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Cera De Abejas: Primera Parte

¿Cómo produce cera la abeja? Y ¿Cómo producir mas y mejor?


Orlando Valega
Email: apicoladonguillermo@yahoo.com.ar
La cera de abejas es tan antigua como la propia historia de las abejas y de su explotación por el
hombre. Conocida desde la más remota antigüedad, era usada, entre otras aplicaciones, como pago
de tributos, tasas y multas. En 181 D.C. Córcega pagaba a Roma un tributo anual de 38 toneladas
de cera. Fueron encontrados bloques de cera inalterados en tumbas egipcias y en navíos
naufragados. Como la cera posee oxidación lenta, dura por mucho tiempo, desde que no sea atacada
por polillas de la cera o expuesta a altas temperaturas.

COMPOSICIÓN Y CARACTERÍSTICAS
La cera de la Apis mellífera ha sido separada en más de 300 componentes, que pueden ser
resumidos en:
Agua e impurezas minerales 1 a 2 %
Monoésteres de ácidos céreos, hidrohiésteres, diésteres, y triésteres 71%
Colorantes: 0.3 %
Esteres de colesterilo: Palmitato de miricilo, palmitato de lacerillo, oleopalmitato de miricilo y
oleopalmitato de colesterilo: 1%
Lactonas :0.6 %
Acidos céreos libres ( neocerótico, montánico y melísico) 13.5 a 14.5 %
Hidrocarburos: ( pentacosano, heptacosano, nonacosano y Hentriacontano, entre otros) 10.5 a 13.5
%
Ref.: - Apiterapia Hoy en Argentina, Cuba, Uruguay y Colombia del Dr. Julio Cesar Díaz
El punto de fusión de la cera de abeja puede variar de 62 a 65ºC, evaporándose a 250ºC. La densidad
entre 0,939 a 0,987,. Es insoluble en agua y alcohol frío, parcialmente soluble en alcohol caliente y
éter, soluble en grasas calientes, aceites etéricos, benceno caliente, cloroformo, carburina y aceite
de terebentina.

¿CÓMO PRODUCE CERA LA ABEJA?


Las abejas de 10 a 18 días de edad son las que producen la cera. Ella es secretada por cuatro pares
de glándulas ceríferas que se localizan del cuarto al séptimo segmentos del lado ventral del
abdomen de las abejas obreras Esas glándulas ceríferas secretan la cera en forma líquida disuelta
en una sustancia volátil, que en la superficie externa del tegumento se evapora, dejando las placas
de cera. Cada placa es hecha de una o más secreciones, y posee un espesor de 0,6 a 1,6 mm con
peso promedio de 1,3 mg.

Las obreras llevan estas escamas de cera hacia atrás con el auxilio de las patas traseras y luego con
las delanteras a la boca para que sean amasadas y moldeadas, utilizando la secreción de las
glándulas mandibulares.

Las abejas encuentran hidratos de carbono en el néctar (80%) y en el polen (40%), y forman dos
tipos de grasas a partir de estos azúcares: La cera (que es una grasa sólida a temperatura ambiente)
y sus grasas internas, que acumulan en unas células vacías, llamadas trofocitos o adipocitos (del
tejido adiposo), sobre todo en otoño.
Para que se produzcan esas transformaciones es imprescindible la presencia de ciertos
componentes que están en el polen y que son otras grasas, enzimas... que actúan como iniciadores
y catalizadores de esas reacciones químicas. Algunas de estas grasas no pueden ser “fabricadas” por
las abejas, las han de tomar ya “formadas” en la dieta (polen), a este tipo de sustancias, no
“fabricables”, se les llama vitaminas.

En el polen hay un 5% de grasas (en miel no hay grasas). Las abejas necesitan un 5% de grasas en la
alimentación para mantener el equilibrio

El metabolismo de las grasas está asociado al consumo de los hidratos de carbono. Los azúcares del
néctar o de la miel se transforman en cera gracias a cofactores presentes en el polen.
El papel del polen es vital. Aporta toda la fase nitrogenada, toda la grasa, vitaminas, proteínas o
cofactores. Sin la ingesta de polen no hay secreción de jalea real ni de cera. “Convengamos que se
necesitan de tres componentes fundamentales en la colonia de abejas para producir cera: Provisión
de abundante cantidad de abejas jóvenes de 10 a 18 días de edad, abundante ingreso de néctar o
jarabe y un adecuado aporte de polen de calidad”.

La cera recién producida por las abejas es de color blanco pero va adquiriendo un color amarillento
característico a medida que esta entra en contacto con las secreciones bucales de las abejas, la miel,
el polen y el propóleos, sin embargo se acepta que los matices de amarillo en los panales son
causados por los pigmentos de caroteno solubles en grasa que provienen del polen (las abejas
alivianan la cera con polen y por eso el color de la cera de opérculo varia a través del año a medida
que cambia la floración).

