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Instituto Especializado de Estudio Superiores LOYOLA

(IEESL)
San Cristobal, Rep. Dom.

Sustentante:
Reixy Angelina Soto Batista 13-03-0065

Asignatura:
Psicología Organizacional

Profesor:
Lic. Freddy García

Fecha:
24 de marzo año 2017
Cuatrimestre enero – abril
Liderazgo Organizacional
En el mundo corporativo todas las empresas buscan obtener resultados que les permitan
dar respuesta, de forma efectiva y oportuna, a las demandas y permutas en el mercado
en que se encuentran, mientras los empleados, por su lado, buscan la satisfacción de sus
necesidades individuales; ya sean orientados a su crecimiento profesional, un interés
meramente económico o ambos en muchos casos. En consecuencia, se ha vuelto difícil
alinear estos intereses en torno al propósito fundamental de estas organizaciones de
generar el mayor margen de beneficios en sus operaciones.
Todas las instituciones buscan además una ventaja competitiva, lo que las diferencie de
las demás, lo cual radica en el talento, en lo que sabe una organización y cómo lo usa.
Por lo que el desafío principal para las organizaciones en la actualidad está en la
identificación, atracción y manejo óptimo de ese talento crítico que garantice la
consecución de los objetivos estratégicos de la empresa porque se necesita talento real
en todos los niveles de la organización para lograrlos.
Esta es una situación común para todas las entidades ya que todas requieren empleados
generadores de valor, lo que las lleva a estar envueltas en enfrentamientos constantes
con la competencia para ser los primeros en adquirir las personas idóneas para cubrir sus
requerimientos de personal. Este escenario ha cambiado la forma de gestionar el capital
humano, donde ahora no solo basta con cazar talentos, sino que es necesaria la creación
de estrategias que permitan retener el personal ya que la retención de estos es clave para
el sostenimiento a largo plazo y el éxito de sus negocios.
Por lo anterior, se hace esencial crear sistemas de gestión humana que estén centrados
en prácticas de valores organizacionales, para lograr altos niveles de compromiso y
desempeño, dado que, si no está alineada la diversidad de perspectivas, el resultado es
una falta de concordancia, puesto que las personas se inclinan hacia sus referencias
individuales.
Con el fin de crear esos sistemas se hace indispensable un compromiso fehaciente,
demostrado de los líderes de una empresa con el desarrollo de sus empleados, sus
expectativas, necesidades, rendimiento y planes de carrera. Porter Michael (1985)
afirma: “La competitividad de una organización depende de las capacidades de sus
integrantes”. Esto evidencia la necesidad de tener un liderazgo eficiente en el área de
gestión del talento humano, que este comprometido con el desarrollo de los empleados
y que ese interés sea fácilmente notable al personal.
La finalidad debe ser lograr que el talento reunido en una organización funcione en forma
sincronizada, de manera proactiva e inteligente, agregando valor y dándole un carácter
innovador a la empresa. Para eso el liderazgo y la gestión de talento deben pasar a ser
actividades habituales totalmente integradas a la rueda operativa de las empresas.
Existen múltiples definiciones de liderazgo, y son diversos los investigadores y
escritores que han tocado el tema. Veamos algunas de esas definiciones. La primera
define el liderazgo como la aptitud para influir en un grupo hacia el logro de una visión
o el establecimiento de metas.
Otra plantea que el liderazgo es el proceso de desarrollar ideas y una visión, de vivir
conforme a los valores que apoyan esas ideas y esa visión, de influir en terceros para que
los adopten en su propio comportamiento y de tomar decisiones difíciles sobre los
recursos humanos y otros.
Según Siliceo, Casares & González (1999), el líder en todos los niveles y en todos los
campos de trabajo humano, es en realidad un constructor de la cultura organizacional,
siendo esta, el conjunto de valores, tradiciones, creencias, hábitos, normas, actitudes y
conductas que le dan identidad, personalidad, sentido y destino a una organización para
el logro de sus objetivos económicos y sociales.
Para French & Bell (1996), el liderazgo es un proceso altamente interactivo y
compartido, en el cual los miembros de todos los equipos desarrollan habilidades en un
mismo proceso; implica establecer una dirección, visión y estrategias para llegar a una
meta, alineando a las personas y al mismo tiempo motivándolas.
Cualidades de un líder eficiente
Además de cumplir con esas funciones se debe procurar que el líder posea ciertas
cualidades características que garantizaran que las actividades anteriores sean realizadas
de la mejor forma posible y que cumpla a su vez con los valores éticos que rigen la cultura
organizacional de la empresa.
Por ello, La honestidad es absolutamente esencial para el liderazgo. Si la gente ha de
seguir de buena gana a alguien, a una batalla o a la sala de consejo, primero quieren
asegurarse de que la persona es digna de su confianza.
La confianza es uno de los principales atributos que se asocian con el liderazgo; y cuando
ésta se pierde hay efectos adversos serios en el desempeño de un grupo. Esa confianza
no es más que una expectativa positiva de quien le lidera o guía no actuará de manera
oportunista en ningún momento, ni con palabras, acciones o decisiones, que siempre
subordinará su interés personal en beneficio de su equipo.
Parte del trabajo del líder ha sido y sigue siendo trabajar con los demás para detectar y
resolver problemas, pero que los líderes tengan acceso al conocimiento y pensamiento
creativo que necesitan para ello, depende de qué tanto confían en ellos las personas. La
