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Psicología Evolutiva Niñez Cat.

I
Prof. Adj. Reg. a cargo: Dra. María Elisa Pizzo

TRABAJO DE CAMPO

Ayudante de Trabajos Prácticos: Cáceres, Matías

Apellido y nombre: Salvia, Esteban


Nº de Libreta Universitaria: 24375135
e-mail: eosalvia@gmail.com

Apellido y nombre: Testa Santillana, Agustín


Nº de Libreta Universitaria: 31916875
e-mail: atestasan@gmail.com

Comisión: 5
Cuatrimestre: Segundo
Año: 2014

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Datos del niño o niña

Nombre: Malena
Edad: 5 años y dos meses
Fecha de nacimiento: 5 de junio de 2009
Sexo: femenino
Escolaridad (si posee): jardín de infantes

Datos de la familia

- Padre
Nombre: Gastón
Edad: 41
Ocupación: Técnico
Nivel de escolaridad alcanzado: Secundario

- Madre
Nombre: Paola
Edad: 37
Ocupación: Secretaria ejecutiva
Nivel de escolaridad alcanzado: Secundario

- Hermanos o hermanas
Nombre: Mateo
Edad: 2 años y tres meses
Fecha de nacimiento: 19 de abril de 2012
Sexo: masculino
Escolaridad: NA

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1. OBSERVACION

Consigna a padres

Nos presentamos a los padres de Malena con nuestros nombres y apellidos y en nuestra
condición de estudiantes de la carrera de Psicología de la Universidad de Buenos Aires. Como tales,
consignamos a los mismos que, como cursantes de la materia Psicología Evolutiva (Niñez) estamos
haciendo un trabajo de campo que focaliza sobre la observación a un niño para estudiar cómo son los
niños de distintas edades. Así mismo, les comentamos sobre la confidencialidad de los datos y que los
mismos serán utilizados sólo a los fines de nuestro aprendizaje. Del mismo modo se les dejó en claro
que no habrá devolución alguna del mismo, ni de lo observado, ni de las conclusiones a las que
arribemos.
Luego de lo informado, y con la conformidad y autorización de los padres para la observación de
su hija Malena, se les extendió para su firma, el certificado de consentimiento informado, el cuál
firmaron ambos por duplicado. Una de las copias fue para los padres y la otra se adjunta en esta carpeta
como parte del trabajo de campo.

Datos de la Observación

Fecha de la observación: sábado 30 de agosto de 2014


Lugar donde se realizó la observación: Hogar de Malena y su familia. Barrio de Caballito, C.A.B.A.
Duración de la observación: 35 minutos

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Registro de la observación:

Ingresamos al hogar de Malena a las 17:32 hs. del sábado 30 de agosto de 2014. En la puerta del
edificio nos recibió Gastón, el papá. Apenas ingresamos, en el recibidor contiguo a la puerta de entrada
nos esperaba Paola, la mamá de Malena. Ambos nos presentaron a Malena y a su hermano menor,
Mateo, de dos años.
Luego de la presentación, le contamos a Malena los motivos de la visita. Le dijimos que éramos
estudiantes de la facultad y que estábamos haciendo una tarea que consistía en observar un día normal
en la vida de un niño y que por eso estábamos allí. Dicho esto, Malena nos miró y nos preguntó:
“¿Ustedes son los que estudian? ¿Ahí pueden elegir lo que van a hacer?”, a lo que nosotros
respondemos afirmativamente.
El hogar de Malena es un departamento de cuatro ambientes ubicado en el sexto piso de un
edificio del barrio de Caballito, en la C.A.B.A. Luego de ingresar al mismo, un distribuidor separa una
puerta que se abre a la derecha y que va a la cocina y un breve pasillo que nos comunica con el living
comedor. A su vez, desde la cocina, se comunica también al comedor a través de un pasaplatos ubicado
sobre una de las mesadas de la misma. La cocina es luminosa, de unos 3,5m. x 2,5m, con una ventana
amplia en una de las esquinas.
El living comedor es de unos 7,5 m. x 3,5. Es un ambiente amplio y luminoso, ya que sobre el
final del mismo hay una puerta ventana que da a un balcón. El ambiente está bien separado en sus
funciones, aprovechando el espacio inmediato a la cocina, y vía el pasaplatos, se encuentra ubicada una
mesa de madera, con seis sillas. Del otro extremo del ambiente se ubica el espacio que funciona de
living. El mismo posee un sillón en forma de ele sobre una de las esquinas. Sobre la pared opuesta al
lugar donde está ubicado el sillón se encuentra instalado un televisor LCD de 52”, bajo el mismo un
equipo de música y a continuación una cómoda. En la esquina de la pared contigua al balcón hay un baúl
de plástico repleto de juguetes. Las paredes del ambiente son blancas y luminosas. No hay cuadros, ni
fotos, ni objetos de decoración a la vista. A la mitad del ambiente, sobre el lado derecho hay una puerta
que comunica a otro distribuidor por el cuál se va a las habitaciones y al baño.
El cuarto de Malena se ubica en la primera puerta a la izquierda, a lo largo del pasillo. Malena
comparte su cuarto con su hermano Mateo. El ambiente es luminoso, de unos 4m x 2,5m, y sus paredes
están pintadas de blanco. La luz ingresa por una ventana ubicada sobre la cama donde duerme Malena.
Las camas de los niños están ubicadas en ele a modo de cama cuchetas. En el cuarto no hay fotos ni
muebles que no sean las camas y el placard que se encuentra embutido en la pared opuesta a la