Si se observa cuidadosamente las abejas durante el periodo de Máximo ingreso de néctar o después
de alimentarlas copiosamente por tres días con jarabe, podrían verse discos de cera en forma de
escamas de pescado que asoman entre los anillos del abdomen en la parte ventral a la altura de las
glándulas cereras. Examinando con una lupa estas escamas se observará que son de cera pura y muy
hermosas. A veces la producción de cera es tan abundante que caen al piso de la colmena y se las
puede recoger allí en cantidad, aparentemente las abejas no la necesitan. Durante la época en que
se produce la secreción natural de la cera y la colonia dispone de suficiente espacio rara vez se
desperdician estas escamas Durante la enjambrazón la secreción de cera es superior a la normal,
posiblemente debido a que el enjambre está compuesto predominantemente por abejas jóvenes y
este fenómeno se produce en momentos en que hay gran cantidad de entrada de néctar y polen de
la profusa floración estacional. Esta mayor producción de cera se evidencia por ejemplo sobre una
rama en la que estaba posado un enjambre ya que quedan trozos blancos de cera nueva como si
hubieran iniciado la construcción de panales.

Está comprobado que las abejas jóvenes de 10 a 18 días de edad son las que producen la cera pero
en casos de emergencia ante la falta de este tipo de abejas y ante un buen estímulo producido por
un intenso flujo de néctar y polen, las abejas mas viejas pueden activar sus glándulas cereras y
producir cera para construir los panales o el opérculo con el que tapan las celdillas con miel madura.

“En situaciones extremas muy críticas y ante la falta de suficiente secreción de cera ya sea por falta
de un buen polen de calidad, un deficiente ingreso de néctar o por no haber obreras jóvenes; las
abejas mezclan la cera con otros materiales para hacerla rendir, por lo general con polen, pero
pueden mezclarla con otros como pelos, cartón roído etc. (Este año a consecuencia de la gran sequía
llegaron a incorporar tanto material extra que de la “cera de opérculos” derretida solo pude extraer
un 5% de cera pura, el resto era pura borra)”

Es relativamente cierto de que una colonia necesite consumir de 5 a 10 kg de miel para producir 1
kg de cera. En condiciones normales de buena mielada no hay diferencia en la producción de miel
entre colonias que estén produciendo cera y las que no. La producción de cera es una necesidad
biológica de la abeja y ante un buen estímulo producido por un alto ingreso de polen y néctar las
obreras jóvenes segregan cera que si no se utiliza se pierde en forma de escamas durante el vuelo
o dentro de la colmena.

¿CÓMO SE EXTRAE Y PROCESA LA CERA?


La principal fuente de cera de la colmena surge como un producto secundario de la producción de
la miel y es la llamada “cera de opérculos” ya que se extrae de los opérculos retirados de los panales
para facilitar la extracción de la miel en la centrífuga. En promedio, el peso de los opérculos extraídos
en la cosecha es del 2 al 5% del peso de miel producida y el rendimiento en cera de estos opérculos
es variable, dependiendo de varios factores: La raza, la cantidad de abejas jóvenes, del aporte de
néctar o jarabe y de la cantidad o calidad del polen recogido; ya que en situaciones críticas las abejas
mezclan la cera con otros materiales para hacerla rendir.

Para separar y purificar la cera de los opérculos hay que retirarles, por un proceso de filtrado o
centrifugado toda la miel posible, luego lavarla y fundirla en baño maría o en agua caliente a no mas
de 65ª C para que no pierda sus propiedades. Una vez que se logró fundirla en el agua se la filtra y
se la vierte en recipientes de acero o de plástico y se deja enfriar. Al poco tiempo se va separando
las impurezas que se decantan y van al fondo del recipiente. La cera que flota en el agua. Una vez
que se enfría se puede separar la cera en forma de bloque del agua y las impurezas que quedan en
el fondo. Este bloque de cera tiene algunas impurezas en la cara inferior que se las pueden retirar
por raspado. Si es necesario repetir la operación.
También se obtiene cera derritiendo de la misma forma o en derretidores solares los panales viejos
que se desea reciclar.
Los Brasileros tienen un método muy interesante de producción de cera, por medio del cual,
estimulan la construcción de panales con alimentación artificial, luego son fundidos para extraerles
su cera.
¿CÓMO INCEMENTAR LA PRODUCCIÓN DE CERA EN LA COLMENA?
“Método novedoso de inducir la secreción de cera en las abejas”:

Partiendo de la premisa de que la secreción de cera por parte de las abejas depende de:
Que la colonia tenga un abundante contingente de abejas jóvenes (las abejas jóvenes de 10 a 18
días de edad son las que tienen mejor desarrolladas las glándulas cereras)
Que se obtenga un abundante ingreso de néctar o jarabe (imprescindible en la producción de cera
y para estimular la postura de la reina.
Que se acompañe todo este proceso con un correcto aporte de polen de calidad para catalizar la
secreción de jalea real y de cera, ambos necesarios en este caso”.
Se elaboró el siguiente método de producción a gran escala de cera en el Barasil:

