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Complejos y Trastornos de personalidad

1. Complejos:

Francisco Novoa, educador de profesión, con 18 años de trabajo e investigación en el


área de desarrollo y excelencia personal, los complejos son una respuesta ante un
estímulo externo, pero dicha respuesta viene condicionada por algún factor o "programa"
que está en el inconsciente.

El inconsciente del individuo lo podemos comparar con un espiral que desde el momento
de la gestación, y más aún después del nacimiento, comienza a absorber y formar criterios
de vida, los cuales Novoa llama "programaciones". En la medida que el individuo adquiere
educación y experiencias, forja sus criterios de vida, que pueden durar por siempre. Cuando
se produce un estímulo externo, éste pasa por el espiral del inconsciente y de allí saca las
respuestas en base a las experiencias pasadas.

Muchas programaciones dejan resultados negativos dentro del individuo y es por eso que
tantas veces la persona no sabe por qué reacciona de determinada forma ante los
acontecimientos cotidianos, indicó Novoa.

De los 0 a los 8 años de edad los padres forjan el 90 por ciento de los criterios de vida de
sus hijos a través de la educación y el ejemplo, que son cruciales durante la vida adulta del
individuo. Estos criterios que inculcan los padres tienen mucho que ver con lo que le dicen
a su hijo, porque para los niños lo más importante es su relación con el mundo a través de
sus padres, ya que asumen los criterios de éstos como verdades. Por ejemplo, si los padres
le dicen al niño que es bruto y se lo repiten con frecuencia, llega el momento en que el niño
coloca esta apreciación en su espiral inconsciente, la cual se convierte en una programación
y se genera el complejo de inferioridad.

Una vez que el ser humano asume como verdad algo así, comienza a dar respuestas que
corroboren dicha verdad, porque una de las cosas que más le genera conflicto es entrar en
controversia con su verdad interna y por ello la defiende consciente o inconscientemente.
Muchas veces se produce la paradoja de que esa persona que se cree inferior comienza a
obtener resultados positivos y satisfactorios con su desempeño en un determinado aspecto,
pero como esto es incongruente con la verdad interna que le recuerda que es bruto, adopta
conductas que invaliden su actuación brillante.

Este tipo de situaciones que tangible y conscientemente resultan desagradables porque


reafirman una situación de inferioridad, internamente a nivel del inconsciente producen
"tranquilidad", ya que no hay contradicción con la verdad interna.

Esa "tranquilidad" es el primer beneficio que obtiene el individuo cuando reafirma su


verdad, situación que es absolutamente inconsciente, porque se desarrolla como un diálogo
tan íntimo que el mismo individuo no lo escucha. Del otro lado están los beneficios más
directos, tales como la comodidad, porque al constatarse su "incompetencia" o
"inferioridad", se logra la excusa perfecta: yo no puedo, yo no soy capaz, no me exijan más.
Mientras la persona no logre detectar ese juego interno, no puede superar la situación de
inferioridad.

Desde la óptica de Francisco Novoa, existen dos extremos que se registran como
complejos:

superioridad o inferioridad ante las cosas, y de allí se desprende gran cantidad de


complejos específicos que están relacionados con las actividades individuales de cada ser
humano.

Por lo general, una persona con complejo de inferioridad subutiliza sus posibilidades,
mientras que quien padece complejo de superioridad no conoce límites, lo que la lleva a
estrellarse ante determinadas situaciones que van más allá de sus conocimientos y
capacidades. Incluso, la frustración que genera el impacto debido a un complejo de
superioridad puede desencadenar complejos de inferioridad.
Los síntomas

Tendencia a la pereza, a abandonar retos, olvidar las metas, chocar estrepitosamente ante
situaciones por haber exagerado las potencialidades, en fin, resultados muy negativos de
carácter repetitivo, son las características que Francisco Novoa detecta en una persona que
sufre algún complejo. En este sentido, Argelia Melet señaló que los tres problemas más
frecuentes que llevan a una persona hasta su consulta -por trastornos de
personalidad/complejos son la dificultad en el desempeño social y logro de metas, la
ansiedad (especie de temor inespecífico y sin motivos) y la depresión (entendida como una
suerte de derrota psicológica y biológica ante las dificultades). Otros síntomas de estos
problemas son la pérdida de sueño y apetito, incapacidad para concentrarse, preocupación
irracional por todo -especialmente por el futuro- y temor a actuar, ya sea porque no siente
ánimos para hacerlo o porque psicológicamente duda ante el más mínimo problema.

2. Trastornos de la Personalidad:
Son un conjunto de perturbaciones o anormalidades que se dan en las dimensiones
emocionales, afectivas, motivacionales y de relación social de los individuos.

Los trastornos de personalidad se incluyen como trastornos mentales del Eje II en el


Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación
Estadounidense de Psiquiatría, y en la sección de trastornos mentales y del comportamiento
en el manual CIE de la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Personalidad se define psicológicamente, como rasgos mentales y de comportamiento


permanentes que distinguen a los seres humanos.

