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UNIVERSIDAD TECNOLÓGICA DE SANTIAGO, UTESA

SISTEMA CORPORATIVO

TEMA:
Grandes Cadenas Hoteleras en la República Dominicana

ASIGNATURA:
Introducción Industria Hospitalidad

PRESENTADO POR:
Wislene Elie 1-17-2887
Islande Estefort 2-17-0096

PRESENTADO A:
Marisol Matos

Santiago de los Caballeros,


República Dominicana,
Junio, 2018
GRANDES CADENAS HOTELERAS EN LA REPÚBLICA
DOMINICANA

Para iniciar este trabajo de investigación, debemos conocer primero ciertos


antecedentes del turismo en la República Dominicana, pero, principalmente del
sector hotelero.

Según historiadores dominicanos, cuando Rafael Leónidas Trujillo, toma el


poder, se puede decir que el turismo en el país empieza a tomar otro rumbo,
aunque durante esa década de 1930, fue bastante floja, es cuando llegan al país
230 turistas extranjeros, esta es quizás la única información que registran las
estadísticas de turismo en el país, durante esa fecha. Ya durante la década de
1940, Trujillo dio instrucciones, para que se fomentara el turismo en el país, de
esta forma se empiezan a realizar las primeras promociones turísticas del país a
los demás países internacionales, siendo este el primer paso concreto para atraer
turistas al país.

En 1944 es inaugurado el Malecón de Santo Domingo, junto con el primer hotel


de lujo de la ciudad, el Hotel Jaragua, el cual sigue vigente. Luego de este paso,
se fueron abriendo nuevas cadenas hoteleras, con el claro perfil de incrementar
el turismo en la ciudad, por lo que posteriormente, en la década de los cincuenta
se inauguran varios hoteles, algunos de estos fueron, el Hotel Provincial, el cual
hoy día es un hospital infantil; también se encuentran, el Hotel la Paz, el cual
sigue vigente, lo único que hoy es conocido como Hotel Hispaniola, el cual fue
construido a escasos metros de la ciudad y también, en la Zona Colonial, se
construyó el hotel Comercial, siendo este el primer hotel de capital privado en
el país, no solo en la Zona Colonial se construyó este hotel, sino, que la zona
fue habilitada como un sitio o un lugar más, para realizar turismo.
Uno de los hoteles construidos en esa década, y el cual es catalogado como uno
de los más bello, fue el Hotel El Embajador. Sin embargo, la construcción de
hoteles de calidad no se circunscribió a la geografía capitalina. El interior del
país también fue escenario para instalaciones de grandes hoteles para la época.

En la ciudad de Santiago, también incursionó en la construcción de hoteles


turísticos. En esta importante ciudad del país fue construido Hotel Matún, lo
mismo pasó en la ciudad de Barahona, donde fue construido el Hotel
Guarocuya. San Juan de la Maguana no se quedó atrás, y fue construido el Hotel
Maguana. También fue construido el Hotel San Cristóbal, el cual fue construido
en la provincia del mismo nombre.

En las ciudades de Jarabacoa y Constanza, ambos en la Provincia de La Vega


fueron inaugurados los hoteles Montaña y Suiza, respectivamente. En Samaná,
fue construido el Hotel Cayacoa. También en la Línea Noroeste del país, fueron
construidos varios hoteles, como fue el caso de la ciudad de Mao, donde fue
construido el Hotel Caoba, ubicado en la Provincia Valverde y en Santiago
Rodríguez, fue construido el Hotel Marien.

En la zona Este del país también llegó la fiebre de construcciones hoteleras, y


con el paso de los años, se ha convertido en el principal destino turístico del
país. Empezamos desde la Provincia San Pedro de Macorís, donde fue instalado
el Hotel Macorí, mientras que en Boca Chica, fue construido en los alrededores
de la playa, el Hotel Hamaca; en Higüey, fue instalado el Hotel El Barajo y en
El Seibo, fue construido el Hotel Santa Cruz.

Se puede decir, que a partir de este período, en el cual se construyen varios


complejos turísticos y hoteleros, se inicia un antes y un después, en la historia
turística dominicana. Las instalaciones hoteleras en el país, para ese entonces,
comprendían más de 1000 habitaciones hoteleras.

