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UNIVERSIDAD DE LA REPÚBLICA

Montevideo, Uruguay

Espacio de Formación Integral:


Adolescencias y Seguridad Pública.

INFORME DE INVESTIGACIÓN.

Trayecto: “Neopunitivismo penal juvenil


en Uruguay: 2010 – 2014”
Ámbito Judicial.
Docente: Gianella Bardazano.

INTEGRANTES del EQUIPO

María Cecilia Notejane. Dra. en Derecho y Ciencias Sociales de la UdelaR (2006),


Defensora Pública en materia de Familia. Estudiante de Licenciatura en Psicología,
UdelaR.

María Cecilia Tavolara. Educadora Social. Estudiante de Ciencias de la Educación,


FHCE– UDELAR. Directora del Club de Niños y Adolescentes La Terraza- INAU.
Montevideo-Uruguay.

Sofía Vanoli. Licenciada en Comunicación Periodística, FCD-ORT Uruguay. Estudiante


de Sociología, FCS-UDELAR.

Daniela Vienni. Dra. En Derecho y Ciencias Sociales de la UdelaR (2014). Procuradora


en la División Jurídico Notarial del Ministerio de Salud Pública del Uruguay.

0
INDICE

Introducción p. 2

Preguntas guía p. 3

Metodología p. 3

A) Universo de estudio p. 3

B) Fuentes utilizadas p. 3

C) Descripción de las acciones realizadas p. 3

D) Presentación de los principales hallazgos p. 5

Líneas preliminares de análisis p. 10

a) Análisis de sentencias de apelaciones p. 10

b) Análisis de informes técnicos en expediente del ―caso La Pasiva‖ p. 19

c) Análisis de discursos judiciales en expediente del ―caso La Pasiva‖ p. 35

d) Entrevista a psicóloga Raquel Galeotti p. 46

Conclusiones provisorias p. 51

Bibliografía p. 54

1
INTRODUCCIÓN

El presente trabajo se enmarca en el Espacio de Formación Integral ―Adolescencias y


seguridad pública‖ de Extensión de la Universidad de la República, que tuvo lugar de
agosto a noviembre de 2014 convocando a estudiantes de varias carreras de la
Universidad. Una de las características de este tipo de cursos es su enfoque
interdisciplinar.
Este curso se compuso de un bloque teórico común y luego de trayectos
electivos ya sea en la línea de intervención social o investigación. El trayecto de
investigación elegido por este equipo de estudiantes es Neopunitivismo penal juvenil
en el Uruguay: 2010- 2014.
La denominación ―neopunitivismo‖ refiere a la dirección de los cambios
ocurridos en el periodo 2010- 2014 en cuanto al control social punitivo sobre los
adolescentes. Uruguay logró importantes avances en relación a la justicia penal juvenil,
-no sin debate ni controversias-, con la aprobación del Código de la Niñez y
Adolescencia (CNA). Sin embargo, en diciembre del 2010 se alcanzó un acuerdo
multipartidario en torno a la infracción adolescente1 donde algunos de los puntos
consensuados fueron: la creación de un instituto de rehabilitación penal adolescente
(creación del SIRPA, año 2011; ley: 18771) y pasar a penalizar la tentativa y
complicidad en el hurto (año 2011; ley: 18777). Otros puntos discutidos como la baja de
la edad de imputabilidad, el aumento de las penas y el pasaje de los antecedentes a la
justicia de mayores no alcanzaron consenso en ese momento pero marcaron la agenda
de los años siguientes: año 2011 -Ley 18778: mantenimiento de los antecedentes
judiciales; año 2013 – Ley: 19:055 – endurecimiento de las penas pasando a marcarse
como mínimo en un año la privación de libertad en caso de los delitos calificados como
gravísimos; y se comenzó a juntar firmas para promover un plebiscito mediante el cual
modificar radicalmente el artículo 43 de la Constitución de la República, referente a la
delincuencia infantil y la necesidad de un régimen especial para la misma.2 Se debe
agregar a esto la existencia de un proyecto para un nuevo código de responsabilidad
infraccional de adolescentes CRIA (año 2013). Neopunitivismo nombra entonces un
proceso en el periodo en cuestión de sentido opuesto al que llevó a la aprobación del
CNA; un proceso de endurecimiento de las normas y medidas relacionadas con los
adolescentes que cometen infracciones a la ley penal.
Es así que el objetivo de esta línea de investigación es “Analizar y/o describir la
intervención punitiva sobre adolescentes en el periodo 2010- 2014, ponderándola desde
la perspectiva criminológica crítica y desde los derechos humanos”3.
A los efectos de la investigación, como estrategia metodológica para el abordaje
del objeto de estudio se formaron en clase tres grupos de trabajo asumiendo cada uno un
recorte del campo de estudio. Este informe sintetiza el trabajo de uno de los grupos que
1
Noticia- Montevideo Portal. “Huele a espíritu adolescente. Acuerdo por menores infractores”:
29/12/2010 “http://www.montevideo.com.uy/auc.aspx?127685
2
Esto fue finalmente plebiscitado junto a las elecciones nacionales el 26 de octubre de 2014, resultando
su no aprobación por no alcanzar el 50% de los votos válidos.
3
Programa de Trayecto Neopunitivismo penal juvenil 2010- 2014, EFI Adolescencias y seguridad Pública.
Docentes: Bardazano, G; Leopold, S; Uriarte, C.

2
centró el estudio en el ámbito judicial considerando las sentencias y los discursos
técnicos y jurídicos.

PREGUNTAS GUÍA

 ¿Cómo se comportan las apelaciones de sentencias en el período?

 Las leyes sancionadas en el periodo ¿qué repercusión han tenido en el ámbito


judicial?

 ¿Qué tipos de argumentos tienen más peso en las exposiciones de los diferentes
actores?

METODOLOGÍA

A). Universo de estudio


En nuestra investigación nos centraremos en el universo judicial entendido como
el conjunto de actos procesales regidos por determinados principios constitucionales y
procesales que cumplen ciertas formalidades establecidas por la ley y que tienen como
finalidad el dictado de una sentencia que resuelva el fondo del asunto (ésta variará
según la materia del proceso). En particular, en el caso de los procesos penales
judiciales, el artículo 8ºdel Código de Procedimiento Penal (Finalidad y medios)
expresa: “El proceso tiene como finalidad la aplicación del derecho penal al caso
concreto, mediante la búsqueda de la verdad respecto a los hechos que le han dado
lugar, a través del diligenciamiento de todos los medios de prueba lícitos y su
valoración conforme con las reglas de la sana critica”.
El universo de estudio son los discursos documentados de diferentes
profesionales que actúan en el marco de la justicia juvenil. En el ámbito judicial
propiamente dicho nos centramos en los discursos de jueces, fiscales y abogados
defensores pero además consideramos los informes y diagnósticos elevados al poder
judicial por parte de técnicos (psicólogos, asistentes sociales, psiquiatras) que
intervienen en el sector de ejecución de las medidas: SIRPA.

B). Fuentes utilizadas

 Sentencias de apelaciones dentro del periodo 01/01/2010 al 01/10/2014, de la


materia Código de la Niñez y adolescencia, adolescencia infracciones: Tribunal
de apelaciones de primer turno; Tribunal de apelaciones de segundo turno,
Suprema corte de justicia. Se recuperaron las mismas a través del buscador de
jurisprudencia de la página de Poder Judicial.

 Expediente 437/76-2012: caso ―La Pasiva‖: actuaciones de los operadores


jurídicos e informes técnicos.

C). Descripción de las acciones realizadas

3
Accedimos a las sentencias de apelaciones del periodo recuperando a través del
buscador las correspondientes a la materia de infracciones adolescentes obteniendo 280
resultados.
Discriminamos las sentencias por año para valorar si hay algún tipo de variación
en cuanto a cantidades en el periodo.
Organizamos las sentencias por tipo de delito: homicidio y tentativa; rapiña y
tentativa; violaciones, secuestros, extorsión, lesiones graves, tráfico de estupefacientes,
hurto. La recuperación de las mismas se realizó escribiendo el delito en la solapa
resumen, en el entendido de que las sentencias hacen referencia al delito en el mismo.
Sin embargo debemos aclarar que a pesar de recuperar las sentencias con estos delitos
(el buscador no recuperó sentencias relacionadas a extorsión, secuestro ni tráfico de
estupefacientes) la sumatoria dista de los 280 resultados iniciales quedando 92
sentencias que no sabemos a qué tipo de delito refieren. Se debe agregar que muchas de
las sentencias mencionan en el resumen más de un delito por lo que fueron recuperadas
en dos oportunidades. Estas incertidumbres estarían relativizando de alguna manera
nuestros hallazgos al no ser fiable ciento por ciento el buscador. Sin embargo, al ser esta
investigación de carácter cualitativo y de tipo exploratorio, entendemos que el margen
de error que pueda tener el buscador no incide de forma significativa en los resultados
de nuestro análisis pues lo que se busca es identificar algunas regularidades o rupturas a
nivel de los discursos de los actores lo que deberá ser retomado y profundizado en
futuras indagaciones. El buscador sí nos permite tener un primer ordenamiento a groso
modo de las sentencias del periodo facilitando el acceso a las sentencias relevantes.
Una vez recuperadas las sentencias y ordenadas según tipo de delito, las
clasificamos en función del tribunal actuante obteniendo como resultado las sentencias
ordenadas por delito dentro de cada tribunal.
Luego clasificamos dentro de cada uno de los tribunales para los casos de
homicidios y rapiñas – por ser los que más cantidad de sentencias concentran- las
apelaciones automáticas y las apelaciones interpuestas. Finalmente se clasificaron,
dentro de sentencias automáticas por un lado y las interpuestas por otro, según el
resultado de la apelación: si se ratifica la medida, si aumenta la pena o si disminuye la
misma, de modo de identificar si hay algún comportamiento regular o tendencia.
Con este paneo general de las sentencias de apelaciones y teniendo ordenado el
material según las categorías arriba mencionadas nos dividimos el material para
centrarnos en los discursos de los diferentes actores (juristas y técnicos) en relación a las
infracciones de los adolescentes. De esta manera un integrante del equipo se centró en
las sentencias recuperadas priorizando las interpuestas por tener más intercambio entre
los actores y por lo tanto más argumentos en juego. Otro integrante del equipo se enfocó
en el expediente del caso ―La pasiva‖ focalizando en los discursos de los juristas. El
tercer integrante lo hizo sobre los informes técnicos elevados al juzgado que constan en
el legajo a estudio.
En la lectura de estos materiales nos interesó fundamentalmente identificar,
rastrear, los tipos de argumentos puestos en juego en relación a la infracción
adolescente. Nuestra clave de lectura de estos documentos fue:
1- Identificar argumentos vinculados al debate público sobre seguridad ciudadana.

4
2- Identificar argumentos vinculados a los derechos humanos.
3- Identificar argumentos vinculados con la biografía y ―perfil‖ del adolescente
infractor.
4- Nos propusimos recuperar además argumentos relacionados a las finalidades de
la pena/medida y a cómo se entiende la responsabilidad en los discursos de estos
actores.
Finalmente, fue realizada una entrevista a un informante calificado (psicóloga
Raquel Galeotti, magíster en Derechos de Infancia y Políticas Públicas, asesora del
Poder Judicial en materia de infracción adolescente) que complementa y profundiza
transversalmente los hallazgos de la investigación.

D). Presentación de los principales hallazgos


RESULTADOS DE BÚSQUEDA DE SENTENCIAS período: 01/01/2010 – 01/10/2014

CNA. Adolescentes infracciones (sin especificar procedimiento): 280 resultados.

GRÁFICO 1

5
GRÁFICO 2

Parecen significativas ambas gráficas porque la segunda muestra claramente el


importante aumento en las apelaciones a partir de la ley 19.055 (4 de enero de 2013), al
establecer ésta la pena mínima de un año para los delitos tipificados como gravísimos
(ya que, según el artículo 76, numeral 14 inciso 2 del CNA, pasan automáticamente a
apelación las sentencias que dicten medidas mayores a un año de privación de libertad).
Sin embargo, el desglose por año (primera gráfica) muestra que la tendencia al aumento
(al menos en el periodo analizado) comenzó antes, aunque de manera más leve.
Tenemos un salto de nada o apenas dos apelaciones en 2010- 2011 y se pasa a 27 en
2012. De la revisión de las sentencias de apelaciones del 2012 obtuvimos que 13 de
ellas son automáticas, cuatro interpuestas por el fiscal y cinco interpuestas por la
defensa. El resto responde a recursos de casación y sentencias interlocutorias.
Una posible explicación del aumento en la cantidad de sentencias en el año
2012, antes de la ley 19.055, puede deberse a un incremento en el tiempo de medida
impuesta, pasando el año, lo que remitió a la apelación automática. Lo que queda para
responder en el caso de esta hipótesis es qué incidió para adjudicar mayor tiempo de
medida, no hallando pistas en la lectura de dichas sentencias.4 A modo de pregunta:
¿puede haber incidido el debate público y los argumentos de seguridad ciudadana en
este aumento?
Nos faltan elementos para responder esta pregunta y la indagación al respecto
supera los tiempos planteados para este trabajo. Sin embargo, y sólo a modo de
recuperar alguna pista, podemos decir que las 27 sentencias de apelaciones del 2012 son
del segundo semestre, más precisamente de agosto5 a diciembre. La ley de aumento de
las penas (19.055) es de enero de 2013, el ―caso La Pasiva‖6 sucedió el 12 de mayo de
4
Las sentencias fueron automáticas y no hubo modificación de las mismas.
5
La primera sentencia de apelación del año 2012 aparece con fecha 1° de agosto.
6
Homicidio de un trabajador del restaurante La Pasiva, ubicado en 8 de octubre, protagonizado por dos
adolescentes de 17 años. Este caso tuvo mucha repercusión en los medios y agudizó el debate en torno
6
2012, ¿es posible entonces que los argumentos en torno a la necesidad de aumento de
las penas ya estuvieran poniéndose en juego antes de la promulgación de la ley que lo
obliga?
Desglose según tipo de delito (escrito en resumen).

Homicidio: 38
Tentativa de homicidio: 2
Rapiña: 131
Tentativa de rapiña: 1
Lesiones graves: 2
Violación: 2
Hurto: 12

Sentencias según tribunal, delito y resultado de la apelación

Tribunal de apelaciones del primer turno: HOMICIDIO (8)

Sentencias automáticas: todas (8)

Confirman sentencia: 5
Disminuyen pena: 3
Aumentan pena: 0

Tribunal de apelaciones del primer turno: RAPIÑA (44)

Sentencias automáticas: (32)

Confirman sentencia: 28
Disminuyen pena: 4
Aumentan pena: 0

Recursos interpuestos (12)

Sentencias de recursos interpuestos por fiscal (8)

Confirman sentencia (4)


Disminuyen pena (3)
Incrementa pena (1)

Sentencias de recursos interpuestos por defensa (4 )

Confirman sentencia (2)


Disminuyen pena (2)

Tribunal de apelaciones del segundo turno: HOMICIDIO (22)

Sentencias automáticas (15)

a la seguridad ciudadana. El expediente de este caso es parte de los materiales estudiados en este
trabajo.

7
Confirman sentencia (7)
En trámite (5)
Disminuyen pena (3)

Apelaciones interpuestas (7 )

Sentencias de recursos interpuestos por fiscal (1)

Confirma sentencia (1)

Sentencias de recursos interpuestos por defensa (6 )

Confirma sentencia (6)

Tribunal de apelaciones del segundo turno: RAPIÑA (22)

Sentencias automáticas (12)

Disminuyen pena ( 12)

Apelaciones interpuestas (20 )

Sentencias de recursos interpuestos por defensa (9)

Confirman sentencia (4)


Disminuyen pena (5)

Sentencias de recursos interpuestos por fiscal (11)

Confirman sentencia (10)


Incrementan pena (1)

Suprema corte de justicia: HOMICIDIOS (2)

8
9
Líneas preliminares de análisis

a) Análisis de sentencias de apelaciones


El análisis de sentencias se centró, en una primera etapa de selección, en los
resultados brindados por el buscador de jurisprudencia que provee el sitio web del poder
judicial. Así, fueron descargadas las sentencias de apelaciones entre el primero de enero
de 2010 y el 1 de octubre de 2014 que tuvieran como materia la infracción adolescente.
Estas fueron separadas por delito, característica (automática o interpuesta) y resultado
(si confirma o modifica la sentencia de primera instancia). De ese corpus se priorizaron
las sentencias referidas a rapiñas y homicidios, que fueron analizadas en una primera
lectura en busca de la presencia de tres categorías emergentes: argumentos centrados en
el perfil y la biografía del adolescente, argumentos centrados en los derechos humanos y
argumentos centrados en la seguridad pública.
La primera lectura del corpus permitió una segunda selección de 15 sentencias
que se consideraron relevantes para un análisis más detallado. En ellas fueron
reconocidas las categorías argumentales tanto en el discurso de los fiscales, de las
defensas, como de los tribunales, en algunos casos desde la ratificación y la
interposición de esos argumentos, así como también desde la discusión y la refutación.
En las sentencias seleccionadas se reconoció, a su vez, un debate no resuelto en el
discurso de los tribunales sobre los criterios a utilizar para determinar las sanciones
impuestas a los adolescentes infractores. Ese debate se manifestó a través del énfasis y
el esfuerzo en la justificación de los criterios utilizados, y del reconocimiento de cierta
disparidad de criterios de una sentencia a otra; esto fundamentalmente en el Tribunal de
Apelaciones Familia de 1 Turno. En el Tribunal de Apelaciones Familia 2 Turno, a
diferencia, no se advirtió tanto esfuerzo en la justificación de las sentencias, notándose
un estilo más concreto, con fundamentaciones menos explícitas.
Durante la lectura se confirmó la pertinencia analítica de las categorías referidas
a la seguridad pública y al perfil y la biografía de los adolescentes, a su vez, surgió una
nueva categoría que también se consideró relevante para el análisis: argumentos
centrados en la reeducación. La segunda categoría predefinida (argumentos centrados
en los derechos humanos), por otro lado, se consideró relevante desde un enfoque
diferente: en términos de omisión, ya que, contrario a lo esperado (teniendo en cuenta
que la privación de libertad supone una suspensión de derechos), no aparecieron
sustancialmente en el discurso argumentos referidos a los derechos humanos. En las
ocasiones en las que tangencialmente fueron nombrados, la mayoría de las veces se lo
hizo desde la perspectiva de los derechos de las víctimas o los ―derechos de terceros‖.
Muy pocas veces fueron aludidos los derechos de los adolescentes juzgados, y en todos
los casos en los que así fue se lo hizo desde la misma cita, repetida en varias ocasiones,
que recordaba, ante un pedido de aumento de pena, que ―una vez que el adolescente es
privado de libertad, en mayor o menor medida todos sus derechos aparecen
conculcados‖. Así, se advierte en este primer esfuerzo analítico del objeto de estudio
una mayor propensión a construir discursivamente al adolescente infractor como un
―sujeto de castigo‖ –haciendo referencia al término que Luis Eduardo Morás cita en el
prólogo de Los Sentidos del Castigo (2013, p.14)— que como un ―sujeto de derechos‖.

