Está en la página 1de 378

-----------------------

DISPUTACION XXXI

LA DISTINCION ENTRE LA ESENCIA


Y LA EXISTENCIA

RESUMEN
Una vez concluido el tratado sobre Dios -primer miembro de la división del
ente---3 corresponde ahora hablar del segundo miembro de dicha división, que es
© Editorial Gredas, Madrid, 1963. el ente finito o creado. El objeto de esta disputación es explicar su razón común o
esencia. Podríamos dividirla de la siguiente manera:
l . - La distinción de esencia y existencia. Especial consideración de la esencia
(Sec. 1-6).
ll.- La existencia; sus causas y efectos (Sec. 7-10).
lll.- Clases de existencia; separabilidad de esencia y existencia y clase de
composición que constituyen (Sec. 12-13).
IV.- La relación de dependencia a Dios en el ente creado (Sec. 14).
SECCIÓN I
1ustificado el problema (1) y aclaradas las nociones básicas (2), expone las
sentencias. La primera defiende la distinción real (3) con abundancia de argumen-
tos (4-10). La segunda defiende la distinción ex natura rei o formal (11). La
tercera sólo admite distinción de razón (12), posición que Suárez hace suya (13-14).
SECCIÓN II
Está dedicada a la clarificación del concepto de esencia. En primer lugar, antes
de ser producida) no posee ser real alguno (1), siendo errónea la opinión contra-
ria (2-5). Propuestas las objeciones contra la tesis sentada (6), se les da respuesta
detallada (7-11).
SECCIÓN I!I
,Lleva el problema a la consideración potencial y actual 4el ente, busccmdo la
dtstinción entre esos dos estados (1 ). Comienza por explicar el concepto de poten-
ciª" ob¡etz~a (2), para fundar la negación de su realidad actual (3-4). El ente en
acto añade a la esencia en potencia objetiva la existencia, pero sólo se trata de una
adición de razón (5), ya que, en realidad, se trata del estado de pura posibilidad
de la esencia y del estado de actualidad de la misma (6-7), o sea, de una distinción
entre no-ente y ente (8).
SECCIÓN IV

N. 0 de Registro: 2090-60.-Depósito Legal: M. 2016-I960


¿Qué es lo que hace actual a la existencia? (1). Tiene que ser algo real y
actual (2); pero no tiene que ser una existencia que forme composición real con
Gráficas Cóndor, S. A.- Aviador Lindbergh, 5.- Madrid- 2.
B:________________________:D=-::is~p::cutaciones metafísica~ Resumen 9

ella (3), sino que basta el ser de la actualidad de la esencia misma (4), según se cuanto a la causalidad eficiente, hay que atribuírsela a la existencia, en contra de
prueba con diversos argumentos (5-6) y respondiendo a las objeciones (7). los que sólo le dan categoría de condición (16-19).

SECCIÓN V SECCIÓN XI
¿Exige la existencia de las cosas algo, además del ser actual de la esencia? Se ocupa de las diversas clases de existencia (1). Las naturalezas comunes no
Expuesto el problema (1), se reconoce la necesidad de la causa eficiente, por lo tienen existencia distinta de la de las realidades singulares (2-4 ). La naturaleza
menos en los seres finitos (2 ). Pero puede necesitar también algún modo3 que es tiene su existencia distinta de la del supuesto (5-6), por más que se pueda decir
el de inherencia en los accidentes (3-4) y el de subsistencia en la sustancia (5), del que la existencia completa sólo compete al supuesto (7). Las partes de la natu·
que se prueba que es distinto de la existencia sustancial (6~9). Fuera de esto, raleza compuesta tienen sus existencias parciales (8), resultando de esto que no
prueba que no se necesita nada más (10-13) y se refuta una objeción en contra (14). toda existencia es simple (9 ). Dedica luego largos números al análisis y refutación
SECCIÓN VI de las objeciones contra la doctrina defendida (9-20), para explicar la relación
entre la existencia de la materia y la de la forma (21) y en qué sentido se llama
Centrada ya la cuestión sobre la distinción entre esencia y existencia, se niega a la existencia acto último (22). Respecto de los accidentes se defiende también
que sea real, cualquiera que sea la forma de proponer esta sentencia (1~8); se hace que tienen existencia propia (23-29), debiendo afirmarse proporcionalmente lo
otro tanto con la distinción modal (9-12), para acabar demostrando la sola distin- mismo de los modos (30-31), consecuentes con la identificación de esencia y
ción de razón (13-15), rechazando algunos modos erróneos de explicar este modo existencia (32). Incluso la relación tendrá una existencia relativa proporcionada a
de distinción (16-22) y puntualizando Suórez su propio pensamiento (23-24) su realidad (33-34). Cuando se dice, pues, que una realidad no tiene más que
una existencia, hay que entenderlo de la existencia adecuada a la realidad total (35).
SECCIÓN VII
¿Qué es, pues, la existencia? No es un accidente (1-2), sino una especie de SECCIÓN XII
act_q p término. de la esencia (3-4); no una realidad, o modo añadido a la esen-
cia (5), ni un ente incompleto (6). Cierra la sección con aplicaciones a la predi- Explicados los diversos modos de separación que se pueden concebir entre la
cación contingente de la existencia (7) y al sentido de la doble cuestión aristotélica, esencia y la existencia (1), se afirma que la existencia no puede conservarse sin
an est y quid est (8). su esencia (2-4 ), que es contradictorio que la esencia se conserve sin ninguna
existencia (5-6), que la esencia y la existencia no pueden conservarse separa-
SECCIÓN VIII das (7-8) y que una cosa no puede existir con una existencia ajena sin la propia
Justificado el tratar de las causas de la existencia (1), s.m centra sobre la causa (9-12), debiendo responder a las objeciones contra esta última afirmación, tanto en
eficiente próxima y sobre las causas intrínsecas (2 ). Sobrt; la causa material, hay el plano filosófico (13) como en el teológico, sobre todo las referentes a la huma-
que afirmar lo mismo que se dijo respecto de la esencia de la que se predica la nidad de Cristo (14-33). La última afirmación mantiene la posibilidad de que la
existencia (3-5). En cuanto a la formal, confiere este papel a la forma (6-7), aunque esencia actual se destruya totalmente con su existencia (34-37). Contra esto se
con muchas limitaciones, rechazando modos inadecuados de explicar esta causa- presenta la objeción de que, en tal caso, no habría proposiciones de verdad eterna
lidad (8-11). Hasta cierto punto, incluso es causa formal de la existencia de la sobre las criaturas contingentes (38-40); propuesta la ,opinión común que defiende
materia (12-13). Termina con una alusión a la función finalizadora de la forma (14). la verdad eterna de estas proposiciones ( 41 ), se la explica y restringe al único
modo legítimo de entenderla (42-45), saliendo también al paso de las dificulta-
SECCIÓN IX des (46) y dudas (47).
Limitado el problema de la causa eficiente próxima a las cosas que se originan
por generación o corrupción (1), se exponen las posiciones. La primera atribuye SECCIÓN XIII
a Dios solo la eficiencia de la existencia (2-3). La segunda concede a las cosas Necesidad de estudiar qué clase de composición forman la esencia y la exism
una causalidad instrumental (4). La tercera les atribuye una eficiencia propia sobre tencia (1). Conveniencias y diferencias con la composición de materia y forma (2-3),
la existencia (5), a la que se defiende como la única verdadera contra razones y Y análisis de la posición de Cayetano: de la composición de esencia y existencia re-
objeciones en contra (6-17). Sigue luego una demostración directa (18-23) y se sulta un uno per se (4); forman composición ex his y no sólo cum his (5-6). Es sólo
comparo la producción de la existencia con la producción de la esencia (24-25). analógicamente composición (7) y es composición de razón (8); pero con funda-
mento objetivo (9). Precisamente debido a este fundamento es propia de las
SECCIÓN X
criaturas (10). Responde luego a objeciones puestas partiendo de la no realidad
'Justificada la oportunidad de tratar ahora de los efectos de la existencia (1), de los extremos cpmponentes (11-13 ), o de que el ser de la criatura no sería un
se plantea el problema respecto de esos efectos en las otras cosa~, no en la esencw ser recibido (14-15) y subsistente (16-18). Cuestiones consecuenciales: hay diver-
propia (2-3), y se deja fuera de consideración la causalidad fznal (4). Sobre la sidad esencial entre las existencias (19-20); comparación de la esencia y la existencia
causalidad formal o material, niegan estas funciones a la existencia ~o~, que la desde el ángulo de la perfección (21-23 ). Ultimo problema: ¿qué composición
distinguen realmente de la esencia (5-6). Suárez debe rechazar esa postcwn como pertenece al concepto del ente creado? (24 ). Le pertenece la composición de razón
incompatible con la tesis que defiende (7-12), siendo preciso r~sponder a las o su fundamento; y, además, alguna composición real, que no es la de esencia
objeciones que se derivan de la potencialidad de la causa materwl (13-15). En y existencia (25-27), o, por lo menos, aptitud para tal composición (28-29).
1O Disputaciones metafísicas

SECCIÓN XIV
Explicación del ente creado por comparación con el increado (1). Esencial de-
pendencia del pi'Ímero respecto del segundo (2), de la que es consecuencw el
supremo dominio de Dios y la sujeción de la criatura (3-5). Discusión de si esta
subordinación pertenece a la esencia o es una propiedad (6-11 ).

DISPUTACION XXXI
LA ESENCIA DEL ENTE FINITO EN CUANTO TAL, SU EXISTENCIA Y
DISTINCION ENTRE UNA Y OTRA

Después de haber hablado del ente primero y principal, el cual es también


el objeto primario y el significado y analogado primero de toda la significación y
ámbito del ente, debemos continuar nuestra exposición por el otro miembro pro-
puesto en la primera división, es decir, por el ente finito y creado. Pero, al no
tratarse de un ente absolutamente uno, sino únicamente con unidad de abstracción
o de razón común y que comprende bajo si pluralidad y diversidad de razones de
entes, son necesarias dos cosas para la exposición de este miembro: en primer
lugar hay que explicar en qué consiste la razón común de ente creado o finito,
que es el fin propuesto en esta disputación; luego deben exponerse sus divisiones
o subdivisiones hasta las últimas razones de entes que están comprendidas bajo el
objeto de la metafísica anteriormente propuesto.

SECCION PRIMERA
¿SE DISTINGUEN REALMENTE LA EXISTENCIA Y LA ESENCIA
DEL ENTE CREADO?

1. Puesto que, como hemos visto con anterioridad, el ente en cuanto ente
ha recibido esta denominación del ser, y por el ser o por orden al ser tiene razón
de ente, por ello mismo, para explicar la razón de ente creado, comenzamos por
la comparación de la esencia y del ser. Se presentan sobre este problema muchos

DISPUTATIO XXXI creati seu finiti, quod in hac disputatione


DE ESSENTIA ENTIS FINITI UT TALE EST ET propositum est; deinde divisiones vel sub-
DE ILLIUS ESSE EORUMQUE DISTINCTIONE divisiones eius tradendae sunt usque ad ul-
timas rationes entium quae sub obiecto me-
Postquam díctum est de primo ac praeci- taphysicae superius pasito cornprehenduntur.
puo ente, quod et est totius metaphysicae
primarium obiectum, et primum significatum SECTIO PRIMA
et _analogatum totius significationis et habi- AN ESSE ET ESSENTIA ENTIS CREATI
tudinis entis, dicendum sequitur de altero DISTINGUANTUR IN RE
membro in prima divisione proposito, id est,
de ente finito et creato. Quía vero illud non 1. Quoniam, ut in superioribus visum est,
est unum simpliciter, sed tantum secundum ens, in quantum ens, ab esse dictum est et
abstractiopem seu communem rationem, plu- per esse vel per ordinem ad esse habet ra-
resque ac varias rationes entium sub se com- tionem entis, ideo, ad declarandum rationem
prehendit, ideo ad huius membri expositio- entis creati~ a comparatione essentiae et esse
nem duo facienda sunt: prius declarandum initium sumimus. De qua multa tractanda
est in quo posita sit communis ratio entis occurrunt quae ad intelligendam essentia.m
12 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección primera 13
·~-------------------

puntos que tratar, que son absolutamente necesarios para comprender la esencia e intrlnseco para la realidad existente, cosa que parece de por sí evidente. En
del ente creado en· cuanto tal y sus propiedades; mas la raíz de todos ellos está en efecto, es .en virtud de la exi~tencia por 1~ que se entiende que una cosa es algo
el que hemos planteado, concretamente en cómo se distinguen el ser y la esencia. en la ~eahdad; lue~o. es precisO que tamb1én e~a sea algo real, y que sea íntima,
2. Doy por supuesto que por ser 1 entendemos la existencia actual de las es decir, qu~ se de mtr.ínsecamente en la real.Idad misma. Porque una cosa no
cosas, a fin de que no haya equivocidad en las palabras y no sea preciso hacer puede ser existente en virtud de alguna denommación extrínseca o de algún ente
luego distinciones sobre el ser de la esencia, de la existencia, o de la subsistencia, de razón; de otra suerte, ¿cómo la existencia constituiría al ente real en acto y
o de la verdad de la proposición. En efecto, el ser de la esencia, si se lo concibe fuera de la nada?
como verdaderamente distinto de la existencia, no añade nada real a la esencia
misma, sino que se diferencia de ella únicamente en el modo como es concebido
o significado; por consiguiente, de la misma manera que la esencia de la criatura La primera sentencia afirma que se distinguen 'realmente
en cuanto tal, en virtud de su concepto, no expresa algo real que posea el ser
actualmente fuera de sus causas, asimismo el ser de la esencia en cuanto tal, si 3. Respecto de esta existencia de la criatura hay diversas opiniones. La
nos reducimos precisivamente a él, no expresa el ser actual por el que la esencia primera es que la existencia es una realidad distinta de modo totalmente real de
quede constituida actualmente fuera de las causas; puesto que, si el ser actual- la entidad de la esencia de la criatura. Se cree que la opinión de Santo Tomás es
mente de este modo no pertenece a la esencia de la criatura, tampoco podrá ésta, y, así entendida, fue seguida por casi todos los antiguos tomistas. Los prin-
pertenecer al ser de su esencia; luego el ser de la esencia de la criatura en cuanto cipales pasajes de Santo Tomás son I, q. 3, a. 4; II cont. Gent., c. 52; De ente
tal prescinde de suyo del ser actual fuera de las causas, en virtud del cual una et essentia, c. 5; IV Metaph., lec. 2. Interpretan dichos lugares en este sentido
cosa creada es puesta fuera de la nada, que es lo que significamos con el nombre Capréolo,, In 1, dist. 8, a. 1, q. 1; Cayetano, en el lugar citado de I p.; In De ente
de ser de existencia actual. Y, por lo que se refiere al ser de la subsistencia, no et essentza; el Ferrariense, en el pasaje citado de la cont. Gent; Soncinas, en el
sólo es más limitado que el ser de la existencia, ya que éste es común a la IV Metaph., q. 12; Iavello, en el tratado De Transcendent. Del mismo modo
sustancia y a los accidentes, mientras que aquél es peculiar de la sustancia; sino Egidio, 1": 1, dist. 2, q. 4, a. 1, y con toda amplitud en el De ente et essentia:
que, además, el ser de la sustancia -según doy por supuesto, por lo que luego ~· 9 y sigts'? Y en el Quodl. l, q. 2. Se cita también a Alberto Magno, Super
se ha de probar- es algo distinto del ser de la existencia sustancial de la natu- lzb. De causts, propos. 8; a Avicena, lib. V de su Metafísica, c. 1.
raleza creada y separable del mismo, por el hecho de no constituir a la naturaleza 4. Son muchos los argumentos con los que suele probarse esta sentencia.
en la razón de entidad actual, que es lo que corresponde a la existencia. Y el ser El primero es porque los predicados esenciales convienen a la criatura sin inter-
de la verdad de la proposición de suyo no es un ser real e intrlnseco, sino que vención de la causa eficiente; pues precisamente por esto fue· verdadero desde
es una especie de ser objetivo en el entendimiento que compone, razón por la cual la eternidad afirmar que el hombre es animal racional; ahora bien, la existencia
conviene también a las privaciones. En efecto, en este sentido decimos que existe no convi~ne a la criatura si no ~s en vi:tud de la causa eficiente, no pudiendo,
la ceguera o que un hombre es ciego, como expone con más extensión Aristóteles por lo mismo, afirmarse que la cnatura existe actualmente si no ha sido producida·
en el lib. V de la Metafísica, c. 7. La explicación, por lo tanto, se refiere a la luego la e~is~en~ia de !a criatura es una realidad distinta de su esencia, puest~
existencia creada. Respecto de ella darnos, además, por supuesto que es algo real que una e 1dent1ca reahdad no puede ser y no ser en virtud de la causa eficiente.
Y si se objeta que al producirse la criatura no sólo se produce su existencia, sino
entis creati ot sic et proprietates eios omni- tiae creaturae ut sic ex se praescindit ab
no necessaria sunt; radix vero omnium est esse actuali extra causas, quo res creata fit
extra nihil, quod nomine esse existentiae ac- existenti, quod videtur per se notum. Nam q. 1; Caiet., loe. cit. I p., De Ente et essent.;
id quod proposuimus, scilicet, quomodo esse
tualis significamos. Esse autem subsistentiae~ per existentiam res intellígitor esse aliquid in Ferrar., dicto loco cont. Gent.; Soncin., in
et essentia distinguantor. rerum natura; oportet ergo ut et ipsa aliquid
2. Suppono autem per esse nos intellige- et contractius est quam esse existentiae, hoc IV Metaph., q. 12; Iavellus, tract. de Trans-
reale sit, et sit intima, id est, intra ipsam cendent. Item Aegid., In I, dist. 2, q. 4,
re existentiam actualem rerum, ne sit aequi- enim substantiae et accidentibus commune
est, illud vera est substantiae proprium; et rem existens. Nec enim res esse potest exi~ a. 1, et latissime de Ente et essent., q. 9, et
vocatio in verbis nec sit necessarium postea stens per aliquam extrinsecam denorninatio-
distinguere de esse essentiae, existentiae, aut praeterea esse substantiac (ut suppono ex in~ seqoent., et Quodl. I, q. 2. Citantur etiam
fra probandis) distinctum quid est ab esse nem; vel aliquod ens rationis; alioqui qua- Albert., sup, lib. de Causis, propos. 8; Avi-
subsistentiae, aut veritatis propositionis. Nam
esse essentiae, si vere condistinguitur ab existentiae substantialis naturae creatae et modo existentia constitueret ens actu reale et cen., lib. V suae Metaph., c. 1.
extra nihil? 4. Argumenta quibus haec sententia sua-
existentia, nihil rei addit ipsi essentiae, sed separabile ab ipso, quia non constituit natu-
solum differt ab illa in modo qua concipitur ram in rntione actoalis entitatis, qood perti- deri solet multa sunt. Primum 1, quia prae-
Prima sententia affirmans distingui dicata essentialia conveniunt creaturae absque
vel s.ignificntur; unde, sicut essentin crentu~ net ud existentiam. Esse autem veritatis pro- realiter
rae ut sic ex vi sui conceptos non dicit positionis ex se non est esse reale et intrin- interventu causae efficientis; propter hoc
secum, sed est esse quoddarn obiectivum in 3. De hac igitur existentia creaturae va~ enim ab aeterno fuit verum dicere hominem
quod sit aliquid reate acto habens esse extra riae sunt opiniones. Prima est existentiam
causas suas, ita esse essentiae ut sic, prae- intellectu componente, unde convenir etiam esse animal rationale; sed existentia non
privationibos. Sic enim dicimus caecitatem esse rem quamdam distinctam omnino reali- convenit creaturae nisi per causam efficien-
, cise in illo sistendo, non dicit esse actuale
esse, vel hominem esse caecum, ut latius ter ab entitate essentiae creaturae. Haec tem, et ideo non potest creatura dici actu
quo essentia extra causas constitoatur in ~xistimatur esse o:pinio D. Thomae, qu.am
actu; nam, si es se in a etu hoc modo non Arist., V Metaph., c. 7. Est ergo sermo de esse nisi facta sit; ergo esse creaturae est
existentia creata, De qua praeterea supponi- m h~c sensu secutl sunt fere omnes antiqui res distincta ab essentia eius, quia non pot-
est de essentia creaturae, nec pertinere pot- thomtstae. Loca D. Thom. praecipua sunt,
erit ad esse essentiae eius; ergo esse essen- mos esse aliqoid raale et intrinsecom rei est una et eadem res esse et non esse per
I, q. 1; a. 4, II cont. Gent., c. 52, De Ente efficientem causam. Quod si dicas, cum fit
e~ :ssent., c. S, IV Metaph., lect. 2. Quae creatura, non solum fieri esse~ sed etiam
1 El doble significado -ser y existencia- que en esta disputación tiene esse nos im- s1c mterpretatur Capreol., In I, dist. 8, a. 1, essentiam creaturae, respondetur non fieri es-
pide traducir uniformemente. A veces no es fácil saber qué traducción es más acertada.
(N. de los EE.) 1 Haec prima ratio tractatur late infra, sect. 12, in fine.
14 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección primera 15
también su esencia, se responde que no se produce la esencia, sino la ese~cia bajo composición, en primer lugar, no es común a todas las cosas, puesto que no
la existencia, es decir, una esencia existente, y que, por tanto, no se s1gue que conviene a los accidentes; además provoca las mismas discusiones que la compo-
la esencia producida se distinga de la esencia tomada de modo absoluto, si no es sición de existencia y esencia: si, pues, se admite aquélla en las sustancias creadas,
por razón de la existencia que le añade. ¿por qué· no se admite también ésta? Por fin, la tercera composición no se ordena a
5. Argumento, en segundo lugar, porque el ser de la criatura es un ser la constitución de la sustancia, siendo así que ahora tratamos de la composición y
recibido en algo; luego es recibido en la esenci~, ya que no pue~e pensarse otra simplicidad sustancial. De estas cosas se deduce, finalmente, un argumento uni-
cosa en que sea recibido; luego es una realidad d1stmta de la esencia, pues una rea- versal, porque se infiere, al menos en el plano de la posibilidad, que no repugna
lidad idéntica no puede ser recibida en sí misma. El primer. antecedente se pr~eba, a la criatura en cuanto tal carecer de toda composición real, y ser, por lo mismo,
porque el ser irrecepto es un ser subsistente. por sí en v~rtud de su actu~h?arl_, sumamente simple, lo cual constituye un inconveniente, puesto que esto parece
puesto que está tot~lmente separado de un SUJeto o potenc1a. en que sea recibido· ser propio de Dios. La consecuencia es manifiesta, no sólo porque no existe razón
luego es el ser perfectísimo y supn?m~, y, en consecuenc1~, a~to puro y algo de que haya mayor repugnancia en excluir las otras composiciones que ésta de
infinito en la razón de ser; por cons1gmente, resulta contradlctono que el ser de existencia y esencia; sino también porque resulta posible la conservación de una
la criatura sea totalmente irrecepto. Y se confirma por el hecho de que un naturaleza sustancial simple sin accidente alguno.
ser tal no tiene razón de limitación; pues ni se limita por la potencia en que es 7. En cuarto lugar, en una sustancia cómpuesta de materia y forma, la exis-
recibido si no la tiene, ni tampoco por un acto o diferencia que se comporte a tencia es algo distinto de la materia y de la forma y de la naturaleza compuesta
modo d~ acto respecto de la existencia, pues, siendo la ex:istencia la actualidad de ambas; luego es una realidad distinta de la esencia total de dicha sustancia.
última, no se constituye por un acto por el que esté limitada. Por tanto, para q~e Luego lo mismo sucederá en los demás entes creados. Esta consecuencia es evi-
el ser de la criatura sea finito y limitado, es preciso que sea acto de una esenc1a dente respecto de las cosas menos perfectas; por lo que se refiere a las realidades
en la que se recibe y por la que es limitado. más perfectas, como son las sustancias espirituales, puede parecer falta de consis-
6. El tercer argumento puede ser, porque toda criatura es compuesta con tencia, puesto que tales sustancias, del mismo modo que son más perfectas,
composición verdadera y real; ahora bien, la composición primera y gene~al só~o igualmente pueden ser más simples. Sin embargo, de acuerdo con el problema
puede ser la de existencia y esenci~; luego toda c:ia~ura se compone de ext~te.nc1a que estamos tratando, la ilación es perfecta, ya porque, si se admite la distinción
y esencia como de acto y _potencm realmente dtst:ntos. La ~axor es e~1dente, real de existencia y esencia en alguna cosa creada, no puede aducirse razón alguna
porque, si hubiese alguna cnatura e? la que no s.e dtese composiciO~ real nm~una, por la que se niegue que se distinga en las demás, porque, si no resulta contra-
habría alguna criatura totalmente s1mple; por eJemplo, la sustancta de un angel dictoria la distinción en virtud de la esencia y de la existencia en cuanto tales,
actualmente existente, si no estuviera compuesta de esencia y existencia, sería tampoco será contradictoria por razón de una esencia y de una· existencia concreta
simple de modo sustancial y absoluto, y en este sentido se equipararía de alguna creadas. Ya también, porque, si en alguna criatura se encuentran una existencia
manera a la perfección divina. Y si se objeta que podría quedar la comp·osición y una esencia distintas, no es por el hecho de poseer una talidad determinada,
de género y diferencia, o la de naturaleza y supuesto, y la de sujeto y accidente, sino por tratarse de una criatura, y porque en ella la esencia se compara a la
nada de esto resulta satisfactorio, porque la primera composición no es real, sino existencia como la potencia a un acto que está fuera de su quididad y sin el que
de razón, motivo por el que no excluye una perfecta simplicidad real. La segunda no puede ser concebida, razones que son comunes a toda criatura. Nos queda

sentiam, sed fieri essentiam sub esse seu stituitur per actum quo limiteur. Ut ergo Secunda vero compositio primum non est ex utraque; ergo est res distincta a tata es-
fieri essentiam existentem, et ideo non sequi esse creaturae sit finitum et limitatum, ne- universalis omnibus rebus, quia non conve- sentia talis substantiae; ergo idem erit in
essentiam factarn distingui ab essentia abso- cesse est ut sit actus essentiae in qua reci- nit accidentibus; deinde eamdem habet con- reliquis entibus creatis. Haec consequentia
lute, nisi ratione existentiae quam illi addit. pitur et per quam limitatur. . troversiam quam compositio ex esse et es- est evidens quoad res minus perfectas; quoad
S. Secundo argumentar 1, quia esse crea- 6. Tertia ratio sit, quia omms creatura sentía; si ergo illa · admittitur in substantüs res vero perfectiores, ut sunt substantiae
turae est esse receptum in aliquo; ergo in est composita vera et reali compositione; creatis, cur non etiam hae e? Ter tia tandem spirituales, videri potest infirma, quia illae
essentia, non enim potest excogitari aliud in sed prima et generalis compositio r_ealis so- compositio non es t ad constituendam sub- substantiae, sicut sunt perfectiores) ita pos-
quo recipiatnr; ergo est res distincta ab es- lurn esse potest ex esse et essentta; ergo stantiam; nunc autem agimus de composi- sunt esse simpliciores. Nihilorninus tamen
sen tia, non enim potest eadem res in seipsa componitur omnis creatura ex esse et essen.. tione et simplicitate substantiali. Ac deinde iuxta subiectam materiam est optirna illatio~
recipi. Primum antecedens probatur, quía tia, tamquam ex actu et potentia realit~r sumitur ex his universale argumenturn, quía tum quia si in aliqua re creata admittitur
esse irreceptum est esse per se subsistens distinctis. Maior constat, quia, si daretur ah- sequitur, saltero de possibili, non repugnare realis distinctio esse ab essentia, nulla pot-
ex vi suae 8etua1itatis: nam est omnino qua creatura in qua nulla esset realis com- c:reaturae ut sic carere omni compositione est ratio afferri ob quam negetur distinguí
abstractum a subiecto ve"t potentia in qua re- positio, daretur aliqua creatura omnino sim- reali, atque adeo esse summe simplicem, in aliis, quia, si non repugnat distingui ex
cipiatur; est ergo esse perfectissimum et sum- plex; ut substantia angeli actu exi~tens, si quod es~ inconveniens, quía hoc videtur esse vi esse et essentiae ut sic, non repugnabit
mum, atque adeo purus actus et infinitum non componeretur ex esse et essentm, esset proprium Dei. Et sequela patet, tum quia ex vi talis esscntiae et talis esse creati. Tum
quid in ratione esscndi; ergo repugnat esse substantialiter et omnino simplex, atque ita non est cur magis repugnet caeteras compo- etiam, quía, si in aliqua creatura reperiun-
creaturae esse omnino irreceptmn. Et con- quodam modo adaequaret perfectionem di- sitiones excludi quam hanc ex esse et es- tur distincta esse et essentia, non est ex eo
firmatur, quia tale esse non h'lbet unde limi- vinam. Quod si dicas in ea posse remanere sentia, tum etiam quía potest conservad quod talis est, sed ex eo quod creatura est,
tetur; non enim limitatur a potentia in qua compositionem ex genere et differentia, atit sitnplex natura substantialis sine ullo acci- et quia in illa comparatur essentia ad esse
recipiatur, si illam non habet, neque etiam ex natura et supposito, et ex subiecto et ac- dente. sicut potentia ad actum, qui est extra quid-
ab actu, seu a differentia quae se habeat per cidente, nihil horum satisfacit, quia priq¡a 7. ,Quarto 11 in substantia composita ex ditatem eius, et sine quo concipi potest,
modum actus respectu existentiae; nam, compositio non est realis, sed rationis; unde matena et forma, esse est quid distinctum a quae rationes communes sunt omni creatu-
curo existentia sit ultima actualitas, non con- non excludit perfectam simplicitatern realero. materia et a forma et a natura composita rae. Superest ut probemus primum antece-
1 De hac quarta ratione late disseritur infra, section. 11.
1 Haec secunda ratio tractatur late infra, sect. 13.
16 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección primera 17

por probar el primer antecedente, el cual se demuestra, en primer lugar, porque, que a la razón de la existencia pertenece el ser suficiente para constituir una cosa
o el ser de una naturaleza sustancial compuesta es una entidad simple, o es fuera de sus causas: lo mismo que hay contradicción en que exista la blancura
compuesta; no puede ser compuesta, como demostraré; mas, si es simple, no y que no sea suficiente po; sí. misma para co?stituir lo blanco. Además, porque, si
puede ser materia, como parece de por sí evidente, ni tampoco forma, ya porque la materia no puede ex1st1r si no es depend.1entemente de la forma y de todo el
compuesto, cuya existencia es capaz de ser terminada y actualizada, hubiese resul-
se da prácticamente la misma razón, ya también porque entonces se llega~ía a ~a
conclusión de que la esencia de la materia existe en virtud de una ex1sten~1a tado superfluo concederle una existencia parcial propia. Asimismo, porque, si la
realmente distinta de ella, dado que la forma se distingue realmente de la matena, materia tiene existencia propia, ha de concebirse que existe por ella con prioridad
y en este caso cobrarán vigor todos los argumentos propuesto~ para que haya de naturaleza a ser actuada por la forma; por consiguiente, aunque le sea .arre-
batada la actualidad de la forma, la materia permanecerá en virtud de su existencia
que sostener lo mismo respecto de cualquier esencia creada. ~~ podría tampoco
esa entidad identificarse con la esencia total compuesta de matena y forma, puesto propia ya que lo anterior no depende de lo posterior. Y estas razones prueban
que una entidad simple no puede ser una realidad idéntica a una realidad com- también la segunda parte, es decir, que toda forma pueda continuar existiendo
P'I:lesta de realidades distintas, ya que hay en ello contradicción m~nifiesta; luego, naturalmente, aunque sea separada de la materia, concretamente por el hecho de
si un ser tal es una entidad simple, es preciso que sea una realidad totalmente poseer una existencia propia suficiente para constituirla fuera de sus causas, en
distinta de tal esencia. virtud de la cual existe con prioridad de naturaleza y, por lo mismo, de modo
8. Y el que tal ser no sea una entidad compuesta, sino simple, se ha de suficiente. Por esto, los teólogos, sobre todo Santo Tomás, es de aquí de donde
probar en primer lugar, porque, de lo contrario, habría que distinguir en tal ser infieren principalmente que el alma humana es inmortal, por el hecho de llevar
las partes de que está compuesto. De donde se seguiría, primeramente, que una consigo su propia existencia_, que es la que le conviene primariamente y es la
de dichas partes se identifica con la materia y la otra con la forma, y de esta que., mediante ella, se comunica a todo el hombre.
suerte la materia no tendrá la existencia por la forma, sino por sí misma; no 9. Se sigue, finalmente, que, de estas dos existencias parciales, la una se
será, por tanto, pura potencia, sino que tendrá de suyo algún acto, en contra ~e compara a la otra como la potencia al acto; el consecuente es falso; luego. La
la opinión común de los filósofos. Se sigue, en segundo lugar, que de la matena consecuencia es manifiesta, puesto que, además de esas existencias parciales) es
y de la forma no resulta una cosa absolutamente una, puesto que de dos entes necesario establecer una existencia íntegra y total de toda la naturaleza, la cual
en acto no resulta una cosa absolutamente una. Se deduce, en tercer lugar, que no puede ser simple y absolutamente distinta de las existencias parciales, como
la materia, en cuanto de ella depende, puede existir sin 1~ forma, y qu~ cualquier resulta de por sí evidente de todo lo dicho; y como, por otra parte, serian super-
forma puede hacerlo sin la materia, no sólo por potencia absoluta, ~mo por su fluas las existencias parciales en el hombre, es evidente que nó puede imaginarse
propia naturaleza. Mas el consecuente, por lo que se refiere, a la ~~unera parte, tal existencia total y simple como absolutamente distinta de la existencia del alma,
está en contra de la filosofía, y, respecto de la segupda, esta tamb1en en contra ya que ni sería espiritual ni corporal, puesto que se parte de suponerla como
de la fe, ya que, en otro caso, las almas de los brutos s~rían inm~rta~es. Se prue?a adecuadamente concomitante y actualizadora y en dependencia de una sustancia
la consecuencia en cuanto a la primera parte, porque, s1 la matena t1ene una exis- que consta de cuerpo y espíritu. Resulta, pues, necesario que tal existencia conste
tencia parcial o ésta es suficiente para constituir a la materia fuera de sus causas, de las existencias parciales; luego también es forzoso que esas existencias par-
y en este ca:o se tiene lo que se pretende, es decir, que, ~unque .falte _la forma, ciales se unan esencialmente para constituir una exi~tencia total. De otra suerte,
la conservará; o es insuficiente, y en tal caso no es, en realidad~ ex1stenc1a, puesto

dae est ut sit sufficiens ad constituendam mortalem, quia secum affert proprium esse,
rem extra causas suas, sicut repugnat esse quod primo illi convenit et per illam toti
dens, quod probatur, primo, quia vel ~sse sequeretur primo unam ex illis partibus esse albedinem et non esse ex se sufficientem
naturae substantialis compositae est una sun- ídem cum materia, et alteram cum forma, homini communicatur.
ad constituendum album. Item quia, si ma- 9. Ultimo sequitur, ex his duabus partia-
plex entitas, vel composita; composita esse atque ita non habebit materia esse a forma, teria non potest existere nisi dependenter
non potest, ut ostendam; si autem sit sim- sed ex se; unde non erit pura poten tia, sed libus exístentíis unam comparad ad aliam
a forma et a tato composito, cuius exi- ut potentiam ad actum; consequens est fal-
plex non potest esse materia, ut per se no- ex se habebit aliquem actum, contra com- stentia terminari et actuari putest, super- sum; ergo. Sequela patet, nam, praeter illas
tum' videtur, neque etiam forma, tum quía munem philosophorum sententiarn. Sequitur fiuum fuisset dari illi propriam partialem partiales existentias, necesse est constituere
est fere eadem ratio, tum etiam quia iam secundo ex materia et forma non fieri unum exis.tentiam. Item, quía, si materia habet integram existentíam et totalem totius natu-
concludetur essentiam materiae existere per simpliciter, quia ex duobus entibus in actu propriam existentiam, per illam intelligetur rae, quae non potest esse simplex et omnino
existentiam a se realiter distinctam, cum for- non fit unum simpliciter. Sequitur tertio ma- prius. natura cxistere quam actual'i pet for- condislincta a partialibus existt:ntiis, ut per
ma a materia realiter distinguatur, et tune teriam quantum est ex se posse esse sine mam; ergo, quamvis separetur actualitas se est evidens ex omnibus dictis; et quía
procedent omnes rationes factae, ut idem forma, et quamcumque formam sine materia, formae, manebit materia ex vi propriae exi- alias superfluae essent pardales existentiae in
dicendum sit de qualibet essentia creata. non modo de absoluta potentia, sed ex sua stentiae, quia prius non pendet a posteriorí. homine, est evidens non posse fingi talem
Neque etiam esse posset illa entitas ídem natura. Consequens autem quoad priorem Atque hae rationes probant etíam alteram existentiam totalern et simplicem omnino
cum tata essentia composita ex materia et partem est contra philosophiam, quoad pos- partero, scilicet, quod omnis forma possit condistinctam ab existentia animae, quia nec
forma quía non potest simplex entitas esse teriorem vera etiam contra fidem; alioqui naturaliter manere existens, etiamsj separe- spiritualis esset, nec corporalis, cum ponatur
eaderr: res curn re composita ex rebus distin- animae brutorum essent immorttlles. Sequela tur a materia, nempe quía habet propriam ut adaequate comitans et actuans substan-
ctis nam involvitur aperta repugnantia; si vero quoad primam partem probatur, quia, existentiam sufficientem ad constituendum tiam ex corpore et spiritu constantem et ab
erg~ tale esse est simplex entitas, oportet si materia habet existentiam partialem, vel illam extra causas suas, per quam prius na- illa pendens. Oportet ergo ut talis existentia
ut sit res ornnino distincta a tali essentia. illa est sufficiens ad constituendam materiam tura, atque adeo sufficienter existir. Unde constet ex partialibus; ergo etiam necesse
8. Quod vero illud esse non sit campo- extra causas suas, et sic habetur intentum, theologi, praesertim D. Thomas, inde prae- est ut illae partiales existentiae per se unian-
sita entitas sed simplex, probandum est pri- scilicet, quod, licet desit forma, conservabit cipue colligunt animarn rationalem esse im- tur ad constituendam unam existentiam to-
mo, quia alias oporteret in illo. es se distin- illam. Vel est insufficiens, et sic revera
guere partes ex quibus compomtur. Ex quo non est existentia, quia de ratione existen- DISPUTACIONES V- 2
18 Disputaciones metafísicas Disputadón XXXI.-Seccíón primera 19

esa existencia total no sería una existencia per se una, sino un agregado de mu- atribuye a Escoto, In lll, dist. 6, q. 1; y a Enrique, Quodl. I, q. 9 y 10; de la
chas; luego es preciso que una de esas existencias parcia~es se ~ampare ~ la otra sentencia de éstos me ocuparé luego. Defendió la misma opinión Soto, I Phys.,
como la potencia al acto, ya que, de lo contrario, no podrmn umrse esenc1a~ment~. q. 2, e In IV, dist. 10, q. 2, y algunos modernos la siguen también. El fundamento
Empero, este último consecuente se demuestra que es falso, porque ~a existencia de éstos consiste en que alguna distinción ex natura rei parece del todo necesaria
es la actualidad última de cualquier realidad; más aún, por su prop1o concepto, entre la existencia y la esencia de la criatura; ahora bien, no es necesaria una
es pura actualidad que de suyo no tiene mezclada potencialidad a~guna,. sino que distinción mayor que esta modal o formal; luego no se ha de afirmar una distin-
la tiene únicamente por razón de la esencia o naturaleza cuya extstencta es. ~or ción mayor, ya que no se deben multiplicar las distinciones sin necesidad. La
eso se dice que la existencia es más perfecta que cualqmer forma sustancial, mayor parece demostrarla, en primer lugar, todo lo que se adujo en favor de la
porque tiene más actualidad que la forma misma, según se toma de Santo Tomás, primera sentencia. Parece,. en segundo lugar, eficazmente demostrada, porque lo
~~,a.1,~3. . _. . que está fuera de la esencia de una cosa es preciso que se distinga ex natura rei,
10. En quinto lugar, a los argumentos metafísicos podemos anad1r ~a ra~on al menos formalmente, de la esencia de la cosa; y la existencia está fuera de la
teológica, porque la esencia creada se separa en la reali~ad misma de su ex1sten~1a; esencia de la criatura, cosa que parece evidente por ser separable de la misma.
luego se distingue realmente de ella. La consecuencia se prueba por lo dtcho Por eso, esta expresión, la criatura existe, no es de suyo necesaria y esencial sino
anteriormente sobre las distinciones de las cosas. El antecedente suele demostrarse contingente; luego. En tercer lugar, porque., en otro caso, la criatura se;ía su
comúnmente por el hecho de que las cosas creadas, cuando se corrompen o ~li­ propio ~er y, en. consecuencia, ~cto. puro, lo ~ual es atribui~ ~ la criatura lo que
quilan pierden la existencia, pero no la esencia. Por tanto, por la corrupción es propm ~e D10s. Por eso,. Hllano, en e~ hb. IX De Trmtt., atribuye a Dios
de un~ cosa la existencia se separa de la esencia. Mas dicho antecedente se prueba como prop10 que no le advtene el ser, smo que es el ser mismo subsistente.
mejor por un doble misterio de la fe. Uno es el de la Eucaristía, en el que, ~e­ Y Boeci~, ~n el lib. De Hebdom.) c. 1, dice que en las cosas creadas aquello que
diante la consagración, la cantidad pierde la existencia natural por la que ex1stía es, es dtstmto d~l ser. Se prueba ~a menor, porque esta distinción basta para
en el pan, y adquiere otra por la que existe por sí y tiene poder de sustentar qu¡,; una cosa este fuera de la esencm de la otra y para una composición verda-
los demás accidentes. El otro es el misterio de la Encarnación, en el que la huma- dera y real, porque, siempre que en las cosas media distinción, resulta una verdade-
nidad de Cristo carece de existencia propia y natural, y está asumida de suerte ra composición de extremos distintos de esta suerte. Además, esa distinción basta
que existe en virtud de la existencia increada del Verbo divino. para que un extremo. sea separable del otro por potencia divina, aunque no
baste para una separación mutua o convertible, según se dijo anteriormente. Puede
con esto ~onfir~arse ~icha. sentencia; porque, ~unque la esencia c~eada sea separable
La segunda sentencia afirma la distinción modal de su existencia prop1a, sm embargo, en sentldo contrario, la existencia misma no
es separable de la esencia de la criatura; pues, ni ha sucedido hasta ahora ni es
11. La segunda sentencia es que la existencia creada se distingue, ciert~ente, verosímil que pueda hacerse que se conserve la existencia de la blancura sin que
ex natura rei) 0 -según la expresión de otros- form~lmente de la .es~n~m cuya se conserve la blancura; y que el hombre tenga la existencia de lo blanco sin ser
existencia es, y que no es una entidad en sentido prop10 co? total d1stmc.1ó~ real blanco, y así en otros casos; luego es señal de que la distinción entre la esencia
de la entidad de la esencia, sino que es un modo de la mtsma. Esta opm10n se y la existencia no es real, sino modal únicamente. Paso por alto otros argumentos

Scoto, In III, dist. 6, q. 1; et Henrico, Quodl.


talem. Alioqui illa totalis non esset exi.sten- tunt existentiam, non vero essentiam. Unde buit tamquam proprium illi quod esse non
tia per se una, sed aggregatum plunum; per rei corruptionem separatur ~xistentia ab I, q. 9 et 10; de quorum sen ten tia postea accidit illi, sed est ipsum es se subsistens;
dicam. Eamdem opinionem tenuit Soto I
ergo necesse est alteram illarum existentia- essentia. Melius vero probatur illud antece- et Boet., lib. de Hebdom., c. 1, in rebus
rum partialium comparad ad aliam ut po- dens ex duplici mysterio fidei. Unum est Phys., q. 2, et In IV Sent., dist. 10, q. 2; et creatis (ait) diversum esse id quod est ab
tentiam ad acturn, alioqui non possent per Eucharistiae, in quo per ct;msec~ationem nonnulli moderni eam sequuntur. Funda- esse. Minar probatur, quía haec distinctio
se uniri. Hoc autem ultirnum consequens quantitas amittit. naturalem extste~t~am,. per mentum eorum est quia nonnulla distinctio sufficit ut unum sit extra essenthm alterius
ex natura rei ínter esse et essentiam crea-
esse falsurn probatur, quia esse est ultima quam existebat m pane, et acqumt aham, et ad veram et realem compositionem, quía
actualitas cuiuscurnque reí; irnrno ex propria qua per se existit et potens est reliqua ac- turae videtur omnino necessaria; non est ubicumque in rebus intercedit distinctio, fit
ratione est pura actualitas nullam habens cidentia sustentare. Aliud est Incarnationis autem necessaria maior quam haec modalis ex extremis sic distinctis vera compositio.
seu formalis; ergo non est maior asserenda
potentialitatem admixtam secundurn se, sed mysterium, in quo humanitas Christi propria Itero illa distinctio satis est ut unum extre-
solum ratione essentiae vel naturae cuius est et naturali caret existentia, et assumpta est, cwn distinctiones non sint sine necessitat~ mum sit per divinam potentiam separabile
cssc. Propter qucd dicitur existentia _perfec- ut per existentiam increatam divini Verbi ~~~plicandae. , Maiorem videntur primo ab alío, quamvis non sufficiat ad mutu¡;¡m
convmc.ere omma quae in favorern primae seu convertibilem separationem, ut in supe-
tior esse omni forma substantiali, quia plus exista t. sententtae adducta sunt. Secundo videtur
habet actualitatis quam ipsamet forma, ut rioribus dictum est. Ex quo potest haec
pro~ari ef~caciter, quia quod est 'extra es- sententia confirmad; na m, licet essentia
sumitur ex D. Thom., I, q. 4, a. 1, ad 3. Secunda sententia ponens distinctionem se?ttam re1, necesse est distingui ex natura
10. Quinto 1, praeter rationes metaphysi- modalem creata sit separabilis a proprio esse, e con-
re1, saltem formalite~, ab essentia rei; sed verso tamen ipsum esse non est separabile
cas adiungere possumus theologicam ratio-
11 Secunda sententia est esse creatum esse e~t extra ess:nttam creaturae, et vide- ab essentia creaturae; hactenus enirn factum
nem, quia essentia creata separatur in re ipsa
a sua existentia; ergo distinguitur realiter ab disti~gui quidem ex natura rei, .seu ~ut alii
tur evtdens, cum stt separabile ab ipsa. Unde non est nec verisimile est fieri posse ut
haec enunt_iatio, creatl!ra est, non est per
illa. Consequentia probatur ex dictis supe- loquuntur) formaliter, a.b essen:1a cums e~t se necessana et essenttalis sed contingens ·
conservetur existentia albedinis non conser-
rius de distinctionibus rerum. Antecedens esse, et non esse propnam e~t1tatem o~m­ ergo. Tertio, quia alias cr~atura esset suu~
vat3 albedine, et horno habeat existentiam
solet communiter probari, quia res creatae, no realiter distinctam ab entltate essentme, esse, et co~sequen.ter purus actus_, quod est
albi et non sit albus, et sic de aliis; ergo
cum corrumpuntur vel annihilantur, amit- sed modum eius. Haec opinio tribuitur creaturae. tn.buer~ td quod est proprium Dei.
signum est non esse realem distinctionem
inter essentiam et existentiam, sed tantum
Unde Htlarms, hb. IX de Trinit., Deo tri- modalem. Omitto rationes alias quae ad sua-
1 De hac quinta ratione late infra. sect. 12.
Disputaciones metafísicas Disputación XXXl.-Sección li 21
20
que suelen proponerse para demostrar estas sentencias, porque no tienen dificultad damento si no es en la identidad de la esencia y de la existencia de la naturaleza
especial alguna que no esté contenida en las que han sido expuestas. creada, cuestión sobre la que puede leerse lo que hemos escrito en el I tomo de
la III parte.
La tercera sentencia sólo admite distinción de razón Exposición y aceptación de la tercera sentencia
12. La tercera opinión afirma que la esencia y la existencia de la criatura,. 13. Esta tercera. opin~ón se ha de explicar de tal manera que (l,a comparación
comparadas con la debida proporción, no se distinguen realmente o ex natura rel se ha~&- entre la .existencia actual, a ~a que llaman ser en "acto eiercido'', y la
como dos extremos reales, sino que se distinguen sólo por razón. Así lo defendió esencia actual existente. En este sentido ~firma dicha opinión que) la existencia
expresamente y lo explicó muy bien Alejandro de Hales, VII Metaph., a propósito · y la esencia no se distinguen realmente, por más que la esencia concebida abstracta
\ deltexto 22. La defendió también Auréolo, citado por Capréolo, In l, dist. 8, q. 1, y precisivamente, en cuanto está en potencia, se distinga de la existencia actual
1
1 pasaje en que Capréolo cita también a Enrique, Godofredo y Gerardo del Carmelo
como el no ente del ente) Juzgo que esta sentencia as1 explicada es absolutamente
en favor de la misma sentencia. Y en el mismo lugar Durando, en la primera
parte de la distinción, q. 2, defiende igual sentencia; y Gabriel, In lll, dist. 6, y
verdadera. Su fundamento consiste brevemente en que una cosa no puede estar
c?n~tituida intr.íns~ca y formalmente en la razón ~e ente real y actual por otra cosa
""í
en ese pasaje los demás nominalistas. Y Herveo, en el Quodl. VII, q. 9; Gre- distmta de ella m1sma, porque, por el hecho mismo de distinguirse un elemento
gario, In ll, dist. 6, q. 1, al argumento de Auréolo. Esta opinión la siguen los de otro como un ente de otro ente, cada uno posee la condición de ente como
escotistas, como se desprende de Antonio Andrés, IV Metaph., q. 3; Licheto, distinto del otro, y, en consecuencia, no es constituido formal e intrínsec~mente
In lll, dist. 6. Sostiene la misma sentencia Alejandro Aquilino, lib. I De element., por él.JMas, dado que la fuerza de este razonamiento y la determinación completa
duda 3; Palados, In 1, dist. 8, disp. I; Juan de Hales, en el léxico teológico, de. e~t~ problema, c~m las soluciones de los argumentos, dependen de muchos
palabra esse. Mantiene sustancialmente la misma opinión Nifo, lib. IV Metaph., pnnctpms, por lo m1smo, para proc~der con más distinción y sin la equivocidad
disp. V, aunque difiera en las palabras y pretenda, al fin de la disputación, que de palabra~, que m~ temo sea demasiado frecuente en esta materia, hay que avan-
se trata sólo de una controversia en el modo de hablar. Distingue, además, en zar despacm y explicar cada uno de los puntos en secciones distintas.
ese pasaje, tomándolo de la opinión de Aristóteles y de los peripatéticos, entre
criaturas corruJ.3tibles e incorruptibles, de manera que en aquéllas se distinga la
existencia de la esencia, pero no en éstas, que es también lo que sostiene Juan SECCION II
Gandens., lib. IV Metaph., c. 3. Empero, este problema no debe analizarse aquí,
porque está en función de la cuestión de si estas cosas, a juicio de Aristóteles, QUÉ ES LA ESENCIA DE LAS CRIATURAS ANTES DE SER PRODUCIDA POR DIOS
han sido producidas o no por Dios, materia de que nos hemos ocupado antes.
Fonseca, en el lib. IV Metaph., c. 3, q. 4, no parece, en realidad, disentir nada Solución de la cuestión
de esta sentencia tal como la hemos de explicar nosotros, por más que verbalmente 1. Hay que comenzar por establecer que la esencia de la criatura es decir
manifieste que sigue la segunda. Pueden también traerse en favor de esta senten- 1~ cr}atura por sí misma y antes de ~er produ~id~ por Dios, no po~ee por sÍ
cia todos los teólogos que piensan que la humanidad no ha podido ser asumida nmgun ':erdadero ser real, y en tal senttdo, prescmd1endo del ser de la existencia
por el Verbo sin su existencia propia, ya que esto no puede tener legítimo fun- la esencm no es ninguna realidad, sino absolutamente nada. Este principio n~
sólo es verdadero, sino incluso cierto según la fe. Por eso Valdés, lib. I De
dendas has sententias fieri solent, quía non Element., dub. 3; Palacios, In 1, dist. 8,
habent peculiarem difficultatem quae in his disp. 1; loan. Alens., in Lexico Theologico,
quae propositae sunt. non contineatur. verbo Esse. Hanc etiam opinionem in re te- ~urae creatae, de qua re legi possunt quae huius rationis et plena decisio huius quae-
net Niphus, lib. IV Metaph., disp. V, licet tn I tom. ITI partis scripsimus. stionis, cum solutionibus argumentorum,
Tertia sententia ponens solam distinctionem in verbis differat, et in fine disputationis p~ndent ex multis principiis, ideo, ut distin-
rationis contendat controversiam esse de modo lo- Tertia sententia exponitur et approbatur ctms procedatur et absque terminorum ae-
12. Tertia opinio affirmat essentiam et quendi. Rursus ibi distinguit, ex sententia 13, Haec. opinio tertia sic explicanda est, quivocatione, quam vereor esse frequentem
existentiam creaturae, cum proportione coro- Aristotelis et peripateticorum, ínter creaturas ut comparat10 fiat inter actualem existentiam, in hac materia, paulatim procedendum est
parata, non distinguí realiter aut ex natura corruptibiles et incorruptibiles, · ut in illis quam vocant esse in actu exercito, et actua- et distinctis sectionibus singula sunt expli~
rei tamquam duo extrema realia, sed distin- distinguatur existentiil ab essentia, non vero lem essentiam existentem. Et sic affinnat canda.
guí tllntum :rationc. Ita tenuit expre-sse et in his, quod etiam tenet Ioannes Gandens., _b_¡¡.e_q _sententia existentiam et essentiam non
IV Metaph., c. 3. Hoc vero non est hoc distinguí. in re ipsa, licet essentia, abstracte SECTIO II
optime dedaravit Alexander Alensis, VII
loco examinandum, quía pendet ex illa quae- e~ praec1se concepta, ut est in potentia, QUID SIT ESSENTIA CREATURAE, PRIUSQUAM
Metaph., ad text. 22. Tenuit etiam Aureolus,
apud Capreolum, In I, dist. 8, q. 1, ubi stione, an hae res, iudicio Aristotelis, sint d1stinguatur ab existentia ac;tuali, tamquarn A DEO PRODUCATUR
Capreol. dtat etiam Henricum, Godofredum, a Deo productae, necne, de qua iam supra non ens ab ente. Et hanc sententiam sic ex-
dictum est. Videtur etiam Fonseca, lib. IV plicatam existimo esse omnino veram. Eius- Quaestionis resolutio
et Gerardum de Carmelo pro eadem senten-
tia. Et ibi Durand., in prima parte dist., q. 2, Metaph., c. 3, q. 4, nihil in re dissentire ab que fund~ment.um. breviter est, quia non pot- 1. Principio statuendum est essentiam
hac sententia, ut a nobis declarabitur, licet es~ ~es al~qua mtnnsece ac formaliter consti- ! creaturae, seu creaturam de se et priusquam
eamdem tenet; et Gabriel, In III, dist. 6,
et ibi caeteri nominales. Et Hervaeus, Quodl. secundam sequi verbis profiteatur. Possunt tt? :n ratlone en~is realis .et actualis per aliud a Deo fiat, nullum habere in se verum esse
etiam in favorem huius sententiae adduci d~st~c~ ab tpsa, qum, hoc ipso quod reale, et in hoc sensu, praeciso esse existen-
VII, q. 9; Gregorius, In II, dist. 6, q. 1,
ad arg. Aureoli. Et hanc opinionem scotistae omnes theologi qui sentiunt humanitatem dtstingmtur unum ab alio tamquam ens ab tiae,. essentiam. ~on esse rem aliquam, ·sed
non potuisse a Verbo assumi sine propria e~.t~, utrumque habet quod sit ens, ut con- omnmo esse mhil. Hoc principium non so-
sequuntur, ut patet ex Anton. Andrea, IV
Metaph., q. 3; Lich., In III, dist. 6. Eam- existentia, nam id recte fundari non potest ~tstmctum a? alio, :t c~msequ,enter non per lum verum est, sed etiam certum secundum
dem tenet Alexand. Achillinus, lib. I de nisi in identitate essentiae et existentiae na- tllud formahter et mtrmsece. Sed quia vis fidem. Unde Waldensis, lib. 1 Doctrin. fidei
22 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección ll 23
doctrina fideí antiq., c. 8, enumera, con razón, entre los errores de Wicleff, el que, en la Summa, a. 3, q. 23 y 25, y en el Quodl. VIII, q. 1 y 9, y en el
haber afirmado que las criaturas tienen desde la eternidad algún ser real distinto Quodl. IX, q. 1 y 2, y en el Quodl. XI, q. 3. También los tomistas impugnan la
del ser de Dios; y los tomistas censuran gravemente a Escoto por haber man- opinión de éste, como se ve por-Herveo, Quodl. XI, q. 1; y Soncinas, IX Metaph.,
tenido que las criaturas poseen un cierto ser eterno, que es un ser dim~uto q. 4; y en los expositores más recientes de Santo Tomás, I, q. 10) a. 3, q. 46, a. 1.
propio de ellas, es decir, el ser objetivo o el de la esencia en el ser conocido, Por más que no está muy lejos de la posición y modo de hablar de Enrique,
según puede verse en Cayetano y en otros autores más recientes, I, q. 1"'' a. S, Capréolo, ln 11, dist. 1, q. 2, a. 3, al cuarto argumento de Auréolo contra la
quienes piensan que ese ser conocido, según la opinión de Escoto, es un ser cuarta conclusión, donde, al responder a Auréolo, que pregunta a ver si, cuando ·,
real distinto del ser de Dios, cosa que censuran, con razón, como manifiestamente una cosa es creada, se produce lo que era absolutamente nada, afirma que se '
falsa y contraria a los principios de la fe; pero carecen de razón al atribuir es~o a produce ciertamente lo que era nada de el ser de existencia, añadiendo: Empero,
Escoto, puesto que el mismo Escoto explica brillantemente que e~_~e ser ~onocl~_o) más allá de la nihilidad, que es la carencia de existencia actual, era esencia con el
que es en las criaturas corno un resultado de la ciencia de Dios, no es ser real ser de esencia, la cual, en una consideración absoluta en cuanto naturaleza o qui-
alguno intrínseco en ellas mismas, ni es suficiente para ser fundamento de una didad, puede sustraerse a la nihílidad de la existencia y a la quididad de la
relación real, sino únicamente de razón, como puede verse en el mismo Escoto, existencia, es decir, al ser mismo o al no ser de la existencia actual, y la esencia
ln l, dist. 35, § Ad ista, y dist. 36, § Ad secundum dico, e In 11, dist. 1, q. 1, misma considerada en sí es siempre algo en el género de las esencias, y en el
a. 2, y en el Quodl., q. 1, y q. 14, a. 2. Ni ha podido Escoto opinar otra cosa; ser inteligible, y en la potencia activa del creador, aunque no lo sea en el ser real
afirma, en efecto, que este ser conocido conviene a las criaturas tan necesariamente actual, como explican Enrique, Godofredo y Betnardo de Gannaco. Pero Capréolo:
como conviene a Dios mismo conocer las criaturas, lo cual no depende de la explica luego este ser de la esencia de tal manera, que, por parte de la criatura,
voluntad o libertad de Dios; y sería errón~o afirmar que_ Dios, por necesidad y antes de ser producida por Dios, no piensa que se dé ninguna verdadera realidad :
sin libertad, comunica a las criatUias algún ser real- participado de sí mismo, por distinta de Dios, realidad que esté de modo absoluto fuera de la nada, sino que !
diminuto que sea, puesto que es de fe que Dios hace todas las cosas según la lo ~explica de tal manera que por parte de la criatura eKprese una especie de !
disposición de su voluntad. Así, pues, en este punto Escoto está de acuerdo con aptitud, o mejor de no repugnancia para ser producida por Dios con tal ser; (
nosotros en el principio sentado de que las esencias de las criaturas, aunque ¡)ues es en esto precisamente en lo que se distinguen las esencias de las criaturas·_,
sean conocidas por Dios desde la eternidad, son nada y no poseen ningún ser de las cosas ficticias e imposibles, corno la quimera, y éste es el sentido en el que · ' )
real verdadero antes de recibirlo mediante la libre eficiencia de Dios. se dice que las criaturas poseen esencias reales, aunque no eKistan; y se dice que / .
2.' Es más, el propio Escoto, en la referida dist. 36, ataca a Enrique por el las poseen no de modo actual, sino potencial, no en virtud de su potencia intrín:.. _. ·~
hecho de haber afirmado en diversos pasajes que las esencias de las cosas tienen seca, sino de la potencia eKtrínseca del Creador, y de este modo se dice que las
de por sí un ser propio de la esencia, al que llama ser real, eterno e improducido, poseen no en sí, sino en su causa, ya en la materia, tal como se dice que una
y que es un ser que conviene a las criaturas con independencia de Dios y que cosa generable está. en la potencia de la materia prima, ya en la eficiente, en el
presupone en ellas, no sólo con anterioridad a la eficiencia de Dios, sino incluso sentido en que se d1ce que la totalidad del ente creable está contenido en la potencia
con anterioridad a la ciencia, a fin de que en virtud de ese ser puedan ser objetos de Dios antes de ser producido, y de la esencia posible en general de este ser
de la ciencia divina que los teólogos llaman simple inteligencia. Asi escribe Enri- es de la que ahora nos ocupamos. Y de esta suerte se llama también real a dicha

antiq., c. 8, merito ponit inter errores Wi- esse cognitum tam necessario convenire
cleff., quod dixerit creatmas habere ab ae- creaturis, quam convenit Deo ipsi scire crea-
terno aliquod esse reale distinctum ab es~e turas, quod non pendet ex voluntate seu li- ligentiam_ vocant. Ita scribit Henricus, in tentia activa creatoris, licet non in esse reali
Dei; et thomistae graviter reprehendunt Sco- bertate Dei; esset autem erroneum dicere Summ., a. 3, q, 23 et 25, et Quodl. VIII, actuali, ut declarant Henricus, Godofredus
tum, quod asseruerit creaturas habere quod- Deum ex necessitate et absque libertate com- q. 1 et 9, et Quodl. IX, q. 1 et 2, et Quodl. et Bernardus de Gannaco, Hoc vera esse es-
dam esse aeternum, quod est esse diminu- municare creaturis aliquod esse reale parti- XI, q, 3. Cuius sententiam impugnant etiam sentiae ita postea Capreolus declarat, ut ex
tum earum, scilicet esse obiectivum seu es- cipatum ab ipso, quantumvis diminutum, thomistae, ut patet ex Hervaeo, Quodl. XI, parte c;e~turae, antequam a Deo producatur,
sentiae in csse cognito, ut videre licet in cum de fide sit Deum operad omnia secun- q, 1; et Soncinate, IX Metaph., q. 4; et re- non ex1strmet esse aliquam veram rem distin-
Caietano et aliis recentioribus, I, q. 1~; a. 5, dum consilium voluntatis suae. Igitur hac in centioribus D. Thom. expositoribus, I, q, 10, ctam a Deo, quae sit simpliciter extra nihil,
qui existimant illud esse cognitum, ex sen- parte Scotus nobiscuro convenit in principio a,· 3, q. 46, a. l. Quarríquam a sententia et sed ut ex parte creatmae dicat quamdam
tentia Scoti, esse aliquod esse reale distin- pasito, quod essentiae creaturarum, etiamsi modo loquendi Henrici non multum discre- apti.tudin~m, seu potius non repugnantiam,
ctum ab esse Dei, quod quidcm merito im- a Deo sint cognitae ab aeterno, nihil sunt R~.t ..Capreolus, In II, dist. 1, q. 2, a. 3, ad ut m tah esse a Deo producatur; in hoc
pugnant tamquam omnino falsum et prin- nullumque verum esse reale habent ante- quartum argumentum Aureoii contra quar- enirn disdnguuníut essentiae creaturarurn a
cipiis fidei contraritun; immerito tamen quvm per liberam Dei efficientiam illud re- tam conclusionem, ubi respondens Aureolo rebus fictitiis et impossibilibus ut chymera
id Scoto attribuunt, nam ipsemet Scotus cipianr. i.nterroganti an, cum res creatur, fiat id quod et hoc sensu dicuntur creaturae habere reale~
diserte declarat hoc esse cognitum, quod ve- 2, Quin potius ídem Scotus, in allegata omnino nihil erat, dicit fieri quidem id quod essentias, etiamsi non existant; dicuntur au-
luti resultat in creatutis ex scientia Dei, dist. 36, impugnat Hcnricum, eo quod va- erat nihil esse existentiae, et addit: Erat tem habere, non actu, sed potestate, non
non esse in íllis aliquod esse reale intrinse- riis locis asseruerit essentias rerurn ex se autem ultra nihilitatem, quae est carentia per potentiam intrinsecam, sed extrinsecam
curn ipsis, neque esse sufficiens ad fun- habere quoddam esse essentiae, quod vocat actualis existentiae, essentia in esse essentiae creatoris, atque ita dicuntur habere non in
dandam relationem realem, sed rationis tan- esse reale, aeternum et improductum, con- quae, absolute considerata ut natura vei se, sed in causa sua, vel materiali, sicut res
tum, ut videre licet in ipso Scoto, In I, veniens creaturis independenter a Deo, quod- quiddúas, est substrahibüis nihilitati existen- generabilis dicitur esse in potentia materiae
dist. 35, § Ad ista, et dist. 36, § Ad se- que in eis supponitur, non solum ante ef- tiae et quidditati existentiae, hoc est, ipsi es- primae, vel effectiva, quomodo totum ens
cundum dico, et In II, dist. 1, q. 1, a. 2, ficientiam, sed etiam ante scientiam Dei, ut se Ve[ non esse actualis existentiae, et ipsa creabile ¡n potentia Dei continetur antequam
et in Quodl., q. 1, et 14, a. 2. Neque po.,. ratione illius possint esse obiecta illius scien- secun~um se s~mper est aliquid in genere fiat, de cuius essentia possibili in communi
tuit Scotus aliud sen tire; nam ponit hoc tiae divinae quam theologi simplicem intel- essentwrum, et tn esse intelligibili, et in po- nunc agimus. Atque hoc etiam modo didtur
24 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección ll 25

