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“El papel del profesor es ser la guía para la exploración”

Frank Locker, arquitecto y experto en educación, habla sobre el Aprendizaje Basado en


Proyectos.

Los diseños de escuelas de Frank Locker se caracterizan por ser espacios modernos y que invitan a los
estudiantes a trabajar en equipo.

Foto: Cortesía<

Por: Simón Granja redactor de Vida / Educación 24 de abril 2017 , 07:45 p.m.

El estadounidense Frank Locker se dedica en la ciudad de Boston a la planeación educacional y


diseño de colegios. Es creador del programa académico Ambiente de Aprendizaje para el
Mañana de la Universidad de Harvard y consultor para la creación de espacios innovadores en
ambientes educativos. Uno de los proyectos que ha venido desarrollando es en el Gimnasio Los
Caobos, Chía.

El experto será uno de los panelistas del congreso Revolución en Educación que se llevará a
cabo el próximo 25,26 y 27 de abril. En él, participarán también otros cinco expositores
especializados en la metodología educativa Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP).

En este método de aprendizaje, los estudiantes aprenden los requerimientos curriculares a


través del compromiso activo en la ejecución de proyectos. “Se basa en cómo se ve el mundo
afuera de la escuela. Los proyectos pueden ser largos, durar todo un año escolar, o cortos, quizás
sólo una semana”, aseguró Locker en entrevista con EL TIEMPO antes de su llegada a Colombia.
(Más información: Escuelas pequeñas en vez de megacolegios, la propuesta de este experto).

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-15186344<(1)

¿Por qué desarrollar un modelo nuevo?

Recuerde que nuestros métodos tradicionales de enseñanza se desarrollaron hace más de 100
años cuando queríamos crear trabajadores con conocimientos en matemáticas, escritura y
lectura básicos para poder cubrir las crecientes necesidades en fábricas y oficinas. Ahora
queremos mucho más. Y si bien la educación tradicional ha mejorado a lo largo de las décadas,
sigue estando basada en los conceptos esenciales de la enseñanza directa, donde el profesor
conoce el contenido y lo transmite a los estudiantes a un ritmo medido. Desafortunadamente,
investigaciones nos demuestran que no es una manera muy efectiva de enseñar/aprender,
especialmente para áreas de estudio sofisticadas y matizadas.

¿Cuáles son las características del Aprendizaje Basado en Proyectos (ABP)?

Los proyectos están diseñados para satisfacer las necesidades curriculares. El papel del profesor
es ser la guía para la exploración estudiantil y la resolución de problemas, no el único experto en
el aula que conoce toda la información de contenido requerida. No hay respuestas únicas,
abriendo así oportunidades para entender los matices y aprender la investigación y las
habilidades de juicio crítico. Esto hace que aprender a través de ABP sea más parecido al mundo
real fuera de la escuela.

(Siga leyendo: 'No construyamos más colegios como cárceles': Frank Locker).

http://www.eltiempo.com/archivo/documento/CMS-13000123 (2)

¿Qué se logra con este método pedagógico?

ABP puede lograr mucho más que simplemente aprender el currículo básico: es casi
inherentemente interdisciplinario, por lo que es un excelente enfoque para hacer que la escuela
funcione más como el mundo real. Es muy efectivo en la enseñanza de las habilidades portátiles
que los estudiantes necesitan para tener éxito en este mundo que cambia rápidamente,
generalmente llamado "cuatro Cs": colaboración, comunicación, pensamiento crítico y
creatividad. Estas son habilidades que el mundo de los negocios busca para todos los niveles y
tipos de empleos.

¿Cómo se hacen los proyectos?

Los proyectos se pueden hacer de muchas maneras, pero hay algunos requisitos esenciales que
hacen que los proyectos sean exitosos: proyectos basados en el mundo real, idealmente
involucrando a expertos de la comunidad que no son profesores. Inicio y final definidos.
Exposición del trabajo completo del estudiante, tanto oral como visual. La enseñanza directa y
las discusiones en clase se intercalan en una forma de apoyo para asegurar que se cumplan los
objetivos del plan de estudios.