10
Argumentos sobre la seguridad pública
Los argumentos centrados en la seguridad pública fueron advertidos en todos los
casos en el discurso de la fiscalía, siendo utilizados para fundar un aumento de la pena
impuesta en primera instancia o para desestimar el pedido de disminución de la defensa.
El caso más extremo y directo de apelación a la seguridad pública se reconoció en una
sentencia de febrero de 2014, donde el fiscal expresa:
Las falencias del sistema no pueden justificar la liberación del joven, pues
también existen derechos en la sociedad que deben ser protegidos (cita E.
Cavalli). La insuficiencia de la medida resulta un mecanismo de vulneración de
los derechos de las víctimas. El principal derecho vulnerado de la víctima es la
justicia ya que los adolescentes están protegidos por el CNA por lo que se les
aplica sanciones leves. Las víctimas esperan una sanción rigurosa de acuerdo al
delito cometido. El Estado deberá comprometerse a garantizar y respetar el
ejercicio y el goce de los derechos humanos en contra de la violencia causada
por los adolescentes infractores. (SEF-0010-000026/2014 – Tribunal de
Apelaciones Familia 1 Turno).
A este caso se le suman otros en los que se fundamenta un aumento de la pena
―en la prevención de le reincidencia y en el hecho de que el joven no cometa una
infracción aun más grave‖ (SEF-0010-000065/2014 – Tribunal de Apelaciones Familia
1 Turno), invocando ―los derechos de la sociedad‖ (SEF-11-182/2013 – Tribunal de
Apelaciones Familia 2 Turno) o por ―las actitudes desafiantes (del adolescente) carentes
de respeto por el trabajo y libertad de las víctimas a tal punto que el dueño de la
panadería sr. CC decidió cerrar el comercio‖ (SEF-0010-000197/2013 – Tribunal de
Apelaciones Familia 1 Turno).
En todas esas manifestaciones del argumento por la seguridad pública se
advierte la introducción de la víctima vulnerada en sus derechos como protagonista (en
la última de las citas esto se hace directamente al enfatizar la decisión de la víctima de
cerrar su comercio, ubicándola como consecuencia del actuar delictivo del adolescente
juzgado), a la vez que se agrega un elemento de peligrosidad futura que asocia la
sanción con la prevención especial negativa, en tanto se considera necesario que el
adolescente infractor esté privado de libertad para salvaguardar los derechos de la
sociedad. El foco de estos argumentos se desplaza del delito o del adolescente hacia las
víctimas o la seguridad de la sociedad, que es construida como un elemento externo al
adolescente, para el que éste representa una amenaza que el Estado debe erradicar.
Este discurso deja ver una estructura argumental dicotómica que opone los
―derechos de la sociedad‖ a los peligros ―de la violencia causada por los adolescentes
infractores‖, evitando en el discurso la inclusión de elementos estructurales que ubiquen
a los adolescentes infractores como ―productos‖ de esa misma sociedad que se
encuentra amenazada por ellos. Así, ―despojados de historia, contextos y
condicionamientos estructurales, los que más sufren las violencias son percibidos como
los promotores de sus peores versiones‖ (Morás en González, Leopold, López y
Martinis, 2013, p.12).
Se construye un estereotipo de menor infractor al que se lo responsabiliza por su
situación, concebida como fruto de un desvío de los caminos de progreso que ofrece por
igual para todos los individuos la sociedad, y no como producto de la desigualdad
11
estructural de la que depende el sistema: ―reproduce un imaginario colectivo de seres
que se quedaron sin crédito desde que desaprovecharon su ´oportunidad´ en un ciclo
económico favorable, y por ende son absolutos responsables de sus propias debilidades
e impotencias. Cautivos de la abulia y fascinados por el hedonismo de logros fáciles,
sus exuberantes apetitos consumistas deben ser regulados mediante la administración de
un incremento del poder sancionatorio de las normas penales‖ (op. cit., p. 12 y 13).
La figura del adolescente infractor se construye así desde la búsqueda del
―camino fácil‖, en contraposición al actuar honesto de esfuerzo y trabajo a través del
cual se caracteriza a la víctima.
En los dos primeros casos estos argumentos centrados en la seguridad pública
son rebatidos por la defensa al decir que no es de recibo ―fundamentar la privación de
libertad en la seguridad pública, en contra de los principios básicos del derecho penal y
del estado democrático de derecho‖ (SEF-0010-000026/2014 y SEF-0010-000065/2014
– Tribunal de Apelaciones Familia 1 Turno). A su vez, en una sentencia del 19 de
febrero de 2014 es fundamentada su refutación también por el tribunal, al exponer que
Si acaso la ejecución de la sanción privativa de libertad tiene una finalidad de
prevención especial negativa, de tipo custodial, consistente en brindar seguridad
a la sociedad de que el adolescente no cometerá delitos durante la ejecución
como consecuencia de su aislamiento en la sociedad. La doctrina alemana ha
llamado la atención sobre la tesis jurisprudencial del BVerfG, en el sentido de
que el único fin de la ejecución penitenciaria de adolescentes es la ―integración
social‖ y que el deber de protección de la seguridad de los ciudadanos no es un
fin equivalente que entre en colisión con el primero de modo tal que deba
ponderarse con él, sino una tarea más que se alcanzaría y que sólo es lícito
alcanzar precisamente a través de la búsqueda consistente de la integración
social para el adolescente condenado –único fin de la ejecución- y no, en
cambio, ―poniendo supuestamente al servicio de la seguridad colectiva
conceptos de confinamiento orientados de forma cortoplacista y perjudiciales
para la resocialización‖. (SEF-0010-000026/2014 – Tribunal de Apelaciones
Familia 1 Turno).

Argumentos sobre la reeducación


Así como los argumentos que apelan a la seguridad pública, los argumentos
centrados en la reeducación también fueron reconocidos únicamente en el discurso de la
fiscalía, utilizados en todos los casos para fundar una ampliación de la pena impuesta,
bajo el entendido de que el tiempo de privación de libertad sancionado en primera
instancia no es suficiente para lograr una efectiva rehabilitación del adolescente
infractor:
Surge con claridad que en un plazo de doce meses de privación de libertad es
insuficiente para completar un proceso de rehabilitación, reafirmación de
valores, respeto de la sociedad y a los terceros así como una asunción de
responsabilidad y conductas positivas. Los veinticuatro meses solicitados por la
fiscalía, tienen como finalidad favorecer un desarrollo físico, psicológico,
cultural y social en consonancia con la evolución de las facultades y que lo

12
beneficien en su máximo grado. (SEF-11-182/2013 – Tribunal de Apelaciones
Familia 2 Turno).
La medida socio educativa debe lograr la asunción de responsabilidad del joven
infractor, se necesita de un tiempo mínimo para restablecer vínculos familiares,
lazos sociales y formar parte de la red educativa, laboral y encontrar su lugar en
la comunidad, labor que resulta muy difícil lograr por el equipo técnico en un
plazo de 14 meses, por lo cual la fiscalía solicitó que el tiempo fijado sea de 24
meses. Se trata de una ardua tarea que debe contribuir a la asunción de
responsabilidades del adolescente y el respeto a sí mismo y de los derechos
humanos y libertades fundamentales de terceros, por el cual el tiempo impuesto
por la recurrida hace ello materialmente imposible. (SEF-0010-000065/2014 –
Tribunal de Apelaciones Familia 1 Turno).
Surge con meridiana claridad que al equipo técnico le es muy difícil en un lapso
de 12 meses, lograr el fin de reinserción social. Es prioritario tener tiempo para
trabajar concienzudamente con los jóvenes infractores. Que si el joven no
visualiza que causó dolor y violencia las que activaron el dispositivo coactivo
estatal, se forma una idea errónea acerca del significado del proceso y de su
conducta. Se debe aplicar el principio de proporcionalidad. Solicita se aumente
el guarismo hasta lo solicitado para permitir que el abordaje multidisciplinario
pueda cumplir con el fin educativo. (SEF-0010-000197/2013 – Tribunal de
Apelaciones Familia 1 Turno).
El lapso de tiempo impuesto en la medida de 18 y 15 meses de privación de
libertad en INAU resulta insuficiente para poder continuar con el proceso
socializante y reeducador de los jóvenes. (SEF-0010-000151/2014 – Tribunal de
Apelaciones Familia 1 Turno).
Así, este argumento identifica a la reeducación (materializada principalmente en
la asunción de responsabilidad y la integración del respeto a terceros) como el criterio
principal en el que se funda un aumento de la pena, dada la insuficiencia de la sanción
impuesta en primera instancia que surge con ―claridad‖ o ―meridiana claridad‖ pero no
es fundamentada técnicamente.
Esta sobreponderación del criterio de reeducación es discutida en el discurso del
tribunal, que reiteradamente responde advirtiendo sobre la tendencia, al priorizar
únicamente la reeducación, de sancionar penas excesivas:
Considerar, como lo sostienen los modernos autores, que las medidas
socioeducativas tienen, igual que las previstas en el sistema penal de adultos, el
carácter de penas. Sólo así se puede visualizar claramente la faz aflictiva de la
medida y el Magistrado las graduará en tanto que tales, de acuerdo con el injusto
cometido. Teniendo presente que una vez que el adolescente es privado de
libertad, en mayor o menor medida todos sus derechos aparecen conculcados.
No debe perderse de vista este aspecto, cosa que sucede cuando se considera la
sanción como eminentemente educativa; este punto de vista a través de sólo la
consideración del componente educativo de la sanción, del objetivo de
reinserción del joven en la sociedad, es propio de la abandonada doctrina tutelar
y conduce a imponer penas que exceden a la retribución que corresponde por la
conducta antisocial desplegada, por atender a un proceso de resocialización o
13
reeducación completo, como los solicita la Sra. Fiscal apelante. (SEF-0010-
000197/2013 – Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno).
A su vez, esta apelación a la reeducación para aumentar el quantum de la
sanción es discutida también desde el discurso de la defensa, que en una sentencia de
julio de 2014 advirtió que esa posición ―estaría convalidando la concepción ya superada
jurídica y doctrinariamente de que el encierro es sinónimo de rehabilitación. Debiendo
tener presente que conforme el CNA la medida de internación se reserva como última
ratio‖ (SEF-0010-000151/2014 – Tribunal de Apelaciones Familia 1 Turno).

Argumentos sobre el perfil, la familia y la biografía de los adolescentes


Mientras los argumentos desarrollados anteriormente fueron introducidos
principalmente por el discurso de la fiscalía y discutidos, en diferentes grados, por el
tribunal y la defensa, los argumentos centrados en el perfil, la composición familiar y la
biografía de los adolescentes permean de mayor manera los tres discursos, siendo
identificados en diferentes posiciones dentro de las sentencias, tanto como un
argumento para solicitar mayor pena, para disminuirla o para mantenerla. Se advierte
incluso una mayor atención del tribunal sobre la cabida de ese tipo de argumentos como
criterio para la sanción, resultando casos en los que son desestimados y otros en los que
son incluso enunciados por el propio tribunal.
Extractos en el discurso de la fiscalía:
De los informes técnicos del INAU agregados en autos emerge que el
adolescente AA, tiende a establecer vínculos de tipo disfuncional, ya que se
relaciona preferentemente con jóvenes que poseen conductas desadaptivas.
(SEF-0010-000151/2014 – Tribunal de Apelaciones Familia 1 Turno).
Se trata de un adolescente de 17 años, internado en forma cautelar como
presunto autor de un delito de tentativa de rapiña sobre el cual expresó no haber
tenido participación. Es reincidente en el sistema, teniendo pendiente una
medida socioeducativa de libertad asistida. Las diferentes crisis familiares
vinculadas a su historia familiar y sus hermanos mayores son factores que han
incidido en el tránsito conflictivo por esta etapa a lo que se agrega la
desestructuración de su tiempo libre. (SEF-0010-000065/2014 – Tribunal de
Apelaciones Familia 1 Turno).
El informe técnico de ingreso de fojas 56 a 61 en el cual se consigna que el
adolescente no logra asumir sus errores, que no posee capacidad cognitiva de las
posibles consecuencias de su obrar, lo cual conlleva a que no se logre la
asunción de responsabilidad y el respeto del mismo por los derechos humanos y
libertades fundamentales de terceros. (SEF-0010-000065/2014 – Tribunal de
Apelaciones Familia 1 Turno).
Extractos en el discurso de la defensa:
El menor tiene educación y por un desborde de su madre se rodeó de amistades
del barrio que lo atormentaron con un mal camino. Que el menor está
arrepentido y observa una buena conducta en el centro de reclusión, donde se ha
14
adaptado y concurre al liceo. (SEF-0010-000153/2014 – Tribunal de
Apelaciones Familia 1 Turno).
Desde el punto de vista humano puede parecer plausible que la adolescente
utilice el tiempo de reclusión haciendo diferentes tareas, en tanto antes del in
suceso su vida transcurría en una abulia y apatía. (SEF-0010-000018/2013 –
Tribunal de Apelaciones Familia 1 Turno).
A la luz del informe psicológico del INAU, que refiere a un adolescente que
tiene núcleo familiar unido y trabajador, que oficia de soporte desde el punto de
vista afectivo y de supervisión y control; se hace referencia a la pérdida de un
hermano, atacado y lesionado con arma blanca resultando muerte, la mudanza de
domicilio ante amenazas, hechos que han marcado al joven. (SEF-0011-
000111/2014 – Tribunal de Apelaciones Familia 2 Turno).
De los dos informes practicados al joven surge que proviene de un hogar
continente, bien estructurado, con hábitos de trabajo, teniendo el menor un muy
buen nivel intelectual y buena capacidad de autocrítica, lo que permite concluir
que la medida a aplicar no debe tener el rigor ni la intensidad propuesta en la
Sentencia, sino que no debe de exceder de doce meses. (SEF-0011-100008/2012
– Tribunal de Apelaciones Familia 2 Turno).
Repasa el reciente e inesperado fallecimiento de su padre, la actividad laboral y
de estudios de CC, que había concurrido a festejar su cumpleaños y que la pelea
no sólo le generó perjuicio de cómo lo fue el solo hecho de este proceso y la
imposición de una pena por un hecho que no cometió. Tiene un perfil distinto a
los demás participantes de los incidentes, un camino trazado, una actitud a
enfrentar dificultades y una familia detrás. (SEF-11-140/2013 – Tribunal de
Apelaciones Familia 2 Turno).
A partir de estos extractos es posible identificar la construcción discursiva de
dos modelos de situación en el que el adolescente puede estar inserto: un modelo ideal,
normativo, caracterizado por la estructuración, tanto familiar como de hábitos, la
capacidad de autocritica y reflexión; y un modelo desviado, caracterizado por la poca
contención familiar, los malos vínculos, la desestructuración del tiempo, la falta de un
camino trazado, de pretensiones futuras, y la incapacidad de reflexión y
responsabilización de sus actos. En ambos casos, estas situaciones –de vulnerabilidad o
de contención- se presentan como criterios atenuantes o agravantes de las sanciones.
Esto es discutido por uno de los tribunales mediante una cita a Pérez Manrique expuesta
en una sentencia del 24 de julio de 2014:
El proceso de menores infractores no puede ser utilizado como remedio de
políticas sociales, educativas o de salud, debiendo cumplir el rol
constitucionalmente asignado, que es la actuación de la pretensión socio
educativa del Estado en cuanto a las personas menores de 18 años de edad que
han cometido acciones descriptas como delitos por la ley penal (…) La
Protección Integral exige que el factor vulnerabilidad o de otra forma, la
situación personal del joven o de la joven sometida a este proceso no puede
incidir sino de manera moderadora y limitativa de la responsabilidad. Dar
trascendencia decisiva a los aspectos vulnerables para averiguar la
responsabilidad sería regresar a la Situación Irregular en que lo único importante
15
es justamente la vulnerabilidad, prescindiendo del hecho y lo más grave de todo
será una solución reforzadora de la incriminación a los más débiles que se haría
por partida doble: se criminaliza por el hecho y se criminaliza por ser vulnerable,
lo que es violatorio de los principios generales ya vistos. (SEF-0010-
000151/2014 – Tribunal de Apelaciones Familia 1 Turno).
Tomar como criterio trascendente para la pena la vulnerabilidad, continúa la
sentencia, supone obrar como el primer tribunal especialista de justicia de menores que
se instaló en Illinois, ―cuyas características principales -sin perjuicio de darse en el
sistema jurídico y procesal anglosajón- es el esbozo de los sistemas tutelares de Europa
y América Latina‖. Este tribunal confundía en el tratamiento de los delitos, explica la
sentencia, las vías sancionatoria y proteccional, prestando menos atención al delito y
priorizando las circunstancias del adolescente, que eran consideradas causas de su acto
delictual. ―Las sanciones (…)se desplazan para niños y adolescentes de un reproche
(sanción) a una especie de ―diagnóstico seudo científico‖ sobre lo que podría ser en el
futuro ese chico, y luego detectar el grado de ―enfermedad‖ que adolecía el joven, el
juez ―como un buen padre de familia‖ tomaría la decisión de acertada para el futuro del
chico, decisión que podía pasar por el uso de la fuerza, es decir el intervencionismo
estatal, que no se entendía como una acción punitiva, sino de protección o tutela‖.
No obstante, pese a este alegato contra la sobre dimensión de la vulnerabilidad
como criterio para el aumento de la sanción, se advierte en varios casos en las
sentencias estudiadas una fundamentación de la pena a través de argumentos
relacionados al perfil o a la vulnerabilidad familiar del adolescente por parte del
tribunal:
En el caso, se trata de un joven sin antecedentes, sin hábitos ni de trabajo ni de
estudio, con una familia que si bien parecería que en lo afectivo se relacionan
correctamente, la misma no es contenedora. En efecto, obsérvese que la madre
no había logrado hasta el momento del in suceso poner límites necesario a una
adolescente de 15 años, a manera de ejemplo y en el día de los hechos, luego de
haberla acompañado al hospital donde la medicaron y la enviaron a su casa, la
adolescente vuelve en horas avanzadas de la noche a un bar de copas –
propiedad de su madre-, confraterniza y bebe con los clientes, sin reparo alguno
de su progenitora. Asimismo y AA no ha encauzado sus estudios, ante el
aparente problema de falta de cupos para comenzar el estudio de un oficio, no
hubo una búsqueda de soluciones por el mundo adulto –que es responsable de
ello-. Tampoco parece que la familia controle sus relaciones y amigos y los
vínculos que se mantienen con los mismos (ver mensajes de texto de su celular).
(…) Asimismo, en el presente caso se justifica la medida privativa de libertad,
en función de la falta de contención de su familia y la omisión de ésta con el
cumplimiento de los deberes que se le impone a los progenitores, lo cual
conlleva que la misma no se encuentra preparada actualmente para asumir las
responsabilidades de educar a su hija en el fortalecimiento por el respeto de los
derechos humanos y libertades de terceros. (SEF-0010-000018/2013 – Tribunal
de Apelaciones Familia 1 Turno).
Es un joven con escasa tolerancia a la frustración lo que se identifica como causa
que motiva la participación. En cuanto al núcleo familiar, -entiende el informe-
se verifica la posible existencia de relaciones conflictivas pues se observa que el
joven se siente incomprendido por el mundo adulto. Además, está excluido del
16
ámbito educativo y de estudio, lo que sumado al ocio, pertenencia a grupos que
están en la misma situación y el deseo de obtener bienes de consumo, llevó a la
conducta descripta en la sentencia impugnada. (…) En efecto, se trata de un
joven que está desvinculado del sistema educativo, no trabaja y a pesar de la
experiencia que protagonizó no muestra arrepentimiento de lo ocurrido, carece
de adecuado control de impulsos y presenta baja tolerancia a las frustraciones.
La conformación familiar en su caso, la llevaron a imponer sus propia reglas por
lo que la extensión de la medida socioeducativa se justifica ampliamente. (SEF-
0011-100008/2012 – Tribunal de Apelaciones Familia 2 Turno).
Esta justificación de la pena priorizando la vulnerabilidad y el perfil psicológico
del adolescente lleva a ―doblar el delito‖, para utilizar la terminología que construye
Michel Foucault en Los Anormales, juzgando por el delito cometido y por ―toda una
serie de cosas que no son el delito mismo‖ (2000, p.28) que se presentan como ―la
causa, el origen, la motivación, el punto de partida del delito‖ (idem). A su vez, indica
Raquel Galeotti partiendo de esos desarrollos de Foucault, esto visualiza una práctica de
fijación de identidades, en donde ―las descripciones y atribuciones asignadas a
determinada persona o grupo social tienen como efecto construir y reforzar una relación
causal entre persona y/o grupo y sus conductas en forma coherente con la
representación que se ha hecho de ellos‖ (2013, p. 70).
Se identifica, a su vez, la ubicación de la familia en un papel central, lo que, de
acuerdo a Gonzalez y Leopold, ha constituido ―un aspecto por demás visible en las
propuestas de atención a la infancia‖ (2013, p. 35). En este caso la familia es
conceptualizada desde su eficacia o ineficacia en la contención del adolescente
infractor, en el establecimiento de reglas que lo guíen, es decir, desde un rol de control,
disciplinador.

