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Sinopsis: Ambientada en 1954, Leonardo DiCaprio interpreta a Teddy Daniels, que investiga la desaparición de un asesino que se ha fugado de la institución

mental en
la que se encontraba, y que al parecer se oculta en la remota Shutter Island.
Hacía ya muchísimo tiempo que el genial Martin Scorsese no se metía de lleno en el género del suspenso psicológico. Si la memoria no me falla, “Cabo de Miedo”
(“Cape Fear”) fue su última incursión dentro del terreno del trhiller, brindando una cinta fenomenal de principio a fin, con una dirección brillante y unas actuaciones
descomunales (Lo de Robert De Niro es para ver una y otra vez sin cansarse) para la que fue hasta el día de hoy una de las películas que más he disfrutado a lo largo
de mi vida como espectador.

Pero volviendo a la reseña de la película que hoy nos ocupa, “Shutter Island” está basada en la novela del gran Dennis Lehane, quien ha brindado enormes novelas
que han sido adaptadas al cine con muchísimo éxito, entre las que podemos recordar a “Río Místico” (“Mystic River”, ganadora de dos premios Oscar) y a “Desapareció
una noche” (“Gone Baby Gone”, película increíblemente ignorada en los premios Oscar, con una descomunal actuación de Casey Affleck). ¿Significa esto, por otra
parte, que “La Isla Siniestra” esté a la altura de sus anteriores novelas? Pues la verdad y para ser sincero, tendría que decir que no, pero también tengo que ser justo y
decir que la historia es realmente entretenida y que está sumamente bien pensada y estructurada.

La película comienza relatándonos el arribo a “Shutter Island” del agente federal Teddy Daniels (Leonardo DiCaprio), destinada a la investigación de la insólita
desaparición de uno de los pacientes más peligrosos del lugar, para lo que contará con la ayuda de su compañero Chuck (interpretado por Mark Ruffalo), quienes
juntos intentarán poner remedio a la situación, pero que de a poco irán topándose con diversos problemas de todo tipo, por lo cual irán dudando, inclusive, de hasta su
propio cordura.

Como decía en el párrafo anterior, que “La Isla Siniestra” se base en una novela del gran Denis Lehane, provocaba en mi (y creo que en cualquier espectador de la
cinta) una expectativa mucho mayor de la normal, dado sus impecables antecedentes en filmes previos. Creo que, en definitiva, el libreto de “Shutter Island” tiene tantos
puntos a favor como también los tiene en contra. Vale aclarar antes que nada, que estamos ante un guión muy bien estructurado e interesante. La historia es muy
llevadera, el desarrollo de personajes es realmente impecable (sobre todo el de Leonardo DiCaprio) y diversas revelaciones que se dan en sus últimos cincuenta
minutos (el filme se estira por el lapso de dos horas y veinte minutos) fueron muy bien diagramadas y son perféctamente creíbles en todo sentido.

Pero allí mismo es donde comienza el único problema que a mi modo de ver brinda el libreto. Su resolución final. No porque este sea similar al de otras cintas, sino
porque es un poco predecible. El espectador que se proponga hilar fino promediando el metraje podrá adivinar sin mucho esfuerzo por dónde viene la cosa (no sobre la
resolución final en sí, sino sobre parte de la estructura resolutiva del filme), por lo cual el libreto, sobre el cual vuelvo a repetir que brinda un historia muy bien contada e
interesante, perderá algo de ingenio sobre el tramo final de la cinta.

¿Qué puedo decir del trabajo de Martin Scorsese detrás de cámaras? Sólo palabras de elogio. Genial en los movimientos de cámara (nada de movimientos frenéticos,
sino más bien saber ubicarla en los mejores lugares y tomando siempre planos largos e interesantes), espectacular en la recreación de época y sobre todo muy bien
tomándose todo el tiempo del mundo en desarrollar al personaje principal de la cinta.
En ese sentido, la actuación de Leonardo DiCaprio sigue estando a la altura de lo que nos viene brindando este muy buen actor en los últimos tiempos. “Diamante de
Sangre” y “Los Infiltrados” ha sido una muestra de su impecable progreso actoral, y “La Isla Siniestra” es sólo una confirmación de que estamos frente a un sólido actor
que Scorsese ha tomado como propio.

Para ir terminando, “La Isla Siniestra” es una película francamente recomendable. Un trhiller psicológico sumamente correcto en prácticamente todas sus facetas
cinematográficas, al que quizás se le pueda objetar cierta previsibilidad en su trama, pero no por eso se puede desmerecer un producto muy bien hecho, interesante y
sumamente prolijo durante todo su desarrollo.

¿Qué es lo que sucede en la isla?

La Isla Shutter, es una isla cerca de la costa de Boston. Rodeada de peligrosas corrientes y precipicios empinados, la isla es el lugar perfecto para ser la sede del
Hospital Psiquiátrico Ashecliff, un manicomio dónde envían a criminales declarados mentalmente incompetentes por la justicia, para enfrentar una pena en una cárcel.

