Está en la página 1de 44

1

UNA NOVELA ORIGINAL DE


ISMAEL GOMEZÍA

DISEÑO DE PORTADA:
EMANUEL SORIAN
3

“Cuando llega el calor, fiebre de amor;


Cuando llega el calor, se enamora el corazón”

CAPÍTULO 1

El calor no tardó en llegar en mayo, justo un mes antes del verano a la


costa levantina. Los días de playa eran apetecibles para cualquiera que
viviera o pasara las vacaciones estivales en Alicante.

Esmeralda Rojas Marcos era una joven venezolana que llevaba


cinco años viviendo en Alicante. Era bella, bella como el mar; su cabello
era de un color castaño de belleza exquisita, ondulado y largo. Ese
verano se había quedado sin trabajo, pues había perdido su puesto
como teleoperadora en una empresa de taxis. La empresa decidió que
por falta de más taxis no podían seguir manteniendo el personal de la
central de Torretaxi. Esmeralda Rojas Marcos estaba muy contenta con
ese trabajo cuando empezó en el mes de abril. Pero tal alegría le duró
solo treinta días.

Topacio Rojas Marcos era una de las hermanas de Esmeralda,


que tenía 24 años; Topacio tenía uno más, había cumplido 25 en mayo;
había trabajado con sus hermanos Esmeralda y Ezequiel en la misma
empresa de taxis. Topacio tenía el cabello negro azabache pero lo que
más destacaba en ella eran sus preciosos ojos verde esperanza. Su
sonrisa era tan bella como la de su hermana Esmeralda.

Ezequiel era el hermano menor, tenía 21 años. Era castaño, de


ojos marrones, su estatura era 1,70; en lo cual le ganaban sus hermanas,
que medían 1,80. Ezequiel era llamado familiarmente “Zequi”. Tenía
problemas con sus padres por negarse a asistir a misa los domingos,
pues él se consideraba cien por cien agnóstico.

Esmeralda y Topacio sí acudían a la iglesia con sus padres, solo


que Topacio era más devota que su hermana, que, aunque tenía fe,
pensaba que cada cual debe adorar a Dios a su manera. Topacio era la
única que había sido bautizada por sus padres cuando aún era bebé.

Mauricio Alberto Rojas era el padre de Esmeralda, Topacio y


Ezequiel; era un hombre algo severo y estricto que no soportaba mucho
a Zequi. Amatista de Rojas Marcos era la esposa de Mauricio Alberto, al
que, para acortarle el nombre, llamaba “Mauberto”. La mujer, de 46 años
amaba a sus tres hijos por igual, pero por desgracia su marido le hacía la
vida un poco difícil cuando criticaba con dureza los defectos de
Ezequiel, a quien parecía tener manía y animadversión, pese a que se
suponía que debía tratarle con cariño y respeto.
Amatista era morena, pero estaba teñida de rubia. Tenía unos
bonitos ojos castaños, de nariz ovalada y labios gruesos muy
pronunciados. Años atrás había acogido en su casa a su sobrina Paola
Rojas Marcos, que se había quedado huérfana tras morir sus padres en
los atentados del 11 de septiembre de 2001 en Nueva York.
4
Paola era una morena muy sensual de ojos negros que respetaba
las creencias de sus tíos, pero iba por su camino, como Zequi, que era
una víctima del maltrato psicológico de su padre, pero estaba
acostumbrado, lo cual odiaba Topacio, quien muy dentro de sí deseaba
llevarse a su hermano a vivir a otro lugar cuando tuviera dinero para
alquilar un piso para los hermanos Rojas Marcos junto a Paola, a quien
Mauricio Alberto despreciaba por no ser católica como la mayor parte
de la familia. Topacio respetaba a su padre, pero opinaba igual que
Zequi, la mayoría de las veces no parecía ni la sombra del “intachable
santo” al que conocían, respetaban y hasta admiraban los feligreses de
su parroquia.
Zequi era un gran aficionado a las telenovelas que no se perdía
ni una, las veía todas y lo sabía todo sobre el tema. Su favorita era La
Usurpadora, producción mexicana que había visto entera como treinta
veces y nunca se cansaba. Esmeralda era también aficionada a las
telenovelas y odiaba a la gente que las llamaba despectivamente
“culebrones”, pues tal adjetivo le parecía hasta un insulto al género que
durante años disfrutaba en las sobremesas de Televisión Platino, su
canal favorito. Su telenovela favorita la había visto precisamente por ese
canal; se titulaba Luz María, la cual batió récords de audiencia en
España.

Rocío Gala Prieto era la mejor amiga de Esmeralda, que también


se había visto afectada por el despido de Torretaxi, pues también
trabajaba con los hermanos Rojas Marcos.

En Madrid, un guapísimo joven americano llamado Andrew


Stevenson King, que trabajaba como teleoperador en Taximad, una
empresa de taxis de Madrid en la que llevaba trabajando un año desde
que su padre, que hasta hacía poco era un humilde taxista. Aunque
nacido en Nueva York, Andrew siempre había vivido en Madrid desde
que cumplió los 10 años, por lo cual hablaba español perfectamente.

George David Stevenson Willem era un hombre humilde que a


pesar del éxito de la empresa seguía viviendo en el barrio de siempre,
en La Latina.

Andrew tenía un hermano gemelo idéntico a él. Sus rostros eran


como dos gotas de agua; estaban muy unidos, lo sabían todo el uno del
otro. Alexander James también se crió en Madrid al igual que su
hermano Andrew, quien para acortarle el nombre le llamaba Alexei.

Jeremy Williams Thomas era el mejor amigo de Andrew. Era un


guapo muchacho, rubio de ojos azules que volvía locas a casi todas las
féminas a su alrededor, aunque su vanidad había echado a muchas de
ellas atrás.

Fernanda Sánchez, más conocida como “Fer” era otra de las


amigas de Esmeralda que salía mucho con ella y con Rocío Gala, a quien
5
conocía desde niña, pues fueron al mismo colegio en México.
Compartían piso en el centro de Alicante, muy cerca de la Playa del
Postiguet.
6

CAPÍTULO 2

Andrew fue llamado por su padre, quien le preguntó dónde querían ir


de vacaciones de verano su gemelo y él; lo tenían muy claro, ambos
querían ir a Alicante.

Por tierras de la costa azul, Esmeralda dijo a sus hermanos que


no pensaba buscar trabajo en todo el verano, pues tenía la esperanza de
que volvieran a contratarles en Torretaxi cuando tuvieran más socios. A
sus hermanos les pareció bien y pensaban lo mismo, pero cuando
Mauricio Alberto oyó la conversación le gritó a Zequi que se olvidara de
esa idea, pues no soportaba que estuviera desempleado; quería a toda
costa meterle en una empresa de construcción, lo cual Ezequiel odiaba.
Amatista impidió que eso sucediera e impulsó a Zequi a buscar empleo
en los supermercados de Alicante, lo que no gustó nada a Mauberto,
que quería ver a su hijo trabajar muy duro; y es que veía el trabajo de
supermercado como un “empleo de maricas”. Zequi no deseaba trabajar
de albañil, pues lo consideraba una “bajeza”. En ocasiones se daba aires
de grandeza, lo que su madre no soportaba; debido a tal manera de
comportarse las discusiones eran en la casa como el pan nuestro de cada
día.

El mejor amigo de Zequi era un atractivo joven que trabajaba


como comercial en una inmobiliaria del centro de Alicante. Se llamaba
Iñaki Obradoiro, tenía 25 años y era gallego de nacimiento, pero se
había criado en Valencia. A Mauberto no le gustaba nada tal amistad,
puesto que sabía que Iñaki era agnóstico y creía que influido en su hijo
para que no siguiera la misma religión de su familia.

Zequi era un mujeriego; lo sabían todos; esto causaba gracia a


Esmeralda y Paola, mientras que desagradaba a Topacio y sus padres,
que en ocasiones le llamaban “vicioso”. Lo que nadie sabía de Zequi es
que hace años asesinó a una de sus amantes por haber abortado un hijo
suyo.

Alexander James tenía miedo al amor, pues años atrás la que


fue su novia le fue infiel, lo que su gemelo le animaba a intentar olvidar,
pues siempre le decía: “No todas las chicas son infieles. Eres muy joven aún
para pensar que nunca te vas a volver a enamorar, porque en el corazón no se
manda”.

Andrew decidió que se iría con su hermano a Torrevieja en


cuanto les dieran las vacaciones de verano. George David se las dio el
primer día del mes de junio, cuando se fueron en coche a Alicante los
dos solos, pues el resto de la familia llegaría a partir de julio.

Alexei era más serio y tímido que Andrew, quien era más
extrovertido que su gemelo, al que amaba más que a nadie de su
familia.
7
Melanie Kingship Scott era una bella joven irlandesa de 22 años,
y era la mejor amiga de Alexei.

Andrew y Alexei llegaron a Alicante de madrugada y se fueron


a dormir al Hotel Mar Azul para no molestar a sus parientes que vivían
en la ciudad costeña.

Paloma Durán era una joven que había sido asignada para
trabajar de socorrista en la Playa de San Juan, donde iban mucho
Esmeralda y sus amigas, que conocían a Paloma de salir de marcha por
los pubs cercanos al puerto de Alicante. Se habían conocido en una
discoteca llamada Free Spirit. Paloma llamó a Esmeralda para decirle
donde iba a trabajar ese verano, lo que alegró a la hermana de Zequi,
quien se llevaba muy bien con la camarera del Pub Estrella, situado en
Guardamar del Segura, localidad situada a unos veinticinco kilómetros
de Alicante. Y es que Paloma no pensaba dejar su trabajo de fin de
semana.

Topacio estaba encantada con su grupo de amigos en su iglesia


y no envidiaba las amistades “mundanas” según ella, de Zequi,
Esmeralda y Paola.