En 1955, Trujillo, lleva a cabo la llamada “Feria de la Paz y la Confraternidad


del Mundo Libre, el cual fue un evento internacional celebrado en Ciudad
Trujillo, hoy Santo Domingo de Guzmán; con este evento, Trujillo buscaba
mostrar sus grandes avances en construcciones físicas y enseñar al mundo que
efectivamente la República Dominicana vivía un clima de paz y confraternidad.
Cabe destacar, que esta feria se extendió hasta 1958.

Durante los períodos que abarca los años comprendidos entre 1944 y 1958, se
puede decir, que marcan la etapa de crecimiento del turismo en la República
Dominicana. La invasión de Constanza, Maimón y Estero Hondo, la cual se
produce en 1959, también el crimen de las Hermanas Mirabal, en 1960 y la
muerte de Trujillo en 1961, provocaron que muchos turistas extranjeros vinieran
a vacacionar y hasta realizar sus inversiones en el país. La inestabilidad política
y las convulsiones sociales que culminaron con la guerra civil de 1965 y la
posterior ocupación militar por los marines norteamericanos tiñeron de negro la
historia del turismo en el país.

Por esta razón y otras, se hubo que esperar hasta el año 1966, cuando fue elegido
el Dr. Joaquín Balaguer, quien gobernó el país en los próximos 12 años (1966-
1978), este se encargó de producir las políticas económicas necesarias para
hacer el turismo un sector con nombre y apellido propio. Durante este período
se incrementó en aún más, el turismo en el país.

En 1968, se produce la legislación turística que declara de interés nacional el


desarrollo turístico. En 1969, se crea la Dirección Nacional de Turismo, que
más tarde pasa a hacer la Secretaría de Estado de Turismo. En 1971, se
promulga la ley 153, la cual hablaba de incentivos y promoción al turismo en el
país. En 1972 es creado INFRATUR, el cual es un organismo financiero para el
desarrollo de la infraestructura turística. Estos acontecimientos sirvieron de
base para que el turismo tuviera un punto de partida hacia su posterior
desarrollo.

Los expertos en el tema, nos cuentan, que a partir de la década de los 70s, marca
lo que se denomina período de desarrollo del turismo en la República
Dominicana. A partir de entonces, las dimensiones del turismo son tan
elocuentes que hoy, cuando la década de los 90s, entra en su parte media, el
turismo es el sector económico que le genera más divisas al país, superando por
mucho todas las divisas que genera el sector exportador de bienes tradicionales
y no tradicionales.

Sobre las leyes de Estados:

Según destaca el Ministerio de Turismo de la República Dominicana (MITUR),


la actividad turística se inicia formalmente en nuestro país en el año 1931,
cuando se promulga la ley No. 103, sobre automóviles para Turistas; sin
embargo, es con la promulgación de la ley No. 4378, del 30 de noviembre de
1934, sobre Secretarías de Estado, que se implementa un sistema de dirección
y organización de las actividades turísticas. Esta labor fue asignada a la
Secretaría de Estado de Comunicaciones y Obras Públicas. Luego estas
atribuciones fueron traspasadas a la Secretaría de Estado de Comercio, Industria
y Trabajo, mediante la ley No. 1281, de 1937.

En 1946 se promulga la Ley No.1224, mediante la cual se autoriza la venta de


Tarjetas de Turismo, como una forma de promover el Turismo en el país.
Mediante la ley 1919, de 1948, se colocó la Dirección General de Turismo bajo
la dependencia de la Secretaría de Estado de Economía Nacional.

En febrero del 1956 mediante el Decreto 1489, sobre las funciones a cargo de
las Secretarias de Estado, las funciones relativas al turismo pasan a la Secretaría
de Estado de Interior. Posteriormente, en ese mismo año, dichas funciones
fueron transferidas a la Secretaría de Estado de Industria y Comercio, mediante
el decreto 2306. En 1958 mediante el decreto 3740, se crea la Comisión
Nacional de Turismo adscrita a la Secretaría de Estado de Industria y Comercio.
Con la Ley 6004 de 1962 y el Decreto 8446 del mismo año, la Dirección General
de Turismo pasó a depender de la Corporación de Fomento Industrial de R.D.;
y también pasan a dicha Corporación, los ingresos derivados de la Ley 1224 de
1946.

