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Paneles Solares

Un panel solar (o módulo solar) es un dispositivo que aprovecha la energía de la radiación


solar. El término comprende a los colectores solares utilizados para producir agua caliente
(usualmente doméstica o de uso algo más amplio) mediante energía solar térmica, y a los
paneles fotovoltaicos utilizados para generar electricidad mediante energía solar
fotovoltaica.

1) Colectores solares

Calentador solar de agua.

Otro Calentador solar.


Un calentador solar es un aparato que utiliza el calor del sol (energía solar) para calentar
alguna sustancia, como puede ser agua, aceite, salmuera, glicol o incluso aire. Su uso más
común es para calentar agua para uso en albercas o servicios sanitarios (duchas, lavado
de ropa o trastes etc.) tanto en ambientes domésticos como en hoteles y otras industrias.

En muchos climas un calentador solar puede disminuir el consumo energético utilizado


para calentar agua. Tal disminución puede llegar a ser de hasta 50% -75% o inclusive 100%
si se sustituye completamente, eliminando el consumo de gas o electricidad. Aunque
muchos países en vías de desarrollo cuentan con climas muy propicios para el uso de estos
sistemas, su uso no está extendido debido al costo inicial de la instalación. En varios países
desarrollados las normativas estatales obligan a utilizar estos sistemas en viviendas de
nueva construcción.

Los calentadores tienen una elevada eficiencia para captar la energía solar. Dependiendo de
la tecnología y materiales implementados, pueden llegar a alcanzar eficiencias del 98%. No
debe confundirse el panel solar térmico con el panel fotovoltaico, el cual no se utiliza para
calentar substancias, sino para generar electricidad a partir de la luz.

Colector solar térmico

Generación de agua caliente con una instalación de circuito cerrado.

El diagrama explica cómo funciona el calentamiento solar de agua:

El agua fría entra a través de una entrada (A)


en un tanque de almacenamiento aislado (B).
Desde ahí ésta fluye a través del panel o colector (C)
que absorbe la radiación solar (D).

La energía solar es absorbida como calor y el agua caliente re-entra al tanque donde ésta
intercambia calor con el resto del agua a través de convección o de un intercambiador de
calor. El agua caliente sale del tanque por arriba donde puede ser usada (E). La temperatura
en la parte superior del tanque (F+) es mayor que la de la parte inferior (G-) debido a la
masa especifica reducida del agua más caliente.
Así, un calentador solar de agua usa la energía del Sol para calentar un líquido, el cual
transfiere el calor hacia un compartimento de almacenado de calor. En una casa, por
ejemplo, el agua caliente sanitaria puede ser calentada y almacenada en un depósito de agua
caliente.

Estos paneles tienen una placa receptora y conductos por los que circula líquido adheridos a
ésta. Este receptor generalmente está recubierto con una capa selectiva de utilizado o
almacenado. El líquido calentado es bombeado hacia un aparato intercambiador de energía
(una bobina dentro del compartimento de almacenado o un aparato externo) donde deja el
calor y luego circula de vuelta hacia el panel para ser recalentado. Esto provee una manera
simple y efectiva de transferir y transformar la energía solar.

Tipos de Calentadores Solares

Componentes de un Calentador Solar plano (el más común).

De acuerdo con su funcionamiento, los calentadores solares se clasifican en dos tipos:

 Activos

Los calentadores solares activos son aquellos que utilizan una bomba o algún tipo de
energía externa para mover el agua dentro de su ciclo.

 Pasivos

Los generadores solares pasivos no requieren de energía externa para funcionar. Utilizan el
principio de convección para mover el agua dentro del sistema.

Componentes
Existen 4 componentes básicos en un calentador solar:
Colector

También llamado captador solar o panel termosolar. Es el componente que se encarga de


transferir la energía solar al agua. Consiste en un arreglo de tuberías o conductos por donde
fluye el agua. El arreglo puede estar pintado de negro mate o cubierto con pinturas
selectivas como el cromo negro para evitar reflejar la luz y así lograr una mayor absorción
de calor.

Esquema de funcionamiento para un sistema doméstico


de agua caliente.

1. Colector solar.
2. Termostato, mide la diferencia de temperatura entre 1 y 5.
3. Bomba de circulación.
4. Tanque de expansión.
5. Tanque de agua con dos intercambiadores de calor.
6. Otras fuentes de calor (caldera, bomba de calor etc.)

Entonces, el captador o colector solar o panel solar térmico, es un dispositivo que sirve
para aprovechar la energía de la radiación solar, transformándola en energía térmica de baja
temperatura para usos domésticos o comerciales (calefacción, agua caliente, y climatización
de piscinas, fundamentalmente). Es el componente principal de un Calentador solar.

El colector suele estar contenido en una caja con paredes externas resistentes a la
intemperie y con paredes internas dotadas de aislamiento térmico. La parte superior lleva
uno o varios vidrios (cristal especial bajo en hierro) y materiales transparentes capaces de
dejar pasar la luz y proteger de la intemperie, utilizados para generar efecto invernadero
dentro del colector.

Funcionamiento del colector:

Los captadores o colectores solares funcionan aprovechando el efecto invernadero (el


mismo principio que se puede experimentar al entrar en un coche estacionado al sol en
verano). El vidrio actúa como filtro para ciertas longitudes de onda de la luz solar: deja
pasar fundamentalmente la luz visible, y es menos transparente con las ondas infrarrojas de
menor energía.

El sol incide sobre el vidrio del colector, que siendo muy transparente a la longitud de onda
de la radiación visible, deja pasar la mayor parte de la energía. Ésta calienta entonces la
placa colectora que, a su vez, se convierte en emisora de radiación en onda larga o
infrarrojos, menos energética. Pero como el vidrio es muy opaco para esas longitudes de
onda, el recinto de la caja se calienta por encima de la temperatura exterior.

Al paso por la caja, el fluido caloportador que circula por los conductos se calienta, y
transporta esa energía térmica a donde se desee.

El rendimiento de los colectores mejora cuanto menor sea la temperatura de trabajo, puesto
que a mayor diferencia de temperatura entre la caja y el exterior, mayores serán las pérdidas
por transmisión en el vidrio. También, a mayor temperatura de la placa captadora, más
energética será su radiación, y más transparencia tendrá el vidrio frente a ella,
disminuyendo por tanto la eficiencia del colector.

Tipos de colector:

Existen diferentes variantes de colector:

 Tubos y Placas

En el llamado colector plano, se disponen dos tubos horizontales y se conectan con varios
tubos verticales. Cada uno de estos tiene acoplada una placa normalmente de lámina
delgada. Las láminas sirven para captar el calor y transmitirlo por conducción a la tubería.
El arreglo de tubos se coloca horizontalmente sobre el suelo, con una inclinación específica
dependiendo de la localidad terrestre. El agua entra por uno de los extremos del tubo
horizontal más bajo, sube por todos los tubos verticales y sale por el extremo contrario del
tubo horizontal más alto.

 Serpentín

Una manguera o tubo se dispone en una formación de vaivén o espiral. La superficie


expuesta al sol recibirá la energía directamente sobre el conducto.

 Tubos de vacío

El colector utiliza tubos de vidrio al vacío. Dentro de los tubos se encuentran los conductos
del colector. El vacío previene los fenómenos de conducción y convección. Además al estar
fabricados 100% en cristal de borosilicato y no utilizar cobre, los costos son mucho más
baratos al igual que en caso de rotura o mantenimiento, sólo hay que cambiar un tubo y no
todo el panel.
Existen también otros tipos de colectores que alcanzan mayores temperaturas:

 Concentradores parabólicos, consistentes en un arreglo de espejos en forma de


cilindro parabólico que reflejan la energía solar hacia un solo conducto lineal por
donde pasa una substancia capaz de calentarse a temperaturas alrededor de los 300
°C.

 La variante llamada plato parabólico concentra la energía en un punto en lugar de


una línea como en el caso del concentrador parabólico. Las temperaturas
alcanzables con este colector pueden superar los 650 °C.

