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Historia de los Estados Unidos de América

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La fecha del inicio de la historia de los Estados Unidos de América es tema de debate entre los
historiadores. Los libros de texto más antiguos comienzan con la llegada de Cristóbal Colón el 12
de octubre de 1492 y hacen hincapié en los antecedentes europeos de la colonización de las
Américas, o comienzan alrededor de 1600 y hacen hincapié en la frontera estadounidense. En las
últimas décadas, las escuelas y universidades estadounidenses han retrocedido en el tiempo para
incluir más información del período colonial y mucho más de la prehistoria de los nativos
americanos.

Los pueblos indígenas vivieron en lo que hoy es Estados Unidos durante miles de años antes de
que los colonizadores europeos comenzaran a llegar, sobre todo de Inglaterra, después de 1600.
Los españoles construyeron pequeños asentamientos en Florida y el suroeste, y los franceses a lo
largo del río Mississippi y la costa del Golfo . En la década de 1770, trece colonias británicas
contenían dos millones y medio de personas a lo largo de la costa atlántica al este de los
Apalaches. Después del fin de las guerras francesas e indias en la década de 1760, el gobierno
británico impuso una serie de nuevos impuestos, rechazando el argumento de los colonos de que
cualquier nuevo impuesto debía ser aprobado por ellos (véase Stamp Act 1765). La resistencia
fiscal, especialmente la Boston Tea Party (1773), llevó a leyes punitivas (las Actas Intolerables) por
el Parlamento, diseñadas para poner fin al autogobierno en Massachusetts. Los patriotas
americanos (como se llamaban a sí mismos) se adherían a una ideología política llamada
republicanismo que enfatizaba el deber cívico, la virtud y la oposición a la corrupción, los lujos de
fantasía y la aristocracia.

El conflicto armado comenzó en 1775 cuando los patriotas expulsaron a los oficiales reales de cada
colonia y se reunieron en reuniones y convenciones de masas. En 1776, el Segundo Congreso
Continental declaró que había una nueva nación independiente, los Estados Unidos de América,
no sólo una colección de colonias dispares. Con el apoyo militar y financiero a gran escala de
Francia y España y la dirección militar del general George Washington, los patriotas americanos
ganaron la guerra revolucionaria. El tratado de paz de 1783 dio a la nueva nación la tierra al este
del río Mississippi (excepto Florida y Canadá). El gobierno central establecido por los artículos de la
Confederación demostró ser ineficaz para proporcionar estabilidad, ya que no tenía autoridad
para recaudar impuestos y no tenía un oficial ejecutivo. El Congreso convocó una convención para
reunirse secretamente en Filadelfia en 1787. Escribió una nueva Constitución, que fue adoptada
en 1789. En 1791, se agregó una Carta de Derechos para garantizar derechos inalienables. Con
Washington como el primer presidente y Alexander Hamilton su consejero político y financiero
principal, se creó un gobierno central fuerte. Cuando Thomas Jefferson se convirtió en presidente
compró el territorio de Luisiana de Francia, duplicando el tamaño de los Estados Unidos. Una
segunda y última guerra con Gran Bretaña se libró en 1812.
Después de un inicio pacífico de los colonos, las guerras contra los franceses al norte obligaron a la
creación de cuerpos de ejércitos coloniales, una de las primeras expresiones de identidad
nacional. Más tarde, y fomentados por las ideas de los enciclopedistas franceses, vinieron las
sublevaciones como el Motín del Té en el puerto de Boston (1773). Las medidas represivas del
gobierno inglés provocaron el inicio de la Guerra de Independencia. Los colonos formaron un
ejército de milicianos que se pusieron bajo el mando de George Washington, quien tuvo
problemas para equipar a sus hombres con armas y municiones, además de que no disponía de
una flota para combatir a la del imperio británico, por lo que pidió ayuda a Francia, país que recién
salía de la Guerra de los Siete Años y que accedió a ayudar a las colonias británicas en su
emancipación.

Animado por la noción de Destino Manifiesto, el territorio federal se expandió hasta el Pacífico. El
crecimiento de la población fue rápido, llegando a 7,2 millones en 1810, 32 millones en 1860, 76
millones en 1900, 132 millones en 1940 y 321Millones en 2015. El crecimiento económico en
términos de PIB global fue aún más rápido. Sin embargo, en comparación con las potencias
europeas, la fuerza militar de la nación era relativamente limitada en tiempos de paz antes de
1940. La expansión fue impulsada por una búsqueda de tierras de bajo costo para los campesinos
y propietarios de esclavos. La expansión de la esclavitud fue cada vez más polémica y alimentó las
batallas políticas y constitucionales, que se resolvieron mediante compromisos. La esclavitud fue
abolida en todos los estados al norte de la línea Mason-Dixon en 1804, pero el Sur continuó
beneficiándose de la institución, produciendo exportaciones de algodón de alto valor para
alimentar la creciente demanda en Europa. La elección presidencial de 1860 del republicano
Abraham Lincoln se apoyó en el programa de terminar la extensión de la esclavitud y de ponerla
en una trayectoria a la extinción.