En el 1969 se promulga la Ley No.541, orgánica de Turismo, que creó la


Dirección Nacional de Turismo dependiendo directamente del Poder Ejecutivo
y le dio la calidad de ser el máximo organismo regulador del sector, eliminando
así la anterior Dirección General de Turismo. Con la Ley No.542 del mismo
año, se creó la Corporación de Fomento de la Industria Hotelera y Desarrollo
del Turismo, para coordinar la Promoción Turística y Financiamiento,
Mejoramiento y Conservación de Empresas Hoteleras y Turísticas en general.

En el año 1979 la Ley No.84 dispuso que la Dirección Nacional de Turismo e


Información fuera elevada a Secretaría de Estado, con el objetivo de tener un
organismo rector del sector Turístico del más alto nivel, dotado de todos los
recursos necesarios para implementar coherente y armónicamente la estrategia
oficial para el desarrollo y promoción del turismo, disponiendo también que la
corporación de Fomento de la Industria Hotelera y Desarrollo del turismo,
pasara a ser un organismo adscrito a dicha Secretaría.

Con el interés de clasificar y regular las Empresas Turísticas, en el año 1984 de


dictaron los siguientes reglamentos: el No.2115, sobre clasificación y normas
de establecimientos Hoteleros; el No.2116, sobre clasificación y normas de
Restaurantes; el No.2117, para el negocio de Alquiler de Carros; el No.2118,
para el Transporte Terrestre Turístico de Pasajeros; los Nos.2119 y 2120, que
establecen las Tarifas de Transporte Turístico en Santo Domingo y Puerto Plata
respectivamente; el No.2121, sobre la Tarifa de Guías en Santo Domingo; y los
Nos.2122 y 2123, que tratan sobre las Agencias de Viajes y Tiendas de Regalos
respectivamente.

Con la promulgación de la Ley No.158-01, del 09 de octubre de 2001, se


estableció el fomento al Desarrollo Turístico de los Polos de escaso desarrollo,
nuevos polos y localidades de gran potencialidad, y se creó el Fondo Oficial de
Promoción Turística. De igual forma se creó el Consejo de Fomento Turístico
para aplicar la Ley, presidido por el Secretario de Turismo.

Iniciamos a partir de los 90s hasta nuestros días, el turismo dominicano ha sido
desarrollado y explotado en su máxima plenitud, desarrollándose más los
complejos habitacionales, mediante acuerdos y asesorías extranjeras. En
consecuencia, el número de habitaciones hoteleras en la década de los 80s era
de aproximadamente 8,562 y en la de los 90s era de 45,000.

Ya para el año 1997, llegaron por vía marítima alrededor de 270,830 turistas,
de los cuales 156,099 utilizaron los puertos ubicados en Santo Domingo, 5,566
lo hicieron por el puerto de Puerto Plata, 108,698 desembarcaron por La
Romana, 404 por Samaná y sólo 63 cruceristas lo hicieron por Boca Chica. Esta
cifra, comparadas con las de 1996, demuestran que, en 1997, el número de
visitantes extranjeros que utilizaron la vía marítima aumentó más de un cien por
ciento.

En 1996 llegaron al país por mar 110,936 turistas, cantidad que aumentó a
270,380 cruceristas. A pesar de no contar con ningún tipo de incentivo
financiero para actividades ecoturísticas, este sector está en su verdadero
esplendor. Lo planteado anteriormente se confirma con las estadísticas anuales
por visitación a las empresas ecoturísticas y a las áreas protegidas, las que
superan las 800,000 personas. Citamos los siguientes datos, correspondientes al
año 1998: el total de visitantes a proyectos de eco-turismo fue 930,000.

