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Extraído de http://hispanoteca.eu/Foro-preguntas/ARCHIVO-Foro/Pronunciaci%C3%B3n%20lat%C3%ADn%20cl%C3%A1sico.htm.

La evolución del latín

Latín literario
Se suelen considerar cuatro periodos que corresponden a los de la literatura
latina.
Periodo antiguo (240-70 a.C.)
Se fija entre el 240 hasta el 70 a.C. En él se incluyen los autores Ennio, Plauto y
Terencio.
Edad de oro o clásica (70 a.C.-14 d.C.)
Abarca prácticamente el primer siglo antes de Cristo, o desde el año 70 a.C.
hasta el 14 d.C. En este periodo se incluyen los prosistas Cayo Julio César (100-
44 a.C.), Marco Tulio Cicerón (106-43 a.C.) y Tito Livio (59 a.C.-17 d.C.), los
poetas Cayo Valerio Cátulo (87-54 a.C.), Tito Lucrecio Caro (98-55 a.C.),
Publio Virgilio Marón (70-19 a.C.), Quinto Horacio Flaco (65-8 a.C.) y
Publio Ovidio Nasón (43 a.C.-17 d.C.). En esta época la lengua alcanza las más
altas cotas de expresión artística tanto en prosa como en verso y permite una
enorme riqueza y flexibilidad.
Paralelamente al Latín Clásico (“Edad de Oro”), lengua muy codificada y de
gran rigidez, se fue desarrollando en Roma la lengua de la conversación,
empleada en sus relaciones humanas, tanto por la gente culta como por el
pueblo menos ilustrado. En el siglo XIX, Hugo Schuchardt en su
obra Der Vokalismus der Vulgärlateins (Leipzig, 1866) acuñó el término
de Latín Vulgar para designar este Latín Coloquial.
El Latín Vulgar se fue distanciando progresivamente de la lengua escrita,
abarcando la esfera familiar y la conversación corriente. No era inferior al Latín
Clásico, sino la lengua de Roma, con toda la energía de una lengua
viva. Latín Vulgar o Latín Hablado fue evolucionando gradualmente hasta
convertirse en lo que hoy denominamos Lenguas Romances.
Edad de plata (14-130 d.C.)
Va desde el año 14 hasta el 130 d.C.. Se caracteriza por permitir la expresión
retórica y ornamental, así como la concisión y el epigrama, todo lo cual se
encuentra en la obra del filósofo y dramaturgo Séneca y en los escritos del
historiador Tácito.
Edad del bronce o periodo tardío (siglo II-VI)
Se extiende entre el siglo II al VI (c. 636), en el se incluye la literatura de los
santos padres de la Iglesia, también llamada la Patrística. En aquellos
momentos, con la invasión de los bárbaros se van introduciendo en la lengua
numerosos préstamos léxicos y sintácticos; a esta forma del latín se le ha
llamado Lingua Latina opuesta a la Lingua Romana, que es la forma en que
se estudia este idioma.
Latín medieval o latín eclesiástico (Edad Media)
Durante la Edad Media, en Europa occidental la correspondencia se escribía en
latín. Se denomina Latín Medieval o Bajo Latín a la lengua latina que se usa
en este periodo. Era una lengua viva incluso para la gente no instruida y que no
lo hablaba, porque era la lengua empleada por la Iglesia tanto en el culto diario
como en los escritos. No obstante sufrió muchos cambios: la sintaxis se
simplificó, se adoptaron numerosos neologismos de orígenes diversos y muchas
palabras cambiaron de significado.
Latín moderno o el nuevo latín (Renacimiento)
Aparece en los siglos XV y XVI lo que ha dado en llamarse Latín Moderno. Los
autores del Renacimiento dan lugar a una literatura nueva en latín que imitaba
el estilo de los autores clásicos, sobre todo el de Cicerón. En aquel tiempo se
escribían en latín casi todos los libros científicos, filosóficos y religiosos.
Escribieron en latín Erasmo de Rotterdam, el filósofo inglés Francis Bacon y
el físico de la misma nacionalidad Isaac Newton, así mismo fue la lengua en
que se producía la comunicación diplomática entre las naciones europeas.
A finales del siglo XVII pierde su condición de lengua internacional. No
obstante, durante los siglos XVIII y XIX aún se conserva como lengua para los
estudios clásicos, e incluso se han redactado en latín algunos tratados durante
el siglo XX. Todavía hoy la Iglesia católica lo emplea como idioma oficial en sus
documentos, sobre todo en las encíclicas papales.
En la enseñanza de esta lengua se han aceptado varias formas de
pronunciación que suelen acomodarse a la pronunciación de cada una de las
