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Podríamos hablar durante horas acerca de los beneficios de vivir con

sabiduría, pero antes debemos darle una razón, una explicación a dicha
palabra.

Durante siglos hemos buscado explicaciones; hacemos preguntas desde


nuestros primeros años, todo nos resulta una incógnita y nos emociona
saber, descubrir. Está en nuestra naturaleza, en cada uno de nosotros, sin
distinción de razas ni elites sociales. Esto es ser filósofo, amar la sabiduría,
buscarla y hacerla vida. No alcanza solo con estudiar y buscar respuestas si
no se llevan a la práctica. La práctica de la filosofía es lo que nos ayuda a
vivir plenamente, no dejando que ningún estado, circunstancia ni persona
alguna nos condicione y, menos aún, nos quite esa sed de conocimiento.
No olvidemos que la sabiduría no se posee, no es de nuestra propiedad,
jamás dejamos de aprender. Si creyéramos que somos poseedores de la
sabiduría, no seríamos filósofos; seríamos ignorantes con algo más de
información que otros, incapaces de superarnos, asumiendo sin filtro todo
lo que nos llega de fuera. Parte de ser filósofos es ser humildes, solidarios.
La filosofía nos orienta en nuestra búsqueda, es nuestro bastón, nuestro
guía, nuestro mapa de vida. La filosofía es, o debería ser para poder gozar
de su magnificencia, SABIDURÍA + ACCIÓN.

Sin darnos cuenta, en nuestra vida, vamos filosofando, en mayor o menor


medida, pero cuando tomamos conciencia de lo mucho que podría
modificar nuestra existencia tener una filosofía de vida, comenzamos a ser
felices. La felicidad nos vuelve libres de tomar lo que el universo nos
ofrece, elegir lo que nos hace bien o mal; tenemos la capacidad de hacerlo
y trasladarlo a quienes nos rodean. De hecho, la filosofía aplicada a la
sociedad siempre ha buscado encontrar fórmulas para aprender a convivir.
Confucio fue un buen ejemplo de ello, tanto en su filosofía como en su
tarea política. ¿Cómo puedo yo ayudar a Juan o a una ONG de la India si
no me comprendo ni a mí mismo?

Si quisiéramos darle un marco histórico, tendríamos que considerar algunos


puntos de vista, tales como el de Sócrates o Laotze, quienes querían que sus
ideas fuesen de utilidad. Entendían la filosofía como una forma de vivir,
como una técnica de la vida interior, no una disciplina académica, una
gimnasia mental; es decir, no solo objeto de estudio, sino también de
aplicación.

Los primeros filósofos helénicos llamaron ética a esa parte de la filosofía


que estudia la educación del ser humano, como base de la idea de la
superación y mejora personal, lo que actualmente llamamos “crecimiento
personal”, el estudio de las famosas virtudes (las potencias que tenemos,
nuestros mejores valores). Consideraron la ética como parte fundamental
de la educación para niños y jóvenes.

Educación es hacer surgir las cualidades que están dentro del individuo. La
verdadera pedagogía es aquella que despierta el potencial de aprender,
educa sin deformar, informa sin mentir, despierta el alma y las fuerzas
interiores que existen en todos los seres humanos. Una educación que
considere la ética filosófica parte importante de la formación actual llenaría
un espacio que hoy en día nuestros jóvenes encuentran vacío. Ortega y
Gasset opinaba que al progreso intelectual le ha acompañado un retroceso
sentimental; a la cultura de la cabeza, la incultura del corazón.
“Educa a los niños para no tener que castigar a los hombres”, decía
Pitágoras.

La filosofía ha sido considerada, no solo por los antiguos, sino por muchos
contemporáneos, como medicina del alma, porque quizás no otorgue “la
sabiduría”, pero favorece un estado robusto de ánimo para superar las
dificultades que se amontonan frente a nosotros. Y qué mejor aspecto de
esa “medicina” que el buen humor, que nos da el juego, la risa, la alegría.
La mejor manera de aprender es jugando.

