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ARTÍCULO 3, DE LA CONSTITUCION POLÍTICA DEL PERÚ

ELABORADO POR:
ARLETH ANNELLY VASQUEZ
FLORES

PRESENTADO A:

Mg. EBERTH CIRILO CALSIN

ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO


UNIVERSIDAD ANDINA NÉSTOR CÁCERES VELÁSQUEZ
2018
DEDICATORIA

Dedico este trabajo de investigación a mis padres, por sus consejos, sus valores, por la

motivación constante que me ha permitido ser una persona de bien, por los ejemplos de

perseverancia y constancia que los caracterizan y que me ha inculcado, y sobre todo a Dios por

guiarme por el buen camino y que cada día me da las fuerzas necesarias para seguir

esforzándome y así cumplir mis metas y ser una persona de vocación para ser parte del cambio

de nuestra sociedad
AGRADECIMIENTO

Agradezco a mis padres quienes me han apoyado y que creen en mí en todo momento y no

dudaron de mis habilidades a mi docente Mg. Eberth Cirilo Calsin a quien le debo gran parte

de mis conocimientos, gracias a su paciencia, enseñanza y pasión que nos demuestra para

poder desenvolvernos en nuestro ámbito estudiantil.


INDICE
INTRODUCCION ...................................................................................................................... 5
RESUMEN ................................................................................................................................. 6
Abstract ...................................................................................................................................... 7
Artículo 3, de la Constitución Política del Perú ......................................................................... 8
Artículo 3: Derechos Constitucionales. Númerus Apertus ................................................... 8
Numerus apertus................................................................................................................. 8
Antecedentes en la Constitución de 1979 ............................................................................ 10
JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL .......................................... 11
Contenidos implícitos de los llamados derechos viejos ................................................... 11
Uso específico del artículo 3 de la constitución ............................................................... 12
El principio de proporcionalidad y el principio de razonabilidad .................................... 13
Derecho fundamental al agua potable .............................................................................. 14
Reconocimiento internacional del derecho a la personalidad jurídica ............................. 15
Reconocimiento del derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad .................... 15
Enumeración no cerrada del proceso constitucional del hábeas data............................... 16
Jerarquía constitucional a los tratados internacionales de derechos humanos ................. 17
La importancia de los principios generales para la interpretación jurídica ...................... 18
Reconocimiento de la soberanía popular y al Estado democrático como sus fuentes
legitimadoras .................................................................................................................... 19
La potestad sancionatoria de la administración debe respetar la Constitución ................ 19
Derecho a un proceso sin dilaciones indebidas ................................................................ 19
La existencia de un Estado social y democrático de derecho .......................................... 20
El derecho a la información pública implica también el derecho de toda persona a la
verdad ............................................................................................................................... 21
El derecho a la objeción de conciencia ............................................................................ 22
Análisis Exegético ................................................................................................................ 23
CONCLUSIONES ................................................................................................................... 26
BIBLIOGRAFIA ...................................................................................................................... 27
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INTRODUCCION

La presente investigación se refiere al tema del artículo 3 de la cpp, que se puede definir

como derechos no enumerados e implícitos o fundamentos de su protección (dignidad, soberanía,

estado democrático y forma republicana)

La investigación de este tema se realizó por el interés de conocer más a fondo sobre este

derecho, la legislación nacional concordante según la constitución

En el marco de la investigación se tomó a distintos autores como referencias así como

distintas páginas webs con relevancia jurídica para conoce sobre los tratados internacionales

convención americana sobre derechos humanos, declaración universal de derechos humanos

sus antecedentes en la constitución de 1979: art. 4. y la jurisprudencia del tribunal

constitucional

el objetivo y/o finalidad del presente trabajo es brindar una información más amplia respecto

al derecho ya mencionado, posteriormente como primer punto se desarrollara un breve análisis

respecto a este articulo


6

RESUMEN

Con este artículo se engloban todos los demás derechos que no se encuentran recogidos

expresamente en la constitución, claro que dentro del texto se afirma que el artículo

"no excluye los demás derechos que la constitución garantiza", asi como tampoco los que se

fundan en la dignidad del hombre, o en los principios de soberanía del pueblo, del Estado

democrático de derecho y de la forma republicana de gobierno.

Todos nuestros derechos se encuentran protegidos de alguna forma, diremos que ciertamente

la doctrina manifiesta que hay ciertas lagunas o vacios de derecho por lo cuales no se puede

reconocer y mucho menos proteger como es debido un derecho que en la práctica y en la realidad

existe, pero cuando digo "todos" me refiero esencialmente a nuestros derechos fundamentales, a

los que tenemos como personas, lo cuales no pueden negarse de ninguna manera, asi no esten

expresamente regulados en un texto legal.

