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Claudia Mosquera Rosero-Labbé

Pluralismos epistemológicos:
hacia la valorización teórica
de los saberes de acción.
Una reflexión desde la intervención social
a la población afrocolombiana desplazada
“Quienes han practicado las ciencias han sido empiris-
tas o dogmáticos. Los empiristas, como las hormigas,
meramente recolectan y usan; los racionalistas, como las
arañas, tejen redes desde ellos mismos. Pero el método
de las abejas está entre los dos: recogen materiales del
jardín y del campo y después los transforman y digieren
por sus propias capacidades. El trabajo real (de la cien-
cia) es similar” Bacon, Novum Organum.

A Michel Maurice Gabriel Labbé

RESUMEN
La literatura científica internacional sobre saberes de acción
y reflexividad muestra que la época en la que la intervención
social estaba en la periferia, es decir en las zonas grises en
I. OTRA DICOTOMÍA A DECONSTRUIR

E
donde el conocimiento científico hegemónico no miraba lo que
allí ocurría, hace parte de “los viejos tiempos”. Estamos en un
momento de nuevos posicionamientos epistemológicos frente
n Colombia, en los últimos años la in-
al conocer que invitan a estudiar los saberes que produce la vestigación social y humana ha inten-
experiencia. El artículo muestra cómo las intervinientes de la tado sobrepasar una serie de dicoto-
acción social son agentes que usan la reflexividad ante las mías utilizadas de manera recurrente
dificultades que encuentran en su trabajo de atención cotidiano
con la diversidad étnico-racial de personas afrocolombianas para entender la dinámica social, entre ellas,
desplazas en ciudades. Que los saberes de acción intercultu- la dicotomía entre naturaleza y cultura (Arango,
EL AUTOR: rales se producen en determinadas circunstancias pero también León y Viveros, 1995); entre lo público y lo privado
que existen serios inconvenientes para su emergencia, para
Trabajadora Social de la ilustrar esta información se presentan los hallazgos de una (Arango, Viveros y Bernal, 1995); y entre razón y emoción
Universidad de Cartagena, investigación en curso sobre este tema. Por último se presente (Jimeno, 2004) . No obstante, muy a pesar de que
Especialista en Estudios el concepto de ciudadanía en suspenso, producto de una visión en la comunidad académica internacional se
Latinoamericanos del Insti- colaborativa de la investigación social contemporánea.
tuto de Altos Estudios para registra un movimiento que ha colocado a
la América Latina (IHEAL), PALABRAS CLAVE: intervención social, saberes de acción la dicotomía entre conocimiento científico e
Maestría en Sociología, intercultural, intervinientes, desplazados afrocolombianos intervención social (Racine, 2000) o su equivalente
Universidad de París III, en ciudades, profesiones relacionales.
Candidata a Ph.D. en Tra- epistemológico conocimiento científico y saber
bajo Social, Universidad de local (Obregón, 2000) en el eje de una reflexión de
ABSTRACT
Laval, Canadá. punta, en nuestro país este movimiento ha
EPISTEMOLOGICAL PLURALISM: TOWARD A THEORETICAL APPRECIA-
Sus investigaciones giran TION OF KNOWLEDGE-IN-ACTION. A REFLECTION ON SOCIAL INTERVEN-
tenido un tímido impacto.
en torno a la presencia de
poblaciones afrocolombia- TION WITH THE DISPLACED AFRO-COLOMBIAN POPULATION Tampoco las discusiones sobre conocimiento
nas en ciudades, relaciones The international scientific literature on knowledge-in-action “natural” y conocimiento social o sobre ex-
interétnicas en barrios con and reflexivity shows that the time when social intervention perticia y conocimiento lego (Wynne, 2004: 109)
presencia de desplazados, was borderline, meaning part of the gray area that hegemonic
estudios de familia con scientific knowledge did not consider, is part of “the olden aparecen en la agenda de nuestra comunidad
perspectiva de género e days.” We are now in a time of new epistemological stances científica en el plano investigativo, pese a
intervención social en con- on knowing that invite one to study the knowledge produced su extrema importancia en la teoría social
textos interculturales. Ex by experience. This article demonstrates how the proponents
coordinadora del Programa of social action are agents that use reflexivity to deal with the contemporánea. Es más, aún se sigue insis-
de Iniciativas Universitarias difficulties that they encounter in their task of providing daily tiendo en que el conocimiento científico y la
para la Paz (Piupc). Pro- care to the racially and ethnically diverse members of Afro- intervención social son espacios separados,
fesora Departamento de Colombian communities who have displaced to the cities.
Trabajo Social, co-funda- Intercultural knowledge-in-action is produced under determi- jerarquizados, irreconciliables, que la pro-
dora del Grupo de Estudios ned circumstances but there are also serious obstacles to its ducción de conocimiento le corresponde a
Afrocolombianos del Centro emergence, and this is illustrated by presenting the findings of los investigadores investidos de prestigio y
de Estudios Sociales (Gea- research that is under way on this subject. Finally, the article
presents the concept of citizenship in suspense, product of a
legitimidad institucional, que además ésta se
ces), grupo reconocido por
Colciencias. collaborative view of contemporary social research. realiza de manera exclusiva en los centros de
KEYWORDS: social intervention, intercultural knowledge-in-
investigación reconocidos por la comunidad
E-mail:
cpmosque@yahoo.fr action, proponents, displaced Afro-Colombians in cities, académica nacional e internacional.
professionals in relations.

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CLAUDIA MOSQUERA ROSERO-LABBÉ

Para contextualizar la afirmación no se “reconocerá ninguna


anterior cabe señalar que en las rela- de las formas constructivas
ciones de poder existentes también en de interacción ni la inspira-
el campo académico, se colocó de ción y dependencia mutua
manera histórica una frontera que puede existir entre
a las profesiones relacionales ellos” (Wynne, 2004: 131).
(Demailly, 1998) como el Tra-
Las preguntas sobre qué estatus
bajo Social o la Psicología,
otorgarle a la praxis, a la inter-
otorgándoles plena legiti-
vención social y al conocimiento
midad sobre los procesos
científico ha sido un vieja discusión
de intervención que invo-
no sólo dentro de las disciplinas del core
lucran a la relación de ayuda.
knowledge, o fundamentales de las Ciencias
Esta frontera las relegó al rango de simples
Sociales y Humanas, sino también en las que
ejecutoras sin la posibilidad real ni simbólica
han estado en el margen, las representantes
de ser protagonistas de “la democratización,
de los llamados saberes fronterizos. Es así como
legitimación y pluralización epistémica de la
desde hace mucho tiempo la comunidad
ciencia” (Wynne, 2004: 142).
científica internacional en Trabajo Social se
Sin embargo, en la actualidad un significativo viene preguntando si la intervención social
número de personas de otras áreas del conoci- es el espacio en donde se debería realizar la
miento científico como antropólogos y soció- evidencia empírica de la teoría científica social
logos, principalmente, han incursionado en (Zuñiga, 1993) . Como también se ha interrogado
el espacio de la acción social, y problematizan de manera recurrente de dónde debería pro-
no sólo la hegemonía que tenían las profesiones venir el conocimiento que necesita la práctica
relacionales anteriormente mencionadas sobre profesional que para nadie es un secreto que
los escenarios interventivos, sino que desdi- cada día es más exigente y compleja (O´Neill, 1999).
bujan de paso las fronteras entre científicos No obstante existe una clara bipolarización en
y ejecutantes, y colocan la pregunta de ¿qué esta discusión: en uno de los polos se encuen-
hacen o qué harán en este espacio los que tran los trabajadores sociales que piensan que
otrora eran vistos como los científicos o exper- la profesión debería apropiarse de manera
tos (Giddens, 1994) llamados a pensar y a crear el irrestricta del discurso científico existente y
conocimiento científico para que las ciencias aplicarlo en las prácticas profesionales con
sociales aplicadas o las profesiones relacionales el fin de realizar la verificación empírica de
se encargaran de la utilidad del mismo? las grandes teorías científicas (Gendron, 2000; De
A las profesiones relacionales, entre ellas el Tra- Robertis, 1981) . Este polo no ve al Trabajo Social