SÁBADO, 7 DE MARZO DE 2009


EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA SEGÚN LOS FILÓSOFOS
EL CONCEPTO DE FILOSOFÍA SEGÚN LOS FILÓSOFOS
Escribe: Dr. Eudoro Terrones Negrete

Entre los filósofos y estudiosos de la filosofía que dieron a conocer sus


conceptos sobre filosofía y que se incluyen en esta obra, podemos
mencionar a los siguientes: Pitágoras, Epicuro, Platón, Sócrates,
Aristóteles, San Agustín, Plotino, Boecio, Santo Tomás de Aquino, Duns
Escoto, Suárez, Bacon, Hobbes, Descartes, Gracián, Locke, Wolf,
Berkeley, Hume, D´Alembert, Kant y Fichte.

También a Hegel, Schelling, Krause, Schopenhauer, Cousin, Comte,


Gioberti, Cournot, Emerson, Feuerbach, Proudhon, Balmes, Bernard,
Lotze, Marx, Spencer, Amiel, Ueberweg, Wundt, Dilthey, Avenarius,
Eucken, Mercier, Royce, Alexander, Dewey, Husserl, Blondel, Unamuno,
Russell, Maritain, Jaspers y Ortega y Gasset.

Finalmente, a García Morente, Heidegger, Wittgenstein, Roustan, Zubiri,


Gaos, García Bacca, Vasallo, Politzer, Sartre, Ferrater Mora, Sciacca,
Boye, Hessen Iversen, Savater, Risieri Frondizi, Miró Quesada, Selsam,
Terrones Negrete, E. Rabossi, Stephan, Bernhard Bolzano, Deleuze y
Guattari y Edith Stein, entre otros.

Pitágoras de Samos (582-500 a.C.): “La filosofía es un afán de saber libre


y desinteresado”.

Sócrates (469-399 a. C.): “La filosofía es un afán que siente el hombre por
saber de sí mismo” (“Conócete a ti mismo”). “La filosofía es el amor
permanente a la sabiduría y la búsqueda de la verdad de las cosas; pues la
sabiduría misma es patrimonio de los dioses”. “Filosofía es la búsqueda de
la verdad como medida de lo que el hombre debe hacer y como norma para
su conducta”.

Platón (427-347 a. C.): “La filosofía es la ciencia de la razón de las cosas”.


“La filosofía es la más alta ascensión de la personalidad y la sociedad
humana por medio de la sabiduría”.

Aristóteles (384-322 a.C.): “Todo lo que sobre este punto nos proponemos
decir ahora, es que la ciencia que se llama Filosofía es, según la idea que
generalmente se tiene de ella, el estudio de las primeras causas y de los
principios. La filosofía es la ciencia del ser en tanto que ser”.

“De todo lo que acabamos de decir sobre la ciencia misma, resulta la


definición de la filosofía que buscamos. Es imprescindible que sea la
ciencia teórica de los primeros principios y de las primeras causas, porque
una de las causas es el bien, la razón final. Y que no es una ciencia práctica,
lo prueba el ejemplo de los primeros que han filosofado. Lo que en un
principio movió a los hombres a hacer las primeras indagaciones filosóficas
fue como lo es hoy la admiración. Entre los objetos que admiraban y no
podían darse razón, se aplicaron primero a los que estaban a su alcance;
después, avanzando paso a paso, quisieron explicar los más grandes
fenómenos; por ejemplo, las diversas fases de la luna, el curso del sol y de
los astros, y, por último, la formación del universo”.

“Así como llamamos hombre libre al que pertenece a sí mismo y no tiene


dueño, en igual forma esta ciencia es la única entre todas las ciencias que
puede llevar el nombre de libre. Sólo ella efectivamente depende de sí
misma”.

“Por último; no hay ciencia más digna de estimación que esta; porque debe
estimarse más la divina, y esta lo es en un doble concepto. En efecto, una
ciencia que es principalmente patrimonio de Dios, y que trata de las cosas
divinas, es divina entre todas las ciencias. Pues bien, sólo la filosofía tiene
ese doble carácter. Dios pasa por ser la causa y el principio de todas las
cosas, y Dios sólo, o principalmente al menos, puede poseer una ciencia
semejante. Todas las demás ciencias tienen, es cierto, más relación con
nuestras necesidades que la filosofía, pero ninguna la supera”.