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Ambientes de Aprendizaje para Mañana es el nombre de la Escuela de Graduados de Harvard de


Educación que inicié y en el que ahora enseño. Es interdisciplinar, creado para que los
educadores y los arquitectos trabajen juntos en una experiencia de aprendizaje sin fisuras. Es un
modelo a seguir de ABP eficaz porque los estudiantes reciben una asignación de proyectos a
corto plazo en el momento en que entran al salón de clases. Trabajan con sus colegas, que
suelen venir de diez países diferentes, para crear un concepto de aprendizaje y un lugar para
aprenderlo. Luego hablan sobre otro proyecto con algunos de los mismos colegas. Los
profesores intercalan la enseñanza directa para ofrecer contenido curricular, pero la enseñanza
directa es lo más breve posible y altamente enfocada. El curso finaliza con una exposición de
todos los proyectos estudiantiles y una discusión reflexiva sobre la experiencia global de
aprendizaje. Toda la escuela debe ser dirigida de esta manera.

"La aulas tradicionales se establecen para que el profesor sea el experto y


la única persona activa en la sala."
¿Afecta la distribución de un aula la forma en que un niño aprende?

Absolutamente. Las aulas tradicionales se establecen para que el profesor sea el experto y la
única persona activa en la sala. Los estudiantes son aprendices pasivos, tomando notas,
haciendo preguntas cuando son lo suficientemente valientes o interesados, y tomando pruebas
para medir sus conocimientos. La distribución de la clase, especialmente los muebles, apoyan
este tipo de aprendizaje. Por lo general, los escritorios de los estudiantes están en filas frente a
la "pared de enseñanza". Los escritorios de los estudiantes son individuales. La mayoría de los
estudiantes que aprenden de esta manera no quieren hablar de ello después de salir del aula,
excepto tal vez para quejarse. Mi medida de aprendizaje efectivo es esta: "¿Qué quieren hablar
los estudiantes en la mesa de la cena cada noche?" Con el modelo de Aprendizaje Basado en
Proyectos (ABP) es muy probable que quieran hablar de sus proyectos.

(Le puede interesar: Dos profesoras que usan el arte para revolucionar la educación).

http://www.eltiempo.com/vida/educacion/art-thinking-o-el-arte-como-herramienta-de-la-
educacion-80556

¿Cómo describe la escuela de sus sueños? ¿Ya existe?

La escuela de mis sueños es la Academia Dalton, en Beijing, China. Es una pequeña escuela
secundaria (300 estudiantes) que forma parte de una gran escuela secundaria (2400
estudiantes). El director de Dalton, Spencer Fowler, será uno de los oradores principales en
nuestro Congreso de la Revolución en Educación: ABP, que se celebrará la próxima semana en el
Gimnasio Los Caobos.

(Para complementar: < ).

http://www.eltiempo.com/vida/educacion/laboratorio-de-innovacion-educativa-en-colombia-
79890

En Dalton los estudiantes aprenden a través de PBL durante el 20 por ciento de su tiempo en el
grado 10, pero el 80 por ciento de su tiempo en el grado 12, su último año. Los proyectos son
iniciados por los estudiantes para cumplir con las metas del plan de estudios y los intereses de
los estudiantes. De intereses vienen pasiones. Dalton tiene un estudiante que tiene seis
patentes. Otro tiene varias novelas para la venta en Amazon. Dos recién graduados comenzaron
un negocio de alta tecnología que hoy en día tiene 15 empleados. El negocio se encuentra en la
planta baja del edificio de la escuela. Es una maravillosa inspiración para otros estudiantes. Los
maestros son asesores, 12 horas semanales dan instrucción directa, pero el resto del tiempo
trabajan para guiar a los estudiantes en sus proyectos.

¿Quiere construir ese colegio de sus sueños?

Estoy en las etapas iniciales de la construcción de escuelas similares en Colombia con mis
colegas del Gimnasio Los Caobos.