Palabras clave: Apertus, derechos fundamentales, sujetos de derecho, soberanía, analogia


7

ABSTRACT

This article includes all other rights that are not expressly included in the constitution, of

course within the text it is stated that the article

"does not exclude the other rights that the constitution guarantees", as well as those that are

founded on the dignity of man, or on the principles of sovereignty of the people, the democratic

State of law and the republican form of government.

All our rights are protected in some way, we will say that certainly the doctrine states that

there are certain gaps or gaps of law for which you can not recognize and much less protect as it

should be a right that in practice and in reality exists, but when I say "all" I mean essentially our

fundamental rights, which we have as persons, which can not be denied in any way, thus they are

not expressly regulated in a legal text.

Keywords: Apertus, fundamental rights, subjects of law, sovereignty, analogy


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ARTÍCULO 3, DE LA CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ

Artículo 3: Derechos Constitucionales. Númerus Apertus

La enumeración de los derechos establecidos en este capítulo no excluye los demás que la

Constitución garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que se fundan en la dignidad del hombre, o en

los principios de soberanía del pueblo, del Estado democrático de derecho y de la forma republicana

de gobierno.

✓ Derechos no enumerados e implícitos

✓ Fundamentos de su protección (dignidad, soberanía, estado democrático y forma

republicana)

Numerus apertus

El sistema de derechos reales llamado númerus apertus consiste precisamente, en un modelo

diametralmente opuesto al númerus clausus, puesto que el régimen númerus apertus se otorga a

la autonomía de la voluntad de una fuerza mayor.

Los particulares gozan de la capacidad jurídica de generar y configurar derechos reales

innominados que se adecuen a sus necesidades.

Son los ciudadanos, quienes al tener plenamente identificados sus intereses, se encuentran en

una posición privilegiada al momento de diseñar los derechos reales que mejor se adapten a sus

fines

Como puede inferirse, un modelo de este tipo no puede basarse en una mera libertad

exorbitante de los ciudadanos, ello no sólo sería insostenible sino que además acarrearía
9

consecuencias negativas para la sociedad en su conjunto, con lo cual para que este sistema

funcione se necesita una previa delimitación de la autonomía privada y la existencia de un

adecuado sistema de publicidad

. (PERALTA MARISCAL)

Para Figueroa Cercedo, en un sistema abierto de derechos reales la autonomía de la voluntad

adquiere el carácter de principio jurídico, debido a que las partes cuentan con una amplia libertad

para crear los derechos reales que les resulten convenientes. No obstante, el autor agrega que la

implementación de un sistema númerus apertus debe respetar en todo momento las restricciones

de las normas imperativas y las que se correspondan con el orden público.

Según este jurista, si nos basamos en un análisis económico del derecho, tendría que

admitirse una mayor eficiencia del númerus apertus en comparación del númerus clausus porque

reduce los costos de transacción, porque

– por ejemplo; los costos de buscar un abogado y redactar un contrato innominado de

principio a fin que satisfaga los intereses de los particulares serían dejados de lados,

pues se podría generar un derecho real que cumpla con esta función .

– Como puede verse, el sistema númerus apertus es visto como una solución más acorde

con la voluntad individual y no sólo eso, también se busca desacreditar el argumento a

favor del númerus clausus el cual precisamente indica que los costos de transacción

son menores en un sistema cerrado de derechos reales

(FIGUEROA CERCEDO)
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Antecedentes en la Constitución de 1979

El artículo antecedente de la Constitución de 1979 es el siguiente:

“Artículo 4” .-La enumeración de los derechos reconocidos en este capítulo no excluye

los demas que la Constitución garantiza ni otros de naturaleza analoga o que derivan de la

dignidad del hombre del principio de soberanía del pueblo del Estado social y democratico

de derecho y de la forma republicana de gobierno

Resalta una diferencia notable la Constitución de 1979 hablaba la enumeración de los

derechos reconocidos en tanto que la de 1993 habla de los derechos establecidos

El lenguaje correcto es el de 1979 por que quiere decir que los derechos existen desde antes y

que el Derecho positivo constitucional les da reconocimiento En cambio la Constitución de 1993

parece decir que establece los derechos de manera que en primer lugar podría retirarlos y en

segundo podría no establecerlos

Sin embargo eso es inexacto porque a renglón seguido en el mismo artículo esta declarando

que no quedan excluidos otros Es obvio que no se trata de los no establecidos sino de los no

reconocidos

Es una inmensa brecha en la teoría de los derechos humanos y que divide a los que piensan

que siempre existieron y que el Derecho sólo se inclina ante ellos los que reconocen y otros que

creen que si ellos no los declaran los derechos humanos no existen los que establecen El texto de