San Agustín (354-430): “La filosofía es un afán de Dios”.

Epicuro (341-270 a. C.): “La filosofía es una actividad que procura con
discursos y razonamientos la vida feliz”.

Séneca, Lucio Aneo (4-65 d.C.): “La filosofía es la teoría y el arte de la


conducta recta de la vida”. “La filosofía es la sabiduría de la perfección del
alma humana. La filosofía es el amor y la investigación de la sabiduría”.

Cicerón, Marco Tulio (106-43): “La filosofía es el conocimiento de las


cosas divinas y humanas y de sus causas y principios en que todas ellas se
contienen”. “La filosofía es la maestra de la vida, la inventora de las leyes y
la guía de la virtud”.

San Clemente de Alejandría (150-215): “Por filosofía no entiendo la


estoica, la epicúrea o la aristotélica, sino a lo que estas escuelas hayan
enseñado que sea conforme a la verdad, a la justicia, a la piedad, a esto
llamo yo selecta filosofía”.

Plotino (205-270 d.C.): “Así, pues, de entre las partes de la filosofía la


dialéctica es la de más valor… De igual manera, la filosofía estudia las
cuestiones morales partiendo de la dialéctica y pone ella de su parte los
hábitos y los ejercicios de los que los mismos hábitos provienen. Por lo
demás, los hábitos racionales obtienen su sello característico de su origen
dialéctico, que conservan en gran parte a pesar de estar sumergidos en la
materia”.

Boecio, Anicio Manlio Torcuato Severino (480-526): “La filosofía es el


alimento espiritual de todos los hombres y la que nos protege de todo; es la
capacidad que tiene el hombre, por naturaleza, para alumbrar el
pensamiento”.

San Isidoro (560-636): “Filosofía es el conocimiento de las cosas humanas


y divinas junto con el deseo de una vida honesta”.

Santo Tomás de Aquino (1225-1274): “La filosofía es el conocimiento de


las cosas por sus razones más elevadas”. “La filosofía es la sierva de la
teología”.

Duns Escoto, Juan (1265-1308): “La filosofía es la consideración del ser


en cuanto ser, esto es, de las cosas en su equidad”.

Suárez, Francisco (1548-1617): “La filosofía es el estudio de la


sabiduría”.

Bacon, Francisco (1561-1626): “La filosofía es el conjunto de los axiomas


comunes a todas las ciencias”.

Hobbes, Tomás (1588-1670): “La filosofía es el conocimiento de las cosas


por sus causas y fundamentos y la utilización de este conocimiento a
beneficio del hombre”.

Descartes, Renato (1596-1650): “Esta palabra filosofía, significa el


estudio de la sabiduría, y por sabiduría se entiende no sólo la prudencia en
la acción, sino también un conocimiento perfecto de todas las cosas que el
hombre puede conocer, tanto para orientar la conducta de su vida y
conservar su salud como para la invención de todas las artes”.

Gracián, Baltasar (1601-1658): “La misma filosofía no es otra que la


meditación de la muerte, que es menester meditarla muchas veces antes,
para acertar a hacer bien una sola después”.

Locke, John (1632-1704): “La filosofía es el estudio del origen, la certeza


y el alcance del conocimiento humano”.

Wolff, Christian (1679-1754): “La filosofía es la ciencia de todas las cosas


posibles, que muestra por qué y cómo son posibles”.

Berkeley, George (1685-1753): “La filosofía no es más que el cultivo de la


sabiduría y la búsqueda o investigación de la verdad, de ahí que pueda
esperarse con razón que aquellos que le han dedicado mucho tiempo y
fatigas gocen de una mayor calma y serenidad del espíritu, de una mayor
claridad y evidencia del conocimiento y están menos perturbados por dudas
y dificultades que los otros hombres…”.