Un trastorno de personalidad se define como experiencias y comportamientos que


difieren de las normas sociales y expectativas. Las personas diagnosticadas con un trastorno
de la personalidad pueden tener alteraciones en la cognición, emotividad, funcionamiento
interpersonal o en el control de impulsos. En general, los trastornos de personalidad se
diagnostican al 40-60 % de los pacientes psiquiátricos y representa el diagnóstico
psiquiátrico más frecuente.
Estos patrones de conducta son típicamente asociados con alteraciones sustanciales en
algunas tendencias de comportamiento de un individuo, por lo general involucran varias
áreas de la personalidad, y casi siempre se asocia con perturbaciones significativas en la
esfera personal y social. Además, un trastorno de personalidad es inflexible y se extiende a
muchas situaciones, debido en gran parte al hecho de que tales comportamientos anormales
son ego sintónicos, en el que los elementos de la conducta, pensamientos, impulsos,
mecanismos y actitudes de una persona están de acuerdo con el Yo y con la totalidad de su
personalidad; y por tanto, se percibe como adecuados por el afectado. Este comportamiento
puede suponer estilos de afrontamiento desadaptativos que pueden conducir a problemas
personales y otros trastornos comórbidos, tales como desórdenes de ansiedad muy severos,
trastornos depresivos y, aunque con menor frecuencia, trastornos bipolares. Los trastornos
límites y mixtos de la personalidad comparten características muy parecidas a este último
trastorno, estando en ocasiones asociados. La aparición de estos patrones de
comportamiento por lo general se remonta al principio de la adolescencia y el comienzo de
la edad adulta y en algunos casos, a la infancia.

Fundamentación

Los desajustes o trastornos son un producto de diferentes causas biológicas o


medioambientales y, aunque haya que hacer clasificaciones según ciertas categorías
comúnmente aceptadas, el diagnóstico debe hacerse de forma individual. Hay que tener
presente que la misma causa puede tener síndromes diferentes y un síndrome determinado
puede ser la manifestación de causas diversas, condicionada por la constitución biológica y
el medio familiar, escolar y social. Aunque no todos los trastornos de personalidad llevan a
conductas de inadaptación social, hay una frecuencia de que las perturbaciones emocionales
dan como consecuencia un desajuste social.

Clasificación

Los dos principales sistemas de clasificación para los trastornos mentales son:

CIE: Manual de la Organización Mundial de la Salud (OMS)


DSM: Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación
Psiquiátrica de Estados Unidos.

Lista de Trastornos de la Personalidad según el DSM-IV

El Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales de la Asociación Psiquiátrica


de Estados Unidos menciona diez trastornos de personalidad, los cuales se agrupan en
tres grupos:

Grupo A trastornos raros o excéntricos

Trastorno paranoide de la personalidad, personalidad paranoide

caracterizado por la suspicacia y la desconfianza. las intenciones de los demás son


interpretadas como maliciosas

trastorno esquizoide de la personalidad, personalidad esquizoide

Caracterizado por la inhibición emocional y el retraimiento. el individuo con este trastorno


se siente más cómodo estando solo y relacionándose poco con los demás.

Trastorno esquizotípico de la personalidad, personalidad esquizotípica

Caracterizado por las dificultades para las relaciones sociales asociado con malestar agudo así
como distorsiones de pensamiento y de percepciones junto con excentricidades del
comportamiento

Este grupo de trastornos se caracteriza por un patrón penetrante de cognición (por ej.
sospecha), expresión (por ej. lenguaje extraño) y relación con otros (por ej. aislamiento)
anormales. Son individuos retraídos, fríos, suspicaces o irracionales.

Grupo B trastornos dramáticos, emocionales o erráticos

 Trastorno antisocial de la personalidad, personalidad antisocial

Caracterizado por un patrón de desprecio y violación de los derechos de los demás.


Falta de control de los impulsos e irresponsabilidad persistente sin remordimientos
ni culpabilidad.
 Trastorno límite de la personalidad, personalidad límite Borderline
Caracterizado por un estilo inestable en las relaciones, la autoimagen y la
afectividad. Con grandes esfuerzos para evitar el abandono real o imaginario. Son
frecuentes en este tipo de personalidad los intentos de suicidio.

 Trastorno histriónico de la personalidad, personalidad histriónica. Caracterizado


por una excesiva emotividad y una búsqueda de atención. Fácilmente sugestionable,
utiliza el aspecto físico para llamar la atención con un comportamiento sexualmente
provocador y seductor.

 Trastorno narcisista de la personalidad, personalidad narcisista. Caracterizado por la


grandiosidad, una necesidad de admiración y una falta de empatía. Con fantasías de
éxito ilimitado, poder, brillantez, belleza o amor imaginarios.