Siete estados del sur profundo que utilizaban esclavos en el cultivo de algodón se separaron y más
tarde fundaron la Confederación cuatro meses antes de la toma de posesión de Lincoln. Ninguna
nación reconoció a la Confederación, pero ésta inició la guerra atacando Fort Sumter en 1861. Una
oleada de ultraje nacionalista en el Norte alimentó una larga e intensa Guerra Civil Americana
(1861-1865). Se luchó en gran parte en el sur pues las ventajas abrumadoras del material y de la
mano de obra del norte resultaron decisivas en una guerra larga. El resultado de la guerra fue la
restauración de la Unión, el empobrecimiento del Sur y la abolición de la esclavitud. En la era de la
Reconstrucción (1863-1877), los derechos legales y de voto se extendieron al esclavo liberado. El
gobierno nacional emergió mucho más fuerte, y debido a la Decimocuarta Enmienda en 1868,
ganó el deber explícito de proteger los derechos individuales. Sin embargo, cuando los demócratas
blancos recuperaron su poder en el sur durante la década de 1870, a menudo por la supresión
paramilitar de la votación, pasaron las leyes de Jim Crow para mantener la supremacía blanca y las
nuevas constituciones marginales que impedían la mayoría de los afroamericanos y muchos
blancos pobres votar. Que continuó durante décadas hasta los avances del movimiento de los
derechos civiles en los años 60 y la aprobación de la legislación federal para hacer cumplir los
derechos constitucionales.
Los Estados Unidos se convirtieron en la principal potencia industrial del mundo a principios del
siglo XX debido a una explosión de espíritu emprendedor en el Nordeste y Medio Oeste y la
llegada de millones de trabajadores inmigrantes y agricultores de Europa. La red ferroviaria
nacional se completó con el trabajo de los inmigrantes chinos y la minería a gran escala y fábricas
industrializadas del noreste y medio oeste. El descontento masivo con la corrupción, la ineficiencia
y la política tradicional estimuló el movimiento progresista, de los años 1890 a los años 20, que
condujo a muchas reformas sociales y políticas. En 1920, la 19ª enmienda a la Constitución
garantizaba el sufragio femenino (derecho de voto). Esto siguió a las enmiendas 16 y 17 en 1913,
que estableció el primer impuesto sobre la renta nacional y la elección directa de senadores
estadounidenses al Congreso. Inicialmente neutral durante la Primera Guerra Mundial, Estados
Unidos declaró la guerra a Alemania en 1917 y más tarde financió la victoria aliada el año
siguiente.

Después de una próspera década en la década de 1920, el Wall Street Crash de 1929 marcó el
inicio de la década de la Gran Depresión mundial. El presidente demócrata, Franklin D. Roosevelt,
puso fin al dominio republicano de la Casa Blanca e implementó sus programas de New Deal para
alivio, recuperación y reforma. El New Deal, que definía el liberalismo americano moderno, incluía
el alivio para los desempleados, el apoyo a los agricultores, la Seguridad Social y un salario
mínimo. Después del ataque japonés a Pearl Harbor el 7 de diciembre de 1941, Estados Unidos
entró en la Segunda Guerra Mundial junto con Gran Bretaña, la Unión Soviética, China y el menor
número de naciones aliadas. Los Estados Unidos financiaron el esfuerzo de guerra aliado y
ayudaron a derrotar a la Alemania nazi en el teatro europeo. Su participación culminó en el uso de
las armas nucleares recién inventadas en las ciudades japonesas que ayudaron a derrotar al Japón
Imperial en el teatro del Pacífico.

Los Estados Unidos y la Unión Soviética emergieron como superpotencias rivales después de la
Segunda Guerra Mundial. Durante la Guerra Fría, Estados Unidos y la URSS se enfrentaron
indirectamente en la carrera armamentista, la Carrera Espacial, las guerras por poderes y las
campañas de propaganda. La política exterior estadounidense durante la Guerra Fría se construyó
en torno al apoyo de Europa Occidental y Japón junto con la política de contención, deteniendo la
propagación del comunismo. Estados Unidos se unió a las guerras en Corea y Vietnam para tratar
de detener su propagación. En la década de 1960, en gran parte debido a la fuerza del movimiento
de los derechos civiles, otra ola de reformas sociales fue decretada aplicando los derechos
constitucionales del voto y la libertad de movimiento a los afroamericanos ya otras minorías
raciales. El activismo de los nativos americanos también aumentó. La Guerra Fría terminó cuando
la Unión Soviética se disolvió oficialmente en 1991, dejando a Estados Unidos como la única
superpotencia del mundo.