Contenedor

Es el recipiente de almacenamiento del fluido. Se conecta con la entrada y la salida del


colector. Durante el día, el agua se recircula una y otra vez entre el colector y el contenedor.
Después de un tiempo y dependiendo de las dimensiones de los componentes, el agua se
calentará para su uso posterior. La energía capturada en el colector se guarda en el tanque
en forma de agua caliente. En el momento de requerir agua, se extrae del tanque y se
rellena con agua fría. El tanque está aislado térmicamente para evitar pérdidas y mantener
caliente el agua por más tiempo. En un sistema doméstico, el contenedor suele incorporar
un calentador eléctrico de apoyo, que se activará en caso de no alcanzar la temperatura
deseada.

En los calentadores solares de albercas o piscinas, el contenedor suele ser la alberca misma,
y la caja aislante del colector puede no ser necesaria debido a la escasa diferencia entre la
temperatura de trabajo (temperatura del agua) y la temperatura ambiente.

Sistema

El sistema son todas las tuberías, bombas, sistemas de control, llaves de paso, y accesorios
con las que cuente el calentador solar. Conecta por medio de tuberías el colector con el
contenedor, así como también el calentador con las tuberías de una casa.

Substancia de trabajo

Si la circulación es directa, se emplea agua potable; la misma que se utilizará en regaderas,


lavabos, lavadoras, albercas, etc. En este caso, el agua se hace pasar por el colector para ser
guardada en el contenedor. Si se utiliza circulación indirecta existen dos circuitos: uno con
agua potable para el consumo, y otro con un fluido caloportador, que usualmente es agua o
una mezcla de agua y glicol. Los dos circuitos se ceden energía mediante un intercambiador
de calor. En este sistema, el agua potable no pasa por el colector, sino únicamente por el
contenedor, que aloja un intercambiador de calor donde se transfiere la energía captada por
el fluido caloportador. Este sistema es más conveniente si el calentador se encuentra en una
localidad de clima frío, ya que el fluido caloportador que circula por el colector tiene
propiedades anticongelantes, previniendo la ruptura de las tuberías por congelamiento.
Tipos de circulación

Calentador solar.

 Circulación directa

El agua que se calentó en el colector se utiliza directamente por el usuario.

 Circulación Indirecta

Una substancia de trabajo se calienta y se envía a un intercambiador de calor.


Éste utiliza el mismo principio que un radiador. De esta manera se separa el
fluido del sistema con el fluido a utilizar. Esta opción es conveniente cuando el
sistema de calentamiento se ubica en zonas propensas a congelación, donde el
agua podría quebrar las tuberías al congelarse.

Ubicación
Los colectores están instalados en lugares despejados, orientados de tal manera que su
superficie esté lo más perpendicular posible a los rayos del sol. Si se encuentra en el
hemisferio norte, el colector deberá estar orientado hacia el sur, con un ángulo proporcional
a la latitud del lugar. Debido a que la inclinación terrestre modifica el ángulo de la
incidencia de los rayos del sol a lo largo del año, es conveniente ajustar la inclinación del
colector. Se recomienda tener un margen de +15° y -15° con respecto al ángulo de los rayos
del sol en el equinoccio. (Véase Radiación solar para ampliar sobre esto).

Ventajas
 Costo mínimo en comparación con calentadores que utilizan gas.

 Facilidad de mantenimiento.
Desventajas
Dependiendo el volumen y el momento en que se usa el agua caliente, ésta puede tener o no
la temperatura deseada.

 Depende de las condiciones climáticas.


 Restricción en hora de utilización del agua caliente.
 Mantenimiento necesario.

Información General
Además de dejar que se caliente el techo, se puede utilizar la energía solar para satisfacer
casi todas las necesidades de agua caliente en casa. Un sistema solar térmico de agua
absorbe el calor del sol y luego canaliza ese calor para producir agua caliente. Los sistemas
solares térmicos de agua potencialmente pueden sustituir todos los calentadores
convencionales de agua de su hogar. En promedio, si se instala un calentador de agua
solar, sus facturas de calefacción de agua deben caer un 50% - 80%.

Veamos en detalle los dos tipos de circulación en calentadores solares de agua: directa
e indirecta. Un típico calentador de agua solar directo se compone de un colector solar
(para recoger el calor del sol), que está conectado a través de una serie de tuberías a un
depósito de almacenamiento (para almacenar agua caliente). A medida que el sol calienta el
agua dentro de las tuberías, el agua caliente fluye hacia el tanque de almacenamiento. Los
sistemas directos requieren más mantenimiento, para garantizar que las tuberías de
calentamiento del agua estén libres de depósitos minerales. Los sistemas térmicos solares
directos son también mucho más eficaces en climas más cálidos, ya que se evita la
congelación de las tuberías y del sistema.

Un sistema indirecto estándar no calienta el agua directamente; en su lugar, utiliza un


fluido (normalmente algún tipo de líquido anticongelante de los que se encuentra en
automóviles, con un bajo punto de congelación) que fluye a través de las tuberías para
absorber la energía radiante del sol. A medida que la temperatura en las tuberías aumenta,
el calor activa una bomba que hace circular el anticongelante a través de un serpentín de
intercambio de calor en el depósito de agua. Este serpentín transfiere entonces su calor al
tanque de agua con el cual genera agua caliente.

Calentadores de Agua Solares: Problemas Operacionales

Almacenamiento de respaldo

Incluso en un clima soleado, aún se necesitará, muy probablemente, un sistema de


calentamiento de agua de reserva para los días nublados y las horas de mayor demanda.
Muchas veces, los calentadores de agua convencionales y calentadores de agua sin tanque
se incluyen como parte de un paquete para un calentador solar de agua.

Ubicación del sistema solar de agua

Los sistemas solares de calentamiento de agua utilizan la radiación solar directa y difusa,
por lo que, incluso si usted no vive en un clima que tiene cantidades abundantes de luz
solar, aún podría comprar un calentador de agua solar. Normalmente, si el edificio tiene un
área sin sombra y está orientado al sur, es muy probable que funcione un calentador de
agua solar. En cuanto a la superficie para el sistema, los contratistas suelen seguir una pauta
de alrededor de 2 metros cuadrados de área de colector por cada uno de los dos primeros
miembros de la familia. Por cada persona adicional, agregue 8 0.7 metros cuadrados en una
zona soleada.

Calentadores de agua solares y climas fríos

Siempre que tenga la cantidad adecuada de luz solar, un calentador de agua solar puede
también trabajar en las regiones de clima frío. En estas áreas, sin embargo, se podrá
invertir sólo en un sistema indirecto que utiliza anticongelante para que las tuberías no se
congelen o se rompan. Muchas veces, la mejor aplicación de un calentador de agua solar en
climas fríos es como pre-calentador para su calentador de agua principal, de modo que no
tenga que trabajar demasiado para calentar el agua para la casa. Además, si se invierte en
un calentador solar de agua, es una buena idea, y ventajoso para la eficiencia de estos
sistemas, envolver el tanque de almacenamiento de agua con una manta aislante para
mantener el agua lo suficientemente caliente y minimizar la necesidad de recurrir a energía
de fuentes tradicionales para calentar agua.

Instalación y Mantenimiento

Una vez que se ha instalado el calentador de agua solar, va a necesitar darle


mantenimiento. Siempre hay que asegurarse de seguir las recomendaciones del instalador
y leer el manual. Pero aquí hay algunos consejos útiles:

• Sombra sobre el colector: revisar visualmente si hay sombra sobre los colectores durante
el día a lo largo de todo el año, pues la sombra puede afectar grandemente el rendimiento
de los colectores solares. El crecimiento de vegetación con el tiempo, o nuevas
construcciones en su casa o en la de su vecino, pueden producir sombra que no estaba allí
cuando los colectores fueron instalados.

• Plomería, conductos y conexiones de cableado: asegurarse de que no hay fugas de


líquido en las conexiones de tuberías. Si hay alguna fuga, hay que sellarlas con algún
sellador. Todas las conexiones deben estar apretadas.

• Aislamiento de tuberías, conductos y cableado: buscar daños o degradación del


aislamiento que cubre las tuberías, conductos y cableado.
• Las estructuras de soporte: revisar todos los tornillos y tuercas que unen los colectores a
las estructuras de apoyo para asegurar un ajuste seguro.

