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ESTRATEGIAS PARA DESARROLLAR LA MORAL EN LOS NIÑOS EN EDAD ESCOLAR

( 5 a 12 años de edad).

Introducción :

Los niños crecen desde bebés moralmente ignorantes a los niños que reconocen
los correcto y lo incorrecto. El desarrollo moral de los niños es un proceso
complejo que involucra experiencias, procesos cognitivos y crecimiento
emocional. Poco a poco, los niños pasan de actuar por temor al castigo pensando
realmente en las intenciones y en las consecuencias de sus actos.

Para cuando tienen cinco años, los niños han desarrollado un grupo de amigos
más amplio y pueden imitar el comportamiento de sus compañeros para tener su
aprobación.

Los cambios en la sociedad, la creciente violencia dentro y fuera de los mismo


hogares y escuelas, llevan a hacer una reflexión de la necesidad de fomentar y
reforzar los valores sociales, que permitan a los niños crear una conciencia, para
actuar y tomar decisiones que tengan un impacto en su vida, en su familia y en el
contexto en el que se desenvuelven, haciendo de la cultura de la legalidad una
forma de vida sustentada en un desarrollo moral maduro, en la jerarquización
individual de principios éticos universales.

La formación moral ocurre armónicamente entre la familia y la escuela, siendo los


primordiales arquitectos de su desarrollo, los padres de familia de cada
individuo, el cual al integrarse a la educación formal en una institución educativa
tiende a socializar cada uno de los principios morales aprendidos en sus
respectivos hogares, por lo que es determinante el ambiente de afecto,
comprensión y acuerdos, que hay en ésta y que son transmitidos desde la infancia
a cada individuo, al dialogar y reflexionar sobre el actuar da cada uno, asumiendo
con responsabilidad, las consecuencias de sus acciones.

La educación preescolar marca el inicio de su educación formal. La importancia


del nivel preescolar radica en lo rico y variado de los ambientes de aprendizaje,
los climas de seguridad y autoconocimiento, el desarrollo de competencias y en la
participación de experiencias sociales, dando inicio a experiencias variadas, fuera
del ambiente familiar.
Actividades en las escuelas.

Los educadores tienen la obligación de enseñarle a su alumnado sobre la


moralidad, mientras que la educación de las escuelas públicas podría enfatizar
también la ética. No se tiene que sermonear a los estudiantes para que aprendan.
Reúnelos fuera de sus asientos para comprometerlos en actividades de desarrollo
moral que influencien la manera en la que guían sus vidas.

Juegos: Una herramienta útil e imprescindible es el juego, un impulso natural y


característico de los niños. Al involucrarlos en situaciones de juego, los niños
comprenden y establecen criterios que les permiten participar con respeto y
tolerancia. Toda situación de juego implica la ejecución de reglas. No hay ningún
juego que no tenga reglas, incluso los juegos que ellos inventan están regidos por
reglas que ellos establecen y que esperan sean cumplidas por todo aquel que esté
interesado en ser parte del juego.

Los niños deben desarrollar sus capacidades sociales: Para lograr el


cumplimiento de las reglas, no solo en los juegos, sino en todas las interacciones
que lleven a cabo, controlando sus impulsos para lograr una convivencia
armónica.

La escuela, desempeña un papel que es decisivo en la formación de la


personalidad de los niños, pero éste es distinto al que tienen dentro de su familia.
Sus necesidades se ven divididas, la forma en que respondan y la atención que
demanden, tendrá que tener una forma distinta de actuar, ahora forman parte de
un grupo, con necesidades de atención diversas, pero que deben ser respetadas
para lograr una socialización.

El respeto a la diversidad : es un aspecto de gran importancia, pues dentro del


aula no solo hay diversidad de pensamientos, también los hay de religión, de
cultura, de necesidades, incluso de actuación de valores. Es necesario que en todo
momento se busque incluir todos los aspectos que caracterizan a cada individuo,
pues la aceptación de la diversidad estará presente en todos los ámbitos en los
que se desarrollan los alumnos, a lo largo de su vida.