Después de la Guerra Fría, Estados Unidos se centró en los conflictos internacionales alrededor de
Oriente Medio en respuesta a la Guerra del Golfo a principios de los años noventa. El comienzo del
siglo XXI fue testigo de los atentados del 11 de septiembre por Al-Qaeda en 2001, que luego
fueron seguidos por las guerras en Irak y Afganistán. En 2008, los Estados Unidos tuvieron su peor
crisis económica desde la Gran Depresión, que ha sido seguida por tasas de crecimiento
económico más lentas de lo normal durante los años de 2010.

Este artículo es de la serie:

Historia de Norteamérica.

Historia de América

América precolombina

Colonización de América

Historia de Groenlandia

Historia de Canadá

Historia de los Estados Unidos

Historia de México

Índice

1 Civilizaciones precolombinas

1.1 Los Anasazi

1.2 Los indios de las llanuras

1.3 Los Inuit o "Esquimales"

1.4 Los Indios de los Bosques

1.5 La Confederación Iroquesa

2 Norteamérica precolonial

3 Colonización británica en Norteamérica

4 Estados Unidos (1776-1789)

4.1 La Revolución estadounidense

5 Estados Unidos (1789-1861)

5.1 Guerra angloestadounidense de 1812

5.2 Los primeros años de Estados Unidos independiente

5.3 Guerra contra México

5.4 La abolición de la esclavitud


6 La Guerra Civil en los Estados Unidos (1861-1865)

7 Historia de los Estados Unidos (1865-1918)

8 Historia de los Estados Unidos (1918-1945)

9 Durante la Guerra Fría (1945-1989)

9.1 Desde 1945 hasta 1964

9.2 Desde 1964 hasta 1989

10 Después de la Guerra Fría (1990-presente)

10.1 Dominio único (1990-2001)

10.2 Guerra contra el terrorismo (2001-2008)

10.3 Crisis Financiera Mundial (2008)

11 Véase también

12 Referencias

13 Bibliografía

14 Enlaces externos

Civilizaciones precolombinas

Artículo principal: América precolombina

Los Anasazi

Artículo principal: Anasazi

Los Anasazi eran un conjunto de tribus amerindias de la superárea cultural de Oasisamérica.


Ocupaban, en varios grupos, la superficie de los estados actuales de Colorado, Utah, Arizona y
Nuevo México. Su civilización ha dejado vestigios monumentales y litúrgicos en distintos lugares,
de los cuales dos han sido clasificados como Patrimonio de la humanidad por la Unesco. Los restos
arqueológicos demuestran conocimiento de la cerámica, el tejido y la irrigación. Además,
dibujaban símbolos que no han sido descifrados y observaban los desplazamientos solares. A
partir del año 1400, los anasazi se refugian en el Valle del Río Grande y en el centro de Arizona. Se
pierden sus huellas poco antes de la llegada de los españoles. Las razones de este éxodo no son
conocidas, sin embargo existen varias hipótesis: un cambio climático que amenazó las cosechas,
un medio deteriorado que redujo las tierras cultivables disponibles, sobrepoblación, problemas
políticos, guerras. No obstante, dada la ausencia de documentos escritos y la limitación de los
conocimientos actuales no es posible probar ninguna de dichas hipótesis.

Los indios de las llanuras


Los indios de las llanuras incluyen a todas las tribus que habitaban las Grandes Llanuras (la tierra
ubicada entre las Montañas Rocosas y el río Misisipi). Fueron cazadores-recolectores la mayor
parte de su existencia, pero cuando los exploradores españoles introducen en la región los
caballos en el siglo XVII, los indios los consiguen y cambian su modo de vida a una civilización
nómada, siguiendo las rutas migratorias de los bisontes americanos. Cuando los blancos
invadieron y ocuparon las Grandes Llanuras en el siglo XIX, los indígenas participan en una amarga
guerra de resistencia que duró desde 1836 hasta 1918. La combinación de las Guerras Indias y la
política del gobierno de Estados Unidos de aniquilar a los bisontes americanos dio lugar a un
colapso demográfico dramático en la población de los indios de las llanuras. Al cabo de su derrota,
los blancos confinaron al resto de los indios en reservas, donde permanecen hoy en día.

Los Inuit o "Esquimales"

Los inuit son un pueblo indígena que tradicionalmente han habitado la región circumpolar del este
de Siberia (Rusia), a través de Alaska (Estados Unidos), Canadá y Groenlandia. La cultura más
antigua fue la pre-Dorset, plenamente desarrollada, que data de hace 5000 años. Parece que han
evolucionado en Alaska de personas que utilizan el arcaico herramientas de tecnología de la
pequeña, que probablemente habían emigrado a Alaska de Siberia, al menos, de 2000 a 3000 años
atrás, aunque podrían haber sido en Alaska ya en 10 000 a 12 000 años o más. Hay artefactos
similares que se encuentran en Siberia, que se remonta quizás a hace 18 000 años.