• Las bombas o sopladores: comprobar que las bombas de distribución o sopladores


(ventiladores) están en funcionamiento. Escuchar para ver si se encienden cuando el sol
está brillando sobre los colectores después de media mañana. Si no se escucha el
funcionamiento de la bomba o del ventilador, o bien el controlador no funciona
correctamente, o no lo hacen la bomba o el ventilador.

• Los fluidos de transferencia de calor: los líquidos anticongelantes en colectores solares


deben ser reemplazados periódicamente, sin embargo, esto siempre debe ser realizado por
un profesional calificado.

• Sistemas de almacenamiento: es necesario revisar los tanques de almacenamiento, etc.,


en busca de grietas, fugas, óxido, u otras señales de corrosión.
2) Paneles fotovoltaicos
Los paneles o módulos fotovoltaicos —llamados comúnmente paneles solares, aunque
esta denominación abarca además otros dispositivos— están formados por un conjunto de
células fotovoltaicas que producen electricidad a partir de la luz que incide sobre ellos
mediante el efecto fotoeléctrico.

Los paneles fotovoltaicos, en función del tipo de célula que los forman, se dividen en:

 Cristalinas
o Monocristalinas: se componen de secciones de un único cristal de silicio
(Si) (reconocibles por su forma circular u octogonal, donde los 4 lados
cortos, si se puede apreciar en la imagen, se aprecia que son curvos, debido a
que es una célula circular recortada).
o Policristalinas: cuando están formadas por pequeñas partículas
cristalizadas.
 Amorfas: cuando el silicio no se ha cristalizado.

El árbol solar, símbolo de la ciudad de Gleisdorf, Austria.

Descripción de un panel

Los paneles fotovoltaicos: están formados por numerosas celdas que convierten la luz en
electricidad. Las celdas a veces son llamadas células fotovoltaicas ( ver luego), del griego
"fotos", luz. Estas celdas dependen del efecto fotovoltaico por el que la energía luminosa
produce cargas positiva y negativa en dos semiconductores próximos de diferente tipo,
produciendo así un campo eléctrico capaz de generar una corriente.
Silicio cristalino y arseniuro de galio son la elección típica de materiales para celdas
solares. Los cristales de arseniuro de galio son creados especialmente para uso fotovoltaico,
mientras que los cristales de silicio están disponibles en lingotes estándar más baratos
producidos principalmente para el consumo de la industria microelectrónica. El silicio
policristalino tiene una menor eficacia de conversión, pero también menor coste.

Cuando es expuesto a luz solar directa, una celda de silicio de 6 cm de diámetro puede
producir una corriente de alrededor 0,5 amperios a 0,5 voltios (equivalente a un promedio
de 90 W/m², en un rango de usualmente 50-150 W/m², dependiendo del brillo solar y la
eficacia de la celda). El arseniuro de galio es más eficaz que el silicio, pero también más
costoso.

Las células de silicio más comúnmente empleadas en los paneles fotovoltaicos se puede
dividir en tres subcategorías:

 Las células de silicio monocristalino están constituidas por un único cristal de


silicio. Este tipo de células presenta un color azul oscuro uniforme.
 Las células de silicio policristalino (también llamado multicristalino) están
constituidas por un conjunto de cristales de silicio, lo que explica que su
rendimiento sea algo inferior al de las células monocristalinas. Se caracterizan por
un color azul más intenso.
 Las células de silicio amorfo. Son menos eficientes que las células de silicio
cristalino pero también menos costosas. Este tipo de células es, por ejemplo, el que
se emplea en aplicaciones solares como relojes o calculadoras.

Los lingotes cristalinos son cortados en discos finos como una oblea, pulidos para eliminar
posibles daños causados por el corte. Se introducen dopantes (impurezas añadidas para
modificar las propiedades conductoras) dentro de las obleas, y se depositan conductores
metálicos en cada superficie: una fina rejilla en el lado donde da la luz solar y usualmente
una hoja plana en el otro. Los paneles solares son construidos con estas celdas cortadas en
forma apropiada. Para protegerlos de daños en la superficie frontal causados por radiación o
por el mismo manejo de éstos se los enlaza en una cubierta de vidrio y se cimentan sobre un
sustrato (el cual puede ser un panel rígido o una manta blanda). Se realizan conexiones
eléctricas en serie-paralelo para determinar el voltaje de salida total. La cimentación y el
sustrato deben ser conductores térmicos, ya que las celdas se calientan al absorber la
energía infrarroja que no es convertida en electricidad. Debido a que el calentamiento de las
celdas reduce la eficacia de operación es deseable minimizarlo. Los ensamblajes resultantes
son llamados paneles solares o grupos solares.

Estructura

Las estructuras para anclar los paneles solares son generalmente de aluminio con tornillería
de acero inoxidable para asegurar una máxima ligereza y una mayor durabilidad en el
tiempo. Las estructuras pueden ser estándares para las medidas más habituales (superficie,
orientación e inclinación -tanto en horizontal, como en vertical-).
La estructura suele estar compuesta de ángulos de aluminio, carril de fijación, triángulo,
tornillos de anclaje (triángulo-ángulo), tornillo allen (generalmente de tuerca cuadrada, para
la fijación del módulo) y pinza zeta (para la fijación del módulo y cuyas dimensiones
dependen del espesor del módulo).

Uso de la energía

Deben su aparición a la industria aeroespacial, y se han convertido en el medio más fiable


de suministrar energía eléctrica a un satélite o a una sonda en las órbitas interiores del
Sistema Solar, gracias a la mayor irradiación solar sin el impedimento de la atmósfera y a
su alta relación potencia a peso.

En el ámbito terrestre, este tipo de energía se usa para alimentar innumerables aparatos
autónomos, para abastecer refugios o casas aisladas de la red eléctrica y para producir
electricidad a gran escala a través de redes de distribución. Debido a la creciente demanda
de energías renovables, la fabricación de células solares e instalaciones fotovoltaicas ha
avanzado considerablemente en los últimos años.

Entre los años 2001 y 2012 se ha producido un crecimiento exponencial de la producción


de energía fotovoltaica, doblándose aproximadamente cada dos años. Si esta tendencia
continúa, la energía fotovoltaica cubriría el 10% del consumo energético mundial en 2018,
alcanzando una producción aproximada de 2.200 TWh, y podría llegar a proporcionar el
100% de las necesidades energéticas actuales en torno al año 2027.

Los paneles fotovoltaicos de este yate pueden cargar las pilas de 12 V hasta a 9 amperios
bajo sol directo y lleno.

Experimentalmente también han sido usados para dar energía a vehículos solares, por
ejemplo en el World Solar Challenge a través de Australia o la Carrera Solar Atacama en
América. Muchos barcos y vehículos terrestres los usan para cargar sus baterías de forma
autónoma, lejos de la red eléctrica.
Programas de incentivos económicos, primero, y posteriormente sistemas de autoconsumo
fotovoltaico y balance neto sin subsidios, han apoyado la instalación de la fotovoltaica en
un gran número de países, contribuyendo a evitar la emisión de una mayor cantidad de
gases de efecto invernadero.

Una instalación de paneles solares en Canterbury (Nuevo Hampshire, Estados Unidos).

Principio de funcionamiento
Principios teóricos de funcionamiento. Explicación simplificada

1. Algunos de los fotones, que provienen de la radiación solar, impactan sobre la


primera superficie del panel, penetrando en este y siendo absorbidos por materiales
semiconductores, tales como el silicio o el arseniuro de galio.
2. Los electrones, partículas subatómicas atómicas que forman parte del exterior de los
átomos, y que se alojan en orbitales de energía cuantizada, son golpeados por los
fotones (interaccionan) liberándose de los átomos a los que estaban originalmente
confinados.

Esto les permite, posteriormente, circular a través del material y producir electricidad. Las
cargas positivas complementarias que se crean en los átomos que pierden los electrones,
(parecidas a burbujas de carga positiva) se denominan huecos y fluyen en el sentido
opuesto al de los electrones, en el panel solar.