1993 dice lo uno y lo otro en un mismo parrafo y eso obviamente es un error


11

Lo evidente del sentido normativo es que ha querido decir que reconoce y no que establece Si

no fuera así no reconocería valor a lo que no se halle en el texto

JURISPRUDENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

Contenidos implícitos de los llamados derechos viejos

1. "Desde luego que la consideración de derechos no enumerados debe distinguir los

“contenidos implícitos” de los “derechos viejos”. En ocasiones, en efecto, es posible

identificar dentro del contenido de un derecho expresamente reconocido otro derecho

que, aunque puede entenderse como parte de aquel, es susceptible de ser configurado

autónomamente. Es lo que sucede con el derecho a un plazo razonable y su

consideración de contenido implícito del derecho al debido proceso. Ese es también el

caso de aquellos “contenidos nuevos” de un “derecho escrito”. Y es que existen

determinados contenidos de derechos fundamentales cuya necesidad de tutela se va

aceptando a consecuencia del desarrollo normativo, de las valoraciones sociales

dominantes, de la doctrina y, desde luego, de la propia jurisprudencia constitucional. La

Constitución Política recoge, en su artículo 3º, una “enumeración abierta” de derechos,

lo cual no obsta para pensar que en ciertos derechos constitucionales explícitamente

reconocidos subyacen manifestaciones del derecho que antaño no habían sido

consideradas. Este Tribunal considera que, en la medida en que sea razonablemente

posible, debe encontrarse en el desarrollo de los derechos constitucionales expresamente

reconocidos las manifestaciones que permitan consolidar el respeto a la dignidad del

hombre, puesto que ello impediría la tendencia a recurrir constantemente a la cláusula

constitucional de los derechos "no enumerados", y con ello desvirtuar el propósito para
12

el cual fue creada. La apelación al artículo 3º de la Constitución, en ese sentido, debe

quedar reservada solo para aquellas especiales y novísimas situaciones que supongan la

necesidad del reconocimiento de un derecho que requiera de una protección al más alto

nivel y que en modo alguno pueda considerarse que está incluido en el contenido de

algún derecho constitucional ya reconocido en forma explícita. En ese contexto los

derechos de acceso al mercado, la libertad de elección e igualdad de trato, el derecho a la

asociación en pro de la defensa corporativa de los consumidores y usuarios, la

protección de los intereses económicos, el derecho a la reparación por los daños y

perjuicios y el derecho a la pluralidad de oferta forman parte del repertorio

constitucional". (Exp. 01865-2010-AA FJ de 20 a 23)

Uso específico del artículo 3 de la constitución

2. "A juicio del Tribunal Constitucional, sin perder de vista ese principio rector reconocido

en el artículo 2º, inciso 24, literal a), de la Constitución, existe un derecho subjetivo

fundamental que cobija en su contenido constitucionalmente protegido esta libertad

general es fundamental. Tal derecho, como bien lo han advertido las partes de este

proceso, es el derecho al libre desarrollo de la personalidad. Aunque en anterior

jurisprudencia este Tribunal ha sostenido que éste es un derecho innominado y que,

consecuentemente, encontraría su fundamento en el artículo 3º de la Constitución (cfr.

STC 0007-2006-PI, F. J. 47), analizadas con mayor detenimiento las cosas, la manifiesta

indeterminación de esta cláusula, aconseja a la jurisdicción constitucional –en razón de

su carencia de legitimidad democrática directa– a no acudir a ella, a menos que el

derecho fundamental cuya esencialidad ética es indiscutida y que es necesario proteger,

no derive razonablemente de la semántica de los derechos expresamente enumerados por


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la Norma Fundamental. Y es que si es posible establecer esta razonable relación, la

interpretación constitucional que da cuenta de la existencia jurídica del respectivo

derecho fundamental, gozará, además, de un mayor margen de legitimidad democrática

al encontrar como fuente directa la expresa mención de un derecho por parte del Poder