Los Indios de los Bosques

Los Indios de los Bosques superpoblados habitaron en los bosques entre el océano Atlántico y el
río Misisipi. Estas tribus eran generalmente comunales y vivían en aldeas con chozas de madera y
carriles. La recepción de los invasores ingleses se mezcló con hechos resultantes en la guerra y el
exterminio, mientras que otros fueron pacíficos. Finalmente, la relación entre los ingleses y los
Indios de los Bosques fue de hostilidad permanente, tanto que los franceses, que controlaban el
valle del río Misisipi, lo utilizaron para su beneficio. Los franceses mantuvieron una política de
comercio y de paz con los Indios de los Bosques y eventualmente formaron una alianza militar con
ellos.

La Confederación Iroquesa

Artículo principal: Confederación Iroquesa

La más avanzada de las civilizaciones precolombinas en el territorio que ahora es Estados Unidos
fue la Confederación Iroquesa. La Confederación Iroquesa, o las Cinco Naciones, fue una liga o
confederación de carácter democrático, con características tanto participativas como
representativas (combinadas con algunas hereditarias). Se hallaba constituida por tribus
amerindias de lengua iroquesa, que habitaban al noreste de Estados Unidos y al sureste de Canadá
en la zona de los Grandes Lagos. La Confederación estaba formada originalmente por cinco tribus
(seneca, cayuga, oneida, onondaga y mohawk) que se confederaron a mediados del siglo XII, y a
las que se sumó tuscarora en 1720.

El régimen democrático de la Confederación estaba regulado por una constitución de 117 artículos
conocida como la Gran Ley de la Paz y gobernada por un Parlamento o Consejo de representantes
de la población, considerado como el tercero más antiguo del mundo luego del Althing de Islandia
y las Cortes de León (1188).1 La Gran Ley de la Paz establecía una especie de Estado de Derecho
con estrictos límites y restricciones al poder de los gobernantes. Establecía también una división
del poder entre hombres y mujeres, estableciendo que ningún hombre podía presidir un clan y
ninguna mujer ser jefe militar o sachem. A las jefas de los clanes correspondía elegir a los jefes
militares. Así la Confederación tuvo una influencia directa tanto en la democracia y el
constitucionalismo, como en la idea de la igualdad de mujeres y hombres en la sociedad
moderna.1 En especial Benjamín Franklin, quien tuvo trato directo con Haudenosaunee en 1753,
destacó en sus obras que el grado de autonomía individual que gozaban los habitantes de la liga
era desconocido en Europa y publicó los tratados indios, considerada como una de sus obras más
importantes. Para pensadores o historiadores de los movimientos radicales como Howard Zinn, la
Confederación de las Seis naciones consituye una muestra de la aplicación de la democracia
radical a través de las decisiones asamblearias.

Norteamérica precolonial

Juan Ponce de León (Santervás de Campos, Valladolid, España) fue uno de los primeros europeos
en llegar al actual EEUU ya que fue el descubridor de Florida, a la que dio su actual nombre.

Se cree que alrededor del año 1000, un grupo de vikingos establecidos en Groenlandia navegaron
hacia la costa oriental de América del Norte bajo el mando de Leif Eriksson, arribando a un lugar
que llamaron Vinland. En la provincia canadiense de Terranova se han encontrado irrefutables
vestigios de una colonia vikinga, en L'Anse aux Meadows. Es probable que los vikingos también
visitaran Nueva Escocia y Nueva Inglaterra; sin embargo, no lograron fundar colonias permanentes
y pronto perdieron contacto con el nuevo continente.

Cinco siglos más tarde, la necesidad de incrementar el comercio y un error de navegación


propiciaron un nuevo encuentro con el continente americano. A finales del siglo XV había en
Europa una gran demanda de especias, sedas y tinturas de Asia. Cristóbal Colón creyó
erróneamente que podría llegar al Extremo Oriente navegando 6.400 kilómetros hacia el oeste
partiendo desde Europa. En 1492 persuadió a los reyes de España para que le financiaran el viaje.
Colón navegó hacia occidente pero no llegó a Asia, sino a la isla de Guanahani en el Caribe, el 12
de octubre de 1492. Colón llegó a explorar la mayor parte del área caribeña; jamás alcanzó el
Extremo Oriente, pero en cambio regresó a Europa con oro, y en el lapso de 60 años los
aventureros españoles habían conquistado un enorme imperio en Centro y Sudamérica. Los
españoles también fundaron algunas de las primeras colonias norteamericanas: San Agustín en
Florida (1565), Santa Fe en Nuevo México-(1609), y San Diego en California-(1769).

Colonización británica en Norteamérica

Artículo principal: Colonización de los Estados Unidos

Estados Unidos surgió a partir de la colonización británica de América, protagonizada por oleadas
de inmigrantes británicos que fundaron entre los siglos XVII y XVIII Trece Colonias en la costa
atlántica del subcontinente norteamericano, al Este de los Apalaches. Estas colonias daban la
espalda a las posesiones francesas del Québec y la Luisiana.