Simón Granja Matias

Redactor VIDA/EDUCACIÓN@simongrma

Escuelas pequeñas en vez de megacolegios,


la propuesta de este experto
Este arquitecto rechaza las instituciones "tipo cárceles". Distrito lo contactó para asesorías.

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Por: CAROL MALAVER 3 de febrero de 2015, 01:10 am

Al estadounidense Frank Locker su carrera de arquitectura en la Universidad de Oregón lo llevó a


convertirse en un experto en educación. Cuenta que en un momento de su vida se estrelló con
clientes que lo obligaron a crear infraestructuras que se alejaran del modelo tradicional de
colegio, “tipo cárceles”, para implementar nuevos métodos de enseñanza.

En esa inmersión terminó por estudiar tanto sobre la educación del futuro, que se ganó una
mención de honor del Consejo de Educación de Infraestructuras educativas por los diseños de
una escuela de arte en Massachusetts y a crear un curso en Harvard en donde ahora los
arquitectos piensan nuevos espacios para el futuro.

Hoy vuelve al país invitado por la Secretaría de Educación (SED) para orientar a los diseñadores y
constructores sobre el modelo de la nueva infraestructura escolar fundamental para que los
nuevos colegios se adapten a los cambios sociales y culturales de cada ciudad.

La idea es que los diseñadores de colegios piensen la infraestructura escolar desde una
perspectiva de formación integral que tome en cuenta los ideales de pedagogos, arquitectos,
técnicos, administradores y la comunidad escolar en general.

Los espacios que se buscan deben ser más flexibles y versátiles y superar la idea del aula frontal,
coherente con los nuevos sistemas y modelos pedagógicos. Esto fue lo que le respondió a EL
TIEMPO en una entrevista que sostuvo hace algunos meses.

¿Por qué dice que los colegios de hoy fueron diseñados como cárceles?

En EE. UU., las mismas personas que diseñaron las cárceles diseñaron muchos de los colegios.
¿Usted con qué relacionaría una fila de salones a puerta cerrada con un corredor en el que no se
puede estar sin permiso y una campana que ordena entrar, salir, terminar o comenzar las clases?
¿A qué se le parece?

Visto así, no parece el entorno adecuado...

No lo es, y hay una parte cultural en este tema. En algunas culturas se espera que se le tenga
miedo al profesor, y este tipo de infraestructuras contribuye a apoyar esa filosofía pedagógica.
¿Cuáles fueron las consecuencias de ese modelo arquitectónico?

Agravamos los problemas sociales y de comportamiento de nuestros estudiantes. Los profesores


se centraron en hacer entregas de resultados sin que les importara si sus alumnos aprendían o
no, ni por qué. Pero el problema empeoró cuando decidimos agrandar los centros. En los últimos
100 años hemos hecho instituciones impersonales que son rechazadas por los estudiantes y que
terminan en problemas como la deserción escolar.

¿Se van porque se aburren?

Sí, sobre todo en los grandes. Lo dicen varias investigaciones y yo mismo lo he comprobado. Les
he preguntado a alumnos de algunos de esos centros para qué estudian matemáticas de sexto, y
responden que para poder tomar matemáticas de octavo. Esos vacíos en los propósitos han
generado en mi país muchos fenómenos como el bullying. Por eso creo que hay que crear
también ambientes en donde los jóvenes tengan la oportunidad de sentir respeto por el otro.

En ese sentido, ¿fue un error construir en Bogotá megacolegios?

Sí. Pero por lo menos ustedes están aprendiendo en poco tiempo lo que EE. UU. tardó en
aprender 100 años. Las consecuencias negativas de esa política fueron nefastas: violencia,
drogas, conflictos, imposibilidad de control... Tenemos que ponerles atención al entorno, al
tamaño del colegio, al transporte, a la alimentación, a la interacción entre profesores. En muchos
de los distritos de EE. UU. los niños son tan pobres que no desayunan, eso baja el rendimiento.

¿Cuál es el modelo que usted recomienda?