lenguas europeas derivadas del latín, la más generalizada es la que usa
la Iglesia católica, muy parecida a la del italiano.
Lo que hoy se enseña es una reconstrucción del latín de la época de Cicerón. La
pronunciación académica se basa en la fijada en la así llamada pronuntiatio
restituta.
EL RENACIMIENTO
Antonio de Nebrija (1444-1522) fue el primer europeo moderno que
reconstruyó críticamente las pronunciaciones del latín, del griego y del hebreo.
Su Introductiones Latinae, que había publicado en 1481, se constituyó en el
texto más importante escrito hasta entonces sobre ese tema y se convirtió en
manual para los estudiantes hasta el siglo XIX. En De vi ac potestate
litterarum ('Sobre la fuerza y el poder de las letras del alfabeto', 1486)
emprende Nebrija el análisis sistemático de la fonética del latín, griego y hebreo.
Nebrija fue «el primero que abrió tienda de la lengua latina e osó poner pendón
para nuevos preceptos», «aquél que desterró de nuestra España los barbarismos
que en la lengua latina se habían criado» (Juan del Encina), «el debelador de la
barbaria».
Desiderio Erasmo de Rotterdam (1467-1536), originalmente llamado Geert
Geertsz, fue el mas grande humanista del Renacimiento y sin duda el escritor
más elegante y agudo de su tiempo. Entre sus obras escritas en latín
destacan: Elogio de la locura (1511); Coloquios (1518), una obra cuya
finalidad era facilitar el aprendizaje del latín a los estudiantes; El
ciceroniano (1527).
«Nebrija sustentaba, con ideas de su tiempo, que las letras (las figuras) tenían
pronunciaciones propias o legítimas y prestadas o ilegítimas, porque en su
origen entre la letra y su sonido había una relación de naturaleza. Las propias
eran las que tenían en latín, puesto que se habían inventado para representar
sus sonidos; las castellanas eran propias o no según conservaban o no la
pronunciación latina.»
[Alonso, Amado: De la pronunciación medieval a la moderna en español. Madrid:
Gredos, 1969, vol. 2, p. 198]
«La mayoridad de las lenguas modernas coincidía con la plenitud
del Renacimiento, que incrementaba el uso del latín entre los doctos. De una
parte la tradición medieval mantenía el empleo del latín en las obras doctrinales,
como lengua común del mundo civilizado; por otra, los humanistas aspiraban a
resucitar el latín elegante de Cicerón. El mismo Nebrija, que inició el estudio de
nuestro idioma; Luis Vives, García Matamoros, exaltador del saber hispánico;
Fox Morcillo, Arias Montano, Luis de León y otros muchos, compusieron en latín
algunas de sus obras o todas ellas. Sólo se concedía sin disputa a la lengua
nativa el campo de la literatura novelística y de amores, desdeñada por los
espíritus graves.
De todos modos, la exaltación nacionalista que acompañó a la creación de los
Estados modernos, no podía menos de reflejarse en su mayor aprecio de las
lenguas nacionales. La mayor conciencia lingüística hizo preguntarse por el
origen de las nuevas lenguas, que se explicó generalmente como “corrupción”
del latín a causa de las mezclas de pueblos. Un aspecto curioso de esta actitud
consistió en subrayar la semejanza entre el romance materno y el latín: aquel
sería tanto más ilustre cuanto más cercano a la lengua de Cicerón.»
[Lapesa, Rafael: Historia de la lengua española. Madrid: Escelicer, 1968, p. 202-
203]
«Los más ilustres renacentistas reconstruyeron las pronunciaciones antiguas del
griego y del latín trataron de imponerlas en las aulas universitarias. En España,
el más antiguo fue Antonio de Nebrija (Introductiones latinae, 1481), y las
pronunciaciones reconstruidas se vinieron a llamar “erasmistas”, por las
virtudes metódicas del famoso Diálogo de Erasmo, 1528, y por el promisorio
patrocinio de la personalidad del autor: De recta Latini Graecique sermonis
pronuntiatione, Des. Erasmi Roterodami Dialogus. Anno MDXXVIII, Basilea. Pero
la empresa erudita no tuvo éxito, y cada país siguió pronunciados el latín y el
griego con la fonética de los idiomas nacionales respectivos, salvo algún
pormenor.»
[Alonso, Amado: De la pronunciación medieval a la moderna en español. Madrid:
Gredos, 1969, vol. 2, p. 177]