Hume, David (1711-1776): “La filosofía no es otra cosa que la ciencia del
hombre, en orden al problema del conocimiento”.

D´Alembert, Jean Le Rond (1717-1783): “La filosofía no es otra cosa que


la aplicación de la razón a los diferentes objetos sobre los cuales puede
ejercitarse”.

Kant, Manuel (1724-1804): “La filosofía es la ciencia de los fines últimos


de la razón humana”. “La filosofía es la legislación de la razón humana”.
“La filosofía es la idea de la perfecta sabiduría, que muestra únicamente los
últimos fines de la razón humana”. “La filosofía es la ciencia de los
principios y las leyes según las cuales se desenvuelve el conocimiento”.
“La filosofía es el sistema de conocimientos filosóficos o de conocimientos
racionales por medio de conceptos”.

Saint-Simon, Claude-Henri De (1760-1825): “Sólo puede atribuirse el


nombre de filosofía al pensamiento que abarca todos los modos de la
actividad humana y da la solución de todos los problemas sociales e
individuales”.

Fichte, Johann (1762-1814): “La filosofía es la ciencia de las ciencias” o


“La filosofía es la cognición de la cognición total”. “La filosofía no es más
que la ciencia del yo puro en cuanto se pone y afirma por medio de la tesis,
de la antítesis y de la síntesis, es decir, en cuanto se conoce y se pone a sí
mismo como yo, como no-yo, y como identidad del yo y del no-yo”.

Hegel, George W. Friedrich (1770-1831): “La filosofía puede definirse


ante todo, de una manera general, diciendo que es la investigación de las
cosas por el pensamiento. Ciencia de la Idea que se piensa a sí misma”.
“Solamente la filosofía es el pensar libre, puro, ilimitado”.

“La filosofía es la idea que se piensa a sí misma, la verdad que se sabe a sí


misma. El espíritu está ya de retorno en sí mismo. Se ha logrado el fin de la
naturaleza y de la historia. La historia ya ha entrado en el "concepto". Y
esta historia, así "conceptualizada", es «el recuerdo de su trono, sin el cual
el espíritu sería un solitario sin vida. Ahora se piensa a sí mismo el espíritu
en toda su pureza».

“El fin de la filosofía consiste en comprender lo que es. Porque lo que es,
es la razón. Por lo que respecta al individuo, cada cual es, sin más, un hijo
de su tiempo. Así también la filosofía, que comprende el pensamiento de su
tiempo”.

Fries, Jacob Friedrich (1773-1843): “El saber filosófico está escondido en


el saber común, y el arte filosófico consiste en sacarlo de él; toda filosofía
es una observación interior de nosotros mismos”.

Schelling, Friedrich Wilhelm Joseph von (1775-1854): “La filosofía es la


ciencia de lo absoluto, en su doble manifestación, la naturaleza y el
espíritu”.

Krause, Karl Kristian Friedrich (1781-1832): “La filosofía es la visión


integral del ser y de la vida alcanzada en su más alto principio por medio de
la razón”.

Schopenhauer, Arturo (1788-1860): “la filosofía es el conocimiento


incondicional de la esencia del mundo”. “La filosofía es la explicación in
abstracto de la esencia del mundo entero, del todo como de las partes. Mas
para no perderse en una cadena sin fin de juicios particulares, se tiene que
servir de la abstracción y pensar todo lo particular en forma universal,
incluso las diferencias, por lo que su tarea será en parte unir y en parte
separar, para poder transmitir al saber todo lo varío del mundo, sintetizarlo
en unos cuantos conceptos conforme a su esencia”.

Cousin, Víctor (1792-1861): “La filosofía es la reflexión en grande”, “La


filosofía es el culto de las ideas”. “La filosofía es la evolución de los
elementos contenidos en la espontaneidad de las facultades del yo, por
medio de la reflexión libre e independiente de toda autoridad”.

Comte, Augusto (1798-1857): “La filosofía es el sistema general de las


concepciones humanas”. “La verdadera filosofía se propone sistematizar,
en la medida de lo posible, toda la experiencia humana, individual y sobre
todo colectiva, contemplada a un tiempo en los tres órdenes de fenómenos
que la caracteriza, pensamientos, sentimientos y actos”.

