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Y) Textos de psicologia/2 Alfredo Fierro a enna 1. A.Garabam y/J, Oakhill - Manual de psicologia del pensamiento ‘A. Fierro (comp.) - Manual de psicologia de la personalidad MANUAL DE PSICOLOGIA DE LA PERSONALIDAD ? Caeser: Y de [a Peasonndi oad Prop. . Gisela Gomenee Pe 4 | nee (99 b) ' Sa Captruto 1 EL AMBITO DE PERSONALIDAD EN PSICOLOGIA. Alfredo Fierro 1.1. PERSONALIDAD: LOS CONSTRUCTOS ¥ LAS REALIDADES leccién, lade desribir el objeto y contenido de lo a disciplina oa un émbito disciplinar Claro que cabe allanar esa tarea en falso mediante alguna f6rmula doctrinaria y dogmética: «personalidad —o psicologia de la personalidad— es esto 0 aquello..y se est dla de tal y cual forma», dictando a renglén seguido cuatro tsis 0 definicones y empezando enseguida a moverse dentro del tablero asi delimitado. Pero precisa mente uno de los quehacere en ciencia ¢s el de acotar su objeto y jus tficar el modo de estudiarlo: bjetos», las realidades, los fenéme- due pertenezcan a la psicologfa, mientras otros corresponden ala biologia, a la sociologia o a le antropologia cultural. Es ella la que hs contribuido a hacer emerger y configurarse como «psicolégicas» o «de conducta» las realidades (hechos, procesos, fenémenos) que estudia y conoce. Es ella quien ha «cons- ‘ruido» esas realidades, igual que la sociologia lo ha hecho con realidades en ‘gran parte con las mismas— para estudiarlas bajo otro punto de vista: inves- tigarlas y analizarlas como realidades «sociales». En i cepcién de la ciencia como construccién. Pero el Jos conceptos en psicologia y en otras ciencias no significa que las ciencias no taten sobre «realidades», sobre hechos que suceden en el mundo fisico y hu- 20 ESTRUCTURAS ¥ PROCESOS ‘cualquier otro término en psicologia, como «aprendizs tun constructo no significa que la personalidad —o el aptendizs ‘como abstraccién conceptual construida, Es ésta una advertencia que resulta- ba necesaria hasta hace poco tiempo, cuando con una macheconeria digna de ‘mejor causa algunos autores se esforzaban por dejar bien claro que «personali- dad» es un constructo o una construccién cognitiva, No se descubria ningiin al respecto ha cambiado en los tltimos aiios de forma lamati vva, Mientras hasta hace poco era tipico hablar de la personalidad como cons: procesos de personalidad (Revell de «nominalistas» o slo «cor esté produciendo un movimi sobre su objeto de cstudio: su objeto son hechos, fenémenos, proceso, real- dades, No le viene mal este nuevo aire a una disciplina que, a decir de algunos, parecia condenada a tratar solo de nombres. 1.11. Ambito de conocimiento, teoria, método lar de los conceptos, de los constructos con los que traba} ¢fa de la personalidad o la psicologia en general es evocar ya lat ponente teérico que constituye uno de los elementos integrantes esenciales de Ia ciencia. De ella, ademas de los conceptos, forman parte las hipétesis, las ex- plicaciones, los modelos. Una teoria cientifica es un sistema coherente de con- ceptos ¢ hipdtesis que tratan de representar, de «modelars y explicar una de- terminada parcela de la realidad. Perola ciencia —y cada ciencia—consta de otros dos elementos no menos cesenciales: cl método y el campo empitico de conocimientos. El método es el procedimiento 0, mas bien, el conjunto de procedimientos de estudio, de in- invocar la circunstancia de que no es lasituacin objet, cl agente la que determina el modo de comportamiento de voltura superficial del postula cia. Silo determinante es desempeiia un papel ese qué es igual y que diferente a través de las si- tuaciones y, por tanto, en la configuracién de su consistencia —y no slo esta bilidad— comportamental. Un capitulo introductorio, como éte, no es gar oportuno para un debate ue Presupone muchos elementos de juicio por ver més adelante (véanse de it En dl solo cabe, en rigor, resaltar