Luego de un desarrollo más bien pacífico de los colonos, las guerras contra los franceses al norte
obligaron la creación de cuerpos de ejército coloniales, una de las primeras expresiones de
identidad nacional. Más tarde, y fomentados por las ideas de los enciclopedistas franceses,
vinieron las sublevaciones como el Motín del Té en el puerto de Boston (1773). Las medidas
represivas del gobierno inglés provocaron el inicio de la Guerra de Independencia. Los colonos
formaron un ejército de milicianos que se pusieron bajo el mando de George Washington, quien
tuvo problemas para equipar a sus hombres con armas y municiones, además de no disponer de
una flota para combatir a la del imperio británico, así que pidió ayuda a Francia, la cual para
desquitarse de la Guerra de los Siete Años accedió a ayudar a las colonias, misma razón que llevó a
involucrar a España, que si bien era reticente a firmar un tratado pues en América del Sur tenía sus
propias colonias, aportó entre otros un ejército de 7000 hombres.

Estados Unidos (1776-1789)

George Washington.

La Revolución estadounidense

Artículo principal: Revolución estadounidense

La revolución estadounidense se inició con las tensiones de menor importancia entre la falta de
representación política de los colonos norteaméricos en el parlamento británico y
progresivamente se intensificó cuando Gran Bretaña aplicó impuestos a los colonos para saldar la
deuda acumulada de la Guerra de los Siete Años. La revolución culminó con la Guerra de la
Independencia que dio lugar a la proclamación de los Estados Unidos de América.

La principal causa de este conflicto fue el sentimiento de marginación por parte de los colonos,
que aportaban riquezas e impuestos a la metrópoli, impuestos que se incrementaron a partir de
1765, año de imposición de la Ley del Timbre (Stamp Act), para sufragar los elevados gastos que a
Inglaterra le había supuesto la Guerra de los Siete Años. Las colonias creían injusta su obligación
de pagar impuestos a la metrópoli sin tener representación política en el parlamento de Londres.
Esta situación hizo que desde mediados del siglo XVIII aumentara la creencia de que no hacía falta
la fuerte dependencia de Inglaterra. Los colonos hicieron un llamado al gobierno británico para
que permitiese que las colonias tuviesen una representación política en el parlamento, pero estas
peticiones les fueron negadas en repetidas ocasiones. "Ningún impuesto sin representación" (No
taxation without representation) se convirtió en el lema de los colonos insatisfechos.

En 1773 se produjo en Boston, el denominado «Motín del Té», que provocó una escalada de las
hostilidades entre los ingleses, que cerraron el puerto de la ciudad, y las colonias americanas
cuyos representantes reunidos en Filadelfia en 1774 respaldaron a Boston frente a las exigencias
de reparación inglesas.

Cuadro de John Trumbull conocido como Declaración de la Independencia en la que los


comisionados presentan los trabajos preparatorios al Congreso de los Estados Unidos.

En 1775 comienza oficialmente la guerra de la Independencia. Los colonos organizaron a toda


prisa las milicias civiles y se acordó nombrar a George Washington, rico aristócrata, ex teniente y
coronel del ejército británico, como su líder. Washington controlaba una enorme cantidad de
capital financiero y creía que había sido injustamente acusado por los británicos de fiascos en la
guerra franco-india, que a su juicio no fueron culpa suya.

El desarrollo inicial fue claramente de dominio inglés, pero su curso cambiaría cuando tras la
Batalla de Saratoga, primera gran victoria estadounidense, Francia y posteriormente España
entrasen en guerra apoyando a los independentistas norteamericanos.

En 1783 por la Paz de Versalles, Inglaterra se ve obligada a reconocer la independencia de las 13


colonias británicas, tal y como estas habían redactado en la famosa Declaración de Independencia
de los Estados Unidos de 1776.

Una vez lograda la independencia, resultó muy complicado poner de acuerdo a todas las antiguas
colonias sobre si seguían como estados independientes, o se reunían en una sola nación. Tras
varios años de negociaciones, en 1787, 55 representantes de las antiguas colonias se reunieron en
el Congreso de Filadelfia con el fin de redactar una constitución. Se creaba así un gobierno federal
único, con un Presidente de la República y dos Cámaras Legislativas (Congreso y Senado) como
solución intermedia. Se redactó también la Constitución de 1787, y se convocó las elecciones de
las que George Washington fue elegido primer Presidente de los Estados Unidos bajo la nueva
constitución.
Esta constitución estaba inspirada en los principios de igualdad y libertad que defendían los
ilustrados y se configuró como la primera carta magna que recogía los principios del liberalismo
político, estableciendo un régimen republicano y democrático. La independencia y democracia
estadounidense causó un notable impacto en la opinión y la política de Europa.

