Está en la página 1de 5

HISTORIA DEL TLP

La historia del término se remonta hasta el año 1884. En aquel momento, el psiquiatra británico C H.
Hughes hablaba de un "campo fronterizo" en las enfermedades psicológicas. Este término se popularizó en
un breve plazo como "borderline". En aquel momento describía a pacientes con diferentes cuadros
sintomáticos, que no podían ser asignados con seguridad dentro de las tablas de neurosis ni en el espectro
psicótico.
Fue ya en el año 1938 cuando se utilizó por primera vez el término "borderline" por Adolf Stern dentro del
mundo profesional3 para describir un grupo de pacientes externos que no obtenían provecho del
psicoanálisis clásico y que no encajaban en las categorías estándar de "neurótico" o "psicótico". La
psicopatología en este tiempo estaba conceptualizada como un continuo: "normal" - "neurótico" -
"psicótico". Durante algunos años el término fue usado de forma coloquial por los psicoanalistas para
describir pacientes que, aun teniendo serios problemas de funcionamiento, no entraban dentro de las
categorías diagnósticas y eran difíciles de tratar con los métodos analíticos convencionales.

Debate sobre el cambio de denominación

Se está dando un debate sobre si debe cambiar la denominación de trastorno límite de la personalidad.
Como se dijo antes, el término se originó en la idea (actualmente abandonada) de que algunos pacientes
estarían en el límite entre la neurosis y la psicosis, y el término se hizo oficial en los 80 al ser incluido entre
los trastornos del eje II del DSM-IV6
Se han sugerido algunas denominaciones alternativas como Trastorno de regulación
emocional o Trastorno de disregulación emocional. De acuerdo con la TARA (Asociación para el
tratamiento e investigación de los trastornos de la personalidad) esta terminología tiene las más altas
probabilidades de ser adoptada por la Asociación Americana de Psiquiatría.7 El término preferido por la
Dra. Marsha M. Linehan, pionera de uno de los tipos de terapia dirigida hacia el TLP, es el de Trastorno de
la regulación emocional.
Otro término que ha sido avanzado (por ejemplo, por la psiquiatra Carolyn Quadrio) es el
de Desorganización postraumática de la personalidad (PTPD), reflejando el estatus de la afección que a
menudo se presenta como una forma crónica de trastorno por estrés postraumático(PTSD) y un resultado
común producido por un trauma en el desarrollo o ausencia de vínculos.10

QUE ES EL TLP
Es un trastorno de la personalidad que se caracteriza primariamente por inestabilidad emocional,
pensamiento extremadamente polarizado y dicotómico, impulsividad y relaciones interpersonales
caóticas». El perfil global del trastorno también incluye típicamente una inestabilidad acusada y
generalizada del estado de ánimo, de la autoimagen y de la conducta, así como del sentido de identidad,
que puede llevar a periodos de disociación
Se incluye dentro del grupo B de trastornos de la personalidad, los llamados «dramático-emocionales». Es,
con mucho, el más común de los trastornos de la personalidad.3

FACTORES
Socio-Ambientales:
 Familias Caótico- Inestables: crisis familiares, matrimoniales, dependencias, etc.
 Familias Negligentes y practicantes del Abuso emocional: frialdad con los niños, desmoralización,
etc.
 Vivencias traumáticas: 71% abusos sexuales.
 Maltrato físico y/o psicológico.
 Ausencia de modelos educativos estables.
 Adopción.
 Desestructuración familiar.
 Deficiente o inexistente red de apoyo fuera de la familia.
 Sociedades de rápida modernización. Ambientes urbanos.
C) Factores Genéticos:
 Heredabilidad 69%.
 5 veces más frecuente en los familiares de primer grado que en la población general.
 Entre gemelos univitelinos la concordancia de TLP es más alta que en los bitelinos.
 Se están estudiando múltiples genes: gen trasportador de serotonina, gen de la monoamino
oxidasa A, gen del trasportador de Dopamina y el gen del péptido inhibidor de la gastrina.
clínica del tpl

