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DESCRIPCIÓN DE LOS PERSONAJES:

Matilda: Es una joven de 15 años, que a pesar de su corta edad tiene una madurez
emocional, física y psicológica, pero también tiene inquietudes. Además, ha
demostrado su madurez a la hora de abordar y llevar a cabo distintos temas, y sobre
todo le gusta adquirir mayor conocimiento de una forma generalizada y aplicarlo a
la vida diaria, y en esta ocasión se ha interesado en un tema del cual le gustaría
aprender y por lo tanto pide ayuda a su papa.

Padre de Matilda: es un padre de familia enfocado en lo que le corresponde hacer


en todos los ámbitos de su vida, en esta ocasión específicamente en lo relacionado
con el bienestar de su hija, puesto que el, muestra la mejor disposición para
conversar con su hija y a la vez enseñarle, advertirle y prevenirle acerca de temas
relevantes de los cuales somos testigos de cómo se manifiestan cotidianamente.

DESCRIPCIÓN DEL CONTEXTO:


Se desarrolla en la sala de la familia “contreras” a la cual pertenece la joven Matilda
y su padre, en un día común y corriente Matilda se levanta y ve las noticias más
relevantes y encuentra que un joven realizo un tiroteo en un salón de clases, ella se
sorprende por esta acción y se siente consternada puesto que es muy sensible al
dolor y comienza a preguntarse ¿Qué es lo que provoco esto? En los comentarios
del noticiero acerca de esto hablan de la famosa “presión de grupo” entonces ella
se cuestiona y se interesa por saber de este tema, se dirige hacia la oficina de su
padre donde él se encontraba trabajando y le comenta acerca de esto; entonces su
padre que es muy comprensivo con ella abandona por un momento sus quehaceres
y se dirigen hacia la sala donde iniciaron el siguiente dialogo.
LA PRESIÓN SOCIAL O DE GRUPO:
Matilda: buenas tardes papa ¿podrías regalarme un poco de tu valioso tiempo?
Padre de Matilda: claro que si mi vida.
Matilda: papa ¿has oído hablar acerca de la presión social o de grupo?
Padre de Matilda: si hija.
Matilda: ¿Qué opinas de ello?
Padre de Matilda: Que normalmente puede tener 2 vertientes; una que puede
influir en la vida de una persona para motivarlo a hacer cosas buenas o positivas, y
la otra seria lo contrario. Esto depende del grupo que ejerce la influencia y del cual
te haces parte.

Matilda: ¿podrías darme un ejemplo de eso?


Padre de Matilda: Claro, por ejemplo, si formas parte de un club deportivo eso
influiría en la persona para tener una vida sana, enfocada en el deporte, por el
contrario, se te haces parte de una pandilla o una banda, que abusa de las drogas,
obviamente la influencia sobre la persona será mala. y en relación con esto ¿Qué
opinas hija?

Matilda: considero que mi opinión es parecida a la tuya, puesto que es cierto, que
muchas personas son influenciadas por algo o alguien, sin embargo, esto haría
alusión a las personas que pertenecen a un grupo social, pero específicamente me
gustaría conocer tu opinión con relación a la presión de grupo en el ámbito
estudiantil, porque si bien es cierto hemos sabido de compañeros que no entregan
tarea, que se van de pinta, o bien cambian su manera de actuar porque alguien o
algo los indujo.

Padre de Matilda: en el ámbito estudiantil depende mucho de las amistades con


las cuales se relaciona la persona, por ejemplo; si te reúnes con personas que son,
irresponsables, no entregan tareas, no entran a clases, obviamente eso influye en
ti y no solo eso sino también pueden presionarte a que; realices lo que ellos realizan.
Sin embargo, cuando te rodeas con personas responsables, que entregan tareas,
asisten a clases; obviamente ejercerán una correcta influencia sobre ti.

Matilda: pero que sucede con aquellas personas que; mantienen una relación con
compañeros que se les puede llamar “buena influencia” pero aun así siguen siendo
las mismas personas, desde luego independientemente de que nos relacionemos
con buenas o malas influencias, nuestra manera de pensar, hablar y actuar no
debiese de cambiar, sino debiera ser la misma, que bueno por aquellos que tienen
una conducta correcta y además tienen amistades correctas, pero enfatizo en
aquellas personas que tienen correctas amistades pero no una conducta correcta,
entonces si las amistades o esa presión grupal no los cambia o no los influye,
entonces ¿Qué es lo que realmente influye en la conducta de la persona?

Padre de Matilda: desde luego, el trasfondo familiar, la disciplina en la casa, la


relación con los padres, los limites, valores inculcados, el rango de edad, factores
emocionales, la relación con grupos alternos al ámbito escolar y etc.

Matilda: entonces podemos decir, que al final no solo se trata de la influencia sino
de muchos otros factores más profundos.

Padre de Matilda: así es.

Matilda: en resumen de todo esto considero que es demasiado importante ser


selectivo a la hora de escoger nuestras amistades, además de poder tener una
correcta relación con nuestra familia para que ellos puedan orientarnos, pero sobre
todo formarnos un criterio propio, como dice el dicho popular “que no le digan, que
no le cuenten” y es muy cierto que nadie trate de decirnos que hacer y mucho menos
debemos dejarnos manipular sino más bien siempre ser analíticos, críticos y
reflexivos en todo momento, en toda situación y persistentemente tener una correcto
autoconcepto pues eso nos mantendrá firmes en quienes somos y que nadie podrá
cambiarlos, pues esa es mi consumación de esto ¿cuál es tu conclusión de todo
esto?

Padre de Matilda: considero que los seres humanos nos necesitamos unos a
otros, porque fuimos creados para relacionarnos de esa manera, y no podemos
evitar relacionarnos, y siempre formaremos parte de grupos preexistentes de
nuestra comunidad como son; de amistades, religiosos, estudiantiles, sociales. Por
lo cual debemos aprender a convivir sanamente procurando nosotros ser una
influencia positiva para los demás, y siendo sabios para rechazar la influencia
negativa que de estos grupos puedan emanar. Porque al final de todo tú decides;
cómo quieres ser, por lo tanto, cuando te autodefines y determinas que principios,
que valores gobernaran tu vida: tus acciones, tus palabras. Que no deben estar
determinadas por lo que otros digan, hagan o crean, sino por lo que tú piensas, por
lo que tú crees, en pocas palabras por tus convicciones personales.