esencia antes de ser producida, no por una verdadera y propia actualidad que en otro caso, Dios no podría reducir cosa alguna a la nada, puesto. que siempre
posea en sí actualmente, sino porque puede ser convertida en real, recibiendo de permanecería algo de esa cosa, a saber, la esencia. Y de modo semejante Dios
su causa una verdadera entidad, y esta posibilidad, como luego diremos con más no hubiese creado todas las cosás de la nada, sino que las habría hecho pasar
amplitud, por parte de la esencia sólo expresa la no repugnancia a ser producida; de tm ser a orro ser.
en cambio, por parte de la causa extrínseca significa virtud para producirla. Y del 4. Ni sirve para nada el que Capréolo, en el pasaje antes citado, tomándolo de
mismo modo y por la misma razón, el ser que llaman de esencia, con anterioridad la opinión de otros, responde que Dios ha creado todas las cosas de la nada de la
a la producción o creación divina, no es más que un ser potencial objetivo -según existencia, pero no de la nada de la esencia. Pues, o lo que no tiene nada de
¡ se expresan muchos, punto de que en seguida nos ocuparemos- o un ser por existencia es absoluta y totalmente nada, o no. Si no es totalmente nada, en-
denominación extrínseca de la potencia de Dios y por no repugnancia de parte tonces Dios no creó absoluta y simplemente todas las cosas de la nada, ni ha
de la esencia creable. producido todos los entes, o todo lo que verdaderamente es algo real y, en con-
3. Ni a doctor católico alguno ha podido ocurrírsele que la esencia de la secuencia, no creó propiamente ente alguno, sino que produjo uno de otro como
criatura) de por si y sin la eficiencia libre de Dios, sea una verdadera realidad de una potencia real receptiva e improducida, es decir, de la esencia real, de la
en posesión de un verdadero ser real distinto del ser de Dios, que es lo que, por que se dice que es potencia receptiva del ser mismo y potencla improducida
,fin, confiesa Capréolo de modo expreso en el lugar citado, aduciendo las palabras produjo la existencia o la realidad existente. Resulta de aquí, además, que 1~
de Santo Tomás, De potentia, q. 3, a. S, ad 2, donde se expresa asi: Por el heclw criatura podria como gloriarse de poseer por sí misma algo que no tiene recibido
1
mismo de atribuir ser a la esencia, se dice que se crea no sólo la existencia, sino de Dios ni participado de El. Mas todas estas cosas y otras semejantes están en
también la esencia misma, porque antes de poseer la existencia no es nada, si no contra de la fe y de la razón natural. Y si, finalmente, confiesa alguno que aquello
es por ventura en el entendimiento del creador, y allí no es criatura, sino esencia que no tiene nada de existencia es absoluta y totalmente nada, queda como fútil
creadora. Y se prueba racionalmente por los principios de la fe, porque sólo Dios y sin fundamento la distinción respecto de la nada de esencia y de existencia
es ser necesario de por si, y sin El nada ha sido hecho, y sin su eficiencia nada porque lo que es simple y absolutamente nada no puede ser verdadera y realment~
existe o posee ser real alguno. Por eso afirman legítimamente los SS. Padres que algo en ninguna razón de ente verdadero. Además, porque, si se prescinde de la
todo lo que no ha sido hecho por Dios, o es Dlos o es nada: Justino, en la existencia y de la eficiencia de la causa primera, no queda absolutamente nada
Bxposit. fidei; Cirilo, lib. I In loan., c. 6; San Agustín, lib. I De Trinit., c. 6. en el efecto, como se demostró; por consiguiente, tampoco puede permanecer la
Y es cierto por fe que Dios no produjo las esencias creadas desde la eternidad, esencia con verdadero ser real distinto del ser del Creador.
puesto que -según argumentábamos contra la opinión atribuida a Escoto- ni 5. Se explica, por fin, esto de la siguiente manera: concedamos, en efecto,
, las produjo por necesidad, siendo de fe que Dios no obra nada de modo absolu- que la esencia creada y existente es una entidad realmente distinta de la existencia
, tamente necesario, ni las produjo tampoco por libre voluntad, ya que es de fe y separable de ella, y concibamos la entidad de la esencia que está bajo la exis-
que de este modo ha comenzado a obrar en el tiempo. Por otra parte, es eviden- tencia prescindiendo mentalmente la una de la otra, como, por ejemplo, la huma-
te que, si las esencias de las cosas hubiesen $ido producidas por Dios desde la eter- nidad de Cristo, si es que ésta es únicamente la entidad de la esencia; sin duda
nidad, también habrían existido desde entonces, puesto que toda producción tiene que ningún católico puede pensar que la realidad de la esencia de dicha huma-
por término una existencia, según demostraré más abajo. Y se confirma, porque, nidad, según todo lo que en ella se concibe prescindiendo de la existencia, tiene
en acto esa entidad desde la eternidad y que sólo le ha faltado la unión con el
talis essentia, antequam fiat, realis, non pro- ditas creari dicitur, quia antequam esse ha-
pria ac vera realitate quam in se actu habeat, beat, nihil es( nisi forte in intellectu creantis, non posset Deus rem aliquam in nihilum fateatur illud- quod nihil habet existentiae
sed quia :fieri potest realis, recipiendp veram ubi non est creatura, sed creatrix essentia. redigere, quia semper maneret aliquid rei, esse simpliciter et omnino nihil, relinquitur
entitatem a sua causa, quae possibilitas (ut Et ratione probatur ex principiis fidei, quia scilicet, essentia. Et similiter non creasset frivolam et vanam esse distinctionem de ni-
statim latius dicam) ex parte illius solum solus Deus est ens ex se necessarium, et sine Deus omnia ex nihilo, sed ex uno esse hilo essentiae et existentiae, quía quod est
dicit non repugnantiam ut fiat; ex parte illo facturo est nihil, et sine effectione eius transmutasset illa ad aliud esse. simpliciter et omnino nihil, non potest vere
vero extrinsecae causae dicit virtutem ad nihil est aut aliquod esse reale in se habet. 4. Neque aliquid iuvat quod Capreolus et realiter esse aliquid in aliqua ratione ved
illam efficiendam. Atque eodem modo et Unde recte dicunt sancti Patres, quidquid a supra, ex aliorum sententia, respondet Deum entis. Item quia, remota existentia et effi-
ratione, esse quod appellant essentiae, ante Deo fac~urn non est, vel Deum esse, vel creasse omnia ex nihilo existentiae, non vera cientia priroae causae, nihil omnino manet
effectionem seu creationem divinam, solum nihil esse; Iustinus, in Expositione fidei; ex nihilo essentiae. Aut enim quod nil habet in effectu, ut ostensum est; ergo neque es-
est esse potentiale obiectivum (ut multi lo- Cyril., lib. 1 in loan., c. 6; Augustinus, existentiae est simpliciter et omnino nihil sentia manere potest sub aliquo vera esse
quUJ:ltur, de qua statim), seu per denomina- lib. I de Trinit., c. 6. Est autem de fide all,t; ._no.n._ ~i non, ergo absolute et simplicite; reali distincto ab esse creatoris.
tionem extrinsecam a potentia Dei et non certum Deum non fecisse essentias creatas non. creav1~ Deu~ omnia ex nihilo, nec pro- 5. Quod tandem in hunc maduro decla-
repugnantiam ex parte essentiae creabilis. ah aeterno, quia neque ex necessitate (ut ar-
dux1t omma entta, seu omne id quod vere ratur: demus enim essentiam creatam et
3. Nec potuit ~n mentem alicuius doctoris gumentabamur contra opinionem Scoto at-
est aliquid reale_, et consequenter nullum ens existentem esse entitatem ·ex natura rei di-
catholici venire quod essentia creaturae, ex tributam), cum de fide sít Deum nihil agere ptoprie creavit, sed. unum ex alío produxit, stinctam ab existentia et separabilem ab illa,
se et absque efficientia libera Dei, sit aliqua necessario simpliciter; neque ex libera vo- tamquam ex. potentl~ reali receptiva et im- et concipiamus illam entitatem essentiae,
vera res, aliquod verum esse reale habens l un tate, sic enim de :fide est in tempore producta, sclltcet_, extstentiam seu rem exi- quae est sub existentia, mente praescindendo
distincturn ah esse Dei, quod tandem fatetur coepisse operad. Et praeterea est evidens, si stente~ ex es~enti.a ~eali, quae dicitur esse unam ah altera, ut, verbi gratia, humanita-
expresse Capreolus, citato loco, allegans verba essent factae a Deo essentiae rerum ab ae- potentia re:epttva lpsms esse, et iroproducta. tem Christi, si illa est entitas tantum essen-
D. Thomae, q. 3 de Potentia, a. S, ad 2, terno, etiam ex tune fuisse existentes, quía l.!~e ultenus fit creaturam posse quasi glo- tiae; nullus itaque catholicus existimare pot-
ubi sic ait: Ex hoc ipso quod quidditati omnis effectio ad existentiam terminatur t, nan, quod ex se habeat aliquid quod non
es se tribuitur, non solum esse, sed ipsa quid- ut infra ostendam. Et confirmatur, quia alias est illam rem essentiae humanitatis, secun-
habet a Deo, nec participatum ah illo. Haec dum id totum quod in ea concipitur prae-
1 La palabra confirmatur, que se lee en algunas ediciones, entre ellas la de Vives, nos autem omnía et similia sunt contra fidem cisa existentia, ex aeternitate habere actu
parece manifiestamente errónea. (N. de los EE.) et naturalem rationem. Si vera randem quis illam entitatem solumque illi defuisse unio-
Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección ll 27
26
Verbo o con cualquier otra existencia, porque, de lo contrario, se daría una enti-
dad eterna e increada fuera de Dios; por consiguiente, es forzoso admitir que, Respuesta a las objeciones
prescindiendo de la entidad de la existencia que es comunicada a la criatura
mediante alguna efección, la entidad misma de la esencia es totalmente nada. 7. R~spuesta a la prime-ra.- A lo primero, dejando a un lado las opiniones
de l~s teologos, a las que se hizo referencia anteriormente y se tratan con más
amphtud ~n I, q. 14, concedo que la esencia de la criatura de la misma manera
que es ob¡eto secundario de la ciencia divina, igualmente es 'término de la misma·
Objeciones contra la solución propuesta no es, en efecto, el objeto. motivo, sino únicamente el terminativo. Ahora bien',
para est? ~o le .es necesano ser real alguno que posea actualmente, puesto que
6. Contra esta verdad se hacen algunas objeciones, que son de poca impor- el ser termzno m e~ al~? en e~a misma .ni es algo que proceda de ella, sino que
tancia; pero las voy a indicar, a fin de responder satisfactoriamente a todas. En es una mera denommac10n ex~rmseca denvada de la ciencia de Dios, denominación
pruner lugar, quf}!l esencia de la criatura, antes de existir, es t~qnino del cono- que no, pone. na.da en la realidad ? la que denomina, ni presupone tampoco, ha-
cimiento de Dios; ahora bien, para ser término, exige algún ser.\ Segundo, que bl~do ~on tigm, ser real al~uno, smo un ser tal cual es el que se conoce mediante
los predicados esenciales se predican o pueden predicarse verdaderamente de la la c1enc m, pues es estDo _prec1sam ent~ lo. necesario para la verdad de la ciencia. Así,
esencia desde la eternidad, y toda verdad se funda .en algún ser. Tercero, porque pues, a1 no conocer 1os por 1a c1encia de simple inteligencia a las criaturas en
las cosas creadas según el ser de la esencia están colocadas bajo un determinado cuant? poseen en acto ser alguno real, sino sólo en cuanto lo poseen en potencia,
género y especie, razón por la cual una rosa, exista o no, es de la misma especie; no exige en ellas ser algu~o real para que sean término de semejante ciencia, sino
más aún, la humanidad de Pedro creado y de Pedro creable es la misma esencia que le ~asta el s:r potencml, qu,e en cuanto tal está actualmente sólo en la causa,
numéricamente. Por consiguiente, en ambos estados retiene cierta entidad de la como. diJO muy bien Sar:t~_Tomas, I, q. 14,_ a. 9, y en I cont. Gent., c. 66. y si se¡
esencia. Cuarto, porque, si la esencia de la criatura en sí misma y en cuanto se t~ata de la c1e~cm de VISl~n por la .que ~ms contempla las cosas existentes, ésta
ofrece como objeto a la simple inteligencia de Dios, no es algo real, entonces será ct.ertame~te extge en el ob¡eto la exiStencia, con medida -como dicen- de eter-
ente de razón; ¿cómo, pues, se le puede llamar con verdad algo creable, siendo asi n.tdad; sm embargo, no existe con su duración propia y temporal, a no ser en el
que el ente de razón ni es algo ni puede ser creado? ¿Cómo, además, la ciencia tiempo respecto del cual se conoce que existe. De este modo en virtud d 1
. ., d 1 . . ' e a
va a tratar del ente real, siendo así que propiamente trata de la esencia y no de la t~rm1~a~wn e a Ciencia, no se requiere en la cosa conocida ser alguno real,
existencia? Por otra parte, ¿cómo puede la esencia tener en Dios su verdadero sl.tlo ~ruca~ente el ser I?rop?rcionado a la ciencia para la verdad de ésta. Esto
ejemplar o su causa ejemplar, ya que esto no tiene cabida en los entes de razón? es .mas evidente en la ciencia que el ángel tiene de una rosa posible o de un
Suele, por fin, distinguirse ordinariamente en las criaturas un triple ser, el de la eclipse futuro.
esencia, el de la existencia y el de la verdad de la proposición, según puede verse 8. Respuesta a la segunda.- Cuál es la verdad eterna de las proposiciones.-
en Santo Tomás, In 1, dist. 33, q. 1, a. 1, ad 1; por consiguiente, prescindiendo Respecto de la segunda me he de extender más ampliamente al resolver el primer
de la existencia, la esencia puede todavía conservar el ser de la esencia, puesto argumento propuesto en f~vor de la primera opinión en la sección precedente.
que éste no lo tiene por la existencia, sino por sí misma; por consiguiente, remo- Ahora
1 se"dd
responde brevemente con Santo Tomás,I ,q.10 ,. a ,
3 ad 3, e qu eds ed
vida toda eficiencia extrínseca, tiene tal ser y, en consecuencia, lo tiene desde a eterru a no hubo verdad en dichas proposiciones a no ser en cuanto .estaban
la eternidad.
Respondeiur obiectionibus cit esse potentiale, quod ut sic solum est
essentia est humanitas Petri creati et creabi- actu in causa, ut recte dixit D. Thom., I,
nem ad Verburn et ad omnem aliam existen- lis. Ergo i~ utroque statu retinet aliquam
tiam, alioqui daretur entitas aeterna et in-
. 7. Primae.- Ad primum, omissis opinio- q. 14, a. 9, et I cont. Gent., c. 66. Quod si
entitatem essentiae. Quarto, quia, si essentia mbus theo~ogorum, quae superius tactae s1t sermo de ~cientia visionis qua Deus in-
creata extra Deum; fatendum ergo necessario creaturae secundum se et ut obiicitur sirn- sunt, ,et latms I, q. 14, tractantur, concedo tu~tur ;es .exlste.ntes, illa quidem requirit
est, seclusa entitate existentiae quae per ef- plici intelligentiae Dei nihil reale est, erit essent1~m creaturae, sicut est obiectum se- ex1ste~t1a~ m obtecto, in mensura (ut aiunt)
fectionem aliquam communicatur creaturae, ergo ens rationis; quomodo ergo vere di<;i- cundarmm scientiae divinae, ita illam termi-
ipsam entitatem essentiae omnino nihil esse. aeten;1tat1s; tamen in propria et temporali
tur esse aliquid creabile, cum ens rationis nare~ non est enim obiectum movens, sed durat1o~e non est, ni~i pro eo tempore pro
nec sit aliquid nec cread possit? Quomodo termmans tantum. Ad hoc autcm nullum qua , ex1~tere cognoscttur. Atque ita ex vi
Obiectiones conlta positam rcsolutionem itém scientia --est --de ente reali, cum sit pro~ •!---•,e•le esse .quod----a~tu habeat necessarium te~mm~tiOnis scientiae non requirltm in re
prie de essentia et non de existentia? Deinde ,est, qma termmare neque est aliquid sctta ahquod e.sse r.eale? sed solum illud quod
6. Contra hanc tarnen veritatern obiiciun- qualiter potest essentia habere in Deo verum 1psa, neque. es~ aliquid ab ipsa, sed adaequatum stt sc1ent1ae ad veritatem eius
tur nonnulla, quae parvi momenti sunt; sed, exemplar seu causam exemplarem, nam in ~t. sola denomma_tm . extrínseca a scientia Quod est evidentius in scíentia quam an,ge~
ut ornnibus satisfaciam, indicaba illa. Primo, entibus rationis id locum non habet? Tan~
quod i essentia creaturae, priusquam existat, dem communíter distinguitur in creaturis tri~ ni~Ü quae. denommatm. in re denorninata lus h~bet de rosa possibili, aut de futura
pomt, neque etmm supponit per eclyps1.
terminat cognitionem Dei;_ ut autem termi- plex esse, essentiae, existentiae, et veritatis se loquendo,. ali~uod reate esse, sed tale, . 8. Secul!dae.- Quae sit aeierna proposi-
net, requirit aliquod esse\ Secundo, quia propositionis, ut videre licet apud D. Thom., guale pet sc1entmm cognoscitur. nam ho twnum ventas.- Ad secundum dicam latius
praedicata essentialia ab a-eterno vere prae- In I, dist. 33, q. 1, a. 1, ad 1; ergo, sedusa tpsumC necessarium est ad scieu'tiae verita: solv~ndo prima~ rationem positam praece-
dicantur aut praedicari possunt de essentia; existentia, adhuc potest essentia retinere esse
omnis autem veritas fundatur in aliquo esse. essentiae, nam hoc non habet ab existentia, •t em.
t lli um. ergo Deus ~oer sc1ent1am
· · s1·mphcis
. . dentl sectl~ne m favorem primae opinionis.
Tertio, quía res creatae secundurn esse es- sed ex se; ergo, seclusa omni efficientia ex- :~ genttae no? cognoscat creaturas ut actu N une brev1ter respondetur cum n; Thoma,
sentiae collocantur sub certo genere et spe- trínseca, habet tale esse, et consequenter ex t entes esse a~15J.U~d ~e~le, sed potentia tan- 1' 9.· lO, ~· 3; ~d 3, ab aeterno non fuisse
um, nop requmt m illis aliquod esse reale ventatem m llhs propositionibus nisi qua-
cie, unde eiusdem speciei est rosa sive exi- Ut termment huiusmodi scientiam, sed suffi-
stat sive non existat; irnmo eadem numero aeternitate illud habet. tenus erant obiective in mente divina, quia
Disputación XXXI.-Sección ll 29
28 Disputaciones metafisicas
y reales; mas se dice negativamente que son una sola realidad o de una sola
objetivamente en la m_ente divina, puesto que. s~bjetiva o realmente n? e~istían especie, porque la realidad producible y la producida no son dos realidades, sino
en si, ni existían objetivamente en otro entendmuento. Y para. que la ?1enc1a por una sola, ni tienen dos especies- o dos esencias, sino una sola; y esta unidad o
la que Dios conoció desde la eternidad que el hombre es ammal racwnal, fuese identidad nega~iva es concebida por nosotros como positiva, por comparar la
verdadera, no fue preciso que la esencia del hombre po~~~ese en _act? algun ser realidad positiva que existe objetivamente en el entendimiento con la realidad
real desde la eternidad, puesto que el ser de la propos1c10n no stgnifica . un ser que existe actualmente, como si fuesen dos extremos positivos, siendo así que
actual y real, sino la sola conexión intrínsec~ de unos ex~re?'los dete~mm~dos; en 1~ realidad misma no son más que uno, como se verá mejor por el párrafo
y esta conexión no se funda en el ser actual, smo en el potenc1?l. Se o~¡etara que siguiente.
por dicha ciencia no se conoce que el hombre p:red_e ser animal rac10nal, Sl?O 10. Respuesta a la cuarta.- A lo cuarto se responde que la esencia posible ,
que necesariamente es animal racional; por cons1gwente, el solo ser potencml de la criatura, que es objeto de la ciencia divina, no es un ente fingido por el
-! no es fundamento suficiente de la misma. La respuesta es negar en absoluto la entendimiento, sino que es realmente un ente posible y capaz de existencia real,
l consecuencia, porque esa necesidad no es una necesidad absoluta de ~er en, con- y que, por tanto, no es un ente de razón, sino que está de algún modo compren-
formidad con algún ser real en acto, sin~ que, des~~ este punto de VIsta, solo es- dido en el ente real. Ya dejamos, en efecto, explicado más arriba que la esencia
posibilidad; incluye, empero, una necesidad cond1cto?al, concre~amente . porque, de la criatura, incluso la no producida, es de alguna manera esencia real. Y con ante-
si el hombre ha de ser producido, ha de ser necesan~ent~ an~al ra~m~al; Y rioridad, al tratar del concepto de ente, hemoS demostrado que, bajo él, no solo está
esta necesidad no consiste en otra cosa que en una cte.rta ~d~~ttdad ~b¡ettva de comprendido lo que existe actualmente, sino lo que es apto para existir. Por eso,
hombre y animal,, identidad que Dios cono~~ de mod~ st.mphcistmo, rmentras qu.e dice con razón .Cayetano, In De ente et essentia, c. 4, q. S, que ente real puede
nosotros la conocemos mediante la compostctón que s1gntfica el v_erbo es, al decir entenderse de dos maneras: una, en cuanto se distingue del ente fabricado por el
que el hombre desde la eternidad es animal racional, perteneciendo este ser a entendimiento -éste es propiamente {fl ente de razón-; otra, en cuanto se distin-
aquel tercer modo por el. que se dice que ser significa a veces la verdad de la gue·· de lo que no existe en acto. La esencia, pues, de la criatura, considerada en si
composición. . misma, es ente real en el primer sentido, es decir, en potencia, pero no lo es en
9. Respuesta a la tercera.- A lo tercero hay que resp~nder qu.e las realidad~s el segundo sentido y en acto, que es en lo que propiamente consiste el ente real,/
posibles no producidas todavía se colocan bajo un ?etermmado genero Y ~specte como allí mismo hizo notar Cayetano. Por eso, si a la esencia de la criatura
en el mismo sentido en que se dice que les convtenen o que , se le~ ~tnbuyen considerada precisivamente y en sí misma y como no producida, se la piensa',
con verdad los predicados esenciales, es de~ir, en cuanto estan. ob}~tlvamente como ente en acto o se le atribuye el ser actual, entonces no se la debe considerar
en el entendimiento divino o en otro cualqmera, pues esta coordmac10n o colo- en sí misma, sino en su causa, ni tiene ser real alguno distirito del ser de su
cación bajo determinados géneros y especies ilo está formalmente en las cosas, _c;ausa;· o, si se la considera como poseyendo el ser en sí misma, en tal caso es
sino en el entendimiento, aunque tiene fundamento e~ las ~os.as, o en c~an~o verdad que, según esa consideración, no es un ente real, sino de razón, puesto·
existen en acto, o en cuanto pueden existir y ser térmmo obJetivo d~ la c1encta que no existe en sí misma, sino sólo objetivamente en el entendimiento. Se dice,'\,
por la que se conoce que, ~i s.on producidas, deb~n ser de una determ~ada natu- sin embargo, que se trata de una naturaleza creable o posible en cuanto es en. i 1

raleza y esencia. Por constgmente, cuando se dtce gue una cosa I:os1bl~ Y una sí misma real y apta para existir, pudiendo en el mismo sentido tener en Diosi
producidá son la misma numérica o específicamente, s1 se trata de la 1dent1da~ ~ea! un ejemplar real, ya que éste no siempre representa _al ente_ actual, sino también\·
0
positiva, es falso, püesto que ésta no se da más que entre extremos pos1t1vos .
realia; negative autem dicuntur esse una Unde recte Caietanus, de Ente et essentia,
res vel unius speciei, quía res producibilis c. 4, q. 5, ait ens reale dupliciter accipi:
plicissime cognoscit, nos autem per compo- et producta non sunt duae res, sed una, ne- uno modo, ut distinguitur contra ens fabri-
subiective seu realiter non erant in se, neque
obiective in alio intellectu. Ut autem ver.a sitionem quam significat ver?um est, qu~ndo que habent duas species aut duas essentias, catum ab intellectu (quod proprie est ens
esset scientia qua Deus ab aeterno cognov~t dicimus )laminero ex aete~mtate e~se ammal sed unam; haec autem unitas seu identitas rationis); alío modo, ut distinguitur contra
hominem esse animal rationale, non. oportu~t rationale, quod esse pertmet a~ ~uro t~r­ negativa apprehenditur a nobis ad modum non existens actu. Essentia ergo creaturae
essentiam hominis habere ex aetermtate ah- tium modum quo dicitur. ~ss~ significare m- positivae, quía comparamus rem positivam secundum se est ens reale primo modo, sci-
terdum veritatern cornpos~tiOms .. obiective existentem in intellectu ad rem lice_t, in potentia, non vera posteriori modo,
quod esse reale in actu, quia illud esse non actu existentem, ac si essent duo ext¡·erna
significat actuale esse et rea~e, sed solam 9 Tertiae.- Ad tertmm d1cendurn est, et m actu, quod est proprie esse ens reale
connexionem intrinsecam talmm extremo- eo ·modo collocari res possibil~s nondu~ positiva, cum tamen rcipsa non sint nisi ut ib~dem Caietanus notavit. Quocirca, si
rum · haec autem connexio non fundatur "in factas sub certo genere et spect~, ~uo e1s unum; ut magis constabit ex paragrapho se- essentla creaturae praecise ac secundum se
dicuntur convenire, aut vere attr.1bu~ essen- _quentL sumpta et nondu..-n facta consideretur ut actu
actu~li esse sed in potentiali. Dices per illarn 10. Quartae.- Ad quartum respondetur
scientiam ~on cognosci homin_em posse .esse tialia praedicata, scilicet, pr_out obu:cttve sunt ens, vel ei tribuatur actu esse, sic vel non
animal rationale, sed necessario esse ammal in intellectu divino aut aho q';loptam; ha~c essentiam possibilem creaturae obiectivam est consideranda in se, sed in sua causa,
rationale; ergo solum esse potentiale non enim coordinatio seu colloc~t10 sub cert.ls divinae scientiae non esse ens confictum ab nec habet aliud esse reale ab esse suae'
o-eneribus et speciebus formahter non est m intellectu, sed esse ens revera possibile et causae; vel, si consideretur ac in se habens
est sufficiens fundamentum ems. Responde-
tur negando absolute consequentia?J, quia illa ;ebus, sed in intellectu; habet tamen ~ re- capax: ~e~is existentiae, ideoque non esse esse, sic verum est, secundum eam conside-
necessitas non est absoluta essendt secundum bus fundamentum, vel prout actu extstunt, ens rattoms,, sed sub 7nte reali aliquo modo rat~onem, non .esse ens reale, sed rationis,
vel prout existere possunt et obiectiv7 ter- comprehendt. Iam emm supra declaravi es- qma non est m se, sed obiective tantum
aliquod esse reale in ac~u, se~ quoad hoc
est possibilitas ~~ntum; mcl~dlt tamen ne: minare scientiam qua cognoscuntur t~hs na- se?-tiam creaturae, ~tiam non productam, esse in intellectu. Dicitur tamen illa natura crea-
turae atque essentiae esse~ <;J7bere, SI fiant. a~tquo modo essenttam realero. Et in superio- bilis vel possibilis, quatenus secundum se
cessitatem conditiOnalem, qwa, mmuum. s1 nbus tractando de conceptu entis ostendi-
Cum ergo dicitur res poss1bil1s et facta esse realis est et apta ad. existendum, et eodem
horno producendus est, necess~rio f~tt~rus .est
animal rationale, quae necess1tas mhil almd eadem numero vel specie, si sit sermo ~e mus non solurn sub illo comprehendi id quod modo potest habere m Deo reale exemplar ·
est quam identitas qu~eda~ obiectiva homi- identitate reali seu positiva, falsum e~t? qma actu est, sed etiam quod aptum est esse. hoc enim non semper repraesentat actual~
nis et animalis, quam 1dent1tatem Deus sim- baec non est nisi ínter extrema pos1t1va et
Disputaciones metafísico:" Disputación XXXl.-Sección lll 31
30
al posible. Del mismo niodo, por fin, las ciencias que consideran las cosas pres- de por sí y en cuanto improducida no tiene ser alguno en acto ni de esencia ni
cindiendo de la existencia no se ocupan de los entes de razón, sino de los reales, de existencia. Esta distinción. hay que tenerla en cuenta para evitar la equivocidad
puesto que consideran las esencias reales, no según el estado que tienen objeti- y par~ comprender la eficacia 00 los argumentos que suelen proponerse en esta
vamente en el entendimiento, sino en si mismas, es decir) en cuanto son aptas matena.
para existir con esas naturalezas o propiedades determinadas.
11. Respuesta a la quinta.- En qué consiste y de cuántas clases es el se1·
· de la esencia.- Respecto del quinto argumento se debe advertir que puede haber SECCION III
equivocidad en el primer miembro, es decir, en el ser de la esencia. D9_s _son, en CÓMO Y EN QUÉ SE DIFERENCIAN EN LAS CRIATURAS EL ENTE EN POTENCIA
efecto, las maneras de atribuirlo a las cosas creadas. Una, en sí mismas, incluso Y EN ACTO, O LA ESENCIA EN POTENCIA Y EN ACTO
en cuanto no han sido producidas ni son existentes .en acto. Y, en este caso, el ser
de la esencia no es un verdadero ser real actual en la criatura, como queda de- 1. En esta sección tenemos que establecer otro principio y fundamento de
mostrado, sino que es un' ser posible y que se reduce a aquel tercer miembro del lo que se va a exponer, concretamente que(en las cosas creadas el ente en potencia
ser de la verdad de la proposición o conocimiento; en efecto, según hemos pro- y el ente en acto se distinguen inmediata y formalmente como el ente y el no ente
bado, las esencias de las criaturas en este sentido sólo tienen o ser en su causa, absoluto. Algunos llaman a esta d~stinción real negativa, por el hecho de que uno
o ser objetivamente en el entendimiento. Entre esos dos miembros sólo puede d: ~os. ~xtremos ~s verdadera realidad y el otro no; otros, en cambio, la llaman
establecerse como diferencia que el ser en la verdad de la proposición no sólo dtstmcwn. d~ razon, p~esto que no son dos realidades, sino una sola, a la que
tiene cabida en las esencias reales, sino también en los entes de razón y en los el e-x;.tend1m1ento concl?e y compara como si fueran do~ {Este es un principio
ficticios, pues, en este sentido, es verdad que la ceguera es una privación, y que comunmente aceptado, mcluso por la escuela de Santo Tomás'_) como se desprende
la quimera es un monstruo imaginario, siendo ésta precisamente la razón de de Soncinas, IX Metaph., q. 3, y de otros autores. 'l
atribuir de modo peculiar a las cosas creadas el ser de la esencia antes de que
! existan, para dar a entender que esa verdad está fundada en el ser potencial apto
para existir. En_ otro· sentido se toma el ser de la esencia en cuanto conviene Qué es la potencia objetiva
· actualmente a la criatura ya existen~e, y este ser no hay duda de que es real y 2. Para .que se comprend? este principio, que es muy necesario para lo que
actual, ya se distinga de la existencia realmente, ya sólo por razón, punto que vamos a dec1r, hay q~~ advertir que a!gunos han pensado que el ente en potencia
'luego veremos,- porque es cierto que en la realidad existente la esencia misma es expresa un modo pos1t1vo de ser propio de aquella realidad de la que se dke que
un ente en acto y, en consecuencia, el ser esencial de la misma es un ser actual. está en potencia. Lo cual consiste en un ser diminuto e imperfecto en compara-
Empero, esta actualidad no, la tiene más que por creación o por la producción de ción con el estado en el que se dice que las cosas son en acto. De acuerdo con
un agente y en cuanto la esencia está realmente unida con la existencia. Por est:'l .s~entencia ha~ría. que decir que esos do~ extremos son reales y positivos. Esta
·ello, aunque concedamos que el ser de la esencia considerado de este modo es op~wn suele atnb':use a Escoto, In ll, dtst. 16, q. 1, § Rationes istae, porque
un ser actual y distinto del ser de la existencia, a pesar de todo, permanece ver- d1stm~e la. poten~la. por la que a un ente se le denomina en potencia de la
.dad ero y cierto el principio sentado de que la esencia de la criatura no posee en poten~1a activa y pastva, y .suele, por ello, llamársela potencia objetiva, tomándolo
1 acto este ser de la esencia si no es por producción, y que, por lo mismo, en sí y
del mtsmo Escoto, In Il, dtst. 12, q. 1, y, de acuerdo.con él, se cree que se trata
ens, sed etiam possibile. Ac denique eodem veritate propositionis non solum habet lo-
modo, scientiae, quae consideran! res abs- curo in essentiis realibus, sed etiam in enti- et consequentcr quod, secundum se et ex se pitur et comparatur ac si essent duae. Et hoc
trahendo ab existentia, non sunt de entibus bus rationis et fictitiis; sic enim est verum ut improducta, nullum esse in actu habet, principium receptwn communiter est etiam
rationis, sed de realibus, quía considerant caecitatem esse privationem, et chymaeram neque essentiae, neque existentiae. Et haec in schola D. Thom., ut patet ex Soncinate,
essentias reales, non secundum statum quem esse conficttun monstrum, et ideo peculiari- distinctio est prae oculis habenda ad tallen- IX Metaph., q. 3, et aliis.
habent obiective in intellectu, sed secundum ter tribuitur rebus creatis esse essentiae ante- da~ aequiyocationem et intelligendam' effi-
se, vel quatenus aptae sunt ad existendum quam existant, ut denotetur illam verítatem cactam rattonum quae in hac materia fieri
fundari in esse potentiali apto ad existen- De potentia obiectiva, quid sit
cum talibus naturis vel proprietatibus. salen t.
11. Quintae.- Quidnam et quotuplex sit duro. Alío modo sumitur esse essentiae ut 2. Ut vera hoc principium, quod valde
esse essentiae.- Circa quintum argumentum actu convenit creaturae iam existenti, et hoc SECTIO III necessarium est ad ea quae dicemus, com-
advertendum est aequivocationem esse posse esse est sine dubio reale et actuale, sive re, .SZ~?~OOQ ET IN QUO DIFFERANT IN CREATURIS prehendatur, advertendum est quosdam exi-
in primo membro, scilicet, esse essentiae. sive ratione tantum ab existcntia distingua- H-NS IN POTENTIA ET IN ACTU, SEU ESSENTIA stimasse ens in potentia dicere modurn ali-
Duobus enim modis attribuitur rebus crea- tur, quod postea videbimus, quia certum IN POTENTIA ET IN ACTU quei_D positiv~~ essendi eius rei quae in po-
tis. Uno modo secU:ndum se, etüirn ut non- est in re existente ipsam essentiam esse actu tentm esse dtcttur, quod est esse diminutum
dum sunt factae ne{Jtle.-acLU_~xistentes. Et ens, et consequenter esse essentiale illius l. In hac sectione aliud principium et et imperfectum, comparatum ad iUum sta-
hoc modo esse essentiae non est verum esse esse actuale esse. Hanc tamen actualitatem fundamentum eorum quae dicenda sunt sta- tum in qua res dicitur esse in actu. Iuxta
reale actuale in creatura, ut demonstraturn non habet, nisi per creationem vel productio- ~uendum. est, nimirum, in rebus creatis ens quam sententiam dicendum esset illa duo
est, sed est esse possibile, et revocatur ad nem agentis, et ut essentia reipsa coniuncta m po~e';tla ;t in actu immediate ac formali- esse extrema positiva et realia. Solet haec
illud tertium membrum de esse veritatis pro- est existentiae. Quocirca, quamvis demus es- te~ .distmgut tamquam ens et non ens sim- opinio. tribui. Scoto, In. II, dist. 16, q. l,
positionis seu cognitionis; nam, ut ostendi- se essentiae, hoc modo sumptum, esse actua- phc~ter. Qu~e dist~ctio ab aliquibus vocatur § Ratwnes tstae, quia distinguit potentiam
mus, essentiae creaturarum hoc modo tan- le essc et distinctum ab esse existentiae -ni- realts negatlva_, qu.m unum extremum est ve- a. qua .denominat;;.r ens .in potentia a poten-
tum habent vel esse in causa, vel obiective hilominus verum et certum est princi;ium r~ ~es, .et no.n ~liud;. ab aliis vera vocatur tia activa et passiVa, et 1deo vacarí solet ob-
in intellectu. Solum potest constituí diffe- positum, quod essentia creaturae non habet dtstmctm tatloms, quta non sunt duae re iectiva, ex eod~m Scot~, ~n II, dist. 12, q. 1,
rentia ínter illa duo membra, quod esse in actu hoc esse essentiae nisi per effectionem, sed una tantum, quae per intellectum conct et secundum tllum extstunatur esse aliquid
32 Disputaciones metafísicas 33
Disputación XXXI.-Sección III
1
de algo real pos1tlvo por parte del ente que se dice estar en potencia. Pero ni potencia real positiva es una verdadera realidad o está fundada en alguna realidad \
Escoto afirmó esto último, ni tiene en sí verosimilitud alguna. Pues Escoto jamás y entidad. Por eso, como hizo notar muy bien Santo Tomás, I, q. 9, a. 2, a las
entendió que la potencia puramente objetiva es algo real positivo distinto de la criaturas no se las llama posiblés si no es por denominación de alguna potencia
, causa productora y presupuesto para la acción de ésta por parte de la realidad activa o pasiva; y cuando esta denominación está tomada de la potencia pasiva
posible. Es más, si se le lee atentamente, lo niega expresamente en la citada
o de la potencia activa de la causa segunda, presupone ya esa potencia producida
distinción 12; sólo, por tanto, llamó ente en potencia objetiva al ser posible
mismo, porque se comporta como objeto de la potencia productora. Por consi- por otro, puesto que es imposible que la causa segunda o cualquier potencia
guiente, no se diferencia más que en la palabra, llamando ente en potencia pasíva real sea totalmente improducida. Por esto mismo, dice Santo Tomás:
objetiva a lo que nosotros llamaroos ente potencial, y piensa que Aristóteles habla Todas las criaturas, antes de existir, no era posible que existiesen en virtud de
de esa potencia objetiva en el lib. !X de la Metafísica, al decir que la potencia Y potencia alguna creada, ya que nada creado es eterno, sino que sólo lo eran
el acto están en el mismo género; mas del sentido de este axioma nos hemos por potencia divina, en cuanto puede Dios sacarlas a la existencia. Por consi-
ocupado antes y no tiene nada que ver con la cuestión presente. guiente, por parte de las criaturas sólo se presupone la no repugnancia para ser
3. Así, pues, que el ser en potencia o la potencia objetiva no pueda ser una producidas de este modo, ya que no puede exigirse o presuponerse en ellas nada
realidad verdadera y positiva en la cosa misma que se dice estar en potencia, real.
es evidente, en primer lugar, por lo dicho en el párrafo precedente, porque, o esa 4. Ni tampoco la potencia por referencia a la cual se dice que están en
potencia es producida, o es totalmente improdudda; si es improducida, no es potencia objetiva, puede ser algo en esos mismos entes, sino que lo es en la causa
nada distinto del Creador; si es producida, o lo es desde la eternidad y por nece- por la que pueden ser producidos, ya que estar en potencia objetiva no consiste •
sidad, cosa que no puede afirmarse sin error, o lo es libremente y en el tiempo, más que en poder ofrecerse como objeto a alguna potencia, o mejor a la acción .
y en este caso, antes de ser producida, ella misma estaba en potencia objetiva y, o causalidad de alguna potencia; y una cosa no puede ofrecerse como objeto a
consecuentemente, la realidad total, sin que tal potencia hubiese sido producida sí mrsma,. del mismo modo que. n~ puede s:r producida por si misma, sino que
en la realidad, estaba en potencia objetiva; luego este estar en potencia objetiva ha de serlo por ~tra; por cons1gmente se dice que está en potencia objetiva en
no expresa potencia alguna real y positiva que exista actualmente. En segundo orden a la potencia de otro, y por denominación derivada de ésta se llama a una
lugar, o esa potencia permanece en la cosa producida, o no permanece. Si no
cosa posible.(Se concluye, pues, que el ente en potencia en cuanto tal no expresa
permanece, no puede ser nada real y positivo; ¿cómo, en efecto, ese ente, sea
cual sea el modo de pensarlo, si fuese algo positivo y real, quedaría destruido un est~do. o modo positivo del e~te, sino que más bien, si se prescinde de la
porque se produjese un ente en acto? Si, por el contrario, permanece dicha po- denommacrón tomada de la potencia del agente, implica negación, concretamente
tencia en la cosa producida, ya no se trata de una potencia meramente objetiva, la .de no habe~ brotado todavi~ de dicha potencia; pues precisamente se dice que
sino también subjetiva, y las cosas no serían hechas de la nada, sino de una está en potencia, porque toda~m no ha pasado al act(), y, por eso mismo también,
potencia presupuesta, como del sujeto o materia de la que se hace una cosa. En cu~ndo se crea u~a ~o~a, deJa de estar en potencta, no porque deje de estar
tercer lugar se demostró antes que en la esencia posible, antes de ser producida, SUJeta a, 1~ potenc1a ~1Vma y de e~;ar conte~ida en ella, sino porque ya no está
no existe nada de realidad -hablando propiaroente de realidad positiva y actual-; en ella urucamente, smo que tamb1en ha sahdo de ella y está en si misma. Este
por consiguiente, no puede haber en ella potencia real positiva, puesto que toda estado, pues, es el que excluía aquel "en potencia".

reale positivum ex parte entis quod in po- ducta; si est improduct&, nihil est distin-
tentia esse dicitur. Sed neque Scotus dixit ctum a creatore; si est producta, vel ab
real!s. pos1t1va; omnis enim potentia realis aliquid in ipsis, sed in causa a qua fieri
hoc ultimum, neque ullam in se verisimili- aeterno et ex necessitate, et hoc dici non positiVa est res aliqua vera seu in aliqua
potest sine errare, vel libere et in tempore, possunt, quia esse in potentia obiectiva nihil
tudinem habet. Scotus enim nunquam intel- realitate et entitate fundata. Quocirca, ut aliud est quam posse obiici alicui potentiae,
lexit potentiam pure obiectivam esse aliquid et de antequam produceretur ipsa erat in recte notavi~ D. Thom., I, q. 9, a. 2, crea-
potentia obiectiva, et consequenter res tata, vel potius actioni aut causalitati alicuius po-
reale positivum distinctum a causa produ- tu~ae .non d1cuntur possibiles nisi per deno- tentiae; non potest autem res obüci sibi
cente et praesuppositum ad actionero eius ex sine tali potentia in re producta, erat in po-
mtn~ttonem ab aliqua potentia activa vel ipsi, sicut non potest fieri a se, sed ab alio;
parte rei possibilis. Immo, si attente legatur, tentia obiectiva; ergo hoc esse in potentia pass1va; quando autem haec denominatio
aperte id negat dicta dist. 12; solum ergo obiectiva nullam dicit potentiam realero et dicitur ergo esse in potentia obiectiva in or-
sui"?ítur a potentia passiva vel a potentia
vocavit ens in potentia obiectiva ipsum ens positivam quae actu sit. Secundo, nam vel. acttva secundae, supponit iam talem dine ad alterius potentiam, et per denomi-
talis potentia manet in re producta, vel non
possibile quia se habet ut obiectum poten-
tiae productivae. Unde solum in nomine dif- manet. Si non manet, nihil reale et positi- . .~f.......... .l~;"!J''Ía''f'· ª·b alío productam; non potest nationem ab illa dicitur res possibilis. Relin-
quitur ergo ens in potcntia ut sic non dicere
c~usa secunda vel aliqua potcntia
fert vacando ens in potentia obiectiva quod vum es se potest; quomodo enim illud ens, reahs esse prorsus improducta Qua- statum aut modum positivum entis, sed po-
nos vocamus ens potentiale, et de illa poten- qualecumque esse fingatur, si aliquid positi.,.. propter (ait Div. Thomas) omnes cre~turae, tius praeter denominationem a potentia agen-
tia obiectiva existimat loqui Arist., IX Me- vum et reale esset, destrueretur per produc- anteqz!am essent, non erant possibiles esse
tionem entis in actu? Si vera illa potentia tis includere negationem, scilicet, quod non-
taph., cum dicit potentiam et actum esse in per allqualf11 potentiam creatam, cwn nullum dum actu prodierit a tali poten tia; ideo enim
eodem genere; sed de sensu huius axiomatis manet in re producta, iam illa potentia non c:;eatuff! ;lt aet:rnum, sed per solam poten-
est obiectiva tantum, sed etiam subiectiva, in potentia esse dicitur, quia nondum exivit
dictum est supra et ad praesens nihil refert. ~tam dwmam, m quantum Deus potest eas
3. Igitur, quod illud esse in potentia seu nec res fierent ex nihilo, sed ex praesuppo- trt esse producere. Ex parte igitur creatura-
in actum, e~ propterea, etiam cum res crea-
illa potentia obiectiva non possit esse res sita potentia, tamquam ex subiecto vel mate- :umfi solum ~UPP?~itur . non repugnan tia ut tur, desinit esse in potentia, non quia desi-
aliqua vera et positiva in ipsa re quae in ria ex qua fit res. Tertio, supra ostensum lta a~t, qma mhd re1 in eis requiri aut nat esse subiecta divinae potentiae et con-
potentia esse dicitur, primo est evidens ex est in essentia possibili, priusquam fiat, nihil suppom potest. tenta in illa, sed quia iam non est tantum
dictis paragrapho praecedenti, quía vel illa rei esse (proprie loquendo de re positiva et 4. Neque. illa potentia respectu cuius di- in illa, sed etiam ab jlla et in seipsa. Hunc
potentia est producta, vel omnino impro- actuali); ergo non potest in ea esse poten tia c:untur essc m potenth cbiectiva, pot.;!st csse ergo statum excludebat illud in potentia.
O:SPUn CONES V - 3
34 Disputaciones metafísicas Disputación XXXl.-Sección lll 35

esa expresión y otras semejantes tengan algún sentido verdadero, de acuerdo con
Qué añade la esencia en acto a la esencia en potencia la opinión. anter_ior, hay que .ent:nder~as de la esencia en acto, la cual, comparada
con la existencia, es potencia teceptlva de ella, pero no es esencia actual más
5. En segundo lugar hay que tener principalmente en cuenta que, respecto que en cuanto recibe actualmente el acto de ser.
del otro extremo, es decir, ente o esencia en acto, afirman los autores frecuente- 6. De esto, empero, se sigue por fuerza, aunque la esencia actual no se
mente que la esencia en acto añade la existencia a la esencia misma. Este modo distinga de la potencial, a ~o. ser cuando existe~ ~ también porque está bajo el acto
de hablar, de acuerdo con la sentencia de aquellos que mantienen que la esencia
de ser, que f?rmal y prec1~1vamente ~o se d1s~mgue de modo inmediato por el
existente no se distingue realmente de su existencia, ha de ser entendido nece- acto de ser, smo por su ent1dad esencial, es decir, por el ser de la esencia actual.
sariamente de una adición según razón o impropiamente dicha. Porque, si nos Es necesario -repito- decir esto, si se establece distinción real entre la esencia
referimos a la esencia en acto respecto de la esencia en potencia, parece que se act_ua! y la e~istencia como entre potencia real y acto. Porque el ente en potencia
dice con poca propiedad que le añade la existencia, puesto que no se realiza ob!etlva, segun. demos.tramos, es nada. en ab~oluto o n? ente en acto; por consi-
propiamente una adición real si no es a un ente real, ya que aquello a que se gruente, cualqmer ~ntldad actual se d!-ferenCla formal, mmediata y precisivamente
hace la adición tiene algo de entidad; mas dijimos que la esencia en potencia no del ente en potencia por aquello precisamente por lo que es entidad actual en su
tiene nada de entidad; por tanto, hablando con propiedad, no se le añade nada, género y deja de ser potencial; mas la esencia actual se diferencia de la esencia
a no ser, acaso, según la razón, en cuanto la esencia en potencia objetiva es con- en P.otencia por el se.r. de la esencia, como es de por sí evidente, sin que se dife-
cebida a modo de ente, y sería más propio el decir que la esencia como ente r~ncte for~a! ~ prec1s1va_m~nte I;'or la existencia, sino por aquella actualidad que
en acto se distingue de sí misma en cuanto está en potencia gracias a la existen~ia nene en SI d1stmta de la ex1stenc1a, puesto que no poseía dicha actualidad mientras
actual. Por eso, si nos referimos a la esencia en acto, no puede decirse en modo estaba en potencia; luego. Además, porque, según esa entidad actual está en
alguno, según esta sentencia, que la esencia existente añada la existencia sobre la potencia receptiva de la existencia, potencia en que no estaba en cuant~ conside-
esencia en acto, puesto que la esencia que· es ente en acto incluye formal e intrin- rada en s.ola potenci~ obje.tiva. Queda, por otra parte, claramente explicado en
secamente la existencia; por ella, en efecto, queda constituido como ente en acto la humanidad de Cnsto, st se supone que existe por la existencia increada del
y se distingue del ente en potencia, de acuerdo con esta sentencia, según queda Ve~bo, porque, a pesar de todo, ~lla misma, concebida precisivamente, es una
explicado. Por eso se valen con más frecuencia de este modo de hablar los autores et;tldad .actual ~rea?a, y, por lo m1smo, incluso . concebida asi precisivamente, se
que piensan que la existencia se distingue realmente de la esencia de la criatura, dU:er7ncm de .s1. ,m1sma en cuanto estaba desde la eternidad en la sola potencia
como se echa de ver por los que citamos más arriba, entre los cuales Egidio Ro- obJetr~a, concibiendosela, por ello, ahora como próximamente apta para el hecho
mano dice, en el Quodl. I, q. 7, que la existencia se imprime a la esencia cuando de ururse .con el Verbo, cosa 9ue no poseía antes de la creación; por consiguiente,
es creada y convertida en existente.(Esta afirmación, si se la entiende de la la humam~ad, en cuanto. enttdad actual de la esencia, se diferencia de sí misma
esencia en potencia tal como era, o mejor era pensada antes de la eficiencia divina, ~n potencia p~r su propm entidad creada de esencia y no sólo por la existencia
o es totalmente falsa, o completamente impropia y metafórica, pues ¿cómo puede mcreada de Dtos.
imprimirse un acto a lo que no es nada? El acto, en efecto, no se imprime más 7. ~e explic.a Y cor~obora más esto: en efecto, si la esencia y la existencia
que a una potencia receptiva, y la esencia bajo esa consideración no está, en poten- son real~dades dtversas, 1~ual que la esencia puede estar en potencia y en acto,
cia receptiva, sino en potencia meramente objetij Por consiguiente, para que de la misma manera la ex1stencm creada está en potencia y en acto; y del mismo

Quid addat essentia in actu essentiae tentia. Unde, si sit sermo de essentia in sint, iuxta praedictam sententiam, necesse illam quam in se habet, ab existentia distin-
in potentia actu, nullo modo dici :potest, iuxta hanc est intelligi de essentia in actu, quae, coro- ctam, quia illam actu non habebat dum erat
sententiam, quod essentia existens addat exi- parata ad esse, est potentia receptiva illius~ in potentia; ergo. Item, quía secundum il-
5. Secundo principaliter observandum est stentiam supra essentiam in actu, quia es- non tarnen est actualis essentia, nisi dum lam entitatem actualem est in potencia re-
círca aliud extremum, scilicet, ens aut es- sentia quae est ens actu formaliter et in- actu recipit actum essendi. cept~va existentiae, in qua non erat prout
sentiam in actu, frequenter ab auctoribus trinsece includit existentiam; per illam enim 6. Ex hoc tamen necessario sequitur, constderata in sola potentia obiectiva. Prae-
dici essentiam in actu addere existentiam ipsi constituitur ens actu e~ distinguitur ab ente actualis non differat a po- terea declaratur aperte in humanitate Christi
essentiae. Qui modus loquendi, iuxta senten- in potentia, iuxta hanc sententiam, ut dictum ~.,. '"-"' est, vel etiam quia est sub si supponatur existere per existentiam in~
tiam eorum qui affirmant essentiam existm- est. Quapropter frequentius utuntur illo mo-

ji············· ¡~;¡u~~:~f¡::,.~fo~r~:m:~a~I~it~e.;r~~taimen
c~eatam Verbi, quia ~ihilominus. ipsa, prae-
tem non distinguí ex natura rei a suo esse, do loquendi auctores qui existimant esse in actu essendi, sed ctse concepta, est entltas actuahs creata et
intelligendus necessario est de additione se- distingui ex natura reí ab essentia creaturae~ seu in ac essen- ideo etiam sic praecise concepta diffe~ a
essepraecise
cundum rationem aut improprie dicta. Nam, ut patet ex superius citatis, inter quos Aegid., . . ' necesse est di- seipsa, u~ erat ab aeterno in sola potentia
si sit sermo de essentia in actu respectu es- Quodl. I, q. 7, ait esse imprimi essentiae cere> d1stmguendo ex natura reí essentiam ac- obiectiva, et ideo concipitur nunc ut proxime
sentiae in potentia, minus proprie dici vide- dum creatur e~ fi~ existens. Quod dictum si ~alem ab existentia, tamquam realero poten- apta, ad hoc ut uniatur Verbo, quod ante
tur addere illi existentiam, quía additio rea- intelligatur de essentia in potentia prout tlam ab a7:tu. Quia ens in potentia obiectiva,-· creat10nem non habebat; illa ergo humani-
lis non fit proprie nisi enti reali, nam aH- erat, vel potius cogitabatur ante effectionem u~ ostendunus, est simpliciter nihil seu no~ tas, ut actualis entitas essentiae differt a
1

quid entitatis habet cui additio fit; diximus J?ei, vel est omnino falsum, vel impropriis- ~ms actu;. ergo_ quael~bet actualis entitas peJ seipsa in potentia per suamme; entitatem
autem essentiam in potentia nihil habere en- sunum ae metap)J.oricum; qua modo enim 1d forma~ter unm:d1ate ac praecise differt essentiae creatam et non tantum per esse in-
titatis; non ergo ei fit additio proprie lo- potest actus imprimi ei quod nihil est? a:b ente U: potentm? per quod est in suo creatum Dei.
quendo, nisi fortasse secundum rationem, actus enim non imprimitur nisi potentiae g_en.ere ent1tas actualis et desinit esse poten- 7. Quod declaratur amplius et confirma-
quatenus essentia in potentia obiectiva ap- receptivae: essentia autem sub ea conside- tl~lis; sed essentia actualis in esse essentiae tur : nam, si essentia et exístentia sunt res
prehenditur per modum entis, propriusque ratione non est in potentia receptiva, sed d1ffert ab essentia _in potentia, ut per se diversae, sicut essentia potest esse in poten-
diceretur essentiam ut actu ens distinguí per mere obiectiva. Igitur, ut illa locutio et si- n~tum est, e.t no~ differt formaliter ac prae- tia et in actu, jta existentía creata est in
existentiam actualem a seipsa ut est in po- miles aliquem verum sensum habere pos- Clse per extstentmm, sed per actualitatem potentia et in actu; et sicut essentia non
Disputación XXXI.-Sección lV 37
36 Disputact.ones metafísicas

modo que la esencia no puede ser actual si no está unida con la existencia, ig~al­ SECCION IV
mente tampoco la existencia puede ser actual a no ser unida con la esencm; /

sin embargo, la existencia actual no se distingue formal e intrínsecamente de sí SI LA ESENCIA DE LA CRIATURA SE CONSTITUYE COMO ESENCIA ACTUAL EN VIRTUD
misma como potencial por la esencia, sino por la propia entidad actual que no DE UN SER REAL INDISTINTO DE ELLA MISMA, QUE POSEE EL NOMBRE
poseía en acto mientras estaba en potencia; luego lo mismo sucede con la esencia, Y LA NATURALEZA DE EXISTENCIA
si se la compara .consigo misma en potencia según la actualidad precisiva de la
esencia. De modo semejante, no sólo podemos concebir a la esencia precisiva- 1. Hemos hablado de la esencia de la criatura en cuanto posible y en cuanto
mente y a la existencia precisivamente como en potencia y como en acto, sino actual y de la clase de distinción que hay entre ellas; nos queda por hablar del
que podemos concebir también, como es de por sl evidente, al compuesto total ser por el que la esencia queda constituida en act-o de modo absolutamente formal.
de eSencia y existencia; ahora bien, este ente en acto no se distingue ade,mada- 2. Afirmo, pues, en primer lugar: la esencia real, que es actualmente algo
mente de sí mismo en potencia por añadir la existencia. a la ese1_1cia, puesto ~ue en sí misma distinto de su causa, está intrínsecamente constituida de algún ser
en ambos estados incluye la existencia de modo proporc10nado, smo que se dife- real y actual. Esto se deduce con claridad de lo dicho, puesto que toda entidad
rencia por toda su entidad adecuada, concretamente porque, mientras está en acto, real está constituida por algún ser real, ya que ente se dice por el ser (es se)J y
tiene la actualidad de la esencia y la de existencia y, mientras está en potencia, no ente real por el ser ( esse) real; luego, cuando una entidad real deja de ser poten-
tiene nlnguna de ellas. . . . cial y se convierte en actual, es necesario que esté constituida por algún ser
8. Resulta, pues, universalmente verdadero el segundo prm.clplO ~repuesto real actual. Además, la esencia actual real es, en su género, ente real verdadero
anteriormente es decir que el ente en acto y el ente en potenc1a se d1stmguen y actual, que se diferencia ya del ente en potencia; luego es preciso que esté
formalmente de' modo 'inmediato como ente y no ente, y no como s1. un ente se formalmente constituida en tal actualidad por algún ser real actual que le haya
añadiera sobre otro ente. Y, en consecuencia, es también verdad que la esencia, sido comunicado en virtud de alguna eficiencia.
en cuanto ente actual, se distingue inmediatamente de la esencia en potencia por 3. Afirmo en segunda lugar: esta constitución no se realiza por la compo-
su propia entidad actual, bien exija otra entidad u otro modo para poseerla, bien sición de una determinada existencia con una determinada entidad, sino por abso-
no, puesto que para la esencia en acto vale la misma razón que para c':alqui~r luta identidad real. Se prueba, en primer lugar, por lo dicho, ya que la esencia
ente en acto. Por eso, para expresarnos formalmente y al margen de cualqmer opi- actual se diferencia de sí misma como potencial por su entidad inmediatamente;
nión, no hay que decir que la esencia actual se distingue de la potencial porque luego por ella misma posee el ser actual por el que está constituida, etc. En se-
posee la existencia; ya q~e, aunque también pudi;ra verifi~arse esto,. s.ea form~l gundo lugar se explica de la siguiente forma: o la esencia actual se distingue
y próximamente, sea rad1cal y remotamente, segun las diversas opmmnes, sm realmente de la existencia, o no. Si no se distingue, es evidente que no tiene ser
embargo de modo formallsimo e inmediato en cualquier se:atencia la esencia actual alguno distinto por el que esté constituida en tal actualidad. Y si, por el contrario,
se separa de la potencial por su propia entidad actual que posee en concepto de se distingue, entonces también se distingue el ser de la esencia actual del ser
esencia real. actual de la existencia; luego el ser de la esencia actual no se distingue realmente
de la esencia actual, porque, de lo contrario, se procederla al infinito; luego,
potest esse actualis, nisi ¡_;:o_nipn~ta existen- 8. Est ergo in universum verum secu~­ en cualquier sentencia, el ser por el que se constituye la esencia actual en cuanto
tiae, ita neque existentia potest esse actualis dum principium supra positum, scilicet, ens tal no puede ser realmente distinto de ella misma.
nisi coniuncta essentiae; formaliter tamen et in actu et ens in potentia distinguí forrnali-
intrinscce non differt existentia actualis a ter immediate tamqm~m ens et non ens, et
seipsa potentiali per essentiam, sed per suam non tamquam addens unum ens supra aliúd SECTIO IV esse reali actuali, ei corrununicato per effi-
actualem entitatem, quam actu non habebat ens. Et consequenter etinm est verum essen- AN ESSENTIA CREATURAE CONSTXTUATUR IN cientiarn aliquam.
dum erat in potentia; idem ergo est de es- tiam, prout actuale ens, distinguí immediate ACTUALITATE ESSENTIAE PER ALIQUOD ESSE 3. Dico secundo: haec constitutio non
sen tia, si secundum praecisam actualitatem ab essentia potentiali per suammet entitatem REALE, INDISTINCTUM AB IPSA, QUOD NOMEN fit per compositionem talis esse cum tali en-
essentiae ad seipsam in potentia comparetur. actualem, sive ad habendam illam requirat HABEAT ET RATIONEM EXISTENTIAE titate, sed per identitatem ornnimodam se-
Similiter, non solum essentia praecise et aliam entitatem, vel alium modum, sive non; cundum rem. Probatur primo ex dictis, quía
est enim eadem ratio de essentia in actu l. Diximus de essentia creaturae ut pos- essentia actualis differt a seipsa potentiali
existentia praecise, sed etiam totum compo- sibili et ut in actu, et de distinctione earum
quae de quolibet ente in actu. Unde, ut immediate per suam entitatem; ergo. per
situm ex esse et essentia potest a nobis con- formsliter loquamur et abstrahamus ab omni qualis sit; superest dicendum de esse, quo illammet habet illud esse actuale per quod
cipi ut in potentia et in actu, ut per se opinione, non est dicendum essentiam actua- essentia in actu formalissime constituitur. constituitur, etc. Secundo declatatur in hunc
!lotum est; hoc autern ens in ae tu non lem distinguí a potentiali quía habet exísten- 2. Dlco ergo primo: es sentia realis, quae modum: nam vel essentia actualis distingui-
distinguitur adaequate a seipso in potentia, tiarn; narn, licet id etiam possit verificari, in se est v.liquid actu distinctum a sua cau- tur ex natura rei ab existentia, vel non. Si
quía addit existentiam essentiae, nam in aut formaliter et proxime, aut radicaliter et sa, constituitur intrinsece aliquo esse reali
non, manifestum est nullum habere esse
utroque statu includit existentiam proportio- remate, iuxta varias opiniones, tamen forma- et actuali. Hoc sequitur aperte ex dictis,
nam omnis entitas realis constituitur aliquo distinctum, quo in tali actualitate constitua-
nate; sed differt per totarn entitatem suam lissime et immediate in omni sententia se- tur. Si vero distinguitur, ergo etiam distin-
adaequatam, quía, nimirum, dum est in actu, paratur essentia actualis a potentiali, per esse reali, cum ens ab esse dicatur, et ens
reale ab esse reali; ergo, dum entitas reaUs guitur ex natura rei esse essentiae actualis
habet actualitatem essentiae et existentiae, suammet entitatem actualem, quam habet in ab esse existentiae actuali: ergo esse essen-
dum vera est in potentia, neutram habet. ratione essentiae realis. desinit esse potentialis et fit actualis, necesse
est ut aliquo actuali esse reali constituatur. tiae actualis non distinguitur ex natura reí
Rursus essentb actualis realis in suo genere ab actuali essentia, alioqui in infinitum pro-
est verum ct actuale ens reale, differens iam cederetur; ergo in omni opinione iUud es se
ab ente in poten tia; ergo necesse est illam quo constituitur essentia actualis ut sic, non
formaliter constitui in tali actualitate aliquo potest esse distinctum ex natura rei ah ipsa.
38 Disputaciones metajfsicas Disputación XXXI.-Secci_ó:n~l:.:V_ _~-------------­ 39
que el accidente es un ente en acto y existe absolutamente en virtud de su ser,
Solución propia de la cuestión aunque ese ser exija la inherencia en el sujeto de tal manera que no pueda
existir naturalmente sin ella.
. 4. Afirmo en tercer lugar: el ser por el que la esencia de la crlatura se cons- 5. En segundo lugar argumento, tanto en absoluto como ad hominem: porque
tituye formalmente en la actualidad de la esencia es un verdadero ser de existencia. a este ser de la esencia actual le convienen todas las cosas que suelen atribuirse
Las dos proposiciones anteriores, tal como las hemos propuesto, son comunes en a la existencia, e incluso todas aquellas cosas por las que los autores de la primera
cualquier posición, ya se defienda que la existencia se distingue realmente de y segunda sentencia creen que la existencia se distingue realmente de la esencia;
la esencia, ya no; y en cuanto a esta tercera, la admiten, e incluso tienen que luego se trata de un verdadero ser de existencia. Se prueba el antecedente, primero,
defenderla los que no distinguen la existencia de la esencia actual; aunque los que porque este ser de la esencia actual no es eterno, sino temporal; puesto que,
opinan lo contrario la niegan con bastante frecuencia. Más aún, si se expresan según se demostró antes, las criaturas no han tenido ser alguno real desde la
consecuentemente, no veo por qué razón puedan admitirla. Hay varios modos eternidad, sino que se dice que es eterno el ser de la esencia en cuanto se dis-
de probar esta aserción. Primero, porque este ser considerado preclsivamente basta tingue del ser de la existencia, afirmación que no puede ser verdadera más que de
para la verdad de esta proposición de segundo adyacente, la esencia es; luego aquel ser potencial; luego el ser actual, del mismo modo que es temporal, igual~
ese ser es verdadera existencia. La consecuencia es clara; en efecto, según la mente es verdadera existencia. Además, este ser conviene a la criatura de modo
significación ordinaria y la concepción de los hombres, el es de segundo adyacente contingente o no necesario, puesto que no sólo no lo poseyó antes de ser producida,
no está desvinculado del tiempo, sino que significa existir actualmente en la sino también porque puede quedar privada de él después de poseerlo; ahora
realidad, cosa que entendemos todos por el nombre de existencia o por el ser de bien, éstas son características de la existencia, por las que principalmente se juzga
la existencia. Se objetará que respecto de la esencia actual se dice siempre con que se distingue de la esencia, ya que de la esencia se dice que no conviene a la
verdad que es, pero que no se dice formalmente a causa de la actualidad de la cosa contingentemente, sino de modo necesario e inseparable; luego este ser de
esencia, o a causa del ser por el que está constituido formalmente en tal actua- la esencia actual tiene todas las características de la existencia. Se objetará: si
lidad, sino porque nunca posee este ser sin la existencia, aunque se trate de una este argumento es eficaz, no sólo concluye que este ser es la existencia, sino
existencia distinta de tal ser o de la actualidad de la esencia. Mas contra esta también que es distinto de la esencia. Se responde que en la opinión de otros
respuesta se prueba el antecedente del argumento propuesto, porque la esencia así es la conclusión; pero que, según nuestra sentencia, se concluye más bien que
es ente en acto y se distingue del ente en potencia por este ser de la esencia con esos argumentos no se prueba leg1timamente que la existencia se distingue
actual considerado formal y precisivamente; luego tal existencia existe en virtud realmente de la esencia, punto de que luego nos ocuparemos con más extensión.
de dicho ser; es, pues, legitima la inferencia: es un ente en acto; por consiguiente Por eso, a este ser de la esencia actual le conviene, además, el ser conferido a la
es, puesto que ser un ente en acto no disminuye la razón de ente que incluye criatura -mediante la eficiencia del Creador; mas por la eficiencia se confiere
el verbo es. Por tanto, aunque concedamos que este ser de la esencia actual Próximamente el ser de la existencia; luego también en esto conviene este ser
depende como de condición necesaria de un término o acto ulterior, o de algo con la existencia. Finalmente, no puede idearse característica alguna necesaria
semejante, sin embargo ese mismo ser constituirá formalmente el ente en acto y para el ser de la existencia y que no convenga a este ser; excepto que alguno
lo distinguirá del ente en potencia; luego es en virtud de él por lo que se dice diga, incurriendo en petición de principio, que una de las condiciones exigidas
que una cosa existe verdadera y absolutamente; del mismo modo que se dice para la existencia es que se distinga realmente de la, existencia actual, afirmación
Propria quaestionis resolulio quod omnes intelligimus nomine existentiae esse dicitur esse ens actu et absolute esse, ditiones existentiae, propter quas maxime
seu per esse existentiae. Dices de actuali quamvis illud esse requirat inhaerentiam in censetur distinguí ab essentia; nam essentia
4. Dico tertio: illud esse qua essentia essentia semper vere did est, non tamen subiecto, ita ut sine illa naturalíter esse dicitur non convenire rei contingenter, sed
creaturae formaliter constituitur in actuali- formaliter ob actualitatem essentiae, neque non possit. necessario et inseparabiliter; ergo hoc esse
tate essentiae est verum esse existentiae. ob illud esse qua in tali actualitate forma- 5. Secundo argumentar, tam simpliciter actualis essentiae P,abet conditiones orones
Duae propositiones praecedentes prout a liter constituiturj sed quia nunquam habet quam ad hominem: nam huic esse actualis existentiae. Dices: si haec ratio est efficax,
nobis propositae sunt, communes sunt in hoc esse absque existentia, tametsi distincta essentiae conveniunt omnia quae tribui so- non solum concludit quod hoc esse sit exi-
omni opinione, sive teneamus existentiam a tali esse seu actualitate essentiae. Contra lent existentiae, immo et illa omnia propter stentia, sed etíam quod sit distinctum ab
distinguí ex natura reí ab essentia, sive non; hanc autem responsionem probatur antece- quae auctores primae et secundae sententiae essentia. Respondetur in opinione aliorum
haec autem tertia admittitur quidem, immo dens rationis factae; nam per hoc esse es- existimant existentiam distinguí ex natura ita concludi; tamen, iuxta nostram senten-
n_ec_essa_ri1) asseritur ab bis qui non distin- sentiae actualis formaliter ac praecise sump- rei ab essentia; ergo est verum esse existen- tiam, potius concludi non recte probari illis
guunt existentiam ab actuali essentia; ab tum talis essentia est ens in actu et distin- tiae. Antecedens probatur, nam primo hoc rationibus existentiam distinguí ex natura
his vero qui oppositum sentiunt, frequen- guitur ab ente in potentia; ergo ex vi illius esse essentiae actualis non est aeternum, sed rei ab essentia, de quo plura inferius. Unde
tius negatur. Immo, si consequenter loquan- esse talis essentia est; recte enim infertur : temporale; nam, ut supra ostensum est, crea- ulterius huic esse actualis essentiae convenit
tur, non video qua ratione possint eam ad- est ens actu; ergo est, quía es se ens actu turae nullum esse reale ab aeterno habue- ut conferatur creaturae pex efficientiam crea-
míttere. Probatur autem haec assertio variis non diminuit rationem cntis quam includit runt, sed esse essentiae, prout distinguitur toris; sed per efficientiam proxime confer-
modis. Primo, quia hoc esse praecise sump- verbum est. Unde, etiam si demus hoc esse ab esse existentiae, dicitur esse aeternum, tur esse existentiae; in hoc ergo etiam con-
tum satis e:>t ad veritatem huius locutionis essentiae actualis pendere ab ulteriori ter- quod non potest esse verum nisi de illo esse venit hoc esse cum existentia. Denique nulla
de secundo adiacente, essentia est; ergo illud mino seu actu tamquam a conditione neces- potentiali; ergo esse actuale, sicut temporale potest excogitari conditio necessaria ad esse
esse est vera existentia. Consequentia est saria, vel ab aliquo huiusmodi, nihilominus est, ita etiam est vera existentia. Deinde, hoc existentiae_ quae non conveniat huic esse.
clara: nam, iuxt:1 communem significatio- tamen illud esse ipsum formaliter constituet esse convenit creaturae contingenter seu non Nisi forte aliquis, petendo principium, dicat
nem et conceptionem hominum, est, de se- ens actu et distinguet illud ab ente in po- necessario, quandoquidem et, priusquam fie- unam ex conditionibus requisitis ad existen-
cundo adiacente, non absolvitur a tempore, tenth; ergo ex vi illius vere et absolute ret, illud non habuit, et potest, posteaquam tiam esse ut distinguatur ex natura reí ab
sed sígnificat actu esse in rerum natura, dicitur res esse; sicut accidens ex vi sui illud habet, illo privari; sed istae sunt con- actuali essentia, quod sane absurde dicere-
40 Disputaciones nzelafisicas 41
Disputación XXXI. Sección IV
que, sin duda, seria absurda, puesto que ahora investigamos las características por . , · ed 1"atarnente que una esencia posible se convierte .en esencia actual,
las que podemos conocer qué es la existencia y por qué hay que distinguirla de mtrmseca e mm · .·,
t't a a la esencia fuera de las causas o de la nada, es cas1 una propostcmn
co~ds tuy por sus términos puesto que en vlrtud de ese ser es algo en acto.
1
la esencia. Seria, pues, una petición de principio arbitraria el poner esta distinción
entre las características necesarias para el ser de la existencia. Sobre todo porque~ ev1 en etambién demostrada' por los pnnc1p10s
. · · senta dos, puesto que se demostró
al ser la distinción una negación o una especie de relación, no es caracteristica Queda . L. •
esencialmente requerida para el ser de una cosa, sino que es algo que resulta del n virtud de este ser por lo que la esencia queda formalmente constttmda
ser concreto de esa cosa. No se debe, pues, poner la distinción entre las caracte- te esd: la posibilidad que poseia desde la eternidad, según nuestro modo d.e
rísticas necesarias para el ser de una cosa, ya se trate de la esencia, ya de la c~~~~bir, puesto que ser educido. de la posibilidad, por asi decirlo, y ser consti-
existencia; por lo demás, no puede pensarse característica alguna que constituya tuido fuera de las causas es lo m1smo. .
al ser real en el ser de la existencia y que no se encuentre en el ser de la 7. Se sale al paso a una objeción.- Ni tiene que. v~r el que alguno dtga que
esencia actual. Luego éste es el verdadero ser de la existencia. este ser de la esencia actual depende de otro ser d1stmto, al que. otros llaman
6. En tercer lugar se explica esto mismo partiendo de la razón propia de existencia actual, bien porque, aunque admitamos esta dep:nd~ncm, no puede
existencia; porque el ser de la existencia no es más que aquel ser por el que tratarse de una dependencia en el género de la causa o ~ermmo formal, que
formal e inmediatamente queda una entidad constituida fuera de sus causas, constituya intr1nsecamente a la esencia en la razón de esencia actual, y nosotros
dejando de ser nada y comenzando a ser algo; mas esto mismo es el ser por el hemos hablado del ser que constituye formal e ~trínsecamente de este mo~o ,la
que una cosa se constituye formal e inmediatamente en la actualidad de la esencia; actualidad de la esencia, demostrando respecto de el que posee la verdadera razon
luego es el verdadero ser de la existencia. La mayor parece de por sí evidente de existencia. La afirmación la hemos demostrado al. probar que el. s~r p~r el que
por la significación del término mismo y por la concepción general de todos. la esencia se constituye en la actualidad de la esencia no puede dtstm~mrse. real-
Además, por la oposición inmediata y formal que se explicó antes entre el ente
mente de ella misma; si, pues~ ese otro ser, al que otros llaman. e~1stenc1a, es
en acto y el ente en potencia; porque ente en acto es lo mismo que existente;
r ahnente distinto de ·la actuaHdad de la esencia, no puede const1tmrl~ formal-
ya que, de lo contrario, podria darse medio entre el ente posible y el ente existente,
cosa que resulta ininteligible; luego el ser por el que formalmente se constituye ~ente en tal actualidad; por consiguiente, si hay alguna depen?en.cia . de la
un ente actual en sí y fuera de sus causas es también el ser por el que se cons- esencia actual respecto de esa existencia, no será como de. un const1tut1vo forma~
tituye en existente; luego ese ser es el verdadero ser de la existencia. Además, intrlnseco, sino como de otra causa o condición necesana. Ade~nás, por~ue, SI
porque este ser, si por un posible o por un imposible se piensa que permanece se considera atentamente esta razón, demuestra que no se da ex1stencm mnguna
sin ningún otro ser distinto, es suficiente para distinguir la entidad actual de la que se distinga de este modo del ser de la esencia actual; y .si por v~ntura se
posible y, consecuentemente, para constituirla en un estado nuevo y temporal, da alguna condición o. término o modo neces~rio ~ara .que esa. esen~m a~tual
estado que no tiene desde la eternidad, y para ser término de la acción del agente exis""a esa condición no es ni puede llamarse ex1stenc1a, smo subsrstenc1a o mhe-
o para fundar la relación y dependencia real de la causa eficiente_; luego este ren~i; a no ser que queramos convertir toda esta discusión en una cuestión de
ser por el que una cosa queda formalmente constituida en acto fuera de sus causas palab:as. Mas, puesto que la comprensión de todo este problema depende en gran
es la existencia. La proposición menor, es decir, que el ser por el que se entiende parte de esto, hay que explicarlo directamente y ex professo y demostrarlo en la
sección siguiente.
tur; nunc enim inqummus conditiones quí- tiae. Maior videtur esse per se nota ex ipsius
bus cognoscere possimus quid existentia sit, termini significatione et communi omnium
et cur sit ab essentia distinguenda. Esset possibilis intelligitur fieri essentia actualis, tate essentiae constituitur, non posse esse
conceptione. Item, ex immediata et formali constituat essentiam extra causas, seu extra ex natura reí distinctum ab ipsa; si ergo
ergo voluntaria petitio principii inter condi- oppositione supra declarata inter ens actu et
tiones necess:uias ad esse existentiae ponere nihil, fere est per se nota ex terminis, qui':l illud aliud csse, quod ab aliis voc~tur exi-
ens in potentia; nam ens actu idem est per illud esse est aliquid in actu. Est etiam
huiusmodi distinctionem. Eo vel maxime quod existens, alioquin dari posset medium stentia est distinctum ex natura re1 ab ac-
quod distinctio, cum sit negatio vel relatio ínter ens possibile et ens existens, quod ta-
dem0nstrata ex principiis positis, quia osten- tualita~e essentiae, non potest illam forma-
quaedam, non est conditio per se requisita sum est per _hoc esse formaliter constitui es- liter constituere in tali actualitate; si ergo
men inintelligibile est; ergo illud esse quo sentiam extra possibilitatem quam ab aeterno
ad esse rei, sed est quid resultans ex talí formaliter constituitur ens actu in se et extra aliqua est dependentia- actualis essentiae a
esse rei. Non est ergo distinctio ponenda habebat nostro modo concipiendi; nam edu-
causas, est etiam esse quo constituitur exi- ci, ut sic dicam, a possibilitate et extra cau- tali existentia, non erit ut ab in:rinseco con-
inter conditiones necessarias ad esse rei, sive stens; ergo illud es se est verum esse existen- stitutivo formali, sed ut ab aha .cau~a vel
essentiae, si ve existentiae; in reliquis autem sas constitui idem sunt.
tiae_ Itero quia huiusmodi essej si) per pos- 7. Occurritur obiectioni.- Nec refert si conditione necessaria. Praeterea, qma, s! haec
rilllla fingi potest conditio quae constituit sibile vel impossibile, intelligatur manere ratio attente ponderetur, probat nullam da~i
esse renle in esse existentiae, quae non re- quis dicat hoc esse actualis essentiae pen-
absque quolibet alio esse distincto, est suf- dere ah alio esse distincto, quod ab aliis ap- existentiam ita distinctam ab esse actuahs
periatur in esse actualis cssentiae. Est ergo ficiens ad distinguendum entitatem actualem
hoc verum esse existentiae. pellatur actualis existentia, tum quía, licet essentiae; et si fortasse datur aliqua .condi-
a possibi!i, et consequenter ad constituendam admittamus hanc dependentiam, illa esse non tio, vel terminus aut modus necessarms, ut
6, Tertio declaratur hoc ipsum ex propria illam in novo ac temporalí statu, quem ab
ratione existentiae; nam esse existentiae nihil potest in genere causae vel termini formalis talis essentia actualis existat, illam non esse
aeterno non habet, et ad terminandam actio- intrinsece constituentis essentiam in ratione nec vocari nosse existentiam, sed subsisten-
aliud est quam illud esse quo formaliter et nem agentis seu ad fundandam habitudinem
immediate entitas aliqua constituitur extra essentiae actualis; nos autem locuti sumus tiam vel inhaerentiam, nisi tota haec contro-
et dependentiam realem a causa efficiente; de esse sic formaliter et intrinsece consti- versia ad quaestionem de nomine revocetur.
causas suas et desinit esse nihil ac incipit es- ergo ,huiusmodi esse quo res formaliter con-
se aliquid; sed huiusmodi est hoc esse quo tuente actualitatem essentiae, et de illo os- Quia vero magna ex parte hi~c l?end~t in-
stituitur actu extra causas est existentia. Mi- tendimus habere veram rationem existentiae. telligentia totius huius quaest10ms, drrecte
formaliter et immediate constituitur res in ac- nor autem propositio, scilicet, quod illud
tualitate essentiae; ergo est verum esse existen- Assumptum probatum est a nobis, quia 9S- et ex professo declarandum hoc est et pro-
esse quo intrinsece et immediate essentja t·endimus illud esse quo essentia in actua!-i- bandum in sequenti sectione.
--------~-----------------------------------------------

42 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.--Sección V 43

igual que, en sentido contrario, la esencia depende de la existencia en el género


SECCION V de la formal.
Sr, ADEMÁS DEL SER REAL DE LA ESENCIA ACTUAL, ES NECESARIO OTRO SER, 2. Por otra parte, en cualqUier opinión es necesario que la existencia de la
EN VIRTUD DEL CUAL LAS COSAS EXISTAN FORMAL Y ACTUALMENTE cosa creada dependa de la existencia de alguna realidad, al menos en el género
de la causa eficiente. Porque, si la cosa creada existente es imperfecta o incompleta
Se explica la función de la existencia en el género de ente, es preciso que toda la entidad actual, y también la existencia
1. Todos admiten como cierto que la existencia es aquello por lo que una misma de dicha cosa, dependa de otro, o como de sujeto, o como de aquello
cosa es formal e intrínsecamente existente en acto; pues, aunque la existencia que la sustenta, o como_ de la unión con otro, o como del término último de la
no sea propiamen~e y en rigor causa formal, igual que no lo es la subsistencia o entidad completa. Se prueba con una inducción que puede hacerse con diversos
la personahdad, sm embargo es constitutivo formal e intrínseco de lo constituido ejemplos, según las diversas sentencias; en efecto, la humanidad de Cristo y su
por ella, igual que la personalidad es constitutivo intrínseco y formal de la per- existencia creada en este sentido dependen del Verbo como de aquello que las
sona, ya se realice esto por composición, ya sin ella, porque el ámbito de consti- sustenta, y de la Encarnación como de la unión por la que se junta al Verbo; del
tución es más amplio que el de composición, según explican con más extensión mismo modo también la humanidad de Pedro y su existencia dependen de la
los teólogos, I, q. 40, o en In l, dist. 26 y 33; ahora bien, esto constituido por subsistencia como de último término que completa la sustancia; al igual que se
la existencia, para expresarlo con una palabra que admitan todos, no es otra cosa puede decir también de una línea, por más qu~ se. la conciba como ~ctualmente
que el existente en cuanto tal, por más que con esta palabra quede igualmente existente, que depende del punto como de su termmo. Pero hay un eJemplo que
oscuro en qué consiste, si no se explica más el concepto o razón de existente está casi fuera de toda discusión; efectivamente, la forma accidental tiene consigo
en cuanto tal. Mas, sea -lo que sea, no hay duda, empero, de que el existente su existencia, existencia que depende naturalmente del sujeto como de causa. ma-
en cuanto tal queda formalmente constituido por la sola existencia, y que en este · terial, y depende de la unión o inherencia en el sujeto como del modo :med1ante
género de causa cuasi formal depende de ella sola; esto, sin embargo, no excluye el cual es sustentada por el sujeto; y --cosa que todavía es más cierta- la
que en otros modos o en otros géneros de causas la cosa existente dependa en forma sustancial material lleva consigo su propia existencia, la cual depende natu-
su existencia actual de otras realidades, punto que hay que considerar atenta- ralmente de la materia como de causa material. La razón general consiste en que
mente, porque algunos tomistas parece que han ignorado esto o han aparentado todo ente que es imperfecto e incompleto en su orden puede depender de otro
disimularlo, según se tocó en los argumentos de la primera opinión y según vamos ente ya como de causa intrínseca, ya como de extrínseca, según sea congruente
a ver en la solución de los mismos. Y esto es evidente incluso en su sentencia, con 'su naturaleza, porque esto no implica contradicción alguna y, por otra parte,
porque, si la existencia y la esencia son realmente distintas, y de ellas, como de está de acuerdo con la imperfección de un ente tal. Y si esto se admite fácilmente
acto y potencia, se compone el ente existente, es menester que ese compuesto y sln discusión en la entidad de la esencia actual, no hay .por qué negarlo. en la
en la razón de ente existente dependa intrlnsecamente, tanto de la entidad de la entidad de la existencia, puesto que también ella puede ser unperfecta y débll para
esencia como de la entidad de la existencia, aunque de ésta dependa formalmente sustentarse a sí misma, como se ve con evidencia en cualquier existencia de un
y de aquélla materialmente; más aún, es preciso que la entidad misma de la accidente.
existencia dependa de la entidad de la esencia en el género de causa material,
SECT!O V aeque obscurum maneat quid illud sit, nisi
tiae in genere causae rnateríalis, sicut e con- suo. Unum vera exémplurn est fere extra
amplius conceptus seu ratio existentis ut sic
declaretur. Quidquid vera illud sit, certum trario essentia pendet ab existentia in genere omnem controversiarn; narn forma acciden-
UTRUM PRAETER ESSE REALE ACTUALIS
ESSENTIAE SIT ALIUD ESSE NECESSARIUM, tamen est existens ut sic per solam existen- formalis. talis secum affert suarn existentiam, quae
QUO RES FORM:ALITER ET ACTUALITER tiam formaliter constituí, et in hoc genere 2. Rursus in ornni opinione necesse est existentia naturaliter pendet a subiecto, ut
EXISTAT quasi formalis causae ab illa sola pendere; ut existentia rei creatae pendeat ab existen- a causa materiali, et ab unione seu inhae-
hoc tamen non excludit quin aliis modis vel tia alicuius rei, saltern in genere causae effi- rentia in subiecto, ut a modo qua medhmte
Declaratur munus existentiae in aliis generibus causarum pendeat res exi- cientis. Quod si res creata existens imper- sustentatur a subiecto; et (quod certius est)
1. Certum est apud orones existentiam stens ab aliis rebus in sua actuali existentia, fecta sit vel incompleta in genere entis, ne- forma substantialis materialis secum affert
esse id qua formaliter et intrinsece res est quod est attente considerandum, quia aliqui cesse est ut tata entitas actualis, et ipsa suarn existentiam, quae naturaliter pendet a
actu existens; quarnquarn enim existen tia thomistae videntur hoc aut ignorasse aut dis- etiam existentia talis rei, pendeat ah alio, materia ut a causa materiali. Ratio vera ge-
!l()P._ sit proprie et in rigore causa formalis, simulasse, ut in argumentis primae opinionis vel tamquam a subiecto, vel tamquarn a neralis est quia omne ens quod in suo ordine
sicut neque subsistentía aut personalitas, est tactum est et in eorum solutionibus videbi- sustentante, vel tamquam ab unione cum imperfectum et incompletum est potest pen-
tamen intrinsecum et formale constitutivum mus. Est autem id evidens etiam in eorum alio, vel tamquam ab ultimo termino corn- dere ab alio ente, vel ut a causa intrínseca,
sui constituti, sicut personalitas est intrinse- sententia; nam, si existentia et essentia sunt pletae entitatis. Probatur inductione, quae vel ut ah extrínseca, prout naturae eius
cum et formale constitutivum personae, sive ex natura rei distinctae et ex eis cornponitur fieri potest variis exemplis, iuxta varias sen- fuerit accornmodata; )J.oc enim nullam re-
hoc sit per compositionem, sive absque illa, ens existens tarnquam ex actu et potentia, tentias; sic enim hurnanitas Christi et exi-
pugnantiarn involvit, et alioqui consenta-
narn constitutio latius patet quam campo- necesse est ut illud compositum in ratione stentia creata eius pendet a Verbo ut a
sustentante, et ab Incarnatione tamquarn ah neum est imperfectioni talis entis. Quod si
sitio, ut theologi latius tradunt, 1, q. 40, seu entis existentis intrinsece pendeat, taro ah
In I, dist. 26 et 33; hoc autem constitutum 1 entitate essentiae quam ab entitate existen- unione qua coniungitur Verbo; sic etiam in entitate essentiae actualis hoc facile ad-
per existentiam, ut uno verbo significetur tiae, licet ab hac formaliter, ab illa vero humanitas Petri et existentia eius pendet rnittitur et sine controversia, non est cur
quod omnes admíttant, nihil aliud est quam materialiter; immo necesse est ipsam enti- a subsistentia tarnquam ah ultimo termino in entitate existentiae negetur, cum illa etiam
existens ut sic, quamquam sub hac voce tatern existentiae pendere ab entitate essen- complente substantiarn; sicut etiam linea, imperfecta et irnbecillis ad se sustentandum
quantumvis concipiatur actu existens, dici esse possit, ut evidenter constat in omni
1 En algunas ediciones, constitutivum en lugar de constitutum. (N. de lo~ EB.) potest pendere a puncto tamquam a termino existentia accidentis.
~------

