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Conflicto de las Bananeras

Emily Otálora Bernal

9-B

Ismael Becerra Navarro

Profesor De Ciencias Sociales

Colegio Del Sagrado Corazón

Puerto Colombia – Atlántico

Mayo 15 del 2017


Tabla de Contenido

Objetivo general y especifico…………………………………………………………….…Pagina I

Antecedentes del conflicto…………………………………...…………………………….Pagina II

Causas del conflicto……………………………………………………...………………….Pagina III

Desarrollo del conflicto…………………………………………………………..………….Pagina IV

Consecuencias del conflicto……………………………………………………..…………Pagina V

Personajes del conflicto………………………………………………………….………...Pagina VI

Conclusión………………………………………………………………………….………Pagina VII
Objetivo General

El objetivo general de esta investigación es analizar los antecedentes , causas , sucesos y


consecuencias de la masacre de las bananeras , desde el punto de alguien que no vivió este
acontecimiento y que no había escuchado de el anteriormente ,además se busca conocer las
experiencias y puntos de vista de las personas de la época cercana a los partícipes de la
masacre , por tanto el fin de esta investigación es dar a conocer e informar a las personas
que lean esta investigación lo sucedido en esta masacre para así prevenir acontecimientos
como este

Objetivo Especifico

Reconocer y analizar lo antecedentes de la masacre en el cual se pudo informar a las


personas de la época lo que podía ocurrir, encontrar las causas directas del suceso para
poder informarnos de lo que sucedió, relatar cómo fue la experiencia de las personas que
estuvieron en la masacre, listar las consecuencias de la masacre y explicar por qué se dieron
y recopilar a las personas que tuvieron mayor divulgación del suceso
Antecedentes del conflicto de las bananeras

En 1928 los conservadores llevaban gobernando por casi 40 años, diez años en la segunda
década del siglo, además había sido creada la URSS , para la tercera década en Colombia
se escuchaban ya varia reformas y en particular laborales por medio de jóvenes liberales
como Alfonso López Pumarejo, benjamín palacio Uribe , Luis cano , entre muchos otros que
hacían parte del partido liberal , el cual era llamado a grandes reformas

A finales del siglo XIX y comienzos del XX, varias compañías extranjeras intervinieron en
agricultura y en producción ganadera en la Costa Atlántica colombiana, especialmente en las
regiones del río Sinú, Mompox y Santa Marta. Una de las primeras fue la Compagnie
Immobilier et Agricole de Colombie que en la década de 1870 compró 20.000 hectáreas
cerca de Santa Marta. Las élites locales aprovecharon la renovación de la actividad
económica estimulada por la compañía: comenzaron a sembrar tabaco, cacao y caña de
azúcar, que aquélla exportaba. Al mismo tiempo hicieron esfuerzos para desarrollar una
infraestructura que conectará Santa Marta con los mercados.

En 1881 un grupo de notables samarios obtuvo autorización para construir un ferrocarril de


Santa Marta al río Magdalena, y en 1887 iniciar un plan para mejorar el puerto. Por el mismo
tiempo se fundó la primera Sociedad de Agricultores y sus miembros comenzaron a
experimentar con un nuevo producto, el banano Gros Michel, una variedad desconocida
hasta alrededor de 1885, cuando José Manuel González importó las semillas de Panamá.

Aunque la iniciativa fue colombiana, los empresarios locales no podían desarrollar


plenamente la industria bananera. La producción en gran escala para mercados
internacionales requería enormes cantidades de capital, por fuera de la capacidad de
cualquier individuo o compañía en Colombia a finales del siglo XIX. Debían construirse
ferrocarriles para llevar los bananos al puerto, debían mejorarse los equipamientos de éste,
los barcos debían llegar a tiempo, y era necesaria una red bien coordinada de distribución en
el país importador. Además, en la región árida de Santa Marta, los canales de riego eran una
necesidad. Aparte de los altos requisitos de capital, el negocio del banano era arriesgado:
cualquier plantación podía borrarse fácilmente por agotamiento del suelo, enfermedad del
banano o huracanes.
Causas del conflicto