bajo Social, les interesa contribuir a la discu- como productor de conocimiento sino más
sión sobre lo inadecuado del mantenimiento bien como consumidor de conocimiento,
de la dicotomía entre conocimiento científico además legitima que “la ignorancia de los sis-
y saber local en un momento en el cual uno de temas de conocimiento local o de los saberes,
los paradigmas de la modernidad, el referido de sus dinámicas y de sus alcances sea una
al plano epistemológico, se está resquebra- precondición para la difusión del sistema de
jando y esto ha traído como consecuencia Conocimiento Científico” (Wynne, 2004: 144).
un cuestionamiento del dominio monolítico En el otro polo encontramos a los y las tra-
de producción de conocimiento de la ciencia bajadoras sociales que afirman que como
moderna, hacia una revaloración plural de el Trabajo Social es un arte, su quehacer va
formas de conocer en donde se incluyen a los emergiendo de la propia relación de ayuda sin
saberes y a los sujetos o sujetas situados. Todas mediación teórica mayor. Las investigaciones
las profesiones relacionales pueden demostrar del inglés Malcolm Payne (1991, 1995: 66) validan
que existen formas de conocimiento local y de las concepciones prevalecientes en este últi-
aprehensión de las realidades sociales, y que mo polo, ya que sus resultados investigativos
la intervención es un espacio relacional pero confirman que los y las intervinientes, sobre
también racional. todo las personas que desarrollan su trabajo
Pensamos también como Wynne, que entre en programas de organismos estatales, tienen
ambas formas epistemológicas (conocimiento una postura pragmática frente a la teoría
científico y saber) podría existir una mayor social. Dichos intervinientes opinan que las
fluidez, porosidad y capacidad de ir más allá teorías se prestan para confundir el campo de
de la antinomia que se ha establecido entre la intervención, puesto que han sido realiza-
estas dos formas de conocer, y que si no se de- das por personas que producen explicaciones
construyen de manera rigurosa los supuestos de carácter académico y que por esta razón
conflictos de intereses que existen entre ambos no tienen poca o nula utilidad práctica. Para

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PLURALISMOS EPISTEMOLÓGICOS: HACIA LA VALORIZACIÓN TEÓRICA DE LOS SABERES DE ACCIÓN

estos y estas intervinientes todo se juega en Para el caso colombiano, es paradójico cons-
la calidad de la relación que se tenga con los tatar que siendo la intervención algo que
usuarios y usuarias, ya que la teoría, al tener conforma parte de la identidad profesional
un grado de generalidad abstracto, no res- del Trabajo Social, se esperaría que existiera
ponde a la práctica profesional por acciones una producción importante sobre aquello
o poblaciones específicas ni por contextos o que confiere una diferenciación frente al resto
problemas particulares. de disciplinas y profesiones de las Ciencias
Sociales y Humanas. Sin embargo, un atento
Sin embargo, desde hace 20 años han apa-
examen de lo producido científicamente sobre
recido posturas intermedias que abogan
intervención social permite distinguir tres ten-
porque se reconcilien estos dos polos (Racine y
dencias. La primera de ellas ve la intervención
Legault, 2001; Zuñiga, 1993; Carew, 1979) . Nosotros nos
profesional como algo susceptible de mejorar
inscribimos en el campo de la búsqueda de
en pro de la prestación de servicios sociales de
posturas intermedias. Desde esta postura
calidad. Por esta razón se realizan investigacio-
intermedia afirmamos que en la intervención
nes evaluativas que dan cuenta de los procesos
profesional se crean saberes, que dichos saberes
en la calidad de la atención y del impacto que
poseen una naturaleza local y contextualiza-
tiene sobre los usuarios y usuarias. La segunda
da, y que éstos están conformados tanto por
ve la intervención como un espacio de valida-
conocimiento científico como por saberes
ción de conocimiento científico proveniente
tácitos, de la autoridad de la experiencia, de
de las disciplinas del core knowledge. La ter-
emociones, de apuestas éticas y políticas, entre
cera tendencia se caracteriza por la ausencia
otras. Pensamos con Mucchielli (2004: 15), que
de preguntas acerca de qué pasa al nivel de
los saberes son construidos, inacabados, plau-
la producción de conocimiento y de saberes
sibles, convenientes y contingentes; orientados
en ese espacio tan importante, cuál es la na-
por finalidades, dependientes de las acciones
turaleza de estos saberes y conocimientos,
y de la experiencia del sujeto que conoce, es-
qué procesos de reflexividad ocurren en los
tructurados por los procesos de conocimiento
profesionales allí involucrados, qué saberes
al mismo tiempo que éste también estructura
de acción o experienciales han construido a
estos procesos, forjados a través de la interac-
lo largo de la interacción y diálogo constante,
ción del sujeto con el mundo.
tanto con las diversas poblaciones vulnera-
Pero estos saberes tácitos no son una simple bles que se intervienen como con sus equipos
amalgama o collage de conocimiento científico, de trabajo.
puesto que poseen en su interior una manera
de ver tanto el conocimiento, las instituciones,
el cambio social y cultural, el rol profesional
II. LA INTERVENCIÓN SOCIAL Y SUS
POSIBILIDADES EPISTEMOLÓGICAS
en los equipos de trabajo, y el impacto de la
acción profesional en los usuarios y usuarias Como en el país no se ha conformado aún
de servicios sociales (Racine, 1997). Parafrasean- una corriente de académicos y académicas
do a Wynne, afirmamos que los saberes de interesados en la investigación empírica sobre
acción son “complejos, reflexivos, dinámicos, la intervención, en la acción social, o en las
innovadores, empíricos pero también teóricos. prácticas profesionales, como tampoco en los
Experimentales y flexibles, ni dogmáticos ni saberes de acción o experienciales, este aparte
cerrados. Epistemológicamente vivos y sus- lo desarrollaremos a partir de la literatura
tantivos” (Wynne, 2004: 144). internacional disponible en Trabajo Social. En
dicha literatura aparecen dos grandes temas
Dichos saberes habían sido desvalorizados
que nuclean el análisis de la intervención so-
también en la corriente cientifista del Trabajo
cial: los saberes de acción y la reflexividad.
Social, sobre todo por la primacía del para-
digma positivista, desde el cual era imposible Antes de proseguir, queremos aclarar qué
pensar la intervención social como un lugar entendemos por intervención o acción social y
en donde se producen y transmiten saberes cómo comprendemos la diferencia que existe
y conocimientos. Desde este paradigma se entre conocimiento científico y saber, pues en
sostenía que “la ciencia produce conocimiento esta discusión se asienta la posibilidad episte-
y la práctica aplica este conocimiento” (Sheppard, mológica del saber de acción.
1998: 764) .
Compartimos el punto de vista de los autores
Este positivismo lógico ha sido una de las ra- que afirman que “el concepto de Intervención
zones que enmarcó durante mucho tiempo la no se refiere a una práctica específica, ni a una
ignorancia y desprecio hacia los y las intervi- profesión particular, tampoco a un sector de
nientes como agentes capaces de construir sa- actividad bien circunscrito” (Nélisse y Zuñiga, 1997:
beres, aunque otros autores del Trabajo Social 5) . El concepto remite sin lugar a dudas a la
resaltaron durante muchos años, y sin mayor idea de autoridad, ligada a la existencia de un
eco, el rol fundador de la práctica como lugar “deber ser” social, que cuando no se presenta
de aprendizaje, de validación, de selección y hay que interponerlo para influir en el curso
creación de nuevos conocimientos (Racine, 1991; de dinámicas sociales indeseables tanto para el
Boucher, 1993; Breton, 1999) . individuo como para la sociedad. Para ello se