Sandro Anselmi era un joven que estaba luchando contra las


drogas, pues quería salir del vicio que le había hecho perder toda su
fortuna; Alexei era muy amigo suyo y le tuvo un tiempo alojado en la
casa familiar, con el consentimiento de Chantal King, la madre de los
atractivos gemelos.

Como una marioneta. Así se sentía Ezequiel en muchas


ocasiones. Como una marioneta en manos de sus padres, a los que
Esmeralda criticaba con dureza por la mediocridad de su déspota y
tirano progenitor.
8

CAPÍTULO 3

Kristofer Stevenson era uno de los primos de Andrew y Alexei que


vivía en Alicante; a su casa llegaron los gemelos a las doce del
mediodía. Kristofer era un atractivo joven de 28 años, de pelo castaño y
ojos marrón verdoso; estaba casado con una francesa llamada Marie
Estevé. Marie era rubia y esbelta; tenía unos preciosos ojos negros. Era
muy elegante; procedía de una familia venida a menos en el siglo XIX,
por lo cual vestía conforme a la época de sus familiares. Este hecho
llamaba mucho la atención de sus amigos y conocidos.

La primavera pasó y el esperado verano llegó; los informativos


de televisión, así como varios medios de comunicación alertaban a la
sociedad española de que sería un verano muy caluroso. No tardó en
llegar la primera ola de calor, que provocó una masiva afluencia a las
playas, gente sencilla y de toda clase con sus toallas, sombrillas, y
demás artilugios y objetos para pasarlo bien en la playa.

Los gemelos Stevenson King acordaron ir todos los días a la


Playa de San Juan, pues llevaban medio mes yendo a las playas de
Postiguet –en Alicante -Guardamar, Castellón y Torrevieja. Además, la
Playa de San Juan tendría plataforma desde agosto, por lo que les
gustaba mucho esa playa por mucho que se llenara. Y es que en agosto
era el mes que más gente acudía a esa playa.

Paola defendió con valentía a las personas agnósticas cuando su


tío Mauberto dijo que “todos los agnósticos deberían morir, no se puede ir sin
creer en nada por la vida”, comentario que ofendió sobremanera a Topacio
y Esmeralda, quienes criticaron a su padre que ofendiera a Zequi
cuando él no estaba presente.

Marie Estevé propuso a su esposo que se fueran ese fin de


semana a su residencia de verano en Castellón para dejarles la casa libre
a los gemelos, a lo cual Kristofer accedió.

Zequi estaba en la playa con Iñaki, quien había cogido


vacaciones ese mes de junio y en julio también, pues además de
disfrutar de la costa cerca de casa se iría a Roma con su amigo Oskitxu
Arteaga, que era vasco.
A Iñaki le irritaba sobremanera que Mauberto fuera tan fanático
como le describía Zequi; y es que Iñaki había dejado de frecuentar la
iglesia porque vio mucha hipocresía en la religión. “A Dios rogando y con
el mazo dando, esa es la actitud que caracteriza a tu padre”. Iñaki había
9
manifestado su rechazo a ser católico por más tiempo, lo cual provocó
que se le excomulgara. La familia de Ezequiel excepto Paola y
Esmeralda no le hablaban, ya que no querían tener trato con alguien que
había dado la espalda a la religión por su agnosticismo.

Rocío Gala Prieto había estado enamorada de Iñaki, pero


comenzó a olvidarle cuando supo que él no podría corresponderla
debido a su actitud déspota y arrogante, que no deseaba en un futuro
marido; por eso sólo eran buenos amigos.

Topacio y Paola discutieron a causa del fanatismo religioso de


su padre; era inconcebible que siguiera atacando a Zequi siempre con lo
mismo; por esto, Topacio pasó de un extremo a otro; de ser una joven
devota en sus creencias a dejar todo de lado pese al mal ejemplo de su
progenitor; Topacio no quería que se le contagiara el injusto desprecio
de su padre sólo por la razón de ser agnóstico al que quería más que a
su hermana Esmeralda por ser el único hermano varón.

Paola y Esmeralda oyeron de sus labios la frase “¡No volveré


jamás a la iglesia, son todos unos hipócritas!” y comprendieron que Topacio
ya no sería más la favorita de Mauricio Alberto, pues este la odiaría
nada más saber que no pertenecería más a su religión. Paola y
Esmeralda apoyaron su decisión y animaron a Topacio a no darle
vueltas a la reacción de su padre, pues no merecía la pena.
10

CAPÍTULO 4

Topacio fue a bañarse con Paola y Rocío a la Playa de La Mata, con


quienes ni corta ni perezosa se puso a fumar, práctica que condenaba su
padre basándose en un pasaje bíblico que comienza diciendo “límpiense
de toda contaminación de la carne y del espíritu” en la Segunda Carta del
Apóstol Pablo A Los Corintios.
La casualidad hizo que precisamente una amiga de Amatista
viera a Topacio fumando. Se trataba de Paz Sánchez, prima de
Fernanda, que no dudó en reprochar con dureza el comportamiento
“mundano” de Topacio, quien con altanería y soberbia –cualidades poco
habituales en ella hasta entonces- le echó el humo a la cara…
TOPACIO: Hago lo que me da la gana….
PAZ: ¿Pero qué dices, desvergonzada?
TOPACIO: ¡¡¡ Lo que oyes!!!, ya estoy harta de que me digan lo que puedo o no
puedo hacer…
PAZ: Vaya, entonces no te arrepientes de lo que estás haciendo…
TOPACIO: De ninguna manera. Mi vida es mía; soy dueña de mi destino,
puedo hacer lo que me plazca.
PAZ: Ten en cuenta que cada uno rendirá cuentas a Dios por sus actos, lo dijo
el Apóstol Pablo en su Carta a los Romanos.
TOPACIO: Ah, ¿sí?, pues la Biblia también dice que no se debe uno entrometer
en asuntos ajenos…
PAZ: Esto no es como dices tú, estoy intentando que recapacites y abandones
esa conducta mundana que sólo te echará a perder. Alejarte de Dios Nuestro
Señor no te va a ofrecer nada bueno... Acabarás en el infierno...
TOPACIO: ¡¡¡Mira como tiemblo!!!
PAZ: Me voy sí, pero tarde o temprano tendrás que hablar con el señor cura.
TOPACIO: Me trae sin cuidado si se enteran o no esos charlatanes que parecen
loros repitiendo siempre las mismas chorradas en el altar.
PAZ: ¡¡¡Basta!!!, vete de la iglesia si quieres, pero no te permito que ofendas así
a los sacerdotes que al fin y al cabo nos guían hacia el camino de la salvación
eterna para que podamos ir al Cielo...
TOPACIO: ¡Que me da igual!, chívate tú si quieres, ya que tanto te gusta el
chisme...
PAZ: De verdad chica que yo te desconozco; no pareces la misma. Si es que no
sé de que me extraño; porque tus malas compañías lo dicen todo… ¡así como no
vas a violar lo que dice la Sagrada Escritura!...
TOPACIO: No me hables de lo que tu Dios condena, si tienes un mínimo
porcentaje de inteligencia habrás percibido que nada de lo que has soltado por
esa bocaza me interesa, así que lárgate, me da asco verte la cara de amargada
que tienes…
PAZ: Adiós, Topacio. Un día te arrepentirás de lo que estás haciendo y
diciendo.
TOPACIO: Bla, bla, bla, bla...palabrerías... ¡lárgate de una vez,
santurrona!¡¡¡Vete a rezar rosarios a otra parte!!!...
Paz se marchó llorando desconsoladamente por lo que le había dicho la
hija de Mauberto.

Oskitxu se quedó sin palabras cuando Topacio le pidió que se


acostara con ella para mortificar a su padre, quien no toleraría que una
hija suya no llegara virgen al matrimonio. A pesar de que le sorprendió
11
tal petición, accedió a los deseos de la lujuriosa joven y le hizo el amor
con pasión y frenesí.

Mauberto se dejó llevar por una ira incontrolada pegándole una


brutal paliza a Zequi cuando vio que estaba en la cama viendo la
telenovela de sobremesa La Otra.

Oskitxu le pidió a Topacio que fuera su novia, pero ella le


rechazó, dejando claro que sólo quería placer de cama con él; por esto, él
chantajeó a la hija de Amatista confesando que había grabado el acto
sexual, por lo cual Topacio, acorralada, aceptó salir con él.

Zequi e Iñaki comentaron la brutal paliza que le había pegado


Mauberto, lo cual había indignado a Iñaki cuando Ezequiel, llorando a
lágrima viva, se lo contó. Más tarde, Ezequiel juró para sí que no
vacilaría en acabar con la vida de su progenitor si volvía a ponerle una
mano encima. Cuando se encontraron con Esmeralda y se lo dijeron, la
joven se puso furiosa y sugirió denunciar a su progenitor, a lo cual el
agente inmobiliario le dio la razón diciéndole: “Tu padre es un cerdo, esto
no puede quedar así”.
ESMERALDA: Claro que no quedará así, yo no pienso permitir ninguna
injusticia, y mucho menos tales agresiones…
IÑAKI: (Tras pensar unos segundos…) Yo creo que en vez de denunciarle
tendríamos que hablar con el sacerdote, el santurrón ese que se cree un dios y
contarle lo que ha pasado, así van a descubrir qué clase de padre es Mauricio
Alberto Rojas.
ESMERALDA: Eso no es mala idea, así se le caerá la máscara a ese hipócrita.
¿Tú qué opinas, Zequi?...
ZEQUI: Pues que Iñaki ha dado en la diana con su idea, estoy totalmente de
acuerdo.
IÑAKI: Es lo que se merece tu padre.

Ajenos a tantos problemas, Andrew y Alexei disfrutaban de un


caluroso día de playa en compañía de Jeremy Williams, con quien al
final se habían marchado a compartir un apartamento para no causar
gastos ni molestar a su primo Kristofer, a quien se le presentó por
sorpresa la familia de su esposa, que deseaba quedarse en Alicante
hasta el final del verano.