Método de producción de cera a gran escala con “Alimentadores Colectivos”


Escribió Armindo Nascimento del grupo “Ciadaabelha”:
“Nuestros alimentadores colectivos tienen las siguientes medidas: 2mt de largo por 1 metro de
ancho y 20 cm. de alto. Con estas dimensiones pueden contener un volumen de 400 litros de melaza
de caña de azúcar (garapa). Dentro de la caja del alimentador se coloca una rejilla de madera
recordando a los elásticos de cama, donde los listones son de 10 cm. de ancho por 1.95 mt de largo
y de 2.5 cm. de distancia entre cada uno de ellos. De esta manera, al colocar la melaza, las abejas
pueden beber sin ahogarse del mismo. El objetivo de construir un alimentador de tales dimensiones
es el de poder alimentar simultáneamente a 1.000.000 de abejas.
La caña que plantamos para tal fin no sufre de descomposición de la sacarosa pues se trata de caña
caiana de tallo grueso y mucho caldo. Una hectárea de esta caña cultivada con adecuada tecnología
de punta rinde 20.000 litros de garapa(melaza de caña) . Con un buen moledor de tipo alambique
de cachaza, conseguimos moler 350 litros diarios en apenas 90 minutos de trabajo.
El proceso de alimentación colectiva requiere de condiciones mínimas para que exclusivamente las
abejas de su apiario realicen la colecta.
La primera condición es instalar el alimentador a 20 metros del apiario. Esto posibilita una menor
distancia de vuelo entre el alimentador y las colmenas. Si las abejas de otro apiario vecino están
ubicadas a 1 Km. de distancia tardarán 90 segundos en llegar al alimentador mientras que las abejas
de su apiario tardarán 10 segundos. Es decir que las abejas de su apiario llevaran la misma carga
que las demás multiplicada por 9 nueve
Otro factor es la súper saturación de las áreas con colmenas. Es necesario que la proporción de
abejas por cada flor sea de 8 a 1 . Se consigue eso cuadruplicando el número de abejas que pecorean
en el área. ¿Cómo se consigue eso? Áreas donde exista flora apícola para producción de miel en 25
colmenas, usted instalará 50 colmenas, pero esas 50 colmenas aportarán mas de 120.000 abejas,
una población del doble que las colmenas normales adultas con 60.000 abejas. Es decir que
duplicamos la cantidad de colmenas que a su vez tienen el doble de abejas que las normales.
Habiendo mas abejas que flores obligamos a las mismas a visitar el alimentador.
Otro factor es la temperatura. Cuanto mas alta la temperatura, mas agua precisan las abejas para
bajar la temperatura del nido. De esa manera observamos que para la producción de cera las
temperaturas son ideales donde las medias están en torno a los 28 grados Celsius o sea 22 de noche
y 34 durante el día. En áreas con temperaturas inferiores a esta media las abejas tienen poco interés
por el jarabe (garapa) a pesar de haber mas abejas que flores.
Otro punto importante consiste en brindar una alimentación adecuada y equilibrada. La ración
debería tener un 25% de proteínas disponibles para metabolizar por completo el jarabe. Sin proteínas
no hay cría, no hay metabolización de la sacarosa, por lo tanto no habrá disponibilidad de energía
para las actividades de las abejas. Llegan a comer hasta 3.4 kg de ración por semana por colmena
cuando reciben las 5 alzas llenas de miel inmadura.
Es muy importante cosechar cuando se llenen las 5 alzas completas. Coseche toda la cera
independientemente de que la miel este verde o madura, con crías o no, coseche todo y extraiga la
cera. Coloque de vuelta inmediatamente los 5 alzas a las colonias. En los primeros 4 días después de
la colecta algunas colmenas llegan a beber 9 litros de jarabe en un día y comer en torno a los 500 gr
de ración proteica. La miel inmadura cosechada se debe aportar mezclada con el jarabe. Como esta
miel es rica en enzimas digestivas, agregada al jarabe, este es absorbido en forma mas rápida y con
mayor palatabilidad para las abejas.

En el primer ciclo de alimentación usted conseguirá un tamaño de 5 alzas con mas de 120.000 abejas
en 70 días. A partir del segundo ciclo cuando las colonias ya son adultas conseguirá 5 nuevas Alzas
cargadas de miel inmadura al final de los 15 días.