Se ha de comentar que, así como el flujo de electrones corresponde a cargas reales, es decir,
cargas que están asociadas a desplazamiento real de masa, los huecos, en realidad, son
cargas que se pueden considerar virtuales puesto que no implican desplazamiento de masa
real.
Representación de la diferencia de potencial, o voltaje de corriente con respecto al tiempo
en corriente continua.

Un conjunto de paneles solares transforman la energía solar (energía en forma de radiación


y que depende de la frecuencia de los fotones) en una determinada cantidad de corriente
continua, también denominada DC (acrónimo del inglés Direct Current y que corresponde a
un tipo de corriente eléctrica que se describe como un movimiento de cargas en una
dirección y un solo sentido, a través de un circuito. Los electrones se mueven de los
potenciales más bajos a los más altos).

Opcionalmente:

1. La corriente continua se lleva a un circuito electrónico conversor (inversor) que


transforma la corriente continua en corriente alterna, (AC) (tipo de corriente
disponible en el suministro eléctrico de cualquier hogar) de 120 o 240 voltios.
2. La potencia de AC entra en el panel eléctrico de la casa.
3. La electricidad generada se distribuye, casi siempre, a la línea de distribución de los
dispositivos de iluminación de la casa, ya que estos no consumen excesiva energía,
y son los adecuados para que funcionen correctamente con la corriente generada por
el panel.
4. La electricidad que no se usa se puede enrutar y usar en otras instalaciones.

Fotogeneración de portadores de carga

Cuando un fotón llega a una pieza de silicio, pueden ocurrir tres acontecimientos:

1. El fotón puede pasar a través del material de silicio sin producir ningún efecto; esto
ocurre, generalmente, para fotones de baja energía.
2. Los fotones pueden ser reflejados al llegar a la superficie del panel, y son
expulsados de este.
3. El fotón es absorbido por el silicio, en cuyo caso puede ocurrir:
o Generar calor.
o Producir pares de electrones-huecos, si la energía del fotón incidente es más
alta que la mínima necesaria para que los electrones liberados lleguen a la
banda de conducción.

Nótese que si un fotón tiene un número entero de veces el salto de energía para que el
electrón llegue a la banda de conducción, podría crear más de un único par electrón-hueco.
No obstante, este efecto no es significativo, de manera usual, en las células solares. Este
fenómeno, de múltiplos enteros, es explicable mediante la mecánica cuántica y la
cuantización de la energía.

Cuando se absorbe un fotón, la energía de este se comunica a un electrón de la red


cristalina. Usualmente, este electrón está en la banda de valencia, y está fuertemente
vinculado en enlaces covalentes que se forman entre los átomos colindantes. El conjunto
total de los enlaces covalentes que forman la red cristalina da lugar a lo que se llama la
banda de valencia. Los electrones pertenecientes a esa banda son incapaces de moverse más
allá de los confines de la banda, a no ser que se les proporcione energía, y además una
energía determinada. La energía que el fotón le proporciona es capaz de excitarlo y
promocionarlo a la banda de conducción, que está vacía y donde puede moverse con
relativa libertad, usando esa banda, para desplazarse, a través del interior del
semiconductor.

El enlace covalente del cual formaba parte el electrón, tiene ahora un electrón menos. Esto
se conoce como hueco. La presencia de un enlace covalente perdido permite a los
electrones vecinos moverse hacia el interior de ese hueco, que producirá un nuevo hueco al
desplazarse el electrón de al lado, y de esta manera, y por un efecto de traslaciones
sucesivas, un hueco puede desplazarse a través de la red cristalina. Así pues, se puede
afirmar que los fotones absorbidos por el semiconductor crean pares móviles de electrones-
huecos.

Un fotón solo necesita tener una energía más alta que la necesaria para llegar a los huecos
vacíos de la banda de conducción del silicio, y así poder excitar un electrón de la banda de
valencia original a dicha banda.

El espectro de frecuencia solar es muy parecido al espectro del cuerpo negro cuando este se
calienta a la temperatura de 6000K y, por tanto, gran cantidad de la radiación que llega a la
Tierra está compuesta por fotones con energías más altas que la necesaria para llegar a los
huecos de la banda de conducción. Ese excedente de energía que muestran los fotones, y
mucho mayor de la necesaria para la promoción de electrones a la banda de conducción,
será absorbido por la célula solar y se manifestará en un apreciable calor (dispersado
mediante vibraciones de la red, denominadas fonones) en lugar de energía eléctrica
utilizable.
Separación de los portadores de carga

Hay dos modos fundamentales para la separación de portadores de carga en una célula
solar:

1. movimiento de los portadores, impulsados por un campo electrostático establecido a


través del dispositivo.
2. difusión de los portadores de carga de zonas de alta concentración de portadores a
zonas de baja concentración de portadores (siguiendo un gradiente de potencial
eléctrico).

En las células de unión p-n, ampliamente usadas en la actualidad, el modo que predomina
en la separación de portadores es por la presencia de un campo electrostático. No obstante,
en células solares en las que no hay uniones p-n (típicas de la tercera generación de células
solares experimentales, como células de película delgada de polímeros o de tinta
sensibilizada), el campo eléctrico electrostático parece estar ausente. En este caso, el modo
dominante de separación es mediante la vía de la difusión de los portadores de carga.

Generación de corriente en una placa convencional

Esquema eléctrico.

Los módulos fotovoltaicos funcionan, como se ha dejado entrever en el anterior apartado,


por el efecto fotoeléctrico. Cada célula fotovoltaica está compuesta de, al menos, dos
delgadas láminas de silicio. Una dopada con elementos con menos electrones de valencia
que el silicio, denominada P y otra con elementos con más electrones que los átomos de
silicio, denominada N.

Aquellos fotones procedentes de la fuente luminosa, que presentan energía adecuada,


inciden sobre la superficie de la capa P, y al interactuar con el material liberan electrones de
los átomos de silicio los cuales, en movimiento, atraviesan la capa de semiconductor, pero
no pueden volver. La capa N adquiere una diferencia de potencial respecto a la P. Si se
conectan unos conductores eléctricos a ambas capas y estos, a su vez, se unen a un
dispositivo o elemento eléctrico consumidor de energía que, usualmente y de forma
genérica se denomina carga, se iniciará una corriente eléctrica continua.
Este tipo de paneles producen electricidad en corriente continua y aunque su efectividad
depende tanto de su orientación hacia el sol como de su inclinación con respecto a la
horizontal, se suelen montar instalaciones de paneles con orientación e inclinación fija, por
ahorros en mantenimiento. Tanto la inclinación como la orientación, al sur, se fija
dependiendo de la latitud y tratando de optimizarla al máximo usando las recomendaciones
de la norma ISO correspondiente.

La unión p-n

La célula solar más usual está fabricada en silicio y configurada como un gran área de
unión p-n. Una simplificación de este tipo de placas puede considerarse como una capa de
silicio de tipo n directamente en contacto con una capa de silicio de tipo p. En la práctica,
las uniones p-n de las células solares, no están hechas de la manera anterior, más bien, se
elaboran por difusión de un tipo de dopante en una de las caras de una oblea de tipo p, o
viceversa.

Si la pieza de silicio de tipo p es ubicada en íntimo contacto con una pieza de silicio de tipo
n, tiene lugar la difusión de electrones de la región con altas concentraciones de electrones
(la cara de tipo n de la unión) hacia la región de bajas concentraciones de electrones (cara
tipo p de la unión).

Cuando los electrones se difunden a través de la unión p-n, se recombinan con los huecos
de la cara de tipo p. Sin embargo, la difusión de los portadores no continua
indefinidamente. Esta separación de cargas, que la propia difusión crea, genera un campo
eléctrico provocado por el desequilibrio de las cargas parando, inmediatamente, el flujo
posterior de más cargas a través de la unión.

El campo eléctrico establecido a través de la creación de la unión p-n crea un diodo que
permite el flujo de corriente en un solo sentido a través de dicha unión. Los electrones
pueden pasar del lado de tipo p hacia el interior del lado n, y los huecos pueden pasar del
lado de tipo n hacia el lado de tipo p. Esta región donde los electrones se han difundido en
la unión se llama región de agotamiento porque no contiene nada más que algunos
portadores de carga móviles. Es también conocida como la región de espacio de cargas.