Paz no tardó en hablar con Mauberto y Amatista sobre el


pecado de Topacio: verla fumar; Mauberto montó en cólera y al ver a su
hija la echó de casa tras abofetearla. La lujuriosa joven juró para sí
vengarse y se encaminó hacia la casa de Oskitxu, quien recibió
encantado a su novia, quien viviría con él a partir de entonces;
pensando para sí: “Ay, maldita imbécil, no te me vas a escapar, te voy a hacer
lo que yo quiera, estúpida, te tengo en mis manos”.
12

CAPÍTULO 5

Esmeralda, Rocío y Fernanda fueron solas a la Playa de San Juan una


mañana de finales de junio, mientras Andrew y su gemelo también se
dirigían al mismo lugar.

Iñaki comentó que él no hablaría el sacerdote pese a estar


excomulgado, además de que no quería volver a hablar en su vida con
un cura; por lo que Paola, decidida a defender la dignidad y honra de su
primo Ezequiel, decidió intervenir ella y hablar con quien
correspondiera de tan espinoso asunto.

Andrew creyó estar en el cielo cuando vio la belleza de


Esmeralda por primera vez; ella creyó que un ángel había caído del cielo
al verle. Sus corazones comenzaron a latir más deprisa a medida que se
acercaban más el uno al otro. Alexei emprendió la retirada, pues
conociendo a Andrew, intuía que había visto a una bella joven de la que
se había quedado prendado nada más ver su bello rostro angelical.

Aicardo Santiesteban recibió intrigado a Paola en su casa. Él era


el sacerdote de la parroquia de sus tíos; Paola se presentó con Zequi, de
quien hablaría acerca de la paliza salvaje que había propinado Mauberto
a su hijo cuando descubrió que este veía una telenovela, lo cual dejó al
13
párroco de 37 años demasiado sorprendido y perturbado, pues nunca
hubiera imaginado que Mauberto fuera un hombre violento.

Andrew se acercó a Esmeralda y se presentó, lo cual hizo ella a


su vez y le presentó a sus amigas Rocío y Yoli, a quienes impresionó el
físico del “tío cañón” que tenían frente a ellas y cómo no, su angelical
sonrisa.

Por su parte, Topacio escribió una carta al párroco, tras de lo


cual se encaminó a casa de sus padres y dejó la misiva en el buzón.
Amatista salió de casa muy triste; echaba de menos a Topacio. Antes de
salir a la calle abrió el buzón y allí encontró la decisiva carta, que rezaba
así:
“Yo, Topacio Rojas Marcos, renuncio a seguir siendo reconocida como católica,
por esto es mi decisión ser romper cualesquiera vínculos a la Iglesia”
Amatista subió a casa y entre sollozos, entregó la carta a su esposo,
quien frío como el hielo, no mostró pesar ninguno por lo que su hija
había escrito y se citó por teléfono con Aicardo para entregarle la carta
de Topacio.

Paola intentó consolar a su tía cuando esta le contó sobre la


desconcertante decisión de Topacio, pero Amatista no podía dejar de
llorar, tal situación era demasiado triste para su sensible corazón.

Oskitxu comenzó a presionar a Topacio para que le presentara


oficialmente como su novio, mas ella le pidió paciencia, pues si lo decía
en esos momentos, sus padres le verían como el culpable de que hubiera
renunciado al catolicismo, pues Oskitxu también era agnóstico.

Rocío y Fernanda comprendieron que sobraban frente a


Andrew y Esmeralda tras hablar un rato los cuatro, por lo cual se fueron
a bañarse tras dejar sus toallas bajo la sombrilla de Cerveza San Marcos
que llevaban, dejando solos a los dos, mirándose con un amor que
recién nacía.
14

CAPÍTULO 6

Andrew se acercó aún más a Esmeralda, confesándole que su mirada le


había deslumbrado.
ANDREW: Has hechizado mi corazón con tu mirada de pantera enamorada,
Esmeralda…
ESMERALDA: Yo he sentido y siento un amor que me nace por ti sin
conocerte apenas, algo que quisiera explicar y no puedo…
ANDREW: No hace falta explicarlo, nena… Lo veo en tus ojos…
Ella se ruborizó y le miró con dulzura.

Zequi deseaba olvidar lo que su padre le había hecho, por lo


cual Iñaki le llevó con él a la Playa de San Juan a relajarse un poco.

Alexei vio a su hermano muy acaramelado con Esmeralda,


quien preguntó a Andrew si tenía un hermano gemelo, pues le había
parecido ver a un chico idéntico a él, con el mismo bañador.
ANDREW: Sí, es mi hermano.
ESMERALDA: ¡Mira qué casualidad!, yo también tengo un hermano.
ANDREW: (Riéndose) ¡Qué bien!, ¿me esperas que voy a buscar a mi hermano
y te lo presento?...
ESMERALDA: Claro, ve por él, me gustará conocer a tu gemelo
ANDREW: Ahora vuelvo nena…
ESMERALDA: De acuerdo, ve nomás muñeco precioso…
Andrew se echó a reír y besó su mejilla derecha con dulzura. “Muñeca
preciosa” –respondió y se fue a por Alexei.

Zequi e Iñaki llegaron a la Playa de San Juan, donde se


encontraron con Esmeralda, quien les preguntó si se iban a poner donde
ellas tenían la sombrilla, ya que la playa estaba llena de gente y no había
más sitio para poner toalla alguna.
ZEQUI: Claro, ¿te parece bien, Iñaki o quieres que nos vayamos solos?
IÑAKI: No, nos quedamos.

Andrew dijo a su hermano gemelo que deseaba presentarle a la


bella Esmeralda, quien ya le había visto de lejos; Alexei no dudó en ir a
conocer a la joven por la cual los ojos de su hermano hacían brillar.

Nada más cruzarse las miradas de Leticia, la prima de los


gemelos que ese día había llegado a Alicante, Andrew y Esmeralda
supieron que su flechazo no era el único; “Cupido está al acecho hoy”-
comentó Esmeralda, a lo cual Andrew respondió: “Desde luego, no se
puede negar que cuando llega el calor, fiebre de amor…cuando llega el calor, se
enamora el corazón”, frase que encandiló a Esmeralda, quien le cogió de
la mano y juntos se fueron al agua.

Alexander James y Zequi también simpatizaron cuando


comenzaron a hablar, mas Leticia sintió que el destino la había llevado
allí ese día para conocer al hombre de su vida. Leticia era pelirroja, 1.80
de estatura y pesaba unos 56 kilos. Era una soñadora y romántica
empedernida, en ocasiones algo cursi.
15
Topacio sugirió que le fuera enviada una copia del vídeo erótico
grabado por su novio a Aicardo para que así la razón de su excomunión
tuviera aún más peso que la carta de renuncia que ella misma había
hecho llegar a casa de sus padres; a Oskitxu le pareció una magnífica
idea para escandalizar al sacerdote, y así fue, pues cuando Aicardo vio
la cinta no podía creer hasta donde era capaz de llegar la desvergonzada
hija de Amatista.

Andrew y Esmeralda se besaron por primera vez ante el


asombro de Rocío y Fernanda, quienes les felicitaron cuando les dijeron
“Somos novios”, aunque en el fondo lo veían muy precipitado, pues
acababan de conocerse.

Iñaki sintió que sobraba cuando vio a Zequi tan animado


hablando con la bella Leticia, quien no podía dejar de fijarse en el joven
que le había hechizado con su mirada, quería perderse en su mirada,
estaba deseando besar sus labios, rozar su piel contra la suya; Iñaki
aprovechó al ver a su gran amiga Annie Scott - quien en ese momento
llegaba a la playa para irse a bañar con ella a fin de dejar solos a los
“tortolitos”.

Mauberto sufrió un ataque al corazón cuando tras darle la carta


a Aicardo, este le mostró la cinta que su desvergonzada hija le había
mandado a través de un supuesto mensajero; esta fue informada de lo
que había provocado y fría como el hielo, le deseó la muerte a su propio
padre, lo cual Oskitxu le reprochó con dureza.
OSKITXU: ¿Pero cómo puedes ser tan vil, desgraciada; desearle la muerte a tu
propio padre?
TOPACIO: Él se lo buscó por mal padre. Desde que Ezequiel tiene uso de razón
le ha hecho la vida imposible, más aún desde que descubrió que es agnóstico.
OSKITXU: En eso tienes razón, cariño; que se muera tu viejo, no pienso ir a su
entierro.
TOPACIO: Yo sí que voy a ir... A reírme del dolor de mi madre y de paso a
felicitarla por haberse librado de ese hipócrita.
16

CAPÍTULO 7

Dos corazones comenzaron a latir el uno por el otro ese día; Andrew y
Esmeralda también sintieron que el destino les había unido. Ese día
parecía ser eterno, pues se contaron sus vivencias ese día que pasaron
juntos comiendo con Rocío, Fer, Ezequiel y Alexei en el Restaurante
Tiburón, situado en primera línea de playa; ninguno de los allí
presentes podía tan siquiera sospechar que Mauberto acababa de morir
en brazos de Amatista, que fue corriendo a casa de Aicardo llorando
desconsoladamente tras ser avisada por el párroco de que su esposo
había caído al suelo inconsciente; su desesperación aumentó cuando
llamaba a sus hijos y a su sobrina y ninguno cogía el teléfono, ya que lo
tenían apagado e incluso Zequi se lo dejaba en casa para evitar que se lo
robaran.

Paola estaba con su amiga Paz en la Playa de La Mata sin


imaginar siquiera lo sucedido con su malvado tío.

Paloma estaba encantada de entrar a formar parte del equipo de


socorristas de la Playa de San Juan ese día; sus compañeros Alonso
Baptista y Abelardo Fuller le dieron una cordial bienvenida. Alonso
Baptista era un joven mexicano muy atractivo que tenía 26 años y era
socorrista de esa playa desde hacía seis veranos; Abelardo Fuller era
cubano y tenía 25 años, pero nadie se creía que hubiera nacido en La
Habana, pues sus padres procedían de Indianápolis y él no tenía acento
cubano.

