Está en la página 1de 22

FACULTAD: DERECHO

ESCUELA ACADÉMICO PROFESIONAL: DERECHO

INFORME ACADÉMICO:

DERECHO CIVIL

LÍNEA DE INVESTIGACIÓN:

DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA HUMANA

AUTORES:

ANTON INGA, Fatyma


ARIZOLA PAICO, Martha Fiorella
CARREÑO GARCÍA, Raúl Martín
IMAN RIVERA, María Belén
TORRES ENCALADA, Anthony

ASESORES:

DR. MEJÍA FERNÁNDEZ, JESÚS

PIURA – PERÚ
2018
DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA

Derechos fundamentales: Igualdad ante la ley

La Igualdad ante la ley, Igualdad bajo la ley, Igualdad ante los ojos de la
ley o Igualdad jurídica es el principio que reconoce que todas las
personas deben ser tratadas de la misma manera por la ley (principio
de isonomía), y que estén sujetas a las mismas leyes de justicia (debido
proceso), reconoce la equiparación igualitaria de todos los ciudadanos
en derechos civiles y políticos,1 por lo tanto, la ley debe garantizar que
ningún individuo o grupo de individuos sea privilegiado o discriminado por el estado sin
distinción de raza, sexo, orientación sexual, género, origen nacional, color, origen étnico, religión
u otras características ya sean personales o colectivas sin parcialidad.

 ¿QUÉ SON DERECHOS FUNDAMENTALES?

Se entiende por derechos fundamentales a aquellos que son inherentes al ser humano,
cualquiera que sea su raza, condición, sexo o religión. A los derechos fundamentales no los crea
el poder político, ni la constitución; estos se imponen al estado y la constitución los propugna
Los derechos fundamentales tienen como finalidad prioritaria garantizar la dignidad, la libertad,
la igualdad u otro cualquier aspecto fundamental que atente a la integridad de la persona.

Los derechos fundamentales son inherentes a la dignidad humana y por resultar necesarios para
el libre desarrollo de la personalidad, suelen ser recogidos por las constituciones modernas
asignándoles un valor jurídico superior.

os derechos fundamentales es un término técnico, son fundamentales ante el valor de la


dignidad humana, son fundamentales porque son los más importantes en el conjunto jurídico,
porque se vinculan con los valores del ordenamiento y por el rango que tienen como norma
jurídica.

Particularmente, los derechos fundamentales no solo se deben representar en el ámbito


constitucional, sino que también pueden estar plasmados en un texto legal, es decir, lo
importante es que estén positividades dentro del ordenamiento jurídico. No existe una
unanimidad en esta opinión, ya que hay especialistas en el área de Derecho Constitucional que
expresan que los derechos fundamentales se encasillan dentro de una categoría propia del
Derechos Constitucional y no de cualquier sistema legal, estableciendo que los derechos
fundamentales sólo existen cuando hay una constitución normativa legitimada por el poder
Constituyente.

Para que los derechos fundamentales se consideren protegidos, deben serlo a nivel
constitucional. Sin embargo, también es cierto que no tiene por qué tratarse de un texto que
formalmente se llama Constitución, pero sí es necesario que esos contenidos aseguren mediante
normas superiores (por tanto, no modificables por simples normas con fuerza de ley, o, de otra
forma, por mayorías ordinarias).

Al hablar de plasmar los derechos es indispensable establecer la positivización del derecho,


tanto en una norma sustantiva, como también en un texto legal, debido a que hay países con un
reducido catálogo de derechos enunciados dentro su carta magna; no obstante, dichos derechos
no son limitativos. Basta como muestra la Constitución dominicana derogada en enero de 2010,
la cual contenía un reducido catálogo de derechos meramente enunciativos; sin embargo, de
manera expresa decía que estos derechos no eran limitativos. Por tanto, se recogían en las leyes
adjetivas, así como también en los tratados internacionales de derechos humanos que el Estado
dominicano tiene suscritos o ratificados, que en este caso integraban el bloque de
constitucionalidad.

Escribir sobre los derechos fundamentales de la persona humana daría para llenar infinidad de
páginas. En primer término, porque encontramos sobre este tema tantos enfoques como teorías
hay sobre la noción de persona humana, no sólo desde un punto de vista filosófico,
antropológico y ético, sino también político, económico, religioso y social. Dependiendo de
cómo se defina al hombre, especialmente desde su trascendencia, habrá una aproximación más
acorde a su realidad ontológica de persona.

Sólo el respeto a la dignidad trascendente de la persona humana genera una sociedad justa. Es
necesario que todos los programas sociales, científicos, económicos, políticos y culturales estén
presididos por el respeto de cada ser humano individualmente considerado dentro de esa
comunidad de la que forma parte. Ninguna persona debe “instrumentalizarse” o “masificarse”
con fines ajenos a su misma dignidad, ni debe ser sometida a injustas restricciones en el ejercicio
de sus derechos y de su libertad.

La persona humana no es un “instrumento útil” para la economía ni para la política, porque la


política y la economía están al servicio de la persona y no la persona al servicio de éstas. Ninguna
persona puede ser tratada como un “objeto” para satisfacer deseos y necesidades de otras
personas o instituciones. Podemos constatar que, lamentablemente, nos invade una cultura
utilitarista que “cosifica” a la persona humana, tratándola como si fuera una cosa o un objeto
carente de trascendencia. Y ante esto nunca podemos rendirnos porque las personas están para
amar y ser amadas, mientras que las cosas están para usar: amar es opuesto a usar. Nadie puede
ni debe ser “utilizado”.

Si algo caracteriza a la persona humana y la hace diferente de todo cuanto existe es su libertad,
que es esa facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y/o de no
obrar, por lo que es responsable de sus actos y de sus omisiones. La libertad no puede ser
entendida correctamente sin la responsabilidad hacia sí mismo y hacia los demás. La
responsabilidad es esa capacidad para reconocer y aceptar las consecuencias de esas
actuaciones realizadas libremente. Libertad y responsabilidad son dos aspectos inescindibles de
la persona humana, no pueden separarse y conllevan otra nota esencial del ser humano, que es
su continua búsqueda de la verdad. Sólo el hombre libre y responsable puede buscar y encontrar
la verdad. Y la verdad lleva al bien, a la felicidad, a la libertad y al bienestar personal y social.

Todos sabemos que la persona humana es, por naturaleza, un ser social que necesita para su
desarrollo y para su progreso la convivencia con sus semejantes; es en
esta convivencia donde el hombre y la mujer ejercen su sentido de
libertad y de responsabilidad, sus derechos y deberes naturales y
sociales, los cuales son inviolables e inalienables porque son
fundamentales a toda persona humana, sin distingo de raza, condición,
sexo, nacionalidad, religión, etc.

Estos derechos fundamentales de la persona humana son la clave para


el respeto a todos los seres humanos individual y socialmente
considerados. Por eso son universales. Son derechos y deberes que
proceden de la dignidad humana, por lo tanto, NO son una concesión ni una creación del Estado
ni de la Nación. El Estado, en todo caso, lo que debe hacer es tutelarlos, protegerlos y
garantizarlos eficazmente.

