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EL SECRETO PROFESIONAL EN EL EJERCICIO DE LA

PROFESIÓN DE PSICÓLOGO

CONCEPTO

Las relaciones entre el profesional y el cliente se caracterizan por la confianza subyacente en las
mismas. Producto de la confianza es la confidencialidad, que en el plano jurídico se interpreta como
"una obligación para el profesional que tiene su causa en el contrato suscrito con el cliente, tal cual
es la obligación de guardar secreto profesional".

Por otro lado, debemos destacar que el profesional es "confidente necesario" de tal forma que el
cliente no le suministra una información voluntariamente, sino que se ve obligado a ello para
conseguir del profesional una adecuada prestación de su servicio.

La esfera del "confidente necesario" comprende todas aquellas profesiones de la que deriven
obligaciones de sigilo o reserva (médicos, psicólogos, abogados, notarios, docentes...)

NATURALEZA

El secreto profesional tiene una condición moral y otra jurídica.

A) Desde el punto de vista moral, las normas deontológicas profesionales son las encargadas de
materializar y regular el derecho y el deber de guardar el hecho conocido cuando éste pueda producir
resultados nocivos o injustos sobre el cliente si se viola el secreto profesional.

B) En el ámbito legal, esta obligación del profesional a guardar secreto está recogida tanto por
normas de orden jurisdiccional civil como penal, quien identifica la obligación de guardar secreto
profesional con una obligación legal, desde el momento en que la materia del mismo se refiriera a
la intimidad familiar y personal.

ALGUNAS CUESTIONES SOBRE EL SECRETO PROFESIONAL DEL PSICÓLOGO

Los derechos fundamentales realmente protegidos mediante el secreto profesional son los derechos
al honor, a la intimidad personal y familiar y a la propia imagen, son intromisiones ilegítimas
básicamente fundadas en el sentimiento subjetivo de quien las padece al ver desvelada su intimidad
o puesta en entredicho su reputación o buen nombre, desmereciendo o creyendo desmerecer en la
consideración ajena.

Tras el análisis general, en páginas anteriores, del concepto, naturaleza, y regulación jurídica de la
figura del secreto profesional, desarrollaremos algunas cuestiones de apoyo al psicólogo colegiado
en nuestro colegio profesional:

1) ¿Qué elementos concurren para que el profesional quede obligado a la confidencialidad de la


información recibida?

Se podría resumir en estos tres elementos a) carácter oculto del hecho, es decir su desconocimiento
por la generalidad de las personas b) estar destinado a permanecer oculto. c) Que el hecho se haya
conocido por razón de la profesión.

2) ¿La obligación de guardar secreto sólo alcanza al profesional?

No, también a todas aquellas personas que, de alguna forma, colaboren laboralmente con el
profesional y tengan, en consecuencia, acceso a la información.
3) ¿Puede el psicólogo revelar los hechos protegidos por el secreto profesional, sin incurrir en
violación del mismo, con autorización del titular de la información?

Sí. El cliente titular de la información puede autorizar al profesional de forma expresa que desvele
la información de carácter personal y familiar que le ha transmitido.

Ahora bien, si dicho consentimiento es revocado por el afectado, el profesional estará obligado a
cesar en la divulgación, naciendo desde ese mismo momento otra vez la obligación de guardar
secreto profesional.

4) El secreto profesional ¿exime de concurrir al llamamiento judicial?

No, cuando el psicólogo es citado en legal forma debe concurrir al llamamiento judicial, ya que de
lo contrario se infringiría la Ley "de concurrir al llamamiento judicial para declarar cuanto supiere
sobre lo que les fuere preguntado..." y supondría un delito de desobediencia.

5) ¿Debe el profesional contestar todo aquello que le pregunte la autoridad judicial?

No, una vez en presencia del Juez, el psicólogo podrá alegar el secreto profesional, pero sólo a las
preguntas que se le formulen que puedan afectar a la intimidad y vida privada de sus clientes, y no
cuando se refiere a cualquier otro tipo de facetas y actividades, como por ejemplo las comerciales,
económicas o patrimoniales.

6) ¿Exime el secreto profesional de la obligación de denunciar un hecho delictivo?

No, aunque se haya llegado al conocimiento del mismo por razón de la profesión. El derecho al
secreto debe ceder ante el deber de declarar y denunciar delitos que atenten o pongan en peligro
la vida, la integridad, la libertad o la seguridad de las personas

7) ¿Cesa el secreto profesional cuando la relación cliente-psicólogo termina?

No, porque equivaldría a poner en manos del psicólogo un instrumento para mantener "cautiva" a
la clientela por el temor a que los secretos que ha conocido pueda airearlos en cualquier momento.

8) La obligación de guardar secreto existe para el cliente o sus familiares?

Para el cliente es indudable que no, pues existe un deber de información absoluta, ahora bien,
para los familiares, sólo si el titular de la información es un menor o incapacitado el psicólogo
tendrá la obligación de informar a sus tutores o progenitores.

9) En cuanto al área de investigación o docencia desarrollada por el psicólogo, ¿cómo le afecta el


secreto profesional?

La docencia o la investigación obliga de forma justificada al profesional a romper la obligación de


guardar el secreto profesional, no obstante, esta ruptura no es total, ya que aunque está facultado
para exponer cuestiones propias del ámbito confidencial de sus clientes, éstas se harán sin
desvelar la identidad del mismo.

10) ¿Qué ocurre con los informes psicológicos solicitados a petición de instituciones u
organizaciones?

Estos informes estarán sometidos al mismo deber y derecho general de confidencialidad, con lo
cual tanto el profesional de la psicología como la administración solicitante estarán obligados a no
darle difusión fuera del estricto marco para el que fueron recabados.