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Regulación de la angiotensina por la amígdala en individuos ansiosos

Se ha demostrado que losartán antihipertensivo mejora la memoria en humanos, así


como el aprendizaje y el miedo a la extinción en modelos de roedores, destacando su
potencial para tener efectos sinérgicos similares en la terapia de comportamiento
cognitivo (TCC) basada en la exposición para trastornos de ansiedad.

Este estudio investigó el efecto de losartan en los correlatos neurales de la amenaza de


procesamiento frente a los estímulos de seguridad en individuos altamente ansiosos,
para identificar posibles vías de cómo el fármaco podría facilitar el tratamiento
psicológico.

30 voluntarios sanos con alto nivel de ansiedad rasgo fueron asignados aleatoriamente a
una dosis única de losartán (50 mg) versus placebo, antes de someterse a resonancia
magnética funcional.

Midieron la respuesta del cerebro a las caras felices y temerosas presentadas durante los
años 80, para evaluar el procesamiento emocional y la habituación a lo largo del tiempo.

El grupo placebo mostró activación de amígdala izquierda similarmente alta al principio


durante la presentación de caras temerosas y felices, que disminuyeron con el tiempo.

Por el contrario, losartán redujo la respuesta de la amígdala a las caras felices desde el
principio.

En respuesta a rostros temerosos, la droga evitó la habituación, provocó la activación


sostenida de la amígdala y condujo a una mayor activación en otras áreas del cerebro
asociadas con el procesamiento de amenazas, como la ínsula y el putamen.

Estos hallazgos sugieren dos efectos distintos de losartan en el procesamiento


emocional, que incluyen una mejora de la discriminación temprana de estímulos como
amenazante versus segura, y la facilitación del procesamiento de amenazas.

Se sabe que ambos procesos son relevantes para una exposición exitosa, destacando dos
vías potenciales por las cuales losartan podría ejercer efectos de facilitación sobre el
tratamiento psicológico.