50 colmenas rendirán 300 alzas cargadas. Cada alza rinde alrededor de 500 a 600 gr de cera pura,
Haciendo un total de 20- 25 kg de cera cada 15 días. Es un buen negocio la producción de cera.
Pero atención: Es un buen negocio en tanto y en cuanto tengamos fuentes de carbohidratos baratos
como la melaza de caña y sustitutos de polen de bajo precio, con precios adecuados de la cera. En
caso que esto no sea así se deberá hacer muy bien los cálculos de todo el proceso productivo.
“Armindo Nascimento”.
USO Y PRODUCCIÓN MUNDIAL
Las propiedades de la cera de abejas se encuentran directamente vinculadas con sus cualidades
físicas y su composición química. Uno de sus primeros usos fue la fabricación de velas para el
alumbrado y con fines religiosos.
La industria apícola es gran consumidora para fabricar láminas de cera estampada. En cosmetología
se emplea para cuidar la piel delicada, especialmente cuando está seca. Limpia la epidermis, suaviza
y alimenta la dermis, previniendo de esta manera el envejecimiento cutáneo. Los productos que
contienen cera de abejas suavizan la piel. La cera blanca entra normalmente en la composición de
cremas nutritivas, astringentes, de limpieza, y en mascarillas para el cutis.

Se usa ampliamente en la preparación de cremas, pomadas, emplastos, crayones labiales, cremas


limpiadoras y astringentes, mascarillas faciales y cremas de belleza. En la preparación de moldes
para prótesis dentales, en la confección de pulimentos, así como en otros múltiples usos
farmacéuticos, cosméticos, médicos e industriales. Otros usos están en la fabricación de pomadas
para calzados; en materiales para impermeabilización; industria de armamento; lustres para pisos;
muebles, cueros y lentes telescópicos, en la fabricación de grasas, ungüentos; en la fabricación de
cintas adhesivas, gomas de mascar, tintas; en injertos y barnices.

La producción mundial de cera de abejas está en torno de 11.500 a 19.000 toneladas y el Brasil es
el 13º país productor.

Los principales importadores son los Estados Unidos (consumen cerca de 30% de la cera existente
en el mercado internacional) seguido de Alemania, Reino Unido, Japón y Francia.

Los mayores exportadores son: Chile, Tanzania, Brasil, Holanda y Australia.

Muchos autores están de acuerdo en que las mejores ceras del mundo son las producidas en el
Brasil y en Chile.

UTILIZACION DE LA CERA CON FINES TERAPÉUTICOS


Las propiedades terapéuticas de la cera de abejas eran conocidas ya en la antigüedad. Avicena en
su famoso "Canon de la medicina" cita cierto número de fórmulas de medicamentos, en cuya
composición figura la cera de abejas. "La cera pura forma las paredes de las celdas, en las cuales las
abejas ponen sus huevos, crían sus ninfas y almacenan la miel...es la materia básica para todos los
emplastos refrigerantes y calentadores....la cera reblandece los tumores duros....Se dice que la cera
succiona los venenos. Por eso se aplica en forma de pomada sobre las heridas ocasionadas por el
extremo envenenado de las flechas y así el veneno no aporta ningún daño".

En 1707, D. Mohr escribía: "La cera natural destilada se transforma en aceite de un poder
maravilloso. Este medicamento es más bien un remedio de dioses que de los simples mortales, pues
en caso de heridas o de enfermedades internas produce verdaderos milagros".

Hoy día, la cera de abejas sigue ocupando un destacado lugar en la preparación de medicamentos.
Según la Farmacopea Estatal de la URSS, los emplastos, pomadas y cremas deben prepararse en las
farmacias a base de cera de abeja. Sin esta sustancia no pueden ser preparados los emplastos:
adhesivo, mercurial, de meliloto y de jabón; las pomadas: alcanforada, de cantáridas para usos
veterinarios, de cera, de plomo, de zinc, etc. La cera de abejas es rica en vitamina A: 100 G de aquélla
contienen 4096 U.I. (Unidad Internacional. 1 mg. de vitamina A corresponde a 3300 U.I.)....mientras
que la carne de res contiene tan sólo 60 U.I. de esta vitamina. Al usar preparados a base cera de
abejas, el cutis se hace suave y aterciopelado. La cera blanca figura en la composición de cremas ,
astringentes, de limpieza, blanqueadoras, así como de máscaras para el rostro. Constituye una
excelente sustancia que sirve de base concentradora para la mayoría de los cosméticos. En Estados
Unidos, al chicle (cera de los panales) se le atribuye ciertas propiedades útiles, entre otras, la de
activar la secreción de saliva y de jugo gástrico, así como la de eliminar los cálculos dentarios y las
concentraciones de nicotina en los fumadores.

Masticar caramelos vitaminados a base de miel y de cera sería mucho más útil para nuestro
organismo, teniendo en cuenta que la cera de abejas, como se sabe, es muy aromática, su gusto es
agradable y sobre todo no tiene ninguna contraindicación.