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inviste a un agente o interviniente de un esta- y saberes, de allí el interés creciente en traducir


tus profesional, de la legitimidad del ejercicio ciertos tipos de saberes experienciales de los
de una competencia, desde una posición de intervinientes para volverlos inteligibles o
poder que se la da el manejar técnicas eficaces accesibles tanto para sí mismos como para los
que se espera tendrán efectos concretos y me- otros (Barbier, 1996; Daley, 2001; Fook, 2000). Es tal el in-
dibles en la vida de las personas o colectivos terés por las posibilidades de democratización
intervenidos (Dubost, 1987: 151). La acción social epistemológicas de la intervención social que,
está marcada por una forma cultural aceptada parafraseando a Bourdieu (1994), la interven-
de injerencia, “que incorpora modelos norma- ción aparece hoy como una categoría en vía de
tivos particulares sobre la naturaleza humana, realización, lo que indicaría no solamente la
sus propósitos y sus relaciones” (Wynne, 2004: 138). transformación y el quiebre de las fronteras
En suma, la intervención implica, a través de que están ocurriendo en el terreno tanto de
las prácticas profesionales, una relación con- las profesiones relacionales como de otras pro-
textualizada como también una relación de fesiones y disciplinas del core knowledge, sino
ordenamiento y de exterioridad estructurada también un resquebrajamiento progresivo
por el conocimiento científico, el saber o el es- entre conocimiento científico y saber.
tatus profesional. Ella concierne a dos órdenes El interés en la intervención social sería una
de realidad distintas, la persona usuaria de constatación de la nueva relación que existe
servicios sociales y el profesional; el segundo entre conocimientos comunes y conocimientos
actúa de manera puntual sobre la primera en expertos en la modernidad avanzada (Giddens,
la búsqueda de cambios socialmente legítimos. 1994) , donde la reflexividad caracterizaría a
Se trata entonces de la capacidad de un agente la acción (Giddens, 1987). Según este autor, aquí
de modificar el comportamiento o la actitud estaría una de las razones del cambio en la
de otro u otra en el marco de una relación relación entre oferentes y beneficiarios o
asimétrica, delegada, consciente, voluntaria, beneficiarias de servicios públicos sociales;
con objetivos precisos y que se descompone estos últimos en ocasiones interpelan a los y
en actos o pasos (Couturier, 2000; Cohen-Émerique, 1984). las intervinientes a incorporar a su trabajo sus
Sin embargo, aunque todo esto está presente reflexiones y percepciones de los servicios que
en la intervención, debemos reconocer que es reciben. Desde allí se transforman también el
un espacio en donde se construyen saberes y estatus social de las profesiones y las prácticas
conocimientos a partir de diversas prácticas que les son asociadas. En este contexto la re-
muy a menudo rutinarias y en ocasiones bana- flexividad entra en juego y se presenta como
lizadas; es lo que Giddens llama la conciencia una avenida prometedora para visibilizar los
práctica (Campbell y Ungar, 2003). acumulados conceptuales que trae consigo la
Hasta hace poco el concepto de intervención experiencia.
era el antónimo de reflexión y análisis. Aun- La segunda aclaración tiene que ver con la
que esta visión aún prevalece, también se ha discusión entre conocimiento científico y
desarrollado con una fuerza inusitada un mo- saber; nos ubicamos en la reflexión sobre el
vimiento que mira la intervención profesional saber porque allí se sustenta la valoración de
o acción social como fuente de conocimientos la intervención social como lugar de produc-

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ción de este tipo de conocimiento. Pero seen una connotación


esto no quiere decir que busquemos local, son limitados en
invertir jerarquía alguna, o exaltar espacio y tiempo, tienen
los saberes en detrimento del mal en cuenta el contexto, en
llamado conocimiento científico. Esta oposición al conocimiento
actitud no solamente sería naive, sino científico que tiene voca-
también poco productiva científica- ción de generalización
mente, aunque sostenemos que los explicativa. Los saberes
saberes pueden llegar a convertirse están al servicio de las
en conocimiento “universal” des- particularidades y confieren a sus productores
pués de pasar por todos los una fuerte identidad social, los actores que los
procesos establecidos de producen poseen un componente de la identi-
validación. dad profesional, por ello los saberes de acción
se sostienen en una serie de valores éticos y
Para nosotros, conocimiento científico es
culturales importantes, lo que es claro en una
aquel que posee una legitimidad incuestionada
profesión-disciplina como el Trabajo Social.
porque éste hace parte de “las geopolíticas
del conocimiento, la cual es una estrategia En últimas, desde otra orilla, la discusión que
medular del proyecto de modernidad; la planteamos en este artículo le aportaría al
postulación del conocimiento científico como movimiento de revalorización epistémico que
única forma válida de producir verdades abanderan personajes como Aníbal Quijano,
sobre la vida humana y la naturaleza; como Edgardo Lander, Javier Sanjinés o Zulma Pa-
conocimiento que se cree “universal”, oculta, lermo, entre otros, a lo que se ha convenido en
invisibiliza y silencia las otras epistemes. llamar la colonialidad del saber, “entendida como
También oculta, invisibiliza y silencia los la represión de otras formas del conocimiento
sujetos que producen ese ‘Otro’ conocimiento (que no sean blancas, europeas, científicas
(Walsh, 2005: 17) . Ese ‘Otro’ conocimiento, en el –añado y masculinas) elevando a una pers-
caso de Colombia, lo han producido grupos pectiva eurocéntrica –añado androcéntrica– la
subalternizados como indígenas, afrocolom- producción del conocimiento” (Walsh, 2005: 19).
bianos, o mujeres pertenecientes a profesio- Aunque la colonialidad del saber busca la visi-
nes feminizadas como es el caso del Trabajo bilización del legado intelectual de los pueblos
Social (Lorente, 2002) . indígenas y afrodiaspóricos en América Latina
y el Caribe, cuyos conocimientos han sido tan-
Este conocimiento científico emana de los de-
to subalternizados como destruidos, es posible
bates acumulados ligados a viejas tradiciones
aplicar estos mismos postulados a otros cam-
de pensamiento ubicadas casi siempre en los
pos de producción del conocimiento como el
países del Norte, en corrientes intelectuales de
que han producido las mujeres pertenecientes
punta, en escuelas reconocidas, y es producido
a profesiones no hegemónicas como es el caso
por personalidades de renombre con equipos
del Trabajo Social. Vale decir que el Trabajo So-
de investigación de gran envergadura; con
cial viene produciendo a través de su historia
fuentes públicas importantes de financiación,
saberes subalternizados (Lorente, 2002: 46).
o subvencionados por fundaciones privadas.
Los resultados del mismo son transmitidos o
impuestos a una comunidad científica más III. SABERES DE ACCIÓN Y REFLEXIVIDAD
amplia que lo acoge, pues para ser conside-
En un artículo de gran impacto en Estados
rada como parte de dicha comunidad deberá
Unidos y el Canadá, Guylaine Racine y Bar-
adoptarlos y aplicarlos de manera deductiva
bara Legault (Racine y Legault, 2001) realizan un
a su trabajo científico. Este conocimiento
balance de la producción académica reciente
es construido con una amplia capacidad de
sobre los saberes de acción y constatan que tanto
abstracción lo cual permite una gran genera-
en América del Norte como en el Reino Unido
lización que buscan ser claves explicativas de
desde hace 20 años se evidencia la emergen-
la dinámica y relaciones sociales más amplias
cia de importantes trabajos de investigación,
o “universales”.
como también de discusiones llevadas a cabo
En cambio, los saberes son otra expresión de en coloquios internacionales que tratan de
conocimientos locales, los cuales “vistos desde posicionar la intervención social como un
un punto de vista epistemológico de la ciencia lugar de creación de saberes. Los trabajos
moderna son conocimientos altamente varia- que hoy se conocen muestran cçomo los y las
bles y no universales, entretejidos con prácti- intervinientes no se conforman con adaptar
cas, dinámicos, e involucran una negociación los conocimientos aprendidos en las universi-
o conversación continua con una situación dades en donde estudiaron a las dificultades
que se desea modificar” (Wynne, 2004: 139). Po- que encuentran en la práctica profesional, sino