Zequi les dijo a Esmeralda y Rocío que se iba a casa para poner
a grabar las telenovelas, lo que gustó a Alexei, a quien también le
gustaban Juana La Virgen; Emperatriz; María Mercedes y Triunfo del Amor,
que se emitían en horario de sobremesa en varios canales.

Amatista fue a casa para comprobar si alguno de sus hijos o su


sobrina Paola habían llegado al hogar, pero se desesperó al no ver a
nadie; con lágrimas en los ojos y a punto de sufrir una crisis nerviosa,
marcó el teléfono de Topacio, quien lejos de entristecerse por la noticia
de la muerte de su progenitor, se rió descaradamente y colgó a su
desconsolada madre.
Oskitxu dio saltos de alegría macabra cuando Topacio, llorando
y no de pena, le comunicó la muerte de su odiado padre.
TOPACIO: ¡Cuánto me alegro!, ese malnacido merecía morir...
OSKITXU: Es que quien mal anda, mal acaba...
TOPACIO: Me alegro sobre todo por mi hermano Zequi, ya que desde ahora
podrá vivir tranquilo sin temer las palizas de esa escoria de padre...
OSKITXU: Cierto... ¿brindamos?...
TOPACIO: Salud... Por la tranquilidad perpetua de la familia tras la muerte de
ese malnacido que lo único bueno que hizo fue darnos la vida a mis hermanos y
a mí.
17
OSKITXU: Salud...

Ezequiel llegó a casa acompañado por Alexei, donde Amatista


le comunicó a su único hijo varón la trágica noticia de la muerte de
Mauberto, dejando sin palabras al joven.

Aicardo decidió tras una reunión con varios sacerdotes más que
Topacio debía ser excomulgada, ya que su declaración escrita no dejaba
lugar a dudas; además, aun sin la carta tenían razones de sobra para la
expulsión, ya que el vídeo erótico había sido decisivo para el grupo que
tomo la decisión. Por si fuera poco, el grupo sacerdotal se indignó al
saber que por culpa de la lujuriosa joven su padre había fallecido.
18

CAPÍTULO 8

Amatista fue con Zequi a la playa para informar a Esmeralda de la


muerte de su marido; la joven se quedó sin palabras, no lo podía creer.
Cuando supo lo ocurrido con detalles, culpó a Topacio de la muerte de
su padre delante de Aicardo, quien corroboró las palabras de
Esmeralda, pues intuía que Topacio deseaba que por sus actos
inmorales el débil corazón de su progenitor cesara de latir.

Zequi estaba muy sereno, no lloró por la muerte del hombre que
tanto le había humillado. Sentía paz interior, una calma sobrepujante
que invadía todo su ser. No se alegraba de la muerte del hombre que le
había dado la vida, pero en su interior percibía que era lo mejor que
había pasado tanto para él como para su familia. Ya nadie volvería a
ponerle una mano encima, y de hacerlo, él se defendería como nunca
antes. “La muerte de tu padre será tu libertad”- le dijo Iñaki, y no se
equivocaba en absoluto. Ante Zequi se abría un camino de esperanza,
su liberación de las garras del mal.

Paola y Paz no daban crédito cuando llegaron a casa de los


Rojas Marcos y se encontraron la nota de Amatista en la que le
comunicaba a su sobrina la tragedia familiar; sin tardar siquiera cinco
minutos se cambiaron y fueron a casa de Aicardo, donde les explicaron
cómo había sucedido todo. Paola se alegró dentro de sí, pues Mauberto
como padre con su primo siempre fue un ejemplo a evitar.
Poco después, en casa de los Rojas Marcos, Topacio hizo acto de
presencia y fue abofeteada por su madre ante todos por su descaro al
presentarse después de lo que había causado; Aicardo miró a la
desvergonzada joven muy decepcionado y se fue al tanatorio siguiendo
al coche fúnebre que se llevaba al fallecido.

Topacio tuvo la desvergüenza de reírse del dolor de su madre,


comportamiento que chocó sobremanera a Andrew, quien optó por irse
del lugar, no sin antes abrazar con fuerza a Esmeralda para así
expresarle de nuevo sus condolencias.
ANDREW: Lo siento mucho por tu padre, Esmeralda...pero después de lo que le
he oído decir a tu hermana comprenderás que no me siento cómodo.
ESMERALDA: Lo comprendo, Andrew. Siento vergüenza ajena por las malas
maneras de mi hermana...
ANDREW: Normal... Yo me marcho, luego te llamo y quedamos.
ESMERALDA: Vale guapo. Luego te veo, gracias por haberme acompañado.
ANDREW: Estoy para lo que haga falta, nena.

Pero Leticia y Alexei no quisieron irse, pues no deseaba dejar


solo a Zequi en momentos tan duros, lo que impulsó a su gemelo a
cambiar de opinión y se quedó con Esmeralda pese a la inusitada
situación. Esmeralda sintió mucho que la muerte de su padre hubiera
acaecido el mismo día que conocía a Andrew, pero por su cabeza
rondaba la idea que todos tenían en mente: la muerte de Mauricio
Alberto era lo mejor que podía pasar, pues era la liberación del
sufrimiento de Zequi, el más perjudicado por éste.
19

Aicardo llamó por teléfono a la viuda y anunció sin dilación que


la excomunión de Topacio sería anunciada en la misa de esa tarde, a la
cual acudió Amatista acompañada de Paola y Fernanda. Dicho y hecho,
esa tarde Aicardo anunció a los feligreses presentes en la misa que
Mauricio Alberto Rojas había fallecido, conmocionando al auditorio;
pero más lo conmocionó al anunciarse que Topacio Rojas Marcos había
sido excomulgada, pues todos la consideraban una cristiana intachable,
todos menos Paz, a ella nunca volvería a engañarla. Topacio se rio del
anuncio de la excomunión ante todos y gritó ante la congregación de
feligreses: ¡Que os den!, acto seguido se fue con Oskitxu riéndose a
carcajadas por la calle.
20

CAPÍTULO 9

Emiliano Álamo era el jefe de Torretaxi, tras recuperar algunos socios


más, había pensado en devolver su puesto como teleoperadores a los
hermanos Rojas Marcos. Pero cuando vio a Topacio por la calle con su
novio riéndose de la muerte de su padre, decidió que la maléfica joven
no volvería a trabajar en su empresa, por lo cual comenzó a buscar otra
persona para sustituir a la hermana de Ezequiel.

La familia pasó la noche entera en el tanatorio y a la mañana


siguiente se fueron a descansar hasta la hora en que se pronunció la
misa de funeral, al que acudieron muchos de los feligreses que acudían
a la misma iglesia situada en el centro de Alicante; Aicardo Santiesteban
se había negado rotundamente a orar por el alma del difunto, ya que de
no haber muerto Mauberto lo habrían excomulgado a razón de las
agresiones contra Zequi.

Topacio fue al entierro de su progenitor cuando todos se


hubieron marchado; con gesto frío como el hielo, pronunció unas duras
palabras: “Así te quería yo ver, Mauricio Alberto Rojas: bajo tierra, canalla
maldito. Soy feliz al pensar que jamás volverás a hacernos daño... Ojalá te
pudras en el infierno, malnacido miserable...Y recuerda: el salario que el pecado
es la muerte, ya era hora de que pagaras todo el mal que has causado. Que
jamás descanses en paz, hasta nunca”. Dicho esto, se marchó caminando
con aires de grandeza, acompañada por su inseparable Oskitxu.

Emiliano Álamo llamó a Ezequiel para darle el pésame por la


muerte de su padre y para comunicarle su deseo de volver a contar con
él y sus hermanas en la empresa.
ZEQUI: Gracias Emiliano, pero ¿cómo sabes que ha muerto mi padre?
EMILIANO: Porque oí a tu hermana Topacio al salir de vuestra iglesia,
riéndose del fallecimiento. Pero no solo te llamaba por eso...
ZEQUI: Ah...pues usted dirá, Señor Álamo.
EMILIANO: No me llames así que no tengo 50 años, por amor de Dios.
ZEQUI: Vale, Emiliano, tú dirás...
EMILIANO: Quiero que vuelvas a la empresa tanto tú como Esmeralda y
Rocío; o sea, todos menos Topacio...
ZEQUI: Creo que ya comprendo el porqué.
EMILIANO: Por eso mismo, es algo macabro a mi modo de ver reírse de la
muerte de quien te dio la vida.
ZEQUI: Sí, así es... Bueno, en lo que se refiere a volver a trabajar para ti.
cuenta conmigo; de todas maneras, lo voy a comentar a Esmeralda y Rocío.
EMILIANO: De acuerdo, espero tu llamada.

Esmeralda y Rocío se abrazaron al enterarse de que habían


recuperado su empleo; era una buena noticia tras la muerte de
Mauberto. Les pareció muy bien que Topacio no volviera a la empresa,
21
pues comprendían que Emiliano no quería una persona como la novia
de Oskitxu en su plantilla.
22

CAPÍTULO 10

Andrew se alegró mucho porque su novia recuperara el trabajo y le dio


un apasionado beso que sugería algo más; pero esperarían, ya que el
deseo crecía cuanto más esperaban el momento de fundir sus cuerpos
en uno. Además, Esmeralda quería llegar virgen al matrimonio.

Ese mismo día, horas después, Andrew presentó a Esmeralda a


su padre, George David cuando llegó a Torrevieja; Leticia, por su parte,
no dudó en presentarle a Zequi, relaciones que su padre aprobó desde
ese momento, aunque le chocara que Leticia volviera a tener novio, pues
había salido no mucho tiempo atrás de una larga relación de siete años;
Ezequiel envidió al gemelo de Andrew la posesión de un padre tan
cariñoso y amable, pues su progenitor nunca le demostró ni un ápice de
su cariño.

Fernanda le dijo a su prima que su jefe estaba buscando una


persona más para trabajar en la central de taxis, a lo cual Paz le contestó
que no le interesaba, ya que trabajaba demasiadas horas en una pizzería
de Elche en la que le pagaban muy bien.