44
-----------
_____ Disputaciones
__::'_ metafísicas
Disputación XXXI.--Sección V 45
sujeto y es conservada por él, y esta dependencia la suple Dlos en el accidente
Nudo del problema separado. Sucede otro tanto, guardada la proporción, en la forma material res-
3. De aquí, pues, se llega legítimamente a la conclusión de que la esencia pect? de la materia, y en la materia respecto de la forma, como luego vamos a
actual en :uanto tal, aunque incluya -según se probó- el ser de la existencia exphcar con más extemüón.
e? sl!- ser mt:Inseco y formal, sin embm:go puede necesitar naturalmente de algún 5. La existencia sustancial es algo distinto de la subsistencia.- La naturaleza
termmo ultenor, o de algún modo o unión, para que exista en la naturaleza, bien sustancial, que es la que ·existe por sí misma, además de la entidad actual de
en absoluto, bien de modo connatural, según explica y confirma con evidencia la esencia, incluye una especie de término último, en virtud del cual subsiste
el ruzonamiento expuesto y los ejemplos y razones que en él se han aducido. positivamente, según vamos a decir luego en su lugar contra Escoto y otros.
Este es, por tanto, el origen de la cuestión propuesta, puesto que algunos dicen Por ahora suponemos también que este término es realmente distinto de la entidad
que, aunque la esencia sea un verdadero ser actual por su ser real de esencia, actual de la naturaleza total o de la esencia sustancial. Por otra parte, negamos que
con todo, necesita de otra actualidad ulterior distinta para poder existir, y a ésta este término sea la existencia, sino que es la subsistencia de la naturaleza o
le dan el nombre de existencia. supuesto. Y aunque acaso sea posible que los que se expresan de tal manera que
4. Pero hay que mantener que la esencia real y actual puede, sin duda, llaman existencia sustancial a este término o subsistencia no se diferencien de
exigir naturalmente para existir un modo de subsistir o de inherlr; mas este nosotros más que en el modo de hablar, empero, puede haber también una dife-
modo o término ulterior no es la exlstencia de la esencia misma, y no puede rencia real y, si es cuestión sólo de palabras, no se expresan debidamente. En
excogitarse ningún otro fuera de estos términos o modos, el cual no sólo sea efecto, si llaman existencia a la subsistencia misma, porque realmente piensan
distinto realmente de la esencia actual, sino que sea la verdadera existencia de que la esencia sustancial queda formal y primariamente constituida en el ser de
ella. La demostración es fácil haciendo un recorrido por cada una de las esencias ente en acto y se distingue del ente posible por la subsistencia misma en cuanto
y por los modos de ellas. Y, comenzando por los ejemplos más claros, la forma tal, es del todo falso, como opinan también los tomistas con bastante frecuencia
accidental, además de la entidad actual que le es esencial, incluye ]a unión actual y lo vamos a ver más abajo tratando de la subsistencia, pudiendo llegarse a este
o la inherencia al sujeto, habiendo demostrado suficientemente el misterio de la c;onvencimiento por lo dicho hasta aquí. En efecto, hemos demostrado que el ser
Eucaristía que esta unión es realmente distinta de la entidad de la forma acci- por el que primaria y formalmente queda una esencia constituida dentro del
dental, ya que en él se ha separado y destruido la inherencia actual conservándose ámbito del ente en acto y se distingue de la esencia posible, no puede ser algo
la entidad del accidente; igual que este mismo misterio demuestra que la misma realmente distinto de la entidad actual de la esencia; por consiguiente, en este
inherencia actual está fuera de la esencia del accidente. Mas esta inherencia no caso no puede ser un efecto formal de la subsistencia, ya que damos por supuesto
es el ser de la existencia del accidente, pues ¿quién afirmó esto nunca? Porque que ésta es realmente distinta. Además, de la misma manera que este modo es
en el sacramento del altar no se crea un nuevo ser de existencia por el que ex!.stan distinto de la entidad de la esencia, de igual suerte puede conservarse la entidad
los accidentes consagrados, según enseñan casi todos los teólogos; lue11o los de la esencia una vez destruido dicho modo, reteniendo en ese caso todo el ser
accidentes consagrados retienen la existencia que tenian en el pan sin conse~var la intrínseco merced al cual se constituye en tal actualidad o entidad actual; luego
inherencia; por consiguiente, la inherencia no es la existencia del accidente, sino no se constituye formal e intrínsecamente en esa actualidad mediante la subsis-
un modo de la misma, mediante el cual esa existencia depende naturalmente del tencia. El antecedente se da por supuesto por el misterio de la Encarnación y por
lo que vamos a decir más abajo sobre la naturaleza y la subsistencia. La conse-
Punctus controveníae stinctus ex natura rei ab essenth actuali,
subiecto, quam dependentiam Deus supplet tialem primo ac formaliter constituí in esse
et sit vera existentia eius. Probatur facile entis in actu et distinguí ab ente possibili
3. Ex his ergo recte concluditur essen- discurrendo per singulas essentias et modos in accidente separata. ldemque est, propor-
tione servata, in forma materiali respectu per subsistentiam ipsam ut sic, est plane
tiam actualem ut sic, etiamsi in suo intrin- earum. Et incipiendo' a clarioribus, forma ac- falsum, ut etiam thomistae frequentius sen-
seco et formali esse includat esse existentiae, cidentalis prueter entitatem actualem sibi es- materiae, et in materia respectu formae, ut
ut probatmn est, nihilominus posse natura- latius dicemus inferius. tiunt, et infra tractando de subsistentia vide-
sentialem, indudit actualem unionem seu bimus. Et ex hactenus dic.tis convinci pot-
lite! indigere aliquo ulteriori termino, vel inhserentiam ad subiectum, quam esse ex S. Existentia substantialis distinctum quid
modo aut unione, ut in rerum natura exi- a subsistentía.- Substantialis autem natura, est. Ostendimus enim illud esse qua primo
natura reí distinctam ab entitate formae ac- ac formaliter constituitur essentia intra lati-
stat, ve! simpliciter, vel connaturali modo, cidentalis satis declaravit mysterium Eucha- quae per se existit, praeter actualern enti-
ut evidenter declarat et confinnat discursus tatem essentiae, includit ultimum quemdam tudinem entis in actu et distinguitur ab es-
ristiae, in quo separata est et destructa actua- sentia possibili, non posse esse aliquid ex
factus et exemola ac rationes in eo adductae. lis inhaerentia, conservata entitate accidentis· terrninum, qua positive subsistir, ut infra
Bine ergo nata est quaestio proposita; di- sicut etiam idem mysterium ostendit eam~ suo loco dicemus contra Scotum et alias. natma rei distinctum ab entitate actuali es-
cunt enim aliqui, etiamsi essentia per suum Quern terminum nunc etiam supponimus .ex sentiae; non potest ergo hic esse effectus for-
dem actualem inhaerentiam esse extra es-
esse reale essentiae sit verum actuale ens, sentiam accidentis. Haec autem inhaerenl:ia natura rei esse distinctum ab entitate actuali malis subsistentiae, cum supponamus hanc
nihilominus indigere alía ulteriori actualitate totius naturae seu essentiae substantialis. ,ex natura reí esse distinctam. Praeterea,
non est esse existentiae accidentis; quis
distincta ut esse possit, et hanc vocant exi- enim hoc unquam díxit? Nam in sacramento Hunc item terminum negamus esse existen- sicut hic modus est distinctus ab entitate
stentiam. altaris non creatur novum esse existentiae tiam, sed subsistentiam naturae seu suppo- essentiae, ita potest entitas essentiae conser-
4. Dicendum tamen est essentiam rea- qua accidentia consecrata existant, ut omne~ siti. Et quamvis fortasse qui ita loquuntur, vari destructo tali modo, et tune retinet to-
ut illum terminum seu subsistentiam, exi- tum illud esse intdnsecum qua constitui-
lero et actualem posse quidem naturaliter f~re theologi docent; retinent ergo acciden-
postulare modurn subsistendi vel inhaerendi, tla consecrata existentiam quam habebant in stentiam substantialem vocent, possint tan- tur in tali actualitate seu ·entitate actuali;
tum in modo loquendi a no bis discrepare, ergo non constituitur formaliter et intrinsece
ut sit; hunc tamen modum seu terminum pane et non retinent inhaerentiam; non est
ulteriorern non esse existentiam ipsius es- ergo inhaerentia existentia accidentis sed tamen etiam potest esse realis differentia, et in ea actualitate per subsistentiam. Antece-
sentiae, nec posse praeter Pos modos aut modus quidam Ulius, quo mediante, ill; exi-
si sit tantum in voce, non recte loquuntur.
Etenim, si subsistentimn ipsam existentiam
dens supponitur ex mysterio Incarnationis
et ex his quae dicemus infra de natura et
terminas excogitari alium, qui et sit di- stentia naturaliter pendet et conservatur a
voceot, quia revera putant essentiam substan- subsistentia. Consequentia vero probatur pri-
1

Disputación XXXI.-Sección V
46 Disputaciones metafísicas

cuencia, a su vez, se prueba, en primer lugar, porque un ser constituido no puede


l 7. En segundo lugar, porque, de lo contrario, al sujeto de un accidente
47

conservarse con identidad numérica si se destruye su constitutivo intrínseco y debería llamársele existencia del accidente, puesto que no puede existir natural-
formal, igual que no puede permanecer la misma persona, si se le arrebata la mente sin él. E incluso a la materia se le podría llamar existentia de la forma
personalidad, aunque permanezca la misma naturaleza. En segundo lugar se prueba que depende de ella en el ser, y a la forma existencia de la materia. Y más aún,
con un caso semejante: probamos, en efecto, debidamente que el constitutivo for- si se expresan consecuentemente, deben llamar a la esencia actual existencia de
mal del accidente en la razón de ente en acto no es la inherencia, puesto que, su subsistencia, ya que la subsistencia no puede existir sin la naturaleza a la
suprimida la inherencia, se conserva el mismo accidente numérico en la razón de que termina y de la que depende. Por ,consiguiente, si hay que negar todas estas
ente en acto; luego lo mismo sucede en el caso presente. Así, pues, en este sen- [
j
cosas sólo porque esa dependencia en el existir no es como de un constitutivo
tido no puede decirse con verdad que el modo de subsistir sea el mismo ser de ¡ formal de la entidad actual, por la misma razón hay que negar que la subsistencia
la existencia de la naturaleza sustancial. es la existencia de la naturaleza a la que termina.
6. En cambio, en otro sentido, podría alguno expresarse así, concretamente 8. En tercer lugar, porque, al menos de modo sobrenatural, se conserva la
porque la entidad de la esencia sustancial actual no puede existir en la realidad naturaleza existente, suprimida la propia subsistencia, como es evidente en el
sin dicho modo, y porque, debido a este motivo, el ser por el que la esencia se cons- misterio de la Encarnación. Cabe objetar que se conserva ciertamente sin la exis-
tituye intrínsecamente como ente en acto no se llama ser de existencia, sino sólo tencia propia, pero no sin ninguna otra que haga las veces de la propia, a la que
de esencia, puesto que no es de suyo suficiente para constituir la realidad como podrá llamarse también existencia de la naturaleza. Pero en contra de esto está,
existente, aunque basta para constituir la esencia de la cosa; por el contrario, al no sólo el que todavía está en litigio si una naturaleza creada puede conservarse
término o modo de subsistencia se lo llama ser de la existencia porque completa sin subsistencia alguna, tanto propia como ajena, y que Cayetano, juntamente con
la entidad de la cosa, y basta, una vez puesto, para que la cosa exista. Este modo otros, defiende su posibilidad, y es probable, como luego veremos; sino también
de expresarse sólo se distingue de nuestra sentencia en el uso de las palabras; porque, aunque, suprimida la propia subsistencia, se ponga otra en su lugar, la
pues esto es lo que nosotros pretendemos principalmente y en esto pensamos que naturaleza permanece siempre la misma numéricamente en la razón de tal entidad
consiste todo el problema, en que en los entes creados, además de la entidad actual existente, cosa que no podría suceder si existiese formalmente en virtud de la
de la esencia y del modo de existir por sí o en otro, no se invente ningún otro subsistencia, puesto . que, al variar el constitutivo formal, es necesario que varíe
ser de existencia distinto realmente de la entidad actual de la esencia y del lo constituido.
modo de existir por sí o de inherir en otro, cosa que nos concede ya esa sentencia 9. En cuarto lugar, porque la subsistencia se comporta con la naturaleza
explicada de dicho modo. Sin embargo, nos desagrada mucho tal modo de expre- sustancial como la inherencia con la naturaleza accidental, ya que "por sí" y
sarse. En primer lugar, a causa del abuso de los términos, porque nadie entiende "en Otro", tomados con la debida proporción, se oponen entre sí y se refieren
por ser de existencia todo aquello sin lo que no puede conservarse la identidad a su manera al mismo dividido; por eso, igual que la inherencia actual es un modo
actual de una cosa, sino aquello por lo que tal entidad se constituye en la razón de la naturaleza existente, así también la perseidad actual, que es la subsistencia
de ente en acto y fuera de sus causas; luego, aunque la entidad actual de la propia, es un modo de la naturaleza existente; no es posible, por consiguiente,
esencia sustancial no pueda existir sin la subsistencia, si no le debe a ella for- llamarla con razón su existencia. Ni veo qué motivo impulsa a los que así hablan,
malmente el estar fuera de las causas, no puede decirse que existe en virtud de si no es el defender, al menos con las palabras, que la existencia se distingue
ella y, consecuentemente, tampoco se le puede llamar existencia.
mo, quía idem numero constitutum non entitatem reí, et, illo pasito, sufficit ut res
potest conservad destructo intrinseco et for- existat. Et )J.ic quidem dicendi modus solum 7. Secundo, quía alias subiectum acci- an possit creata natura conservad sine ulla
mali constitutivo, sicut non potest manere est diversus a nostra sententia in usu ter- dentis dicendum esset existentia accidentis, subsistentia, tam propria quam aliena, et
eadem persona, ablata personalitate, etiamsi minorum; nos enim hoc praecipue conten- quia sine illo non potest naturaliter existere. Caietanus cum aliis tenet posse, et est pro-
maneat eadem natura. Secundo a simili: dirnus, et in hoc totam rem sitam esse exi- Immo, materia posset appellari existentia babile, ut postea videbimus; turn etiam quia,
nam recte probamus formale constitutivum stimamus, quod in entibus creatis, praeter formae pendentis ab ipsa in esse, et forma quamvis, ablata propria subsistentia, alia
accidentis in ratione entis in actu non esse actualem entitatem essentiae et rnodum exi- materiae. Et arnplius, si consequenter ipsi substituatur loco illius, semper natura manet
inhaerentiam, quia, ablata inhaerentia, con- stendi per se vel in alio, non fingatur aliud loquantur, debent essentiam actualem ap- eadem numero in ratione talis entitatis exi-
servatur idem numero accidens in ratione esse existentiae distinctum ex natura rei ab pellare existentiam suae subsistentiae, quía stentis, quod esse non posset si formaliter
entis in actu; ídem ergo est in praesenti. entitate actuali essentiae et a modo per se subsistentia non potest existere sine natura, existeret per subsistentiam, quia variato for-
Igitur .in hoc sensu non potest vere dic.i l:'.xistendi vel inhaerendi alteri, quod iam quam terminat et a qua pendet. Si ergo haec mali constitutivo necesse est constitutum
modus subsistendi esse ipsum esse existen- nobis concedit illa sententia íllo modo ex- ornnia neganda sunt, solum quia illa depen- variari.
tiae naturae substantialis. plicata. Displicet tamen valde ille modus lo- dentia in existendo non est ut a forrnali 9. Quarto, quía subsistentia ita se habet
6. Alio vera sensu posset quis ita loqui, quendi. Primo, propter abusum terminorum, constitutivo entitatis actualis, eadem ratione ad naturam substantialem, sicut inhaerentia
nimirum, quía entitas actualis essentiae sub- quia per esse existentiae nema intelligit negandum est subsistentiam esse existentiam ad naturarn accidentalem; nam per se et in
stantialis non potest in rerum natura existere omne id sine quo actualis reí identitas con- illius naturae quam terminat. alío, cum proportione sumpta, opponuntur
sine tali modo, et quod propter hanc cau- servad non potest, sed qua forrnaliter huius- 8. Tenia, quia saltero supernaturaliter inter se et versantur suo modo circa idem
sam illud esse qua essentia intrinsece con- modi entitas in ratione entis in actu et extra conservatur natura existens, ablata propria divisum; un de, sicut actualis inhaerentia est
stituitur ens actu, non vocetur esse existen- suas causas constituitur; ergo, licet actualis subsistentia, ut patet in mysterio Incarna- modus existentis naturae, ita actualis persei-
tiae, sed essentiae tantum, quía per se non entitas essentiae substantialis non possit es- tionis. Dices conservari quidem sine propria, tas, quae est propria subsistentia, est modus
sufficit ad constituendam rern existentem, se sine subsistentia, si per illam formaliter non tarnen aliqua alia existentia _ qua e vi- naturae existentis; non potest ergo recte ap-
sufficit tarnen ad constituendam essentiam non habet quod sit extra causas, non potest cem propriae suppleat, quae poterit etiam pellari existentia eius. Nec video qua ratione
rei; terminus autern seu modus subsisten- dici quod per illam existat, et consequenter appellari existentia naturae. Sed contra hoc moveantur qui sic loquuntur, nisi ut verbis
tiae vocatur esse existentiae, quia cornplet neque illa potest existentia appellari. est, .tum quod adhuc est sub controversia saltero defendant existentiam distingui ex
48 Disputaciones metafísicas Disputaciim XXXI.-Sección V 49
---------------------------------
realmente de la esencia, siendo asi que, en realidad, sólo opinan esto de la 1 sobre el ser actual fuera de las causas, comunicado por la eficiencia de la causa
subsistencia. eficiente, por el cual queda la esencia verdaderamente constituida en la razón de
ente actual, ya que damos por ~supuesto que no se trata de la subsistencia o
Se demuestra la afirmación principalmente pretendida inherencia; y, de modo semejante, preguntamos qué añade existente sobre ente
en acto fuera de las causas, una vez supuesto que no añade el ser subsistente o
10. Nos queda por probar la segunda parte, que es la que principalmente inherente. Por consiguiente, dado que no se puede concebir una razón real dis..
pretendemos, es decir, que, además de la entidad actual de la esencia y del ser tinta de las referidas, llegamos a la conclusión de que ente en acto y existente
que en ella la constituye y que no se distingue realmente de ella, y además del significan la misma realidad y razón formal, y que no puede, por lo mismo, íma-
modo de subsistencia o inherencia, no se da ser alguno de existencia realmente ginarse un ser de existencia distinto del ser por el que cada realidad se constituye
distinto de éstos. Parece que la demostración suficiente de esta verdad es porque en la actualidad de su esencia.
toda otra entidad o modo real es superfluo y una ficción sin pruebas; ¿qué razón 12. De aquí deducimos, además, que esa entidad de la existencia, distinta
hay, pues, de multiplicarlo? Se explica el antecedente, porque los argwnentos al modo dicho, no sólo es superflua, sino que es completamente imposible. En
que se aducen para la demostración de esta existencia distinta, o sólo tienen valor primer lugar, porque no se establece esta entidad como añadida extrínsecamente
probativo para la subsistencia en la naturaleza sustancial y para la inherencia en por Dios para una perfección mayor de las cosas, sino como connatural y debida,
la accidental, o son totalmente ineficaces, porque presuponen no sé qué ser eterno y totalmente necesaria para que una cosa esté fuera de sus causas. En consecuen-
de la esencia de la criatura, un ser que es realmente nada. Por eso, los argumentos cia, si no es necesaria, tampoco es posible de este modo, ya que la naturaleza no
probar1an igualmente que el ser actual y temporal de la esencia se distinguen quiere ni exige lo que es superfluo. En segundo lugar, y a priori, porque., donde
realmente de la esencia de la criatura, cosa que no puede afirmar nadie que no se da o no es posible ningún efecto formal, tampoco es posible una forma;
conciba medianamente las cosas que con estas palabras se significan. y aquí no hay efecto formal alguno que pueda ser conferido por una entidad tal.
11. Con ello queda también suficientemente claro que es. superflua esta Esto se evidencia fácilmente por lo dicho, porque ni el ser ente en acto ni el
entidad o modo. En primer lugar, porque, si se diese alguna necesidad o utilidad ser de un modo concreto, es decir, en si o en otro, puede provenir formalmente
de ella, podría explicarse y demostrarse con algún argumento probable. Además, de una entidad tal; y fuera de estos efectos formales no puede idearse otro que
¿cuál es, pregunto, el efecto formal de tal entidad o modo, por razón del cual convenga al ente creado, en cuanto es ente creado y existente.
haya sido conferido por la naturaleza o por Dios? Pues no puede ser el que la 13. En esto se descubre una diferencia manifiesta entre la subsistencia y esa
esencia se convierta en ente actual y quede constituida fuera de sus causas, puesto existencia a la que se piensa ficticiamente como distinta de la esencia actual;
que esto lo debe formalmente al ser actual de la esencia, según demostramos porque, respecto de la subsistencia, podemos explicar fácilmente el efecto formal
muchas veces; ni es tampoco el que la entidad de la esencia exista actualmente por el que es necesaria; no se la pone, en efecto, para constituir la naturaleza
por sí o en otro, ya que estos modos de ser los posee por la subsistencia o por sustancial en la razón de ente en acto, sino para que complete y termine su entidad
la inherencia: ¿qué confiere, pues, otra existencia? Se dirá: da el existir, es y de tal manera la convierta en existente en sí y por sí y como en autosuficiente
decir, constituye formalmente la esencia, no en la razón de esencia, sino en la para sustentar intrínsecamente su propio ser, que quede convertida en incapaz
razón de existente. Pero esto es una petición de principio, o explicar lo mismo de una subsistencia ajena o de la unión con ella para ser sustentada por ella en
por lo mismo; ya que lo que buscamos es precisamente esto: qué añade el existir
actuale extra causas, communicatum per ef- non amat neque postulat quod superfluum
fectionem causae efficientis, qua vere con- est. Secundo et a priori, quía ubi effeétus
natura rei ab essentia, cum in re solum de neum distingui ex natura rei ab essentia stituitur essentia in ratione entis in actu, formalis nullus est vel non est possibilis,
subsistentia ita sentiant. creaturae, quod nullus asserere potest qui cum supponamus non esse sermonem de neque forma est possibilis; hic autem nul-
res quae his verbis significantur mediocri- subsistentia vel inhaerentia; et similiter in- lus est effectus formalis quem talis entitas
Assertio praecipue intenta persuadetur ter concipiat. quirimus quid addat existens supra ens actu dare possit. Quod patet facile ex dictis, quia
10. Superest ut probemus alteram par.tem 1 L Et hin.c satis etiam constat huiusmodi extra c<tusas, supposito quod non addit esse neque esse 1 ens actu, neque esse tali modo,
a nobis praecipue intentam, scilicet, praeter entitat~m vel modum esse superfluum. Pri- subsistens vel inhaerens. Quia ergo nulla ra- scilicet, in se vel in alio, provenire potest
actualem entitatem essentiae et illud esse mo quidem, quía, si esset aliqua eius neces- tia realis distincta a praedictis concipi pot- formaliter a tali entitate; praeter has autem
quo in ea constituitur quodque ab ipsa in sitas vel utílitas, posset aliqua probabili ra- est, concludimus ens actu et existens eam- effectus formales non potest alius excogitari
re non distinguitur, et praeter modum sub- tione declarari ac suaderi. Deinde, quis, dem rem et rationem formalem significare, conveniens enti creato, ut ens creatum et
sistentiae vel inhaerentiae, non dari aliud quaeso, est formalis effectus talis entitatis ideoque fingi non posse esse existentiae di- existens est.
esse- existentine ex natura rei distinctum ab seu madi~ propter quem a natura seu a Deo stinctum ab illo esse quo unaquaeque res 13. Et jn hoc cernitur aperta differentia
bis. Sufficiens autem probatio huiusmodi ve- tribuatur? Non enim esse potest ut essentia in actualitate suae essentiae constituitur. ínter subsistentiam et existentiam illam quae
ritatis esse videtur, quia omnis alia entitas fiat ens actuale et extra causas suas consti- 12. Atque bine ulterius inferimus huius- fingitur dístincta ab essentia actuali; nam
vel modus realis est superf!uus et sine pro- tuatur, hoc ením formaliter habet per esse madi entitatem existentjae dicto modo di- de subsistentia facile declarari potest effectus
batione confictus; cur ergo est multiplican- cssentl:1e actuale, ut saepe probavimus; ne- stinctam, non solum superfluam esse, sed formalis propter quem est necessaria; non
dus? Antecedens declaratur, quia rationes que etiam ut entitas essentiae actu sit per plane impossibilem. Primo quidem, quía enim ponitur ut constituat naturam sub-
quae afferuntur ad probandam huiusmodi se vel in alio, nam has modos essendi haber haec entitas non ponitur ut a Deo extrin- stantialem in ratione entis in actu, sed ut
existentiam distinctam, vel probant solum de per subsistentiam vel inhaerentiam; quid secus aGdita ad maiorem aliquam rerum entitatem eius ita compleat et terminet et
subsistentia in natura substantiali, et inhae- ergo confert alia existentia? Dices: confert perfectíonem, sed ut connaturalis et debita reddat illam ita in se et per se existentem
rentia in accidentali, vel sunt omnino inef- existere, seu constituit formaliter essentiam ac omnino necessaria ut res sit extra cau- et quasi sibi sufficientem ad sustentandum
ficaces, quia supponunt nescio quod esse non in ratione essentiae, sed in ratione exi- sas suas. Si ergo necessaría non est, non intrinsece suum esse, ut reddatur incapax
essentlae aeternum creaturae, quod revera stentis. Sed haec e~t petitio principü, aut est etiam hoc modo possibilis, quia natura alienae subsistentiae vel unionis ad illam ut
nullum est. Quapropter illae rationes aeque idem per ídem declarare; hoc enim est quod 1 La palabra esse falta en algunas ediciones. (N. de los EE.)
probarent esse essentiae actuale et tempora- inquirimus, quid addit existere ultra esse
DISPUTACIONES V - 4
50 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Secc_i_ón_Vc__ _ _~----­ 51

su ser; lo mismo que, desde otro ~unto de vista, _en la fm;ma acci~ental se expli~a
también fácilmente el efecto cuas1 formal que tlene la mherencm en la esencm
1 ya que se la concibe como si fuese recibida en él, puesto que entre los grados
superior e inferior no puede haber una relación real de acto y potencia, dado que
de la forma accidental, el cual no consiste en constituirla en 1~ razón de ~nte e.n no se distinguen actualmente en 1-a realidad. Y la actualidad primera o entitativa
acto, sino en unirla a algo por lo que sea s?stentada. En camb~o, ~e la cx1stenc~a se compara de tal manera con el acto posterior o formal, que a veces se distinguen
no es posible explicar qué efecto formal tiene sobre la esencia Sl no es c?nstl- realmente, a veces por la sola razón; aquélla, en efecto, es una actualidad tras-
tuirla en la razón de ente en acto, y, sin embargo, este efe~to no .P':ede denvarse cendente, y es participada no sólo por el acto formal, sino también por la potencia
formal e intrínsecamente de una existencia que sea ent1dad d1stmta del ente receptiva, cuya actualidad entitativa se distingue realmente de la actualidad de
mismo o de la esencia misma que se constituye en acto, según se demostró Y se la forma; empero, en la forma misma el ser acto de la materia, al menos aptitu-
volverá a probar luego; y, ,por eso, atmque se cm~pren~a fá~ilmente .un modo dinalmente, y el ser un ente determinado en acto se distinguen sólo por razón,
realmente distinto de la esencia actual que sea subs1stenc1a o mherencm, no su-
cede, empero,- lo mismo con uno que ~ea existencia y que se distinga tanto de la
porque la relación propia a la potencia receptiva se explica por un concepto y
no se explica por el otro. Y de esta suerte no sólo es verdad que el ente en acto,
subsistencia o inherencia como de la esencia actual.
en cuanto se distingue del ente en potencia, se constituye formal e intrínsecamente
por el ser de la existencia, sino que es también verdad que toda actualidad formal,
Respuesta a una objeción contra lo expuesto
mejor dicho, toda actuación, por as.í decirlo, de la misma manera que se origina
14. Pero cabe que objete alguno, por el hecho de que paree~ que todo este de alguna esencia actual parcial, se deriva igualmente de alguna existencia, ya
razonamiento da por supuesto que la actualidad total de la esencia prov1e1;e f~r­ que la forma no actúa la materia, a no ser en cuanto ella misma es tal entidad
malmente de la existencia lo cual, sin embargo, es falso, ya que dentro del ambtto actual, cosa que posee por su ser de existencia. A la confirmación se responde que
de la esencia el grado inferior es actualidad respecto. del .superior; y 1~ forma es realmente es lo mismo que el hombre exista y que el hombre sea hombre, si en
actualidad respecto de la materia, no por la exiStencia, smo por la enudad d~ la ambas proposiciones el ser expresa el acto y no sólo la aptitud o la verdad de la
esencia, por más que la existencia sea condición sine qua. non para que la actua~1ce. proposición. Y de igual modo es realmente lo mismo que el hombre sea hombre,
y se aclara más, porque una cosa es que el hombre ex1s~a y ~tra que sea ammal y que sea racional, o animal, etc., puesto que ~odas estas cosas son lo mismo en
racional o que sea animal. Lo primero lo debe a la e:nstencm, lo .segundo a la la realidad. Por eso, todos estos predicados se toman de la misma actualidad y
entidad de la esencia, y en ambos casos se da su actuahdad proporcmnada .. de la misma realidad, ya se le dé a esa realidad el nombre de esencia actual, ya
15. A la objeción respondo que hay equivocidad en la palabra actuahdad o el de ser actual de la misma, puesto que todas estas cosas sólo se distinguen por
acto, pues puede tomarse, o en cuanto se opone a la p~tencia objetiva, o. en cuanto
las precisiones y las composiciones de razón. Por consiguiente, en una realidad
se refiere a la potencia receptiva; nosotros nos refenmos a la actuahda~ en el
primer sentido, en el que es de todo punto verdadero que toda la actuahdad del única no hay más que un solo ser por el que se constituye el ente en acto, y ése
ente proviene intrínseca y formalmente del ser de la extstencta, ya que ente en mismo es el ser de existencia.
acto es formalmente lo mismo que existente. La objeción, en cambio, procede
en el segundo sentido; la forma, en efecto, es actualidad de la materia como acto
recibido en ella; por su parte, la diferencia sólo racionalmente es acto del género, est actus generis, quia concipitur ac si in actualitatem, vel potius actuationem, ut sic
illo 1eciperetur; in ter gradus enim superio- dicam, sicut provenit ab aliqua essentia ac-
rem et inferiorem non potest esse habitudo tuali partiali, ita provenire ab aliqua exi-
per eam in suo esse sustente tUl'; sicut, stentia, quod tamen falsum est, quía intra realis actus et potentiae, curo in re actualiter stentia, nam forma non actuat materiam,
e contrario, in forma accidentali facile etiarn latitudinem essentiae inferior gradus est ac- non diStinguantur. Actualitas autem p¡;ior nisi ut ipsa est talis actualis entitas, quod
declaratur effectus quasi formalis quem in- tualit<:ts respectu superioris; et forma est seu entitativa ita comparatur ad actum pos~ habet per suum esse existentiae. Ad confir-
haerentia habet in essentia formae acciden- actualitas respectu materia e, non. per existe~­ teriorem seu formalem, ut interdwn reipsa mationem respondetur quod secundum rem
talis, qui non est illam constituere in ratione tiam, sed per entitatem essentme, quamv1s distinguantur, interdum sola ratione; est ídem est hominem esse, et hominem esse
entis in actu, sed alicui unirc a qua sus- existentia est conditio sine qua non ut enim actualitas illa transcendens, et partici- hominem, si in utraque propositione esse
tentetur. At vera de existencia declarari non actuet illam. Et declaratur amplius, naro patur non solum ab actu formali, sed etiam dicat actum et non solaro aptitudinem aut
potest quem effectum formalem habeat circa aliud est hominem esse, aliud est hominem a potentiil receptiva, cuius entitativa actua.2 veritatem propositionis. Et similiter reípsa
essentiam, nisi constituere illam in ratione rationalem esse, vel animal esse. Primurn litas realiter distinguitur ab actualitate for- idem est hominem esse hominem, et esse
entis in actu, qui tamen effectus non potest habet ab existentia, secundum ab entitate rationalemj vel animal, etc., quia haec omnia
mae; in ipsa autem forma, esse actum ma-
fórmaliler et lntrinsece esse ab existentiu, essentiae .i et in utroque est sua actualitas teriae, saltero aptitudine, et esse tale ens in re idem sunt. Quapropter ah eadem ac-
quae sit entitas distincta ab ipso ente, seu proportionata. . actu sola ratione distinguuntur, quía uno tualitate et ah eadem re haec omnia prae-
essentia quae in actu constituitur, ut osten- 15. Ad obiectionem respondeo esse aeqm~ conceptu explicatur propria hahitudo ad po- dicata sumuntur, sive illa res vocetur essen-
sum est et iterum inferius probabitui:; et vocationem in voce actualitatis seu actus; tentiam receptivam, quae non explicatur per tia actualis, sive esse actuale eius, solumque
ideo, licet facile intelligatur modus ex natura potest enim sumi vel ut opponitur potentiae
alium. Atque ita non solum verwn est ens per rationis praecisiones et compositiones
reí distinctus ab essentia actuali, qui sit sub- obiectivae, vel ut respicit potcntiam. receJ?ti: actu, condistinctum enti in potentia, consti- haec omnia distinguuntur. Non est ergo in
sistentia vel inhaerentia, non tamen qui sit vam; nos loquimur de actualitate 1n pno~1 tui formaliter et intrinsece per esse existen~ una re nisi ·unum esse qua constituirur ens
existentia et tam a subsistentia vel inhae- sensu, in qua verissimum est omnem actua.h~ tiae, sed etiam est verum omnem formalem actu) et illud ipsum est esse existentiae,
rentia quam ab actuali essentia distinguatur. tatem entis intrinsece ac formaliter provemre
ab esse existentiae, quia ens actu formaliter
Satisfit obiectioni contra dicta idem est quod existens. Obiectio autet;t pro~
14.
Sed obiicit quidam, nam videtur to- cedit in posteriori sen su; forma emm c;st
tus hic discursus supponere totam actualita- actualitas materiae, ut a e tus in illa receptus;
tem essentiae provenire formaliter ab exi- differentia autem solum secundum rationem
52 Disputaciones metaf,sicas l Disputación XXXI.-Sección VI 53

SECCION VI
1 divisió_n .propuesta, no sólo es a?mitido por todos los autores, incluso por aquellos
qu.e d1stmguen realmente la existencia de la esencia, sino que es de todo punto
DISTINCIÓN QUE PUEDE DARSE O CONCEBIRSE ENTRE LA ESENCIA
evidente casi por la misma expliéación de los términos, suficientemente expuesta
ya en los supuestos sentados; es conlradictorio, en efecto que una entidad se
constituya en el ser de entidad por algo que se distinga de ~lla.
Y LA EXISTENCIA CREADAS

3. Demuestro esto con más amplitud del modo siguiente: toda forma real-
Se excluye la distinción real entre la esencia actual y la existencia mente distinta de la p_otencia a la que actúa compone con ella un solo compuesto.
l. Si hemos probado suficientemente lo que hemos dicho, no es difícil de- Puede, en co?secuencta, a un acto tal .llamársele causa formal, bien respecto del
ducir de ello qué es lo que hay que opinar en la cuestión propuesta y respecto compuesto, b1en resl?e~to ?e la potencia o de la otra cuasi parte componente, si
de las opiniones referidas en la sección primera. Puei.hay que afirmar, en primer es q~e no pu~de ex1stu sm tal acto o forma. Así, pues, respecto del compuesto
lugar, que la esencia creada constituida actualmente fuera de las causas no se se d1ce muy b1en y con toda verdad que un acto tal lo constituye formal e intrin-
distingue realmente de la existencia, de tal manera que sean dos realidades o sec~mente, J?ero _que no pued~ ~n a~soluto distinguirse de él, sino que está nece-
entidades distintas;) En esta conclusión doy por supuesta la significación de los sanamente mclmd~ en el, d1stmgméndo~e como la parte se distingue del todo,
términos y la distinción que ya se explicó sobre la esencia en potencia o en acto. ya que u~ acto as1 no puede ser la entidad total del compuesto, el cual incluye
Supongo también que no se trata de la subsistencia o inherencia, sino del ser propio por neces1dad a la otr~ coparte o a!
otro componente. En cambio, si se compara
de la existencia. Cabe, pues, que la demostración de la conclusión así propuesta el acto con la otra realidad o potencm de la que es acto, no puede constituir intrín-
se tome de Aristóteles, quien afirma siempre que el ente añadido a las cosas no seca y f~rmal~ente la entidad propia de él, puesto que esta entidad no es com-
les aporta nada, ya que es lo mismo ente hombre que hombre; y esto, con la puesta, ,smo s1mple; de lo contrario, no seria la otra parte del componente, sino
misma proporción, es verdad de una cosa en potencia y en acto; por tanto, el q.u~, sena todo el con:p':lesto, lo cual es totalmente contradictorio en una compo-
ente en acto, que es el ente con propiedad y se identifica con existente, no srcwn real de cosas d1stmtas. Además, en otro caso, la entidad o parte que recibe
añade nada a la realidad o esencia actual, según el parecer de Aristóteles, quien el acto co~star~a .de , dicho acto y de alguna o~ra. realidad, de la que, a su vez,
se expresa así en el lib. Ill de la Metafísica, c. 2; lib. V, c. 7; lib. X, c. 4. pregunto s1 esta ~ntrmseca y formalmente constltmda por ese acto; porque, si se
Averroes le imita en los mismos pasajes, censurando a Avicena afirma ~~to, segmremos avanzando hasta el infinito; y si se niega, llegamos a la
2. Pero se demuestra principalmente por razón, ya que7una entidad tal, conc~uswn que pretendiamos, es decir, que una potencia que entra en composición
añadida a la esencia actual,_ ni puede conferirle formalmente 1a
actualidad pri- prop1~ ~on un acto realmente distinto no puede estar intrínseca_ y formalmente
constltmda por el acto mismo con el que entra en composición. Y de esta suerte
mera -por así decirlo- o la razón primera de ente en acto, por la que se separa
y distingue del ente en potencia, ni puede, tampoco, ser necesaria bajo alguna al h~cer la resolu~ión última hasta los c?mponentes primeros o simplicísimos, e~
razón de causa,~ropia o reductivamente, para que la esencia posea su entidad :preciso que la entidad que, como potencia, se compara con otra no se constituya
actual de esencia luego no hay razón ninguna de inventar una entidad distinta mtrinseca ~- formalme~t~ e~ su entidad mediante la otra, que es el acto, aunque
de este tipo. L consecuencia es evidente por la enumeración suficiente de las acaso la CXlJa para ex1st1r, Igual que la materia exige la forma. Por consiguiente,
partes, porque hasta ahora no se ha ideado, ni puede, sin duda, idearse otra membrum partitionis positae, et admittitur aliam rem vel potentiam cuius est actus,
función propia de tal entidad. Por lo que se refiere al primer miembro de la ab omnibus auctoribus, etiam ab illis qui non potest intrinsece et forrnaliter constitue-
existentiam ab essentia realiter distinguunt; re propriarn entitatern eius, quia illa entítas
et est plane evidens ex ipsa fere terminorum non est composita, sed simplex; alioqui non
SECTIO VI rebus nihil eis addere; nam ídem est ens d~claratiof:i~• iam satis tradita in suppositio-
horno, quod horno_; hoc autem, cum eadem esset altera pars componens, sed totum com-
mbus pos1t1s; repugnat enim entitatem con- positum, quod in reali compositione ex re-
QUAE DISTINCTIO POSSIT INTER ESSENTIAM proportione, verum est de re in potentia et stituí in esse entitatis per aliquid a se con-
in actu; ens ergo actu, quod est proprie ens bus distinctis prorsus repugnat. Item alioqui
ET EXISTENTIAM CREATAM INTERVENIRE AUT distinctum.
idemque quod existens, nihil addit reí seu constaret illa entitas seu pars quae recipit 1
INTELLIGI
3. Quod amolius in hunc modurn de .. actum, ex illo actu et aliqua alia re, de
essentiae actuali, ex sententia Aristotelis, qui monstro: nam Ümnis forma realiter distin-
Excluditur distinctio realis inter actualem ita loquitur, III Metaph., c. 2, lib. V, c. 7~ qua ¡·ursus inquiram an constituatur intrin-
essentiam et existentíam ~ta a potentia quam actuat, componit cum s~ce ec formaliter per illum actum; nam, si
lib. X, c. 4. Quem imitatur Averroes, eisdem t11a unum compositum. Unde talis actus pot-
locis, reprehendens Avicennam. hoc affirmetur, proccdemus ulterius in infi-
1. Si ea quae diximus satis a nobis pro- est dici causa formalis, vel respectu compo- nitum; si vero negetur, concluditur inten-
bata sunt, non est difficile ex eis colligere 2. Sed praecipue demonstratur ratione, siti, vel respectu potentiae seu nlterius quasi tum~ nimirum:~ potentiam proprie componen-
quid sit in proposita quaestione et de ópi· quia talis entitas, addita actmli essentiae,
partís cornponentis, si absque tali actu vel tem cum actu realiter distincto, non posse
nionibus sectione prima relatis sentiendum. nec potest illi formaliter conferre primam l
Dicendum est enim primo essentiam creatam
in actu extra causas constitut~m non distin-
(ut ita dicam) actualitatem seu primam ratio-
nem entis in actu, qua separatur et distin- ¡ fo~a esse non possit. Respectu igitur com-
postti optime et verissime dicitur talis actus
formaliter et intrinsece constituere illud, non
intrinsece et formaliter constituí per ipsum-
met actum curn quo componit. Atque itn,
cum fit ultima resolutio ad prima seu sim-
guí realiter ab existentia, ita ut sint duac guitur ab ente in poten tia, neque etiam pot-
tamen potest omnino condistingui ab illo, plicissima componenda, necesse est ut illa
res seu entitates distinctae. In hac conclu- est esse necessaria sub aliqua ratione causae,
sed necessario includitur in illo, et distingui- entitas quae ad alteram comparatur ut po-
~;ione suppono significationem terminorum et proprie vel reductive, ut essentia habeat tur ut pars a toto, quía talis actus non
suam entitatem actualem essentiae; ergo tentia, non constituatur intrinsece et forma-
distinctionem iam declaratam de essentia ín potest esse tata entitas compositi, quod ne- liter in sua entitate per alteram, quae est
poten tia vel in- actu. Suppono etiam non nulla ratione fingi potest talis entitas distin- cessario includit aliam compartem seu aliud
cta. Consequentia est evidens a sufficienti actus, lícet fortasse illam postulet ut sit,
esse sermonem de subsistentia vel inhae- componens. At vera si comparetur actus ad sicut materia postulat formam. Sic ergo phi-
rentia, sed de proprío esse existentiae. Pro- partium enumeratione, quía neque hactenus
bad igitur potest conclusio sic exposita ex excogitaturn est, nec excogitari certe potest 1 La sustitución de recipit por incipit, en algunas ediciones, nos parece menos acertada.
Aristotele, qui ubique ait ens adiunctum aliud rnunus talis entitatis. Primum autern (N. de los EE.)
~---.··~----------------------~··------

54 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección VI 55

así habría que filosofar sobre la entidad de la esencia y la entidad de la existencia, puesto que no la constituiría en la razón de ente en acto. De lo contrario, cual-
si fuesen distintas, pues formarían por composición una sola cosa, por ejemplo, quier otra condición o realidad sin la que la misma esencia no pudiese permanecer
este existente, respecto del cual la existencia se comportaría como acto intrínseco en la realidad debería ser llamáda existencia de ésta, ya que no se da ninguna
y formal; sin embargo, respecto de la entidad de la esencia, no podría en modo razón mayor en favor de ésta que de las otras. Añádase a esto que, aun conce-
alguno constituirla intrínsecamente o formar composición con ella, puesto que diendo que dicha entidad sea una condición realmente necesaria, al no ser causa
una se distinguirla de la otra como una entidad simple de otra entidad simple. formal de la entidad actual de la esencia, ¿por qné no va a poder, al menos por
Ni cabe decir qne la entidad de la esencia, en este modo de concebirla y distin- potencia absoluta, permanecer y conservarse en la realidad la entidad de la esencia
guirla, no es actual, porque, de lo contrario, no formaría composición real, ya que en su actualidad, de suerte que sea verdaderamente un ente en acto, sin aquella
una entidad en potencia objetiva no constituye composición real con un acto. entidad o condición necesaria, a la que dan el nombre de existencia? Pues, si se
Queda, pues, manifiesto que no puede exigirse una entidad de existencia distinta deja a un lado la causalidad formal intrínseca, no puede aducirse iraplicación
de la entidad de la esencia para constituir intrínsecamente la entidad misma alguna. Y si Dios puede hacer esto, eri ese caso, por tanto, la entidad actual de
de la esencia en su propia actualidad. la esencia tiene su ser actual propio e intrínseco, en virtud del cual existe fuera
4. Y el segundo miembro, a saber, que tal entidad distinta no se exige de las causas y en la realidad. Pues, ¿qué otra cosa es existir más que ser de este
en ningún otro género de causa para que la entidad misma de la esencia pueda modo? Por consiguiente, esa otra entidad no es necesaria en absoluto para existir;
existir en la realidad, queda, según creo, suficientemente probado antes, puesto
luego no se trata realmente de la existencia.
qne hemos demostrado que, además del ser de la esencia actual y del modo de
5. Puede, por fin, decirse que cabe una doble relación de causa formal: una
subsistencia o del de inherencia, no existe necesidad alguna de otra existencia.
O que se nos demuestre al menos, o se nos explique qué clase de causalidad eS' al compuesto al que constituye; y que en este sentido es verdad que la entidad de
ésa y a qué género se reduce. Algunos dicen que esa entidad es una condición la existencia no es la causa formal de la entidad actual de la esencia; y que a ésta
necesaria, sin la que la entidad de la esencia no puede permanecer en la realidad. se la puede llamar causa formal intrínseca, porque compone intrínsecamente su
Pero, en primer lugar, esta respuesta, que se suele dar fácilmente, no sólo efecto. Pero que la causa formal tiene otra relación al sujeto al que informa,
en ésta, sino en otras muchas cuestiones, no se ha de admitir, a no ser que, por porque si, informándolo o actuándolo, contribuye al ser de éste, se la puede llamar
una parte, se haga constar la razón suficiente de la necesidad y, por otra, se expli- con razón causa formal del mismo, y, de este modo, en las cosas naturales la
que el modo o causalidad de tal condición, ya que, de lo contrario, alguien podría forma no sólo es causa del compuesto, sino también de la materia. Y en este
exigir sin motivo para algún efecto muchas condiciones de este tipo, por el hecho mismo sentido se puede decir que la entidad de la existencia es causa formal
de que no puede darse ninguna razón mayor .a favor de una sola q~~ a fa':or de la entidad de la esencia, porque, constituyendo con ella al ente existente, la
de muchas. Habiéndose, pues, demostrado antenormente que no hay utlhdad nm- actúa y la hace, formalmente en este sentido, permanecer en el ser. Y cabe dar
guna, y mucho menos necesidad, por razón de la cual se multiplique esta entidad, una razón proporcional, porque, al igual que la materia es pura potencia en
es gratuita la afirmación de que se trata de una condición necesaria, y debe recha- orden al acto formal, del mismo modo la esencia de la criatura es pura po-
zársela con la misma facilidad con que se la afirma. Además, por lo dicho ante- tencia en orden al existir, y, por lo mismo, igual que la materia exige la forma
riormente, añado que, aunque esa entidad fuese una condición necesaria, no para existir, aunque no sea componente de ella, sino con ella, de igual modo
podría, por ello, llamársela ser propio de existencia de la misma esencia actual,
losophandum esset de entitate essentiae et modum subsistentiae vel inhaerentiae, n:ul-
en ti tate existentiae, si essent distinctae; lam esse necessitatem alterius existentiae. tiae actualis, quia non constitueret illam in 5. Dici vero tandem potest duplicem es-
cornponerent enim unum, verbi gratia, hoc Vel certe ostendatur nobis aut declaretur ratione entis in actu. Alioqui omnis alia con- se respectum causae formalis: unus est ad
existens, respectu cuius existentia se haberet quae sit ista causalitas et ad quod genus ditio aut res sine qua non posset in rerum compositum quod constituir; et hoc modo
ut actus intrinsecus et formalis; tamen re- revocetur. Dicunt aliqui illam entitatern esse natum permanere ipsa essentia, dicenda es- esse verurn entitatem existentiae non esse
spectu entitatis essentiae nullo modo posset conditionem necessariam, sine qua entitas set existentia eius, quia non est maior ratio causam formalem entitatis actualis essentiae;
intrinsece illam constituere aut componere, essentiae in rerurn natura perrnanere non de hac quam de caeteris. Ad haec, esto et haec potest dici causa formalis intrínseca,
quia una ab alia condistingueretur, ut enti- potest. Sed imprimis haec responsio, quae illa entitas sit conditio necessaria ex natura quia intrinsece componit suum effectum.
tas simolex ab entitate simplici. Nec dici facile dicitur, non solum in hac, sed .'!tiam rei, curo non sit causa formalis actualis cn- Habet autem alium respectum causa formalis
potest q"tiod entitas essentiae sic concepta et in alii,¡ rnultis quaestionibus, non est admit- titatis essentiae, cur non poterit saltem de ad subiectum quod informat, quia. si infor-
distincta non sit actualis, auia alias non tenda,_ nisi et sufficiens ratio necessitatis red- potentia absoluta permanere et conservad in mando vel actuando illud conferí ad esse
componeret realíter, quía éntitas in potentia datur, et modus vel causalitas talis conditio-- rerum natura entitas essentiae in actualítate eius, recte dici potest formalis causa illius,
obiectiva non facit realem compositionem nis declaretur, alioqui posset aliquis piures í sua, ita ut sit vere ens actu, absque illa et ad hunc modum in .rebus naturalibus for-
i
cum actu. Sic ergo aperte constat entitatem conditiones huiusmodi ad effectum aliquem entitate vel conditione necessaria, quam vo- ma non tantum est causa compositi, sed
existentiae distinctam ab entitate essentiae gratis postulare, eo quod non possit maior cant existentiam? seclusa enim causalitate etiam materiae. Atque eodem modo dici pot-
:J.O~ poss: requiri ut. in~rinsece con~tituat ratio de una quam de pluribus tribuí. 01m formali intrínseca, nulla imolicatio afferri est entitas existentiae esse causa formalis en-
1psam entltatem essentme m sua propna ac- ergo in superioribus ostensum sit nullam potest. Quod si hoc potest fac""ere Deus, ergo titatis essentiae, quia constituendo cum illa
tualitate. esse utilitatem, nedum necessitatem, ob quam tune actualis entitas essentiae habet pro- ens existens actuat illam, et ita formáliter
4. Alterum autem membrum, scilicet, ta- haec entitas multiplicetur, gratis dicitur esse p.rium et intrinsecum esse actuale, quo ;;:st facit illam permanere in esse. Et reddi pot-
lem entitatem distinctam non requiri in ali- conditionem necessariam; et, qua facilitate in rerum natura et extra causas suas. Quid est ratio proportionalis, quia, sicut materia
quo alío genere causae ut ipsa entitas es- dicitur, reiici debet. Addo ulterius ex supe- autem aliud est existere quam ita esse? Illa est pura potentia in ordine ad actum for~
sentiae possit esse in rerum natura, satis (ut rius dictis quod, licet illa entitas esset con- ergo alia entitas non est simpliciter neces- malero, ita essentia creaturae est pura po-
existimo) probatum est in superioribus, cum ditio necessaria, non posset propterea appel- saria ad existendum; ergo revera non est tentia in ordine ad existendurn, et ideo,
ostendimus, praeter esse essentiae actualis et lari proprium esse existentiae ipsius essen- existentia. sicut materia requirit formam ut sit, quam-
---------- - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - - -

56 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección VI 57


la esencia, para eXIstrr, exige la entidad de la existencia, aunque no entre en la que es verdadera existencia, ya que constituye formal e intrlnsecamente a la enti-
composición de ella, sino que forme composición con ella. dad fuera de su causa, puntos todos que fueron probados con anterioridad; luego
6. Y este modo de responder y exponer esta sentencia es menos improbable se afirma sin ningún fundamen(o que esa entidad depende, para existir, de otro
que los demás. Pero tiene realmente las mismas dificultades y no puede dar razón acto formal y disí:lnto. Sobre todo, porque los argumentos con que suele probarse
suficiente alguna de la necesidad de ese acto formal, si no es necesario para cons- la necesidad de una existencia distinta se fundan todos en que el ser en acto no
tituir intrínsecamente al ente en acto fuera de sus causas. Admitimos, por ello, ~on pertenece a la esencia de la criatura, siendo asi que tal esencia puede, por parte
toda facilidad esa distinción de la causa formal en el buen sentido, de acuerdo de ella, concebirse en sola potencia objetiva y, por parte del Creador, en la poten-
con lo que sobre las causas se explicó antes. También es de todo punto verdadero cia efectiva; por consiguiente, si se da por supuesto algún ser actual y entitativ(}
que la existencia no puede ser la causa formal que constituye intrínsecamente la por el que dicha esencia está fuera de la potencia objetiva, no queda razón nin-
entidad actual de la esencia. De aquí, empero, llegamos a la conclusión de que guna por la que se exija otro acto formal distinto del ser anterior, siendo asi que
no puede asignarse ningún ser constituido por razón del cual sea necesaria tal tampoco ese ser actual puede pertenecer a la esencia de la criatura. Y porque
entidad; y, en consecuencia, inferimos que no puede ser necesaria como acto for- la entidad misma de la existencia puede estar a veces en potencia, a veces en
mal que sea corno adventicio a la esencia y componga con ella alguna otra cosa. acto, y, en consecuencia, también es preciso afirmar de ella que no pertenece a
La primera ilación quedó probada anteriormente; en efecto, lo constituido intrín- su esencia existir actualmente, ni constituir en acto a la realidad existente, siendo
secamente por la existencia no puede ser más que lo existente; ahora bien, exis- ésta una razón en la que vamos a insistir con más amplitud al resolver los argu-
tente y ente en acto, es decir, no en potencia, se identifican totalmente. Por mentos y retorcerlos en sentido contrario.
consiguiente, si esa entidad no es necesaria. para constituir intrlnsecamente al ente 8. Además, aqui tiene cabida el argumento propuesto de que, al menos por
en acto, tampoco es necesaria para constituir de modo intrínseco al ente existente; potencia divina, podria conservarse la entidad actual de la esencia sin aquel otro
no es posible, pues, asignar ningún ser inmediato constituido por el que sea nece- acto formal ulterior, porque, aunque Dios no pueda suplir la causa formal que
saria. De aqui brota también clara la segunda ilación, porque la forma es esencial compone intrínsecamente, puede, sin embargo, suplir la dependencia de una parte
y primariamente en orden al compuesto, y puede, por ello, ser consecuentemente componente respecto de la otra, aunque ésta sea acto formal. De igual modo que,
necesaria por causa de la otra parte componente, si ésta es tal que no pueda existir aunque no pueda suplir la causa material en cuanto intrinsecamente componente,
fuera del compuesto. Si, pues, no se da compuesto alguno por razón del cual no obstante puede suplir la dependencia de la forma o del accidente respecto de
sea necesario un acto formal distinto, no es posible que sea necesario por causa la causa material, según se explicó anteriormente con más amplitud. Y, si Dios
de la otra parte componente. conserva la esencia actual sin el acto ulterior de la existencia distinta, esa entidad
7. Consta, además, con esto que se da por supuesta una falsedad en la así conservada es verdaderamente existente y, por lo mismo, todo lo que se finja
proporción propuesta en la razón anterior; en efecto, aunque pueda decirse que aiiadírsele no puede tener verdadera razón de existencia, y se afirma sin motivo
la esencia de la criatura, antes de ser producida, está por su parte en pura potencia que es naturalmente necesario para el efecto formal de existir. Y para la fuerza de
objetiva, con todo, esa esencia, en cuanto es ya entidad actual debido a la produc- este argumento nos basta la sola precisión mediante nuestros conceptos; porque,
ción de su causa, no es en sí misma y por parte suya pura potencia en orden al por el hecho mismo de pensar la entidad de la esencia actual producida por Dios,
ser, sino que tiene intrínseca y absolutamente identificado un ser real y actual, ser aunque no pensemos que le ha sido añadida otra entidad, la concebimos de modo

vis non componat illam, sed cum illa, ita autem et ens actu, id est, non in potentia, quod esse est vera existentia, cum consti- 8. Praeterea hic etiam habet locum ratio
essentia requirit entitatem existentiae ut sit, idem ornnino sunt. Si ergo illa entitas non tuat formaliter et intrinsece entitatem extra facta, quod saltero per divinam potentiam
quamvis non componat illam, sed cum illa. e<>t necessaria ad constituendum intrinsece suam causam, quae omnia in superioribus posset conservari actualis entitas essentiaeJ
6. Atque hic modus respondendi et de- ens actu, non est etiam necessaria ad consti- pmbata sunt; ergo sine ullo fundamento di- sine illo ulteriori alio actu formaliJ quia,
clarandi hanc sententiam est minus impro- tuendum intrinsece ens existens; nullum citur illam entitatem pendere ab alio actu Iicet Deus non possit supplere causam for-
babilis quam caeteri. Sed revera babet eas- ergo proximum constitutum assignari potest, formali et distincto ut sit. Maxime quia malem intrinsece componentem, potest ta-
dem difficultates, et nullam sufficientem ra- propter quod necessaria sit. Atque bine etiam rationes quibus probari solet necessitas exi- men supplere dependentiam unius partís
tionem reddere potest cur sit necessarius patet posterior illatio; nam forma per se stentiae distinctae, orones fundantur in ho(: componentis ab altera, etiamsi illa actus for-
ille actus formalis, si necessarius non est ut primo est propter compositum, et hinc con- quqd esse actu non est de essentia creatu- malis sit. Sicut, licet non possit supplere
intrinsece constituat ens actu et extra cau- sequenter esse potest necessaria propter alte- rae, cum possit illa essentia intelligi in sola causam materialern ut intrinsece componen·
ram partem componentem, si illa talis sít potentia obiectiva ex parte eius, et effectiva tem, potest tamen supplere dependentiam
sas. !taque facillime admittimus illam distin-
ut extra composítum esse non possit. Si er- ex parte creatoris; ergo, si iam supponitur formae vel accidentis a causa materiali, ut
ctiom:m causae formalis in bono sensu, iu.xta go nullum est compositum propter quod aliquod esse actuale et entitativum quo illa Iatius in superioribus dictum est. Si autem
superius dicta de causis. Verissimum etiam formalis actus distinctus necessarius sit, non essentia est extra potentiam obiectivam, nul- Deus conservet essentiam actualem sine ul-
est existentiam non posse esse causam for- potest esse necessarius propter alterarn psr- la superest ratio ob quam alius actus forma- t~riori actu existentiae distinctae, illa entitas
malem intrinsece constituentem actualem en- tem componentem. lis requiratur distinctus a priori esse, cum sic conservata, est vere existens, et conse-
titatem essentiae. Hinc tamen concludimus 7. Praeterea bine constat falsum assumi etiam illud esse actuale non possit esse de quenter, quidquid illi addi fingitur, non pot-
nullum posse assignari constitutum propter in proportione assumpta in superiori ratione; essentia creaturae. Cumque ipsamet entitas est veram rationem existentiae babere, et
quod talis entitas necessaria sit; et conse- nam, licet essentia creaturae priusquam fiat, existentiae possit esse interdum in potentia, sine causa dicitur esse naturaliter necessa-
quenter inferimos non posse esse necessa- dici possit esse in pura potentia obiectiva interdum in ac~u, et consequenter etiam de rium ad formalem effectum existendi. Atque
riam ut actum formalem, quasi advenientem ex parte sui, tamen essentia illa ut iam est illa necesse sit fateri non esse de essentia ad vim buius rationis, sola praecisio per
essentiae et componentem cum illa quidpiam actualis entitas per effectionem suae causae, eius actu existere, neque actu constituere nostros conceptos sufficit; nam, boc ipso
aliud. Prior illatio probata est in superiori- non est in se et ex parte sua pura potentia rem existentem, quam rationem latius urge- quod intelligimus entitatem essentiae actua-
bus; nam constitutum intrinsece per existen- in. ordine ad esse, sed intrinsece et omnino bimus solvendo argumenta et illa in contra- lis factam a Deo, etiamsi non intelligamus
tiam non posset es se nisi existens; existens identice babet aliquod esse reale et actuale, rium retorquendo. illi esse additam aliam entitatem, sufficien-
...
t'

'
58 Disputaciones metafísicas 1 Disputación XXXl.-Sección VI 59

suficiente como existente, sin que incluyamos en este concepto objetivo algo falso acto, se distinguiera realmente del ser por el que se constituye primaria e intrín··
o que esté en contradicción con él; y de aquí inferimos legítimamente que para secamente en tal actualidad, igual que una cosa se distingue de su modo, la
el efecto formal de existir no es necesaria ninguna entidad distinta y sobreañadida, esencia concebida precisivamenré y como distinta de dicho modo seria verdadero
puesto que el efecto formal ni mentalmente puede ser prescindido de la causa ente en acto; luego, en cuanto es una entidad tal, no podría estar intrínsecamente
formal. Y, si esa entidad no es necesaria para constituir este efecto formal, ni constituida en esa entidad actual por dicho modo, o sea, por un ser distinto,
puede con verdad ser llamada existencia, ni puede darse un motivo probable de sino que más bien compondría con él una tercera realidad compuesta. Porque de
por qué es necesaria como condición, o como causa posterior o de algún modo Jas cosas que se distinguen realmente como un ente y el modo resulta una ver-
extrínseca. dadera composición real; y esos mismos extremos de los que resulta el compuesto
real y en los que se resuelve, de tal manera se corqparan necesariamente entre sí
Se excluye la distinción modal entre la esencza actual y la existencia que el uno no compone ni constituye intrínsecamente al otro, según se deja expli-
cado al principio de la afirmación anterior; luego un modo de tal naturaleza,
9. En segundo lugar hay que afirmar que la existencia no se distingue de la realmente distinto, no puede ser el ser real primero e intrínseco que constituya
entidad actual de la esencia como un modo realmente distinto de ella. Esta la entidad actual de la esencia misma; luego el ser por el que está así constituida,
conclusión, a mi juicio, se sigue con evidencia de la anterior; y, por eso, pienso sea el que sea, no puede ser realmente distinto de la entidad misma de la esencia
que no se expresan consecuentemente los que, negando la distinción anterior, actual.
admiten ésta en la cuestión presente. Porque, aunque, hablando en general., pueda 10. Y lo confirmo, porque la entidad de la esencia del ángel, por ejemplo,
esta distinción, que es menor, darse donde no se dé la anterior, que es mayor, concebida precisivamente sin modo alguno real que sea realmente distinto de ella,
sin embargo, en el caso presente, las razones que prueban que la existencia no es concebida todavía como entidad actual; en efecto, se la concibe como algo
es una entidad distinta de la esencia actual, prueban totalmente que tal existencia temporal y fuera de la nada, y como suficiente para formar composición real con
no es absolutamente nada, o -lo que es lo mismo- que, además de la entidad otra realidad o modo que se le añada, cosa que no es inteligible más que en una
actual de la esencia, no puede exigirse nada más para el existir como tal, sino sólo entidad real; luego la .esencia no se constituye intrínsecamente en su entidad
para subsistir o inherir, o para algo semejante. Esto se echará de ver fácilmente por un modo realmente distinto de ella; de lo contrario, sería resoluble en otra
haciendo aplicación de todos los argumentos propuestos; en efecto, hemos de- ·entidad y en ese modo; y se entrará así en un proceso al infinito hasta que nos
mostrado que ese ser real por el que la esencia actual se constituye inmediata detengamos en una entidad simple actual que no se componga de una realidad y de
e intrínsecamente como ente en acto no se puede distinguir realmente de la un modo realmente distinto, y a ésta le damos el nombre de en~idad de la esencia.
esencia misma en cuanto es entidad en acto. Y, además de los argumentos arriba Esta es en el ángel del que hablamos una entidad simple, y lo es igualmente
propuestos en la sec. 3, es fácil explicarlo de la siguiente manera: porque no en la materia y en la forma, por más que en éstas sea parcial en el orden de la
puede darse una distinción real positiva por parte de ambos miembros a no ser esencia o de la naturaleza, resultando, por lo mismo, compuesta de ellas la esencia
entre dos extremos de los que uno sea modo del otro, de tal suerte que la íntegra de la realidad material, la cual, con la misma proporción y razón, no
realidad en cuanto prescindida del modo sea un ente positivo y real en acto; de incluye en su entidad [de esencia] algún ser distinto de sí misma como completa,
lo contrario, la distinción será, o de razón, o del tipo de la que puede haber es decil') de la materia, de la forma y de la unión de éstas tomadas conjuntamente.
entre el ente y el no ente; por consiguiente, si la esencia, en cuanto es ente en
ergo essentia, ut est ens actu, distingueretur 10. Et có:nfirmo, nam entitas essentiae in
' ex natura rei ab illo esse quo primo et angelo, verbi gratia, praecise concepta absque
ter concipimus illam existentem, neque in quendo, haec distinctio, quae minar est, pos- intrinsece in tali actualitate constituitur, ullo modo reali ex natura rei distincto ab
hoc conceptu obiectivo aliquid falsum aut sit intervenire ubi prior, quae maior est, tamquam res a modo suo, ipsa essentia prae- illa, adhuc concipitur ut actualis entitas;
sibi repugnans includimus; bine autem recte non intercedit, tamen in praesenti rationes cise concepta et condistincta ab illo modo nam concipitur ut aliquid temporale et extra
inferimus nullarn entitatem distinctam et quae probant existentiam non esse entitatem esset verum ens actu; ergo ut talis entitas nihil, et ut sufficiens ad componendum rea-
supperadditam posse esse necessariam ad distinctam ab essentia actuali, simpliciter est, non posset intrinsece constituí in tali liter curo alía re vel modo ei addito, quod
formalem effectum existendi, quia effectus probant talero existentiam nihil omnino esse, entitate actuali per illum modum, seu per non potest intelligi nisi in entitate reali;
formalis nec mente praescindi potest a cau- seu (quod idem est) praeter actualem entita- ergo essentia in sua entitate non constituitur
esse distinctum, sed potius cum illo compo-
sr. formali, Quod si propter hunc formalem tem essentiae nihil ultra posse formaliter re- neret tertium quoddam compositum, Nam intrinsece per modum a se distinctum ex
effectum constituendum ilh entitas non est guiri ad existendrnn ut sic, sed solum ad natura rei; alioqui resolví posset in alial)l
ex bis quae ex natura reí distinguuntur tam-
necessaria, nec vere appellari potest existen- subsistendum vel inhaerendum, aut aliquid quam ens et modus fit vera compositio rea- entitatem et illum modum; et ita procede-
tia, nec prob9.bilis causa reddi propter -quam simile. Quod facile constablt applicando oro- lis; ipsa vcro extrema ex quibus fit reale tur in infiniturn donec sistamus in simplid
necessaria sit ut conditio, vcl causa posterior nes rationes factas; ostendimus enim illud compositum et in quae resolvitur, ita neces- entitate actuali non composita ex re et mo-
et aliquo modo extrinseca, esse reale quo actualis essentia immediate sario comparantur, ut unum non componat do distincto ex natura rei, et illam vocamus
ac. intrinsece constituitur ens actu non posse nec intrinsece constituat aliud, ut in princi~ entitatem essentiae, Quae in angelo de qua
Excluditur distinctio modalis ínter essentiam distinguí ex natura reí ab ipsa essentia prout
actualem et existentiam pío superioris assertionis declaratum est; loquimur est simplex entitas, et similiter in
est entitas in actu. Et praeter rationes supra ergo non potest talis modus, ex natura rei materia et forma, licet in bis sit partialis
9. Secundo dicendum est existentiam non factas, sect. 3, facile declaratur in hunc distinctus, esse primum et intrinsecum esse in ordine essentiae vel naturae, et ideo ex
distinguí ab entitate actuali essentiae tam~ modum: nam distinctio ex natura rei posi- reale constituens actualem entitatem ipsius eis componitur integra essentia rei materialis,
quam modurn ex natura rei distinctum ab tiva ex parte utriusque extremi non potest essentiae; ergo illud esse qua sic constitui- quae eadem proportione et ratione non in-
illa. Haec conclusio sequitur, meo iudicio, intercedere nisi inter duo extrema, quorum tur, quodcumque illud sit, non potest es se cludit in sua entitate [essentiae] 1 aliquod
evidenter ex praecedenti; et ideo existimo unum sit modus alterius, ita ut res ut prae- ex natura rei distinctum ab ipsa entitate es- esse distinctum a seipsa tata, seu a materia,
non loqui consequenter qui, priorem distinri cisa a modo sit ens in actu positivum et sentiae actualiS. forma et unione earum simul sumptis.
ctionem negando, hanc admittunt in prae- reale, alioqui distinctio erit vel rationis, vel
senti materia. Nam, licet in communi lo- qualis esse potest in ter ens et non ens; si 1 Esta palabra falta en algunas ediciones, (N. de los EE.)
60 Disputaciones metafisícas Disputación XXXl.-Sección VI 61
---------~----