Estos trastornos se caracterizan por un patrón penetrante de violación de las normas


sociales (por ej. comportamiento criminal), comportamiento impulsivo, emotividad
excesiva y grandiosidad. Presenta con frecuencia acting-out (exteriorización de sus rasgos),
llevando a rabietas, comportamiento auto-abusivo y arranques de rabia. Son individuos
melodramáticos, susceptibles, buscan atención, estados de ánimo lábiles, con frecuencia
superficiales y muchas veces tienen conflictos interpersonales intensos.

Grupo C trastornos ansiosos o temerosos

 Trastorno de la personalidad por evitación, personalidad fóbica o evitativa.


 Trastorno de la personalidad por dependencia, personalidad dependiente.
 Trastorno obsesivo-compulsivo de la personalidad, trastorno anancástico de la
personalidad o personalidad obsesiva-compulsiva.

Este grupo se caracteriza por un patrón penetrante de temores anormales, incluyendo


relaciones sociales, separación y necesidad de control. Son individuos ansiosos, tensos, con
frecuencia con un control extremo.

Diagnóstico según el DSM IV


El DSM-IV enumera los criterios diagnósticos generales que debe cumplir un trastorno de
la personalidad, además de los criterios específicos para cada trastorno de la personalidad
en particular:

 A. Un patrón permanente de experiencia interna y de comportamiento que se aparta


acusadamente de las expectativas de la cultura del sujeto. Este patrón se manifiesta
en dos (o más) de las áreas siguientes:

1. Cognición (p. ej., formas de percibir e interpretarse a uno mismo, a los demás y a
los acontecimientos).
2. Afectividad (p. ej., la gama, intensidad, labilidad y adecuación de la respuesta
emocional)
3. Actividad interpersonal.
4. Control de los impulsos.

 B. Este patrón persistente es inflexible y se extiende a una amplia gama de


situaciones personales y sociales.

 C. Este patrón persistente provoca malestar clínicamente significativo o deterioro


social, laboral o de otras áreas importantes de la actividad del individuo.

 D. El patrón es estable y de larga duración, y su inicio se remonta al menos a la


adolescencia o al principio de la edad adulta.

 E. El patrón persistente no es atribuible a una manifestación o a una consecuencia


de otro trastorno mental.

 F. El patrón persistente no es debido a los efectos fisiológicos directos de una


sustancia (p. ej., una droga, un medicamento) ni a una enfermedad médica (p. ej.,
traumatismo craneal

Trastorno de la Personalidad vs. Personalidad Sana

Un trastorno de personalidad es un modo patológico de ser y comportarse que:


 Es omnipresente, se pone de manifiesto en la mayor parte de las situaciones y
contextos, y abarca un amplio rango de comportamientos, sentimientos y
experiencias.
 No es producto de una situación o acontecimiento vital concreto, sino que abarca la
mayor parte del ciclo vital del individuo.
 Es inflexible, rígido.
 Dificulta la adquisición de nuevas habilidades y comportamientos, especialmente en
el ámbito de las relaciones sociales: perjudica el desarrollo del individuo.
 Hace al individuo frágil y vulnerable ante situaciones nuevas que requieren
cambios.
 No se ajusta a lo que cabría esperar para ese individuo, teniendo en cuenta su
contexto sociocultural.
 Produce malestar y sufrimiento al individuo o a quienes le rodean: provoca
interferencias en diversos ámbitos (social, familiar, laboral, etc.)
 El malestar es más bien consecuencia de la no aceptación por parte de los demás del
modo de ser del individuo más que una característica intrínseca del trastorno: en
general suelen ser egosintónicos (de acuerdo con el Yo).
 Por lo antedicho, la conciencia de enfermedad o anomalía es escasa o inexistente.

En cambio una personalidad sana responde a las siguientes características:

 Adaptativa.
 Flexible.
 Funcionamiento autónomo y competente en diferentes áreas de la vida.
 Habilidad para establecer relaciones interpersonales satisfactorias.
 Capacidad para conseguir metas propias, con el consiguiente sentimiento de
satisfacción subjetiva

Bibliografía:

 López-Ibor Aliño, Juan J. & Valdés Miyar, Manuel (dir.) (2002). DSM-IV-TR.
Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales. Texto revisado.
Barcelona: Editorial Masson. ISBN 978-84-458-1087-3.
 Millon, Theodore & Davis, Roger D. Trastornos de la personalidad. Más allá del
DSM-IV. Primera edición 1998. Reimpresiones 1999 (2), 2000, 2003, 2004.
Barcelona: Editorial Masson. ISBN 978-84-458-0518-3.

 Grossman, Seth & Millon, Carrie & Meagher, Sarah & Ramnath, Rowena.
Trastornos de la personalidad en de la vida moderna. Primera edición 2001,
segunda edición 2006. Barcelona: Editorial Masson & Elsevier. ISBN 978-84-458-
1538-0