más, para asegurarme de eso empezare visitando mi colegio.

Maestra: Buenos días. Bienvenidos a su clase. Quisiera saber ¿quién me puede mencionar las
vocales?

Juanito: yo, yo, yo mi queridísima maestra!

Maestra: muy bien, ehm dímelas tú… Juanito.

Juanito: aja! A…E…I…O… (Duda) y U!

Maestra: muy bien! Te acabas de ganar una estrella.

Juanito: wow! Mi primera estrella, que emoción. (Tiene una idea) ya se!. Maestra (silba) maestra
linda. Escucha el poema que te escribí.

Maestra: te escucho

Juanito: del cielo cayo una flor y tu mi maestra eres la mejor.

Maestra: (suspira)… ¿qué? , ¿Eso es todo?

Burla: uy! Qué cosa tan fea. ¿A eso le llamas poesía? (risa estruendosa) ven acá chiquitín que te
toca tu primer punto gris.
Juanito: no, no, sobre mi estrella no (triste)

Narrador: Y Juan aunque estaba muy triste, persistía en la búsqueda de estrellas brillantes, es por
eso que se dirigía a la clase de música.

Juanito: tengo que esmerarme, la burla no me va a detener.

Maestra: a ver niños sigan este compas

(Suena tambor-canción)

Juan: (desafinado y entusiasmado) tu…papam, tum, pum pum!

Fracaso: nooo, no aquí lo último que necesitamos es dos manos izquierdas y una voz de gallina
muerta. No creo que lo logres chiquitín. Acércate que cuando la gente vea este punto sabrá que
fracasaste en la clase de música.

Narrador: oh no! Su 2do punto gris, vamos mi querido Juan, no te detengas, puedes lograrlo.
Ayúdenme niños (los niños lo motivan)

Juanito: ¡qué día! Mi estrella esta desapareciendo. ¿Ahora como llego a mi casa con estos 2 puntos
grises? Pero sé que en mi familia encontrare consuelo.

Mamá ¿otro punto gris? Ya me lo imaginaba, de ti no se espera mas nada. A tu cuarto chiquitín.

Juanito: (camina cabizbajo)

Mamá ey! Pero espera, llévate esto (le coloca un punto)

(Voces al unisonó: burla, fracaso, reproche)

Narrador: y así va, con su corazón roto, su desanimo crecía y crecía, tanto que decidió no salir más
nunca de su casa.

Juanito: nadie sabrá más nada de mí, lo juro, lo juro (disgustado)

Narrador: pasaron los días y también los años, hasta (conteo apresurado) 1…2…3…4…5…6…7…8…
9... Y 10 ya Juanito no era un niño. Un día en la oscuridad de su habitación decidió asomarse en su
ventana, y se impresiono de lo que sus ojos llegaron a ver.

Juan: ¡esto no puede ser! ¿y ella quien es? , ¿Dónde están todas sus estrellas y sus puntos grises?
(disgustado) mírala que feliz se ve.

María : (canto alegre) “mi nombre es María la del Barrio porque cuando no la gano yo la empato!”
(Risa penosa)

Juan: yo tengo que saber como lo hizo, ya no puedo pensarlo más. Iré a tocarle su puerta.
(Sonido de puerta)

Petra: oh! (agradable) te estaba esperando Juan.

Juan: ¿a mí? , sabes hasta mi nombre, ¿Quién te lo dijo?

Petra: El Carpintero, conoce todo de ti, tanto que está seguro que harás un gran viaje para
encontrarlo.

Juan: pero yo lo único que quiero saber es como te pudiste quitar todos esos puntos grises.

Petra: se que vienes por eso, y ya te dije quien me ayudo, el Carpintero nos espera. Vamos yo te
acompaño.

Juan: No podemos esperar más, si ese es tu secreto, manos a la obra, espérame aquí.

Narrador: en menos de lo que se derrite un caramelo en la boca, Juan estaba subiendo Junto a
Petra y en el camino las voces de su interior volvieron a aparecer (Voces al unisono: burla, fracaso,
reproche)… pero lo más curioso de todo esto es que cuando comenzaba a desanimarse una voz
más fuerte calló las otras, era distinta, estaba llena de amor.

Voz del Carpintero: Juanito no temas, yo estoy contigo. Solo esfuérzate y se valiente. Veras lo
valioso que eres.

Juan: ¿qué es esa voz que me dice que soy importante?, no lo puedo creer (asustado) además ya
yo no soy ese pequeño Juanito que creía en todo.

Petra: Animo Juanito, ahora te toca a ti; llegamos, hasta aquí te acompaño. Ve! Toca la puerta.

Juan: (se acerca un poco tímido y voltea varias veces)

Petra: ve, ve…

(Sonido puerta grande)

Juan: (dudoso) Señor carpintero, ¿estás allí?.

(Sonido abre puerta) sale una gran mano y simula tomarlo en ella.

El Carpintero: te estaba esperando Juanito, no sabes la alegría que me da verte.

Juan: ¿pero cómo puede ser?

El Carpintero: yo soy tu creador…

Juan: ¿tú? (molesto) fuiste el que creaste esto que soy? (burla de sí mismo) “Juanito el que todo lo
hace mal”
Narrador: y en ese momento El Carpintero no escucho su reproche sino que estaba cautivado con
todo lo hermoso que podía ver depositado en aquel muñeco que tenía vida.

El Carpintero: Yo sé lo que tu necesitas, y eso no es más que mi amor, mi amor sanara cada herida
de tu pequeño corazón, apagara cada voz que te atormentaba, desde ahora caminare contigo. Yo
reparare tu vida (usa sus herramientas) y nunca más estarás solo.

Narrador: y aquel Carpintero lleno de paciencia no dejo de trabajar en Juanito hasta que termino
su obra. Y la perfeccionó (entrada de Juan humano)

Juan: Ya no tengo puntos grises, se que tengo un gran valor para mi creador (asombro) y tampoco
estrellas (mira al cielo) es que se que aunque no las tenga soy un ganador.

FIN

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