George Washington gobernó con un estilo federalista. Cuando los agricultores de Pensilvania se
negaron a pagar un impuesto federal sobre el licor, Washington movilizó a un ejército de 15.000
hombres para sofocar la Rebelión del Whisky. Con Alexander Hamilton al frente de la Secretaría de
Hacienda, el gobierno federal se hizo cargo de las deudas de cada estado y creó una banca
nacional. Estas medidas fiscales fueron concebidas para alentar la inversión y persuadir a la
iniciativa privada a que apoyara al nuevo gobierno.

Estados Unidos (1789-1861)

Artículos principales: Historia de los Estados Unidos (1789-1849) y Evolución territorial de los
Estados Unidos.

En 1797, a George Washington le sucedió otro federalista, John Adams, quien se vio envuelto en
una guerra naval no declarada contra Francia. En una atmósfera de histeria bélica, el Congreso,
controlado por los federalistas, aprobó en 1798 las Leyes sobre Extranjeros y Sedición. Estas
medidas permitieron la deportación o arresto de extranjeros «peligrosos» y prescribieron multas o
prisión por publicar ataques «falsos, escandalosos y maliciosos» contra el gobierno. Diez editores
republicanos fueron condenados conforme a la Ley de Sedición, la cual fue duramente denunciada
por el abogado virginiano y principal autor de la Declaración de Independencia Thomas Jefferson.

En 1803 la joven nación realiza la compra de Luisiana a Francia y poco tiempo después compra
también Florida a España.

Guerra angloestadounidense de 1812

Artículo principal: Guerra anglo-estadounidense de 1812

Guerra de 1812.

En 1807, Gran Bretaña introdujo una serie de restricciones comerciales para impedir el comercio
estadounidense con Francia, en respuesta al apoyo estadounidense a Napoleón Bonaparte, con
quien Gran Bretaña estaba en guerra. Los Estados Unidos impugnaron estas restricciones como un
bloqueo ilegal. El reclutamiento forzoso de ciudadanos estadounidenses en la Marina Real y el
apoyo militar de Gran Bretaña a los indios americanos, quienes se oponían a la expansión de la
frontera estadounidense en el noroeste, agravó aún más la tensión entre los dos países. Además,
Estados Unidos trató de defender el honor nacional de cara a lo que consideró insultos británicos,
particularmente el asunto de Chesapeake. Estados Unidos declaró la guerra a Gran Bretaña el 18
de junio de 1812.

Estados Unidos comenzó una invasión total de la colonia británica de Canadá, pero para sorpresa
de ellos, el ejército estadounidense fue prácticamente aniquilado en el campo de batalla por las
guarniciones locales británicas, siendo repelido de Canadá. Los Estados Unidos respondieron con
una segunda ofensiva en el este de Canadá, pero esta invasión también fue derrotada. El
gobernador británico de Canadá, George Provost, ordenó una contra-invasión de los Estados
Unidos, y los británicos saquearon la ciudad de Detroit y todo el estado de Maine.

Gran Bretaña decidió responder con una estrategia de cinco puntas: Bloqueo de la costa atlántica
de los Estados Unidos, invasión de la región de la bahía de Chesapeake, saqueo a Washington,
saqueo al principal puerto caribeño de Nueva Orleans, y finalmente invasión del valle del río
Misisipi; dicha estrategia se basaba en la enorme superioridad de la Armada británica. Los
británicos bloquearon con éxito la costa atlántica e invadieron la región de la bahía de
Chesapeake. El ejército estadounidense atacó a los británicos en la batalla de Bladensburg pero
fueron derrotados, dejando así un camino de menor resistencia entre la bahía de Chesapeake y
Washington. El 24 de agosto de 1814, el ejército británico entró en Washington. El presidente
estadounidense, James Madison había ordenado que la ciudad fuese evacuada, por lo que una vez
más, los británicos no encontraron resistencia armada. El general británico, George Cockburn,
ordenó arrasar la ciudad. La Casa Blanca, el Capitolio de los Estados Unidos, la sede de la Armada,
la Biblioteca del Congreso, y el Tesoro de los Estados Unidos fueron quemados.

La derrota y el retorno al colonialismo parecía inevitable para los estadounidenses, pero, de


repente, la marea de la guerra comenzó a girar. Dos semanas después del saqueo de Washington,
el ejército estadounidense rechazó al ejército británico en la batalla de North Point, obligándolo a
retirarse hacia el océano atlántico. Los británicos lanzaron una segunda ofensiva en contra de la
ciudad portuaria de Baltimore, pero los estadounidenses rechazaron la invasión con éxito.