Factores de eficiencia de una célula solar


Punto de máxima potencia

Una placa o célula solar puede operar en un amplio rango de voltajes e intensidades de
corriente. Esto puede lograrse variando la resistencia de la carga, en el circuito eléctrico,
por una parte, y por la otra variando la impedancia de la célula desde el valor cero (valor de
cortocircuito) a valores muy altos (circuito abierto) y se puede determinar el punto de
potencia máxima teórica, es decir, el punto que maximiza V y tiempo frente a I, o lo que es
lo mismo, la carga para la cual la célula puede entregar la máxima potencia eléctrica para
un determinado nivel de radiación.
El punto de potencia máxima de un dispositivo fotovoltaico varía con la iluminación
incidente. Para sistemas bastante grandes se puede justificar un incremento en el precio con
la inclusión de dispositivos que midan la potencia instantánea por medida continua del
voltaje y la intensidad de corriente (y de ahí la potencia transferida), y usar esta
información para ajustar, de manera dinámica, y en tiempo real, la carga para que se
transfiera, siempre, la máxima potencia posible, a pesar de las variaciones de luz, que se
produzcan durante el día.

Eficiencia en la conversión de energía

La eficiencia de una célula solar ( , "eta"), es el porcentaje de potencia convertida en


energía eléctrica de la luz solar total absorbida por un panel, cuando una célula solar está
conectada a un circuito eléctrico. Este término se calcula usando la relación del punto de
potencia máxima, Pm, dividido entre la luz que llega a la celda, irradiancia (E, en W/m²),
bajo condiciones estándar (STC) y el área superficial de la célula solar (Ac en m²).

La STC especifica una temperatura de 25 °C y una irradiancia de 1000 W/m² con una masa
de aire espectral de 1,5 (AM 1,5). Esto corresponde a la irradiación y espectro de la luz
solar incidente en un día claro sobre una superficie solar inclinada con respecto al sol con
un ángulo de 41,81º sobre la horizontal.

Esta condición representa, aproximadamente, la posición del sol de mediodía en los


equinoccios de primavera y otoño en los estados continentales de los EEUU con una
superficie orientada directamente al sol. De esta manera, bajo estas condiciones una célula
solar típica de 230 cm² (6 pulgadas de ancho), y de una eficiencia del 16 %,
aproximadamente, se espera que pueda llegar a producir una potencia de 4,4 W.

Factor de llenado

Otro término para definir la eficacia de una célula solar es el factor de llenado o fill factor
(FF), que se define como la relación entre el máximo punto de potencia dividido entre el
voltaje en circuito abierto (Voc) y la corriente en cortocircuito Isc:

TONC

La TONC ,Temperatura de Operación Nominal de la Célula, es definida como la


temperatura que alcanzan las células solares cuando se somete al módulo a una irradiancia
de 800 W/m² con distribución espectral AM (Air Mass) 1,5 G, la temperatura ambiente es
de 20 °C y la velocidad del viento de 1 m/s.
Potencia y costes

Cronología de las eficiencias de conversión logradas en células solares fotovoltaicas


(fuente: National Renewable Energy Laboratory de Estados Unidos).

Evolución del precio de las células fotovoltaicas de silicio cristalino (en $/Wp) entre 1977
y 2015 (fuente: Bloomberg New Energy Finance).
El parámetro estandarizado para clasificar su potencia se denomina potencia pico, y se
corresponde con la potencia máxima que el módulo puede entregar bajo unas condiciones
estandarizadas, que son:

 Radiación de 1000 W/m².


 Temperatura de célula de 25 °C (no temperatura ambiente).

En un día soleado, el Sol irradia alrededor de 1 kW/m² a la superficie de la Tierra.


Considerando que los paneles fotovoltaicos actuales tienen una eficiencia típica entre el
12 %-25 %, esto supondría una producción aproximada de entre 120-250 W/m² en función
de la eficiencia del panel fotovoltaico.

Por otra parte, están produciéndose grandes avances en la tecnología fotovoltaica y ya


existen paneles experimentales con rendimientos superiores al 40 %.

El coste de las células solares de silicio cristalino ha descendido desde 76,67 $/Wp en 1977
hasta aproximadamente 0,36 $/Wp en 2014. Esta tendencia sigue la llamada "ley de
Swanson", una predicción similar a la conocida Ley de Moore, que establece que los
precios de los módulos solares descienden un 20 % cada vez que se duplica la capacidad de
la industria fotovoltaica.

En 2011, el precio de los módulos solares se había reducido en un 60 % desde el verano de


2008, colocando a la energía solar por primera vez en una posición competitiva con el
precio de la electricidad pagado por el consumidor en un buen número de países soleados,
Se ha producido una dura competencia en la cadena de producción, y asimismo se esperan
mayores caídas del coste de la energía fotovoltaica en los próximos años, lo que supone una
creciente amenaza al dominio de las fuentes de generación basadas en las energías fósiles.12
Conforme pasa el tiempo, las tecnologías de generación renovable son generalmente más
baratas, mientras que las energías fósiles se vuelven más caras.

En 2011, el coste de la fotovoltaica había caído bastante por debajo del de la energía
nuclear, y se espera que siga cayendo.

Usos de los paneles fotovoltaicos


Deben su aparición a la industria aeroespacial, y se han convertido en el medio más fiable
de suministrar energía eléctrica a un satélite o a una sonda en las órbitas interiores del
Sistema Solar, gracias a la mayor irradiación solar sin el impedimento de la atmósfera y a
su alta relación potencia a peso.

En el ámbito terrestre, este tipo de energía se usa para alimentar innumerables aparatos
autónomos, para abastecer refugios o casas aisladas de la red eléctrica y para producir
electricidad a gran escala a través de redes de distribución. Debido a la creciente demanda
de energías renovables, la fabricación de células solares e instalaciones fotovoltaicas ha
avanzado considerablemente en los últimos años. Experimentalmente también han sido
usados para dar energía a vehículos solares, por ejemplo en el World Solar Challenge a
través de Australia. Muchos yates y vehículos terrestres los usan para cargar sus baterías de
forma autónoma, lejos de la red eléctrica.

Entre los años 2001 y 2012 se ha producido un crecimiento exponencial de la producción


de energía fotovoltaica, doblándose aproximadamente cada dos años. Si esta tendencia
continúa, la energía fotovoltaica cubriría el 10 % del consumo energético mundial en 2018,
alcanzando una producción aproximada de 2200 TWh, y podría llegar a proporcionar el
100 % de las necesidades energéticas actuales en torno al año 2027.

Programas de incentivos económicos, primero, y posteriormente sistemas de autoconsumo


fotovoltaico y balance neto sin subsidios, han apoyado la instalación de la fotovoltaica en
un gran número de países, contribuyendo a evitar la emisión de una mayor cantidad de
gases de efecto invernadero.

Lista de aplicaciones

Edificios dotados de paneles solares fotovoltaicos, en el marco del proyecto Beddington


Zero Energy Development (BedZED) en Sutton (Londres, Reino Unido).

 Centrales conectadas a red para suministro eléctrico.


 Sistemas de autoconsumo fotovoltaico.
 Electrificación de pueblos en áreas remotas (electrificación rural).
 Suministro eléctrico de instalaciones médicas en áreas rurales.
 Corriente eléctrica para viviendas aisladas de la red eléctrica.
 Sistemas de comunicaciones de emergencia.
 Estaciones repetidoras de microondas y de radio.
 Sistemas de vigilancia de datos ambientales y de calidad del agua.
 Faros, boyas y balizas de navegación marítima.
 Bombeo para sistemas de riego, agua potable en áreas rurales y abrevaderos para el
ganado.
 Balizamiento para protección aeronáutica.
 Sistemas de protección catódica.
 Sistemas de desalinización.
 Vehículos de recreo.
 Señalización ferroviaria.
 Sistemas de carga para los acumuladores de barcos.
 Postes de SOS (Teléfonos de emergencia en carretera).
 Parquímetros.
 Vehículos eléctricos:
o Aire acondicionado.
o Recargas de las baterías, tanto en las estaciones de recarga, como a bordo.