¿Qué experimentos se llevan a cabo en la isla?

Aunque al inicio de la cinta, Teddy (el personaje de Leonardo DiCaprio) parece sospechar que la presencia de doctores alemanes en Ashecliff, podría indicar la
ejecución de experimentos en los pacientes/prisioneros; más tarde vemos que los experimentos que llevan a cabo en la isla son llevados a cabo por el doctor John
Cawley (Ben Kingsley) y tienen que ver con una terapia revolucionaria que consiste en hacerle creer al paciente que vive en sus fantasías hasta que se de cuenta por sí
mismo que son obra de su mente.

¿Quién es Rachel Solando?

La película inicia cuando Teddy y su compañero Chuck Aule llegan a la Isla Shutter a indagar sobre la desaparición de Rachel Solando, una paciente muy peligrosa.
Teddy incluso logra ver a Rachel Solando quien le dice que en realidad ella no es una paciente, sino una doctora en Ashecliff. Sin embargo, a medida que nos
aproximamos al final de la película vemos que Rachel Solando no existe y que es sólo una proyección de alguien que existió en la vida de Teddy: su propia esposa.

¿Quién es Teddy en realidad?

Teddy no es un detective, sino uno de los pacientes de Ashecliff. El doctor Cawley le perimitió vivir su fantasía de investigador público para hallar los supuestos
experimentos nazis que ocurrían en la isla. Teddy es el nombre que eligió Andrew Laeddis para tratar de olvidar su responsabilidad en el deterioro de la salud mental de
su esposa Dolores, quien terminó asesinando a sus hijos y su responsabilidad directa en la muerte de la propia Dolores.

¿Qué es la Ley de Cuatro?

La ley de cuatro es el nombre que le puso el doctor Cawley a la proyección mental que Laeddis le dio a su esposa y a sí mismo. Edward (Teddy) Daniels, es un
anagrama de Andrew Laeddis; y Rachel Solando es el anagrama de Dolores Chanal, el nombre de la esposa de Laeddis. Esta doble proyección le permitía a Laeddis
evadir la responsabilidad en la muerte de sus tres hijos y de su esposa.

¿Quién es Chuck Aule?

Chuck Aule es sólo el nombre que se dio el doctor Lester Sheehan (Mark Ruffalo), para acompañar a Andrew durante el experimento, en el que ambos encarnaban dos
detectives.
¿Qué significan las alucinaciones a la mitad de la película?

Son sencillamente los esfuerzos de la mente de Andrew para volver a la cordura, intentando asimilar los hechos de la realidad mediante palabras clave, imágenes,
símbolos y asociaciones. Esto lo vemos a la mitad de la película justo antes que Cawley le revele la verdad.

¿Qué significa el final? ¿Qué quiso decir Andrew/Teddy?

Al final de la película, Andrew conoce la verdad y se enfrenta a la monstruosidad que acabó con su familia. Sin embargo, Sheehan y Cawley deben comprobar que
Andrew no va a recaer en su estado de locura.

Sheehan se aproxima a Andrew y le dice que si recae nuevamente se le hará la lobotomía que lo cure definitivamente. Justo en ese momento Andrew llama a Sheehan
“Chuck” y le pide que lo saque de la isla. Sheehan asume que Andrew ha recaído, pero cuando Cawley da la orden para lobotomizarlo, Andrew le dice que “es mejor
morir como un héroe, que vivir como un monstruo”.

Aquí, por supuesto, se da a entender que Andrew sólo estaba fingiendo su recaída para, mediante la lobotomía, olvidar para siempre la tragedia en la que se convirtió
su vida luego de la muerte de su espos

En 1954, los agentes federales Edward "Teddy" Daniels (Leonardo DiCaprio) y su recientemente asignado compañero Chuck Aule (Mark Ruffalo), van al hospital de
Ashecliffe para personas dementes en Shutter Island, isla situada en el puerto de Boston para investigar la desaparición de Rachel Solando, una paciente que en
apariencia se evaporó de una habitación cerrada. El agente Daniels descubrió en la habitación de Solando una nota en la que escribió: "The law of 4; who is 67?" (La
ley de los 4; ¿quién es el 67?). El doctor John Cawley (Ben Kingsley), el jefe de psiquiatras, le explica que Rachel fue internada tras ahogar a sus tres hijos, negándose
sin embargo a aceptar la realidad de que se encuentra en un hospital mental.

Durante la búsqueda, Teddy se interesa por un faro, el cual le dicen que ya ha sido registrado. Teddy pide que le muestren los archivos de los empleados del hospital, a
lo que Cawley se niega, aunque le permite interrogarlos. Al respecto, resultan desconcertados cuando saben que el psiquiatra de Rachel, el doctor Sheehan, se ha ido
de vacaciones. Esa noche, Teddy tiene un extraño sueño en el cual ve a su esposa Dolores Chanal (Michelle Williams), que murió en un incendio algunos años antes,
quien le dice que Rachel sigue en la isla, lo mismo que Andrew Laeddis, el incendiario responsable de su muerte. Daniels concluye que el "67" de la nota es este, pues
cree que es el paciente número 67 no reconocido por la institución.

