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Definiciones filosóficas

ACCIDENTE (lat. accidens): Lo que no es en sí, sino en otro. Es decir, que para existir necesita un sujeto de inhesión (un

color, un tamaño, una virtud, que existen, pero en algo o alguien que es azul, que mide tanto, que es prudente,
etcétera). Se opone a la sustancia (vid.), lo que es "en sí". Distinguía Aristóteles nueve accidentes, que, con la sustancia
forman las diez CATEGORIAS (vid.) o géneros supremos del ser. Se distingue este accidente categorial del accidente
lógico (o PREDICABLE, vid.), que es una forma de atribución por la que decimos de un sujeto algo que no forma parte de
la esencia del mismo ni le acompaña siempre. Por ejemplo, del hombre el ser bajo o rubio, etcétera.

ALMA Aposteriori (lat. anima): Principio de vida de los seres vivos. Aquello de que resulta la condición de viviente. Es el
objeto de la psicología, llamada originariamente De Anima (sobre el alma). Modernamente se ha restringido el concepto
de alma -y el objeto de la psicología- al alma sensitiva o dotada de algún modo de conciencia, excluyendo del mismo el
alma o vida vegetal. En un sentido más restringido -y vulgar- se dice sólo del alma racional humana, dotada de
sustancialidad e inmortal.

CATEGORIA: En un sentido general: noción que sirve para la dirección del pensamiento o de su expresión (tal pueblo, por
ejemplo, no posee las mismas categorías mentales que nosotros). Platón y Aristóteles le dieron el sentido de géneros
supremos de la realidad o división última de cuanto hay en grandes grupos lógicamente deducidos. Abarcan todo cuanto
es y a alguno de ellos se llega ascendiendo desde la cosa concreta a su especie, a su género próximo, remoto... género
supremo. Son: la sustancia (ser en sí) y el accidente (ser en otro). Este se divide en nueve (cantidad, cualidad, relación,
etcétera). Cuando se considera (en lógica) a las categorías como sujetos posibles de predicación se llaman
PREDICAMENTOS. Kant llamó categorías a unas formas a priori de segundo grado, radicadas en el entendimiento, que
hacen posibles los "juicios sintéticos a priori" en las ciencias de la Naturaleza.

CAUSA (lat. causa): Decimos de algo que es causa cuando de alguna manera comunica el ser o influye en la producción
de otro ser, su efecto. Se distingue del mero principio (la causa es principio, pero no todo principio es causa), de la
ocasión y de la condición. La filosofía clásica dividía la causa en: material, formal, eficiente y final. Las dos primeras
(intrínsecas) obran desde dentro del ser, fundiéndose; las otras (extrínsecas), desde fuera. La eficiente, por impulsión; la
final, por atracción a través de la mente de quien actúa (sea el artista humano, sea Dios en el orden de la Creación).
Comprender un ser es conocer sus causas. Así, la ciencia ha sido definida como causarum cognitio.

DEVENIR (lat. feri): Cambio o MOVIMIENTO (vid.).

DEVOCION: Disposición de ánimo que abre el alma a Dios Afecto o sentimiento concomitante a esta apertura a lo
sobrenatural.

ESPIRITU: Se dice del alma racional y también del entendimiento y voluntad (facultades espirituales). Asimismo, se habla
metafóricamente del espíritu de un pueblo, de una civilización, una escuela, etcétera, para indicar sus características
superiores"religiosas o intelectuales.

LOGOS: La raz�n, considerada como orden explicativo del Universo, o como el saber que Dios tiene de s� mismo
(Verbo).

NIHILISMO: T�rmino que se aplica a algunas teor�as para indicar que sus consecuencias, directamente o por
"reducci�n al absurdo", conducen a la negaci�n de la realidad o a su no inteligibilidad (ej.: "el fenomenismo de Hume
esuna forma de nihilismo").

POTENCIA: En general, principio de movimiento o cambio. En el aristotelismo, principio metaf�sico (capacidad de ser)
que, unido al ACTO (vid.), explica la realidad del MOVIMIENTO (vid.). Las cosas naturales tienen un ser o realidad (acto),
pero tambi�n numerosas disposiciones o potencias cuya realizaci�n sucesiva las hace seres en movimiento, a
diferencia de Dios, que es acto puro, sin mezcla de potencia.
TRASCENDENTAL: Aquello que trasciende (vid. TRASCENDENCIA). En lenguaje kantiano, lo puro o relativo a las
condiciones a priori del conocimiento o de la acci�n

TELEOLOGICO: Lo que est� dirigido a un fin o posee un sentido. Teor�a de los fines..

(En griego: teleos: fin; logos: doctrina). La teleología es una doctrina idealista, según la cual, todo en la Naturaleza existe para un
determinado fin. Algunos partidarios de esta teoría consideran que todo en el mundo fue creado por dios de tal manera que cada cosa
sirva de medio para otra. Engels ridiculizó la concepción de los teleólogos, para quienes “los gatos fueron creados para devorar a los
ratones, y los ratones, para ser devorados por los gatos, y toda la Naturaleza, para demostrar la sabiduría del creador”. Otros
defensores de la teleología (Aristóteles, Hegel) afirmaban que en la base de la estructura de los organismos reside un fin interno que
predetermina el rumbo del desarrollo de los vegetales y de los animales, y que este fin fue dado por dios, vertido en la idea, &c. El
materialismo dialéctico enseña que sólo la actividad del hombre se caracteriza por tender a un fin, actividad que, por otra parte, está
determinada por las condiciones objetivas de su existencia y ante todo, por las condiciones materiales de la vida de la sociedad. La
conformidad hacia un fin que se observa en la estructura y en la actividad vital de los organismos en el mundo orgánico es, pues, el
resultado de la selección natural.