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ventana, pegado a la puerta por la que se ingresa a la habitación. Solo a la cabecera de la cama de
Mateo hay un baúl para los juguetes similar al que se encuentra en el living. La puerta del ingreso al
cuarto es de madera, y sobre esta cuelga un collage hecho con témperas. También se observan en la
misma unas calcomanías de dibujos de Disney y una estampa de la Virgen María y el niño Jesús.
Malena es una niña de cinco años y dos meses, de contextura delgada, pesa unos 20 kilogramos
y mide 1 metro y 30 centímetros aproximadamente. En el momento de la observación se encontraba
vestida con un pijama de invierno a colores. Llevaba puesto un par de sandalias de plástico color plata,
con motivos de princesas de Disney. Mientras nos saluda, a nuestra llegada, abraza un muñeco Woody
de las películas Toy Story.
Malena tiene el pelo rubio, lacio y largo hasta la mitad de la espalda. Lo lleva atado y peinado
hacia atrás. Cuando nos presentamos se muestra amable y obediente al llamado de los padres, a los que
escucha atentamente cuando estos nos presentan. Su forma de hablar es suave y calma así como bien
articulada. Se la entiende con claridad.
Para comenzar con nuestra labor, nos ubicamos en la mesa del comedor, la cual nos permitía
una amplia visualización del sector donde Malena se ubica inmediatamente a ver televisión. A pesar de
ser un mueble con considerable altitud para un niño de 5 años, Malena se sube al sillón con
movimientos gráciles, primero alzando una de sus piernas y luego la otra y colocándose en posición
arrodillada de cara al televisor. En cuestión de segundos, de manera muy amable, le pide a la madre un
sandwich mientras se baja del sillón y se dirige a la cocina caminando con movimientos seguros,
mostrando un desplazamiento erguido completamente adquirido. Cuando la madre le entrega el plato,
Malena da las gracias y vuelve hacia el sillón, en el cual se vuelve a sentar, esta vez en posición india, con
las piernas cruzadas. Transcurren unos segundos, en los cuales Malena se dedica a ver en la televisión
una serie de dibujos animados mientras come el sandwich. En seguida, ambos padres le ofrecen a la hija
un vaso de jugo, aceptando Malena nuevamente con un “Sí, gracias”. La niña toma con ambas manos el
emparedado, y da bocados pequeños, masticando con la boca cerrada (aparentando una muy buena
educación a la hora de alimentarse).
Al cabo de un par de minutos, su hermano Mateo, que se encontraba en la habitación de los
niños, ingresa al living y comienza a correr de un lado al otro de la habitación, desde la cocina hacia la
ventana del balcón, una y otra vez. Observando esto, Malena, dirigiéndose a su padre, le consulta “¿Y si
se rompe el vidrio?”, recibiendo la siguiente respuesta por parte del mismo: “Y, si se rompe, Mateo se va
a lastimar”, a lo cual ella no responde nada más. Cuando Malena termina su comida, vuelve a bajarse del

