Está en la página 1de 2

Fideicomiso

Este término proviene del latin “fidei” y “commissus” que significa “confianza” y
“confiado” respectivamente y justamente se basa en ello, ya que el fideicomiso
es un acto jurídico que permite al fiduciante transferir uno o más activos al
fiduciario, para este tipo de actos es necesario el predominio de la confianza ya
que estas transfiriendo tus posesiones a un tercero el cual los administrará. En
este acto jurídico tenemos 4 participantes: Fiduciante, fiduciario, Beneficiario y
Fideicomisario.
El fiduciante es aquel que transfiere el bien o los bienes de acuerdo a la
finalidad del fideicomiso realizado.
El fiduciario, en este tipo de fideicomisos (fideicomiso financiero), pueden ser
las entidades financieras sujetas a la ley respectiva o bien personas jurídicas
expresamente autorizadas a tal fin.
El beneficiario es aquel en cuyo favor se ejerce la administración de los bienes
fideicomitidos. Puede ser una persona física o jurídica, además si el
beneficiario no acepta, renuncia o rechaza, el fideicomisario se vuelve el
beneficiario.
El fideicomisario es quien recibe los bienes fideicomitidos una vez extinguido el
fideicomiso por cumplimiento del plazo o la condición.
Para constituir un fideicomiso es necesaria la participación de un fiduciante, el
fiduciario, un organizador (el cual estructura los bonos), un colocador (que se
encargará de vender los valores de deuda fiduciaria), un auditor, un asesor
legal y una clasificadora de riesgos.
Este tipo de acto jurídico nos brinda como ventaja la protección de nuestros
bienes personales contra los riesgos propios del negocio o de las obligaciones
con los acreedores, además nos protege ante cualquier riesgo comercial,
operativo o financiero y finalmente debemos considerarla como una opción
rentable de financiamiento a largo plazo.
Titulización de activos
Es el proceso mediante el cual una o más personas o empresas constituyen un
patrimonio autónomo que servirá de respaldo para la emisión de valores
mobiliarios. El proceso de titulizacion de activos se inicia con la necesidad de
financiamiento de una o más personas o empresas que poseen activos
susceptibles de ser titulizados, es decir aquellos activos que pueden generar
flujos de efectivo predecibles, esto se debe a la función que cumple el
patrimonio autónomo al momento de servir como un respaldo en la emisión de
valores mobiliarios. Entre los activos que pueden titularizarse están los bienes
muebles o inmuebles, los derechos que recaen sobre estos o bienes futuros.
El proceso de titulización de activos se inicia en primer lugar con la
identificación del activo a ser titulizado, una vez identificado este debe ser
transferido a una Sociedad titulizadora, la cual está autorizada por la
Superintendencia de Mercado de Valores, la cual cumplirá el papel de fiduciaria
en la transferencia de activos, es decir, se encargará de administrar y
representar los patrimonios autónomos. Actualmente existen 8 sociedades
titularizadoras.
Como ventaja se obtiene por parte del fideicomitente la posibilidad de
financiamiento a cambio de realizar la transferencia de sus activos sin perder la
propiedad de estos, en el caso de los fideicomisarios (inversores) es percibir
una rentabilidad basada en la inversión realizada.