Células fotoeléctricas o fotovoltaicas

Célula solar monocristalina durante su fabricación.

Símbolo de la célula fotovoltaica.


Una célula fotoeléctrica, también llamada célula, fotocélula o célula fotovoltaica, es un
dispositivo electrónico que permite transformar la energía luminosa (fotones) en energía
eléctrica (flujo de electrones libres) mediante el efecto fotoeléctrico, generando energía
solar fotovoltaica. Compuesto de un material que presenta efecto fotoeléctrico: absorben
fotones de luz y emiten electrones. Cuando estos electrones libres son capturados, el
resultado es una corriente eléctrica que puede ser utilizada como electricidad.

La eficiencia de conversión media obtenida por las células disponibles comercialmente


(producidas a partir de silicio monocristalino) está alrededor del 14%, pero según la
tecnología utilizada varía desde el 6% de las células de silicio amorfo hasta el 14-22% de
las células de silicio monocristalino. También existen las células multicapa, normalmente
de arseniuro de galio, que alcanzan eficiencias del 30%. En laboratorio se ha superado el
43% con nuevos paneles experimentales.

La vida útil media a máximo rendimiento se sitúa en torno a los 25 años, período a partir
del cual la potencia entregada disminuye por debajo de un valor considerable.

Al grupo de células fotoeléctricas para energía solar se le conoce como panel fotovoltaico.
Los paneles fotovoltaicos consisten en una red de células solares conectadas como circuito
en serie para aumentar la tensión de salida hasta el valor deseado (usualmente se utilizan
12V ó 24V) a la vez que se conectan varias redes como circuito paralelo para aumentar la
corriente eléctrica que es capaz de proporcionar el dispositivo.

El tipo de corriente eléctrica que proporcionan es corriente continua, por lo que si


necesitamos corriente alterna o aumentar su tensión, tendremos que añadir un inversor y/o
un convertidor de potencia.

Principio de funcionamiento

Estructura de una célula fotovoltaica.

En un semiconductor expuesto a la luz, un fotón de energía arranca un electrón, creando al


pasar un «hueco». Normalmente, el electrón encuentra rápidamente un hueco para volver a
llenarlo, y la energía proporcionada por el fotón, pues, se disipa. El principio de una célula
fotovoltaica es obligar a los electrones y a los huecos a avanzar hacia el lado opuesto del
material en lugar de simplemente recombinarse en él: así, se producirá una diferencia de
potencial y por lo tanto tensión entre las dos partes del material, como ocurre en una pila.

Para ello, se crea un campo eléctrico permanente, a través de una unión pn, entre dos capas
dopadas respectivamente, p y n:

 La capa superior de la celda se compone de silicio dopado de tipo n. En esta capa,


hay un número de electrones libres mayor que una capa de silicio puro, de ahí el
nombre del dopaje n, como carga negativa (electrones). El material permanece
eléctricamente neutro: es la red cristalina quien tiene globalmente una carga
negativa.

 La capa inferior de la celda se compone de silicio dopado de tipo p. Esta capa tiene
por lo tanto una cantidad media de electrones libres menor que una capa de silicio
puro, los electrones están ligados a la red cristalina que, en consecuencia, está
cargada positivamente. La conducción eléctrica está asegurada por los huecos,
positivos (p).

En el momento de la creación de la unión pn, los electrones libres de la capa n entran en la


capa p y se recombinan con los huecos en la región p. Existirá así durante toda la vida de la
unión, una carga positiva en la región n a lo largo de la unión (porque faltan electrones) y
una carga negativa en la región en p a lo largo de la unión (porque los huecos han
desaparecido); el conjunto forma la «Zona de Carga Espacial» (ZCE) y existe un campo
eléctrico entre las dos, de n hacia p. Este campo eléctrico hace de la ZCE un diodo, que
solo permite el flujo de corriente en una dirección: los electrones pueden moverse de la
región p a la n, pero no en la dirección opuesta y por el contrario los huecos no pasan más
que de n hacia p.

En funcionamiento, cuando un fotón arranca un electrón a la matriz, creando un electrón


libre y un hueco, bajo el efecto de este campo eléctrico cada uno va en dirección opuesta:
los electrones se acumulan en la región n (para convertirse en polo negativo), mientras que
los huecos se acumulan en la región dopada p (que se convierte en el polo positivo). Este
fenómeno es más eficaz en la (ZCE), donde casi no hay portadores de carga (electrones o
huecos), ya que son anulados, o en la cercanía inmediata a la (ZCE): cuando un fotón crea
un par electrón-hueco, se separaron y es improbable que encuentren a su opuesto, pero si la
creación tiene lugar en un sitio más alejado de la unión, el electrón (convertido en hueco)
mantiene una gran oportunidad para recombinarse antes de llegar a la zona n (resp. la zona
p). Pero la ZCE es necesariamente muy delgada, así que no es útil dar un gran espesor a la
célula.

En suma, una célula fotovoltaica es el equivalente de un Generador de Energía a la que


hemos añadido un diodo.

Es preciso añadir contactos eléctricos (que permitan pasar la luz: en la práctica, mediante
un contacto de rejilla, una capa antireflectante para garantizar la correcta absorción de
fotones, etc.
Para que la célula funcione, y produzca la potencia máxima de corriente se le añade la
banda prohibida de los semiconductores a nivel de energía de los fotones. Es posible
aumentar las uniones a fin de explotar al máximo el espectro de energía de los fotones, lo
que produce las células multijuntas.

Técnica de fabricación
El silicio es actualmente el material más comúnmente usado para la fabricación de células
fotovoltaicas. Se obtiene por reducción de la sílice, compuesto más abundante en la corteza
de la Tierra, en particular en la arena o el cuarzo.

El primer paso es la producción de silicio metalúrgico, puro al 98%, obtenido de pedazos


de piedras de cuarzo provenientes de un filón mineral (la técnica de producción industrial
no parte de la arena). El silicio se purifica mediante procedimientos químicos (Lavado +
Decapado) empleando con frecuencia destilaciones de compuestos clorados de silicio, hasta
que la concentración de impurezas es inferior al 0.2 partes por millón. Así se obtiene el
silicio semiconductor con un grado de pureza superior al requerido para la generación de
energía solar fotovoltaica. Este ha constituido la base del abastecimiento de materia prima
para aplicaciones solares hasta la fecha, representando en la actualidad casi las tres cuartas
partes del aprovisionamiento de las industrias.

Sin embargo, para usos específicamente solares, son suficientes (dependiendo del tipo de
impureza y de la técnica de cristalización), concentraciones de impurezas del orden de una
parte por millón. Al material de esta concentración se le suele denominar silicio de grado
solar.

Con el silicio fundido, se realiza un proceso de crecimiento cristalino que consiste en


formar capas monomoleculares alrededor de un germen de cristalización o de un cristalito
inicial. Nuevas moléculas se adhieren preferentemente en la cara donde su adhesión libera
más energía. Las diferencias energéticas suelen ser pequeñas y pueden ser modificadas por
la presencia de dichas impurezas o cambiando las condiciones de cristalización. La semilla
o germen de cristalización que provoca este fenómeno es extraída del silicio fundido, que
va solidificando de forma cristalina, resultando, si el tiempo es suficiente, un monocristal y
si es menor, un policristal. La temperatura a la que se realiza este proceso es superior a los
1500 °C.

El procedimiento más empleado en la actualidad es el Proceso Czochralski, pudiéndose


emplear también técnicas de colado. El silicio cristalino así obtenido tiene forma de
lingotes.

Estos lingotes son luego cortados en láminas delgadas cuadradas (si es necesario) de 200
micrómetros de espesor, que se llaman «obleas». Después del tratamiento para la inyección
del enriquecido con dopante (P, As, Sb o B) y obtener así los semiconductores de silicio
tipo P o N.
Después del corte de las obleas, las mismas presentan irregularidades superficiales y
defectos de corte, además de la posibilidad de que estén sucias de polvo o virutas del
proceso de fabricación. Esta situación puede disminuir considerablemente el rendimiento
del panel fotovoltaico así que se realizan un conjunto de procesos para mejorar las
condiciones superficiales de las obleas tales como un lavado preliminar, la eliminación de
defectos por ultrasonidos, el decapado, el pulido o la limpieza con productos químicos. Para
las celdas con más calidad (monocristal) se realiza un tratado de texturizado para hacer que
la oblea absorba con más eficiencia la radiación solar incidente.