Constituyente en la Norma Fundamental. En otros términos, tal como en anterior ocasión

ha dejado establecido este Tribunal, “en la medida en que sea razonablemente posible,

debe encontrarse en el desarrollo de los derechos constitucionales expresamente

reconocidos las manifestaciones que permitan consolidar el respeto a la dignidad del

hombre, puesto que ello impediría la tendencia a recurrir constantemente a la cláusula

constitucional de los derechos ‘no enumerados’ y, con ello, desvirtuar el propósito para

el cual fue creada. La apelación al artículo 3° de la Constitución, en ese sentido, debe

quedar reservada solo para aquellas especiales y novísimas situaciones que supongan la

necesidad del reconocimiento de un derecho que requiera de una protección al más alto

nivel y que, en modo alguno, pueda considerarse que está incluido en el contenido de

algún derecho constitucional ya reconocido en forma explícita” (cfr. STC 0895-2001-

PA, F. J. 5)". (Exp. 00032-2010-AI FJ 21)

El principio de proporcionalidad y el principio de razonabilidad

3. "La Constitución de 1993 ha plasmado expresamente en el último párrafo del artículo

200º el principio de proporcionalidad, y como tal, constituye un auténtico principio

general del Derecho. En efecto, el Tribunal Constitucional ha prescrito que dicho

principio es consustancial al Estado Social y Democrático de Derecho, y está

configurado en los artículos 3º –derechos constitucionales implícitos o innominados– y


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43º de la Norma Fundamental. Sobre el particular, ha dicho este Colegiado que, si bien

la doctrina suele hacer distinciones entre el principio de proporcionalidad y el principio

de razonabilidad, como estrategias para resolver conflictos de principios constitucionales

y orientar al juzgador hacia una decisión que no sea arbitraria, sino justa, puede

establecerse, prima facie, una similitud entre ambos principios, en la medida que una

decisión que se adopta en el marco de convergencia de dos principios constitucionales,

cuando no respeta el principio de proporcionalidad, no será razonable". (Exp. 02250-

2007-AA FJ 45)

Derecho fundamental al agua potable

4. aunque la Norma Fundamental no reconoce de manera expresa o nominal un derecho

fundamental al agua potable, tal situación no significa ni debe interpretarse como que tal

posibilidad se encuentra enervada. En efecto, como ha sido puesto de relieve en

anteriores oportunidades, los derechos fundamentales no sólo pueden individualizarse a

partir de una perspectiva estrictamente gramatical o positiva. En la medida en que el

ordenamiento jurídico no crea strictu sensu los derechos esenciales, sino que

simplemente se limita a reconocerlos, su individualización pueden operar no sólo a partir

de una opción valorativa o principialista como la reconocida en el artículo 3° de la

Constitución Política del Perú, sino que también lo puede ser desde una formula

sistemática o variante de contexto, deducible de las cláusulas contenidas en los

instrumentos internacionales relativos a derechos humanos, muchas de las cuales no sólo

contienen derechos adicionales a los expresamente reconocidos en la Constitución, sino

que incluso ofrecen contenidos mucho más amplios para aquellos que ya cuentan con

cobertura constitucional". (Exp. 06534-2006-AA FJ 16)


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Reconocimiento internacional del derecho a la personalidad jurídica

5. "Aun en el supuesto negado de que el derecho a la personalidad jurídica no tuviera

reconocimiento internacional, su existencia bien podría desprenderse de una

interpretación del artículo 3 de la Constitución como un derecho fundamental no

enumerado o no escrito, por cuanto dimana directamente de la dignidad humana. Al

respecto, este Colegiado, en la sentencia recaída en el Exp. N° 0895-2001- AA/TC ha

señalado que: Es bien conocido que en un sinfín de oportunidades, la realidad supera la

imaginación. Por ello, y para que los textos constitucionales y, en particular, aquellos

nuevos derechos directamente vinculados con el principio de dignidad no sean

desmerecidos en su condición de auténticos derechos fundamentales como consecuencia

de la existencia de nuevas necesidades o situaciones, de avances científicos,

tecnológicos, culturales o sociales, las constituciones suelen habilitar una cláusula de

“desarrollo de los derechos fundamentales”, cuyo propósito no solo es prestarle el

reconocimiento como derechos de la más alta consideración, sino incluso, dotarlos de las

mismas garantías de aquellos que sí lo tienen expresamente. Ese es el propósito que

cumple, por cierto, el artículo 3° de nuestra Constitución A su vez, este criterio ha sido

confirmado por dicho órgano en la sentencia recaída en el Expediente N° T1050-02, al

afirmar que la demora en la expedición de la cédula de ciudadanía del demandante por

parte de la Registraduría Nacional del Estado Civil, atenta contra el derecho fundamental

al reconocimiento de la personalidad jurídica". (Exp. 02432-2007-HC FJ 14,15)

Reconocimiento del derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad

6. "El derecho al libre desenvolvimiento de la personalidad no se halla enunciado

literalmente en la Constitución de 1993, como sí lo estuvo por la Constitución de 1979.