 Inestabilidad emocional.
 Alteración de la identidad, incertidumbre ante temas vitales,alteración de la conducta alimentaria,
promiscuidad sexual.
 Comportamiento amenazante, chantajista y manipulativo.
 Inestabilidad en las relaciones interpersonales, pasando de la idealización a la devaluación.
 Responde de una forma exagerada a nimias frustraciones, respuestas infatiles, inmaduras.
 Descontrol de los impulsos, con auto y heteroagresividad. Como resultado del comportamiento de
autoinflingirse malos tratos o por los intentos de suicidio fallidos, se puede producir alguna
minusvalía física.
 Frecuente abuso de sustancias psicoactivas.
 Frecuentes y rápidos cambios de humor, ideación paranoide transitoria, descompensaciones de tipo
psicótico.
 Frecuentes pérdidas de trabajo, interrupciones de los estudios y rupturas matrimoniales.
áreas que se ven mas afectadas
• Área emocional: ansiedad, irritabilidad, ira y su expresión con respuestas emocionales cambiantes
y excesivas y con descompensaciones depresivas.
• Área interpersonal: relaciones caóticas, intensas y difíciles. Intensos esfuerzos para evitar el
abandono.
• Área conductual: conducta impulsiva, abuso de drogas, conductas bulímicas, delictivas,
promiscuidad sexual. Conducta suicida y parasuicida.
• Área cognitiva: desregulación del pensamiento, fenómenos de despersonalización, disociación, etc.
• Problemas de identidad: falta de sentido de sí
mismo, sentimientos de vacío, duda de su propia
identidad.
síntomas y trastornos asociados
• Los sujetos con trastorno límite de la personalidad pueden presentar un patrón de infravaloración de
sí mismos en el momento en que están a punto de lograr un objetivo (p. ej., dejar los estudios justo
antes de graduarse, presentar una grave regresión después de haber estado hablando de los
progresos de la terapia, destruir una buena relación en el momento en que parece claro que la
relación podía tener continuidad).
síntomas dependientes del sexo
• El patrón de comportamiento que se observa en el trastorno límite de la personalidad ha sido
identificado en muchas partes del mundo. Los adolescentes y los adultos jóvenes con problemas de
identidad (especialmente cuando se acompañan de consumo de sustancias) pueden mostrar
comportamientos pasajeros que dan la impresión errónea de ser un trastorno límite de la
personalidad.
• Estos casos están caracterizados por la inestabilidad emocional, los dilemas «existenciales», la
incertidumbre, la ansiedad provocada por las decisiones que hay que tomar, los conflictos en la
orientación sexual y las presiones sociales contradictorias para elegir una profesión. El trastorno
límite de la personalidad se diagnostica con preferencia en mujeres (alrededor del 75 %).
ASPECTOS COMPORTAMENTALES
Algunos de los síntomas conductuales más llamativos presentes en los sujetos con un TLP son los
siguientes: a) niveles elevados de inconsistencia e irregularidad, b) patrones de apariencia cambiante y
vacilante al igual que su voz, c) niveles de energía inusuales provocados por explosiones inesperadas de
impulsividad, d) estados de ánimo contrarios y su equilibrio emocional se halla constantemente en un tira y
afloja, e) comportamientos recurrentes de automutilación o suicidio (debidos a cambios repentinos y
endógenos de sus impulsos), f) conducta paradójica en sus relaciones interpersonales (a pesar de buscar la
atención y el afecto, lo hacen de un modo contrario y manipulativo, lo cual suscita el rechazo), g)
excesivamente dependientes de los demás, h) sentimiento aterrador acerca de la soledad, i)
comportamientos frecuentes dirigidos a protegerse de la separación, j) frecuentes chantaje emocional y
actos de irresponsabilidad (suicidio, juego patológico, abuso de sustancias psicoactivas), y k) recurrentes
comportamientos autolesivos y amenazas o intentos de suicidio.
ASPECTOS COGNITIVOS A continuación describimos brevemente algunos aspectos cognitivos
frecuentes en el TLP: a) emociones contrarias, pensamientos fluctuantes y actitudes ambivalentes hacia los
demás e incluso hacia sí mismo, b) falta de propósitos para estabilizar sus actitudes o emociones, c)
incapacidad para mantener estables sus procesos de pensamiento, lo cual produce una regresión a un
pensamiento cuasipsicótico, con ideas paranoides y síntomas disociativos, d) falta de un sentido estable de
quiénes son, e) sentimientos de vacío, pensamientos anticipatorios de abandono y todo lo que implica tener
una autoimagen insegura, f) temor excesivo a que les desprecien, g) las personas significativas para los
sujetos con un TLP se mueven entre la idealización y la devaluación repentina, h) suelen regresar a etapas
anteriores del desarrollo cuando se ven en situaciones estresantes (así los niveles de tolerancia a la
ansiedad, el control de impulsos y la adaptación social se vuelven inmaduros), i) frecuentes autorreproches,
autocastigos y autocríticas, j) inestabilidad emocional, k) dificultades para mantener un sentido estable de
su identidad, con sensaciones crónicas de vacío y aburrimiento, y l) constante predicción del abandono por
parte de alguien querido, lo cual les lleva a manifestar ansiedad, culpa, depresión y hostilidad.
ASPECTOS FISIOLÓGICOS Dentro del apartado de aspectos fisiológicos podríamos incluir los
siguientes: a) frecuentes cambios, desde la normalidad a la depresión o a la excitación, desde la euforia a la
apatía más intensa, es decir, no adaptan sus estados de ánimo a la realidad, b) el estado de ánimo dominante
suele ir acompañado por sus correspondientes reacciones fisiológicas, como, por ejemplo, la apatía o el
abatimiento, pero cuando pierden el control dan paso a expresiones contrarias, como agitación o excitación
física, y c) la característica central es la impulsividad; tanto el temperamento como las acciones presentan
un carácter voluble e irreflexivo, con síntomas de hiperactividad, labilidad y distraibilidad extremas.