El turismo del país se ha convertido en la industria primaria de ingresos


económicos para el mismo y sus principales provincias, dedicadas a dicha
actividad industrial. El país ofrece una amplia opción de comodidades en la
ciudad, en la montaña y en los hoteles de las costas playeras. La República
Dominicana es uno de los principales lugares vacacionales para los países del
continente europeo, América del Norte Estados Unidos y Canadá y también de
los países de Sudamérica. Esto se debe a que la isla posee una rica historia y
cultura única, además de su población tan acogedora y amable. Asimismo, por
sus estupendas playas caribeñas y por su clima tropical y único.
Las principales zonas de actividad turísticas en el país, son las regiones del Este,
Norte, Santo Domingo y Barahona, pero, sin embargo, se ha registrado un
incremento en el interior, con muchas excursiones a pie o en bicicletas a través
de las montañas y de los campos. En el 2001 la República Dominicana fue
visitada por más de dos millones de personas. Según el Banco Central, la
industria del turismo dominicano ha generado en el dicho año, una cantidad de
2,103 millones de dólares, la cual equivale al 18%, superando la cifra alcanzada
en el año anterior, la cual tuvo una cifra de 1,782 millones.

Conforme a las cifras del Banco Central, más de 2.5 millones de turistas
llegaron en avión al país en el 2001, un 10.1% mayor respecto a la cifra dada
en el 2000. El 58% de los turistas, provenían de países Europeos, en su mayoría
países como Alemania, Francia, Reino Unido, Italia, España, Suiza, y de
América, se registraron países como Estados Unidos, Canadá, México,
Venezuela, Brasil, Argentina y entre otros.

El turismo es uno de los sectores más importantes de la economía dominicana,


debido a que este hace grandes aportes al mismo. Los desplazamientos de
turistas hacia otros puntos del país implican gastos, sobre todo cuando es de una
nación a otra, ese es el caso del país; los turistas extranjeros generalmente
consumen en dólares o intercambian su moneda por el peso dominicano, esto
genera una inyección de dólares a la economía y de esta forma, el país puede
comprar los servicios y productos que no produce. El país tuvo ingresos en el
2004 de 2,557 en millones de euros.

La República Dominicana, gracias a su ubicación geográfica en el Caribe, posee


muchas zonas que son explotadas para el turismo, debido a las bellas playas que
tiene, así como también sus bellos paisajes. Las provincias más explotadas en
cuanto a turismo se refieren, después de la era de Trujillo, son Puerto Plata, La
Romana y La Altagracia, también cabe destacar que la península del Este, es la
zona turística más importante del país.

El turismo dominicano es un tema que forma parte de la vida diaria de sus


ciudadanos, ya que de él depende en gran parte del sustento económico del
mismo, así como su manera de vivir.
Las cadenas hoteleras más sobresalientes de la República Dominicana son las
siguientes:

 Barceló Hotels 1 hoteles

 Be Live Hotels (17 hoteles)


 BlueBay Hotels & Resorts (3 hoteles)
 BQ Hoteles (3 hoteles)

 Celuisma (5 hoteles)

 Clarion (1 hotel)

 Courtyard (1 hotel)

 Crowne Plaza (1 Hotel)

 Embassy Suites by Hilton (3 hoteles)

 Fiesta Hotels & Resorts (1 hotel)

 Four Points by Sheraton (1 hoteles)

 Hilton Hotels (2 hoteles)

 Holiday Inn (2 hoteles)

 Hoteles Catalonia (2 hoteles)

 Iberostar (15 hotel)

 InterContinental (1 hotel)
 JW Marriott Luxury Hotels (1 hotel)

 Meliá (8 hoteles)

 Mercure (2 hoteles)

 MGallery (2 hoteles)

 Millennium (1 hotel)

 NH Hotel Group (3 Hoteles)

 Now Resorts and Spas (1 Hoteles)

 Quality (1 Hotel)

 Ramada (1 Hotel)

 Sheraton (1 Hotel)

 Sofitel (1 Hotel)

 Viva Wyndham Resorts (11 Hoteles)

 Westin (2 Hoteles)

Lo que hicieron las 7 grandes cadenas hoteleras en República Dominicana

El mercado turístico en Dominicana cuenta con la presencia de siete grandes


cadenas hoteleras que manejan la mayor parte de las operaciones turísticas en
el país en la búsqueda constante de liderar el mercado de este destino caribeño.
La cadena hotelera Barceló Hotels & Resorts fue una de las primeras en iniciar
las renovaciones hoteleras en el 2013, con una inversión superior a los US$45
millones ha remodelado las instalaciones del Barceló Maya Resort,
aprovechando la temporada baja para aumentar la ocupación en la temporada
alta, ofreciendo un producto de mayor calidad que permita captar nuevos
mercados, mejorar las tarifas y por ende los ingresos.