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sillón y a dirigirse hacia la cocina, en donde deja el plato vacío sobre la mesada de mármol para que sea
lavado por su madre.
Cuando sale de la cocina, pasa por delante de la mesa en donde estábamos colocados nosotros,
y viéndonos escribir en nuestros anotadores, nos pregunta: “¿Están escribiendo lo mismo los dos?”, a lo
que nosotros respondemos: “Si, exacto”. Al recibir esta respuesta, Malena ensaya un gesto con su cara
(que interpretamos es un gesto de incredulidad, como no entendiendo el porqué de nuestro quehacer).
Luego de este breve intercambio con la niña, esta se dirige hacia el rincón del living donde se
encuentra el baúl de juguetes. Abre la tapa del mismo, observa por un par segundos su contenido, y
vuelve a cerrarlo sin tomar nada de su interior. Acto seguido, se dirige hacia su habitación. Cuando esto
sucede, pedimos permiso a los padres para ir hacia la habitación y les solicitamos que uno de ellos nos
acompañe, ya que es consigna de nuestra tarea no estar solos con los niños sin la presencia de, al
menos, uno de los padres. De inmediato a esto último, nos desplazamos hacia allí para continuar
observando. Ella nos ve llegar a la pieza y se esconde debajo de la cama. Mientras nos observa, se ríe. La
madre, quien fue la que nos acompañó hacia la habitación, le dice a su hija que nos enseñe los juguetes
que tiene. Obedeciendo, la niña sale debajo de la cama, se sienta en el piso en posición india (es decir,
con las piernas cruzadas y la cola apoyada sobre el piso) y toma una mochila que se encontraba a su
lado, sacando de su interior dos muñecas. A continuación, la madre le dice a Malena: “¿Porque no les
explicás a los chicos de donde son esas muñecas?. Acto seguido, Malena nos informa: “Estas dos son de
Frozen (la película de Disney)” y nos comienza a explicar el origen de los personajes a través del manejo
de las muñecas.
A los minutos, ingresa en la habitación su hermano pequeño, quien saca de adentro de la
mochila pedazos de otras muñecas, brazos y piernas, y empieza a desparramarlos por el piso de la
habitación. Ante esta conducta del hermano, Malena no se interesa demasiado, ya que no le dirige en
ningún momento la palabra ni la mirada (hasta este momento, la niña parecía no prestarle demasiada
atención a Mateo, ignorándolo en casi todo momento).
Enseguida, aparece el padre de los niños en la habitación, trayendo otro sandwich para Malena, quien
toma el plato con sus dos manos y lo deposita sobre la cama sin decir ninguna palabra. A continuación,
abre la puerta del placard con una de sus manos y saca un juguete que simula ser una máquina de café y
lo lleva hacia el living.
Con el nuevo juguete en sus manos, se sienta en el piso, y le pide a la madre un vaso con agua.
Cuando recibe lo pedido, vuelca el contenido del vaso dentro de un receptáculo en la parte superior de
la cafetera de juguete. El vaso vacío lo ubica debajo de un dispensador de líquido que se encuentra en la

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parte baja del juguete, y con uno de sus dedos aprieta la palanca que permite el paso del líquido del
receptáculo superior hacia el vaso vacío. Mientras la niña repite esta operación unas cuantas veces más,
la madre le pregunta qué es lo que está preparando allí, no recibiendo respuesta de su hija durante un
tiempo, tras lo cual la niña le informa que está preparando café.
En determinado momento, Malena interrumpe su juego, se incorpora y se dirige hacia su
habitación. Su madre le pregunta: “¿Qué vas a hacer Male?”, la niña responde: “Me voy a cambiar”, al
mismo tiempo que cierra de un golpe (no fuerte, pero sí certero) la puerta de la habitación. Al cabo de
un par de minutos, la madre ingresa a buscar a Malena al cuarto. “¿Ya está Male?”, le pregunta la mamá
a Malena mientras golpea la puerta antes de ingresar al cuarto. En ese mismo momento la niña sale de
la habitación. Había cambiado el pantalón de su pijama por unas calzas con motivos de flores de colores.
Estaba descalza ya que las sandalias las había dejado en el living, cerca del espacio donde desarrollaba
su juego con la cafetera.
Al volver al living, Malena encuentra a su hermano jugando con la cafetera con la que ella jugaba
hace instantes. El niño, mientras sostiene con sus dos manos el aparato, comienza a moverlo de un lado
a otro, volcando su contenido en el piso. Malena, enojada con esta situación, se para y trata de
arrebatarle a Mateo el juguete, gritándole: “¡Damelo! Soltalo nene!” repetidas veces. Durante unos 20 o
30 segundos, los niños se pelean entre sí, sin dejar de soltar el objeto de la riña. Inmediatamente
después de transcurrido ese tiempo, ambos padres intentan separarlos. El padre le arrebata la cafetera
a Mateo, quien se pone a llorar. Malena recibe el juguete por parte de su padre, quien le ordena a la
niña que lo siga a la cocina. Acto seguido, Malena ensaya un “¡Ja!” (creemos que es a modo de burla
para con su hermano, interpretando Malena que ella ganó la pelea). Malena obedece inmediatamente
la orden de su padre sin mediar palabra alguna, mientras la madre trata de calmar a su hermano y
limpiar el piso mojado con agua.
Ya en la cocina, Malena ubica la cafetera en la mesada que está bajo la pared que tiene ventana.
Para hacerlo se erige alzando sus manos y colocándose en puntas de pie, ya que la altura de la mesada
le queda un poco exigida. Aún así, sus movimientos son precisos y ordenados. Lo hace con calma
mientras comenta: “Bueno, ahora me voy a hacer otro café”. Su padre le deja el mismo vaso, pero ahora
nuevamente lleno con agua, sobre la mesada. “¿Vas a hacer café?” pregunta el papá. Malena contesta
afirmativamente mientras destapa la cafetera. Luego, con buen pulso y nuevamente en puntas de pie,
se erige y coloca el agua en el recipiente de la misma. Se la ve muy concentrada (si bien el hermano
sigue llorando en el living, eso parece no afectarle). Ahora aparece la madre en la cocina con otro
sandwich servido sobre un plato de plástico (creemos que es el mismo sandwich que Malena dejó sobre