Una de las metas del preescolar es el desarrollo moral pero en muchas ocasiones
los docentes carecen del material y orientación pedagógica que les facilite
abordar experiencias didácticas que lo fomenten.
Estrategias para potenciar el desarrollo moral de los niños:

1) Respecto al desarrollo moral de los niños se pueden enunciar una serie de


normas de carácter educativo que potenciarán dicho desarrollo:

- Enseñar a los niños y animarles a ponerse en el lugar de los


otros.

- Expresar con firmeza los principios morales de actuación correcta


y comportarse en concordancia y de manera consistente con ellos.

- Establecer un marco de interacciones con el niño en el que


fundamentalmente se le reconozca y se le respete.

- Tener expectativas elevadas respecto a la capacidad del niño para


un comportamiento ético y prosocial.

- Aunque la enseñanza debe basarse en el razonamiento, deben


emplearse medios restrictivos cuando las posibles transgresiones
morales puedan afectar a los derechos de los demás.

2) Convendría también recordar cómo los estilos democráticos que saben


combinar el control, el afecto, la comunicación y las exigencias de madurez
resultan los más efectivos para el desarrollo personal y social de los niños.

3) Programación de actividades educativas en orden a evitar los


estereotipos de carácter sexista.

4) La creación de un clima de aceptación mutua y cooperación fomentará


el desarrollo del autoconcepto académico y la autoestima personal.

5) La interacción social entre compañeros está demostrando tener una


influencia fundamental en cuestiones no sólo de adquisición de
conocimientos, sino sobre aspectos muy importantes del desarrollo, como:

- Socialización de valores, actitudes, competencias y formas de


percibir el mundo.

- Progreso cognitivo, ya sea a través del conflicto sociocognitivo


o a través de la cooperación y las acciones conjuntas.

- La toma en consideración del punto de vista de los otros, tanto


cognitiva como emocionalmente.
- El autocontrol de los impulsos agresivos.

- La tipificación sexual.

En muchas ocasiones no será suficiente con colocar a los alumnos entre sí y que
interactúen, sino que será necesaria una intervención consciente del educador de
modo que se optimicen los anteriores efectos.

Igualmente convendrá crear un clima agradable, activo y alegre que haga


satisfactorio el trabajo escolar y ayude a resolver las diferentes situaciones
conflictivas del grupo. Algunas sugerencias para mejorar la dinámica de la clase
serían:

- Establecer normas claras de funcionamiento de la clase, darlas de


forma positiva y que todos los niños las entiendan.

- Crear un clima de confianza explicando el por qué de las cosas y


aceptando las sugerencias de los alumnos.

- Favorecer las conductas de compañerismo, respetando los subgrupos


existentes.

- Rechazar la organización de actividades grupales que sean discriminatorias por


razones étnicas, de sexo, de status social, etc.

- Organizar actividades complementarias, tanto fuera como dentro de


la clase, que favorezcan la comunicación y la relación entre los
alumnos.

- Favorecer la cooperación para prevenir y evitar la segregación de aquellos


alumnos con dificultades de integración.

- Inculcar hábitos de trabajo adecuados: de limpieza e higiene, de comunicación y


relación, de autonomía personal, de organización y trabajo.

- Distribuir los alumnos de forma rotatoria para que todos se vayan


conociendo.

6) Existen también programas específicamente diseñados para la mejora


de la autoestima en el medio escolar. Por ejemplo, el programa de A. García
Gómez que se estructura alrededor de las personas "significativas" que rodean al
alumno y que integran el medio escolar (padres, profesores, grupo de iguales),
así como el propio alumno. Este programa se desarrolla en las siguientes fases:
- Charlas y reuniones con los padres para que éstos aporten imágenes sociales
positivas al alumno.

- Estrategias del profesor, centrando su atención sobre su talante educativo en


aspectos como los refuerzos sociales que proporciona, el modo en que comunica
los resultados de calificaciones escolares, o su nivel de expectativas respecto a
los alumnos.

- Estrategias desarrolladas desde el propio grupo de los alumnos compañeros,


como por ejemplo con comportamientos del tipo de compartir cualidades y
manifestar positivamente afecto.

- Estrategias y habilidades del propio alumno, tratando de instaurar en él o ella


ciertas capacidades sociales que se supone redundarán en un mejor auto
concepto.