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SEP

¿Qué hacemos?
A través de la publicación del decreto en el Diario Oficial de la
Federación, se creó la Secretaría de Educación Pública el 3 de
octubre de 1921.

La Secretaría de Educación Pública tiene como propósito esencial crear


condiciones que permitan asegurar el acceso de todas las mexicanas y
mexicanos a una educación de calidad, en el nivel y modalidad que la
requieran y en el lugar donde la demanden.
SER

¿Qué hacemos?
MISIÓN

La Secretaría de Relaciones Exteriores tiene como misión conducir la


política exterior de México mediante el diálogo, la cooperación, la
promoción del país y la atención a los mexicanos en el extranjero, así
como coordinar la actuación internacional del Gobierno de la República.

VISIÓN

La Secretaría de Relaciones Exteriores tiene como visión hacer de


México un país con una presencia constructiva en el mundo, a través de
una política exterior responsable y activa que promueva el cumplimiento
de las Metas Nacionales desde una institución fortalecida e innovadora.

Para tal efecto, la Secretaría cuenta con las siguientes unidades


administrativas:

· Subsecretaría de Relaciones Exteriores

· Subsecretaría para América del Norte


· Subsecretaría para América Latina y el Caribe

· Subsecretaría de Asuntos Multilaterales y Derechos Humanos

· Oficialía Mayor

· Consultoría Jurídica

· Agencia Mexicana de Cooperación Internacional


SEMARNAT

¿Qué hacemos?
Misión:

Incorporar en los diferentes ámbitos de la sociedad y de la función


pública, criterios e instrumentos que aseguren la óptima protección,
conservación y aprovechamiento de los recursos naturales del país,
conformando así una política ambiental integral e incluyente que permita
alcanzar el desarrollo sustentable.

Para cumplir con lo anterior, la SEMARNAT, sus tres subsecretarías y los


diversos Órganos Desconcentrados y Descentralizados que forman parte
del Sector Ambiental Federal, trabajan en cuatro aspectos prioritarios:

 La conservación y aprovechamiento sustentable de los ecosistemas y su


biodiversidad.
 La prevención y control de la contaminación.
 La gestión integral de los recursos hídricos.
 El combate al cambio climático.

Visión:
Un país en el que la ciudadanía abrigue una auténtica preocupación por
proteger y conservar el medio ambiente y utilizar sustentablemente los
recursos naturales conciliando el desarrollo económico, la convivencia
armónica con la naturaleza y la diversidad cultural.
SFP

¿Qué hacemos?
La Secretaría de la Función Pública vigila las actividades de los
servidores públicos federales, determina la política de compras de la
Federación, audita el gasto de recursos federales y coordina a los
órganos internos de control en cada dependencia federal, entre otras
funciones.

Misión

Consolidar un gobierno honesto, eficiente y transparente.

Visión 2020

La ciudadanía participa y confía en la Función Pública.

Acciones gubernamentales prioritarias

 Promover la cultura de la legalidad y el aprecio por la rendición de


cuentas.
 Ampliar la cobertura, impacto y efecto preventivo de la fiscalización a la
gestión pública.
 Inhibir y sancionar las prácticas corruptas.
 Articular estructuras profesionales, eficientes y eficaces del gobierno.
 Mejorar la regulación, la gestión y los procesos de la APF.
 Optimizar el uso y aprovechamiento de los inmuebles federales.

Estructura de la Secretaría de la Función Pública

 Subsecretaría de Responsabilidades Administrativas y


Contrataciones Públicas
o Lograr en la Administración Pública Federal la eficiencia y transparencia
en las contrataciones públicas mediante el desarrollo de normas,
mecanismos y políticas que aseguren la legalidad y las mejores
condiciones para el Estado, así como asegurar los principios que rigen el
servicio público a través de la investigación, sanción y control de las
responsabilidades administrativas de los servidores públicos.
o Estructura de la Subsecretaría de Responsabilidades
Administrativas y Contrataciones Públicas

 Subsecretaría de la Función Pública


o Impulsa la transformación del gobierno mediante la innovación digital; la
prestación de servicios gubernamentales en línea; la integración y
simplificación de la normatividad federal existente y la mejora en la
gestión pública; la consolidación de un servicio público profesional de
vanguardia, que cuenta con los conocimientos y herramientas
necesarias para el logro de los objetivos de las dependencias y entidades
de la APF. Impulsa acciones en materia de ética y prevención de
conflicto de interés acorde a la trascendencia de su labor y
responsabilidad frente a las y los ciudadanos, así como frente a su
bienestar.
o Estructura de la Subsecretaría de la Función Pública.
SEDENA

¿Qué hacemos?
Misión de la Secretaría de la Defensa Nacional.

Organizar, administrar y preparar al Ejército y la Fuerza Aérea


Mexicanos, con objeto de defender la integridad, la independencia y la
soberanía de la nación.

Misión del Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos.

De conformidad con la Ley Orgánica del Ejército y Fuerza Aérea


Mexicanos, Artículo 1/o., El Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, son
instituciones armadas permanentes que tienen las misiones generales
siguientes:

I. Defender la integridad, la independencia y la soberanía de la nación;

II. Garantizar la seguridad interior;

III. Auxiliar a la población civil en casos de necesidades públicas;

IV. Realizar acciones cívicas y obras sociales que tiendan al progreso del
país; y

V. En caso de desastre prestar ayuda para el mantenimiento del orden,


auxilio de las personas y sus bienes y la reconstrucción de las zonas
afectadas.
Visión 2018 de la Secretaría de la Defensa Nacional.

"...Ser la Dependencia del Poder Ejecutivo Federal que mediante la


cooperación institucional, compromiso con la democracia y apoyando el
Desarrollo Nacional, se convierta en el pilar de las instituciones; con un
renovado Ejército y Fuerza Aérea Mexicanos, fortalecidos
axiológicamente, organizados, equipados y adiestrados para confrontar
con éxito en los ámbitos táctico, operacional y estratégico las amenazas
tradicionales o multidimensionales de origen interno o externo
proveniente de agentes estatales o no estatales, que constituyan un
obstáculo al logro de los objetivos nacionales...".

Visión 2030 de la Secretaría de la Defensa Nacional.

“...Contar con una Fuerza Armada polivalente, ligera, flexible, de gran


movilidad táctica y estratégica, con capacidad de respuesta, sólida moral,
espíritu de cuerpo, principios disciplinarios y arraigada vocación de
servicio, dotada de recursos humanos, tecnológicos e informáticos de
alta calidad, acordes a la potencialidad del país, que pueda hacer frente
en diversos ambientes, a amenazas externas e internas, que pongan en
riesgo la consecución y/o mantenimiento de los objetivos nacionales...”
STPS

¿Qué hacemos?
La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, como dependencia del
Poder Ejecutivo Federal, tiene a su cargo el desempeño de las facultades
que le atribuyen la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, la
Ley Federal del Trabajo, otras leyes y tratados, así como los
reglamentos, decretos, acuerdos y órdenes del Presidente de la
República.

La Secretaría del Trabajo y Previsión Social, por conducto de sus


servidores públicos, unidades administrativas y órganos administrativos
desconcentrados, realizará sus actividades en forma programada,
conforme a los objetivos nacionales, estrategias, prioridades y programas
contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo, el programa sectorial
respectivo y a las políticas que para el despacho de los asuntos
establezca el Presidente de la República.
SECTUR

¿Qué hacemos?
Misión:

Conducir el diseño e implementación de las políticas públicas orientadas


a fortalecer el desarrollo de la actividad turística, promover la innovación
en el sector, mejorar la calidad de los servicios turísticos y la
competitividad del turismo nacional, impulsando estrategias transversales
que articulen las acciones gubernamentales, del sector privado y social,
contribuyendo al crecimiento sustentable e incluyente del turismo.