Las escuelas pequeñas logran que los estudiantes dejen de ser anónimos y evitan problemas de
convivencia. Son lugares en donde el director y los profesores realmente conocen a sus alumnos;
espacios donde los estudiantes pueden dar rienda suelta a su creatividad, a su imaginación,
donde las habilidades sociales y comunicativas puedan desarrollarse.
¿Qué recuerda de su colegio?

Pupitres y manos levantadas. Mi colegio era muy tradicional. No me acuerdo mucho de él. Eso
quiere decir que no fue determinante en mi vida. Es triste; pasé tanto tiempo en el colegio que
debería tener mejores recuerdos.

¿Los jóvenes cambian con nuevas infraestructuras?

Sí, la construcción de planteles con menos barreras fomenta que los alumnos asuman nuevas
responsabilidades dentro de la comunidad educativa. Conocí un colegio en California en el que
fueron los mismos alumnos quienes redactaron su propio manual de convivencia.

CAROL MALAVER

Redactora de EL TIEMPO

Escríbanos a carmal@eltiempo.com

Dos profesoras que usan el arte para


revolucionar la educación
Por medio de la creación artística se generan emociones y por lo tanto se facilita el proceso de aprendizaje.
María Acaso en la imagen en una de sus actividades.

Foto: Cortesía Clara Megías

Por: Simón Granja 23 de abril 2017 , 11:17 a.m.

¿Una sandía puede reemplazar un libro de texto? Ese es el tipo de cuestionamientos que se
hacen María Acaso y Clara Megías, profesoras universitarias españolas y creadoras de una nueva
metodología pedagógica que llamaron Art Thinking y propone una nueva forma de la educación.

La idea surgió cuando María, quien dictaba clases de la manera convencional, llevó una sandía al
salón de clases de la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid. La
reacción de los estudiantes fue de sorpresa. < .

Después de ese experimento, María y Clara –quienes se conocen desde hace más de 14 años–
decidieron que debían buscar la forma de cambiar la educación generando ese tipo de
sensaciones en los estudiantes: la curiosidad, el descubrimiento, la duda, la indagación.

Además, ambas –formadas como licenciadas y también como artistas– conocen de cerca las
problemáticas de la educación contemporánea, sobre todo que sigue siendo la misma desde
décadas atrás.
Así que, según explica Clara, quisieron desarrollar un proyecto en el que por medio de las artes
se propone transformar el sistema educativo. De ahí surgieron Art Thinking y un libro que
publicarán este año con el título de ‘Art Thinking: Transformar la educación a través de las artes’.

Para ello se basaron en los descubrimientos de la neuroeducación, disciplina que echa mano del
conocimiento aportado por los estudios sobre el funcionamiento del cerebro para ayudar a los
niños a aprender. Y lo que dicen es que para que se produzca el aprendizaje es necesario generar
emociones.

Según Clara –en resumen–, la propuesta consiste en usar el arte en la educación y generar
placer de aprender, despertar curiosidad, emociones. Además, es una pedagogía que se puede
usar para la enseñanza de cualquier asignatura: ciencias, matemáticas, lengua, inglés, y demás.

La experiencia de la sandía y de lo que envuelve Art Thinking es una más del movimiento
Pedagogías Invisibles, del que son fundadoras y que está empezando a llegar a otros países,
incluido Colombia, donde, por ejemplo, en el 2015, en Medellín, realizaron las charlas
Arte+Educación durante la feria de arte contemporáneo Arco. Y su propuesta pedagógica ha sido
reseñada por medios internacionales como ‘El País’ de España.

María dicta charlas TED, y con Clara, desarrollan talleres en universidades, colegios, instituciones
educativas de diversos tipos y cursos para particulares, inclusive para padres. “Los padres son
los principales educadores y pueden crear experiencias artísticas de aprendizaje en su casa, en
el parque, en la piscina, etc. Cualquier elemento cotidiano puede ser un material creativo y
cualquier tema puede convertirse en un proyecto artístico”, dice Clara.
Clara Megías, en la imagen, muestra un detonante de aprendizaje en la Escuela de Educación
Disruptiva de Fundación Telefónica.