Ismael César quedó muy interesado cuando Emiliano le llamó


para trabajar en Torretaxi, por lo que, tras la entrevista, el puesto ya era
suyo, pues el joven tenía experiencia, ya que había trabajado en Taxis
Costa en la localidad de Orihuela. Ismael César era madrileño pero sus
padres habían nacido en México, por lo cual su acento era mexicano;
tenía 24 años, tenía complejo de bajito por medir 1,60 pero era moreno y
bastante atractivo.

Topacio hizo de la muerte de su padre una celebración, lo cual a


su madre acabó cansando tanto, que no quería ni verla ni oír hablar de
la macabra joven.

Ezequiel llamó a Emiliano para confirmarle que tanto él como


Esmeralda y Rocío volverían a trabajar para él en la central de taxis.
Emiliano respondió que esperara su llamada para indicarles el día que
retomarían su puesto.

Horas después, Emiliano llamó a Zequi para felicitarle por su


relación con Leticia, pues se había enterado por Paola del noviazgo; lo
cual le sorprendió, ya que tenía entendido que era un mujeriego
“alérgico al compromiso”, como él le había dicho una vez. Ezequiel
agradeció el gesto de su jefe, quien le comunicó que el lunes siguiente
empezaría de nuevo a trabajar en la central de taxis.

Ese fin de semana Amatista propuso a sus hijos pasarlo en


Murcia, idea que gustó a Esmeralda y Zequi, por lo que accedieron a ir.
Al llegar a Murcia el jueves por la tarde, se hospedaron en el Hotel
23
Esperanza, donde también llegaron poco después Topacio y Oskitxu,
dispuestos a arruinarle el fin de semana a la matriarca del clan Rojas
Marcos.

Del viernes al domingo visitaron Murcia y sus alrededores. A


Esmeralda le encantó Cartagena y cuando llamó a Andrew por teléfono
le dijo que sin falta tenían que ir juntos a visitar la ciudad, lo que gustó
al joven, que no conocía muchas ciudades de España.

Con gran maldad en la mirada, brindó Topacio con su novio


para que su madre no regresara con vida a Alicante.
TOPACIO: Yo me encargaré de reunir a mi padre con ese demonio de Mauricio
Alberto Rojas en el infierno.

El destino pareció favorecer su malvado deseo, pues Amatista


sufrió un infarto al corazón en el viaje de regreso a Alicante que acabó
con su vida, lo cual alegró a la malvada Topacio, pero sumió a los
demás familiares en un callejón sin salida de dolor y desesperación.
24

CAPÍTULO 11

Pero la vida siguió para todos ellos, aunque no fuera fácil seguir tras
sufrir tanto y tan de golpe. Una semana después del funeral de su
madre, Esmeralda comenzó de nuevo a trabajar en la central de
Torretaxi. A las tres de la tarde Zequi le hizo el relevo, quien fue
acompañado por Leticia, que no quería dejar solo al chico del que se
había enamorado desde que le vio el primer día.

Mientras Zequi atendía llamadas y mandaba taxis a los clientes,


Leticia leía su revista favorita: Telenovela; pero apenas podía
concentrarse, pues no podía evitar mirar de reojo a su novio; mas
cuando estaba desocupado, Zequi se sentaba con ella y hablaban acerca
de lo imprevisible que es la vida, pues ninguno de los dos había
imaginado que tendrían una relación formal ese verano.

Alexei no se quedaría solo, pues ese día Leticia le presentó a su


mejor amiga, Tatiana Riverol, quien le gustó desde aquel preciso
instante. Tatiana fue contratada por Emiliano para cubrir las vacaciones
de Zequi, que se fue quince días a Madrid para olvidarse de lo que creía
sentir por Tatiana, pues tenía dudas de su futuro con Leticia, pues todo
había comenzado muy rápido a su modo de ver.

Topacio quería vengarse de Emiliano Álamo a razón de no


haberla admitido de nuevo para trabajar en la central de taxis, por lo
que hizo una falsa denuncia contra él, asegurando que había intentado
violarla; Oskitxu fue su leal cómplice, quien le había dañado los
genitales a su novia para hacer la denuncia más creíble. Cuando el vasco
tuvo que declarar como supuesto testigo, juró haberlo visto,
excusándose de no haberlo impedido a fin de evitar una agresión por
parte del presunto violador, quien no podía siquiera imaginar que
acababa de ser denunciado sobre la base de una cruel mentira. Pero no
tardaría en enterarse, ya que el destino hizo que Emiliano fuera
precisamente al cuartel de la Guardia Civil a visitar a un agente amigo
suyo. Y ese amigo no era otro que quien, escandalizado y sin dar
crédito, escuchaba y redactaba la denuncia falsa de Topacio, a quien
Emiliano, habiendo oído semejantes disparates, entró y la acusó de
perjurio. El agente Abel Zabaleta, quien no había creído a la
desvergonzada joven, la echó del lugar tras romper la denuncia
mecanografiada no sin antes amenazarla con denunciarla a ella por
perjurio.

Alexei quería casarse, tenía esa ilusión desde siempre; mas


George David le dijo que lo veía precipitado, pues conocía a Tatiana
desde hacía apenas quince días, a lo cual no tuvo más remedio que dar
la razón a su progenitor, pues era necesario no solo porque pasara más
tiempo hasta tomar tal decisión, sino porque Tatiana no estaba
preparada para eso, ya que estaba sufriendo aún por un desengaño
reciente.
25

Topacio quemó todas las fotos de sus padres que tenían los
Rojas Marcos en la casa, lo que Paola le reprochó con dureza.
TOPACIO: Lo siento, pero estas imágenes me hacían daño a la vista.
PAOLA: Eres una desgraciada; has quemado recuerdos de toda una vida;
Esmeralda jamás te lo va a perdonar.
TOPACIO: Me importa una mierda si Esmeralda me perdona o no; me trae sin
cuidado; es cosa suya.
Paola no pudo contenerse y le pegó una sonora bofetada, por lo cual
Topacio, considerándose humillada, juró vengarse de la joven mexicana,
a quien le había dolido dar una cachetada a su prima, pero es que
Topacio había llegado muy lejos quemando las fotos de sus tíos quienes
con tanto cariño la habían acogido cuando perdió a sus padres y
hermanos en el espantoso ataque terrorista del 11 de septiembre de 2001
en Nueva York, en el cual de su familia ella fue la única que sobrevivió
por poco, pues estaba muy cerca del World Trade Center. El rechazo de
Topacio hacia Paola no era nada nuevo, ya que por su parte siempre fue
considerada una intrusa, nunca la recibió bien por no ser española y la
insultaba de continuo, lo cual le provocó muchos problemas con
Amatista, quien siempre defendía a su sobrina.
26

CAPÍTULO 12

Emiliano comentó a Esmeralda que Topacio había hecho una denuncia


falsa contra él, lo cual la novia de Andrew no tardó en reprocharle a la
desvergonzada novia de Oskitxu.

Más tarde, Topacio tramó un macabro plan: quemar la central,


pero Oskitxu sugirió algo más horrendo: volar por los aires la gasolinera
situada debajo de la misma central, lo que dibujó una maliciosa sonrisa
en el rostro de la hermana de Esmeralda.

Andrew y Esmeralda sentían que estaban cada día mejor juntos.


Él no dudó en pedirle matrimonio mientras contemplaban una puesta
de sol; ella emocionada asintió y le besó apasionada por la feliz
perspectiva de ser su esposa.

El verano iba pasando y con él días inolvidables de amor bajo la


luz de la luna en el caso de Esmeralda y Andrew. Aunque Tatiana y
Alexei se habían conocido hacía muy poco, estaban seguros que sus
respectivas historias de amor no eran para nada tan fugaces como un
amor de verano.

Zequi había conocido a otra chica llamada Valeria Duván, que


se había fijado en él nada más llegar a la playa después de las
vacaciones del hermano de Esmeralda. Gracias al amor que nació entre
ellos casi al final del verano, Ezequiel se dio cuenta que hubiera sido
una locura seguir con Leticia, a quien tras conocer un poco más había
pedido que fueran sólo amigos, lo que la prima de Andrew y Alexei
tuvo que aceptar, muy a su pesar.

El gemelo de Andrew jamás olvidaría ese verano, y es que él


había pedido a Dios una nueva oportunidad en el amor.

Topacio se pasaba los días de fin de verano planeando


maldades hasta tal punto que Oskitxu ya pensaba en dejarla, pues la
consideraba demasiado retorcida, pero al final volvió con ella a fin de
hacer realidad su maquiavélico plan de volar por los aires la gasolinera
y junto con esta la centralita de taxis donde Emiliano se había negado a
darle trabajo de nuevo. Y ese plan se llevó a cabo...
27

CAPÍTULO 13

Una noche, Topacio y Oskitxu prendieron fuego a la gasolinera, que, en


cuestión de segundos, voló por los aires. La centralita de taxis –situada
cerca de la clínica privada La Milagrosa- desapareció llevándose consigo
las vidas de Ismael y Rocío, que trabajaban esa noche allí. Topacio vivió
de lejos el macabro siniestro que acabó también con la vida de Paz, que
pasaba por la gasolinera cuando explotó, siendo su coche alcanzado por
las llamas. La persona que había delatado a Topacio por fumar en la
playa había muerto chamuscada. Pero la malvada hermana de Zequi no
imaginaba que su novio, considerando su conciencia demasiado
miserable por hacer y permitir tantas maldades, se suicidó en la
macabra explosión tirándose al fuego de cabeza como si de una piscina
se tratara; pero era una piscina de muerte. Se suicidó habiéndose
arrepentido de ser el eterno cómplice de la pérfida Topacio, quien al ver
lo que hizo su novio no le conmovió ni un ápice, sino que se echó a reír
al ver la tragedia; mientras la gente que pasaba llamaba a los servicios
de emergencia, que acudieron demasiado tarde, no pudieron hacer otra
cosa que comprobar la gravedad de la catástrofe. Todo quedó desolado
por completo. Lo que antes era una gasolinera abajo y una centralita de
taxis en la planta alta quedó convertido en una cumbre de escombros.