Visión:

México se posicionará como una potencia turística a nivel global, con una
oferta diversificada de servicios y destinos competitivos. La actividad
turística detonará la inversión y el crecimiento económico, impulsando el
desarrollo regional equilibrado y los beneficios sociales del país.
SEMAR

¿Qué hacemos?
Misión: La Armada de México es una Institución Militar Nacional, de
carácter permanente, cuya misión es emplear el poder naval de la
Federación para la defensa exterior y coadyuvar en la seguridad interior
del país; en los términos que establece la Constitución Política de los
Estados Unidos Mexicanos, las leyes que de ella derivan y los tratados
internacionales.

Visión: Ser una Institución que coadyuve a lograr las condiciones de paz
y desarrollo de la Nación, indispensables para la construcción de un país
próspero y con responsabilidad global, empleando el Poder Naval de la
Federación, fortaleciendo sus Capacidades de Respuesta Operativa,
consolidando la Inteligencia Naval, modernizando Procesos, Sistemas e
Infraestructura, impulsando la Investigación, Desarrollo Tecnológico y la
Industria Naval.
SE

¿Qué hacemos?
Nuestra misión es fomentar la productividad y competitividad de la
economía mexicana mediante una innovadora política de fomento
industrial, comercial y de servicios, así como el impulso a los
emprendedores y empresas, fincado en la mejora regulatoria, la
competencia de mercado y la diversificación del comercio exterior, para
lograr el bienestar de los consumidores, un mejor ambiente de negocios,
fortalecer el mercado interno y la atracción de inversión nacional y
extranjera, que mejore las condiciones de vida de los mexicanos.

Nuestra visión es ser una dependencia que contribuye a generar las


condiciones económicas para mantener a México en su máximo
potencial, de una manera cercana a la gente, abierta y transparente, con
emprendedores que estimulan una cultura innovadora, de apego a la
formalidad y empresas productivas y competitivas, que participan en
mercados eficientes con consumidores fortalecidos.
SENER

¿Qué hacemos?
Conducir la política energética del país, dentro del marco constitucional vigente, para

garantizar el suministro competitivo, suficiente, de alta calidad, económicamente viable y

ambientalmente sustentable de energéticos que requiere el desarrollo de la vida nacional.

Una población con acceso pleno a los insumos energéticos, a precios competitivos; con

empresas públicas y privadas de calidad mundial, operando dentro de un marco legal y

regulatorio adecuado.

Con un firme impulso al uso eficiente de la energía y a la investigación y desarrollo

tecnológicos; con amplia promoción del uso de fuentes alternativas de energía; y con

seguridad de abasto.

Historia

Uno de los primeros intentos por constituir la administración pública en el país se da con
la publicación, el 8 de noviembre de 1821, del Reglamento Provisional para el Gobierno
Interior y Exterior de las Secretarías de Estado y del Despacho Universal, mediante el
cual se crearon cuatro Secretarías de Estado:

Justicia y Negocios Eclesiásticos, Guerra y Marina, Hacienda, así como Relaciones


Interiores y Exteriores, delegando a esta última facultades para la atención de todas las
ramas económicas.

El 22 de abril de 1853 mediante el Decreto, se establecen las Bases para la


Administración de la República hasta la promulgación de la Constitución, con el cual se
creó la Secretaría de Fomento, Colonización, Industria y Comercio, misma que detentó la
autoridad para despachar, entre otros, los siguientes asuntos: formación de la estadística
general de la industria minera y mercantil, las medidas conducentes al fomento de todos
los ramos industriales y mercantiles, y las exposiciones públicas de productos de la
industria minera.
En 1917 con la expedición del Decreto publicado por la Presidencia de la República, el día
31 de marzo se da origen a la Secretaría de Industria y Comercio, con atribuciones para el
despacho de los asuntos relacionados con el comercio, industria en general, cámaras y
asociaciones industriales y comerciales, enseñanza comercial, minería, petróleo,
propiedad mercantil e industrial, estadística minera, entre otros.

El 7 de diciembre de 1946, la Ley de Secretarías y Departamentos de Estado creó la


Secretaría de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa con la finalidad de atender
los asuntos relacionados con la custodia y salvaguarda de los bienes nacionales.

Debido al incremento de las actividades económicas del país y de conformidad con las
reformas a la Ley de Secretarías y Departamentos de Estado del 23 de diciembre de
1958, la Secretaría de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa se convierte en la
Secretaría de Patrimonio Nacional (Sepanal), con las mismas funciones, así como con las
relativas a la organización, reglamentación, control y vigilancia de las Juntas Federales de
Mejoras Materiales. Así mismo, se le confieren las funciones referentes a la posesión,
vigilancia, conservación y/o administración de los bienes de propiedad originaria del
Estado, mismos que constituyen los recursos naturales renovables y no renovables.

Con fecha 13 de marzo de 1959 se constituye la Junta de Gobierno de los Organismos


Descentralizados y Empresas de Participación Estatal, área administrativa del titular del
ramo que asume las funciones de la Sepanal, en lo relativo al control, vigilancia y
coordinación de organismos descentralizados y entidades paraestatales.

Posteriormente, el 25 de agosto del mismo año, se publica el Reglamento de la Ley


Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en el Ramo del Petróleo, para definir con
precisión todo aquello que se relaciona con la industria petrolera y delimitar el campo de
acción reservado de forma exclusiva a la nación, así como aquellos campos en los que
podían intervenir los particulares y los procedimientos para la obtención de los permisos y
autorizaciones respectivas; estás funciones se encargaron a un organismo consultivo
denominado Comisión Petroquímica Mexicana.

Con la expedición de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en el Diario


Oficial de la Federación el 29 de diciembre de 1976, se abroga la Ley de Secretarías y
Departamentos de Estado. Esta nueva Ley crea la Secretaría de Patrimonio y Fomento
Industrial (Sepafin), que conserva entre otras atribuciones la posesión, vigilancia,
conservación o administración de los bienes de propiedad originaria, mismos que
constituyen recursos naturales no renovables.

Posteriormente y según lo dispuesto en el acuerdo publicado en el Diario Oficial de la


Federación del 17 de enero de 1977, a la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial
se le adscribieron para su coordinación las industrias que en el ramo eran parte de la
Subsecretaría de Patrimonio Nacional, la cual posteriormente se transformó en la
Subsecretaría de la Industria Paraestatal. En lo general la Dependencia se orientó a
vigilar y dirigir la exploración, evaluación y explotación de los recursos patrimoniales del
Estado.
De igual forma, mediante la participación del Titular de la Dependencia en los Órganos de
Gobierno de los Institutos Mexicano del Petróleo, Nacional de Investigaciones Nucleares y
de Investigaciones Eléctricas, se avocó a la coordinación y fomento de las actividades de
investigación y desarrollo en materia de energía y petroquímica básica.
Con fundamento en las reformas y adiciones de la Ley Orgánica de la Administración
Pública Federal aprobadas por el H. Congreso de la Unión el 29 de diciembre de 1982, la
Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial se transformó en la Secretaría de Energía,
Minas e Industria Paraestatal (Semip), acción que formó parte del proceso de
modernización administrativa emprendida por el Ejecutivo Federal, quien consideró
necesario lograr un mayor grado de especialización en el área de energéticos, de la
minería y de la industria básica y estratégica.