11. Hemos demostrado también que este mismo ser real, por el que la cosa. Pero esto es jugar con las palabras más que resolver la dificultad; porque,
esencia se constituye primariamente como ente en acto, es verdadero ser de aunque no se diga que la existencia es o existe como un supuesto, que es el que
existe~cia; .luego por .es~e capítulo ya quedó suficientemente probado que tal ser con toda propied•.d existe, sin embargo no hay duda de que, hablando en sentido
de cx1stenc1a no se d1Stmgue realmente de la esencia actual. Pero además añadi.. más general, existe verdaderamente de la misma manen:¡ que existen los acciden-
mos que, fue~a de este ser de existencia, no se necesita ningún otro ser para tes, o las partes y otros entes incompletos. Porque, si esta existencia es un ente
q~e ~a cosa exista, porque basta el ser mismo intrínseco y entitativo, siendo posible realmente distinto de la esencia, entonces en el mismo grado en que es ente
ana~1rle solamente un modo, o de subsistencia, o de inherencia, y cualquier otra tiene ser, ya que ente ha derivado su nombre de ser (esse). Además, un ente así
entidad o modo real que se establezca sólo en el orden al existir, es totalmente ficti~ antes de la creación sólo existía en potencia, y después de la creación es ente en
cio. Y, de esta suerte, queda probado que no sólo no se da una existencia que sea acto; luego existe fuera de las causas o en la realidad; luego es preciso que
una entidad distinta de la entidad de la esencia, sino que tampoco se da nna tenga un ser proporcionado o que sea su ser. Por otra parte, aunque nos expre-
que sea un modo realmente distinto. Y se confirma con el argumento que se semos así, es decir, que la existencia no existe, sino que es "por lo que" la
insinuó también antes, porque, si hubiese algo que nos forzase a esta distinción esencia existe, cabe en esto mismo considerar la diferencia propuesta, concreta-
modal, seri.a, sobre todo, el que la esencia de la criatura puede existir y no existir; mente el que a veces tal existencia constituye a la realidad como existente en acto,
pe~o. tamb1én ese modo, del que se dice que es una existencia distinta, puede y a veces sólo en potencia objetiva; por eso es también legitimo argumentar que
eXIStir actu~lmente y en la sola potencia objetiva, que es poder existir y no existir; no pertenece a la esencia de la existencia constituir en acto la realidad existente,
luego tamb1én en dicho modo habrá una distinción real entre él mismo y su ser puesto que en la existencia en potencia se concibe todo lo que pertenece a la
actual, cosa que es imposible; de lo contrario se plantearía el mismo argumento esencia de la existencia creada, por más que no se conciba que desempeña su
respecto del ser de la existencia de ese modo, entrando así en un proceso al infi- ejercicio actualmente, o que es acto de existir, o que constituye a la realidad en
nito. Si es, pues, inteligible en la existencia misma el que a veces exista y a veces existente; y, sin embargo, no se distingue la existencia según su razón esencial de
no, sin distinción real, ¿por qué no podrá pensarse lo mismo en la esencia actual? sí misma en cuanto ejerce actualmente la función de la existencia, de tal manera
12. Sé que algunos tomistas niegan que el acto de ser por el que existe la que se conciba una distinción entre dos miembros que sean algo actualmente;
esencia creada sea su ser. Pero no veo en qué sentido pueda ser verdad, refirién- luego otro tanto sucede con la esencia existente o no existente. Y, de esta suerte,
donos a su ser sólo en cuanto a la identidad o indistinción; porque, si no es su con la dificultad o el ejemplo de la existencia creada se debilitan y quedan sin
ser, entonces tiene tm ser distinto de si, y en este caso hay que preguntar respecto fuerza los argumentos todos con los que otros pretenden demostrar la distinción
de éste si es su propio ser. Porque, si es así, ¿por qué no se afirma lo mismo real entre la esencia y la existencia creada, como se desprende suficientemente
respecto del primer acto de ser? Y, si no es así, se incurrirá también en un de lo dicho y como vamos a recalcar muchas más veces en las -soluciones de los
proceso al infinito. A no ser que digan que el acto de ser de la esencia [creada] argumentos. Queda, con esto, orillada la respuesta de otros que dicen que la exis-
ni es su ser ni tiene ser alguno, sino que es únicamente "por lo que" existe otra tencia no necesita de otra existencia con la que exista; porque, al ser para otro la
razón de existir, puede, en consecuencia, existir por si misma. Del mismo modo
que la acción se hace por sí misma por el hecho de que por ella se hace el
término, y la duración del movimiento dura por sí misma y la cantidad se ex-
11. Rursus ostendimus hoc ipsum esse stere et non existere; ergo etiam in illo
reale quo essentia primo constituitur ens modo erit distinctio ex natura rei inter ipsum
tiende por sí misma. Pero esta respuesta procede COf!l-O si la fuerza de la razón
actu esse verum esse existentiae; ergo ex et suum actuale esse, quod est impossibile ;
hac parte satis iam probatum est tale esse alias fiet idem argumentum de esse existen- aliud est. Sed hoc potius est vocibus ludere concipitur totum id quod est de essentia exi-
existentiae non distinguí ex natura rci ab tiae illius modi, et sic procedetur in infini- quarn difficultatem solvere; nam, licet exi- stentiae creatae, etíamsi non condpiatur actu
essentia actuali. Addimus vero ulterius, prae- tum. Si ergo in ipsa existentia intelligi pot- ' stentia non dicatur esse vel existere tam- exercere seu esse actum existendi aut consti-
tcr hoc esse existentiae, nullurn aliud esse quam suppositum, quod proprüssime est, tuere rem existentem; et nihilominus non
est quod interdum sit et ínterdum non sit, tamen non est dubium quin, generalius lo- distinguitur ex natura rei existentia secun-
necessarium ut res existat, quia ipsum esse sine distinctione ex natura rei, cur non idem
intrinsecum et entitativum sufficit, eique so- quendo, ita vere existat sicut existunt ac- dum suam rationem essentialem a seipsa, ut
intelligi poterit in essentia actuali? cidentia, vel partes et alia entia incompleta. exercet actu munus existentiae, ita ut conci-
lum addi potest modus vel subsistendi, vel
inhaerendi, et omnis alía entitas vel modus 12. Scio quosdam thomistas 1 negare ac- Nam, si haec existentia est ens ex natura piatur distinctio inter duo membra quae sint
realis institutus solum ad existendum est tum essendi, qua essentia creata existit, esse rei distinctum ab essentia, ergo, eo modo aliquid a e tu; ergo ídem est de essentia exi-
prorsus confictus. Atque ita relinquitur pro- suum esse. Sed non video quo sensu possit quo es~ ens, habet esse; nam ens ab esse stente vel non existente. Atque .hoc modo
batmn Il_on solum non dari existentiam quae esse verum, loquendo de suo esse, solum dictum est. Itero tale ens ante creationem orones rationes quibus alii probare conantur
sit entitas distincta ab entitate essentiae, sed quoad identitatem seu indistit>ctionem; nam, rerum erat tanturn in potentia; et post crea- distinctionem ex natul'a rei inter essentiam
neque etiam quae sit modus ex natura rei si non est suurn esse, ergo habet esse a se tionem est ens a etu; ergo est extra causas et existentiam creatam, plane enervantur et
distinctus. Et confirmatur argumento supra distinctum, et tune de illo oportebit inqui- seu jn rerum natura; ergo necesse est ut infirmae reddllntur instantia seu exemplo
etiam insinuato, quía, si quid cogeret ad rere an sit suum esse. Nam, si ita est, cur habeat esse proportionatum, vel ut sit suum existentiae creatae, ut ex dictis satis patet et
hanc distinctionem modalem, maxime quod non idem dicítur de primo actu essendi? Si esse. Deinde, etiamsi ita loquamur, existen- in solutionibus argumentorum saepius incul-
essentia creaturae potest existere et non exi- vero non est, procedetur ulterius in infini- tiam, scilicet, non existere, sed esse quo cabimus. Atque hinc excluditur aliorum
stere; sed ille etiam modus, qui dicitur esse tum. Nisi fortasse dicant actum essendi es- essentia existit, in hoc ioso considerare licet responsio, dicentium existenthm non indi-
existentia distincta, potest actu esse et in sentiae [creatae] 2 neque esse suum esse, ne- differentiam positam, scilicet, quod interdum gere alia existen tia qua existat; nam, cum
sola potentia obiectiva, quod est posse exi- que habere ullurn esse, sed solum esse qua talis existentia actu constituit rem existen- sit ratio existendi alteri, consequenter potest
tero, interdum solum in potentia obiectiva; per seipsarn existere. Sicut actio per seipsam
unde etiam licet argumentari non esse de fit, hoc ipso quod per illam fit terminus, et
1 Bannes, I p., q. 44, a. 1, ad 4 argum. essentia existentiae actu constituere rem duratio motus seipsa durat, et quantitas
2 Palabra omitida en algunas ediciones. (N. de los EE.) existentem, quía in existentia in potentia seipsa extenditur. Sed haec responsio pro-
62

proRu~sta
Disputaciones metafísicas

se fundase en que el princ1p1o formal de un efecto no pudiese nunca


) ~D_is~pu~ta~c~w~·n~X~X~"=X~l.~--S-=~ec=c=io='n~V=l----~----------------------------~63
porque sólo Dios tiene el existir [actualmente] en virtud de su naturaleza sin la
part1c1par por sí mismo de algún modo ese efecto, cosa que nosotros no deci- eficiencia de otro; mientras que la criatura no posee el existir actualmente en
mos, ni en general es verdad, como demuestra perfectamente la inducción que virtud de su naturaleza sin la efi__ciencia de otro. Sin embargo, en este sentido no
se hizo. El argumento, pues, no se funda en esto) sino en que, por el hecho de es de esencia de la criatura tener la entidad actual de la esencia, puesto que por
que algo exista a veces y a veces no exista, no se puede inferir una distinción la sola virtud de su naturaleza no posee tal entidad sin la eficiencia de otro; y
real entre lo que existe y aquello por lo que existe. Y si no se infiere de este en este sentido se dice que todo ser actual por el que la esencia en acto se dis- \.·
. principio, no hay ningún otro de donde pueda inferirse. Por lo que se refiere a los tingue de la esencia en potencia no es de esencia de la criatura, porque no con-
ejemplos aducidos, o no siempre se da distinción real entre "por lo que" y "lo viene a la criatura por sí sola, ni se basta ésta a -sí misma para poseer un ser
que", como sucede acaso entre la duración y lo que dura, o, si la hay, ha de ()
tal, sino que es necesario que provenga de la eficiencia de otro. Brota de aquí
buscarse por otro capítulo; y nunca ha de admitirse sin un indicio suficiente, con evidencia que para la verdad de esta expresión no es necesaria la distinción
1
como se trató antes. real entre la existencia y la realidad de la que se dice existencia, sino que basta
con que esa realidad no tenga su entidad, o mejor con que no exista ni pueda
existir esa entidad si no es producida por otro, ya que mediante esa expresión
Cómo se distinguen la esencia y la existencia no se significa la distinción de la una respecto de la otra, sino únicamente la.
13. En tercer lugar afirmo que en las criaturas la esencia y la existencia se condición, limitación e imperfección de tal entidad, la cual no tiene de por sí
distinguen, o como el ente en acto y el ente en potencia, o, si se las consi- necesidad de ser lo que es, sino que esto lo debe solamente al influjo de otro.
dera a ambas en acto, sólo se distinguen por razón con algún fundamento en la 15. Resulta también de aquí que nuestro entendimiento, el cual puede hacer
realidad, distinción que bastará para afirmar de modo absoluto que el existir ac- precisiones entre cosas que, en realidad, no están separadas, también puede con-
tualmente no pertenece a la esencia de la criatura. Para comprender esta distinción cebir las criaturas abstrayéndolas de la existencia actual, porque, al no existir ne-
y las expresiones que toman su fundamento de ella, es necesario dar por supuesto cesariamente, no es contradictorio concebir sus naturalezas prescindiendo de la
-cosa que es de todo punto cierta- que ningún ente fuera de Dios tiene por eficiencia y, por lo mismo, de la existencia actual. Pero, mientras se las abstrae
sí su entidad, en cuanto es Verdadera entidad. Y añado esto para evitar equivo- de este modo, también se las prescinde de la entidad actual de la esencia, no
caciones respecto de la entidad en potencia, que no es, en realidad, entidad, sino sólo porque no la poseen sin eficiencia, o por sí mismas, o por necesidad, sino
nada, y por parte de la cosa creable expresa únicamente la no repugnancia o po- también porque una entidad actual no puede ser prescindida de la existenci_a,
tencia lógica. Nos referimos, pues, a la verdadera entidad actu.al, ya se trate de como quedó probado antes. De este nuestro modo de concebir resulta que en una
la entidad de la esencia, ya de la de la existencia; pues ninguna entidad fuera cosa concebida de esta manera, prescindiendo de la entidad actual, hay algo que
de Dios existe si no es por la eficiencia de Dios. Por eso ninguna realidad fuera de se considera como totalmente intrínseco y necesario y como el primer constitutivo
Dios tiene su entidad de por sí; porque el "de por sí" implica la negación de esa cosa que se ofrece como objeto a tal concepción; y a esto le llamamos
de recibirla de otro, es decir, expresa una naturaleza tal que posea la entidad esencia de esa cosa, porque sin ella no puede ser concebida; y los predicados que
actual, o mejor sea entidad actual sin la eficiencia de otro. se toman de ella se dice que le convienen de un modo absolutamente necesario y
~~ 14. Se deduce de aquí en qué sentido se dice con toda verdad que el existir esencial, porque ni puede existir ni ser concebida sin ellos, por más que en la
actualmente es de esencia de Dios y no de esencia de la crlatura. Concretamente, mirurn, solus Deus ex vi suae naturae ha- habet ex se necessitatem ut sit id quod est,
bet [actu] 1 existere absque alterius efficien- sed solum id ''habet ex infiuxu alterius.
cedit ac si vis rationis factae fundaretur in surnatur, solum distinguí ratione cum aliquo tia; creatura vera ex vi suae naturae non 15. Atque hinc ulterius fit ut intellectus
hoc quod principium formale alicuius effe- fundamento in re, quae distinctio satis erit habet actu existere absque efficientia ª.lte- noster, qui potest praescindere ea quae in re
ctuS nunquam posset per seipsum participare ut absolute dicamus non esse de essentia rius. In hoc tamen sensu etiam non est de non sunt separata, possit etiam creaturas
aliquo modo illum effectum, quod nos non creaturae actu existere. Ad intelligendam essentia creaturae habere actualem entitatem concipere abstrahendo illas ab actuali exi~
dicimus, neque est in universum verum, ut hanc distinctionem et locutiones quae in illa essentiae, quía ex sola vi suae naturae non stentia, quia, cum non necessario existant,
recte probat inductio facta. Non ergo in eo fundantur, oportet supponere (id quod cer- habet talem actualitatem sine efficientia al- non repugnat concipere earum naturas prae-
fundatur ratio, sed in eo quod ex hoc quod tissimum est) nullum ens praeter Deum ha- scindendo ab efficientia, et consequenter ab
terius; atque ita omne esse actuale quo actuali existentia. Dum autem sic abstra-
aliquid interdum sit et interdum non sit non bere ex se entitatem suarn, prout vera en- essentia in actu separatur ab essentia in po-
potest colligi distinctio ex natura rei ínter titas est. Quod addo ut tollatur aequívoca- huntur, etiam praescinduntur ab actuali en-
tentin dicitur non esse de essentia creatu- tírate essentiae, tum quia neque hanc haBent
id quod existit et qua existit. Quod si ex tio de entitate in potentia, quae revera non rae, quia non convenit creaturae ex se sola~
hoc principio non colligitur, nullum est aliud est entitas, sed nihil, et ex parte rei creabilis sine efficientia, aut ex se, aut ex necessitate,
aolum dicit non repugnantiam vel potentiam neque ipsa sibi sufficit ut habeat hoc esse, tum etiam quia non potest actualis entitas
unde colligi possit. In exernplis vero ad- sed provenire debet ex efficientia alterius.
ductis, vel non semper est distinctio ex na- logicam. Loquimur ergo de vera entitate ac- ab existentia praescindi, ut supra probatum
tuali, sive sit entitas essentiae, sive existen- Ex qua manifeste fit ut ad veritatem huius esr. Ex hoc autem modo concipiendi nostro
tura rei inter quo et quod, ut fortasse inte1· locutionis non sit necessaria distinctio ex
durationem et quod durat, vel si est, aliun- tiae; nulla enim entitas extra Deum est nisi fh ut in re sic concepta, praescindendo ab
per efficientiam Dei. Quapropter nulla res natura rei inter esse et rem cuius dicitur actuali entitate, aliquid consideretur tam-
de est colligenda; et nunquam est admit~ esse, sed sufficere ut illa res non habeat en-
tenda sine sufficienti indicio, ut supra tracta- extra Deum habet ex se entitatem suam; quam omnino intrinsecum et necessarium et
nam illud ex se indudit negationem habendi titatem suam, vel potius ut non sit neque quasi primum constitutivum illius rei quae
tum est. esse possit illa entitas nisi ab alío fiat, quía
ab alio, id est, dicit talem naturam quae tali conceptione obiicitur; et hoc vocamus
Quo modo essentia et existentia absque alterius efficientia habeat actualem per illam locutionem non significatur distin- essentiam rei, quía sine illa nec concipi pot-
distinguantur entitatem, seu potius sit actualis entitas. ctio unius ab alío, sed solum conditio, limi- est; e~ praedicata quae inde sumuntur, di-
13. Dico tertio, jn creaturis existentiam 14. Atque hinc colligitur quo sensu ve- tado et imperfectio talis entitatis, quae_ non cuntur ei omnino necessario et essentialiter
et essentiam distinguí, aut tamquam ens in rissime dicatur actu existere esse de essentia
actu et in potentia, aut, si utraque actu Dei et non de essentia creaturae. Quía, Qi- 1 Esta palabra no aparece en algunas ediciones. (N. de los EE.)
----
64 Disputaciones metcrjísicas
-~1;----------------------------------------------~~ Disputación XXXl.-Sección VI

'
65
realidad no le convengan sier:n~re, sino cuando la cosa existe. Y, desde el ángulo
opuesto, negamos que el existir actualmente o el ser entidad actual pertenezca entre el individuo y la especie basta para que se diga que la sola razón específica
a la esencia, porque puede ser prescindida de dicho concepto, y es posible que es la esenc1a total de la cosa y que no es la individuación.
de hecho no convenga a la criatura en cuanto se ofrece corno objeto a tal concepto. 17. Explicación de otros.- Ótros dicen que la esencia y la existencia de la
Todo esto acontece en Dios de modo distinto, porque, al ser el ente de por sí criatura se diferencian por la sola relación a Dios, puesto que la esencia en cuanto

l
necesario, no es posible concebirlo a modo de un ente potencial, sino únicamente tal no se refiere a Dios como a causa eficiente, sino sólo como a ejemplar; mien-
de ente actual, y por eso se dice con verdad que el existir en acto pertenece a tras que la existencia añade a la esencia la relación a Dios como a causa eficiente
su esencia, porque existir en acto le conviene necesariamente y en la realidad mis- de la que es participada. Pero esta. exposición, o no explica el problema, 0 incluye
ma y en cualquier verdadero concepto objetivo de la divinidad. muchas falsedades. Porque, en prnner lugar, por lo que se refiere al ser de la
16. De qué modo explican algunos la distinción de razón entre la esencia y esencia, o trata de la esencia actual, es decir, de la que incluye la verdadera
la existencia.- Con esto, pues, queda brevemente explicado casi todo el problema, realidad de la esencia, o trata de la esencia potencial. En el primer sentido sería
Y a base de la misma doctr.ina pueden aclararse y demostrarse cada una de las más que falso el afirmar que la esencia de la criatura no se origina de Dios como
partes de la afirmación propuesta. Y, en primer lugar, no hay ningún teólogo que de causa eficiente, según antes se probó. Y en el segundo sentido se afirma gra-
no admita la distinción de razón entre la esencia y la existencia, aunque no todos tuitamente que las esencias de las criaturas sólo se refieren a Dios como a causa
la expliquen del mismo modo. Algunos dicen que la existencia expresa la naturaleza ejemplar, porque, en realidad, las esencias concebidas de este modo no tienen
individual, mientras que la esencia sólo expresa la naturaleza específica prescindida causa ninguna en acto) pues no son nada en acto; en cambio, en potencia, o en
de los individuos, y dicen, por ello, que entre ellas hay la misma distinción de acto primero y virtual, no sólo tienen causa ejemplar, slno también eficiente.
razón que entre la especie y los individuos. Pero éstos no alcanzan ni se hacen E incluso, prescindiendo de la causalidad o del orden o aplicación al causar, es
cargo del sentido de la cuestión. Se trata, en efecto, de una cuestión distinta de mejor decir que Dios posee las razones de las cosas posibles más bien que los
la referente a la distinción de la naturaleza específica respecto del individuo; por-
ejemplares; porque aquéllas sólo expresan la ciencia especulativa, mientras que
que la esencia no sólo puede ser específica, sino también individual y singular,
éstos denuncian más bien la relación práctica de causa. Por otra parte, las esencias
como lo fue la esencia de hombre en Cristo, y es de ésta de la que se pregunta de
de la~ criaturas no s~n tales o tienen una determinada conexión de los predicados
qué modo se distingue de su existencia; e igualmente la existencia puede conce-
birse en general y puede ser singular; en efecto, una es la existencia de Pedro esencmles porque m1ran a dichas razones o ejemplares divinos, sino que más
y otra la de Pablo; por consiguiente, la existencia no expresa la realidad singular bien Dios conoce cada una de las cosas posibles con su esencia y naturaleza
más que la esencia, ni la esencia y la existencia se distinguen como lo común concreta~ porque como tal es cognoscible o producible y no de otra manera;
y lo particular; luego no es la misma la distinción de existencia y esencia que luego la esencia considerada de este modo, aunque tenga en Dios su razón o
la de individuo y naturaleza específica. Aunque, a modo de ejemplo o de seme- ejemplar, no es llamada esencia debido sólo a esta relación al ejemplar en cuanto
janza, esta distinción puede servir para explicar cómo la distinción de razón entre tal. Se puede añadir también que la existencia creada o la posible tienen en
la existencia y la esenCia puede bastar para que se niegue que el existir actual- Dios su ejemplarj aunque no sea distinto del ejemplar de la esencia misma. En
mente pertenece a la esencia de la criatura, ya que una distinción similar de razón efecto, nada que no tenga en El la causa ejemplar puede tener en Dios la causa
eficiente~ porque Dios no obra nada a no ser como agente intelectual.
convenire, quia sine illis neque esse neque sentiam vero solum dicere naturam specifi-
concipi potest, quamvis in re non semper cam ab individuis praecisam, et ideo aiunt
conveniant, sed quando res existit. Atque ex esse ínter ea distinctionem rationis, qualis tinctio rationis inter individuum et speciem causam exemplarem, sed etiam effectricem,
opposita ratione, ipsum actu existere seu est inter speciem et individua. Sed hi non sufficit ut sola ratio specifica dicatur esse Immo, seclusa causalitate, vel ordine, vel
esse actualem entitatem negamus esse de es- attingunt neque assequuntur sensum quaes- tata essentia rei, et non individuatio. applkatione ad causandum, potius dícitur
sentia, quia praescindi potest a praedicto tionis. Est enim haec ouaestio diversa ah 17. Aliorum expositio.~ Alii dicunt es- Deus habere rationes rerum possibilium,
conceptu, et de facto potest non convenire illa de distinctione naturáe specificae ab in- sentiarn et existentiam creaturae differre sola quam exemplaria; nam illae solum indicant
creaturae prout tali conceptui obiicitur. Quae dividuo: nam essentia non tantum specifica, habitudine ad Deum, quía essentia ut sic speculativam scientiam; haec vero magis de-
omnia secus contingunt in Deo, quía, cum sed etiam individua et singularis esse pot- non respicit Deum ut causam efficientem, notant practicam habitudinem causae. Rur-
sit ens ex se necessarium, concipi non pot- est, sicut fuit in Christo essentia hominis, sed ut exemplarem tantum; existen tia vera sus essentiae creaturarum non ideo tales
est per modum entis potentialis, sed actualis de qua inquiritur quo modo a sua existentia addit essentiae respectum ad Deum ut cau- sunt, aut talem habent connexionem praedi-
tantum, et ideo actu esse vere dicitur de distinguatur; et similiter ipsa existen tia pot- sam efficientem a qua participatur. Verum- catorum essentialium, quía respiciunt tales
essentia eius, quía actu esse illi necessario est in communi concipi et singularis esse; tamen haec expositio vel rem non dedarat, rationes vel exemph1r.ia divina, sed potius
convenit et in re ipsa et in omní vero con- alía enim est existentia Petri et alia Pauli _; vel multa includit falsa. Nam imprimís, quod ideo Deus cognoscit unamquamque rem pos-
cepto obiectivo divinitatis. non ergo magis dicit existentia rem singu- attinet ad esse essentiae, vel loquitur de es- sibilem in tali essentia et natura, quia talis
16. Qualiter distinctio rationis ínter essen- larem quam essentia, neque dístinguuntur sentía actuali seu quae includat veram rea- est cognoscibilis et factibilis, et non alias ·
tiam et existentiam explicetur ab aliquibus.- essentia et existentia tamquam commune et Htatem essentiae, vel de essentia potentiali. ergo essentia hoc modo sumpta, licet in De~
Ex his ergo breviter res fere tota explicata p2rticulare; non est ergo eadem distinctio Priori modo plusquam falsum esset dicere habeat rationem vel exemplar, non dicitur
est, et ex eadem doctrina possunt singulae existentiae ab essentia, quae est individui a essentiam creaturae non esse a Deo ut a essentia ab hac habitudine sola ad exemplar
partes assertionis positae declarari et probari. natura specifica. Quamquam per rnodum causa efficiente, ut supra probatum est. Pos- ut sic. Adde etiam existentiam creatam vel
Et imprimís nullus est theologorum qui di- exempli aut similitudinis possit illa distin- teriori autem modo gratis dicitur essentias possib!le?J habere in Deo exemplar, quamvis
stinctionem rationis inter essentiam et exi- ctio deservire ad declarandum quo mOdo creaturarum solum respicere Deum ut cau- n~n. d1st1~ctum ab exemplari ipsíus essentiae.
stentiam non admittat, qmu;nvis non omnes distinctio rationis inter existentiam et essen- sam exemplarem, quia revera essentiae sic N1hil enun potest habere in Deo causam
eodem modo illam explicent. Quidam dicunt tiam possit sufficere ut actu existere negetur conceptae nullam causam habent in actu, ef~cientem .q~od non habeat exemplarem,
existentiam dicere naturam individuam, es- esse de essentia creaturae; nam similis dis- ~um nihil ae tu sint; in potentia vero se u qwa Deus mhil operatur nisi ut intellectuale
m actu primo et virtuali non solum habent agens.
D!SPUTACTONES V - 5
66 Disputaciones metafísicas Disputación XXXl.-Sec,_a::'ó'"n'---'V_.I_ _ _~---------------'-'67
se identifican, sino que el ser de la esencia nunca se separa realmente del ser
18. Además, en cuanto a la otra parte referente a la existencia, de la que de la existencia. Sin embargo, esto se infiere con bastante probabilidad del pen-
dicen que sólo añade sobre la esencia la relación a Dios como a causa eficiente, samiento de Escoto; porque, al ;firmar allí que la esencia no es separable d~ la
o piensan que la existencia consiste en esta relación, o que trae consigo esta existencia, y al enseñar ex professo, In lll, dist. 6, que la humanidad de Cr1stq
relación. Lo primero es manifiestamente falso, porque la existencia de una cosa no pudo existir o ser asumida sin su existencia propia, opina manifiestamente
absoluta no es una relación, sino que es algo absoluto. Además, porque, para que que no se distinguen realmente. Por eso, Licheto, en el pasaje anterior, en una
esa relación exista actualmente en la realidad, tiene que fundarse o estar adhe- nota marginal, que es glosa suya, añade: El ser de la esencia y el de la existencia
rida a una criatura existente. Y, ciertamente, si se concibe que es una relación expresan una misma e idéntica 1'ealidad y son lo mismo real y formalmente, distin-
real predicamental, supone la criatura ya producida y existente; y, si se trata de guiéndose igual que lo concreto y lo abstracto, que sólo se distinguen por razón.
una relación trascendental de dependencia a Dios, esta relación no es la existencia Pero en esta sentencia queda oscuro cómo tiene cabida en este caso la distinción
de la criatura, sino su causalid-ad; por eso se distingue de la existencia de la de lo concreto y de lo abstracto. Porque, sl nos referimos a la esencia y a la
criatura no sólo por razón, sino también realmente, como se demostró en la existencia en cuanto se las significa con estos nombres, ambas son concebidas a
disp. XVIII, y se volverá a tocar luego en la disp. XL VIII. Empero, lo segundo modo de un abstracto, igual que la materia y la forma o igual que la potencia y
es verdad, es decir, que la existencia actual de la criatura trae unida consigo esta el acto; lo concreto será el ente creado que consta del existir y de la esencia.
relación a Dios, aunque la esencia actual tiene también unida consigo esta misma Pero, si nos valemos de las denominaciones ser de esencia y ser de existencia, ambas
relación, ya que no puede ser tal si no es por la eficiencia de Dios. Por otra tienen el mismo modo de significar y se subordinan al mismo modo de concebir.
parte, si la existencia tiene unida esta relación, entonces es algo distinto de ella; Y a veces, de acuerdo con el uso de los filósofos, esta expresión, ser, suele tomarse
queda, pues, por explicar respecto de la existencia, en cuanto distinta de tal rela- con valor de nombre abstracto por el acto mismo de ser, al que llaman también
ción, de qué modo se distingue racionalmente de la esencia; y todavía es más existencia, término que no se encuentra entre los latinos; a veces, en cambio, se
oscuro lo que dice Enrique, que no se distinguen realmente, ni sólo racional- la toma con valor de infinitivo, que es el uso propio y latino de dicha palabra, y
mente, sino intencionalmente. ¿Qué es, pues, distinguirse intencionalmente, si no en este caso no es propiamente un concreto ni un abstracto, aunque se acerca
es en virtud de la concepción del entendimiento? Finalmente, en esa relación más a la significación de lo concreto, por significar el efecto formal del acto
de la criatura a Dios es posible establecer distinción entre la esencia y la exis- mismo de ser, mientras que al acto sólo lo significa en cuanto ejerce dicho efecto,
tencia, en cuanto racionalmente distintas, sin que lo sean debido a la relación, lo mismo que sucede con correr, saber y otros semejantes.
como es de por si evidente. 20. Alguno podría tomar de aquí ocasión de afirmar que la esencia y la
19. Exposición de otros.- Otros distingue11 racionalmente el ser de la exis- existencia se distinguen racionalmente, de tal manera que aquélla -seria lo abstracto
tencia del ser de la esencia, porque el uno es concebido a modo de concreto y el a modo de forma, mientras que ésta seria como lo concreto a modo de efecto formal
otro a modo de abstracto; así es la opinión de Licheto, In IIJ dist. 1, q. 2, donde ejercido; y el ente seria lo propiamente concreto, como constituido por tal forma
afirma, sobre todo, de acuerdo con el pensamiento de Escoto, que el ser de la y por el efecto formal; es lo mismo que sucede con carrera, correr y "corriente";
existencia y el ser de la esencia se identifican y que son totalmente inseparables, sabiduría, saber y "sapiente". De acuerdo con este modo de distinción, la esencia
por más que Escoto, en ese pasaje, § Quantum ad istum articulum, no afirma que es propiamente un abstracto; porque es como una forma cuyo efecto formal es
18. Praeterea, quod spectat ad alterarn par- est nisi per efficientiam Dei; non ergo
tem de existentia, quam dicunt supra essen- recte distinguitur essentia ab existentia per
tiam solum addere respecturn ad Deum ut ad hunc respectum. Et praeterea, si existen- sentiae nunquam separari realiter ab esse exi~ modo concipiendi. Et interdum, iuxta philo-
causam efficientem, aut sentiunt existentiam tia _habet coniunctum _hunc respecturn, er- stentiae. Tamen satis probi:l.biliter hoc colligi- sophorum usum, haec vox esse sumí solei in
consistere in hoc respectu, aut secum afferre go est quid distinctum ab ipso; de ipsa tur ex mente Scoti; nam, cum ibi dicat essen- vi nominis abstraed pro ipso actu essendi,
hunc respectum. Primum est plane falsum, ergo existentia, ut distincta a tali respectu, tiam non esse separabilem ab existentia, et In quern existentiam etiam vocant, quae vox
quia existentia reí absolutae 1 non est respe- explicandum superes! qua modo distinguatur III, dist. 6, ex professo doceat non potuisse apud latinos non reperitur; interdum vero
ctus, sed absolutum quid. Item, quia ille ratione ab essentia; immo illud obscurius humanitatem Christi esse vel assumi sine pro- sumitur in vi infinitivi, qui est proprius et
respectus ut actu sit in rerum natura, fun- est quod Henricus ait, nec distinguí re, nec pria existentia, plane sentit non distingui in latinus usus illius vocis, et sic non est pro-
datur seu adhaeret creaturae existenti. Et sola ratione, sed intentione. Quid enim est t ( ipsa. Unde Lychetus supra, in nota mar- prie concretum neque abstractum, magis ta-
ea quidem, si intelligatur esse relatio realis distinguí intentione nisi mentis conceptione? ginali, quae est glossa eius, addit: Esse es- men accedit ad significationem concreti, quía
praedicamentalis, supponit creaturam iam Denique in illomet respectu creaturae ad sentiae et existentiae dicunt unam et eam- significa! effectum formalem ipsius actus es-
factam et existentem; si autem sit sermo Deum potest distinguí essentia ab existentia, dem realitatem, suntque ~dem realiter et for- sendi, ipsum vera actum solum ut exercen-
de habitudine transcendentali dependentiac ut rationc distincta, et non per respectumJ maliter distinguunturque sicut concretum et tem illum effectum, sicut currere, sapere, et
ad Deum, haec non est existentia creaturae, u~ per se constat. abstractum, quae tantum distinguuntur ratio- similia.
sed causalitas eius; unde non tantum ratio- 19. Aliorum explanatío.- Alii distinguunt ne. Verumtamen in hac sententia obscurum 20. Hinc vera sumere posset aliquis oc-
ne, sed natura rei distinguitur ab existentia ratione esse existentiae ab esse essentiae, manet quomodo hic habeat locum distinctio casionem dicendi essentiam et esse distingui
creaturae, ut ostensum est in disp. XVIII, quía unum concipitur per modum concreti~ concreti et abstracti. Nam, si loquamur de ratione, ut illa sit abstractum per rnodum
et infra, disp. XL VIII, iterum attingetur. aliud per modum abstracti; ita sentit Ly- essentia et existentia, ut his nominibus si- formae, hoc vero quasi concretum per roo-
Secundum autem est verurn, scilicet, quod chetus, In II, dist. 1, q. 2, ubi imprimis gnificantur, utraque concipitur per modum duro effectus formalís exerciti; ens vera sit
actualis existentia creaturae secum habeat ait, de mente Scoti, esse existentiae et esse abstracti, sicut materia et forma, vel sicut proprie concretum, quasi constitutum ex tali
coniunctum hunc respectum ad Deum, sed essentiae ídem esse et omnino inseparabilia, actus et potentia; concretum autem erit ens forma et effectu formali; sicut se habent
tamen eumdem habet secum coniunctwn quamquarn Scotus, ibi, § Quantum ad istum creatum constans ex esse et essentia. Si vero cursus, currere e.t currens; sapientia, sapere
essentia actualis, quae talis esse non pot- articulum, non dicat esse idem sed esse es- loquamur sub his nominibus esse essentiae et sapiens. Iuxta quem modum distinctionis,
et esse existentiae, utrumque habet eumdem essentia est proprie abstractum; nam est
1 Nos par"ece más aceptable la lectura de absolutae que la de absolute, como figura, significandi modum et subordinatur eidem quasi forma cuius effectus formalis est esse;
entre otras, en la ed. Vives. (N. de los EE.)
68 Disputaciones metafísicas
Disputación XXXI.-Sección VI 69
la existencia; y lo constituido por ella es el ser y el ente mismo, constitución
que no se realiza por composición real, sino por identidad. Este modo de expresarse lo mismo. Y este mismo modo de expresión lo aceptan otros de los autores citados,
puede tener fundamento en San Agustín, quien dice en el lib. XII De civit. Dei, y, sin duda, es probable. Sólo es preciso exponer alguna mayor diferencia o distin-
c. 1: Igual que del hecho de saber se toma el nombre de sabiduría, así también ción de razón entre la esencia y la existencia, tal como se las significa con estos
del hecho de ser se toma el nombre de esencia. Y en el lib. II De morib. Manich., términos por muchos filósofos, por razón de la cual distinción se niega con verdad
c. 2, dice: La naturaleza misma no es más que lo que se concibe que una cosa que la exist.enci~ pertenezca a la esencia de la criatura, cosa que no puede negarse
es en su género. Y, por eso, igual que nosotros con una palabra nueva, del hecho de la esencia misma.
de ser tomamos el nombre de esencia, a la que con frecuencia llamamos también 21. Opinión de otros en este punto.- Otros, pues, añaden que la esencia y
sustancia, del mismo modo los antiguos, que no tenían estas palabras, en vez de la existencia se distinguen en que la esencia no expresa la realidad fuera de las
esencia se valían del nombre de naturaleza. Por eso, Calepino, citando a San causas, sino de modo absoluto, mientras que la existencia expresa la realidad que
Agustín, dice que los filósofos usan el término esencia por el ser mismo de cada posee el ser en sí y está fuera de las causas. Fonseca censura este modo de expre-
cosa. Y, de acuerdo con este uso propio de las palabras, aunque la esencia y el sarse, porque no explica en qué consiste que una cosa esté fuera de sus causas·
.
pues, o cons1ste en estar referida a las causas, y en esto no consiste el existir,
'
ser o existir se distingan racionalmente del modo dicho, sin embargo la esencia
y la existencia no se distinguirán entre sí ni por razón, igual que tampoco se según se demost.ró frente a Enrique, o es haber recibido el ser de las causas y
distinguen entre sí ser y existir. En- efecto, ser, tomando la expresión absoluta y no hab~rlo perdido, y esto, ciertamente, es algo cuasi previo al existir, pero no
sustantivamente, es lo mismo que existir, según se dijo antes y se desprende del es propta y formalmente el existir mismo. O consiste, finalmente, en que la cosa
uso común de las palabras mismas, y porque no puede explicarse la diversidad no exista sólo objetivamente en el entendimiento o en la potencia de las ·causas
en las realidades significadas mediante dichas palabras y en los conceptos últimos y esto, sin duda, explica qué no es, pero no explica lo que es la existencia mism~
a que están subordinadas. Del mismo modo, pues, también la esencia y la exis- o de q~é modo se distingue de la esencia. Cabe, empero, responder que el que una
tencia serán lo mismo y sólo se diferenciarán en los nombres, porque, del mismo cosa _ex1sta fuera de las causas no es más que ser en si un ente en acto; pero que
modo que del verbo sum y esse derivaron los latinos esencia porque por ella es la se d1ce fuera de las causas para explicar que no tiene por sí misma esa entidad
cosa3 o porque es aquello por lo que algo es3 asi también del verbo existo y existere actual, sino que la tiene de otro. Bastante dificultad constituye, sin duda, en esa
han tomado los filósofos el nombre de existencia3 por la que la cosa existe. Por la sentencia que el estar o nQ estar fuera de las causas es común a la esencia y a la
misma razón hay que afirmar, en consecuencia, que el ser de la esencia y el de la existencia; porque no sólo la esencia existe fuera de las causas, una vez que la
existencia, si a ambos se los torna con propiedad por el verdadero ser real, tam- cosa ha sido producida, igual que la existencia, sino que también la existencia
poco se diferencian por razón, sino que se diferencian únicamente en la palabra, existía sólo en la potencia de la causa y objetivamente en el entendimiento antes
puesto que e1 ser de la esencia y el de la existencia se comparan entre sí igual de que la cosa fuese producida; luego no puede establecerse en esto la diferencia
que se comparan la esencia y la existencia. Así parece que opinó sobre estas pala- entre la esencia y la existencia. Mas a esto hay que decir, de acuerdo con la
bras y conceptos Gabriel, en el lugar citado, donde dice que ser, ente y esencia distinción propuesta, que una cosa es hablar de la esencia y la existencia según la
no se distinguen según la realidad significada, sino sólo según los modos grama- propiedad y rigor de estos términos, y otra hacer uso extensivo de estas palabras
ticales, igual que el verbo, el participio y el nombre; y que de modo semejante para una significación idéntica o similar. En efecto, esta palabra existencia no
ser y existir significan lo mismo; también, por tanto, la esencia y la existencia son significa, en rigor, la existencia en acto signado, como dicen, o sea, en cuanto
concebida y únicamente en potencia, como lo indica ,. también Capréolo en el
con:stitutum autem per eam et esse est ip- est et ex communi usu ipsorum verborum
sum ens~ quae constitutio non est per reí constat, et quia exponi non potest diversitas existentiam idem esse. Et eumdem dicendi lectu, vel in potestate causarum, et hoc qui-
compositionem, sed per identitatem. Qui in rebus per illa verba significatis et in con- modum amplectuntur alü ex citatis auctori- dem decbrat quid non sit, non tamen quid
modus dicendi potest habere fundamentum ceptibus ultimis quibus subordinantur. Sic bus, et est sane probabilis. Solum necesse sit ipsa existentia aut quo modo ab essentia
in Augustino, lib. XII de Civitate, c. 1, di- igitur etiam essentia et existentia idem erunt est declarare nonnullam maiorem differen- distinguatur. Sed responded potest rem esse
cente: Sicut ab ea quad est sapere vocatur solumque nominibus different, quia, sicut a tiam seu dístinctioncm rationis ínter essen- extra causas nihil esse aliud quam esse in
sapientia, sic ab ea quod est esse vacatur verbo sum et esse dicta est a latinis essen- tiam et existentiam, prout his vocibus a se ens actu; dicitur autem extra causas,
essentia. Et lib. II de Morib. Manich., c. 2: tia, quia per illam res est~ seu quia est id multis philosophis significantur, ratione cuius ut declaretur non habere a se illam entita-
I psa natura (inqult) nihil est aliud quam id quo aliquid est~ ita a verbo existo et existere vere negatur existentia esse de essentia crea- tem actualem, sed ab alio. Difficilius quidern
quod intelligitur in suo genere aliquid esse. sumptum est a philosophis nomen existen- turae, quod de ipsa essentia negari non pot- est in ea sententia quod esse et non esse
!taque ut nos iam novo nomine ab eo quod tiae, qu3 res existit. Atque eadem ratione est. extra causas commune est essentiae et exi-
est esse vocamus essentiarn, quam plerum- consequenter asserendmn est esse essentiae 21. Aliorurn in hoc sententia.- Addunt stentiae; nam et essentia extra causas est
que etiam substantiam nominamus, ita vete- et existentiae, si utrumque proprie sumatur ergo alii essentiam et existentiam in hoc dif- cum facta res est, sicut existentia; et
res, qui haec nomina non habebant, pro es- pro vera esse reali, non differre etiarn ra- ferre, quod essentia non dicit rem extra existentia erat solum in potentia causae et
sentia naturam nominabant. Unde Calepinus, tione, sed tantum in nomine, quía ita intef causas, sed absolute; existentia vera dicit obiective in intellectu, priusquam res fieret;
cítans Augustinum, ait vocem essentiae a phi- se comparantur esse essentiae et existentiae, rem in se P.abentem esse et extra causas ergo in hoc non potest constituí differentia
losophis usurpad pro ipso esse cuiusvis reí. sicut essentia et existentia inter se. Et in suas. Quem modum dicendí Fonseca im pro- ínter essentiam et existentiam. Ad hoc tamen
Iuxta hanc autem verborum proprietatem, li- hunc modum sensisse videtur de bis vocibus bat, quía non declarat quid sit rem esse ex- dicendum est, iuxta distinctionem positam,
cet essentia et esse seu existere distinguantur et conceptibus Gabriel, citato loco, ubi ait tra causas; nam vel hoc est referri ad cau- aliud esse loqui de essentia et existentia iuxta
ratione praedicto modo, tamen essentia et esse, ens et essentiam non differre secun- sas, et hoc non est existere, ut contra Hen- proprietatem et rigorem harum vocum, aliud
existentia nec ratione distinguentur inter se, dum rem significatam, sed solum secundum ricum probatum est, vel est accepisse esse a vero extendendo praedictas voces ad eam-
sicut neque esse et existere inter se. Esse modos grammaticales, sicut verbum, partici- causis et non amisis.:;e, et hoc quidem est dem seu similem significationem. Haec enim
enim simpliciter et substantive dictum ídem pium et nomen; et similiter esse et exístere quasi praevium ad esse, non est tamen pro- vox existentia in rigore non significat exi-
est quod existere, ut in superioribus dictum idem significare, ideoque etiam essentiam et pde et formaliter ipsum esse. Vel denique stentiam (ut aiunt) in actu signato seu ut
es~ rem non esse solum obiective in intel- conceptam et in potentia tantum, ut etiam
70 --~~~~~~--~~~-
Disputaciones metafísicas '
1
Disputación XXXI.-Sección VI

parciales, es decir, el alma y el cuerpo, y está en discusión si hay dos existencias;


71

lugar citado, sino que la significa sólo en acto ejercido o como actual; pues no por consiguiente es necesario añadir algo para explicar esta distinción de razón.
hay contradicción ninguna en que se signifique este estado de la existencia con 23. Explicación del autor.- Hay, pues, que afirmar que la esencia y la
una palabra y parece que se ha _inventado la palabra existencia con este destino. existencia son la misma realidad, pero que se la concibe bajo la razón de esencia,
En consecuencia, por el hecho mismo de abstraer una cosa del existir en acto en cua~to por razón de ella la realidad se constituye bajo un género y especie
ejercido, ya no se concibe a la existencia tal como es significada por esta palabra. determmados. Pues la esencia, como explicamos antes, disp. II, sec. 4, es aquello
Y puesto que este estado o este ejercicio del existir no pertenece al concepto de por lo que algo se constituye primariamente dentro del ámbito de la entidad real,
la esencia de la criatura en cuanto se la significa con esta palabra, por eso es en cuanto se distingue del ente ficticio., y en cada ente particular se llama esencia
legítimo afirmar que la existencia añade a la esencia el acto de existir fuera de las a aquello por virtud de lo cual se constituye en un grado y orden determinado de
causas; mas este estado no se distingue realmente de la misma entidad actual de entes. En este sentido dijo Agustín, lib. XII De civil. Dei, c. 2: El autor de
la esencia. Si, por el contrario, el nombre de existencia se extiende a aquella que todas las esencias dio a unas más ser, a otras menos, ordenando así por grados
existe únicamente en potencia u objetivamente, hay que confesar que no cabe la las naturalezas de las esencias. Por esa razón suele significarse la esencia con el
diferencia establecida, sino que, guardada la debida proporción, la existencia en nombre de quididad, por ser ella la que se explica mediante la definición, o me-
potencia se identifica totalmente con la esencia en potencia, y la existencia en diante alguna descripción por la que explicamos qué es la cosa o de qué natu-
acto con la esencia en acto. raleza es. Y, por el contrario, esta misma realidad es concebida bajo la razón de
22. De acuerdo con esta doctrina verdadera y con el método de distinguir existencia, en cuanto es la razón de ser en la realidad y fuera de las causas. En
la esencia y la existencia, es consecuencia manifiesta que la esencia sólo se distin~ efecto, puesto que la esencia 'de la criatura no posee necesariamente por su propia
gue de la existencia, considerada con ese rigor, como el ente en potencia se dis- virtud el ser entidad actual, por eso, cuando recibe su entidad, concebimos que
tingue del ente en acto; y de esta suerte no sólo se distinguen por ra~ón, sino hay en ella algo que es la razón formal de ser fuera de las causas; y a esto lo
real privativamente corno el ente y el no ente, porque el ente en potencia, como denominamos existencia bajo dicha razón, y, aunque realmente no sea una cosa
dije antes, es en absoluto no ente. El consecuente, empero, parece falso, porque distinta de la entidad misma de la esencia, sin embargo la concebimos bajo una
nosotros distinguimos, al menos por razón, entre la esencia y la existencia, como razón y descripción distinta, lo cual basta para una distinción de razón. Y el
entre dos extremos positivos y reales. Se objetará que se concibe, sin duda, a fundamento de esta distinción está en qUe las cosas creadas no tienen el ser de
dichos extremos como positivos y reales, pero no como actuales, sino abstrayendo por sí y pueden a veces no existir. De esto resulta, en efecto, que nosotros con-
con la amplitud con que el ente abstrae de ente en acto y ente en potencia. cebimos la esencia de la criatura como indiferente para ser o no ser en acto,
Pero en contra de esto está que concebimos a la esencia bajo la razón propia de indiferencia que no es por modo de abstracción negativa, .sino precisiva; y,
esencia, no sólo como potencial, sino también como actual, y en este sentido la por eso, aunque nosotros concibamos en absoluto la razón de esencia también en
distinguimos, asimismo, por razón de la existencia. En efecto, cuando decimos el ente en potencia, sin embargo comprendemos que existe en mayor grado en el
que una cosa posee en acto su esencia y su existencia, no decimos lo mismo dos ente en acto, por más que en él prescindamos de la actualidad misma del existir
veces; luego no son palabras sinónimas; luego sus significados se distinguen al todo aquello que le conviene necesaria y esencialmente; y, de este modo, a la
menos por razón; por eso, en Cristo damos por supuesto que hay dos esencias, esencia bajo la razón de esencia la concebimos como potencia, y a la existencia
y nos preguntamos si hay dos existencias; y en la humanidad hay dos esencias
tate sunt duae essentiae partiales, scilicet, existentiae, quatenus est ratio essendi in re-
anima e~ corpus, et controverswn est an rum natura et extra causas. Nam, quía essen-
Capreolus, loco citato, indicat, sed significa! ab existentia in eo rigore sumpta tamquam sint duae existentiae; aliquid ergo addere tia creaturae non hoc necessario habet ex vi
illam solum in actu exercito seu ut actua- em: in potentia ab ente in actu; atque ita oportet ad hanc distinctionem rationis de- suH ut sit actualis entitas, ideo, quando re-
lem; nihil enim repugnat hunc statum exi- non solum distinguí ratione, sed etiam reali- clarandam. cipit entitatem suam, concipimus aliquid es-
stentiae aliqua voce significad et ad hunc tr.r privative, tamquam ens et non ens, quía 23. Auctoris explicatio.-Dicendum ergo se in ipsa quod sit illi formalis ratio essendi
finem videtur inventa vox existentia. Unde, ens in potentia, ut supra clixi, simpliciter est eamdem rem esse essentiam et existen- extra causas; et illud sub tali ratione appel-
hoc ipso quod res abstrahatur ab existendo est non ens. Consequens autem videtur fal- tiam, concipi autem sub ratione essentiae, lamus existentiam quod, licet in re non sit
in actu exercito, jam non concipitur existen- sum, quía nos distinguimus saltem ratione quatenus ratione eius constituitur res sub tali aliud ab ipsamet entitate essentiae, sub di-
tb prout }:lac voce significatur. Et quía hic inter essentiam et existentiam, tamquam in- genere et specie. Est enim essentia, ut su- versa tamen ratione et descriptione a nobis
status seu hoc exercitium existendi non est ter duo extrema positiva et realia. Dices, pra, disp. II, sect. 4, declaravimus, id quo concipitur, quod ad distinctionem rationis
de conceptu essentiae creaturae ut hac voce concipi quidem illa extrema tamquam posi- primo aliquid constituitur intra latitudinem sufficit. Huius autem distinctionis fundamen-
significatur, ideo recte dicitul' existentiam tiva et realia,- non tamen ut actualia1 sed entis realis, ut distinguitur ab ente ficto, et tum est _ quod res creatae de se non habent
addere essentiae actum essendi extra causas abstrahendo in ea latitudine in qua ens abs- in unoquoque particulari ente essentia eius esse et possunt interdum non esse. Ex hoc
suas; hic tamen status in re non differt ab trahit ab ente in actu et in potentia. Sed dicitur id ratione cuius in tali gradu et or- enim fit ut essentiam creaturae nos conci-
ipsa entitate actuali essentiae. Si vera no- contra hoc est quia essentiam sub propria dine entium constituitur. Quomodo dixit piamus ut indifferentem ad esse vel non esse
men existentiae extendatur ad eam quae est ratione essentiae, non tantum ut potentia- Augustinus, XII de Civitate, c. 2: Auctor actu, quae indifferentia non est per modwn
tantum in potentia seu obiective, fatendum lem, sed etiam ut actualem concipimus, et essentiarum omnium aliis dedit esse am- abstractionis negativae, sed praecisivae; et
est differentiam positam non habere locum, sic etiam illam ratione distinguimos ab exi- plius, aliis minus, atque ita naturas essentia- ideo, quamvis ratio essentiae absolute con-
sed, proportione servata, idem omnino esse stentia. Cum enim dicimus rem habere in rum gradibus ordinavit. Atque hac ratione cipiatur a nobis eüam in ente in potentia,
existentiam in potentia cum essentia in po- actu suam essentiam et suam existenti'lm, solet essentia quidditatis nomine significari, tamen multo magis intelligimus reperiri in
tentia, et existentiam in actu cum essentia in non ídem bis dicimus; non ergo sunt illae quia illa es~ quae per definitionem explica- ente in actu, licet in eo praescindamus to-
voces synonymae; ergo significata earum sal- tur, vel aliqua descriptione, per quam decla- tum id quod necessario et essentialiter ei
actu.
22. Iuxta hanc veram doctrinam et ratio- tero ratione distinguuntur; unde in Christo i ramus quidnam res sit cuiusve naturae. At convenit, ab ipsa actualitate essendi; et hoc
mm distinguendi essentiam et existentiam, supponimus esse duas essentias, et quaeri- vera haec eadem res condpitur sub ratione modo concipimus essentiam sub ratione es~
plane consequitur solum distingui essentiam mus an sint duae existentiae; et in hwnani- 1

72 Disputaciones metaiisicas J Disputación XXXI.-Sección VIl 73

como su acto. Este es el motivo, pues, de afirmar que esta distinción de mzón que sea de su esencia el existir actualmente, por no estar incluido en su ~o~ceJ?;o
tiene algún fundamento en la realidad, el cual no es ninguna distinción actual que esencial prescindido de esta suerte. Y para todas estas cosas basta la dtstmcwn
se dé en la realidad, sino la imperfección de la criatura, que, por el hecho mismo de razón, o la real negativa que- hay entre la esencia potencial y la actual.
de no tener el ser por sí y de poder recibirlo de otro, da ocasión a esta concepción
nuestra.
24. Con esto 'se hace evidente tambiéu la última parte de la conclusión; SECCION VII
porque en esta expresión por el nombre de criatura no se ha de entender alguna NOCIÓN DE LA EXISTENCIA DE LA CRIATURA
entidad real actual o actualmente creada; ya que, si nos expresamos con esta
reduplicación o complejidad, la criatura exige realmente de modo esencial el existir l. Opinión de algunos.- Una vez que se ha explicado' la distinción y des-
actualmente para ser criatura. Y en este sentido, igual que la blancura es de esen- pués de haber comprendido qué es la esencia, será fácil poner de manifiesto en
cia de lo blanco en cuanto es blanco, también la existencia es de esencia de la qué consiste propiamente la existencia, al mismo tiempo que la exposición de este
criatura en cuanto es una cosa actualmente creada, ya que la constituye formal- punto confirmará más la doctrina expuesta. Algunos, pues, se expresan de tal
mente en el mismo o en mayor grado que la blancura a lo blanco. Por eso, del manera que afirman que la existencia de la criatura es un accidente de ésta;
mismo modo que. la blancura es inseparable de lo blanco sin destruir lo blanco, así tal es la manera de hablar de Avicena, en el lib. V de su Metafísica, donde dice
también la existencia es inseparable de la criatura sin destruir la criatura y, por que el ente se predica accidentalmente de las criaturas, por significar formal~ente
eso, no se concluye legítimamente, si la existencia pertenece a la esencia de la el ser que adviene a las mismas; le imita Santo Tomás, Quodl. ll, a. 3, Citando
criatura considerada del modo antes dicho, que la criatura no pueda ser privada al Comentador, lib. V Metaph. Y algunos de los que piensan que la existencia es
de la existencia, porque lo que únicamente se sigue es que no puede ser privada una realidad o un modo realmente distinto de la esencia actual, piensan que
de ella sin que se destruya y deje de existir la criatura, cosa que es df! todo esto es verdadero con toda propiedad, afirmando que la existencia es un ac-
punto verdad y consta por lo dicho y se confirmará más por lo que se va a decir. cidente que pertenece a un determinado predicamento, concretamente al predi-
Sin embargo, hay que evitar un equivoco en la expresión "de esencia"; porque, camento cuando o al de la cantidad. El fundamento de éstos está en que la
según decía al principio de esta sección, a veces el tener el ser por esencia signi- duración y la existencia son lo mismo; en efecto, el durar no parece ser otra cosa
fica el tenerlo por sí y no de otro, en el sentido en que ninguna criatura, aunque más que el existir; y la duración es un accidente de la cosa que dura, y se coloca
exista actualmente, tiene el ser por su esencia; pero ahora no nos expresamos con propiedad en el predicamento de la cantidad bajo la especie del tiempo, si
en este sentido, sino en cuanto se dice .que es de esencia aquello que es el consti- la duración es sucesiva, o en el predicamento cuando, si es de otra naturaleza.
tutivo primero y formal de una cosa, como la blancura es de esencia de lo 2. Refutación.- Empero, esta sentencia es rechazada por casi todos los doc~
blanco en cuanto tal, aunque no la tenga por si, sino recibida de otro. En este tores · en efecto, existir tiene la misma extensión que el ente mismo, puesto que
sentido, pues, se puede decir con verdad que la existencia es de esencia de la '
el nombre . manera que
de ente se derivó de ser (es se); por consiguiente, de 1gual
criatura constituida en acto o creada, en cuanto es tal. En cambio, cuando se el ente no pertenece a un género determinado, sino que trasciende todos los
niega que sea de esencia de la criatura existir en acto, hay que tomar la criatura predicamentos, así también el existir. Además, porque es de suyo increíble que
en cuanto abstrae o prescinde de la criatura creada y de la creable, cuya esencia la existencia de la sustancia sea un accidente propio. En primer lugar, porque,
objetivamente concebida abstrae del ser o entidad actual, y de este modo se niega de lo contrario, no sería ser de modo absoluto, sinq, relativo y, por lo mismo,
la generación de la sustancia no sería generación de modo absoluto, sino sólo
sentiae ut potentiam; existentiam vera ut sit de essentia creaturae praedicto modo
actum eius. Hnc ergo ratione dicimus hanc sumptae, non posse creaturam privari exi- tate, et hoc modo negatur esse de essentia rei ab essentia actuali distinctum, putant in
distinctionem rationis habere in re aliquod stentia, quia solum sequitur non posse illa eius actu existere, quia non clauditur in omni proprietate verum esse, asserentes exi-
fundamentum, quod non est aliqua actualis privari quin destruatur et desinat esse crea- concepto eius essentiali sic praeciso. Ad quae stentiam esse quoddam accidens pertinens ad
distinctio quae in re intercedat, sed imper- tura, quod verissimum esse constat ex dictis, omnía sufficit distinctio ·rationis, vel realis certum praedicamentum, nimirum ad prae-
fectio creaturae, quae, hoc ipso quod ex se et ex dicendis amplius confirmabitur. Ca- negativa, quae est inter essentiam potentia- dicamentum quando vel quantitatis. Quorurn
non habet esse et illud potest ab alio reci- venda tamen est aequivocatio in illa voce lem et actualem. fundamentum est quía duratio et existentia
pere, occasionem praebet huic nostrae con- de essentia; nam, ut in principio huius sec- idem sunt; nam durare nihil aliud esse vi-
ceptioni. tionis dicebam, interdmn. habere esse de SECTIO VII detur quam existere; sed duratio est acci-
24. Et bine etiam patet ultima conclusio- essentia sua significat habere illud ex se QUIDNAM EXISTENTIA CREATURAE SIT dens rei quae durat, et proprie collocatur
nis pars; nam in .hac locutione nomine crea- et non ab alio, quomodo nulla creatura, in praedicamento quantitatis sub specie tem-
turae non est intelligenda realis entitas ac- etiamsi actu sit, habet esse de essentia sua; 1. Aliquorum sententia.- Exposita di~ poris, si duratio successiva sít, vel in prae-
tualis se u ae tu ere ata; na m, si cum hae re- tamen nunc non ita loquimur, sed prout stinctione et intellecto quid sit essentia, de- dicamento quando, si sit alterius rationis.
duplicatione vel compositíone fiat sermo, re- dicitur esse de essentia _id quod est primúm clarabitur facile quid proprie existentia sit, 2. Reiicitur.- Haec vera sententia ab
vera creatura essentialiter petit actu existere, et formale constitutivum rei; quomodo al- et huius rei expositio doctrinam traditam omnibus fere doctoribus reiicitur; nam esse
ut sit creatura. Atque in hoc sensu, sicut bedo est de essentia albi ut sic, quamvis amplius confirmabit. Quidam ergo ita lo- aeque patet ac ipsurn ens, cum ens ab esse
albedo est de essentia albi ut album est, ita non a se, sed ab alio illam habeat. Hoc ergo quuntur ut dicant existentiam creaturae esse dictum sit; unde, sicut ens non pertinet ad
existentia est de essentia creaturae ut res modo existentia vere dici potest de essentia accidens eius; ita loquitur A vicenna, lib. V certum genus, sed transcendit omnia praedi-
actu creata est; nam aeque vel magis for- creaturae in actu constitutae seu creatae, ut suae Metaph., ubi ait ens accidentaliter dici camenta, ita et esse. Item quia per se est
maliter illam constituit quam albedo album. talis est. Cum autem negatur esse de essen- de creaturis, quia de formali significat esse incredibile existentiam substantiae esse pro-
Unde, sicut est inseparabilis albedo ab albo tia creaturae actu existere, sumenda est crea- quod eis accidit; quem imitatur D. Thom., prium accidens. Primo, quia alias non esset
quin destruatur album, ita est inseparabilis tora u~ abstrahit seu praescindit a creatura QuodL II, a. 3, citans Comment., V Me- esse simpliciter, sed secundum quid, unde
existentia a creatura quin destruatur crea- creata et creabili, cuius essentia obiective taph. Quod aliqui ex his qui opinantur et generatio substantiae non esset generatio
tora, et ideo non rec~e infertur, si existentia concepta abstrahit ab actuali esse aut enti- existentiam esse rem vel modum ex natura simpliciter, sed secundum quid, quia termi-
74 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección Vll-' _________________1_5
relativamente, puesto que tendría por término un accidente, ya que su término expone extensamente Capréolo, In 1, dist. 8, q. 1, conclus. 3; y Cayetano, In De
es el existir, como se dice en el lib. V de la Física, c. 1. En segundo, porque, si ente et essentia, c. 4, poco antes de la q. 5, y en el c. S, q. 10, ad 8. Esta sentencia,
la existencia fuese un accidente, o lo seria común, o propio. Lo primero no, porque si se da por supuesta la distinción, se puede defender fácilmente. Porque la obje-
un accidente común puede faltar sin la corrupción del sujeto y se origina de un ción de algunos, de que si la existencia tiene una entidad propia o un modo de
sujeto extrínseco preexistente. Ni puede ser tampoco un accidente propio, puesto ente, no hay razón de que no sea un ente completo, o de que no se la coloque
que la propiedad es consecuencia y resultado de una cosa ya existente; y, por directamente bajo un género, esto -digo- tiene facilisima solución, solución que
tanto, no se produce esencial y primariamente por generación o creación, sino que tienen que afrontar todos en un problema similar, porque, de lo contrario, pro-
resulta de una cosa que ha sido producida por generación o creación. En tercer baria :POr igual que la subsistencia es un modo accidental, constituido directamente
lugar, porque, en otro caso, la existencia debería estar inherente en un sujeto y en un determinado predicamento, y que también el modo de inherencia constituye
en dependenci.'.l de él; por consiguiente, sería preciso suponerlo existente. En su predicamento. Hay que afirmar, pues, que en dicha sentencia la existencia
cuarto lugar, porque el acto debe ser proporcionado a la potencia; ahora bien, no es un ente completo, sino que está esencialmente destinada para ser acto de
la esencia sustancial, sobre todo de acuerdo con esta sentencia, está en potencia la esencia y constituir con ella un uno per se; y por esta misma razón pertenece
sustancial para ser actuada por la existencia; por consiguiente, la existencia no juntamente con ella al mismo género, aunque no directamente, sino por reduc-
puede ser un accidente, sino acto sustancial de la misma. Finalmente, porque, en ción, puesto que es como una parte o acto del mismo género y compone con ella
otro caso, toda esencia sustancial existente sería un uno per accidens y no un un uno per se. Esta es la razón de que, frente a la distinción antes expuesta de
uno per se, lo cual es sobremanera absurdo. Y estos argumentos prueban también la esencia y la existencia no nos hayamos valido del argumento de que la exis-
que la existencia de cada uno de los accidentes no puede ser una realidad de otro tencia sea o no sea un accidente.
predicamento, sino que la existencia de la cantidad participa de la misma natura- 4. Respuesta a una objeción.- Sólo cabría objetar por el hecho de que, cuando
leza de la cantidad, al poseer esencialmente una extensión proporcionada a la algo se reduce a algún predicamento corno acto constitutivo, es preciso, al menos,
cantidad y al tener por función esencial el completar el efecto formal de la can- que lo constituido mismo se coloque directamente en ese predicamento; pero la
tidad, que es el ser cuanto, sucediendo lo mismo con la debida proporción en la realidad existente, en cuanto existente, no se coloca en predicamento alguno,
cualidad y en los otros accidentes. Por lo que se refiere a la duración, o hay que puesto que las series de predicamentos abstraen de la existencia actual; en efecto,
negar que en la realidad se identifique totalmente con la existencia, o, si se en los predicamentos sólo se colocan las cosas según los predicados que les con-
identifican totalmente, hay que negar que la duración sea realmente' un accidente, vienen necesaria o esencialmente; luego la existencia no puede pertenecer a un
sino que lo es solamente según un determinado modo nuestro de predicación o predicamento ni siquiera reductivamente. Por eso cabe un argumento también
de denominación, que es suficiente para la distinción de predicamentos; de esta desde el ángulo opuesto: las realidades completas se constituyen en un predica-
cuestión nos ocuparemos luego, al tratar de los predicamentos. mento según la compleción total que poseen en su género, mas no se constituyen
3. Sentencia que debe mantenerse.- Por eso, los que tienen una opinión en cuanto son existentes; luego la existencia no se ordena a completarlas; luego
más recta, aun dando por supuesta la distinción de esencia y existencia, afirman será un accidente de las mismas y no formará con ellas un uno per se, sino per
que la existencia es una especie de acto o término de la esencia del mismo predi- accidens, puesto que lo que forma un uno per se pertenece al complemento del
camento que ella, aunque no se ponga en tal predicamento directamente, sino
reductivamente. Así se toma de Santo Tomás, q. S De Potentia, a. 4, ad 3; y lo
surnitur .ex D. Thoma, q. S de Potent., a. 4, et essentiae non sumus usi huiusmodi ra-
ad 3; et late Capreol., In I, dist. 8, q, 1, tione, quod existentia sit vel non sit acci-
naretur ad quoddam accidens; nam termi- Et hae rationes probant etiam existentiam
uniuscuiusque accidentis non posse esse rem conclus. 3; et Caietan., de Ente et essent., dens.
natur ad esse, ut dicitur V Phys., c. l. Se- 4. Obieclioni respondetur.- Solum pos-
cundo, quia si existentia esset accidens, ergo alterius praedicamenti, sed existentiam quan- c. 4, proxime ante q. S, et c. 5, q. 10, ad 8.
Quae sententia, supposita distinctione, facile set obiici quia quando aliquid reducitur ad
vel commune, vel proprium. Non primum, titatis participare eamdem rationem quanti- praedicamentum aliquod tarnquarn actus con-
quía accidens commune potest abesse sine tatis, cum habeat ,per se extensionem propor- defendi potest. Nam quod aliqui obüciunt,
quia si existentia habe~ propriam entitatem stítuens, saltem necesse est ut ipsum consti-
subiecti corruptione et provenit ab extrínseco tionatam quantitati, et per se pertineat ad
aut modum entis, non est cur non sit ens tutum directe collocetur in tali oraedica-
subiecto praeexistenti. Neque etiam potest complendum effectum formalem quantitatis, mento; sed res existens, ut existens, non
esse accidens proprium, quia proprium con- qui est .esse quantum, et idem est, servata completum, vel cur sub aliquo genere non
directe collocetur, hoc (inquam) facillime ex- collocatur in aliquo praedicamento, quía se-
sequitur et resultat ex re iam existente; et proportione, in qualitate et aliis. De duratio- ries praedicamentorurn abstrahunt ab actuali
ideo non per se primo fit per generationem ne autem, vel negandum est esse in re idem peditur, et in sirnili quaestione ab omnibus
necessario solvendum est, quoniam alias ae- existentia; nam in praedicamento solurn col~
vel creationem, fied resultat ex re prodt;~cta omnino cum existentia, vel, si sunt onmino locantur res secundum ea praedicata quae
per generationem vel creationem. Tertio, quia idem, negandum est durationem secundum que probaret subsistentiam esse modum ac-
cidentalem, directe constitutum in aliquo necessario se u essentialiter eis conveniunt;
alias deberet existentia esse inhaerens sub- rem esse accidens, sed solum secundum ergo existentia nec reductive potest ad prae-
iecto et ah illo pendens; un de oporteret illud quemdam modum praedicationis aut deno- praedicamento, et modum inhaerentiae suum
etiam praedicamentum constituere. Dicen- dicamenturn pertinere. Unde e contrario
supponere existens. Quarto, quía actus esse minationis nostrae, qui ad distinguenda prae- etiam argumentad possumus: nam res corn-
debet proportionatus potentiae; essentia au- dicamenta sufficiat; de qua re dicemus infra, duro ergo est in ea sententia existentiam
non esse ens completum, quia per se insti- pletae constituuntur in praedicamento secun-
tem substantialis, praesertim iuxta hanc sen- tractando de praedicamentis. dum totum complementum quod in suo ge-
tentiam, est in potentia substantiali ut per 3. Sententia tenenda.- Quapropter qui tuía est ut sit actus essentiae unum per se
cum illa constituens; et eadem ratione ad nere habent; non constituuntur autem prout
existentiam actuetm; non potest ergo exi- melius sentiunt, etiam suppossita distinctione existentes sunt; ergo existentia non pertinet
stentia esse accidens, sed actus substantialis essentiae ab existentia, dicunt existentiam idern genus cum illa pertinere, non tamen
..ditéhe, sed per reductionem, quia est per ad complementurn earum; ergo erit accidens
eius. Tandem quia alias omnis essentia sub- esse quemdam actum seu terminurn essentiae earum e~ non faciet unum per se curn illis,
stantialis existens esset unum per accidens eiusdem praedicamenti cum illa, quamvis in modurn partís seu actus eiusdem generis, et
cornpo_nentis unum per se curn illa. Et ideo sed per accidens; nam quod facit unum per
et non per se, quod est valde absurdurn. eo non directe, sed reductive collocetur. Ita se, pertinet ad complementum illius entis
contra praedictam distinctionern existentiae
76 ) Disputación XXXI.--Sección VII 77
Disputaciones metafísicas
ser que constituye. Algunos dicen -acaso para evitar estos argumentos y otros toda, por así decirlo; puesto que, mientras que sólo estaba en potencia, no era
similares- que la existencia correspondiente a la esencia de cada predicamento nada; y, cuando existe en acto, es toda ella algo. .
no se reduce tanto a dicho predicamento, cuanto está sobre cualquier predicamento, 6. De aquí resulta también que la existencia no puede ser un ente mcompleto
siendo participada por cada uno como algo que es más excelente que toda realidad en el sentido de ser realmente distinto de otro ente real y actual) del que sea
y toda esencia instalada en un predicamento. Yo, por el contrario, pienso que la modo o acto y con el que componga un ente completo. Porque todo ente creado
existencia, en cuanto ejercida ·en acto, no se coloca propiamente en un predica- completo o· compuesto puede concebirse, con su tot~l co~pleci~n y c?n todos sus
mento, no debido a su excelencia, de la que luego nos ocuparemos, sino porque modos, prescindiendo del ejercicio actual de la exmte.ncia, o mcluyendola en el
esa existencia propiamente no es distinta de la existencia en potencia o de la ser posible o en acto signado. Así, pues, el que los citados doctores llamen. a la
existencia concebida en acto signado, la cual se pone en un predicamento; pero existencia en este sentido sustancia incompleta y modo o acto de la sustancia, es
en cuanto ésta está en acto expresa un determinado estado, que no es en modo el motivo de que yo no apruebe su sentencia. En cambi~, si hablasen sólo según la
alguno necesario para la serie de los predicamentos. abstracción metafísica de la razón, en ese caso muy b1en podria concederse que
S. Asi, pues, los argumentos propuestos explican perfectamente cómo la exis- la existencia en cuanto la concebimos racionalmente como distinta de la esencia,
tencia actual no puede añadir una realidad o un modo real sobre la entidad com- es algo inco~pleto y se la concibe .como modo o acto .de la .esencia. Este es el
pleta de la esencia individual, en cuanto es una sustancia creada y absolutamente sentido en el que llamamos entes mcompletos a las d~ferenc1as po~ las que se
completa, y colocada directamente bajo la especie última en el predicamento de contrae el género, o a la hecceidad por la que la especie se dete~mm~ al ser de
la sustancia. Porque solas las realidades singulares existen esencial y primaria- un individuo, y a los modos por los que el ente se contrae a los mfen~res, cosas
mente; luego una realidad existente en acto no añade realidad alguna sobre la sus- todas que no se distinguen de las realidades a las que contraen o constl~uyen, de
tancia completa individual puesta en un predicamento. La consecuencia es evidente, un modo real, sino por razón; y, en realidad, muchos de los auto~·es c1~ados en
puesto que esa realidad ni es un accidente, como se ha demostrado, ni es una favor de la segunda opinión sólo en e~te sentido afirman que 1~ ex1stenc1a es un
sustancia parcial o incompleta; de lo contrario, completaría ulteriormente la sus- modo de la esencia. Principalmente explicó esto Fonseca, qmen compara ~ste
tancia a la que se añadiese, cosa que es imposible, porque se tomaba una sustancia modo con los modos que determinan al ente a los géneros supremos; y se dife:
completa de todas las maneras en su género, y puesta en cuanto tal en el predi- renda de nosotros sólo en que él llama a esta distinción formal y ex natura ret,
camento de la sustancia. Hay que afirmar, por tanto, que la sustancia existente se mientras que nosotros la calificamos solamente CO?J-O dist~ción de razón f':lndada
coloca en el predicamento de la sustancia; no obstante, dado que colocarse en un en la realidad. Fonseca cita en favor de su sentencm a Ale¡andro de Hales, hb. VII
predicamento no es algo real, sino de razón, por esto mismo no necesita de la Metaph., texto 22, en donde trata ex professo la cue~tión pres~n~e en la ú.Ittma
existencia actual en acto ejercido para .ser puesta en un predicamento, aunque se cuestiúncula, enseñando expresamente nuestra sentencia, y exphcandola meJor y
la pone en cuanto es algo existente en acto signado, o en cuanto posibiemente más claramente que lo hacen los demás autores. . .
existente. De aquí resulta necesariamente que, al existir en acto ella misma, no 7. En qué sentido la existencia se predica contmgentemente de la cnatura.-
añade una nueva realidad, o un nuevo modo sobre sí misma totalmente considerada En consonancia con este mismo sentido hay que exponer lo que autores grav~s
en cuanto existe posiblemente, de suerte que se trate de la adición de una realidad afirman algunas veces, que la existencia o el existir se predica contingente o acc1..
o modo actual sobre otra realidad actual, _sino que más bien se añade a sí misma (ut ita dicam) seipsa:n t~t~m; quia, cum ceitatem qua determ~atur specie~ ad esse
erat tantum in potentm, mhtl erat; et cum indivídui, e~ modos qmbus determmatur. ens
est actu, tota est aliquid. . ad infcriora, quae omnia non re, sed ratwne
quod constituit. Dicunt aliqui (fortasse ad lares per se primo existunt; ergo res actu 6. Atque hinc etiam fit ut non posstt disting~untur a rebus quas contrahunt . ve~
vitanda haec et similia argumenta), existen- existens nullam rem addit supra totam sub- existentia ita esse aliquod incompletum ens? constituunt; et revera multi auctores cttatt
tiam correspondentem essentiae uniuscuius- stantiam individuam in praedicamento collo- ut sit ex natura rei distinctum ab alio reall pro secunda opinione in hoc tantum se?su
que praedicamenti non tam reduci ad illud catam. Patet consequcntia, quia illa res ne- et actuali ente, cuius sit modus vel actus et aíunt existentiam esse modum ess:ntme.
praedicamentum, quam esse supra omne que est accidens, ut probatum est, neque est cum quo unum completum ens componat. Quod praesertim exolicuit Fonseca, qu1 com-
praedicamentum et participari ab unoquoque, partialis vel incompleta substantia; alias Quia omne compositum seu completum ens parat hunc modum ~ cum modis determina~­
tamquam quid excellentius omni re et omni ulterius complerct substantiam cui adiunge- creatum potest concipi cum toto suo com- tibus ens ad genera summa; solumque dlf-
essentia collocata in praedicamento. Ego ve~ plemento et omni modo suo, ut praescindens fert a nobis, quod huiusmodi distinc~ionem
retur, quod esse non potest, quia sumebatur
ro existimo existentiam ut actu exercitam ab actuali exercitio existentiae, vel ut inclu- ipse vocat formalem et ex natura ret; nos
substantia omni modo completa in suo gene- dens illam in esse possibili seu in actu signa-
non proprie collocari in praedicamento, non autem solum distinctionem rationis fundatam
propter excellentiam eius, de qua infra dice- re, et ut sic collocata in praedicamento sub- to. Quía ergo doctores citati in hoc sensu in re. Citatque Fonseca in suam sententiam
mus, sed quia talis existentia non est pro- stantiae. Dicendum -ergo est substantiam exi- vocant existentiam substantiam incompletam Alexandrum Alens., VII Metaph., text. 22,
prie alia ab existentia potentialí seu in actu stentem collocari in praedicamento substan- et modum vel actum substantiae, ideo eorum ubi in ultima quaestiuncula ex professo
signato concepta, quae in praedicamento col- tiae; tamen., quia collocari in praedicamento sententia 1 nobis non probatur. Si autem lo- tractat praesentem quaestionem et expresse
locatur; sed ut est in actu, dicit quemdam non est aliquid rei, sed rationis, ideo non querentur tantum secundum metaphysicam docet nostram sententiam, et melius et cla-
statum minime necessarium ad seriem prae- indigere actuali existentia in actu exercito, abstractionem rationis, sic concedi optime rius quam caeteri auctores illam declarat.
dicamentorum. ut in praedicamento collocetur; collocari ta- posset existentiam, ut a nobis concipitur ra- 7. Existentia quonam sensu dicatur con-
S. Proposita ergo argumenta recte decla- men nihilominus prout quid existens est in tione dü,tincta ab essentia, esse quid incom- tingenter de creatura.- Et iuxta hunc eum-
rant quomodo existentia actualis non possit actu signato, seu ut possibiliter existens. Ex pletum, et concipi ut modum vel actum es- dem sensum exponendum est quod interdum
addere rem aut modum realem supra totam quo necessario fit ut ípsa actu existens non sentiae. Sicut vocamus entia incompleta, dif- a gravibus auctoribus dicitur, existentiam seu
entitatem essentiae individuae, quatenus est addat rem novam, seu novum modum supra ferentias quibus contrahitur genus, aut haec- existere dici de creaturis contingenter seu
substantia creata et omnino completa, et ipsam totam ut possíbiliter existentem, ita
collocata directe in praedicamento substan- I Algunas ediciones, como la de Vives, sustituyen inexplicablemente sententia por
ut additio fiat unius reí vel madi actuaiis substantia. (N. de los EE.)
tiae sub specie ultima. Quía solae res singu- supra aliam rem actualem, sed addit potius
78 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección VII 79
den talmente de las criaturas; en efecto, se predica contingentemente de la cria- sólo se distinguen desde nuestro modo de concebir la relación o conexión del
tura considerada absolutamente, puesto que de suyo prescinde de si ha sido ya predicado con el suj~to, a s~ber, confu~a o distint?ment.e; pu.es nosotr~s, a. v~ces,
creada o es únicamente creable; y, como dije, en esa expresión hay que tomar concebimos que algun predicado conviene a algtm SUJeto sm conce~.tr ~1stmta~
el nombre de criatura con esta amplitud. Porque, si la criatura se entiende sola~ mente cómo le conviene, si esencialmente de modo primario o secundarlo, o Sl
mente como la realidad actualmente creada, a ésta en cuanto tal el existir no le accidentalmente; y, por eso, respecto de Dios podemos conocer primeramente que
conviene contingentemente, sino de modo necesario; mas no es ésta una nece- existe y tener duda.s sobre cómo le conviene el existir y sobre si pertenece a su
sidad absoluta, sino condicionada, de acuerdo con la cual dijo Aristóteles que esencia. Y por este motivo distinguimos las cuestiones si existe y qué es Dios,
una cosa, mientras existe, existe necesariamente. Mas el existir se predica ac- aunque en la realidad el existir mismo pertenezca a la gu~dida.d de Dios. ~n las
cidentalmente de la criatura, no según la realidad que se predica, sino según criaturas en cambio hay un fundamento mayor para d1stmgmr estas cuestwnes,
la figura de la predicación, puesto que a la criatura considerada en sí misma puede si la cu;stión si exi;te se plantea sobre la existencia actual. ~n ~fecto, el sentido
convenirle el existir y el no existir, por más que, cuando no existe, entonces,, en de la cuestión si una cosa existe puede ser doble. Uno, a ver s1 existe actualmente;
realidad, no es criatura, a no ser sólo objetivamente o, mejor, creable. Ahora b1en, otro a ver si es un verdadero ser real que pueda existlr. En este último sentido,
esta predicación contingente o accidental no. es indicio de dis~inc~ón real o ex la c~estión si existe no se distingue, en realidad, de la cuestión qué es, a no ser
natura reí entre la esencia actual y la existencm, ya que las predrcac10nes se hacen como la cuestión común respecto de la particular, puesto que el ser considerado
de acuerdo con nuestro modo de concebir, y en este sentido, cuando se dice que en potencia, o sea, el ente en cuanto expresa lo que es cadpaz de existir, es ~m
el existir se predica contingentemente de la esencia de la criatura, la esencia no es predicado esencial o de la quididad de la criatura, según se emostró ~~~ anterm-
concebida como actual. De igual manera, de la diferencia que divide el género ridad, por más que, por ser trascendental, no se ,P.onga en la defimcwn d~ ~as
se dice que se predica accidentalmente de él; y sucede algo semejante co~ la cosas, como dijo Aristóteles, lib. VIII de la Metafmca, texto 19, porque esta 1~­
individuación respecto de la especie; y seria posible decir que le conviene cluido en todos, tanto en los géneros como en las d1ferencxas. Y por eso, consi-
contingentemente, aunque en la realidad misma el individuo no se ~istlnga de derado de este modo el ente, la cuestión si existe, en la que se incluye una razón
la especie, o la diferencia del género, puesto que para estas expresmnes basta precisiva de ente, se distingue de la cuestión qué es una cosa, en la 9ue se
nuestro modo de concebir y prescindir. investiga la esencia y definición propia de una cosa. Pero, en ~tro s.entldo, la
8. Por qué Aristóteles quiso que la cuestión "si existe" fuera distinta de cuestión si existe una cosa puede entenderse respecto de la ex1stenc1a actual;
la cuestión "qué es".- En este sentido resulta obvio comprender cómo dis: y entonces con una razón mucho mayor,, fundada de algú? .modo en la reali~~d
tinguió Aristóteles una dobl7 cuestión respecto d~ ~as :?sas, c~ncret.amente s1 misma, la cuestión de si existe una reahdad creada se d1stmgue de la cuesuon
existen y qué son; de esto mfieren algunos que d1stmgmo la ex1stenc1a, que es qué es, concretamente porque el existir actualmente, hablat;dü en absoluto, no
por lo que se pregunta en la cuestión si es, de la esencia, que es lo que se pertenece a la quididad de la criatura. Sin embargo, del m1smo modo que esto
investiga mediante la cuestión qué es. Pero ésta e~ una deducció~ nula, porque es verdad sin distinción real entre la existencia y la esencia actual, así también
Aristóteles no sólo distinguió estas cuestiones en el ente creado, smo en el ente hay motivo para distinguir esas cuestiones sin que haya distinción de realidades.
absoluto; y nosotros respecto de Dios preguntamos distintamente si existe y lo
que es; por consiguiente, para esto basta la distinción de razón. Pero, en cuanto
a esto, entre Dios y las criaturas hay la diferencia de que estas cuestiones en Dios guuntur hae quaestiones solum ex nostro tens est essf;!, praedicatum est essentiale, seu
modo concípiendi habitudinem seu conne- de quidditai:e creaturae, ut in superioribus
accidentaliter; contingenter enim dicítur de non conc1p1tur essentia ut actualis. Sicut xionem praedicati cum subiecto, scilicet, con- demonstratum est, quamvis, quia transcen-
creatura absolute sumpta, quia de se prae- etiam differentia dividens genus dicitur ac- fuse vef distincte; nos enim interdum co.n- dens est, non ponatur in definitionibus re-
scindit ab hoc ut creata vel creabilis tantum cidentaliter praedicari de illo; et similiter cipirnus aliquod praedicatum convenire ali- rum, ut ~ dixit Aristoteles, VIII Metaph.,
sit; et nomen creaturae, ut dixi, in ea locu- individuatio de specie; et dici posset con- cui subiecto, non distincte concipiendo quo text. 19, quía in omnibus, tam generibus
tione in hac latitudine est accipiendum. tingenter ei convenire, quamvis in re ipsa modo conveniat, an per se primo vel se- quam differentiis, includitur. Et ideo, hoc
Nam si creatura sumatur tantum pro re actu non distinguatur individuum ab specie, vel cundo, an per accidens; et ideo de Deo ipso modo sumpto ente, distinguitur quaestio an
creat~, illi, ut talis est, non contingente!, differentia a genere, quía ad has locutlones possumus prius cognoscere quod sit, et du- sit, in qua praecisa ratio entis includitur, a
sed necessario convenit esse; illa vero ne- sufficit modus noster concipiendi et praescin- bitare quomodo esse illi conveniat, et an sit quaestione quid sit res, in qua propria rei
cessitas non est absoluta, sed conditionata, dendi. de essentia eius. Atque hac ratione distin- essentia et definitio investigatur. Alío vero
secundum quam dixit Aristoteles rem, quan- 8. Aristoteles cur quaestionem an sit res guimus quaestiones an sit et quid sit Deus, sensu intelligi potest quaestio an sit res de
do est, necessario esse. Accidentaliter vera distinctam esse voluit a quaestione quid est. quamvis in re ipsum esse sit de quidditate existen tia actuali; et sic multo maiori ra-
dicitur existere de creatura, non secundum Atque bine obitet intelligitur quomodo Aris- Dei. At vero in creaturis maius est funda- tione, fundata aliquo modo in re ipsa, distin~
rem quae praedicatur, sed secundum figu- toteles distinxerit duplicem quaestionem de mentum ad distinguendas has quaestiones, si guitur quaestio an sit a quaestione quid sit
ram praedicationis, quia creaturae secundum rebus, scilicet, an sint et quid sint; ex quo quaestio an est sit de actuali existentia. Du- re·s creata, scilicet, quia actu existere, absolu-
se conceptae potest convenire existere et non aliqui colligunt ipsurn distinxisse existentiam, plex enim esse potest sensus quaestionis an
quae inquiritur in questione an est, ab es- te loquendo, non est de quidditate creaturae.
existere, quamvis, quando non existit, iam res sit. Unus, an actualiter existat; alter, an Tamen, sicut hoc verum est absque distin-
revera non est creatura, nisi obiective tan- sentía, quae per quaestionem quid est in- sit verum reale ens, quod esse possit. In
vestigatur. Sed haec nulla collectio est, quia ctione a parte reí ínter existentiam et essen-
tum, seu creabilis potius. Haec autem con- hoc posteriori sensU vere non differt quaestio
tingens seu accidentalis praedicatio non est Aristoteles non tantum in ente creato:o sed an est a quaestione quid est, nisi ut com- tiam actualem, ita etiam quaestiones illae
signuro distinctionis realis, vel ex natura rei in ente simpliciter illas quaestiones distin- munis a particulari, quía esse in potentia merito distinguí possunt absque rerum di-
inter essentiaro actualem et existentiam, quia xit; et nos distincte inquirimus de Deo an sumptum, seu ens prout dicít id quod po- stinctione.
praedicationes fiunt iuxta roodum concipien- sit et quid sit; ad hoc ergo sufficit distinctio
di nostrum, et ita cum praedicari dicitur rationis. Est autem discrimen quoad hoc in-
contingenter existere de essentia creaturae, ter Deum et creaturas, quod in Deo distin-
80 Disputaciones metafísicas Disp·uiación XXXI.-Sección Vlll 81