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que ellos y ellas producen conocimientos en el de la misma se han ubicado como prioritarios
curso y sobre la acción profesional. (Schon, 1983, en varios ámbitos del conocimiento: en el de
1994, 1996; St-Arnaud, 1992) . Desafortunadamente el los Negocios y la Administración de Empresas
concepto de saberes de acción es relativamente (Le Botterf, 1997; Argyris y Schön, 1974; Minet, 1995); en la
reciente en las Ciencias Sociales y Humanas. Psicología (St-Arnaud, 1992; Lescarbeau, Payette, St-Arnaud,
Algunos autores ponen énfasis en la natura- 1996) ; en el Trabajo Social (Nélisse y Zuñiga, 1997;
leza pragmática de los mismos, sin privilegiar Racine, 1997); en la Enfermería y en las Ciencias
en ellos un modo particular de génesis, lo de la Salud (Rolfe, 1996); y en la Educación (Altet,
que desafortunadamente no contribuye a 1994; Barbier, 1996) .
la reflexión epistemológica subyacente. Se
En la literatura del Trabajo Social aparecen
sabe eso sí, que los saberes de acción pueden
tres concepciones dominantes acerca de la
ser de origen científico, enraizados en una
reflexividad (Lecomte, 2000; Payne, 1991; Racine, 1994;
cultura profesional o en la experiencia (Barbier,
Roy, 1993) . En la primera, la reflexividad es un
1996; Bilodeau, 1993; Hess y Mullen, 1995) . Para otros
hecho instrumental en el sentido en que como
autores, los saberes de acción son declarativos
proceso, es utilizada para permitir a un inter-
y de procedimiento, puestos al servicio de
viniente reproducir su práctica profesional al
una lógica de acción. Se entiende la lógica
compararla cada vez con lo que las investiga-
de acción como la orientación que hace un
ciones empíricas juzgan como eficaz. En la
actor en su quehacer en función de uno o
segunda concepción se la da un lugar central
dos criterios a racionalizar. Una acción com-
al contexto de la intervención analizada. Para
pleja es, a menudo, optimizada en función
los pensadores de esta versión, los conoci-
de varios saberes (Gather Thurler, 1998: 115) . Para
mientos teóricos que produce la investigación
Pineau, el saber de acción o experiencial
no son utilizados para dirigir la intervención
contiene la idea de un conocimiento íntimo,
sino para informarla y permitir que los pro-
personal, resultante de una acción directa y
fesionales hagan escogencias conscientes y
reflexiva de un sujeto consigo mismo, con
reflexionadas en el curso de su trabajo. La
otro sujeto, y con el medio ambiente en el cual
tercera ve la reflexividad como una experien-
se encuentra inmerso (Pineau, 1989). Otro autor
cia de reconstrucción. De reconstrucción de la
afirma que el saber de acción no excluye la
acción, de la identidad profesional como tam-
abstracción, y es el resultado de lo que se ha
bién una reconstrucción de las dimensiones
aprendido por la experiencia. Sin embargo
implícitas de la intervención. Esta visión de
éste necesita para no quedarse limitado, ser
la reflexividad se caracteriza por la voluntad
teorizado, formalizado y confrontado con el
de comprender y de transformarla a partir de
conocimiento científico. Para otros autores,
elementos que emergen de una experiencia de
los saberes de acción se constituyen a partir
mediación consigo mismo y con los colegas de
del quehacer, es decir del conjunto de prác-
los equipos multi o interdisciplinarios.
ticas que permiten resolver problemas, de
procesos de reflexividad y del conjunto de
actitudes y comportamientos a los cuales se IV. SABERES DE ACCIÓN CON PERSONAS
refieren los valores de la profesión relacional AFROCOLOMBIANAS DESPLAZADAS: UNA
en cuestión (Argyis y Schön, 1974; Mvilongo, 2001) . MIRADA INTERCULTURAL
Otros autores advierten que aunque los sa- Un análisis de la literatura sobre la interven-
beres de acción emergen de la experiencia y ción social como acto reflexivo indica que ésta
son validados por ella, ellos están constituidos puede asentarse en cuatro vías, todas ellas
de diversos tipos de saberes y conocimientos complejas, las cuales con fines heurísticos
científicos (Racine y Legault 2001: 294). Ellos tienen su pueden verse separadas aunque en realidad
propia dinámica y no pueden ser visto como siempre deben analizarse de manera simul-
una simple amalgama de conocimientos ad- tánea: la intervención como una conversación
quiridos en la formación universitaria. Estos con situaciones indignas o indeseables, la in-
saberes están llenos de habilidades tácticas, de tervención como una conversación con voces
quehaceres relacionales e institucionales. Ellos polifónicas, la intervención como conversación
contienen una manera de ver el conocimiento, con un contexto a modificar y la intervención
las instituciones sociales, el cambio social y como conversación con la cultura. En este ar-
cultural, la empatía, el trabajo interdiscipli- tículo incursionaremos en esta última vía.
nario o multidisciplinario, la intervención
Pensamos que insertarnos en el terreno de la
social y los objetivos pretendidos por ésta.
dimensión cultural hace que la intervención
Por ello sería necesario investigar los tipos
social asuma que la preocupación por la cul-
de conocimiento con los cuales se construyen
tura está presente en el Trabajo Social. Si esto
los saberes de acción y cómo éstos se insertan
no es así, por qué ante cualquier dificultad que
en la dinámica social que los origina (Racine y
se encuentre con alguna población reticente a
Legault, 2001).
cualquier tipo de intervención social, el diág-
Sobre el segundo tema, es decir la reflexividad, nostico profesional es el consabido “nada se
hay que anotar que el estudio de los procesos puede hacer, allí hay un problema cultural”.
de reflexividad, así como también el desarrollo Esta apelación continua a la cultura, nos invita

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PLURALISMOS EPISTEMOLÓGICOS: HACIA LA VALORIZACIÓN TEÓRICA DE LOS SABERES DE ACCIÓN