La nueva Semip, transfirió a la Secretaría de Comercio y Fomento Industrial las funciones


relacionadas con el fomento industrial.

El día 28 de diciembre de 1994, como resultado de la reforma a la Ley Orgánica de la


Administración Pública Federal propuesta por el Ejecutivo Federal y aprobada por el H.
Congreso de la Unión, la Semip se transforma en Secretaría de Energía (Sener), y se le
confiere la facultad de conducir la política energética del país, con lo que fortalece su
papel como coordinadora del sector energía al ejercer los derechos de la nación sobre los
recursos no renovables: petróleo y demás hidrocarburos, petroquímica básica, minerales
radiactivos, aprovechamiento de los combustibles nucleares para la generación de
energía nuclear, así como el manejo óptimo de los recursos materiales que se requieren
para generar, conducir, transformar, distribuir y abastecer la energía eléctrica que tenga
por objeto la prestación del servicio público; con objeto de que estas funciones
estratégicas las realice el Estado, promoviendo el desarrollo económico, en la función de
administrar el patrimonio de la nación y preservar nuestra soberanía nacional.

Para dar cumplimiento a las políticas y lineamientos establecidos en el Plan Nacional de


Desarrollo 1995–2000, en el Programa de Desarrollo y Reestructuración del Sector de la
Energía y en el Programa de Modernización de la Administración Pública 1995–2000, en
el año de 1996 se definen acciones de reestructuración y redimensionamiento de la
Secretaría, que son concretadas en las reformas y adiciones al Reglamento Interior,
mismo que es publicado en el Diario Oficial de la Federación el 30 de julio de 1997.

En el año 2001, los cambios en un mundo cada vez más globalizado incidieron en el
rumbo de la economía de nuestro país e hicieron necesario modernizar y fortalecer la
estructura de la Dependencia, con la finalidad de que respondiera a las nuevas
tendencias mundiales y a las exigencias de una sociedad mexicana cada vez más
participativa y demandante de mejores servicios.

El proceso de reestructuración buscó principalmente la especialización de la Secretaría en


subsectores: hidrocarburos y electricidad, sin perder de vista el importante y necesario
papel de la formulación de la política energética nacional. Ello se materializó en tres
subsecretarías de estado y una oficialía mayor, y sus respectivas direcciones generales,
descritas en el Reglamento Interior publicado el 4 de junio del 2001.

En el año 2003 se establecieron estrategias y acciones de reestructuración y


redimensionamiento de la Secretaría, que dieron como resultado una estructura
organizacional más plana y conforme a la política de austeridad presupuestal del
Gobierno Federal. Dicha estructura se estableció en el Reglamento Interior, publicado en
el Diario Oficial de la Federación el 26 de enero del 2004.

Tiempo después, en 2012 se emitió un nuevo reglamento que consideró cambios


significativos al interior de la Secretaría, entre los cuales destacó la creación de áreas y la
modificación de las facultades de los funcionarios.

En diciembre de 2013, el Congreso aprobó un Decreto para reformar los artículos 25, 27
y 28 de la Constitución Mexicana, así como la inclusión de 21 transitorios. Con ello, se dio
inicio al mayor proceso de modernización del sector de los últimos ochenta años: la
Reforma Energética.

Durante el año siguiente, se continuó la construcción del actual marco regulatorio con la
publicación de 21 leyes secundarias, 24 reglamentos y 1 ordenamiento. Estos cambios
dieron origen a un nuevo arreglo institucional que implicó la creación de un fondo y tres
instituciones, el fortalecimiento de los órganos reguladores y la transformación de las
empresas estatales de hidrocarburos y electricidad.

Uno de estos cambios implicó la reestructuración al interior de la Secretaría de Energía, la


cual fue dotada de una organización más acorde a las nuevas atribuciones que le fueron
otorgadas a través de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal y que
quedaron plasmadas en el actual Reglamento Interior de la Institución, publicado en el
Diario Oficial de la Federación el 31 de octubre de 2014.

Organización sectorial

México, al igual que los otros países del mundo, sustenta en gran medida su desarrollo
económico y social en el uso de energéticos. De esta forma, los recursos del país apoyan
la industrialización y proporcionan bienestar a la sociedad. El sector energía tiene un
papel decisivo en la vida nacional: generar electricidad e hidrocarburos como insumos
para la economía y la prestación de servicios públicos, aporta importantes contribuciones
a los ingresos fiscales y crea miles de empleos.

En 2013, bajo el mandato del Presidente Enrique Peña Nieto, se inició la más profunda
transformación del sector energético de las últimas ocho décadas. Con ello, se reforzaron
las facultades de planeación y la rectoría de la Secretaría de Energía, se crearon nuevas
instituciones y se fortalecieron las ya existentes.

El actual marco regulatorio, otorgó una nueva naturaleza jurídica a Petróleos Mexicanos
(Pemex) y a la Comisión Federal de Electricidad (CFE), convirtiéndolas en Empresas
Productivas del Estado con autonomía presupuestal y de gestión, y libertad de asociarse
con el sector privado para competir en igualdad de condiciones en los renovados
mercados de hidrocarburos y de electricidad. Asimismo, se crearon Consejos de
Administración para conducir bajo las mejores prácticas internacionales de gobierno
corporativo a ambas empresas.

Como parte del nuevo arreglo institucional, se estableció el Fondo Mexicano del Petróleo
que se encarga de administrar los ingresos obtenidos por contratos y asignaciones de
actividades de exploración y extracción de petróleo. Parte de estos recursos son
destinados a un ahorro de largo plazo, y el resto son distribuidos en distintos rubros
relacionados con la seguridad social, educación e infraestructura.

La Comisión Nacional de Hidrocarburos (CNH) y la Comisión Reguladora de Energía


(CRE) fueron dotadas de independencia técnica y de administración. Ambos órganos
regulan la participación de las empresas públicas y privadas, y garantizan absoluta
transparencia en los contratos, permisos y procesos de licitación para asegurar el
funcionamiento eficiente de los mercados energéticos.

Con la Reforma, también se establecieron dos organismos públicos descentralizados: el


Centro Nacional de Control de Energía (CENACE) y el Centro Nacional de Gas Natural
(CENAGAS). El primero, se encarga de controlar la operación del Sistema Eléctrico
Nacional (SEN), y a partir de 2016, la del Mercado Eléctrico Mayorista. El segundo, tiene
como principales funciones administrar y operar el sistema de transporte y
almacenamiento de gas natural.

En materia de protección al entorno ecológico, se creó la Agencia de Seguridad, Energía


y Ambiente (ASEA), que supervisa la seguridad industrial y regula la operación de las
empresas petroleras para prevenir y reparar posibles daños al ecosistema.

La Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS), el Instituto


Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ), el Instituto Mexicano del Petróleo (IMP) y el
Instituto de Investigaciones Eléctricas (IIE), son responsables, en el ámbito de su
competencia, de vigilar la seguridad nuclear, de la formación de técnicos y
especialistas, del desarrollo de tecnología e innovación y de la prestación de servicios
que proporcionen elementos de alto valor agregado para el fortalecimiento de los sectores
de hidrocarburos y electricidad.

Finalmente, la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la Energía (CONUEE)


promueve a través de la propuesta y ejecución de mejores prácticas de eficiencia, el
aprovechamiento sustentable de la energía.