SECCION VIII material, no entendida ciertamente como materia corporal y cuanta, sino en general
como sujeto recipiente y que concurre en ese género a la producción y a la exis-
CAUSAS, PRINCIPALMENTE INTRÍNSECAS, DE LA EXISTENCIA CREADA tencia de algo; éste es, en efectO, el sentido en que afirman que la esencia es el
receptáculo propio de la existencla, fuera dd cual no puede se.r produ~ida ~i
l. Atmque parezca suficientemente explicada y demostrada la naturaleza de existir. Y si se objeta que de aquí resulta que no es creada por D10s la extstencm
la existencia y su identidad con la esencia actual, sin embargo, para complemento de ninguna cosa, puesto que el concurso de la causa material contradice a la crea-
de este tema y para mayor confirmación de la verdad y para dar solución al fun- ción, responden que en realidad no es creada, sino que es concreada juntamente
damento de otras opiniones que se han expuesto en la sección primera, es nece- con la creación del supuesto existente, no habiendo contradicción en que algo in-
sario tratar con exactitud otros muchos puntos que pueden cuestionarse o echarse completo y parcial sea producido de este modo o, mejor, coproducido por creación
de menos respecto de la existencia creada. Ocupa el primer lugar entre ellas el con el concurso de la causa material, pues así es concreada la forma del cielo.
conocimiento de las causas, que es lo que investigamos aquí. Pero si se deja a un lado la distinción real entre la esencia y la existencia, no
2. A este respecto, todos los filósofos) sobre todo los católicos, convienen en es n~cesaria esta causalidad material para la producción de la existencia, porque,
que todo ser o existir fuera de Dios nece~sita de una causa eficiente extrínseca y, donde no hay distinción, no puede haber una verdadera y real potencia subjetiva
en consecuendaJ de otra final, puesto que el eficiente de suyo no opera si no es recipiente y un acto recibido, y, por tanto, tampoco un verdadero concurso de
por un fin. Y no es -predso, también de acuerdo con Aristóteles, distinguir en esto causa material. Ni para esto es suficiente la composición metafísica de acto y
entre el ser corruptible y el incorruptible, el material o el inmaterial, porque, potencia racionalmente distintos, porque la causalidad material es física y real;
sea como sea, si no se trata del ser divino, es necesario que haya sido producido, y por eso nadie dijo jamás que la diferencia se hada del género como de causa
también según el pensnmiento de Aristóteles, como demostramos antes al tratar material, o algo por el estilo.
sobre las causas y el ente primero. Y consta también por lo dicho allí que esta 4. Y, hablando en absoluto, tampoco es posible comprender debidamente ese
causa productora del mismo ser creado debe ser Dios, o El solo, o con otro. género de causalidad, porque no puede ser atribuido a la esencia en ~?-anto con-
Pues siendo El el único que posee el ser por sí mismo, las otras cosas no pueden siderada en la sola potencia objetiva, pues de esta suerte, como dtJe muchas
tenerlo si no es participado de El, y, consecuentemente, mediante su producción. veces, es en absoluto no ente y nada; y lo que es nada, según ese estado de
Este argumento lo expone ampliamente Santo Tomás, q. 3 De Potentia, a. S, precisión, no puede tener ningún influjo real, ni puede recibir algo, ni puede
tomándolo de Aristóteles, !lb. II de la Metafísica, c. 1; y Avicena en el lib. VIII estarle adherida otra cosa. Pues ¿cómo va a adherir a lo que no es nada? Tampoco
de su Metafísica) c. 7, y en el IXJ c. 4. En esto, pues, están todos de acuerdo. puede ser atribuida esa causalidad a la esencia en cuanto p;od~cida ya y constit~ida
La disconformidad está en las otras causas, es decir, en la material, formal y en la razón de ente en acto; porque, en cuanto tal, en s1 m1sma, como receptiVa,
eficiente próxima, siendo esta disensión resultado de Ja diversidad de opiniones o sea en cuanto se distingue de otro acto, incluye intrínsecamente algún ser
que se expuso respecto de la distinción de esencia y existencia. actual fuera de las causas, el cual posee toda la razón esencial de la existencia,
según hemos demostrado antes; luego la esencia no pue?e. compararse co~o
Sobre la causa material de la existencia potencia recipiente respecto de ella, porque el acto que es rec1b1do en una potencia
3. Asi, pues, por lo que se refiere a la causa material, quienes piensan que
la existencia se distingue realmente de la esencia actual, le atribuyen alguna causa crui ab essentia actuali, tribuunt illi aliquam ex actu et ootentia ratione distinctis, quia
~ausam materialem, non quidem sumptam causalitas mUterialis physica est et realis;
oro materia corporali et quanta, sed genera- et ideo nullus unquam dixit differentiam
SECTIO VIII vel immateriale, quia quodcumque illud sit, tim pro subiecto recipiente et in eo genere fieri ex genere tamquam ex materiali causa,
QUAS CAUSAS, FRAESERTIM INTRINSECAS, si non sit esse divinum, factum esse necesse concurrente ad fieri et esse alicuius; sic vel aliquid simile.
HABEAT CREATA EXISTENTIA est, etiam secundum Aristotelis mentem, ut enim aiunt essentiam esse proprium recepti- 4. Neque, absolute loquendo, potest satis
supra ostendimus, tractando de causis et de vum existentiae, extra quod neque fieri, ne- intelligi illud causalitatis genus, quia illud
l. Quamquam ratio existentiae eiusque primo ente. Et ex ibi dictis etiam constat que esse potest. Quod si obiicias inde fieri non potest tribui essentiae, ut consideratae
identitas cum essentia actuali satis videatur hanc causam effectricem ipsius esse creati nullius rei existentiam creari a Deo, quia in sola ootentia obiectiva; sic enim, ut saepe
ex dictis declarata et probata, tamen ad debere esse Deum, vel solum, vel cum alío. creationi repugnat concursus materialis cau- dixi, esi simpliciter non ens et nihil; quod
huius m::tteriae complementum maioremque Nam, cum ipse solus ex se habeat esse, alia sae, respondent non creari quidem, sed crea- autem nihil est, secundum eum praecisum
veritatis confirmationem et solutionem funda- non possunt illud habere nisi participatum ab tiene suppositi existentis concreari, et boc statum non potest habere infiuxum realem,
mentorum aliarum opinionum quae in prima ipso, et consequenter per effectionem eius. modo non repugnare aliquid incompletum neque aliquid recipere, neque aliud ootest
secdone proposita sunt, oportet multa alia Quam rationem late persequitur D. Tho- et quasi partiale fieri, vel potius confieri per adhaerere illi. Quomodo enim adhaerebit ei,
exacte tractare, quae de creata existentia in- mas, q. 3 de Potent., a. 5, ex Aristot., II creationem cum concursu materialis causae; quod nihil est? Neque etiam potest tribui
quirí ac desiderari possunt. Inter quae pri- Metaph., c. 1; et Avicenna, lib. VIII suae sic e ni m forma caeli concreatur. At vera, illa causalitas essentiae, ut iam factae et
mum locum tenet causarum cognitio, quam Metaph., c. 7, et lib. IX, c. 4. In hoc ergo ablata distinctione ex natura reí inter exi- constitutae in ratione entis in actu; nam ut
hic inquirimus. omnes conveniunt. Dissentiunt vero in aliis sic, in seipsa, ut receptiva, seu ut condistin-
stentiam et essentiam, non est necessaria
2. Circa quam ornnes philosophi, praescr- causis, scilicet, materiali, formali et effidenti haec causalitas materialis ad effectionem guitur alteri actui, includit intime aliquod
tim catholici, in hoc conveniunt, omne esse proxima, et dissensio oritur ex tractata di- existentiae, quia ubi non est distinctio, esse esse actuale extra causas, quod habet totam
se u existere extra Deum indigere causa ef- versitate opinionum circa distinctionem exi- essentialem rationem existentiae, ut supra
non potest vera et realis potentia subiectiva
ficienti extrínseca, et consequenter finali, stentiae ab essentia. recipiens et actus receptus, et consequenter probavimus; ergo respectu illius non potest
quia efficiens per se non operatur nisi nec verus concursus causae materialis. Ne- essentia comparari u~ potentia recipiens, quia
propter finem. Neque oportet, etiam secun- De causa materiali existentiae
que ad hoc sufficit constitutio 1 metaphysica actus qui recipitur in potentia non includitur
dum Aristotelem, in hoc distinguere inter 3. Igitur, quod spectat ad materialem
esse corruptibile et incorruptibile, materiale causam, qui putant existentiam in re distin- l En otras ediciones, constitutio está sustituido por distinctio. (N. de los EE.)
DISPUTACIONES V - 6
82 Dzsputaciones metafísicas Disputación XXXI.-,s__
ec_c_io_'n_V_I_ll_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ __ 83
--------
no está incluido intrínsecamente en la misma potencia, o en la entidad que exige afirman que la forma es la causa formal de la existencia. Y creen que es la posi-
para ser receptiva, según quedó suficientemente explicado antes; luego la exis- ción de Aristóteles, quien dice en el lib. V de la Metafísica, c. 8, texto 15:
tencia creada en cuanto tal no exige este género de causalidad de parte de la Hay en las cosas otra sustanciá, que es la causa de la existencia, como el alma
esencia. Por eso, al no tener una esencia más que una existencia, según hemos en el animal; y en el lib. II De anima, c. 4, texto 36, donde dice que el alma
demostrado también más arriba, ninguna existencia creada exige esta causalidad es la causa del ser mismo, o de por qué es animal; y en el II de la Física, c. 1,
por parte de la esencia. texto 12, dice que una cosa por la materia está en potencia y por la forma está
5. Sólo es posible, pues, que alguna existencia exija causa material cuando en acto. Y Boecio, en el lib. De unitate et uno, afirma que todo ser fluye de la
la esencia actual la haya exigido; porque, por identificarse en la realidad, es forma. También Santo Tomás se expresa as1 muchas veces, como en la I,
necesario que se originen de las mismas causas físicas. Resulta de este modo ·que q. 48, a. 1; II cont. Gent., c. 54 y 55; el Comentador, !I Phys., texto 12, y
la existencia de las sustancias inmateriales no tiene ninguna causa material; en II De anima, texto 8; y en el mismo lugar Temistio, c. 1 y 6 de su Paraphras.
cambio, la existencia de las sustancias materiales la tiene en el sentido en que la Y se trata, finalmente, de un axioma tan divulgado entre los filósofos, que parece
tiene su esencia. Por eso, si nos referimos a la sustancia completa, su ser tiene no puede negarse en modo alguno; en efecto, por la forma se constituye una
una causa material que entra en su composición intrínseca; pero el ser de la cosa en acto y todo acto se deriva de la forma; la exi.stencia, a su vez, es el
forma material tiene igualmente causa material, que no entra, ciertamente, en su acto principalísimo. Además, la generación es un cambio del no ser al ser; mas
composición -puesto que se trata siempre de un ser simple y parcial-, pero la generación se ordena a la forma; luego el ser se deriva también de la forma,
que lo sustenta y recibe. En este sentido, todo ser de una forma accidental, ya pues la generación se ordena al ser precisamente porque se ordena al efecto de
sea espiritual, ya material, tlene también por su propia naturaleza una causa la forma. Otros autores, por su parte, se valen de una distinción, ya que hay un
material por la que es sustentado. Por el contrario, el .ser de la forma sustancial doble ser. A uno le llaman entitativo, a otro formal; de este último dicen que
espiritual, como es el caso único del alma racional, no tiene causa material, no se deriva de la forma, y en este sentido entienden los pasajes de Aristóteles que se
porque ese ser sea una existencia completa, como dicen algunos, ya que si la han citado; en cambio, del primero niegan que se origine siempre de la forma,
existencia no es una cosa distinta de la esencia, al no ser completa en e1 género puesto que la materia tiene su existencia propia que no recibe de la forma.
de la .sustancia la esencia del alma racional, tampoco su existencia puede ser 7. Yo, por mi parte) aunque crea que es verdad la segunda sentencia en el
completa) sino porque se trata de un ser espiritual y, por ello) independiente de sentido en que la explican sus autores, no obstante creo que, en un sentido ver-
la materia; y como) por otra parte) es sustancial, no sólo es también indepen- dadero y propio, hay que afirmar en absoluto y sin distinción que todo ser, o es
diente de sujeto, sino que por su naturaleza es apto para subsistir al menos el ser de la forma, o se deriva de la forma en _su género de causa. Para explicar
con subsistencia incompleta. Finalmente, el ser de la misma materia no tiene esto doy por supuesto que la cuestión se refiere al ser de la existencia sustancial;
ninguna causa material propia, de igual manera que la materia misma, por ser porque, respecto del ser accidental, no hay duda que se origina de una forma que
el sujeto primero) tampoco puede tener causa material. es accidental respecto del sujeto o de todo el compuesto; en efecto, por lo que
se refiere a la forma misma, propiamente no se origina de ella por una causalidad
Sobre la causa formal de la existencia propia y real, siendo así que en la realidad es la forma misma) punto en que se
da la misma razón y proporción respecto de la forma sustancial, según vamos a
6. Hay que hablar también de la causa formal de la existencia. En esta decir. Supongo, además, que se trata del ser en las ,sustancias materiales, puesto
cuestión, casi todos los que distinguen realmente entre la esencia y la existencia
intrinsece in ipsa potentia, seu in entitate Quo etiam modo omne esse formae acciden- guunt ex natura reí existentiam ab essentia, est ad effectum formae. Alii vero auctores
quam requlrit, ut sit receptiva, ut in supe- talís, sive splrituale sit, sive materiale, habet dicunt formam esse causam formalem exi- distinctione Utuntur, nam duplex est esse.
rioribus etiam sa~is declaratrnn est; ergo ex natura sua materialem causam a qua sus- stentiae. Putantque esse sententiam Arist., Aliud entitativum vocant, aliud formale;
existentia creata, ut sic, non requirit hoc tentetur. Esse vera formae substantialis spi- V Metaph., c. 8, text. 15, dicentis: Alia hoc posterius dicunt esse a forma, et ita
genus causalitatis ex parte essentíae. Unde, ritualis, qualis es.t sola anima rationalis, non est substantia in rebus, quae est causa intelligunt citata loca Aristotelis; illud vero
cum una essentia non habeat nisi unam exi- ho.bet causam materialem, non quia illud existentiae, ut anima in animali; et II de prius negant semper esse a forma, quia ma-
stentiam, ut supra etiam probavímus, nulla csse sit completa existentia, ut quidam di- Anim., c. 4, text. 36, ubi ait animam esse teria habet suam propriam existentiam, quam
existentia creata requirit hanc causalitatem cunt, nam, si existentia non est alia res causam ipsius esse, seu cur sit animal; et non habet a forma.
ex parte essentiae. ab essentia, cum essentia animae rationalis li Phys., c. 1, text. 12, ait res per materiam 7. Ego vera, quamvis posteriorem senten-
5. Solum ergo potest aliqua existentia non sit completa in genere substantiae, nec esse in potentia et per formam esse in actu. tiam in sensu qua ab auctoribus traditur ve-
requirere causam materialem quando essen- existentia eius potest esse completa, sed Et Boetius, lib. de Unitate et uno, ait omne ram esse existimem, nihilominus censeo in
tia actualís illam postulaverit; nam, cum in quía illud esse est spirituale, et ideo inde- esse fluere a forma. D. Thomas etiam saepe vera et proprio sensu, simpliciter et sine
re sint idem, ex eisdem causis physicis orian- pendens a materia; et cum alioqui sit sub- ita loquitur, ut I, q. 48, a. 1, II cont. Gent., distinctione dicendum esse omne esse vel
tur necesse est. Ita fit ut existentia substan- stantiale, et est etiam independens a sub- c. 54 et 55; Commentator, II Phys., text. 12, esse formae, vel a forma in suo genere cau-
tiarum immaterialium nullam habeat mate- iecto et ex natura sua aptum ad subsisten- et II de Anim., text. 8; et ibidem Themis- sae. Quod ut declarem, suppono quaestio-
rialem causam; existen tia autem substantia- dum incompleta saltero subsistentia. Deníque tius, c. 1 et 6 suae Paraphras. Et denique nem esse de esse substantialis existentiae;
l'Um materialirnn habet illam, eo modo quo esse ipsius materiae nullam habet propriam tam vulgatum est hoc axioma inter philo- nam esse accidentale certum est esse a for-
earum essentia. Unde, si sit sermo de sub- materialem causam, sicut neque ipsa mate- sophos, ut minime negad posse videatur; ma accídentali respectu subíecti seu totius
stantia completa, esse eius habet causam ria, cum sit primum subiectum, causam ma- nam per formam constituitur res in actu, compositi; nam respectu ipsius formae, non
materialem intrinsece componentem illud; terialem habere potest. et omnis actus es~ a forma; existen tia au- p1·oprie est ab ipsa per propriam et realem
esse vera formae materialis habet similiter tem est potissimus actus. Item generado est causalitatem, cum in re sit ipsamet forma,
causam materialem, non quidem componen- De causa fonnali existentiae mutatio de non esse ad esse; sed generatio in qua eadem ratio est et proportio de for-
tem, est enim íllud semper simplex et par- 6, Rursus dicendum est de causa formali est ad formam; ergo es se etiam est a for- ma substantialí, ut dicemus. Deinde suppo-.
tiale, sed sustentantem et recipientem illud. existentiae. In qua re fere omnes qui distin- ma; ideo enim generatio est ad esse, quía no esse sermonem de esse in substantiis
84 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección VIII 85

que en las. espirituales no hay propiamente una forma sustancial que pueda tener la diafanidad, se constituye formalmente en la razón de receptáculo proxuno de
una causahdad formal, ya que, aunque a dichas sustancias se la's suela llamar la luz, y de este modo es como la forma completa la esencia en la razón de
formas s~bsistentes, no se las llama así porque sean formas informantes, sino por receptáculo próximo de la existencia, la cual se recibe de modo inmediato en toda
ser escncms perfectas que poseen en virtud de sus diferencias formales un ser de la esencia y no en la sola forma. Esto se entiende en el caso en que la forma es
esencia perfecto y completo; luego en estas sustancias la existencia no tiene una material y "existente-en"; porque, si es espiritual y subsistente, como el alma
causa formal flsica; y por lo que se va a decir quedará claro si puede decirse racional, recibe con prioridad de naturaleza en sí misma la existencia propia y
que pro~ede f?rmalmente de la esencla misma. A su vez, el que la forma sea causa luego la comunica a todo el compuesto. Por eso) una forma tal no sólo completa
de la ex1stenc1a total en las causas materiales puede entenderse de cuatro modos. el receptáculo de la existencia, sino que ella misma es también el receptáculo
El. prlm~ro es porque la forma completa formalmente el receptáculo propio de la primero de la existencia, de acuerdo con la mente de Santo Tomás, I, q. 76, a. 4,
ex1stenc1a. El segundo, porque la existencia resulta de la forma como de su y en De ente et essentia, c. 5) al fin, donde defiende esto con amplitud Cayetano.
principio formal íntrinseco. El tercero, porque la forma entra de modo intrlnseco De aquí resulta que las formas angélicas son en mucho mayor grado receptivas
en la composición de la existencia de la sustancia total por modo de acto. El por si mismas de la existencia.
cuarto, porque todo ser de sustancia depende en alguna manera de la forma. 9. Empero, este modo de expresarse no explica en realidad la causalidad for~
8. Así, pues, quienes piensan que la existencia es una entidad simple y real- mal, sino más bien la causalidad materíal de la forma respecto de la existencia.
mente distínta de la materia y de la forma y de la naturaleza compuesta de ambas En efecto, el ser receptáculo de la existencia no es ser su causa formal, sino más
no dicen ni pueden decir nunca que la forma es causa formal de la existend~ bien la material; luego de lo que completa al receptáculo de la existencia, por más
del tercer modo arriba indlcado. Ni pueden decir tampoco que la existencia es que lo complete de un modo formal, no se puede decir que sea la causa formal
el efecto formal primario de la forma, ya porque tal efecto es ínseparable de la de la existencia. Además, el alma racional o la esencia angélica no se llaman causa
forma informante, mientras que la existencia es separable en su oPinión, como formal de la existencia por el hecho de ser receptivas de ella por sí mismas;
en el caso de la humanidad de Cristo; ya también porque este efecto debe nece- luego una forma inferior puede llamarse causa formal de la existencia con mucho
sariamente estar compuesto de algún modo de la forma misma, debiendo incluirla menor razón, ya que es Uila parte de la esencia receptiva de la existencia y
intrlnsecamente; por consiguiente, no puede distinguirse de ella como una entidad la completa formalmente. Por otra parte, ¿quién dijo nunca que la cantidad es
simple de otra entidad simple, slno como el todo de la parte. Y en este sentido causa formal de toda:;; las cualidades materiales, por el hecho de que constituye
dicen que el ser de la esencia o la constitución de la esencia es el efecto primario formalmente el receptáculo próximo de las mismas; o que la transparencia o la
de la forma, mientras que la existencia es el secundario en uno de los dos pri- luz es la causa formal de las especies sensibles, cuyo receptáculo próximo cons-
meros sentidos antes expuestos. De éstos, el primero tiene mayor aceptación entre tituye? En estos y en otros infinitos ejemplos que podrían aduéirse, la forma que
los tomistas, como se ve por Capréolo, In 1, dist. 8, q. 1, a. 3, ad 3 de Enrique constituye el receptáculo se reduce a la causa material, ya como potencia próxima
y ad 3 de Gerardo contra la primera conclusión; por Soncinas, VII Metaph., recipiente, ya como disposición. Otro tanto, pues, se ha de decir en el caso pre-
q. 22, soGre todo en las soluciones de los argumentos; y por Cayetano, en los sente. Y, aunque parezca que esto compete al modo de hablar, no obstante tiene
lugares antes citados, In De ente et essentia, donde compara la forma y la exis- mucha importancia para la explicación de la cuestíón, porque, con ello, queda
tencia con la diafanidad o transparencia y con la luz; pues el aire, en virtud de claro que este modo de causar la existencia no es distinto del anterior respecto
de la causa material, y que, en consecuencia, no es más posible o verdadero
materialibus; nam in spiritualibus proprie sunt formam esse causam formalem ex1sten-
non est forma substantíalis quae causalita- tiae tertio modo supra pasito. Neque etiam enim constituitur aer formaliter in ratione non potest dici causa fonnalis exístentiae.
tem formalem habere possit; nam, licet illae diccre possunt existentiam esse effectum for- proximi receptivi luminis, atque hoc modo Item anima rationalis vel essentia angelica,
substantiae dici soleant formae subsistentes, malem primarium forma e, tum quia talis- ef- complet forma essentiam in ratione proximi eo quod per seipsam sit susceptiva suae
non ita vocantur quia sunt formae informan- fectus est inseparabilis a forma informante, receptivi existentiae, quae in tota essentia existentiae, non dicitur causa formalis eius;
tes, sed quia sunt essentiae perfectae, ha- existentia autem in eorum sententía est se- immediate recipitur et non in sola forma. ergo multo minus inferior forma, eo quod
bentes per suas formales differentias per- parabilis, ut in humanitate Christí; tum Quod intelligunt, quando forma est materia- ~lt pars essentiae susceptivae existentiae for-
fectum et completum esse essentiae; in illis etiam quia hic effectus necessario esse debet lis et lnexistens; nam, si sit spiritualis et maliter complens illam, dici potest causa
ergo substantiis existentia non habet causam aliquo modo compositus ex ipsa forma~ et subsistens, ut anima rationalis, prius natura formalis eius. Praeterea, quís unquam dixü
formalem physicam; an vero ab ipsamet es- intrinsece includens illam; unde non potest in se recipit existentiam propriam et deinde quantitatem esse causam formalem omnium
sentía dici possit esse formaliter oriri, con- ab ~la distinguí ut simplex entitas a simplici illam communicat toti composito. Unde talis qualitatum materialium, eo quod formaliter
stabit ex dicendis. Rursus formam esse cau- entltate, sed ut totum a parte. Atque ita forma non solum cornplet susceptivum exi- constituat proximum susceptivum earum?
sam totius existentíae in causis materialibus, aíunt esse essentiae seu constitutionem es- stentiae, sed etiam ipsa est primum susce- aut perspicuitatem vel lumen esse causam
quatuor modis potest intelligi. Primus est, sei_Itiae . esse primarium effectum forma e; ptivum existentiae, iuxta mentem D. Tho- formalem specierum sensibilium, quarum
quía forma complet formaliter propríum sus- extstentlam vera esse secundarium, altero ex mae, I, q. 76, a. 4, et de Ente et essentia, proximnm susceptivum constituit? In quibus
ceptivum existentiae. Secundus, quia a for- duobus primis modis superius positis. Ex c. 5, in fine, ubi Caietanus late id defendit. exemplis et infinítis aliis quae afferri pos-
ma resultat existentia ut ab intrínseco prin- quibus prior est magis receptus inter tho- Quo fit ut formae angelicae sint multo ma- scnt, forma constituens susceotivum revo~
cipio formali. Tertíus est, quía forma intrin- mistas, ut patet ex Capreolo, In 1, dist. 8, gis per seipsas susceptivae existentiae. catur ad causam materialem, v~l ut potentia
sece componit existentiam totius substantiae q. 1, a. 3, ad 3 Henr., et ad 3 Gerard. con- 9. Verumtamen hic modus dicendi revera proxima recipiens, vel ut dispositio. Sic
per modum actus. Quartus est, quía a forma tra primam conclusionem; Soncinate, VII non declarat causalitatem formalem, sed po- ergo dicendum est in praesenti. Et licet hoc
pendet aliquo modo omne esse substantiae. Metaph., q. 22, praesertim in solutionibus tius materialem formae respectu existentiae. videri possit ad modum loquendi spectare,
8. Igitur qui putant existentiam esse argumentorum; ¡;;:t Caíetano in locis supra Nam esse susceptivum existentiae non est tamen ad rem declarandam multum refert
quamdam entitatem simplicem re distinctam citatis, de Ente et essentia, ubi comparat esse causam formalem eius, sed materialem nam hinc ccnstnt hunc modum causandi
a materia et a forma et a natura ex utra- formam et existentíam diaphaneitati seu potius; ergo quod complet susceptivum exi- exístentiam non esse diversum a praecedenti
que composita, riec dicunt nec dicere pos- perspicuitati et lumini; per diaphaneitatem stentiae, etiamsi formaliter illud compleat, de causa materiali, et consequenter non
··"r""

86 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección Vlll 87

que el precedente. Por eso, con el mismo argumento con que hemos demostrado fuera de las causas, que es el ser de la existencia. Finalmente, Santo Tomás, I
que la esencia no puede ser causa material de la existencia, puede concluirse que cont. Gent., c. 22, y en otros pasajes, y todos sus discípulos demuestran ex pro-
la forma no puede ser en este sentido causa de ella. Añádese que en este modo jesso que la criatura no puede §_er la causa eficiente de su existencia, y sus argu-
de causalidad se da por supuesto que la forma se une en la realidad misma a la mentos, si se los pondera atentamente, tienen la misma fuerza probativa respecto
materia y tiene en ella su efecto formal primario con prioridad de naturaleza a de cualquier causalidad eficiente, aunque sea por resultancia natural, puesto que
poseer la existencia, lo cual es tan incomprensible como el que una cosa exista también este modo de causar supone la existencia en su principio; por eso, no
o se conciba que existe en la realidad prescindiendo de la existencia, punto del hay menor contradicción en que algo sea causa de sí mismo de este modo que
que me volveré a ocupar luego. Finalmente, aunque concediésemos que la forma en que lo sea en virtud de una acción propia y produciéndose esencialmente. Por
se comporta de este modo respecto de la existencia íntegra de toda la esencia, fin, aunque admitiésemos este género de emanación de la existencia a partir de
sin embargo hasta ahora no se ha demostrado que no se pueda dar una existencia la esencia actual, hasta ahora no se ha demostrado con argumento alguno que de
parcial, o que una parte cualquiera de la esencia no pueda ser por sí misma
cualquier esencia parcial no puede dimanar una existencia parcial propia y pro-
receptiva de su existencia proporcionada, del mismo modo que es capaz por si
porcionada.
misma de su propio ser de esencia y de su propia actualidad. Juzgo, pues, por
este motivo que es falso que la forma sea causa formal de la existencia del primer 11. A causa, pues, de algunas de estas razones ya ciertos tomistas niegan en
modo dicho. absoluto que la forma sea causa formal o eficiente de la existencia; porque ni
10. Así, pues, otros tomistas añaden también un segundo modo, cuya verdad mere_cen su aprobación aquellos dos modos, ni tienen cabida los otros dos que
no demuestran de otra manera sino porque, dado que el ser acompaña insepara- nosotros hemos propuesto, una vez supuesta la distinción real de esencia y exis-
blemente a la forma, resulta conforme a razón que dimane de ella. Mas contra tencia que ellos defienden. Mas si se supone la sentencia contraria, es muy buena
él pueden aplicarse con más fuerza los argumentos expuestos contra el anterior. y consecuente la afirmación de que la forma constituye formalmente y entra en
Primero, porque éste no es género de causa formal, sino de eficiente; del mismo la composición intrínseca de la existencia de la naturaleza· o supuesto que consta
modo que, aunque las pasiones dimanen de la forma, ésta no es causa formal de de materia y forma, puesto que la completa formalmente y entra en la composi-
ellas, sino eficiente. Y de modo semejante, la naturaleza sustancial, por más que ción de su esencia actual y de toda su entidad. Pero, para que estas expresiones
la subsistencia sea un resultado de ella, no es su causa formal, sino la eficiente, tenga valor formal, es preciso distinguir racionalmente en la forma misma la
en virtud de una resultancia natural; y lo mismo pasa en todos los casos seme- esencia de la existencia; porque, cuando se dice que la forma entra de este modo
jantes. Además, de aquí brota con evidencia que es imposible que se comprenda en la composición de la existencia, no se ha de entender de la esencia de la forma
que una esencia creada, con antel'ioridad de naturaleza a que se la conciba afectada concebida precisivamente, puesto que, en cuanto tal, nada causa- en acto, sino que
por la existencia, tenga entidad suficiente y se baste para este género de causa- se la concibe como capaz de causar; se ha de entender, pues, de la esencia de la
lidad; porque, concebida en cuanto tal, o es un ente en potencia, y en este caso forma actual y en cuanto es su propia existencia. Y de esta suerte se ve fácilmente
no puede ser principio eficiente ni reducirse a sí misma al acto; o se la concibe cómo la forma, en su género, es causa de la existencia total de las cosas naturales;
como ente en acto, y entonces ya se la concibe en cuanto incluye el ser actual refiriéndolas a ella, no seria difícil exponer las afirmaciones de Aristóteles y de
otros autores, puesto que .sola esta existencia es el ser absoluto de que ellos
hablan.
magis esse possibilcm aut verum quam prae- 10. Alii ergo etiam thomistae addunt se-
cedentem. Unde, qua ratione ostendimus es- cundum modum, quem esse verum non ali-
sentiam non posse esse causam materialcm ter persuadent nisi quía, cum esse insepara- includens actuale esse extra causas, auod cum habent, supposita distinctione reali exi-
existentiae, concludi potest formam non pos- biliter comitetur formam, rationi consenta- est esse existentiae. Denique, D. Thom., 1 stentiae ab essentia, quam ipsi defendunt.
se esse hoc modo causam eius. Accedit quod neum est ut dimanet ab illa. Sed contra cont. Gent., c. 22, et aliis locis, omnesque Contraria vero sententia supposita, optime et
in hoc modo causalitatis supponitur formam illum urgentius applicari possunt rationes eius discipuli ex professo probant non posse consequenter dicitur formam formaliter con-
prius natura in re ipsa unid materiae et factae contra praecedentem. Primo, quh hoc creaturam esse causam ef:ficientem suae exi- stituere et intrinsece componere existentiam
habere in ipsa suum prímarium effectum genus causae non est formalis, sed efficien- stentiae, quorum rationes, si attente ponde- naturae vel suppositi constantis ex materia
formalem, quam habeat existentiam, quod tis; sicut quamvis passiones manent a for- rentur, aeque probant de omni causalitate et forma, quía formaliter complet et compo-
tarr. est inintelligibile, quam quod res sit ma, non est causa formalis earum, sed effi- effectiva, etiam per naturalem resultantiam, nit actualem essentiam eius totamque eius
vel concipiatur esse in rerum natura, prae- ciens. Et similiter natura substantíalís, licet quia etiam hic modus causandi supponit entitatem. Sed, ut formales sint locuciones,
cisa existentia, de quo inferius iterum di- ab ea resultet subsistentia, non est formalis existentiam in suo principio; ideoque non oportet in ipsa forma ratione distinguere
cam. Denique, licet darernus formam se cJusa eius, sed ef-fidci1s per naturalem re- minus repugnat idem esse causam suiipsius essentiam ab existen tia; nam, cum dicitur
habere hoc 1 modo ad existentiam integram sultantiam; et idem est in omnibus simi- hoc modo, quam per propriam actionem et forma hoc modo componere existentiam, non
totius essentiae, tamen hactenus probaturn libus. Deinde hinc evidentius constat im- per se efficiendo. Denique, licet admittere- est intelligendum de essentia formae prae-
non est non posse dari existentiam partia- possibile esse quod essentia creata, prius m.- mus hoc genus emanationis existentiae ab cise concepta, nam ut sic nihil actu causat,
lem, aut quamlibet partero essentiae non tura quam intelligatur affecta existentia, in- essentia actuali, nulla ratione est hacienus sed concipitur ut potens causare; intclli-
posse esse per seipsam susceptivam suae telligatur _habere sufficientem entitatem et probatum non posse a qualibet essentia par- gendum ergo est de essentia formae actualis
accommodatae existentiae, sicut per seipsam sufficiens esse ad hoc genus causalitati<o; tiali manare propriam et accommodatám et ut est suamet existentia. Atque in hunc
est capax: sui proprii esse essentiae et suae quía, ut sic concepta, vel est ens in potentia, partialem existentiam. modum facile constat quomodo forma sit
propriae actualitatis. Propter hoc ergo cen~ et sic non potest esse principium 'effici~ns 11. Propter nonnullas ergo ex bis ratio- causa, in suo genere, existentiae totalis re-
seo falsum esse formam esse causam for- nec seipsam reducere in actum, vel conci- nibus, iam aliqui thomistae absolute negant rum naturalium; de qua non incommode
rnalem existentiae illo primo modo. pitur ut ens actu, et sic iam concipitur ut formam csse causam formalem vel efficien- exponi possent dicta Aristotelis et aliorum
tem existentiae; quia nec duo illi modi eis auctorum, -nam sola )J.aec existentia est esse
1 En otras ediciones, alio. (N. de los EE.) probantur, neque alii duo a no bis positi lo- simpliciter, de quo ipsi loquuntur.
88 Disputaciones metafísicas Disputación XXXl.-Sección Vlll 89
12. Si la forma causa la existencia de la materia.- Pero la forma no puede cia material. Sin embargo se niega la segunda consecuencia; pues el ser se
ser en este sentido la causa formal de la existencia propia e intrínseca de la mate- atribuye a la forma con especial razón, porque ella es el acto que completa y
ria, porque no es parte de la misma materia, ni entra en la composición intrínseca perfecciona al ser en absoluto:~ Igual que se atribuye también de modo especial
de ésta en su entidad y esencia actual, en la que es preciso que esté incluida la a la forma la esencia o el _ser de la esencia, aunque la materia sea también una
existencia, s~gún se demostró antes. Sin embargo, la forma es de algún modo parte de la esencia, por ser la forma la que completa la esencia y la que determina
la causa formal de la existencia de la materia, puesto que, para que la materia la materia para que sea parte de esta esencia, siendo así que ella es de suyo
exista, necesita de la información de la forma y está en dependencia de ella, según indiferente para ser parte de esta materia o de otra. E incluso, si se lee atenta-
el modo antes explicado, disp. XV y XXVIII, y en este sentido no existe en el mente a Aristóteles en el lugar citado, II De anima) se refiere más claramente al
compuesto ser alguno de existencia, ni íntegro ni parcial, que no sea, o el ser de ser de la esencia que al ser de la existencia; pues, habiendo dicho que el alma
la forma misma, o no dependa de alguna manera de la forma. Porque el mismo es causa del ser de los vivientes, añade: Y el vivit• es el ser para los vivientes.
ser parcial de la forma no depende de ella misma en el género de causa formal, Y es evidente que el vivir en el acto primero y radical -que es del que allí se
~uesto q':e no es causa formal de sÍ misma, hablando físicamente y según el sen- trata- es el ser de la esencia de los vivientes, y que también el cuerpo es causa
udo propto de la causa formal, y por eso no dije absolutamente que todo ser pro- material de la vida de los vivientes; se atribuye, pues, el vivir al alma misma,
venía de la forma como de causa formal, sino que, o era el ser de la forma misma, por completarlo y distinguirlo de otro ser, no por excluir el consorcio de otra
o dependía de ella como de causa formal. Metafísicamente, empero, o según la causa material. En consecuencia, hay que afirmar lo mismo, allilque por ser enten-
razón, puede afirmarse que la forma es la razón formal de su propia existencia, damos el existir, sin que yo niegue que Aristóteles haya entendido esto. Más aún,
puesto que la posee formalmente por sÍ misma o por su entidad, aunque eficiente- de este pasaje decluzco, según la opinión de Aristóteles, que el ser de la esencia
mente la reciba de otro; del mismo modo que las formas angélicas existen también actual y el ser de la existencia son realmente lo mismo, puesto que Aristóteles sólo
por su entidad formal. Y, de acuerdo con esto, nos es posible también en general habla del ser en acto, como Santo Tomás y todos exponen, y dice, sin embargo,
interpretar los testimonios arriba aducidos. que en los vivientes el vivir es ese ser que es esencial al viviente mismo.
13. Respuesta a una objeción.- Se objetará: por consiguiente, también toda 14. Si la esencia es causa final de la existencia.- Cabría, empero, que alguno
existencia de una sustancia material, o es propia de la materia, o se deriva de objetase finalmente por el hecho de que de lo expuesto se sigue que la esencia
la materia en su género de causa; luego no hay razón de atribuir esto de modo no es de ningún modo la causa de la existencia propia y que le es proporcionada,
especial a la forma. Se responde concediendo la primera consecuencia, entendida debido a la que existe inmediata y formalmente; hemos, en efecto, excluido toda
formalmente de la existencia de la su~tancia material en cuanto tal, o de la exis- razón de causa intrlnseca, y, no obstante, nos consta también que no puede ser
tencia material. Y añado esto porque, aunque únicamente la existencia del alma causa extrinseca. A esto conceden algunos tomistas que la esencia no es causa
racional no dependa de la materia, sin embargo no se trata de una sustancia ma- formal, ni eficiente, ni final de la existencia; pero hacen una excepción con la
terial, y en cuanto es forma de la materia, depende también de ella respecto de material. En esto se expresan consecuentemente, supuesta la distinción que esta-
la unión actual. Y el ser del compuesto total consta intrínsecamente del ser de blecen, pero no se expresan consecuentemente en los argumentos de que se valen
la materia, y el ser de todas las otras formas depende de la misma materia, siendo
en este sentido la materia en su género causa de cualquier existencia de la sustan-
men negatur posterior consequentia; pecu- intelligamus, quod non nego Aristotelem in-
12. Existentiam materiae an causet for- stentiae, quia per seipsam seu per entitatem liari enim ratione tribuitur esse formae, quía tellexisse. Iffimo ex hoc loco colligo, ex sen-
ma.- Non potest autem forma esse hoc suam formaliter habet illam, quamvis ef- illa est actus cornplens ac perficiens esse tentia Aristotelis, esse essentiae actualis et
modo causa formalis propriae et intrinsecae fective habeat ab alío; quomodo etiam for- simpliciter. Sicut etiam essentia vel esse es- esse existentiae reipsa idem esse, nam Ari-
existentiae materiae, quia non est pars ipsius ma e angelicae per suam formalem entitatem sentiae tribuitur specialiter formae, quam- stoteles solurn loquitur de esse in actu, ut
materiae, neque illam intrinsece componit existunt. Et iuxta haec possumus etiam testi- vis materia sit etiam pars essentiae, quía D. Thomas et orones exponunt, quod plane
in sua entitate et essentia actuali, in qua monia superius adducta generatim interpre- forma est quae complet essentiam et quae idem est quod existere, et tamen ait vivere
necesse est existentiam includi, ut supra tari. determinat materiam ut sit pars huius es- in viventibus essc huiusmodi esse quod est
ostensum est. Nihilominus tamen est forma 13. Obiectioni satisfit.- Dices: ergo sentiae, cum ipsa de se indifferens sit ut essentiale ipsi viventi.
aliquo modo causa fonnalis existentiae ma- etiam omois existentia substantiae materia- sit pars huius vel alterius naturae. Im- 14. Essentia an sit finalis causa existen-
teriae, quia, ut materia sit, indiget informa- lis, vel est materiae, vel est a materia in suo mo, si atter,te legatur Aristoteles, citato tiae.- Sed obiiciet tandem aliquis 2, nam
tiene formae et ab illa pendet modo supe- genere causae; ergo non est cur hoc pecu- loco, II de Anim., clarius loquitur de esse ex dictis sequitur essentiam nullo modo esse
rius declarato, disp. XV et XXVIII, et sic liariter tribuatur formae. Respondetur conce- essentiae quam de esse existentiae; cum causam existentiae propriae et sibi adaequa-
nullum est esse existentiae in comoosito. nec dendo priorem consequentiam, formaliter in- cnim díxisset animam esse causam esse 1 vi- tae, per quam immcdiate ac formaliter exi-
integrum Ílec partiale, quod vel nOn sit- esse tellectam de existentia substantiae materialis ventium, subdit: Vivere autem viven ti bus stit; quia exclusimus omnem rationem cau-
ipsius formae, vel a forma aliquo modo non ut sic, vel de existentia materiali. Quod ideo est esse. Constat autem quod vivere in actu saf: intrinsecae, et tamen constat etiam esse
pendeat. Nam ipsum esse partiale formae addo, quia, licet sola existentia animae ra- primo et radicali (de quo ibi est sermo) est non posse causam extrinsecam. Ad hoc qui-
non pendet ab ipsa in genere causae forma- tionalis non pendeat a materia, tamen illa esse essentiae viventium, et quod etiam cor- dam thomistae concedunt essentiam non esse
lis, quía non est causa formalis suiipsius, non est substantia materialis, et quatenus pus est causa materialis vitae viventium; causam formalem, nec efficientem, nec fiha-
physice et secundum proprietatem causae est forma materiae, etiam pendet ab illa tribuitur ergo vivere ipsi animae, quía com- lem existentiae; excipiunt autem materialem.
formalis loquendo, et ideo non dixi absolute quantum ad actualem unionem. Esse vero plet illud et distinguir ab alío esse, non quia In quo consequenter loquuntur supposita
omne esse provenire a forma ut a causa totius compositi ex esse materiae intrinsece consortium causae materialis excludat. ldem distinctione quam ponunt, non tamen con-
formali, sed vel esse ipsius formae, vel de- constat, et esse omnium aliarum formarum ergo dicendum est, etiamsi per esse existere sequenter loquuntur in rationibus quibus
pendere ab illa ut a causa formali. Metaphy- ab ipsa materia pendet, et hoc modo est
sice autem aut secundum rationem potest materia causa in suo genere omnis existen- 1 Las palabras causam esse faltan en algunas ediciones. (N. de los EE.)
dici forma ratio formalis suae propriae exi- tiae substantiae materialis. Nihilominus ta- 2 Bannes, I p., q. 3, a. 4, club. 4.
90
Disputaciones metafísicas
Disputación XXXI.-Sección IX 91
para excluir el género de la causa eficü:nte, puesto que también la esencia, para
ser causa verda;teramente receptora, ex1ge el ser de la esencia actual. Además, Creada principal o instrumental, trayendo a colación a Santo Tomás, I, q. 8, a. 1,
no. v~o por que ~xc!uyen la causa final, puesto que la existencia no tiene más q. 45, a. S, li cont. Gent., c. 21, y lib. III, c. 66. Sus razones son: primera,
ob¡et1vo que c?nstlt~ur a la esencia misma en la realidad. Por eso dicen ellos mis- porque Dios solo es ente por esencia, mientras que todas las criaturas tienen el ser
mos 9ue la extstencm no es ente, porque no es "lo que" es, sino "por lo que" la participado; luego Dios solo es el que produce el ser. La consecuencia se prueba,
esencra es_; es, pues, por así decirlo, ente del ente, y, en consecuencia, es por porque la virtud causativa de la existencia supone el ser mismo en la causa
causa de ~1, concretamente por causa de la esencia, al menos en cuanto existente agente; ahora bien, la criatura no tiene el ser por sí misma, sino recibido de una
~n camb10, según el p~incipi~ que nosotros hemos sentado, hay que concede~ causa extrínseca; luego no es por s[ misma causativa de la existencia, al igual
c~ertame?te que la esencia no tlene una verdadera causalidad real sobre la existen- que el agua, por no ser cálida por sí misma, tampoco por si es productiva del
c.m propxa, puesto que donde no hay distinción real, tampoco puede haber causa- calor. Segunda, porque toda criatura en su acción presupone algo que ha sido
h?ad real. Pe~o tampoco esto constituye inconveniente alguno, puesto que no hay producido por Dios solo, puesto que no puede obrar a partir de la nada, sino
mng;ma. neces1~ad de que la exist~ncia de la criatur.a tenga el principio intrínseco a partir de un sujeto presupuesto; por consiguiente, la acción de la criatura pre-
en. st. ~1sma, s1 n~ es en la medtda en que esa m1sma esencia puede poseer tal supone el ser; luego no es la causa del ser mismo. Tercera, porque Dios solo es
prmc1p10, la n;ater1a o la forma en concreto; sino que basta con que proceda de el que da la existencia a la materia prima, ya que por El solo puede ser producida
una causa efic1ente extrínseca, que es de la única que nos queda por hablar cosa y conservada; luego las causas segundas no producen la existencia por la que es
que haremos en la sección siguiente, para proceder con mayor claridad. ' conservada y existe la materia prima, porque, de lo contrario, la producirían y
corromperían; pero la materia no existe más que en virtud de la existencia
del todo; luego las causas segundas no producen la existencia de la sustancia
SECCION IX total. Cuarta, porque no podemos explicar que Dios es la causa de todo el ente
CUAL ES LA CAUSA EFICIENTE PRÓXIMA DE LA EXISTENCIA CREADA por otra razón, si no es porque El solo causa el ser tanto de la forma como de
la materia del todo. O, si es que las criaturas producen esto mismo, hay que
l.. Sobre la ~~usa eficiente ~e la existencia de aquellas cosas que se producen llamarlas también causas de todo el ente.
medta~te la_ creac1on sola, no existe probl~ma alguno, ya que damos por supuesto 3. Y si se pregunta qué es lo que hacen las causas segundas, si no dan el
que solo D10s e~ la causa de esa existencia, por ser el único creador de todas las ser, o cómo generan, siendo así que la generación tiende al ser, responden que
cosas. En cambm, respecto de las cosas que se generan y se corrompen, inclu- los agentes segundos completan el receptáculo de la existencia misma induciendo
y~ndo en ellas todas las que se ha;en por mutacjón a partir de un sujeto que se la fOrma en la materia, y, puesto que dicha forma es siempre determinada, por
presup~ne, ya s~ tra~e de sustancias, ya de accidentes, la dificultad consiste en eso, de modo consecuencial, determinan y limitan la existenCia o la acción de
saber s1 esta exxstenc1a es producida también por Dios solo. Sobre esta cuestión Dios, a fin de que -por así decirlo- confiera una existencia con cualidad y mag-
encuentro tres sentencias. nitud determinada, ya que todo acto recibido está limitado por el recipiente.
De aquí se deduce, además, que también hacen que la existencia se una a la
Primera sentencia, que atribuye a Dios solo la eficiencia de la existencia esencia, puesto que realizan la disposición y determinación última de la esencia a
2. Algunos intérpretes recientes de Santo Tomás, I, q. 3, a. 4, afirman que
Dlos solo es la causa de todas las cosas, sin eficiencia propia de ninguna causa
-propria efficientia ullius causae secundae tel'ia prima conservatur et ex1st1t, quia alias
utuntur ad excludendurn genus causae effi- sectione sequenti praestabimus, ut distinctius principalis vel instrumentalis efficere existen- illarn Producerent et corrumperent; sed ma-
cientis, quia etiam essentia, ut sit causa vere procedamus. tias rerum omnium, et adducunt D. Thom., teria non existit nisi per existentiam totius;
recipi~ns, requirit esse essentiae actualis. I, q. 8, a. 1, q. 45, a. 5, II cont. Gent., ergo causae secundae non ef:ficiunt existen-
Deinde non video cur excludant causam SECTIO IX c. 21, et lib. III, c. 66. Rationes eorum sunt: tiam totius substantiae. Quarta, quia non
finalem, cum existentia non ob aliud sit prima, quia solus Deus est [ens] I per es- pcssumus alia ratione explicare Deum esse
QUAE SIT PROXIMA EFFJCIENS CAUSA
ms1 ut ipsam essenthm in rerum natur; sentiam et omnes creaturae P,abent esse par- causam totius entis, nisi quia ipse solus cau-
EXISTENTIAE CREATAE
constituat. Unde ipsimet aiunt existentiam ticipatum; ergo solus Deus est qui produ- sat esse tam formae quarn materiae totius.
non esse ens, quia non est id quod est, 1. De causa efficienti existentiae earum dt esse. Probatur consequentia, quia virtus Vel si creaturae hoc ipsum ef:ficiunt, dicen-
sed. qua essentia est; est ergo (ut ita dicam) rerum quae per solam creationem :fiunt nul- causativa existentiae supponit ipsum esse in tur etiam causae totius entis,
entts ens, et consequ~nter est propter illud, la est quaestio, quia supponimus ~olum causa agente; sed creatura non habet per 3. Quod si inquiras quidnam causae se-
ne_mpe propter essent1am~. saltem ut existen- Deum es.."!e caus<~m illius) qnia solus est om- se esse, sed ab extrinseca causa; ergo non cundae efficiant, si non dant esse, vel quo-
tero. In principio autem a nobis pasito, con- nium creator. De existentia autem rerum est per se causativa existentiae, sicut aqua, modO generent, cum generatio tcndat ad
cedendtun quidem est essentiam non habere quae generantur et corrumpuntur sub his quia per se non est calida, non est etiam esse, respondent agentia secunda complere
veram causalitatem realem circa existentiam coi?prehendendo ornnia quae :fiun; per mu- per se calefactivfl. Secunda, quia omnis crea- susceptivum ipsius esse inducendo formam
propriam, quia ubi non est in re distinctio tattonem ex praesupposito subiecto sive sub- tora in sua actione supponit aliquid a solo in materiam, et quia talis forma semper est
nec causalitas realis esse potest. Neque ho~ stantiae sint, sive accidentia, difficultas est Deo productum, quia non potest agere ex determinata, ideo consequenter determinant
est ullum inconveniens, quía nulla est ne- an haec ethm existentia fiat a solo Deo. nihilo, sed ex praesupposito subiecto; ergo et limitant existentiam seu actionem Dei, ut
cessitas quod existentia creaturae habeat in- De qua re tres reperio sententias. actio creaturae supponit esse; ergo non est talem et tantam (ut ita dicam) existentiam
trins~cum principi~ in ipsa, nisi in quan- causa ipsius esse. Tertia, quia solus Deus conferat, nam ornnis actus receptus limita-
tum lpsamet essentta potest habere tale prin- Prima sententia, soli Deo tribuens dat existentiam materiae primae, quia a solo tur a susceptivo. Unde sequitur ulterius
cipium, scilicet, materiam vel formam · sed efficacitatem existentiae ipso fieri potest et conservari; ergo causae etiarn efficere ut existentia essentiae uniatur,
satis est quod sit ab extrínseca causa' effi- 2. Asserunt quidam novi S. Thomae in- secundae non faciunt existentiam qua ma- quia ultimo disponunt et determinant es~
cient~ de qua sola dicendum superest, quod terpretes, I, q. 3, a. 4, solum Deum absque
1 Palabra omitida en algunas ediciones. (N. de los BE.)
92 Disputaciones metafísicas Disputación XXXl.-Sección IX 93
----------------------------------
la recepción de tal existencia. Y de este modo, en definitiva, aunque no produzcan Gent., c. 66, demuestra ex professo que la causa segunda no da el ser si no es
la existencia, producen la realidad existente, igual que el hombre genera al hombre, en cuanto obra por virtud divina. Las razones que suelen proponerse en favor
aun no produciendo el alma, porque la une. de esta sentencia se reducen a ¡-as razones propuestas en favor de la primera.

Segunda sentencia, que, fuera de Dios, sólo admite causa instrumental


de la existencia Te-rcera sentencia, que atribuye a las causas segundas una eficiencia
propia sobre la existencia
4. La segunda sentencia es que la existencia es producida por Dios solo corno
por causa principal, y que la causa segunda concurre sólo como instrumento. Así, 5. La tercera opinión es que la existencia, cuando se produce por generación,
el Ferrariense, II cont. Gent., c. 21, siendo su sentencia susceptible de dos inter- es producida por la causa próxima como por causa propia y principal en su orden,
pretaciones: la una, usando en sentido lato el nombre de instrumento, en cuanto subordinada esencialmente a Dios como a causa primera. Esta es la sentencia que
toda causa inferior subordinada a otra y que necesita del influjo de ella para cual- quiere defender Santo Tomás en los lugares citados, y en III cont. Gent.,
quier operación suya puede ser llamada instrumento de ella, y éste es el sentido c. 13, y en I, q. 104, a. 1, y en la q. 7 De potent., a. 2; y así lo entienden y
en el que habla el Ferrariense en el pasaje anterior, sin que de esta suerte se opinan todos los antiguos tomistas, sobre todo Cayetano y el Ferrariense a propó-
diferencie en realidad de la sentencia verdadera que se va a explicar en se- sito de Santo Tomás, en los pasajes citados; y Escoto, In IV, dist. 1, q. 1, ex
guida; por eso toma alH por su cuenta a Escoto, por haber achac~do a Santo professo, aunque juzgue falsamente que Santo Tomás opinó lo contrario. Esta
Tomás la afirmación de que las causas segundas no producen el ser. En otro sentencia es absolutamente verdadera, y, a mi juicio, puede demostrarse con una
sentido, esta opinión puede entenderse del instrumento propio, en cuanto se dis- razón casi evidente.
tingue de la causa principal, incluso de la segunda y próxima, y tal es el sentido
en que suele referirse esta sentencia: que afirma que la causa segunda, en cuanto
principal y operante por virtud propia, produce una esencia que le es semejante, Soludón de la cuestión y confirmación de la sentencia última
mientras que sólo corno instrumento y en virtud de Dios produce la existencia, 6. En primer lugar, pues, hay que afirmar que las causas segundas producen
aunque yo no recuerdo haber leído a nadie que defienda esta sentencia en tal verdadera y propiamente la ex1stencia de sus efectos, en cuanto son hechos por
sentido. Se la suele fundar en algunas expresiones de Santo Tomás, I, q. 45, a. 5, ellas mismas. Esta conclusión la pruebo demostrando primeramente la debilidad
q. 5 del De verit., a. 9, ad 7, q. 3 De potent., a. 1, donde afirma que ninguna de las razones con que se prueba lo contrario; porque, si no hay razón ninguna
cosa da el ser si no es en cuanto se da en ella la participación de la virtud divina, por la que se niegue este efecto a las causas segundas, creo que nadie negará que
aduciendo la propos. 3 del libro De causis, en la que se dice; El alma noble posee debe atribuírseles, ya que Dios las creó con toda la virtud para comunicarse y
una operación divina en cuarito da el ser. En el mismo pasaje afirma también que para producir de modo perfecto los efectos de la que eran capaces por su naturaleza.
sólo Dios da el ser en cuanto tal, mientras que las causas segundas lo determinan Pues ¿qué motivo hay por el que la criatura sea incapaz de virtud para producir
a este o aquel ser. Y aduce la propos. 18 del libro De causis, en que se dice la existencia? ¿Acaso porque no tiene la existencia por sí misma, sino que la
que Dios da el ser a todas las cosas por modo de creación,· pero que los agentes ha recibido de Dios como de agente extrínseco? Mas la esencia no la tiene por
segundos dan el vivir o el saber por modo de información. Finalmente, In cont. si misma, sino recibida de Dios como de agente extrínseco; luego tampoco podrá
producir la esencia; ¿qué es, pues, lo que hace? Luego el no tenerla de por si,
sentiam ad receptionern talis existentiae. At- mento proprio, prout distinguitur a causa nada tiene que ver, puesto que la tiene en sí, de donde quiera que le haya venido.
que i~a tandem, Hcet non efficiant existen- principali, etiam secunda et proxima, e+ in
tiam, efficiunt rem existentem, sicut horno hoc sensu referri solet haec sententia, quod probat causam secundam non dare esse nisi Resolutio quaestionis, et ultimae sententiae
generat hominern, licet non efficiat animam, asserat causam secundam, ut principalem et in quantum agit virtute divina. Rationes confirmatio
quia unit illam. agentem propria virtute, efficere essentiam quae pro hac sententia fieri possunt~ ad ra-
sibi similem, existentiam vero solum ut in- tiones factas pro prima sententia reducuntur. 6. Dicendum est ergo primo causas se-
Secunda sententia, quae praeter Deum strumentum et in virtute Dei, quamquam
solum admittit instrumentalem causam cundas vere ac proprie efficere existentiam
in hoc sensu nullum memini me legisse suorum effectuum, prout ab ipsis fiunt. Hanc
existentiae huius sententiae ,!l.Ssertorem. Fundarí autem Tertia sententia, tribuens causis secundis conclusionem ostendo, primo demonstrando
4. Secunda sententia est existentiam fieri solet in quibusdam locutionibus D. Tho~ propriam efficaciam existentiae debilitatem rationum quibus oppositum pro-
a solo Deo ut causa principali, concurrente mae, I, q. 45, a. 5, q. S de Veritate, a. 9, 5. Tertia sententia est existentiam, quan- batur; nam si nulla est ratio ob quam hic
aurem causa secunda, solum ut instrumento. ad 7, q. 3 de Potent., a. 1, ubi ait quod do per generationem fit, a causa proxima effectus negetur causis secundis, nema (cre-
Ita Ferrar., II cont. Gent., c. 21, cuius sen- nulla res dat esse nisi in quantum est in do) negabit esse illis attribuendum; nam
fieri ut a propria et principali causa in suo
tentia duobus rpodis posset intelligi: uno ea participatio divinae virtutis, et adducit ordine, subordinata per se Deo ut primae Deus creavit illas cum omni virtute ad com-
modo, utendo late nomine instrurnenti, prout propos. 3 ex lib. de Causis, qua dicitur: causae. Hanc sententiam intendit D. Tho- municandum se et producendos perfecte
omnis caUsa inferior subordinara alteri et Anima nobilis habet operationem divinam mas citatis locis, et III cont. Gent., c. 13, suos effectus cuius erant natura sua capaces.
indigens ínftuxu illius ad omnem suam pe- in quantum dat esse. Dicit etiam ibídem et I, q. 104, a. 1, et q. 7 de Potentia, a. 2; Quid ergo est ob quod creatura sit incapax
rationem potest instrurnentum illius appel- solum Deum dare esse ut sic, causas vera et ita intelligunt et opinantur omnes antiqui virtutis ad faciendam existentiam? An quia
lari, et in hoc sensu loquitur Ferrar. supral secundas determinare illud ad hoc vel illud
et non ita in re differt a vera sententia sta- thomistae, praesertim Caiet. et Ferrar. super ex se existentiam non habet, sed ab extrín-
esse. Et adducit propos. 18 lib. de Causis, D. Thomam, locis citatis; et Scotus, In IV, seco agente Deo? At vero essentiam ex se
tiro. explicanda; ideoque ibi carpit Scotum, ubl dicitur Deum dare esse omnibus per
eo quod D. Thomae imposuerit quod dixe- dist. 1, q. 1, ex professo, licet falso putet non habet, sed ab extrínseco agente Deo;
modum creationis; agentia vero secunda dare D. Thornam sensisse contrarium. Estque ergo neque essentiam facere poterit; quid er-
rit causas secundas non efficere esse. Alío vivere aut sapere per modum informationis.
modo potest intelligi illa opinio de instru- haec sententia verissima, et evidenti fere ra- go facit? Igitur quod ex se non habeat, nihil
Denique III cont. Gent., c. 66, ex professo tione, ut opinar, demonstrari potest. refert, siquidem in se habet, undecumque
1•
94 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-S_ec_c_io_'n_I_X_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ 95
Se puede, pues, retorcer la razón primera de la primera sentencia de la siguiente esos otros autores. Queda, pues, claro que la primera razón por la que se niega
manera: sólo Dios es por esencia su esencia real, mientras que todas las criaturas esta eficiencia a la criatura es absolutamente inválida.
tienen la esencia participada de Dios, debido a lo cual, en el lib. De causis, 8. Se refuta la segunda nÍÍón.- A su vez, la segunda razón es igualmente
propos. 18, se dice así: Todas las cosas tienen esencia por el enie pritnero; luego inválida. Primero, porque a lo sumo concluye que la criatura no produce aquel ser
sólo Dios produce toda esencia. Por tanto, de igual modo que es nula esta que se presupone para su acción; de esto se infiere también legítimamente que
inferencia, porque la criatura mediante la esencia participada, la cual recibe de la criatura no puede producir todo ser, puesto que tiene que presuponerse alguno
Dios, es productora de una esencia semejante, asi, aplicada a la existencia en que haya sido hecho por Dios solo. Pero el que la criatura no produzca algún
forma similar, no tiene ninguna fuerza, sino que concluye únicamente que la ser, concretamente aquel al que su acción tiene por término, o el que conviene
criatura no puede producir la existencia más que mediante la existencia recibida al efecto producido por ella, esto no puede demostrarse con la razón dicha1 ya
de la causa primera, lo cual es absolutamente verdad. que el ser que sirve de término a la acción es distinto del que se presupone para
7. Mas dicen que la criatura al menos no produce la existencia por sí mis- la acción; por consiguiente puede la criatura producir aquel ser, aunque presu-
ma, igual que el agua caliente no calienta por sí misma. Pero está en c?ntra ponga éste. Y se explica más esta razón, puesto que puede entenderse que para
el que, aunque al agua no se atribuya la producción de calor P.or sí mJ.sma, la acción de la criatura se presupone un doble sujeto. Uno remoto, que no per-
sin embargo calienta verdadera y propiamente, y en cuanto está caliente, cahenta manece en el término de la acción y tiene razón de término a quoJ como es la
por sí misma, aunque caliente mediante el calor recibido d~ un ag.ente .extrín- madera de que se genera el fuego. Otro próximo, que permanece bajo ambos tér-
seco; luego la criatura, en cuanto es existente, podrá producir la ex1stenc1a ver- minos, como es el caso de la materia prima. En cuanto al primero, hablando
daderamente y por sí, aunque ella reciba su existencia de otro. Por eso admi- naturalmente, es verdad que para la acción de la causa segunda se presupone su
timos en esto la comparación, pero en otro sentido entre el agua respecto del existencia; mas esa existencia se destruye por la acción de esta causa; luego esto
calor y la criatura respecto de su existencia; porque el agua no sólo no posee en nada impide que la existencia de la cosa engendrada sea producida por la
el calor de por sí, sirio que además no lo incluye ni lo exige de ningún modo misma causa. Más aún, lo uno se sigue naturalmente de lo otro, puesto que el
para ser agua, ni lo tiene a~adido de un m~do esencial, si~o accidentalment~ en punto de partida de la corrupción de una cosa suele ser el de la generación de
absoluto siendo éste el motivo de que se d1ga que la acc10n del calor conviene otra, hablando con rigor. Pero en cuanto al segundo sujeto, considerado precisi-
accident;lmente al agua considerada de modo absoluto. En cambio, la criatura, vamente, en cuanto se presupone necesariamente para la acción del agente, los
aunque no tenga el ser de por sí, sin embargo, para ser criatura en acto, lo autores del argumento no pueden decir que en él se presupone para la acción del
incluye y exige necesaria y esencialmente; ahora bien, la existencia no la produce agente natural ser alguno de existencia, sino únicamente el ser de esencia; piensan}
la criatura en potencia, sino la criatura en acto; luego la produce como causa en efecto, que la materia prima, tal como se da en el instante de la generación,
por sí y en virtud de la entidad propia y connatural que recibió de Dios. Se no tiene existencia alguna con prioridad de naturaleza a recibir la forma por la
confirma, puesto que aquí es también aplicable el ar~umento propuesto de q'?e acción del agente. Y el que la haya tenido todo el tiempo anterior, en cuanto
la criatura no causarla por si en su efecto la esencia o el ser de la esencia, estaba bajo la forma de lo que se ha corrompido, no sólo no es inconveniente, tal
puesto que tampoco hace esto en virtud de una esencia que tenga de por ~í, sino como se explicó en el primer miembro, sino que además es accidental para la
en virtud de la que recibió de Dios, cosa que no niegan que sea falsa rncluso producción de la existencia sustancial, la cual se produce en el instante de la
_.,¡ i- ~·¡ generación; luego tampoco en la opinión de ellos es ,verdad que cualquier eficien-
'-~--.,.,..."