La cadena Meliá ha marcado el revuelo en la industria turística dominicana, no


solo por la enorme inversión en remozamiento de la infraestructura del hotel
Caribe Tropical, que tuvo un costo mayor a los US$100 millones, sino porque
la nueva propuesta ha puesto en marcha el servicio de lujo The Level, en el cual
se basaron la mayoría de las reformas. Esta propuesta estuvo acompañada de un
nuevo Centro de Convenciones del Paradisus Palma Real, que tuvo un costo
adicional de US$40 millones y otras mejoras aplicadas a las más de 400
habitaciones.

A estas modernizaciones se le suma la cadena Palladium, que ha realizado


mejoras en el transcurso de este año superior a los US$70 millones en sus
hoteles Grand Palladium Bávaro Resort & Spa y Grand Palladium Kantenah
Resort & Spa. Las renovaciones de la cadena incluyeron el remozamiento de
las habitaciones y de dos de sus restaurantes a la carta, la construcción del nuevo
el Baby y el Kids Club y la incorporación de pantallas planas, que dieron el
toque de modernidad a las habitaciones.
En el mismo sentido, la cadena de hoteles Riu continuó en el 2013 las
renovaciones en sus hoteles Riu Palace Macao y Riu Naiboa en Punta Cana, las
mejoras consistieron en la inclusión de la red Wifi en todos sus espacios, cambio
de la decoración, televisores de pantalla plana y algunos restaurantes nuevos,
todas estas mejoras se realizaron con una inversión superior a los US$12
millones.

En este 2013 el Grupo Piñero ha dejado abiertas las puertas del hotel Luxury
Bouganville Don Pablo Collection en la Playa Nueva Romana, un
establecimiento de lujo enfocado al público adulto, según la información
suministrada por la cadena este hotel es el número 23 y el sexto de la marca.
AMResorts es otra de las cadenas que reportó un crecimiento significativo
durante todo el 2013 y planea continuar con el crecimiento de su portafolio de
hoteles, compuesto por seis diferentes marcas con 32 propiedades y 12,000
habitaciones, incluyendo el reciente lanzamiento de los nuevos hoteles bajo la
marca Breahtless Resorts & Spas un hotel localizado en Uvero Alto, Punta Cana
cuya inauguración se extendió por cuatro días seguidos y que será operado por
la cadena AMResorts.

Otro grupo que continúa en expansión es la gran cadena Iberostar que en este
2013 ha iniciado con las remodelaciones del hotel Iberostar Costa Dorada en
Puerto Plata, una estancia con los estándares cinco estrellas y que se ha decido
en fortalecer la oferta turística con la construcción de una de las áreas de
piscinas más completa de la zona.

Ventajas y Desventajas

EL turismo en la República Dominicana, al igual que otros países, tiene sus


ventajas y desventajas, tanto en el mercado local como en el internacional.

Ventajas

El turismo ofrece muchas ventajas al país, tanto en el ámbito económico como


en el político, social, cultural, etc. Algunas de estas podrían ser:
 Ingresos y aumentos de la economía del país.
 Intercambio de diferentes culturas, no solo la del país, sino la de los
extranjeros que nos visitan.
 Genera e incrementa fuentes de empleo.
 Incremento de vuelos extranjeros al país.
 Relaciones exteriores.
 Generación de divisas, así como la entrada de moneda de otros países
extranjeros.

Desventajas

El turismo, no solo ofrece ventajas, sino también sus desventajas, no solo para
el país, sino para todos los países. Algunas de estas son:

 La mayoría de los hoteles del país están en manos de extranjeros.


 Destrucción de la fauna y flora de las zonas turísticas.
 Los desperdicios se multiplican en las zonas turísticas.
 La contaminación provocada por la gran cantidad de autobuses,
destinados a esta actividad.
 Entrada y salida de productos nocivos.