El presidente estadounidense, James Madison hizo un llamamiento para la paz y el primer ministro
británico, Robert Jenkinson estuvo de acuerdo. En diciembre de 1814, los funcionarios de los dos
países se reunieron en Gante, Bélgica y acordaron firmar un tratado de paz que resultó en el
reconocimiento del status quo ante bellum. Sin embargo la noticia del tratado de Gante no llegó a
los Estados Unidos en varios meses y, mientras tanto, los británicos lanzaron su asalto final sobre
las ciudades portuarias de Nueva Orleans y Mobile. El general estadounidense y futuro presidente,
Andrew Jackson, llevó a los estadounidenses a la victoria en la batalla de Nueva Orleans, pero los
británicos capturaron con éxito Mobile. Noticias del tratado de paz por fin llegaron a Estados
Unidos el 23 de marzo de 1815 y los británicos retiraron todas las tropas de los Estados Unidos y
terminaron el bloqueo naval.

Hoy en día, la guerra sigue siendo objeto de acalorado debate entre los estadounidenses,
británicos y canadienses, con cada uno de los tres pueblos proclamando la victoria.

Abraham Lincoln.

Los primeros años de Estados Unidos independiente

Después de esta segunda guerra, Estados Unidos gozó de un período de rápida expansión
económica, sobre todo a partir de la colonización y expansión hacia el Oeste. Ya a fines del siglo
XVIII se había iniciado el avance imparable de los colonos, bien desde los trece estados originales
(las antiguas trece colonias que están representadas en las trece barras de la bandera
estadounidense) o directamente desde el continente europeo. Por lo general, se trataba de
emigrantes anglosajones (irlandeses, escoceses, ingleses y galeses) y de otros países de la Europa
Central y Occidental (principalmente alemanes). Muchos de estos inmigrantes viajaban desde
Nueva York y Filadelfia hacia la parte oriental del estado de Pensilvania, donde se construían en el
hoy conocido como Dutch Country las carretas de gran tamaño tiradas por mulas que se conocían
como «Conestoga Wagons» ('carretas Conestoga').

Las inacabables caravanas de estas carretas fueron los verdaderos motores de la ocupación
progresiva del continente hacia el oeste. Sin embargo, no se trató de la ocupación de áreas
«pioneras» (es decir, áreas deshabitadas que podían destinarse a la ocupación sistemática con
fines agropecuarios), ya que gran parte del territorio estaba previamente ocupado por pueblos
originarios, colonos franceses procedentes del Canadá francés, así como todas las ciudades
fundadas por los españoles antes en los territorios de Arizona, Texas, Colorado, Nuevo México,
Utah, Nevada y California, ciudades que ya habían crecido, incluso, antes de la expedición de los
peregrinos en 1620 que dio origen a la formación de las colonias inglesas en el siglo XVII. Así pues,
ciudades como Detroit, Dubuque, Saint Louis, Nueva Orleans, Baton Rouge, Des Moines, Louisville
y muchas otras, ya habían sido fundadas por los franceses bastantes años antes de esa especie de
estampida hacia el oeste, y lo mismo podía decirse de las ciudades fundadas por los españoles que
procedían de México, como Socorro, San Antonio, Albuquerque, Santa Fe, El Paso, San Diego, San
Bernardino, Los Ángeles, San Francisco, etc. que se habían fundado durante los siglos XVI y XVII.

Toda esta expansión hacia el Lejano Oeste (Far West) se vio dinamizada por dos hechos muy
importantes: el descubrimiento de oro en California (1848) y la culminación de la red ferroviaria
con la primera línea transcontinental en 1869 (el primer ferrocarril de vapor se había inaugurado
en Baltimore (Maryland), en 1830). Una red nacional de carreteras y canales recorría el país,
buques de vapor surcaban los ríos, y la Revolución industrial había llegado a Estados Unidos: la
región de Nueva Inglaterra contaba con fábricas de textiles y Pensilvania con fundiciones de
hierro. Para la década de 1850 había fábricas que producían artículos de hule, máquinas de coser,
zapatos, ropa, equipos agrícolas, pistolas, relojes, etc.

Guerra contra México

Artículo principal: Intervención estadounidense en México

Entre las décadas de 1820 y 1830, después de la proclamación de la Doctrina Monroe de


expansión territorial hacia el Pacífico, miles de colonos estadounidenses se establecieron en las
comunidades anglosajonas de Texas (entonces territorio mexicano). En aquel momento el
gobierno mexicano se encontraba en una mala situación económica al término de una guerra de
independencia con España que duró más de una década, y dio la bienvenida a los colonos. El
gobierno mexicano obtuvo fondos vendiendo tierras a estos colonos que prefirieron mudarse a
territorio mexicano en vez de pagar altos precios en Luisiana y otros estados del sur. Estos colonos
esperaban, además, que Estados Unidos comprara Texas para proveer de más tierra a sus nuevos
ciudadanos.

Azul oscuro: Estados de EUA que fueron parte de México

Azul claro: Estados de EUA que sólo una pieza de ellos fue parte de México.