Evolución sectorial

Dentro de este contexto, se procede a la instrumentación de cuatro líneas de acción de

cambio estructural:

 La primera la constituyen las actividades de depuración de la participación del Estado en


la industria.
 La segunda se orienta a modernizar la planta productiva en operación, propiedad del
Estado.
 La tercera se refiere a la incursión del sector público en nuevas ramas industriales o de
desarrollo incipiente, en las que se requería el apoyo del Estado en términos de
capacidad de inversión, de incorporación de desarrollo tecnológico y, en general, de
fortaleza en las negociaciones con el exterior, en materia de mercados y de transferencia
de tecnología.
 La cuarta se encamina a la reorganización del sector público y la reorientación de su
desarrollo para intensificar las relaciones con los sectores privado y social para fortalecer
la economía mixta.
Derivada de la implantación de la primera línea de acción de cambio estructural, la

desincorporación de entidades paraestatales no estratégicas ni prioritarias se realiza a

través de diversos procesos, como liquidación, fusión, transferencia a gobiernos locales y

venta a los sectores social y privado. De esta forma la gran mayoría de las entidades

paraestatales coordinadas por la entonces Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial

inician un proceso de desincorporación que conllevó a un adelgazamiento del Estado.

El 29 de diciembre de 1982 se expide el decreto en el que se reforman, adicionan y

derogan diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal,

donde se establece la sustitución de la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, por

la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal (SEMIP), con objeto de delimitar

de manera más especializada las áreas de los energéticos, la minería y la industria básica

y estratégica.

El 3 de septiembre de 1982, se emite el Acuerdo por el que las entidades de la

Administración Pública Paraestatal se agruparán por sectores, a efecto de que sus

relaciones con el Ejecutivo Federal se relacionen a través de las secretarías de Estado o

departamento administrativo; ello con la finalidad de hacer más eficiente su coordinación.

1988-1994

El Ejecutivo Federal establece los objetivos en cuanto a soberanía, democracia, bienestar

de la población y crecimiento económico, contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo

1989-1994 (Planade), mismo que considera lineamientos específicos que dan origen al

Programa nacional de modernización de la empresa pública 1990-1994.


Este programa fortalece, impulsa y da continuidad al proceso de desincorporación de las

entidades paraestatales no prioritarias ni estratégicas, con objeto de propiciar que los

recursos económicos se orienten a actividades acordes con las reformas económicas

globales.

El 24 de mayo de 1989 PMI Comercio Internacional, SA de CV, se constituye como

sociedad anónima de capital variable. Se le encomendó la misión de contribuir a

maximizar la rentabilidad y optimizar las operaciones de Pemex a través del comercio

internacional.

El 16 de julio de 1992 se publica en el Diario Oficial de la Federación la Ley Orgánica de

Petróleos Mexicanos y Organismos Subsidiarios, con la que la industria petrolera nacional

se reorganiza. Derivado de ello, se crea un Corporativo que tendrá el mando estratégico

general de la industria petrolera y cuatro empresas subsidiarias, encargadas de la

operación técnica dentro de un esquema de colaboración unitaria y coordinada.

1942-1946

A partir de la década de los 40, la expansión de la empresa pública empieza a reforzar las

bases del crecimiento industrial. En ese sentido, aparecen en 1942 Altos Hornos de

México y Constructora Nacional de Carros de Ferrocarril, y en 1943, Fertimex, como

ejemplos representativos.

Hasta 1946, las atribuciones de custodia y salvaguarda de los bienes nacionales eran

competencia de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP), a través de la

Dirección de Bienes Nacionales. En ese mismo año, la Ley de Secretarías y


Departamentos de Estado crea, el 7 de diciembre, la Secretaría de Bienes Nacionales e

Inspección Administrativa, a la cual se le encomiendan las atribuciones antes descritas.

1958-1968

La Ley de Secretarías y Departamentos de Estado de 1958 cambió la denominación de la

Secretaría de Bienes Nacionales e Inspección Administrativa por Secretaría de Patrimonio

Nacional (Sepanal), y le encomendaba, entre otros asuntos, poseer, vigilar, conservar o

administrar los bienes de propiedad originaria, los que constituyan recursos naturales

renovables y no renovables, incluso los de dominio público y de uso común, así como los

de propiedad federal destinados o no a servicios públicos o afines de interés social o

general.

Desde la década de 1950, y hasta los primeros años de la de 1980, la empresa pública

adquiere un peso cada vez más importante que obedece, por un lado, a iniciativas

originadas en el propio gobierno federal, como es el caso de Siderúrgica Lázaro

Cárdenas-Las Truchas (1968), Astilleros Unidos de Veracruz (1979), Grupo Industrial nks

(1979) y Fábrica de Tractores Agrícolas (1981), entre otros; y por otro lado, a un proceso

de rescate de la planta productiva y el empleo en empresas privadas que enfrentan

problemas de supervivencia. Como ejemplos de éstas se pueden mencionar a Siderúrgica

Nacional (1961) y Grupo Dina (1982), como los más característicos.

El 26 de agosto de 1965 se publica en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el

que se crea el Instituto Mexicano del Petróleo, con la finalidad de realizar investigación

científica en materia de hidrocarburos, entre otros objetivos. El 12 de noviembre de 1968

se constituyó Compañía Mexicana de Exploraciones, S.A., con el objeto principal de


ejecutar toda clase de trabajos de exploración geológica, foto-geológica, de radioactividad

y de topografía. Esto en apoyo a Petróleos Mexicanos, principal socio de la empresa.

1975-1979

El primero de diciembre de 1975, el Instituto de Investigaciones Eléctricas fue creado por

decreto presidencial como organismo público descentralizado, con personalidad jurídica y

patrimonio propios, con carácter científico y tecnológico.

En los primeros 80 años de este siglo, la intervención del gobierno federal en la economía

se incrementa y diversifica para producir bienes y prestar gestión administrativa en

algunos sectores que así lo demandan. De esta manera, se desarrollan mecanismos

administrativos tales como la descentralización y la desconcentración. Asimismo, se

forman empresas de Estado con estructura de sociedades mercantiles o fideicomisos

públicos.

En el gobierno del Presidente José López Portillo se considera necesario, por un lado,

establecer el Programa de modernización y mejoramiento administrativo del gobierno

federal que responda a las exigencias políticas, económicas y sociales de la

Administración Pública Federal en esos momentos y, por otro lado, procurar una

conformación que le permita cumplir con mayor eficiencia y eficacia con los

requerimientos de la sociedad.

En este sentido, corresponde al titular del Ejecutivo, en primer lugar, emitir el 29 de

diciembre de 1976 la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en la que se

establecen las bases de organización de la Administración Pública Federal, centralizada y


paraestatal. En segundo lugar, iniciar el Programa anual de reforma administrativa, y en

tercero, estudiar y promover las modificaciones que fueran necesarias para llevar a cabo

su implantación. De esta manera, se crea la Unidad de Estudios Administrativos que

funciona como un órgano de apoyo en las acciones de reforma administrativa, y cuya

atribución principal es estudiar y promover las modificaciones que deban hacerse a la

administración pública, así como coordinar y evaluar su ejecución.