habeat. Retorqueatur ergo prima ratio pri- esse ab alio habeat. Unde in hoc admitti~us ob quam haec efficientia denegatur creatu- verum est, naturaliter loquendo, praesuppo-
mae sententiae in hunc modum: solus Deus comparationem, in alio vera inter aquam raeJ omnino invalidam esse. ni existentiam eius ad actionem causae se-
est sua realis essentia per essentiam; omnes respectu caloris et creaturam respectu sui 8. Secunda ratio improbatur.- Secunda cundae; illa tamen existentia deStruitur per
vero creaturae habent essentiam participatam esse; nam aqua non solum ex se non hab~t vera ratio aeque est inefficax. Primo, quia actionem eiusdem causae; ergo hoc nihil
a Deo, unde in lib. De Caus., propos. 18, calorem, sed etiam illum nullo modo includ1t ad sumroum concludit creaturam non effi- obstat quominus existentia reí genitae fiat
sic dicitur: Res omnes habent essentiam nec requirit ut sit aqua, nec per se habet cere illud esse quod ad eius actionern sup- ab eadem causa. Immo, unum ex altero na-
propter ens primum; ergo solus Deus efficit ill.ud adiunctum, sed omnino per accidens, ponitur; ex quo etiam recte concluditur non turaliter consequitur, nam a qua est unius
omnern essentiam. Sicut ergo haec consecu- et ideo actio caloris per accidens dicitur posse creaturam efficere omne esse, nam ali- corruptio, solet esse alterius generatio, per
tio nulla est, quía creatura per essentiam convenire aquae absolute dictae. At vera quod supponi debet a solo Deo factum. se loquendo. De posteriori vero subiecto
participatam, quam a Deo habet, est effectrix creatura, quamvis ex se non habeat esse, Quod vera creatura non efficiat aliquod esse, praecise considerato, ut per se supponitur
similis essentiae, ita in simili forma applicata tamen, ut sit ·actu creatura, necessario ac per illud, scilicet, ad quod eius actio terminatur, actioni agentis, auctores illius rationis diccre
ad existentiam, nullarn habet vim, sed solurn se illud includit ac requirit; non efficit au- seu quod convenit effectui per illam pro- non possunt in eo praesupponi aliquod esse
concludit creaturam non posse efficere esse ducto, nullo modo potest illa ratione con- existentiae_ ad actionem agentis naturalis, sed
tem existentiam creatura in potentia, sed
nisi per esse receptum a prima causa, quod eludí, quía illud esse quod terminat actio- solum esse essentiae; putant enim rnateriam
est verissimum. creatura in actu; facit ergo ut causa per se
et ex vi propriae et connaturalis entitatis nem diversum est ab ea quod praesupponitur primam, ut est in instanti generationis, prius
7. At (inquiunt) saltem creatura non per actioni; potest ergo creatura illud efficere, natura quam accipiat formam per actionem
se efficit esse, sicut aqua calida non per se quam a Deo recepit. Confirmatur, nam hic
quamvis hoc praesupponat. Et declaratur agentis, nullam habere existentiam. Quod
calefadt. Sed contra, nam, licet aquae non etiam applicari potest argumentum factum,
amplius haec ratio, nam duplex subiectum autem illam habuerit toto tempore praece-
per se attribuatur calefactio, tamen et vere quod creatura non causaret per se in suo intelligi potest supponi ad actionem creatu- denti, quatenus erat sub forma corrupti, et
ac proprie calefacit, et quatenus calida est, effectu essentiam seu esse essentiae, quia rae. Unum remotum, quod non manet in nihil obstat, ut in priori membro declaratum
per se calefacit, etiamsi per calorem ab ex- neque hoc efficit per essentiam quaro ex se termino actionis, et habet rationem termini est, et est per accidens ad effectionem exi-
trinseco agente receptum calefaciat; ergo habeat, sed quam a Deo recipit; quod ta- a quo, ut est lignum ex quo ignis genera- stentiae substanti-alis, quae fit in instanti ge-
creatura, quatenus existens est, vere ac per men falsum esse etiam alü auctores non tur. Aliud proximum, manens sub utroque nerationis; ergo in eorum sententia etiam
se poterit efficere existentiam, etiamsi suum diffitentur. Constat igitur prirnam rationem termino, ut est materia prima. De priori non est verum omnem efficientiam causae
Disputación XXXI.-Sección IX 97
96 Disputaciones metafísicas
que e~to se realíc~ de una o de otra manera, por esta o por aquella acCión;
da ~e una causa seg\mda presuponga necesaria y directamente algún ser de exis~ pero s1 no es suficiente esto, con tal de que no haya solución de continuidad en
te~c1a de part.e del SUJeto. Es lo mismo que si imaginamos que Dios crea la materia el ser en común_, sino que bajo ~ambas existencias permanezca de un modo cuasi
pnma en un mstante ~ en ese mismo instante la causa segunda le induce la forma, continuo e~ mismo ser de esenci.a, por más que ese cambio de existencias se realice
con el concurso de D10s -que es probablemente lo que sucede en la generación por 1~, acc16n de un ~gente natural, no por eso. tendr~ lugar la generación y co-
de los gus??os, o en !a alimentación con las especies consagradas-, en ese caso rrupc10n de la rnatena. Sobre todo porque es unpos1ble negar en esa sentencia
la . gene~acw~ sustan~1a~ -según su opinión- no presupone en la materia la que, al menos dispositivamente, el cambio de existencia se realice por la acción
existencia, n~, con pr10ndad de tiempo, ni con prioridad de naturaleza; luego el de un agente natural, puesto que destruye el receptáculo próximo de una existen~
que una acc10n tal presuponga sujeto, en nada empece para que mediante ella se cia y compone o dispone otro; luego, igual que por este motivo se dice que
produzca la existencia. corrompe una co.sa e~1stente y. que genera otra, se dirá también que genera y co-
9. Se sale al paso a una objeción y se da respuesta a la razón tercera.- rrompe la maten~ pnma. O s~ no puede decirse esto, porque se opone el hecho
Acaso digan que está en contra otro punto que se añade en la razón tercera, a de permanecer sle?Jpre el rmsmo ser de la esencia de la materia, con igual
saber, que entonces la materia prima recibirla de la causa segunda la existencia motl~o no se segmra es~o, aunque la causa segunda produzca la existencia. Es
por la que existe. Pero esto en los principios de ellos no constituye inconveniente tamb1én falso que la acctón de Dios tenga sólo por término el ser en cuanto tal
alguno, porque la materia, según dicen, no tiene inmediatamente la existencia en y no un ser determinado; porque, aunque la virtud eficiente de Dios no esté
virtud de la acción por la que es creada, sino en virtud de la acción por la que de por sí limitada a este o aquel ser, sino que se extienda a todo ser sin embargo
todo el compuesto recibe la existencia, bien sea creado, bien sea generado, puesto cuando obra en particular, produce verdaderamente un ser determin~do y cambi~
q.ue .no existe con existencia propia, sino mediante la existencia del todo; por con~ uno, en otro, Y. puede por. sí solo corr?mP.e,r uno y engendrar otro. Por e~o, aunque
s1gmente, no hay obstáculo alguno en que reciba la existencia de aquella causa segun la refenda sentencia la determmacwn a un ser concreto en el género de la
segm:da por. la q'!e es generado todo el compuesto, dado que para la producción causa material o de la dispositiva provenga de la causa segunda, no obstante en el
de d1cha ex1stenc1a se presupone ya a la materia como sujeto suficiente, a partir género de la ~ausa. eficiente co.rresp?nde de suyo a Dios solo, puesto que sólo El.
del cual puede hacer algo la causa segunda. Pero dicen que se sigue que la materia produce la extstencta y una existencia determinada; luego también El solo engen-
prima es generada y corrompida por las causas segundas, puesto que adquiere y drará. y corromperá la materia, prima,. si es eficaz dicho argumento; en conse-
pierde la existencia por la acción de éstas. Pero, pregunto, ¿por qué no llegan cuencia, estas razones no son sohdas m se aducen consecuentemente en la opinión
proporcionalmente a la misma conclusión respecto de Dios., si es que de Dios solo rle ellos.
procede dicha existencia, es decir, que la materia es corrompida y generada por el 10. Mas, hablando de modo absoluto, es verdad que en el sujeto propio de
mismo Dios., puesto que mediante la acción de Dios pierde y adquiere la existencia?
·la generac1ón que ~erman~~e bajo ambos términos, que es la materia prima, se
Consta, empero, que ambas cosas son igualmente falsas, porque la materia es sup?ne para ~ualqmer acc1on de un agente natural algún ser de existencia pro-
ingenerable e incorruptible. Responden que no hay paridad de razón, puesto que
ducido ~or D10s solo, Pt;esto q~e s~ supone una materia prima creada y que· posee
el término de la acción divina es sólo el ser, el cual nunca falta a la materia,
su propm ser. de e~enc1a en si rm~ma Y. fuera de su causa eficiente, cosa que
mientras que las causas particulares determinan el ser concreto en el que se
es mcomprens1ble sm el ser de eXIstencia, según se demostró antes. Y por el
transforma otro ser. Pero esto es impertinente y falso; porque si, para que una cosa
se corrompa y se genere, es suficiente cambiar el ser de la existencia, no importa nihil refert quod hoc fiat uno vel alio modo, tamen cum m particulari operatur, efficit
e-t per hanc vel illam actionem; si vero id vere determinatum esse, et commutat unum
sccundae supponere per se ac directe ali- pria existentia, sed per existentiam totius; non sufficit, dummodo esse in communi non in aliud, et se solo potest corrumpere unum
quod esse existentiae ex parte subiecti. Ut, ergo nullum est inconveniens quod ab ea interrumpatur, sed quasi continue idem esse et generare aliud. Unde, licet iuxta praedic-
si fingamus Deum j_n aliquo instanti creare causa secunda habeat existentiam a qua essentiae maneat sub utraque existeni:ia, tam sententiam determinatio ad tale esse
materiam primam, et in eodem instanti cau- totum compositum generatur, quandoquidem ctiamsi illa commutatio existentiarum fiat
ad effectionem illius existentiae iam sup- in genere causae materialís vel dispositivae
sam secundam inducere formam in illam, per actionem agentis naturalis, non propter- proveniat a causa secunda, tamen in genere
concurrente Deo (ut fortasse fit in genera- ponitur materia ut sufficiens subiectum, ex ea erit generatio et corruptio materiae. Eo
tiene vermium, vel nutritioni ex speciebus quo .Potest cau!ia secunda aliquid agere. At ca"l!sae efficientis per se est a solo Deo,
vel rhaxime quod negad non potest in ea qma ipse solus efficit ex.istentiam et talem
consecratis), tune illa generado substantialis sequi inquiunt materiam primam generari
3ententia quin saltero dispositive ea com- existentiam; ergo ipse solus etiam genera bit
(iuxta eorum opinionem) non supponit exi- et corrumpi a causis secundis, quia per ea- mutatio existentiae fiat per actionem agentís
stentiam in materia, nec prius tempore, nec rurn actionem acquirit et amittit existen~ et corrumpet materiam primam, si ratio illa
n.aturalis, quia dissolvit proxtmum suscepti-
prius natura; ergo quod talis actio supponat tiam. Sed cur non, quaeso, ídem cum pro- efficax est; non sunt ergo hae rationes so-
v~m ;tnius existentiae et componit seu
subiectum, nihil obstat quominus per eam portione inferunt respectu Dei, si a solo Deo d.ispomt aliud; ergo, sicut hac ratione dici- lidae neque consequenter adductae in eorum
fiat existentia. sit illa existentia, nimirum ab ipso Deo ma- tur corrumpere unam rem existentem et ge- doctrina.
9. Obiectioni obviam itur et tertiae ra- tcriam corrumpi et generad, quia per actio- nerare alíam, dicetur etiam generare et cor- 10. Simpliciter tamen loquendo, verum
tioni respondetur.- Dicent fortasse obstare nem Dei amittit et acquirit existentiam? rurnpere materiam primam. Vel, s1 hoc dici est in proprio subiecto generationis quod
aliud quod in tertia ratione adiungitur, ni- Utrumque autem constat esse aeque falsum, non potest, quia obstat ídem esse essentíae sub utroque termino manet, quod est mate-
mirum, quod tune materia prima haberet a c~l? materia sit ingenerabilis et incorrupti~ ria prima, supponi aliquod esse existentiae
materiae semper manens, pari ratione id non
causa secunda existentiam per quam existit. b1l~s. Respondent non esse parem rationem, a solo Deo facturo ad omnem actionem
sequetur, etirunsi causa secunda efficiat exi~
At hoc in eorum principiis nullum incon- qma terminus actionis divinae solum est esse, stentiam. Est etiam falsum actionem Dei agentis naturalis, quia supponitur materia
veniens est, quia materia (ut aiunt) non quod nunquam deest materiae; causae vera solum terminad ad esse ut sic, et non ad prima creata et habens suum proprium esse
habet existentiam immediate per actionem p~rticulares determinant _hoc esse in quod essentiae in se et extra causam suam effi-
determinatum esse; nam, licet virtus ef-
qua creatur, sed per actionem qua totum ahud commutatur. Sed hoc est impertinens ~ectiva Dei ex se non limitetur ad hoc vel cientem, quod sine esse existentiae intelligi
compositum recipit existentiam, sive illud et falsum, nam si, ut res corrumpatur et illud esse, sed se extendat ad omne esse, non potest, ut supra probatum est. Et eadem
creetur, sive generetur, quía non existit pro- generetur, satis est mutare esse existentiae,
O!SPUHCIONES V ~ 7
--------------------

98 Disputaciones metafísicas ~D~~~p~u~ta~c~io~·n__X~X~X


__l·~~S~ec~c~io~·n~IX=---~------------------------------99
mismo motivo no es posible que la materia prima cambie su existencia propia e materia sólo según el ser de la esencia; otra, de Dios solo, que confiere la exis-
intrínseca sin cambiar la entidad propia y la actualidad de su esencia, y sin que, tencia. Mas la falsedad de esto la demuestro de muchas maneras. Primero, por
en consecuencia, no sólo se genere y corrompa, sino que incluso se aniquile o aquel vulgar principio de que también las acciones, igual que las cosas, se multi-
cree, o se transustande. Mas de este principio sólo puede inferirse que la causa plican en vano, cuando no obliga a ello la razón o la necesidad; y aquí no hay
segunda no puede producir la existencia total del ente o del compuesto en cuanto razón ninguna para multiplicar estas acciones, según se desprende suficientemente
a todas sus partes; pero podrá producir la existencia de la forma en la materia y del razonamiento anterior. Segundo, porque si se. hace consideración precisiva de
engendrar el ser del todo, no ciertamente sin presuponer algunas de sus partes, la acción de la causa segunda que se dice anteceder en orden de naturaleza a la
puesto que esto no sería engendrar, sino crear, sino componiéndolo, uniendo l:J.S acción de Dios por la que es producida la existencia, es menester que se dé
partes de que consta y añadiéndole el complemento último y formal. debido a ella algún ser de existencia, puesto que se da mediante ella algún ser real,
11. Refutación de la cuarta razón.- De esta suerte queda claro también que por el que es constituida fuera de las causas la cosa que se produce inmedia-
la cuarta razón es ineficaz, porgue, aunque las causas segundas produzcan la exis- tamente por dicha acción, y este ser no puede ser más que el de existencia, como
tencia generando el todo, no lo hacen creando ni produciendo directamente todo se evidencia por lo dicho antes, y es preciso que lo concedan los autores citados,
el ser en cuanto a cada una de sus partes, sin presuponer ninguna, que es lo con los que estamos discutiendo; dicen, en efecto, en los mismos pasajes que la
propio de Dios, del mismo modo que se afirma que es propio de El producir todo existencia es aquello por lo que _se entiende que una cosa está actualmente de
el ente, según explicaremos con detención poco más abajo. No hay, pues, razón modo formal fuera de las causas, y tienen por probable que haya sido llamada
probable ninguna para negar a las causas segundas la virtud de producir la exis- existencia de extra sistere, ya que por la existencia está la cosa fuera de la poten-
tencia de sus efectos. cialidad de las causas.
12. En segundo lugar y de modo principal se prueba la conclusión demostran- 13. Y se puede explicar y confirmar de la siguiente manera, porque, mediante
do que es falso el modo como explica dicha sentencia el concurso de las causas la acción primera que se dice propia de la causa _segunda, se educe la forma de
segundas al ser. Porque la afirmación de que l.a causa s.egunda pro~uce la deter- la potencia de la materia, puesto que ésta es la funclón y ésta es la acción propia
minación a un ser concreto, pero no el ser m1smo, o ttene el senttdo de que la del agente natural, como consta suficientemente por el lib. I de la Física, y por
causa segunda produce en el ser mismo alguna diferencia o modo intrínseco por lo dicho antes en las disp. XV y XVIII. Mas no resulta comprensible la educción
el que se determina a ese ser concreto, y esto es imposible, a no ser que produzca a partir de la potencia, sin que sea como extraído de la potencialidad en que antes
todo el ser mismo, ya que la acción física no se ejecuta sobre un modo o dife- estaba y reducido al acto aquello que es educido; ahora bien, no hay reducción
rencia metafísica, sino sobre la realidad misma tal como es en sí, y tampoco es al acto si no es por la existencia, según se demostró antes, y por eso la generación
éste el sentido que pretenden dichos autores; o el sentido es que las causas se- en cuanto generación, como se dice en lib. V de la Física, c. 1, tiene por término
gundas sólo determinan el ser por parte del sujeto, preparando el sujeto receptivo la existencia; luego en virtud de esa acción de la causa segunda, al efecto de
de ese ser concreto y no de otro, como parecen pretender manifiestamente los ella se le confiere algún ser de existencia; luego es superflua otra acción de Dios
autores dichos, y se demuestra también que esto es falso. Porque esta doctrina solo. La consecuencia es evidente, ya por ser preciso que la anterior acción de la
da por supuesto que siempre que un efecto procede de una criatura, tienen lugar causa segunda proceda también de Dios,' puesto que toda acción de la causa
alli dos acciones: una, derivada de la causa segunda que induce la forma en la segunda depende esencialmente de la causa primera. En consecuencia, resulta
ratione fieri non potest ut materia prima corn- Nulla ergo probabili ratione negatur causis que también la existencia que se confiere mediante tal acción es producida por
mutet propriam et intrinsecam existentiam, secundis virtus ad efficiendam existentiam
quin cornmutet propriam entitatem et actua- suorum effectuum,
litatem suae essentiae, et consequenter non 12, Secundo principaliter probatur con- dum esse essentiae; aliam, solius Dei con- per existentiam res sistit extra potentialita-
solum generetur et corrumpatur, sed etiam clusio ostendendo falsum esse modum qua ferentis existentiam. Hoc autem falsum esse tem causarurn.
annihiletur et creetur, vel transubstantietur. praedicta sententia declarat causas secundas multis modis demonstro, Primo, illo vulgari 13. Potestque in hunc modum declarari
Ex hoc autem vera principio solurn inferri concurrere ad esse. Nam quod ait, causam axiomate, quod sicut res, ita et actiones et confirmari, nam per illam actionem pri-
secundam efficere deterroinationem ad tale mam, quae propria dicitur causae secundae,
potest causam secundam non posse efficere frustra multíplicantur~ quando ratio aut ne-
esse, non vera ipsuro esse, vel est sensus educitur forma de potentia materiae; hoc
totam existentiam entis seu compositi quoad quod causa secunda efficit in ipsomet esse cessitas non cogit; hic autem nulla est ratio
enim est munus et haec actio naturalis agen-
omnes partes eius; poterit tamen efficere aliquam differentiam vel modurn intrinse- ad multiplicandas has actiones~ ut ex prae- tis_, ut ex I Phys., et ex dictis supra, disp.
existentiam formae in materia et generare cum quo determinatur ad tale esse, et hoc cedenti discursa satis constat. Secundo, qma~ XV et XVIII, satis constar. Non potest
esse totius, non quidem nullam eius partem est ímpossibile nisi efficiendo totum ipsum si consideretur praecise illa actio causae autem intelligi eductio de potentia quin id
supponendo, quía hoc non esset generare, esse, quia actio physica non attingit modum secundae quae dicitur antecedcre ordim: na- quod educitur quasi extrahatur a potentiaJi-
sed creare, sed componenda illud, uniendo seu differentiam metaphysicam, sed rem ip- turae ad actionem Dei qua fit existentia, tate in qua antea erat et in actum reduca-
partes ex quibus constat, et ultimum ac for- sam prout in se est, neque dicti auctores necesse est ut propter illam detur aliquod tur; non reducitur autem in actum nisi per
male complementum ei addendo, hunc sensurn intendunt. V el est sensus quod esse existentiae, quia per illam datur allquod esse, ut supra ostensum est, et ideo genera-
11. Quarta ratio refutatur.- Atque ita solum ex parte subiecti secundae causae de- esse reale, qua res quae per illam actionem tia, ut generatio, terminatur ad esse, ut
etiam constat quartam rationem inefficacem terminant esse, praeparando subiectum sus- immediate fit, extra causas constituitur, quod dicitur V Phys., c. 1; ergo ex vi illius
esse, nam, licet causae secundae efficiant ceptivum talis esse et non alterius, ut plane non potest esse nisi esse existentiae~ ut ex actionis;ueausae secundae datur effectui eius
existentiam generando totum, non tamen dicti auctores intendere videntur, et hoc fal- superius dictis patet, et a citatis auctoribus, aliquod esse existentiae; ergo superflua est
creando neque directe efficiendo totum esse sum etiam esse ostenditur. Quia illa doctrina cum quibus disputamus, concedi necesse alia actio solius Dei. Patet consequentia, tum
quoad singulas partes eius, nullam praesup- supponit, quotiescumque aliquis effectus a est; aiunt enim ibídem existentiam esse id quia necesse est priorem actionem causae
ponendo, quod est proprium Dei, quomodo creatura procedit, duas actiones ibi interve- qua formaliter res extra suas causas actua- secundae esse etiam a Deo, quia omnis actio
dicitur esse proprium illius efficere totum nire: unam, quae est a causa secunda in- liter esse intelligitur, et probabile putant causae secundae essentialiter pendet a pn-
ens, ut paulo inferius declarabimus late. ducente formam in materiam solum secun- existentiam dictam esse ab extra sistere, quia ma. Unde fit etiam illud esse quod per
100 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección IX 101

Dios. ¿Qué necesidad hay, pues, de que Dios confiera otra existenci~? Ya tan:bién procede de la causa segunda puede preguntarse si existe en la realidad en cuanto
porque no hay contradicción en que Dios suspenda toda otra acción que 1b~ a procede de la causa segunda, o no, ya que la acción, igual que los otros acciden-
hacer por sí solo; pues, si son acciones distintas, ¿por qué. no va a pod~r. ~10s tes, tiene su existencia proporciónada; y no puede ni siquiera concebirse mental-
suspender la segunda? O al menos, dejándonos de cuest10nes de ~os1b1hdad, mente que la acción haya salido del agente y no exista a su modo, porque ni puede
aunque concibamos que así sucede, sin embargo entendemos que ~n vtrtu? de la ser mayor la actualidad de la acción, ni puede concebirse de otra manera que
primera acción la forma ha sido educida de la potencia de la matena y la infor?'a esté fuera de las causas. Además, porque en otro caso es preciso imaginar otra
actualmente, y que, en consecuencia, ha sido excluida la otra forma y corrompida acción de Dios solo, por la que se confiera la existencia a dicha acción, lo cual
toda la existencia de la otra realidad; luego, aunque pensemos . que se suspend.e es ridículo por completo; en efecto, del mismo modo que no puede haber otra
toda acción subsiguiente, no obstante comprenderemos que en v1rtud de esta pn- acción para la acción, así tampoco para la existencia de la acción, y porque la
mera acción ha sido generada la realidad en acto y puesta fu~ra de las cau.sas; acción y la existencia de la acción dicen relaclón a un mismo principio, del
luego se comprende también que ha recibido la existencia en v1rtud de la misma mismo modo en general que el accidente y la existencia del acddente expresan
acción; por consiguiente, cualquier otra acción es superflua. . . relación a un mismo sujeto, ya que la forma y la existencia de la forma guardan
14. Por fin, se explica del siguiente modo: o todo efecto recibe rnedtante ~~a proporción entre si. Y si la acción, en cuanto procede de la causa segunda, es
acción algún ser real, o no. Si no recibe ninguno, ¿cómo puede ser una acc10n existente, de ahí deducimos, en primer lugar, que de la causa segunda dlmana
real, siendo así que toda acción tiende al ser? Porque donde no ~e da el ser algún ser de existencia, la existencia de su acclón en concreto. Concluimos luego
producido, tampoco se da el producirse. Y donde no se da. ~l producu~e, tampoco que mediante dicha acción se produce la existencia en el término de ella, puesto
se da el producir, y, c?nsecuentemente, tampoco. hay ae<:::on real. NI basta con que una acción existente en cuanto tal tiene por término una realidad existente
decir que en el mismo mstante en el que se da d1cha accwn se le confiere el ser en cuanto tal, pues todo el ser que hay en la acción, sea el que sea, tiende a su
al efecto mediante otra acción, porque de aquí resulta únicamente que se da el término, y en el término ya hecho responde un ser tal, cual es el que en la
ser al efecto concornitanternente con la primera acción, pero no que mediante ésta acción está haciéndose. Por consiguiente, si la causa segunda ejerce una verdadera
se le dé algún ser; y a la esencia de una acción real no c~rresponde que, se dé acción real y existente, por ella comunica al efecto el ser de la existencia, y es
algún ser con ella, sino media~te e~a, porq.ue, de l_o contrano, nada s; hara o se en consecuencia superflua aquella otra acción que se dice proceder de Dlos solo.
habrá hecho por ella. Mas, st medtante d:cha acción s~ pr~duce ?lgun ser ~eal, 15. Hay que hacer notar incidentalmente estas razones, porque de ellas,
vuelvo a preguntar si es un ser de existencia o de esenc~a. S1 lo pru~er?,. se t1ene según creo, se concluye manifiestamente de modo general que toda acción y
lo que se pretendía. Si lo segundo, sigo preguntando s1 ese ser esta umcamente eficiencia real tiende formalísimamente a dar a su término intrinseco algún ser de
en potencia, cosa que no puede afir~ar~7' puesto que. este ser no .~s na.da en la existencia, ya que, si se aplican debidamente, tienen igual valor para cualquier
realidad producida, ni es una denommac10n que se denve de la accwn, smo de la acción. Con esto se confirma aún más la identidad entre la existencia y la esencia
potencia de obrar, según se demostró antes; luego ~s u.n ser actual y nuevo o actual, pues las cosas que se ponen y se destruyen con total simultaneidad en una
temporal, puesto que el efecto lo posee de nuevo en si m1smo y fue~a de .las cau- acción formal idéntica son, en realidad, lo mismo, según se trató anteriormente;
sas; por consiguiente, no le falta nada para que sea el ser de la .ex1stenc1.a; Y se mas éste es el modo de comportarse la esencia y la existencia; luego no se dis-
confirma y urge más esto mismo, puesto que respecto de esa m1sma acc10n que tinguen en la realidad. Además, con estas mismas razones se prueba que es im-
posible que una causa disponga eficientemente al sujeto para recibir alguna exis-
talero actionero datur, fieri a Deo. Ad quid est esse factum, nec potest esse fieri. Ubi causa secunda interrogad potest an sit existens, ut sic, terrninatur ad rern existen-
ergo necessariuro est ut Deus aliud esse con- autem non est fieri, neque est facere~ et existens in rerum natura, necne, ut a causa tero ut sic; totum enim esse quod est in
ferat? Tum eti:un quia non repugnat Deum consequenter neq~e est acti~ realis; Nec sa- secunda progreditur; actio enim suam pro- actione, qualecumque illud sit, tendit ad
suspendere omnem aliam actionem quam tis est si dicatur m eodem rnstantl quo est portionataro existentiam habet, sicut alia ac- terminum, et t1le esse respondet in termino
se solo facturus crat; si enim illae actiones illa actio dari esse effectui per aliam actio- cidentia; non potest autem vel mente cen- in facto esse, quale est in actione in fieri.
sunt distinctae cur non poterit Deus postc- nem · nam hinc solum fit ut concomitan ter cipi quod actio sit egressa ab agente et non Si ergo causa secunda veram actionem re:l-
riorem suspendere? Vel certe (qmdquid sit cum' priori act10ne detur ess~ effectui, non sit suo modo existens, quia neque actualitas lem et existentem exercet, per illam com-
de possibilitate), .li~et concipi~mu~ ~ta fi~ri, vero quod per illa~ detu~ a~1quod esse; de actionis esse potest maior, neque ahter in- municat effectui esse existentiae, et conse-
nihilominus intelhg1mus ex Vl pnons actto- ratione autem reahs actmms non est ut telligi potest esse extra causas suas. Item, quenter supervacanea est illa alía actio quae
nis formam esse eductam de potentia mate- cum illa, sed ut per illam detur aliquod quia alias oportet fingere aliam actionem dicitur esse a solo Deo.
riae et actu illam informare, et consequenter esse, quia alias per ill~m nihil ~et aut fact~ solius Dei, per quam illi actioni detur exi- 15. Atque hae rationes obiter notandae
aliam forrpam esse exclusam et totam exi- erit. Si autem per illam acuonem , fit al~­ stentia, quod omnino ridiculum est; sicut sunt, nam ex eis, ut existimo, manifeste
stentiam alterius rei corruptam; ergo, e tia m- quod esse reale, interrogo r~sus ~n ~ud s1t enim ad actionem non potest esse alia actio, concluditur in universum omnem realem
si intelligamus omnem subsequentem nctio- csse existentiae vel essentlae. S1 pnmum, ita neque ad esse actionis, et quia actio et actionem et efficientiam formalissime ten-
nero suspendi, nihilominus intelligemus ex habctur intentum. Si secundum, ulterius ro- esse actionis dicunt habitudinem ad idem dere ad dandum aliquod esse existentiae suo
vi huius primae actionis rem actu esse ge- go an illud esse sit in potentia tantum, et principium, sicut in universum accidens et intrinseco termino, nam, si recte appliceil-
nitaro et extra causas; ergo etiam intelligi- hoc dici non potest, quia hoc esse nihil est esse accidentis dicunt habitudinem ad idem tur, aeque procedunt de omni actione. Et
tur ex vi eiusdero actionis recepisse existen- in re facta, neque est denominatio ah actio- subiectum, nam forma et esse formae pro- inde ulterius confirmatur identitas ínter exi-
tiam; ergo supervacanea est omnis alia ne, sed a potentia ag.endi, ut supra osten- portionem servant inter se. Quod si illa stentiam et actualem essentiam,; nam quae
actio. sum est; est ergo Illud esse actuale ac actio, ut progreditur a causa secunda, est eadem formali actione simul omnino po-
14. Tandem declaratur in hunc modum, novum seu temporale, quía illud denuo existens, iam inde imprimís colligimus ali- nuntur et destruuntur, idem m re sunt, ut
nam aut effectus recipit per illam actionem habet effectus in se, et extra causas suas; quod esse cxistentiae manare a causa secun- in superioribus tractatum est; sed hoc mo-
aliquod esse reale, vel non. Si nullum reci- nihil ergo illi deest ut sit esse existentiac. da, nimirum existentiam actionis eius. Dein- do se habent existentia et essenoa; ergo
pit, quoroodo esse potest actio realis,, curn Et confirmatur ampliusque urgetur hoc ip- de, concludimus per illam actionem fieri in re non distinguuntur. De'inde, iisdem
omnis actio tendat ad esse? nam, ubt non sum, naro de illamet actione quae est a esse existentiae in termino eius, quía actio rationibus ostenditur impossibile esse qtiod
. \ ¡;
{" '"'' '"'
102 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección IX 103
--------------------~---
tencia sin darle alguna existencia, ya porque se demostró en general que no cuerpo, es necesaria una tercera acc10n sustancial, por la que el alma se una
puede darse una acción real que no dé la existencia, ya también porque esa al cuerpo, la cual es propiamente la generación; pero que esta multiplicación de
disposición que antes estaba en potencia se convierte en actual mediante dicha acciones en el presente caso es ~ficticia y superflua se demuestra a fortiori por lo
acción; luego tiene su esencia en acto, siendo en esto en lo que consiste el existir. dicho, y porque hasta ahora no se le ha ocurrido a ningún filósofo.
Y este argumento no sólo es eficaz considerado absolutamente, sino que lo es 17. Y si se elige la otra parte, es decir, que esa acción no es una creacmn,
también ad hominem contra los autores citados; en efecto, dicen ellos que la sino una educción, no hay motivo para atribuirla a Dios solo y no también a la
paswn entendida propiamente puede dimanar de la esencia, puesto que supone la causa ~egunda. La consecuen~ia se prueba porque una acción tal no supera la
esencia en acto; pero que la existencia no puede manar de la esencia, porque potencia del agente creado m por el modo como e~ hecha ni por el término a
seda preciso suponer a la esencia en acto, cosa que está en contradicción con la que tiende. Lo primero es claro, porque se trata de una acción desde un sujeto
existencia. Así, pues, de modo semejante decimos nosotros que está en contradic~ presupuesto, y este modo de obrar no excede las fuerzas del agente creado. Lo
dón con la esencia el ser dispueSta eficientemente para la existencia, puesto que segundo es evidente, porque todo lo que hay en el término o efecto de dicha
seria preciso suponer a la esencia en acto, ya que todo ejercicio de la eficiencia acción no ex:ede ~ perfección del agente creado. Y lo que dicen algunos, que el
no se realiza sobre la esencia en potencia, sino sobre la esencia en acto. ser de la ex1stenc1a es algo totalmente perfecto, y que, por lo mismo, no puede
16. Finalmente demuestro que esta doctrina es falsa por parte de la otra ser producido por un agente creado, no tiene importancia alguna, porque, aunque
acción que se atribuye a Dios solo, a fin de que El solo realice la existencia el ser de la existencia, en cuanto tal y por su propio género, acaso sea una perfec-
mediante ella. Pregunto si esa acción es una creación propia o es una educción ción suma -cosa que luego veremos-, sin embargo este ser concreto de exis-
del acto de existir desde la potencia del sujeto o esencia; ya que entre estas tencia que se pro1uce, por ejemplo, en el fuego o en el agua, no es absoluta-
cosas no es pensable ningún medio. Ahora bien, no puede decirse que esa acción mente perfecto, ni es más perfecto que lo es la existencia similar en el fuego o
es una creación propia. Primero, porque de esto se sigue que toda existencia en el agua generante; luego la acción productiva de la existencia no excede por
creada es subsistente e independiente de todo receptáculo en el ser y en el pro-~ ningún capítulo la perfección del agente creado. Y se confirma, porque, de lo
ducirse. Y de esto los autores antes citados piensan en general que es imposible, contrario, el agente creado ni producirla la existencia de su efecto, ni la unión de
y, al inenos, consta que es falso en la existencia de los accidentes y de las formas la exist:ncia con la esencia, según afirmaba la primera opinión. Se prueba la con-
materiales. Segundo, porque si la existencia no se distingue de la esencia, es secuencia, p<!rque, cuando la forma o el acto se produce por educción desde la
claro que no puede ser creada, si no es creada la esencia; mas si se distingue) potencia del sujeto o del receptáculo, es producida y unida con la misma acción,
al menos es cierto que la existencia no puede ser producida ni existir natural- puesto que 110 es producida sin el concurso material del sujeto, y el sujeto no
mente a no ser en la esencia y actualizándola; luego depende de ella en su pro- puede concu~rir si no es mediante la unión, según se explicó Con más extensión
ducción y en su ser; luego, cuando es producida de un modo connatural, no es anteriormentt y en el I tomo de la III parte; luego si la existencia no se produce
producida por creación. Tercero, porque, en otro caso, seria preciso añadir una por creación sino por educción, es unida por la misma acción con que es pro-
tercera acción por la que la existencia se uniese a la esencia, del mismo modo que ducida; luego si la causa segunda no produce la existencia, tampoco la une.
en la generación del hombre, por ser al alma propiamente creada, además de su 18. Demostración directa de nuestra afirmación.- Finalmente, es fácil la de-
creación y de la otra acción accidental por la que es dispuesto u organizado el mostracDn directa de nuestra afirmación con las cosas que se han dicho no sólo

aliqua causa effective disponat subiectum sit propria creatio, vel eductio actos existen-
organizatlr corpus, necessaria est tertia actio postea videbimus), tamen hoc esse existen-
ad aliquam existentiam recipiendam non di de potentia subiecti seu essentiae; nam substantiüs, qua anima uniatur corpori, tiae quod fit m igne vel in aqua, verbi
dando illi aliquam existentiam, tum quia in inter haec non potest medium excogitari. quae est ¡ropria generatio; hanc autern mul- gratia, non est perfectissimum, nec perfectius
universum ostensum est non posse esse ac- Non potest autem dici actionem illam esse tiplicationm actionum in praesenti fictam quam sit simile esse in igne vel in aqua
tionem realem quae non det existentiam, propriam creationem. Primo, quia inde se- esse et Uperfluam a fortiori probatur ex generante; ergo ex nullo capite excedit per-
tum etiam quia illa dispositio, quae antea quitur omnem existentmm creatam esse sub- dictis, et quía nullus philosophus hactenus fectionem agentis creati actio productiva
erat in potentia, per illam actionem est actu; sistentem et independentem in esse et fieri eas excog:avit. existentiae. Et confirmatur, nam alias agens
habet ergo suam essentiam in actu, et hoc ab omni receptivo. Quod praedicti auctores 17. Si autem altera pars eligatur, nimi- creatum neque efficeret existentiam sui ef-
est existere. Quod argumentum non solum in universum putant esse impossibile, et sal- rum, illat actionem non esse creationem fectus, neque unionem existentiae curo es-
simpliciter, sed etiam ad hominem est effi- tem constat esse falsum in existentia acci- sed educbnem, sine causa tribuitur solí sentia, ut prior opinio dicebat. Probatur se-
cax contra dictas auctores; nam ipsi aiunt Deo et no etiam causae secundae. Probatur quela, quia quando forma vel actus fit per
pmpriam passionem posse~ m!mare ~b essen- dentium et formarum materiulmm. Secundo,
quia; si existentia non distinguitur ab essen... consequena, quía talis actio neque ex modo eductionem de potentia subiecti seu recepti-
tia, quia supponit essentiam in actu; exi- quo fit, niue ex termino ad quem tendit, vi, eadem actione fit et unitur, quia non fit
stentiam vero non posse manare ab essentia, tia, clarum est non posse ipsam creari si
essentia non creatur; si autem distinguitur, superat vit agentis creati. Primum patet, sine materiali concursu subiecti, et sub-
quía oporteret supponere essentiam in actu, quía est ~tío ex praesupposito subiecto; iectum non potest concurrere nisi media
quod repugnat existentiae. Simili ergo modo saltem est certum existentiam non posse na-
tlll'aliter fieri neque esse nisi in essentia sua hic autem p.odus agendi non excedit vires unione, ut in superioribus, et in 1 tomo,
nos dicimus repugnare essentiam disponi agentis cr~i. Secundum patet, quía quid- in III parte, latius declaratum est; ergo, si
effective ad existentiam, quia oporteret sup- et actuando illam; dependet ergo ab illa in
fieri et in esse; ergo, quando fit connaturali quid est irt-ermino seu effectu illius actio- existentia non fit per creationem sed per
ponere essentiam in actu; nam effectio non nis, non agentis creati. eductionem, eadem actione unitur qua fit;
versatur circa essentiam in potentia, sed modo, non fit per creationem. Tertio, quia
circa essentiam in actu. alias oporteret adiungere tertiam actionem, Quod ~,:Ju;){~;~::~n~~:'~ esse existentme ergo, si causa secunda non facit existentiam,
qua existentia uniretur essentiae, sicut in ui et ideo non posse neque etiam unit illam.
16. Ultimo ostendo falsam esse illam creato, nullíus momenti est, 18. Directe ostenditur asse1·tio nostra.-
doctrinam ex parte alterius actionis quae generatione hominis, quia anima proprie
existentiae, ut sic et ex suo Atque ex his tandem quibus et fundamenta
soli Deo tribuitur, ut per illam solus effi~ creatur, praeter creationem eius et aliam
summa perfectio (quod primae sententiae et modus explicandi illam
ciat existentiam. Et interrogo an illa actio actionem accidentalem qua disponitur seu
104 Disputaciones metafísicas Disputación X.XXI.-Sección IX 105
para refutar los fundamentos de la primera sentencia, sino también su modo de mental respecto del mismo efecto. Además añaden que se afirma arbitrariamente
explicarla. En primer lugar, porque, según se demostró, la cosa existente y su que Dios confiere a las causas segundas una virtud fluyente e instrumental con la
existencia se producen con una sola e idéntica acción; mas las causas segundas que produzcan la existencia. Peto no veo por qué ellos mismos pueden tener esto
producen sus efectos como reales y existentes; luego producen sus existencias. primero por absurdo, puesto que afirman que en todo efecto creado hay esencia y
En segundo lugar, porque toda verdadera eficiencia tiene por término algún ser existencia, y que aquélla es producida por el agente segundo como por causa
de existencia, como se probó también; mas las causas segundas verdaderamente principal, mientras que ésta es producida por Dios solo. Si, pues, en un mismo
producen algo de modo eficiente; luego verdaderamente producen en sus efectos efecto son realidades distintas aquellas de las que se dice que son producidas por
de modo eficiente el ser de existencia. En tercer lugar, y especialisimamente a Dios de distintas maneras, es decir, o por sí solo o mediante la causa segunda,
priori, porque la exlstencia no se distingue realmente de la esencia actual; mas ¿por qué no van a poder ser producidas de maneras distintas por la causa segunda,
las causas segundas extraen de la potencia al acto las formas o esencias que pro- es decir, como por agente principal y como por instrumento? O, si son diversas
ducen, dándoles de este modo algún ser actual o la entidad de la esencia actual; las acciones por las que son producidas la esencia y la existencia, ¿qué hay de
luego les dan la existencia. absurdo en que el mismo agente próximo, el cual produce a la una con virtud
19. Afirmo en segundo lugar: las existencias de las cosas que se generan y propia y principal, sea asumido como instrumento para producir la otra, si no
corrompen, no sólo son producidas por las causas segundas como por instrumentos, tiene una virtud principal similar para ponerla en ejercicio? No es, efectivamente,
sino tamb:én como por causas principales próximas, y en general las existencias son algo inusitado que los agentes naturales operen instrumentalmente cuando no
producidas por estas causas del mismo modo que lo son las esencias. Esta afirma- pueden hacerlo principalmente.
ción la mantienen con nosotros, en parte, los autores de la primera sentencia en 20. En consecuencia, supuesta dicha doctrina, no es posible impugnar con
cuanto n:egan que las causas segundas sean, propiamente hablando, instrumentos suficiente eficacia esta otra sobre la acción instrumental. Sin embargo, del principio
para producir la existencia. Esta parte ha de entenderse de todas las causas que sentado en la aserción precedente se infiere con evidencia esta segunda. Porque la
son principales en la producción de sus efectos en cuanto al ser de la esencia. acción por la que es producido el efecto de la causa segunda es la misma que
Porque, si también en esto son únicamente instrumentos, como es, por ejemplo, el tiene por término el ser de la existencia de dicho efecto; por consiguiente, slempre
caso del calor para la producción del fuego, o del semen para la producción del que la causa segunda es principal en su género respecto de su efecto, es preciso
animal, nada tiene de extraño que sean también instrumentos para producir la que produzca la existencia de éste del mismo modo, puesto que no puede ser causa
existencia de tales efectos. Más aún, esto se sigue necesariamente segfm la última principal e instrumento respecto de una única e idéntica acción y término. En
parte de la conclusión, y por eso propuse la conclusión con estas palabras, es segundo lugar, porque la causa segunda concurre eficientemente. a la existencia de
decir, que las causas segundas en la producción de las existencias 10 son sólo su efecto, como conceden quienes admiten que es un instrumento, ya que la causa
instrumentos, sino también causas principales, a fin de que esto sea a¡:licable a las jnstrumental produce verdaderamente de modo eficiente; ahora bien, un efecto
diversas causas, y haya, como dicen los dialécticos, una distribución pr$porcionada, de tales caracter1sticas no execede la virtud de una causa así, según se demostró,
pues no son las mismas causas las que tienen ambas razones, sino diversas causas. porque ni lo hace en la perfección de la cosa que es producida ni en el modo
Por tanto, as1 explicada esta parte, no es probada por dichos autores de otro como es producida; luego produce como causa principal y no como instrumento,
modo más que porque parece absurdo que la causa segunda sea prlncipul ~ instru- ya que se llama causa principal a aquella que obra con la virtud propia que
se le acomoda y que es proporcionada al efecto. Tercero, porque el fuego, por
improbata sunt, est facilis directa probatlo nobiscum ex purte docent auctore1 primae
assertionis nostrae. Primo, qma unica et ea- sententiae, quatenus negant causas iecundas mentalis. Addunt deinde voluntarie dici 20. Quocirca, supposita illa doctrina, non
dem actione fit ref\ existens et existentia esse instnunenta proprie dicta ad f¡oducen- Deum conferre causis secundis vírtutem potest satis efficaciter impugnari haec alia
eius, ut ostensum est; sed causae secundae dam existentiam. Quae pars intelli¡.:nda est fluentem et instrumentalem qua producant de actione instrumentali, Tamen, ex prmci-
efficiunt suos effectus reales et existentes; respectu omnium causarum quae snt prin- existentiam. Sed non video cur ips1 possint pio pasito in praecedenti assertione, eviden-
ergo efficiunt existentias eorum. Secundo, cipales in producendis cffectibus qoad esse illud primum reputare absurdum, cum di- ter infertur haec secunda. Nam actio qua
quia omnis vera efficientia terminatur ad essentiae. Nam, si in hoc etiam sh tantum cant in eodem effectu creato esse essentiam fit effectus causae secundae, eadem termi-
aliquod esse existentiae, ut etiam probatum instrumenta, ut est calor, verbi grat~ ad pro· et existentiam, et illam fieri ab agente se- natur ad esse existentiae illius; ergo quan-
est; sed causae secundae vere efficiunt aH- ductionem ignis, vel semen ad prouctionern cundo ut a causa principali, hanc vera fieri documque causa secunda est in suo genere
quid; ergo vere efficiunt in suis effectibus animalis, nihil mir1..1m est quod bt etiam a solo Deo. Si ergo in eodem effectu sint principalis respectu sui effectus, necesse est
esse existentiae, Tertio, et maxime a priori, instrumenta ad producendas existntias ta- res distrnctae, quae diversis modis dicuntur ut eodem modo efficiat existentiam eius,
quia existentia non distinguitur in re ab es- lium effectuum. fmmo, id est nece1ario con- fieri a Deo, scilicet, vel se solo, vel per quia non potest respectu unius et eiusdem
sentía actuali; sed causae secundae per sequens iuxta ultimam partem ccclusionis, causam secundam, cur non poterunt etiam actionis et termini esse causa principalis et
suam efficientis.m cxtrahunt formas seu es- et ideo conclusionem proposui su' illis ver- fieri diversis modis a causa secunda, scilicet, instrumentum. Secundo, quia causa secunda
sentias qms producunt de potentia in bis, scilicet, causas secundas in ~fficiendís ut principali agente et ut instrumento? Aut, effective concurrit ad existentiam sui ef-
actum, et ita dant illis aliquod esse actuale existentiis non tantum esse instrul.enta, sed si actiones per quas fiunt essentia et existen- fectus, ut concedunt qui admittunt illam es-
seu entitatem essentiae actualis; ergo dant etiam principales causas, ut haec .J. diversas tia sunt diversae, qmd absurdi est quod idero se instrumentum; nam causa instrumeutalis
illis existenthm. causas referantur, et sit veluti ¡commoda agens proximum, quod propria et principali vere effi.cit; sed talis effectus non excedit
19. Dico secundo: existentiae rerum quae (ut dialectici loquuntur) distrittio; non virtute alteram elicit, assumatur ut instru- virtutem talis causae, ut iam probatum est,
generantur et corrumpuntur non solum enim eaedem causae utramque rlonem ha- mentum ad effi.ciendam alteram, si similem quia neque in perfectione rei quae fit, ne-
fiunt a causis secunais ut ab instrumentis, bent, sed diversae. Sic ergo e~icata haec virtutem principalem ad illam exercendam que in modo qua fit; ergo efficit ut causa
sed etiam ut a causís principalibus proximis, pars non aliter probatur a dicti~uctodbus, non habet? Non est enim inus1tatum quod principalis, et non ut instrumentum, nam
et in universum ita fiunt existentiae ab hts nisi quia absurdum videtur ut p.sa secun- agentia naturalia instrumentaliter operentur, causa principalis ilia dicitur quae agit pro-
causis sicut essentiae. Hanc assertionem da eiusdem effectus sit principal et lnstru- quando non possunt principaliter. pria virtute accommodata et proportionata
'
----- - ----------

106 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección IX 107

ejemplo, no produce al fuego como causa principal según el ser de la esencia o el ser mismo en cuanto tal, mientras que, respecto de la criatura, es este o aquel
según la forma de fuego por otro motivo más que porque el efecto no excede la ser concreto.
virtud de la causa, ni en sí mismo, ni en el modo como es producido por el 22. La segunda diferencia --consiste en que Dios puede conferir a la criatura
agente; mas sucede otro tanto respecto de la existencia de dicho efecto; luego. Por rodo el ser y totalmente, por asl decirlo; en cambio, la criatura no tanto puede
eso, au?. supuesta la distinción real entre la existencia y la esencia, no veo con qué dar todo el ser, cuanto completar o perfecc~onar al ser incoado, añadiéndole un
probab1hdad se pueda negar esta aserción. l\1.as es mucho más evidente una vez ser parcial o accidental. Cayetano insinuó esta diferencia en I, q. 8, a. 1; mas,
sup,ue.sta la identidad entre la existencla y la esencia actual, en la que se funda por no admitir él en las sustancias el ser .parcial o total, sino sólo. ~1 único ser
la ultima parte de la conclusión, puesto que, si éstas son lo mismo en la realidad, simple de todo el supuesto, por eso la expllca por las causas o cond1c1ones reque-
no. P,ue~en ser produc~das al mismo tiempo y en una única acción por una sola ridas para el existir, ya que Dios solo es el que produce en una cosa todo aquello
e 1de?t1ca causa de cl1versas maneras. Además, porque producir una realidad o que es necesario para existir; en efecto, si la cosa es inmaterial, Dios solo produce
esencia actual no es más que darle la existencia, según está suficientemente expli- toda la sustancia de la cosa; y si es material, al menos Dios solo produce la
cado; luego el agente próximo no puede ser causa principal de la una e instru- materia. Esta explicación tiene su verdad; mas nosotros añadimos consecuentemente
mental de la otra. que en toda realidad creada hay algo de existencia, es decir, alguna existencia
total o pardal, la cual es producida por Dios solo; pero que no hay ninguna
Por qué razón especial se atribuye a Dios la producción eficiente que sin Dios haya sido producida por la criatura, y en este sentido afirmamos
de la existencia que Dios produce toda la existencia totalmente. Afirmamos también que Dios solo
es el que pone en toda realidad el primer fundamento de la existencia, sin el que
21. Afirmo en tercer lugar: en la producción eficiente de la existencia Dios la criatura no puede producir eficientemente nada de existencia. La razón está en
tiene algo propio en lo que supera a las criaturas; mas esa misma sup;ración que toda eficiencia tiene por término la existencia, c?m~ demost:é; ahora bien,
la tiene en la producción eficiente de la esencia de la criatura. La primera parte en todo efecto de la criatura se supone alguna efic1enc1a de D10s solo; luego
se establece a fin de hacer inteligibles y conciliables los diversos pasajes de Santo también se supone alguna existencia producida por El mismo. La menor se prueba
Tomás arriba citados. Y se explica de la siguiente manera: en primer lugar, el con una inducción similar, puesto que para que la criatura produzca eficientemente
objeto adecuado de la virtud divina es el ente creado en cuanto es tal, el cual la existencia del accidente, supone la existencia de la sustancia, la cual, si es espi-
no puede ser el objeto adecuado de virtud alguna creada, puesto que ésta no puede ritual, ha sido producida por Dios solo; y, si es material, al menos ha recibido
producirse a si misma, ni a otra más excelente que ella misma; ahora bien, el la materia de Dios solo. Por tanto, si la criatura produce eficientemente el ser
acto propio y adecuado del ente es el ser, y por eso Dios confiere el ser en sustancial supone también la materia producida por Dios solo y, consecuente-
cuanto tal de un modo esencial y primado, mientras que la criatura sólo produce mente, b~jo algún ser de existencia, al que tiene por término esa acción eficiente
este o aquel ser. No quiere esto decir que, o Dlos no produzca en cualquier ser de Dios solo.
toda razón determinada del mismo, o que, cuando la criatura produce algún ser, 23. La tercera diferencia se toma del hecho de que Dios produce la existencia
no produzca en ella cualquier razón común de ser que pueda ser abstraída por sin partir de ninguna realidad creada preexistente, mientras que la criatura nunca
nosotros, pues estas cosas son imposibles, como es de por sí evidente; sino que da el ser si no es partiendo de la presuposición de otro ser. Resulta de esto que
la razón bajo la cual Dios alcanza dicho efecto, y que es adecuada a su virtud, es también por tal motivo se dice que Dlos produce el ser en cuanto tal esencial y
effectui. Tertio, quia non ob aliam causam rat creaturas; eumdem tamen excessum ha-
producit ignis, verbi gratia, ignem secundum bet in efficienda essentia creaturae. Prior
esse essentiae seu formam ignis, ut princtpa- eius, sit ipsum esse ut sic; respectu vera modo dicimus Deum efficere totam existen-
lis causa, nisi quia effectus non excedit vir- pars ponitur ut intelligantur et concilientur creaturae sit tale vel tale esse. tiam totaliter. Dicimus etiam solum Deum
tutem causae, neque in se, neque in modo diversa loca D. Thomae supra citata. Et in 22. Secunda differentia est quía Deus in omni re ponere pnmum fundaroentum
quo ab agente fit; sed ídem est de existen- hunc modum declaratur: nam imprimís ob- potest conferre creaturae totum esse et to- existentiae, sine quo creatura non potest aH-
tia talis effectus; ergo. Quapropter, etiam iectum adaequatum divmae virtutis est ens taliter, ut sic dicam; creatura autem non quid existentiae efficere. Et ratio est qpia
posita distinctione reah inter existentiam et tam potest dare toturn esse, quam cornplere omnis efficientia terminatur ad existentiam,
creatum in quantum tale est, quod non ut probavi; in omni autem effectu creaturae
essentiam, non video qua probabilitate pos- vel perficere inchoatum, adiungendo esse
potest esse adaequatum obiectum alicuius partiale vel accidentale. Hanc differentiam supponitur aliqua efficientia solius Dei; er-
sit haec assertio negad. Est autem multo
evidentior, supposita identitate existentiae et virtutis creatae, cum non possit efficere attiglt Caietanus, 1, q. 8, a. 1; quia vera go et aliqua existentia ab ipso facta. Minor
essentiae actualis, in qua ult1roa pars con- seipsam~ neque excellentiorem se; proprius ipse non admittít in substantiis esse partiale simili inductione probatur, nam, ut creatura
clusionis fundatur, quia, si haec in re sunt autem et adaequatus actus entis est esse, et iut totale, sed solum unum esse simplex efficiat existentiam accidentis, supponit exi~
idem, non possunt ab una et eadem causa totius suppositi, ideo eam declarat per cau- stentiam substantiae, quae, si spuitualis sit,
ideo Deus per se primo confert esse, ut sic, a solo Deo facta est; si vero sit m;:¡.terialis,
diversis modis fieri simul et una actione. sas vel conditiones ad existendum requisitas,
creatura vero solum facit hoc vel illud esse. nam solus Deus efficit in re totum id quod saltero habet materiam a solo Deo. Unde, si
Item quía efficere rem seu essentiam actua-
lem, nihil aliud est quam ilh dare existen- Non quod vel Deus non effic1at in omni necessanum est ad existendum; nam, si res creatura efficiat esse substantiale, etiam sup-
tiarn, ut satis declaratum est; ergo non pot- esse omnem determinatam rationem eius, sit immaterialis, solus Deus facit totam rei ponit materiam effectam a solo Deo, et
est agens proximum esse causa principalis vel quod, cum creatura efficit aliquod esse, substantiam; si autem sit materialis, saltero consequenter sub aliquo esse existentiae, ad
unius, et instrumentalis alterius. non efficiat in illo omnem communem ra- efficit Deus solus materiam. Quae expositio quod illa effectio solius Dei terminetur.
veritatem habet, nos vero consequenter ad- 23. Tertia differentia bine sumitur, quod
Qua peculiari ratione tribuatur Deo tionem essendi quae a nobis abstrahi pot- Deus facit existentiam ex nulla re creata
dimus in omni re creata esse aliquid existen-
effectio existentiae est; haec enim impossibilia sunt, ut per se tiae, seu aliquam existentiam totalem vel praeexistente, creatura vero nunquam dat
21. D1co tertio : in efficienda existentia constat; sed quod ratio sub qua Deus at- partialem, quae a solo Deo fit; nullam vero esse nisi ex praesuppositione alterius esse.
aliquid proprium habet Deus, in quo supe- tingit illum effectum, et adaequata virtuti esse quae a creatura fiat sine Deo, et boc Unde fit ut etiam hac ratione dicatur Deug
\

108 Disputación XXXI.-Sección IX 109


_____D_:i"'sp'-'utaciones metafísicas
primariamente, mientras que la criatura no lo produce más que en cuanto es tal, materia e.s una parte de ella. Por consiguiente, o bien hay que decir que se trata
puesto que, como hemos dicho con Aristóteles al tratar de las causas, se dice que tanto de la esencia como de la existencia completa, puesto que la que es incompleta,
el efecto se produce esencial y primariamente según aquella razón de ente que no o no puede ser producida por un agente natural, como es el caso de la materia
se presupone de parte del mismo efecto; por ejemplo, cuando del aire se genera prima, o, si puede ser producida por un agente natural, presupone otra parte de
fuego, esencial y primariamente se produce el fuego, pero no el elemento o el la esencia producida por otro, como sucede con la forma sustancial; o al menos, si
cuerpo, puesto que estas razones ya estaban presupuestas en el aire. Así, pues, es la de una entidad menor, como es el caso del accidente, presupone la esencia sus-
según estas razones propias de Dios, dice a veces Santo Tomás que Dios es la tancial, de la que depende naturalmente, y aunque no pertenezca a la esencia
causa propia y esencial del ser mismo, pero no excluye toda eficiencia propia de de una forma tal considerada en abstracto, no obstante pertenece de algún modo a
las causas segundas sobre las existencias particulares de sus efectos, como quedó su esencia. Y en. seg~ndo lugar se dice que, .igual que propiamente no se genera
antes suficientemente claro por otros pasajes de su doctrina. la forma sustancial, smo el compuesto, del m1smo modo tampoco se hace propia-
24. Las criaturas concurren a la producción de la esencia del mismo modo mente la forma accidental en abstracto, sino el mismo concreto que se compone
que a la producción de la existencia.- De estas razones, si se las pondera debida- intrínsecamente de sujeto y forma. Y, de esta suerte, una producción eficiente de
mente, resulta manifiesto que estas diferencias no sólo tienen lugar en la produc- este tipo supone algo de lo que no consta intrínsecamente el efecto mismo, ya
ción eficiente de la existencia, sino también en la de la esencia, aunque nos imagi- se lo considere en el ser de la esencia, ya en el de la existencia.
nemos que son dist~ntas. Se prueba, puesto que también Dios solo es el que 25. Con esto resultan también fácilmente aplicables las otras diferencias; en
produce eficientemente toda esencia creable, y, en consecuencia, sólo El mira a la efecto, sólo Dios produce la esencia sin presuponer ninguna otra esencia, y, en
esencia producible, en cuanto tal, como a objeto adecuado y esencial y primaria- consecuencia, sólo El mismo produce esencial y primariamente la esencia creada
mente producible por El mismo. De igual modo Dios solo es el que puede hacer en cuanto es tal. Acaso objetarán que, aunque Dios produzca el ser de la exis-
como agente propio y principal toda la esencia de una cosa totalmente, es decir, tencia sin tener como punto de partida ninguna existencia, porque lo hace de la
según todo aquello que compone intrínsecamente a tal esencia o la constituye nada, no obstante no produce la esencia partiendo de ninguna esencia o de la nada
de algún modo en el ser de esencia actual, como se desprende de la misma induc- de esencia, puesto que, si no se presupone la esencia, no es inteligible que una
ción; porque, si la esencia es espiritual, la produce Dios solo; y si es material, al cosa sea producible por Dios. Mas los que así responden están manifiestamente
menos en cuanto a la materia es producida por Dios solo, y según ella se la enredados en un equívoco, porque, si por esencia entienden la realidad en la
presupone para la acción de la causa segunda, la cual, a lo más, añade la otra sola potencia objetiva, nosotros no nos referimos a ella, ya que en cuanto tal no
parte de la esencia, realizando de este modo su consumación. Se objetará que, es nada, ni es verdaderamente producida ni es el término de una efección, a no
aun concediendo que esto suceda en las sustancias, no sucede, empero, en los ser que se la llame acaso el término a quo, lo cual no tiene nada que ver, porque
a~cidentes, por no ser el sujeto una parte de la esencia de la forma accldent~l, se afirmará en el mismo sentido que la existencia es producida por Dios de la
s1endo de este modo la causa se_gunda la que produce completamente toda la esencm no existencia en acto y de la existencia en su ser potencial y objetivo; porque,
del accidente. Se responde que puede afirmarse lo mismo de la existencia del acci- si la existencia no fuese posible y no fuese conocida como tal por Dios, no hubiera
dente, puesto que t<:~..mpoco el sujeto o la existencia del sujeto es una parte de podido ser producida por El. Mas, si nos referimos a una esencia actual, que sea
ella, siendo aplicables ambas cosas a la forma sustancial, porque tampooo la verdaderamente una entidad fuera de Dios, es absolutamente falso que Dios no
produce la esencia creada simple y absolutamente sin partir de ninguna esencia,

per se primo facere esse ut sic, creatura essenthe creabilis, et consequenter solus ipse
vero non nisi ut est tale, nam, ut curn ria non est pars eius. Unde vel dicendum sentiam nulla praesupposita essentia, et con-
respicit essentiam factibilem, ut sic, tam-
Aristotele diximus tractando de causis, ef- quam obiectum adaequatum et per se pri- est serrnonem esse tam de essentia quam de sequenter solus ipse facit per se primo es-
fectus dicitur per se primo fieri secundum existentia completa, nam illa quae incom- sentiam creatam ut talis est. Dicent fortasse,
mo factibile ab ipso. Similiter solus Deus
eam rationem entis quae ex parte ipsius facere potest, ut proprium et principale pleta est, vel fieri non potest ab agente na- licet Deus faciat esse existentiae ex nulla
effectus non praesupponitur; ut cum gene- turali, ut materia prima, vel, si fieri potest existentia, quia facit ex nihilo, non vera
agens, totam rei essentiam totaliter seu se-
ratur ignis ex aere, per se primo fit ignis, ab agente naturali, supponit aliam partem facere essentiam ex nulla essentia, seu ex
cundum id totum quod talem essentmm nihilo essenttae, quia, nisi essentia suppo-
non vero elementum aut corpus, quia hae intrinsece componit vel aliquo modo con- essentme factam ab alio, ut substantialis
r<itiones iam praesupponebantur in aere. forma; aut certe, si sit minoris entitatis, ut natur, non potest intelligi quod res sit facti-
stituit in esse essentiae actualis, ut patet bilis a Deo. Qui vera sic respondent, plane
Secundum has ergo rationes Dei proprias, ex eadem inductione; nam, si essentia sit est accidens, supponit sub::;J:antialem essen-
dicit interdurn D. Thomas Deum esse pro- tiam, a qua naturaliter !?tndet, et quarnvis in aequivoco laborant, nam, si per essentiam
spiritualis, solus Deus illam facit; si ve ro intelligant rem in sola poientia obiectiva,
priam et per se causam ipsius esse, non sit materialis, saltem quoad materiam fit a non sit de essentia talis formae in abstracto
vero excludit propriam efficientiam causa- sumptae, pertinet tamen aliquo modo ad es- nos de illa non agimus, quía illa ut sic nihil
solo Deo, et secundum illam supponitur ad est, neque vere fit aut est terminus effectio-
rum secundarum circa particulares existen- actionem causae secundae, quae, ad sum- sentiam eius. Secundo vera dicitur, sicut
tías suorum effectuum, ut ex aliis suae non generatur proprie forma substantialis, nis, nisi fortasse dicatur terrninus a quo,
mum, addit alteram partem essentiae, et ita quod nihil refert, quia eodem modo dicetur
doctrinae locis supra satis manifestatum est. consummat illam. Dices: esto ita sit in sub- sed composítum, ita nec :fieri proprie for-
24. Ea modo ad pmductionem essentiae rnam accidentalem in abstracto, sed ipsum existentia fieri a Deo ex non existentia in
stantiis, non tamen in accidentibus, quía
concurrunt creaturae qua ad productionem concretum quod ex subiecto et forma in- actu et ex existentia in esse potentialí et
subiectum non est pars essentiae formae ac- obiectivo; quia1 nisi existentia esset possi-
existentiae.- Ex his vera rationibus, si re-cte cidentalis, et Ita causa secunda omnino effi- u;insece componitur. Atque in hunc modum
ponderentur, manifestum est has differentias talis effectio supponit aliquíd ex quo intrin- bilis et ut talis praecognosceretur a Deo,
cit totam essentiam accidentis. Respondetur non potuisset ab eo fieri. Si vera Ioquamur
non solum intercedere in effectione existen- idem dici posse de existentia accidentis, quia sece constat ipse effectus, sive in esse essen-
tiae, sed etiam in effectione essentiae, etiam tiae, sive in esse existentiae consideretur. de essentia actuali, quae vere sit aliqua en-
etiam subiectum vel existentia subiecti non titas extra Deum, falsissimum est non facere
si fingamus eas esse distinctas. Probatur, est pars eius, et utrumque apphcari potest 25. Atque bine etiam facile applicantur
nam etiam solus- Deus est effector omnis aliae differentiae; nam solus Deus facit es- Deum essentiam creatam simpliciter et ab-
ad formam substantblcm, quia etiam mate-
110 Disputaciones metafí5icas Disputación XXXI.-Sección X 111

puesto que ni hace de su misma esencia a la esencia creada, por ser esto imposible, enseñan de modo semejante que propiamente y en rigor no es una causa ejemplar.
ya que se trata de esencias primariamente diversas, ni la hace de otra esencia fuera Nosotros explicamos esto sin dificultad alguna, porque la causa íormal propia se ms-
de la suya, siendo así que es preciso que toda otra sea creada por El. Queda, pues, tingue realmente del sujeto en-----que tiene su efecto formal, constituyendo con él
claro que Dios tiene en la producción de la esencia la misma eminencia y especial una composición real y verdadera; la existencia) en cambio, no se distingue real-
razón que tiene en la producción de la existencia. Esto es también una conse- mente de la esencia, y no puede, por lo mismo, ser una verdadera forma, ni un
cuencia necesaria de la identidad entre la esencia actual y la existencia, de acuerdo acto físico, sino un acto metafísico y un modo hasta tal punto intrínseco, que no se
con la última parte de la aserción precedente. Porque, igual que de dicho principio distingue de la realidad a la que modifica, igual que la diferencia es un acto del
inferíamos allí que la esencia y la existencia son producidas del mismo modo por género, sin ser propiamente forma de él. Quienes piensan que la existencia se
la causa segunda, así hay que decir aquí que son hechas del mismo modo por la distingue realmente de la esencia tienen más dificultad en explicar esto; mas los
causa primera; se da, en efecto, una razón totalmente igual, y esta misma que dicen que no se distinguen realmente, sino sólo modalmente, pueden decir
doctrina s_obre la igualdad de la eficiencia de la existencia y de la esencia creada que el modo de una cosa tiene mayor extensión que la forma, por más que se
confirma la doctrina anteriormente propuesta sobre la identidad de ambas entre sí. comporte a modo de acto o de forma. Y tienen el ejemplo de la subsistencia con
que explicar esto; en efecto, la subsistencia es un modo de la naturalza realmente
distinto de ella, y, sin embargo, no es propiamente una forma, puesto que ni es
accidente, ni puede ser forma sustancial, ya que supone íntegra y completa a la
SECCION X
naturaleza sustancial a la que modifica, según luego diremos más ampliamente.
QUÉ EFECTOS TIENE LA EXISTENCIA, Y EN QUÉ SE DIFERENCIA Este es, pues, el modo como deben hablar dichos autores sobre la existencia. Pero
EN ESTO DE LA ESENCIA los que piensan que el acto de la existencia es una realidad realmente distinta de
la esencia, con mayor dificultad pueden dar razón de por qué no es propiamente
1. Una vez explicadas las causas de la existencia, resulta oportuno el tratar una forma. Sin embargo, pueden valerse también del argumento propuesto, ya que
de sus efectos, puesto que de ellos algunos toman indicios de cierta distinción no es una forma accidental, como se demostró, y sustancial no puede serlo, puesto
real o ex natura rei entre la esencia y la existencia; mas nosotros, por el contrario,- que supone a la forma perfecta y completa. Además, porque, de lo contrario, cons~
pensamos que puede con esto confirmarse la doctrina sobre su identidad. tituiría formalmente a la misma esencia y naturaleza. También hay un argumento
teológico, porque, de acuerdo con esa sentencia, el acto de existencia puede ser
suplido sin información; éste es, en efecto, el sentido en el que dicen que el Verbo
Explicación del título de la cuestión suple la existencia de la humanidad, siendo así que no la informa; luego la
existencia de la naturaleza creada en virtud del modo de actuaria no exige ser
2. La existencia en razón de causa puede compararse, o a la esencia de una verdadera forma. Ni tiene esto por razón de su entidad, puesto que no es
aquello de que es existencia, o a otras cosas; aquí no tratarnos de la primera com- un accidente; luego no es propiamente una forma, sino que es una especie de
paración, sino de la segunda; porque de la primera se habló suficientemente en término último y acto de la esencia. Se dice, empero, que imita a la forma, por
las páginas anteriores, estando todos de acuerdo en esto, en que la existencia tiene
razón de acto respecto de la esencia existente, e imita a la causa Íormal. Y todos
proprie et in rigore formalem causam. Quod curo supponat integram et completam sub-
SECTIO X nos facillimo negotio declaramus, quia pro- stantialem naturam quam modificat, ut la-
solute ex nulla essentia, quia nec facit crea- pria causa formalis distinguitur ex natura tius infra dicemus. Ad hunc ergo modum
taro essentiam ex suamet essentia, curn id QUOS EFFECTUS HABEAT EXISTENTIA, ET IN rei a subiecto in quo suum effecturn for- loqui debent hi auctores de existentia. Qui
sit impossibile, sunt enim essentiae primo QUO DIFFERAT IN HOC AB ESSENTIA malem habet, 'et curn eo facit veram et rea- vero existimant actum existentiae esse [rem]l
diversae; neque ex alia essentia extra suam, lem compositionem; existentia vera ex na- realiter distinctam ab essentia, difficilius pos-
1. Explicatis causis existentiae, opportu- tura rei non distinguitur ab essentia, et ideo sunt rationem reddere cur non sit proprie
curn necesse sit omnem illam ab ipso creari. ne sequitur tractatio de effectibus eius, quo- non potest esse vera forma, neque actus forma. Tamen etiam uti possunt argumento
Constat igitur eamdem eminentiam et sin- niam ex eis sumí etiam solent ab aliquibus physicus, sed metaphysicus, et modus ita facto, quia non est forma accidentalis, ut
gularem rationem habere Deurn in efficienda inO.icia alicuius distmctionis realis vel ex intrinsecus ut non distinguatur a re quam ostensum est, et substantialis esse non pot-
natura rei ínter essentiam et existentiam; modificat, sicut differentia est actus generis, est, cum supponat perfectam et completam
essentia, quam habet in efficienda existentia. nos autem, e contrario, existimamus bine et non est propria forma eius. Qui autem formam. Item, quia alias formaliter consti~
Quod etia.m necessario sequitur ex identitate posse confirmari doctrinam de identitate sentiunt existentiam ex natura reí disdngui tueret ipsam essenliam et naturam. Item
essentiae actualis et existentiae, iuxta ulti- earum. ab essentia, difficilius id dedarant; tamen est argurnentum theologicurn, quia iuxta
mam partero praecedentis assertionis. Nam, qui dicunt non distinguí realíter, sed mo- eam sententiam actus existentiae potest sup-
Bxponitur quaestionis titulus daliter tanturn, dicere possunt modum rei pleri absque informatione; sic enim aiunt
sicut ex illo principio ibi inferebamus essen-
2. Potest autem comparad existentia in latius patere quam formam, quamvis se Verbum supplere existentiam humanitatis,
tiam et existentiam eodem modo fieri a cau- habeat per modum actus aut formae. Ha- curo tamen illam non informet; ergo exi-
ratione causae vel ad essentiam cuius est
sa secunda, ita hic dicendum est eodem existentia, vel ad res alias; lúe non agimus bentque exemplwn subsistentiae, quo id de- stentia naturae creatae ex vi mod1 actuandi
modo fieri a causa prima; est enim eadem de priori comparatione, sed de posteriori; clarent; est enim subsistentia modus natu- illam non petit ut sit vera forma. Nec vero
omnino ratio, atque haec eadem doctrina de nam de priori satís dicturn est in superio- rae ex natura rei distinctus ab- illa, non id habet ratione suae entitatis, quia non est
ribus, et orones in hoc conveniunt, quod tamen proprie forma, curo neque sit acci- accidens; ergo non est proprie forma, sed
eadem efficientia existentiae et essentiae dens, nec possit esse forma substantialis, est quidam ultimus terminus et actus essen-
existentia respectu essentiae existentis habet
creatae confirmat doctrinam superius datam rationem actus, et causam formalem imita-
1 Palabra omitida en algunas ediciones. (N. de los BE.)
de identitate earwn inter se. tur. Omnesque similiter docent non esse
-· ·--·~-------·---

112 Disputaciones metafísicas


Disputación XXXI.-Sección X 113
ser aquello por lo que la esencia se constituye bajo tal razón, y porque es el último
término de ella y porque la reduce de la potencia al acto, igual que se puede
decir que el punto se compara con la linea a modo de forma, en cuanto la cons- Si puede la existencia causlit' algo con causalidad de forma o de materia
tituye como terminada, razón bajo la cual la actúa; sin embargo, no es una forma
propia. 5. Primera se!'ltencia.- Así, pues, por lo que se refiere a la causalidad mate-
3. Mas cabe objetar que la esencia es causa material de la existencia; rial y formal, casi todos los que defienden la distinción real o ex natura reí entre
la existencia y la esencia afirman que la existencia no ejerce nunca formal y propia-
luego la existencia es causa formal, puesto que estas dos cosas se comportan de
mente la función de causa formal o material sobre otra realidad; y que incluso
modo cuasi relativo. En nuestra sentencia se responde negando el antecedente. no es una condición necesaria de suyo ni antecedente en orden de naturaleza a las
Otros, consecuentemente, deben decir con la misma proporción que la esencia causalidades de estas causas, por más que sea una condición necesaria según la
imita, sin duda, a la causa material y receptiva, pero que propiamente y en rigor duración del tiempo, y consiguiente según el orden de naturaleza a dichos gé~
no es causa material o sujeto. Sin embargo, les queda siempre por explicar cuál neros de causalidad. Se explica y demuestra esto al mismo tiempo, porque la
es este efecto formal, o cuál es la actualidad formal que la existencia da a la otra materia prima, por ejemplo, no recibe la forma por su existencia, sino por la
realidad distinta de sí, siendo así que no puede tratarse de la misma actualidad entidad de su esencia, puesto que es más bien ella la que, mediante la forma, recibe
entitativa, y que cualquier otra sobreañadida y distinta de la subsistencia o inhe- la existencia, y de modo semejante la sustancia no recibe los accidentes en su
rencia ni puede ser n·ecesaria ni inteligible, como se demostró antes con amplitud. existencia, sino en la entidad de la esencia; al igual que en la humanidad de Cristo,
4. El sentido propio de esta duda se refiere, pues, a los efectos y a la causa- si la pensamos como existente mediante la existencia increada del Verbo, pensamos
lidad que la existencia puede tener sobre las otras cosas o, mejor, a la que tiene que los accidentes de la humanidad han sido recibidos en ella según la entidad
la cosa existente por razón de la existencia. Y la cuestión puede plantearse en todos de la esencia, y no en la existencia increada del Verbo. Y esta parte puede demos-
los géneros de causas. Dejemos, sin embargo, por ahora la causa final, puesto trarse racionalmente, porque la existencia en cuanto tal dice razón de acto y no
que su causalidad es sobremanera intencional, debido a lo cual es un dogma de potencia, debido ·a lo cual es llamada por muchos acto último; luego la existen-
recibido por todos en filosofía que el fin, para causar, no exige existencia actual, cia en cuanto tal no puede ser razón de recibir algo, puesto que esto es función
ya que mueve sólo metafóricamente en cuanto aprehendido, bastándole, por lo de la potencia; luego tampoco puede ser razón de ninguna causalidad material.
mismo, el ser objetivo que tiene en el entendimiento. Por más que el fin, en Con esto queda clara la parte segunda referente a la causalidad formal, ya que
estas dos causas están mutuamente referidas y guardan proporción entre sí;
realidad, no causa si no es en orden a su existencia, y por este motivo podría
por consiguiente, la materia no causa o recibe mediante la existencia, sino me-
atribuirse la causalidad final a la existencia del bien aprehendido, a la existencia diante la esencia, ni la forma informa por su existencia, sino por la esencia.
-entiendo-, no a la ya ejercida, sino a la aprehendida en el mismo bien que
6. De aquí se sigue, además, por necesidad que estas causas no requieren for~
tiene la razón de fin, ya que el bien no mueve más que en cuanto se da en la malmente ni según el orden de la naturaleza la existencia para causar, ya que
realidad, o se aprehende que existe, que ha de existir o que puede existir, materia la materia no tiene el ser si no es por la forma; luego recibe la forma con prio-
de la que se habló suficientemente antes en la disp. XXIII. ridad de naturaleza sobre el existir; luego la forma también informa con prioridad