Foto: Cortesía Clara Megías

¿Cómo aplicarlo?

La lección debe comenzar con una provocación, como la de la sandía. Es decir, algo que
sorprenda a los estudiantes, que desde un principio los lleve a cuestionar: ¿por qué está eso
aquí? Esto se puede hacer tanto en un salón de clases como en la casa.

Por ejemplo, ¿qué pasaría si un día, a la hora de ayudarle a estudiar a su hijo, crean una obra
de arte en torno al tema que está desarrollando? Lo que dicen Clara y María es que, de esa
forma, el niño tendrá mayor retentiva sobre el conocimiento.

El Art Thinking utiliza dinámicas, imágenes y objetos distintos que suelen estar en el arte
contemporáneo. Por ejemplo, elementos cotidianos en lugares en los que no suelen estar.
La clase o la actividad deben tener nombre publicitario, o sea que sea llamativo y atractivo para
los estudiantes. Una de las clases de María se llama ‘¿Por qué tengo una zanahoria en el bolso?’.
Los conceptos deben enlazarse creativamente. Por ejemplo, en clase de física se puede
representar una obra artística de contrapesos para que los estudiantes entiendan mejor los
conceptos de peso y gravedad, analizando la obra.

'Ahora el reto es sacar la guerra de los niños’

Con laboratorios de innovación se combatirá deserción escolar

Los cuatro ejes

El Art Thinking tiene cuatro puntos básicos:

1. Arte que genera sorpresa: el arte invita al espectador a preguntarse cosas, a interpretar y
encontrar el significado de la obra según su percepción personal. Se genera así pensamiento
divergente, que está muy relacionado con cuestionar la verdad. “El arte contemporáneo nos
abre nuevas posibilidades, genera pensamiento crítico tan necesario hoy en día”, explica Clara.

2. Placer en la educación: Cuando se habla de usar el arte en la clase o en la casa, quiere decir
que los profesores o los padres la hagan, creen experiencias artísticas. “De esa forma se genera
un tipo de aprendizaje sexi, divertido, experiencial, muy basado en el disfrute”, afirmó Clara, y
agregó que cree que la mejor manera para que se aprenda es que los alumnos disfruten hacerlo.

3. Creadores de conocimiento: reivindicar que tanto los profesores como los alumnos son
creadores de conocimiento si se empoderan como artistas. Al crear sus obras potencializan su
conocimiento, se sentirán más satisfechos a que si se limitan a transmitir información. “Los
profesores tenemos que ser conscientes de que los alumnos no son simples receptores sino
agentes activos”, dijo Clara. Esta metodología sirve para enseñar cualquier materia. “Los artistas
hacen arte para aprender sobre algo que les interesa”, resumió.

4. Trabajo por proyectos: la idea del artista romántico, bohemio, no tiene nada que ver con la
forma como se trabaja hoy en día con el arte. Casi ningún artista lleva obras por sí solo. Se
trabaja en conjunto, con colectivos.
SIMÓN GRANJA MATIAS

Redacción VIDA / EDUCACIÓN@simongrma

Con laboratorios de innovación se


combatirá deserción escolar
Se invertirán 1.400 millones de pesos para beneficiar estudiantes de Bogotá y Medellín

En Medellín el proyecto Ser0 Laboratorio Vivo estará en MOVA, el centro de innovación para los maestros.

Foto: Cortesía

Por: REDACCIÓN VIDA / EDUCACIÓN 20 de abril 2017 , 02:45 p.m.

Las Secretarías de Educación de Bogotá y Medellín sellaron alianza con la Fundación Dividendo
por Colombia para fomentar la permanencia escolar en ambas ciudades y, por lo tanto,
disminuir las cifras de deserción escolar en ambas ciudades.