El Doctor D.K. Yarwiss, en su libro editado en Nueva York, recomienda mascar un preparado de cera
y de miel para limpiar la nasofaringe, y como remedio insustituible en caso de SINUSITIS, ASMA Y
FIEBRE DEL HENO.

Las personas con estas afecciones deben mascar, durante 15 minutos por hora, 1/2 cucharadita de
opérculos de cera (es la tapa con la que sellan las celdillas llenas de miel madura).

Mascar los caramelos de miel y de cera, sin duda, es cosa muy eficaz pues excita, por un lado, una
fuerte secreción de saliva, favoreciendo la actividad secretoria y motriz del estómago y, por otro
lado, eleva el metabolismo, ejerciendo una influencia benéfica sobre la circulación sanguínea y la
capacidad de trabajo muscular. Además fortifica las encías.

DISFRUTAR UN TROZO DE PANAL DE MIEL, ES LA MEJOR MANERA DE APROVECHAR LAS BONDADES


TERAPÉUTICAS DE LA CERA Y LA MIEL.

COMO SE PURIFICA LA CERA


Existen varios métodos de purificación de la cera. El método natural que consiste en colocar la cera
en agua o en baño maría a no mas de 65ºC para que no se pierdan sus y repetir el proceso varias
veces raspando las impurezas que quedan en la cara inferior del bloque formado. Se puede utilizar
una fuente solar para fundir y purificar la cera.

También se puede utilizar el proceso químico que consiste en la adición de ácido sulfúrico .Se utiliza
el 10% de ácido sulfúrico. Cuando la cera está en fase sólida es importante saber la densidad de la
misma que es de 0.987 lo que significa que para purificar 1 Kg de cera se debe adicionar 9.87 ml de
ácido sulfúrico en la cera derretida con 300 ml de agua. El ácido hace precipitar todas las impurezas
y lo mas importante es que no deja ningún residuo
Por: Armindo Nascimento

BLANQUEO DE LA CERA
Habitualmente se blanquea la cera exponiéndola al sol, después de reducirla en pequeños trozos;
pero también se utilizan procesos químicos para blanquearla. La cera blanqueada difiere química y
físicamente de la cera amarilla siendo difícilmente aceptada por las abejas. Por esta razón las hojas
de cera estampada se fabrican siempre con la cera amarilla, o sea cera natural no blanqueada.

El mejor proceso para blanquear la cera es derretirla ya limpia con mucho agua, en grandes ollas
hechas de cobre estañado, mientras se la remueve con espátula de madera. Por lo general se tratan
unos 500 kg de cera a la vez. Cuando la cera esta totalmente derretida se le agregan 250 gr de ácido
tartárico en crema por cada 100 kg de cera y se la remueve muy bien. Después de esto el contenido
de la olla se vierte en una tina o cuba con agua caliente que se conserva a 80º C donde se termina
de purificar.
Posteriormente se pasa por una olla de metal u otra vasija donde se hace verter la cera por el fondo
que tiene muchos agujeros finos (semejante a un colador de pastas) y de ahí cae, en finos hilos,
sobre un rollo de madera sumergido en agua fría hasta la mitad. (debe estar mojado para que la
cera no se adhiera) Al rollo o cilindro se le imprime muchas y rápidas vueltas (rotaciones).
Esta operación de "granizado" reduce la cera a cintas o tiras largas que deberán ser expuestas a los
rayos solares y al sereno (humedad nocturna) de la noche, puestas por encima de esteras de malla
(tela) de unos cien metros cuadrados y elevadas a 65 cm por sobre el suelo. Durante el día se debe
conservar las esteras y la cera permanentemente mojadas para que esta no se derrita al calor solar.
En ocho (8) días los lotes (porciones) de cera de buena calidad se ven notablemente blanqueados.

Después las tiras blanqueadas de cera se ponen en sacos y se los deja almacenados donde pasan
por una especie de fermentación quedando una cera mas compacta y mas dura.
Después de este plazo se derrite nuevamente la cera si el blanqueado no satisface y se la somete a
los mismos procesos hasta obtener la completa decoloración. Dos operaciones son necesarias para
las ceras que se blanquean con facilidad. El blanqueado es mucho mas lento en los tiempos con alta
humedad se corre el riesgo de que la cera quede color ceniza cuando se le hace el proceso de
fermentación en depósito lo que no es fácil de corregir.
"Cartilha do Apicultor" de Don Amaro Van Emelen, 5° edição de 1952. (Gentileza de Anderson Barros
y Claudio Mikos).
Existen métodos químicos para blanquear la cera de abejas, pero no es conveniente aplicarlos en
forma habitual. Por otra parte, se demostró que la cera destinada a usos apícolas no es mejor por
haberla blanqueado con respecto a la que conserva su color amarillo natural. La cera amarilla es
mas dúctil, luego mas fácil de trabajar, y aunque se use en cajones especiales para producir miel en
panal, los trozos no pueden distinguirse. Una vez operculados, no hay diferencia entre los panales
construidos sobre cera amarilla o los blancos. La única manera práctica en que el apicultor puede
blanquear su cera es reduciéndola a láminas muy delgadas o pequeñas partículas y exponiéndola a
los rayos solares durante varias semanas. El rociado frecuente con agua acelera el proceso. El
blanqueo destruye gran parte del aroma original y por esta razón generalmente no se blanquee las
ceras para velas. Otra técnica para el blanqueo al sol es exponer la cera en forma de raspaduras
finas en recipientes llenos de agua: Biólogo Alejandro Rivera Zamora.
ADULTERACIÓN Y CONTAMINACIÓN DE LA CERA
Diversos estudios indican que la cera de abeja está altamente contaminada, por adulterantes que
hacen aumentar los volúmenes y por contaminantes químicos producto de los manejos apícolas.