Possitne existentia causalitate formae stentem per increatam existentiam Verbi,


tiae. Dicjtur tamen imitari formam, qma est tia nec possit esse necessaria, nec íntelligí- aut materiae quippiam causare intelligimus accidentia hurnanitatis recepta 1
id quo essentia sub tali ratione constituitur, bilis, ut in superioribus fuse ostensum est. in ipsa secundum entitatem essentiae, et non
et quia illam ultimate terminat et de poten- 4. Proprius ergo sensus huius dubitatio- 5. Prima sententia.- De causalitate ig;i- in increata existentia Verbi. Et ratione pot-
tia in actum reducit, sicut punctus dic1 pot- nis est de effectibus et causalitate quam exi- tur materiali et formali fere omnes qui di- est probari haec pars, quia existentia ut sic
est comparad ad linearn per modum formae, stentia circa res alias habere potest, vel stinguunt realiter vel ex natura reí existen- dicit rationern actus et non potentiae, prop-
quatenus constituit illam termin.'ltam, sub potius res existens ratione existentiae. Et tiam ab essentia dicunt existentiam forma- ter quod a multis vocatur actus ultirnus;
qua ratione actuat illam; non tamen est potest versad quaestio in omnibus generibus iiter ac proprie nunquam exercere circa ergo existentia ut sic non potest esse ratio
propda forma. causarurn. Omittamus tamen nunc causam allam rem munus causae formalis vel mate- recipiendi aliquid, quia hoc est munus po-
3. Potest vero obiici quia essentia est finalem, eo quod eius causahtas valde inten- rialis; immo, neque esse conditionem per tentiae; ergo nec potest esse rat1o alicuius
causa matedalis ex1stentiae; ergo existen tia tionalis sit, propter quod est philosophicum se necessadam et ordine naturae anteceden- causalitatis matedalis. Atque hinc constat al-
est causa formalis, nam haec duo quasi dogma ub omnibus receptum, finem, ut cau- tero ad causalitates harum causarum, quam- tera pars de causa formali, nam hae duae
set, non requirere actualem existentiam, quia Vis secundum duratíonem temporis sit con- causae se mutuo respiciunt et proportionem
correlative se habent. Respondetur in nostra solum metaphorice movet ut apprehensu.m,
sententia negando antecedens. Alii vero di- ditio necessaria, et secundum ordinem natu- ínter se servant; si ergo materia non causat
ideoque sufficit illi esse obiectivurn in intel- rae consequens ad praedicta causarum ge- vel recipit per existentiam, sed per essen-
cere consequenter debent, cum eadem pro- lectu. Quamquam finis revera non causet
portione, essentiam imitari quidem causam nera. Declarantur haec et probantur simul. tiam, nec forma informat per suam existen-
nisi in ordine ad suam existentiam, et ea Nam materia prima, verbi gratia, non recipit tiam, sed per essentiam.
materialem et receptivam, non tamen esse ratione posset attribui existentiae boni ap- forrnarn per existentiam suam, sed per enti- 6. Ex quo ultedus necessario sequitur
proprie et in dgore materiam vel subiectum. prehensi causalitas finalis; existentiae (in- tatern suae essentiae, nam potius ipsa, me- has causas non indigere formaliter, neque
Semper tamen eis relinquitur explicandum quam) non iam exercitae, sed apprehensae diante forma, recipit existentiam, et similiter secundum naturae ordinem, existentia ad
quis sit hic effectus formalis, seu quae for- in ipso bono quod habet rationem finis, substantia non recipit accidentia in sua exi- causandum, quía materia non habet esse nisi
malis actualitas quam det existentia alteri quía bonum non movet, nisi prout est in stentia, sed in entitate essentiae; ut in per formam; ergo prius natura recipit for-
reí a se distinctae, cum non possit esse ipsa re, aut esse vel futurum esse vel posse esse Christi humanitate, si intelligamus eam exi- mam quam existat; ergo etiam forma prius
actualitas entitativa, et ornnis alia superad- apprehenditur, de qua re satis in superio.ri-
dita et distincta a subsistentia vel inhaeren- bus dictum est disp. XXIII. 1 La sustitución de recepta por repleta, en algunas ediciones, modifica notablemente
el sentido. (N. de los EE.)
DISPUTACIONES V - 8
114 Disputaciones meiafísic~s
Disputación XXXI.-Sección X 115
de naturaleza a que por razón de ella se confiera la existencia a la materia o a la duración del tiempo, todos están de acuerdo, puesto que la causalidád de la
todo el compuesto; por consiguiente, también con prioridad de naturaleza a poseer materia y de la forma, si se la ---refiere al compuesto, consiste en la composición
ella misma la existencia, puesto que no la posee si no es en el comp~esto t?tal. actual e intrínseca de éste; y si se las refiere mutuamente, cansí::: te en que la
Y esto es verdad al menos en las formas materiales, ya que el alma rac10nal ttene materia sustenta la forma, y la forma actualiza la materia, ayudándose de este
la existencia con prioridad de naturaleza a informar, aunque esto no es debido a modo y conservándose en el ser. Y no resulta inteligible que ejerzan mutuamente
la necesidad de informar sino a la excelencia de una realidad tal. Y se confirma
esta función, o que compongan el todo, si no existen actualmente; de lo contrario,
respecto de las formas a~cidentales, las cuales son disposiciones para la ~or:na sus- ní el compuesto existirá actualmente, sino que será un posible o estará en su ser
tanela!, ya que dispoÍlen para ella con prioridad d~ naturaleza a ex_¡sur, pues objetivo, y de modo semejante la causalidad no estará en acto, sino en potencia y
disponen la materia y existen en el compuesto, y, sm emb~rgo.', el dtsponer ~n en el ser objetivo.
parte corresponde a la causa material, en cuanto es una determmac10n de la matena) 9. Esta misma razón, si se la pondera debidamente, demuestra que la existen-
en parte a la formal, en cuanto la limitación .de la. mat~~i~ a. es~a forma se hace cia de la cosa que es actualmente causa material o formal está exigida en virtud de
mediante la información del calor o de otra últnna d1sposic10n sunilar. la razón intrínseca de dicha causalidad actual, y que, por tanto, no sólo es nece-
7. Refutación.- Esta doctrina no puede ser compatible con el fund~ento saria en la misma duración, sino también en anterioridad de naturaleza. Y, en
sentado sobre la identidad de la esencia y la existencia, y, por ello, para explicar la
primer lugar, porque, si la causa realiza _en acto su función c~usal, es p~eciso que
verdad, hay que tener en cuenta que una cosa es hablar de la re_alida~ misma exista la causalidad misma en la reahdad; luego es preciso que dnnane de
considerada en s1, y otra tal como es significada por la pa_labra ex1st:nc1a, Y en una causa existente en cuanto tal; luego para que la causalidad actual dima-
cuanto se la concibe mediante el concepto abstracto y preciso que a esta _corre7- ne de la causa se preexige la existencia en ella no sólo según la duraclón del
ponde. También hay que tener en_ cuen.t<"J- que una ~osa es hablar de la exmtencm tiempo, sino también según el orden de naturaleza. El primer antecedente se
en cuanto tal, y otra de esta exrstenc1.a o ~e aquella; porque, ha~lando en el prueba porque, si la causalidad ya existe en acto, precisamente por esto ya e~,tá
prlm.er sentido, es evidente que la ex1stenc.1a en c~anto tal no extg~ de suyo fuera de su causa, en cuanto puede estarlo; luego por esto m1smo es tambten
causalidad material o formal sobre otra realidad; e mcluso :uanto mas ped~cta existente. Las demás consecuencias son evidentes, porque nada existente puede
es la existencia, tanto más abstrae y está s~para~a de ca.usah~ades de ~,ste t1po, ser realmente causado, si no es por una cosa existente.
como es patente no sólo respecto de la ex1stenc1a de Dms, smo tamb1e_n ~e la
10. En segundo lugar, porque la criatura no .puede causar realment: nada,
existencia angélica y de cualquier existencia sustancial completa. Por ~ons1gmente,
si antes, según el orden de naturaleza, no es ella m1sma causada_y producida por
tratamos de la existencia en toda su amplitud, concretamente a ver SI hay_ en su
alguna causa eficiente; ahora bien, se ha ~emos~rado con anter~ondad qu; t~da
ámbito alguna existencia que pueda participar una causalidad de este tll?_o, Y:·
eficiencia tiene por término algún ser de ex1stencm, puesto que t1ene por termmo
en consecuencia, si la razón de exis.tencia en cuanto tal, aunque no lo eXIJa, al
algún ser actual fuera de las causas; luego, según el orden de naturaleza, se
menos permite este género de causalidad. . presupone también el ser de existencia de la causa ~aterial y de la formal ~ata la
8. Afirmo en primer lugar: la existencia ~ctual es totaln;t~nte ne~esana p~ra causalidad de éstas. La mayor parece de por si evidente, puesto que la crmtura,
ejercer la causalidad material y la formal, no solo en la durac10n d_el tiempo, smo mientras no es concebida como causada o producida, tampoco puede ser concebida
también por razón de la anterioridad u orden de naturaleza. Y, pnmeramente, en como ente en acto, sino únicamente en potencia; y considerada asf no- puede ser
prout voce existentiae signifi~atur, et ut
concebida como causante en acto. Porque, si ella misma no está fuera de las
natura informat, quam ratíone illius dt>tur
existen tia rnateriae vel toti composito; ergo concipitur abstracto et praec1so conceptu
illí correspondenti. Rursus est advertendum veniunt, quía causalitas materiae vel formae, nem, sed etiam secundum naturae ordinem
etiam prius natura quam ipsa habeat exí- si ad compositum referatur, consistít in ac-
stentíam, qui'l non habet illam nisi ~ toto aliud esse loqui de existentia ut sic, aliud praerequirítur existentia in causa ut ab ea
de hac vel illa existen tia; nam, priori mo- tuali et intrínseca compositione eius; si .ve- procedat actualis causalitas. Primum antece-
composito. Quod saltero verum. est _m ft;>r- ro referantur ad invicem, consistit in hoc
mís materialibus, nam anuna rat10nahs prms do loquendo, manifestum est e~istentiam ut dens probatur, quía si causalitas iam est in
quod materia sustentet formam, et forma actu, ex hoc praecise est extra causam suam,
quidem natura habet existentíam quam ~­ sic ex se non postulare causahtatem mate-
actuet materiam, et ita sese mutuo foveant
formet, id tamen non est propter nece.ssl- ríalem vel formalem circa alteram rem; im- quantum esse potest; ergo ex hoc etiam est
mo, quo perfectior est existent_ia, eo .magis et conserven! in esse. Non potest autem cxistens. Caeterae autem consequentiae sunt
tatem informandi sed propter excellentmm intelligi quod boc munus invicem exerceant,
talis rei. Et confirmatur de formis acciden- abstrahit et separata est ab humsmod1 cau- evidentes, quia non potest ahquid existcns,
salitatibus, ut constat non solum de existen- vel totum componant, nisi actu existant; nisi a re existenti, realiter causari.
talíbus, qua e sunt dispositiones ad , formam alioqui neque compositum actu existet, sed
substantialem, nam pnus natura d1sponunt tia Dei sed etiam de e::dstentia angelica et 10. Secundo, quia creatura nihil potest
ad illarn quam existant; disponunt enim de qua~umque completa substantiali existen- erit possibile vel in esse obíectivo, et simi- realiter causare, nisi secundum ordinem na-
tía. Agimus ergo de exístentia in tata sua liter causalitas non erit in actu, sed in po- turae prius ipsa causetur et fiat ab aliqua
materiam et existunt in composito, et tamen tencia et in esse obíectivo.
disponere partirn pertinet ad causam ~3t7- latitudine, an, scilicet, intra illam sit aliqua causa efficienti; ostensum autem in superío-
exístentia quae huiusmodi causalítatem pa~­ 9. Atque haec eadem ratio, si recte pon- ribus est omnem efficienthm terminari ad
rialem, quatenus est quaedam determmatm deretur, ·probat existentiam rei quae actu
materiae, partim ad formalem, quatenus tícipare possit; et consequenter au ratJo aliquod esse existentiae, quía termin':ltur ad
existentiae ut sic, lícet non requirat, per- est causa materialís vel formalis praerequiri aliquod esse in actu extra causas; ergo
coarctatio rnateriae ad hanc formam fit per
informationem caloris vel alterius símilis mittat saltem hoc causalitatis genus. ex intrinseca ratione tahs causalitatis actua- etíam secundum ordinern naturae esse exi-
8. Dico ergo primo: existentia actualis lis; et consequenter non tantum in eadem stentiae causae materialis et formalis sup-
dispositionis ultimae.
7. Refutatur.- Haec doctrina consistere est omnino necessaria ad exercendam cau- duratione sed etiam in antecessione naturae ponitur causalitati earum. Maior videtur per
salitatem materialem et formalem, non so- esse necessariam. Primo quidem, quía, si se evidens, quia creatura, dum non intelli-
non potest cum fundamento pasito de iden- causa actu causat, necesse est ·ut causaliJ:as
titate essentiae et exístentiae, et ideo, ut lum in duratione temporis, sed etiam in gitur causata seu effecta, non potest intel-
antecessione seu ordine naturae. Et primum ipsa in rerum natura existat; ergo necesse ligi ut ens in actu, sed tantum. in poten tia;
veritatem declaremus, advertendum est aliud
quídem in duratione temporis, omnes con- est ut procedat a causa existenti ut sic; ut sic autem non potest intell1gi :ictu cau-
esse loqui de re ípsa secundum se, aliud ergo non solum secundum temporís duratio- sans. Quia, si ipsa non est extra causas, sed
--
Disputación XXXI.-Secáón X 117
116 Disputaciones metafísicas de su existencia; luego recibe realmente a la forma en su existencia, o en
sí misma existente, en cuanto es existente. Se confirma y explica, porque nin-:
causas, sino en la potencia de éstas, ¿cómo puede constituir algo fuera de las guna de estas causas ejerce su función o causalidad a no ser en cuanto ente en
causas? Y, para hablar en particular y para que la cuestión resulte más evidente, acto, es decir, en cuanto el ente "én acto se distingue del ente en potencia objetiva;
¿cómo puede la materia tmirse actualmente a la forma o sustentarla) si ella misma ahora bien, semejante ente en acto está formal e intrínsecamente constituido por
no existe en acto, sino sólo en potencia? Y ella no puede existir en acto, si no el ser de la existencia, según se demostró antes; luego cada una de estas causas
está producida en acto. Y de igual manera la forma no puede informar actual- realiza su causación en acto en cuanto está constituida por el ser de la existencia
mente a la materia, si no ha sido creada o educida de la potencia de la materia. actual; mas dicha constitución acontece por una total identidad en la realidad,
Sé que suele responderse que es creada o educida con priorldad de naturaleza en según demostramos; luego causa en cuanto es su propia existenda.
cuanto al ser de la esencia. Pero ya demostré antes que este ser de esencia, al 13. Se da respuesta a una objeción.- Se objetará que la materia no causa
no ser meramente potencial, sino actual y fuera de las causas, es también un ver- en cuanto ente en acto, sino en cuanto es un ente en potencia. Se responde que
dadero ser de existencia, sin que el ente creado exija formalmnte otro ser para en estas palabras hay una gran equivocidad, tanto de la potencia receptiva a la
existir.
objetiva como del ente en absoluto o completo al ente relativo o parcial. Así,
11. En tercer lugar, porque la existencia actual de la materia -y otro tanto pues, la materia causa en cuanto está en potencia receptiva de la forma, y, conse-
sucede con la forma- le es necesaria a ésta para causar al menos en el mismo cuentemente, causa en cuanto contiene de algún modo la forma material, es
instante de tiempo, como confiesan todos, y no le es necesaria como consiguiente decir, en la potencia pasiva, pudiendo, por lo mismo, decirse que es un ente en
de su causalidad, porque, de lo contrario, se causarla a sí misma, ya que causaría absoluto y completo, no en acto, sino en potencia. Pero no causa en cuanto tiene
su propio ser; luego le es necesaria como antecedente de su causalidad en el en potencia el ser de la materla, que es un ser parcial y relativo, sino en cuanto
orden de naturaleza. La consecuencia es manifiesta, ya que esta necesidad no es lo tiene en acto, y de esta suerte no causa en cuanto es en su grado un ente
accidental y por mera concomitancia, porque, si no, podria ser impedida al menos en potencia objetiva, sino en cuanto está en acto. Y de este modo ser un ente
por la potencia divina, y podría así suceder que la materia estuviese actualmente en acto, es decir, fuera de las causas y de la nada, y estar en potencia receptiva
unida a la forma y la forma a la materia fuera de la causa eficiente y que, sin de otro acto no son opuestos, sino que más blen están subordinados de por sí;
embargo, no tuviese existencia alguna, y esto ni siquiera es pensable. en efecto, la potencia no puede estar en aptitud próxima, o sea, en el estado
12. La existencia de la materia y de la forma es en la realidad aquello por en el que es apta para recibir su acto, si ella misma no tiene algo actual de
lo que causan.-Afirmo en segundo lugar: la existencia de la materia -y lo entidad, siendo así que la misma potencia real debe ser un ente real y fuera de
mismo sucede proporcionalmente con la forma- es en la realidad misma. aquello las causas, puntos todos que han sido tratados ampliamente antes, disp. XIII. Se
por lo que la materia causa en su género; mas, según el modo de significar y de confirma, por fin, esta parte, puesto que la causa debe ser proporcionada a su
concebir, es captada como una condición necesaria o como un modo que consti- efecto y causalidad; mas la causalidad de la materia o de la forma, en el mismo
tuye a la cosa en estado de suficiencia para causar. La primera parte de esta grado en que procede de ella, es algo existente fuera de las causas, y tiene por
conclusión está bastante demostrada por lo dicho sobre la identidad de la existencia término la realidad en cuanto es algo fuera de las causas, según se demostró antes;
y de la esencia actual; en efecto, la materia no causa si no es por la entidad
actual de su esencia, ya que según ella está en potencia para la forma y en
ella la recibe; mas la esencia actual de la materia no se distingue realmente
cipit formam in existentia sua, seu in seipsa modo, scilicet, in potentia passiva, et ideo
existente, ut existens est. Con:firmatur et de- etiam dici potest esse ens simpliciter er
in earum potentia, quomodo potest aliquid quentia, quia hace necessitas non est per claratur, quia neutra ex his causis exercet completum, non in actu, sed in potentia.
extra causas constituere? Et, ut in particu- accidens et ex mera concomit:mtm, alioqui suum munus seu causalitatem nisi in quan- At vera non causar quatenus habet esse ma-
bri loquamur et res sit evidentior, quomQdo impediri posset saltero per divinam poten- tum est ens actu, prout, scilicet, ens actu teriae (quod est esse partiale et secundum
potest materia actu unin formae vel susten- tiam, atque ita fieri posset ut materia esset distinguitur ab ente in potentia obiectiva; quid) in potentia, sed in actu, et ita non
tare illam, si ipsa non est actu, sed in po- actu unita formae et forma materiae extra sed huiusmodi ens actu formaliter et íntrin- causat prout in suo gradu est ens in po-
tcntia tantum? Non potest autem ipsa esse causam efficientem, et tamen quod nullam sece constituitur per esse existentiae, ut su- tentia obiectiva, sed ut in actu. Et hoc
l.'.ctu, si non sit actu effecta. Et similiter for- haberent existentiam; hoc autem nec mente pra probatum est; ergo utraque ex his cau- modo esse ens in actu, id est, extra causas
ma non potest actu informare materiam, nisi concipi potest. sis causat actu prout constituta per esse et extra nihil, et esse in potentia receptiva
creara sit vel de potentia materiae educta. 12. Existentia materiae et formae est in actualis existentiae; illa autem constitutio alterius actus, non sunt opposita, sed potius
Scio solere responded cread vel educi prius re id per quod causant.- Dico secundo: est per omnimodam identitatem in re, ut per se subordinata; non enim potest poten-
natura quoad esse essentiae. Sed iam supra exístentia mareriae (et idem proportionaliter ostendimus; ergo causat in quantum est tía esse in proxima aptitudine, seu in statu
demonstravi _hoc esse essentiae, cum non est de forma) in re ipsa est id per quod suamet existentia. in qua apta sit ad recipiendum suum actum,
sit potentiale tantum, sed actuale et extra materia causat in suo genere; secum.lum 13. Obiectioni satisfit.- Dices materiam nisi ipsamet aliquid habeat actuale entitatis,
causas, etiam esse verum esse existentiae, modum autem significandi et concipiendi ap- non causare in quantum ens actu, sed in cum potentia ipsa realis ens reale et extra
neque ens creatum requirere formaliter aliud prehenditur ut conditio necessaria seu ut quantum est ens in potentia. Respondetur causas esse debeat, quae omnia supra, disp.
esse ad existendum. modus constituens rem in statu sufficienti in his vocibus esse magnam aequivocatio- XIII, late tractata sunt. Et confirmatur tan-
11. Tertio, quia actualis existentia mate- ad causandum. Prior pars huius conclusionis nem, tum a potentia receptiva ad obiectivam, clero haec pars, nam causa debet esse pro-
riae (et idem est de forma) necessaría iUi sufficienter constat ex dictis de identitate tum ab ente simplidter seu completo ad portionata effectui et causalitati suae; sed
est ad causandum in eodem saltem tempo- existentiae et actualis essentiae; materia ens secundum quid seu partiale. Materia causalitas materiae vel formae, eo modo quo
ris instanti, ut omnes fatentur, et non est enim non causat nisi per entitatem actualem igitur causat quatenus est in potentia re- ab ea progreditur, est aliquid existens extra
necessaria ut consequens causalitatem eius, suae essentiae; nam secundum eam est in ceptiva formae, et consequenter causat qua- causas, et terminatur ad rem prout est aH-
alioqui seipsam causaret, nam causaret suum poten tia ad formam et in ea recipit illam; tenus formam roaterialem continet .aliquo quid extra causas, ut supra ostensum est;
esse, ergo est necessaria ut antecedens cau- sed in re essentia actualis materiae non
salitatem eius ordine naturae. Patet canse- differt ab existentia illius; ergo realiter re-
113 Disputaciones rnetafisicas Díspv..tación XXXI.-Sección X 119
=~~--------------------~
luego también causa ella misma en cuanto es existente; luego causa en cuanto y formal, y de este modo pertenece no accidental, sino esencialmente a la razón
en realidad es su propia existencia. de causar.
14. La existencia no es concebida por nosotros más que como un modo exi- 15. Al fundamento de la sentencia contraria se responde que es falso que la
gido para causar.- La segunda parte de la conclusión, que se refiere únicamente forma sustancial o accidental sé reciba en la entidad de la esencia prescindida de
ni modo de concebir y de significar, hay que explicarla por lo dicho antes sobre la entidad de la exjstencia, igual que es falso también que se reciba en la
la distinción de razón entre la esencia y la existencia; en efecto, la existencia existencia prescindida de la esencia; sino que se recibe en la esencia del sujeto
es significada con esta palabra en cuanto prescindida y como racionalmente distinta existente en cuanto es existente. A la demostración respecto de la materia, se niega
de la esencia; y en cuanto tal no se la concibe como razón suficiente de causar que la materia, hablando con propiedad, reciba la existencia mediante la forma,
sino que del mismo modo que es creada inmediatamente, recibe inmediatamente
algo fuera de la esencia de la que es existencia, sino sólo como razón o modo
la existencia, aunque en dependencia de la forma, y también del mismo modo que
de ser de la esencia misma; pues ni la forma ni la materia pueden causar más
s-e la presupone para la forma en su género de causa, se presupone existente,
que comunicando su propia esencia, y por eso la existencia, en cuanto concebida puesto que se la supone creada y, en consecuencia, fuera de su causa eficiente,
precisivamente, no es razón próxima y física de recibir o de informar, sino que lo en lo que consiste el existir. Y a la otra parte respecto del accidente, respondo que
es la esencia existente. Por este motivo, pues, se dice con razón que la existencia es falso que el accidente no inhiera en la sustancia en cuanto existente y en la
en cuanto tal es concebida y significada más como una condición o modo que existencia de ella realmente; de lo contrariQ, la "existencia-en" del accidente no
constituye a la cosa en el estado suficiente para causar que como causa o razón supondría esencial e intrínsecamente la existencia de la sustancia, sino que la su-
próxima de causar. Y se confirma, ya que la causalidad se ejerce mediante enti- pondría sólo accidentalmente; ni la existencia de la sustancia sustentarla o seria
dades físicas tal como existen en la realidad, y no mediante grados o modos meta- la razón de sustentar la existencia del accidente, cosas que son falsas. Ni vale para
físicamente concebidos o prescindidos; igual que la causa formal que constituye nada el ejemplo de la humanidad de Cristo, puesto que acepta una falsedad; y ese
físicamente al hombre no es lo radonal, sino el alma racional, por más que metafÍ- argumento podría ser retorcido, de tal manera que se convierta en un indicio de
sicamente se diga que lo constituye. Ahora bien, a la existencia se la concibe que la humanidad de Cristo no carece de la existencia propia de la naturaleza,
metafísicamente como un modo que constituye la esencia en el acto entitativo; sino solamente de la subsistencia, según tratamos con más amplitud en su lugar.
luego bajo este concepto precisivo no es aprehendida como la razón física de Ni tampoco es un inconveniente que una existencia esté actuada en la realidad
causar sino como un modo o condición de la esencia causante. Mas, cuando misma por otra) porque esto sólo significa que una cosa existente está en potencia
se die~ que la existencia es una condición necesaria para la materia o forma en para recibir un acto existente. Mas en qué sentido se llama a la existencia acto
orden a causar, hay que entenderlo del modo debido, para que no se piense que último, y en qué sentido no está en contradicción con ella cierta potencialidad
es de estas condiciones que, aunque son necesarias, sin embargo, de suyo no con- receptiva, lo vamos a decir en la sección siguiente. Finalmente, a la última con-
curren al efecto, como pasa, por ejemplo, con la cercanía o proximidad, condición firmaci,ón -pues todos los demás puntos han sido resueltos- se responde que
también en ella se acepta una cosa falsa, puesto que las disposiciones, si son
a la que, por este motivo, considerada en si misma, se la suele lla~ar causa per
preparativas de la materia o del sujeto, de igual modo que disponen con prioridad
accidens · mas la existencia no es necesaria sólo de este modo, smo en cuanto de naturaleza, así también existen con prioridad de naturaleza; pero, si son sólo
intima e' indivisiblemente constituye a la cosa, la cual por si misma es causa material

.;;rgo etiam · ipsa causat ut existens est; er5;o confirmatur, nam causul,itas exercetur per ;;arn est causa rnaterialis et formalis, et ita poneret existentiam substantiae, sed tantum
causat quatcnus in re est suamet exístentia. phys1cas entitates prout m re sunt~ et non non per accidens, sed per se pertinet ad per accidens; neque existentia substantiae
14. Existentia a nobis non concipitur nisi per gradus aut modos metaphys1ce con- rationem causandi. sustentaret seu esset ratio sustentandi exi-
ut modus ad causcmdum requisitus.- Alte.ra ceptos uut praecisos; ut formalis caus~ phy- 15. Ad fundamentum contrariae senten- stentiam accidentis, quae falsa sunt. Neque
conclusionis pars, quae solum spectat ad sice constituens hominem non est ratmnale, tíae respondetur falsuro esse formam sub- exemplum de Christi humanitate qmdquam
modum concipiendi et significandi, declaran- sed anima rationalis, quamquam metaphysice stantiakm vel accidentalem recipi in enti- iuvat, nam assumit falsum; possetque argu-
da est ex dictis supra de distinctione rationis dicatur illum constituere. Sed existentia me- tute essentiae praecisa ab entitate existentiae, mentum illud retorqueri, ut sit indicium,
inter essentmm et existentiam; sígnificatur taphysice concipitur ut modus constituens sicut etiam falsum est recipi in existentia quod humanitas Chrísti non caret propria
enim existentia hac voce ut praecisa et ut essenti8m m actu entitativo; ergo sub hoc praecisa ab essentia. Sed recipitur in essen- existentia naturae, sed subsistentia tantum,
catione di"stincta ab essentia; ut sic autem praeciso conceptu non apprehenditur ut phy- tia subiecti existentis ut existens est. Ad ut suo loco latius tractavimus. Neque etiam
non concipitur ut sufficiens ratio causandi sica ratio causandi, sed ut modus vel con- probationem de materia, negatur materiam, est. inconveniens unam existentiam in re ipsa
·::tíiquid extra essentiam cuius est existentia, ditlo essentiac causantis. Est ::~utem s~no proprie loquendo, recipere exístentiam me- actuad per aliam; quia hoc nihil aliud
sed solum ut raho seu modus essendi ip- modo intelligendum cum exístentia dicitur diante forma, sed sicut immediate creatur, significat quam quod una res existens sit
siusmet essentiae; neque ením potest forma conditío materiae aut forrnae necessaria ad ita immediate recip1t existentiam, quamvis potentia ad recipiendum actum existentem.
vel materia causare nisi suammet essentiam causandum ne existlmetur esse ex his con- dependenter a forma, et ita eo modo quo Quo modo autem existentia dícatur actus
communicando, et ideo existentia, ut prae- ditionibus 'quae} licet necessariae sint, non in suo genere causae supponitur formae, ultimus, et quo modo ei non repugnet ali-
dse concepta, non est ratio proxi.ma et phy- tarnen per se concurrunt ad e~fect~m, sicu! supponitur existens, quia supponitur creata, qua potentialitas receptiva, dicemus sectione
sica recipiendi vel informandí, sed essenti<l. est prooinquitas seu approx1mat10, verb1 ~t consequenter extra suam causam efficien- sequenti. Ad ultimam denique confirmatio-
-ex1stens. Propter hanc ergo causam merito gratia, <Íuae propterea conditio ex se consí- tem, quod est existere. Ad aliam vero par- nem (reliqua omnía expedita sunt) respon-
clicitur existentia ut sic concipi et significari derata solet dici causa per accidens; non tero de accidenti, respondeo falsum esse ac- detur falsum etiam in ea sumi, nam dispo-
potius ut conditío vel modus constituens est tamen existentta hoc tantum modo ne- cidens non inhaerere substantiae ut existenti, sitiones, si sint praeparantes materiam $CU
I'em in suffic_l2nti statu ad causandum, quam cessaria, sed ut intime et indivisibiliter (ut et reipsa existentiae eíus; alioqui inexisten- subiectum, sicut prius natura disponunt, ita
ut causa seu ut proxirna ratio causandi. Et sic cUcam) constituens rem quae per seip- üa acddentis per se et intrinsece non sup- etiam prius natura existunt; si vero sint
-------

120 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección X 121


consiguientes, conservadoras o exornadoras del compuesto, del mismo modo que cuando mantiene que la causa no actucllizada por la existencia está sólo en poten-
no existen con prioridad de naturaleza, así tampoco disponen con prioridad de cia, si se trata de la causa no actualizada en la duración de tiempo, o en orden
naturaleza, ni son propiamente causa de la forma o del compuesto, sino sus de naturaleza. No puede hablar en el primer sentido, porque, de lo contrario,
propiedades. no probaría debidamente lo que pretende, es decir} que la existencia no puede
dimanar eficientemente de la esencia, ya que para esto sería suficiente la antecesión
Sobre la causalidad eficiente de la existencia en la actualidad de la esencia según el orden de naturaleza. Por tanto es necesario
que la proposición mantenida se entienda en el segundo sentido ya referido, en el
16. De esto se desprende fácilmente qué es lo que hay que decir sobre la cual es también absolutamente verdadera, y ha sido demostrada con evidencia
causalidad eficiente. En efecto, lo que hemos dicho sobre la causa material y formal -según creo- por nosotros antes. Pero entonces pregunto de nuevo si la causa no
puede y debe aplicarse a la diciente, pues tiene cabida en ella con mayor razón; actualizada por la existencia está sólo en potencia, cómo puede realizar en acto
sin embargo, hay que añadir algunas cosas. Porque los autores que piensan que la función de materia o de forma. Además, si la causa creada no confiere al
la esencia es una cosa distinta de la existencia de la criatura afirman que la efecto más que el acto de la esencia, ¿por qué no basta que se la considere a ella
existencia de suyo no tiene ningún influjo en la causalidad eficiente, pero que se misma bajo un acto semejante, para producir su efecto? Si, pues, está- bajo el acto
requiere como una condición necesaria. Y algunos de ellos mantienen que es de de la esencia con prioridad de naturaleza a estar bajo el acto de existencia, como
las condiciones que, en orden de naturaleza, deben necesariamente anteceder a la dicen ellos mismos, no tienen fundamento para exigir con anterioridad de orden
eficiencia misma. Otros, en cambio, niegan que esto, en general, sea necesario. de naturaleza el acto de la existencia en la causa segunda para que obre eficiente-
Y, ciertamente, los que dicen que la existencia no es producida por las causas mente. En cambio, suponiendo -cosa que nosotros demostramos- que ninguna
segundas, sino por Dios solo, se expresan consecuentemente al negar que la exis- realidad está en el acto de esencia con prioridad de naturaleza a estar en el acto
tencia de la causa segunda influya de suyo en el efecto de la misma causa segunda; de existencia, se concluye con toda razón que necesita del acto de existir para obrar
porque, si la causa segunda sólo produce la existencia en su efecto, será principio eficientemente, no sólo en la duración del tiempo, sino también en la antecesión
suficiente de ella por su esencia. Estos, empero, no pueden aducir razón suficiente de naturaleza.
alguna por la que afirmen que la existencia es una condición necesaria para obrar. 18. Mas los que conceden que la causa segunda influye y produce eficiente-
Y mucho menos pueden demostrar que es necesaria antecedentemente según el mente en su efecto el ser de la existencia, no veo con qué fundamento pueden
orden de naturaleza, por más que incluso Báñez afirme esto, en el pasaje antes negar que la existencia de la causa influye de por si y produce eficientemente la
citado de la I p., concl. 5. existencia en el efecto, puesto que ni repugna que sea eficiente por razón de la
17. Al probar esto afirma sin duda debidamente que la causa eficiente opera existencia en cuanto tal, ni tampoco le repugna a la existencia cot;tcreta por el hecho
en cuanto está en acto por la existencia; sin embargo, no puede demostrar esto de ser tal. Por eso, de esta causalidad tenemos que decir lo mismo que hemos
mismo con un argumento consecuente. Por eso, las razones que añade son cierta- dicho de la material o de la formal. Porque, en realidad, la existencia misma de
mente válidas, pero destruyen por completo su posición. La primera es porque la la forma activa es la razón misma o el principio esencial de obrar. Primero,
causa que no ha sido actualizada por la existencia está sólo en potencia; luego porque realmente es la misma esencia actual de la forma, la cual es el principio
no puede conferir el acto al efecto, a no ser que se la considere en cuanto está de operar. Segundo, porque lo semejante es producido de la mejor manera y
bajo un acto semejante. La inferencia es, sin duda, legítima; pero pregunto, proporcionadamente por su semejante ~egún. aquello en lo que e~ s~me¡ante; por
consiguiente, igual que el ser de la existencia del efecto es el termmo formal. al
tantum consequentes, conservantes seu or- gant existentiam causae secundae per se
nantes compositum, sicut non prius natura ínfluere in effectum ipsiusmet causae se- cum sumit causam non actuatam per exi- do vera (quod nos ostendimus) nullam rern
existunt, ita nec prius natura disponunt, cundae; narn, si causa secunda solum efficit stentiarn esse solum in potentia, an sit sermo esse prius natura in actu essentiae quam in
neque sunt proprie causa formae aut com- in suo effectu essentíam, sufficiens illius de causa non actuata in duratione temporis, actu existentiae, optime infertur indigere
positi, sed proprietates eius. principium erit per suam essentiam. Hi vero vel in ordine naturae. Priori modo loqui non actu existendi ad efficiendum, non solum in
nullam sufficientem rationem afferre pos- potest, alias non recte probaret quod inten- duratione temporis, sed etiam in antecessione
De causalitate effectiva existentiae dit, scilicet, existentiam non posse dimanare naturae.
sunt ob quam asserant existentiam esse
16. Ex his facile constat quid dicendum conditionem necessariam ad agendum. Et effective ab essentia; nam de hoc satis es- 18. At vero qui concedunt causam se-
sit de causalitate effectiva. Nam quae dixi- set antecessio secundum ordinem naturae in cundam inftuere et efficere esse existentiae
mus de materiali et formali causa possunt multo minus probare possunt quod sit an-
tecedenter secundum ordinem naturae ne- actualitate essentiae. Oportet ergo ut proposi- in suo effectu, non vídeo qua fundamento
et debent ad efficientem applicari, nam tio assumpta sit in posteriori sensu iam alla- negare possint existentiam causae per se in-
maiori ratione in ea locum habent; p:mca cessaria, cum tamen id etiam Bannes affir- fluere et efficere existentiam in effectu, quia
met super I, ubi su_pra, concl. S. to, in quo etiam est verissima, et evidenter
tamen sunt addenda. Nam auctores qui (ut existimo) in superioribus a nobis probaLa. nec ratione existentiae ut sic repugnat cssc
essentiam putant esse rem distinctam ab 17. In cuius probatione recte quidem ait effectivam, neque etiam tali existentíae eo
causam efficientem operari secundum quod Tune autem ulterius interrogo, si causa non
existentia creaturae dicunt existentiam per actuata per existentiam solum est in poten- quod talis sit. Quocirca idem nobis dicen-
se nullum habere influxum in causahtate est in actu per existentiam; non potest tia, quo modo actu materializet aut infor- duro est de hac causalitate quod de mate-
effectiva, requiri tamen ut conditionem ne- tamen hoc ipsum consequenti ratione os- met. Rursus, si causa creata non tribuit riali vel formali diximus. Nam in re, ipsamet
cessariam. Et quidam ex eis docent esse ex tendere. Unde rationes quas subiungit sunt effectui nisi actum essentiae, cur non satis existentia formae activae est ipsamet ratio
his conditionibus quae, ordine naturae, ne- quidem validae, eius tamen sententiam pla- est ut ipsa consideretur sub consimili actu, seu principium per se agendi. Primo, quia
cessario antecedere debent ad ipsam efficien- ne destruunt. Prior est, nam causa non ut suum effectum efficiat? Si ergo prius in re est ipsamet actualis essentia formae,
tiam. Alii vera negant hoc esse in univer- actuata per existentiam est solum in poten- natura est sub actu essentiae quam sub actu quae est principium agendi. Secundo, quia
sum necessarium. Et quidem illi qui negant tia; ergo non potest tribuere actum effectui, existentiae, ut ipsi dicunt, sine fundamento simile optime et accommodate fit a suo si-
existentiam fieri a causis secundis, sed a nisi illa consideretur ut est sub consimili praerequirunt ordine naturae actum existen- mili, secundum id in qua simile est; sicut
solo Deo, consequenter loquuntur dum ne- actu. Recte quidem infert; sed interrogo, tiae in causa secunda ut efficiat. Supponen- ergo esse existentiae effectus est formalis
122 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección XI 123
que se ordena terminativamente la producción eficiente, del mismo modo el ser no está en contradicción con ningunO de ellos; y puede part1c1par este o. aquel
semejante de la causa será el principio formal de tal eficiencia. Tercero, porque género de causalidad según .el grado de existencia, o según la perfección de la
Dios es sumamente eficiente, porqu.! es el ser mísmo sumo y pertectísimo por esencia de la que es existencia. Por eso, por ser la esencia de la materia imper-
esencia; luego la criatura será eficiente por alguna participación perfecta de tal fectísima, aunque esté constituida en acto por la existencia, no es eficiente, sino
ser; luego puede muy bien la existencia creada ser principio de obrar eficiente- únit.:amente receptiva, y, por lo mismo, su existencia no participa el género de
mente; pues ¿qué razón hay para que esto esté en contradicción con ella? Cierta- la causa eficiente, sino sólo de la material. Lo contrario sucede con la existencia
mente, no porque sea el ser de existencia, ya que el ser de la existencia de Dios es de la forma, debiendo filosofarse de este modo en las demás.
activo. Ni tampoco porque sea un ser finito de existencia, ya porque el ser de
esencia de la criatura es asimismo finito, ya también porque para obrar desde un
sujeto presupuesto no se requiere una perfección infinita. Ni porque se trate de un SECCION XI
ser recibido en la esencia) ya porque la forma material está recibida en la materla
y el accidente en el sujeto, y, sin embargo, son activos, ya también porque, en la A QUÉ COSAS COMPETE LA EXISTENCIA Y SI ES SIMPLE O COMPUESTA
realidad, la existencia no está propiamente recibida en la esencia, a no ser única- 1. Una vez explicada la razón común de existencia y sus causas y efectos,
mente según la razón, punto de que nos ocuparemos luego. O, finalmente, porque queda por hablar de las muchas clases de existencia de las cosas creadas; y al
la existencia es un acto hasta tal punto imperfecto que no puede ser principio de mismo tiempo resolveremos de paso la cuarta objeción propuesta en la sec. 1 a
obrar; pero esto no lo pueden decir los que piensan que la existencia es una rea-
favor de la primera sentencia.
lidad distinta y un acto perfectisimo de la esencia; porque, si una cosa obra en
cuanto está en acto y se constituye por la existencia en un acto perfect1simo, en-
tonces se constituye en la razón de principio activo por la existencia. Pero, según Si la existencia corresponde sólo a las cosas singulares
nuestra sentencia, la existencia, tal como se da en la realidad misma, no es tanto
un acto de la esencia cuanto la esencia misma en acto, y, por eso, a causa de 2. Los grados superiores de una cosa existen con la rnisma existencia er: abs~­
la imperfección del acto, no puede repugnarle el ser en la realidad misma principio luto que los inferiores.- En primer lugar podría alguno dudar si la ex1st~nc1a
de obrar eficientemente. corresponde sólo a las cosas singulares, o también a las naturalezas comunes. D1cen,
19. Mas la existencia según la razón, abstracta y principalmente concebida en en" efecto, algunos que, aunque las naturalezas comunes no existan fuer~ de los
cuanto tat) no es significada como principio formal de obrar eficientemente} sino singulares, sin embargo tienen en ellos sus existencia~ peculiares y parcta~es p~r
como constitutiva de la forma en el estado apto para producir eficientemente y las que existen formalmente y en virtud de las cuales, ¡untamente ~on 1~ ex.1stenc1a
para operar; y el principio propio de obrar es la forma existente, o sea, la de la realidad singular o, mejor, de la singularidad, resulta una existencia smgular,
forma que es entidad actual, según se explicó en las otras causas y antes con más por la que el individuo mismo existe adecuadamente. ,Este modo de expr~s~rse
amplitud en la disp. XVIII. sería bastante probable, si en realidad la naturaleza comun fuese realmente dxstmta
20. Con esto se comprende que la existencia creada, por su razón común y del individuo. Mas, por ser esto imposible, como demostrarnos antes, por eso
abstracta, no reclama para sí ningún género determinado de causalidad, pero que mismo también es imposible distinguir la existencia de la naturaleza común de
la existencia de la cosa singular con ninguna distinción que se encuentre en la
realidad. Esto es hasta tal punto evidente que no necesita demostración.
terminus ad quem effectio terminatur, ita stimant existentiam esse rem dístinctam et
simile esse causae erit formale principium actum perfectissimum essentiae; nam si res Sitne existentia rerum tantum singularium
talis efficientiae. Tertio, quia Deus est sum- agit in quantum est in actu et per e:xisten- re; ÍlL'lta determinatum autem gradum exi-
me effectivus, eo quod est 1psum esse per tiam constituitur in perfectissimo actu, ergo stentine, seu iuxta perfectionem essentiae 2. Eadem prorsus existentia existunt gra-
essentiam summum ac perfectissimum; er- per existentiam constituitur in ratione prin- cuius est existentia, participare posse hoc dus rei superiores qua inferiores.- Primum
go creatura erit effectiva ex aliqua perfecta cipii activi. At vero, .itlXta nostram senten- vel illud causalitatis genus. Unde, quía es-ergo dubitare quis potest an existentia sit
participatione talis esse; ergo optime potest tiam, existentia, ut in re ipsa invenitur, sentia materiae imperfectissima est, etiamsirerum tantum singularium, an etiam natu-
existentia creata esse principium efficiendi; non est tam actus essentiae quam ipsa es- sit in actu constituta per existentiam, non rarum cornmunium. Quidam enim dicunt,
cur enim hoc illi repugnabit? Non enim sentía in actu, et ídeo oh imperfectionem est effectiva, sed receptiva tantum, et ideoquamvis naturae communes non ex1stant ex-
quía est esse existentiae, cum esse existen- actus non potest ei repugnare ut in re ipsa existentia eius non participat genus causae tra singularia, in eis tamen habere suas
tiae Dei sit activum. Neque quía est esse sit principium efficiendi. efficientis, sed materialis tantum. Secus vero
peculiares et partiales existentias quibus
existentiae finitum, tum quía etiam esse es- 19. Secundum rationem autem existentia, est de existentia formae, et sic de caeterisformaliter existunt, ex quibus una curn exi-
sentiae creaturae est finitum, tum etiam quia ut sic abstracte et praecipue concepta, non philosophandum est, stentia reí singularis vel potius singularita-
ad agendum ex praesupposito subiecto non significatur ut formale efficiendí príncipium, tis eius fit una existentia singularís, qua
requiritur perfectío infinita. Neque quía est sed ut constituens formam in statu apto SECTIO XI ipsum individuum adaequate existit. Qui di-
esse receptum in essentia, tum quia etiam ad efficiendum et operandum; proprium QUARUM RERUM SIT EXISTENTIA, ET AN
cendi modus esset satis probabilis, si natura
forma rnaterialis est recepta in materia et vero agendi principium est forma existens SIMPLEX VEL COMPOSITA SIT
communis esset ex natura rei distincta in
accidens in subiecto, et nihilominus sunt seu forma quae sit actualis entitas, ut in re ipsa ab individuo. Quia vero hoc impos-
activa~ tum etiam quía, secundum re m, esse alüs causis explicatum est, et latius supra, 1. Explicata communi ratione existentiae sibile est, ut supra demonstravimus, ideo
non est proprie receptum in essentia, sed disp. XVIII. et causis et effectibus eius, dicendum se- etiam est impossibile distinguere existentiam
solum secundum rationem, de qua ínfra di- 20. Ex quo intelligitur existentiam crea- quitur ·de multiplici rerum creatarum exi- naturae communis ab existentia rei singula-
cetur. Vel denique quia esse est actus ita tam, ex communi et abstracta ratione sua, stentia; simulque obiter solvemus quartam · ris distinctione aliqua in re ipsa inventa.
imperfectus ut non possit esse principium non vendicare sibi determinatum aliquod rationem propositam sect. 1 in favorem Quod taffi est per se notum ut non egeat
agendi; et hoc dice re non possunt qui exi- genus causalitatis, sed nulli eorum repugna- pl'imac sententiae. probatione.
124
.___________________D':'isputaciones met~fís0_~~

. 3. Y añado, además, que tampoco por razón se debe o puede distinguir la Disputación XXXI.-Sección XI 125
ex1stenc1~ actu.al Y eJ~rctda de lo.s gra~os. c?munes existentes en la realidad singular
de la eXIstenci~ particular de dicho mdlV!duo. Se puede, sin duda, concebir a la modo general, se lo concibe como algo separado del ejerc1c1o actual del existir.
natural~za comun como abstraída de los individuos; sin embargo, no se la puede Por consiguiente, la existencia .actual, que es la que ejerce en la realidad misma
conceb1r en cuanto tal como actualmente existente, a no ser que se la conciba esta función, debe ser intrínsecamente concebida como individual y singular, y, en
erróne~ente, o como algo imaginable, pero no como algo posible, y, aunque pueda consecuencia, como poseedora de relación inmediata a la esencia individual y sin-
concebirsela como apta para existir, sin embargo no se la puede concebir como gular, y de este modo no hay existencia alguna, incluso racionalmente distinta,
pose~dora d~ e.s~ orden a la existencia inmediatamente y por sí misma, slno que se refiera inmediatamente a la naturaleza común, sino que se refiere única·"
med1an:e el ~dividuo en el que existe. Resulta de aquí que no se puede concebir mente a la que existe en el individuo y en él se ha convertido en singular. Por
a. la existencia actual y ejercida en la realidad misma como inmediatamente actua- eso hay que decir simplemente que la existencia propia e inmediatamente sólo
lizadora de la naturaleza común en cuanto tal, sino sólo de la naturaleza contraída corresponde a las cosas singulares, razón por la que Aristóteles dice, en el lib. I
Y c.on~e;tida .~n individual. Se prueba, porque la naturaleza común, prescindida de de la Metafísica, en el proemio, que sólo se da producción de las cosas singulares,
la mdiv1duac10n, no. es l?róxima-:nente. capaz de la existencia; e incluso según ese puesto que la producción tiende a la existencia, la cual sólo compete a la realidad
estado le es contradtctona la exmtenc1~ actual; luego si se concibe a la existencia singular; y por eso dijo también, en el capítulo sobre la sustancia, que las
como acto de. ~a esencia, no se puede concebir según la razón que posea inmedia- sustancias segundas sólo existen en las primeras. Y la razón es manifiesta por lo
t~ente rel~c1on a la naturaleza común en cuanto común, sino sólo a la realidad dicho, puesto que no puede haber ningún ente en acto, si no es individual y sin-
smg~lar, m1entras que a la común sólo la tiene en cuanto ha sido convertida gular; y la existencia no es, en realidad, más que la entidad actual misma de la
en smgular. e? u~a cosa individi7al. Por consiguiente, en Pedro, por ejemplo, no realidad individual. Mas, si en una sola e idéntica realidad individual distingui-
se puede dtstrngmr ~.ma doble existencia, ni siquiera según la razón, una de Pedro mos racionalmente el individuo de la especie del individuo del género, en este
Y otra de ho:nbre, SI.?O que hay una sólo, por la que existe inmediatamente Pedro caso también podremos distinguir racionalmente la existencia del uno de la exis-
y hombre existe medmtamente según la razón. tencia del otro; sin embargo, ambas han de ser concebidas como la existencia
4. Objeción.- Solución.- Se objetará que la existencia del hombre en cuanto de una cosa singular e individual,· a la que expresan relación inmedj.ata según la
tal puede ser concebida abstractamente, igual que el hombre mismo y que puede razón; por consiguiente, toda existencia, tanto realmente como según la verdadera
ser racionalmente distinguida de las existencias individuales de cada uno de los razón de concebirla, corresponde inmediatamente a alguna realidad singular.
hombres; luego es posible distinguir racionalmente de este modo la existencia de
la naturaleza com~n de la existencia del individuo. La respuesta es negar en abso- Si la exístencia corresponde al supuesto solo, o también a· la naturaleza
luto la consecuencia, porque, cuando se concibe a la existencia abstracta y univer-
individual
salmente, n~ s~ la toma como actual y ejercida, sino sólo en acto signado. Explico
esto de la s1gmente manera: el hombre no puede ser concebido como actualmente 5. Mas cabe todavía preguntar entonces si en las sustancias creadas la existen-
e~stent: mediante la existencia humana en común, sino mediante esta o aquella da corresponde al supuesto solo, o también a la naturaleza. Porque todos los filó-
eXIstencia, y por eso, cuando se lo concibe con relación a la existencia sólo de sofos y teólogos que piensan que la existencia no se distingue de la entidad de la
esencia'/ estiman, en consecuencia, que no sólo el supuesto, sino también la natu-
raleza sustancial individual tiene su propia existencia, y que de este modo en
3, Addo vero subinde, neque etiam ra- ram communem ut coromunero, sed soluro
tione debere aut posse distinguí existentiam Cristo Nuestro Señor la humanidad conservó la existencia propia de la naturaleza,
ad rero individuaro, ad comrounem vera so-
actualem et exercitam graduum communium lum ut facta est singularis in re individua.
existentium in re singulari a particulari exi- Ergo in Petra, verbi gratia, non potest tuali exercitio existendi. Actualis ergo exi- guamus individuum speciei ab individuo ge-
stentia talis individui. Potest quidem concipi distingui duplex existentia, etiaro secundum stentia, quae in re ipsa hoc munus exercet, neris, sic etiam ratione poterimus distinguere
natura communis abstracta ab individuis; rationem, una Petri et alia horoinis, sed est intrinsece concipi debet ut individua et existentiam unius ab existen tia alterius;
tamen ut sic non potest concipi actu exi- una tantum, qua immediate existit Petrus singularis, et consequenter ut habens imme- utraque tamen concipietur ut existentia tei
stens, nisi ex errare cancipiatur, vel tam- et mediate secundum rationero horno. diatam habitudinem ad essentiam individuam singularis et individuae, ad quaro dicit im-
quam aliquid imaginabile, non vera ut ali- 4, Obiectio.- Dissolvitur.- Dices: exi- et singularem, et hoc modo nulla est exi- rocdiatam habitudinero secundum rationem;
quid passibile, et, quamvis possit concipi stentia hominis ut sic potest abstracte con- stentia, etiam ratione distincta, quae imrne- omnis ergo existentia, taro secundum rem
ut apta ad existenduro, non taroen ut im- cipi, sicut ipse horno, et ratione distinguí diate respiciat naturam communem, sed quam secundum veram rationem concipien-
medlate et secundum se habens talero ordi- ab individuis existentiis singulorum homi- solum ut existentem in individuo et in eo dt_, est imroediate alicuius rei singularis.
nem ad esse, sed medbnte individuo in quo nuro;. ergo. hoc modo potest distinguí ratio- singularem effectam. Quapropter símpliciter
existit. Quo fit ut non possit condpi exi- ne extstentm naturae comrounis ab existen- dicendum est existentiam proprie et imme-
stentia actualis et in re ipsa exercita ut tia individui. Respondetur negando absolute Sitne existentia solius supposili) vel etiam
diate solum esse rerum singularium, propter individuae naturae
actuans immediate naturam communem ut consequentiam, quia, cum existentia abstra- quod dicit Aristoteles, I Metaph., in prooe-
sic, sed solum ut contractam et factam indi- cte et universe concipitur, non sumitur ut mio, effectionero solum esse rerum singula- 5. Sed tune ulterius quaeri potest an in
viduam. Probatur, quía natura communis actualis et exercita, sed solum in actu signa- rium, quia effectio tendit ad esse, quod substantiis creatis existentia sit solius sup-
praecisa individuatione, non est proxime ca~ te. qu~d ita decia:o : nam horno non potest solum est rei síngularis; et ideo etiam in positi, vel etiam naturae. Nam omnes phi-
pax existentiae; immo, secundum illum sta- conc1p1 ut actu ex1stens per existentiam hu- cap. de Substant. dixit secundas substan- losophl et theologi qui putant existentiam
tum repugnat ei actualis existentia; ergo ~anam ,in c~mmuni,. sed per hanc vel per tias solum esse in primis. Et ratio constat non distingu1 ab entitate essentiae conse-
concip1endo existentiam ut actum essentiae: illaro extstenttam, et 1deo, quando concipitur ex dictis, quía nullum ens actu esse patest, quenter existimant non solum suppositum,
non potest secundum rationero concipi ut curo habitudine ad existentiam in communi nisi individuum et singulare; e::dstentia au- sed etiam substantialem naturam individuam
habens habitudinem immediatam ad natu- tanturo, concipitur ut quid abstractum ab ac- tem in re nihil aliud est quam ipsamet ac- habere suam propriam existentiam, atque ita
tualis entitas rei individuae. At vera, si in in Christo Domino humanitatem eius reti-
una et eadero re individua ratione distin- nuisse propriam existentiam naturae, etiamsi
126 Di_spu!_C:c~ones rnatafisicas Disputación XXXI.-Sección x.:cl__________________ 127

P?r ,más que en ella no haya habido un supuesto propio y creado. Empero, los por todos los conceptos. Asi, pues, de. ésta puede admitirse que corresponde a\
d1sc1pulos, de Santo Tomás opinan lo contrario, por más que están divididos, ya solo supuesto íntegro, como luego exphcaremos; mas esto no puede ser verdad,
qu_e C~preolo y ~tros enseñan ciertamente que la existencia sustancial corresponde respecto de cualquier existencia. Po~que ~e ha demo~trado que e~ s~r actual de ~a
prrmana Y esencialmente al supuesto solo, pero de tal suerte que la existencia no naturaleza o esencia es verdadera existenCia; ahora b1en, la supos1tahdad no puede
supon~a. en _orden de naturaleza al supuesto constituido y lo actúe en la razón ser término o modo de la naturaleza si no supone en ella algún ser actual y fuera
de existir, smo que ella misma constituya formalmente al supuesto. Resulta, con de las causas; luego supone en ella necesariame~te algún ser de exlste?-cia; . luego
ello, de acuerdo con esta sentencia, si prescindimos aquello que es como el sujeto no toda existencia puede ser acto del supuesto, smo que hay alguna ex1stenc1a que
o receptáculo de la existencia, que no se trata, en realidad, del supuesto, sino de es acto de la naturaleza. Además, la subsistencia se distingue ex natura reí de la
la naturaleza misma; porque el supuesto es más bien lo compuesto o constituido esencia actual, como luego demostraremos, mientras que la existencia propia de
por la naturaleza y la existencia, y de esta suerte la existencia pertenecerá al la naturaleza no se distingue de ella ex natura t·ei, en cuanto es una ~senda actual;
supuesto en cuanto constituido, y a la naturaleza como potencia actuable. Esta luego es preciso que alguna existencl.a ~ea propia de la. naturaleza m1sma, concreta-
sentencia es falsa en el punto en que confunde la existencia con la subsistencia mente la que en la realidad no se d1stmgue de esa mlSma ·naturaleza.
Y no atri_buye a la existencia el efecto formal que le es propio, que es constitui; 7. Por eso ha estado bien dividida la existencia; pues hay una que es total-
a 1? realtdad en acto en la razón de ente actual, punto que hemos tocado más mente completa en el género de la sustancia, a la qu~ suele llamarse e~istencla ~~r
arnba y del que vamos a hablar con más amplitud luego, al ocuparnos de la se y que implica no sólo la actualidad de la esenc1a o naturaleza, smo tamb.1en
naturaleza y del supuesto. et' modo de esa naturaleza que se llama subsistencia, y su actuali~ad. Esta ~xis·­
6.. ~n cambio, Cayetano y otros enseñan que la existencia supone al supuesto tencia, pues, corresponde al supuesto solo, no como un acto s~ple ~e este,
const~tmdo en la razón de. supuesto, actuándolo y constituyéndolo primaria y sino como compuesta de la existencia de la naturaleza y ,de la ex1ste~c1a ~e la
esencmlmente como ente existente en acto. El fundamento de éstos consiste en misma supositalidad, de la que luego tratare~os. Y por razon de esta exrstencm se
que sólo el supuesto es lo que existe, hablando con propiedad; del mismo modo que dice que la realidad es en absoluto. lo que exiSte, o u~ ente completo, y, por ello,
sólo el supuesto es el que opera, ya que el ser corresponde a quien corresponde es la propia del supuesto, y, propiamente hablando? esta es l~ que se presupone
el_ operar; luego la existencia es primaria y esencialmente un acto del supuesto, para la operación, razón por la cual el oper~ se ~tnbuye p:opmmente al supue~to
mientras que a la naturaleza y a sus partes se comunica consiguientemente. Y esta 0 a la realidad subsistente. Mas hay otra ex1Stenc1a sustancial no totalmente com-
sentencia ciertamente seria probable, si la existencia fuera una realidad distinta de pleta y terminada en su ~énero? porque todavía puede ser terminada por la sub-
1? naturaleza_ sust~ncial, por más que difícilmente podria explicarse qué función sistencia. y ésta es la ex1stenc1a de la naturaleza en cuan~o es. naturaleza, .Y es
tLene la subsLstenc1a sobre una naturaleza sustancial considerada precisivamente en la que le conviene a ésta más inmediatamente que a la subs1stencm; porque, Igual
cuanto es esencia y con prioridad de naturaleza a que sea existente, cuestión de que la naturaleza sustancial, por más que sea completa en el ~énero de nat?raleza,
que nos ocuparemos en la referida disputación sobre el supuesto. Mas, hablando sin embargo en absoluto no es totalmente completa en 1~ r~zon de sust?ncm _hasta
en absoluto, esta sentencia no se refiere a la existencia accidental, como es de que sea subsistente. Y una naturaleza. tal. puede preexista·. a la subs1stenc1a en
por s¡ evidente; y respecto de la sustancial cabe entenderla) o de toda exis- orden de naturaleza, igual que en el rmsteno ~e la Encarnación la naturaleza ~?:e­
tencia de cualquier entidad actual sustancial, o sólo de la existencia completa existió a la asunción, pues todo lo que es asum1do es presupuesto para la asuncmn,

proprium et creatum suppositum in ea non 6. At vera Caietanus et alii docent exi- potest quod sit solius integri suppositi, ut naturae qui subsístenth dícítur, et actu~li­
fuerlt. At vero discipuli D. Thomae con- stentiam supponere suppositum constitutum mox explicabimus; tamen de omni existen- tatem eíus. Talis ergo existentia est solms
trarium sentiunt; divisi tamen sunt, nam in ratione suppositi, illudque actuare et pri- tia id verum esse non potest. Quía ostensum suppositi, non ut actus simplex eius, se.d
Capreolus et alií docent quidem existcntíam mo ac per se constituere ens actu existens. est esse actuale naturae seu essentiae esse ut composita ex existentia naturae et exi-
substantialem csse primo ac per se solius Quorum fundarnentum est quia solum sup- veram existentiarn; sed suppositalítas non stentia ipsius suppositalitatis~ de .qua _i~fra
suppositi, ita tamen ut existentia non sup- positurn est id quod est, propríe loquendo; potest terminare et modificare naturam nisi dicetur. Et ratione huius ex1stentme d1c1tur
ponat ordine mturae suppositurn constitu- sicut solum suppositum est quod operatur, supponendo in illa aliquod ~ss.e actua~e ~t res simpliciter esse id quod es_t, seu co::n.-
tum et illud actuet in ratione existendi, sed quia eius est es se cuius est operari; ergo extra causas; ergo necessano suppomt m pletum ens, et ideo est propna suppos1t1,
formaliter ipsa constituat suppositum. Quo existentia primo et per se est actus suppo- illa aliquod esse existentiae; ergo non pot- et haec supponitur, per se loquendo, ad
fit ut, iuxta h1nc sententiam, si praescinda- siti; consequenter vera communicatur na- est omnis existentia esse actus suppositi, sed operationem, et ideo operari proprie tribui-
mus id quod est qu3:si :mbiectum vcl re- turae et partibus eius. Et esset quidem haec datur aliqua existentia quae sit actus natu- tur supposito seu rei subsistenti. Alia verc
ceptivum existentiae, revera non sit suppo- sententia probabilis, si existentia esset res rae. Praeterea, suppositalítas distinguitur ex est existentia substantialis non omnino com-
situm, sed natura ipsa; nam suppositum distincta a substantiali natura, quamquam natura rei ab essentia actuali, ut infra osten- pleta et terrninata in suo genere, quía adhuc
potius est compositum seu constitutum ex aegre possit explicari quid faciat subsistentia demus, propria autem existentia naturae non potest per subsistentiam terminad. E~ haec
natura et ex:btentía, atque ita existentia erit circa substantialern naturam praecise consi- distinguitur ex natura rei ab ea ut est est existentia naturae ut natura est, tmme-
suppos1tt ut constituti, naturae vera ut deratarn ut essentia est et prius natura quam quaedam essentia actualis; ergo necesse est diatius illi conveniens quam subsistentiae;
potentiae actuabilis. Quae sententia in eo existens, de quo agemus in disputatione ut aliqua existentia sit propria ipsius natu- nam sicut natura substantialis, etiarnsi com-
falsa est _ quod confundit existentiarn curn citata de supposito. Simpliciter autem lo- rae, illa, scilicet, quae in re non distinguitur plet~ sit in genere naturae, tamen simJ?li-
subsistentia et non tribuit existentiae pro- quendo, haec sententia non loquitur de exi- ab eadem natura. citer in ratione substantiae non est omnmo
prium effectum formalem eius, qui est con- stentia accidentali, ut per se clarum est; de 7. Quapropter recte divisa est existentia; completa, donec sit subsistens. Potestque
stituere rem in actu in ratione entis actualis, substantiali autern potest intelligi, vel de quaedam enim est omnino completa in g~­ talis natura praeexistere subsistentiae ordine
quam rern supra attigimus et de ea latius omni existentia cuiuscumque entitatis acUla- nere substantiae, quae solet dici per se exi- naturae, sicut mysterio Incarnationis prae-
dicturi sumus infra, agentes de natura et lis substantialis, vel solurn de existentia om- stentia et includit non solum actualitatem extitit natura assumptioni; omne enim quod
supposito. ni ex parte completa. De hac igitur admitti essentiae seu naturae, sed etiarn modum talis assumitur praesupponitur assumptioni, ut
128 Disputaciones metafísicas Disputación XXX"'l~.-S---':_:ecccc_cz_c·ó'-n~X=J_ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _ _l_29

como dijo Santo Tomás, !II, q. 4, a. 2 y 3; y por eso, en q. 6, a. 4, ad 3, dice unida a la existencia de la materia, completará la existencia íntegra de la natu-
que la humanidad de Cristo fue ente con prioridad de naturaleza a haber sido raleza total. Pues la existencia c;le la forma no puede ser por sí sola íntegra y
unida al Verbo; y se refiere al ente en acto, ya que ente en potencia lo fue desde total, ya porque la forma sola no es la esencia total de la cosa, según la senten-
la eternidad; y el ente en acto se constituye por la existencia. Por consiguiente, cia más verdadera, ya también porque~ como la existencia de la forma presupone
esta existencia que se concibe como previa a la subsistencia es preciso que afecte la existencia de la materia y tiene que unírsele, es necesario que no sea total,
de manera próxima e inmediata a la naturaleza y no al supuesto. sino parcial, a fin de que pueda componer con ella un uno per se.
9. De aquí se infiere que la existencia no es siempre una entidad simple, ni
es siempre compuesta; sino que es tal cual lo exige la esencia. Por consiguiente,
Si la existencia actualiza inmediatamente a las partes si se trata de una esencia simple y que sea al mismo tiempo completa e íntegra,
o sólo a la naturaleza íntegra la existencia será de modo semejante simple y total en su orden, o sea, de acuerdo
con la razón de naturaleza, siendo éste el tipo a que pertenece la existencia
8. En tercer lugar puede preguntarse cómo es esta existencia de la natura- sustancial de la naturaleza angélica. Pero, si se trata de una esencia simple y parcial,
leza, y si es inmediatamente acto de la sola naturaleza sustancial completa, o tam- la existencia será también simple e incompleta y parcial en ese orden, siendo de
bién de sus partes. En este problema, dejando a un lado la opinión de aquellos esta clase la existencia de la materia y de la forma sustancial. Mas, si se trata
que ponen distinción real entre la existencia y la esencia) los cuales deben expre- de una esencia compuesta de materia y forma y que sea completa e íntegra,
sarse en consecuencia con lo dicho en la sección anterior, nosotros tenemos que de modo similar la existencia será compuesta de las existencias de la materia
afirmar que la existencia, hablando en general, no es un acto de la sola esencia y de la forma, y será íntegra y total en su orden. Finalmente, si es una esencia
completa; sino que, igual que se divide a la esencia en total y parcial, o en compuesta cier~amente de materia y forma, pero que no es una esencia total,
completa e incompleta, del mismo modo hay que dividir la existencia dentro del sino que es parte integral de otra, tendrá una existencia semejante o proporcional:
mismo orden. Por consiguiente, la existencia parcial conviene inmediatamente de este modo, en efecto, la cabeza, por ejemplo, o la mano tiene una esencia
a una parte de la esencia, aunque la existencia íntegra de la naturaleza se refiera parcial compuesta de su materia y de su forma, esencia que, por lo mismo,
inmediatamente a la esencia completa. Esto se infiere manifiestamente del fun- es parcial, porque consta de una materia parcial y de una forma que o es parcial
damento propuesto: que la existencia no se distingue realmente de la esencia o al menos informa esa parte de la materia parcial e inadecuadamente, por así
actual; porque, del mismo modo que la esencia completa es un ente actual, asi decido. Por tanto, de acuerdo con el modo de esencia, asi es la existencia de
también sus partes son entes actuales, aunque parciales; luego incluyen sus cada realidad, consecuencia que se sigue manifiestamente del principio sentado
propias existencias pardales, que no se distinguen realmente de esas mismas partes de que la esencia actual y la existencia se identifican en la realidad.
de la esencia. Además, porque la materia prima, en cuanto se la presupone para 10. En contra de esta solución suelen hacerse muchas objeciones, mas pue-
la forma como conservada o creada por Dios, es una entidad actual que incluye den reducirse a tres capitulas principales. El primero contiene las autoridades y
algún ser de existencia, según quedó demostrado antes; luego tiene su propia razones con que suele probarse que la materia no tiene existencia alguna, sino
existencia parcial, puesto que, bajo dicha razón, y en cuanto se la supone con que la toma toda de la forma, puesto que de por sí es pura potencia y casi
prioridad de naturaleza a la forma, no puede existir por la existencia del todo, nada; y si tuviera de suyo existencia, tendría de suyo actualidad y una actualidad
como es de por sí evidente. Por otra parte, la forma, al ser más actual que la
materia, con mucho mayor razón lleva consigo su propia existencia, la cual,
riae, complebit integram existentiam totius composita ex existentiis materiae et for-
dlxit D. Thomas, III, q, 4, a. 2 et 3; et in:ompl.etam~ ita etiam distinguendam esse naturae. Neque enim potest existentia for- mae et integra ac totalis in suo ordine.
ideo q. 6, a. 4, ad 3, dicit humanitatem ex1stent1am mtra illum ordinem. Existentia rnae per se sola esse integra ac totalis, Denique, si essentia sit composita quidem
Christi prius natura fuisse ens quam fuerit ergo partialis immediate convenit parti es- tum quia non est forma sola tata reí essen- ex materia et forma, non tamen sit tata
Verbo unita; loquitur autem de ente actu, sentiae, quamvis integra existentia naturae tia, iuxta veriorem sententiam, tum etiam essentia, sed pars integralis alterius, similem
nam ens in potentia ex aeternitate fuit; con- immediate respiciat completam essentiam. quia; cum existentia formae supponat exi- seu proportionalem habebit existentiam: sic
stituitur autem ens actu per existentiam. Hoc plane sequitur ex fundamento pasito, stentiam materiae et illi unienda sit, oportet enim caput, verbi gratia, vel manos partia-
Hanc igitur existentiam, quae subsistentiae quod existentia non distinguitur in re ab ut non sit totalis, sed partialis, ut possit lem habet essentiam ex sua materia et forma
praeintelligitur, necesse est proxime et im- essentia actuali; nam, sicut tata essentia cum illa unum per se componere. compositam, quae ideo partialis est quía ex
mediate afficere naturam et non suppositum. actualfi ens est, ita et partes eius sunt ac- 9. Atque bine colligitur existentiam non materia partiali constat, et ex forma vel par-
tualia en tia, licet partialia; ergq includunt semper esse entitatem simplicem, nec sem- tiali, vel cette pattialitel' (ut sic dicarn) et
Actuetne existentia immediate partes vel proprias partiales existentias, quae ab ipsis per cornpositam; sed talem esse, qualem inadaequate informante illam partero mate-
tantum integram naturam partibus essentiae in re non distinguuntur. exigit essentia. Itaque, si essentia sit sim- riae. Iuxta modum ergo essentiae talis est
8. Tertio, inquirí potest qualis sit haec Item, quia materia prima, ut supponitur for- plex, simulque sit completa ac integra, exi- existentia uniuscuiusque, id quod plane se-
existentia naturae, et an sit immediate actus mae conservata vel creata a Deo, est actua- stentia similiter erit simplex et totalis in suo quitur ex pasito fundamento, quod essentia
solios naturae substantialis completae, vel lis entitas includens aliquod esse existentiae, ordine, seu iuxta rationem naturae, et huius~ actualis et exh¡tentia in re ídem sunt.
etiam partium eius. In qua re, omissa opi- ut in superioribus ostensum est; ergo habet madi est substantialis existentia naturae an- 10. Contra hanc vero resolutbnem multa
nione eorum qui realiter distinguunt exi- propriam existentiam partialem, quia sub gelicae. Si vera essentia sit simplex et par- solent obüci, sed ad tria praecipua capita
stentiam ab essentia, qui consequenter lo- ea ratione et ut prius natura supponitur tialis, existentia similiter erit simplex et revocari possunt. Primum continet auctori-
qui debent iuxta dicta in superiori sectione, formae non potest existere per existentiam incompleta seu partialis in illo ordine, et tates et rationes quibus probari solet mate-
dicendum nobis est existentiam, generaliter totius, ut per se manifestum est. Rursus, huiusmodi sunt existentiae materiae et for- riam nullam habere existentiam, sed totam
loquendo, non esse actum solius essentiae forma, curo sit actualior quam materia, mul- mae substantialis. Si vera essentia sit com- capere a forma, quía ex se est pura potentia
completae; sed, sicut distinguitur essentia to magís secum affert suam propriam exi- posita ex forma et materia, sitque comple- et prope nihil; si autem ex se haberet exi-
in totalem et partialem, seu completam et stentiam, quae, adiuncta existentiae mate- ta et integra, simili modo existentia erit stentiam, ex se· haberet actualitatem eamque
DISPUTACIONES V - 9
•••
130 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección XI 131