CARACTERÍSTICAS DE LOS DERECHOS FUNDAMENTALES

a. Son innegables: por ser la esencia de la persona, son indiscutibles.

b. Son imperativos: obligan aun cuando la autoridad no los sancione expresamente.

c. Son evidentes: no requieren promulgación expresa.

d. Son inviolables: deben ser respetados, no deben ser violados.

e. Son anteriores y superiores a las leyes, acuerdos y convenciones: porque emanan de la


misma naturaleza del ser humano.

IMPORTANTES DERECHOS EN TODO SER HUMANO

I. DERECHO A LA VIDA

El derecho a la vida tiene base en el derecho natural, que es


inherente al ser humano, y a él debe subordinarse el derecho
positivo, es decir aquel que es escrito por los legisladores de la
nación para regular las relaciones sociales en una comunidad.

Es el derecho más importante de todos los derechos del hombre


ya que carecería de sentido garantizar la seguridad, la integridad
física, la libertad, la seguridad a un sujeto que ya no está vivo.

La vida se inicia en el seno materno desde el momento de la concepción y finaliza con la muerte.

El derecho a la vida es de carácter individual e intransferible, y está consagrado en la mayoría


de las constituciones del mundo, no pudiendo ser restringido por el Estado ni por los gobiernos.

La vida como bien jurídico es un valor supremo, el cual debe ser asegurado no sólo en el proceso
de crecer, reproducirse y morir, sino también en la satisfacción de las necesidades de trabajo,
salud, techo y alimentación para todos los habitantes.

El derecho a la vida encuentra un límite por causas extraordinarias como por ejemplo ante la
defensa nacional o el cumplimiento de un deber, en los que algunas personas arriesgan su vida
por otras o por la patria como ocurre con los bomberos o el cuerpo de policía en la actuación
ante un delito.

Entre los derechos del hombre, sin duda el más importante es el derecho a la vida, pues es la
razón de ser de los demás, ya que no tendría sentido garantizar la propiedad, la religión o la
cultura, si el sujeto al que se los concede está muerto. Integra la categoría de derechos civiles, y
de primera generación, y está reconocido en numerosos tratados internacionales: la Declaración
Universal de los Derechos Humanos, el Pacto Internacional de los Derechos Civiles y Políticos, la
Convención sobre los Derechos del Niño, el Pacto de San José de Costa Rica, la Convención para
la Sanción del Delito de Genocidio, la Convención Internacional sobre la Eliminación de todas las
Formas de Discriminación Racial, y la Convención contra la Tortura y otros Tratos o Penas
Crueles, Inhumanas y Degradantes.

La protección a la vida no solo trata de impedir la muerte de una persona, sino toda forma de
maltrato, que haga su vida indigna, matándolo de a poco, o haciendo de su vida un martirio. Así
atentan contra la vida, el genocidio (actos destructivos de un grupo por su nacionalidad, religión,
raza o etnia) la desaparición forzada de personas (práctica usual entre los gobiernos que ejercen
terrorismo de estado, para secuestrar a sus enemigos políticos, torturarlos y muchas veces,
matarlos) la esclavitud, las torturas, y los malos tratos.

Formas de atentados contra la vida Humana

a. El aborto: Es la interrupción y finalización prematura del


embarazo. Hoy día la ciencia es clara; cuando el óvulo es
fecundado por el espermatozoide, tiene ya completo su código
genético; entonces ya posee toda la potencialidad de vida, que
se irá desarrollando según las leyes biológicas.

El aborto implica dos graves consecuencias. Por un lado, indica


un desprecio de la vida. Por otra parte, altera todo el orden
moral, pues el criterio de bondad será el egoísmo y el placer, pero no el bien.

b. El asesinato: Es un delito contra la vida humana, de carácter muy específico, que


consiste en matar a una persona.

c. Suicidio: Es el acto por el que un individuo, deliberadamente, se provoca la muerte. Se


estima que las dos terceras partes de quienes se quitan la vida sufren depresión.

d. Terrorismo: Siempre en la historia de la humanidad se ha dado el asesinato político,


pero en este siglo ha crecido enormemente el uso del asesinato como arma política. Se
le llama «terrorismo». Su fin es alterar el orden político e instalar otro nuevo, que dicen
es mejor. El criterio moral del terrorismo se basa en el principio de que el fin justifica los
medios. Además, el modo de realizarse es particularmente odioso, pues mata a
inocentes, destruye bienes importantes para todos y nunca se presenta abiertamente,
sino que utiliza el engaño.

e. Pena de muerte: Consiste en provocar la muerte a un condenado por parte del Estado
como castigo por un delito establecido.

f. Los Genocidios: Es el exterminio o eliminación sistemática de un grupo social por


motivos religiosos, raciales o políticos.

g. Eutanasia: Es la acción u omisión que, por su naturaleza o en la intención, causa la


muerte con el fin de eliminar cualquier tipo de dolor.
Hay dos tipos de Hay dos tipos de eutanasia.

 Voluntaria: solicitada por el que quiere morir.

 Involuntaria: cuando no la solicita.


II. DERECHO A LA INTEGRIDAD

El derecho a la integridad personal es aquel derecho humano


fundamental y absoluto que tiene su origen en el respeto debido
a la vida y sano desarrollo de ésta. Es el derecho al resguardo de la
persona, en toda su extensión, bien sea en su aspecto físico como
mental.

El ser humano por el hecho de ser tal tiene derecho a mantener y


conservar su integridad física, psíquica y moral.

 La Integridad física: implica la preservación de todas las partes y tejidos del cuerpo,
lo que conlleva al estado de salud de las personas.
 La integridad psíquica: es la conservación de todas las habilidades motrices,
emocionales e intelectuales.
 La integridad moral: hace referencia al derecho de cada ser humano a desarrollar
su vida de acuerdo a sus convicciones.

El reconocimiento de este derecho implica, que nadie puede ser lesionado o agredido
físicamente, ni ser víctima de daños mentales o morales que le impidan conservar su estabilidad
psicológica.

III. DERECHO A LA LIBERTAD

¿Qué es libertad?

Es la facultad natural del hombre para actuar a voluntad sin restricciones, respetando su propia
conciencia y el deber ser, para alcanzar su plena realización. La libertad es la posibilidad que
tenemos para decidir por nosotros mismo como actuar en las diferentes situaciones que se nos
presentan en la vida. El que es libre elige entre determinadas opciones las que le parecen
mejores o más convenientes, tanto para su bienestar como para el de los demás o el de la
sociedad en general.

La libertad es un valor esencial e imprescindible del sistema democrático, y a la vez un derecho


subjetivo fundamental, que se traduce en un conjunto de "libertades específicas consagradas
en las normas constitucionales y en los Pactos Internacionales sobre Derechos Humanos".

Sánchez Agesta, Luis: nos dice que Libertad; significa sustancialmente tres cosas: "exención o
independencia o autonomía, por la que constituye una esfera de autonomía privada, de decisión
personal o colectiva protegida frente a presiones que puedan determinarla.