desde una pragmática cultural y desde una cuando las personas que acuden a los servicios
perspectiva inductiva a “incidir en su capaci- sociales pertenecen a grupos étnico-raciali-
dad explicativa como herramienta conceptual zados?, ¿impone la intervención visiones de
y no ya como cajón de sastre” (Ruiz, 2004: 115). mundo, “modelos” de comportamiento a estos
Citamos en extenso a Ruiz por la claridad grupos o personas?, ¿dialoga la intervención
con la que aborda la relación entre cultura e con la diferencia cultural?, ¿de qué forma?
intervención social :
Como es sabido, el conflicto armado interno ha
la cultura es una dimensión innegable de la tenido repercusiones dañinas en los territorios
Intervención Social en tres niveles: en el primero de los grupos étnico-racializados del país, ya
es bueno recordar que la intervención se produce sean indígenas o afrocolombianos (Escobar, 2003).
dentro y sobre la cultura en tanto que capacidad La llegada de un número importante de suje-
humana para ordenar el contexto en el que se vive. tos portadores de diferencias étnico-raciales
Sin la dimensión cultural en su sentido más amplio a las grandes y medianas ciudades colom-
no se puede comprender la Intervención Social. En bianas, en calidad de personas en situación
segundo término la Intervención supone una forma de desplazamiento, tomó por sorpresa a las
de encuentro asimétrico entre diferentes culturas, en instituciones encargadas por la Ley 387 de su
estos casos la dimensión cultural adquiere una espe- atención; a muchos de los programas de inter-
cial relevancia analítica para comprender la forma, vención psicosocial diseñados para usuarios
cauces y avatares de la acción social y también para y usuarias “normales”; también asaltó a los y
entender las incomprensiones, incomunicaciones las profesionales que allí laboran suscitando
y desencuentros entre interventores e intervenidos preguntas, dudas, incertidumbres sobre qué
de distintas culturas . Por último, en tanto que las hacer con ellos o cómo intervenirlos de la
intervenciones suponen una forma de relación social, mejor manera sin violentar su cultura o sus
reúnen a individuos, instituciones y organizaciones. diferencias étnico-racializadas.
Estas últimas expresan de alguna forma un sentido
En este artículo, a la relación intersubjetiva que
cultural en cuanto suponen contextos reglados,
se da en el encuentro mediante el diálogo, la
con formas particulares de relación y conocimiento
confrontación o la imposición entre dos per-
social. Por lo tanto la cultura organizacional que
sonas que representan algún tipo de cultura
desarrollan es un elemento clave a tener en cuenta
(en nuestro caso nos interesa la cultura vista
para comprender la intervención social de la que
desde lo étnico-racial, en el que uno o ambos
forman parte protagonista (Ruiz, 2005: 115).
de los portadores de dicha diferencia se au-
Tener en cuenta la culturas o las culturas de todefinen como sujetos étnico-raciales; y en
una interviniente, de los y las usuarias de donde dichas relaciones estén inmersas en una
servicios sociales, la de los equipos de trabajo, red compleja y sutil de relaciones de poder asi-
es un ejercicio prometedor en la compren- métricas históricamente dadas) la llamaremos
sión de los procesos de interculturalidad que de manera provisional relación intercultural.
se desarrollan en el nivel organizacional o Lo intercultural es una forma de ver cómo se
institucional, aprenhensibles desde los pro- denotan “prácticas y relaciones sociales en
gramas de atención psicosocial a la población las que se ha establecido el silenciamiento,
afrocolombiana desplazada por el conflicto la ocultación y la negación de la alteridad,
armado interno. produciendo una topografía social compleja
y abigarrada. Interculturalidad, en nuestros
Por otra parte, es sabido que “los actores
contextos latinoamericanos, es el complejo his-
humanos están siempre en posición de uso
tórico de relaciones asimétricas entre actores
de las herramientas culturales, las cuales han
culturales diferentes (Grosso, 2005: 12).
sido producidas por un particular conjunto
de fuerzas históricas, institucionales y cultu- Con esta aparente claridad, deseamos pro-
rales, por esta razón sus acciones son siempre poner a los y las interesadas en la llamada
culturalmente situadas. De la misma manera colonialidad del poder, la cual no es otra cosa que
que no hay forma de hablar sin emplear al- “el uso de la categoría raza como criterio fun-
gún lenguaje, no hay forma de acción sin el damental para la distribución de la población
consumo de medios mediacionales o herra- en rangos, lugares y roles sociales, con una
mientas culturales proveídas por un escenario ligazón estructural a la división del trabajo”
sociocultural específico” (Sánchez, 2005: 160). No (Walsh, 2005: 19), si lo que ocurre en la interven-
es un secreto para nadie que la intervención ción intercultural que se realiza con la pobla-
social está marcada por una forma aceptada ción afrocolombiana desplazada en ciudades,
de injerencia cultural “que transmite modelos pudiera ser aceptada como “otra” manera de
normativos particulares sobre la naturaleza captar cómo funciona la colonialidad del poder,
humana, de sus propósitos y de sus relaciones” esta vez no desde la globalización, o desde la
(Wynne, 2004: 138). Esta forma cultural aceptada de división internacional del trabajo, espacios de
intromisión se opera de manera “natural” en análisis que ya tienen suficientes desarrollos,
los casos de personas o de grupos que pertene- sino desde las instituciones que representan
cen a la sociedad mayor, aunque considerados al Estado-nación, desde la subjetividad de
“vulnerables” o “en riesgo”. Pero, ¿qué pasa quienes han introyectado la colonialidad del

268 FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA


CLAUDIA MOSQUERA ROSERO-LABBÉ

poder y desde las interacciones intersubjetivas. bajo cotidiano, como lo veremos más adelante,
Dejamos abierta esta pregunta. sino desentrañar qué es lo que posibilita que se
construyan saberes interculturales simétricos
Por otra parte, pensamos que aunque en el
con esta población. Al mismo tiempo, pudimos
país a los y las intervinientes que hacen parte
analizar qué impide esta construcción. Estos
de las profesiones relacionales no se los forma en
dos aspectos serán el objeto de análisis de aquí
intervención intercultural, el cual es un método
en adelante.
de trabajo profesional para el tratamiento de
todas las diferencias que puede presentar un
usuario, usuaria o grupo social a intervenir Los obstáculos para la construcción de
(Legault, 2000), tampoco en lo que se ha llama- saberes de acción intercultural
do atención diferencial (Meertens, 2002). Los y las
Uno de los mayores obstáculos para la cons-
intervinientes que se han visto confrontados
trucción de saberes interculturales lo cons-
con la atención a población afrocolombiana
tituye la falta casi total de conocimiento por
desplazada han acumulado saberes a partir
parte de los intervinientes sobre la cultura
de la experiencia en los variados y creativos
afrocolombiana. En este sentido, éstos vali-
procesos de intervención que se llevan a cabo.
dan lo que plantea un autor como Grosso,
Los y las profesionales en contacto directo
cuando dice que vivimos en “la sociedad del
con población afrocolombiana desplazada
des-conocimiento que somos, que no debe
han hecho uso de procesos de reflexividad
confundirse con índices de escolaridad o de
para entenderla como cultura diferenciada.
analfabetismo; antes bien, se trata de un fenó-
Por ello, es necesario entrar a mirar en de-
meno más generalizado: des-conocimiento de
talle el rol que cumple la subjetividad del
la diversidad cultural y de la compleja trama
interviniente, la institución, los equipos inter
de relaciones interculturales que nos constitu-
o multi disciplinarios de estos y estas inter-
yen, des-conocimiento de cuánto pesan sobre
vinientes, y a los y las desplazadas con su
nuestras diferencias las desigualdades (Grosso,
cultura diferenciada que han interperlado la
2005: 7) . Este des-conocimiento es notorio en
intervención. Los avances que encontrarán a
el sentimiento de extrañamiento cultural que
continuación son resultados parciales de un
narran las intervinientes en su contacto con
trabajo de campo con miras a doctorarnos,
los y las afrocolombianas. El des-conocimiento
realizado en las ciudades de Bogotá, Medellín
de la diversidad étnico-racial empieza con la
y Cartagena entre septiembre de 2004 y junio
presunción de homogeneidad de este grupo
2005 con trabajadoras sociales que laboran en
o de las personas que lo conforman; ello se
distintos programas de atención psicosocial.
refleja en creer, por ejemplo, que existe un sólo
La información fue procesada con el progra-
fenotipo afrocolombiano: “los primeros días
ma informático N Vivo, versión 7.0.
en el programa , muchas veces confundía a las
Poner a las intervinientes como actrices re- personas porque pues no estaba acostumbra-
flexivas de la intervención social que realizan da, para mí era la primera vez que en mi vida
nos ha permitido no solamente dimensionar tenía a una persona negra cara a cara; entonces
la capacidad que éstas tienen para construir le decía el nombre de una a otra. Una vez me
conceptos anclados en la experiencia de su tra- encontré con uno de ellos fuera de la oficina,