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la cama en la habitación de los niños). Se lo alcanza a Malena quien, en un primer momento, se lo
acepta y comienza a comerlo. Luego, Malena se lo devuelve mientras le dice: “no, no quiero”. Esto lo
hace sin sacar los ojos de la cafetera y con una sola mano, ya que con la otra sigue jugando con el
artefacto. El plato y el sandwich resbalan de la mano de Malena y caen al piso. Ahora sucede el siguiente
diálogo entre ambas:
Paola: “¡No, Malena!, ¡no tires la comida!, ¿que hablamos sobre este tema?. Ya te dije que esta
mal desperdiciar” e insiste: “¿qué te dije?”
Malena: (obediente y de buen modo): “Que no hay que desperdiciar”
Paola: Bueno. Muy bien. Entonces, ¿me hace un café por favor? (no la tutea, parece otro modo
de jugar. La madre asume un rol dentro del juego)
Malena: Si (vuelve a hacer el mismo ejercicio que antes para hacer el café a su madre). “Acá
tiene, tome”, le dice a su mamá (continuando con la distancia que implica el tratarla de usted).
Luego de esta última escena se cumplió el tiempo que teníamos previsto para la observación y
avisamos a los padres que nuestra tarea había llegado a su fin. La madre se lleva a ambos niños fuera del
departamento durante unos minutos, mientras el padre nos explica que cuando vuelvan nos bajaba a
abrir la puerta de calle. Cuando los niños vuelven con su madre, el padre les informa a sus hijos que
nosotros nos estábamos retirando, y le pide a Malena que nos salude con un abrazo, algo que Malena
no realiza, ya que se acerca a nosotros, quienes nos agachamos y la saludamos con un beso mientras la
niña dirige su mirada hacia el piso. Salimos del departamento, no sin antes despedirnos de su hermano y
su madre.
18:07 hs. fin de la visita-

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Correcciones
1- Consultamos nuevamente la altura, y esta vez nos informaron que la niña mide 1
metro y 20 centímetros.
2- Los padres estuvieron todo el tiempo en la casa, y en ningún momento
permitimos que la niña se encontrara sola con nosotros. Lo que quisimos
enfatizar con esa frase fue el pedido que le realizamos a los padres para que al
menos uno de ellos se movilizara junto con nosotros hacia la habitación, lugar al
que Malena se había dirigido, pero hasta ese momento.

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2. ENTREVISTA A PADRES
Llegamos al hogar de Malena, lugar acordado para la entrevista, a las 16:30hs. Nos recibió
el papá. Luego de esperar unos minutos a Paola, la mamá, comenzamos la entrevista
dejando en claro que el propósito de la misma era realizar una entrevista acerca de la
historia vital de la niña. También se les recordó a los papás que ésta es confidencial y que
no tendrá devolución. A continuación, y contando con el visto bueno de los papás,
empezamos con las preguntas.

E: ¿Podrían contar cómo se conocieron?

