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LA EXPLORACIÓN

Es la búsqueda, el descubrimiento, la exanimación de algún lugar.

En el ámbito petrolífero podemos definir que la exploración no es más que la búsqueda


de yacimientos de petróleo y/o gas que comprende todos aquellos métodos destinados a
detectar yacimientos comercialmente explotables. Incluye el reconocimiento superficial
del terreno, la prospección (sísmica, magnética y gravimétrica), la perforación de pozos
de exploración y el análisis de la información obtenida.

ETAPAS DE LA EXPLORACIÓN

 Identificación de áreas de interés: Con esta etapa se inicia la exploración en una región
virgen o desconocida.

Se trata de una fase preliminar en la que se utilizan métodos indirectos como la geología
de superficie (se toman muestras de rocas) o geología de campo, reconocimiento desde
el aire (radares y métodos aeromagnéticos y aerogravimétricos) y espacio, geoquímica y
geofísica.

 Detección de trampas: Cuando ya se detectó el área de interés, se procede a identificar


las trampas o estructuras que pudieran contener petróleo.

Para esta fase se utilizan métodos geofísicos de alta tecnología como la sísmica
tridimensional (3D) y métodos avanzados de visualización e interpretación de datos.

En esta etapa se definen en forma detalla las trampas de hidrocarburos (denominadas


prospectos) y se jerarquizan según las reservas estimadas y su potencial valor
económico.

 Verificación de la acumulación: Cuando se han identificado los prospectos, se decide


dónde perforar los pozos exploratorios, único medio seguro de comprobar si realmente
hay petróleo.

Durante esta etapa, el geólogo extrae la información de los fragmentos de roca cortados
por la mecha (ripios) detectando estratos (capas) potencialmente productores.
La perforación exploratoria es una operación muy costosa y de alto riesgo, tanto por la
interpretación geológica, la pericia y el tiempo requeridos, como por los riesgos
operacionales que implica.

Estadísticamente, de cada diez pozos exploratorios que se perforan en el mundo, sólo


tres resultan descubridores de yacimientos.

MÉTODOS DE EXPLORACIÓN

Previamente hay que ejecutar inúmeras tareas de estudio de terreno en la busca y


exploración de yacimientos de petróleo, aunque no se disponga de un método científico
riguroso. Según el tipo de terreno están disponibles los métodos geológicos o geofísicos.

Métodos Geológicos

El primer objetivo es encontrar una roca que se haya formado en un medio propicio para
la existencia del petróleo, es decir, suficientemente porosa y con la estructura geológica
de estratos adecuada para que puedan existir bolsas de petróleo.

Hay que buscar, luego, una cuenca sedimentaria que pueda poseer materia orgánica
enterrada hace más de diez millones de años.

Para todo ello, se realizan estudios geológicos de la superficie, se recogen muestras de


terreno, se inspecciona con Rayos X, se perfora para estudiar los estratos y, finalmente,
con todos esos datos se realiza la carta geológica de la región que se estudia.

Tras nuevos estudios “sobre el terreno” que determinan si hay rocas petrolíferas
alcanzables mediante prospección, la profundidad a la que habría que perforar, etc., se
puede llegar ya a la conclusión de si merece la pena o no realizar un pozo-testigo o pozo
de exploración. De hecho, únicamente en uno de cada diez pozos exploratorios se llega a
descubrir petróleo y sólo dos de cada cien dan resultados que permiten su explotación de
forma rentable.

Métodos Geofísicos
La Geofísica: ciencia que estudia las características del subsuelo sin tener en cuenta las
de la superficie – se aplica en el caso de la estructura del terreno ser diferente a su
superficie, por ejemplo, en desiertos, selvas o zonas pantanosas, donde los métodos
geológicos son ineficaces.

Cuando el terreno no presenta una estructura igual en su superficie que en el subsuelo


(por ejemplo, en desiertos, en selvas o en zonas pantanosas), los métodos geológicos de
estudio de la superficie no resultan útiles, por lo cual hay que emplear la
Geofísica, ciencia que estudia las características del subsuelo sin tener en cuenta las de
la superficie.

Aparatos como el gravímetro permiten estudiar las rocas que hay en el subsuelo. Este
aparato mide las diferencias de la fuerza de la gravedad en las diferentes zonas de suelo,
lo que permite determinar qué tipo de roca existe en el subsuelo.