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En efecto, el artículo 2, inciso 1, de ésta establecía que toda persona tiene derecho: “A la

vida, a un nombre propio, a la integridad física y al libre desenvolvimiento de su

personalidad.”. Aun cuando el artículo 2, inciso 1, de la Constitución vigente, cuando

menciona el derecho de la persona al “libre desarrollo y bienestar” pudiera interpretarse

como alusivo al libre desenvolvimiento de la personalidad, tal interpretación no sería del

todo correcta ya que desarrollo y bienestar, dotan de un contenido o, al menos, de una

orientación, en los que habría de interpretarse la libertad de actuación. Por el contrario,

el objeto de protección de la libertad de actuación es la simple y llana conducta humana,

desprovista de algún referente material que le otorgue algún sentido desarrollo y

bienestar Por ello, corresponde examinar si hay otra vía a efectos de considerarlo como

un derecho conformante de nuestro ordenamiento constitucional. El libre

desenvolvimiento de la personalidad constituye un derecho fundamental innominado o

implícito que se deriva o funda en el principio fundamental de dignidad de la persona

(arts. 1 y 3, Constitución). En efecto, la valoración de la persona como centro del Estado

y de la sociedad, como ser moral con capacidad de autodeterminación, implica que deba

estarle también garantizado la libre manifestación de tal capacidad a través de su libre

actuación general en la sociedad". (Exp. 00007-2006-AI FJ de 45 a 47)

Enumeración no cerrada del proceso constitucional del hábeas data

7. La relación de derechos protegidos contenidos en el artículo 25º del Código Procesal

Constitucional es una enumeración enunciativa, y no taxativa; es decir, que pueden

existir otros derechos cuya tutela puede ser efectiva a través del proceso constitucional

de hábeas corpus (artículo 3° de la Constitución), por tratarse de la tutela jurídica de la


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libertad personal, específicamente, o de algún otro derecho conexo a ella". (Exp. 01839-

2006-HC FJ 3)

Jerarquía constitucional a los tratados internacionales de derechos humanos

8. "La Constitución vigente no contiene una disposición parecida al artículo 105º de la

Constitución de 1979, en la cual se reconocía jerarquía constitucional a los tratados

internacionales de derechos humanos; sin embargo, a la misma conclusión puede

arribarse desde una interpretación sistemática de algunas de sus disposiciones.

Por un lado, la Constitución, en el artículo 3º, acoge un sistema de numerus apertus de

derechos constitucionales. En efecto, según esta disposición: `La enumeración de los

derechos establecidos en este capítulo no excluye los demás que la Constitución

garantiza, ni otros de naturaleza análoga o que se fundan en la dignidad del hombre, o en

los principios de soberanía del pueblo, del Estado democrático de derecho y de la forma

republicana de gobierno´. Conforme a esta disposición el catálogo de derechos

constitucionales no excluye `otros de naturaleza análoga´ o que `se fundan´ en

determinados principios fundamentales del ordenamiento constitucional. Es decir, existe

otro conjunto de derechos constitucionales que está comprendido tanto por `derechos de

naturaleza análoga´ como por los que se infieren de los principios fundamentales. Los

`derechos de naturaleza análoga´ pueden estar comprendidos en cualquier otra fuente

distinta a la Constitución, pero que ya conforma el ordenamiento jurídico. Dentro de las

que pudiera identificarse como tal no cabe duda que se encuentran los tratados

internacionales sobre derechos humanos de los que el Estado peruano es parte. En

efecto, si en las fuentes de nuestro ordenamiento jurídico se indaga por aquella donde se

pueda identificar derechos que ostenten `naturaleza análoga´ a los derechos que la
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Constitución enuncia en su texto, resulta indudable que tal fuente reside, por

antonomasia, en los tratados internacionales sobre derechos humanos que conforman

nuestro ordenamiento jurídico. En consecuencia, dichos tratados, todos ellos de consuno,

enuncian derechos de naturaleza `constitucional´". (Exp. 00025- 2005-AI FJ De 27 a 30)