P: Si. Fue en 1994. Ella era amiga de una vecina mía. Fue en una reunión de amigos. Una
amiga en común la lleva a ella y me la presenta. Fuimos muy buenos amigos durante 6
años, pero sin compromisos. En el 2000, ella se pelea con su novio, yo con la mía, y
comenzamos a salir y a formalizar la relación.

E: ¿Cómo tomaron la noticia del embarazo?

M: Lo fui a buscar al gimnasio a él cuándo me enteré, porque la verdad es que lo


estábamos buscando. Habíamos dejado de cuidarnos y yo tomaba cosas para la fertilidad.
Un poco nos sorprendió el hecho, porque no pensamos que se iba a dar tan rápidamente.

E: ¿Y cómo fue el transcurso del embarazo?

M: Perfecto, estaba muy contenta. Al principio se me vino toda una situación nueva encima,
con dudas. Pero una cosa llevó a la otra, y fue lindo todo el embarazo. El primero fue la
novedad, que es lo que no me pasó con el segundo.

P: El segundo lo llevás de otra manera, pero el primero es otra cosa. Pero lo llevamos 10
puntos la verdad.

E: ¿Qué tipo de parto fue?

M: Fue una cesárea programada. Yo no quería saber nada con hacer un parto natural.

P: Pero Male se adelantó, porque rompió bolsa antes, pero se programó en función de eso.
Male estaba de cola, no encajada.

M: Si. La decisión respecto a la cesárea ya estaba de antes. Fue decisión mía. Yo no


quería saber nada con parto natural, porque mi mamá nos tuvo a mi y a mi hermana de ese
modo y sufrió mucho. Yo no quería eso. Le consulté a mi médico y le dije que si no lo hacía
por cesárea buscaba otro médico. Terminó siendo que era obligatoria la cesaría porque
Malena estaba de cola.

E: ¿Álguien presenció el parto?

P: Si, yo lo presencié.

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E: ¿Y cómo se sintieron durante el parto?

P: Fue algo increíble. Ni bien entro, yo a los médicos los noté demasiado relajados, incluso
estaban escuchando a los Rolling Stones, y eso me tranquilizó. Ni bien la sacaron, me la
dieron ahí mismo, y me puse a llorar.

M: Yo no había hecho el curso de pre-parto. Lo subestimé. No fue un buen momento para


mi. Y tuve un tema con la respiración por la anestesia que me llegó hasta muy arriba del
torso. Sentía que me ahogaba y me moría, hasta que me dijeron que respirara de a
intervalos cortos. Después con Mateo no pasó.

E: ¿Cuánto pesó y cuánto midió Malena?

M: Pesó 3,250 kilos y midió 51 centímetros.

E: ¿Y la alimentación? ¿Cómo fue la alimentación al principio?

M: Fue teta hasta los 3 meses y medio. No me gustaba mucho darle la teta. Fue una
experiencia muy dolorosa y demandante, no creo haberlo hecho bien. Ella tomaba 10
minutos y a los 20 quería de vuelta, y me saturé. Me dijeron que intentara darle más o
menos hasta los 4 meses, y que a partir de ahí comenzara a darle con mamadera.

E: ¿Y cómo se prendió al pezón? ¿Cómo fue la experiencia?

M: También fue muy difícil. Me dolía, no me sentía cómoda.

P: Pero con Mateo la llevaste mejor después...

M: Sí, pero con Malena fue difícil. Capaz que no tenía buena leche. Pero ella cero
problema de salud. Me decían que la leche materna era importante, pero cuando
empezamos a darle Nutrilón, no hubo problema. Creció bien.

E: ¿Y la vuelta a casa cómo fue? ¿Se acuerdan?

M: Sentí que se me venía el mundo abajo. En el sanatorio estaba muy contenida. Estuve 3
días. Me enseñaban todo de manera muy ordenada, entonces cuando llegué a mi casa, me
encontré con un bebé que no sabía ni como cambiarle el pañal ni nada. En el auto de
vuelta me puse a llorar y me agarró miedo. Estaba el tema de la gripe A en ese momento
también.

P: Si, justo esa semana fue lo de la gripe A. No queríamos que nadie viniera a casa. Fue
en junio de 2009, estábamos con mucho miedo. Intentábamos evitar el contacto con la
gente.

M: Yo me ponía mal con el simple hecho de que estornudara. Pensaba que tenía gripe A.

E: ¿Y cuánto tiempo tomó mamadera?

