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Reforma constitucional al artículo 27 de 1991

El articulo 27 tuvo su origen en 1917, con la constitución política de México, en el


artículo se incluye el derecho a la tierra y reparto agrario, esto no fue obra de un día
para otro, fue un triunfo por parte de los campesinos que lucharon en la revolución
por sus tierras que le fueron arrebatadas por los grandes hacendados y jefes
políticos.

El Artículo 27 da soporte formal al actual Derecho agrario, este articulo permitió la


regulación de la tierra por parte del Estado, restituyó la tierra a las comunidades
indígenas y dotó de tierras a los ejidos, los cuales constituían la propiedad social.

No pocas han sido las reformas que el Artículo 27 constitucional ha experimentado


a lo largo de 80 años, sin embargo, la más profunda, es la propuesta por el
Presidente Salinas de Gortari, que fue presentada el 7 de noviembre de 1991. Como
buen político, el presidente buscaba, con esta reforma, llevar justicia y bienestar al
campo mexicano.

Lo primero que impacto a la sociedad fue que se dio por terminado el reparto agrario,
dejando a los campesinos sin derecho a tierra, en la reforma se argumentaba que
esta acción era necesaria y fue posible en un país poco poblado y con vastas
extensiones por colonizar. Ya no lo es más. La población rural crece, mientras que
el territorio es el mismo. Ya no hay tierras afectables para satisfacer una demanda
abierta, prescrita hasta ahora en la legislación y fomentada por el crecimiento
demográfico.

Tuvo que pasar mucho tiempo para que el gobierno terminara con el reparto agrario
debido al poder que tenían los campesinos, ya que después de la revolución, el
gobierno les tuvo cierto miedo a las acciones que estos eran capaces de hacer, pero
conforme fue pasando el tiempo, los campesinos se fueron debilitando hasta quedar
como una sociedad ignorada. Esto facilitó la aprobación de la reforma al Artículo 27
en 1992.

A lo largo de la historia de México el reparto masivo de tierras se ha constituido


como una de las políticas sociales en favor no sólo de los hacedores de la
Revolución Mexicana, sino de quienes han requerido de una porción de tierra para
lograr el sustento de su familia, creándose, en consecuencia, el ejido y
reconociéndose las tierras de las comunidades, dando origen a la propiedad social.
El gobierno no le quiso proporcionar las tierras directamente a los campesinos, por
eso se crean los ejidos, de esa forma la tierra se da como préstamo y no puede ser
vendida. Aunque esto no detuvo a los campesinos, ya que la gran mayoría de ellos
vendían sus tierras de forma ilícita, como son muy marginados, ninguna autoridad
se percataba de dicho acto.

Antes de la reforma de 1992 las tierras ejidales que rodean a la mayor parte de las
ciudades mexicanas sólo podían asociarse con particulares de mediante el mercado
ilegal de suelo, ya que los ejidatarios no eran los dueños de la tierra, se podía decir
que estaban a préstamo por parte del gobierno.

Con la reforma de 1992 al artículo 27, por primera vez se permite la venta del suelo
ejidal y comunal, lo cual supuestamente permitiría con el paso de los años un
reemplazo de la venta ilegal por su incorporación ordenada al desarrollo urbano
legal. Esto hasta la fecha sigue sin cumplir con las expectativas, debido a que los
ejidatarios no legalizan sus tierras, debido a que el proceso es muy largo y puede
llegar a ser costoso. Para legalizar las tierras se crea PROCEDE cuya finalidad es
dar certeza y seguridad jurídica en la tenencia de la tierra a los integrantes de los
ejidos del país.

En términos generales, se reformó el párrafo tercero y las fracciones IV; VI, primer
párrafo; VII; XV y XVII; se adicionan los párrafos segundo y tercero a la fracción XIX;
y se derogan las fracciones X a XIV y XVI, del artículo 27.