Hay muchos métodos para determinar las adulteraciones, en este trabajo se comentarán algunos
de ellos.

Adulteraciones en general
Primer método:
Se toma de medio a un gramo de cera y se funde en un tubo de ensayo, se vierte sobre un vidrio de
reloj y se deja estar 24 horas a temperatura ambiente. Al cabo de este tiempo se toma la cera entre
los dedos índice y pulgar y se hace con ella una bola que se aprieta y redondea como si se tratara
de hacer una píldora.
La muestra de cera pura de abejas es fácilmente moldeable con el calor de la mano; una vez
trabajada es ligeramente pegajosa, aunque los dedos no se manchen o se pongan aceitosos, y tiene
un aspecto homogéneo, transparente y sin brillo.

La adición de parafina se reconoce a través de la masa moldeada porque esta se resbala de entre
los dedos, por la aparición de un brillo intenso y de un olor característico similar al de petróleo.

Si la muestra es de color blanquecino, con un brillo de porcelana y no homogénea, y al empezar a


moldearla se deshace en fragmentos que sólo por un moldeo más prolongado terminan formando
una masa plástica y homogénea, puede sospecharse la adición de estearina o ceresina.

La presencia de colofonia se reconoce porque la masa es pegajosa y presenta el olor característico


de la resina.

En análogas condiciones se manifiesta a presencia de sebo, que produce una masa aceitosa y de
olor peculiar Otras ceras mezcladas a la de abejas, tales como la de carnauba o la cera del Japón,
comunican a la muestra un olor aromático muy característico. Ref.: Fabián Rodríguez de Portal
Apícola

Segundo Método:

Ponga una muestra de cera, no superior a una cucharada sopera, a hervir en un litro de agua por 15
minutos; déjela enfriar y observe; si el agua ha tomado el color de la cera y flotan unos gránulos
amarillos, entonces, la cera es pura. Por el contrario, si el agua presenta una nata muy fina y
uniforme, es porque la cera fue adulterada.

Tercer Método:

Una segunda prueba consiste en hacer un tubito de papel, sumergirlo en cera derretida
y cuando solidifique sumergirlo en un frasco con “bencina”, como ésta disuelve la cera dejando el
papel limpio, aparece en el fondo del frasco un polvo blanco, que si es “fino y uniforme”; la cera es
pura
Métodos para comprobar adulteración con Parafina
Primer Método:
Se derrite la muestra de cera y en otro recipiente se disuelve soda cáustica con un poco de agua
caliente para agregarla a la cera y colocarlas a hervir hasta que se mezclen bien. Dejamos enfriar y
separamos con los dedos el jabón, detectando si es uniforme; por lo cual la cera es pura Pero, si se
perciben pelotitas duras, es señal de que fue adulterada con parafina.

Segundo Método:
Disolver a baño maría 5 gramos de cera con 25 ml de “solución alcohólica de hidróxido de potasio
(2 normal)”.
A esta mezcla homogénea agregarle 20 ml de glicerina caliente y enseguida adicionarle 100 ml de
agua destilada bien caliente, mezclar bien y observarlo (la lectura debe realizarse en el momento de
sacarlo del baño maría)

¿Cómo interpretar los resultados?:


-Si su aspecto es transparente al mirarlo a trasluz significa que es pura o al menos contiene menos
del 10% de parafina.
-Si la mezcla es turbia es porque tiene mas del 10% de parafina