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M: Hasta hoy. Anoche tomó, pero también toma del vaso lo más bien.

P: También hay un tema de rivalidad con el hermano con la mamadera.

E: ¿Usó chupete Malena?

P: Si, hasta hoy día. No me pesa el tema. Tal vez no debería ser así. Ella hizo un retroceso
con estos temas cuando apareció Mateo. Volvió al chupete y a la mamadera. El tema es
con el paladar. Es posible que haya que hacerle una ortodoncia más adelante, pero por
ahora no nos preocupa. Ya veremos más adelante.

E: ¿Y recuerdan cuando empezó a comer sólidos?

P: Y, mirá, fue a eso de los 6 meses

M: No, antes. A los 5.

E: ¿Y cómo era eso al principio?

M: Comida ningún problema. Nunca. Tratamos de que hagan las 5 comidas. Antes lo
respetabamos y hoy también. Somos de darle de comer comida sana. Tal vez hay gente
que tiende a darles cosas fáciles sin producción. Nosotros le hacemos la comida y le
buscamos la vuelta para que a los chicos les guste lo más sano que podemos darles.
Frutas, verduras.

E: ¿Y cuando empezó a comer sola?

M: No me acuerdo.

P: Pero pará. ¿Vos decís con cubiertos o con la mano?

E: Comiendo sola, sin asistencia de ustedes.

M: A los 9 meses, más o menos. El comedor del jardín la independizó mucho. Sobre todo
en salita de 2. La dejábamos en el jardín, nos saludaba y entraba lo más bien.

E: Y hablando del jardín.¿Cómo se lleva con los compañeros?

P: Bárbaro, los compañeros y la maestra la adoran. Es muy sociable.

M: Yo por ejemplo la llevo todas las mañana, y para mí el ir al colegio con ella es un
momento sublime, nuestro, mío y de ella. Al tener el colegio a 4 cuadras, las caminamos
jugando, charlando, cantando. Yo le hablo mucho. Le digo que va a tener un lindo día, que
después nos vamos a ver y ella va a poder contarme lo que hizo. Esas cosas...

E: ¿Qué más pueden referir de Malena en lo que respecta al colegio?.

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M: Es espectacular. Ella va a doble escolaridad. No me la imagino no yendo al colegio a la
tarde. Tienen talleres, gimnasia, está con sus pares.

P: Pero lo bueno es que la pasa bien, al otro día tiene ganas de ir.

M: Hace ya dos meses que empezó patín dos veces a la semana. Es bueno que se le
cambie la rutina y no haga lo mismo todos los días.

E: ¿Y recuerdan cuando le salió el primer diente?

M: Sí. Fue como a los 6 o 7 meses.

P: Sí. Ella y el hermano son lentos con el tema de los dientes. Siempre tardaron un poco
más que el resto de los nenes, de sus compañeros de jardín.

E: ¿Y cómo dormía Malena en los primeros momentos?

M: El sueño de ninguno de los dos fue bueno. Malena recién a los 4 años empezó a dormir
de corrido. Pero igual hoy se despierta bastante a la noche. Así fue siempre. Se levantaba
constantemente de bebé a tomar la teta o mamadera, y luego de un poquito más grande
venía a la cama con nosotros, o pedía agua, o para ir al baño.

E: ¿En algún momento les contó algún sueño que tuvo?

P: Conmigo no, capaz que con ella sí.

M: No, la verdad que no, nunca.

E: ¿Y recuerdan en qué momento comenzó a sostener la cabeza? ¿Se acuerdan cuando


consiguió mantener la cabeza erguida, sin ayuda?

P: Dos meses más o menos si mal no recuerdo.

M: La cuestión física, normal, pero lenguaje a los 11 meses ya hablaba algunas palabras.
Nos sorprendía mucho.

E: ¿Gateó Malena?

P: No, la pusimos en el andador y de ahí derecho a caminar.

E: ¿Y eso cuándo lo logró? Cuándo empezó a caminar?

M: A los 11 meses más o menos, también. A los 6 meses al andador. Ya la veíamos que
necesitaba desplazarse, y empezaba a agarrarse de las paredes, de las cosas. Y la
pusimos en el andador, pero siempre observándola, con seguridad.

E: ¿Y cómo fue el proceso de control de esfínteres? ¿Qué recuerdan al respecto?