A modo de conclusión
Tres tipos de argumentos fueron reconocidos como protagónicos en las
sentencias estudiadas: argumentos centrados en la seguridad pública, argumentos
centrados en la reeducación y argumentos centrados en el perfil, la estructura familiar y
la biografía del adolescente. Estos argumentos, a su vez, fueron en diferentes grados
fundamentados, discutidos y rebatidos por los discursos interactuantes: el discurso de la
fiscalía, el discurso de la defensa y el discurso del tribunal. En este último fue
reconocido, en el estudio comparativo de las sentencias seleccionadas, un debate no
resuelto sobre los criterios centrales para fijar las sanciones a adolescentes infractores,
fundamentalmente en el Tribunal de Apelaciones Familia de 1 Turno. Así, los
parámetros más referidos fueron los esbozados por las Reglas de Beijing, citadas
reiteradamente en más de una sentencia a través del siguiente extracto:
Dentro de las Reglas de Beijing se establece: ―5. Objetivos de la justicia de
menores.- 5.1. El sistema de justicia de menores hará hincapié en el bienestar de
éstos y garantizará que cualquier respuesta a los menores delincuentes será en
todo momento proporcionada a las circunstancias del delincuente y del delito‖ la
doctrina es conteste al comentar esta regla que resulta fundamental en el sistema
penal juvenil el principio de proporcionalidad, el cual es conocido como un
instrumento para restringir las sanciones punitivas, y se expresa principalmente
17
mediante la fórmula de que el autor ha de llevarse su merecido según la
gravedad del delito. La respuesta a los jóvenes delincuentes no sólo deberá
basarse en el examen de la gravedad del delito, sino que también deben ajustarse
las medidas a otros objetivos que le que previó el legislador: asunción de
responsabilidad de parte del adolescente, fortalecimiento por el respeto de los
derechos humanos y libertades de terceros, robustecimiento de los vínculos
familiares y sociales (art. 79 CNA) en el mismo sentido se legislaba la regla Nº
17 al establecer como principios rectores de la sentencia y la resolución lo
siguiente: ―17.1. La decisión de la autoridad competente se ajustará a los
siguientes principios: a) La respuesta que se de al delito será siempre
proporcionada, no sólo a las circunstancias y la gravedad del delito, sino también
a las circunstancias y necesidades del menor, así como a las necesidades de la
sociedad… (SEF-0010-000018/2013-10/04/2013- Tribunal de apelaciones
familia 1 turno)

De esa manera, el discurso del tribunal advierte la preeminencia del principio de


proporcionalidad como criterio fundamental para fijar la pena. Sin embargo, da lugar
menos específicamente a las ―circunstancias y necesidades del menor‖ y a las
―necesidades de la sociedad‖. Esa última apreciación parecería abrir un resquicio para
enunciar argumentos basados en la seguridad pública que fundamenten el tenor de la
sanción. Sin embargo, en los casos en que ese tipo de argumentos aparecen esbozados
por el discurso fiscal, el tribunal los rebate apelando a que se centran en un tipo de
prevención negativa que no es admitida en la justicia penal adolescente.
En el caso de la consideración de las ―circunstancias del menor‖, los criterios del
tribunal son menos claros, y las tensiones entre admitir o no los argumentos que apelan
a la reeducación y los argumentos que apelan al perfil del adolescente son mayores, en
tanto mientras en algunos casos el tribunal refuta esos argumentos advirtiendo que son
proclives de generar sanciones excesivas y recurren a una criminalización de la
vulnerabilidad, además de que responden a un modelo eminentemente tutelar, en otros
es el mismo tribunal el que fundamenta la extensión de la pena en el perfil del
adolescente y su falta de contención familiar. Se advierten así la persistencia de algunos
elementos propios de la Doctrina de la Situación Irregular que tiende a no diferenciar
―entre el niño abandonado y el niño infractor‖ (González y Leopold, 2011, p. 32),
configurando un ―modelo de atención ´compasivo represivo´‖ (op. cit., p. 33) que
mediante ―la confusión entre la tutela y la defensa social amparaba una intervención
ilimitada sobre el menor, pues ora se protegía al menor ora se defendía a la sociedad‖
(Uriarte en González, Leopold, López, Martinis, 2013, p. 74).
Los tres actores de las sentencias analizadas coinciden en apelar a una
caracterización del perfil del adolescente, de su estructura familiar o de sus
acontecimientos biográficos como recursos argumentativos, configurando así un perfil
distintivo de adolescente infractor, caracterizado hegemónicamente por la
desestructuración familiar y de hábitos, la poca tolerancia a la frustración, la falta de
autocrítica y los vínculos ―disfuncionales‖. Este perfil es considerado causa de la
conducta delictual, estableciendo un vínculo lineal entre perfil e infracción, doblando el
delito y juzgando al adolescente no solo por lo que hizo sino por lo que es; y
reproduciendo, a su vez, la construcción simbólica de un ―modo de ser adolescente
infractor‖, que ya no se vincula tanto a la ocurrencia de una infracción sino a un cúmulo
de características que no tienen que ver con el actuar ilegal.
18
Este perfil de adolescente infractor se construye en las sentencias estudiadas
como el objeto por excelencia de la justicia penal adolescente, lo que se hace explícito
en la siguiente argumentación de un defensor para bajar la pena de su defendido,
acusado de cometer un delito de rapiña junto a varios jóvenes más:
Repasa el reciente e inesperado fallecimiento de su padre, la actividad laboral y
de estudios de CC (…). Tiene un perfil distinto a los demás participantes de los
incidentes, un camino trazado, una actitud a enfrentar dificultades y una familia
detrás. (…) Repasa resultados del informe psicológico del que se desprende que
CC es un joven maduro para su edad. (SEF-11-140/2013 – Tribunal de
Apelaciones Familia 2 Turno).
La riqueza analítica de este fragmento se funda en explicitar, mediante la
apelación al ―perfil distinto‖ de CC en relación a los demás participantes del delito, el
contraste entre dos configuraciones diferentes de adolescente infractor que emergen de
las sentencias analizadas: un ―perfil excepcional‖, cuyo delito no puede ser explicado
por su historia de vida (ésta posee características normativas: hábitos de educación y
trabajo, perspectivas a futuro, madurez, contención familiar), sino por un desvío
excepcional, y un ―perfil típico‖, cuya caracterización se centra menos en la infracción
cometida que en el modo de ser y de vivir a través del cual se rastrea, explica y anticipa
la génesis de la conducta delictual.

b) Análisis de informes técnicos en expediente del “caso La Pasiva”


Este capítulo centrará el análisis en los ―informes técnicos‖ que integran el
expediente judicial 437/76-2012 – caso ―La Pasiva‖ - referente a los dos adolescentes
que tuvieron participación en el homicidio ocurrido en dicho restaurante en mayo del
2012.
Llamamos ―informes técnicos‖ a los diagnósticos e informes elaborados por
algún sector de conocimiento experto. En este caso son los informes elevados al poder
judicial que realizan los centros de ejecución de medidas privativas de libertad (CIT –
CIDD II; CMC; CE.PRI.LI /SIRPA) donde fueron derivados estos adolescentes. Los
informes analizados son diagnósticos iniciales solicitados por el poder judicial
(informes psicosociales evaluatorios cuando se impone la medida cautelar), informes de
ingresos a los centros cuando ya tienen sentencia definitiva, diagnósticos sociales,
psicológicos y psiquiátricos e informes de proceso de ejecución de la medida. Para el
caso del adolescente A hay en el expediente 97 documentos de esta índole desde que la
situación pasa a la justicia hasta octubre del 2014, de los cuales 7 están firmados por
psicólogos, 1 por psiquiatra y 1 por asistente social. En el caso del adolescente B son 8
los informes en el periodo: 5 por psicólogo, 1 por psiquiatra y 2 por asistente social.
Podemos conceptualizar el diagnóstico como “un producto escrito desde el que
se ordena información de un individuo que se coloca en el contexto de una historia de
vida, sus redes familiares y sociales y el sistema de soporte social e institucional que lo
ha contenido hasta el momento en que se realiza la evaluación institucional. (…) es un

7
En el caso del adolescente A son 10 los informes que aparecen en el expediente pero uno no se tendrá en
cuenta para este trabajo por ser un documento que informa al juez que el adolescente fue agredido por sus
compañeros sin dar otro tipo de información relevante. Este informe es redactado y firmado por el
director del establecimiento.

19
documento producido por un sistema experto al que se le asigna la función de
recolectar información confiable a través del discurso del niño o adolescente, de sus
padres y otras personas adultas de referencia en su biografía; de ordenar la
información mediante la utilización de conceptos preestablecidos, códigos
institucionales o categorías de uso en el ámbito profesional de referencia, clasificar al
sujeto en función de parámetros internos al sistema experto que se utilice; evaluar su
situación actual con relación a su entorno familiar y realizar un pronóstico que habilite
a encontrar la respuesta institucional que está requiriendo la situación planteada”8.
(González, Leopold; 2009: 38).
Importa destacar que mediante los diagnósticos y los informes no solo se
recupera información –siempre parcial y acotada a un momento de la vida del sujeto – si
no que la misma se analiza e interpreta y por lo tanto se produce nuevo conocimiento
sobre la persona y sus circunstancias; “conocimiento que posee el poder de pautar,
dirigir, establecer, el destino de aquellos a quienes se les aplica” observan las autoras
(2009: 66). Es deseable entonces que los documentos sean escritos en lenguaje claro y
preciso, evitando ambigüedades, que la información que se transmite esté enmarcada en
el ámbito en el que se genera o releva, que se fundamenten los análisis y conclusiones y
se reconozca el carácter dinámico de la información, principalmente cuando de niños y
adolescentes se trata.
La presentación de las líneas de análisis de los ―informes técnicos‖ se ordena de
la siguiente manera: primero algunas apreciaciones generales de una lectura global de
los documentos, luego se identifican argumentos relacionados con la seguridad pública,
los derechos humanos y el perfil del adolescente infractor. Finalmente se presentan las
conceptualizaciones acerca de la pena /medida y de la responsabilización.

De la lectura general de la totalidad de los ―informes técnicos‖ del expediente a los


que pudimos acceder, podemos en principio hacer algunas apreciaciones generales a
modo de observaciones:
- Hay dos grandes tipos de documentos: los diagnósticos y los informes de
proceso. Los diagnósticos presentes en el expediente dan la sensación de seguir
una pauta o estructura preestablecida, buscando confirmar o descartar la
presencia de algunas características del sujeto y de su entorno. Esta primera
impresión se vuelve más potente al centrarnos luego en los discursos
relacionados con el perfil de adolescente infractor.
- Los diagnósticos y los informes de ingreso son parcializados, es decir, cada
profesional realiza el suyo no vislumbrándose una lógica de equipo de trabajo.
La integración se da al traer elementos de diagnósticos de los otros profesionales
pero a modo de antecedentes y no de integración de saberes sobre el sujeto. Es
ilustrativo de esta afirmación el caso de los informes de ingresos donde se
elevan al juez el informe social y el psicológico del mismo adolescente, en la
misma fecha, con datos de presentación similares pero más precisos en un
informe que en el otro.

8
Si bien las autoras (2009:11) hacen referencia al diagnóstico social (social en el entendido de situación
sujeta a interpretación por distintos especialistas) en el sistema de protección social y no de la justicia
penal juvenil, entendemos que la conceptualización del diagnóstico vale para estos casos.

20
- Salvo la técnica de la entrevista al adolescente y luego a sus referentes familiares
no se explicitan otras técnicas de relevamiento de información utilizadas en los
peritajes.

- Se identifica falta de argumentación en las situaciones donde el profesional duda


de la palabra del adolescente. La duda es planteada mediante signo de
interrogación luego del enunciado en cuestión, pero no presentan ni desarrollan
sus fundamentos.

- Es significativa la falta de la visión directa de los educadores en un centro de


ejecución de medidas denominadas socio educativas y en informes donde se
hace alusión al proceso educativo del sujeto. Estos informes son realizados por
los psicólogos de los centros.

Argumentos vinculados a seguridad pública y derechos humanos.


No hallamos argumentos vinculados a la seguridad pública. En cuanto a los
derechos humanos estos son escasos y puntuales vinculándose principalmente a los
derechos cercenados a la víctima (cercenar la vida, el daño causado, visualizarla como
sujeto de derechos), hallándose estos argumentos en el marco del proceso de
responsabilización del adolescente por el delito cometido.
Nos parece significativa la escasez de este tipo de argumentos dado que la
privación de libertad termina cercenado muchos más derechos que el de la libertad
ambulatoria. La pena es una ―grosera reducción del espacio social‖ en palabras de
Zaffaroni, o ―represión intencional de necesidades sociales fundamentales, normalmente
reconocidas como derechos por las personas de una sociedad‖ según Baratta9. No hay
referencias a los derechos cercenados ni antes ni durante la ejecución de la medida ni se
identifica la violencia institucional10. Solo se hace mención a los efectos de la privación
de libertad prolongada en el caso del adolescente A - sin explicitar cuáles son esos
efectos- para dar una explicación a sus conductas y estados de ánimo. “Si bien transita
por altibajos en el estado de ánimo vinculados a la ausencia de visitas y los efectos de
prisionización por el largo tiempo de privación de libertad, logra plantearlos
adecuadamente y que logra revertir cuando se siente escuchado y comprendido‖ (fs
246). También se mencionan estos efectos al asumir el adolescente la disminución de
visitas y distancias de su novia al reconocer lo difícil de mantener una relación en esas
circunstancias (fs 246).
En el caso del derecho a la educación, que el estado debe garantizar, es llamativo
que se mencione y valore que A haya logrado culminar Primaria en privación de
libertad, cuando ingresó al sistema por rapiña (enero a noviembre de 2011), pero que
no haya continuado los estudios secundarios desde que ingresó en esta oportunidad y no
se den explicaciones de ninguna índole.
“Durante esa internación [enero – noviembre 2011] la evaluación realizada por el
Equipo del Hogar Ituzaingó fue positiva, lográndose efectivizar una labor socio-
educativa. Se desprende de los informes de estilo: ´buena vinculación con pares y

9
Ambos citados por Uriarte, 1999: 17.
10
En relación a violencia institucional ver Uriarte 1999: 138- 140.

21
adultos, adatándose y cumpliendo con las normas dispuestas´… ´licencias a su
domicilio cumplidas en tiempo y forma´ Participó de los talleres del establecimiento y
acreditó primaria, terminando de cursar 6to año escolar” (fs 117)
“Actualmente se ha integrado al taller de Teatro que se dicta dentro de estas
instalaciones y también asiste a clases de Primaria, aunque había aprobado este
Ciclo” (fs 193. 14/3/2013).
“Tiene el ciclo de enseñanza Primaria culminado, y tiene aspiraciones en continuar
su formación curricular‖ (fs 245. 31//8/2014)11
En el caso del adolescente B los informes sí dan cuenta de su continuidad
formativa en la educación formal. Este adolescente había comenzado a cursar los
estudios secundarios antes de su ingreso al sistema, y los continuó en él cursando, según
el último informe, 4to año de liceo en la modalidad de Áreas pedagógicas.