Posteriormente, las obleas son «metalizadas», un proceso que consiste en la colocación de


unas cintas de metal incrustadas en la superficie conectadas a contactos eléctricos que son
las que absorben la energía eléctrica que generan las uniones P/N a causa de la irradiación
solar y la transmiten.

La producción de células fotovoltaicas requiere energía, y se estima que un módulo


fotovoltaico debe trabajar alrededor de 2 a 3 años según su tecnología para producir la
energía que fue necesaria para su producción (módulo de retorno de energía).

Las técnicas de fabricación y características de los principales tipos de células se describen


en los siguientes 3 párrafos. Existen otros tipos de células que están en estudio, pero su uso
es casi insignificante.

Los materiales y procesos de fabricación son objeto de programas de investigación


ambiciosos para reducir el costo y el reciclado de las células fotovoltaicas. Las tecnologías
de película delgada sobre sustratos sin marcar recibió la aceptación de la industria más
moderna. En 2006 y 2007, el crecimiento de la producción mundial de paneles solares se ha
visto obstaculizado por la falta de células de silicio y los precios no han caído tanto como
se esperaba. La industria busca reducir la cantidad de silicio utilizado. Las células
monocristalinas han pasado de 300 micras de espesor a 200 y se piensa que llegarán
rápidamente a las 180 y 150 micras, reduciendo la cantidad de silicio y la energía requerida,
así como también el precio.

Células de silicio amorfo

El silicio durante su transformación, produce un gas que se proyecta sobre una lámina de
vidrio. La celda es gris muy oscuro. Es la célula de las calculadoras y relojes llamados de
«solares».

Estás células fueron las primeras en ser manufacturadas, ya que se podían emplear los
mismos métodos de fabricación de diodos.

 Ventajas:
o Funciona con una luz difusa baja (incluso en días nublados).
o Un poco menos costosa que otras tecnologías.
o Integración sobre soporte flexible o rígido.
 Inconvenientes:
o Rendimiento a pleno sol bajo, del 5% al 7%.
o Rendimiento decreciente con el tiempo (~7%).

Célula de silicio monocristalino

Célula de silicio monocristalino.

Al enfriarse, el silicio fundido se solidifica formando solo un único cristal de grandes


dimensiones. Luego se corta el cristal en delgadas capas que dan lugar a las células. Estas
células generalmente son de un azul uniforme.

 Ventajas:
o Buen rendimiento de 14% al 16%.
o Buena relación Wp m² (~150 WC/m², lo que ahorra espacio en caso
necesario).
o Número de fabricantes elevado.
 Inconvenientes:
o Coste más elevado.

Células de silicio policristalino

Una célula fotovoltaica basada en silicio multicristalino.


Durante el enfriamiento del silicio en un molde, se forman varios cristales. La fotocélula es
de aspecto azulado, pero no es uniforme, se distinguen diferentes colores creados por los
diferentes cristales.

 Ventajas:
o Células cuadradas (con bordes redondeados en el caso de Si monocristalino)
que permite un mejor funcionamiento en un módulo.
o Eficiencia de conversión óptima, alrededor de 100 Wp/m², pero un poco
menor que en el monocristalino.
o Lingote más barato de producir que el monocristalino.
 Inconveniente:
o Bajo rendimiento en condiciones de iluminación baja.

¿Policristalino o multicristalino? Hablamos aquí de silicio multicristalino (réf. IEC TS


61836, vocabulario fotovoltaico internacional). El término policristalino se utiliza para las
capas depositadas sobre un sustrato (granos pequeños).

Célula tándem

Apilamiento monolítico de dos células individuales. Mediante la combinación de dos


células (capa delgada de silicio amorfo sobre silicio cristalino, por ejemplo) que absorben
en el espectro al mismo tiempo se solapan, mejorando el rendimiento en comparación con
las células individuales separadas, sean amorfas, cristalinas o microcristalinas.

 Ventajas:
o Alta sensibilidad en un amplio rango de longitudes de onda. Excelente
rendimiento.
 Desventaja:
o El costo es alto debido a la superposición de dos células.

Célula multiunión

Estas células tienen una alta eficiencia y han sido desarrolladas para aplicaciones
espaciales. Las células multiunión están compuestas de varias capas delgadas usando la
epitaxia por haz molecular.

Un células de triple unión, por ejemplo, se compone de semiconductores GaAs, Ge y


GaInP2. Cada tipo de semiconductores se caracteriza por un máximo de longitud de onda
más allá del cual no es capaz de convertir los fotones en energía eléctrica (ver banda
prohibida). Por otro lado, por debajo de esta longitud de onda, el exceso de energía
transportada por el fotón se pierde. De ahí el valor de la selección de materiales con
longitudes de onda tan cerca el uno al otro como sea posible, de forma que absorban la
mayoría del espectro solar, generando un máximo de electricidad a partir del flujo solar. El
uso de materiales compuestos de cajas cuánticas permitirá llegar al 65% en el futuro (con
un máximo teórico de 87%). Los dispositivos de células de uniones múltiples GaAs son
más eficaces. Spectrolab ha logrado el 40,7% de eficiencia (diciembre de 2006) y un
consorcio (liderado por investigadores de la Universidad de Delaware) ha obtenido un
rendimiento de 42,8% (septiembre de 2007). El coste de estas células es de
aproximadamente USD 40 $/cm².

El semiconductor fbi

La técnica consiste en depositar un material semiconductor que contiene cobre, galio, indio
y selenio sobre un soporte.

Una preocupación, sin embargo: los recursos de materias primas. Estas nuevas técnicas
utilizan metales raros, como indio, cuya producción mundial es de 25 toneladas por año y el
precio a fecha de abril del 2007 es de 1.000 dólares por kg; el teluro , cuya producción
mundial es de 250 toneladas al año; el galio con una producción de 55 toneladas al año y el
germanio con una producción de 90 toneladas al año. Aunque las cantidades de estas
materias primas necesarias para la fabricación de células solares son infinitesimales, un
desarrollo masivo de paneles fotovoltaicos solares debería tener en cuenta esta
disponibilidad limitada.

Uso
Las células fotovoltaicas se utilizan a veces solas (iluminación de jardín, calculadoras, ...) o
agrupadas en paneles solares fotovoltaicos.

Se utilizan para reemplazar a las baterías (cuya energía es con mucho la más cara para el
usuario), las células han invadido las calculadoras, relojes, aparatos, etc.

Es posible aumentar su rango de utilización almacenándola mediante un (condensador o


pilas). Cuando se utiliza con un dispositivo para almacenar energía, es necesario colocar un
diodo en serie para evitar la descarga del sistema durante la noche.

Se utilizan para producir electricidad para muchas aplicaciones (satélites, parquímetros,


etc.) y para la alimentación de los hogares o en una red pública en el caso de una central
solar fotovoltaica.

Investigación y desarrollo

Parque fotovoltaico de 19 MW en Alemania.