PALIMYHSTOS - PALIMPSESTVS - PALIMPSESTO 269


PLURALISMOS EPISTEMOLÓGICOS: HACIA LA VALORIZACIÓN TEÓRICA DE LOS SABERES DE ACCIÓN

yo pasaba de largo delante de un afro, no lo la región o lo local: “cuando vi que me tocaba


saludé y él me dijo “!hey doctora!” y yo: ¡ay! trabajar con afrodescendientes, me dije: estos
Don Anselmo, ¡que pena! yo no lo reconocí. desplazados no tienen nada que enseñarme a
Entonces sí comprendí un poco el prejuicio de mí y así fue hasta que terminé mi trabajo con
la supuesta igualdad fenotípica de los negros, ellos, antes por el contrario, como bogotana, yo
lo cual pienso hoy que es una manera para era quien debía ayudarlos, colaborarles, ellos
no detenerse a verlos en sus diferencias, pero son de una región pobre, con unos índices
uno le coge el tiro rápido a las facciones” (María altísimos de desnutrición, de analfabetismo,
Bernarda, 27 años, Bogotá) . vienen de zonas bastante corruptas, tienen
Este extrañamiento cultural es visible en los en su piel olores de la selva, olores fuertes,
prejuicios que las intervinientes aceptaron bastante desa-gradables. En sus tierras lejanas
tener no sin dificultad, prejuicios que actúan cercanas al mar, allá hay problemas de vio-
como verdaderos muros que impiden ir más lencia porque yo había oído hablar de lo de la
allá de lo introyectado mediante variados masacre de Bojayá. Sus zonas son inhóspitas,
procesos de socialización impartidos en la allá no existe cultura, nuestra misión final es
familia, el sistema educativo y sus currículos civilizarlos, occidentalizarlos como nosotros,
negacionistas de la historia afrocolombiana o en últimas, y mostrarles que aquí en Bogotá
de los medios masivos de comunicación. En nada de lo que ocurre en sus regiones pasa,
este caso la interviniente suele desplegar prác- aquí estamos en la civilización, Bogotá es la
ticas profesionales impregnadas de violencia cultura nacional” (María Juliana, 30 años, Bogotá).
simbólica que hacen sentir a la persona des- Otra de las dificultades para que se produz-
plazada que está viviendo en los bordes de lo can saberes interculturales se asienta en los
aceptado socialmente: “Por ejemplo, a veces se valores ligados a la posición social que tienen
hace de una forma muy simple. Cuando llegan las intervinientes versus los que se consideran
las mujeres desplazadas afrocolombianas, se “naturales” en las y los afrocolombianos. Estos
les dice: será que no tienen frío, ¿a ti no te da valores se expresan principalmente en la ma-
frío?, es un mensaje subliminal frente: “a ver nera de ver la maternidad y el trabajo domés-
si se ponen un saquito apropiado”. Llega una tico, pues las intervinientes, que en ocasiones
mujer, en alguna ocasión, y estábamos ahí las pertenecen a sectores medios o medios altos,
tres trabajadoras sociales, y pues, nos cuenta asumen que las representaciones sociales que
que le han dicho una morbosidad –cosa común ellas tienen para ver la maternidad y las rela-
acá en Bogotá– entonces, de una u otra forma, ciones de género dentro del hogar son las de la
inconscientemente, se le hizo un comentario: sociedad en su conjunto: “primero debes saber
“pero es que mira cómo te estás vistiendo, acá que las mujeres negras desplazadas vienen de
en Bogotá no es usual ver a una mujer así, pues otra cultura, una cultura opuesta ¡TOTALMEE-
porque como es frío”, y entonces casi que, pues ENTE ! a la nuestra, ¿sí? Todas estas mujeres
nosotras nos quedamos así, porque, pues, o tienen, como otras características, muchos
sea, fue culpa de ella que le dijeran la morbo- hijos y muchas hijas. Siempre manifiestan
sidad. Entonces, pues, mira tienes que cambiar que la bendición de la vida es la maternidad;
tu forma de vestir, se le dijo así directamente, con ellas hemos trabajado mucho ese aspecto,
porque en Bogotá los hombres son, aparte de porque desde ahí, de ellas, es que ha salido
tenaces frente a “eso”, de ser “cochinos”, eh, pues el cuento de que las mujeres que no tienen
no están acostumbrados a ver una mujer, pues, hijos o hijas no se realizan como mujeres, o
con esa vestimenta, sino sólo en tierra caliente. sea que tienen que casarse, y tener y tener
Entonces le empezamos a crear toda una ver- familia, como ellas mismas dicen. Entonces
balización, frente a la discriminación de contexto. los talleres de Salud Sexual y Reproductiva se
Nunca más se habla de esto, me parece que orientan como mucho a reflexionar e incluso
siempre hacemos lo correcto, porque es que a extirpar esas ideas producto de su cultura.
todas las mujeres negras andan provocando a Es que en muchos talleres nos sentamos a
los hombres mestizos muy seguramente para reflexionar si la única función de nosotras
que le hagan hijos, pues ellas siempre andan las mujeres es la maternidad; entonces en los
con su complejo de mejorar la raza” (Juliana, 28 talleres con ellas eso es lo que predomina.
años, Bogotá) .
La otra particularidad de ellas, además de
Las dificultades para la emergencia de sabe- esa que la tienen muy marcada, o sea, mujer
res de acción interculturales respetuosos de igual a maternidad, mujer igual a crianza;
la diferencia se asientan también en el uso también tienen muy marcado que depende
de categorías bipolares para ubicar el lugar de ellas la responsabilidad del hogar, y que si
de lo afrocolombiano en la Nación. Todas la mujer se descuida y el hogar se acaba fue
las intervinientes que entrevistamos y que responsabilidad de la mujer, porque ella fue
clasificamos en la tendencia al uso explicativo la que lo dejó acabar. Como esto aquí, en una
del discurso bipolar, hablaban como si ellas ciudad como Bogotá, no es así, pues hay que
representaran a la Nación en oposición a lo recalcarles que aquí la maternidad es otro
afrocolombiano, que de manera sistemática cuento, que aquí las mujeres optan si tienen o
se asocia como lo “lejano”, que representan no hijos y que tenerlos no es que haga parte