1. Bajas condiciones salariales de los trabajadores, a pesar de las ayudas sociales que
recibían, como escuelas, sanidad y de vivienda...sin embargo...
2. La infiltración de los sindicatos por parte de agentes anarquistas y comunistas. Estos se
encargaron de levantar a la gran mayoría de obreros sindicalizados amenazando a los que
se oponían. Que eran la mayoría.
3. La influencia de naciones extranjeras ( Francia ) que esperaban tener la concesión del
ferrocarril para construir la via hasta el interior y que la United Fruit controlaba bajo el
contrato firmado con el gobierno.La Masacre de las Bananeras es un episodio ocurrido en la
población colombiana de Ciénaga en 1928 cuando las fuerzas armadas de Colombia
abrieron fuego contra un número indeterminado de manifestantes, trabajadores de la United
Fruit Company.
En el año 1926, La United Fruit Company llevaba 30 años operando en Colombia y explotaba
a los trabajadores aprovechando la falta de legislación laboral en el país, mediante la
utilización de un sistema de subcontratación que le permitía hacer caso omiso de las
peticiones obreras. Los trabajadores habían intentado huelgas en años anteriores para
mejorar sus condiciones que terminaron sin resultados positivos para los huelguistas. Tras la
realizacion de esto hubo demasiadas victimas en su mayoría hombres.
En la tarde del 6 de diciembre de 1928, después de casi un mes de huelga de los diez mil
trabajadores de la United Fruit Company, corrió el rumor de que el gobernador del
Magdalena se entrevistaría con ellos en la estación del tren de Ciénaga. Era un alivio para
los huelguistas, pues no habían recibido del gobierno conservador sino amenazas y ninguna
respuesta positiva de la multinacional.
Desde el principio hubo brotes de violencia de todos los lados, los obreros, los agentes de la
United y fuerzas armadas, pero no pasaban de escaramuzas aisladas. Por eso los
huelguistas acudieron en masa a la estación de Ciénaga al encuentro con el primer
funcionario gubernamental que se dignaba hablar con ellos. Como pasaban las horas y el
funcionario no llegaba, los ánimos se fueron exacerbando, tanto entre los manifestantes
como entre los soldados emplazados en el sitio.
En ese momento, las fuerzas armadas dieron la orden de desalojo en 5 minutos, que fue
desobedecida por los trabajadores quienes enardecidos vociferaban abajo a la multinacional
y al gobierno
Desarrollo del conflicto

Después de casi un mes de huelga de los diez mil trabajadores de la United Fruit Company,
corrió el rumor de que el gobernador del Magdalena se entrevistaría con ellos en la estación
del tren de Ciénaga. Era un alivio para los huelguistas, pues no habían recibido del gobierno
conservador sino amenazas y ninguna respuesta positiva de la multinacional. Ésta, que
había llegado a Colombia en 1899, utilizaba el sistema de subcontratistas, por lo que se
lavaba las manos ante las peticiones obreras, como había ocurrido en ocasiones anteriores.
Los nueve puntos del pliego petitorio reflejaban, más que un programa revolucionario, la
escasa legislación laboral vigente. Con todo, fueron ignorados, salvo en el momento
simbólico de escoger el número de muertos reconocidos oficialmente: nueve.

El clima en la zona bananera estuvo más cálido que de costumbre desde el 11 de noviembre
en que se lanzó la huelga, la segunda luego de un intento cuatro años antes. Desde el
principio hubo brotes de violencia de todos los lados (obreros, agentes de la United y fuerzas
armadas), pero no pasaban de escaramuzas aisladas. Por eso los huelguistas acudieron en
masa a la estación de Ciénaga al encuentro con el primer funcionario gubernamental que se
dignaba hablar con ellos. Como no llegaba, los ánimos se fueron exacerbando, tanto entre
manifestantes como entre soldados emplazados en el sitio. Es en este punto del recuento
cuando la ficción reemplaza los vacíos de la memoria: que los soldados estaban bebidos,
que los trabajadores también; que algunos gritaron consignas patriotas; que no, que
vociferaron agresivamente abajos a la multinacional y al gobierno; que desconocieron la
orden de desalojo; que nunca la hubo; que la primera bala no la dispararon los militares; que
murieron muchos, no sólo nueve; que fueron cientos, cuando no miles; que los llevaban en
trenes al mar; en fin, que fue una masacre preparada; no, que fue resultado de las
circunstancias...