Poder hacer, esto es, capacidad positiva, para llevar a cabo esas decisiones y actuar eficazmente
en la vida social; Libertad de elección, entre hacer o no hacer, o entre varios hacer posibles. "De
allí que la libertad se traduce en el derecho a una acción u omisión libres, es decir, que "se
efectúan de un modo independiente, posible y querido.
Unos de los ámbitos específicos que involucra la libertad individual es el derecho a la libertad
personal. Está comprende una libertad física o ambulatoria, que reconoce a toda persona la
facultad de desplazarse libremente, sin otras limitaciones que las impuestas por el medio en que
se pretende actuar y las establecidas por las normas constitucionales para preservar otros
derechos o valores igualmente relevantes. En consecuencia, el derecho a la libertad personal,
en su aspecto de libertad física, garantiza a su titular el no verse arbitraria o irrazonablemente
privado de ésta, ni ser detenido o sometido a restricciones de la libertad en
supuestos distintos a los previstos por la norma constitucional, la ley o los Pactos
Internacionales sobre Derechos Humanos.

TIPOS DE LIBERTAD

Derecho de libertad de expresión:

La libertad de expresión permite a toda persona expresar libremente sus ideas por
todos los medios que juzgue apropiados. Toda persona tiene derecho a expresar
libremente sus opiniones sobre los asuntos que tengan que ver con su vida.

Derecho a la libertad de opinión: La libertad de opinión significa que cada uno es


libre de tener una opinión o un juicio, de acuerdo a sus emociones, capacidades reflexivas y
conocimientos.

Derecho a la libertad de asociación:


La libertad de asociación y de reunión permite a todas las personas reunirse para compartir idea
y defender una opinión, una causa. Así como los adultos, los niños tienen derecho a reunirse
para ponerse de acuerdo y participar en temas que tienen que ver directamente con sus
derechos y su bienestar, pero también sobre asuntos de actualidad que les interesen.

Derecho a la libertad de pensamiento:


La libertad de pensamiento es el derecho de toda persona de determinar libremente sus
creencias. Toda persona es libre de tener pensamientos que evolucionan y cambian en función
al grado de madurez y discernimiento.

Derecho a la libertad de conciencia


La libertad de consciencia permite a cada persona determinar libremente los principios y los
valores que guiarán su existencia.

La libertad de consciencia es una libertad a medio camino entre las libertades de pensamiento,
de opinión y de la libertad de religión. Esta libertad, ligada estrechamente a las convicciones
éticas y filosóficas de las personas, es la afirmación de que todos los seres humanos están
dotados de una consciencia y de una razón. Asimismo, son libres de determinar cuáles serán los
principios que guiarán su existencia.

Derecho a la libertad de religión


Se considera como religión un conjunto de creencias y prácticas a las cuales se entregan los seres
humanos con el objetivo de establecer una relación con su(s) dios(es).
La libertad de religión, permite a cada persona tener la religión
o la convicción de su elección y de manifestarla libremente. Es
el derecho a no sufrir coacción ni opresión que afecte su
libertad de religión o a sus demás derechos.

La privación de la libertad

Consiste en la afectación grave e intensa de la libertad de una


persona, ya sea que la limitación esté motivada en un proceso
penal actual o futuro o se relacione con casos autorizados por
la Ley.

Jesús Casal Hernández, determina tres aspectos: los medios empleados para producirla, la
intensidad con que la medida limita la libertad de locomoción y la voluntad de la persona
afectada.

Restricciones de libertad

Estas libertades reconocidas tanto para los adultos como para los niños son lo que llamamos
derechos y libertades, es decir derechos que implican que los Estados no intervengan y dejen a
las personas gozar plenamente de estas libertades.

Sin embargo, el buen ejercicio de estas libertades, el mantenimiento del orden público y de la
seguridad del país, la preservación de los valores morales, así como el respeto de los derechos
ajenos conducen necesariamente a hacer algunas restricciones a estas libertades.

•Sólo las libertades de pensamiento, de consciencia y de opinión no encuentran verdaderas


restricciones. Cada quién es libre de pensar lo que quiere y no puede sufrir ninguna restricción
siempre y cuando sus pensamientos y sus opiniones queden en el ámbito de su mente.

•La libertad de expresión es limitada, en concreto, no se debe actuar en contra de los valores
morales y sobre todo no se debe transmitir mensajes de incitación al odio y a la violencia (racista,
discriminatorio, etc.).

•El acceso a la información es un aspecto importante del derecho al libre intercambio de ideas
y de información. Hoy en día, es importante garantizar este derecho a los niños, protegiéndolos
de informaciones dañinas que podrían tener consecuencias nefastas para su psicología. Las
nuevas herramientas de comunicación, la desaparición de tabúes y la difusión de informaciones
que no esconden nada de la realidad y de las atrocidades del mundo de los adultos impulsan a
los jóvenes a adoptar comportamientos extremos. Así pues, es necesario limitar y filtrar las
informaciones para proponer a los jóvenes informaciones útiles para su desarrollo y que puedan
distraerlos con toda seguridad.

•La libertad de religión conoce restricciones con respecto a la forma en la que las personas
deseen manifestarla. La manifestación de la religión no debe actuar en contra de las costumbres,
del orden público y de los derechos ajenos. La elección de la religión es una libertad que no debe
conocer restricción.
IV. DERECHO AL HONOR

¿Qué es el honor?

El honor es una cualidad moral que lleva al sujeto a cumplir con


los deberes propios respecto al prójimo y a uno mismo. Se trata
de un concepto ideológico que justifica conductas y explica
relaciones sociales.
El honor es un concepto con diversas valencias, según se tome
en una acepción subjetiva (lo que uno siente como su propio
honor) o en su acepción social, como elemento que entra en
juego en las relaciones sociales en muchas civilizaciones.

Implica la aceptación personal y la construcción en el imaginario social, e incluso en la


superestructura jurídica, de una cualidad moral vinculada al deber, a la virtud, al mérito, al
heroísmo; que trasciende al ámbito familiar, de la descendencia (la sangre y la casta) y de la
conducta sexual; que se refleja en la opinión, la fama o la gloria y en diferentes ceremonias de
reconocimiento público; y que produce recompensas materiales o dignidades, como cargos,
empleos, rentas, patrimonios, herencias, etc.

Derecho fundamental relacionado con la intimidad personal y familiar y la propia imagen.


Pertenece a la esfera privada de la persona y constituye un bien integrante de los derechos de
la personalidad del individuo.

Tiene una doble vertiente, interna y externa:

1) La estimación que cada persona tiene de sí misma

2) La concepción que terceros tienen sobre la dignidad de nuestra persona. Suele entrar
en colisión con el derecho a la libertad de expresión e información, debiendo ponderarse en
cada caso, según afirma nuestro Tribunal Constitucional, los bienes en conflicto.

Conocido también por su enunciado más completo derecho al honor, a la intimidad y a la propia
imagen, configuran el ámbito de la vida privada de la persona física que no puede ser vulnerado,
limitándose claramente los derechos a la libertad de expresión e información en que se basa la
actividad legítima de los medios de comunicación. El derecho a la
intimidad personal y familiar protege frente a intromisiones extrañas que puedan
hacer públicos determinados hechos o conductas estrictamente personales.

