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EL TACTO

Uno de los sentidos más importantes del cuerpo humano es el tacto. Es el


encargado de percibir la temperatura, presión y dolor del cuerpo de cada ser
humano.
Además de ello, permite que la persona se relacione con su entorno de manera
precisa y genera señales internas que obedecen las órdenes que da el cerebro,
lo que crea un ciclo de retroalimentación que facilita la comunicación entre
impulsos y respuestas.

LOS CORPÚSCULOS
Cada tipo de corpúsculos tiene una función.
1. Meissner: nos permiten darnos cuenta de la forma y tamaño de los objetos
y discriminar entre lo suave y lo áspero.
2. Pacini: son los que determinan el grado de presión que sentimos y
distinguen el peso.
3. Ruffini: perciben los cambios de temperatura (calor).
4. Krause: registran la sensación de frío.

FUNCIÓN QUE CUMPLE EN EL CUERPO


Es el encargado de la percepción de los estímulos que incluyen contacto,
presión, temperatura, dolor, entre otros. Su órgano sensorial es la piel.

Principales trastornos del sentido del tacto

 ·Infecciones por parásitos. Los parasitos pueden alimentarse de la piel u


horadarla, a menudo resultando una erupción por picazón. Como la
sarna o los piojos.
 Infecciones Virales. Como la varicela, la culebrilla o los herpes, el virus
del papiloma…
 Acné. Es el trastornos de la piel más común en los adolescentes.
 Cáncer de piel. Es más común en personas mayores, pero una buena
protección contra el sol, puede ayudar a prevenir el melanoma.

CUIDADO DEL TACTO:


El sentido del tacto es un mecanorreceptor, ya que está especializado en la
captación de estímulos físicos, tales como el dolor, contacto, la textura,
temperatura, presión, entre otros. Se localiza en la piel, que recubre todo el
cuerpo.
Las medidas que pueden adoptarse para conservar en buen estado el sentido
del tacto son:
- Mantener una buena higiene de la piel por medio del baño diario usando
jabones apropiados y esponjas suaves. Secar cuidadosamente la piel para
evitar la aparición de hongos.
- Lavarse frecuentemente las manos.
- No compartir las toallas con otras personas.
- Evitar la exposición innecesaria al sol para prevenir el exceso de radiación
solar.
- No exponerse a temperaturas muy bajas o muy altas, pues ambas causan
lesiones en la piel. En caso de exposición al frío, proteger la piel con abrigos
apropiados.
- Consumir por lo menos dos litros de agua diariamente para mantener la piel
hidratada.
- Consumir alimentos ricos en vitaminas A y D.
- Usar guantes para proteger la piel al realizar la limpieza doméstica con
productos químicos