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M: En salita de 2 llevaba pañales. Casi toda la salita de 2. Cuando empezó el veranito,
octubre noviembre, empezamos a sacarle el pañal, fue a los 2 años y medio, ponele. Tuvo
problemas con la caca. Como que le daba impresión. Le tuve que contar toda una historia.
Que la caquita se va a jugar sola al drenaje, porque si se enoja te mancha toda la
bombacha. Una vez la sentamos a que haga, hizo sola, la felicitamos, y exigió un premio.

E: Y recuerdan cuáles fueron sus primeras palabras?

M: Mamá, papá. Cerca del año creo.

E: ¿Y Como le hablaban de bebé?

P: Siempre como adulto

M: Siempre hablándole bien, no como a los nenes se les habla normalmente.

E: ¿Y recuerdan cuando empezó a articular palabras?

M: A los 2 años y medio más o menos. En el jardín se hacía entender con monosílabos, si,
no, pero no armaba frases. Pero a los 2 años y medio empezó a formular frases, y nos
asombra hoy en día. Tiene un léxico increíble, utiliza palabras que ni nosotros usamos.

E: ¿En algún momento consultó o les preguntó de dónde vienen los bebes?

M: Si, consultó, más que nada cuando yo estaba embarazada de Mateo. Le dijimos que
Jesús quiso que vos vinieras y que me puso una semillita en la panza. Yo le mostraba
la cicatriz de la cesárea y le decía que era una sonrisa que quería decir que mamá estaba
contenta por la noticia.

E: ¿Cómo es la relación de Malena con ustedes?

M: Yo soy más flexible con ellos, él es la figura de autoridad, el que pone los límites. Con el
es, como si te dijese, la ley. Con Malena yo tengo charlas de madre a hija, sobre todo en el
viaje al colegio.

E: ¿Y alguna vez les consultó alguna vez por la diferencia entre los nenes y las nenas?

P: Si, nos preguntó.

M: Nosotros le empezamos a decir que los nenes tienen pene, las nenas vaginas. Le decía
que sus partes eran de ella, que nadie la tenía que tocar ahí en esas zonas.

P: Pero ella nunca vino con ninguna pregunta al principio. Fue cuando llegó Mateo, cuando
ella tenía aproximadamente 3 años, que decía que Mateo tenía un pitito, algo que no era lo
mismo que tenía ella.

E: ¿Con quienes juega?

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M: Acá juega sola, hay mucha diferencia de edad con Mateo, que es más bestia. Ella lo
trata de esquivar en el juego.

E: ¿Y dónde juega?

P: Juega en la habitación, que es su lugar.

E: ¿Ustedes participan del juego?

P: Si, tratamos de participar, pero por lo general llega muy cansada del colegio.

M: Juega mucho en el colegio, capaz que cuando llega acá llega fundida y mira la tele, la
dejamos que haga lo que quiera. Si se pone a jugar y nos hace parte, por supuesto.

E: ¿Cómo es su conducta?

P: Muy buena. Sentimos que nos prueba a veces la paciencia, pero por lo general es muy
buena su conducta.

E: ¿Y con su hermano cómo es?

M: Es muy demostrativa, lo abraza, le habla, pero cuando juega, trata de que sea sola.

E: ¿Y en el jardín?

P: Cuando vamos a algún acto, nos damos cuenta que está reconocida en su grupo de
amigos, e inclusive con los adultos, la señorita tal o el profesor tal.

E: Y en la vida social, cuando aparece gente extraña. ¿Qué actitudes toma?

M: Tímida hasta que entra en confianza.

P: Como que observa, mide la situación. Y cuando ve que no pasa nada, entra en
confianza.

E: ¿Tienen o tuvieron mascotas?

M: Ella quería tener mascotas, pero le empezamos a comprar mascotas artificiales,


peluches de juguete. Hasta que un día le compramos las cotorritas. Una de las cotorras
murió hace un tiempo. Nosotros le explicamos que la cotorrita se había ido al cielo a jugar
con la abuela, con la mamá de él (lo señala a Gastón) que murió hace unos años.

E: Y su humor, en general, ¿Cómo es?

M: Buen humor, alegre, siempre dispuesta.

E: ¿Hay situaciones que hacen que ella cambie ese humor al que ustedes refieren?

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P: Sí, cuando está cansada. No la molestes, porque se pone rebelde, contestona. Se
fastidia.

E: ¿Su salud general cómo es?

M: Re bien, en invierno por ahí tiene episodios de tos, pero solamente eso.

E: ¿Alguna enfermedad que haya tenido que entiendan sea para comentar?