“La solución alcohólica de hidróxido de potasio (2 normal) debe prepararse antes de realizar el
análisis utilizándola solo por 24 h., pues la solución se altera con rapidez pudiendo dar resultados
erróneos. Guardar en frasco de vidrio color ámbar (rotular) . Para esto es práctico tener pesado con
balanza de presición 11.20 gr. de hidróxido de potasio guardada en bolsita individual de polietileno
bien cerrada para que no se humedezca. Se pueden tener varias ya preparadas con anticipación.
Para obtener una solución de hidróxido de potasio (2 normal) se debe proceder así:
Agregar a 80 cc de alcohol etílico los 11.20 gr. de hidróxido de potasio a esta mezcla agregar alcohol
hasta completar los 100 cc. Agitar hasta su total disolución.
Es práctico utilizar las mamaderas de vidrio Pyrex para el baño maría. En una colocamos los 25 ml
de la solución alcohólica de hidróxido de potasio (2 normal), en otra los 20 ml de glicerina y en una
mas ponemos el agua destilada, las tres dentro del recipiente que contiene el agua en ebullición”.
Una forma práctica de saber si la técnica esta funcionando es hacer primero una prueba con cera
pura, otra con el 5%, el 10%, 20% y 30% de parafina y comparar los resultados obtenidos. Ref.:
Mancera: Biólogo Alejandro Rivera Zamora.
Contaminación de la cera
Stefan Bogdanov dijo que los principales contaminantes de la cera son los productos químicos
utilizados por los apicultores, mientras la contaminación ambiental es mucho menos importante.
Expuso los datos de un estudio realizado en Suiza buscando residuos de 96 pesticidas muy comunes
y sólo se hallaron trazas. La cera se contamina, señaló, pues básicamente por los acaricidas lipófilos
usados contra Varroa, en rangos que va desde los 0,5 a los 10 mg/Kg.

Los estudios de seguimiento realizados durante cinco años, le llevaron a concluir que la
concentración de acaricidas aumenta con el número de aplicaciones del producto (ejemplo
fluvalinato) pero decrece muy lentamente cuando se deja de aplicar el acaricida (ej.
Bromopropilato). La vida media de un acaricida en la cera es de cinco años, y el tiempo en
desaparecer totalmente depende de la concentración inicial. Puso el ejemplo del bromopropilato
que no se usa en Suiza desde 1991; y aunque desde entonces los niveles han ido disminuyendo, dijo,
no bajarán de límite de detección actual (0,1 mg/Kg) hasta después de 2006.

Lamentó también que no existan límites máximos de residuos para la cera y apuntó que en la cera
ecológica utilizada en Italia, Alemania o Suiza sólo se permiten máximos entre 0,1 y 1 mg/Kg
dependiendo del acaricida, límites que, dijo, garantizan que los acaricidas no pasarán a la miel.
Otras sustancias como el paradiclorobenceno utilizado contra la pollilla y algunos protectores de la
madera contaminan también la cera, comentó.
Finalmente señaló que el hecho de no utilizar acaricidas en Brasil, hace que su cera no esté
contaminada y la demanda de este producto libre de residuos esté creciendo a nivel mundial. Ref.:
Cera de abeja: calidad e importancia para la apicultura.
Por: STEFAN BOGDANOV. Centro Suizo de Investigación Apícola Fuente: Revista Vida Apícola Nº126
– Julio-Agosto 2004- pág.50
Contaminación con Coumaphos
El Cumaphos se ACUMULA en la cera de la colmena y contamina en baja proporción a la miel. La
concentración final de residuos en la miel depende principalmente de la concentración inicial en la
cera. En la actualidad el nivel de esta contaminación generalizada en Argentina no da lugar a excesos
de Coumaphos en la miel por sobre el LMR (100 ppb).
La concentración en cera depende de varios factores:
Del número de tratamientos medicamentosos aplicados en la colmena en los últimos años.
De la cantidad de droga utilizada.
De la forma de aplicación, y
De la historia propia de la CERA que forma parte de la colmena, previamente a su ingreso a la misma.
Las colmenas de todo un país se encuentran emparentadas en cierta forma, a través de la cera que
las conforma. De esta forma, los tratamientos medicamentosos que se ejecutan individualmente en
un apiario, pueden tener repercusión directa en el resto del sistema apícola, con consecuencias de
un alcance mayor al que se suele tener conciencia.
Si en los distintos países productores se sigue utilizando Coumaphos como hasta ahora, en unos
años más la cantidad acumulada en la generalidad de la cera existente podría llegar a ser tal, que
una cierta proporción de la miel no logrará cumplir el requerimiento del LMR = 100 ppb.
Dado que hasta el momento no se conocen mecanismos efectivos de descontaminación de cera,
esta situación potencial no tendrá solución de corto plazo.
Ref.: Exploración en el Estudio de Distribución de Concentraciones del Acaricida Coumaphos en Cera
y en Miel de Mismo Cuadro Melario en Condiciones de Campo Lanzelotti Paula (1), Maldonado
Mauricio (1), Ocampo Valeria (2), Arroyo Julia (2)

Contaminación con Piretroides


Según Dee Lusby los piretroides son utilizados también por los agricultores para desorientar a las
abejas que visitan sus plantaciones con el objetivo de evitar la polinización de ciertos cultivos.

Los piretroides tienen efecto sobre el sistema nervioso de las abejas haciendoles perder la memoria
lo que la desorienta al momento de tener que volver al nido.