Argumentos vinculados al “perfil del adolescente infractor”


Los argumentos manejados por los técnicos en sus informes a juzgado se centran
básicamente en lo que denominamos ―perfil del adolescente infractor‖. La construcción
de un perfil poblacional refiere a la identificación de una serie cualidades o rasgos
particulares de las personas y/o de su entorno, a partir de los cuales quienes presentan
todos o algunos de los rasgos son candidatos potenciales para determinado puesto o
categoría social. Esta sumatoria de rasgos identifica al conjunto y a su vez los diferencia
de quienes no las poseen. Para el caso estudiado hablar de un ―perfil del adolescente
infractor‖ implica asumir que los adolescentes que infringen la ley penal poseen un
conjunto de rasgos comunes. O lo que es lo mismo, desde el paradigma positivista que
sustenta este enunciado, puede afirmarse que el adolescente infractor sería el
resultado de determinados factores intervinientes e identificables.
El paradigma etiológico en el cual se sustenta el sistema penal concibe al delito
como un acontecimiento natural y al delincuente ―con cierta proclividad al delito‖.
―Esta proclividad puede estudiarse causal – explicativamente, inquiriendo acerca de
las circunstancias endógenas o exógenas que actúan con cierto menanicismo detrás del
delito – que es, repetimos, algo natural-. Ese circunstanciamiento hace del sujeto un ser
diverso a la normalidad, un hombre delincuente.” (Uriate, 1999: 10)
Desde la criminología crítica se cuestiona la existencia de un perfil del
delincuente y por ende la proclividad al delito y la peligrosidad. Tanto el delito como el
delincuente son construcciones sociales; existe el delito porque antes hubo una
definición que estableció que determinadas conductas se tipificaran como tales y esto ha
tenido variantes a lo largo de la historia y a lo ancho de los países. Asimismo plantan
que existe selectividad del sistema penal: no todos los delitos son de interés del sistema
y no todos los que infringen la ley penal son captados por el mismo. “… el sistema
penal no criminaliza sino a ínfima parte de las personas que cometen delitos y en su
mayor parte ni siquiera a los que cometen delitos muy graves, procediendo para ello a
seleccionar a los hombres jóvenes y pobres que presentan y desempeñan condiciones

11
En todos los casos las neritas son nuestras.

22
personales para asumir y desempeñar el rol de los únicos enemigos de la sociedad”
(ZAFARONI:1991:57)
De modo que ya no tiene sentido la pregunta de por qué delinquió el sujeto sino
que la criminología crítica se cuestiona el por qué fue seleccionado por el sistema penal
preocupándose y estudiando la vulnerabilidad como criterio de selectividad (Uriarte,
1999). Expresa Uriarte siguiendo a Pavarini que ―el positivista estudia a los
criminalizados y proyecta sus conclusiones sobre el universo general de infractores y
de daños no seleccionados, cuyas características desconoce, lo que importa un grosero
reduccionismo, y por ende un error metodológico que vicia irremediablemente su
discurso” (Uriarte, 1999: 13).
En el año 2000 salió una publicación del CENFORES titulada ―Acerca de la
construcción de ´perfil del adolescente infractor´‖. En ella las autores Ariadna Cheroni y
Sandra Leopold presentan algunas líneas de análisis a partir de un estudio en curso, de
la producción escrita sobre los adolescentes en conflicto con la ley penal producidos en
la década 1990- 2000, recogiendo los materiales escritos con posterioridad a la
ratificación de la Convención de los Derechos del Niño por nuestro país. Luego de
algunas consideraciones generales en torno a los materiales relevados y estudiados, las
autoras presentan el ―perfil‖ hallado en diversos textos analizados. Nos interesa
particularmente retomar a grandes líneas la presentación del ―perfil‖ que hacen las
autoras pues entendemos que palabras más, palabras menos, es el que emerge de los
informes técnicos referentes a los adolescentes del caso ―La Pasiva‖ (expediente:
437/76-2012), 12 años después.
Cheroni y Leopol (2000:7) identifican dos líneas para ―leer‖ a los adolescentes
infractores: una ―sociologicista‖ vinculada a la marginación y a las carencias materiales
y otra ―psicologicista‖ referida al abandono o carencias afectivas; sin encontrar
variantes significativas a lo largo de la década estudiada. Podríamos decir en palabras de
Uriarte, factores exógenos y endógenos. “Desde las construcciones vinculadas al
campo psicológico, ´carencias afectivas´ o ´necesidades afectivas´ son las constantes a
través de las cuales se intenta dar una explicación causal a un ´fenómeno´ que
comenzará a su vez a ser descripto subrayándose todas o algunas de las siguientes
características: ´adolescentes problemáticos´, ´auto y heteroagresión´, ´impulsividad´´
´fácil pasaje al acto´, ´baja tolerancia a la frustración´, ´dificultades para acceder y
reconocer límites´, relación conflictiva con la autoridad´, dificultad para establecer
vínculos´, ´bajo nivel de autoestima´ o ´autoestima desdendida´, ´consumidores
habituales de alcohol, tabaco e inhalantes´, ´pensamiento concreto con escasas
posibilidades de abstracción´, ´promiscuidad sexual´”. (Cheroni, Leopol; 2000: 8).
“Desde las construcciones vinculadas al campo social, el ´adolescente infractor´ es
comprendido como producto resultante de una casuística repetida sistemáticamente:
pobreza, familia desintegrada/ padre ausente y madre poco continente, fracaso escolar,
situación de calle, influencia de pares” (Cheroni, Leopol; 2000: 9).
Se estudiaron la totalidad de los informes presentes en el expediente abarcando
el periodo mayo 2012 – 1/10/2014. Los técnicos que intervienen son psicólogo,
psiquiatra y asistente social. Al hacer el ejercicio de ordenar la información que brindan
los informes en clave de rasgos del ―perfil‖ presentado por Cheroni y Leopold,
encontramos que los mismos siguen una pauta muy similar unos a otros recorriendo
punto a punto casi la totalidad de los rasgos que presentas las autoras. A excepción de
23
´promiscuidad sexual´ y ―baja autoestima‖ el resto de los factores es relevado en las
entrevistas realizadas y presentados en los informes casi como un punteo de ―presenta‖,
―no presenta‖. Es interesante visualizar como algunos elementos no presentes en las
primeras entrevistas se van confirmando en las sucesivas: son el caso de la agresividad,
y el consumo de alcohol y tabaco que van variando su asiduidad.
En el diagnóstico psiquiátrico referente al adolescente A, este profesional recoge
antecedentes en informes de su primer ingreso al sistema y trascribe textual del informe
psicológico del 2011: ―creemos que es un adolescente que no posee un perfil infractor”
(A fs 121), confirmando la actualidad del perfil y la existencia del mismo en los
elementos interpretativo de los técnicos.

Presentación de elementos de los “informes técnicos” de caso “La Pasiva”


ordenado según categorías del “perfil del adolescente infractor”

Características psico Adolescente A – pena: 5 años.

―Adolescentes problemáticos‖ Antecedentes en el sistema: rapiña- privación de libertad. (fs 108, 117)
―No utiliza vocabulario que dé cuenta de un determinado perfil de conductas
disociales‖ (fs 108).
―Refiere a conductas ilícitas desde los 12 años (…)‖ (fs 121)

―Auto y heteroagresivos‖ ―No síndrome depresivo ni autoagresión‖. (fs 110)


―Admite conductas autoagresivas, cortes en contextos disfóricos‖ (fs 121)
―Controla importantes montos de agresividad‖.

―Impulsividad‖ ―Baja capacidad de insigh‖ (fs 110)


―Pobre manejo de impulsos‖ (fs 110)
―Personalidad que se viene estructurando de manea defectuosa, su yo no puede
ceder ante impulsos agresivos y temerarios‖ (fs 121).
―En ocasiones dichos impulsos pueden desplegarse en forma inusualmente
violenta como en el hecho de autos‖.
―Impulsividad‖.

―Fácil pasaje al acto‖ ________________________

―Baja tolerancia a la ―Pobre tolerancia a la frustración‖ (fs 110)


frustración‖ ―intolerancia a la frustración‖.
―Necesidad inmediata de gratificación‖

―Dificultad para aceptar y *


reconocer límites‖

―Relación conflictiva con la ―Problemas con Sra M. por exigencia de estudio y trabajo‖* (fs 108).
autoridad‖ ―Ausencia de modelos identificatorios válidos en etapa evolutiva decisiva‖.
** (fs 245)

―Dificultad para establecer ―Distancia con su padre‖ (fs 108). Vinculo con padre rencor, agresividad (fs 110).
vínculos‖ ―mal vínculo con su padre a quien responsabiliza por la muerte de su madre‖. (fs
121)
Resentimiento hacia su padre. Reproche. Enojo. (fs 121) rencor (fs 117) ―Puede
hacerse extensivo a demás figuras masculinas‖. (fs 117)
―Mal vínculo con hermano mayor‖. (Fs 121, 117)
―Violencia doméstica, enfermedad y pérdida de su madre han oficiado como
24
causa de una situación traumática que ha sido determinante en sus posteriores
formas de expresarse en el área afectiva, emocional y empática‖. (fs 117)

―Bajo nivel de autoestima o __________________________


autoestima descendida‖

―Consumidores habituales de ―Niega consumo de sustancias psicoactivas‖ ―Admite tabaco‖ (fs 110, 121).
alcohol, tabaco e inhalantes‖ ―No tiene problemas con drogas‖. (fs 193)

―Pensamiento concreto con ―Pensamiento concreto‖ (fs 110).


escasas posibilidades de ―Prima el pensamiento concreto‖. (fs 117, 245)
abstracción‖ ―Nivel intelectual que impresiona como normal bajo‖ (fs 110).
―Impresiona buen nivel intelectual‖. (fs 117, 245) ―Correcta comprensión‖. (fs
117) ―Pobre en imaginación y creatividad‖. (fs 117)
―Discurso coherente y finalista‖ (fs 110, 245)

―Promiscuidad sexual‖ ________________

Otros ―Ansiedad predominante es depresiva‖ (fs110).


―Niega ideas de muerte y IAE‖ (fs 121)
―Baja capacidad de manejo de la culpa‖ (fs 110)
―No alteración del campo de conciencia‖ (fs 121)
―importante control psico emocional‖ (fs 121, a). ―No demuestra afectos‖ (fs
117). ―Imposibilidad de expresar sentimientos‖ (a)
―Sentimientos de abandono y discriminación‖ (fs 121)
―Frialdad que enmascara sentimientos de abandono y exclusión‖. (a)
―abandono‖ (fs 117)

abandono de su padre, sentimiento de tristeza, abandono, indefección (fs 245)

Características socio Adolescente A

―pobreza‖ ―Carencias económicas‖. (fs 121)


―Medio socio económico deficitario‖. (fs 117)

―Familia desintegrada/padre ―Madre fallecida‖ (fs 108, 110, 121, 117,193, 213,245). ―Distancia con su
ausente y madre poco padre‖ (fs 108, 213) ―no concurre al entierro de su madre‖ (fs 121)
continente‖ ―no tiene vínculo con su padre‖ (fs 193,245)
―A cargo de sra. que lo cria‖ (fs 108, 110,121,117,245) ―Flia sustituta‖.
―Vinculo con figura materna correcta en plano afectivo carente en
normativo‖(fs 110).
―proviene de núcleo familiar desestructurado‖ (fs 117)
―Proviene de núcleo familiar caracterizado por violencia doméstica, maltrato,
alcoholismo paterno‖. ‖Padre alcohólico y violento‖. (fs 121)
―padre alcoholico se desentiende del joven‖ (fs 117)
―Contexto flia sustituta cierta disfuncionalidad‖. (fs 121)
―Núcleo familiar sustituto imprime nuevas pautas de comportamiento disocial
(contra la propiedad)‖. (fs 121)
‖Flia sustituta que lo acoge también presenta disarmonías sumado a conductas
disociales.‖ (fs 117)
―Miembro de la familia sustituta preso‖.(fs 121, 117)
―Comportamientos transgresivos e ilícitos‖. (fs 121)
―Producto de núcleo familiar desestructurado y disfuncional‖. (fs121)
―Modelo de conductas violentas sobre a persona‖. (fs 121)
―Hace años que no ve a sus hermanos‖.
―Condiciones intrafamiliares que son agentes de riesgo para instalar el trastorno
de conducta (incomprensión, crisis de autoridad, carencias emocionales,
violencia)‖. ** (fs 117) ―
25
―Referencias vinculadas a la transgresión‖. (fs 117)
―Falta de estímulos y soportes adultos (…)‖ (fs 117)
―falta de soportes adultos válidos‖ (fs 117)
―Historia de maltrato, pérdidas y violencia‖. (a)
―No cuenta con familia de apoyo‖. (fs 213)
―Nulo apoyo familiar‖. (b)

―Fracaso escolar‖ No terminó primaria antes de Berro ―se hacía la rata‖ (fs 108). Repetición.
―Acredita primaria en Berro‖ (fs 110)
―Niega trastornos de conducta y expulsión de la escuela‖ (fs 121)
―Pobre adquisición de lecto- escritura‖. (fs 117)
―Falta de estímulos y soportes adultos que se ve reflejado en su pobre
rendimiento escolar‖. (fs 117) ―tiene ciclo de enseñanza primaria culminado y
aspiraciones de continuar su formación curricular‖ (fs 245)

―Situación de calle‖ ―Sin actividad, ocio, calle la mayor parte del tiempo con pares‖ (fs 108).
―Exposición a situaciones de riesgo (calle)‖. (fs 245)

―Influencias de pares‖ ―Calle la mayor parte del tiempo con pares‖. (fs 110)
―Se vincula socialmente con jóvenes de mayor edad‖. (fs 121)
―Relaciones con grupo de características disociales‖. (fs 145‖

26
Características pscio Adolescente PNM. Pena: 4 años.

―Adolescentes problemáticos‖ ―Niega antecedentes de institucionalización, inau, comisaría y juzgados‖. (fs


106) ―Niega comportamientos disociales‖. (fs 106)

―Auto y heteroagresivos‖ ―Ansiedad predominante es depresiva. Sin síntomas de síndrome depresivo ni


ideas de autoagresión‖. (fs 106)
―No autoagresión, ideas de muerte, IAE‖. (fs 106)

―Impulsividad‖ ―Relativa capacidad de insight‖. (fs 112)


―Pobre manejo de impulsos‖. (fs 112)
Escaso control de impulsos que genera conflictos en su relacionamiento. (fs
242)

―Fácil pasaje al acto‖ ―Se define como ―calentón‖. Reacción acortada frente a provocación‖. (fs
106)

―Baja tolerancia a la frustración‖ ―Baja tolerancia a la frustración‖ (fs 112)

―Dificultad para aceptar y ―Adolescente en firme oposición a aquellas pautas y límites que intentaran
reconocer límites‖ ordenar el cotidiano‖. (fs 135)

―Relación conflictiva con la ―Figuras masculinas no han constituido figuras de autoridad en lo afectivo y
autoridad‖ normativo‖.

―Dificultad para establecer ―Vínculo con figura materna correcto en plano afectivo pero carente en el
vínculos‖ normativo‖. (fs 112)
―Padre desvalorizado y distante‖.‖ Vínculo conflictivo ha marcado su proceso
de crecimiento‖. (fs 135)
―Vínculo con su progenitor casi inexistente‖. ―Enojo por vivencias de
abandono‖.
―Madre referente afectivo fundamental‖.

―Bajo nivel de autoestima o ___________________________________


autoestima descendida‖

―Consumidores habituales de ―Niega consumo de sustancias psicoactivas. Admite sólo tabaco‖. (fs 112)
alcohol, tabaco e inhalantes‖ ―No consume sustancias ilícitas. Uso de tabaco y alcohol eventual‖. ( fs 106)
―No consumo problemático de sustancias psicoactivas. Alcohol solamente
consumo esporádico‖.
―No consumo de sustancias psicoactivas. Uso regular de tabaco y alcohol‖.

―Pensamiento concreto con escasas ―Pensamiento concreto‖ (fs 112)


posibilidades de abstracción‖ ―Nivel intelectual que impresiona como normal.‖ (fs 112)

―Nivel intelectual normal‖. (fs 106)

―Promiscuidad sexual‖ ______________________________________________

Otros ―Discurso coherente y finalista‖. (fs 112)‖ Pensamiento claro, finalista con
hiloconductor‖. ―Sin alteraciones del juicio‖. (fs 106, 242)
―Personalidad dentro de parámetros normales‖. (fs 106)
―Pobre manejo de la culpa‖.
―Abandona psicólogo‖.
―No enfermedad alienante‖

Características socio Adolescente PNM

―pobreza‖ ―Familia vivió momentos difíciles‖. Falta de alimentos – volqueta. (fs 137)
―Núcleo familiar que ha atravesado distintas situaciones de vulnerabilidad

27
económica‖. (fs 242)

―Familia desintegrada/padre ausente ―No tiene contacto con su padre‖. (fs 112)
y madre poco continente‖ ―Vive con su madre y 5 hermanos‖. ―Madre con 6 hijos‖. (fs 112 , 134)
―Producto de núcleo familiar desestructurado‖. (fs 106) ,
136
―Hogar monoparental con jefatura femenina‖.(fs 106)
―Progenitora figura estable afectivamente, hábitos de trabajos que no
comparte conductas disociales (…)‖ (fs 235)
―Madre figura referente afectivo significativo‖. (fs 242)
―Padre con antecedentes penales y ausente‖. (fs 106) Cuatro veces preso.
(fs 134)
―Padre detenido en cuatro oportunidades por causales de hurto‖ (fs 137)
Padre. ―Privación de libertad reiteradas. Lo está actualmente‖. (fs 235)
―Padre privado de libertad‖. (fs 242)
―Padre lo abandona cuando tenía un año.(fs 136) Hace tiempo que no ve a
su hijo‖. ―Padre abandónico e irresponsable‖ (abandona prácticamente a la
mayoría de sus hijos). (fs 137)
―Padre distante emocionalmente con la situación de su hijo‖. (fs 134)
―Ausencia de figura de autoridad afectivo- normativa‖.
―Figura paterna desvalorizada, vínculo casi nulo‖. (fs 242)

―Fracaso escolar‖ ―Trastornos de conducta a nivel liceal. Riñas‖.


―Repetición escolar‖.
Trabaja y abandona estudios (fs 134)
―En el plano educativo se encontraba cursando en forma simultánea 2do y
3ro de liceo en Toledo‖ (fs 112)

―Situación de calle‖ _________________________________________

―Influencias de pares‖ ―Inicio etapa escolar dificultades conductuales por integración en grupo de
pares de difícil inserción dentro del sistema educativo., conductas
problemáticas en lo social y académico‖.
―Pertenencia y permanencia en grupos de pares conflictivos en el centro de
estudios como en su barrio‖. (fs 135)
―Primera vez que se involucra con jóvenes infractores (aparentemente)‖.
―refiere vinculación con jóvenes con pautas de comportamiento
delictivo‖(fs 106)

Tanto las carencias materiales como emocionales son presentadas como


determinantes en el caso de ambos adolescentes pero con mayor énfasis en A. Las
condiciones sociales de estos adolescentes: pobreza -familia ―desestructurada‖,
vivencias de violencia y abandono, carencias normativas, modelos delictivos, sumado a
la influencia de pares- han ido dejando huella en la personalidad de estos adolescentes
que explica casi linealmente la infracción. Estos aspectos se dan casi como una
secuencia que comienza en la pobreza y culmina en el delito. Son más que significativos
los términos utilizados para marcar los nexos: ―puede ceder‖, ―han oficiado como
causa‖, ―ha sido determinante‖, ―son agentes de riesgo‖, es ―producto‖, ―determinan‖.
“Personalidad que se viene estructurando de manea defectuosa, su yo puede ceder ante
impulsos agresivos y temerarios” “En ocasiones dichos impulsos pueden desplegarse
en forma inusualmente violenta como en el hecho de autos”. (fs 121).

28
“Violencia doméstica, enfermedad y pérdida de su madre han oficiado como causa de
una situación traumática que ha sido determinante en sus posteriores formas de
expresarse en el área afectiva, emocional y empática”. (fs 117)
“Producto de núcleo familiar desestructurado y disfuncional, caracterizado por duelo
materno mal elaborado, incontinencia, maltrato y violencia doméstica, que aportó
modelos de conductas violentas sobre la persona” (A fs 123).
“Condiciones intrafamiliares que son agentes de riesgo para instalar el trastorno de
conducta (incomprensión, crisis de autoridad, carencias emocionales, violencia)”. (fs
117)
“Las situaciones a las que se ha visto expuesto desde temprana edad como violencia
doméstica ejercida por el padre hacia su madre, el duelo materno, el abandono por
parte de padre han generado sentimientos de tristeza, de abandono e indefensión,
presentes en su mundo interno. La ausencia de modelos identificatorios válidos en una
etapa decisiva como la adolescencia, a exposición a situaciones de riesgo (calle) y el
relacionamiento con grupos de características disociales son factores de riesgo que
han incidido en la situación que atraviesa hoy.” (fs 246. - A).
“…aspectos que resultan conflictivos y determinan su accionar” (A)
“Las conductas violentas han sido aprendidas a partir de un entorno violento y
abandónico” (B)
“Vivencias de vacío, desamparo, falta de interés y preocupación por sí mismo y las
demás personas, sumado a su enojo son determinantes a la hora de evaluar su
participación en el acto que lo involucra” (B)
“-Adolescente con una historia signada por el abandono, la violencia, la falta de
soportes de adultos válidos. Inmerso en un medio socio- económico deficitario y con
referentes vinculados a la transgresión.
-La infracción se enmarca como consecuencia de los múltiples factores mencionados
que determinaron su con conducta violenta” (B fs 118)

“…factores de riesgo que han incidido en la situación que atraviesa hoy” (B)
Palabras tan contundentes como causa y determinación dejan poco espacio para
la posibilidad de no haber cometido la infracción, es decir, para la posibilidad de
agencia humana, de elección. La delincuencia es consecuencia cuasi obligatoria y
esperable de historias de vida signadas por las carencias materiales (exógenas) y
principalmente afectivas (endógenas) confirmando de esta manera cierta proclividad al
delito.
Solo en un informe en cada caso se presenta lo alegado por los adolescentes:
“querían dinero para comprarse ropa” (B), ―decide sumarse al hecho mencionado. Por
lo cual, el joven expresa que la posibilidad de obtener dinero le facilitaría comprarse
ropa, sin pedirle dinero a su madre” (B, fs 136 ), ―decide sumarse, la posibilidad de
obtener dinero facilitaría comprarse ropa sin pedirle a su madre” (A). Observamos que
al referirse al motivo del delito el término empleado es ―decide‖ y no aparecen
elementos contextuales. A la hora de valorar la acción de los adolescentes los
determinantes desaparecen así como desaparece el condicionamiento social hacia el
29
consumo de determinados productos. Se refiere en este caso a sujetos plenamente
conscientes, reflexivos, con elementos para analizar y valorar opciones, riesgos y
consecuencias de sus acciones entreviéndose aquí una concepción basada en la
sociología del riesgo o modernidad reflexiva.
Sin embargo, “… mientras los teóricos de la modernidad reflexiva enfatizan que
el creciente proceso de individualización – resultado de una mayor reflexividad -
libera al sujeto de condicionamientos sistémicos o determinaciones institucionales,
habilitándose así una amplia libertad biográfica, otros señalan el carácter deficitario de
dicho proceso, reconociendo el desarrollo de un individualismo negativo, como
resultado de la fragilización de los soportes colectivos, que afecta a los sujetos más
vulnerables, colocándolos en una perspectiva de atomización, aislamiento y
desconexión (Svampa, 2000)”(González, Leopold, 2009: 30).
Determinación/ decisión son los términos opuestos que se utilizan para explicar
la participación en el delito de un mismo sujeto.
Finalmente no aparecen en los técnicos nociones como vulnerabilidad al sistema
penal (por selectividad del sistema) o análisis desde una sociedad desigual sino que se
centran en la carencia de normas, de contención, de referentes válidos, en la presencia
de modelos delictivos y disfuncionales, es decir de las anomalías que por ser tales hay
que corregir.