Gioberti, Vincenzo (1801-1852): “La filosofía es la ciencia del acto


creativo en sí mismo y en relación con sus efectos”.

Cournot, Antoine Augustin (1801-1877): “La filosofía es estudio crítico,


reflexivo. Diserta sobre el origen de nuestros conocimientos, sobre los
principios de la certeza, y trata de penetrar en la razón de los hechos en que
se apoya el edificio de las ciencias positivas”.

Emerson, Ralph Waldo (1803-1882): “La filosofía es la explicación que


el espíritu humano se da a sí mismo de la constitución del mundo”.

Feuerbach, Ludwig (1804-1872): “La filosofía es el conocimiento de lo


que es. Pensar las cosas y los seres, de manera que reconozcamos como
son, es la ley suprema y el más elevado cometido de la filosofía”. “La
filosofía es el conocimiento de lo que es. La ley suprema de la filosofía, su
más alta misión, consiste en pensar y conocer las cosas y seres (wesen) tal
y como ellos son. Lo que es tal como es, por tanto, lo verdadero expresado
verdaderamente, parece superficial; lo que tal como no es, por tanto, lo
verdadero expresado no verdaderamente e invertidamente, parece ser
profundo”.

Proudhon, Pierre-Joseph (1809-1865): “La filosofía, según la


significación etimológica de la palabra, la práctica constante de los
pensadores, el resultado más real de sus trabajos, y las definiciones más
acreditadas es la “investigación”, y tanto como puede hacerse, el
“descubrimiento de la razón de las cosas”.

Balmes, Jaime Luciano (1810-1848): “La filosofía es la razón


examinando; la diferencia está en el mas y en el menos, en la extensión y
en la forma, pero el fondo es el mismo; donde hay examen, sea cual fuere
su especie, allí hay filosofía…”

Bernard, Claudio (1813-1878): “Por filosofía se entiende ante todo un


ejercicio del pensamiento humano, que trata de conocer el conjunto del
universo y de resolver los más altos problemas de la razón, sobre estos
grandes objetos, la naturaleza, el hombre y Dios. La filosofía es eso en
efecto”.

Lotze, Rudolph Hermann (1817-1881): “La filosofía es una cierta


inteligencia de sí mismo y del universo que anima de continuo la acción del
hombre adulto”.

Marx, Carlos (1818-1883): “La filosofía es la quintaesencia espiritual de


su tiempo”.

Spencer, Herbert (1820-1903): “La filosofía es el saber totalmente


unificado”.

Amiel, Henri Frederic (1821-1881): “La filosofía es la libertad del


espíritu, y, por consiguiente, la independencia de todo prejuicio religioso,
político o social… La filosofía es, en primer término, la duda, y luego la
conciencia de la ciencia, la conciencia de la incertidumbre y de la
ignorancia, la conciencia de los límites, de los matices, de los grados, de los
posibles…”.

Üeberweg, Friedrich (1826-1871): “La filosofía es la ciencia de los


principios”.

Wundt, Wilhelm Max (1832-1920): “El esfuerzo para “alcanzar una


intuición universal del mundo y de la vida, que satisfaga las exigencias de
nuestra razón y las necesidades de nuestro sentimiento”.

Dilthey, Wilhelm (1833-1911): “La filosofía es la ciencia que engendra un


saber válido”.

Avenarius, Richard (1843-1896): “… El esfuerzo por pensar la totalidad


de los objetos con el máximo ahorro de energía, esto es, bajo un solo
concepto general, y hacer así posible el comprender de todas las cosas
particulares, es la filosofía”.

Nietzsche, Federico (1844-1900), “La filosofía se concibe como la forma


más general de la historia, como tentativa de describir de alguna manera el
devenir y sintetizarlo en signos”.

Eucken, Rudolf (1846-1926): “Es necesario que haya una ciencia aparte,
que trate el objeto como un todo, que despeje sobre todo el hecho
fundamental con una claridad plena y procure establecer el contenido de
ese hecho así como la situación de éste por lo que toca al mundo que nos
rodea; esta ciencia es la filosofía”.