270 FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA


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del destino trazado; también hay que me di cuenta que estaba mucho más
decirles que aquí los hombres ayudan enraizada que otras , y me pregunté
en lo doméstico, lo mismo que los hijos. ¿de dónde proviene este enraiza-
Bogotá no es Buenaventura y punto, miento? Entonces, por ejemplo, estas
yo ahí no tengo nada que discutir con personas negras armaron un grupo
ellas” (Sandra, 31 años, Bogotá). de danzas –las mujeres por ejemplo
siempre tienen a la cultura como un
Otra bipolaridad obstructiva de saberes
recurso para valorizarse y para entrar en
está ligada a la oposición entre una su-
relación con otras diferencias regionales– y
puesta sensualidad desbordante en las muje-
eran divinas esas danzas, todas esas que
res afrocolombianas y una recatada en las no
habían aprendido de sus ancestros, pues
afrocolombianas: “a ver… las negras eran mu-
sus cuerpos guardan la memoria de sus
cho más exuberantes, entonces les gustaban
orígenes, esto lo interpreté así, únicamente me
los escotes, las minifaldas super corticas, los
dejé emocionar, no lo había leído en ninguna
shores, esa era la ropa que les gustaba; no les
parte, durante mi carrera JAMÁS se me habló
importaba que en Medellín pues siempre hace
de la cultura afrocolombiana, pero durante mi
friecito. Mientras que los desplazados blancos
trabajo con ellos, era evidente que los afros te-
antioqueños eran un poco más clásicos, más
nían algo distinto y además algo que enseñarle
de jeans, de camiseta. Eso también producía,
a esta cultura tan tiesa y tan desmemoriada
por ejemplo, celos dentro del grupo de las
como es la de los blancos o mestizos paisas, que
desplazadas. Y lo que sentíamos en algunas
llaman. Hace poco leí a una afrocolombianista
de las mujeres paisas, en algunas asesorías
que le llama a esto de manera muy bacana
individuales que realizamos, eran los celos de
corpo-oralidad, pero perdóname que olvidé el
esta mujer paisa que tiene su esposo, las que lo
nombre de la autora, recuerdo únicamente que
lograron traer a los procesos de intervención,
es paisa la mujer” (Alejandra, 28 años, Medellín).
era que las mujeres negras eran un peligro, y
de una vez decían “que esa negra no se qué La emoción que abre la puerta hacia el co-
” , y era por eso, porque según las paisas, las nocimiento del Otro, aparece también al
negras se insinuaban. En estos momentos descubrir la forma como la cultura afroco-
yo veía las diferencias un poco como a nivel lombiana asume la muerte y el morir: “ pues
cultural” (Claudia Camila, 34 años, Medellín). ya se había vuelto un lugar común dentro del
programa repetir que el impacto más grande
El papel del sentipensamiento en la cons- que tenía el desplazamiento forzado en la
trucción de saberes interculturales gente negra era que no podían enterrar a sus
muertos y que en esa cultura enterrar a los
Por otro lado, la actitud de avanzar hacia el seres queridos es una necesidad ontológica,
conocimiento de la alteridad, tan necesaria pero yo viví en carne propia algo que mí me
en la construcción de saberes intercultu- impresionó mucho, que cambió mi concepto
rales se da, entre otras, cuando la emoción de la vida y de la muerte, lo cual me enseñó
hace irrupción en el curso del proceso de muchísimo. Con la muerte yo siempre había
intervención. La emoción aparece entonces tenido una relación eh… negativa, o sea que
ligada a varias situaciones, una de ellas se da yo en el trabajo de intervención psicosocial
frente al descubrimiento de la performancia con afrocolombianos entendí la muerte de otra
del cuerpo y de la plasticidad de los y las forma, o sea, entendí la muerte como parte de
afrocolombianas frente al baile. No obstante, la misma vida y que más que estar pensando
estas intervinientes no explican esta emoción cuándo te vas a morir, lo que tienes que hacer
desde la ecuación afrocolombiano o afroco- es cómo vivir tu vida y la muerte es un paso a
lombiana igual baile o danza. Es una emoción otra cosa no se qué, pero… y que tú finalmente
que emerge de superar el “presentismo” de la cuando lloras un muerto lo lloras es por lo que
persona afrocolombiana, pues en algunas in- tú pierdes y no por esa misma persona. Bueno,
tervenciones lo afrocolombiano existe “aquí y el cuento fue que se había muerto un bebé en
ahora” en tanto que desplazado o desplazada el barrio Chococito, aquí en Medellín, y las
del conflicto armado, su presencia histórica mujeres todas venían de ríos del departamento
en la Nación es desconocida y no es tenida del Chocó, me invitaron allá al barrio y ellas
en cuenta en los procesos de intervención. hicieron el ritual que hacen en sus ríos: la
Estas intervinientes emocionadas son capaces de mujer envolviendo al finadito en un cobertor
ubicar esta cultura en un registro histórico de y estaban cantando una ronda y se pasaban
larga duración: “en el programa de atención el cobertor en la ronda cada una, cantando un
psicosocial lógicamente había mucha gente canto de niños, una especie de alabao, sí, creo
de todas las regiones, a mi me llamó mucho que le llaman un alabao… Bueno, y entonces
la atención de pronto la cultura negra, pues había mucho dolor en esa madre pero también

PALIMYHSTOS - PALIMPSESTVS - PALIMPSESTO 271


PLURALISMOS EPISTEMOLÓGICOS: HACIA LA VALORIZACIÓN TEÓRICA DE LOS SABERES DE ACCIÓN

había un desprendimiento ¿cómo te digo? casi al tiempo y la risa y las carcajadas, ellos le
un desprendimiento como… yo no sé, no te llaman a eso el “corrinche”. Con esa dinámica
sabría explicar como… de desprendimiento, tan “corrinchera”, tan particular, pues uno no
como entregándoselo de nuevo a la vida, pero les iba a decir siga usted, siga la otra, eso no
también como las otras mujeres recibiéndolo tiene sentido hacerlo porque eso no fluye así
en un canto, era una mezcla como de, como con ellos. Pero lo más importante para mí
de ¡ah…! como de queja, pero también de fue descubrir que los afros me contaban esto
ronda infantil, de júbilo, o sea a mí eso me para tejer un puente de comunicación con mi
conmovió… son cosas que si uno no las vive cultura; después de ellos contar se sintieron
no las puede entender de manera intelectual con ganas de preguntarme a mí o a otras
… ¿si me entiendes? Uno dice, entonces, a personas del equipo interdisciplinario sobre
mí eso me marcó muchísimo y eso me hizo nosotros, sobre nuestros animales, sobre
entender lo maravilloso que tiene la cultura nuestras leyendas, sobre a quién le teníamos
afrocolombiana, como tener muchas ganas miedo; en últimas, de descubrir en nosotros
de llenarme de ella, me generó esas ganas de cosas parecidas a las de su cultura. Pero me
aprovechar al máximo todo lo que ellos me di cuenta que, aparte de los cuentos occiden-
pudieran enseñar porque yo sentía que iba a tales tipo Caperucita Roja y Blanca Nieves, yo
ser la última vez que eso me ocurriría, la única no podía entrar en ese diálogo por falta de
oportunidad que iba tener de compartir con una especie de competencia cultural de mi
ellos, pues tú sabes que las instituciones se propio grupo cultural. Desde ese momento,
mueven al ritmo de las financiaciones y hoy entendí que si uno no se detiene a entender
se trabaja con población negra desplazada y la cultura del Otro, e interrogarse sobre tu
mañana con mujeres de la floricultura. Enton- propia cultura, el trabajo de atención psico-
ces, para mí fue eso… o sea es ese momento social es un espacio de mentiras en donde las
yo sentir que como… o sea hubo un momento personas desplazadas con tal de no contrariar
en que fui parte de ellos, fue una experiencia el orden institucional se “pliegan”, debido
muy bonita y a mí me enseñó muchísimo, que a su vulnerabilidad, al modelo de atención
cambió y mejoró mi triste humanidad” (Alexandra, que las instituciones públicas u oenegés han
36 años, Medellín) . adoptado o que la cooperación internacional
ha importando para atender el desplazamien-
La emoción que posibilita la reflexividad se to en Colombia, sin importar diferencias de
produce también al encontrar el lugar de la ningún tipo” (Ana María, 32 años, Bogotá) .
oralitura en la gente afrocolombiana, sobre
todo la de origen rural: “un día yo andaba Pero si la emoción es importante, es de re-
como muy preocupada porque sentía que el saltar el papel que juega la empatía en estos
esquema de talleres que se tenía diseñado procesos de preparar el terreno al aprendizaje
para los afrocolombianos en situación de des- intercultural mutuo: “yo no podría resumir
plazamiento era inadecuado, y les dije así, por tantas cosas que he aprendido con los afros,
molestar: ‘díganme qué hacían ustedes en las yo he aprendido a ser mejor ser humano, y
noches en sus tierras añoradas’ , y de pronto he aprendido a valorar más mi cultura, la
es como si yo hubiese abierto una caja de Pan- alegría de ellos, su capacidad de levantarse
dora, de donde salieron personajes todos des- de la adversidad, para mí esa cultura tiene la
conocidos para mí: que la Madre Monte, que clave para entender la resiliencia, de pronto
un tal Tío Conejo, el hermano Araña, todos el perdón, el encuentro con ellos hizo que yo
cuentos raros para mí; cuando se aburrieron celebre lo que la vida me brinda cada día. He
de hablar de estos animales aparecieron los aprendido a ponerme en los zapatos del Otro, a
chistes, los cuales eran diferentes a los nues- tratar de acercarme a la gente sin los prejuicios
tros y larguísimos!... Pero en los cuentos el raciales pendejos paisas que nos han metido
Tío Conejo era el rey y una araña. Después de la superioridad moral de la raza paisa; a
contaron los cuentos de los indígenas. Decían meterme con ellos en sus vidas y alegrarme
que a los indígenas ellos, los afrocolombianos, con ellos y hacerme parte de su familia tan
les tienen mucho miedo y eso por la brujería, amplia. He aprendido a escuchar mucho, yo
por la hechicería, y entran todos a contarle a aprendí a escuchar a toda la gente cantidades,
uno cosas así, cosas como en secreto y no sé después que pasé por la experiencia de atender
qué. Decían que allá en el río hay un espíritu a las personas afrocolombianas desplazadas,
del agua que está embrujado por los indíge- las cuales hablan despacio, con sus acentos y
nas. Los indígenas dizque embrujan el río con otras cadencias del español, ¿cierto?” (Luna
Alejandra, 29 años, Medellín) .
para que la gente que uno no quiere que se
acerque por el río o a determinada hora, se Para finalizar, queremos plantear que al
pierdan, y empiezan a contarle esas historias asumir el reto investigativo de “hacer hablar”
que, como te dije, son secretos. En ese mo- empíricamente la intervención nos encon-
mento la palabra moderación desapareció, tramos validando hipótesis planteadas por
sí, porque todos hablan y empieza la risa, Giddens, pues para el caso de las intervi-
la carcajada. Esa era una situación además nientes entrevistadas se cumple aquello de
como que muy envolvente, y todos hablan que “los acopios de saber a los que recurren