El derecho a la propia imagen se proyecta sobre representación gráfica de la figura humana


mediante un procedimiento mecánico de reproducción; como los demás derechos de este
grupo, pertenece al ámbito de la vida privada.
Funciones del honor

Entendido el honor bajo esa naturaleza jurídica, es considerado por algunos autores idóneo para
cumplir determinadas funciones, que completan el sentido y significado de ese derecho
fundamental:

En primer lugar, permite delimitar lo que realmente es merecedor de una protección jurídico-
penal frente a ofensas sin un contenido suficiente que las haga merecedoras de tal protección.
Así, no se atentaría contra el bien jurídico honor cuando con las ofensas no haya posibilidad de
alterar las relaciones sociales, ni suponga un verdadero ataque a la dignidad. Tampoco se
produce un ataque al honor cuando se falsea la realidad, a no ser que ese falseamiento sea tan
grave que pueda afectar a las relaciones sociales del ofendido.

En segundo lugar, el derecho al honor es un derecho fundamental que posee suficiente


contenido como para constituirse en un bien jurídico penal. Además, su influencia transciende
del ámbito individual porque forma las relaciones sociales entre los individuos y su falta de
protección podría llevar a un mal uso de otros derechos, lo que a su vez provocaría un aumento
de la agresividad social.

Delitos contra el honor

La injuria: es la ofensa al honor de una persona que está presente y que se puede hacer en
privado.

La difamación: es la ofensa al honor de una persona que puede estar ausente, hecha ante otras
o la publicación de hechos de menosprecio y rebajamiento ante la opinión pública que son
falsos. Lo relevante en la difamación es la divulgación y publicidad que se hace de un hecho a un
tercero.

Dependerá del ámbito sobre el cual se incurran, y puede ser tanto en el campo civil (será
responsable la persona física o jurídica propietaria del medio informativo a través del cual se
haya propagado la calumnia o injuria ya que todo director sabe el contenido de la información
y opinión que el periódico difunde) como penal (a través de calumnias que pueden versar sobre
la atribución de un delito, o imputación de una falsedad ya por ser inexistente el delito o por
haber intervenido en él la persona imputada). En el caso de la injuria es el ataque a la honra u
honor subjetivo, fama y estimación de las personas.

Lo importante es determinar si ha existido intención real de producir el daño causado porque


puede ocurrir que, a pesar de ser un hecho real, si la persona no ha tenido esa intención no hay
delito. En los supuestos de intromisión ilegítima, para que se produzca una lesión del derecho al
honor, ha de haber una imputación de hechos o manifestación de juicios de valor en la que una
persona puede verse afectada por la imputación de un hecho concreto. Además ha de contener
acciones y expresiones que, de cualquier modo, lesionen la dignidad de otra persona a través de
la publicidad de ciertos hechos o noticias que hagan desmerecer la consideración ajena.

La divulgación alcanzará el límite de sus normales destinatarios y siendo indiferente el medio


empleado para la misma. Los medios de difusión pueden ser la radio, televisión, prensa. En
cuanto al menoscabo de la fama o atentado contra la propia estimación requiere de dos
elementos como es la difamación o desmerecimiento en la consideración ajena.

La difamación es toda información pública tendenciosa en la que se divulga hechos de la


conducta privada o situaciones morales con propósito de desprestigio o descrédito que puede
perjudicar la fama y la imagen. En cuanto al desmerecimiento señalar que es la divulgación cierta
de datos que no se han querido divulgar, entrando en la esfera personal.

V. DERECHO A UNA IDENTIDAD

¿Qué es la identidad?

El derecho a la identidad es uno de los derechos fundamentales de


todo ser humano, y es necesario para poder beneficiarse de los otros
derechos fundamentales. Es la imagen de la persona que se proyecta
a través de rasgos y signos característicos que son inherentes a ella
y que la diferencian de las demás; estos rasgos son invariables en el
tiempo y permiten a los demás conocer a la persona en sí misma, en
lo que real y específicamente ella es.

La identidad es el sello característico de cada persona, considera


aspectos culturales, lingüísticos, religiosos y sociales que conlleva a
que la persona se reconozca a sí misma y se distinga de las demás,
presentándose con un nombre y una identificación.

La voz identidad proviene del latín” identĭtas” y este de la entrada “idem” que significa “lo
mismo”. Cuando se habla de identidad, generalmente podemos estar haciendo referencia a esa
serie de rasgos, atributos o características propias de una persona, sujeto o inclusive de un grupo
de ellos que logran diferenciarlos de los demás. Por su parte, identidad también alude a aquella
apreciación o percepción que cada individuo se tiene sobre sí mismo en comparación con otros,
que puede incluir además la percepción de toda una colectividad; y es la identidad la que se
encarga de forjar y dirigir a una comunidad definiendo así sus necesidades, acciones, gustos,
prioridades o rasgos que los identifica y los distingue.

Desde el momento de su nacimiento, toda persona tiene derecho a obtener una identidad. La
identidad incluye el nombre, el apellido, la fecha de nacimiento, el sexo y la nacionalidad. Es la
prueba de la existencia de una persona como parte de una sociedad, como individuo que forma
parte de un todo; es lo que la caracteriza y la diferencia de las demás.

Todos los niños tienen derecho a poseer una identidad oficial, es decir, a tener un nombre, un
apellido, una nacionalidad y a conocer la identidad de sus progenitores.

Podemos encontrar diferentes tipos de identidades en relación a la personalidad de un


individuo, entre ellas están:

La identidad cultural: que alude a todas aquellas características en referencia a una


determinada cultura, abarca desde las creencias, costumbres, comportamientos, tradiciones,
valores que posee una cierta comunidad que permiten que sean identificados del resto.

La identidad personal: es aquella que posee cada persona cuando le es otorgado un nombre y
un apellido.
La identidad nacional: hace referencia al estado o sentimiento de identidad que tiene cada
persona perteneciente a una nación o territorio que puede incluir aspectos como su cultura y
lengua.

La identidad de género: comprende aquel grupo de sentimientos o pensamientos en relación a


una persona que le posibilitan identificarse con un género en particular; identidad que logra
diferenciarse de la identidad sexual.

Derecho a un nombre y un apellido

El nombre es el signo que distinguirá de por vida a cada una de


las personas, permitiendo su identificación e individualización.

En tal sentido, todas las personas tienen derecho a tener un


nombre, lo cual se hace efectivo a través de la inscripción del
nacimiento en la Oficina de Registro de Estado Civil, este hecho
es un requisito indispensable para que el Estado reconozca a la
persona como ciudadano peruano; a partir de la inscripción de
nacimiento la persona adquiere existencia y legal y por tanto la
posibilidad de ser protegido por el Estado y de ejercer sus otros
derechos.

Desde su nacimiento, el niño tiene derecho a tener un nombre y un apellido. Todo niño debe
ser registrado inmediatamente después de su nacimiento, ya que los padres tienen la obligación
de informar el nombre, el apellido y la fecha de nacimiento del recién nacido.