La técnica no ha alcanzado aún la madurez y están siendo exploradas muchas vías de
investigación. Primero se debe reducir el costo de la electricidad producida, y también
avanzar en la resistencia de los materiales, flexibilidad de uso, facilidad de integración en
los objetos, en la vida, etc.). Todas las etapas de los procesos de fabricación se pueden
mejorar, por ejemplo:

 La empresa «Evergreen Solar» ha conseguido realizar el depósito de silicio todavía


líquido en una película donde se cristaliza directamente con el espesor preciso de la
lámina.
 La empresa "Nanosolar" ha industrializado la producción de células CGIS mediante
una técnica de impresión en continuo, esperando un costo de 1 $/W en el año 2010.
 Todas las compañías han anunciado sucesivos aumentos de la eficiencia de sus
células.
 El tamaño de las obleas está creciendo de manera constante, reduciendo el número
de manipulaciones
 Se trata de utilizar mejor todas las longitudes de onda del espectro solar (incluyendo
el infrarrojo, lo que abre perspectivas interesantes: la conversión directa de la luz de
una llama en electricidad, refrigeración).
 Concentradores ya utilizados en los satélites se están probando en la tierra. A través
de espejos y lentes incrustados en el panel, focalizan la radiación en la célula
fotovoltaica. A finales de 2007, Sharp ha anunciado la disponibilidad de un sistema
de enfoque hasta 1100 veces la radiación solar (contra 700 veces para la marca
previa de 2005); a principios de 2008, Sunrgi ha alcanzado 1600 veces. La
concentración permite disminuir la proporción de los grupos de paneles dedicados a
la producción de electricidad, y por lo tanto su coste. Por otra parte, estos nuevos
materiales soportan muy bien la elevada temperatura debida a la concentración del
flujo solar.
 Se está estudiando también la posibilidad de unir el silicio amorfo y el cristalino por
heterounión en una célula solar más simple de más del 20% de eficiencia. Proyecto
de 2 años anunciado a principios de 2008, con la participación del Laboratorio de
Innovación para Nuevas Tecnologías Energéticas y Nanomaterials del CEA-Liten y
la empresa coreana JUSUNG (proveedor de equipamiento para los fabricantes de
semiconductores), con el INES (Savoy) donde la CEA-Liten ha concentrado sus
actividades en la energía solar.
 Otros semiconductores (selenio;asociación cobre-indio-selenio (CIS) de película
fina) se están estudiando por ejemplo en Francia por el instituto de investigación y
desarrollo en energía fotovoltaica (IRDEP). El CIS parece ofrecer un modesto
rendimiento del 12%, pero con bajo costo de fabricación.
 Los compuestos orgánicos de materias plásticas también pueden ser usadas para
hacer células fotovoltaicas de polímeros, y podría llegar a hacerse paneles flexibles
y ligeros, azulejos, tejidos o velas solares, es de esperar que de fabricación a bajo
coste. En la actualidad los rendimientos son bajos (5% como máximo), así como su
vida, y aún quedan muchos problemas técnicos por resolver. A principios de 2008,
el grupo japonés Fujikura anunciaba haber puesto a prueba (1000 horas a 85° C y
con una humedad del 85%) unas células fotovoltaicas orgánicas de tipo Grätzel no
sólo más resistente, sino que su rendimiento mejoró del 50 al 70% con una
superficie rugosa que distribuye al azar la luz reflejada dentro de la célula donde se
liberan de nuevo las cargas eléctricas mediante la activación de otros pigmentos
fotosensibles.
 Un equipo de EE.UU. de Boston College en Chestnut Hill (Massachusetts) ha
desarrollado paneles solares capaces de recuperar el espectro infrarrojo y convertirlo
en electricidad. Esto permitiría la producción de electricidad a partir de cualquier
fuente de calor, incluso por la noche. Hasta ahora, sólo una parte de la radiación de
la luz visible, predominantemente verde y azul, se transformaba en electricidad y la
radiación infrarroja se utilizaba en los paneles térmicos para calentar el agua.
 Asimismo, se pretende fabricar células transparentes; modelos impulsados por el
Instituto alemán Fraunhofer para la Mecánica de Materiales (IWM; proyecto
"METCO" sugieren que las células transparentes bicapa podrían algún día ser
producidas industrialmente. los semiconductores de tipo p transparentes parecen
más difíciles de producir (el fósforo podría ser un dopante-P del óxido de zinc, pero
el nitrógeno parece ser más prometedor.)
 Por último, la escasez de silicio o de productos dopantes (el precio del indio se ha
multiplicado por diez desde 2002 hasta 2009 tras su rarefacción) aumenta aún más
los incentivo para la innovación de un mercado en fuerte crecimiento que parece
enorme, sobre todo si se puede reducir el costo de la electricidad y acercarlo al de
los combustibles fósiles.

Las tres generaciones de células fotoeléctricas


Las células fotoeléctricas se clasifican en tres generaciones que indican el orden de
importancia y relevancia que han tenido históricamente. En el presente hay investigación en
las tres generaciones mientras que las tecnologías de la primera generación son las que más
están representadas en la producción comercial con el 89.6% de producción en 2007.

Primera Generación

Las células de la primera generación tienen gran superficie, alta calidad y se pueden unir
fácilmente. Las tecnologías de la primera generación no permiten ya avances significativos
en la reducción de los costes de producción. Los dispositivos formados por la unión de
células de silicio se están acercando al límite de eficacia teórica que es del 31% y tienen un
periodo de amortización de 5-7 años.

La Segunda Generación

Los materiales de la segunda generación han sido desarrollados para satisfacer las
necesidades de suministro de energía y el mantenimiento de los costes de producción de las
células solares. Las técnicas de fabricación alternativas, como la deposición química de
vapor, y la galvanoplastia tiene más ventajas, ya que reducen la temperatura del proceso de
forma significativa.

Uno de los materiales con más éxito en la segunda generación han sido las películas finas
de teluro de cadmio (CdTe), CIGS, de silicio amorfo y de silicio microamorfo (estos
últimos consistentes en una capa de silicio amorfo y microcristalino). Estos materiales se
aplican en una película fina en un sustrato de apoyo tal como el vidrio o la cerámica, la
reducción de material y por lo tanto de los costos es significativa. Estas tecnologías
prometen hacer mayores las eficiencias de conversión, en particular, el CIGS-CIS, el DSC
y el CdTe que son los que ofrecen los costes de producción significativamente más baratos.
Estas tecnologías pueden tener eficiencias de conversión más altas combinadas con costos
de producción más baratos.

Entre los fabricantes, existe una tendencia hacia las tecnologías de la segunda generación,
pero la comercialización de estas tecnologías ha sido difícil. En 2007, First Solar produjo
200 MW de células fotoeléctricas de CdTe, el quinto fabricante más grande de células en
2007. Wurth Solar comercializó su tecnología de CIGS en 2007 produciendo 15 MW.
Nanosolar comercializó su tecnología de CIGS en 2007 y con una capacidad de producción
de 430 MW para 2008 en los EEUU y Alemania. Honda Soltec también comenzó a
comercializar su base de paneles solares CIGS en 2008.

En 2007, la producción de CdTe representó 4.7% del mercado, el silicio de película fina el
5.2%, y el CIGS 0.5%.

Tercera generación

Se denominan células solares de tercera generación a aquellas que permiten eficiencias de


conversión eléctrica teóricas mucho mayores que las actuales y a un precio de producción
mucho menor. La investigación actual se dirige a la eficiencia de conversión del 30-60%,
manteniendo los materiales y técnicas de fabricación a un bajo costo. Se puede sobrepasar
el límite teórico de eficiencia de conversión de energía solar para un solo material, que fue
calculado en 1961 por Shockley y Queisser en el 31%. No utilizan turbinas ni generador si
no la luz natural del sol. Existen diversos métodos para lograr esta alta eficiencia incluido el
uso de célula fotovoltaica con multiunión, la concentración del espectro incidente, el uso de
la generación térmica por luz ultravioleta para aumentar la tensión, o el uso del espectro
infrarrojo para la actividad nocturna

Hoja de ruta de la energía fotovoltaica

Éstos son algunos de los objetivos que la industria japonesa se ha propuesto:

Objetivo para el Objetivo para Objetivo para


Tema
2010 2020 2030
Coste de producción 100 yen/watt 75 yen/watt <50 yen/watt
Duración de vida - +30 años -
Consumo de materia prima - - 1 g/watt
Costo del conversor - - 15 000 yen/kW
Costo de la batería - 10 yen/Wh -

Eficiencia de la célula cristalina 20 % 25 % 25 %


Eficiencia de la célula de capa 15 % 18 % 20 %
delgada
Eficiencia de la célula CIS 19 % 25 % 25 %
Eficiencia de la célula III-V 40 % 45 % 50 %
Eficiencia de la célula "Dye
10 % 15 % 18 %
Sensitized"

Fuente Nedo (Japón), 100 yen = 1 €, mayo 2012

Eficiencia
El record de eficiencia, sin concentración solar, está actualmente establecido en el 45%.