el hecho de que las ivamente persistentes 0 estables, sea cual del mismo; y destacar también que ese hecho constituye un ia de a personalidad, un hecho, por lo demas, ‘de desigual importancia en la variopinta topograia comportamental de los hu, manos. No todas las conductas aparecen igualmente estables. Hay diveridadl entre personas en cuanto a la propia estabilidad, que de exe modo se convien te, ella misma, en un rasgo diferencial més (Campus, 1974). Y cada persona ‘oncreta es diferencialmente estable en distintas conductas. Pero de hecho, en studios longitudinales de larga duracién, ha aparecido alta establidad en tor 32 ESTRUCTURAS Y PROCESOS. La singular estabilidad de la conducta social se relaciona con tn argumen- to situacionista para restar importancia al caracter estable del comportamien- to, Buena parte de la estabilidad se expliceria por la naturaleze intensamente social de la conducta humana: por las expectativas de aquellos con teractuamos. Esto es muy cierto, Nos comportamos de forma esta necesitamos comportarnos de modo predictible y porque la comuni mana se basa, en amplia medida, en esa posible predicci6n yeen las expectativas cualquiera que sea su fundamento, y aunque sea un fundamento por mediacién de lo social, esta posibilidad de prediccién es de interés también para la ciencia y resulta esencial para la psicologia. Igual- ‘mente, ademés, aunque fuese cierto que de la conducta pasada o presente no pudieran extraerse explicaciones propiamente tales para la conducta furura, ‘no menos cierto es, por otra parte, que si, al menos, y desde luego, cabria deri- vvar predicciones fables (véase Zucker, Aronoff y Rabin, nente predictivo basta para justficar una parcela de investi miento, dentro de la psicologia de la personalidad: la relativa a una cierta cstabilidad en el tiempo de la conducta personal. congruentes con ella. Ahora bi 1.3. EL SUJETO COMPORTAMENTAL El tema de las diferencias individuales, que a su vez arastra de forma indiso cable el de la idiografiay el de la estabilidad, se presenta como perteneciente @ una sin embargo, que necesariamente se trasciende asi mismo; que, mas alli de idio- grafia y estabilidad, se derrama fuera de sf sobre otros ambitos que no guardan telacién directa con el dato diferencial y que obliga a atender a un foco temitico sis en la raiz: el del agente de la conduct, del individuo que se comport. En el enfoque conductista de los afios 30 se hizo patente la pregunta en tér minos de qué hay, qué sucede, qué procesos se producen o debemos postular entre cel estimulo y la respuesta, Recuérdese el contexto tedrico general del conductis- smo: el de una explcacién E —> R, un modelo Estimulo —» Respuesta, donde ‘pio era el Estimulo...» yla conducta era bisicamente analizada y ex- plicada como reaccién, como respuesta. Los te6ricos conductstas de aquellos aiios elaboraron diversos conceptos para capturar «eso» que ocurre entre el s- timulo yla respuesta, El esquema E-R quedé ampliado y completado en E-O-R, donde O esta por , «si mismo», «rasgos», «disposicio- nes», etcétera—han surgido, entre otras razones, para reflejar, describ, anal zary tratar de dar cuenta del hecho de que los eres humanos responden de modo diferenciado e individualizado a la situaciones en las que se encuentran. Son conceptos que caso surgen de ahi, de los modos diferenciados de respuesta, de reaccién, pero que trascienden pronto ese lugar originario de surgimiento y «que conducen a otro hecho, al de que todo comportamiento es de alguien, es de lun agente o suito. Nose trata de un mero postulado, sino también de un observable»: de una realidad empitica. En la observacién de la conducta humana, hay algunos he- hos, algunos observables en los que se hace patente algo que, antes incluso de conceptuarlo como personalidad, puede ser nombrado como el syjetoo el ager te de la conducta. En ellos se pone de