La importancia de los principios generales para la interpretación jurídica

9. "Los principios generales, en relación a las normas y a los valores, han adquirido gran

importancia para la interpretación jurídica, además de su indispensable aplicación para

fines de integración jurídica. En ese contexto, un sector importante de la doctrina

considera que los principios generales también pueden ser considerados como normas,

aun cuando en algunos casos los principios no sean expresos. Hay casos en que los

principios adoptan expresamente la estructura jurídica de normas; por ejemplo, cuando

el principio es incorporado a la disposición o texto normativo. En esa línea se ha

sostenido que los principios son una clase de norma. En cuanto a esta postura Bobbio

precisa que: En mi opinión, los principios generales no son sino normas fundamentales o

generalísimas del sistema, las normas más generales. El nombre de principios llama a

engaño, tanto que es una vieja discusión entre los juristas si los principios generales son

normas. Para mí es indudable que los principios generales son normas como todas las

otras... Dos son los argumentos para sostener que los principios generales son normas, y

ambos son válidos: de acuerdo con el primero de ellos, si son normas aquellas que se

deducen de los principios generales por medio de un procedimiento de generalización

sucesiva, no se ve por qué estos no deban ser normas también... En segundo lugar, la

función para la cual se deducen y se adoptan es la misma que se lleva a cabo para todas

las normas, o sea la función de regular un caso. (STC 4/1981, de 2 de febrero)


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Reconocimiento de la soberanía popular y al Estado democrático como sus fuentes

legitimadoras

10. "Que los derechos fundamentales son la materialización del principio democrático en su

faz fundacional al interior del Estado social y democrático de derecho, queda

evidenciado cuando, sin perjuicio del reconocimiento expreso de una amplia gama de

derechos fundamentales, el artículo 3º de la Constitución, además de la dignidad

humana, reconoce a la soberanía popular y al Estado democrático como sus fuentes

legitimadoras". (Exp. 00030-2005-AI FJ 21)

La potestad sancionatoria de la administración debe respetar la Constitución

11. debe tenerse presente que la aplicación de una sanción administrativa constituye la

manifestación del ejercicio de la potestad sancionatoria de la Administración; no

obstante, en el contexto de un Estado de Derecho (artículo 3º, Constitución Política),

como toda potestad, su validez está condicionada al respeto de la Constitución, de los

principios constitucionales y, en particular, a la observancia de los derechos

fundamentales”. (Exp. 00929-2005-AA FJ 3)

Derecho a un proceso sin dilaciones indebidas

12. No cabe duda de que con la previsión legal del plazo máximo de duración de la

detención judicial, el afectado por la medida cautelar puede conocer hasta qué momento

puede durar la restricción de su derecho fundamental a la libertad. No obstante, como

viene ocurriendo reiteradamente en el panorama judicial nacional, el hecho de que no se

decrete la libertad inmediata de un procesado tras la culminación del plazo máximo de

detención, obligándole, por el contrario, a que permanezca detenido ad infinitum, so

pretexto de un equivocado concepto de la tramitación procesal, solo puede significar que


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se han transgredido todas las previsiones jurídicas que garantizan un proceso debido o

regular, y que dicha situación ha comprometido, en particular, la eficacia o existencia de

uno de aquellos derechos innominados constitucionalmente, pero, a la par,

consustanciales a los principios del Estado democrático de derecho y al derecho a la

dignidad de la persona reconocidos en el artículo 3° de la Constitución Política del

Estado, como lo es, sin duda, el derecho a un proceso sin dilaciones indebidas. Frente a

la endémica morosidad que caracteriza a buena parte de los jueces y superiores

tribunales de justicia nacionales y el abuso de jurisdicción que ello podría suponer, no se

puede seguir apelando al consabido sentido de responsabilidad de los magistrados del

Poder Judicial, sino que deben ser pasibles de la responsabilidad penal que les

corresponda, por sus conductas jurisdiccionales inadecuadas que propician el retardo

judicial”. (Exp. 03771-2004-HC FJ 26,28)

La existencia de un Estado social y democrático de derecho

13. “Queda, en todo caso, por reiterar que aunque la Constitución peruana no consigne

expresamente la existencia de un Estado social y democrático de derecho, el mismo es

un concepto deducible de los preceptos que reconocen tanto el Estado democrático de

derecho (artículo 3°) como el carácter de República Social (artículo 43°). La orientación

democrática del Estado no supone, como a menudo se pretende, un componente

exclusivamente político, sino elementos de variada connotación. Ello en tanto la

Democracia, como valor, no solo puede ser política, sino también social, económica,

cultural y, por supuesto, ética. Por su parte, la denominada República Social no es otra

cosa que una forma de gobierno que, además de sustentarse en el poder soberano del

pueblo, apunta hacia el bienestar social como objetivo de toda decisión. De allí que la
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existencia del Estado social, bien que implícita, resulta inobjetable en sus alcances,

siendo necesario un referente para toda decisión en la que sus componentes o elementos

puedan encontrarse en entredicho”. (Exp. 03208-2004-AA FJ 5)