Un bombero llamado Leobardo Monegros descubrió a un


agonizante Oskitxu donde había estado la puerta de acceso a la central
de taxis, confesando que estaba implicado en el siniestro en complicidad
con Topacio Rojas Marcos, lo cual oyó el guardia civil Abel Zabaleta,
quien no dudó en ir a detener a la hija de la fallecida Amatista. La joven
no dudó en acabar también con la vida del agente, que había cometido
el grave error de ir solo al domicilio.

Ajenos a lo sucedido, Andrew y Esmeralda se besaban


dulcemente a la luz de la luna. Mientras, Alexei se había citado con
Zequi para volver a hablar de sus respectivas parejas, pues le había
sorprendido su ruptura con su prima Leticia.

Los sangrientos y crueles crímenes de Topacio no tardaron en


llegar a oídos de una traumatizada Paola, que veía desmoronarse su
vida entera. La muerte se los estaba llevando a todos, y los pocos que
restaban vivos no durarían mucho si dependía de las maldades de la
persona más cruel de la familia, Topacio.
Leobardo Monegros había sido quien llamó a Paola, quien se
derrumbó en el suelo inconsciente. A los diez minutos despertó por sí
sola, mas no fue un alivio, sino que su desesperación aumentó al
comprobar que estaba sola en la casa.

Alexei estaba con Zequi cuando pasaron por la gasolinera


reducida a escombros; ambos no daban crédito aún cuando se bajaron
del coche alquilado por el gemelo de Andrew. Ezequiel entornó los ojos
28
en una mueca de terror cuando Leobardo le comunicó que su hermana
Topacio había sido el cerebro y brazo ejecutor de tan macabro siniestro.
29

CAPÍTULO 14

Fernanda se echó a llorar cuando recibió la llamada de Paola para


contarle lo sucedido y ambas juraron vengarse de Topacio.
PAOLA: Jamás pensé que la malparida de Topacio fuese un monstruo...
FER: Mucho menos yo; para colmo por su culpa ha muerto mi prima Paz.

Topacio estaba planeando escapar del país a fin de burlar a las


autoridades, por lo cual quemó en la chimenea el cadáver de Abel
Zabaleta, el guardia civil que quiso detenerla, pero murió en el intento.

Alexei dijo a Zequi que debían detener a Topacio para evitar


más muertes; Leobardo Monegros, el bombero, se ofreció a
acompañarles, lo que los dos amigos aceptaron tras darle las gracias.
Topacio montó en cólera al ver llegar a Zequi con Alexei y el bombero
mexicano Leobardo Monegros. La presencia de tales personas hizo que
se sintiera acorralada.

Paola llamó a Emiliano Álamo, quien histérico, gritó que eso no


podía ser, que debía tratarse de una confusión, pero no dudó en salir al
lugar de los hechos para comprobar lo que según Paola había
provocado la malvada Topacio.

Ezequiel abofeteó a su hermana tras reprocharle la desgracia


que había causado, mas ella le empujó a la chimenea; si no llega a ser
por Alexei, que le libró de caer al fuego. Leobardo sacó una pistola
inesperadamente y disparó contra Topacio, pero la bala no la alcanzó ya
que salió corriendo de la casa; entonces el valiente bombero, a fin de
salvar la vida de los allí presentes, clavó a Topacio un puñal por la
espalda una vez la hubo alcanzado. Esta cayó al suelo y fingió un
terrible dolor, esperando al más mínimo despiste del bombero; cuando
menos lo esperaba, Leobardo recibió por parte de la perversa joven una
puñalada directa al corazón con el mismo arma y perdió la vida en el
acto. Zequi llamó a la policía tras contemplar impotente junto a Alexei
la horrenda escena, mientras el gemelo de Andrew fue a esconderse en
una de las habitaciones de la casa.

Ignorando aún la catástrofe provocada por quien en sus venas


llevaba la misma sangre, Esmeralda regresó con Andrew a la casa Rojas
Marcos mas allí no había nada más que un aire extraño, un olor a
desgracia, la casa completamente cerrada...
ESMERALDA: Tengo un terrible presentimiento...
ANDREW: Te has puesto pálida mi amor... ¿cuál presentimiento?...
ESMERALDA: Algo gordo ha tenido que ocurrir para que esté todo
completamente cerrado...Paola no está y eso es muy raro porque casi nunca sale
de casa...
Por si fuera poco, el televisor se encendió solo, lo cual alarmó aún más a
la ya asustada pareja, que no daba crédito a lo que se transmitía en el
telediario nocturno: la explosión de la gasolinera Express situada en la
alicantina Avenida de Las Fuentes; Andrew entonces sintió como si su
cabeza fuera a estallar: en su mente vio que su gemelo estaba en peligro
30
y le llamó sin perder un solo segundo... La intuición fraternal no le
había fallado, pues Alexei le reveló el infierno que estaban viviendo en
casa de la malvada Topacio, que ya se había vuelto violenta hasta con
las personas que a capa y espada había defendido.
Esmeralda gritó llorando cuando en el telediario confirmaban lo
atestiguado por Alexei: Topacio Rojas Marcos estaba detrás de esa gran
catástrofe jamás acaecida en la Comunidad Valenciana.
31

CAPÍTULO 15

Emiliano Álamo fue entrevistado por un periodista llamado Tito Rojas


Verdenegro, un primo lejano de Esmeralda; Emiliano estaba muy
afectado, no daba crédito a lo que veían sus ojos: la gasolinera y lo que
era más importante, su centralita de taxis ya eran historia, un montón de
escombros; una escena desoladora que le hizo preguntarse una y mil
veces cómo había sido capaz de llegar tan lejos Topacio Rojas Marcos.

Amparo Verdenegro, la presentadora del telediario, dio el


pésame en directo a los familiares de las víctimas mortales, a las que
nombró con detalles: Rocío Gala Prieto, Ismael César Zambrano y
Oskitxu Arteaga Lasalle, de quien mencionó la complicidad con Topacio
Rojas Marcos, ya que él mismo antes de morir confesó sus crímenes.

Topacio encendió la televisión y se echó a reír al ver a Emiliano


llorando al ser entrevistado por Tito; lo cual dio mucha rabia a Ezequiel
y empujó a su hermana contra la pared insultándola sin parar; ella no
pudo hacer nada para zafarse del ataque, ya que su propio hermano la
estaba atando de pies y manos, terminando por taparle la boca. Pero las
agresiones en su contra no habían hecho más que empezar, pues al
llegar Andrew y Esmeralda, su hermana le pegó una fuerte patada en el
vientre que la hizo retorcerse de dolor, pero más aún le dolió que
Andrew la agarrase del cuello amenazándola de hacerle lo mismo que
había hecho con sus víctimas. Pero no fue necesario que Andrew y
Esmeralda se mancharan las manos de sangre, pues Lisandro Fonsi
acabó con la vida de la inicua hermana de Zequi - Lisandro era un
vecino que la odiaba por haberle rechazado diez peticiones de
matrimonio -. La mató de un tiro en la nuca, la joven cayó al suelo, y le
fue dado el tiro de gracia directo al corazón, tras de lo cual su asesino le
cerró los ojos.
La pesadilla había terminado. Topacio había pagado con su
muerte la terrible catástrofe, que Emiliano calificó de “acto terrorista”; el
atentado había segado tras de sí las vidas de Ismael y Rocío, quienes
fueron enterrados con gran impotencia y descrédito, sobre todo ante los
ojos de Emiliano Álamo, quien era el que peor llevaba lo sucedido, aún
no se lo podía creer del todo. “El salario que el pecado paga es la muerte”,
dice la Biblia. Así fue en el caso de Topacio. Pagó sus horribles crímenes
- sobre todo el último - con su vida; existencia que en los últimos meses
sólo sirvió para causar tragedias y dolor a su familia y quienes antaño
fueron sus amigos. Al entierro de Topacio asistieron solo por lástima, no
por amor a la malvada joven, a la que Paola llamaba dentro de sí “la
terrorista de la familia”. Iñaki Obradoiro quiso acompañar a Ezequiel en
tan críticos momentos, lo que despertó celos y un halo de desconfianza
en su novia Valeria.
32

CAPÍTULO 16

Fernanda era sin lugar a dudas un ánima en pena esos días, en los
cuales innumerables veces había deseado estar muerta ella también
antes que sufrir lo inimaginable por la inesperada muerte de su prima
Paz, que era como si fuera la hermana que nunca tuvo. Se sentía
impotente, sin ganas de nada, solo llorar hasta secarse por completo.

Iñaki demostró ser para Zequi “un hermano nacido para cuando
hay angustia” junto a Valeria, que le pidió disculpas por haberse puesto
celosa en el funeral de Topacio.

Emiliano Álamo se puso manos a la obra para buscar una nueva


centralita de Torretaxi, ya que no podía dejar de funcionar; no tuvo que
buscar mucho, ya que uno de los taxistas ofreció sus oficinas de un
edificio cerrado, cercano a la céntrica Plaza de Los Luceros. Emiliano se
lo agradeció y tras ver las instalaciones, prometió pensarlo. Santiago
Salas, que era el vicepresidente de Torretaxi, le sugirió dar vacaciones a
los empleados mientras no hubiera centralita, lo cual Emiliano estuvo
de acuerdo con su socio. Esmeralda y Zequi tomaron bien la idea de las
vacaciones, confiando en que en pocos días habría nueva central.

Andrew y Esmeralda comenzaron a hacer los preparativos para


su enlace, pues ya estaban casi a finales de agosto y su deseo era
despedir el verano con su boda en Torrevieja; en la misma playa donde
se habían conocido se darían el “sí, quiero”.

Paola decidió irse de España para olvidar todo lo ocurrido.