Carácter socio educativo de la medida y responsabilidad


A través de la lectura de los diferentes informes podemos visualizar las ideas que
tienen los equipos encargados de la ejecución de la medida respecto a los cometidos y
alcances de ésta. En los diagnósticos se plantean las estrategias de intervención y en los
informes de situación se da cuenta al juez de los procesos de los adolescentes.
En los diagnósticos iniciales se marca la estrategia de trabajo con los
adolescentes: ―necesidad de proceso personal y familiar apuntando a la
responsabilización para obtener una salida inclusiva‖ (A fs 111) (B fs 113)
―-Se propone durante su internación abordar la problemática traumática originada por
el mal vínculo con su padre (y figuras masculinas), por la violencia recibida durante
gran parte de su infancia y por el duelo mal resuelto por el fallecimiento de su madre.
“-Se sugiere desde el primer momento elaborar un plan para su futura reinserción
social, que contemple una atención psicológica‖ (A fs 118)

“tendría que ir constituyendo un proceso de asumir y trabajar su propia agresividad de


carácter tan impulsivo.
Tránsito en que deberá reflexionar e interrogar sobre aquellos aspectos de su historia
personal que lo llevaron al lugar de exclusión social y educativa desde tiempo atrás y
que en el presente determinan una profundidad de su impulsividad” (fs 134 – B)

En el diagnóstico psiquiátrico se indica tratamiento psicoterapéutico ―dado que


los fallos estructurales de la personalidad carecen de tratamiento psicofarmacológico
específico” y estudio social ―para evaluar contextos de referencia y figuras referentes,
con vistas al acompañamiento durante su internación‖ (fs 124 -A)
30
En los diagnósticos podemos visualizar que los objetivos y estrategias de trabajo
pasan por que el sujeto logre responsabilizarse por la infracción cometida, por
identificar referentes familiares que acompañen el proceso pero principalmente por un
proceso psicológico (trabajar sobre aspectos de personalidad). De las estrategias y de los
informes de proceso se desprende una confianza en la posibilidad de cambio del
adolescente a través del proceso en privación de libertad. No se encuentra en los
informes un discurso de disminución del daño, de reducción de vulnerabilidad ni de los
efectos negativos de la privación de libertad sino el de la posibilidad de trabajar sobre el
sujeto para lograr cambios y así una salida inclusiva. Tampoco aparecen enunciados que
expliciten el carácter custodial de la medida (salvo la mención a las correspondientes
medidas de seguridad en los traslados) estando centrada entonces las intervenciones de
los técnicos en el proceso de rehabilitación.
Si bien cuando vimos las características del perfil visualizamos tanto aspectos
endógenos como exógenos, la estrategia de trabajo en los centros se ubica básicamente
en los primeros. La totalidad de los informes de situación están elaborados por el
psicólogo del centro reafirmando donde está la centralidad de la propuesta. Aquí hay
una aparente contradicción: el adolescente estuvo cuasi compelido a delinquir pero la
propuesta de trabajo es de asunción de responsabilidad individual. Decimos aparente
contradicción porque ―la intervención institucional con privación de libertad intenta
trabajar sobre el individuo para reeducarlo, rehabilitarlo, resocializarlo, etc., esto es,
trabajar sobre los factores que lo llevaron al delito. En general, la medida de la
necesidad de resocializar (proclividad al delito) es la peligrosidad del sujeto: en última
instancia, la peligrosidad es un precipitado bio- psico- socia, que permite apreciar en y
a través del sujeto aquel circunstanciamiento exógeno/endógeno. En virtud de ello, la
peligrosidad siempre termina biologizando la explicación del delito, por lo cual los
factores sociales pasan a segundo plano‖ (Uriarte, 1999:10). Y los casos estudiados no
son la excepción.
A pesar de estar delineada en la estrategia la necesidad de realizar un proceso
con la familia, los informes de proceso no dan cuenta de este aspecto, salvo en lo que a
visitas refiere.
A continuación trascribimos extractos significativos de los informes de proceso:
“proponemos continuar trabajando con el joven sobre estos aspectos de su
personalidad que involucran sus emociones y sus consecuentes actos‖ (fs 171 - A)
“durante su primer año de internación, ha presentado muy buen comportamiento” “En
la interna del Centro, ha comenzado un curso de pesca artesanal, por intermedio de lo
cual está aprendiendo a confeccionar redes y nudos. Posteriormente recibe un
beneficio económico, que brinda a su familia, según manifestaciones del adolescente”
―Está cursando el segundo año de Áreas Pedagógicas, con buen rendimiento, dentro del
Centro de medidas de contención‖ ―nunca ha presentado inconvenientes de
relacionamiento. Se vincula correctamente con jóvenes y adulto‖ (fs 190- B)
“joven que no presenta dificultades en el vínculo con las figuras de autoridad de este
Centro, ni tampoco con su grupo de pares. Se ha adaptado a la normativa que hace a la
cotidianidad de mismo sin dificultades” “Actualmente está integrado al taller de Teatro
que se dicta dentro de estas instalaciones y también asiste a clases de Primaria, aunque

31
ya había aprobado este ciclo” y se detalla quienes lo visitan: sra que lo crió y su novia.
(fs. 193 – A)
“En las entrevistas se muestra sumamente respetuoso, evita ahondar sobre aspectos de
su vida que le generan angustia. No puede proyectarse por el momento, hacia el futuro
dado también la larga condena que deberá cumplir” “Actualmente participa de todas
las actividades educativas y recreativas que se le ofrecen desde este Centro de alta
contención. Sostiene un vínculo muy bueno con los educadores y equipo de Dirección,
respetando las normas que pautan el cotidiano, así como también un buen
relacionamiento con sus compañeros” “Nos proponemos continuar trabajando con
(A…) en cuanto a la expresión de sus emociones, de las vivencias dolorosas que le ha
tocado transitar y localizar y buscar el acercamiento con sus hermanos” (fs 2013 – A)
“Informamos que el proceso que viene desarrollando (A…) es sumamente positivo, en
diversos aspectos: en cuanto a la infracción, puede expresar su arrepentimiento y
angustia por haber cercenado la vida de una persona. En la convivencia a nivel general
su conducta es sumamente correcta, habiéndose ganado la confianza de las autoridades
del centro, realizando actividades como pintar, cortar el pasto, ayudar en la cocina
(…). En relación a los pares se posiciona como un líder positivo. En tanto acoge a los
nuevos ingresos, motivándolos a desarrollar un buen comportamiento (…) Participó
durante todo el año de las actividades formativas y recreativas que se le proponen,
muestra avidez por aprender y esfuerzo por realizar el mejor desempeño a su alcance
(fs 228- A) Se destaca luego su participación en una obra de teatro y agregan a
continuación “creemos que instancias como las mencionadas muestran que es posible
el cambio en estos jóvenes y actúan como vivencias potenciadoras de habilidades hasta
desconocidas por ellos mismos” (fs 229- A)
“Se continuará trabajando con el joven en aquellos aspectos que resulten conflictivos y
que determinen su accionar, así como su inserción en proyectos productivos para su
realización personal” (fs 235 B)
―Se continuará trabajando con (B…) en aquellos aspectos de su personalidad que él
puede visualizar como conflictivos en su relacionamiento con el otro, así como en
generar espacios que resulten productivos para sí mismo y que a su vez operen como
vía para canalizar la ansiedad que le genera un tiempo de privación de libertad tan
extenso” (fs 243 – B)
“respeta las normas de convivencia y participa de los espacios educativos y recreativos
que se le plantean: taller de Plástica, Educación Física, Taller de Teatro y Taller de
Huerta‖ (fs 246 – A)
“comportamiento por momentos conflictivos con las figuras de autoridad. Deposita
enojo en autoridades del centro”. (B)
“real deseo de cambio y pedido de ayuda para poder concretar en el futuro un proyecto
de vida sostenido en el trabajo‖
Los informes de situación mediante los cuales se da cuenta del proceso de los
adolescentes al juez tienen un formato donde resultan significativos los dos subtítulos
relacionados con el proceso: relacionamiento con pares y adultos en el centro;
responsabilización por la infracción y la víctima, destacando de esta manera lo que se
entiende medular en el proceso.
32
Los informes dan cuenta básicamente de la adaptación de los adolescentes a las
normas del centro, de la aceptación y respeto por la autoridad y de la ausencia de
conflictos con pares y adultos resaltando los aspectos relacionados con el
comportamiento, la convivencia y la adaptación a los valores hegemónicos. Sumado a
esto se encuentra el curso de educación formal y la participación en actividades
recreativas y diversos talleres, algunos relacionados con lo productivo necesarios para la
salida inclusiva.
La asunción de la responsabilidad por la infracción y por la víctima es el
objetivo principal de la medida socioeducativa.
―La noción de responsabilidad, en un sentido restringido, en el campo jurídico
remite a las posibilidades de un sujeto de responder por las consecuencias de una
determinada acción: por una parte, el sujeto es capaz de actuar intencionadamente, y
por otra parte, la acción es una de las alternativas posibles que podía ejecutar (Pitch,
2003)” (López, Padilla, 2013: 73). En el caso de los adolescentes esta noción cobra
especial sentido al estar frente a un ser en desarrollo de su autonomía progresiva
(facultades en desarrollo), que es personal, social y jurídica.
Plantean López y Padilla, que la responsabilidad individual, centrada en el
sujeto, es una de las posibles formas de concebir y trabajar la responsabilidad. Por el
contrario, si se considera el delito como un problema social cabría la posibilidad de
pensar el delito en términos de corresponsabilidad actor- sociedad. “La persona es
responsable en términos de conocer las consecuencias de sus acciones y responder por
ellas, pero al mismo tiempo no es responsable por determinadas “causas sociales” que
promueven el delito” (2013:73).
El proceso de asunción de responsabilidad por la infracción cometida presentado
en los informes es de índole meramente individual. Se busca y trabaja para que el
adolescente, que tiene recursos para reflexionar12, que tiene un pensamiento coherente y
finalista13, reconozca las consecuencias de sus actos, visualice el daño causado, se
angustie y se arrepienta de su accionar. Pero este trabajo es básicamente psicológico,
según estos informes.
El trabajo hacia la asunción por la infracción cometida se plantea y realiza en
soledad, sin la posibilidad de diálogo, confrontación e intercambio con otros actores
participantes en la situación.
Tampoco se trae la participación en la infracción de un adulto que sí aparece en
las sentencias, no posibilitando el abordaje de la responsabilidad compartida.

12
El artículo 71 del Código de la Niñez y Adolescencia planta que ―Sólo puede ser sometido a proceso
especial regulado por este Código el adolescente a quien se le pueda atribuir material y
psicológicamente un hecho constitutivo de infracción a la ley penal”.
13
Los diagnósticos psicológicos y psiquiátricos descartan enfermedades alienantes y alteraciones de
conciencia y remarcan la posesión de un pensamiento ―coherete y finalista‖ afirmando de esta manera la
presencia de recursos en los sujetos para ―comprender el carácter ilícito de sus actos‖ (fs 123 – A)

33
Se da aquí una tensión entre la culpabilidad exigida por el sistema penal y la
responsabilidad que se busca lograr desde el campo psicológico. La primera se centra en
el acto y la segunda sobre el autor y su relación con la infracción. Uno de los primeros
informes del adolescente A plantea que ―no intenta evadir su responsabilidad, de
alguna manera asume con calma el tiempo que tendrá que estar internado‖ (fs. 117 –
A), ¿no es esa la consecuencia de su acción? Sin embargo se expresa que es reticente a
abordar el motivo de ingreso y que evita ahondar en el hecho y en las razones que lo
llevaron a la infracción siendo pertinente el tratamiento psicológico orientado a trabajar
aspectos de su personalidad que lo llevaron al delito y en la responsabilización por la
infracción y la víctima.
A continuación transcribimos lo que dicen los informes acerca de la
responsabilidad en la infracción:
Sobe adolescente B

“No logra visualizar el daño en el otro por el momento” (fs. 113)


“Minimización de su participación y negación de las causas”
“Parecería que no genera sensibilidad por las consecuencias generadas hacia los otros”
“Aún no ha asumido totalmente el hecho en sí mismo. Por tanto aún no se vislumbran
sentimientos de arrepentimiento” (fs 137)
“Ha podido pensar y valorar sobre la gravedad de los hechos cometidos”
“Manifiesta arrepentimiento por su actuación”
“refiere que no dimensionó cómo iba a desencadenar y las consecuencias fatales de su
accionar”
“proceso de responsabilización de sus acciones, considerar el lugar de otro, y las
consecuencias de su accionar”
“En el tiempo que lleva de internación (…) ha podido pensar y valorar sobre la gravedad de los
hecho cometidos, manifiesta arrepentimiento por su actuación, refiere que no dimensionó
como iban a desencadenar y las consecuencias fatales de su accionar” (fs 204 – B)
“cuenta con los recursos internos para iniciar un proceso reflexivo que le permita
responsabilizarse de sus acciones, poder considerar e lugar del otro y las consecuencias de su
accionar desde otro lugar que no sea la valoración negativa de las consecuencias sobre su
persona” (fs 205 – B)
“revisar su situación y el daño generado a sí mismo y a terceros”
“Puede asumir las consecuencias derivadas de la infracción como justa identificando el daño
ocasionado a la víctima y visualizándolo como sujeto de derechos”
“reconoce su autoría manifestando su responsabilidad y arrepentimiento por su
participación”.
“ha iniciado un proceso reflexivo en relación a los hechos infracciones en los cuales se vio
involucrado, los motivos por los cuales comenzó a delinquir”
“visualizar daño ocasionado a la víctima, a sí mismo y a su familia”.

Sobre adolescente A

“Relata lo sucedido sin culpa”


“No logra reflexionar adecuadamente ni hacerse cargo de sus conductas y sin angustiarse en
relación a los daños en el otro que esta tiene” (fs. 111)
“Manifiesta arrepentimiento y cierta culpa relativa; refiere evocar en forma reiterada a la
víctima” (fs 122)
“Reticente a abordar el motivo de ingreso”

34
“Evita abordar el hecho, las razones que motivaron su participación en la infracción”.
“No intenta evadir su responsabilidad, de alguna manera asume con calma el tiempo que
tendrá que estar internado” (fs. 117)
“Evita análisis, crítica y profundización en los temas”
“Puede expresar su arrepentimiento y angustia por haber cercenado la vida de una persona”.

c) Análisis de discursos judiciales en expediente del “caso La Pasiva”


En éste capítulo del trabajo se analizarán los discursos de los distintos actores
del proceso judicial penal, haciendo especial hincapié en ciertos lineamientos tales
como los enfocados desde:
A. los DDHH de los adolescentes sometidos a proceso;
B. la doctrina de la seguridad ciudadana; y
C. el perfil de adolescente (como creación de un estereotipo de ―delincuente
juvenil‖).
Desde ya hay que advertirle al lector que separaremos los discursos según el
actor judicial, es decir, analizaremos por un lado la postura del Fiscal, por otro del
Abogado Defensor y también el las diferentes Sedes judiciales (primera y segunda
instancia). Todo esto sin dejar de lado la mirada y posición que asumen durante el
proceso penal los adolescentes.
A modo de introducción en el enfoque jurídico del trabajo es necesario realizar
una breve descripción de los actores y la situación en concreto que se encuentra siendo
investigada en el expediente a estudio. En éste sentido el caso es uno de los hechos
delictivos, con actores jóvenes que no han alcanzado los dieciocho años de edad, que
más alarma social ha generado en el último quinquenio siendo exageradamente tratada
por los medios y expuesta a los ojos de los televidentes mediante las grabaciones de las
cámaras de seguridad del local de comidas en donde el hecho tuvo lugar.
Es interesante estudiar un caso con resonancia mediática de tan amplio espectro
ya que la presión social de los ciudadanos y lo medios que reclamaban ―justicia‖ (sin
definir en ningún momento el significado y alcance del concepto) se ve claramente
reflejada en el proceso judicial contraviniendo la imparcialidad y seguridad jurídica por
la que debe velar nuestro ―sistema democrático de justicia‖. En particular los
argumentos esgrimidos por el Fiscal (el Dr. Zubía) se ven fundamentados en aspectos
personales de los adolescentes que, según su línea de pensamiento, condicionan su
actuar y los conducen indefectiblemente a delinquir. Los estereotipos penales (en el
sentido de los sujetos penales) son creados por la sociedad y reproducidos por aquellos
que se desempeñan en el medio judicial. Es una especie de retroalimentación
argumentativa que lleva al mantenimiento de ―las sociedades del miedo‖ y de la
criminalización de la pobreza.
A su vez, en el transcurso del análisis que a continuación se realizará, se deja ver
la mecanización de los procesos judiciales así como la judicialización de las soluciones
a problemas sociales: los adolescentes que violan una norma de Derecho necesitan ser
castigados para que asuman su actuar contrario al orden imperante, y, mediante el
encierro y estigmatización terminarán por ser el ciudadano que la sociedad quiere que
sea, o más bien, que la sociedad necesita que sea para continuar con su lógica punitiva.