En coordinación con esta unidad, la entonces Secretaría de Programación y Presupuesto

se encarga de someter a la consideración del Presidente de la República los proyectos de

programas de acción de reforma administrativa que presentan las dependencias y

entidades de la Administración Pública Federal (apf), así como las modificaciones a la

estructura, bases de organización de las entidades paraestatales e iniciativas para

fusionarlas, o bien para disolverlas y liquidarlas mediante decretos, acuerdos o

resoluciones.

En dicha ley se determina que la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial (Sepafín)

sustituya a la Sepanal, y se le encargan, entre otros asuntos, la coordinación y evaluación

del sector industrial, del sector minero y del energético. Asimismo, se le atribuyen las

siguientes facultades: asesorar técnicamente a la iniciativa privada en el establecimiento

de nuevas industrias, participar en la industria de transformación y en la industria

eléctrica, proteger y fomentar la industria nacional, proponer el desarrollo de la industria

pequeña y rural, así como regular la organización de productores industriales, promover y

realizar la investigación técnico-industrial, estimular el desarrollo de los energéticos,

regular la inversión extranjera y la transferencia de tecnología, establecer y vigilar las

normas y especificaciones industriales y, por último, intervenir en el desempeño de las

industrias extractivas.
La Ley Reglamentaria del Artículo 27 Constitucional en Materia Nuclear, publicada el 26

de enero de 1979 en el Diario Oficial de la Federación, determina la creación del Instituto

Nacional de Investigaciones Nucleares, cuyo objetivo principal es planear y realizar la

investigación y el desarrollo del campo de las ciencias y tecnologías nucleares, así como

promover los usos pacíficos de la energía nuclear y difundir los avances alcanzados para

vincularlos al desarrollo económico, social, científico y tecnológico del país.

1982-1988

Durante la década de los 80, el país enfrenta una crisis económica que repercute en las

finanzas del Estado. La escasez de recursos genera la necesidad de definir y ejecutar una

política de redistribución, a cargo del gobierno federal, dirigida a las actividades

estratégicas señaladas en la Constitución.

Ante este panorama, resulta necesario hacer una revisión a fondo de la participación del

Estado en las actividades productivas, a efecto de ajustarlas a las circunstancias

económicas derivadas de la crisis y a los nuevos retos de cambio estructural que plantea

la APF. Esto requiere que el Estado intervenga de manera más directa, selectiva y

eficiente en la actividad económica, con el concurso de los sectores social y privado para

impulsar el crecimiento y desarrollo del país. Lo anterior en el marco de una economía

mixta y bajo la premisa de distribuir en forma equilibrada las finanzas de la nación.

De esta manera, la reforma administrativa permite poner en práctica modificaciones

globales, sectoriales e institucionales que se enfocan, entre otros aspectos, a la revisión y

adecuación de las estructuras orgánicas y a los sistemas y procedimientos dentro de sus

respectivos ámbitos de competencia.


El 14 de mayo de 1986, el Presidente Miguel de la Madrid Hurtado expide reformas a la

Ley Orgánica de la Administración Pública Federal, en las cuales establece las figuras

jurídicas bajo las cuales podrán organizarse las entidades paraestatales que a

continuación se enuncian:

Organismos descentralizados: entidades creadas por ley o decreto del Congreso de la

Unión o del Ejecutivo Federal, respectivamente, con personalidad jurídica y patrimonio

propios, cualquiera que sea la estructura legal que adopten.

 Empresas de participación estatal mayoritaria: sociedades nacionales de crédito,


sociedades de cualquier otra naturaleza, incluso las organizaciones auxiliares de crédito,
así como las instituciones nacionales de seguros y fianzas, siempre y cuando el gobierno
federal aporte o sea el propietario de más de 50% del capital social.

 Fideicomiso público: entidad paraestatal establecida por dependencias de la


Administración Pública Federal, con el propósito de auxiliar al titular del Ejecutivo a
impulsar áreas prioritarias de desarrollo.

También se procede a redefinir la participación de las entidades paraestatales en la

economía del país, conforme a las prioridades de ese momento y de acuerdo con una

visión a largo plazo con base en los requerimientos del proyecto nacional. Así, el Plan

Nacional de Desarrollo 1983-1988 expresa en su contenido la necesidad de contar con

una industria paraestatal capaz de competir a escala mundial y de aprovechar

racionalmente los recursos de la nación para impulsar el crecimiento sostenido y

equilibrado de la economía.

Dentro de este contexto, se procede a la instrumentación de cuatro líneas de acción de

cambio estructural:
 La primera la constituyen las actividades de depuración de la participación del Estado en
la industria.
 La segunda se orienta a modernizar la planta productiva en operación, propiedad del
Estado.
 La tercera se refiere a la incursión del sector público en nuevas ramas industriales o de
desarrollo incipiente, en las que se requería el apoyo del Estado en términos de
capacidad de inversión, de incorporación de desarrollo tecnológico y, en general, de
fortaleza en las negociaciones con el exterior, en materia de mercados y de transferencia
de tecnología.
 La cuarta se encamina a la reorganización del sector público y la reorientación de su
desarrollo para intensificar las relaciones con los sectores privado y social para fortalecer
la economía mixta.

Derivada de la implantación de la primera línea de acción de cambio estructural, la

desincorporación de entidades paraestatales no estratégicas ni prioritarias se realiza a

través de diversos procesos, como liquidación, fusión, transferencia a gobiernos locales y

venta a los sectores social y privado. De esta forma la gran mayoría de las entidades

paraestatales coordinadas por la entonces Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial

inician un proceso de desincorporación que conllevó a un adelgazamiento del Estado.

El 29 de diciembre de 1982 se expide el decreto en el que se reforman, adicionan y

derogan diversas disposiciones de la Ley Orgánica de la Administración Pública Federal,

donde se establece la sustitución de la Secretaría de Patrimonio y Fomento Industrial, por

la Secretaría de Energía, Minas e Industria Paraestatal (SEMIP), con objeto de delimitar

de manera más especializada las áreas de los energéticos, la minería y la industria básica

y estratégica.

El 3 de septiembre de 1982, se emite el Acuerdo por el que las entidades de la

Administración Pública Paraestatal se agruparán por sectores, a efecto de que sus

relaciones con el Ejecutivo Federal se relacionen a través de las secretarías de Estado o

departamento administrativo; ello con la finalidad de hacer más eficiente su coordinación.


1988-1994

El Ejecutivo Federal establece los objetivos en cuanto a soberanía, democracia, bienestar

de la población y crecimiento económico, contenidos en el Plan Nacional de Desarrollo

1989-1994 (Planade), mismo que considera lineamientos específicos que dan origen al

Programa nacional de modernización de la empresa pública 1990-1994.

Este programa fortalece, impulsa y da continuidad al proceso de desincorporación de las

entidades paraestatales no prioritarias ni estratégicas, con objeto de propiciar que los

recursos económicos se orienten a actividades acordes con las reformas económicas

globales.

El 24 de mayo de 1989 PMI Comercio Internacional, SA de CV, se constituye como

sociedad anónima de capital variable. Se le encomendó la misión de contribuir a

maximizar la rentabilidad y optimizar las operaciones de Pemex a través del comercio

internacional.

El 16 de julio de 1992 se publica en el Diario Oficial de la Federación la Ley Orgánica de

Petróleos Mexicanos y Organismos Subsidiarios, con la que la industria petrolera nacional

se reorganiza. Derivado de ello, se crea un Corporativo que tendrá el mando estratégico

general de la industria petrolera y cuatro empresas subsidiarias, encargadas de la

operación técnica dentro de un esquema de colaboración unitaria y coordinada.