CLASIFICACIÓN HOTELERA EN REP. DOMINICANA

Conocer con anticipación


las condiciones del
hospedaje es un asunto de
importancia para el turista,
en cualquiera que sea el
caso, una placentera
estancia de descanso o un
productivo viaje de
negocios. El éxito de su viaje podría estar determinado incluso por la afinidad
entre las características esperadas del hotel y su vivencia. Cuando se trata de
ofrecer garantías de alojamiento, el sector hotelero concibe iniciativas para
desarrollar su calidad y generar confianza y lealtad, como las certificaciones de
servicio y la clasificación de su oferta dentro de ciertos estándares.

En República Dominicana la Clasificación Hotelera está contenida en la Ley


541 del 29 de diciembre de 1969, Orgánica de Turismo, que en su art.29 dispone
que: “Los establecimientos de hospedaje, restaurantes y empresas similares
deberán registrarse en la Dirección Nacional de Turismo, la cual procederá a
clasificarlos en la categoría que les corresponda de acuerdo con la importancia
del establecimiento”.

Según Radhamés Martínez Aponte, viceministro Técnico del Ministerio de


Turismo (MITUR), con quien conversamos sobre este tema, en el Reglamento
2115 del 13 de julio de 1984 se establecieron los parámetros para la
clasificación de hoteles por estrellas, pero este proceso, a pesar de haberse
iniciado, quedó inconcluso.

En 1999 la entonces Secretaría de Estado de Turismo (SECTUR) retomó el


tema de la clasificación hotelera desde el punto de vista estructural, y la llevó a
efecto, para lo cual contrató al Instituto de Calidad, de España, y al Freedman
Group, de Estados Unidos. No obstante, la clasificación otorgada no fue acogida
por el sector hotelero.

“Años más tarde, en 2003, el Poder Ejecutivo mediante el Decreto 818-03 de


fecha 20 de agosto de 2003, modifica el Reglamento 2115. Sin embargo, no se
materializó la clasificación contemplada en el mismo”, explica Martínez
Aponte. En junio de 2007, señala, la SECTUR realiza una licitación pública
para la contratación de la firma que elaboraría el proyecto de Diseño y
Aplicación del Sistema Nacional de Clasificación Hotelera, desde el punto de
vista de los servicios y la calidad.

“El 1 de julio de 2008, mediante la Resolución 163/2008, emitida por SECTUR,


se ordena la suspensión temporal del uso de categorización de los alojamientos
turísticos y se dispone que las categorías obtenidas mediante procesos de
clasificación anteriores, quedan invalidadas, hasta tanto sean clasificadas de
acuerdo con los nuevos parámetros. Asimismo, dispone el inicio del proceso de
aplicación del Sistema Nacional de Clasificación Hotelera”, puntualiza el
viceministro.

Finalmente, el 19 de junio de 2009, mediante comunicado en la prensa,


SECTUR informa el aplazamiento del proceso de implementación del Sistema
Nacional de Clasificación Hotelera, en atención a una solicitud elevada por la
Asociación Nacional de Hoteles y Restaurantes (ASONAHORES). En
consecuencia, actualmente no existe un sistema vigente, que permita la
clasificación de los establecimientos hoteleros, según la categoría que pudiere
corresponderles.

Criterios de la OMT

El informe de la OMT “Hotel Classification Systems: Recurrence of Criteria in


4 and 5 Star Hotels” (Sistemas de clasificación de hoteles: recurrencia de
criterios en los hoteles de 4 y 5 estrellas) identifica los criterios comunes entre
los hoteles de 4 y 5 estrellas, y proporciona valiosa información para los
destinos que desean revisar sus sistemas de clasificación de hoteles o establecer
uno nuevo. Un análisis comparativo de los criterios internacionales por los que
se rigen los alojamientos puede ayudar a los destinos a establecer sistemas de
clasificación de hoteles más adaptados y más útiles para consumidores, hoteles,
intermediarios y destinos.

Preparado conjuntamente por la OMT y la Norwegian Accreditation, el informe


revela que, a pesar de la existencia de muchos tipos de sistemas de clasificación
en el mundo, hay más similitudes que diferencias, tanto entre grupos
geográficos como entre las categorías de 4 y 5 estrellas. El informe ofrece
además una panorámica de los tipos de clasificaciones de hoteles existentes, de
sus ventajas y de sus dificultades y proporciona una orientación general sobre
aspectos que han de tenerse en cuenta al instaurar un sistema oficial de
clasificación.

