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¿PARA QUÉ EDUCAMOS?

Estuardo Salazar
Todo aquel que enseña tiene una filosofía educativa
Estemos o no conscientes de este hecho la realidad es que el fundamento filosófico de la educación es algo que todos poseemos y es posible que no
estemos conscientes de ello la mayoría de las veces.

Hay una filosofía educativa, hay un conjunto de verdades, de principios, de hechos, de teorías y de doctrinas de pensamiento que son las que
abrazamos en lo interno de nuestro ser a la hora de tratar a un niño, a la hora de escoger determinada metodología, a la hora de seleccionar materiales
y libros de texto que vamos a usar en nuestro programa educativo.

Entonces responder esas preguntas es muy importante porque todo lo que hacemos está permeado por esa filosofía educativa. La respuesta que usted
le dé a esas preguntas son las que de alguna forma van a demostrarse en todo lo que usted haga en el colegio.

Hay 5 preguntas existenciales que proveen ese fundamento filosófico que estamos buscando para nuestra misión educativa.

Para empezar nos empezamos preguntando:

1. ¿Qué? hacemos o qué es lo que quiero hacer - Definir el qué, es lo primero a la hora de cualquier proceso de toma de decisiones
2. ¿Dónde?
3. ¿Cuándo?
4. ¿Cuánto? - Cuánto nos va a costar es una pregunta muy importante para algunas personas
5. ¿Cómo? - Cómo lo vamos a hacer
6. ¿Quién? - Quién o quiénes están involucrados en esta acción que queremos realizar.

La primera cosa que debemos preguntarnos en este proceso de definir nuestra filosofía es ¿para qué educamos?

1.- ¿Cuál es la diferencia entre “porqué” y “para qué” educamos?


Porqué educamos tiene que ver mayormente con las causas, con el inicio del proceso educativo, mientras que el para qué educamos, nos habla del destino final de ese lugar al cual queremos llegar al final de todos nuestros esfuerzos que
constituye el cumplimiento de nuestra misión. El fin es ese lugar al final del camino que emprendemos al educar a los estudiantes.

Cinco preguntas que tienen que ver con 5 áreas de la filosofía educativa cristiana que necesitamos definir y preguntas a las cuales necesitamos
responder:

1. Para que educamos - ¿Cuáles son los fines de la educación?

Al hablar de los fines de la educación muchas veces podemos no estar de acuerdo en cuanto a qué nos estamos refiriendo exactamente.
Los fines son diferentes a los objetivos y son diferentes a las metas.
Un fin nos habla de ese destino último, de ese lugar al cual queremos llegar al final de todos nuestros esfuerzos que constituye el cumplimiento de
nuestra misión. El fin es ese lugar al final del camino que emprendemos al educar a los estudiantes.

La frase Dios y su verdad


La verdad que Dios ha revelado tanto en su revelación general como en la revelación especial por medio de su hijo Jesucristo y su palabra tiene una
relevancia muy importante en la filosofía educativa cristiana.

Hay una frase que es considerada fundamental: Toda verdad es verdad de Dios

Arturo Holmes, en su libro: “Toda verdad es verdad de Dios” en el año 1983, la trajo de vuelta a la atención de los cristianos.
Se cree que esta era una convicción que se da en los escritos de Juan Calvino desde el siglo XVI
Uno de sus expositores también que escribió un tratado del mismo nombre con este mismo título es el evangelista Sproul

Toda verdad es verdad de Dios significa que:


 Todo lo que enseñamos en el colegio cristiano: sea la verdad gramatical, la verdad histórica, la verdad científica, la verdad matemática, la verdad
artística, muestra un aspecto de esa verdad que Dios ha revelado.
 No enseñamos falsedades a los niños.
 Usted como educador cristiano debe tener un compromiso con esa Verdad revelada de Dios en cada una de las materias académicas que enseña.
 Esa verdad que toma forma a través de nuestra enseñanza, tiene un fundamento en la verdad eterna que Dios ha revelado en su palabra.
 Que toda verdad, no importa la materia académica que usted enseñe, no importa el nivel que usted enseñe, viene de Dios y en ese sentido entonces
creemos que al conocer la verdad esa verdad hará a nuestros estudiantes verdaderamente libres.

2.- ¿Cuál es la frase que debe fundamentar la labor de todo educador cristiano?
La frase que debe fundamentar la labor de todo educador cristiano es: Toda verdad es verdad de Dios.

1) Conocer a Dios y su verdad


El primer fin de la educación que proponemos entonces es conocer a Dios y su verdad
Tiene que ver con la dimensión cognitiva del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Aquí el estudiante llega a conocer las verdades, los hechos fundamentales acerca de Dios y de la verdad que él ha revelado. Esta es una parte, que
probablemente es la más usual, en nuestro quehacer porque hasta se nos ha acusado de que éste es la única dimensión que cultivamos en el
colegio cristiano. En la educación en general, se hace que los estudiantes repitan de una forma memorística algunos asuntos y que respondan en
el examen exactamente lo que nosotros esperamos que ellos conozcan en teoría solamente.

