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RESUMEN DEL 7MO PLENO CASATORIO CIVIL

EXPEDIENTE : CASACIÓN N° 3671–2014–LIMA.

MATERIA : TERCERÍA EXCLUYENTE DE DOMINIO.

ESTRACTO : DEMANDA DE TERCERÍA EXCLUYENTE DE DOMINIO,


QUE INTERPONE EL SUPUESTO PROPIETARIO DE UN
INMUEBLE SOLICITANDO SE LEVANTE EL EMBARGO
INSCRITO SOBRE EL MISMO, ALEGANDO QUE LA
SUPUESTA MEDIDA CAUTELAR DE EMBARGO YA NO LE
PERTENECÍA AL DEUDOR EJECUTADO.

ANALISIS.

Los Jueces Supremos se han reunido en esta ocasión para abordar un tema
importante como puntual, se trata de la tercería excluyente de dominio, que
interpone el supuesto propietario de un inmueble solicitando se levante el
embargo inscrito sobre el mismo, alegando que la supuesta medida cautelar
de embargo ya no le pertenecía al deudor ejecutado.

La situación es muy delicada porque ocurre que en muchas circunstancias los


acreedores que siguen un proceso de cobranza traban medidas cautelares
como embargos en forma de inscripción en bienes pertenecientes a los
deudores. Posteriormente a la inscripción de los embargos en los Registros
Públicos, aparecen supuestos propietarios (terceros) que sostienen que el
inmueble ya no le pertenecía al deudor y solicitan el levantamiento o
liberación del embargo inscrito.

Lo delicado del asunto es que, efectivamente puede tratarse de propietarios


legítimos que resultan afectados por deudas ajenas o puede tratarse de
testaferros o cómplices de un fraude para evitar el cobro de un crédito.

Dada estas circunstancias al pasar los años, La Corte ha tenido posiciones no


uniformes, es decir, en ocasiones ha dicho que debe primar el embargo porque
está inscrito, en otras que debe primar el propietario que ha demostrado ser
dueño antes que el embargo se trabe, asimismo posiciones intermedias; y es
por ello que se justifica y entabla el presente pleno casatorio civil.
En conclusión, en el Séptimo Pleno Casatorio Civil se puede decir que la
propiedad no inscrita venció al embargo inscrito, no se puede negar esa idea,
lo que sucede es que el crédito inscrito, el embargo esta más protegido de lo
que se piensa luego de las conclusiones del pleno casatorio, si uno ve sus
reglas vinculantes y s observa el precedente obligatorio establecido uno
advierte una cosa, una vez que se recibe la demanda de tercería de propiedad
en virtud de lo cual, el demandante pretende dejar sin efecto un embargo
inscrito, porque supuestamente fuera del registro habría adquirido la
propiedad con anterioridad al embargo. La Corte Suprema ha establecido que,
el Juez tiene que velar por la legalidad de la certificación de la fecha cierta que
sirve de sustento en la demanda de tercería, cuando el Juez tiene ese
obligación de velar por la legalidad, por la certificación, el Juez debe realizar
todos los actos procesales que permite el proceso abreviado para verificar que
esa certificación es genuina, que esa certificación es legítima, no basta solo
que el Juez le crea a la parte demandante o le crea incluso al notario que una
vez que el Juez oficia para verificar la veracidad, legalidad de la certificación.
El notario tiene la obligación de confirmar si la certificación corresponde.
Ahora, esa confirmación no es suficiente conforme lo ha establecido el pleno,
dado que el mencionado pleno establece entre tantas cosas el Juez podrá
emitir un oficio al notario, al Juez de Paz o al funcionario que haya emitido la
certificación, eso solo es una de las tantas facultades que el Juez tiene para
velar por la legalidad de la certificación.

El punto es, que la labor del Juez, la obligación del Juez por velar por la
certificación y su legalidad no se agota, no se acaba con el oficio al notario,
porque evidentemente existiera una complicidad entre el demandante y un
mal notario, un mal Juez o un mal funcionario, evidentemente ese oficio va
salir favorable para la parte demandante. El Juez está en la obligación de ir
más allá, verificar si hay otros elementos que levanten sospechas sobre la
legalidad de la certificación. Si el Juez al final no se llega a convencer de la
legitimidad de esa certificación, si el Juez nota que hay elementos que
enrarecen, perturban la demanda de tercería, si el Juez no se convence de su
legitimidad no debería declarar fundada la demanda sino todo lo contrario y
desestimarla.

En cuanto a mi opinión, concuerdo con lo establecido por los Jueces


Supremos al establecer pautas, lineamientos y reglas de aplicación en los
proceso de tercería ello en virtud de salvaguardar el derecho de los legítimos
propietarios erradicando la mala praxis de los deudores para evitar el cobro de
una deuda crediticia. Vale decir que, concuerdo con el criterio que establece la
obligación del Juez en este tipo de proceso para estimar o desestimar una
demanda de tercería.