Lo ocurrido luego también sigue sumido en las brumas del recuerdo, pero las proyecciones
históricas son más claras. Ante la respuesta brutal de un gobierno que los trabajadores
imaginaban protector de los derechos laborales, se produce la desbandada y una rápida
negociación que incluso recorta por mitad los salarios. La indignación obrera se estrelló
contra una doble muralla que le impidió sacar frutos de la aciaga experiencia: de una parte, el
temor anticomunista del gobierno de Miguel Abadía Méndez (1926-1930) que veía la
revolución bolchevique a la vuelta de la esquina
Consecuencias de la masacre

1. Terminación del contrato con la United Fruit.


2. Aprovechamiento por parte de los políticos enemigos del gobierno para ganar adeptos en
base al gran escándalo por la acción del ejército.
3. Los medios contribuyeron a crear confusión respecto de la cantidad de muertos y esto
causó descrédito del gobierno y de las fuerzas armadas....una situación que fue muy bien
aprovechada por comunistas, anarquistas y enemigos del gobierno y del ejército.

La historia muchas veces se mueve en forma contradictoria. Si la represión de la huelga


significó la culminación de la reacción del gobierno conservador a la germinación de la
«cuestión social» de la década de 1920, también generó una respuesta contraria. Esta
respuesta no vino de los trabajadores mismos, que habían sido salvajemente reprimidos,
sino de un nuevo tipo de gobierno liberal. A comienzos de 1929, un joven abogado, Jorge
Eliécer Gaitán, fue elegido para su primer periodo en la Cámara de Representantes. Varios
meses después realizó una gira de información por la zona bananera y en septiembre de
1929 se lanzó en una de las series oratorias más impresionantes y populares jamás
realizadas en el Congreso. En lenguaje conmovedor y elocuente, Gaitán denunció al general
Cortés Vargas y al gobierno conservador que lo había apoyado. El gobierno arbitrariamente
había encarcelado y asesinado a su propia gente para proteger a una compañía extranjera, a
una compañía que había corrompido a las autoridades colombianas y había establecido
un estado dentro del Estado. Los huelguistas de la zona bananera no eran revolucionarios
comunistas ni criminales, insistía, sino ciudadanos colombianos a quienes se les habían
negado sus esperanzas y sus derechos. En estos discursos, Gaitán encontró su público y su
estilo retórico. Fusionó el sentimiento nacionalista y el populismo, mezcla sobre la cual
construiría su formidable atractivo político en los años siguientes. La reacción del gobierno
conservador a la huelga bananera y la fogosa denuncia de Gaitán sobre la misma, fueron los
factores primordiales que contribuyeron en 1930 a la caída del poder de los conservadores
después de casi cincuenta años de gobierno. En el período de hegemonía liberal que le
siguió, los sindicatos y las huelgas fueron legalizados, y los trabajadores se convirtieron en
una base importante para el partido liberal. El modelo populista de organización laboral, en el
que una fuerza obrera relativamente débil buscaba defensores en el gobierno para reforzar
su posición, se impuso. El movimiento independiente sindical presagiado por los obreros de
las bananeras en 1928 no llegó a fructificar.
Personajes del conflicto

Carlos Cortés Vargas, que en su momento se desempeñaba como comandante de las


fuerzas del Magdalena, fue responsabilizado inicialmente por la muerte de 47 personas, pero
el número exacto de muertes probablemente nunca se conozca. Investigaciones posteriores
han estimado las muertes entre un rango de 47 a 2000 muertos. Según telegramas y otras
pruebas el presidente de la república Miguel Abadía Méndez apoyó y dio el visto bueno para
ejecutar la masacre y la posterior desaparición de los cuerpos llevándolos en tren para ser
arrojados al mar.