En 1820 un empresario de Misuri, Moses Austin, había negociado con España para que se le
permitiera llevar 300 colonos a Texas. Stephen Austin, el hijo (conocido como el padre de la
República de Texas), siguió estos planes con el nuevo gobierno mexicano, escogiendo colonos que
fueran buenos trabajadores y que pudieran ser leales al gobierno mexicano. El gobierno mexicano,
que había abolido la esclavitud, toleró que los colonos trajeran sus esclavos para trabajar las
tierras y venderlos a otros colonos pero se listaban como «sirvientes contratados» (indentured
servants en inglés). Problemas con el nuevo gobierno del presidente Antonio López de Santa Anna
causaron que los colonos se levantaran en armas y lucharan, con el franco apoyo del «Norte»,
para obtener la independencia, ya que para entonces los colonos anglosajones eran más
numerosos que los colonos mexicanos. Después de la guerra (1836), Texas se estableció como una
república independiente, pero casi inmediatamente buscó su anexión a los Estados Unidos, que
obtuvo algunos años después.2

La Guerra Mexicano-Americana (1846-48) estalló con los Whigs opuestos a la guerra, y los
Demócratas apoyando la guerra. El ejército de los Estados Unidos, utilizando regulares y un gran
número de voluntarios, derrotó a los ejércitos mexicanos, invadió en varios puntos, capturó
Ciudad de México y ganó decisivamente. El tratado de Guadalupe Hidalgo puso fin a la guerra en
1848. Muchos demócratas quisieron anexionar a todo México, pero esa idea fue rechazada por los
sureños que argumentaron que al incorporar a millones de mexicanos, principalmente de raza
mixta, socavaría a los Estados Unidos como un país exclusivamente República blanca. [96] En
cambio, los Estados Unidos tomaron Texas y las partes norteñas ligeramente asentadas (California
y Nuevo México). Los residentes hispanos recibieron plena ciudadanía y los indios mexicanos se
convirtieron en indios americanos. Simultáneamente, el oro fue descubierto en California en 1849,
atrayendo a más de 100,000 hombres al norte de California en cuestión de meses en la fiebre del
oro de California. Un compromiso pacífico con Gran Bretaña dio a los Estados Unidos la propiedad
del País de Oregon, que fue renombrado el Territorio de Oregon. [95]

En 1846 Estados Unidos incursiona en el norte de México en una zona texana en disputa, donde
las tropas son atacadas y como consecuencia en 1847 Estados Unidos le declara la guerra a
México, venciéndole. Por el Tratado de Guadalupe-Hidalgo (1848) adquiere además de la zona en
disputa, los territorios mexicanos de Alta California y Nuevo México que hoy actualmente
conforman los estados de Arizona, California, Nevada, Nuevo México, Utah, y partes de Oregón,
Colorado y Wyoming.

La abolición de la esclavitud

Desde su nacimiento, Estados Unidos se convirtió en el más importante comprador de esclavos


para satisfacer la demanda de mano de obra en las pesadas labores agrícolas. La esclavitud se
extendió entre los estados sureños que practicaban principalmente la agricultura y a la postre se
convirtieron en los estados secesionistas.

La Isla de Gorea, ubicada a unos cuantos kilómetros frente a la costa de Senegal, en el océano
Atlántico, fue el lugar desde donde se organizó el tráfico de esclavos hacia Estados Unidos de
América, que durante los siglos XVII, XVIII y hasta la abolición de la esclavitud, en el siglo XIX,
desplazó a más de 20 millones de personas de África.

En 1858, cuando el senador Douglas buscó la reelección, fue desafiado por Abraham Lincoln y el
Partido Republicano (un nuevo partido en contra de la esclavitud, y que nada tenía que ver con el
Partido Republicano de Jefferson). En una serie de debates históricos con Douglas, Lincoln exigió
un alto a la expansión de la esclavitud. Estaba dispuesto a tolerarla en los estados del sur, pero al
mismo tiempo afirmó que «este gobierno no puede subsistir permanentemente siendo mitad
esclavo y mitad libre».

La Guerra Civil en los Estados Unidos (1861-1865)

Artículos principales: Guerra Civil en los Estados Unidos e Historia de los Estados Unidos (1849-
1865).
La mayoría en los estados sureños y fronterizos votaron contra Lincoln, pero el norte lo apoyó y
ganó las elecciones. Unas semanas después, Carolina del Sur decidió mediante votación
abandonar la Unión. Pronto se le unieron Misisipi, Florida, Alabama, Georgia, Luisiana, Texas,
Virginia, Arkansas, Tennessee y Carolina del Norte. Estos estados proclamaron su independencia
de la Unión con el nombre de Estados Confederados de América y así empezó la Guerra civil.. La
Guerra civil fue el episodio más traumático de la historia de los Estados Unidos. Las cicatrices no se
han cerrado por completo hasta el día de hoy.