Estos piretroides se acumulan en la cera por el uso intensivo del mismo lo que produce la
desorientación de la misma. Ellas salen y no se acuerdan donde esta su casa.

Como son piretroides de segunda generación, tienen mayor efecto con el frío cuando la abeja está
en el bolo invernal las que se caen como hojas. Además de no poder volver después de los vuelos
higiénicos Es justo esto lo que se observa en el colapso de las colmenas CCD.
Dee Lusby

Contaminación con Nitrofuranos


En este trabajo, se ha obtenido constancia de que los metabolitos de los nitrofuranos pueden
persistir al menos siete años en la cera y que si no se recambian los panales involucrados, estas
drogas quedan como contaminantes y siguen pasando también a la miel. Se demuestra que el
movimiento de la contaminación, internamente en una colmena, se origina a causa del intercambio
de cuadros entre alza melaria y cámara de cría por parte del apicultor, y que además las mismas
abejas transportan nitrofuranos desde cuadros contaminados a cuadros nuevos, aunque el impacto
sobre la contaminación en miel, es menor en este segundo caso, que en el primero.
Ref.: Primer estudio de casos de la distribución de concentraciones de nitrofuranos en la cera y en la
miel en los diversos cuadros de una misma colmena, incluyendo la variable temporal Lanzelotti Paula
L. and Maldonado Mauricio A. Laboratorio de Control de Calidad Melacrom 37 nº 215 – CP 6600 –
Mercedes, Buenos Aires, ARGENTINA.

Nitrofuranos en ceras
Dinámica de la contaminación generalizada con nitrofuranos

En una colmena tratada con medicamentos que contienen nitrofuranos, además de contaminarse
directamente la miel, se contamina también la cera. Esta cera puede contaminar la miel de años
posteriores aún cuando el apicultor no cure más, y puede también contaminar a otras colmenas no
tratadas con medicamentos contaminados, a través de la cera reciclada y del traslado de núcleos.
En las ceras tradicionalmente no se analizan residuos de medicamentos veterinarios porque no es
un producto ingerible por seres humanos o animales. No están afectadas entonces por planes de
monitoreo oficiales. Sin embargo, a partir de este descubrimiento debería hacerse un control de
rutina cada vez que se compre cera estampada o para estampar, o núcleos.
La muestra de cera representativa de una colmena debería ser tomada de la cámara de cría, pues
es la que más expuesta estuvo a medicamentos.
Sólo se debería utilizar el procedimiento de desoperculación en frío. La cera debería separarse lo
antes posible de la miel, por decantación o centrifugación sin demasiado calentamiento.
Obviamente esto debe ir acompañado de la suspensión del uso de medicamentos no controlados
rutinariamente, aún tratándose de productos autorizados.
La contaminación de las ceras en una colmena sin cambios o mantenimiento, irá decayendo
naturalmente en pocos años si se evitan desde hoy los medicamentos contaminados.
En función de todo lo expuesto, es también predecible la aparición de mieles contaminadas con
nitrofuranos en otros países productores además de Argentina.
Ref. “Melacróm”
Contaminación de la cera estampada
La cera es como una esponja que absorbe los tóxicos, venenos, acaricidas, antibióticos y otras
sustancias utilizadas en la industria de la madera.
El uso indiscriminado y continuo de fármacos hace que la cera acumule año tras año mas sustancias
nocivas para la salud de las abejas y de las personas que consumen la cera o la miel. Esta
contaminación está presente en la “cera estampada” que va acumulando cada vez mas estos tóxicos
y contaminando otras colonias. Los apicultores que no utilizan fármacos en sus colmenas lo mismo
contaminan sus colonias al adquirir en el mercado cera estampada contaminada que es reciclada de
otros apicultores inescrupulosos De seguir con el uso indiscriminado de sustancias contaminantes
va a resultar muy difícil practicar una apicultura cuya producción este libre de contaminantes. En el
caso de la cera de abejas es peor todavía porque no hay normas oficiales que impongan un Limite
Máximo “LMR” de sustancias tóxicas en cera.
Si bien el principal uso que se le da a la cera no es precisamente para el consumo humano o para la
cosmetología cada vez se descubren mas propiedades curativas de este producto y la contaminación
resulta en un limitante de su uso.
Además, las bajas concentraciones de antibióticos o acaricidas presentes en la cera en dosis
subletales para las bacterias y los ácaros hacen que estos vayan adquiriendo resistencia e inmunidad
a los mismos.
Pero si bien estas dosis son subletales para los patógenos no lo son para los microorganismos
benéficos para la abeja, como ser la microflora intestinal y la micro fauna integrada a la colonia.
Si bien es cierto que contamina el agricultor, pero se comprobó que tiene muy poca incidencia en la
contaminación de la cera y que es el propio apicultor que la contamina con el uso de los fármacos
en sus colmena

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