confianza y la confiabilidad modulan el acceso del líder al conocimiento y la cooperación.
De igual forma se requiere que los líderes sean efectivos y cumplan con los objetivos que
les han sido asignados por sus superiores. Los líderes usan el poder como un medio de
alcanzar las metas grupales. Los líderes logran metas, y el poder es un medio que facilita
su logro.
Pero es necesario que la eficacia del liderazgo considere los medios que usa un líder para
tratar de alcanzar sus metas, así como el contenido de éstas. El liderazgo no está libre de
valores. Antes de juzgar si un líder es eficaz se deben considerar tanto los medios que
usó para alcanzar sus metas como el contenido moral de éstas.
Otra característica de los líderes eficaces es que ayudan a que sus seguidores se dirijan a
sí mismos. Hacen esto con el desarrollo de la capacidad de liderazgo de los demás y
fortaleciendo a quienes los siguen para que ya no necesiten depender de líderes formales
en cuanto a dirección y motivación. Esto lo logran a través de una capacitación formal
eficaz individualizada a fin de que refleje el estilo de aprendizaje del empleado.
Modelos de Liderazgo
Algunas de estas cualidades encajan en los modelos de liderazgo, los que se las atribuyen
a diferentes tipos de líderes, por decirlo de cierta forma, es como si al clasificar el
comportamiento de distintos líderes se ha descubierto un patrón que son la base de estos
modelos que veremos a continuación:
Modelos de liderazgo de legado, dentro de esta clasificación están los modelos de rasgos,
de la Teoría X/Y y conductuales que son quizá los más básicos, antiguos y populares de
los modelos de liderazgo.
• Modelo del liderazgo de rasgos: se basa en las características de muchos líderes,
exitosos, y se utiliza para predecir la efectividad del liderazgo. Después se
compara las listas de rasgos resultantes con las de los gerentes potenciales para
evaluar si es probable que triunfen o fracasen como líderes.
• Modelo de la teoría x y la teoría y: Los gerentes de la Teoría X y los de la Teoría
Y comprenden que son responsables de los recursos en sus unidades, dinero,
materiales, equipo y personas en interés de alcanzar las metas organizacionales.
Lo que los distingue son sus propuestas acerca de lo que motiva a sus
subordinados y de cuáles son las mejores formas de desempeñar sus
responsabilidades gerenciales, la X tiene una expectativa negativa mientras la Y
tiene una positiva.
• El modelo conductual del liderazgo se concentra en aquello que los líderes hacen
en realidad y en la forma en que lo hacen. Los líderes efectivos ayudan a las
personas y a los equipos a alcanzar sus metas de dos maneras. En primer lugar,
crean relaciones centradas en las tareas con los empleados, las cuales se enfocan
en la calidad y la cantidad del trabajo terminado. En segundo lugar, son
considerados y solidarios con los intentos que hacen los empleados para alcanzar
sus metas personales.
Modelo del liderazgo situacional® dice que el estilo de liderazgo debe coincidir con el grado
de preparación de los seguidores. Éste tiene tres elementos básicos: un conjunto de varios
estilos de liderazgo posibles, una descripción de varias situaciones alternas que podrían
encontrar los líderes y recomendaciones respecto a los estilos de liderazgo que son más
efectivos en cada situación.
Aquí es cuando entran los estilos de liderazgo, por ejemplo cuando el líder usa el estilo
directivo proporciona instrucciones claras, da órdenes específicas y supervisa el trabajo
de cerca; cuando utiliza un estilo persuasivo, el líder provee guía, fomenta la
comunicación bilateral y ayuda al seguidor a adquirir confianza y a sentirse motivado;
cuando utiliza un estilo participativo, el líder fomenta que los seguidores compartan
ideas y facilita el trabajo alentando y ayudando a los subordinados; Cuando utiliza un
estilo delegador el líder les asigna a los seguidores la responsabilidad de tomar e
implementar decisiones. La aplicación de estos estilos por parte del líder va a depender
del grado de madurez de sus subordinados.
Modelo de liderazgo transaccional: implica motivar y dirigir a los seguidores apelando, más
que nada, a su interés personal. El modelo del liderazgo transaccional establece
expectativas y metas del desempeño y les proporciona una retroalimentación a sus
seguidores. El poder principal de los líderes transaccionales proviene de autoridad
formal en la organización. Se enfocan en los procesos administrativos básicos de
controlar, organizar y planear a corto plazo.
Modelo de liderazgo auténtico: se refiere a los individuos que se conocen y comprenden a
sí mismos; saben en qué creen y qué valoran y actúan conforme a sus valores y creencias
mediante una comunicación abierta y honesta con sus subordinados y con otros
Modelo de liderazgo transformacional: implica anticipar las tendencias futuras, inspirar a
los seguidores para que comprendan y adopten una nueva visión de posibilidades,
desarrollar a terceros para que sean líderes o mejores líderes y desarrollar una
organización o grupo de modo que sea una comunidad de personas que aprenden, se
enfrentan a retos y reciben recompensas.
Con lo expuesto en este trabajo podemos concluir que el liderazgo se basa en tener una
visión o idea clara y que al transmitirla podamos lograr que los demás la adopten como
propia y nos sigan. El liderazgo en principio no es un aspecto determinado
genéticamente. Puede emerger en cualquier tipo de individuo bajo condiciones especiales
donde dichas características personales contribuyan a que este influya en las demás
personas. Así que se puede decir que si generamos las circunstancias adecuadas
podríamos desarrollar líderes debajo de nuestra línea de mando y ayudar de esta forma
a nuestros subalternos a crecer como profesionales.