El 9 de febrero de 1994 se publica en el Diario Oficial de la Federación el decreto por el

cual se crea el organismo descentralizado Luz y Fuerza del Centro, cuyo objeto es prestar
el servicio público de energía eléctrica que estaba a cargo de las compañías en

liquidación: Compañía de Luz y Fuerza del Centro, SA y empresas filiales.

El 28 de diciembre de 1994 la SEMIP se transforma, por decreto, en Secretaría de

Energía (SE) con atribuciones para conducir la política energética del país, efectuar la

planeación de mediano y largo plazo.

En el gobierno del Presidente José López Portillo se considera necesario, por un lado,

establecer el Programa de modernización y mejoramiento administrativo del gobierno

federal que responda a las exigencias políticas, económicas y sociales de la

Administración Pública Federal en esos momentos y, por otro lado, procurar una

conformación que le permita cumplir con mayor eficiencia y eficacia con los

requerimientos de la sociedad.

En este sentido, corresponde al titular del Ejecutivo, en primer lugar, emitir el 29 de

diciembre de 1976 la Ley Orgánica de la Administración Publica Federal, en la que se

establecen las bases de organización de la Administración Pública Federal, centralizada y

paraestatal. En segundo lugar, iniciar el Programa anual de reforma administrativa, y en

tercero, estudiar y promover las modificaciones que fueran necesarias para llevar a cabo

su implantación. De esta manera, se crea la Unidad de Estudios Administrativos que

funciona como un órgano de apoyo en las acciones de reforma administrativa, y cuya

atribución principal es estudiar y promover las modificaciones que deban hacerse a la

administración pública, así como coordinar y evaluar su ejecución.


1995-2002

El 14 de junio de 1995, la Comisión Intersecretarial de Gasto-Financiamiento dictamina

favorable la creación de la entidad iii Servicios, sa de cv, cuyo principal objeto social es

otorgar los servicios de administración y operación inmobiliaria a iii SA de CV (empresa

tenedora de acciones), y a Pemex y sus organismos subsidiarios.

En 1996 se reorientó el proceso de desincorporación de la petroquímica no básica para

atraer inversión a dicha industria. El proceso tiene su origen en 1992, pero fue retomado

en 1995 bajo un marco jurídico diferente. Ello dio origen a la creación de siete empresas

filiales petroquímicas: Cosoleacaque, Morelos, Pajaritos, Cangrejera, Tula, Escolín y

Camargo. Durante este periodo se mantuvieron los esfuerzos de desincorporación de

entidades en el sector energía, lo que concretó la liquidación de Tetraetilo de México, SA

(1997), y la venta de Distribuidora de Gas Natural del Estado de México, SA de CV (1998)

y de Distribuidora de Gas de Querétaro, S.A. de C.V. (1998). Así, después de un

crecimiento acelerado y de un importante proceso de desincorporación de empresas que

dejaron de ser prioritarias para el Estado, el sector energía actualmente se conforma por

las entidades paraestatales --No incluye a las siete filiales petroquímicas, que son

coordinadas por Pemex Petroquímica (PPQ)--, que se presentan en el apartado

Estructura del sector.

2003-2010

En 2008, debido a la caída de la producción petrolera y a la falta de tecnología para


acceder a yacimientos petroleros más complejos, el sector se enfrentó a la necesidad de
un cambio estructural. En dicho año, el Congreso de la Unión aprobó la Reforma
Energética que incluyó la modificación y la expedición de diversas leyes encaminadas
principalmente al fortalecimiento de Petróleos Mexicanos (Pemex).

La Reforma le otorgó a Pemex un nuevo régimen fiscal y contractual que le permitiera


tener más libertad para gestionar su presupuesto y poder resolver con mayor flexibilidad
los retos financieros y operativos de la empresa. Asimismo, se modernizaron los contratos
de exploración y extracción y se le amplió el grado de autonomía para contratar servicios
de proveedores particulares.

Se crearon nuevas instituciones como la Comisión Nacional para el Uso Eficiente de la


Energía, la Comisión Nacional de Hidrocarburos, y el Consejo Nacional de Energía. De
igual forma, se reconfiguró el Consejo de Administración de Pemex y se instalaron sus
comités de apoyo.

Para impulsar la generación con fuentes limpias y la eficiencia energética, en 2008 se


publicaron el Programa Especial para el Aprovechamiento de Energías Renovables y el
Programa de Sustitución de Electrodomésticos para el Ahorro de Energía. Éste último
tenía como fin reemplazar refrigeradores y aires acondicionados antiguos por equipos
ahorradores de energía.

En apoyo a la investigación del sector, se constituyeron los fideicomisos en hidrocarburos


y para la sustentabilidad energética y se crearon el Fondo de Transición Energética y el
Aprovechamiento Sustentable de la Energía y el fideicomiso para apoyar el desarrollo de
proveedores y contratistas mexicanos.

Un año después, en 2009 debido a la instabilidad financiera y a la inadecuada operación


de Luz y Fuerza del Centro que impedía la inversión y la creación de empleos, el
Gobierno Federal tomó la decisión de extinguir la empresa, para mejorar la eficiencia y
productividad del sector y poder ofrecer servicio eléctrico de mayor calidad a todos los
usuario del país.

2011-actualidad

Durante los siguientes años, la declinación de la producción petrolera continuó a pesar del
considerable aumento en las inversiones, lo que condujo a la pérdida de competitividad en
la industria petrolera mexicana.

En materia de gas natural, la demanda de las plantas generadoras y la industria se


incrementó. La falta de infraestructura para transportar este insumo desde Estados
Unidos al interior de la República, provocó que en 2012 el Sistema Nacional de
Gasoductos sobrepasara su capacidad de operación y se emitieran “alertas críticas” para
racionalizar su consumo, provocando importantes pérdidas económicas y un considerable
incremento en los costos de generación eléctrica.

Respecto a refinación y petroquímica, la producción nacional era insuficiente para


abastecer el consumo nacional. En 2014, importamos el 54% de las gasolinas y el 26%
del diésel que demandó el país, mientras que en petroquímicos, representó más del 65%
en 2013.

En electricidad, los altos costos del servicio y la falta de infraestructura contribuyeron a


limitar el crecimiento de la economía. En 2013, las tarifas fueron en promedio 25%
superiores en comparación con las de Estados Unidos, y 73% más altas si consideramos
los subsidios que otorga el gobierno.

Era urgente modernizar la industria energética mexicana.


Bajo el mandato del Presidente Enrique Peña Nieto, se emprendió la transformación más
trascendente a los sectores de hidrocarburos y electricidad y que pondría fin a casi
ochenta años de monopolio. La Reforma Energética inició su proceso en diciembre de
2013, con la modificación de los artículos 25, 27 y 28 constitucionales y 21 transitorios.

En los meses de agosto y octubre del siguiente año se publicaron 21 leyes secundarias,
24 reglamentos y 1 ordenamiento; instrumentos regulatorios que fijaron las reglas para la
creación y funcionamiento de los nuevos modelos de mercado.

La Reforma toma como principio la propiedad que el Estado mantiene sobre los recursos
del subsuelo, y establece un nuevo marco jurídico e institucional que fomenta la
competitividad del sector y permite la inversión de capital privado en casi todos los
eslabones de la cadena de valor.