Esta acción supone el reconocimiento inmediato por parte del Estado de la existencia del niño,
y la formalización de su nacimiento ante la ley. Además, su registro permitirá al niño preservar
sus orígenes, es decir, las relaciones de parentesco que lo unen a sus padres biológicos.

Filiación:

Es la relación jurídica que existe entre los progenitores y sus descendientes directos en primer
grado: padre o madre - hijo o hija. Se obtiene a través del reconocimiento de la paternidad o
maternidad de un niño o niña.

Es importante diferenciar el acto de la inscripción que nos permite tener un nombre, una
nacionalidad, conocer nuestra procedencia, etc; con el acto del reconocimiento que establece
el vínculo de filiación, es decir que obligaciones del padre a una pensión de alimentos, herencia
etc. El reconocimiento puede hacerse antes del nacimiento del niño o niña, al momento de la
inscripción o posterior a dicha inscripción; en tal sentido, debemos tener claro que el acto de la
inscripción no se supedita al reconocimiento. Además, el reconocimiento se hace efectivo a
través de la firma del padre o madre en el acta de nacimiento, en escritura pública (en el caso
del reconocimiento por vía notarial) o mediante testamento

No podemos dejar de resaltar que, exceptuando el reconocimiento judicial, nada obliga al varón
a reconocer (firmar) a un niño o niña como su hijo o hija, aun cuando su nombre figure en la acta
de nacimiento.

Finalmente debemos tener presente que, sólo la filiación (reconocimiento) asigna obligaciones
legales al progenitor con relación a los hijos o hijas, gozando así estos últimos del derecho a
alimentos y de los derechos sucesorios (herencia); sin embargo, moralmente existe una
obligación que está ligado con el hecho de asumir las responsabilidades de sus actos y que el
hijo requiere de protección y afecto.

VI. DERECHOS DEL AUTOR

El derecho de autor es una rama del Derecho a la Propiedad Intelectual (La propiedad intelectual
está dividida en dos grandes ramas: el derecho de autor y la propiedad industrial), y es el que se
refiere a los atributos legales que tienen los autores sobre las obras artísticas y literarias que son
fruto de su creación. El derecho de autor es aquel que protege todas
las obras creadas por el ingenio humano. Por ejemplo, es el derecho
que tiene el escultor sobre sus esculturas, el pintor sobre sus
cuadros, el escritor sobre sus libros, el creador de un programa de
computación sobre su software, el artista intérprete sobre sus
interpretaciones, entre otros. En el caso particular del derecho de
autor, la protección se obtiene de manera automática con la creación
y no se encuentra sujeta a formalidad alguna. La propiedad
industrial, en cambio, sí requiere el registro ante la autoridad
competente para garantizar la protección. La protección de la
propiedad intelectual es fundamental porque genera el desarrollo
socio-cultural y económico de los pueblos. Hoy en día, los países más competitivos son aquellos
que fomentan la creatividad de sus habitantes. Una protección de los valores intelectuales y
creaciones en general, genera riqueza y aumenta el nivel de vida de las personas.

El derecho de autor es un conjunto de normas jurídicas y principios que afirman los derechos
morales y patrimoniales que la ley concede a los autores (los derechos de autor), por el simple
hecho de la creación de una obra literaria, artística, musical, científica o didáctica, esté
publicada o inédita. La legislación sobre derechos de autor en Occidente se inicia en 1710 con
el Estatuto de la Reina Ana.
Se reconoce que los derechos de autor son uno de los derechos humanos fundamentales en
la Declaración Universal de los Derechos Humanos.1
En el derecho anglosajón se utiliza la noción de copyright (traducido literalmente como
‘derecho de copia’) que —por lo general— comprende la parte patrimonial de los derechos de
autor (derechos patrimoniales).
Una obra pasa al dominio público cuando los derechos patrimoniales han expirado. Esto sucede
habitualmente trascurrido un plazo desde la muerte del autor (post mortem auctoris). El plazo
mínimo, a nivel mundial, es de 50 años y está establecido en el Convenio de Berna. Muchos
países han extendido ese plazo ampliamente. Por ejemplo, en el Derecho europeo, son 70 años
desde la muerte del autor. Una vez pasado ese tiempo, dicha obra entonces puede ser utilizada
en forma libre, respetando los derechos morales.

PROTECCION CONSTITUCIONAL
Realizando una visión previa y macro de los derechos de autor, debemos determinar el
tratamiento que le daba la constitución de 1979, en dos artículos. 3 Primero como un derecho
fundamental de la persona humana, hacer mención a la libertad de creación intelectual, artística
y científica.
Y posteriormente en el artículo 1292, donde se establece la garantía que brinda el estado a los
derechos del autor.
En la Constitución Política del Perú del año 1993, vemos que el artículo Nº 2 numeral 83 hace
mención a este derecho, estableciendo a la libertad de creación intelectual, artística, técnica y
científica como un derecho fundamental protegido por la Constitución, por lo cual los autores
no tienen limitación o restricción para desarrollar su libertad de creación.
Asimismo, se establece que el autor (el artículo establece derechos para toda persona, por lo
que no diferencia entre persona natural o jurídica) tiene derecho a la propiedad sobre dichas
creaciones y a su producto, por lo cual determina un derecho patrimonial que puede permitirle
al autor la explotación de su creación, y los demás derechos sobre esa propiedad. Los 2 artículos
que mencionaban sobre la propiedad intelectual en la constitución de 1979 han sido integrados
en este único artículo de la constitución de 1993. Según refiere Marisol Ferreyros Castañeda:
“En el derecho de autor el objeto protegido es la obra. Esta es la creación intelectual con
características de originalidad, susceptible de ser reproducida o divulgada por cualquier medio
conocido o por conocerse. La originalidad se refiere a individualidad y es la forma como el autor
expresa sus ideas, lo que lo hace diferente de los demás.”
Existen dos tipos de derechos que se le reconocen al autor: los derechos morales o personales
y los derechos patrimoniales o económicos. Los derechos morales, son aquellos derechos del
autor que tienen que ver con su personalidad, es decir, con el hecho de que la obra es una
prolongación de la personalidad del autor y por eso, son inalienables, inembargables,
irrenunciables e imprescriptibles. Los derechos morales del autor son los siguientes:
 El derecho de divulgación, que consiste en la facultad de decidir si la obra se divulga o
permanece en forma inédita.
 El derecho de paternidad, que consiste en el derecho al reconocimiento de la autoría.
 El derecho de integridad que permite al autor impedir la deformación de su obra, incluso,
frente a quien posea el soporte material que la contenga.
 El derecho de modificación o variación que tiene el autor y que rige antes y después de la
divulgación de la misma, que le permite modificar su obra, debiendo indemnizar a terceros que
pudiese afectar.
 El derecho de retiro de la obra del comercio que ejerce el autor principalmente cuando cambia
sus convicciones políticas, religiosas o de cualquier otra índole y repudia su obra, teniendo la
posibilidad de disponer que su obra ya no circule más.
 El derecho de acceso del autor al ejemplar único de la obra que está en poder de otro a fin de
poder ejercitar sus derechos morales y patrimoniales. Los Derechos Patrimoniales, son aquellos
derechos exclusivos que tiene el autor para explotar su obra y obtener un beneficio económico
por ello.