35
Lo sucedido en Mayo de 2012 en uno de los locales de la cadena de restaurantes
―La Pasiva‖ no quedó por fuera del conocimiento de casi ningún ciudadano uruguayo.
El hecho de que los protagonistas de lo ocurrido hayan sido por un lado adolescentes y,
por otro, un trabajador padre de familia, brindó a la discusión pública más elementos
para pedirle a la justicia penal que efectivamente haga ―Justicia‖. En éste punto es
interesante aclarar lo que para las sociedades actuales (neoliberales y consumistas) es
esa tan reclamada ―justicia‖. Los ciudadanos que no conocen por dentro el sistema penal
y algunos de ellos que si lo conocen en detalle, consideran que ―hacer justicia‖ significa
encarcelar a los actores de los hechos desgraciados; esto incluye un argumento que
justifica la imputabilidad penal en edades cada vez menores en el sentido de que cuanto
antes se institucionalice (judicialmente) ese joven, antes vendrá la respuesta a los
problemas del delito contra la propiedad, la integridad física de la persona y la vida
humana (aunque nadie se plantea esto respecto de delitos económicos por ejemplo). En
ésta misma línea de pensamiento encontramos aquellos actores judiciales y políticos que
a pesar de no creer en la solución penal a los problemas la llevan como estandarte a los
efectos de cumplir con sus intereses y los de sus benefactores internacionales. La
―seguridad ciudadana‖ y el ―combate a la delincuencia‖ además de ser los nuevos cucos
amenazantes de los rectos trabajadores de la postmodernidad son, a su vez, un negocio.
Y como negocio se rige por las reglas del libre mercado y para llevarlo a cabo se
necesitan cada vez más ―seres punibles‖, es decir, personas que puedan ser encarceladas
y que la sociedad se vea satisfecha por su encierro y vean justificado el nuevo negocio
punitivo (y más importante aún no cuestionen su implacable necesidad).

 Ministerio Público y Fiscal


El Dr. Zubía es el representante de Ministerio Público, es el Fiscal en el proceso.
Según lo establecido en el inciso 1° del Decreto ley 15.365 (Ley Orgánica del
Ministerio Público y Fiscal) “Al Ministerio Público, en cuanto actividad funcional que
tiene como objetivo la protección y defensa de los intereses generales de la sociedad, le
corresponde el cometido primordial de comparecer ante los tribunales, con el objeto de
actuar en materia civil o penal en representación de la causa pública, toda vez que ésta
pudiera hallarse interesada”.
A pesar de que la investidura de Fiscal de antemano predispone a quienes se
desarrollan como tales a responder a determinados lineamientos de punición, no
significa que todas/os los Fiscales se desempeñen bajo el mismo discurso. En éste
sentido, hay algunos representantes del Ministerio Público que no creen en el
encarcelamiento como solución en materia de delitos cometidos por adolescentes e
intentan no reproducir ciertas lógicas estereotipadas en sus actuaciones judiciales; pero,
por otro lado, también hay Fiscales que confían ciegamente en su rol en la ―sociedad
democrática‖ y marcan su desempeño profesional mediante un perfil más duro y con
mayor confianza en el sistema penal juvenil. Cada profesional decide su rumbo en el
Ministerio Público, ni un camino no el otro son buenos ni malos, son diferentes modos
de desempeñarse bajo una misma envestidura.
Si hacemos una lectura cronológica de la intervención del Dr. Zubía en el
expediente se puede seguir una clara línea de pensamiento del Derecho Penal Juvenil y
de la coherencia de su actuar. Es así que desde la audiencia en la continuación de la
audiencia preliminar de precepto el Fiscal hace su primer aporte desde la violación del

36
principio constitucional de Inocencia14. Expliquemos la razón de lo dicho, en ese
momento de la audiencia (posterior a las declaraciones de los adolescentes) se le cede la
palabra al iscal quien en su exposición se refiere a los jóvenes interrogados como
―homicidas‖ en el contexto de justificar la solicitud de procesamiento por un delito de
encubrimiento de un joven que fue llamado a declarar. Entonces, si aún no se ha dictado
la sentencia condenatoria y ni siquiera el auto de procesamiento, ¿es técnicamente
correcto (y desde el punto de vista de las garantías judiciales) que el representante del
Ministerio Público se refiera a los interrogados como ―homicidas‖? Con éste adjetivo ya
se le está tipificando y haciendo penalmente responsables de un delito sobre el cual el
Juez no se ha pronunciado. Dicho de ésta manera es casi innecesaria la prosecución del
proceso penal, ya que simplemente de las declaraciones de los adolescentes surge, para
el Dr. Zubía que se trata de dos ―homicidas‖. Es parte del discurso, tipificar antes de
poseer una sentencia condenatoria de primera instancia, y como forma de dar
contundencia a la justificación de la solicitud de procesamiento de otro joven por
encubrimiento15. Es decir, dar ―cobijo‖ a dos ―homicidas‖ es plena justificación para un
procesamiento por el referido delito.
Ser Fiscal no significa que se debe descalificar constantemente al sujeto penal,
es decir, para lograr su cometido no es necesario (ni profesional) estigmatizar y
subestimar a quienes declaran con la simple búsqueda de lograr un procesamiento
(muchas veces visto como una ―conquista de la justicia‖). En éste sentido se transcriben
algunas frases contenidas en el recurso de apelación contra la sentencia interlocutoria
que no hace lugar al pedido de procesamiento por el delito de encubrimiento de un
joven llamado a declarar:

 “La más clara esta está cimentada en la probatoria actuante de que al momento
de llegar la policía a la vivienda de X, éste, se encontraba con los autores del
homicidio, habiendo dejado ingresar a uno a la vivienda, con conocimiento de
que eran los autores del hecho y de que la policía los buscaba, elemento éste
último que se desprende del contexto e forma clarísima”
 “(…) en un nuevo intento, ahora en sede judicial de estorbar las
investigaciones.”
 “(…) el mismo relata una inverosímil historia (…)”
 “Tales asertos, no solo se ven desmentidos por la experiencia habitual, por la
lógica operativa de los infractores en éstas circunstancias, sino además por la
mendacidad de X, cuando interrogado anteriormente declaró que él no tenía
arma alguna.”
 “SOLO CON ESO16, es suficiente para el inicio de procedimiento respecto a
él”

14
Constitución de la República artículo 12: “Nadie puede ser penado ni confinado sin forma de proceso y
sentencia legal”.
15
Código Penal Uruguayo Artículo 197 “Encubrimiento”: El particular o funcionario que, después de
haberse cometido un delito, sin concierto previo a su ejecución, con los autores, coautores o los
cómplices, aunque éstos fueran inimputables, los ayudare a asegurar el beneficio o el resultado, a
estorbar eludir su castigo, así como el que suprimiere, ocultare o de cualquier manera alterare los
indicios de un delito, los efectos que de el provinieren, o los instrumentos con que se hubiere ejecutado,
será castigado con pena de tres meses de prisión a diez años de penitenciaría.
16
N.D.A: la mayúscula y la negrita surgen del escrito de apelación del Fiscal.
37
Lo transcripto revela una intención descalificadora innecesaria, ya que para
argumentar una posición no bastan los elementos agresivos y además no son de recibo.
Queda claro, como se desarrollan prematuramente los argumentos basados en la
seguridad ciudadana y desde la construcción de un perfil de ―delincuente juvenil‖.
Lo más rico en materia de discurso lo apreciamos en la acusación fiscal del Dr.
Zubía, a los efectos analizar de modo más claro los lineamientos en él contenido se
transcribirá los párrafos más interesantes a los efectos del trabajo.
Sobre las medidas que se solicitadas:
1. “ (…) las medidas a solicitarse sobre los mismos17 no constituyen penas,
sino que poseen CARÁCTER EDUCATIVO (ART 79 del CNA) por los
que el relevamiento de circunstancias que prevé la sanción penal para la
imposición de una pena, será considerado a los efectos meramente
indicativos y como orientador al momento de determinar la medida que
procure la asunción de responsabilidad y autocrítica consiguiente del
infractor”
En primer lugar, respecto a la ―asunción de responsabilidad y autocrítica‖ se
encuentra en clara coordinación con los discursos de los técnicos, los cuales son
analizados en otro capítulo de éste trabajo. La pregunta que cabe es si el Derecho Penal
Juvenil y las medidas privativas de libertad cumplen ese rol ―moralizante‖. Aunque es
un discurso conveniente no parece muy ajustado a la realidad de nuestros centros de
reclusión juveniles. Debe realizarse una lectura conjunta de los informes técnicos y lo
solicitado por el Fiscal, son claramente discursos funcionales uno con el otro.
2. “Tales conductas ameritan la respuesta más severa que posibilite el
ordenamiento, en el entendido que la medida socioeducativa no solo
tiene una faz educativa sino asimismo una faz sancionatoria que no
puede ser obviada en forma alguna”
¿De qué manera se pueden conjugar ambos párrafos transcriptos de una misma
acusación fiscal? Por un lado se trata a las medidas como ―no penas‖ sino como un
elemento resocializador para los jóvenes, pero unas cuantas líneas más abajo se hace
explícita la intencionalidad punitiva de la privación de libertad. Como si fuera poco se
refiere a ellas como “la respuesta más severa que posibilite el ordenamiento”, es una
especie de ―vendetta jurídica‖. De ambos párrafos podemos descifrar cómo la respuesta
social al hecho da elementos no jurídicos para la conformación de una acusación fiscal.
Parece claro como la infinita cantidad de veces que ese morboso video fue reproducido
en los medio de comunicación, como las opiniones de cada ciudadano/a, la
mediatización del fallecimiento de un ser humano le dio al Fiscal argumentos de texto.
No queda claro cual es el punto del Dr. Zubía, es una especie de ―esquizofrenia
argumentativa‖ en el entendido de que la privación de libertad primero es casi un
rezongo de la justicia y líneas más abajo se torna en la sanción más potente que pueda
encontrarse en el orden jurídico nacional. Nuevamente la seguridad ciudadana se hace
presente en las sedes judiciales para alimentar los discursos punitivos sin argumentos de
fondo.

17
N.D.A: Se refiere a los adolescentes sujetos a proceso penal.

38
3. “Considerando la gravedad ontológica de los hechos protagonizados y
la carencia de otros soportes reales en cuanto a vínculos familiares y
sociales, que permitan una mecánica socioeducativa en régimen de no
privación de libertad posibilitando el respeto de los derechos humanos
de terceros, se impone en la especie una medida privativa de libertad
que se graduará considerando como objetivo los lineamientos
establecidos por el art. 79 del CNA, siguiendo los criterios de
proporcionalidad e idoneidad previstos en la norma en cuestión.
En la especie, el acto de dar muerte, en la forma en que se efectivizó,
revela el más absoluto desprecio por la vida humana y procura llevar a
tal grado de intimidación a las restantes personas existentes en el lugar,
como forma de posibilitar una obtención más rápida del dinero. La
modalidad operativa de atar primero y luego solicitar el dinero, se
inscribe en esta mecánica perversa que desde el punto de vista finalístico
reporta beneficio a los autores, ya que les posibilita llegas más
fácilmente a su objetivo, a costa de la muerte de personas inocentes.”
En éste extracto del libelo se pueden encontrar varios argumentos de seguridad
ciudadana y de aquellos que estructuran un modelo de ―delincuente adolescente‖ que
resulta totalmente funcional a los efectos del proceso judicial. Se verá como uno sirve
de apoyo para el otro y juntos conforman el argumento punitivo sin una base jurídica
que oficie de contenedora.
Empecemos por decir que la ―gravedad ontológica‖ de la cual habla le Dr. Zubía
no resulta clara en términos del delito. Aquí no se está juzgando cuan bueno o malo es
la persona sometida a proceso, sino que, se evalúa si su actuar se ajustó a un tipo penal.
Entonces, el tipo penal es una creación de las sociedades, no es en sí misma ―mala‖, es
un modo del control social. No caben los reproches morales en la esfera de lo penal,
aunque aquí se está apelando a ello de modo de conseguir una sentencia con la mayor
cantidad de años de privación de libertad que sea posible.
La imposición del modelo es clarísima al momento de encontrarnos con esa
“carencia de soportes reales en cuanto vínculos familiares y sociales”, nuevamente los
discursos de los técnicos vuelven a ajustarse a los judiciales. La justificación del no
tener familia como determinante hacia el pasado y futuro del adolescente es un recurso
fácil, comercial y no se ajusta a la realidad. En éste sentido, si los adolescentes hubieran
tenido una situación socio familiar distinta ¿no se hubiera solicitado la medida de
privación de libertad?, en ese caso, ¿la faz sancionatoria de la medida no hubiera sido
necesaria ya que su entorno oficiaría de ―educador‖?. Todo éste argumento se da en el
contexto del “respeto a los derechos humanos de terceros” lo que evidencia el ―riesgo‖
que significan esos jóvenes para los demás, es necesario encerrarlos para que la ―gente
buena y trabajadora‖ no se vea amenazada en su diario vivir, aunque cabe la posibilidad
de que si tuvieran un contexto familiar ―normal‖ no tendrían que ser privados de
libertad. No queda claro el fundamento, la seguridad y el reclamo televisado de las
personas genera que el Derecho se ―degenere‖ para pasar a ser una especie de show
mediático. Los derechos humanos de los adolescentes sometidos a proceso, cuando
fueron violados en el pasado ¿fueron reclamados?
Frases como “el más absoluto desprecio por la vida humana” y la utilización de
conceptos como “mecánica perversa” nos hace reflexionar acerca de las razones de las
medidas. Se entiende que el Dr. Zubía hace su mejor esfuerzo para dejar claro el dolo en
39
la conducta de los adolescentes, pero la norma penal no requiere de desprecios absolutos
por la vida de nadie ni de mecánicas de ningún tipo para tipificar un homicidio
especialmente agravado. Modelos y seguridad se retroalimentan generando éste tipo de
fundamentos no jurídicos. Siguiendo en ésta línea de razonamiento, “la muerte de
personas inocentes” no aporta en la calificación del hecho no de la medida solicitada. Si
fuera alguien ―culpable‖ (sin saber que es uno u otro concepto) quien hubiera fallecido,
¿cuál sería la diferencia? El hecho desgraciado es el mismo pero lo que cambia es la
óptica facilista y mediáticamente productiva con la que se aborda.
La sentencia de primera instancia será analizada al momento de estudiar el
discurso de las sedes, pero adelantemos (por cuestiones metodológicas) que el referido
dictamen estableció una pena de custro años de privación de libertad para los
adolescentes. Frente a ésta resolución judicial se agrava no solo la Defensa, sino
también, el Ministerio Público quien había solicitado una pena de cinco años.
Los agravios expresados por la Fiscalía recogen lo que fueron los argumentos de
su acusación y posteriores actuaciones. En éste sentido, el hecho de no mostrar
arrepentimiento por parte de los adolescentes respecto al hecho de dar muerte a una
persona, sigue siendo una constante para la privación de libertad en su máximo
guarismo punitivo. Aquí no queda claro si lo que busca el Fiscal es que la medida
socioeducativa despliegue todos su efectos, o si, la mayor cantidad de encierro
constituye una medida de ―justicia‖. Se contradice con sus propios argumentos que
obran en el expediente.
Asimismo es interesante como busca suplir una atenuante como la confesión de
los hechos con un medio de prueba como lo es una filmación. El razonamiento mediante
el cual colaborar con el esclarecimiento de los hechos a través de la confesión de lo
sucedido no resulta de recibo como atenuante porque hay una filmación que constata la
autoría de los hechos no es garantista ni lógico. Son dos circunstancias distintas y que
cada una opera como tal, una es un medio probatorio que debe ser valorado como tal
por el Juez, y el otro, configura una circunstancia alteratoria de la pena que no puede ser
suplida por un video a los efectos de elevar el guarismo punitivo.
Luego, el Dr. Zubía insiste en argumentos de buena moral para apelar una
sentencia. La discusión social y mediática caló tan hondo en éste caso que postula el
grado de inseguridad en el que se vive y las propuestas legales que se manejan para su
solución (a saber, el mantenimiento de los antecedentes de los adolescentes y la baja de
la imputabilidad penal). Plantea una especie de balanza de bienes jurídicos, donde hay
que determinar el peso del bien para así determinar el guarismo de la pena. En éste
sentido no se niega que los bienes jurídicos poseen un peso distinto entre ellos, sino que,
no se trata de una balanza de materiales, sino de medidas de privación de libertad que
condicionan el futuro de los agentes del reproche y de aquellos que se han visto
damnificados por su conducta. No puede tratarse con tal liviandad.
Decir que el Derecho es un ―emisor de mensajes‖ es decir prevención general, es
insistir con la instauración de precedentes para que los demás ―no hagan lo mismo‖,
argumento harto descalificado y confirmado como erróneo por la experiencia y
dogmática.

40
En definitiva, el discurso del Fiscal Dr. Zubía se basa e argumentos de seguridad
y modelos de infractores juveniles que bien le sirven al sistema para alimentar celdas y
no cabezas.

 Defensor
Luego de haber analizado las actuaciones del Fiscal pasamos al estudio del lo
hecho por el Defensor, que se ubica del otro lado del representante del Ministerio
Público y Fiscal. Es el encargado de trabajar en defensa de los acusados y rebate los
argumentos esgrimidos por el Dr. Zubía a lo largo de sus actuaciones.
La primera constancia de actuación de la Defensa en éste expediente (es
importante decir que en éste caso se trata de una defensa pública, siendo el Dr. Payseé el
defensor de oficio encargado de la defensa de los adolescentes) es la evacuación del
recurso de apelación interpuesto por el Fiscal contra la resolución que procesa sin
prisión a uno de los adolescentes18.
En el libelo donde evacúa el traslado del recurso de apelación se hace referencia
a los argumentos del Ministerio Público para fundamentar el recurso interpuesto. A
pesar de que el papel de la Defensa es abatir los argumentos de la contraparte a los
efectos de brindar una defensa honesta (así como el rol del Fiscal es acusar) cabe
destacar el principal fundamento utilizado por el Defensor que consiste en el total
desconocimiento del Dr. Zubía del principio constitucional de Inocencia. Habiendo sido
uno delo puntos analizados en el discurso del a Fiscalía nos remitimos a las reflexiones
vertidas en tal ocasión.
Pero nos permitiremos citar algunas de las palabras de la defensa en relación a
éste punto, así se expresa “El PRINCIPIO CONSTITUCIONAL DE INOCENCIA NO
PUEDE ABATIRSE SINO POR MEDIO DE PRUEBAS CONTUNDENTES, CLARAS,
PRECISAS, INEQUÍVOCAS Y OBJETIVAMENTE EMERGENTES DE LOS DATOS
FÁCTICO MANIFIESTOS”19. En éstas líneas se deja constancia del principal (y casi
único) argumento que la defensa utiliza para evacuar el traslado conferido.
Completando la línea de pensamiento de la defensa se expresa renglones más adelante
que “(…) todo el discurso recursivo se basa, textualmente, en estimaciones
interpretativas ultra subjetivas sin respaldo que radique en presunciones que el
Ministerio Público lleva a cabo sin logicidad que en sede de presunciones se exige
(…)”.
¿Qué podemos detectar en ésta línea argumentativa que realiza la Defensa? Es
claro que, a pesar de no ser expresa, se trata de fundamentos basados en los Derechos
Humanos de los adolescentes sometidos a proceso. En éste sentido la garantía
constitucional de Inocencia es la base del discurso de la defensa, nada más y nada
menos que el argumento de un derecho constitucional se hace presente a los efectos de
desestructurar una línea discursiva basada en las presunciones y subjetividades
personales del Fiscal.

18
N.D.A: Recuérdese que el Fiscal entendía que el joven debía ser procesado por un delito de
encubrimiento.
19
N.D.A: las mayúsculas surgen del expediente.