272 FACULTAD DE CIENCIAS HUMANAS - UNIVERSIDAD NACIONAL DE COLOMBIA


CLAUDIA MOSQUERA ROSERO-LABBÉ

rutinariamente los miembros de la sociedad Las intervinientes son unánimes al afirmar


para producir un mundo social provisto que la llegada de los y las desplazadas a la
de sentido se basan en un saber orientado ciudad y su incorporación a los programas
pragmáticamente, que en gran medida se da de atención psicosocial los y las sensibiliza en
por sentado o permanece implícito; esto es, la rápida apropiación de los discursos sobre
un saber que el agente raras veces puede ex- los Derechos Humanos, y sobre los Derechos
presar en forma proposicional, y al que no se Sociales, Económicos y Culturales (Desc). Las
aplican los ideales de la ciencia –exactitud de intervinientes de la acción social son unáni-
formulación, consistencia lógica, definición mes al afirmar que el desplazamiento forzado
precisa del léxico– (Grosso, 2005: 10) . Nuestra tiene algunos aspectos “positivos” en la vida
tarea como investigadores en la búsqueda de algunos habitantes rurales del Pacífico,
de nuevos relacionamientos con las agentes principalmente, sobre todo de aquellos que
de la intervención consistió entonces en no hacían parte de procesos organizativos en
emprender una búsqueda de conocimiento su zonas de origen y que no hacen parte en
anclado de tipo colaborativo, con ello buscá- la ciudad de las organizaciones de defensa de
bamos experimentar que la producción de los derechos de los desplazados, tipo Afrodes
conocimiento es un proceso que tiene lugar en Bogotá.
mediante la conversación con varias voces, Las intervinientes argumentan que en la
siendo nosotros una de ellas. Giddens ha ciudad inician una serie de prácticas ciuda-
dicho que los conceptos que usa el científico danas que hubieran sido mucho más difícil
social se basan en los conceptos que usan los de desplegar si estas personas hubieran
legos (Giddens, 1997: 72-73), y esto fue lo que ocu- permanecido en zonas en donde la presencia
rrió con el concepto de ciudadanía en suspenso. institucional estatal es casi nula o inexistente.
En estas conversaciones construimos el con- Dichas prácticas de ciudadanía se inician con la
cepto de ciudadanía en suspenso. Este concepto cedulación (muchos desplazados y desplaza-
emergió como co-producción colectiva entre das no poseían cédula de ciudadanía), con la
investigadora e intervinientes. Para ello se comprensión del funcionamiento del Estado
hizo necesario realizar un trabajo etnográ- social de derecho, con la apropiación de lo local
fico de las prácticas profesionales utilizando como espacio de discusiones públicas, con el
la técnica de observación no participante y interés que les despierta la educación formal
posteriormente la realización de entrevistas tanto de ellos y ellas como de su progenie, con
de explicitación sobre aspectos observados la adhesión al principio liberal de autonomía
o situaciones de intervención que habían para dirigir los llamados proyectos de vida
generado dificultad a la interviniente o a los de forma individual. Para estas intervinientes
equipos interdisciplinarios y que habían sido todo esto de realiza dentro de un proceso de
registrados desde la observación. Por este ciudadanización, el cual se asienta cuando las
camino nos encontramos con el postulado personas desplazadas logran hacer parte de
defendido por tantos empiristas, para quie- procesos organizativos o comunitarios por
nes no existirían conceptos si no existiese la fuera de discursos étnicos; desde allí pareciera
experiencia. que se fortalecen aún más las prácticas ciudada-

PALIMYHSTOS - PALIMPSESTVS - PALIMPSESTO 273


PLURALISMOS EPISTEMOLÓGICOS: HACIA LA VALORIZACIÓN TEÓRICA DE LOS SABERES DE ACCIÓN

nas, convirtiéndolos poco a poco en sujetos y caros a las profesiones relacionales, son una
sujetas deliberantes, críticos, críticas, capaces avenida prometedora para realizar avances
de reconstruir nuevos proyectos de vida y a esta estimulante discusión. A través del
de realizar interlocución estatal local como concepto de ciudadanía en suspenso, aquí
ciudadanos y ciudadanas universales. De esta propuesto para un debate amplio, vimos las
forma, este tipo de intervención no permite posibilidades conceptuales que tiene la in-
que emerja el actor que se reivindique desde tervención social, sobre todo cuando se mira
lo étnico-racial. Para estas intervinientes los a las intervinientes sociales como actrices
ejes fundadores de la ciudadanía pasan por la reflexivas y se las ubica en una posición si-
apropiación y utilización de estructuras políti- métrica ante la producción de conceptos. Para
cas y sociales establecidas, por el conocimiento que ello ocurra la investigadora abandona la
de los Otros y la transmisión de sus datos arrogancia del método deductivo y se permite
culturales diferenciales, por el aprendizaje conversar con las prácticas profesionales de las
de competencias sociales ligadas a la vida de otras. Por último, el ámbito de la cultura en
un grupo perteneciente a la “sociedad mayor”, su vertiente étnico-racial afrocolombiana nos
y por el implicarse en el debate colectivo, en introdujo a una mirada, a los llamados saberes
la acción política para las reivindicaciones de acción interculturales y a la pregunta de si
sociales no diferenciadas. es posible reflexionar sobre la colonialidad del
poder desde lo subjetivo, lo institucional y lo
Aunque todo esto es juzgado importante y es
intersubjetivo presente en los actores y actri-
visto como logros concretos de la intervención,
ces que hacen parte de la intervención social.
las intervinientes se muestran críticas ante esta
La emergencia de los saberes interculturales
ciudadanía que se crea desde la intervención
tropieza con muchos obstáculos ligados al
psicosocial, la cual está en el aire debido a la
des-conocimiento de la cultura afrocolombiana,
poca importancia que la retórica de los Derechos
pero de manera simultánea nos muestra cómo
Humanos le otorga a la inserción económica de
el sentipensamiento de las intervinientes es un
los desplazados y desplazadas, pues “no sólo
lugar que vale pena seguir explorando para la
de la carreta de los Derechos se vive”, y muchas
comprensión de las posibilidades del diálogo
de estas personas, sobre todo los hombres, no
intercultural simétrico.
generan recursos económicos en la ciudad,
suficientes para vivir bien en el ámbito priva-
do, al lado de su familias. A esta ciudadanía BIBLIOGRAFÍA
que se construye sobre la base discursiva de
A RANGO, LUZ; VIVEROS, M ARA Y LEÓN, M AGDALENA
los Derechos Humanos, que se expresa en lo
(dir.) (1995), Género e identidad. Ensayos sobre lo feme-
público sin correlato en lo privado, que no se
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ancla en la esfera económica de la vida social
Uniandes – Universidad Nacional, FCH.
y no prepara al sujeto para la consecución de
recursos económicos, la llamamos ciudadanía ARANGO, LUZ; VIVEROS, M ARA y BERNAL, ROSA (1995),
en suspenso. Esta inyección del discurso de Mujeres ejecutivas, dilemas comunes, alternativas
los Derechos a las personas afrocolombianas individuales, Bogotá, Ediciones Uniandes-Ecoe
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