Los derechos patrimoniales del autor son los siguientes:

 La reproducción de la obra ya sea de manera permanente o temporal, mediante cualquier tipo


de forma o procedimiento.
 La comunicación pública de la obra.
 La distribución pública de la obra (alquiler, venta o préstamo público).
 La traducción, adaptación, arreglo u otra transformación.
 La posibilidad de autorizar o prohibir la importación al territorio nacional de copias de su obra.
 Cualquier otra forma de utilización de la obra. Por la utilización de sus obras, los creadores
tienen el derecho de obtener las regalías. Dichos ingresos dependerán de la aceptación que
tenga su creación frente al público. Ello es comparable con la retribución que recibe un
trabajador en compensación por la labor que desempeña.

Sociedades de Gestión Colectiva

Las sociedades de gestión colectiva son asociaciones


civiles sin fines de lucro formadas para gestionar el cobro
de los derechos de autor o conexos de carácter
patrimonial, por cuenta de varios autores y titulares de
esos derechos. Estas sociedades deben solicitar la
autorización correspondiente para dedicarse a dicha
actividad a la Oficina de Derechos de Autor del Indecopi.

Al autor le es imposible estar presente en todos los


lugares del país y del mundo donde su obra es usada. Del
mismo modo, a los usuarios les es muy difícil establecer
un trato personal con todos los autores, compositores y
editores a fin de obtener las autorizaciones para utilizar las obras.

Es por ello, que las entidades de gestión colectiva facilitan el desarrollo de todo este proceso.
Acudiendo a ellas y gracias a los contratos de representación recíproca que tienen celebrados
con entidades homólogas del extranjero, las radios, televisoras, hoteles, restaurantes,
discotecas, peñas, supermercados, productores de fonogramas, etc. podrán obtener las
autorizaciones respectivas a fin de poder cumplir con la ley. Las funciones principales de estas
sociedades son las siguientes: Permitir el uso de las obras de sus representados mediante el
cobro de una remuneración, la misma que se debe reflejar en una tarifa que será conocida
previamente por los 13 usuarios mediante su publicación. Repartir las regalías entre los titulares
de derechos representados por ellas, según el uso que se haya hecho de sus creaciones. En el
Perú el delito contra el derecho de autor está penalizado hasta con ocho años de cárcel, además
el Estado peruano, a través del Indecopi, puede clausurar, embargar y multar a cualquier
persona natural o jurídica que incumpla con el derecho de autor.

En nuestro país únicamente la APDAYC está autorizada para cobrar los derechos de autor de las
diversas partes del mundo. APDAYC cobra de acuerdo a un tarifario, publicado anualmente con
conocimiento de INDECOPI.

El dinero que APDAYC cobra en nuestro país es distribuido entre todos sus socios del Perú y del
mundo. APDAYC tiene hasta la fecha 5 mil 857 autores peruanos y representa a más de tres
millones de compositores del resto del mundo.
¿Qué obras protege el derecho de autor?

La propiedad intelectual protege cualquier creación original, nacida del intelecto, y otorga a
su autor o autores una serie de derechos que salvaguardan dicha creación.

- Libros, revistas, periódicos, folletos, escritos, conferencias, discursos y cualquier otra obra
de la misma naturaleza.

- Composiciones musicales, como partituras. Dispongan o no de letra.

- Películas, programas de televisión, obras de teatro y cualquier producción audiovisual.

- Obras plásticas (escultura, dibujo, pintura, tebeos o cómics, etc.).

- Planos, gráficos y diseños relacionados con la geografía, topografía y la ciencia.

- Obras fotográficas y las expresadas por procedimiento análogo a la fotografía.

- Programas de ordenador y páginas web.

VII. DERECHO A LA INTIMIDAD

La Constitución Política de Perú* en el artículo 2 numeral 7 estipula:

"Toda persona tiene derecho al honor y a la buena reputación, a la intimidad personal y


familiar así como a la voz y a la imagen propias"

El Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española dice que el


honor es la "cualidad moral que lleva al cumplimiento de los propios
deberes respecto del prójimo y de uno mismo", honra es la "buena
opinión y fama, adquirida por la virtud y el mérito" y reputación es
la "opinión o consideración en que se tiene a alguien o algo".

Por lo tanto la buena reputación es el buen reconocimiento social de


los méritos de una persona. La Constitución también reconoce la
intimidad personal y familiar, es decir que toda persona tiene
derecho a tener reserva sobre su vida, la cual está protegida por el
Código Civil1, toda persona tiene derecho a que ni el Estado ni la
sociedad puedan inmiscuirse en su vida privada sin su libre
consentimiento; este derecho protege los asuntos personales y/o
familiares que se quiere que estén fuera del escrutinio público (salud, vida sexual, educación,
costumbres, religión, etc.).

La Constitución añade que toda persona tiene derecho a la voz e imagen propia, derechos
reconocidos y ampliados específicamente en el Código Civil2, el cual expresa que la voz y la
imagen de una persona no pueden ser aprovechadas sin autorización expresa de ella, salvo que
exista notoriedad en la persona por el cargo que desempeña o por hechos de importancia o de
interés público o por motivos de índole científica, didáctica o cultural y siempre que se relacione
con hechos o ceremonias de interés general que se celebren en público. Entre estas situaciones
cabe mencionar aquella en que, por la notoriedad alcanzada por la persona en mérito del
respaldo de la opinión pública, se presume que, al buscar y requerir dicho apoyo, presta su
anticipado y tácito consentimiento a la publicidad de su propia imagen, dentro de los límites de
respeto a la honra; en estas situaciones se encuentran los artistas y los políticos. Otro ejemplo
serían las personas que por desempeñar función pública o ser representante de una comunidad,
deben mantener diálogo o vinculación constante con el grupo social; quien acepte un cargo
público está también anticipando un tácito consentimiento a la exposición de su imagen en
conexión con la función que le ha sido encomendada. En esta medida, resulta imprescindible
que los medios de comunicación exhiban su imagen y difundan su voz, sin que para ello,
requieran de consentimiento alguno; se entiende que dicha exhibición no debe ser realizada con
fines comerciales sino más bien por cuestiones de interés general y en ejercicio del derecho a la
información de que gozamos todos los ciudadanos.

Por ejemplo, el reconocido actor Andrés García, vino hace varios años al Perú a seguir un
tratamiento contra el cáncer de próstata que lo aquejaba. En este contexto, él en una ceremonia
privada, agradeció a la empresa comercializadora del producto que usó para su tratamiento. Lo
cierto es que las imágenes y la voz del actor fuero empleados sin su autorización por dicha
empresa para promocionar la comercialización de su producto. El actor demando una fuerte
suma de dinero por concepto de indemnización por el empleo no autorizado de su imagen y
voz.