muy perfecta, ya que la existencia es el acto perfecto y la participación perfecta antes. De qué grado y de qué clase sea esta dependencia respecto de la forma se
del ser divino, según el testimonio de Dionisia en c. S del De divin. nomin. explicó profusamente en dicho pasaje, y por eso aquí no es preciso decir más
Después, porque se deduce que la forma no tiene ningún efecto causal en la sobre dichas objeciones. ~
materia, porque ni le confiere la esencia ni la existencia. Finalmente, porque, en 11. La segunda y principal objeción se toma de parte de la fonna, y prin-
otro caso, la materia podría existir sin la forma, al menos por potencia absoluta, cipalmente del alma racional, cuyo ser se identifica con el ser de todo el hombre
siendo lo contrario lo que Santo Tomás enseña tantas veces. Mas de todo esto 0 de la humanidad; y se trata de un ser simple y no compuesto, ya que
hemos hablado ampliamente antes, disp. XIII y XV, y por eso decimos en pocas permanece en el alma sola y es, en consecuencia, totalmente espiritual; luego,
palabras que el que la materia no tenga de suyo existencia, sino que la tome toda aunque la humanidad sea una esencia compuesta, sin embargo el ser de ella no
de la forma, se puede entender de dos maneras. Primero, que no la tiene, a no es compuesto; luego con idéntico motivo se ha de afirmar proporcionalmente otro
ser dependiente de la forma por su naturaleza, y en este sentido concedemos que tanto de cualquier naturaleza sustancial compuesta. El antecedente tiene muchos
la materia recibe la existencia de la forma, según se explicó suficientemente en partidarios en la escuela de Santo Tomás, tomándolo de su doctrina, I, q. 76,
la sec. 9. Mas el otro sentido es que la materia en su entidad actual no incluye a. 1, ad 4, y De ente et essentia, c. 5. Cayetano lo defiende y explica amplia-
ninguna existencia propia, sino que la recibe totalmente prestada de la forma, de mente en estos pasajes, y el Ferrariense en el lib. II cont. Gent., c. 63, cerca del
tal suerte que existe formal e intrínsecamente y queda constituida en el ser principio. Y cabe probarlo racionalmente de este modo, porque el ser de todo
de entidad actual por la forma misma o por algo que se concede a la materia en el hombre no puede ser material, de lo contrario el alma no podría eXIstir en
concepto de forma, y este sentido es falso. Por eso, en sentido opuesto, conce- virtud de ese ser; luego es preciso que sea espiritual, puesto que entre estas
demos qv:e la materia tiene su existencia propia, que no debe formalmente a cosas no se da medio; luego es en sí mismo incorruptible y perpetuo y le con-
la forma, punto que quedó suficientemente probado antes. Y allí se ha explicado viene esencial y primariamente al alma, permaneciendo en ella después de la
también en qué sentido la materia es pura potencia receptiva en orden al acto separación. En segundo lugar, porque el alma, mientras está en el cuerpo, existe
formal, pero no al acto entitativo o de existencia. Y se dice que es casi nada, en virtud del ser del todo; luego no tiene un ser distinto del ser del todo, ya
porque entre los entes sustanciales tiene el lugar inferior en la perfección; sin que, de lo contrario, existiría simultáneamente en virtud de .dos . existencias,
embargo, por el hecho mismo de decirse que es casi nada, se dice consecuente- cosa que es superflua e imposible; luego el ser del alma se Identifica con el
mente que tiene algo de entidad, debido a lo cual se separa de la nada, teniendo de todo el compuesto. ·
en conformidad con esto algo de existencia. Porque, aunque del ser en cuanto 12. A la objeción se responde que los que piensan que la existencia es una
tal se diga que es lo más noble, sin embargo no todo ser es perfectísimo, sino realidad distinta de la esencia, son bastante consecuentes al afipnar que este ser
que en él se dan grados de acuerdo con la diversidad de las realidades y esencias. en el hombre es inmaterial y que, en consecuencia, conviene primariamente al
Y de esta suerte, aunque la materia tenga algún ser propio, empero, por ser alma y se comunica a la materia y al compuesto total . medi:mte ella. ~e:o, si
i.mperfectísimo en el género de la sustancia, por lo mismo, no obstante dicho ser> se supone el fundamento contrario, es decir, que la ex~stencta no se d1stmgue
la materia puede ser imperfecta y casi nada. Por otra parte, aun cuando la ma- realmente de la esencial actual, hay que afirmar necesanamente que de tal ma-
teria tenga su propia existencia, sin embargo la tiene dependiente de la forma, nera se compara el ser del alma con el ser del ~ombre o de la humanidad :omo
afirmándose en este sentido que la forma le confiere el ser, según quedó explicado se compara el alma según su esencia a la esencia de hombre o a la bumamdad.
y el alma no es la esencia total del hombre, ni tampoco se distingue de ella
perfectissimam; nam existen tia est perfectus propriam existentiam, quam formaliter non
actus et perfecta divini esse participado, habet a forma, quod satis in superioribus lis sit haec dependentia a formR, dicto loco duo non datur medium; ergo secundum se
teste Dionys., c. 5 de Divín. nomin. Item, probatum est. Et ibidem etiam declaratum fuse est explicatum, et ideo plura hoc loco est incorruptibile et perpetuum et per se
quia sequitur formam nihil causare in mate- est quomodo materia sit pura potentia re- de illis obiectionibus dicere necesse non est. primo conveniens animae, et in e:: post. se-
ria, quia neque essentiam neque existentiam ceptiva in ordine ad actum formalem, non 11. Secunda obiectio principalis sumi- parationem manens. Secundo, qUla amma,
illi confert. Tandem, quia alias posset ma- vero ad actum entitativum seu existentiae. tur ex parte formae, et praecipue ab ani- dum est in corpore, existit per esse totius;
teria esse sine forma, saltem de potentia ab- Prope nihil autem esse dicitur, quia inter ma rationali, cuius esse est ídem cum ergo non habet esse distinctum ab esse to-
soluta, cuius oppositum docet saepe D. Tho- entia substantialia infirnum locum tenet in esse totius hominis seu humanitatis; illud tius, alioqui simul existeret per duo esse,
mas. Sed de .his omnibus late dictum est perfectione; tamen, hoc ipso quod dicitm autem est esse simplex et non composi- quod est superfluum et impossibile; ergo
supra, disp. XIII et XV, et ideo breviter esse prope nihil, consequenter dicitur habere tum, quia manet in sola anima, et conse- est ídem esse animae et totius compositi.
dicitur dupliciter posse intelligi materiam aliquid entitatis, quo recedit a níhilo, et se- quenter est omnino spirituale; ergo, quam- 12. Ad hanc obiectionem respondetur eos
nullam ex se -habere existentiam, sed totam cundum id habet aliquid existentiae. Quam- vis humanitas sit essentia compositaj ni- qui existimant existentiam esse rem distin-
capere a forma. Primo, quod non habet il- quam autem ipsum esse ut sic dicatur nobi- hilominus esse eius non est compositum; ctam ab essentia, satis quidem consequenter
lam nisi natura sua dependentem a forma, lissimum, tarnen non omne esse est per- ergo ob eamdem causam ídem erit propor- opinari hoc esse in homine irnmateriale esse,
et hoc sensu concedimos materiam capere fectissimum, sed in eo reperiuntur grados tionaliter dicendum de qualibet substantiali et consequenter primo convenire animae et
existentiarn a forma, ut sect. 9 satis decla- iuxta rerum et essentiarum diversitatem. At- natura composita. Antecedens est valde re- per illam communicari materiae et toti com-
ratum est. Alius vera sensus est quod ma- que ita, quamvis materia habeat aliquod esse ceptum in schola D. Thomae, ex doctrina posito. At vera, supposito contrario funda-
teria in entitate sua actuali nullam includat proprium, tamen, quia in genere substantiae eius, I, q. 76, a. 1, ad 4, et de Ente et es- mento, nimirum, existentiam non esse in re
existentiam propriam, sed illam a forma om- illud est imperfectissimum, ideo, non ob- sent., c. 5. Quibus locis id Caietan. late distinctam ab essentia actuali, necessario di-
nino mutuetur, ita ut per ipsammet formam, stante tali esse, potest materia esse imper- defendit et dedarat, et Ferrar., lib. II cont. cendum est ita comparari esse animae ratio-
vel per aliquid quod ratione formae datur fecta et prope nihil. Rursus, licet materia Gent., c. 63, prope initium. Et potest in nalis ad esse hominis, seu humanitatis, sicut
materiae, ipsa formaliter et intrinsece exi- habeat propriam existentiam, illam tamen hunc modurn ratione suaderi, quia esse to- comparatur anima secundum suam essentiam
stat et constituatur in esse entitatis actuf!lis, habet dependentem a forma, et hoc modo tius hominis non potest esse materiale, alio- ad essentiam hominis, seu ad humanitatem.
et hic sensus est falsus. Ideoque in sensu dicitur forma conferre illi esse, ut in supe- qui non posset per illud esse anim,g_ existere; Non est autem anima tata essentia hominis,
opposito concedimos materiam habere suam rioribus declaraturn est. Quanta vera et qua- ergo oportet ut sit spiritmle, quía inter baec neque etiam ita condistinguitur ab illa ut
132 Disputaciones metafísicas Disputación XXXl.-Sección XI 133

de tal manera que no esté incluida en ella, sino que se distingue como la parte se desprende de los lugares citados, II cont. Gent., c. 81, ad 3; Quodl. X, a. 3 y 6,
del todo; así, pues, el ser del alma no es el ser total del hombre o de la lugares en los que jamás dice que el ser del alma sea el ser total del comp~esto,
humanidad, ni se distingue del mismo hasta tal punto que no esté incluido en sino sólo que deviene o es el ser del compuesto mientras está comumcada
él sino que entra en su composición intrínseca y constituye lo principal en el
o
al cuerpo; y se le puede llamar ser del compuesto como su acto y perfección
se; mismo del hombre, aunque no pueda constituir el ser íntegro, dado que el principal, por más que no sea su ser total e integro. Y si alguno, finalmente,
cuerpo. mismo tiene también algún ser propio, que también comunica a la hun:a- pretende que Santo Tomás opinó que aquel mismo ser inmaterial que permanece
nidad en su género de causa, en el de la matenal concretamente. Y ésta ha s1do en el alma separada es el ser íntegro y total por el que existe el hombre completo,
la opinión de Escoto, In IV, dist. 43, q. 1, y en el Quodl., q. 9. cosa que insinúa en los pasajes citados y en otros, como puede verse en In l,
13. Ni Santo Tomás ha enseñado nunca expresamente que el ser del alma dist. 8, q. 6, a. 2, ad 1 y 2, y dist. 15, a. 3, y con frecuencia en otros pasajes,
sola constituya el ser total e íntegro de la humanidad completa; sino que en consecuentemente debe afirmar que Santo Tomás se expresa en la opinión de
el lugar citado De ente et essentia, c. 5, dice más bien que del alma y del que el ser es una cosa distinta de la esencia, sentencia que nosotros no defendemos
cuerpo resulta 'un solo ser en un solo. compuesto, refiriéndose manifi~stamente ahora.
al ser de la existencia. Y, en cambio, s1 el ser del hombre no fuese mas que el 14. La respuesta a la primera razón es negar que el ser del hombre sea
mismo ser espiritual del alma, comunicado y como extendido al cuerpo, no se absolutamente inmaterial, siendo asi que más bien ha de Ilamársele absoluta-
afirmaría con propiedad que tal ser es resultado del alma y del cuerpo. Y lo que mente material, al igual que es material la esencia del hombre. Y es una natu-
inmediatamente añade Santo Tomás, que dicho ser, en cuanto pertenece al alma, raleza material, no porque sean materiales todas las partes de que consta, sino
no es dependiente del cuerpo, no tiene el sentido de que el ser total del hombn; porque una de ellas es material. Se llama, en efecto, inmaterial a la realidad que
permanezca en el alma separada y que sea independiente del cuerp?, porq~e m no consta de materia, ya que fa negación incluida en la palabra excluye la com-
las palabras mismas arrojan este sentido, ni. hay nada que nos obligue a mter- posición de materia. Por eso toda realidad que consta de materia, aunque por otro
pretarlo asi. El sentido mejor es, pues, que d1cho ser, en cuanto pertenece al alma, concepto esté constituida por una forma espiritual y material, es y ha de ser
es decir en cuanto a aquella parte suya que se refiere al alma, no depende del llamada en absoluto material. De modo semejante, por tanto, el ser total del
cuerpo. 'y éste es el punto en, el que Santo Tomás estableció la diferencia entre hombre es material, no porque todo ser parcial del que se compone sea material,
el ser del alma racional y el de las otras formas, en que las otras for~as no sino porque resulta del cuerpo, que es material, y del ser del alma. Y cuando
tienen ser si no es en cuanto informan la materia y dependen de ella, mientras se objeta que el a1rna no puede existir en virtud de un ser material, hay que
que el alma tiene un ser in~epe~diente 9ue comunica a la ~~teria cuando 1~ responder que mediante tal ser no puede existir adecuadamente. y como por acto
jnforma. No porque la matena m1sma ex1sta formalmente en vntud ?e
ese set, propio, pero que puede existir inadec~1ada .o parcialmente .mediante dicho ser, n.o
sino porque es actualizada, perfeccionada, protegida o conse:vada por el. cuan- Y. en cuanto consta de una parte matenal, smo en cuanto mcluye otra parte espi-
ritual que le es propia y proporcionada al alma. Por consiguiente, este ser íntegro
do el alma se separa, puede conservar ese mismo ser en s1, por, ser esp1ntual Y
subsistente, por más que no sea absolutamente completo en el genero de la su~­ del hombre es adecuado al hombre total, pero respecto de cada una de sus
t·ancia. Este es el motivo por el que pudo afirmar algunas veces Santo Tomas partes es inadecuado, es decir, las rebasa, y, por lo mismo, no actúa según su
que el ser que pertenecía al compuesto permanecía en el alma separada, como totalidad a cada una de ellas, sino que las actúa según algo que le pertenece, en

in illa non includatur, sed distinguitur ut est animae, non esse dependens a corpore, separata, ut patet ex citatis locis II cont. sint, sed quia altera est materialis. Res enim
pars a tato; ita ergo esse animae non est non habet illum sensum_ quod tatum esse Gent., c. 81, ad 3; Quodl. X, a. 3 et 6, immaterialis dicitur quae ex materia non
totum esse hominis seu humanitatis, neque haminis maneat in anima separata sitque a quibus locis nunquam ait esse animae esse constat; negatio enim ibi inclusa composi-
est ita condistinctum ab illo ut in eo non corpore independens, quia neque verba ip:.;a totum esse compositi, sed solum quod fit tionem ex materia excludit. Unde omnis re.s
includatur; sed est intrinsece componens hunc sensum prae se ferunt, neque est ali · vel est esse compositi dum communicatur quae materia constat, quamvis aliunde spi-
illud, et id quod est praecipuur;n in ipso esse quid quod nos cogat ad ita interpretandum. corpori; potest autem dici esse compositi, rituali et immateriali forma constituatur;
hominis, quamquam non poss1t es~e totum, Optimus enim sensus est illud esse, t;r~ut tamquam actus et praecipua perfectio eius, matcrialis simpliciter existit et appellanda
quía ipsum corpus aliquo~ I?ropnum ~S5!:. est animae, id est, quantum ad partem llhus quamvis non sit integrum et totale csse eius. est. Simili ergo modo esse totale hominis
habet, quod etiam human~t~tl commm;uc.at quae ad animam spec~at,, non pendere a ~ar­ Quod si quis tandem contendat D. Thom. materiale est, non quía arnne esse partiale,
in suo genere causae, sc1hcet, mat;:nahs. pare. Et in hoc const1tmt D. Thomas dtffe- sensisse illud ipsum esse immateriale quorJ. ex qua componitur, materiale sit, sed quía
Atque ita opinatus est Scot,, In IV, d1st. 43, rentiam ínter esse anhnae rationalis et alia- manet in anima separata esse integrum et ex esse corporis, quod materiale est, et esse
q. l, et in Quodl., q. 9. rum formarum, quod aliae formae non ha- totale esse qua tatos horno existit, '=JUOd animae consurgit. Curn vera obiicitur quod
13. Neque D. Thomas expresse aliquan- bent csse nisi ut infonnant materiam et citatis locis et alüs insinuat, ut videre- licet anima non potcst existere per esse materiale,
do docuit esse solius animae esse totale et pcndent ab illa; anima vera habet esse In I, dlst. 8, q. 6, a. 2, ad 1 et 2, et dist. 15, respondcndum est, adaequate et tarnquam
integrum tatius humanitatis; sed in citato independens, quad communicat materiae, a. 3, et saepe alibi, dicere consequenter de- per proprium acturn non posse existen: per
loco de Ente et essentia, c. 5, ait potius quando illam informat. Non quía per illll:d bet D. Thom. procedere in ea sententia, tale esse, tamen inadaequate seu partialiter
ex ~nima et corpore resultare unum esse in esse ipsa materia formaliter existat, sed qma quod esse sit res distincta ab essentia, quam posse existere per tale esse, non quatenus
uno composito, et loquitur manifeste de esse per illud actuatur, perficitur et fovetur. seu nos nunc non defendimus. constat ex p9rte materiali, sed quatenus
existentiae. At vera, si esse hominis non conservatur. Quando vera separatur amma, 14. Ad primam rationem respondetur ne- aliam partem spiritualem includit ipsi ani~
esset aliud quam ipsummet spirituale esse potest illud idem esse in se retinere, quía gando esse hominis esse omnino immate~ mae propriam et proportianatam. Est itaque
animae, communicatum et quasi extensum est spirituale et subsistens, licet non omnino riale, sed potius appellandum esse absolute hoc integrum esse hominis adaequatum toti
ad corpus, non proprie diceretur illud esse completum in genere substantiae. Atque hac materiale, sicut essentia hominis materialis homini, singulis autem partibus eius inadae-
resultare ex anima et corpore. Quod vera ratione dicere potuit interdum D. Thomas est. Est autem materialis natura, non quia quatum, id est, excedens, et ideo non actuat
statim addit D. Thomas, illud esse, prout esse quod erat compositi manere in anima omnes partes ex quibus constat materiales singulas secundum se totum, sed secundum
Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección XI 135
134

proporc10n con cada una de las partes. Por eso cabria retorcer el argumento: tenga alguna entidad real, porque, de lo contrario, ni siquiera podria tener po-
porque el cuerpo material tampoco puede existir formal e intrínsecamente me- tencia receptiva real.
diante un ser inmaterial, ya que el mismo cuerpo es una entidad actual material 17. El segundo era porqu¡;.., en otro caso, de la materia y de la forma no
y extensa, que está intrínsecamente constituida por algún ser actual, el cual
resultaría un uno per se, puesto que de dos entes en acto no resulta un uno
es preciso que sea también material y extenso, y este ser es una verdadera exis- per se. A esto se responde que, si se trata de entes en acto en cuanto se dis-
tencia, según se demostró anteriormente; luego el cuerpo mismo no puede existir
tinguen de los entes en potencia -ya que éste es el sentido en el que ahora
intrínsecamente mediante un ser inmaterial; luego es necesario que el ser del hablamos de entes en acto, pues así es como por la existencia queda formal e
hombre completo sea material, como compuesto del ser material del hombre y intrínsecamente constituido el ente en tal actualidad-, refiriéndonos, pues, en
este sentido al ente en acto, no sólo no hay contradicción en que de dos entes
del inmaterial del alma.
15. Y con esto resulta fácil la respuesta a la segunda razón que se puede en acto se constituya un ente per se, sino que incluso es imposible que se cons-
presentar sobre la materia misma y sobre cualquier parte existente en el todo. tituya si no es de dos entes en acto, ya que el ente en potencia, por no ser
Hay que decir, en consecuencia, que la parte existente en el todo existe por el nada, no puede constituir nada en acto, sino sólo en potencia, según se dijo
ser del todo y por el ser propio, pero de diversa manera, no existiendo, por lo anteriormente con harta frecuencia. Además, ese axioma entendido en tal sentido
no puede tener fundamen~o en ninguna razón probable. ¿Por qué, en efecto,
mismo, en virtud de dos seres distintos, sino en virtud de un único e idéntico
ser considerado bajo diversos aspectos. Porque el ser del todo y el de la parte de dos entes que son parciales en su género no va a poder constituirse un uno
no son propiamente dos, sino que se comportan como incluyente e incluido; por per se en tal género, aunque ellos mismos tengan en acto, es decir, fuera de
consiguiente, del mismo modo que la parte está incluida en el todo, así también las causas, entidades parciales y se unan por ellas para formar composición?
existe en virtud del ser del todo de un modo mediato e inadecuado o con exceso Por otra parte, incluso en la opinión de los adversarios no es posible negar que
~por así decirlo-; pero de modo inmediato y adecuado existe en virtud del ser la ~ateria y la forma tienen en el ser de la esen~ia alguna actualidad propia,
propio, que es un ser parcial y está incluido en el ser del todo. Por consiguiente, mediante la que se unen para componer una ~sencm, la cual es una per se en
el ser de esencia, por más que conste de dos entes en acto en el mismo ser
no existe en virtud del ser del todo más que por razón del ser parcial que
incluye, y de este modo no existe en virtud de dos seres, sino de uno solo e de la esencia; luego otro tanto habrá que afirmar con la misma proporción res-
pecto del ser de la existencia; más aún, en la realidad se trata absolutamente de
idéntico. lo mismo, puesto que el ser actual de la esencia es el verdadero ser de la exis-
16. La tercera y principal objeción ha sido propuesta antes en la sec. 1, en
la- razón cuarta de la primera sentencia, la cual tiene como objetivo demostrar tencia. Asimismo, en los entes materiales, en cuanto a la composición de partes
que el ser de una naturaleza compuesta no puede ser compuesto, tocándose en integrantes, no se puede negar que, del mismo modo que la forma es extensa
su demostración algunos puntos que ya han sido resueltos. El primero es porque, y divisible, igualmente lo es también la existencia. Pues ¿quién hay que crea
en otro caso, la materia tendría su propio ser parcial, y entonces no seria pura que la existencia de la piedra o del árbol es hasta tal punto indivisible que
potencia. A esto se respondió ya que ciertamente es pura potencia en orden al está toda en el todo y toda en cualquiera de las partes? Por consiguiente, esa
acto formal sustancial, puesto que no tiene ninguno de por si, y que en este existencia de toda la piedra o del árbol está compuesta de partes integrantes; esas
sentido es pura potencia receptiva, aunque no objetiva, ya que es necesario que partes, por tanto, se unen como entes actuales parciales, y, sin embargo, de ellas
se compone un uno per se. Luego en este sentido ha de negarse aquella inferencia,
quam entitatem realem habeat, nam alias nec entitates et per illas uniantur ad componen-
aliquid sui, servans proportionem cum sin- totius et partis non sunt proprie duo, sed _potentiam receptivam realem habere posset. duro. Praeterea, etiam in adversariorum opi-
gulis partibus. Unde retorqueri posset ar- comparantur ut includens et inclusum; sicut 17. Secundum erat quia alias ex materia nione negari non potest quin materia et
gumentum: nam etiam non potest materiale ergo pars includitur in tato, ita existit per et forma non fieret unum per se, quía ex forma in esse essentiae habeant aliquam ac-
corpus per esse immateriale formaliter et in- esse totius mediate et inadaequate, seu ex- duobus entibus in actu non fit per se unum. tualitatem propriam, per quam uniuntur ad
trinsece existere, quia corpus ipsum est ac- cedenter (ut sic dicam); immediate autem Ad quod respondetur, si sit sermo de enti- componendam essentiam, quae in esse es-
tualis entitas materiaJis et extensa, quae per et adaequate existit per esse proprium, quod bus in actu, prout condistinguuntur ab en- sentiae est per se una, quamvis constet ex
aliquod esse actuale intrínsece constituitur, est partiale et in esse totius induditur. tibus in potentia (nam hoc sensu nunc lo- duobus entibus in actu in eodem esse es-
quod necesse est etiam esse materiale et ex- Unde non existit per esse totius nisi ratione quimur de ente in actu, sic enim per exi- sentiae; idem ergo erit cum eadem pro-
tensum~ quod esse est vera existentia, ut in illius esse partialis quod includit, et ita non stentiam formaliter et intrinsece constituítur portione in esse existentiae; immo in re
superioribus probatum est; non ergo potest existit per duo esse, sed per unum et ídem. ens in tali actualitate), hoc igitur modo lo- idem omnino est, quia illud esse actuale
ipsum corpus intrinsece existere per esse 16, Ttrtia obiectio principalis est supra, quendo de ente in actu, non solum non essentiae est verum esse existentiae. Item,
immateriale; oportet ergo ut esse totius ho- in sect. 1, proposita, in ratione quarta pri- repugnat ex duobus entibus in actu consti- in entibus materialibus, quoad compositio-
minis sit materiale, tamquam compositum mae sententiae, quae ad hoc tendit ut pro- tui unum per se, verum etiam impossibile nem ex partibus integrantibus, negari non
ex materiali esse corporis et immateriali ani- bet esse naturae compositae non posse esse est constitui nísi ex entibus in actu, quia potest quin, sicut fonna est extensa et di-
compositum, in cuius probatione nonnulla ens in potentia, cum _sit nihil, non potest visibilis, ita etiam sit existentia. Quis enim
mae. credat existentiam lapidis aut arboris esse
15. Atque hinc facilis est responsio ad attinguntur_ quae iam expedita sunt. Primum actu constituere aliquid, sed potentia tan-
secundam rationem quae de materia ipsa et est quia alias materia haberet proprium par- tum, ut saepiús in superioribus dicturn est. ita indivisibilem ut sit tota in tato et tata
de omni parte existente in tato fieri potest. tiale esse, et ita non esset pura potentia. Ad Deinde illud axioma in eo sensu intellectum in qualibet parte? constat ergo ex partibus
Unde dicendum est par1em existentem in quod iam responsum est esse quidem puram nulla probabili ratione fundari potest. Cur integrantibus talis existentia totius lapidis
mto existere per esse totius et per esse pro- potentiam in ordine ad formalem actum sub- enim ex duobus entibus quae in suo genere vel arboris; ergo partes illae uniuntur tam-
prium, diverso autem modo, et ideo non stantialem, quia ex se nullum habet, atque partialía sint non poterit unurn per se in quam entia actualia partialia, et tamen ex
existere per duo esse, sed per unurn et idem ita esse puram potentiam receptivam, non tali genere constituí, etiamsi ipsa habeant eís componitur unum per se. In hoc ergo
diversis rationibus consideratum. Nam esse tamen obiectivam, quia necesse est ut ali- in actu, id est, extra causas suas, partiales sensu illatio illa neganda est; na m princi-
- --··----

136 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección Xl 137


ya que el principio por el que se prueba, en consonancia con el mismo sentido, superfluo concederle una existencia parcial, esto, digo, ya quedó resuelto con lo
no tiene ninguna apariencia o probabilidad. que se ha dicho. Porque, aunque estas partes no puedan existir más que en el
18. Asi, pues, cuando se dice que de dos entes en acto no resulta un uno todo, sin embargo no hay exi$tencia alguna del todo si no se compone de las
per se, ha de entenderse de entes completos, de los que el uno no se compara existencias de las partes, ni las partes pueden existir en virtud de la existencia
al otro como la potencia al acto del mismo género, ni como la parte al todo o del todo a no ser -en cuanto ésta incluye las existencias parciales proporcionadas
a su coparte, de acuerdo con lo que antes hemos dicho sobre el ente per se y el a cada una de las partes. Y por esto las existencias parciales no son superfluas,
per accidens. Y lo mismo viene a ser si decimos que se entiende de entes abso- sino totalmente necesarias, a fin de que las partes tengan la actualidad suficiente
lutos que son entes por sí mismos y no están destinados a componer otros entes. para componer el todo y también para que de ellas se componga la existencia
En este sentido no es legitima la adaptación de aquella proposición al caso pre- íntegra de todo el compuesto.
sente, ni es tampoco legítima la ilación, porque la materia y la forma no son 20. Por fin, a la dificultad de que si la materia o la forma tuvieran sus
entes absolutos ni completos, dno que por su naturaleza están destinados para propias existencias parciales, la una existiría con prioridad de naturaleza respecto
completar un ente absoluto y, por tanto, aunque en ellas se conciba su propia de la otra y, en consecuencia, seria posible que existiese naturalmente sin la
actualidad entitativa, de ellas se compone con todo derecho un uno per se, que es otra, hay que responder que la materia prima, por el hecho de ser producida
ente absoluto y completo. y conservada por creación, existe con prioridad de naturaleza sobre la forma;
19. Por qué algunas formas no pueden estar naturalmente separadas de la pero que;; de esto no puede inferirse que exista naturalmente sin la forma, ya que
materia.- En tercer lugar, de nuestra sentencia se deducía que toda forma puede puede exigirla como una condición o disposición necesaria, o como un acto
existir naturalmente sin la materia y la materia sin la forma, porque~ si estas formal sin el cual no se le debe el existir. Del mismo modo que acontece fre-
partes tienen sus propias existencias parciales, cada una podrá existir por su cuentemente que lo que es naturalmente anterior en algún género no puede
existencia sin alguna parte o sin el todo. Se responde negando la consecuencia, existir sin lo que es posterior, cuestión de la que se habló ampliamente antes al
y a la demostración se le niega la afirmación que acepta. Porque, por el hecho tratar de las causas, sobre todo en la disp. XXVIII, y en el tomo I de la III parte
mismo de que no se trata de una existencia completa, sino parcial, puede depender toqué también muchos puntos sobre esto a propósito de las q. 2 y 17. En .cambio,
de una causa extrínseca formal o material, si tal existencia es también material. la forma material, que es educida de la potencm de la matena, no ex1ste con
Y cuando se insta que la razón de existencia consiste en que sea suficiente para prioridad <;le naturaleza a que se una a la mate~·ia, porque la acción por }a que. es
constituir a una cosa fuera de sus causas, se responde fácilmente que su razón producida depende esencialmente de 1~ materia. Y en este punto . esta la d~e­
consiste en ser suficiente en su género, es decir, en el género de acto formal rencia entre el alma racional y las demas formas, porque aquella existe con prm-
o de modo intrínseco; pero que no corresponde a su razón el ser independiente ridad de naturaleza a que se una, ya que es producida por creación, que es una
de cualquier otra causa eficiente o formal o material. Y la réplica es manifiesta acción independiente del sujeto y, consecuentemente, recibe el ser mediante ella,
en la existencia del accidente, la cual hace a éste existir formalmente, pero no por lo cual subsiste con prioridad de naturaleza a que se una al cuerpo y, por
lo hace con independencia del sujeto, según quedó insinuado también antes. lo mismo, puede retener naturalmente el ser, aunque sea separada del cuerpo.
Y lo que en el mismo pasaje se añade, que si la materia o la forma no puede Por el contrario, las otras formas, aunque reciban una existencia propia y par-
existir a no ser en el compuesto cuya existencia es capaz de ser terminada, seria cial, sin embargo no la reciben apta por naturaleza para subsistir en sí, sino
dependiente de la materia, de manera que es sustentada por ella, y, por tanto,
pium qua probatur, iuxta eumdem sensum, se naturaliter esse sine materia et materiam
nullam apparentiam vel probabilitatem habet. cuius existentia terminad potest, superflue cessariam, seu tamquam actum formalem
sine forma, quia, si hae partes habent pro- daretur illi partialis existentia, hoc (inquam) sine quo non debetur ei ut sit. Quomodo
18. Cum ergo dicitur ex duobus entibus prias partiales existentias, unaquaeque per
in actu non fieri per se unum, intelligendum iam est ex dictis solutum. Nam, licet hae saepe contingit id quod est in aliquo ge-
suam existentiam existerc poterit sine ali- partes non possint existere nisi in tato, ta- nere natura prius non posse esse sine
est de entibus completis, ex quibus unum qua parte vel sine tato. Respondetur ne-
non comparatur ad aliud ut potentia ad men existentia totius nulla est nisi confletur posteriori, de qua re late in superioribus
gando sequelam, et ad probationem negatur ex existentiis partium, nec partes possunt dictum est, tractando de causis, praesertim
actum eiusdem generis, ncque ut pars ad etiam assumptum. Quia, hoc ipso quod
totum vel ad compartem, iuxta superius per existentiam totius existere nisi in quan- disp. XXVIII, et in tomo I, III partis, circa
existentia non est completa, sed partialis, tum illa includit partiales exístentias singu- q. 2 et 17, multa de hac re attigi. At vera
dicta de ente per se et per accidens. Et in potest pendere ab extrínseca causa formali
idem redit si dicamus illud intelligi de en- lis partibus accommodatas. Et ideo non sunt materialis forma, quae de potentia materiae
aut materiali, si talis existentia materialis superfluae existentiae partiales, sed omnino educitur, non prius natura existit quam ma-
tibus simpliciter quae per se sint entia et etiam sit. Cum vero instatur quia ratio
non instituta ad componenda alia entia. In necessariae, ut partes habeant actualitatem teriae uniatur, quia actio per quam fit es-
existentiae est ut sit sufficiens ad constituen~ sufficientem ad componendum totum, tum sentialiter a materia pendet. Et in hoc est
hoc autem sensu non recte accommodatur dam rem extra suas causas, respondetur fa-
in praesenti illa propositio, nec recte fit il- etiam ut ex bis componatur integra existen- discrimen ínter animam rationalem et alias
cile rationem eius esse ut sit sufficiens in tia totius composití. formas, quod illa prius natura existit quam
latio, quia materia et forma non sunt entia suo genere, scilicet, in genere formalis actus
simpliciter, neque completa, sed natura sua 20. Denique ad illam instantiam, quod si uniatur, quia fit per creationem, quae est
seu madi intrinseci; non vera est de ra- materia vel forma haberent proprias partiales actio independens a subiecto, ideoque per
instituta ad complendurn ens simpliciter, et tione eius ut sit independens ab omni alia
ideo, licet in eis intelligatur propria actua- existentias, prius natura existeret una quam illam recipit esse, in quo ipsa prius natura
causa efficienti vel formali aut materiali. Et alia, et consequenter posset naturaliter exi- subsistit quam uniatur corpori, ac propterea
litas entitativa, optime ex eis componitur est evidens instantia in existentia accidentis,
unurn per se, quod est simpliciter et com- stere sine alia, dicendum est materiam pri- illud retinere naturaliter potest, quamvis a
quae formaliter facit illud existere, non ta- mam, eo quod per creationem fiat et con- corpore separetur. Aliae vero formae, quam-
pletum ens. men independenter a subiecto, ut in supe-
19. Cur aliquae formae nequeant natura- servetur, prius natura existere quam for- vis propriam et partialem existentiam reci~
rioribus etíam tactum est. Quod vero ibi- mam; non tamen inde inferri pos se natu- piant, non tamen aptam ad subsístendum
liter a materia separari.- Tertio, inferebatur dem additur, quia, si materia vel forma non
ex hac nostra sententia omnem formam pos- raliter existere sine forma, quia potest illam in se ex natura sua, sed pendentem a mate-
potest naturaliter existere nisi in composito e;rigere ut conditionem et dispositionem ne- ria, ut ab ea sustentetur, et ideo nec prius
138 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección XI 139
tampoco existen en sí mismas con prioridad de naturaleza a existir en la materia, de último. Porque, se~ún la doctrina de Aristóteles, 1 De anima, textos 2 y 5,
no pudiendo conservarse separadas de la materia. la ~~rma es el acto pr~mero, porque confie;e el ser, al que es consiguiente la ope-
21. Cómo se compara la existencia de la materia a la existencia de la jorma.- racmn, que es el a~to segundo r por la misma razón, pues, todo ser que se com-
E.n cuarto luga: se concluía que una existencia parcial St:: .:amparaba a la otra para con la operación o con la propiedad que de él dimana tiene razón de acto
como la potencia al acto, cosa que parecería estar en contradicción con la actua- primero más bien que de último. Por eso, según sea el ser, así será su actualidad
lidad d~ la ~xistencia. Pero a esto ya queda respondido y explicado antes cómo y así será la razón de acto primero que pueda tener; porque, si se trata de un
una ex1stenc1a, aunque constituya a una realidad en acto, es decir, fuera de la ser pe;fecto, será ,acto p~r modo de principio _eficiente respecto de aquellas cosas
nada y d~ la potex:cia objetiva, con todo puede compararse a otra existencia como que dunanan de el; . y si se ~rata de un s.er _rmperfecto, podrá ser acto primero
la potencia receptiva se compara al acto, si nos referimos a la existencia en el por modo de potencia receptiva. Por cons1gmente, a la razón de ser en cuanto
plano físico y real, según antes se explicó. tal no le corresp?nde que de tal manera. sea .actualidad pura o última, que no
pueda ser perfeccmnado por un acto ultenor, smo que esto pertenece al ser sumo
y perfectísimo. Más abajo diremos si la existencia se puede comparar con la
Se explica en qué sentido se llama a la existencia actualidad última esencia en perfección.
22. De aquí se deduce de paso en qué sentido hay que entender lo que
muchos dicen, que la existencia es el acto último y la última actualidad de una
cosa; éste es, en efecto, el modo como se expresa Santo Tomás, Q. unica de La existencia de los accidentes
anima, a. 6, ad 2; y Cayetano, I, q. 3, a. 4, acerca de la segunda: razón de
Santo Tomás. En cambio, otros, también tomistas, dicen que la existencia es 23. Puede, consecuentemente, preguntarse en cuarto lugar si las formas ac-
más bien la actualidad primera de una cosa, ya que la existencia es el acto cidentales tienen y confieren al sujeto una existencia propia. Pues algunos tomistas
primero de cualquier realidad más bien que el último. Esta diversidad, una más recientes consideran verosímil que los accidentes no tienen otra existencia
vez supuesta la doctrina que nosotros hemos explicado, no puede consistir más distinta de la existencia del sujeto en el que existen. Parece que su único fun-
que en la significación de las palabras. En efecto, se dice que la existencia actual es damento es que el ser del sujeto basta para que mediante él existan todos
el acto o la actualidad de la esencia, no físicamente y según la realidad, sino los accidentes que le están unidos realmente; por consiguiente, no hay razón
metafísicamente y según la razón, pudiendo, de este modo, ser llamada acto de que se multipliquen muchos seres en el mismo sujeto. Añádase que el ac-
primero o último por diversos motivos. Pues respecto de los predicados esenciales, cidente no es tanto un ente cuanto un ente del ente, según' el testimonio de
en cuanto el uno se compara al otro como el acto a la potencia metafísica, se Aristóteles, lib. VII de la Metafísica, al principio; y por eso se dice común-
llama a la existencia acto último, por constituir en acto a toda la esencia que mente que el ser del accidente consiste en ser-en, puesto que ni es ente, ni
incluye los predicados esenciales todos, siendo aquello que, según nuestro modo tiene ser más que en cuanto participa del ser de su sujeto. Finalmente, la
de entender, adviene en último lugar a la esencia en la constitución de la entidad existencia del accidente no es la inherencia misma, puesto que, cambiada la inhe-
intrínseca y actual de la cosa. En cambio, respecto de aquellos predicados que rencia, el accidente puede conservar la misma existencia; ni la existencia del
son consiguientes a la esencia., ya sean propiedades, ya operaciones, ya otros accidente es la sola esencia, ya que la esencia del accidente consiste en la inhesión
accidentes, la existencia de la criatura tiene razón de acto primero más bien que

natura in se sunt quam in materia, nec Caietan., I, q. 3, a. 4, circa secundam ra-


separatae a materia conservari possunt tionem D. Thomae. Alii vera etiam tho- tia creaturae habet potius rationem primi De existencia accidentium
21. Bxistentia materiae, ut comparetur ad mistae dicunt existentiam potius esse pri- actus quam ultimi. Quia, iuxta doctrinam
existentiam formae.- Quarto inferebatur mam rei actualitatem, quoniam esse potius Aristotelis, I de Anima. text. 2 et 5, forma 23, Quarto inquiri consequenter potest
unam existentiam partialem comparad ad est primus actus cuiuslibet rei quam ulti- est actus primus, quia confert esse, ad quod utrum formae accidentales habeant et con-
aliam ut potentiam ad actum, quod vide- mus. Quae varietas, supposita doctrina a no- sequitur operatio, quae est actus secundus; ferant subiecto propriam existentiam. Qui-
batw: repugnare actualitati existentiae. Sed bis tradita, in sola vocum signi:ficatione con- eadem ergo ratione, omne esse comparatum dam enim recentiores thomistae verisimile
ad hoc iam in superioribus responsum est sistere potest. Nam existentia actualis dicitur ad operationem vel proprietatem quae ex credunt accidentia non habere aliain existen.:.
et declaratum quomodo aliqua existentia, esse actus vel actualitas essentiae, non phy- illo manat habet potius rationem actus pri- tiam ab existentia subiecti in qua sunt. Et
quamvis constituat rem in actu, id est, ex- sice et secundum rem, sed metaphysice et mi quam ultimi. Quapropter quale fuerit fundari videntur solum in hoc quod esse
ua nihil .et extra poteütlam oblectivam, ni- secundum rationem, et hoc modo diversis esse, talis erit actualitas eius et talem ratio- subiecti sufficit ut per illud existant omnia
hilominus possit comparari ad aliam exi- rationibus potest dici actus primus vel ul- nem primi actus habere poterit; nam si sit accidentia quae illi realiter coniuncta sunt;
stentiam ut potentia receptiva ad actum, timus. Respectu enim praedicatorum essen- perfectum esse, erit actus per modum prin- non est ergo cur plura esse multiplicentur
loquendo physice et secundum rem de exiq tíalium, quatenus unum comparatur ad aliud ?ipii efficientis respectu eorum quae ab in eodem subiecto. Accedit quod accidens
stentia, ut supra declaratum est. ut actus ad potentiam metaphysicam, dicitur 1pso manant; si vera sit esse imperfectum non tam est ens quam entis ens, teste Ari-
existentia ultimus actus, quia constituit in esse poterit actus primus per modum poten~ stotele, VII Metaph., in principio; et ideo
Exponitur quomodo existentia dicatur actu totam essentiam includentem omnia tiae receptivae. Non est ergo de ratione esse communiter dicitur quod accidentis esse est
ultima actualitas praedicata essentialia et est id quod, nostro inesse, quia, nimirum, nec est ens nec habet
ut sic quod ita sit pura vel ultima actualitas,
22. Atque bine obiter infertur quomodo modo intelligendi, ultimo advenit essentiae ut non possit per ulteriorem actum perfici, esse_ nisi quatenus participa! esse sui sub-
íntelligendum sit quod a multis dicitur, exi- in constituenda intrinseca et actuali entitate sed illud pertinet ad esse summum atque iecti. Tandem existentia accidentis non est
stentiam esse ultimum actum seu ultimam rei. At vera respectu eorum quae conse- perfectissimum. An vera existentia possit ipsa inhaerentia, cum, mutata inhaerentia,
reí actualitatem; sic enim loquitur D. Tho- quuntur essentiam, sive sint proprietates, cum essentia in perfectione comparad, infra possit accidens eamdem existentiam retine-
mas, q. u nica de Anim., a. 6, ad 2; et sive operationes, sive alia accidentia, existen- dicetur. re; neque existentia accidentis est sola es
140 Disputaciones metafísicas Disputación XXXl.-Sección XI 141

aptitudinal, no en la existencia actual; será, por tanto, la misma existencia del teología, ya que, de acuerdo con la sana doctrina y las definiciones de los
sujeto, ya que fuera de estas cosas no se encuentra ninguna otra en el accidente. concilios, en 1~ Eucaristía, una vez hecha la consagración, permanecen solos los
24. Refutación.- Esta sentencia no se apoya en ningún firme argumento accidentes, según se trató más éxtensamente en el 111 tomo de la III parte de
o autoridad. Pues todos los autores que mantienen que la existencia no es una Santo Tomás. Permaneciendo, pues, la existencia del accidente sin que perma-
realidad distinta de la esencia actual es preciso que confiesen que la forma acci- nezca la existencia de la sustancia, es necesario afirmar que el accidente tiene
dental, del mismo modo que tiene su propia esencia, igualmente tiene su propia su existencia propia distinta de la existencia de la sustancia.
existencia. Así lo enseñó Escoto, In IV, dist. 12, q. 1, y otros autores común- 26. Cabria, empero, responder, en el caso de que la existencia y la esencia
mente. Por otra parte, los que piensan que la existencia es una realidad distinta fuesen realidades distintas, que sin duda no permanece la existencia del pan, pero
de la esencia, a pesar de ello enseñan que la esencia del accidente tiene una que es creada otra por la que son conservados los accidentes; pero esta res-
existencia propia que le es proporcionada, distinta tanto de su esencia como de puesta comienza por establecer un nuevo e inaudito milagro. Afirma, además,
la esencia y existencia de la sustancia. Así lo mantienen comúnmente los tomistas: que se conserva la misma entidad actual numérica, habiendo variado la existencia,
Soncinas, VII Metaph., q. 5; Flandria, q. 1, a. 5; Cayetano, c. 7 del In De ente cosa que, como demostramos antes, es imposible, porque, si permanece la misma
et essentia, después de la q. 16, y en I, q. 28, a. 2; y está tomado de Santo entidad actual numérica, entonces permanece el ser por el que intrínsecamente
Tomás, III, q. 17, a. 2, y en IV cont. Gent., c. 14, y en In l, dist. 3, q. 2, a. 3, tiene la cosa tal actualidad, y éste es el ser de la existencia. Y, por fin, sobre esa
y dist. 20, q. 1, a. 5. existencia de la que se dice que es creada de nuevo, pregunto si es sustancial
25. Por consiguiente, hay que decir que la forma accidental tiene su propio o accidental. Lo primero no puede decirse, porque, según la fe, tan cierto es
ser de existencia que comunica al sujeto cuando lo informa. Esta afirmación, que en dicho Sacramento no permanece realidad alguna de cualquier sustancia
según dije, es certísima, si la existencia no es realmente distinta de la esencia, por fuera del cuerpo de Cristo, como es cierto que no permanece nada de la sustancia
lo cual puede probarse con los mismos argumentos con los que nosotros hemos de pan. Y si se dice lo segundo, ya se admite una existencia accidental de orden
apoyado dicha sentencia, a saber, porque la forma accidental, en cuanto distinta inferior a cualquier existencia sustancial; luego una existencia tal puede ser
del sujeto, es una entidad actual; luego incluye intrlnsecamente en sí una exis- también naturalmente posible y connatural a la esencia del accidente. Podemos,
tencia distinta del sujeto. Además, porque la forma accidental puede ser produ- por ello, seguir argumentando por el hecho de que la existencia de las cosas es
cida en la sustancia con una acción nueva propia; ahora bien, esa nueva acción tal cual es la esencia, pues, ya se distingan realmente, ya por razón, deben
necesariamente debe tener por término algún nuevo ser de existencia. Asimismo guardar proporción entre sí; ahora bien, la existencia del accidente es tal que
confirma esto en grado máximo el misterio de la Eucaristía, en que se conservan por su naturaleza depende del sujeto; luego también su existencia es tal que de-
sin la sustancia accidentes numéricamente idénticos, aunque no se conservan sin pende naturalmente de la existencia del sujeto; por consiguiente, es preciso
la existencia. Esta razón es válida igualmente en la opinión que distingue la que sea distinta de la existencia de la sustancia, puesto que una existencia
existencia de la esencia. Pues lo que se han atrevido a deCir algunos, que, aunque idéntica no puede ser dependiente e independiente de un sujeto.
después de la consagración no permanezca la esencia de pan, sin embargo per- 27. Y estos argumentos son, sin duda, eficaces, una vez supuesto el verdadero
manece la existencia sustancial del pan, de suerte que existan mediante ella la concepto de existencia, es decir, que sea aquello por lo que formal e intrín-
cantidad y otros accidentes, esto, digo, es más que falso y es indemostrable en secamente se constituye el ente en acto en cuanto tal. Y si se piensa que la

sentía; nam essentia accidentis consistit in 25. Dicendum ergo est formam acciden- quam) plus est quam falsum et improbabile dem aeque certum est non manere in illo
aptii.:udinali inhtierentia, non in actuali exi- talem habere suum proprium esse existen- in theologia, quia, iuxta sanam doctrinam sacramento aliquam rem substantiae cuius-
stentia; erit ergo ipsa existentia subiecti, tiae, quod subiecto communicatJ cum illud et dcfinitiones conciliorum, sola accidentia cumque praeter corpus Christi) ac est cer-
nam prneter haec nihil aliud in accidente in- informat. Haec assertio, ut dixi, est certis- manent in Eucharistia, consecratione facta,
sima, si existentia non est ab essentia distin- tum non manere aliquid substantiae panis.
venitur. ut latius in III tomo, in III p. D. Thom.,
24. Reiicitur.- Haec sententia nec firma cta ex natura rei, unde eisdem rationibus Si vera dicatur secundum, iam admittitur
tractatum est. Cum ergo existentia acciden- existentia accidentalis inferioris ordinis ab
ratione neque ulla auctoritate fulcitur. Om- probari potest quibus eam sententiam nos tis maneat non manente existentia substan-
nes enim auctores qui tenent existentiam confirmavimus, scilicet, quía forma acciden- omni existentia substantiali; ergo talis exi-
tiae, necesse est dicere accidens habere pro- stentia potest etiam esse naturaliter possi-
non esse rem aliam ab essentia actu3li, ne- talis, ut condistincta a subiecto, est actualis priam existentiam distinctam ab existentia
cesse est fateantur accidentalem formam, en titas; ergo in se intrinsece includit exia bilis et essentiae accidentis connaturalis.
substantiae.
sicut propriam habet essentiam, ita propriam stentiam a subiecto distinctam. Item, quia 26. Posset tamen responderi (si existen- Unde ulterius argumentad possumus, quia
habere existentiam. Et ita docuit Scotus, forma accidentalis fieri potcst in substantia tia et essentia distinctae res sunt), non ma- talis est existentia rerum qualis est essen-
In IV, díst. 12, q. 1, et alií communiter. nova propria actione; illa autern nova actío nere quidem existentiam panis, creari tamen tia, nam, sive re sive ratione distinguantur,
Rursus, qui existimant existentiam esse necessario terrninari debet ad aliquod no~ aliam ·qua accidentia conserventur; sed haec debent ínter se servare proportionem; sed
rem distinctam ab essentia, nihilominus do- vum esse existentiae. Item hoc maxime con- responsio ponit imprimís novum et inaudi- essentia accidentis talis est ut natura sua
cent essentiam accidentis habere propriarn firmar mysterium Eucharistiae, in quo ea- tum miraculum. Deinde ponit conservad pendeat a subiecto; ergo et existen tia eius
existentiam sibi proportionatam, distinctam dem numero accidentia conservantur sine eamdem numero entitatem actualem variata talis est ut ab existentia subiecti naturaliter
tum ab eius essentia, tum ab essentia et substantia; non conservantur autem sine existentia, quod, ut supra ostendimus, est pendeat; ergo oportet ut sit distincta ab
existentia substantiae. Ita tenent communi- existentia. Quae ratio etiam procedit in impossibile, quía, si manet eadem numero existentia substantiae, quia non potest ea-
ter thomistae, Soncin., VII Metaph., q. S; opinione quae distinguit existentiam ab es- actualis entitas, ergo manet illud esse a quo dem existentia esse pendens et independens
Fland., q, 1, a. 5; Caiet., c. 7 de Ente et sentia. Nam quod quidam ausi sunt dicere, intrinsece res habet talem actualitatem; hoc a subiecto.
essent., post q. 16, et I, q. 28, a. 2, et su- post consecrationem Eucharistiae, quamvis autem est esse existentiae. Ac denique de 27. Et hae quidem rationes efficace'! sunt,
rnitur ex D. Thoma, III, q. 17, a. 2, et non maneat essentia panis, manere tamen illamet existentia quae denuo creari dicitur, supposito vera conceptu existentiae, scilicet,
IV cont. Gent., c. 14, et In I, dist. 3, q. 2, existentiam substantialem panis, ut per illam inquiram an sit substantialis vel accidentalis? quod sit quo formaliter et intrinsece consti-·
a. 3, et dist. 20, q. 1, a. S. quantitas et alia accidentia existant, hoc (jn- Primum dici non potest, quía secundum fi- tuitur ens actu ut sic. Si autem fingatur
t,-
f

142 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección XI 143

existencia es algo distinto, por ejemplo, que es una condición necesaria para la dariamente a la de todos los accidentes, a fin de no verse obligados a multiplicar
actualidad de la esencia, aunque distinta de ella, no es posible probar con ningún sin motivo tanto número de entidades. Y porque si alguien negase que, a causa
argumento eficaz que para el ser de los accidentes se requiera ninguna condición de su imperfección, la materia tiene su propia existencia, no veo por qué razón
tal fuera del ser mismo de la sustancia) a no ser que se diga que es una condición no va a poder negar que la forma accidental, la cual es un ente menos perfecto
de este tipo la misma inherencia actual, a la que algunos confunden con la exis- que la materia, trae consigo una existe~cia propia y distinta. Por otra parte,
tencia del accidente, sin tener en cuenta que es necesario que se distingan en la consta suficientemente que este mismo modo de hablar no está en el debido
realidad, dado que la existencia del accidente puede conservarse sin la inherencia, acuerdo con dicha sentencia, ya que no es capaz de dar razón de por qué la
según insinué antes y voy a decir nuevamente en lo que sigue. Luego, además de la forma sustancial trae una existencia distinta, y no la trae la accidental, guardada
inherencia actual, es necesario concebir en el accidente una existencia distinta la debida proporción. Ni es más capaz de explicar qué es lo que confiere una exis-
de la existencia de la sustancia y que dependa naturalmente de la sustancia tencia tal distinta a la forma sustancial que ya informaba a la materia con priori-
mediante la inherencia actual, por más que pueda ser conservada por Dios sin la dad de naturaleza, que de explicar lo que conferiría una existencia accidental
existencia de la sustancia y sin la inherencia actual. Y es de suyo increíble que distinta a la forma accidental ya inherente en el sujeto. Ni puede, además, aclarar
la forma accidental, además de la propia entidad actual o esencial y de su in- en qué consiste servir de término a la dependencia de la esencia accidental, dado
herencia, ponga en el sujeto otra entidad distinta, la cual sea la existencia del que a dicha esencia con prioridad de naturaleza se la supone actual, esto es, ya
accidente, porque ni puede concebirse para qué es una entidad así, ni qué es oroducida en la naturaleza e inherente en un sujeto. Finalmente, el misterio de
lo que confiere al sujeto o al accidente mismo. ia Eucaristía dejó suficientemente claro que esa sentencia es absolutamente im-
28. Asi~ pues, refiriéndonos a una existencia que no sea una realidad dis- probable. Así, pues, hemos dicho todas estas cosas sólo para demostrar cuán
tinta de la esencia actual del accidente, para mí es cosa cierta y evidente que de acuerdo está con la verdad la sentencia que niega la distinción real de la
el accidente tiene su propia existencia distinta de la existencia sustancial, viniendo existencia respecto de la esencia actual.
esto mismo a confirmar en alto grado la sentencia defendida sobre la identidad 29. De qué modo el inherir es el ser del accidente.- Por consiguiente, al
de la esencia y de la existencia. Y no entiendo el que la forma accidental confiera fundamento de la sentencia contraria se le niega que el ser sustancial sea sufi-
al sujeto una existencia realmente distinta de sí misma, ni veo el fundamento ciente para que los accidentes existan en virtud de él, ya porque no les es
de por qué haya de admitirse. Porque la blancura, precisamente por el hecho proporcionado, ya también porque, como dije muchas veces, ninguna realidad
de inherir en un sujeto, le constituye en blanco mediante su entidad, siendo esto puede estar constituida formal e intrínsecamente como ente en acto -que es
en lo que consiste d conferirle que sea blanco; luego es superfluo y se finge sin el existente- en virtud de un ser o entidad distinta de sí misma. A lo segundo
fundamento cualquier otro ser de la blancura. Por eso los que distinguen real- se responde que el accidente se llama ente del ente, no porque esté intrínseca-
mente la existencia de la esencia, en el punto presente no pueden afirmar nada mente constituido en la razón de ente en virtud del ser de su sujeto, sino porque
consecuentemente. De esto, en efecto, resulta que no proceden sL11 razón al posee todo su ser con .cierta relación trascendental a su sujeto, puesto que se
atribuir al supuesto sustancial solamente una existencia única y simple, la cual ordena únicamente a perfeccionarlo, y porque su ser es de tal naturaleza y tan
sirve de término primariamente a la dependencia de la esencia sustancial, y secun- débil e imperfecto, que no puede sustentarse más que en otro. Y en este mismo
sentido hay que interpretar el axioma de que el ser del accidente consiste en el
"ser-en"; porque, si se lo entlende de la inherencia actual, ésta no es formalmente
existentia esse aliquid aliud, verbi gratia, quid sit talis entitas, neque quid conferat dentium dependentiam terminaret, ne coge- illam sententiam esse simpliciter improbabi-
conditionem quamdam necessariam ad ac- subiecto aut ipsi accidenti. rentur tot entitates sine causa multiplicare. lem. Solum ergo haec diximus ut ostende-
tualitatem essentiae, distinctam tamen ab 28. Sic ergo, de existentia, quae non sit Et quia, si quis negat materiam habere rem:us quam sit veritati consentanea senten-
illa, nulla efficaci ratione probari potest ta- res distincta ab actuali essentia accidentis, propriam existentiam propter imperfec~ionem tia negans realero distinctionem existentiae
lero conditionem requiri ad esse accidentium apud me est res certa et perspicua accidem suam, non video cur negare non possit for- ab essentia actuali.
praeter ipsum esse substantiae, nisi talis con- suam propriam habere existentiam a sub- mam accidentalem, quae minus perfectum 29. Accidentis esse qualiter inesse.- Ad
ditio dicatur esse ipsa actualis inhaerentia, stantiali distinctam, et hoc ipsum valde con- ens est quam materia, propriam et distin- fundamentum ergo contrariae sententiae ne-
quam aliqui confundunt cum existentia acci- firrnat sententiam positam de identitate es- ctam existentiam afferre, Aliunde vero satis gatur sufficere esse substantiale ut per illud
dentis, non considerantes necessarium t..sse sentiae et existentiae. Quod vero forma acci- constat hunc ipsum dicendi modum et non existant accidentia, quía non est illis pro-
ut in re ipsa distinguantur, quandoquidém dentalis conferat subiecto existentiam reipsa esse satis constantem iuxta illam sententiam, portionatum, tum etiam quia, ut saepe dixi,
potest existentia accidentis sine inhaerentia a se distinctam, neque intelligo, nec funda- quia ·non potest rationem reddere cur for- nulla res potest formaliter et intrinsece con-
conservad, ut supra tetigi et iterum in se- mentum video cur credendum sit. Nam al- ma substantialis afferat existentiam distin- stituí ens actu (quod est existens) per esse
quentibus dicam. Praeter inhaerentiam ergo bedo, hoc ipso praecise quod inhaeret sub- ctam, et non accidentalis, servata proportio- seu entitatem a se distinctam. Ad secundum
actualem intelligere oportet in accidente exi- iecto, per suammet entitatem constituir illud ne. Nec magis potest explicare quid confe- respondetur accidens dici entis ens, non
stentiam distinctam ab existentia substantiae album, et hoc est dare illi ut sit album; rat talis existentia distincta formae substan- quia in ratione entis intrinsece constituatur
et natura sua dependentem a substantia me- ergo omne aliud esse albedinis est superva- tiali iam prius natura informanti materiam, per esse sui subiecti, sed quía totum suum
dia actuali inhaerentia, qb.amvis a Deo pos- caneum et sine fundamento confictum. Qua- quam quid conferret existentia accidentalis esse habet cum quadam habitudine tran-
sit conservad sine existentia substantiae et propter, qui realiter distinguunt existentiam distincta formae accidentali iam inhaerenti scendentali ad subiectum; nam solum est
sine actuali inhaerentia. Est aut.em per se ab essentia nihil possunt in praesenti pun- subiecto. Et praeterea declarare non potest ad perficiendum illud, et quia tale est illius
incredibile formarn accidentalem ponere in cto constanter dicere. Hinc enim videbun- quid sit terminare dependentiam essentiae esse trunque debile et imperfectum ut non
subiecto, praeter suammet entitatem actua- tur non inepte procedere unicam tantum accidentalis, si iam prius natura illa essentia possit nisi in alio sustentari. Et in eodem
lem sive essentialern et inhaerentiam eius, et simplicem existentiam substantiali sup- supponitur actualis, id est, in rerum natura sensu interpretandum est illud axioma acci-
aliam entitatern distinctam, quae sit existen- posito tribuendo, quae primario substantia- iam effecta et inhaerens subiecto. Ac deni- dentis esse est inesse; nam, si intelligatur
tia accidentis, quia nec concipi potest ad lis essentiae, secundario vera omnium acci- que mysterium Euchadstiae satis declaravit de inhaerentia actuali, illa formaliter non
r
144 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección XI 145

el ser del accidente; por más que causalmente puede llamársele así, puesto que, y puesto fuera de sus causas se distingue de otro ente también actual; luego es
hablando naturalmente, el ser no se comunica al accidente más que mediante la necesario que incluya un ser propio que se distinga de igual manera de otro ente.
inherencia. Y si, por el contrario., ese axioma se entiende de la inherencia apti- Además, porque, conservada la -naturaleza con su existencia, ese modo puede ser
tudinal, entonces se dice que el "ser-en)) es el ser mismo del accidente, puesto destruido, perdiendo en ese caso algún ser; y de igual suerte puede ser producido
que dicho ser es tal que la entidad actual constituida por él está en aptitud en una naturaleza ya existente; ahora bien, toda producción tiene por término
próxima para inherir, y exige naturalmente la inhesión actual para poder ser. algún ser de existencia, según quedó probado antes; luego es necesario que un
Con esto resulta fácil responder a la razón tercera que la existencia del accidente modo tal, de igual suerte que existe actualmente en la realidad, así también tenga
no es la inherencia actual, ni es tampoco la esencia potencial o concebida de su propio ser.
modo meramente objetivo, sino que es la esencia misma actual del accidente 31. Y de idéntica manera hay que razonar sobre el modo accidental respecto
y producida en la realidad. de la realidad de la que es modo, como es, por ejemplo, el caso de la figura
respecto de la cantidad, y el de la acción o del movimiento respecto de su
La existencia de los modos término, etc.; pues en todos ellos se da la misma razón. Y dije respecto de la
realidad de la que es modo~ porque respecto de ella una existencia tal sólo es
30. Verdadera sentencia.- En quinto y último lugar puede preguntarse si modalmente distinta, mientras que respecto de las otras cosas también podrá
el modo de una cosa, el cual no se distingue realmente, sino ex natura rei o mo- distinguirse realmente, igual que se distingue el modo mismo. Por ejemplo, la
dalmente de ella misma, tiene su existencia propia y peculiar distinta de la cosa figura, que se distingue sólo modalmente de la cantidad, respecto de las cosas
de que es modo. Hay, en efecto, muchos que defienden la posición negativa, e realmente distintas de la cantidad tiene la misma distinción real. De esto nos
incluso piensan que esta distinción modal distinta de la real consiste precisa- ocupamos ampliamente antes, en la disp. VII, donde demostramos también que
mente en esto, en que, aunque el modo tenga una razón formal y esencial dis- la distinción modal no se distingue de la real en que no incluye una existencia
tinta') sin embargo no tiene en manera alguna una existencia distinta. Mas, supues- distinta, sino en que la existencia de uno de los extremos no tiene una esencia
tos los principios sentados, hay que afirmar necesariamente que en el mismo tal que pueda ser fundamento por si sola de una entidad, sino que es la existencia
grado que cada cosa es algo hecho o producido en la realidad, en el mismo de un modo que esencialmente y por sí mismo se apoya inmediatamente en alguna
incluye un ser propio por el que se constituye en tal actualidad, el cual es preciso otra entidad, según quedó allí explicado con más detención.
que en la realidad se identifique totalmente con su constituido y se distinga de
cualquier otro del que sea distinto su constituido, y que se distinga de la misma Corolarios de la doctrina anterior
manera, ya que todas estas cosas están en necesaria consecuencia entre si. Por
consiguiente, si se trata de un modo sustancial, como es, por ejemplo, la sub- 32. De aquí resulta también inteligible, en primer lugar, en qué sentido hay
sistencia, la cual, como por ahora damos por supuesto, no se distingue realmente, que tornar lo que hemos dicho antes: que la existencia no es una cosa distinta
sino sólo modalmente, dicha subsistencia tendrá su propio ser de existencia, de la esencia. La esencia, en efecto, puede ser considerada de dos maneras: la
también distinto modalmente de la existencia de la naturaleza sustancial. Puede una, en su significación propia y más común, y de este modo significa la natu-
demostrarse esto con los argumentos expuestos antes, a saber, porque aquel modo, raleza de la cosa, siendo éste el sentido en el que decirnos que la humanidad
que es la subsistencia, se distingue realmente de la naturaleza como algo actual es la esencia del hombre, y en el que dicen los teólogos que en las tres divinas
personas hay una sola esencia. De otro modo se entiende la esencia más amplia-
est esse accidentis; causaliter vero potest fendunt, immo existimant in hoc consistere
ita appellari, quía, naturaliter loquendo, non hanc distinctionem modalem diversam a rea- sas positum, ab alio ente etiam actuali; ab aliis rebus realiter a quantitate distinctis
communicntur esse accidenti nisi media in- li, quod, licet modus habeat distinctam ra- ergo necesse est ut includat proprium esse eamdem habet distinctionem realero; de qua
haerentia. Si vera axioma illud intelligatur tionem formalem et essentialem, non tamen eodem modo distinctum ab alio ente. Itero re late dixirnus supra, disp. VII, ubi etiam
de inhaerentia aptitudinali, sic inesse dici- habet ullo modo distinctam existentiam. Ve- quía ille modus potest destrui, conservata ostendimus distinctionem modalem non in
tur esse ipsum esse accidentis, quia illud rumtamen, suppositis principiis traditis, ne- natura cum sua existentia, et tune amittit eo distinguí a reali, quod non includit distin-
esse tale est ut entitas actualis per illud cessario dicendum est, eo modo qua unum- aliquod esse; et similiter potest fieri in ctam existentiam, sed in eo quod exis~cntia
constituta sit in proxima aptitudine ad in- quodque est aliquid factum vel productum natura iam existente; omne autem fieri ter- alterius extremi non est talis essentiae quae
haerendum, et naturaliter postulet actualem in rerum natura, includere proprium e<;se minatur ad aliquod esse existentiae, ut su- se sola possit entitatem fundare, sed madi
inhaesionem ut esse possit. Ex qua facile quo in illa actualitate constituitur, quod pra probatum est; ergo necesse est ut talis qui essentialiter et seipso immediate nititur
respondl".tur B-d terti<"m rntionem existentbm m'.cf",..sse. est -in re esse omnino ídem cum modus, sicut actu est in rerum natura, ita in aliqua alia entitate, ut ibi latius declara-
accidentis non esse inhaerentiam actualem, suo constituto et distinctmn ab omni alio a habeat proprium esse. tum est.
neque esse essentiam potentialem seu ob- qua suum constitutum distinguitur, et eo- 31. Atque eodem modo philosophandum
iective tantum conceptam, sed esse ipsam- est de modo accidentali respectu illius reí Corollaria ex superiori doctrina
dem modo; haec enim omnia necessario
met essentiam accidentis actualem et in re- sese consequuntur. Itaque, si sit modus sub- cuius est modus, ut, verbi gratia, de figura 32. Atque ex his intelligitur primo quo
rum natura productam. stantialis, ut verbi gratia, subsistentia, quae respectu quantitatis, et de actione vel motu sensu accipicndum est quod supm diximus,
(ut nunc supponimus) non realiter, sed mo- respectu sui termini, et sic de aliis; est existentiam non esse rem ab essentia distin-
De existentia modorum daliter tantum distinguitur, illa suum pro- enim in his omnibus eadem ra'tio. Dixi au- ctam. Duobus enim modis accipi potest es-
30. Vera sententia.- Quinto et ultimo prium esse existentiae habet distinctum tem respectu illius rei cuius est modus, quía sentía : uno modo, in propria et maxime
inquirí potest an modus reí, qui non rea- etiam modaliter ab existentia naturae sub- respectu illius talis existentia est solum mo- usitata significatione, et hoc modo significat
liter, sed ex natura rei seu modaliter ab stantialis. Quod rationibus supra factis asten- daliter distincta; respectu vera aliarum re- rei naturam, et sic dicimus humanitatem
ea distinguitur, habeat propriam et pecu- di potest, vidf.!licet, quia ille modus, qui est rum poterit etiam realiter distinguí, sicut esse essentiam hominis, et theologi dicunt in
liarem existentiam, distinctam a re cuius est subsistentia, distinguitur in re ipsa a natura, ipsemet modus distinguitur. Ut figura, quae tribus divinis personis esse unam essentiam.
modus. Multi enim negantem partem de- tamquam aliquid actuale et extra suas cau- a quantitate solum distinguitur modaliter, Alio vera modo sumitur latius essentia pro
DISPUTACIONES V - 10
146 Disputaciones metafísicas Disputación XXXI.-Sección XI 147
mente por cualquier razón esencial, tal como decimos que todo lo que es, en el identifican, la misma relación se dirla dos veces, una vez al sujeto por razón de
mismo grado en que es, tiene su esencia, ya que no puede s~r si~ s~ razón la existencia, y otra al término _,......por razón de la esencia. Esta opinión suele atri-
esencial propia e intrínseca, y en este sentido también la subsrste~cm tiene su buírsele a Cayetano, I, q. 28, a. 2; pero allí más bien enseña que la relación
esencia, y la figura, y los otros modos, ya sean sustanciales, ya accuJ.entales. Por trae consigo su propia existencia distinta realmente de su esencia, por más que
tanto, cuando comparamos la esencia con la existencia, hablamos en otra segunda afirme que dicha ex¡stencia no tiene referencia al término, sino sólo al sujeto,
significación y sentido general; así es, pues, como tratamos. ~hora del e? te Y de tomándolo de Santo Tomás, In l, dist. 33, q. 1, a. 1, ad 1. La excepción, pues,
la esencia creadas en general, y así debe compararse tamb1en la esencia. a u~a de que tratamos no es verdadera, sino que en el grado en que la relación tiene
existencia proporcionada. Porque cada esencia se identifica con aquella ex1ste?c1a una esencia real, actual y propia y distinta de las otras esencias de las cosas,
por la que es constituida en su actualidad pro:pi.a y precisa. Y as! 1~ human1dad en el mismo es preciso que tenga una existencia propia, distinta de la existencia
se identifica con su existencia, por la que prec1s1vamente es const1tmd~ en el ser del fundamento del mismo modo que sea distinta la relación misma. Por eso,
de tal esencia o naturaleza actual; mas si se la compara con la eseJ?-Cia de todo si la relación es una entidad accidental realmente distinta del fundamento, es
el hombre no se identifica totalmente con ella, porque hombre no mcluye sola- necesario que tenga una existencia también realmente distinta, sobre todo en
mente la ~aturaleza o esencia del hombre, sino también la subsistencia, incluyendo nuestra opinión ele que la existencia es la misma esencia actual. Y de manera
de esta suerte la existencia adecuada del hombre también a la existencia de toda semejante, quienes piensan que la relación sólo se distingue como un modo del
la subsistencia, según la cual se distingue de la humanidad, . ~omo lo incluy~nte fundamento deben atribuir a su existencia la misma distinción por el mismo
se distingue de lo incluido. Por tanto, para que la comparac10n se haga debida- motivo, y porque las razones generales expuestas antes conservan, en virtud de
mente, debe hacerse precisivamente entre cada una de las esenc1as actuales con la hipótesis dicha, idéntica fuerza. Si, por el contrario, la relación se distingue
aquel ser por el que se constituye en esa razón actual. De esta ~.ane~·a resulta del fundamento sólo por razón razonada, se distinguirá y tendrá existencia propia
universalmente verdadera la regla de que cada ente en acto se tdentlfica real- en el mismo grado, debido a la misma razón proporcional.
mente con su ser adecuado, y que cada esencia actual se ident~fica con su e~is­ 34. En consecuencla, por lo mismo, en nuestra opinión hay que afirmar que
tencia, la sustancial con la sustancial, la total con la total, la parcwl con la parc1al, la existencia de la relación es relativa del mismo modo que lo es la propia
la accidental con la accidental y la modal con la modal. relación, si nos expresamos en el plano real, ya que en realidad se identifican
33. Ni hay razón de que excluyamos de esta regla general a. las relaciones, total y adecuadamente. Además, porque la relación, en cuanto actual y puesta en
como piensan algunos, quienes, ~unque e~señen ~ue la .forma ace1dental tr~e su la realidad, incluye esencialmente ambas referencias, es decir, la referencia al
propio ser de existencia, y ensenen tamb1en al m1smo tlempo que las relac!on~s sujeto del que es forma considerada según su ser íntegro} y la referencia al término
creadas son realidades o modos distintos de sus fundamentos ex natura rez: sm con el que pone en relación al sujeto al que informa: más aún, éstas no son
embargo las excluyen y piensan que no tienen existencia propia, sino que .exJst~n dos relaciones según la realidad, sino sólo según la razón, puesto que realmente la
en virtud de la existencia del fundamento, porque, en otro caso, la ex1sten~1a relación completa o la diferencia de relación es una sola, y por ella de tal manera
misma de la relación estaría referida al término, siendo, en consecuencia, relativa se refiere al sujeto, que lo relaciona con el término, y de tal manera se refiere
la existencia misma motivo por el cual la relación se diría dos veces en orden al término, que lo pone en relación con el sujeto. Como pasa, por ejemplo, con
al término, si es q~e la existencia es una cosa distinta de la esencia, o, si se
el hábito, que simultáneamente y con la misma relación intrínseca y completa
quacumque ratione essentiali, quomodo di- ab hurnanitate, tamquam includens ab in-
cimus quidquid est, eo modo qua est, ha- cluso. Ut ergo recte fi.at comparado, debet est nli9. res ab essentia, vel, si sunt ídem, sam, et quia generales rationes, supra factae,
bere suam essenthm, quia esse non porest praecise fieri inter unamquamque essentiam eadem relatio bis diceretur, semel ud sub- in praesenti eamdem vim habent ex dicta
absque sua propria et intrinseca ratione es- actualem cum illo esse quo in tali ratione iectum ratione existentiae, iterum ad termi- suppositione. Si vera relatio ratione tantum
senthli, quomodo etiam subsistentia haber actuali constituitur. Et hoc modo est in uni- num ratione essentiae. Soletque haec opínio ratiocinata distinguitur a fundamento, eodem
suam esscntiam, et figura, et alii madi, sive versum vera regula unumquodque ens actu tribui Caiet., I, q. 28, a. 2; sed ibi potius modo habebit distinctam ac propriam exi-
substantiales, sive accidentales. Curo ergo esse idem in re cum suo esse adaequato, et docet relationem afferre secum proprium es- stentiam, propter eamdern proportionalem
essentiam cum existentia comparamos, in unamquamque essenthrn actualem curo sua se distinctum realiter a sua essentia, quam- rationem.
hac posteriori signi:ficatione et generalitate existentia, substantialem cum substantiali, vis asserat illud esse non respicere terminum, 34. Quaproprer consequenter fatendum
loquimur; sic enim nunc agimus de e~ te totalem cum totali, partialem cum partiali, sed solum subiectum, ex D. Thom., In I, est in nostra sententia existentiam relationis
et essenria creatis in communi, arque lta accidentalem cum accidentali, et modalem dist. 33, q. 1, a. 1, ad l. Haec igitur exceptio codem modo esse respectivam qua est ipsa
etiam comparari debet essentia ad propor- c.um modali. vera non est, sed ea modo qua rcb.tio habet rebtio, si secundum rem loquamur, quia i.J
tionatam existentiam. Nam unaquaeque es- 33. Neque est quod ab hac generali re- essentiam refllem, actualem et propriam ac re sunt idem omnino et adaequate. Itero quia
sentia curo illa existentia haber identitatem, gula excipiamus relationes, ut quidam cxi- distinctam ab aliis essentiis rerum, ita ne- relatio, ut actualis et in re posita, utramque
per quam in sua propria ac praecisa actuali- stirnant, qui, licet doceant formam acciden- cesse est ut propriam habeat existentiam, habitudinem essentialirer includit, scilicet,
tate constituitur. Arque ita humanitas est talem afferre proprium esse existentiae, et ita distinctam ab existentia fundamenti si- ad subiectum cuius est forma secundum se
ídem cum sua existentia, qua praecise con- simul etiam doceant relationes creatas esse cut ipsa relatio distincta fuerit. Unde, si totam, et ad terminum ad quem refert sub-
stituitur in esse talis essentiae seu narurae res vel modos ex natura rci distinctos a relatio est entitas accidentalis realiter a fun- iecrum quod informar: irnmo hae non sunt
actualis; si autem comparetur ad existentiam fundamentis, nihilominus illas excipiunt, ne- damento distincta, necesse est habere exi- duae h1bitudines secundum rern, sed secun-
totius hominis, non est omnino idem cum que censent eas afferre propriam existen- stentiam etiam realiter distinctam, praesertím durn rationem tantum: narn in re una est
illa, quia horno non solum includit natu- tiam, sed existere per existentiam fundamen- in nostra sententia, quod existentia est ipsa- completa habitudo seu differentia relationis,
ram seu essenriam hominis, sed etiarn sub- ti, quia alias ipsa existentia relationis diceret met actualis essentia. Et similiter, qui pu- qua ita respicit subiectum, ut illud referat
sistenthm, atque ita existentia adaequata habitudinem ad terrninum, et consequenter tant relationem solum distinguí ut modum ad terrninum, et ita respicit terminurn, ut
horninis includir etiam existentiarn totius ipsa existentia esset relativa, unde relatio fundamenti, eamdem distinctionem tribuere ad illud referat subiectum. Sicut habitus,
subsistentiae, secundum quarn distinguitur vel bis diceretur ad terminum, si existentia debent existentiae eius propter earndem cau- vel'bi gratia, simul et eadem intrínseca et
Disputación XXXl.-Sección XII 149
148 Disputaciones metafísicas
donado, sin que, no obstante, se identifiquen totalmente, ya que el ser de la
se refiere a la potencia de la que es hábito y al objeto hacia el cual inclina a la humanidad incluye más que el ser del alma, a saber, el ser del cuerpo y la
pótencia. Y esta referencia en su totalidad conviene a la relación, no sólo según unión de ambos, y de modo semejante el ser del hombre incluye más que el ser
Sn esencia) sino también según su existencia, ya que la actualidad de la relación es de la humanidad] concretHmente el ser de la subsistencia. En consecuencia, el ser
t31, que incluye ambas cosas en su entidad actual. Por consiguiente, la relación del alma es uno en cuanto simple; mientras que el ser de la humanidad es
tiene una existencia propia que le es proporcionada, sin que se siga de aquí uno en cuanto compuesto del ser de la forma y del de la materia; en cambio, el
que la relación se predica o refiere dos veces al término, puesto que no se refiere ser del hombre es uno en cuanto compuesto del ser de la naturaleza y del de
actualmente más que en cuanto es una forma de esa naturaleza determinada que la subsistencia. De este modo, pues, en toda realidad una hay un solo ser com-
existe actualmente, y de esta manera con una sola relación se refiere, o más bien pleto y adecuado, el cual en las cosas compuestas incluye muchos seres parciales,
pone en referencia al sujeto por razón de su esencia o existencia actual. Y el que como bien hizo notar Escoto, In IV, dist. 11, q. 3, § Ad rationes, donde afirma
se refiera o diga relación doblemente según la razón al sujeto y al término, no también que él no entiende esta ficción de que el ser sea algo que sobreviene a
constituye inconveniente alguno, sino que es hasta necesario; por más que la la esencia, y de que no sea compuesto, si la esencia es compuesta, cosa que
relación que se refiere al sujeto, considerada precisivamente, no es propia de tampoco comprendo yo, a decir verdad, e incluso creo que quedó suficientemente
la reladón en cuanto es relación, sino que es común a los demás accidentes. Aquí probado que no p