manifiesto y se hace perceptible que la conducta es siempre de alguien. Hay, en realidad, hechos 0 ferentes, aunque convergentes en requerirconceptos de pes teynosdlo} puestos bajo la ribrica de «unidad» del agente en sus distintos comportamien tos y de «identidad» del mismo a lo largo dela vida, Debe entenderse bien en qué sentido ahora, al igual que en la seecién ante- rior, se habla de todo ello como «hechos» o «realidades», En rigor, son aspec- tos del hecho o realidad de la conducta personal, que es ac vva, y que en su variedad en cada momento y en su duracién a vital Io es de wn solo y mismo sujeto. La consideracién de estos sea precisamente lo més propio y especifico de una psicologia de la personal dad, entendida como una psicologia general o bésica dela personalidad, y no ya como psicologia diferencial, segin sc ha hecho en el apertado anterior Si bien son aspectos més difciles de apresar, identificar y observar que el hecho dife- rencial, conviene destacar desde 120 que también ellos son observables y que pertenecen al orden de lo em 6 cientfica, yno al de la mera especulacién o al de la filosofia. 13. El principio activo La psicologia conductista consideré a las conductas como respuestas: reac- ciones a estimulos 0 acontecimientos del mundo exterior. En este anilis hhumano aparece como esencialmente reactivo ante la estimulacion y las de “ _ESTRUCTURAS Y PROCESOS "facade prin quegeote:ereuirird kin dpashalasiacnnngin oe ia procedentes del mundo exterior, ias y estar esencialmente activados. no menos clara que su naturaleza reactiva. La vida, en general, consiste en un conjunto de procesos, de intenso intercambio de energias con el entorno, con la realidad, viviente 0 in enfoque donde estimulacién y activacién no se excluyen 1¢ en otros seres comportamentales, en el ser humano, no actividad y la activacién de su sistema nervioso central, racterizada como potencial de conducta: algo mis que poten cia de mel, de oeportamietn La pregunta por el «quién» de a conducta, quién es y c6mo es el agente que Se Se ae ee dad, leva a extuir esa caracteristca del ser humano, por la cual dispone de re- cursos energéticos propios y es en verdad principio de’sus acciones, i esta cual El concepto més general con el que la psicologia suele estudiar activaci ca del ‘el de motivacién, donde, a su ver, se fn denallodomumernscontrusones cr aco model EL AMBITO DE PERSONALIDAD EN PSICOLOGIA. 35 {como impulso, como refuerz0, como incentivo, como necesidad, como estimu- lacién interna. Comoquiera que se construyan conceptual y tedricament, | fendmenos y procesos de motivacién —desde el hambre, la sed y el sexo ha 4a motivacién social y cognitiva, y sobre todo la llamada «motivacién intrinee, forman parte del émbito empitico y campo de estudio de ia de Ia personalidad como disciplina 0 como tratado amplio in. En estrecha conexién con el sentido su cualidad de actividad, de interaccién con, . Entre los modos o los componentes de reaccin personal conflicto, la depresién, la agresidn, Son te- ontrarse en manuales y tatados sobre la per- mbito temético més actual y mas abarcador al respecto sea el de estrésyafrontamniento, El estrés 0 tensién puede ser visto, en primer término, del lado de la esti- ‘mulacién: concebirlo como estimulo, Se define entonces como un exceso o he. terogeneidad de estimulacién nociva o de informaciér ambigua que el indivi, duo es incapaz de asimilary procesar de manera funcional y que, por exo, percibe como daiiina 0 amenszante, aversiva en todo caso, En esa concepei6n del ex, {rés-estimulo cobra méxima importancia el estudio de las situaciones oestimu, los estresres, aunque no se desconozca su repercusién o impacto en el sufetor el clemento subjetivo que a la postre hace que una experiencia resulteestresinte, ‘Ahora bien, puede ponerse justo este elemento en el primer plano y aparece aal 44 ESTRUCTURAS Y PROCESOS ‘una segunda