El derecho a la información pública implica también el derecho de toda persona a la

verdad

14. el referido derecho a la información pública implica también el derecho de toda persona

a la verdad, traducido en la obtención de una información fidedigna e indiscutible de

parte de la Administración. Al respecto, este Tribunal, en la sentencia 2488-2002-

HC/TC, reconoció el derecho a la verdad como un nuevo derecho fundamental –no

mencionado expresamente en la Constitución de 1993, pero incorporado en nuestro

ordenamiento jurídico a partir de la `enumeración abierta´ de derechos fundamentales

prevista en el artículo 3° del texto constitucional, por cuanto es un derecho que se deriva

del principio de la dignidad de la persona, del Estado democrático y social de derecho, y

de la forma republicana de gobierno– que tiene una dimensión colectiva, que consiste en

el derecho de la nación de conocer los hechos o acontecimientos provocados por las

múltiples formas de violencia estatal y no estatal; y una individual, que consiste en el

conocimiento de las circunstancias en que se cometieron las violaciones a los derechos

humanos, y cuya titularidad recae en las víctimas, sus familiares y allegados;

circunstancias que, a su vez, el Estado tiene la obligación específica de investigar y de

informar". (Exp. 00959-2004-HD FJ 7)


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El derecho a la objeción de conciencia

15. Es de advertirse que nuestra Norma Fundamental carece de un reconocimiento explícito

del derecho de objeción de conciencia, razón por la que resulta imperioso preguntarse si

la objeción de conciencia se trataría de un derecho ‘constitucional’ y, por ende, si es

susceptible de ser protegido por la vía del amparo. Para arribar a una respuesta frente a la

disyuntiva planteada, resulta conveniente recurrir a la doctrina de los derechos ‘no

enumerados’ o derechos ‘no escritos’. Es bien conocido que en un sinfín de

oportunidades, la realidad supera la imaginación. Por ello, y para que los textos

constitucionales y, en particular, aquellos nuevos derechos directamente vinculados con

el principio de dignidad no sean desmerecidos en su condición de auténticos derechos

fundamentales como consecuencia de la existencia de nuevas necesidades o situaciones,

de avances científicos, tecnológicos, culturales o sociales, las constituciones suelen

habilitar una cláusula de ‘desarrollo de los derechos fundamentales’, cuyo propósito no

solo es prestarle el reconocimiento como derechos de la más alta consideración, sino

incluso, dotarlos de las mismas garantías de aquellos que sí lo tienen expresamente. Ese

es el propósito que cumple, el artículo 3° de nuestra Constitución...”. (Exp. 00895-2001-

AA FJ 5)

(RIOS PATIO)
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Análisis Exegético

Este artículo, que en el debate constitucional fue en algún momento retirado del texto para

luego ser devuelto a él es trascendental para todo el sistema constitucional porque dice que son

derechos de rango constitucional:

❖ Los que se hallan en el artículo 2 de la Constitución

❖ Los que se hallen en el resto de la Constitución esto es toda norma que de alguna

manera reconozca un derecho a las personas Tal es el caso principalmente del artículo

139 pero también de muchos otros entre ellos los que van del numeral 4 al 42

❖ Un tercer grupo está conformado por los que son análogos a los anteriores que desde

luego no estarán en el texto de la Constitución

❖ Finalmente un cuarto grupo son los que sin estar tampoco en el texto constitucional se

fundan en la dignidad del hombre o en los principios de soberanía del pueblo del

Estado democrático de derecho y de la forma republicana de gobierno

Esto quiere decir que la enumeración hecha en el artículo 2 no excluye como derechos

constitucionales a ninguna de las otras tres categorías

Por consiguiente todos ellos podran ser reconocidos como derechos plenamente

constitucionales y defendidos mediante las garantías constitucionales existentes Nótese que el

artículo 3 de rango constitucional incorpora al texto a todos los derechos que mereciéndolo por

las consideraciones que el mismo hace no figuran en el Esto significa que les da rango

constitucional

(Carlos, 1996)
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En la revisión de casos judiciales encontré una resolución de la Corte Suprema dictada aun