Necesitaba estar sola. Y es que la tragedia provocada por la difunta
Topacio había sido lo más duro después de haber perdido cuatro años
antes a sus padres en los atentados del 11 de septiembre de 2001
acaecidos en Nueva York. Paola se marchó a Buenos Aires, pues sabía
que en Argentina se sentiría en paz, ya que sus primos lejanos la
acogerían con cariño; y así fue; Hugo Abreu y Nina Barbosa le dijeron
que no le faltaría de nada en su casa.
Pero Paola no fue la única que puso tierra de por medio después
de las desgracias vividas: Fernanda se volvió a Galicia para vivir de
nuevo con sus abuelos, desconsolados por la muerte de Paz.
33

CAPÍTULO 17

Marizza Silvani era una amiga de Topacio que llegó a Torrevieja en el


taxi de Emiliano Álamo, que también era taxista como sus demás socios.
Marizza se había enterado de la tragedia que su amiga había provocado
y su objetivo era vengarse de su asesino, Lisandro Fonsi, ya entre rejas
por el crimen. Lisandro Fonsi le dijo a la exuberante joven recién llegada
de Venecia que se fuera, pues no la conocía y no tenía nada que hablar
con ella, pero la vengativa joven juró que regresaría para quitarle la
vida.
Marizza se había hospedado en el Hotel Zafiro de Alicante, por
lo cual tras descansar esa noche fue a visitar a Esmeralda, a quien dio el
pésame, lo que la novia de Andrew agradeció; mas la expresión facial
de Esmeralda cambió cuando la italiana le informó de la verdadera
meta de su viaje a España: vengar la muerte de la mejor amiga que tuvo
en su vida. La joven con deseos de revancha no se había creído que
Topacio era el brazo ejecutor del atentado de la gasolinera.

Emiliano acabó convencido tras volver a visitar las oficinas de


Santiago Salas de que no encontraría otra centralita mejor, por lo cual
mandó preparar todo lo necesario para la nueva central de Torretaxi.

Cuando Ezequiel escuchó a la amiga de Topacio hablar bien de


ella, le arreó un guantazo de padre y muy señor mío, pues no iba a
permitir que nadie contradijera las palabras de Esmeralda: Topacio era
un ser sin entrañas, cuya maldad no conocía límites y no estaban
dispuestos a que tras el dolor que había causado, alguien honrara su
mancillado nombre. Una llamada telefónica le alegró la tarde a Zequi.
Era Emiliano, para comunicarle que en septiembre inaugurarían la
nueva centralita de taxis, lo que también alegró a Esmeralda cuando lo
supo.

George David temió por las circunstancias que los gemelos no


volverían a trabajar en Taximad y no tuvo que esperar mucho tiempo
para confirmar sus sospechas ya que, al preguntarles, ellos expresaron
su deseo de quedarse a vivir en Alicante; esto fue comprendido por
George David y su esposa Chantal, quien a partir de octubre sería la
encargada de la centralita. Chantal estaba encantada por dejar el trabajo
como taxista para dirigir como teleoperadora el negocio familiar.
Chantal se convirtió en un gran apoyo para Esmeralda, quien sentía
añoranza de su madre; su futura suegra le ayudó también con los
preparativos de su enlace con Andrew.
34
George David se fue a Madrid mientras que su esposa se quedó
para ayudar a Esmeralda a elegir su vestido de novia, labor en la que
Valeria, la novia de Ezequiel, no dudó en querer colaborar.

Fernanda se alegró mucho cuando Emiliano la llamó para


invitarla a la inauguración de la nueva centralita; la joven no dudó en
aceptar desplazarse desde Lugo para acudir al evento.

Jeremy Williams volvió a Alicante para estar presente en la


boda de Andrew y Esmeralda, ya muy cercana.

Ashley Wimbledon era un atractivo joven que comenzó a


obsesionarse con Ezequiel y comenzó a perseguirle sin que el joven se
diera cuenta.

Marizza Silvani descubrió por casualidad que Ashley estaba


detrás del novio de su enemiga del pasado, Valeria –quien le había
quitado a todos sus novios de la universidad-, por lo cual urdió un plan
para humillar a Zequi: le propondría al obsesionado joven violar a
Ezequiel y darle a cambio un millón de euros, lo que Wimbledon, que
carecía de escrúpulos, aceptó sin pensar.

Por su parte, Iñaki recibió la invitación a la boda de Esmeralda,


que se celebraría el sábado 17 de septiembre.

Ashley corrió tras de Zequi, que se dio cuenta de que un joven


al que nunca había visto lo perseguía y fue a casa de Iñaki, pero no
pudo llegar ya que el obseso Wimbledon le agarró del jersey y lo ató de
pies y manos en un solitario ático. Cuando estaba dispuesto a violarlo,
llegó Iñaki, que grabó la agresión, dejó la cámara en lo alto y pegó una
paliza a Wimbledon, tras de lo cual llamó a la policía.

La inspectora Zoila Monteagudo no tardó en llegar a aquel


edificio de la calle Pascual de la Mata, en cuyo ático fue detenido Ashley
Wimbledon por premeditar una violación; el frustrado joven acusó a
Marizza Silvani de haberle pagado medio millón de euros de adelanto a
fin de violar al hermano de Esmeralda. Por esto la vengativa joven fue
detenida por su implicación en el delito.
35

CAPÍTULO 18

Ya en casa de Iñaki, Zequi le agradeció haber denunciado a los dos


delincuentes; Alexei llegó en ese momento y le dio las gracias por haber
evitado que sucediera algo tan espantoso como una violación.

Ashley Wimbledon no saldría de prisión preventiva bajo fianza,


ya que tenía antecedentes penales por robo y violaciones a menores.
Estaba en busca y captura por el asesinato de un niño de 13 años del que
abusó y tiró a un barranco. El niño era nada menos que Lisandrito
Silvani, hijo de Marizza, que lo había tenido como madre soltera, pues el
padre murió víctima de los atentados del 11 de marzo de 2004 en
Madrid. Cuando Marizza descubrió esto, quiso matar al desgraciado
Wimbledon, pero él se quitó de en medio antes, ya que tomó veneno en
su última cena. El recuerdo de sus salvajes y atroces crímenes no le
permitió seguir viviendo. Había hecho demasiado daño y ya era hora de
ponerle fin. Sabía quién era el hijo de Marizza, pues él mismo le
secuestró una tarde cuando el pequeño salía del colegio.

Marizza salió libre bajo fianza tras provocar que Lisandro Fonsi
- que por un capricho del destino era el hermano mellizo del padre de
su hijo- se suicidara; así terminó su revancha por la muerte de Topacio y
aunque ya daba por perdida la oportunidad de acabar con el canalla
que mató a su hijo, pudo también terminar con ese trágico episodio de
su vida, aunque jamás olvidaría a su pequeño. Marizza se marchó de
España a Italia jurando que nunca regresaría al país donde le robaron a
la única persona que había amado, su hijo Danilo.

El viernes 2 de septiembre se inauguró la nueva central, evento


al que acudieron los nuevos taxistas que se asociaban a la empresa y los
teleoperadores que trabajarían allí, entre los cuales estarían Ezequiel y
Esmeralda, a quienes Emiliano dio la libertad de invitar a quien
quisieran.

Emiliano habló con Zequi sobre la necesidad de contratar dos


personas más, a fin de que la centralita no quedara desatendida en
ningún momento; el hermano de Esmeralda aprovechó tal ocasión para
hablarle de los gemelos Alexei e Andrew, quienes le hablaron de la
empresa que su padre tenía en Madrid, lo que interesó al presidente de
Torretaxi, que conversó por largo rato con los padres de los gemelos.
Fernanda no quiso perderse el evento, aunque para ello tuviera que
volver a Torrevieja - que por lo sucedido le traía malos recuerdos -; a
Emiliano le alegró verla de nuevo y saber que ya estaba más resignada
tras la trágica muerte de su prima Paz. Iñaki también asistió a la
inauguración, donde conversó casi todo el tiempo con Eusebio La Cruz,
uno de los taxistas, quien estaba enamorado de la fallecida Paz, pero ella
36
nunca le aceptó por no pertenecer a su religión; y es que Eusebio La
Cruz era adventista.
37

CAPÍTULO 19

Andrew y Alexei no dudaron en aceptar la oferta de trabajo de


Emiliano, pues trabajarían con sus parejas, lo que gustó mucho a George
David y Chantal. Annie Scott felicitó a Alexei por su nuevo empleo, que
sería el mismo que en Madrid, pero en Alicante.

Sandro Anselmi decidió que ya era hora de dejar la casa de los


Stevenson King para vivir solo en Barcelona, donde había conocido
años atrás a una persona muy especial; se trataba de Rita Miralles, de
quien se había enamorado ese verano en Alicante, donde la joven
nacida en Girona veraneaba todos los años. Sandro y Rita ya se
conocían, pero ella no quiso saber nada de él años atrás cuando estuvo
enganchado a la cocaína, por lo cual se alejó de su vida; años después el
caprichoso destino volvió a unirles.

Emma Rojas Marcos era una prima de Esmeralda que vivía en


Madrid con su novio, Leopoldo Abisaí, natural de Nueva Jersey, pero
criado en Bilbao.
Emma era rubia, pero tenía el pelo teñido de caoba. Tenía 18 años y su
novio 33 pero no les importaba. El amor no tiene edad, ellos lo
demostraban.
Emma se alegró mucho al recibir la invitación a la boda de su
prima Esmeralda en Alicante y no dudó en confirmar la asistencia
llamando a la hermana de Zequi.

Una tarde en que Paloma Durán y Esmeralda salieron a tomar


café por la céntrica Explanada de España, la socorrista le dijo a la novia
de Andrew que le daba pena ver terminarse el verano, pues el otoño se
le hacía triste y melancólico; y el invierno “frío y sombrío”.