nocién del estrés: como respuesta, como reaccién comportamen tal. Se habla de estrés para referirse alos patrones de respuesta estre- sada, al trastorno o alteraci6n emocional y mottiz. Seguramente, sin embargo, ambos elementos eso, preferible un concepto relacional del estrés, englobante ala ver de sus ele- reactivos. Es la concepciés sbordante de sus recursos y que pone acional se explica que condicio- ara todo el mundo, mientras cen peligro su bienestar. Desde nes ambientales extremas co (tar nol sean tanto jst en ells, emeren con mayor caridad las difeen- cias individuales. En el modelo de Lazarus y Folkman, el elemento comportamental adapta- el afrontamiento (coping), les constantemente cambian. 0 internas apreciadas [=ap- praised] como excedentes o desbordantes de los del individuo. Por afron- iende, pues, el conjunto de acto en formar un cinturén protector del organismo ido como un todo. Bajo esta consideracién, personalidad es 25 fronterizos y protectores mediante los smbrio de energia e informacion con el propia supervivencia y calidad de vida suclen ocuparse los psicélogos de la perso- EL AUBITO DE PERSONALIDAD EN PSICOLOGIA 4s Algunos de nuestros comportami rarse las palmas de las manos, golpe despertarse a uno mismo de madrugada por m to en hora la noche anterior. Todos ellos son ejemplos trviales y observabl desde el exterior. Hay ademés ejempl dor—, porque, en ella, una misma persona laconducta. ‘Aunque sea reciente hablar de conducta autorreferida (entre las Biles paces ocean Con o sin esa equivalencia, en todo caso, las conductas que terminan en el propio sujeto, autorreferidas, nose limitan al autoconcepto, al autoconocimiento o, en general, a procesos internos cogniti- vos y emotivos. Dentro de ellas se hallan también las de autodefensa, autopre ‘mismo como objeto y destinatario del comportamiento. Todas ellas espacio empirico y objeto de estudio de la psicologia de la personalidad. 46 ESTRUCTURA ¥PROCESOS El Enfasis mas reciente en el estudio de la conducta autorreferida ha estado, , en los ién mas antigua del estudio y teoria del «si mismon; la investigacién y el interés ms reciente en toda clase de conductas autorreferidas. En direccién convergente con la anterior, atenta por igual ala cognicin y a anifiesta, la psicologia social, en el auge de su creciente interés icos de la psicologia de la personalidad, se ocupa cada vez mas de los «aspectos sociales del si mismtom (es el titulo de una monogratia coor y prologada por Berkowitz, 1988). Suele hacerlo mediante conceptos de cologia cognitiva en el anilisis de procesos y estructura de pensamniento do a uno mismo y mediante conceptos conductistas en el anil Presentacin de sf mismo, al igual que las conductas interpersonales y seme- jante a elas. Los temas abordables en tn enfoque sociocognitivo de la autorreferencia son variados. Un libro de Kaplan (1986) sobre psicologia social de la conducta saurorreferente organiza la materia de los capitulos con arreglo a un mismo es. squema, el de los antecedentes y las consecuencias sociales de algiin subtipo de conducta autorreferida; y en sendos capitulos examina segin ese esquema las conductas de cognicin, autoevaluacién, sentimientos respecto a uno mis- fensa, La obra concluye con la consideracién de la conducta auto- te como un producto social ala vex que como una fuerza social, lo que leva a la propuesta de una teoria general de esa conducta que pone énfasis en 1 contexto social en que actia la persona(lidad). Es una teoria derivada del ‘modelo de andlisis funcional de la conducta segtn el formato clisico A-B-C: antecedentes / conducta (behavior) / consecuencias, y de acuerdo con el cal cada capitulo desarrola el anilisis de un tipo de conduc La autorreferencia es o implica autorregulecin. Con ello, a conducta auto- rreferida, ademés de ser objeto de estudio para su descripcién, puede llegar a tivos de la