A la mañana siguiente, los agentes interrogan a los pacientes de las sesiones de terapia grupal de Rachel, una de las cuales, durante una distracción de Chuck,
advierte a Teddy que corra. Luego, Teddy dice a su compañero que la razón por la que ha aceptado la misión es porque que allí se encuentra Andrew Laeddis, quien
fue enviado a Ashecliffe debido a su crimen pero luego desapareció, lo cual arroja dudas sobre la institución. Teddy conoció asimismo a otro de sus pacientes, George
Noyce, quien afirmaba que allí se experimentaba con los reclusos. Por su parte, Teddy está decidido a que la institución sea cerrada debido a los inhumanos
experimentos allí realizados.

De regreso a la clínica, Cawley informa a Teddy que Rachel (Emily Mortimer) ha sido hallada, y se la presenta. En su delirio, ella lo toma por su marido muerto en
la Segunda Guerra Mundial, y a continuación se muestra muy angustiada. Más tarde, Teddy desarrolla migrañas de intensidad creciente acompañada de fotofobia. Por
su parte, sus sueños son cada vez más extraños, acompañadas por alucinaciones durante la vigilia. A esa altura de la situación, Teddy está determinado a encontrar a
Laeddis en el Sector C, que alberga a los pacientes de mayor peligrosidad. Allí encuentra a Noyce (Jackie Earle Haley) quien teme que se le lleve al faro, donde se
practican lobotomías, y le dice que toda la investigación es un juego construido a su medida.

Mientras tanto, Teddy se reúne con Chuck y consiguen encontrar el camino hacia el faro, pero cuando tratan de cruzar los acantilados se separan. Teddy ve el cuerpo
de Chuck tirado en las rocas, desciende colina abajo, pero al llegar no encuentra señal de él. Escalando de regreso se encuentra a una mujer escondida en una cueva,
quien dice ser la verdadera Rachel Solando. La mujer afirma que era psiquiatra de Ashcliffe hasta que descubrió que experimentaban con drogas psicotrópicas para
intentar desarrollar técnicas de control mental. Cuando trató de advertir a las autoridades fue confinada como paciente para evitar que escape. Dejando a la mujer,
Teddy regresa al hospital donde el Dr. Cawley afirma que Teddy llegó solo a la isla, sin haber evidencia alguna de que Chuck estuvo ahí.

Determinado pero confundido, Teddy regresa al faro y logra entrar, convencido de que Chuck fue raptado y llevado allí para ser experimentado. En la cima, encuentra al
Dr. Cawley esperando. Cawley le explica que Andrew Laeddis es el mismo Daniels "Teddy", "Su paciente más peligroso", encarcelado en el Sector C por haber
asesinado a su mujer maníaca depresiva después de que ella ahogó a sus hijos, de paso revelando que "Solando" es su mujer muerta. Edward Daniels y Rachel
Solando son anagramas de Andrew Laeddis y Dolores Chanal ("La ley de los 4"), y Laeddis es el paciente 67 de Ashecliffe ("¿Quién es el 67?); sumado a esto, la
pequeña chica de los sueños recurrentes de Laeddis es su hija, Rachel.

Según el Dr. Cawley, los acontecimientos de los últimos días han sido diseñados para romper la conspiración/locura de Laeddis por lo que se le permite jugar el papel
de "Teddy" Daniels. El personal del hospital, entre ellos el Dr. Sheehan haciéndose pasar por Chuck y una enfermera pasando como Rachel Solando, eran parte de la
prueba, y las migrañas que Laeddis sufría fueron los síntomas de abstinencia de su medicación, así como las alucinaciones de la "verdadera Rachel Solando". Cuando
vuelve a la realidad y al darse cuenta de que Teddy Daniels era sólo un juego, Laeddis se abruma, y se desmaya.

Laeddis despierta en el hospital, bajo la vigilancia del Dr. Cawley y Sheehan. Al ser interrogado, Laeddis dice la verdad de una manera coherente, que responde a los
médicos como un signo de progreso. Pero no por esto, el Dr. Cawley toma nota de que habían alcanzado el mismo estado nueve meses atrás, pero Laeddis había
retrocedido rápidamente, y además advierte que esta será la última oportunidad de Laeddis de "redimirse".

Algún tiempo después, Laeddis descansa en los terrenos del hospital con el doctor Sheehan, pero lo llama "Chuck" y dice que necesitan salir de la isla. Sheehan niega
con la cabeza a un Cawley que observa la situación, quien da la orden a los oficiales de llevarse a Laeddis. Cuando están viniendo a buscarlo, Laeddis le dice al Dr.
Sheehan, "¿Qué sería peor? ¿vivir como un monstruo, o morir como un hombre bueno?", lo que significa que su regresión es solamente un acto. Laeddis luego se va
con calma con los oficiales, para ser lobotomizado.