Con los datos obtenidos se elabora un “mapa” del subsuelo que permitirá determinar en
qué zonas es más probable que pueda existir petróleo.

También se emplea el magnetómetro, aparato que detecta la disposición interna de los


estratos y de los tipos de roca gracias al estudio de los campos magnéticos que se crean.

Igualmente se utilizan técnicas de prospección sísmica, que estudian las ondas de


sonido, su reflexión y su refracción, datos éstos que permiten determinar la composición
de las rocas del subsuelo. Así, mediante una explosión, se crea artificialmente una onda
sísmica que atraviesa diversos terrenos, que es refractada (desviada) por algunos tipos
de roca y que es reflejada (devuelta) por otros y todo ello a diversas velocidades. Estas
ondas son medidas en la superficie por sismógrafos.

metodos geofisicos
Más recientemente, las técnicas sísmicas tridimensionales de alta resolución permiten
obtener imágenes del subsuelo en su posición real, incluso en situaciones estructurales
complejas.

Pero, con todo, la presencia de petróleo no está demostrada hasta que no se procede a
la perforación de un pozo.

El gravímetro: es un aparato que permite estudiar las rocas que hay en el subsuelo,
midiendo las diferencias de la fuerza de la gravedad en las diferentes zonas de suelo y
determinando qué tipo de roca existe en el subsuelo.

Por tanto, las medidas gravimétricas en exploración son representación de


anomalías en las que entran la densidad de los diferentes tipos de rocas: sedimentos no
consolidados, areniscas, sal gema, calizas, granitos, etc.

El magnetómetro: es un aparato que también se utiliza para detectar la disposición


interna de los estratos y de los tipos de roca por cuenta del al estudio de los campos
magnéticos que se crean, aprovechando la fuerza de atracción que tiene el campo
magnético de la Tierra, es posible medir esa fuerza por medio de aparatos especialmente
construidos por portan magnetos o agujas magnética, magnetómetros, para detectar las
propiedades magnéticas de las rocas.

El Sismógrafo: El sismógrafo es un aparato de variado diseño y construcción empleado


para medir y registrar vibraciones terrestre a niveles someros o profundos que puedan
producirse por hechos naturales como temblores y terremotos o explosiones inducidas
intencionalmente o por perturbaciones atmosféricas, como en el caso de disparos de
artillería.

Métodos Actuales de la Exploración

El desarrollo y los adelantos hasta ahora logrados, tanto teóricos como prácticos, en la
toma de perfiles de los pozos han acrecentado enormemente el poder de investigación de
los geólogos, geofísicos e ingenieros petroleros para interpretar las características de las
rocas y los fluidos depositados en sus entrañas, desde el punto de vista cualitativo y
cuantitativo.
Esta parte de la Geofísica, por sus fundamentos científicos y tecnológicos, se ha
convertido en una rama especializada de la industria se le denomina Petrofísica. Tiene
aplicación en muchos aspectos de los estudios y trabajos de campo de exploración.

Petrofísica: es la ciencia que se dedica a la descripción y medida directa y/o analógica


de las propiedades físicas de las rocas, incluyendo los efectos que puedan producir los
fluidos contenidos en ellas o en sus alrededores La variedad de instrumentos disponibles
para hacer perfiles o registros de pozos permite que puedan hacerse en hoyos desnudos
en pozos entubados totalmente, gracias a que no solo se dispone de los registros
eléctricos sino también del tipo nuclear.

Ejemplo:

 Control de profundidad del pozo.


 Verificación de velocidad de reflexión de los estratos.
 Determinación del tope y base (espesor) de un estrato.
 Medición del potencial espontaneo y resistividad de las rocas y fluidos.
 Deducción de valores de porosidad, saturación y permeabilidad de las rocas.
 Deducción de la presencia de fluidos en las rocas: gas, petróleo, agua.
 Perfil de la circularidad del hoyo (diámetro).
 Registros de temperaturas.
 Registros de efectividad de la cementación de revestidores (temperatura).
 Registros de buzamiento.
 Registros de presiones.
 Toma de muestras de formación (rocas).
 Toma de muestras de fondos (fluidos).
 Registros de densidad (roca).
 Detección de fallas.
 Detección de discordancias.
 Detección de fracturas.
 Correlaciones pozo a pozo, local y regiones (litología).
 · Control de dirección y profundidad desviada y vertical del pozo (perforación
direccional u horizontal.

Métodos eléctricos de exploración.