egulacién comportamental. La con- ida en gran medida, quiz4 en méximo grado, pero en algiin grado, aunque sélo sea en una esti asimismo por la propia persona, por sus acciones por instancias ajenas, externas; Pequefia medida, utorreferidas. Todo ello es objeto de interés para los psicdlogos de la perso. nalidad, algunos de los cuales, en estos hechos comportamentales de autorre- ferencia, ven al sujeto humano, ala vez, como autorreguledor y autorregulado, EL AMBITO DE PERSONALIDAD EN FSICOLOGIA 47 autodirectivo y autodirigido, en suma, como autodeterminado. En todo caso, cualquiera que sea la amplitud en que se consideren esas conductas, sean s6lo Jas manifiestas, 0 también los procesos internos, de naturaleza cognitiva, cual- yedesarolo de laidentidade (vease pete | 4, epfgrate 4.4) comprenden ala vez aspectos diferenclales crdsicos dela persona, de estabildad (y de cambio) a lo largo de su vide, ap, oy [ESTROCTURAS ¥ PROCESOS 6.El propésito en este hha sido descriptco y no, en absoluto, norma- tivo, En él no se dice que tales y cuales procesos 0 aspectos de conducta deban format parte necesariamente del imbito de personalidad; slo se dice que pue- den formar parte de ély que de hecho hay estudiosos de a personalidad que ls in- ‘ratipan y analizan.Y aun dentro de eso hay que precisar: no es que todos los aur halidad no han tenido aficiones enciclopédicas; y no las han tenido por una bue: 6 iamente consideran pertinentes para su estudio 0 s temiticos mencionados. Los autores y las es: ‘onsiderar a unos hechos aspectos como claves para la mismos. Aun @ ha tenido pretensién se puede sopesar y discutir al término, no al inicio de un estudio sobre perso: nalidad. Cabe anunciat ya que csa discusién sera abordada en el shimo capitulo de este libro, s6lo que alli se va a sugerir precisamente que una verdadera teo ria dela personalidad deberia considerar fodos los procesos y aspectos aqui ex puestos y que podria organizarse alrededor de una psicologia de la accién y del curso de la accién. 8, La presentacién de ciertos temas de estudio y de conocimiento como per- tinentes a personalidad no es reivindicacién de contenidos para el programa de tuna asignatura. Los temas de uns disciplina, un tratado o incluso una enciclo: pedia no son los de un programa de docencia. En la ciencia, ad s de estudio y de conocimiento pueden pertenec , que no son reciprocamente exeluyentes. tifica, la pertenencia a una disciplina no es m sdica- ‘cién en exclusiva. Varios de los contenidos aqui censados dentro de la psicolo- pia de la personalidad pertenecen esimismo al programa coherente de ottos tratados o disciplinas. Tomar un hecho, un tema, una cuesti6n como pertinen- [EL AMBITO DE PERSONALIDAD EN FSICOLOGIA 3 sitaria, Esto depende de muchas circunstancias —didécticas i académicas— y no sélo de consideraciones epistemolégicas. Suced en la organizacién de la materia de un libro, de un tratado, De hecht 7 40 de los capftulos que siguen en este volumen no se recorren todos los temas ‘mencionados en esta introduccién, sino s6lo algunos de cen a lapsicologia de la personalidad de modo més indi partido por otras disciplines. ‘cualquier aspecto. Hablamos de persor ‘un campo empirico vasto y complejo, en el que pueden identificarse tanto sub- conjuntas determinados o clases de conductas —autorreferidas, de presenta fiesto su estructura, asi como sus determinantes, su dinmica, sus pro cesos y también sus funciones, su funcionamiento, ‘REFERENCIAS BIBLIOGRAFICAS Personality: « Prebological interpretation, Nueva York, Holt, Rine- vva York, Academic Press ‘of bumen development, Cambridge, Mass., st. La ecologia del desarrollo bumano, Barcelona, 964), «Repression sensitizacion asa dimension of personaly, en B.A. Maher ‘cargo de), Progress in experimental personality recearc, 1, Nueva York, ‘Academic Press. ension of personality», Jou 600. lity research?», Paycbological