El latín después del Renacimiento

Nebrija y Erasmo fueron los primeros en el Renacimiento que, con sus


reconstrucciones de la pronunciación clásica del latín, comenzaron a oponerse a
la pronunciación del latín que se oía en las universidades europeas. Las
reconstrucciones de estos autores tienen aún muchas limitaciones, pero
impulsaron la revisión de la pronunciación tradicional del latín. Sin embargo, los
intentos pedantes de los humanistas del siglo XV y XVI por resucitar el latín
clásico de Cicerón en lugar del latín sencillo de la Iglesia y los conventos, aceleró
la decadencia del latín en los círculos intelectuales europeos.
La última obra filosófica escrita en latín en Inglaterra fue el Novum Organum de
Bacon, y la última obra científica, los Principia de Newton. En las universidades
alemanas se conservó el latín hasta el 1690.
Después del siglo XVIII, el latín fue perdiendo importancia como lengua
internacional.
Siglo XX

A partir de las segunda mitad del siglo XX, comienza un movimiento de


renovación y impulso de la enseñanza del latín clásico, basada en una
pronunciación unificada, reconstruida científicamente, del latín clásico.
Aumentan los estudios científicos, las publicaciones y los congresos
internacionales cuyo objetivo impulsar el estudio y el empleo de un “latín vivo”.
Se va imponiendo la pronunciación reconstruida o pronuntiatio restituta en
los ambientes científicos y congresos internacionales. Sin embargo, esta
pronunciación no logró imponerse como pronunciación unificada en todos los
centros de enseñanza. De modo que se puede decir que existen, por lo menos,
seis pronunciaciones diferentes del latín clásico, todas ellas influenciadas por el
idioma de cada nación. La pronuntiatio restituta, que en teoría está admitida
por toda la comunidad científica, en la práctica no es fácil de reproducir
acústicamente. Existen “grabaciones” de textos latinos clásicos, que intentan
aproximarse al “tono” del latín clásico, pero que siguen siendo bastante
diferentes unas de otras.
Los filólogos clásicos creen que si los romanos nos oyeran pronunciar el latín
siguiendo la pronuntiatio restituta, sin duda nos entenderían, pero les haría
mucha gracia nuestra “forma de hablar”, que les resultaría jocosa.
En el Primer Congreso Internacional para un latín vivo en Avignon, celebrado en
1956, inspirado y convocado por Jean Capelle, se decidió recomendar el uso
internacional de una pronunciación unificada del latín basada en la así
llamadapronuntiatio restituta o pronunciación reconstruida del latín clásico.
Esta pronunciación se va imponiendo en todos los círculos académicos y es
usada también en todos los congresos internacionales dedicados al latín clásico.
El congreso de Avignon instó a la renovación de la enseñanza del latín clásico en
las escuelas. Los cuatro congresos siguientes (de 1959 a 1975) y tras la reforma
de la educación en Francia en 1968, no pudieron continuar con el ímpetu
renovador del primer congreso de Avignon.
Un nuevo impulso para el cultivo del latín clásico supuso el Conventus de
la Academia Latinitati fovendae (Roma 1966 y Jyväskylä 1997). Este último
congreso propagó un vídeo documental hecho por la Finnish Broadcasting
Company:Vinculum amicitiae, que emite comentarios en latín: Commentarii.
En España se formó un Circulus Latinus Matritensis
http://www.servicom.es/latine/circulus.htm
En América existe un Septentrionale Americanum Latinitatis Vivae
Institutum (SALVI)
http://www.latin.org
En Alemania se fundó la L.V.P.A. Latinitati Vivae Provehendae Associatio e. V.
http://pagina.de/lvpa/
La Societas Latina in Saarbrücken (El Sarre, Alemania) edita casetes con la
pronunciación reconstruida del latín clásico:
Libri audibiles / disci compacti
La Sodalitas LVDIS LATINIS faciundis e. V. de Múnich, fundada en 1984:
http://www.klassphil.uni-muenchen.de/~stroh/sodalitas.html
Radio Bremen, en Alemania, emite también noticias en latín, con resúmenes de
las noticias más importantes del mes. Estas emisiones se pueden oír por
Internet Auscultandi facultas:
http://www.radiobremen.de/nachrichten/latein/
Desde hace unos años, la radio finlandesa tiene una emisión semanal de noticias
en un latín no muy ciceroniano y algo moderno: Nuntii Latini. Estas emisiones se
pueden oír en Internet:
http://www.yle.fi/fbc/latini/
Sin embargo, estamos aún lejos del ideal de los humanistas del Renacimiento de
lograr una Latinitas perennis, el latín clásico como lenguaje internacional del
mundo científico y de la gente culta.