Las investigaciones centradas en los grupos propuestos de naturaleza medioambiental ofrecen los
siguientes datos: 1) Separación o pérdida parental: Entre un 37% y un 64% de los pacientes límite informan
haber vivido importantes separaciones o pérdidas en la infancia, lo cual, además de ser un aspecto común
entre los sujetos con un TLP, parece ser también un factor discriminativo entre pacientes psicóticos,
pacientes con trastornos afectivos o pacientes con otros trastornos de la personalidad. 2) Implicación
parental alterada: Los pacientes con un trastorno límite de la personalidad normalmente perciben la
relación con sus madres como altamente conflictiva, distante o sin ningún compromiso o entrega afectiva.
Sin embargo, la ausencia del padre o su falta de implicación es un aspecto incluso más decisivo que los
problemas que pueda tener el niño con su madre. Por otro lado, el hecho de no mantener relaciones
adecuadas con ninguno de los padres, es un factor más específico y patogénico para el trastorno que tener
enfrentamientos con uno solo. 3) Abuso en la infancia: Tanto el abuso físico como sexual en la infancia son
relativamente comunes en pacientes diagnosticados con el trastorno lí- mite, aunque, en general, el primero
de ellos no es significativamente más frecuente al compararse con sujetos controles. No ocurre lo mismo
con el abuso sexual, ya que éste aparece, de forma consistente, con una significativamente mayor
frecuencia entre los pacientes límite respecto a sujetos depresivos o con otros trastornos de la personalidad.

PSICOTERAPIA
• Se han desarrollado en los últimos años algunos tipos específicos de psicoterapia para el TLP. Los
pocos estudios efectuados hasta la fecha proporcionan determinaciones seguras sobre la eficacia de
las mismas, pero sugieren que las personas diagnosticadas de TLP pueden beneficiarse en al menos
alguna de las medidas resultantes.
• Una simple terapia de soporte por sí sola puede mejorar la autoestima y movilizar las fuerzas
existentes en los individuos con TLP. Las psicoterapias específicas pueden implicar sesiones de
varios meses, o como suele ser particularmente común en los trastornos de la personalidad, varios
años.
• La psicoterapia habitualmente puede estar dirigida a individuos o grupos.
• La terapia de grupo puede ayudar en el aprendizaje y la práctica de habilidades interpersonales y
autoconsciencia en los afectados por TLP aunque las tasas de abandono pueden ser problemáticas.
TERAPIA COGNITIVO CONDUCTUAL
• La Terapia cognitivo-conductual (TCC) es el tratamiento psicológico más ampliamente usado para
trastornos mentales, pero se ha mostrado menos eficaz en el TLP, debido parcialmente a las
dificultades para desarrollar una relación terapéutica y una adhesión al tratamiento.
• Un estudio reciente encontró un número de beneficios sostenidos gracias a la TCC, además de el
habitual tratamiento, tras una media de 16 sesiones al año. La desensibilización y reprocesamiento
por movimientos oculares (EMDR) es un tratamiento asociado al TLP.
• Es semejante a la terapia cognitivo conductual y se contempla como un tipo de ésta, pero también
incluye técnicas encaminadas a facilitar un procesamiento emocional completo y llegar a acuerdos
con los recuerdos traumáticos.
Terapia Dialéctico-Conductual
• Fue desarrollada en 1990, como una intervención para pacientes con conductas suicidas. Esta
terapia se deriva de las técnicas cognitivo-conductuales (y se puede considerar una forma de terapia
cognitivo-conductual) pero se centra en el intercambio y la negociación entre el terapeuta y el
cliente, entre lo racional y lo emocional y entre la aceptación y el cambio (de ahí el nombre de
dialéctica).
• Los objetivos de la terapia son acordados, aunque se priorizan los temas de autolesiones.
• El componente nuclear es el aprendizaje de nuevas competencias, incluyendo la "conciencia plena"
(meditación atenta), eficiencia interpersonal (p.ej. Asertividad y habilidades sociales), manejo
adaptativo de la angustia y las crisis y la identificación y la regulación de las reacciones
emocionales.
Terapia cognitiva focal de esquemas
• La terapia de esquemas es una intervención de planteamiento integrativo basado en técnicas
cognitivo-conductuales o técnicas de adquisición de competencias junto con la teoría de la relación
de objeto y elementos gestálticos. Fue desarrollada en 1980.
• Se centra directamente en los aspectos más profundos de la emoción, la personalidad y los
esquemas (modos fundamentales de categorizar y reaccionar frente al mundo.
• El tratamiento también se centra en la relación con el terapeuta (incluyendo un proceso de
"adopción limitada"), la vida diaria fuera de la terapia, y las experiencias traumáticas de la infancia.
• Algunas investigaciones recientes restringidas sugieren que es significativamente más eficaz que la
psicoterapia enfocada a la transferencia solamente, con la mitad de los individuos TLP evaluados
como completamente recuperados tras 4 años y con dos tercios mostrando mejoras clínicamente
significativas.