Mercier, Cardenal Desiderio (1851-1926): “La filosofía es la ciencia de


la universalidad de los entes o cosas, por sus razone más simples y
generales” o “La filosofía es la ciencia en su más alto grado de
generalización, porque estudia a los seres en sus aspectos más generales y
elementales”.

Royce, Josiah (1855-1916): “Se hace filosofía cuando se reflexiona


críticamente sobre lo que se hace en nuestro mundo. Y lo que uno en
primer lugar hace es, naturalmente vivir. Y vivir implica pasiones, fe,
dudas y coraje. La investigación crítica de lo que significan e implican
estas cosas, es la filosofía”.

Alexander, Samuel (1859-1938): “La filosofía es simplemente el estudio


de aquellos temas que a nadie, excepto a un filósofo, se le ocurriría
estudiar”. “La filosofía es el hábito de ver las cosas juntas”. “La filosofía
puede ser descrita como el estudio experimental o empírico, y de las
relaciones que se derivan de lo empírico con lo a priori”.

Korn, Alejandro (1860-1936): “La filosofía –así en singular- no existe.


Esta palabra no significa más que amor al saber. Expresa una actitud, un
anhelo, un estado de ánimo: el deseo de llevar nuestro conocimiento hasta
sus últimos límites. No es, pues, un saber concreto y transmisible sino una
actitud espiritual: en ocasiones ésta se puede sugerir y aún encaminar,
cuando preexiste una disposición espontánea. Se adquiere así el hábito de
dar al pensamiento una dirección determinada, a vincular el caso particular
a conceptos generales, a ver en el hecho más común un problema, a
empeñar el esfuerzo de la mente en una contienda con lo desconocido, a
superar la limitación individual. Y esta tensión espiritual, este afán de
saber, es el mejor provecho de los estudios filosóficos. La mera erudición
es un peso muerto, como la carga de la acémila”.

Dewey, John (1859-1952): “La filosofía es la crítica de los valores, crítica


de las creencias, instituciones, costumbres y usos bajo el punto de vista de
su repercusión sobre el bien”.

Husserl, Edmundo (1859-1938): “La filosofía es, por esencia, la ciencia


de los verdaderos principios, de los orígenes, de las raíces de todas las
cosas”.

Whithead, Alfred North (1861-1947): “La filosofía es el intento de


expresar la infinitud del universo en los términos limitados del lenguaje”.
“La filosofía es el esfuerzo para hacer completamente racional la
experiencia humana”.

Blondel, Maurice (1861-1949): “En este concepto (el de filosofía) parecen


aún implicados dos elementos distintos y solidarios: el conocimiento
especulativo de la verdad y la solución práctica y firme del problema del
destino humano; en una palabra: reglas de vida y carácter, fundadas sobre
un pensamiento cierto”.

Unamuno, Miguel de (1864-1936): “La filosofía es la ciencia que trata de


formarnos una concepción unitaria y total del mundo que oriente la acción
y la vida”.

Russell, Bertrand (1872-1970): “La filosofía consiste en descubrir


problemas nuevos y darle respuestas nuevas a los problemas antiguos”.

“La filosofía ha sido definida como “un intento extraordinariamente


obstinado para pensar con claridad”; yo, más bien, la definiría como “un
intento extraordinariamente ingenioso para pensar con falacia”.

Maritain, Jacques (1882-1973): “La filosofía es el conocimiento científico


que mediante la luz natural de la razón considera las primeras causas o las
razones más elevadas de todas las cosas; o de otro modo, el conocimiento
científico de las cosas por las primeras causas y los más altos principios de
todas las cosas en cuanto éstas conciernen al orden natural”.

Jaspers, Karl (1883-1969): “Filosofía quiere decir, ir de camino –el


destino del hombre en el tiempo- en la realización histórica del ser del
hombre, al que se lo abre el ser mismo. Lograr esta realidad dentro de la
situación en que se halla en cada caso un hombre es el sentido del
filosofar”.