En hidrocarburos, se establecieron reglas claras y transparentes que dan certeza jurídica


a los inversionistas y que garantizan la mayor utilidad al Estado. Empresas nacionales y
extranjeras que cuenten con experiencia, capital y tecnología podrán participar en las
rondas de licitación para explorar y extraer recursos de petróleo y gas, incluso en áreas
geológicas complejas donde Pemex no ha podido acceder.

Además, para el final del sexenio, con una inversión de cerca de 14 mil millones de
dólares, habremos construido 10 mil kilómetros adicionales de gasoductos que formarán
parte de un auténtico sistema de transporte de gas natural, que nos permita llevar este
insumo a casi todo el país. Asimismo, con la participación de la iniciativa privada, se
pondrán en operación nuevos proyectos de refinación, transporte, almacenamiento y
distribución de petróleo, gas, y sus derivados, y a partir de 2016 iniciará la apertura
gradual de las industrias de gasolina y diésel.

En el sector eléctrico, se promueve la libre competencia entre empresas públicas y


privadas en actividades relacionadas a la generación y comercialización de electricidad. A
principios de 2016, iniciará operaciones el Mercado Eléctrico Mayorista, en el que grandes
consumidores y generadores podrán realizar transacciones de compra-venta de energía,
servicios conexos, potencia, certificados de energías limpias y derechos financieros de
transmisión.

Para la modernización de las redes del sistema eléctrico nacional, los particulares podrán
desarrollar en conjunto con CFE, proyectos para ampliar la capacidad de transmisión,
mejorar la eficiencia en la distribución del servicio y reducir las pérdidas técnicas de
electricidad.

La Reforma promueve la diversificación de la matriz energética a través del impulso de


fuentes más limpias y eficientes.

La CFE está modernizando su capacidad de generación, al construir nuevas plantas de


ciclo combinado y reconvertir las termoeléctricas ya existentes para que utilicen gas
natural, un combustible cuatro veces más barato que el combustóleo y 68% menos
contaminante.

Asimismo, se crean instrumentos e incentivos para incrementar el aprovechamiento del


vasto potencial energético renovable del país: 1) los Certificados de Energías Limpias,
que a partir de 2018, serán adquiridos de forma obligatoria por los participantes del
mercado eléctrico; 2) la expansión de la red de transmisión que permitirá conectar con el
centro del país, zonas con alto potencial para el desarrollo de proyectos de generación; 3)
la deducibilidad inmediata del 100% de las inversiones en maquinaria y equipo para la
generación con fuentes renovables o cogeneración eficiente; 4) la construcción de redes
eléctricas inteligentes que permitirán incorporar tecnologías intermitentes a la líneas de
transmisión y distribución; 5) La generación distribuida que reducirá los costos de la
electricidad, al ser producida en pequeña escala y cerca de los centros de consumo, y 6)
la publicación de la Ley de Energía Geotérmica que regula el reconocimiento, exploración
y explotación de recursos térmicos del subsuelo, a fin de dar certidumbre a las
inversiones.

El crecimiento del sector energético nacional demandará en los próximos años miles de
técnicos y profesionales especializados en temas de hidrocarburos y electricidad. Para
esto, de 2015 a 2018 se otorgarán 60 mil becas y apoyos para estudiantes de nivel
técnico, medio, superior y posgrados, y se trabaja en el fortalecimiento de instituciones
académicas para reconvertir carreras y acreditar certificaciones que avalen las
habilidades de los especialistas.

También estamos creando redes nacionales e internacionales para el desarrollo de


investigación aplicada e innovación. Universidades y centros mexicanos de investigación
tienen la oportunidad de participar activamente con otros sectores del conocimiento, en
proyectos relacionados con el área energética.

La Reforma representa un paso decidido para colocarnos de forma competitiva en el


panorama internacional energético.
SEDATU

¿Qué hacemos?
Tenemos el propósito de planificar, coordinar, administrar, generar y
ejecutar las políticas públicas de ordenamiento territorial, asegurar una
vivienda digna, un desarrollo urbano y rural así como otorgar certeza
jurídica a los núcleos agrarios; buscando mejorar la calidad de la vida de
los Mexicanos, prevenir los asentamientos en zonas de riesgo y
coadyuvar en caso de fenómenos naturales para la atención inmediata.

IDENTIDAD INSTITUCIONAL

La Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano es la institución


de la Administración Pública Federal cuyo propósito es planificar,
coordinar, administrar, generar y ejecutar las políticas públicas de
ordenamiento territorial, asegurar una vivienda digna, un desarrollo
urbano y rural así como otorgar certeza jurídica a los núcleos agrarios;
buscando mejorar la calidad de la vida de los Mexicanos, prevenir los
asentamientos en zonas de riesgo y coadyuvar en caso de fenómenos
naturales para la atención inmediata.

MISIÓN

Contribuir al desarrollo nacional y sectorial, mediante la elaboración,


instrumentación y difusión de políticas públicas y estrategias que
consideren criterios de innovación, calidad de vida, sustentabilidad y
certeza jurídica, a través de procesos de coordinación y concertación que
permitan el aprovechamiento de la vocación y el potencial productivo del
territorio, la generación de vivienda digna y el desarrollo agrario.

VISIÓN

Ser una Institución que apoye la transición hacia un Modelo de Desarrollo


Urbano Sustentable que procure vivienda digna para los Mexicanos en
coordinación con las instancias federales, estatales y municipales para
consolidar las políticas, enfoque de intervención, reordenamiento del
territorio y el acceso ordenado del suelo, asimismo se continuará la
aplicación a los preceptos del Artículo 27 Constitucional, a efecto de dar
certeza jurídica a la tenencia de la tierra. De igual manera se fortalecerán
mecanismos de control del crecimiento de las ciudades y zonas
metropolitanas y de prevención de necesidades de suelo para el
desarrollo regional, rural y urbano. En materia de vivienda se
instrumentarán nuevos esquemas de financiamiento y subsidios
focalizados, instrumentando mecanismos que aseguren viviendas con
servicios básicos, en las áreas urbanas y rurales.

OBJETIVO GENERAL

Promover el ordenamiento y la planeación territorial como articuladores


del bienestar de las personas y el uso eficiente del suelo. Incentivar el
crecimiento ordenado de los asentamientos humanos, los centros de
población y las zonas metropolitanas. Consolidar ciudades compactas,
productivas, competitivas, incluyentes y sustentables, que faciliten la
movilidad y eleven la calidad de vida de sus habitantes. Fomentar el
acceso a la vivienda mediante soluciones habitacionales bien ubicadas,
dignas y de acuerdo a estándares de calidad internacional. Fomentar el
desarrollo de los núcleos agrarios mediante acciones en materia de
certeza jurídica territorial, productividad, suelo, vivienda rural y
gobernabilidad.
SCT

¿Qué hacemos?
MISIÓN:

Promover sistemas de transporte y comunicaciones seguros, eficientes y


competitivos, mediante el fortalecimiento del marco jurídico, la definición
de políticas públicas y el diseño de estrategias que contribuyan al
crecimiento sostenido de la economía y el desarrollo social equilibrado del
país; ampliando la cobertura y accesibilidad de los servicios, logrando la
integración de los mexicanos y respetando el medio ambiente.

VISIÓN:

Ser una dependencia eficiente en su gestión rectora del Sector, que


garantice al país infraestructura de comunicaciones y transportes moderna
y suficiente, que promueva la prestación de servicios de calidad y
competitivos, que responda a las expectativas de la ciudadanía y a las
tendencias de la globalización, contribuyendo con ello al desarrollo
sustentable del país, preservando el medio ambiente y la seguridad.
SALUD

¿Qué hacemos?
La Secretaría de Salud es la dependencia del Poder Ejecutivo que se
encarga primordialmente de la prevención de enfermedades y promoción
de la salud de la población.