El general Carlos Cortés Vargas argumentó posteriormente que lo había hecho, entre otros
motivos, porque tenía información de que barcos estadounidenses estaban cerca a las
costas colombianas listos a desembarcar tropas para defender al personal estadounidense y
los intereses de la United Fruit Company, y que de no haber dado la orden Estados Unidos
habría invadido tierras colombianas. Esta posición fue fuertemente criticada en el Senado, en
especial por Jorge Eliécer Gaitán quien aseguraba que esas mismas balas debían haber sido
utilizadas para detener al invasor extranjero.

María de los Ángeles Cano Márquez (Medellín, Colombia, 12 de agosto de 1887 — ibíd., 26
de abril de 1967)1 2 fue la primera mujer líder política en Colombia; dirigió la lucha por los
derechos civiles fundamentales de la población y por los derechos de los trabajadores
asalariados; encabezó la convocatoria y agitación de las huelgas obreras, colaboró en la
difusión de las ideas socialistas y participó en forma decisiva en la fundación del Partido
Socialista Revolucionario (PSR).

Miguel Abadía Méndez (Coello, Tolima, 5 de julio de 1867- Choachí,2 3 Cundinamarca, 9 de


mayo de

en siete carteras (Instrucción publica, Hacienda, Relaciones Exteriores, Gobierno, Guerra,


Correos y Telégrafos), Consejero de Estado y Magistrado de la Corte Suprema de Justicia.
Como Ministro de Gobierno (Hoy de Interior) orientó la Reforma Constitucional de 1910 de
la Constitución de 1886. Representó al país en Chile, Argentina y Brasil.
Conclusión

Este conflicto empieza el 5 de diciembre de 1928 en ciénaga magdalena , los trabajadores


cortadores de banano de las haciendas bananeras de la compañía frutera unated fruit
company que desde el año de 1928 vulneraba los derechos de todos los trabajadores que
laboraban para dicha compañía

La Masacre de las Bananeras fue un exterminio de los trabajadores de la United Fruit


Company que se produjo entre el 5 y el 6 de diciembre de 1928 en el municipio
de Ciénaga, Magdalena cerca de Santa Marta Colombia. Un número desconocido de
trabajadores murieron después de que el gobierno de Miguel Abadía Méndez decidió a poner
fin a una huelga de un mes organizada por el sindicato de los trabajadores que buscaban
garantizar mejores condiciones de trabajo. El gobierno de los Estados Unidos de
América había amenazado con invadir Colombia a través de su Cuerpo de Marines, si el
gobierno colombiano no actuaba para proteger los intereses de la United Fruit.

El 12 de noviembre de 1928 estalló una gran huelga en la zona bananera de Ciénaga, una
huelga masiva jamás vista en Colombia. Más de 25 000 trabajadores de las plantaciones se
negaron a cortar los bananos producidos por la United Fruit Company y por productores
nacionales bajo contrato con la compañía. A pesar de tal presión, la United Fruit Company y
sus trabajadores no lograron un acuerdo colectivo, la huelga terminó con un baño de sangre:
en la noche del 5 de diciembre, soldados colombianos dispararon sobre una reunión pacífica
de millares de huelguistas, matando e hiriendo a muchos. Esa terrible noche ha sido grabada
en la conciencia de los colombianos por los novelistas Gabriel García Márquez, en su
obra Cien años de soledad, quien nació en la zona bananera un año antes de la
huelga; Álvaro Cepeda Samudio, en su novela La casa grande; y el dramaturgo Carlos José
Reyes, quien cuenta la historia a través de los ojos de un soldado recluta.

Bibliografía

 wikipedia

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