Debemos reconocer que hay una parte de la información de nuestras materias académicas, de la verdad que Dios ha revelado, hechos
importantes que los estudiantes deben recordar. Los países considerados más vanguardistas en el tema de educación han argumentado de que
este tipo de estrategia de aprendizaje que postula la necesidad de que el estudiante memorice o que tenga todos estos hechos y temas
memorizado en su mente, no es tan importante o qué es más importante el enseñarle a aprender a encontrar la información en el internet a través
de procesos de investigación. Consideramos que la investigación es un aspecto que no debe descuidarse aunque no se debe abusar de él.

Para el estudiante es importante saber que Dios es fiel, que Dios es eterno, que Dios es omnipresente y todos esos atributos del carácter de Dios
y de sus hechos tal cómo están narrados en la Biblia y en la historia de la humanidad.
Para el estudiante es importante al final de cuentas poder aprender cosas tales como las capitales europeas o las partes de la flor y otras cosas que
sí son preguntas de examen y que son probablemente aspectos de su formación que no van a ser todos ellos útiles pero son parte de la cultura
general de una persona y entonces por ello es que en el colegio cristiano decimos que el primer fin de la educación es enseñar al niño que él
pueda aprender acerca de Dios y toda la verdad que Dios ha revelado tanto en su palabra como en el resto de la creación.

2) Responder al conocimiento de Dios y su verdad


El segundo fin de la educación que proponemos es responder al conocimiento de Dios y su verdad.
Tiene que ver con la dimensión afectiva del proceso de enseñanza y aprendizaje.

El estudiante puede aprender mucha teoría, puede salir muy bien en sus exámenes, puede conocer muy bien toda la teoría. Puede también
aprender mucho acerca de la palabra de Dios, puede recitar los versículos y sacar buenas calificaciones pero mi actitud hacia las autoridades, mi
actitud hacia la vida en general no reflejaba las cosas que yo estaba aprendiendo.

Necesitamos una respuesta actitudinal de parte de nuestros estudiantes hacia las autoridades y hacia la vida en general para que no nos engañen
haciéndonos creer que están aprendiendo algunas cosas, incluyendo un curso de Biblia, sino que también su actitud refleje lo que están
aprendiendo.

En ese sentido, preocupa que lo que hacen muchos de nuestros colegios realmente tiene un efecto contraproducente en la vida de los estudiantes,
lo que se está logrando realmente es vacunar a nuestros estudiantes en contra del Evangelio, con devocionales aburridos y con una estrategia de
formación espiritual poco efectiva

Debemos ser sagaces para despertar en ellos la curiosidad de no sólo conocer sino también responder al conocimiento de Dios y su verdad.
¿Cómo buscamos esa respuesta actitudinal? ¿Cómo podemos lograr una estrategia de formación espiritual efectiva? ¿Cómo logramos ser sagaces
para despertar en los estudiantes la curiosidad de no sólo conocer sino también responder al conocimiento de Dios y su verdad?

3.- ¿Cuál es la diferencia entre los siguientes fines de la educación: Conocer a Dios y su verdad y responder al conocimiento de Dios y su verdad?
La diferencia entre loa fines de la educación: Conocer a Dios y su verdad y responder al conocimiento de Dios y su verdad, es que en el primer caso, se trata sólo de conocimiento o información que se adquiere con el tiempo o estudiando.
Pero en el segundo caso, se trata de responder, de tener la actitud, la capacidad para poner en práctica ese conocimiento o información adquirido por medio del estudio. Si tienes el puro conocimiento no sirve de mucho, se necesita tener la
actitud, la competencia para realizar una tarea o cumplir una función.

3) Vivir en armonía con Dios y su verdad


El tercer fin de la educación que proponemos es vivir en armonía con Dios y su verdad.
Tiene que ver con la dimensión vivencial del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Esto significa que el conocimiento que ellos han adquirido acerca de Dios y su verdad permea, penetra cada aspecto de su vida y llega a ser relevante
para ellos porque le encuentran una aplicación. Su vida empieza ajustarse y pueden integrar todos estos principios y verdades que nosotros les hemos
enseñado.

Por eso debemos reconocer que no todos los aspectos del currículo académico tienen una relación directa con nuestras vidas o tienen una aplicación
inmediata. Hay cosas que pareciera como que nunca las vamos a usar en la vida, pero vivir en armonía con Dios y su verdad significa que nuestros
estudiantes van a encontrar una aplicación y uso para ver directamente impactadas sus vidas con lo que nosotros estamos enseñándoles.

4) Impactar a otros con el conocimiento de Dios y su verdad


El cuarto fin de la educación que proponemos es impactar a otros con el conocimiento de Dios y su verdad.
Tiene que ver con la dimensión social del proceso de enseñanza y aprendizaje.

Los primeros tres fines de la educación que hemos visto tiene que ver con la vida del estudiante tienen que ver con las cosas que él recibe para su
propio crecimiento y desarrollo.