41
La Defensa de los adolescentes evacúa el traslado de la acusación haciendo
hincapié en aspectos de relevancia tales como la vinculación de los jóvenes con dos
mayores de edad que resultaron procesados por su presunta participación en los hechos
ocurridos la noche del 12 de Mayo. La Defensa alega la omisión del Fiscal al no tomar
en cuenta la influencia de mayores de edad sobre la “voluntad y posterior conducta de
los jóvenes” y que no fue analizada por el Ministerio Público al momento de deducir
acusación y contextualizar los hechos. Según la declaración de uno de los mayores fue
éste quien le propuso a los jóvenes la comisión de los hechos así como la otra persona
mayor fue quién les indicó disparar a quién se encontrara al lado de la caja registradora
ya que poseía un ánimo de revancha hacía ésta persona por haber finalizado de mala
manera una relación laboral. Por lo tanto, todos los dichos del Dr. Zubía respecto a la
intencionalidad de los adolescentes y su ánimo de inspirar miedo y actuar bajo un manto
de impunidad empieza a resultar inverosímil.
En unas líneas de la Defensa condensa éste argumento: “(…) no resulta
explicable que la Fiscalía haya hecho u análisis de las circunstancias donde omite
intencionalmente los manifestado estableciendo la total y única responsabilidad de los
adolescentes, concluyendo que actuaron por desprecio a la vida humana y para
intimidar a las restantes personas que se encontraban en el local”.
Es claro el cambio en el tono del discurso, se desprende de la lógica punitiva
basada en presunciones pasando a analizar los hechos desde un punto de vista un tanto
más realista y con fundamento en declaraciones y hechos fácticos. Carece de una línea
de argumentación amarillista y más ajustada al rol desempeñado durante el
procedimiento.
En éste sentido, se pueden destacar algunas líneas técnicas de defensa tales como
el desconocimiento de circunstancias atenuantes por parte del Fiscal al no tomar en
cuenta la primariedad y confesión de los jóvenes (sobre los cuales ya se realizó el
análisis pertinente en ocasión del estudio del discurso del Ministerio Público y Fiscal).
A su vez, se cita jurisprudencia en relación a la consideración de las agravantes
genéricas que se computan en delitos cometidos por menores de 18 años relacionándola
con principios como el de seguridad jurídica y el de igualdad ante la ley. En éste sentido
se cita lo establecido por el Tribunal de Apelaciones de 2° Turno que expresa “La
posición del Sr. Juez, que extiende por analogía una solución del Derecho Penal de los
adultos es violatoria del principio de legalidad y aplica la denominada analogía ad
malam partem, esto es, se extiende por vía de interpretación disposiciones que
empeoran la situación del sujeto frente al control punitivo. (…) el no cómputo de
agravantes es la aplicación del principio constitucional de respuesta penal específica
del artículo 43 de la Constitución de la República y de la Convención de os Derechos
del Niño en sus artículos 37 y 40”20.
En relación a la medida solicitada también se esgrimen argumentos de Derechos
Humanos relativos a la naturaleza de la privación de libertad en menores de 18 años,
discutiendo lo expresado por el Fiscal al momento de argumentar sobre la cuantificación
de la medida a establecerse. Uno de los instrumentos internacionales citados por la
Defensa es la Convención de los Derechos del Niño que establece una pluralidad de
medidas a los efectos de “evitar en la medida de lo posible el confinamiento en

20
Sentencia TAP 2° Turno, Revista de Derecho Penal N° 11, 2002, c. 650, pág. 405.

42
establecimientos penitenciarios”; así como también haciendo presente al artículo 76.12
del CNA el cual establece que en caso de aplicarse medidas privativas de la libertad
deberá fundamentarse porque no es posible aplicar otra medida, lo cual claramente no se
fundamenta por parte del Ministerio Público.
La solicitud por parte de la Defensa de agregar copia del expediente penal de los
mayores de edad involucrados en los hechos resulta un elemento interesante en el
sentido de que para la instrucción del proceso es necesario como elemento de prueba y
no había sido traído al expediente hasta éste momento.
En resumen, los argumentos de la Defensa son de corte netamente de Derechos
Humanos, la seguridad pública no se hace presente así como tampoco el recurso del
perfil de los adolescentes para fundamentar su conducta.

 Sedes Penales (1° y 2° Instancia)


En éste apartado se analizarán las sentencias del Juzgado Letrado de 1° Instancia
de Adolescentes de 1° Turno y la del Tribunal de Apelaciones de Familia de 1°
Turno.

Juzgado Letrado de 1° Instancia de Adolescentes de 1° Turno


Debemos decir que la sentencia de primera instancia en el caso en examen
estableció una medida socio educativa privativa de libertad de cuatro años en el INAU
para ambos jóvenes. Para establecer la medida se tuvieron en cuenta las circunstancias
atenuantes de confesión y primariedad.
Respecto a la sentencia como herramienta discursiva, debe decirse que la misma
carece de un análisis pormenorizado de los elementos de prueba a disposición así como
también no consta una fundamentación acabada. En éste sentido resulta interesante
como en el Resultando I ―De los hechos probados‖ se hace un relato de los hechos
sucedidos el 12 de Mayo (cabe decir un relato no demasiado preciso) que parecería
tener como sustento el video de la cámara de seguridad del local de comidas. Digo
―parecería‖ ya que no se aclara de que elemento de prueba surgen probados todos los
hechos allí relatados. Se hace referencia al ―video de seguridad‖ pero no es claro si la
referencia se hace por una circunstancia en particular que formula la Sede o como
medio del cual surgen probados los hechos. También se hace una referencia a las
declaraciones de los jóvenes pero de manera muy superficial.
Al momento del Resultando III ―La Prueba‖ se expresa que “La plena prueba
surge de (…)” y se realiza una enumeración de los medios probatorios, pero lo que no
surge es la valoración de dichos medios, solamente se procedió a nombrarlos pero no a
relacionarlos ni analizarlos.
La sentencia pareciera que se remite al video ampliamente difundido en los
medios, como el medio probatorio en el que se basa su fallo pero no lo hace
expresamente ni identificando la correlación entre el medio de prueba y el hecho
probado.
Tribunal de Apelaciones de Familia de 1° Turno

43
Tanto el Fiscal como el Defensor se agraviaron por la sentencia de 1° Instancia,
aunque exponiendo diferentes razones para el recurso. En éste sentido, el representante
del Ministerio Público apela la sentencia solicitando una pena mayor a la impuesta por
el Juez de 1° Instancia, y, el Defensor de los adolescentes considera que la medida debe
ser reducida en mérito a las circunstancias atenuantes y la influencia de mayores en la
conducta de los jóvenes21.
El Tribunal adelanta en el Considerando I que se confirmará parcialmente la
sentencia apelada, considerando de recibo los argumentos expuestos por el Fiscal y
desestimando lo expresado por la Defensa.
El núcleo fuerte de la segunda instancia se encuentra en la consideración de los
menores de dieciocho años como sujetos plenos de derechos pero también de deberes y
responsabilidad. Esto apareja como resultado que los guarismos punitivos se eleven a
consecuencia de una particular concepción de la ―proporcionalidad‖ que consiste en
establecer, no solo el tipo de medida a imponer, sino su duración en relación al bien
jurídico lesionado por la conducta de los jóvenes de un modo sumamente discrecional.
Claramente el CNA le otorga a los jueces la facultad de imponer medidas de modo
discrecional en relación a la duración de la privación de libertad, pero no equivale a
arbitrariedad; cada medida impuesta, en particular las medidas privativas de libertad
deben ser fundamentadas y su imposición debe estar plenamente justificada sobre todo
mostrando su utilidad en la finalidad de la misma.
El Tribunal expresa que “los adolescentes son responsables por los delitos que
cometen, de manera específica” intentando darle un marco justificativo a la imposición
de medidas privativas de libertad como medidas socioeducativas. Es decir, desde el
momento que los jóvenes son titulares de derechos, deberes y obligaciones poseen
responsabilidad por sus conductas lesivas de bienes jurídicos. De ésta manera, la
respuesta punitiva a sus conductas consideradas ―disvaliosas‖ se realizará en un
contexto de normas específicas para menores de dieciocho años, lo que conduce a la
idea de que así de específicas serán las medidas a imponer. Pero analizando esas
―medidas‖ nos encontramos que la privación de libertad no es específica del sistema
peal de adultos, sino que, también se impone en el sistema penal juvenil manifestándose
esa mentada ―especificidad‖ en los gusrismos punitivos. Pero la medida a imponerse es
la misma, a pesar de que los años de privación de libertad sean distintos y los centros de
reclusión no sean los mismos que los destinados a la reclusión de mayores de edad, la
medida consiste en lo mismo aunque con un mayor factor ―re‖ en el caso de jóvenes
menores de edad. Es curioso como se apuesta con mayor énfasis en la función
resocializadora de la cárcel cuando se priva de libertad a adolescentes, se concibe a todo
el sistema judicial implantado como la forma de generar arrepentimiento y como el
vehículo para la asunción de responsabilidad por los actos contra Derecho. Pero a su
vez, se hace presente a la privación de libertad como un castigo por lo acontecido, se
vislumbre el aprendizaje a través de la pena, el mismo Tribunal lo expresa en éstos
términos citando a Mary Beloff, “la nueva justicia juvenil es parte del sistema penal de
Estado, y como parte de éste, las consecuencias jurídicas de la atribución de
responsabilidad al adolescente implican un mal que el Estado dirige con la intención de
provocar un sufrimiento en la persona que infringió la ley penal”.

21
El análisis de cada argumento recursivo se realizó al momento de estudiar la línea argumentativa de
cada parte en el proceso.

44
Argumentando en el sentido antedicho y continuando la cita a Mary Beloff el
Tribunal agrega que “Si esto no está claro durante la tramitación del proceso ni al
momento de dictar la sentencia en todos los operadores que intervienen en el proceso
penal juvenil, si el adolescente no visualiza que causó dolor y violencia, las que
activaron el dispositivo coactivo estatal, y, por ende, puede oponer todas las defensas
que toda persona imputada de delito tiene a su disposición, se forma en él una idea
errónea acerca el significado real del proceso y de su conducta. Se forma la idea-que
está presente en todos los procesos tutelares- de que cometer un delito no le genera
ninguna consecuencia disvaliosa”.
A través de sentencia de segunda instancia se deja clara la línea discursiva del
Tribunal, pero no se logra justificar la medida impuesta. Es decir, las citas a juristas que
realiza el cuerpo del dictamen ofrecen el trasfondo argumentativo de la medida a
imponerse (que resulta mayor que el de primera instancia) pero no se demuestra de que
manera el aumento del guarismo punitivo y la privación de libertad en sí misma operan
en el sentido de generar la conciencia de la responsabilidad por el acto cometido.
Además no se tiene en consideración que los jóvenes poseen conciencia de lo ocurrido
pero la misma no opera como se desea que lo hiciera, o sea, la conciencia de lo sucedido
está presente en los adolescentes de autos, pero no de la manera que la sociedad y la
norma desean que opere. A través de las medidas impuestas se busca generar una nueva
escala de valores en los sometidos a proceso de modo que comiencen a valorar los
bienes jurídicos en el sentido que lo hace el ideario social. Se insiste en ésta idea aunque
se encuentra harto demostrado que las medidas de privación de liberad no conducen a
la integración de ―nuevas medidas de valores‖, no surten el efecto tan esperado por
algunos operadores jurídicos.
Ilustrativa resulta la próxima cita de la sentencia de alzada en la cual el Tribunal
expresa que “La respuesta a los jóvenes delincuentes no solo deberá basarse en el
examen de la gravedad del delito, sino también en circunstancias personales .Las
circunstancias individuales del delincuente (por ejemplo, su condición social, su
situación familiar, el daño causado por el delito, otros factores en que intervengan las
circunstancias personales) han de influir en la proporcionalidad de de la reacción
(…)”. Lo que se refleja en las líneas transcriptas es la conformación de un modelo de
―joven delincuente‖ el cual posee una especie de requisitos a cumplir mediante los
cuales se identifica al ―enemigo‖ que merece un determinado castigo en virtud ya no
solamente de su conducta sino de sus características.
Se parte de la base de que para la imposición de una condena o una medida no
basta con analizar la conducta en si misma disvaliosa, sino que, es necesario revisar la
biografía del actor juvenil para agravar o disminuir la medida a imponer. Según los
antecedentes personales de cada adolescente y sus condiciones de vida es que se
graduará la pena, pero ¿por qué?, ¿cuáles son los fundamentos para graduar la medida
en mérito de “la condición social, situación familiar” del joven?. La realidad normativa
es que no existen tales elementos alteratorios de la pena. Este tipo de construcciones
provienen de las concepciones que poseen modelos de infractores de la ley, no se
reprocha solamente lo que se hizo, sino que, se reprocha ―por el hecho de ser algo
negativo desde determinada perspectiva hegemónica‖, de modo de crear fundamentos
de derecho Penal de Autor y no de Acto.

45
Se criminaliza y no se reprocha en función de la conducta desarrollada, sino en
función de quién la desarrolla. Violatorio a todas luces de los principios más básicos del
orden jurídico en un Estado de Derecho.
Menciones como ―jóvenes delincuentes”, “condición social”,”situación
familiar”, conducen a la creación de un modelo y de la estigmatización de todo aquel
que encuadre dentro de sus características. Es el etiquetamiento de los seres humanos en
función de sus rasgos sociales dirigen al Derecho Penal (de adultos y juvenil) a un mero
captador de una clientela ―fácil‖, ya que los operadores poseen una especie de
―formulario‖ con los requisitos necesarios para ser merecedor de un castigo ya no en
relación a la conducta desarrollada, sino, a lo que se es y de donde se proviene como
potenciador de la conducta desarrollada. Es casi una sentencia anticipada el hecho de
vivir en determinados lugares o haber vivido determinadas situaciones, ello resulta a los
ojos del sistema como el único desencadenante de la conducta de los jóvenes en
conflicto con la ley.
Es interesante generar la reflexión de la razón última de la imposición de las
medidas de privación de libertad, ¿son una medida socioeducativa dirigida a la asunción
de responsabilidades o una pena, un reproche?, ¿cuál es el fin último de la privación de
libertad?, ¿realmente se busca un resultado positivo mediante éstas medidas o son
solamente una forma de castigo legitimado normativamente y que a su finalización
simplemente engendra más marginación y menos inclusión?

d) Entrevista a la Psicóloga Raquel Galeotti

Pregunta: ¿Qué te motivó a escribir sobre adolescentes infractoras?


Respuesta: Yo venía trabajando desde que entré con el cargo de psicóloga en el Poder
Judicial en el tema adolescentes infractores, anterior al Código (de la Niñez y
adolescencia) del año 2004 por lo tanto veía toda la parte que se llamaba amparo. Eso
después se modifica y en realidad siempre venía la lógica de trabajo de lo masculino y
había varias situaciones, más de las que porcentualmente se establece, porque el
porcentaje es menor a la población de varones pero había. Y hablando con el equipo con
el que trabajaba con Asistentes Sociales tenía que definir el tema de tesis, me dice ¿y las
chicas? y pensé que está toda la perspectiva de género que acá (Instituto Técnico
Forense) ni se ve y también era una perspectiva que yo puedo abordar, porque era
bastante pequeña, entonces podía definir una muestra que permitía analizar. Y prever
que si yo me metía en el universo de varones en que trabajo habitualmente, no iba a
poder ver mucha cosa y ahí era un campo que no estaba explorado. Y hay cosas más
críticas en dónde tenés la necesidad de salir para volver a entrar.
Pregunta: ¿Qué impacto te parece que tienen los informes técnicos sobre los operadores
jurídicos?
Respuesta: Eso es un temón. Incidencia tienen, depende como estén escritos. En lo que
me he topado y he visto muchos informes técnicos de INAU, de ONGs, incluso de los
del Poder Judicial como la repetición, en realidad lo que hay son informes que parecen
que hablan de una misma persona en un campo de cien personas, entonces me imagino
46
que para el operador que decide o que quiere formular algún tipo de acusación en
realidad es toparse con más de lo mismo, ¿qué cosa nueva puede haber? Unas de las
cosas que aparece en los informes es la repetición de determinadas características del
perfil y no es tan así, (no digo que esas características no estén) pero se deja de lado
otros factores que tienen que ver con esas características, es una manera en términos de
psicología, muy psicologizante, el término de falla, de trastorno, de déficit y eso deja de
lado que en realidad el sistema judicial capta determinados gurises. Lo que te muestra
cuando entran esos otros gurises, casualmente, la práctica se transforma, se trabaja de
otra manera. La atención que se brinda, incluso los informes que se hacen, dan cuenta
de esa diferencia. Ejemplo: cuando casualmente un chico de otro nivel social se manda
algo muy fuerte por el cual llega, y es internado porque preceptivamente ese delito
requiere una internación, los informes dan cuenta que este chiquilín no tendría que estar
en este lugar, habría que sacarlo y ¿Por qué? ¿y los demás no? General muchas
preguntas, en ese sentido los informes técnicos se han burocratizado, entonces el
impacto no sé cual es más de reforzar la idea que el operador tiene de estos chiquilines,
esa es mi opinión. El informe aparece burocratizado porque en realidad es necesario
incluirlo, se supone que está reglamentado así pero falta más cuestionamiento me
parece, a los técnicos al sentarse a escribirlo, para pensar justamente en el impacto que
va a tener. Si después eso se toma en cuenta o no, es otra cuestión.
Pregunta: ¿Qué aspectos te parece que toman más en cuenta de los informes los jueces,
fiscales y defensores en sus argumentos cuando van a tomar una decisión?
Respuesta: Eso también depende. Yo he visto sentencias donde en realidad del informe
sólo se toman datos biográficos básicos, si terminó la escuela, si no, si tiene familia y si
la familia es ―continente‖ o no, y a partir de ahí se define esta cuestión de la intensidad
de la medida a tomar. Sobre todo la familia y la situación, esos datos que da el informe,
se lee eso, es lo que interesa si en realidad hay una familia atrás que responda o como
llegó ese chiquilín a esta situación por la cual termina cometiendo la infracción pero en
realidad son datos más biográficos. También una cosa que falta en los informes es
análisis, qué hipótesis tenemos de él, como dar pistas en ese sentido o tu hipótess,
después puede haber otras.
Pregunta: ¿Por qué faltan esos análisis?
Respuesta: Porque para mí falta un poco más de cuestionamiento de lo que estas
haciendo.
Pregunta: En tu libro (―Adolescentes infractoras‖) se menciona la ―utilidad‖ de los
informes para los discursos, ¿Cómo ves esa utilidad?
Respuesta: Y en realidad los discursos se manejan así, también pasa en la prensa,
cuando estoy haciendo una nota y te sacan una frase que pega con lo que estás
queriendo plantear y en las sentencias y lo que se toma en cuenta también utiliza frases.
Yo en el libro lo que pongo es que en una solicitud de cambio de medidas que es una
diferencia de un mes entre la sentencia y un pedido de cambio, que son tres frases que
son tomadas de una chiquilina, que depende del énfasis que se ponga, que al mes las
mismas frases relativiza la supuesta gravedad que tenía al principio cuando se tomó esa
medida y eso da cuenta que en realidad la medida está mal tomada, incluso también de
parte de los técnicos.