Como vemos, no se prohíbe la utilización de la voz e imagen de una persona si se cuenta con su
consentimiento, ya sea tácito o expreso, de manera directa o por medio de otras personas, si es
que ha fallecido o es menor de edad o incapacitado. Las excepciones mencionadas sólo permiten
utilizar la voz y la imagen, pero siempre deberá respetarse el honor, el decoro y la reputación
del personaje, puesto que los derechos de la persona son irrenunciables3, ya que no se podría
justificar un agravio al patrimonio más valioso de la persona humana, como es el de naturaleza
moral.

De esto se deduce que existen dos restricciones al derecho a la intimidad: la primera relacionada
a la persona y la segunda al interés público. En cuanto a la primera restricción, si una persona
tiene una notoriedad pública, entonces su derecho a la intimidad sufrirá alguna disminución, por
ejemplo: el funcionario público está expuesto a un mayor nivel de escrutinio social sobre su
función pública que el que tiene un trabajador del sector privado.

En cuanto a la segunda restricción, la que se vincula al interés público, se trata de hechos de


importancia para el público en general, pero no cuando son asuntos de dominio privado.

Sin embargo, la difusión de información, a veces de manera desmesurada e ilimitada, ha creado


un conflicto entre el derecho a la intimidad y el derecho a la información. Como todo derecho
tiene límites, es decir que no es absoluto, estas dos restricciones relacionadas a la persona y al
interés público, son límites del derecho al honor o a la reputación, intimidad, voz e imagen, pero
a la vez este derecho podría colisionar con el derecho a la libertad de información, el cual está
vinculado directamente con la libertad de prensa, cuyo límite sería que dicha información NO
debe atentar contra la reputación de ninguna persona sea pública o no4. Situación que ha
provocado que muchos de nosotros nos preguntemos hasta dónde se puede informar y cuál
sería el límite que evite la lesión al honor, al decoro y a la buena reputación de las personas que
se vean involucradas.
Un ejemplo es el caso, conocido como el de las "prosti-vedettes", donde un programa televisivo
de espectáculos propaló, hace varios años atrás, un informe que las mostraba como personas
que aparentemente se dedicaban a la prostitución, habiendo sido filmadas, instalando una
cámara oculta en una habitación de hotel manteniendo relaciones sexuales con un parroquiano
encubierto. Como era de suponerse las protagonistas del informe, denunciaron violación a la
intimidad, mientras la conductora del programa alegó que debe prevalecer la libertad de
información, atendiendo al ejercicio de dicha libertad, a informar y recibir información, que las
referidas artistas ejercerían la prostitución sin tomar las medidas preventivas de salud, lo que
era de interés público. Aquí como es de verse, hay una colisión entre ambos derechos.

Como indica el mismo artículo constitucional, mencionado al inicio del presente artículo, que
declara la intimidad como un derecho: ".

Toda persona afectada por afirmaciones inexactas o agraviada en cualquier medio de


comunicación social tiene derecho a que éste se rectifique en forma gratuita, inmediata y
proporcional, sin perjuicio de las responsabilidades de ley".

PROTECCION DEL DERECHO A LA INTIMIDAD EN LAS REDES SOCIALES

El avance tecnológico está transformando la manera de ver el


mundo, de interactuar, de relacionarse con los demás, siendo algo
positivo para la Sociedad. Sin embargo, con las redes sociales como
Twitter, Facebook, Instagram y otras, está generando efectos
nocivos vulnerando el derecho a la intimidad.

El origen de las redes sociales como tal no está determinado y su


evolución ha sido acelerada. Realmente, no existe un consenso
sobre cuál fue la primera red social, y se pueden encontrar
diferentes puntos de vista al respecto. De otro lado, vale la pena
resaltar que la existencia de muchas plataformas se cuenta en
tiempos muy cortos, pues hay servicios, redes o plataformas
tecnológicas de las que se habla hoy y que mañana posiblemente o sean obsoletas, o no existan,
casi que diariamente otras nuevas aparecerán y en poco tiempo, cualquier panorama que se
pretenda mostrar de ellos, resultará desactualizado.

Vivimos en un mundo en donde la tecnología es fundamental para los seres humanos, con ella
nos comunicamos unos a otros a través de los diferentes medios tecnológicos que existen en la
actualidad. Cada día se utilizan más las redes sociales como Facebook, Twitter, Instagram donde
se realizan publicaciones y se comparten imágenes, videos entre otros de lo que sucede
diariamente en nuestras vidas, pero no se tiene en cuenta que lo que se comparte en ellas puede
ser mal utilizado y se vulnere el derecho a la intimidad.

Las redes sociales son una herramienta muy útil para los ciudadanos, es usada por ellos de
manera constante, por lo tanto, se puede decir que es una sociedad que gira alrededor de un
mundo virtual. Estas redes sociales generan ganancias para muchas personas, es muy útil para
muchas por no decir la mayoría, pero lo que se debe determinar es si jurídicamente se tiene un
mecanismo de protección cuando personas 5 malintencionadas vulneran la privacidad de otras
ya sea robando fotos, videos y utilizándolos en su contra para que los demás crean que han
realizado un acto vulgar o que no es adecuado.

Al tener una red social siempre está suministrando información personal y privada, lo que
implica que desde el inicio existe un riesgo, debido a que se almacena y recopila información de
carácter privado.

Por esta razón el Estado tiene mecanismos de protección al derecho a la intimidad para castigar
a las personas que utilicen información que no ha sido suministrada por el titular de la misma.
Sin embargo se determinara si esos mecanismos de protección son suficientes o si se deben
implementar nuevos mecanismos. El uso del internet, las redes sociales, los smarphone y las
diferentes aplicaciones hacen que los cuidamos encuentren lo que necesitan con un solo “Click”,
es decir, que con las nuevas tecnologías la vida se ha vuelto más práctica. 6 Sin embargo el uso
inadecuado de las redes sociales puede terminar en una tragedia. Lo anterior a que existen
espías o personas que pueden utilizar la información personal y privada que se suministra en las
redes sociales y utilizar una red social para dejar en ridículo a una persona, para extorsionar y/o
para utilizar las fotografías que se han publicado distorsionando las mismas y mostrarlas de una
manera vulgar, vulnerando así el derecho a la intimidad de la persona.

VIII. DERECHO DE DISPOSICIÓN DEL PROPIO CUERPO

ARTICULO 6:

Los actos de disposición del propio cuerpo están prohibidos cuando ocasionen una
disminución permanente de la integridad física o cuando de alguna manera sean contrarios al
orden público o a las buenas costumbres. Empero, son válidos si su exigencia corresponde a
un estado de necesidad, de orden médico o quirúrgico o si están inspirados por motivos
humanitarios.

Los actos de disposición o de utilización de órganos y tejidos de seres humanos son regulados
por la ley de la materia.