En la búsqueda y aplicación de métodos para detectar las posibles acumulaciones de
minerales e hidrocarburos, los científicos e investigadores no cesan en sus estudios de
las propiedades naturales de la Tierra.

Con este fin han investigado las corrientes telúricas, producto de variaciones magnéticas
terrestres. O han inducido artificialmente en la Tierra corrientes eléctricas, alternas o
directas, para medir las propiedades físicas de las rocas

De todos estos intentos, el de más éxito data de 1929, realizado en Francia por los
hermanos Conrad y Marcel Schlumberger, conocido generalmente hoy como registros o
perfiles eléctricos de pozos, que forman parte esencial de los estudios y evaluaciones de
petrofísicas, aplicables primordialmente durante la perforación y terminación de pozos.

Básicamente el principio y sistema de registro de pozos originalmente propuesto por


los Schlumberger consiste en introducir en el pozo una sonda que lleva tres electrodos
(A, M, N). Los electrodos superiores M y N están espaciados levemente y el tercero A,
que transmite corriente a la pared del hoyo, está ubicado a cierta distancia, hoyo abajo,
de los otros dos. Los electrodos cuelgan de un solo cable de tres elementos que van
enrollado en un tambor o malacate que sirve para meter y sacar la sonda del pozo, y a la
vez registrar las medidas las profundidad y dos características de las formaciones: el
potencial espontaneo que da idea de la porosidad y la resistividad que indica la presencia
de fluidos en los pozos de la roca.

La corriente eléctrica que sale de A se desplaza a través de las formaciones hacia un


punto de Tierra, que en este caso es la tubería (revestido) que recubre la parte superior
de la pared del pozo. El potencial eléctrico entre los electrodos M y N es el producto de la
corriente que fluye de A y la resistencia (R) entre los puntos M y N.

La influencia del fluido de perforación que está en el hoyo varía según la distancia entre
M y N. Si la distancia es varias veces el diámetro del hoyo, la influencia queda mitigada y
a resistividad medida es en esencia la resistividad de la roca en el tramo representado.

Como la conductividad eléctrica de las rocas depende de los fluidos electrolíticos que
ellas contengan, entonces la resistividad depende de la porosidad de las rocas y de las
características de los fluidos en los poros y muy particularmente de la sal disuelta en los
fluidos.
Si los poros de las rocas contienen agua salada, la resistividad será baja; con agua dulce
será alta y si están llenos de petróleo será muy alta.

Como podrá observarse, el registro eléctrico es una herramienta de investigación que


requiere ser introducida en el hoyo. El perfil y características de las formaciones
atravesadas por la barrena pueden ser utilizados para estudios de correlaciones con
perfiles de sismográfica

El pozo también puede ser utilizado, en casos requeridos, para cotejar la velocidad de
reflexión, desde la profundidad de los diferentes horizontes seleccionados como
referencia. Este tipo de cotejo se emplea para casos de correlación con el sismógrafo.

El pozo puede utilizarse de dos maneras. La propagación de ondas generadas desde la


superficie puede ser captada en el pozo o la propagación hecha desde el pozo puede ser
capturada en la superficie.

Geoquímica

El análisis químico de muestras del suelo, con el propósito de detectar la presencia de


hidrocarburos, ha sido empleados como herramienta de exploración.

La teoría se basa en que emanaciones de hidrocarburos no visibles en la superficie


pueden manifestarse en concentraciones que, aunque muy pequeñas, son susceptibles
al análisis químico micrométrico para detectar gas (metano, etano, propano o butano) y
residuos de hidrocarburos más pesados

Muestras de suelo, obtenidas muy cuidadosamente a profundidades desde 1,5 a 5


metros, son examinadas y procesadas en el laboratorio por métodos especiales. Con la
información obtenida se preparan tablas, curvas y mapas de las concentraciones y
residuos detectados.

Los especímenes de agua, gases, betunes y suelos para tales fines son sometidos a
análisis cualitativos y cuantitativos por medio de la fluorescencia, luminiscencia,
espectrografía, geobotánica, hidrogeoquimica, bioquímica o bacteriología, con el fin de
indagar sobre la generación migración, presencia, entrampamiento y acumulaciones
petrolíferas en tierra o áreas submarinas.
Aunque la geoquímica no ha constituido un método preponderante de exploración, ha
sido utilizado esporádicamente en la búsqueda de hidrocarburos y ha dado resultados en
algunos casos.