bajo la Constitución de 1979 que reconoce precisamente que el artículo 3 de la Constitución es

un marco abierto para “que la jurisprudencia pueda establecer nuevos derechos tutelables por ser

inherentes a la persona humana” Dice:

conforme lo establece el artículo cuarto de la Constitución >>la enumeración de los

derechos reconocidos en este capítulo no excluye los demás que la Constitución garantiza ni

otros de naturaleza análoga o que deriven de la dignidad del hombre del principio de

soberanía del pueblo del Estado social y democrático de derecho y de la forma republicana de

gobierno<<que dicho artículo constitucional consagra una clausula abierta a fin de que la

jurisprudencia pueda establecer nuevos derechos tutelables por ser inherentes a la persona

humana y que por lo mismo no pueden ser indicados taxativamente

Resolución de la Corte Suprema del 22 de Julio de 1992 en la acción de amparo

interpuesta por la Empresa Editora La Industria de Trujillo SA contra el Ministerio de

Economía y Finanzas La resolución correctamente a nuestro juicio indica que el artículo cuarto

de la Constitución de 1979 es abierto en el sentido que permite re conocer nuevos derechos

tutelables y que por lo tanto la enumeración constitucional no es taxativa Aunque la resolución

fue emitida al amparo de la Constitución de 1979 estimamos que es perfectamente aplicable a

artículo 3 de la Constitución de 1993 porque las normas de ambas Cartas son iguales respecto de

este punto
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Finalmente es de destacar que la Convención Americana sobre Derechos Humanos tiene una

norma muy parecida y que refuerza la argumentación que hemos venido dando:

Convención Americana sobre Derechos Humanos artículo 29. Ninguna disposición de la

presente Convención puede ser interpretada en el sentido de

c) excluir otros derechos y garantías que son inherentes al ser humano o que se derivan de la

forma democratica representativa de gobierno

– No es exactamente el mismo texto ni significado que el de nuestra Constitución en su

artículo 3 pero el espíritu es el mismo existen otros derechos que deben ser

reconocidos aunque no figuren en el texto porque volviendo a la aclaración que

hacíamos al comentar el antecedente de la Constitución de 1979 las Constituciones y

los tratados internacionales no establecen los derechos sino que los reconocen y estos

existen y pueden ser exigidos se hallen o no en los textos

– Es una posición iusnaturalista que recogieron inclusive los franceses en su Declaración

de 1789

Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano artículo 2. El objeto de toda

sociedad política es la conservación de los derechos naturales e imprescriptibles del hombre

Estos derechos son la libertad la propiedad la seguridad y la resistencia a la opresión

(CORREA, 1999)
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CONCLUSIONES

PRIMERO: el articulo mencionado es muy importante porque nos indica que no todos nuestros

derechos están tipificados si no que nosotros podemos exigir cualquier derecho que nos beneficie

siempre y cuando no alteremos el orden publico

SEGUNDO: los númerus apertus otorgan una mayor eficiencia y beneficios a los privados. Con

esto no pretendo desmerecer el modelo taxativo de los derechos reales, pues ello sería dejar de

reconocer que en determinado momento de la historia éste fue el indicado para regir las

relaciones entre los particulares; sin embargo, a mi parecer, hoy resulta obsoleto.

TERCERO: artículo constitucional consagra una clausula abierta a fin de que la jurisprudencia

pueda establecer nuevos derechos tutelables por ser inherentes a la persona humana y que por lo

mismo no pueden ser indicados taxativamente


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BIBLIOGRAFÍA

Carlos, A. C. (1996). La jerarquía de los instrumentos internacionacionales sobre derechos

humanos. En A. C. Carlos. COPRE y CIEDLA.

CORREA, M. R. (1999). ESTUDIO DE LA CONSTITUCION POLITICA DE 1993 . TOMO I.

general varela 1577, Lima 5; Perú: DESA S.A.

FIGUEROA CERCEDO, S. M. (s.f.). Op. Cit. , p. 28.

PERALTA MARISCAL, L. (s.f.). Op. Cit , 2671.

RIOS PATIO, G. CENTRO DE ESTUDIOS DE DERECHO PENA (CONSTITUCION

POLITICA). Lima, Perú: universidad San Matin de Porres.

GHERSI, Enrique. “Del númerus clausus al númerus apertus”. Conferencia dictada en la

Universidad Francisco Marroquín el 18.08.2008. Disponible en web:

http://articulos.ghersi.com/2011/08/capitulo-5-del-numerus-clausus-al-numerus-apertus/