“Hoy es dable hablar de la filosofía quizá en las siguientes fórmulas;


sentido es: Ver la realidad en su origen; apresar la realidad conversando
mentalmente conmigo mismo, en la actividad interior; abrirnos a la
vastedad de lo que nos circunvala; osar la comunicación de hombre a
hombre sirviéndose de todo espíritu de verdad en una lucha amorosa;
mantener despierta con paciencia y sin cesar la razón, incluso ante lo más
extraño y ante lo que se rehúsa. La filosofía es aquella concentración
mediante la cual el hombre llega a ser él mismo, al hacerse partícipe de la
realidad”.

Ortega y Gasset, José (1883-1955): “Lo primero que ocurriría decir fuera
definir la filosofía como conocimiento del Universo… Universo es el
vocablo enorme y monolítico que como una vasta y vaga gesticulación
oculta más bien que enuncia este concepto riguroso: todo cuanto hay. Eso
es, por lo pronto, el Universo…”

“Entiendo por Universo formalmente “todo cuanto hay”. Es decir, que al


filósofo no le interesa cada una de las cosas que hay por sí, en su existencia
aparte y diríamos privada, sino que, por el contrario, le interesa la totalidad
de cuanto hay, y, consecuentemente, de cada cosa lo que ella es frente y
junto a las demás, su puesto, papel y rango en el conjunto de todas las cosas
– diríamos la vida pública de cada cosa, lo que representa y vale en la
soberana publicidad de la existencia universal. Por cosas entenderemos no
sólo las reales, físicas o anímicas, sino también la irreales, las ideales y
fantásticas, las trans-reales, si es que las hay. Por eso elijo el verbo “haber”;
ni siquiera digo “todo lo que existe”, sino “todo lo que hay”…”

“La filosofía es el conocimiento del Universo o de todo cuanto hay. Es


decir un sistema integral de actitudes intelectuales en el cual se organiza
metódicamente la aspiración al conocimiento absoluto. “… por esta razón
yo propongo que, al definir la filosofía como conocimiento del Universo,
entendamos un sistema integral de actitudes intelectuales en el cual se
organiza metódicamente la aspiración al conocimiento absoluto. Lo
decisivo, pues, para que un conjunto de pensamientos sea filosofía, estriba
en que la reacción del intelecto ante el Universo sea también universal,
integral –que sea, en suma, un sistema absoluto”.

“Llamamos filosofía a un conocimiento teorético, a una teoría. La teoría es


un conjunto de conceptos – en el sentido estricto del término concepto. Y
este sentido estricto consiste en ser concepto un contenido mental
enunciable. Lo que no se puede decir, lo indecible o inefable no es
concepto, y un conocimiento que consista en visión inefable del objeto será
todo lo que ustedes quieran, inclusive será, si ustedes lo quieren, la forma
suprema de conocimiento, pero no es lo que intentamos bajo el nombre de
filosofía.”

“La filosofía es un enorme apetito de transparencia y una resuelta voluntad


de mediodía. Su propósito radical es traer a la superficie, declarar,
descubrir lo oculto o velado – en Grecia la filosofía comenzó por llamarse
“alétheia”, que significa desocultación, revelación o desvelación; en suma,
manifestación. Y manifestar no es sino hablar, lógos. Si el misticismo es
callar, filosofar es decir, descubrir en la gran desnudez y transparencia de la
palabra el ser de las cosas, decir el ser: ontología. Frente al misticismo, la
filosofía quisiera ser el secreto a voces”.

“Hay, pues, que distinguir estas tres clases de cosas: las que acaso hay en el
Universo, sepámoslo o no; las que creemos erróneamente que hay, pero
que, en verdad, no las hay, y, en fin, aquellas de que podemos estar seguros
que las hay. Estas últimas serán las que, a la par, hay en el Universo y hay
en nuestro conocimiento. Serán, pues, lo que indubitablemente tenemos de
cuanto hay, lo que del Universo nos es incuestionablemente dado- en suma,
los datos del Universo”.

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