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Justo Juez

Jesús de mi corazón, justo juez, mi padre amado, aquí me tienes postrado implorante tu
perdón. Soy el mas vil pecador, tus leyes he quebrantado; y pues contra ti he pecado.
Misericordia, señor. Yo he dejado de serviros, mil veces os he agraviado; escúchame padre
amado, oye mi llanto y suspiros.

Pésame de corazón, jesús, haberte ofendido, dios santo, ten compasión del que tan ingrato
ha sido. !Oh dulce jesús! Mi vida, santo fuerte, omnipotente, he aquí la oveja perdida que a
vos llega reverenta. Bien se que no merecía alcanzar de ti el perdón, dámelo !oh dios! Por
maría, por tu sagrada pasión.

Por el copioso sudor que en el derramaste, por el cáliz que apuraste, misericordia, señor. Por
los pasos que tu diste llevando a cuestas la cruz, y por la caídas que hiciste, misericordia,
jesús. Por el santísimo velo, donde fue tu rostro estampado. Escucha, señor, mi anhelo y
líbrame del pecado. Por la terrible violencia con que fuiste desnudado misericordia, clemencia
jesucristo, padre amado. En fin señor, por la cruz en las que fuiste enclavado, perdóname,
buen jesús, y líbrame del pecado. Por la bofetada atroz que sufriste humildemente,
perdóname, dios clemente, misericordia, señor. Por la corona punzante que os pusieron con
crueldad, perdóname, padre amante, ten de nosotros piedad. Échame tu bendición, justo
juez, padre amoroso, para alcanzar el reposo en tu mansión celestial. Jesús de mi corazón,
justo juez, mi padre amado, aquí me tienes postrado implorando tu perdón. Jesucristo, aplaca
tu ira y por tu preciosa sangre, tu justicia y tu rigor, misericordia, señor. !Oh señor mío
jesucristo! Quien podría ser juez mas justiciero que tu? !Oh redentor mío! !Oh sabio autor de
todo lo creado! Sed eternamente mi guía, mi salvación y mi custodia. Ayúdame, señor, a
alcázar el fin deseado, condúceme por el camino del bien, líbrame de pecado mortal y de
todos los peligros de que continuamente nos vemos rodeados; líbrame de muerte repentina y
de mis enemigos mortales; que tu influencia desvanezca todos los males que puedan
sobrevenirme y que si alguno desee hacerme daño no permitas que me vea y que sus
maldiciones no me alcancen ni que sus blasfemias lleguen a mis oídos; si pretenden
matarme o lastimarme, protejeme, ampárame; y haz que se doble o que se rompan, que no
me hagan daño alguno. Protejeme, señor, escúdame, tu eres bueno y me ayudaras. Tu que
tanto sufriste por nosotros, no te negaras a cubrirme, señor, con el santísimo velo de tu
protección y la de tu santísima madre maría santísima. Que el dulce nombre de jesús sea mi
luz, que el dulce nombre de maría sea la salvación mía y que el dulce nombre de josé sea mi
fe.

Jesús, maría y josé, líbrame de todo mal y peligro.

Amen.