El proyecto SerO Laboratorio Vivo se realizará en 30 instituciones educativas, 15 en cada


ciudad, y busca beneficiar a 3.000 estudiantes y 300 docentes. La inversión que requerirá es de
1.400 millones de pesos.
Según Claudia Aparicio, directora ejecutiva de Dividendo por Colombia, este proyecto se verá
convertido en un Centro de Innovación Educativo en cada ciudad que apunta a transformar las
prácticas tradicionales de educación y aumentar el interés de los jóvenes en su formación
académica.

(La opinión: Colegios que además de enseñar, integren, cuiden y sanen).

http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/oscar-sanchez/colegios-que-ademas-de-
ensenar-integren-cuiden-y-sanen-oscar-sanchez-columna-el-tiempo-54469

También aseguró, que la importancia de desarrollar este proyecto se debe a una coyuntura
preocupante y es el alto porcentaje de deserción de los jóvenes en edad escolar.

“El 36 por ciento de los estudiantes entre 12 y 17 años han abandonado el colegio por factores
asociados al desinterés de las prácticas tradicionales de las aulas de bachillerato, por la falta de
motivación hacia su entorno, las metodologías aplicadas y hacia sus docentes”, explicó Aparicio.

(Siga leyendo: Atacarán la deserción escolar).

http://www.eltiempo.com/colombia/otras-ciudades/atacaran-la-desercion-escolar-47797

Para combatir estos altos índices de deserción, la organización busca que los jóvenes recuperen
la motivación y su confianza en sus capacidades de aprendizaje al permitirles aportar a la
construcción de su comunidad y de su país.

Según Aparicio los maestros tendrán acceso al laboratorio educativo de cada ciudad para
adquirir herramientas, y en un periodo de seis meses llevar sus resultados y propuestas a sus
colegios.

Cada uno de los laboratorios en las respectivas ciudades tendrá aproximadamente 160 metros
cuadrados. En Medellín estará en Mova - centro de innovación para maestros-, y en Bogotá se
construirá en la calle 72 con sexta. Se espera que para junio ambos abran sus puertas.
(Para completar: Pobreza y embarazo, las causas de la deserción escolar de las mujeres).

Según María Victoria Angulo, Secretaria de Educación de Bogotá, "Ser0 Laboratorio Vivo es un
espacio de co creación e innovación para estudiantes y docentes fundamental para la estrategia
de innovación educativa del Distrito, es una plataforma de impacto colectivo que nos irá dando
luces sobre cómo responder a las necesidades de los jóvenes, mejorar la cualificación de los
docentes y transformar las prácticas tradicionales en las aulas de clase".

La Fundación Dividendo por Colombia lleva 19 años de trayectoria y es la filial en el país de la


red de solidaridad United Way. De esta organización forman parte o trabajan en alianza 170
empresas y 21.000 personas.
El proyecto Ser0 Laboratorio Vivo surgió, según cuenta la directora, cuando desde la fundación
se empezó a investigar sobre educación disruptiva y se decidió hacer una prueba piloto en un
colegio en Medellín.

La Institución Educativa San Benito, de carácter mixto (público - privada), implementó el


proyecto y modificó su forma de educar. Las clases se transformaron en constantes talleres de
observación y aprendizaje. Se eliminaron los grados, entonces se mezclaron estudiantes de 11
con los de 8vo, por ejemplo.

También se utilizaron herramientas antropológicas como la observación participante o


entrevistas en profundidad. “En el pensamiento de los estudiantes entró el diseño de
experiencias y su aplicación para resolver problemas de la ciudad, acercándolos a metodologías
de innovación que terminaron usando en el diario vivir”, según explicó Aparicio.

Además se crearon proyectos en los que trabajan clubes compuestos por estudiantes que se
dedican a investigar y a resolver problemáticas de Medellín, en el caso de San Benito, como por
ejemplo la contaminación.

“Este tipo de proyectos, y otros más serán los que se implementarán en los centros de
innovación. La idea es involucrar a los estudiantes en la solución de problemas de sus entorno,
de sus comunidades, barrios y ciudades”, afirmó la directora de la organización.

VIDA / EDUCACIÓN