P: Nada, ni varicela. Nada.

M: Solo neumonitis, pero tomó antibióticos y se le pasó.

E: ¿Y recuerdan cuándo fue eso?

P: Sí, fue cuando Malena tenía 2 años y medio, o tres...pero no fue nada grave, solo se le
fue con tomar los antibióticos durante unos días.

E: ¿Atravesó por algún suceso de impacto, alguna situación que ustedes hayan pensado
como traumática para ella, en relación a la familia o amigos?

P: La pérdida de mi vieja, la abuela. Como te contábamos, hoy lo relaciona con la muerte


de la cotorrita. Dice que se fue al cielo a ver a la abuela. Ella murió cuando Malena tenía 1
año y medio.

M: En el colegio son super religiosos. Le meten el tema de la religión hasta acá (se señala
la cabeza). Creo que a ella le sirve ahora para entender o pensar donde está la abuela, que
está en el cielo, jugando...

E: ¿Hubo algún cambio en la familia, algún cambio radical que quieran comentar que
piensen que puede haber influido sobre Malena?

P: La verdad, yo no recuerdo.

M: No, nada. Tiene mucha atención nuestra, de los abuelos.

E: ¿Qué hacen el día de su cumpleaños?

M: Se lo festejamos. En un pelotero, con lo amigos del jardín. Ella elige qué personaje le
gusta para que esté presente en la fiesta. Este año hubo una fiesta de disfraces. Se vistió
de Frozen el personaje de la peli de Disney. Cada cumple es lindo, lo disfruta, se junta con
los amiguitos y van al pelotero.

E: ¿Ella participa en la organización de su cumple?

M: Si, ella elige todo lo que quiere para hacer en su cumple. Tarjetitas, personajes, el
pelotero.

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E: ¿Cómo es un día habitual de la semana en la vida de ella?

M: Te cuento paso por paso si querés. 7 am la despierto. Le pongo los dibus (se refiere a
dibujos animados) en el televisor y le doy jugo de naranja y un sanguchito o galletitas,
hasta 7:20 en donde la cambio yo o se cambia sola. A las 7:40hs vamos caminando al
colegio. La dejo que entre y está hasta las 16:40hs. en el colegio y hay días que la va a
buscar la abuela y otros días la chica que nos ayuda. Llega a las 5:30hs a casa, a veces
está mi mamá, y a veces esta chica que te digo. Los días que tiene patín sale a las 12,
viene a casa, almuerza, duerme la siesta y a las 5 la lleva mi mamá a patín y vuelve a las
7.

E: ¿Y el fin de semana?

P: Ella (refiere a Paola, la mamá) generalmente arregla algo, excepto días como hoy (llovía
mucho el día de la entrevista).

M: Siempre trato de llevármelos a algún lado. Capaz me voy a la casa de mi mamá que
tiene un parque, con pileta, jardín, y me paso todo el día allá. Volvemos a las 7. Esos son
los sábados. Los domingos tratamos de salir a almorzar, o a algún parque para que
jueguen. Porque también es el día en el que el (refiere a Gastón) no trabaja, entonces
aprovechamos para disfrutarlo los cuatro juntos.

E: ¿Y cómo es la relación de Malena con sus pares?

M: Nos dicen las maestras y las mamas que es buena con todos. Si hay algún problema,
se mantiene al margen, no se mete en conflicto.

E: Bueno, para terminar, ¿Cómo es Malena para ustedes?

P: Hoy teniendo dos hijos, comparas. Ella para mi es una fuera de serie. Con Mateo creo
que vamos a tener otro tipo de conflictos. A ella la veo muy independiente. Toma sus
propias decisiones. Pero hay que pararla un poco, porque a los 5 años es complicado.
Capaz que cuando sea más grande, edad de la rebeldía, habrá que pararla un poco. No
quiero ni pensarlo hoy. Pero hoy es buena, es dada, amorosa.

E: ¿Y para vos Paola?

M: Para mi Malena es mi sol. Es especial. Primero porque es la primera, sin menospreciar


a Mateo, pero bueno, estamos hablando de Malena, ¿no?. Pongo mucho de mí en ella. Ella
me tiene como un referente. Eso me alimenta el ego, me hace bien, nos retroalimentamos.
No puedo estar sin Malena. Es todo para mí.

E: Bueno, eso todo. Les agradecemos mucho su tiempo y colaboración.

Nos retiramos del hogar. Fin de la entrevista: 17:39hs.

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