En este caso debemos distinguir la donación, de los actos de


disposición del propio cuerpo (los cuales son temas totalmente
diferentes en el estudio del derecho y en todo caso la donación
si es un contrato, lo que no ocurre con el acto de disposición del
propio cuerpo), por ejemplo, de un riñón, el cual es un tema que
llama nuestra atención. Sobre el primer párrafo debemos
precisar debe distinguirse la integridad física de la integridad
psicológica, los cuales constituyen temas totalmente distintos,
por lo tanto, somos del criterio que la norma debe ser
modificada para que incluya la integridad psicológica. Además, debemos dejar constancia que
los actos de disposición del propio cuerpo pueden en dos supuestos que se materializan cuando
la persona está viva y cuando no lo está, por ejemplo, en el caso de un accidente.

El derecho a disponer del propio cuerpo, es siempre relativo a la circunstancia de tiempo y lugar.
Su contenido ha sido objeto de reflexiones filosóficas, jurídicas, sociales y religiosas. Aparece el
hombre no solo como “sujeto” frente a las cosas y bienes, sino también sujeto de derecho frente
a su propio cuerpo. El alcance y limitaciones de los derechos de las personas con su cuerpo, ha
sido cuestionada y aún negada por algunos y considerado como un verdadero derecho personal,
que trae aparejada la libre disposición del cuerpo.

El hombre en su desenvolvimiento íntimo, físico y social no solo hace uso de sus bienes y
facultades intelectuales, sino que también se manifiesta a través de su cuerpo, y dispone del
mismo. Este derecho, es una de las categorías de los derechos de la personalidad que son
aquellos que “tienen por objeto los modos de ser físicos o morales de una persona”. Toda
persona debería tener plena libertad de elegir el trato o disposición que considerase pertinente
dar a su propio cuerpo. Esto incluye el Derecho de aceptar o rechazar cualquier modificación
corporal, desde aretes o tatuajes hasta transfusiones, amputaciones, implantes o trasplantes.
Esto incluye, muy explícitamente el aceptar o rechazar el ser donante o receptor de órganos o
sangre. Si la persona no tiene libre usufructo de su propio cuerpo... NO es dueña de sí misma,
sino un Objeto, sujeto a lo que su Dueño (el Estado) decida permitir. El reconocimiento expreso
de estos derechos personalísimos, no se halla consagrado en ninguna norma específica del
ordenamiento civil, sin embargo, Vélez los menciona en la nota del artículo 2312 manifestando
que hay derechos que tienen su origen en la existencia del individuo mismo a que pertenecen
como la libertad, el honor, el cuerpo de la persona. Queremos demostrar que el hombre,
dispone en su hacer cotidiano, tanto en su vida pública como privada, de sus bienes, cosas y a
través de su corporeidad y actividad intelectual crea y recrea su propia vida, por lo que cualquier
turbación a los derechos personalísimos atacaría normas expresamente reconocidas y cualquier
limitación a los mismos, vulneraría el orden jurídico establecido. El presupuesto fáctico y
sustento de estos derechos, es el derecho a la vida, presupuesto necesario de los restantes
derechos humanos: derecho a la integridad física y derecho a la disposición del propio cuerpo,
íntimamente ligados a temas tan importantes como la “DONACION DE ORGANOS”, las
“CIRUGIAS DE RECONSTRUCCION Y ESTERILIZACIÓN EINFERTILIZACIÓN EN PERSONAS” y el
“ALQUILER DE VIENTRE”

TRASPLANTE DE INTERVIVOS EN EL DERECHO

En nuestra sociedad, hay quienes no están de acuerdo con el trasplante de órganos por
considerarlos actos ilícitos o inmorales, en ocasiones se prohíbe al médico realizar tales
operaciones aún incluso pudiendo lesionar, agredir o mutilar el cuerpo.

Sin embargo, gran parte de las legislaciones permiten (en parte) los actos de disposición,
siempre y cuando no causen una disminución permanente en la integridad física o vayan contra
el orden publico y las buenas costumbres, por ende son permitidos aquellos trasplantes en los
que exista el estado de necesidad.

Así, el segundo párrafo del art. 8 de la Ley General de Salud, Ley Nº 26842, del 20 de julio de
1997, estipula que:

“La disposición de órganos y tejidos de seres humanos vivos está sujeta a consentimiento
expreso y escrito del donante.

En el inciso 4 del Art. 10 de la Ley Nº 28189, manifiesta el consentimiento por escrito ante un
notario.
TIPOS DE TRASPLANTES

Teniendo en cuenta el lazo genético entre dador y receptor, tenemos los siguientes tipos de
trasplantes:

Homólogo. Transferencia de órganos o tejidos entre individuos del mismo género, entre seres
humanos.

Heterólogo, heterotrasplante o xenotrasplante. Trasplante que se realiza entre individuos de


distintos géneros, un dador animal a un receptor humano.

Autotrasplante o trasplante antólogo. El trasplante que se realiza en un mismo individuo, es


decir, que una parte sana de ella se emplea para curar otra parte enferma del cuerpo.

Isotrasplante. Es aquél en el que dador y receptor tiene el mismo patrimonio genético, o sea
caracteres hereditarios idénticos. El isotrasplante es singénico cuando se trata de gemelos
idénticos. Se denomina alotrasplante cuando el dador y receptor pertenecen a la misma familia
y comparten sólo parcialmente sus estructuras genéticas.

Si se tiene en cuenta el plano quirúrgico se habla de los siguientes:

Ortotópico. Es aquel trasplante en que el material anatómico sano suplanta al enfermo.

Heterotópico. Es aquel trasplante en que el órgano implantado toma la función de otro que no
es extraído del receptor. Por ejemplo, se implanta un órgano con el fin de librar al órgano
enfermo de su patología. En otras palabras, es aquel trasplante de tejido típico de un área a un
sitio receptor diferente. Por ultimo si se tiene en cuenta la nutrición sanguínea de los tejidos
puede hablarse de trasplantes:

Homoplástico. Se trata del trasplante sobre tejidos sin vasos sanguíneos, los que poseen un
limitado rechazo en el organismo receptor y pueden ser extraídos del cadáver horas después del
deceso. Por ejemplo, el trasplante de corneas.

Homovitales. Son los trasplantes referidos a tejidos de gran nutrición sanguínea, provocando en
el receptor un fácil rechazo, obligando a buscar la histocompatibilidad utilizando
inmunosupresores, y debiendo extraer los órganos con premura por la rápida necrosis de los
mismos. Por ejemplo. Trasplante de riñones.

REQUISITOS GENERALES DE LOS TRASPLANTES

Los requisitos que se encuentran afectos de la ley son los siguientes:

La necesidad: La realización de un trasplante solo se justifica cuando es necesario, es decir,


cuando el paciente debe recurrir a él, por su estado de salud, por haberse agotado los otros
medios y recursos disponibles, o por ser éstos insuficientes o inconvenientes.
Gratuidad del acto dispositivo

La práctica trasplantológica, de por si, no es gratuita, es una técnica bastante onerosa que
implica dos intervenciones quirúrgicas (la del dador y la del receptor), considerando además un
post operatorio prolongado.

Dichas operaciones médicas se hacen posibles en establecimientos asistenciales recargados con


la tecnología más adecuada a la situación.

Ahora bien, lo que sí es gratuito, de acuerdo a nuestra ley, es la dación del órgano o material
anatómico, provenga de un dador vivo o de un cadáver.