Misión:

Establecer las políticas de Estado para que la población ejerza su


derecho a la protección a la salud.

Visión:

Un Sistema Nacional de Salud Universal, equitativo, integral, sustentable,


efectivo y de calidad, con particular enfoque a los grupos de la población
que viven en condición de vulnerabilidad, a través del fortalecimiento de
la rectoría de la autoridad sanitaria y la intersectorialidad; de la
consolidación de la protección y promoción de la salud y prevención de
enfermedades, así como la prestación de servicios plurales y articulados
basados en la atención primaria; la generación y gestión de recursos
adecuados; la evaluación y la investigación científica, fomentando la
participación de la sociedad con corresponsabilidad.
Ubicación de la Secretaría de Salud: Lieja No. 7, Col. Juárez, Del.
Cuauhtémoc, C.P. 06600, Ciudad de México.
SEDESOL

¿Qué hacemos?
Misión:

Contribuir a la construcción de una sociedad en la que todas las


personas, sin importar su condición social, económica, étnica, física o de
cualquier otra índole, tengan garantizado el cumplimiento de sus
derechos sociales y puedan gozar de un nivel de vida digno, a través de
la formulación y conducción de una política de desarrollo social que
fomente la generación de capacidades, un entorno e ingreso decoroso,
así como la participación y protección social, privilegiando la atención a
los sectores sociales más desprotegidos.

Visión:

México es un país incluyente, con cohesión social y que cuenta con un


desarrollo sustentable, en el que las políticas de protección social sólidas
y diferenciadas permiten que las personas de los sectores sociales más
desprotegidos ejerzan efectivamente todos sus derechos y se desarrollen
en igualdad de condiciones en el ámbito personal, comunitario y
productivo.

Objetivos Generales:
1. Diseñar y conducir la política de desarrollo social para que los programas
y acciones que de ésta se desprendan incidan integral y efectivamente
en el combate a la pobreza y operen dentro de un marco legal que
permita la transparencia, la rendición de cuentas y la evaluación de
resultados.
2. Desarrollar y ejecutar programas y acciones de atención a la pobreza,
vulnerabilidad y exclusión social que permitan a los sectores más
desprotegidos el cumplimiento efectivo de sus derechos sociales
promoviendo políticas diferenciadas de atención de acuerdo a sus
necesidades.
3. Fortalecer la cohesión social a través del fomento de la participación
social y comunitaria para desarrollar vínculos que ayuden a generar una
sociedad incluyente, igualitaria, solidaria e involucrada en los procesos
de planeación, ejecución y vigilancia de las políticas y acciones de
desarrollo social.
4. Fomentar el bienestar económico mediante la implementación y
coordinación de estrategias que generen aumenten y fortalezcan
actividades productivas para los sectores sociales más desprotegidos,
que les permitan generar mejores ingresos para superar sus condición de
pobreza y marginación.
5. Contribuir al fortalecimiento de las capacidades institucionales de los
gobiernos estatales y municipales, así como de las organizaciones de la
sociedad civil a través de la generación y transferencia del conocimiento,
el desarrollo de esquemas conjuntos de atención a los sectores más
desprotegidos y la coordinación de acciones.
6. Desarrollar y ejecutar políticas organizacionales que permitan contar con
recursos materiales suficientes, tener recursos humanos debidamente
capacitados y vincular las necesidades de la política social y de los
sectores sociales más desprotegidos con el proceso de programación y
presupuestación, para el desarrollo eficiente y efectivo de las acciones
del Sector.
SHCP

¿Qué hacemos?
La Secretaría de Hacienda y Crédito Público tiene como misión
proponer, dirigir y controlar la política del Gobierno Federal en materia
financiera, fiscal, de gasto, de ingresos y deuda pública, con el propósito
de consolidar un país con crecimiento económico de calidad, equitativo,
incluyente y sostenido, que fortalezca el bienestar de las y los
mexicanos.

Nuestra visión es ser una Institución vanguardista, eficiente y altamente


productiva en el manejo y la administración de las finanzas públicas, que
participe en la construcción de un país sólido donde cada familia
mexicana logre una mejor calidad de vida.
SEGOB

¿Qué hacemos?
La Secretaría de Gobernación atiende el desarrollo político del país y
coadyuva en la conducción de las relaciones del Poder Ejecutivo Federal
con los otros poderes de la Unión y los demás niveles de gobierno para
fomentar la convivencia armónica, la paz social, el desarrollo y el
bienestar de las mexicanas y de los mexicanos en un Estado de
Derecho.

MISIÓN
Contribuir a la gobernabilidad democrática, a la paz pública y al
desarrollo político a través de una buena relación del Gobierno Federal
con la ciudadanía, sus órganos de representación en los sectores social
y privado, los Poderes de la Unión y los demás órdenes de gobierno,
para garantizar la unidad y seguridad nacionales, la convivencia
armónica y el bienestar de las mexicanas y los mexicanos en un Estado
de Derecho.

VISIÓN
Ser el motor principal para que México tenga una sociedad en paz,
abierta, libre, plural, informada y crítica, con una sólida cultura
democrática y una amplia participación ciudadana; promoviendo y
reconociendo que el Estado de Derecho es la única vía que permite a las
mexicanas y a los mexicanos vivir en armonía.
SAGARPA

¿Qué hacemos?

La SAGARPA, es una Dependencia del Poder Ejecutivo Federal, que


tiene entre sus objetivos propiciar el ejercicio de una política de apoyo
que permita producir mejor, aprovechar mejor las ventajas comparativas
de nuestro sector agropecuario, integrar las actividades del medio rural a
las cadenas productivas del resto de la economía, y estimular la
colaboración de las organizaciones de productores con programas y
proyectos propios, así como con las metas y objetivos propuestos, para
el sector agropecuario, en el Plan Nacional de Desarrollo.

Misión

Promover el desarrollo integral del campo y de los mares del país que
permita el aprovechamiento sustentable de sus recursos, el crecimiento
sostenido y equilibrado de las regiones, la generación de empleos
atractivos que propicien el arraigo en el medio rural y el fortalecimiento
de la productividad y competitividad de los productos para consolidar el
posicionamiento y la conquista de nuevos mercados, atendiendo a los
requerimientos y exigencias de los consumidores.

Visión

México cuenta con una Sociedad Rural que goza de calidad de vida
atractiva y con diversidad de oportunidades de desarrollo así como un
Sector Agroalimentario y Pesquero rentable y sustentable que ofrece
alimentos accesibles, sanos y de calidad a sus habitantes.

Objetivos

1. Elevar el nivel de desarrollo humano y patrimonial de los mexicanos que


viven en las zonas rurales y costera.
2. Abastecer el mercado interno con alimentos de calidad, sanos y
accesibles provenientes de nuestros campos y mares.
3. Mejorar los ingresos de los productores incrementando nuestra presencia
en los mercados globales, promoviendo los procesos de agregación de
valor y la producción de energéticos.
4. Revertir el deterioro de los ecosistemas, a través de acciones para
preservar el agua, el suelo y la biodiversidad.
5. Conducir el desarrollo armónico del medio rural mediante acciones
concertadas, tomando acuerdos con todos los actores de la sociedad
rural. Además de promover acciones que propicien la certidumbre legal
en el medio rural.