47
Pregunta: ¿Cuál cree que son los mayores riesgos de los discursos técnicos?
Respuesta: El mayor riesgo es promover y repetir una determinada imagen de ese sujeto
con el cual estas trabajando, que el efecto final va a ser mayor punitismo en la medida a
tomar. Para mí ese es el mayor riesgo. Hay algunos casos (ojo no caigamos en
ingenuidades) pero son muy pocos en términos de psicología que si configuran un
grave trastorno de personalidad y con eso estamos en el campo de la psicopatía, yo te
puedo decir que con los dedos de la mano, no llegamos. Por lo menos en el campo de la
experiencia mía yo he entrevistado a algunos de ellos, donde es muy difícil la
construcción de un proyecto de inserción social, muy complicando. Y en esos casos los
informes reflejan lo que se ve y esa dificultad que te vas a topar. La gran mayoría parece
que hay informes que quieren decir algo del tema del trastorno de conducta etc y es una
visión muy restringida porque es muy restringida y se pierde de vista el contexto y eso
también tiene que ver con trabajar solo, uno en este campo tiene que trabajar con otros,
tenés que abrir la cabeza, cuestionar lo que te dice otro que tiene un efoque más social,
en realidad la propia formación tendría que tener eso. Mucha veces estamos hablando de
un trastorno de conducta, entonces ahí decimos en realidad amerita o tiene un mal
pronóstico, a eso me refiero. Entonces claro eso aumenta, no lo voy a sacar, eso hay que
lograr separar, hay casos y casos, no son todos iguales.
Pregunta: ¿Quizás esto tiene que ver con ese perfil adolescente que genera y a veces se
cae sobre ese estereotipo?
Respuesta: Exacto. Es muy psicopatológico. Si yo te pongo que tenés ―bajo control de
impulsos‖ ―escasa tolerancia a la frustración‖ es decir son adolescentes, ¿qué aprendiste
con el tema adolescencia?. Yo te lo puedo decir si sos una persona mayor porque está
configurado un trastorno de la personalidad. No se pone, pero se hace el ―check in‖ de
los ítems ―no controla impulsos‖ etc, es decir es un adolescente, es muy difícil controlar
impulsos, le están pasando cosas y claro se dice pero no se dice y si yo pongo todo eso,
esa serie de características que parecen que se repiten, estamos en el campo de la
psicopatología y no es así. Si yo entrevisto a un chico no estoy en el campo de la
psicopatología, estoy en el campo de un adolescente que cometió una infracción y tengo
que ir con otra cabeza, teniendo en cuenta que tiene derechos, esas cosas que cuesta
integrar y problematizar también.
Pregunta: ¿En qué medida cree que son tenidos en cuenta los Derechos Humanos de los
adolescentes sometidos a proceso infraccional?
Respuesta: Ha mejorado, de lo que yo conocía anteriormente al 2004. Ha mejorado en
términos de garantías jurídicas que el Juez está presente, hacen el proceso judicial, no
ha mejorado en términos de detención policial, de maltratos sufridos en la detención eso
se ve te lo dicen y no lo denuncio mejor lo dejamos así.
No está muy aceitado el rol del defensor, tendría que tener alguna cuestión más de
acompañamiento y asesoramiento y no lo hay, yo no lo he visto, no tiene el peso que
tendría que tener. Y en las medidas, son públicas las violaciones de derechos en las
medidas, sobre todo en la internación. Y luego lo que hay son sutilezas, lo que hay es
una cuestión de un trabajo mejor hecho, en el campo de las medidas de libertad asistida
pero igual cuesta bajar a tierra esto de la autonomía progresiva, de ejercicio de derechos,
qué derechos, porque vienen muchos de ellos con una devastación de derechos previo,
básicos, desde la infancia entonces también estos programas se encuentran como
48
exigidos en las capacidades que tienen de lograr el objetivo que es restituir el derecho.
Yo creo que la parte institucional hay un núcleo duro que resiste a cualquier tipo de
cambio y de discurso, porque se ha tratado de incorporar el tema de los derechos pero
hay algo que se repite y que no se ha podido superar. La visión que tenemos como
sociedad y en el mundo el trato que tenemos hacia el niño y adolescente es terrible, el
maltrato a todo nivel, eso de ser más objeto a todo nivel escolar y en otras instituciones
y otras prácticas, el abuso sexual, el maltrato, ahora que se está poniendo más en el
tapete, vos mirás si te ponés a afinar, como se trabaja y que se entiende y ¿Por qué no se
le sigue creyendo a un niño? Con un adolescente que comete un delito ya viene con toda
la carga negativa previa, todo un discurso social que por suerte se logró revertir con un
poco de información social porque en realidad era eso, pero muy del paredón.
Pregunta: También está el discurso de la seguridad ciudadana. ¿De qué manera le parece
que influyen en las decisiones de los operadores?
Respuesta: Yo lo he visto de adentro, en los casos de alarma pública influye. Ellos
mismos dicen ―se trata de un caso de alarma pública yo no puedo resolver otra cosa que
esto‖ lo máximo. O sea ya está predeterminada la resolución, porque es un caso de
alarma pública, ellos saben hay prisión. Hay una famosa neutralidad y yo hago un
cuestionamiento de lo que es la neutralidad del derecho. La independencia, la
objetividad, la neutralidad, aparte sabemos es una cuestión de subjetividad, somos
personas, técnicos, operadores, decisores, somos personas, tenemos nuestra opinión y
eso si no lo trabajas, se te cuela. Es un tema de formación también, de formación
profesional. Yo considero también que la facultad de derecho es dura también en
términos de considerar otros factores que no sean la aplicación de la ley. Qué
representación tenemos de la niñez, porqué desde ahí vamos a trabajar, no es así
solamente como aplico la ley.
Y el tema de la seguridad ciudadana es bastante complejo también y sería interesante
cuestionar porqué está puesto en los menores de edad el foco, cuando tenemos unas
estadísticas terribles a nivel de violencia y género, con muerte y con el tema de abuso
sexual infantil, es impresionante las estadísticas y eso es seguridad ciudadana también.
El concepto de seguridad ciudadana,¿ dónde estamos seguros? en casa no.
Pregunta: ¿Crees que hay una confusión en cuanto a los objetivos que se plantean las
medidas socioeducativas, si hay una distancia en lo que se plantea el operador jurídico y
le operador técnico?
Respuesta: Yo creo que si, el operador jurídico espera el cumplimiento de la medida,
eso es u punto, si cumple o no. Luego viene el proyecto, pero hay como un divorcio ahí
entre la independencia del programa en relación a dar cuenta del proyecto porque a
nivel judicial no se sabe mucho que hacen los programas de libertad asistida, se conoce
más lo que pasa en términos de encierro pero no en los programas más comunitarios y
en realidad se espera mucho más de lo que el programa puede dar pero el programa
tampoco comunica bien cuáles son los objetivos. Yo he visto que dan cuenta de ciertos
niveles de restitución de derechos como obtener la documentación, aspectos de salud
pero en realidad hay otros factores que tienen que ver con el proyecto de vida que no
están abordados claramente por lo menos en los informes.
Hay un divorcio en términos del concepto de qué es la responsabilidad por el acto
infraccional cometido, que espera que pase en el ámbito judicial, es un concepto que en
49
realidad no está claro para nadie, que ese es el objetivo de las medidas, aparece mucho
el tema de la reflexión sobre el hecho, la madurez pero tampoco los dispositivos no dan
mucha cuenta más que en el mano a mano con el educador, capaz que habría que
pensarse en términos de los adolescentes en otros dispositivos más comunitarios, más
grupales, no sé, es un tema a ver.
Pregunta: La responsabilidad desde el punto de vista psicológico. ¿Cómo es esa tensión
entre asumir la responsabilidad por la infracción y la medida socioeducativa?
Respuesta: En ese tipo de medidas (socioeducativas) hay todo una cuestión de bondad
puesta ahí, y no es así, porque le quitas todo el peso de lo que es, en realidad es un
castigo, te estoy poniendo una medida, no te estoy encerrando pero bueno hay una
medida a cumplir, porque te estoy haciendo responsable por lo que hiciste, esto tiene
una consecuencia a asumir, ahora ¿cómo se asume? La responsabilidad en términos
psicológicos para mi es esto, es como una penitencia, en algún lado tengo que sentir que
tengo una penitencia, eso no quita que yo esté en un campo de restricción de mis
derechos fundamentales, para nada, implica otro tipo de trabajo pero creo que todavía
no está aceitado esta cuestión de qué es la responsabilidad, falta un montón. Porque a
los ojos de los chiquilines te dicen me trataron bárbaro, me metí en un curso etc. y
¿hablaste un poco? No bueno yo viste que no hablo mucho… Y en realidad para ellos es
me van a dar una mano para poder conseguir trabajo. Que en términos judiciales
también está ese imaginario que a vos te van a ayudar, te van a conseguir trabajo, como
que eso resolviera el asunto ¿y en términos de responsabilidad que queda? Yo hago esto
porque no tengo trabajo?. Pero en realidad hay un cuestionamiento más de clase social
que está presente y eso se puede trabajar, empezar a ayudar. Porque no va a poder
asumir y pensar como se ve a sí mismo y como ve al otro. No dejarse llevar por otro,
etc. Hay muchas puntas pero en realidad capaz que es mucho peso el término
responsabilidad pero está bueno poder trabajarlo. En el libro ―Los sentidos del castigo‖
en el artículo de Laura López está bueno el tema.

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CONCLUSIONES PROVISORIAS
Nuestro trabajo indagatorio consistió en el análisis de discursos basándonos en:
las sentencias de apelaciones del periodo 2010 – 2014 teniendo de esta manera un paneo
longitudinal; del estudio de un caso considerado emblemático por su repercusión
mediática: ―caso La Pasiva‖ –mayo 2012- ; y de la entrevista a un informante calificado,
psic Raquel Galeotti.
Presentamos a continuación los hallazgos y observaciones obtenidas en este
trabajo de análisis, desde la perspectiva de la criminología crítica y el enfoque de
Derechos Humanos. Los mismos deben entenderse como aportes a una investigación de
mayor aliento y leerse en el marco de otros hallazgos para tomar sentido. Estas
aclaraciones advierten al lector sobre el recorte de este trabajo y por lo tanto de su
alcance no debiendo tomarse los mismos como concluyentes.
Cómo guía para el trabajo nos preguntamos: ¿Cómo se comportan las
apelaciones de sentencias en el período? ; Las leyes sancionadas en el periodo ¿qué
repercusión han tenido en el ámbito judicial?; ¿Qué tipos de argumentos tienen más
peso en las exposiciones de los diferentes actores?. Intentaremos ahora responderlas.
En cuanto a las sentencias de apelaciones recuperadas a través del buscador que
se encuentra en la página web del sistema judicial, pudimos visualizar un aumento en la
cantidad de las mismas en forma sostenida en el periodo estudiado. Dicho aumento se
explica básicamente por un incremento en el tiempo de las medidas impuestas a los
adolescentes lo que tiene como consecuencia la automaticidad de la apelación al ser la
misma mayor a un año, según lo obliga el CNA.
La ley 19.055 tuvo un fuerte impacto en el aumento de las apelaciones desde el
2013 (fecha en que es sancionada la misma), sin embargo, al existir un aumento anterior
(2012), más leve pero significativo, se detecta que el incremento del tiempo de las
medidas comenzó a aplicarse antes de la aplicación de dicha ley manejando la hipótesis
de que los argumentos relacionados con la seguridad ciudadana y la alarma pública -
sumado a lugar que los medios de comunicación masiva tienen en esto- jugaron un
importante papel.
Otro elemento que muestra la tendencia a incrementar las medidas impuestas, lo
encontramos al analizar las sentencias interpuestas (ya sea por fiscal o por defensor).
Aquí se visualiza que un alto porcentaje de las mismas disminuyen el tiempo de medida
siendo el planteado en primer término como excesivo.22
Respecto a la repercusión de las leyes sancionadas en el periodo, a través de los
documentos estudiados solo pudimos identificar repercusiones de la ley 19.055, relativa
al incremento de las medidas, teniendo como repercusión un mayor número de
apelaciones según ya fue explicado.
En cuanto a las argumentaciones manejadas por los diferentes actores
(operadores judiciales: fiscal, defensor, juez, tribunal; operadores técnicos del sistema
de ejecución de medidas: asistentes sociales, psicólogos, psiquiatras) visualizamos falta

22
Que aumentan las penas sólo hay dos casos y el resto confirman la sentencia inicial.

51
de fundamentación y cierta rutinización o ―burocratización‖, según lo conceptualizado
por Raquel Galeotti, en ambos tipos de operadores.
Otro punto a destacar, que surge del análisis del expediente judicial, es la
escasez de argumentos enfocados desde la perspectiva de los Derechos Humanos
incorporados por los actores judiciales y técnicos. En éste sentido, la presencia de éste
tipo de argumentos se vislumbra en las actuaciones del Defensor de los jóvenes a los
efectos de lograr una medida de menor cuantía, pero no se hacen presentes los mismos a
la hora de analizar los argumentos acusatorios del Fiscal y condenatorios de los letrados
sentenciantes en ambas instancias. En éstos últimos se hacen presentes pero desde la
sociedad en general y de las víctimas del delito y es en este sentido que se hace mención
a los derechos en los ―informes técnicos‖.
El Dr. Zubía incorpora citas a la protección de los Derechos Humanos desde la
perspectiva de la víctima, plantea el respeto de los mismos como elemento para lograr
una medida privativa de libertad con un guarismo lo más alto posible. Desde la
perspectiva de que los Derechos de los integrantes de la sociedad y los de la víctima y
sus familiares deben ser protegidos, se encuentra un fundamento para la solicitud de la
privación de libertad como medida socioeducativa. Se enfoca al encierro como una
forma de garantizar que los Derechos Humanos de los ciudadanos no serán vejados por
los autores del delito en análisis (por lo menos durante el período de reclusión).
Los argumentos acusatorios, de defensa y de fundamento de las sentencias en
ambas instancias, refieren a la pertinencia de la medida de privación de libertad como
respuesta a la conducta de los jóvenes. Ontológicamente hay conductas disvaliosas
según los actores judiciales y ellas conllevan un reproche que es la prisión, pero no se
argumenta de que forma la privación de libertad resulta beneficiosa para esos
adolescentes que infringieron una norma de Derecho.
En el mismo sentido, y como una manifestación más de los argumentos
disfrazados de la privación de libertad como ―medida socieducativa‖, se plantea la
fundamentación de ésta medida como un castigo por el dolor infringido por medio de la
conducta reprochada, pero a su vez, se la plantea como una forma de rehabilitación y un
modo de resocializar a aquellos que actuaron contra Derecho. No termina de quedar
claro cual es el argumento último de la privación de libertad, si incorporar una nueva
escala de valores acorde con lo que la sociedad considera correcto y por ende la
asunción de responsabilidad por la conducta desarrollada, o, una pena impuesta como
respuesta a un modo de actuar que le produjo un daño a otro miembro de la sociedad.
Los actores judiciales parecen debatirse entre una y otra función de la privación
de libertad, generando mayor incertidumbre el hecho de encontrarnos en Derecho Penal
Juvenil y por lo tanto manifestarse resabios de lineamientos tutelares que aún persisten
para inculcar los valores queridos y aceptados por el orden imperante.
Otro aspecto relevante es la ambigüedad del término ―responsabilidad‖ del
adolescente en cuanto a lo polisémico y a su alcance. Sin embargo se da una
convergencia entre los actores judiciales y ―técnicos‖ en cuanto al carácter individual de
la misma. Es interesante aquí puntualizar que, si bien desde los diagnósticos técnicos se
hace énfasis en los condicionamientos sociales y personales que de alguna manera
explican la conducta delictiva de los adolescentes, las propuestas de abordaje no

52
incluyen a otros actores sino que recaen en un trabajo de ―rehabilitación‖ del individuo
afirmando que es posible hacerlo además en condición de reclusión.
En las sentencias estudiadas resulta claro el perfil largamente diseñado del
―adolescente infractor‖ como un cliente frecuente del sistema judicial penal. Desde el
momento en que se hace expresa la consideración de circunstancias personales ajenas a
la conducta de los jóvenes como determinantes del grado de privación de libertad a
imponerse, se está admitiendo la existencia de elementos personales, sociales y
personales de los jóvenes que determinan la medida que se establecerá. Poseer
determinada configuración familiar, vivir en determinados lugares y de determinada
forma son aspectos que influyeron de manera determinante en el Tribunal para aumentar
el guarismo punitivo, aunque sin explicar por qué y en qué medida será más beneficioso
para los adolescentes permanecer mayor tiempo en un centro de reclusión juvenil. Los
argumentos provienen no solo de la conducta desarrollada, sino también, del pasado de
los jóvenes actores de la referida conducta.
En los ―informes técnicos‖ queda clara la presentación de este ―perfil‖.
Visualizamos en ellos cierta rutinización en su elaboración con una presentación
estereotipada de los adolescentes, haciendo énfasis en los déficit o carencias. Es
significativa la frase de Galeotti: “hay informes que parecen que hablan de una misma
persona en un campo de cien personas”.
Los casos que llegaron al sistema penal cuyas situaciones salían de este perfil
esperado, sólo confirmaron la regla.
En suma, el aumento del tiempo de las medidas, la presencia de argumentos
vinculados a la seguridad ciudadana en el proceso judicial, las ambigüedades del
proceso mostrando resabios tutelares, la persistencia de la existencia de un perfil como
categoría ontológica23 y la confianza en la privación de libertad como espacio
resocializador/ rehabilitador son elementos en la línea de endurecimiento del
tratamiento de los adolescentes que infringen la ley penal o neopunitivismo, según el
término que maneja esta investigación.

23
Y no como construcción que deja de lado la selectividad y vulnerabilidad.

53
Bibliografía consultada

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3 de noviembre de 2014 en:
http://www.parlamento.gub.uy/leyes/AccesoTextoLey.asp?Ley=17823&Anchor
=

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diagnosticas con niños y adolescentes en el ámbito socio- judicial. Montevideo,
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(2013). Los sentidos del castigo. El debate uruguayo sobre la responsabilidad
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Un programa mínimo de contención y límites al Sistema Penal Juvenil (las
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62.

Expediente analizado
Expediente judicial 437/76-2012

Sentencias analizadas
05-12-2012: SEF 0011-100008/2012 Tribunal Apelaciones Familia 2 Turno
10-04-2013: SEF 10-0000018/2013 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno
24-04-2013: SEF 11-000036/2013 Tribunal Apelaciones Familia 2 Turno
18-9-2013: SEF 11-000140/2013 Tribunal Apelaciones Familia 2 Turno

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06-11-2013: SEF 11-182/2013 Tribunal Apelaciones Familia 2 Turno
27-11-2013: SEF 11-000207/2013 Tribunal Apelaciones Familia 2 Turno
27-11-2013: SEF 0010-000197/2013 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno
19-02-2014: SEF 0010-000026/2014 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno
19-03-2014: SEF 0010-000056/2014 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno
02-04-2014: SEF 11-000111/2014 Tribunal Apelaciones Familia 2 Turno
21-04-2014: SEF 0010-000065/2014 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno
23-07-2014: SEF 11-192/2014 Tribunal Apelaciones Familia 2 Turno
24-07-2014: SEF 0010-000153/2014 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno
24-07-2014: SEF 0010-000151/2014 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno
01-08-2014: SEF 0010-000172/2014 Tribunal Apelaciones Familia 1 Turno

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