Annie Scott recibió una llamada de Iñaki, que le pidió que fuera
con él a la boda de Esmeralda a fin de no ir solo, pero ella tuvo que
rechazar al joven agente inmobiliario ya que esa misma semana tenía
una boda en Sevilla precisamente el día de la boda de Andrew y
Esmeralda.
38

CAPÍTULO 20

Alonso Baptista finalizó el contrato unos días antes de la boda de


Andrew y Esmeralda, pero no quiso irse de Torrevieja, pues estaba
invitado al enlace de la pareja, al cual no iría solo pues se había hecho
novio de Paloma Durán y asistiría con ella.

Esmeralda contaba los pocos días que faltaban para su boda con
Andrew, que estaba más nervioso que su novia.

Ezequiel le confesó a Valeria que era un asesino, lo que provocó


la ruptura entre ambos. Mas Zequi, temiendo que su ex novia le
delatara, acabó con su vida entrando en el piso de la joven y la
electrocutó metiéndole el secador en la bañera. Al día siguiente, Zequi le
reveló a Alexei lo sucedido con Valeria, mas juró callar, pues de hablar,
podría ser la próxima víctima del sádico hermano de Esmeralda. El
secreto sólo sería conocido por Ezequiel y Alexei. Era evidente que no
les convenía que lo supiera nadie más. Harían hasta lo imposible para
que jamás se descubriera la implicación de Zequi en la muerte de
Valeria y mucho menos el asesinato que el hermano de Esmeralda
cometió años atrás.

Chiquinquirá Marcos llegó a Torrevieja desde Caracas para


asistir a la boda de su prima Esmeralda. Pero no viajó sola, pues con ella
llegó también su primo Josué Rojas Marcos, que vivía en Lima –capital
de Perú- con su pareja, Silvina Marcos, que era prima lejana suya.
39

CAPÍTULO 21

La víspera de la boda de Andrew y Esmeralda llegó y los nervios


estaban a flor de piel. A Esmeralda ni siquiera se le podía pasar por la
cabeza que Ezequiel estaba detrás de la muerte de Valeria; aunque
Andrew lo sabía, pues Alexei se lo había revelado como si de un secreto
de confesión se tratase y nunca delataría a su cuñado, pues a él nunca le
agradó Valeria.
Leticia decidió darle una nueva oportunidad a Ezequiel, mas no
por amor, sino para vengarse de él por haber roto la relación la primera
vez.

Jeremy Williams Thomas supo de los delitos de Ezequiel a raíz


de una sospechosa conversación entre Andrew y Zequi, a quienes
amenazó con contar todo, pero decidió callarse al entender que era un
secreto ajeno que no tenía porqué revelar. Mas aún cuando su cuello
corría peligro, según la amenaza del malvado primo de Paola.

Ya estaba todo listo para la boda, a la cual también asistiría


Giacomo Rojo, a quien le había sido enviada también la invitación al
enlace en la última remesa.

Zequi pensó en matar a Jeremy para evitar que dijera la verdad,


pero fue Andrew quien se manchó las manos de sangre por él al ahorcar
y disparar contra el que había sido su mejor amigo; su futuro cuñado se
lo agradeció.

Alexei llamó varias veces a Jeremy, pues no sabía nada de él.


Andrew le hizo creer que su mejor amigo se había suicidado, lo que el
gemelo no podía creer, mas Andrew le llevó hasta donde estaba
ahorcado y entonces, horrorizado, tuvo que creerlo.

El día de la boda llegó; Alexei estaba muy confundido por el


supuesto suicidio de Jeremy. Tatiana Riverol fue su paño de lágrimas;
mientras que Andrew había dormido plácidamente, dispuesto a no
cambiar de parecer, ya que el amor ardiente que sentía por Esmeralda se
había apagado cual llama que apaga un fuerte viento. De ese fuego no
quedaban ni cenizas; pero seguiría con la farsa para no hacer daño a la
joven.

A las once de la mañana llegó a la playa Tatiana con Andrew,


mientras Ezequiel y Leticia se terminaban de preparar para asistir al
enlace.
40
Esmeralda estaba en casa con Paola y Paloma, que le ayudaron
a arreglarse; la joven se echó a llorar al comprender una vez llegado el
día de su boda que sus padres no estarían presentes pese a que habían
muerto. Pero su tristeza no duró mucho, ya que sabía que junto a
Andrew nunca se sentiría sola y sería feliz a pesar de la ausencia de sus
padres. La hija de la fallecida Amatista ni siquiera podía intuir el
engaño en el que iba a convertirse su existencia, pues Andrew ya no la
amaba como al principio. Para él sí había sido un fugaz amor de verano,
se iba a casar por lástima, para no herir a Esmeralda. Para evitar que
volviera a llorar, Iñaki ensayó con la novia por última vez el vals del
Danubio Azul.
Andrew llegó acompañado de sus padres, que no podían
imaginar siquiera que su hijo no se iba a casar por amor, sino por la
cobardía de no revelar sus verdaderos sentimientos. Ezequiel se
contuvo de reírse al ver llegar al novio, pues sabía que Esmeralda iba a
sufrir si algún día se daba cuenta del engaño.
Alexei era el padrino y salió de la casa con la novia de camino al
altar para que se casara con Andrew, quien prefirió engañarse a sí
mismo por muy imposible que fuera, pensando que quizás aún estaba
enamorado de ella y sólo era el nerviosismo el que le había llevado a
concluir que ya no amaba a su novia.

Algo en el cielo reveló que una catástrofe estaba a punto de


suceder: unas nubes más negras de lo habitual taparon el sol radiante en
cuestión de segundos, lo que entristeció a Esmeralda, que telefoneó a su
supuesto futuro marido, que aceptó cambiar el lugar del enlace: sería en
la casa que Esmeralda había comprado frente a la Playa de San Juan tras
vender la casa en la que durante años vivieron con sus padres.

Una vez en la casa, esperaron a la novia, que había ido a dar


una vuelta en su coche a fin de atrasar la llegada, ya que aún no había
llegado el juez, un joven llamado Lucas Alonso, que llegó media hora
más tarde, lo que le acarreó los reproches de la madre del novio.

Cinco minutos después llegó la novia. Comenzó a sonar la


marcha nupcial grabada días antes por Ezequiel; Esmeralda estaba cada
segundo más nervioso. Los familiares y amigos de los novios estaban
muy emocionados y la mayoría lloró de emoción al ver a Esmeralda
vestida de blanco tan bella, esplendorosa como nunca.

El guiño de la complicidad entre Andrew y Alexei fue su sello,


su pacto de silencio. El guiño de la complicidad fue el juramento de
secreto de confesión perpetuo sobre los asesinatos cometidos; Ezequiel
fue testigo de tal gesto y sonrió con picardía pensando para sí que se
había salido con la suya. Alexei se sentó junto a la madrina, Paola, tras
llevar al altar a Esmeralda, donde la dejó junto a Andrew, que estaba
muy nervioso; a la hora de la verdad comenzó a dudar si podría
sostener esa cruel mentira para siempre, mas por el amor que le tenía a
su gemelo y por no herir a Esmeralda estaba dispuesto a sacrificar su
propia felicidad.
41

CAPÍTULO 22
EL FINAL

Lucas Alonso comenzó la ceremonia civil; Andrew miró a Esmeralda


entusiasmado; Alexei se entristeció de repente, pues veía cruel que
Andrew se casara sin amarla, mas mostró alegría para no despertar
sospechas. Lucas preguntó a los contrayentes si se aceptaban como
marido y mujer; ambos, tanto la novia como el novio respondieron “Sí,
quiero”. Lucas les declaró marido y mujer, tras de lo cual, más nervioso
que nunca, Andrew besó a Esmeralda cuando volvió a sonar la marcha
nupcial. Tuvo que imaginarse que besaba a su ex novia Zarela Ríos para
que Esmeralda no sospechase lo más mínimo. Y así fue. Salieron de la
casa ya como marido y mujer, mirándose con más amor que nunca; ella
había cumplido su sueño de casarse vestida de blanco, él, se imaginó
que era Andrew jurándose a sí mismo hacerla muy feliz. A la puerta de
la casa volvió a sonar la marcha nupcial tocada por un grupo de
mariachis contratados por los padres del novio; la sorpresa hizo llorar a
Esmeralda, quien no podía siquiera imaginar que no se había casado
con Andrew enamorado de ella, sino supuestamente desencantado.

Pero las sospechas de que algo allí no marchaba bien


comenzaron a echar raíces en Iñaki, quien le comentó a Zequi que no
veía muy entusiasmado a Andrew, pero el hermano de la novia le dijo
que no era así.

Entonces Andrew sintió que sí amaba a Esmeralda cuando


volvieron a besarse. Todo había sido estrés acumulado que le había
llevado a pensar que no la amaba como al principio.

En el banquete de bodas, Andrew confesó a Ezequiel y Alexei


que sí estaba enamorado de Esmeralda, pero que nunca delataría a su
cuñado, lo que escuchó Iñaki, a quien Ezequiel pidió de manera grosera
que no se entrometiera o lo pagaría con su vida, por lo que el gallego se
fue del lugar.

Andrew volvió junto a su esposa y bailaron el vals del Danubio


Azul, tras de lo cual se besaron apasionadamente ante la multitud de
invitados. No había sido un amor de verano, pues duraría toda la vida.

F I N
42

EPÍLOGO

“Cuando Me Enamoro” es la versión definitiva de la que


en su día (en 2005) titulé “Cuando Calienta El Sol”. Eran
necesarios algunos cambios, pues bien, doce años
después, ha sido renovada. Espero que guste y se la
dedico a mi familia, en especial a mi hermano Marcos
Gómez, a mis mejores amigos a quienes llamo “mis
tatos”: Moisés Aranda, Rubén Navarrete. También a
todo aquel que haya leído esta laberíntica historia de
amores de verano. Por último, doy las gracias a mi buen
amigo Emanuel Sorian por haberme diseñado la portada
para la edición final de esta novela. Gracias por estar
ahí. Gracias...por existir.

Ismael Gomezía
27 de Mayo de 2017
43
44