LAS ESTRELLAS

La clasificación por estrellas en República Dominicana está determinada por el


Reglamento Normativo del Funcionamiento de los Establecimientos Hoteleros,
contenido en el Decreto 818-03 de fecha 20 de agosto de 2003.

Cinco Estrellas

Las instalaciones generales del establecimiento, así como las particulares de las
habitaciones, serán de óptima calidad y reunirán los perfeccionamientos más
modernos de la técnica hotelera. Los suelos, paredes y techos de todas las
dependencias a utilizar por los clientes estarán construidos o revestidos con
materiales nobles o pinturas que proporcionen al establecimiento un aspecto y
ambiente adecuado. El mobiliario, tapicería, lámparas, cuadros y, en general,
todos los elementos decorativos, así como la vajilla, cristalería, cubertería y
lencería, se destacarán por su excelente calidad. Tanto las dependencias de uso
general para los clientes, como las habitaciones estarán climatizadas mediante
un eficaz sistema de aire acondicionado. Dispondrá de “Suites” y de un 5% al
menos, de habitaciones con salón privado.

Cuatro estrellas

Sus instalaciones, tanto las generales del establecimiento como de las


habitaciones, serán de excelente calidad. Los suelos, paredes y techos de todas
las dependencias a utilizar por los clientes estarán revestidos con materiales
nobles o pinturas que armonicen con el ambiente y la categoría del
establecimiento. El mobiliario, tapicería, lámparas, cuadros y, en general, todos
los elementos decorativos, así como la vajilla, cristalería, cubertería y lencería,
destacarán por su calidad. Tanto las dependencias de uso general para los
clientes como las habitaciones estarán climatizadas mediante eficaz sistema de
aire acondicionado.

Tres estrellas

Las instalaciones generales del establecimiento y las particulares de las


habitaciones, así como mobiliario, tapicería, lámparas, cuadros y todos los
elementos decorativos, serán de buena calidad. Los suelos, paredes y techos de
todas las dependencias a utilizar por los clientes estarán revestidos con
materiales o pinturas cuya calidad armonice con el ambiente y la categoría del
establecimiento. La vajilla, cristalería, cubertería, mantelería y lencería serán
las adecuadas en calidad y cantidad. Dispondrán de sistemas de aire
acondicionado.

Dos estrellas

Los hoteles de dos estrellas deberán ofrecer a los clientes, tanto por sus locales
e instalaciones como por su mobiliario y equipo, las indispensables condiciones
de comodidad. Los suelos, paredes y techos de todas las dependencias a utilizar
por los clientes estarán revestidos con materiales o pinturas de buena calidad.
La vajilla, cristalería, cubertería, mantelería y lencería serán adecuadas en
calidad y cantidad. También dispondrán de sistema de aire acondicionado.

Una estrella

Los locales, el mobiliario y los equipos de los hoteles de una estrella serán
sencillos, poco decorosos, con un mínimo de comodidad. Dispondrán de
instalación de aire acondicionado.
CONCLUSIÓN

Luego de analizar el contenido de este informe, hemos llegado a la conclusión


de que la República Dominicana es un país rico en turismo, específicamente en
el área hotelera, ya que, al recibir tantos turistas cada año, deben tener lugares
que llenen las expectativas de los mismos.

En la República Dominicana existe una clasificación para categorizar los


hoteles, que van desde una (1) estrella, hasta cinco (5) estrellas.

La historia de la hotelería en este país es inmensa y aún sigue creciendo para


brindar un mejor servicio a los que visitan este gran país.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

 https://es.wikipedia.org/wiki/Turismo_de_la_Rep%C3%BAblica_Domi
nicana
 https://www.diariolibre.com/cronologia/ver/meta/cadenas-hoteleras
 https://prezi.com/zdnnuitri8z4/cadenas-hoteleras-en-republica-
dominicana/
 http://www.arecoa.com/hoteles/2013/12/27/lo-que-hicieron-las-6-
grandes-cadenas-en-republica-dominicana-en-2013/
 http://www.lookingforbooking.es/cadenas-
hoteleras/rep%C3%BAblica_de_santo_domingo
 https://bohionews.com/clasificacion-hotelera-en-rep-dominicana/