En el cuarto fin se busca que el estudiante no se quede con todo eso que él ha recibido o que él ha aprendido sino que él pueda impactar a otros con
el conocimiento de Dios y su verdad en última instancia.

Estamos buscando que cada uno de nuestros estudiantes puedan ser sal y luz.
Que después de salir de nuestro centro educativo ellos puedan ser testigos de Jesucristo donde quiera que ellos estén.
Que esa verdad que ellos han recibido la puedan compartir, la puedan diseminar entre todos aquellos que constituyen su círculo de influencia, que se
refleje en su vida, de tal modo que otras personas que no han tenido la oportunidad de conocer la verdad de Dios puedan recibirla a través de ellos.

4. ¿Qué tareas docentes se deben realizar para lograr los siguientes fines de la educación?

Cada uno de estos fines que hemos visto:


Conocer a Dios y su verdad
Responder al conocimiento de Dios y su verdad
Vivir en armonía con Dios es verdad
Impactar a otros con el conocimiento de Dios y su verdad

…va acompañado de determinadas tareas docentes es decir se traducen al quehacer educativo cotidiano de la escuela cristiana. No son fines abstractos,
no son utopías con las que estamos soñando, sino que deben tener una expresión en nuestra aula de clase
Las tareas docentes relacionadas con el primer fin se caracteriza por el uso de la palabra enseñar aquí estamos hablando de una tarea específica que
nosotros realizamos todo el tiempo y hay una variedad de contenidos que debemos de estar enseñando no sólo estos que aparecen allí.
 Enseñar la Biblia como la inspirada Palabra de Dios
 Enseñar las doctrinas básicas de la Biblia
 Enseñar la Verdad acerca del universo natural y el ser humano

Las tareas docentes relacionadas con el segundo fin se caracterizan por el uso de la palabra guiar
 Guiar a los estudiantes a la salvación por la fe en Jesucristo
 Guiar a los estudiantes a comprometerse de lleno con Dios en total rendición para amarle y servirle
 Guiar a los estudiantes a desarrollar un aprecio por la verdad de Dios tal como se revela en las Escrituras y todo el universo creado

Las tareas docentes relacionadas con el tercer fin se caracterizan por el uso de la palabra enseñar (demostrar)
 Enseñar (demostrar) a los estudiantes a obedecer a Dios
 Enseñar (demostrar) a los estudiantes a apreciar el universo natural y a vivir en armonía con sus leyes y principios

Las tareas docentes relacionadas con el cuarto fin se caracterizan por el uso de la palabra (capacitar)
 Entrenar a los estudiantes para comunicarse efectivamente
 Preparar a los estudiantes para involucrarse en la misión mundial de la iglesia
 Entrenar a los estudiantes en su singular llamamiento vocacional

El problema con los fines es que pueden ser tan lejanos y tan abstractos muchas veces de que va a ser difícil medir los y por ello es importante hablar
de metas porque la diferencia entre las metas y los fines y los objetivos es que las metas si pueden ser medibles. Podemos ponernos un indicador de
logro que nos demuestre que realmente estamos alcanzando aquello que nos hemos propuesto

Por supuesto que algunas son más importantes, más prioritarias que otras, de acuerdo a lo que encontramos en la palabra de Dios.

Cuando se le preguntó a Jesús cuál es el mandamiento más importante, cuál es el mandamiento más grande: él respondió: 1. Amarás al Señor tu Dios
con todo tu corazón con toda tu alma con toda tu mente y con todas tus fuerzas y hay un segundo también que es de similar importancia que tiene
que ver con 2. Amar al prójimo.

Por eso es que en la escuela cristiana el cumplimiento de este debe estar al tope de esas metas. Si le enseñamos a nuestros estudiantes mucha ciencia
excelente academia tendremos brillantes bachilleres que tendrán increíbles oportunidades universitarias pero si hemos fallado en enseñarles a amar a
Dios y amar a su prójimo hemos fracasado en nuestra misión educativa

Una tercera meta que debemos proponernos alcanzar tiene que ver con eso que también se le ha llamado 3. La gran comisión el mandato último que
Jesús dejó a sus discípulos en el capítulo 28 de Mateo. Tiene que ver con ir a todas las naciones a hacer discípulos.

5.- ¿Para qué educamos?


Desde una cosmovisión cristiana, educamos para la edificación del cuerpo de Cristo, hasta que todos lleguemos a la unidad de la fe y del conocimiento del Hijo de Dios, a un varón perfecto, a la medida de la estatura de la plenitud de Cristo;
para que ya no seamos niños fluctuantes, llevados por doquiera de todo viento de doctrina, por estratagema de hombres que para engañar emplean con astucia las artimañas del error, sino que siguiendo la verdad en amor, crezcamos en todo
en aquel que es la cabeza, esto es, Cristo, de quien todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificándose
en amor.

2. A quien educamos – la naturaleza del alumno


3. De quién es la responsabilidad de educar - tiene que ver con el rol del educador
4. Cómo debemos enseñar - aspectos del proceso educativo relacionados con la metodología
5. Qué se debe enseñar – currículum, contenido instruccional de lo que queremos enseñar